{"id":95463,"date":"2015-03-15T06:57:30","date_gmt":"2015-03-15T05:57:30","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=95463"},"modified":"2016-07-26T17:27:16","modified_gmt":"2016-07-26T15:27:16","slug":"la-obra-catequetica-de-santa-luisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/","title":{"rendered":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3>1. En la \u00f3rbita espiritual de san Vicente de Pa\u00fal<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/St-Louise-de-Marillac.png\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-141517\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/St-Louise-de-Marillac-300x202.png?resize=300%2C202\" alt=\"St-Louise-de-Marillac\" width=\"300\" height=\"202\" \/><\/a>La direcci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal sobre Luisa de Marillac marca en la trayec\u00adtoria espiritual de \u00e9sta un giro fundamental:<\/p>\n<p>De la obsesi\u00f3n por una vivencia espiritual preponderantemente individua\u00adlista, pietista y centrada en un autoan\u00e1lisis acongojante,<\/p>\n<p>A una espiritualidad de servicio corporal y espiritual a Jesucristo contem\u00adplado y servido en el pobre directamente o, de un modo indirecto, a tra\u00adv\u00e9s de la formaci\u00f3n y gobierno de sus servidoras directas. (Cf. \u00abReglement de vie dans le monde\u00bb, Ecrits, p\u00e1gs. 887-890. Traducci\u00f3n: Casta\u00ad\u00f1ares, tomo III, p\u00e1gs. 243-246.)<\/p>\n<h3>2. El servicio como catequesis y la catequesis como servicio<\/h3>\n<p>Dentro de esta acci\u00f3n de servicio hay que encuadrar \u2014para comprenderla bien\u2014 su tarea catequ\u00e9tica. Evangelizaci\u00f3n y servicio son dos componentes inter\u00adcambiables en la espiritualidad vicenciana que no desliga en el hombre sus rea\u00adlidades y necesidades espirituales y materiales.<\/p>\n<h2>\u00a0<strong>I. La catequesis catequ\u00e9tica de Luisa<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>A) <\/strong><strong>Luisa, catequista<br \/>\n<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>1. El \u00abplan de vida\u00bb en el mundo<\/strong><\/h4>\n<p>En el Reglamento de vida en el mundo (al parecer de 1628, seg\u00fan Coste MV, 1,299) no se hace menci\u00f3n de ninguna labor catequ\u00e9tica expl\u00edcita. <strong>A lo <\/strong>sumo hay <strong>que <\/strong>suponerla en la actividad multiforme que llena intermitentemente algunas horas de la jornada:<\/p>\n<p><em>Procurar\u00e9 no estar nunca ociosa; por eso, despu\u00e9s de esos cinco minu\u00adtos de oraci\u00f3n, me pondr\u00e9 a trabajar con alegr\u00eda ya para la iglesia, ya para los pobres, o bien en lo necesario para la casa, y el trabajo durar\u00e1 hasta las cuatro. Si me veo obligada a hacer o recibir visitas, lo har\u00e9 en estas horas<\/em> (E 888; C 244).<\/p>\n<h4><strong>2. De visita a las Caridades<\/strong><\/h4>\n<p>En mayo de 1629 Luisa emprende una nueva etapa: Las visitas a las Caridades. Desde el comienzo y expl\u00edcitamente, estas itinerancias tienen un car\u00e1cter evan\u00adgelizador. La carta con la que, el 6 de mayo de 1629, Vicente la pone en marcha, es una aut\u00e9ntica misi\u00f3n en el sentido m\u00e1s genuinamente evang\u00e9lico: es como el discurso de misi\u00f3n con que Jes\u00fas env\u00eda a sus disc\u00edpulos (cf. SVP I. 135-136).<\/p>\n<p>No nos vamos a detener en el detalle de estos viajes apost\u00f3licos. Pongamos de relieve s\u00f3lo dos puntos:<\/p>\n<p>Durante el viaje, en las paradas, hac\u00eda Luisa lo que luego prescribir\u00e1 a sus Hijas de la Caridad en los avisos que les dio para los viajes:<\/p>\n<p><em>Luego que hubieren llegado a la posada, ir\u00e1n a la iglesia m\u00e1s cercana <\/em><em>a adorar al Sant\u00edsimo Sacramento.<\/em><\/p>\n<p><em>Si, cerca de la posada, hubiere algunos pobres enfermos, podr\u00e1n visi\u00adtarlos tanto para consolarlos como para animarlos a sufrir sus males por <\/em><em>amor de Dios; tambi\u00e9n podr\u00e1n catequizar a quienes se encuentren.<\/em><\/p>\n<p><em>En la posada, si tienen ocasi\u00f3n de decir alguna buena palabra a los po\u00ad<\/em><em>bres o a los criados, que lo hagan con humildad, sin re\u00edrse de su igno\u00ad<\/em><em>rancia <\/em>(E 976; C 326).<\/p>\n<p>Llegada al pueblo. Su actividad se intensifica seg\u00fan el programa:<\/p>\n<p><em>Re\u00fane a los miembros de la cofrad\u00eda, les da sus instrucciones, estimula <\/em><em>su celo, busca nuevos afiliados, anima a la que se va enfriando, vuelve a le\u00ad<\/em><em>vantar la que ha ca\u00eddo, perfecciona la que est\u00e1 establecida.<\/em><\/p>\n<p>No queda ah\u00ed todo.<\/p>\n<p><em>Va a visitar a los pobres en sus casas. Distribuye limosnas, cuida a los <\/em><em>enfermos.<\/em><\/p>\n<p><em>Re\u00fane a las j\u00f3venes para ense\u00f1arles las verdades de la fe y los deberes <\/em><em>que impone. Si en el lugar hay una maestra, la instruye en sus deberes pro\u00ad<\/em><em>fesionales; si no la hay, forma a una (MV <\/em>I, 241).