{"id":6926,"date":"2009-04-28T19:05:52","date_gmt":"2009-04-28T18:05:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vicencianos.org\/web\/2009\/04\/28\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/"},"modified":"2016-07-26T11:00:25","modified_gmt":"2016-07-26T09:00:25","slug":"vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/","title":{"rendered":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia"},"content":{"rendered":"<p><em>(18.11.57)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>(Reglas comunes, art. 17, 18 Y 19)<\/p>\n<p>Mis querid\u00edsimas hermanas, seguiremos hoy con la lectura de vuestras reglas, se\u00f1alando en cada art\u00edculo lo que os interesa en especial va que vuestras reglas deben ser consideradas como los canales por los que Nuestro Se\u00f1or hace correr sus gracias sobre sus esposas para hacerlas reinar all\u00e1 en el cielo despu\u00e9s de esta vida; de forma que deb\u00e9is esperar toda clase de gracias por medio de vuestras reglas. Dios se comporta en esto como con su Iglesia; y lo mismo que a su Iglesia no le da gracias m\u00e1s que en virtud de los sacramentos, tampoco le da gracias a un alma m\u00e1s que por medio de la observancia de sus reglas. Y no solamente esto, sino que a las comunidades no se le comunican las gracias m\u00e1s que en virtud de la fidelidad a la pr\u00e1ctica de sus reglas; y cuanto m\u00e1s exactas son en su cumplimiento, tanto m\u00e1s abundan las gracias de Dios sobre ellas; por el contrario, cuanto m\u00e1s se apartan de la observancia de sus reglas, tanto m\u00e1s se alejan de las gracias de Dios.<\/p>\n<p>Todas nuestras acciones proceden de la cabeza por su uni\u00f3n v trabaz\u00f3n con los miembros; de all\u00ed es de donde se extienden los esp\u00edritus animales y vitales por todos los dem\u00e1s miembros. Pues bien, lo mismo que en el cuerpo que est\u00e1 bien unido a la cabeza, y cada miembro a los otros miembros, todos ellos participan de todas las influencias que de ella dimanan, mientras que por el contrario un miembro podrido no puede estar unido a la cabeza ni recibir ninguna participaci\u00f3n de sus efectos, ben\u00e9ficos, as\u00ed tambi\u00e9n una comunidad religiosa no puede recibir las gracias que necesita para la conservaci\u00f3n de su vida espiritual si no est\u00e1 unida a su cabeza. As\u00ed pues, hijas m\u00edas, presentadme una hermana de la que pueda decirse: \u00abCumple bien todas sus reglas\u00bb, y os aseguro que llegar\u00e1 a una elevada virtud y uni\u00f3n con Dios, que no tiene mayor placer en esta tierra que ver c\u00f3mo una persona guarda bien todas sus reglas. Dios se complace en verla. Y lo mismo que una esposa constituye el objeto de las satisfacciones y deleites de su esposo, tambi\u00e9n Nuestro Se\u00f1or siente un gran placer cuando hay un alma que se esfuerza en seguir fielmente su voluntad por la pr\u00e1ctica de sus reglas. El es el que ha puesto sus ojos bondadosos sobre ella para embellecerla cada vez m\u00e1s con la continuaci\u00f3n de sus gracias. De manera que, como un padre que no tuviera mayor felicidad que ver a su hijo provisto de las altas cualidades y dotes naturales, Dios encuentra all\u00ed todo su consuelo; mis queridas hermanas, no cabe duda de que Dios siente un placer sin igual al ver a una comunidad que guarda bien sus reglas. No es posible comparar esa satisfacci\u00f3n que Dios recibe de esta fidelidad con la que siente un esposo al mirar su esposa o la que el padre recibe al ver a su hijo. Mirad, os lo repito, es muy importante que os convenz\u00e1is de esto: el objeto de las complacencias de Dios es una hermana que observa bien sus reglas, es una buena religiosa que guarda bien las normas de su congregaci\u00f3n. De ah\u00ed que el papa Clemente VIII, a quien tuve el honor de ver y que es un santo, dec\u00eda: \u00abTraedme una persona que haya vivido en la observancia fiel de sus reglas y yo lo canonizar\u00e9 sin m\u00e1s milagros; no exijo m\u00e1s pruebas de su santidad que saber que ha guardado sus reglas\u00bb.<\/p>\n<p>De todo esto pod\u00e9is concluir que cuanto m\u00e1s fiel es una hermana a sus reglas, m\u00e1s virtud tiene, y cuanto m\u00e1s se aparta de ellas, m\u00e1s se aleja tambi\u00e9n de Dios, volviendo a sus primeras costumbres, siguiendo los apetitos de la carne y de la sangre y haci\u00e9ndose peor de lo que era en el mundo. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Dios la hab\u00eda llamado a la Compa\u00f1\u00eda para convertirla en objeto de sus complacencias y que guardase all\u00ed las reglas que le hab\u00eda dado, pero luego la ve negligente y descuidada y le retira sus gracias, abandon\u00e1ndola en mano de sus pasiones. Este es el castigo por haber despreciado sus reglas. Dios dice: \u00abEsta hermana, a la que le he concedido la gracia de llamarla fuera de la masa corrompida del mundo, para hacerle llevar una vida totalmente contraria mediante la pr\u00e1ctica de las reglas que le he ordenado dar, se pone a hacer todo lo contrario. La veo viviendo como si nunca le hubiese mostrado c\u00f3mo ten\u00eda que vivir. La abandonar\u00e9: vete y haz lo que quieras\u00bb. Esa pobre criatura, abandonada de la mano de Dios, cae en un estado digno de l\u00e1stima, mucho peor de lo que era antes de haber seguido su vocaci\u00f3n. As\u00ed pues, mis queridas hermanas, acordaos de que vuestra perdici\u00f3n o vuestra felicidad depende de la observancia de vuestras reglas. Pues bien, para guardarlas, hay que entenderlas bien; por eso las voy a leer. Hay cuarenta y tres, y estamos en la diecisiete, que trata de la uniformidad que debe reinar entre vosotras.