{"id":56939,"date":"2015-03-19T08:37:31","date_gmt":"2015-03-19T07:37:31","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=56939"},"modified":"2015-03-19T08:37:31","modified_gmt":"2015-03-19T07:37:31","slug":"guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/","title":{"rendered":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class='stb-container stb-style-info stb-no-caption'><div class='stb-caption'><div class='stb-logo'><img class='stb-logo__image' src='' alt='img'\/><\/div><div class='stb-caption-content'><\/div><div class='stb-tool'><\/div><\/div><div class='stb-content'>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/logo-CM.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-142142\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/logo-CM-300x300.jpg?resize=300%2C300\" alt=\"logo-CM\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a>\u00cdndice de materias<\/strong><\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n del Superior General, Robert P. Maloney, C.M.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo I<br \/>\n<strong>Fundamentos para una buena pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El papel de la autoridad en el Nuevo Testamento<\/li>\n<li>El papel del superior en los escritos de San Vicente<\/li>\n<li>El papel del superior local en un modelo de comuni\u00f3n<\/li>\n<li>El papel del superior local en una comunidad \u00abpara la misi\u00f3n\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n<p>Cap\u00edtulo II<br \/>\n<strong>El superior local: nombramiento, formaci\u00f3n, periodo de mandato, descripci\u00f3n del oficio<\/strong><\/p>\n<p>Cap\u00edtulo III<br \/>\n<strong>Directrices pr\u00e1cticas respecto a diez relaciones importantes del superior local<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Con el Visitador y su consejo<\/li>\n<li>Con la comunidad local \u00abad instar Consilii\u00bb (E 79 \u00a7 3) o con el consejo dom\u00e9stico (si lo hubiere)<\/li>\n<li>Con la asamblea dom\u00e9stica<\/li>\n<li>Con el asistente del superior<\/li>\n<li>Con el ec\u00f3nomo local<\/li>\n<li>Con los miembros de la casa en cuanto individuos<\/li>\n<li>Con los pobres<\/li>\n<li>Con los miembros de la Familia Vicenciana<\/li>\n<li>Con los hu\u00e9spedes<\/li>\n<li>Con el ordinario y clero local<\/li>\n<\/ul>\n<p>Cap\u00edtulo IV<br \/>\n<strong>Directrices pr\u00e1cticas respecto a siete momentos claves en la vida de la comunidad local<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El apostolado<\/li>\n<li>La oraci\u00f3n<\/li>\n<li>Las comidas<\/li>\n<li>Los encuentros<\/li>\n<li>Los momentos de expansi\u00f3n<\/li>\n<li>La promoci\u00f3n de nueva vida<\/li>\n<li>La elaboraci\u00f3n del proyecto comunitario local<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Ap\u00e9ndices<\/strong><\/p>\n<p>I Lista de todas las referencias en las Constituciones y Estatutos sobre el Superior local<br \/>\nII Varios modelos de proyecto comunitario local<br \/>\nIII Libros y documentos a conservar en la comunidad local<br \/>\nIV Profesi\u00f3n de fe y juramento de fidelidad<br \/>\nV Citas de San Vicente sobre el superior local<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n<h2>Presentaci\u00f3n del Superior General, Robert P. Maloney, C.M.<\/h2>\n<p>Roma, 8 de mayo de 2003<\/p>\n<p><em>A los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Mis queridos Padres y Hermanos:<\/p>\n<p>\u00a1La gracia del Nuestro Se\u00f1or sea siempre con vosotros!<\/p>\n<p>Con gran alegr\u00eda os presento esta <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local.<\/em> Espero que sea de ayuda en la formaci\u00f3n inicial de los superiores y en el servicio diario que prestan a los misioneros de nuestras casas.