<\/p>\n<p><em>\u00abSe\u00f1or: Si a su Caridad le parece bien y no sucede nada urgente que <\/em><em>me obligue a volver a casa, creo que es conveniente que no me vuelva hasta <\/em><em>no dejar aqu\u00ed una maestra preparada para ense\u00f1ar a las ni\u00f1as a coser <\/em><em>y a leer\u00bb <\/em>(Carta a San Vicente desde Bicetra, 23 ag. 1647; E 267; C I, 424).<\/p>\n<p>c) Luisa, en estas ocasiones, se sirve \u2014probablemente\u2014 de un catecismo que ha compuesto ella misma.<\/p>\n<p>Armada de este peque\u00f1o catecismo y del programa del se\u00f1or Vicente, la se\u00f1orita Le Gras recorre varias veces las di\u00f3cesis de Par\u00eds. Beauvais, Senlis, Soissons, Meaux, Ch\u00e1lons, Chartres, a pesar de su delicada salud y sus enfermedades. El invierno lo pasaba, de ordinario, en Par\u00eds entre los pobres de su barrio (MV <strong>I, <\/strong>242).<\/p>\n<h4><strong>3. Fundadora de escuelas<\/strong><\/h4>\n<p>En esta \u00e9poca las escuelas ten\u00edan tanto de escuelas como de catecismos, Hasta la autoridad civil aceptaba la competencia de la Iglesia en la ense\u00f1anza, dada la componente preponderante de la religi\u00f3n en la cultura y en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En los Estados Generales celebrados en Orle\u00e1ns en 1560, el tercer es\u00adtado declar\u00f3 que, en los peque\u00f1os ayuntamientos, los curas deb\u00edan tomar la iniciativa de la doctrina cristiana y comenzar desde los primeros a\u00f1os la explicaci\u00f3n familiar del catecismo. La nobleza pidi\u00f3 que el clero des\u00adcontara de la renta sobre los beneficios una contribuci\u00f3n para pagar a pe\u00addagogos y gente de letras en todas las villas y pueblos para la instrucci\u00f3n de la juventud en la religi\u00f3n cristiana y en otras ciencias necesarias y bue\u00adnas para las costumbres. Los padres estar\u00edan obligados, bajo pena de multa, a enviar a sus hijos a la escuela. Por su parte, el Rey deseaba vivamente la instrucci\u00f3n de la juventud, y orden\u00f3 aplicar a las escuelas lo sobrante de las rentas de las cofrad\u00edas. Pero las prebendas preceptoriales (rentas canonicales para la ense\u00f1anza), que constituir\u00edan las escuelas primarias, por los t\u00e9rminos mismos de ordenanza, no se hac\u00edan obligatorias m\u00e1s que en las ciudades episcopales.<\/p>\n<p>En los Estados de Blois de 1588, los diputados quer\u00edan que en todos los pueblos, e incluso en todas las aldeas, los obispos nombraran un maestro, un preceptor de escuela, para instruir a la juventud, fuera el p\u00e1rroco o fue\u00adra otra persona capacitada, examinada sobre su fe y doctrina por el dio\u00adcesano, y a quien se pagar\u00eda a expensas de los parroquianos. Estos estar\u00edan obligados a hacer instruir a sus hijos en la religi\u00f3n y a que les ense\u00f1aran la lectura, la escritura y el catecismo (DTC mot \u00abCatechisme\u00bb c 1923).<\/p>\n<p>Encuadrada en este contexto podemos comprender mejor la solicitud que el 9 de mayo de 1641 hace Luisa para la fundaci\u00f3n de una escuela para ni\u00f1as po\u00adbres en el barrio de San L\u00e1zaro, arrabal de San Dionisio, parroquia de San Lo\u00adrenzo de Par\u00eds (E 52-53; C <strong>I, <\/strong>84-85).<\/p>\n<p>Rara ser\u00e1 la fundaci\u00f3n de Hijas de la Caridad, sobre todo en los campos, que no lleve anejo al servicio sanitario el de la ense\u00f1anza y catequesis para las ni\u00f1as y muchachas.<\/p>\n<p>Tres cosas son de notar:<\/p>\n<ul>\n<li>S\u00f3lo se admiten ni\u00f1as \u2014no ni\u00f1os\u2014 que sean pobres. En el consejo del 30 de octubre de 1647 (XIII, 646 ss.) hay una deliberaci\u00f3n sobre si admitir ni\u00f1os en la escuela, y se llega a la decisi\u00f3n de que no, a pesar de que las razones y los opinantes favorables son numerosos.<\/li>\n<li>Hay distinci\u00f3n entre la ense\u00f1anza a las ni\u00f1as y a las muchachas.<\/li>\n<li>La formaci\u00f3n es integral: Abarca la ense\u00f1anza de la lectura, la gram\u00e1tica, labores y catecismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A Sor Ana Hardemont, en Montreuil (1647): Le ruego, mi querida her\u00admana, que sea muy exacta en tener las instrucciones tanto del catecismo como de las buenas costumbres y otras advertencias (E 278; C I, 440).<\/p>\n<p>A las HH. de Ussel, 26 de octubre de 1658: Creo (Sor Avoia) que ense\u00ad\u00f1ar\u00e1 usted todo lo que pueda a las pobres ni\u00f1as, y recordar\u00e1 que lo m\u00e1s necesario es lo que respecta al conocimiento de Dios y su amor (726; C III, 66).<\/p>\n<p>A Sor Genoveva, en Chantilly, 11 noviembre 1658: Ruego (a Sor Mar\u00eda) que acoja bien a sus alumnas, a quienes puede ense\u00f1ar a hacer medias de estame\u00f1a, pero especialmente el catecismo y la pr\u00e1ctica de las virtudes (E 727; C III, 67).<\/p>\n<p>A Sor Clara, en la Roche-Guyon, 27 febrero 1659: Desear\u00eda tanto como usted que se viniese aqu\u00ed a hacer los ejercicios, pero lo impiden dos cosas. La primera es que este tiempo es de verdadera cosecha para las peque\u00f1as alumnas a fin de que est\u00e9n instruidas y bien preparadas para pasar devo\u00adtamente este santo tiempo de Cuaresma, para que esto les sirva (le prepa\u00adraci\u00f3n para cumplir bien con la Pascua, principalmente a las que van a hacer su primera comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Le ruego tambi\u00e9n, si se lo permiten sus ocupaciones, que haga la lectu\u00adra las fiestas y domingos a las ni\u00f1as mayores y las anime a que vayan a verla a usted, porque a veces ellas tienen tanta necesidad de instrucci\u00f3n como las peque\u00f1as, pero hay que hacerlo con suavidad y dulzura, sin aver\u00adgonzarlas por su ignorancia si la not\u00e1is en ellas (E 742; C III, 86).