<\/p>\n<p>\u00abEn cuanto puedan, procurar\u00e1n la uniformidad en todas las cosas, porque con ella se conserva la uni\u00f3n y el buen orden de las comunidades, huyendo a este fin de toda singularidad, como de fuente de divisiones y des\u00f3rdenes; por esto se acomodar\u00e1n en todo al com\u00fan modo de vivir de la casa en donde reside la superiora, conform\u00e1ndose a las m\u00e1ximas y pr\u00e1cticas que en ella se ense\u00f1an para su direcci\u00f3n, as\u00ed espiritual como temporal\u00bb.<\/p>\n<p>Este es el art\u00edculo sobre la uniformidad. Quiz\u00e1s haya algunas de vosotras que no entiendan lo que quiere decir esta palabra de uniformidad. Ser uniformes, mis queridas hermanas, es ser todas semejantes: por ejemplo, tener el mismo tocado, los mismos cuellos, los mismos h\u00e1bitos, los mismos zapatos y, si pudiera ser, el mismo hablar; esto es, es de desear que habl\u00e9is todas del mismo modo, dulce, cordial y humilde, la misma manera de servir a los pobres, el mismo parecer cuando est\u00e9is juntas, la misma manera de actuar en las parroquias; no es que haya que ir a ver lo que se hace en una para hacer lo mismo en la otra, sino ver lo que aqu\u00ed se hace, y no obrar de otra manera, ya que es de esta casa de donde deb\u00e9is sacar ejemplo y con la que ten\u00e9is que conformaros en todas partes adonde vay\u00e1is, el Nombre de Jes\u00fas, los ni\u00f1os y los dem\u00e1s sitios, siempre que sea posible: esto es lo que quiere decir este art\u00edculo. Seg\u00fan esto, ser\u00eda de desear que tuvierais todas los mismos sentimientos, que estimaseis todo lo que ordena la superiora, que las oficialas y todas las antiguas estuvieran animadas del mismo esp\u00edritu y muy unidas con sus superioras, y que las m\u00e1s j\u00f3venes estimasen a su mayores e hiciesen lo que les dicen, y tanto unas como otras siguieran los consejos que se les han dado.<\/p>\n<p>San Pablo les dec\u00eda a un pueblo reci\u00e9n convertido: \u00abNo os hablo todav\u00eda de que imit\u00e9is a Jesucristo; pero imitadme a m\u00ed que soy su imitador. Ved lo que yo hago y haced todos lo mismo que yo\u00bb (1). Pues bien, si san Pablo les dec\u00eda esto a los nuevos cristianos, es porque resulta f\u00e1cil hacer el bien que vemos hacer. Hay que conformarse, por tanto, con todo lo que se hace en esta casa y que ninguna obre a su antojo; pues no querer seguir el sentimiento de los dem\u00e1s es una especie de orgullo. S\u00ed, ser singular, no querer ceder a nadie, desear someter los sentimientos ajenos a los propios, es ser una mujer orgullosa. Si la que tiene ese vicio se pone a decir o pensar: \u00abYo tengo m\u00e1s inteligencia que esa; que las dem\u00e1s hagan lo que quieran y que me de]en hacer lo que me gusta\u00bb, mirad, eso es un acto de orgullo. Esa hermana es una orgullosa y Dios la castigar\u00e1 tarde o temprano. Esa hermana, que no sigue la manera de obrar de las otras, recibir\u00e1 tarde o temprano su castigo, porque tiene orgullo, que es el vicio del diablo, al que Dios ech\u00f3 del para\u00edso por causa de su orgullo. La humildad se conserva en la manera ordinaria de obrar de las dem\u00e1s. Pero cuando una hermana dice<\/p>\n<p>\u00abHermana, hagamos esto\u00bb, y la otra le responde: \u00abMe parece que ser\u00e1 mejor hacer lo otro\u00bb\u00a0 &#8211; \u00ab\u00bfPor qu\u00e9?, dir\u00e1 la primera, yo quiero hacerlo as\u00ed\u00bb. &#8211; \u00abHermana, le dir\u00e1 la otra, en casa se acostumbra hacerlo de otra manera\u00bb. &#8211; \u00abNo importa, creo que ser\u00e1 mejor hacerlo como a m\u00ed me parece\u00bb. \u00a1Es un pensamiento diab\u00f3lico de orgullo! S\u00ed, porque esa hermana quiere singularizarse y seguir su propio juicio: es un pensamiento de orgullo. Una hermana hace algo de una forma; a la otra hermana le parece bien; pero viene otra y dice: \u00abYo quiero hacerlo como me parece mejor\u00bb. Estad seguras de que es el orgullo el que le hace creer que lo hace mejor que las dem\u00e1s. Toda singularidad es una puerta para el orgullo, all\u00ed se esconde siempre el orgullo; y toda persona que no se conforma con la superiora y con las oficialas en la medida de lo posible, esa persona est\u00e1 gobernada por el esp\u00edritu de orgullo, que desea obrar siempre por su cuenta.<\/p>\n<p>La humildad, por el contrario, sigue siempre m\u00e1s bien la opini\u00f3n de los dem\u00e1s que la suya propia. Por ejemplo, cuando una hermana se acomoda a todo lo que se quiere de ella; le dicen: \u00abHaga esto\u00bb, y lo hace. Esa hermana tiene humildad, porque la humildad es enemiga de la singularidad; y en la medida en que se conforma con las dem\u00e1s, en esa misma medida progresa en la humildad. Pues bien, cuando digo que hay que obrar como las dem\u00e1s, no me refiero a las disipadas, si hubiera alguna. \u00a1Qu\u00e9 horrible imitaci\u00f3n! Una hermana que ve a las oficialas, que considera su conducta y su virtud y se acomoda a ellas, la que en su parroquia se esfuerza en contentar a las dem\u00e1s y en seguir en cuanto puede lo que se le ordena, eso es una se\u00f1al de humildad. No busca la singularidad; hace lo que las dem\u00e1s. De este modo, hijas m\u00edas, es como se conserva la humildad bajo las cenizas de la imitaci\u00f3n de las otras; porque, cuando ve\u00e1is a una hermana que le gusta presumir, que critica a las otras, que cree que se enga\u00f1an cuando la reprenden, \u00bfno es verdad que os disgusta?