<\/p>\n<p>A Sor Carlota Royer, en Richelieu, 27 diciembre 1659: D\u00edgame&#8230; cu\u00e1ntas alumnas tiene, si las muchachas van a verla algunos d\u00edas de fiesta para oir la lectura y las advertencias que les hace usted a las peque\u00f1as (E 778; C III, 132).<\/p>\n<h3>B) Luisa, formadora de catequistas<\/h3>\n<h4><strong>1. De las reci\u00e9n venidas en la Casa<\/strong><\/h4>\n<p>De la labor de Luisa en la Casa como formadora integral \u2014espiritual, cultural, profesional\u2014 de las Hijas de la Caridad, nos quedan abundantes documentos en sus escritos espirituales que son, en gran medida, apuntes de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>De un valor peculiar son, por ejemplo, sus notas Sobre los misterios de la vida de Jesucristo (E 801-823; C III, 171-192), Sobre los sacramentos (E 825-831; C III, 192-198), Del pecado (E 869-870; C III, 227), Tentaci\u00f3n (E 870-1; C III, 228-229).<\/p>\n<p>Pero expl\u00edcitamente, en el Reglamento con que empez\u00f3 a funcionar la Casa en 1633, se prev\u00e9 diariamente un tiempo de ejercicio pr\u00e1ctico de catequesis en. el que las Hermanas aprenden el catecismo y aprenden, al mismo tiempo, a en\u00adse\u00f1arlo.<\/p>\n<p>Estando todas de vuelta en casa, se pondr\u00e1n a trabajar, leer\u00e1n para aprender y, despu\u00e9s de procurar recordar los principales puntos de la doc\u00adtrina en forma de peque\u00f1o catecismo, leer\u00e1n un poco el Evangelio para moverse en la pr\u00e1ctica de las virtudes y al servicio del pr\u00f3jimo para imitar al Hijo de Dios (C \u201eI, 483).<\/p>\n<h4><strong>2. De las que ya han marchado a las obras<\/strong><\/h4>\n<p>Cuando las Hermanas salen de la Casa y marchan a las fundaciones, Luisa sigue pidi\u00e9ndoles cuenta y d\u00e1ndoles normas sobre su labor catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>A Sor Turgis, en Richelieu, 29 octubre 1646: Le ruego que tenga gran cui\u00addado de la instrucci\u00f3n de la juventud y de mantener el buen orden en su escuela; creo que el P. Portail le habr\u00e1 dejado el reglamento. Le ruego tam\u00adbi\u00e9n que haga la lectura despu\u00e9s de mediod\u00eda los domingos y fiestas a las muchachas, y hablarles de la devoci\u00f3n. Supongo que continuar\u00e1 usted las conferencias que introdujo el P. Lamberto; si no lo hace usted, se puede informar por los misioneros (E 223; C I, 352-353).<\/p>\n<p>A Sor Ana Hardemont, en Montreuil (1647): Le ruego que sea muy exac\u00adta en tener las instrucciones tanto del catecismo como de las buenas cos\u00adtumbres y. otras advertencias, y que no use este lenguaje: \u00abUsted har\u00e1 el catecismo\u00bb, \u00abVenid al catecismo\u00bb. No nos va a nosotros hablar ni ense\u00f1ar de esta manera, sino decir sencillamente: \u00abVamos a hacer la lectura\u00bb. Y para ello, teniendo el libro, puede usted dar explicaciones familiares, pero nunca nada de elevado. Sabe usted muy bien que se puede uno equivocar y esto ser\u00eda de gran importancia si tiene usted muchas alumnas y enfer\u00admos y si tiene usted mucha asistencia de muchachas a la lectura de las fiestas, etc. (E 278; C I, 440).<\/p>\n<p>Les pide tambi\u00e9n intercambio de experiencias.<\/p>\n<p>A Sor B\u00e1rbara Angiboust, en Fontaineblau (1647): Espero que ella (Sor Ana) me mande ampliamente noticias suyas, particularmente sobre el modo que ella sigue en la instrucci\u00f3n de las ni\u00f1as (E 235; C I, 392-393).<\/p>\n<p>Junto a estas orientaciones para la catequesis con las ni\u00f1as, Luisa anima y orienta tambi\u00e9n a las Hermanas que la ejercen con los pobres y los enfermos:<\/p>\n<p>A Sor Claudia Br\u00edgida, en Chantilly (1652): Sobre todo le suplico, por amor de Dios, que tenga gran mansedumbre con los pobres y gran cuidado de su salvaci\u00f3n, advirti\u00e9ndoles de la necesidad de cumplir los mandamien\u00adtos de Dios y su santa voluntad, y luego los medios (E 460; C II, 235).<\/p>\n<p>A una Hermana Sirviente, 8 febrero 1653: En nombre de Dios, mis que\u00adridas Hermanas, haced lo posible por ayudar a las almas de vuestros po\u00adbres enfermos a que hagan actos de fe, de esperanza y de caridad, necesa\u00adrios para la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hacedles odiar el pecado y amar la virtud para que hagan resoluciones de vivir bien si curan o de disponerse a bien morir. Y para prepararlos a ello, procurad que deseen confesarse para aplacar la ira de Dios contra ellos a causa de sus pecados, y luego quedaos tranquilas ayud\u00e1ndoles con vues\u00adtras oraciones. Bien s\u00e9 que no pod\u00e9is pasar mucho tiempo en esto, pero al ir y venir pod\u00e9is hacer muchos actos interiores que les pueden ayudar y excitar a vuestras Hermanas a hacer lo mismo (E 473; C II, 249-250).<\/p>\n<h3>C) Animadora y orientadora espiritual<\/h3>\n<h4><strong>1. Directora de ejercicios<\/strong><\/h4>\n<p>La Casa era un centro de irradiaci\u00f3n espiritual no s\u00f3lo para las Hijas de la Caridad por la formaci\u00f3n que en ella recib\u00edan \u2014antes y despu\u00e9s de ser enviadas a las fundaciones\u2014, sino para otras seglares que buscaban all\u00ed el ambiente sere\u00adno y acogedoramente apto para una reflexi\u00f3n religiosa en profundidad.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de todo esto estaba Vicente, pero era Luisa el brazo ejecutor, la mente organizadora y la directora inmediata y certera. Luisa lo era todo; Vicente pon\u00eda la firma.<\/p>\n<p>a) Ejercicios a las Hijas de la Caridad.\u2014Son numerosas las referencias que se hacen en la correspondencia de la Santa a Hermanas o grupos de Hermanas que est\u00e1n haciendo los ejercicios en la Casa. En las citas que hago a continua\u00adci\u00f3n, el n\u00famero corresponde al n\u00famero de la carta, no a la p\u00e1gina, tanto en Ecrits (E) como en la traducci\u00f3n de Casta\u00f1ares (C): E. 35, 34, 64b, 67, 76, 144, 192 C, 66, 96, 88, 60, 94, 183, 243.<\/p>\n<p>El 9 de mayo de 1642, Luisa escribe a Guido de Garanier, abad de Vaux (c. nota biogr\u00e1fica en Casta\u00f1ares, t. I, p\u00e1gs. 481-482), que se propone dirigir una tanda de ejercicios a las Hermanas de Angers, y le describe el orden y m\u00e9todo que se sigue en los ejercicios que se dan en la Casa:<\/p>\n<p>Ha dado usted un gran consuelo a nuestras pobres Hermanas con per\u00admitirles unos cortos ejercicios. Le dir\u00e9 pues con toda sencillez, puesto que usted me lo pide, c\u00f3mo lo hacen las que lo hacen aqu\u00ed: Hacen por la ma\u00ad\u00f1ana dos medias horas de oraci\u00f3n en distintos momentos, y una sobre las cinco de la tarde. Los temas son los del libro de nuestro bienaventurado Padre (\u00abVida devota\u00bb, de Francisco de Sales), y despu\u00e9s de la confesi\u00f3n se les dan meditaciones sobre la vida y muerte de Nuestro Se\u00f1or. La me\u00additaci\u00f3n para antes de la confesi\u00f3n es una larga oraci\u00f3n en el Granada para obtener de Dios una verdadera contrici\u00f3n. La lectura en los d\u00edas que preceden a la confesi\u00f3n se hace sobre temas que lleven a la penitencia y a <em>la v\u00eda purgativa. Enviamos a una Hermana para que haga la lectura a las <\/em><em>que no saben leer. Despu\u00e9s de la confesi\u00f3n, la lectura se hace en el \u00abGers\u00f3n\u00bb <\/em><em>o en otro libro similar que excite al amor de Dios. Al menos una vez al d\u00eda <\/em><em>se les hace dar cuenta; se les aconseja que, de una meditaci\u00f3n a otra, se <\/em><em>entretengan pensando en el tema de la meditaci\u00f3n que se acaba de hacer; <\/em><em>que tomen resoluciones no s\u00f3lo generales, sino particulares, seg\u00fan sus ne\u00ad<\/em><em>cesidades, y sobre todo la pr\u00e1ctica necesaria a su modo de vida, a imitaci\u00f3n <\/em><em>de las acciones del Hijo de Dios y de las de su santa Madre, que son sus <\/em><em>patronos; que los miren frecuentemente en su ejercicio. Hacen sus oracio\u00adnes vocales como de ordinario y trabajan o pasean de cuando en cuando. <\/em><em>He ah\u00ed, se\u00f1or, sucintamente, una buena parte de la distribuci\u00f3n de su tiem\u00ad<\/em><em>po, que le ruego no lo tenga en cuenta, sino que lo ordene usted como le <\/em><em>agrade a Dios inspirarle. Le pido perd\u00f3n por haberle hecho todo este dis\u00ad<\/em><em>cursito tan desordenadamente, pero es que estoy muy de prisa <\/em>(E, 79-80; C <strong>I, <\/strong>123-124).<\/p>\n<p><em>Ejercicios a se\u00f1oras seglares.\u2014S\u00f3lo <\/em>voy a aludir a tres referencias que se encuentran en la correspondencia (los n\u00fameros son los de las cartas): E 132, 188, 482 = C 132, 236, 573.<\/p>\n<p>Como nota curiosa, encontramos adem\u00e1s el caso de una religiosa con problemas que es recibida tambi\u00e9n a hacer los ejercicios en la Casa: E 591=C 967.<\/p>\n<h4><strong>2. Directora espiritual<\/strong><\/h4>\n<p>En este campo, Luisa ha realizado una obra ingente. De ello es testimonio fehaciente su correspondencia y el aprecio que han hecho sus corresponsales de la eficacia de esta labor se muestra en la conservaci\u00f3n de sus cartas.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde mejor se llega a conocer el dinamismo espiritual de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica o pastoral, ya que se trata siempre del aterrizaje en la vida concreta y palpitante de los principios o realidades \u00abespirituales\u00bb. El catequista se mues\u00adtra conocedor y solidario con la persona dirigida en su situaci\u00f3n concreta, y por otra parte, como el iluminador desde la fe de esa misma vida. No se trata tanto de hacer una especulaci\u00f3n doctrinal para profundizar las verdades de la fe como de hacer una lectura de los acontecimientos como exigencias de esa misma fe.<\/p>\n<p>Como este aspecto desborda el campo de la catequ\u00e9tica estrictamente dicha y exigir\u00eda, por otra parte, un estudio much\u00edsimo m\u00e1s detenido, nos contentamos con estas notas escasas, pobres y superficiales.<\/p>\n<p>V\u00e9ase, a modo de ejemplo y por su singularidad, la carta E 40 = C 51.