<\/p>\n<p>Fijaos bien, un alma humilde tiene siempre de los dem\u00e1s mejor opini\u00f3n que de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Estuve ayer con un se\u00f1or de la corte que entre otras cosas me dijo: \u00abCuando tengo algo que hacer, consulto con mi esposa\u00bb. Ved c\u00f3mo la estimaba y c\u00f3mo la cre\u00eda tan virtuosa que siempre la consultaba. Eso es la humildad: hablar siempre bien de los dem\u00e1s y nunca de s\u00ed mismo. Hijas m\u00edas, cuando oig\u00e1is a una hermana que habla siempre con aprecio de su hermana, decid: \u00abEs una persona virtuosa; no ten\u00e9is que buscar m\u00e1s modelo; seguidla\u00bb. Pero cuando ve\u00e1is a otra que no alaba m\u00e1s que lo que ella hace, que critica todo lo que hacen las dem\u00e1s, o que no dice una sola palabra cuando las oye alabar, demostrando con su silencio que no aprueba lo que est\u00e1n diciendo, decid: \u00abEs una orgullosa\u00bb\u00bb; y estad seguras de que Dios la castigar\u00e1 como castiga a todas las orgullosas. Perder\u00e1 las gracias de Dios, que s\u00f3lo se conceden a los humildes; y despu\u00e9s de despreciar sus inspiraciones y los consejos que se le den, Dios le dir\u00e1: \u00abT\u00fa me dejas por seguir tus vanas satisfacciones; eres una miserable; te abandono y no quiero o\u00edr hablar m\u00e1s de ti\u00bb. De forma que ya no sentir\u00e1 ning\u00fan gusto en la virtud, se har\u00e1 insoportable a las hermanas y a s\u00ed misma y ya no ser\u00e1 hija de la Caridad m\u00e1s que en apariencia. Lleva el h\u00e1bito, pero no el esp\u00edritu. El esp\u00edritu de las hijas de la Caridad es la humildad y ella est\u00e1 llena de orgullo; eso es ser semejante al diablo y peor que el diablo. \u00a1Ay!, si fu\u00e9semos humildes, deber\u00edamos juzgarnos todos peores que el diablo. No se trata de una ocurrencia, sino que es verdad: pues, si el diablo no se hubiera obstinado en su pecado y hubiera tenido la m\u00e1s peque\u00f1a gracia que nosotros hemos recibido, habr\u00eda usado de ella mejor que nosotros. En cuanto a m\u00ed, creo con algunos santos que, si le hubieran concedido la gracia de cambiar de resoluci\u00f3n, ser\u00eda mucho mejor que nosotros. Pero no se le concedi\u00f3. Solamente los hombres pecadores, las muchachas y las mujeres pecadoras son las que han recibido de Dios la gracia de levantarse de sus pecados. Es lo que \u00e9l mismo dec\u00eda por boca de las posesas de Loudun: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 miserables cristianos sois por hacer tan mal uso de las gracias de Dios! Si nos permitieran convertirnos, como a vosotros, no nos quedar\u00edamos en este desgraciado estado en que estamos y del que no podemos salir. Pero vosotros s\u00ed que pod\u00e9is; no hag\u00e1is como nosotros; no os obstin\u00e9is en vuestros pecados; convert\u00edos a Dios mientras pod\u00e1is\u00bb.<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, acordaos bien de esto, que la singularidad es la hija del orgullo y que deb\u00e9is huir de ella como de la causa de divisiones.<\/p>\n<p>\u00bfNo es verdad que, cuando veis a una hermana vestirse con elegancia y querer parecer m\u00e1s elegante que las dem\u00e1s, os da mucha pena? Una persona que no sigue a la comunidad, que quiere que las dem\u00e1s se acomoden a su gusto y que se hace la semi-superiora, seguramente se os har\u00e1 insoportable. Todas las divisiones y des\u00f3rdenes de las comunidades proceden de no querer conformarse a las dem\u00e1s. Por eso, cuando est\u00e1 en una parroquia, no quiere atender a los consejos que le dan, porque quiere distinguirse. Y luego, acostumbrada a seguir sus propias opiniones, cuando hay que retirarla, no quiere salir de all\u00ed. Esas son las desdichas que causa la singularidad. Nos quita la sumisi\u00f3n. Si no la superamos, producir\u00e1 otros males cada vez m\u00e1s peligrosos.<\/p>\n<p>\u00abSe acomodar\u00e1n en todo al com\u00fan modo de vivir de la casa en donde reside la superiora\u00bb: esto es, en esta casa es donde hab\u00e9is de aprender, de la superiora, de las oficialas v de las dem\u00e1s hermanas antiguas, todo lo que hab\u00e9is de practicar. Hijas m\u00edas, las que est\u00e1is trabajando en esta casa, ya veis a cu\u00e1nta virtud os obliga esto. Juzgaos felices de que Dios os haya escogido para una obra tan santa, para ser las piedras fundamentales de su edificio. Pero acordaos de lo que dice el germen de la vida, al hablar a las hijas de la Caridad: \u00abVosotras, a las que he dado todas las gracias necesarias para haceros dignas de un empleo tan santo, sabed que espero de vosotras que contribuy\u00e1is, con vuestras palabras y ejemplos, a la perfecci\u00f3n de estas j\u00f3venes plantas que hay entre vosotras\u00bb. \u00a1Hijas m\u00edas, cu\u00e1nta obligaci\u00f3n ten\u00e9is de hacerlo! Todas las dem\u00e1s ponen los ojos en las que est\u00e1is aqu\u00ed. Por eso deber\u00edan ser \u00e1ngeles encarnados los que ense\u00f1asen en esta casa, si pudiera ser, para deciros que es menester que se\u00e1is perfectas; pues, como pasa con la cabeza en vuestro cuerpo, si la cabeza est\u00e1 bien, todo el cuerpo estar\u00e1 bien; pero, si est\u00e1 enferma, todos los miembros se resentir\u00e1n. Pues bien, como las de aqu\u00ed est\u00e1n obligadas a dar buen ejemplo con la pr\u00e1ctica de<\/p>\n<p>las reglas, las dem\u00e1s que trabajan en otros lugares tienen que conformarse con la pr\u00e1ctica de lo que aqu\u00ed se ense\u00f1a, sin acudir a otras, por muy buenas y mejores en apariencia que sean.<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, pudiera ser que a alguna hermana se le ocurriera, por ejemplo, hacer la oraci\u00f3n como las carmelitas, que est\u00e1n all\u00ed delante de Dios esperando lo que a \u00e9l le plazca ordenarle. Si Dios les env\u00eda alguna cosa, ellas la cogen; si no les da nada, permanecen tranquilas. Hijas m\u00edas, eso est\u00e1 bien para las carmelitas, pero no para vosotras.<\/p>\n<p>Las hijas de la Cruz, por ejemplo. Van vestidas de negro, llevan una cofia cuando van por la ciudad. Al parecer, si fueseis as\u00ed vosotras, ir\u00edais m\u00e1s modestamente vestidas. Eso est\u00e1 bien para las hijas de la Cruz, pero no para vosotras, que hab\u00e9is sido escogidas para honrar la pobreza de Jesucristo en esta clase de h\u00e1bito. Y como \u00e9l fue el m\u00e1s pobre de todos los hombres, ha querido que fuerais vestidas vosotras de esa forma, como las m\u00e1s pobres. Por eso deb\u00e9is apreciar ese h\u00e1bito m\u00e1s que ning\u00fan otro.<\/p>\n<p>Pudiera ser que viniera a casa una hermana diciendo: \u00abSe hace esto en tal comunidad; \u00bfpor qu\u00e9 no lo hacemos aqu\u00ed?\u00bb \u00a1Pobre criatura! \u00bfQu\u00e9 es lo que dices? Dios quiere guiarte de la manera m\u00e1s pobre que se ha visto en el mundo; y t\u00fa quieres faltar a sus designios, tomando otro camino distinto del que \u00e9l quiere que sigas. &#8211; Pero eso est\u00e1 bien; \u00bfqu\u00e9 mal habr\u00eda en hacerlo como ellas?\u00a0 &#8211; Es que no es para vosotras. Cualquier pr\u00e1ctica que se os ense\u00f1e, por perfecta que sea, si es contraria a las vuestras, dejadla para aquellos a los que se la ha dado Dios. No hay que criticar a los dem\u00e1s. Al contrario, deb\u00e9is juzgarlos buenos a todos; pero vosotros deb\u00e9is seguir vuestras pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Pero, \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Vamos tan mal vestidas y comemos tan pobremente! No hay nadie que vaya peor que nosotras. En las dem\u00e1s comunidades, les dan de comer de otro modo.\u00a0 &#8211; Dejad lo que se refiere a las dem\u00e1s; no es \u00e9se vuestro esp\u00edritu, sino el esp\u00edritu de Nuestro Se\u00f1or humillado, desconocido y despreciado por todo el mundo. \u00bfNo os sent\u00eds felices de que Nuestro Se\u00f1or piense en vosotras y os haya escogido entre tantas otras para imitarle en un g\u00e9nero de vida tan bajo y tan humilde como el vuestro, por el que quiere que le sig\u00e1is en lo m\u00e1s dif\u00edcil que hay en el mundo, que es humillarse? Pues no hay nada tan dif\u00edcil como eso y nada que nos cueste tanto. Hijas m\u00edas, no busqu\u00e9is ninguna vida mejor que aquella en la que os ha puesto Nuestro Se\u00f1or; no encontrar\u00e9is ninguna que os sea m\u00e1s adecuada que \u00e9sta. \u00bfNo hab\u00e9is visto alguna vez a una madre lega\u00f1osa y fea con un ni\u00f1o en los brazos? Si la reina quiere recoger a ese ni\u00f1o, \u00e9l no querr\u00e1, se quedar\u00e1 en el seno de su madre, por muy fea que sea; le dir\u00e1n: \u00abHijo m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 es lo que haces? \u00a1La reina quiere llevarte con ella y t\u00fa no quieres!\u00bb. Mirad, Dios y la naturaleza le ense\u00f1an que debe querer m\u00e1s a su madre que a todas las reinas del mundo, pues ha recibido su vida de ella. Por eso no encuentra nada m\u00e1s bello; y tiene raz\u00f3n, puesto que es su madre y su bienhechora.<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, hay otras casas distintas de la vuestra que realmente gozan de grande estima. S\u00ed, hay en la iglesia muchas \u00f3rdenes muy respetadas, con cuya comparaci\u00f3n la Compa\u00f1\u00eda de la Caridad ser\u00eda como esa pobre madre lega\u00f1osa. Quiz\u00e1s alguna, al pensar en esas grandes \u00f3rdenes, dir\u00e1 \u00ab\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 religiosas tan felices! Me gustar\u00eda ser carmelita, o hacer lo que ellas hacen\u00bb. No hab\u00e9is entrado en la Caridad para obrar como las carmelitas, sino que hab\u00e9is sido llamadas a humillaros, a servir a Dios y a los pobres y a hacer todo lo posible por contentar a las damas, a fin de tener m\u00e1s medios para asistir al pr\u00f3jimo. Eso es lo que vuestra madre os ense\u00f1a. Es una madre lega\u00f1osa; pero ten\u00e9is que amarla, si quer\u00e9is ser humilladas como lo fue el Hijo de Dios. Si est\u00e1is mal alimentadas, alegraos y sufrid esto durante alg\u00fan tiempo. Todav\u00eda os tratan mejor que a Nuestro Se\u00f1or. Amad siempre a vuestra madre, aunque lega\u00f1osa, y os parecer\u00e1 bien todo lo que ella os d\u00e9. Nos os pong\u00e1is a suspirar por esa orden tan santa, ni por los h\u00e1bitos de aquella, ni por la manera de obrar de aquella otra. Eso est\u00e1 bien para ellas, pero no para vosotras.