<\/p>\n<h2><strong>II. El m\u00e9todo catequ\u00edstico de Luisa<\/strong><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de haber hecho el precedente recorrido por la actividad catequ\u00e9tica de Luisa de Marillac, vamos a intentar muy someramente un acercamiento ana\u00adl\u00edtico a los diversos elementos de su m\u00e9todo catequ\u00e9tico apoy\u00e1ndonos en los datos que hemos podido ir conociendo en la andadura precedente.<\/p>\n<h3>1. Los agentes<\/h3>\n<p>En el catequista, Luisa supone y exige unas actitudes acordes con la ense\u00ad\u00f1anza que ha de impartir. Luisa tiene la idea y el compromiso personal de que la acci\u00f3n catequ\u00e9tica es una acci\u00f3n eclesial y testimonial; por ello, en \u00faltima ins\u00adtancia, el supremo y eficaz catequista es el Esp\u00edritu. De ah\u00ed que la catequesis deba realizarse en un ambiente de oraci\u00f3n e interiorizaci\u00f3n. El (la) catequista tiene una misi\u00f3n (vocaci\u00f3n) de Dios.<\/p>\n<p>Al P. Portail en Mans, 20 marzo 1646: <em>El P. Lamberto nos ha hecho hoy <\/em><em>la caridad de comenzar el catecismo; espero que, mediante la gracia de <\/em><em>Dios, nos har\u00e1 mucho bien, sobre todo si nos ayuda usted con sus oracio\u00ad<\/em><em>nes <\/em>(E 175; C I, 260).<\/p>\n<p>A Sor B\u00e1rbara, en Fontainebleau, 3 marzo 1648: <em>Cuando tenga usted opor\u00adtunidad, m\u00e1ndeme el n\u00famero de sus alumnas, pero consol\u00e9monos con que Dios lo sabe y evitemos cuanto podamos desear que se sepa lo que Dios hace por medio de nosotras <\/em>(E 287; C <strong>I, <\/strong>366).<\/p>\n<p>A las Hermanas de Varize, 23 junio 1653: <em>Creo tambi\u00e9n que pondr\u00e1n gran <\/em><em>cuidado en ayudar a sus pobres enfermos a hacer buenas confesiones antes <\/em><em>de morir y en aconsejar a los que curen que vivan mejor de lo que lo han hecho antes, como tambi\u00e9n en instruir bien a las ni\u00f1as no s\u00f3lo en lo que <\/em><em>deben creer, sino tambi\u00e9n en los medios para vivir como buenas cristianas. <\/em><em>Esto es lo que Dios pide de ustedes; para esto les ha concedido la gracia <\/em><em>de sacarlas del mundo. S\u00e9anle pues muy fieles <\/em>(E 484; C II, 263).<\/p>\n<p>De las reglas particulares para la maestra de escuela:<\/p>\n<p>1. Meditar\u00e1 con frecuencia en la dicha que tiene de ser llamada por Dios para cooperar con El a la salvaci\u00f3n de las ni\u00f1as pobres, que hubieran podido condenarse faltas de la instrucci\u00f3n que ella les da, por lo cual de\u00adber\u00e1 ser muy puntual y muy fiel en el desempe\u00f1o de su oficio y en la ob\u00adservancia de las reglas siguientes.<\/p>\n<p>3. No comenzar\u00e1 su instrucci\u00f3n, ya sea sobre el catecismo, ya sobre las buenas costumbres, sin haber antes invocado la asistencia del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>8. Cuando instruya a las disc\u00edpulas en el santo temor y amor de Dios y les represente el mal que causa el pecado y el bien que resulta de la vir\u00adtud, se acordar\u00e1 de aplicarse a s\u00ed misma lo que les dice, confundi\u00e9ndose de no poseer las virtudes que ense\u00f1a a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>10. Se abstendr\u00e1 de decir ni hacer nada que ni remotamente pueda servirles de mal ejemplo, acord\u00e1ndose de que Nuestro Se\u00f1or maldice a los que escandalizan a los dem\u00e1s, particularmente a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>25. Despu\u00e9s de todo estar\u00e1 persuadida de que si Dios mismo no ins\u00adtruye interiormente a las ni\u00f1as que tiene a su cargo, ser\u00e1n vanos sus cui\u00addados y su aplicaci\u00f3n para ense\u00f1arlas; por lo cual las encomendar\u00e1 con frecuencia a Nuestro Se\u00f1or, rog\u00e1ndole que derrame sus gracias y bendiciones tanto sobre las disc\u00edpulas, para su aprovechamiento, como sobre ella misma para el desempe\u00f1o de su oficio, a fin de que, todas juntas, reciban alg\u00fan d\u00eda las recompensas que les est\u00e1n prometidas en el cielo.<\/p>\n<p>El (la) catequista debe, adem\u00e1s, dominar la materia que ense\u00f1a:<\/p>\n<p>2. Tendr\u00e1 gran cuidado de instruirse en lo que debe ense\u00f1ar a los de\u00adm\u00e1s, y en particular en lo que se refiere a la fe y buenas costumbres.<\/p>\n<p>En este punto, entre Luisa y Vicente aparecer\u00e1 una discrepancia de relieve. Luisa, dominada por el miedo al error, a su propagaci\u00f3n por la ense\u00f1anza y la actitud de autosuficiencia en el catequista, recelar\u00e1 de su formaci\u00f3n en profun\u00addidad. Vicente conf\u00eda en que la formaci\u00f3n competente del catequista es un aut\u00e9n\u00adtico valladar contra el error y un bien para el catequizando. Recojamos el hecho como lo narran las actas del Consejo de 22 de marzo de 1648:<\/p>\n<p>La Se\u00f1orita, pasando a otra cuesti\u00f3n, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Padre, Sor Turgis me pidi\u00f3 \u00faltimamente un catecismo; le envi\u00e9 uno. A ella no le pareci\u00f3 suficientemente amplio, y me rog\u00f3 que le enviase otro. Hice pedir al P. Lamberto que nos enviase uno y me envi\u00f3 el de Belarmino, y dijo a la Hermana a quien se lo dio que era muy erudito y que era s\u00f3lo apropiado para los p\u00e1rrocos. Ahora bien, como no es bueno que nosotras parezcamos eruditas, tuve pensamiento de no mand\u00e1rselo, y como me ve\u00eda con prisas se lo mand\u00e9. S\u00f3lo le dije que no hiciera m\u00e1s que leerlo, porque como lo que toma de los libros no sale de uno, parece que todo est\u00e1 en aprenderlo de memoria y recitarlo.