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, hijas m\u00edas! Lo que os digo, creed que no es ocurrencia m\u00eda; me lo ense\u00f1\u00f3 un gran maestro, que fue el bienaventurado obispo de Ginebra, que me dec\u00eda: \u00abMire, yo les digo a mis hijas que aprecien a todas las dem\u00e1s casas por encima de la suya, pero que amen a la suya m\u00e1s que a las otras\u00bb. Lo mismo os digo, mis queridas hermanas; creed que todas las dem\u00e1s son m\u00e1s perfectas que vosotras, pero amad a vuestra Compa\u00f1\u00eda m\u00e1s que a todas las dem\u00e1s, porque es vuestra madre, que os ha amamantado y nutrido hasta ahora, y lo seguir\u00e1 haciendo mientras viv\u00e1is bajo su direcci\u00f3n. Pod\u00e9is contar con la promesa de Dios de que, mientras os manteng\u00e1is en brazos de Nuestro Se\u00f1or, \u00e9l no os faltar\u00e1.<\/p>\n<p>Para eso se necesita conformarse no solamente con la conducta espiritual, sino tambi\u00e9n con la temporal, seg\u00fan indica vuestra regla. Mirad, hijas m\u00edas, os dec\u00eda hace poco, y os lo repito ahora, c\u00f3mo ten\u00e9is que portaros en vuestras enfermedades, o sea, que ten\u00e9is que evitar los mimos excesivos y contentaros con el trato que se da a los pobres. Pero os digo que si alguna, debido a sus enfermedades o a su edad o a su debilidad, necesita algo m\u00e1s, la Caridad que atiende a todas las necesidades tiene que tenerlo en cuenta. Por ejemplo, hay una persona enferma en la Compa\u00f1\u00eda, que no tiene fuerzas, que tiene la salud m\u00e1s fr\u00e1gil que un cristal y que puede considerarse como muerta desde hace veinte a\u00f1os. \u00bfSe le va a tratar a esa persona lo mismo que a las dem\u00e1s, que est\u00e1n sanas y fuertes y que no son de una salud tan delicada? No estar\u00eda bien. La Compa\u00f1\u00eda es una buena madre, que trata a las enfermas como enfermas. Y lo mismo que una madre se porta con mayor ternura y compasi\u00f3n con el Hijo enfermo que con los dem\u00e1s, tambi\u00e9n la Caridad tiene que cuidar mejor a las personas que no pueden seguir la marcha com\u00fan de las otras.<\/p>\n<p>Ya veis c\u00f3mo a m\u00ed, que estoy obligado a dar ejemplo a las dem\u00e1s, la Compa\u00f1\u00eda, teniendo en consideraci\u00f3n las molestias de mis piernas, me ha dado una carroza para ir y venir. La rechac\u00e9 durante alg\u00fan tiempo, pero luego la acept\u00e9, al ver que la necesitaba. Adem\u00e1s, hace un a\u00f1o y medio que me han dado una habitaci\u00f3n con chimenea y una colgadura de cama. Tengo que sufrir todo esto por mis molestias; pero antes no lo ten\u00eda, lo mismo que los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Las personas enfermas necesitan cuidados especiales; pero si no, esto ser\u00eda una pasteler\u00eda. \u00bfC\u00f3mo tratar a una persona enferma y achacosa como a las dem\u00e1s, sin consideraci\u00f3n alguna? Hijas m\u00edas, hay que atenderla cuando la edad a los achaques la han reducido a ese estado; si no, ser\u00eda una injusticia. Por eso, hijas m\u00edas, no os preocup\u00e9is, no os aflij\u00e1is las que sois ancianas o est\u00e1is enfermas, si no pod\u00e9is seguir a las dem\u00e1s. La Compa\u00f1\u00eda es una madre que sabe distinguir bien entre sus hijos enfermos y los que est\u00e1n bien.<\/p>\n<p>Except\u00fao solamente una cosa, que es introducir en la Compa\u00f1\u00eda una manera de vestir que no est\u00e9 en conformidad con las dem\u00e1s. Por ejemplo, al entrar en la Compa\u00f1\u00eda quiere llevar cofia: no hay que tolerarlo. Si no puede acomodarse a obrar como las dem\u00e1s, es una se\u00f1al de que Dios no la ha llamado aqu\u00ed. Por eso se dice que una persona a la que Dios ha llamado a una comunidad recibe de \u00e9l todas las gracias que necesita para conformarse con todo lo que all\u00ed se practica. As\u00ed pues, cuando se presente alguna de ese car\u00e1cter que acabamos de decir, hoy motivos para tener miedo; y yo creo que deber\u00eda dec\u00edrsele que, si quiere quedarse, tiene que decidirse a ser como las dem\u00e1s; y si cree que no puede, que no siga adelante. Si tiene necesidad de algo para cubrirse la cabeza, puede usarlo en casa con permiso. Pero tener cuidado, no sea que con la excusa de que la regla permite tratar a los enfermos como enfermos, empiecen a exagerarse las cosas; porque mirad, hijas m\u00edas, la naturaleza procura arrastrarnos siempre tras ella, cree f\u00e1cilmente que est\u00e1 enferma y con frecuencia exagera nuestras molestias. Por eso, cuando cre\u00e1is necesitar alguna cosa, encomend\u00e1dselo a Dios y pedidle que, si lo necesit\u00e1is de verdad, os lo d\u00e9 a conocer. Y despu\u00e9s de hab\u00e9rselo encomendado a Dios, si cre\u00e9is que es su voluntad que lo dig\u00e1is, pod\u00e9is propon\u00e9rselo con indiferencia a la superiora. Acordaos bien de esto: proponerlo con indiferencia y en caso de necesidad. Y pedidle a Dios que os d\u00e9 a conocer si es \u00e9sa su voluntad, hasta que os sint\u00e1is en esa indiferencia de conseguirlo o de que se os niegue lo que pid\u00e1is. Y cuando os ve\u00e1is en esa disposici\u00f3n, que es el estado de perfecci\u00f3n que m\u00e1s nos acerca a Dios, entonces exponed sencillamente vuestras necesidades y seguid lo que se os indique.<\/p>\n<p>Veamos la regla 18: \u00abHar\u00e1n todo lo posible para conservar la perfecta pureza de cuerpo y coraz\u00f3n, a cuyo fin desechar\u00e1n con prontitud toda suerte de pensamientos contrarios a esta virtud, huyendo cuidadosamente de todo cuanto pueda en cualquier modo marchitarla, etc\u00e9tera\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Hijas m\u00edas, la castidad! Esto merecer\u00eda una charla mucho m\u00e1s larga, si el tiempo lo permitiera. Pero estar\u00e9is todas de acuerdo conmigo en que el deseo de parecer agradable es totalmente contrario a esta virtud. \u00a1Qu\u00e9 miserable delante de Dios aquella que desea parecer agradable a los dem\u00e1s! \u00bfPero agradable a qui\u00e9n? A las otras hermanas, por su agudeza de esp\u00edritu; a las damas, para conseguir su alabanza. \u00a1Pero todav\u00eda es m\u00e1s desgraciada la que intenta agradar a los hombres, especialmente a los confesores! Eso es mucho peor. Hijas m\u00edas, \u00bfpon\u00e9is mucho cuidado en esto? Desconfiad con los confesores m\u00e1s que con todos los dem\u00e1s; pues se contrae tal relaci\u00f3n entre el confesor y su penitente despu\u00e9s de lo que \u00e9l le ha dicho, que muchas veces lo que hab\u00eda comenzado por motivos de caridad se trasforma en cierta amistad basada exclusivamente en la carne y la sangre.<\/p>\n<p>\u00a1Pero si ese confesor dice unas cosas tan hermosas cuando viene a casa!\u00a0 &#8211; No hay que dejarle entrar m\u00e1s que en caso de necesidad o de enfermedad; porque si despu\u00e9s hay que acudir a otro, ya no encontrar\u00e1 en \u00e9l satisfacci\u00f3n y, si tuviera que dejarlo, creer\u00e1 que ya no hay nada semejante en el mundo. Hijas m\u00edas, estad seguras de que, cuando os cueste cambiar de confesor, es que est\u00e1is apegados a \u00e9l; y decid entonces: \u00abMe han cogido; el diablo me ha tendido una trampa para cogerme\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Pero si es un confesor que no dice m\u00e1s que cosas buenas!\u00a0 &#8211; Mirad, demuestra la experiencia que no hay nada tan peligroso como el apego a los confesores; cuando ve\u00e1is que os gusta acudir a uno y os cuesta ir a otro, decid: \u00abYa est\u00e1\u00bb. Y apenas sint\u00e1is eso, acudid a otro; decidle a la superiora: \u00abMe parece que siento apego a mi confesor, seguramente el diablo me ha tendido una trampa\u00bb. \u00bfNo es verdad que el apego hace eso? Se dice a veces: \u00abEste es muy buen; aquel otro no nos gusta\u00bb. Hijas m\u00edas, aunque os parezca menos espiritual y menos atractivo que el otro, sin embargo os va mejor. L\u00eda era lega\u00f1osa. Pero fue ella la que recibi\u00f3 el don de la fecundidad. El diablo hace eso para que mir\u00e9is al otro y perd\u00e1is el fruto de lo que \u00e9ste os dijo.<\/p>\n<p>Cuando ve\u00e1is a una hermana que presume, que quiere aparentar, que cuenta lo que ha hecho: \u00abA m\u00ed me han dado tal cargo; he hecho esto\u00bb, esa hermana tiene orgullo, que es incompatible con la castidad. Sabed que, aunque fuerais \u00e1ngeles, si ten\u00e9is vanidad, caer\u00e9is en la impureza, porque es el castigo de ese vicio, ya que Dios permite que las personas orgullosas caigan en ese pecado tan horrible, para humillarlas. Todo el que tenga orgullo tiene que esperar verse tentado por las m\u00e1s horribles tentaciones, ya que el demonio de la vanidad es el demonio que tienta de impureza.<\/p>\n<p>La curiosidad por ver y mirar el mundo es tambi\u00e9n una ocasi\u00f3n que es preciso evitar para conservar la pureza. Es verdad que hasta ahora he de confesaros que he observado mucha modestia en todas vosotras, excepto en una o en dos, que me han desedificado bastante. No quiero acordarme de qui\u00e9nes son. Pero fuera de eso siempre me hab\u00e9is edificado, cuando os he visto. Seguid as\u00ed, hijas m\u00edas, y evitad el trato con los hombres, fuera del caso de necesidad; porque hay un veneno entre uno y otro sexo, que se comunica sin darse cuenta. Por eso se dice en la sagrada Escritura: \u00abHuid del pecado como lo har\u00edais ante una serpiente\u00bb (2), Haced como la sant\u00edsima Virgen, que tem\u00eda ver a un \u00e1ngel en forma humana dentro de su habitaci\u00f3n. Y si sent\u00eds alg\u00fan pensamiento de impureza, el remedio m\u00e1s pronto es echarlo enseguida fuera del coraz\u00f3n, pedir ayuda a Dios, recurrir a santas consideraciones, a la disciplina y a otras mortificaciones, aunque siempre con permiso.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay impureza a los ojos, impureza de los o\u00eddos (esto es f\u00e1cil de entender), impureza de la lengua, impureza en todos los sentidos, si no ponemos cuidado. Pero una hija de la Caridad que tiene a Dios por testigo de todos sus pensamientos y que hace por \u00e9l todas sus acciones, se mantendr\u00e1 de este modo en la observancia de sus reglas. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 mantenerla m\u00e1s que Dios? Pero os recomiendo sobre todo que no dej\u00e9is entrar nunca en vuestras habitaciones a personas de otro sexo, ni siquiera a m\u00ed, que soy vuestro superior, miserable de m\u00ed; no me dej\u00e9is entrar.<\/p>\n<p>Regla 19: \u00abSi\u00e9ndoles tan necesaria la santa modestia, no s\u00f3lo para edificar al pr\u00f3jimo, ya que es como una predicaci\u00f3n muda y continua, sino tambi\u00e9n para conservar la pureza, etc\u00e9tera\u00bb.<\/p>\n<p>Mis queridas hermanas, este art\u00edculo nos ense\u00f1a que hay que guardar la modestia en todas partes, hasta en nuestras recreaciones. San Pablo les dec\u00eda a los cristianos de su tiempo: \u00abAlegraos, pero que vuestra modestia resplandezca ante todos\u00bb. Hay algunas de vosotras a las que nunca me acerco sin sentir mucha edificaci\u00f3n. No, no creo haber visto nunca a una de esas hermanas verdaderamente modestas sin sentir gran satisfacci\u00f3n y sin darle gracias a Dios por sus complacencias en estar presente en aquella hermana.