<\/p>\n<p>A esto, nuestro muy honorable Padre respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1orita, no hay mejor catecismo que el de Belarmino, y si todas las Hermanas lo supieran y ense\u00f1asen, no ense\u00f1ar\u00edan sino lo que deben ense\u00ad\u00f1ar, ya que est\u00e1n para ense\u00f1ar, y sabr\u00edan lo que los p\u00e1rrocos deben saber. \u00bfSabe usted lo que mantiene a esas dos o tres hijas de la se\u00f1ora de Ville\u00adneuve? Saber el sentido de ese catecismo; ellas lo ense\u00f1an y hacen con \u00e9l un bien incre\u00edble. Ser\u00eda bueno que se les leyese a nuestras Hermanas y que usted misma se lo explicase para que todas lo aprendiesen y lo profundi\u00adzasen para ense\u00f1ar; porque dado que es necesario que ellas ense\u00f1en, tienen que saber, y no pueden aprender mejor y m\u00e1s s\u00f3lidamente que en ese libro. Y me alegro de que hayamos hablado de esto, porque creo que esta lec\u00adtura ser\u00e1 de gran utilidad (XIII, 664-5).<\/p>\n<p>Lo que la Santa hab\u00eda contestado a Sor Turgis el 6 de marzo era:<\/p>\n<p>No conozco otro catecismo m\u00e1s amplio que el del se\u00f1or cardenal Belar\u00admino, pero me parece que el P. Lamberto no juzga a prop\u00f3sito que se lo leamos a las ni\u00f1as, ni siquiera a las muchachas, y me ha dicho que no es apropiado m\u00e1s que para los p\u00e1rrocos.<\/p>\n<p>Y para decirle la verdad, mi querida Hermana, ser\u00eda muy peligroso para nuestra Compa\u00f1\u00eda que pretendi\u00e9semos hablar doctamente no s\u00f3lo por nues\u00adtro inter\u00e9s particular, que es tan inclinado a la vanidad, sino incluso por el temor de que digamos errores. El deseo del P. Vicente es que proceda\u00admos con toda sencillez, y ya sabe usted c\u00f3mo debemos obedecerlo (en sus deseos) y en sus \u00f3rdenes. Sin embargo ya le hablar\u00e9 de esto\u00bb (E 289; C I, 458).<\/p>\n<h3>2. Los niveles<\/h3>\n<p><strong>a) El peque\u00f1o catecismo<\/strong><\/p>\n<p>Iba dirigido a las ni\u00f1as peque\u00f1as y a los pobres m\u00e1s ignorantes. Consist\u00eda en un resumen elemental de las verdades m\u00e1s fundamentales del cristianismo orga\u00adnizadas en torno al Padrenuestro, Avemar\u00eda, Credo <em>y <\/em>Sacramentos. La forma era de prguntas <em>y <\/em>respuestas, y el lenguaje sencill\u00edsimamente llano y al alcance del menos iniciado.<\/p>\n<p><strong>b) La \u00ablectura\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Ten\u00eda como principales clientes a las muchachas. Era una lectura familiarmen\u00adte comentada, bien sobre el texto evang\u00e9lico de la fiesta o domingo en que se ten\u00eda, bien en un libro formativo algo m\u00e1s desarrollado que el peque\u00f1o catecismo. A ve\u00adces, en la \u00ablectura\u00bb se introduc\u00eda la ense\u00f1anza que se hac\u00eda a las ni\u00f1as peque\u00f1as si las muchachas se ve\u00edan necesitadas de la ense\u00f1anza elemental.<\/p>\n<h3>3. El texto<\/h3>\n<p>Luisa compuso un peque\u00f1o catecismo que le serv\u00eda a ella misma y que pro\u00adbablemente ofreci\u00f3 a sus Hijas de la Caridad, que lo aprender\u00edan en la Casa.<\/p>\n<p>En cuanto al enfoque y contenido, no ofrece apenas originalidad. Sigue el es\u00adquema de fondo de los catecismos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Procede por preguntas y respuestas. Despu\u00e9s de unas preguntas introducto\u00adrias sobre el ser del cristiano y su fin, sistematiza las verdades cristianas fun\u00addamentales en torno al Padrenuestro, Avemar\u00eda, Credo, Eucarist\u00eda, Confesi\u00f3n <em>y <\/em>dem\u00e1s sacramentos, para terminar con una parte dedicada a los ejercicios del cristiano.<\/p>\n<p>El lenguaje es sumamente accesible y familiar. Est\u00e1 empedrado de aplicacio\u00adnes concretas y vivenciales que van \u00abcomprometiendo\u00bb a las ni\u00f1as en la adqui\u00adsici\u00f3n de actitudes personales que hacen del aprendiza je del catecismo una pr\u00e1c\u00adtica concreta de conversi\u00f3n y vida cristiana.<\/p>\n<p>Puede verse en Casta\u00f1ares III, 349-362.<\/p>\n<h3>4. El m\u00e9todo o modo<\/h3>\n<p>Como ya hemos visto, Luisa estaba al tanto de los modos como sus Hermanas realizaban la catequesis. Ped\u00eda que le comunicasen sus experiencias. Ya al final de su vida, escribiendo a Sor Maturina Guerin, que est\u00e1 en la Fere, le hace alu\u00adsi\u00f3n a alg\u00fan problema suscitado por el modo de catequizar que se sigue all\u00ed:<\/p>\n<p>Temo que el modo de catequizar de Sor Juliana (Allot) no ha sido bien comprendido (E 787; C III, 140).<\/p>\n<p>Este m\u00e9todo deb\u00eda ser el mismo del que la Santa presenta los inconvenientes en unas notas sobre la ense\u00f1anza del catecismo (E 993-994; C III, 348-349).