<\/p>\n<p>San Francisco llam\u00f3 un d\u00eda a un hermano y le dijo: \u00abHermano, vamos a predicar\u00bb. Despu\u00e9s de pasear por toda la ciudad, volvieron a casa y el hermano le dijo: \u00abPadre, dijo usted que iba a predicar, pero no ha predicado\u00bb.\u00a0 &#8211; \u00abHermano, \u00bfno es una predicaci\u00f3n haber ido con modestia por toda la ciudad? Es una predicaci\u00f3n muda\u00bb.<\/p>\n<p>Son muchas las personas que me han dicho, y hasta algunos hombres, que os han visto por la calle: \u00abPadre, tiene usted unas hermanas queme edifican m\u00e1s por su modestia que si me echaran un serm\u00f3n; predican sin decir una palabra\u00bb. Hijas m\u00edas, seguid as\u00ed, no perd\u00e1is esta pr\u00e1ctica; aumentadla m\u00e1s bien como muy necesaria para la conservaci\u00f3n de la pureza. Por eso ten\u00e9is tanta necesidad de esta virtud en vuestras habitaciones y en vuestros recreos como por la calle.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bien tener recreo, pero con modestia, guard\u00e1ndose de las risas excesivas y de los gestos vulgares. As\u00ed lo aconseja san Pablo: \u00abAlegraos, pero de forma que se conserve la modestia; iterum dico vobis: gaudete\u00bb (4). Alegraos, guard\u00e1ndoos sobre todo de tocaros mutuamente. \u00a1Salvador m\u00edo! Tened cuidado con esto, hijas m\u00edas, porque el diablo ha puesto all\u00ed una trampa de la que no os dais cuenta. Pero si supieseis lo que est\u00e1 all\u00ed oculto, aunque sea entre personas del mismo sexo, no me atrevo a dec\u00edroslo, por miedo a ense\u00f1ar a algunas de vosotras lo que no saben; no hay que hacer esto m\u00e1s que cuando la caridad lo exija, como abrazar a las reci\u00e9n venidas o para hacer las paces con una con la que estabais re\u00f1idas. \u00bfQu\u00e9 bueno es eso! O lo recomiendo, y ver\u00e9is c\u00f3mo es esponja el coraz\u00f3n. \u00a1Ese santo abrazo! Entonces os est\u00e1 permitido besaros en la mejilla, pero nunca en la boca.<\/p>\n<p>En cuanto a las personas de otro sexto, las hijas de la Caridad no deben permitir que nadie las bese ni las toque. &#8211; \u00bfNi siquiera un hermano?\u00a0 &#8211; No, ni siquiera vuestro padre. Ved si no ten\u00e9is motivos para alabar a Dios por encontraros en una Compa\u00f1\u00eda que seguramente conducir\u00e1 a una persona que vive seg\u00fan sus reglas a una gran santidad. Amad vuestras reglas y dad gracias a Dios por haberos concedido la dicha de o\u00edr su explicaci\u00f3n. Y si ca\u00e9is en alguna falta, confesaos con el prop\u00f3sito de corregiros. Si lo hac\u00e9is as\u00ed, mis queridas hermanas, no tendr\u00e9is ning\u00fan motivo para envidiar la condici\u00f3n de las religiosas y podr\u00e9is estar seguras de que Nuestro Se\u00f1or os acoger\u00e1 bajo su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Le pido a Nuestro Se\u00f1or que os conceda esta gracia. \u00a1Salvador m\u00edo! \u00a1Virgen Sant\u00edsima! Con todo mi coraz\u00f3n os pido la gracia de que anim\u00e9is a nuestras hermanas del esp\u00edritu que necesitan, para que sigan los consejos que se les dan y se acuerden muchas veces de la santidad de sus reglas. Salvador de nuestras almas, t\u00fa has reunido a estas buenas mujeres de diferentes pa\u00edses para conducirla por un estilo de vida tan perfecta que es la m\u00e1s cercana a la que t\u00fa llevaste en la tierra; imprime en el coraz\u00f3n de nuestras hermanas la santidad de los consejos que acaban de recibir. Virgen Sant\u00edsima, t\u00fa que fuiste tan casta y tan modesta haz que nuestras hermanas practiquen estas virtudes. Haz, Se\u00f1or, que desde el momento en que pronuncie de tu parte las palabras de la bendici\u00f3n, se ilumine su esp\u00edritu con las verdades que acabo de explicarles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(18.11.57) (Reglas comunes, art. 17, 18 Y 19) Mis querid\u00edsimas hermanas, seguiremos hoy con la lectura de vuestras reglas, se\u00f1alando en cada art\u00edculo lo que os interesa en especial va que vuestras reglas deben ser &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":393753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-6926","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-vicente-de-paul"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(18.11.57) (Reglas comunes, art. 17, 18 Y 19) Mis querid\u00edsimas hermanas, seguiremos hoy con la lectura de vuestras reglas, se\u00f1alando en cada art\u00edculo lo que os interesa en especial va que vuestras reglas deben ser ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-04-28T18:05:52+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T09:00:25+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"31 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia\",\"datePublished\":\"2009-04-28T18:05:52+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:25+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\"},\"wordCount\":6138,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Escritos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\",\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2009-04-28T18:05:52+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:25+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos","og_description":"(18.11.57) (Reglas comunes, art. 17, 18 Y 19) Mis querid\u00edsimas hermanas, seguiremos hoy con la lectura de vuestras reglas, se\u00f1alando en cada art\u00edculo