<\/p>\n<p>Consistir\u00eda quiz\u00e1 en una explicaci\u00f3n en voz alta y sin ce\u00f1irse a un libro o texto.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo seguido en la Casa, y que seguramente segu\u00edan las Hermanas des\u00adpu\u00e9s en la explicaci\u00f3n del peque\u00f1o catecismo en las catequesis, est\u00e1 descrito en la conferencia que tuvo San Vicente con las Hermanas el 16 de marzo de 1965:<\/p>\n<p>Conviene recordar que este art\u00edculo (de las Reglas) dice que lo hag\u00e1is (el catecismo) entre vosotras; pero no quiere esto decir que no lo pod\u00e1is hacer en otra parte si se creyera necesario. Se\u00f1orita, \u00bfes as\u00ed como se hace?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, padre; hay una Hermana, una oficiala o alguna de las antiguas, que instruye a las dem\u00e1s bien por el catecismo o bien haciendo rezar el Padre\u00adnuestro por peticiones y el Credo por art\u00edculos. Otras veces se habla sobre el serm\u00f3n cuando se le ha o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014Me parece muy bien, se\u00f1orita. Y como ha sido conveniente hacerlo de ese modo convendr\u00e1 seguir as\u00ed y que teng\u00e1is algunas Hermanas nombra\u00addas para tener el catecismo, preguntando una y contestando otra. Y las de\u00adm\u00e1s que est\u00e9n presentes es menester que lo escuchen con mucha modes\u00adtia y respeto. La que preside escucha las respuestas y les explica lo que no sea bastante inteligible y lo que no se comprenda. Y si se cometiese alguna falta tiene que advertir a la Superiora. Mis queridas Hermanas, \u00e9ste es el mejor medio para instruiros vosotras mismas, y si os serv\u00eds bien de \u00e9l se\u00adr\u00e9is capaces de tener el catecismo con los pobres\u00bb (IX, 1149).<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Este no es un trabajo acabado. Queda por decir algo profundamente importan\u00adte: la idea y la vivencia que Luisa ten\u00eda de la salvaci\u00f3n a la que pretende orien\u00adtarse la catequesis, la idea de fe y de relaci\u00f3n de Dios con el hombre; el lugar de la persona de Jesucristo, etc. Muchas cosas o matices en estos temas se nos descubrir\u00edan como caducos, pero quiz\u00e1 lleg\u00e1ramos a encontrarnos con una Luisa sorprendentemente actual. \u00bfNo merecer\u00e1 la pena continuar el di\u00e1logo con esta riqu\u00edsima personalidad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n 1. En la \u00f3rbita espiritual de san Vicente de Pa\u00fal La direcci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal sobre Luisa de Marillac marca en la trayec\u00adtoria espiritual de \u00e9sta un giro fundamental: De la obsesi\u00f3n por &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":141517,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[18],"tags":[157,130,144,138,127,143,151],"class_list":["post-95463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luisa-de-marillac","tag-abad-de-vaux","tag-beauvais","tag-lambert","tag-montreuil","tag-portail","tag-san-lazaro","tag-sor-turgis"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Introducci\u00f3n 1. En la \u00f3rbita espiritual de san Vicente de Pa\u00fal La direcci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal sobre Luisa de Marillac marca en la trayec\u00adtoria espiritual de \u00e9sta un giro fundamental: De la obsesi\u00f3n por ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-15T05:57:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T15:27:16+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa\",\"datePublished\":\"2015-03-15T05:57:30+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:27:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/\"},\"wordCount\":5108,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Abad de Vaux\",\"Beauvais\",\"Lambert\",\"Montreuil\",\"Portail\",\"San L\u00e1zaro\",\"Sor Turgis\"],\"articleSection\":[\"Luisa de Marillac\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/\",\"name\":\"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-03-15T05:57:30+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:27:16+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\\\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/chento.org\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/JavierChento\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/https:\\\/\\\/twitter.com\\\/javierchento\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/chento\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos","og_description":"Introducci\u00f3n 1. En la \u00f3rbita espiritual de san Vicente de Pa\u00fal La direcci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal sobre Luisa de Marillac marca en la trayec\u00adtoria espiritual de \u00e9sta un giro fundamental: De la obsesi\u00f3n por ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-03-15T05:57:30+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T15:27:16+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa","datePublished":"2015-03-15T05:57:30+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:27:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/"},"wordCount":5108,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Abad de Vaux","Beauvais","Lambert","Montreuil","Portail","San L\u00e1zaro","Sor Turgis"],"articleSection":["Luisa de Marillac"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/","name":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-03-15T05:57:30+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:27:16+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-catequetica-de-santa-luisa\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La obra catequ\u00e9tica de Santa Luisa"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-oPJ","jetpack-related-posts":[{"id":128927,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-de-marillac-una-mujer-para-nuestro-tiempo\/","url_meta":{"origin":95463,"position":0},"title":"Santa Luisa de Marillac, una mujer para nuestro tiempo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/05\/2025","format":false,"excerpt":"\"Hoy m\u00e1s que nunca , necesitamos, para vivir en esperanza, mirar las estrellas\" E. Tarac\u00f2n. Luisa de Marillac ha sido, es y sigue siendo en la Iglesia una estrella de primera magnitud por la luminosidad de su vida espiritual, por el brillo de su caridad y por el equilibrio y\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":119584,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-formadora-de-los-laicos\/","url_meta":{"origin":95463,"position":1},"title":"Luisa de Marillac, formadora de los laicos","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/01\/2016","format":false,"excerpt":"1.- Introducci\u00f3n y circunstancias ambientales. Cuando se me pidi\u00f3 este trabajo lo primero que se me ocurri\u00f3 es ir a las biograf\u00edas de Santa Luisa. En la primera biograf\u00eda, escrita por Nicol\u00e1s Gobill\u00f3n catorce a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, encontr\u00e9 esta cita: \"Desde el momento en que comenz\u00f3 las reuniones,\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"vicente luisa munecos","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vicente-luisa-munecos-1024x768.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vicente-luisa-munecos-1024x768.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vicente-luisa-munecos-1024x768.jpg?resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vicente-luisa-munecos-1024x768.jpg?resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":116939,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1042-luisa-de-marillac-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":95463,"position":2},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1042: Luisa De Marillac A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"02\/01\/2013","format":false,"excerpt":"[Noviembre 1647] Padre: Creo que Dios ha dado a mi alma una gran paz y sencillez en la meditaci\u00f3n, muy imperfecta por mi parte, que he hecho sobre el tema de la necesidad de que la Compa\u00f1\u00eda de Hijas de la Caridad siga bajo la direcci\u00f3n que le ha dado\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101771,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/orando-con-luisa-de-marillac\/","url_meta":{"origin":95463,"position":3},"title":"Orando con Luisa de Marillac","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Las primeras Hijas de la Caridad quedaron impresiona\u00addos por la actitud orante de Luisa de Marillac. En las conferencias celebradas sobre las virtudes de la Srta. Le Gras, varias Hermanas pusieron de relieve su pro\u00adfunda uni\u00f3n con Dios: \"Siempre ten\u00eda su esp\u00edritu ocupado en Dios.\" \"Ten\u00eda mucha vida Interior y\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/rostros_luisa_09-225x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":114854,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1020-luisa-de-marillac-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":95463,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1020: Luisa De Marillac A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/12\/2012","format":false,"excerpt":"[Bic\u00eatre, agosto 1647] Padre: Ayer tuve que excusarme ante el se\u00f1or Le Roy de no haber hablado con usted de su parte; pero creo que he de decirle todo lo que \u00e9l me dijo y lo que le contest\u00e9; me resultar\u00e1 algo dif\u00edcil. Pero lo principal es que \u00e9l afirma\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":116383,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/bibliografia-vicenciana-1960-1970-en-torno-a-la-espiritualidad-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":95463,"position":5},"title":"Bibliograf\u00eda Vicenciana 1960-1970 en torno a la espiritualidad de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/07\/2021","format":false,"excerpt":"Lo que antes se llamaba Asc\u00e9tica y M\u00edstica, hoy se llama com\u00fanmen\u00adte Espiritualidad. Es una palabra tra\u00edda de Francia, como tantas otras, que tambi\u00e9n han hecho fortuna, m\u00e1s por moda que por convencimiento. As\u00ed se bautizan los tratados de Historia, desde Pourrat (1926) hasta Bouyer-Vandenbroucke (1963). El recomendar tan insistentemente\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}