lo que os interesa en especial va que vuestras reglas deben ser ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2009-04-28T18:05:52+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T09:00:25+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"31 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia","datePublished":"2009-04-28T18:05:52+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:25+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/"},"wordCount":6138,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["Escritos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/","name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2009-04-28T18:05:52+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:25+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-087-uniformidad-castidad-modestia\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 087: Uniformidad, castidad, modestia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1NI","jetpack-related-posts":[{"id":131334,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/las-constituciones-medio-para-alcanzar-la-perfeccion\/","url_meta":{"origin":6926,"position":0},"title":"Las Constituciones, medio para alcanzar la perfecci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/05\/2015","format":false,"excerpt":"\"...porque os digo que si vuestra fidelidad no sobrepasa la de los letrados y fari-seos, no entrar\u00e9is en el Reino de Dios\" (Mt 5,20). \"La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n es una sociedad clerical de vida apost\u00f3lica y de derecho pontificio. En ella, sus miembros tratan de alcanzar su propio fin\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"logo-CM","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/logo-CM-300x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126686,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/al-servicio-de-los-pobres-iv\/","url_meta":{"origin":6926,"position":1},"title":"Al servicio de los pobres (IV)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/02\/2024","format":false,"excerpt":"Las restantes religiosas... estaban todas enclaustradas A comienzos del siglo XVII, se hicieron en Francia seis o siete fundaciones de Ursulinas. Pero las \"seglares\" de \u00c1n\u00adgela Medici, despu\u00e9s de haber sido las \"congregadas\" de san Carlos Borromeo, se convirtieron en Par\u00eds, desde 1612, en monjas en el pleno sentido de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":131673,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-regla-de-la-mision\/","url_meta":{"origin":6926,"position":2},"title":"\u00abJesucristo, regla de la Misi\u00f3n\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\"Vosotros me llam\u00e1is Maestro y Se\u00f1or, y con raz\u00f3n, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y Se\u00f1or, os he lavado los pies, tambi\u00e9n vosotros deb\u00e9is lavaros los pies unos a otros, porque os he dado ejemplo, para que hag\u00e1is vosotros lo mismo que yo he hecho. S\u00ed, os\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"pescadores","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/pescadores-300x166.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":131669,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edificad-sobre-roca-firme\/","url_meta":{"origin":6926,"position":3},"title":"Edificad sobre roca firme","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/11\/2014","format":false,"excerpt":"\"Todo aquel que escucha estas palabras m\u00edas y las pone por obra se parece al hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cay\u00f3 la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, y arremetieron contra la casa; pero no se hundi\u00f3, porque estaba cimentada sobre roca firme\". (Mt 7,24-25). \"La\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"casa-rocas","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/casa-rocas-300x183.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":145307,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1316-a-un-capellan-real\/","url_meta":{"origin":6926,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1316: A Un Capell\u00e1n Real","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/05\/2015","format":false,"excerpt":"[Entre 1643 y 1652] Se\u00f1or: Recib\u00ed su carta con todo el respeto que le debo y con todo el aprecio y reconocimiento que merece la gracia que Dios ha puesto en su amable coraz\u00f3n. Como solamente Dios es el que, en la inclinaci\u00f3n natural que los hombres sienten para elevarse\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":141088,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/progreso-personal-y-comunitario\/","url_meta":{"origin":6926,"position":5},"title":"Progreso personal y comunitario","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abQuitadle el mill\u00f3n y d\u00e1dselo al que tiene diez; porque al que produce se le dar\u00e1 \u00adhasta que Ie sobre, mientras \u00adal que no produce se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene\u00bb. (Mt 25,28-29). \u00abLa convivencia fraterna, que se alimenta continuamente de la misi\u00f3n, crea la comunidad para conseguir el\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6926"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6926\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/393753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}