<\/p>\n<p>De hecho, esta <em>Gu\u00eda<\/em> no se limita a hablar s\u00f3lo del superior. Pone de relieve el papel de todos los miembros de la comunidad local en la promoci\u00f3n de la vida y ministerios de la casa. Conf\u00edo que esta <em>Gu\u00eda <\/em>sea provechosa para toda la Congregaci\u00f3n en nuestro esfuerzo, com\u00fan, de crear comunidades generadoras de vida, de apoyo y orientadas al servicio.<\/p>\n<p>Ruego que esta <em>Gu\u00eda Pr\u00e1ctica <\/em>se use en la formaci\u00f3n inicial y permanente de nuestros superiores y que los miembros de nuestras comunidades locales la usen tambi\u00e9n, de tanto en tanto, para reflexionar y concretar los diversos aspectos de la vida comunitaria vicenciana, especialmente al elaborar el proyecto comunitario.<\/p>\n<p>Que nuestras comunidades locales sean cuerpos vivos donde tengamos \u00abun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u00bb (Hch 4, 32) en la evangelizaci\u00f3n y servicio de los pobres.<\/p>\n<p align=\"center\">Su hermano en San Vicente,<\/p>\n<p align=\"center\">Robert P. Maloney, C.M.<br \/>\nSuperior General<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px\"><em>6 de octubre de 1640<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px\"><em title=\"\">Dios se quiere servir de usted en Lu\u00e7on como superior de nuestra peque\u00f1a comunidad. Le ruego, padre, que acepte este cargo, con la confianza de que, actuando con esp\u00edritu de mansedumbre, de humildad, de paciencia y de celo por la gloria de Dios en la compa\u00f1\u00eda, y por medio de ella en las almas de nuestros buenos se\u00f1ores y amos los hombres del pueblo, su bondad le guiar\u00e1 por s\u00ed misma y a su familia por medio de usted. Y puesto que estoy viendo que su querido coraz\u00f3n gemir\u00e1 y exclamar\u00e1 a la lectura de esta carta: \u00abA, a, a, Domine, nescio loqui (Jer 1,6); \u00bfc\u00f3mo se le ocurre a usted darme este cargo?\u00bb, no encuentro m\u00e1s respuesta que darle a no ser que sufficit tibi gratia Dei (2 Cor 12,9), que procure usted actuar como vio actuar a los dem\u00e1s y que reciba todos los consejos que pueda del padre Cuissot,<\/em><span id='easy-footnote-1-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-1-56939' title='Su predecesor en el cargo de Superior de la casa de Lu\u00e7on.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> <em title=\"\">a quien enviamos como Superior a La Rose. Bien, padre, tenga mucha confianza en Dios, entr\u00e9guese a \u00e9l, a fin de que le gu\u00ede y sea \u00e9l mismo el superior; obed\u00e9zcale y ya ver\u00e1 c\u00f3mo \u00e9l har\u00e1 que hagan lo que usted ordene. Tenga una devoci\u00f3n especial a la direcci\u00f3n que tuvo la sant\u00edsima Virgen sobre la persona de nuestro Se\u00f1or, y todo marchar\u00e1 bien. Escr\u00edbame con frecuencia y salude a los padres Soudier y Thibault. Les ruego humildemente que procuren distinguirse en el buen ejemplo que podr\u00e1n dar a toda la compa\u00f1\u00eda con su uni\u00f3n y su sumisi\u00f3n, y nuestro Se\u00f1or les conceder\u00e1 mil bendiciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px\"><em>(San Vicente a Santiago Chiroye, Sacerdote de la Misi\u00f3n en Lu\u00e7on: SV II, 122-123 \/ ES II, 102-103)<\/em><\/p>\n<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>1. La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n se realiza a s\u00ed misma principalmente en cada una de las comunidades locales, y el superior es el centro de unidad y el animador de la vida en estas comunidades (C 129).<\/p>\n<p title=\"\">2. La figura del superior local ha tenido un lugar de gran importancia en la vida de la Congregaci\u00f3n desde sus or\u00edgenes. Prueba de ello es la rica y abundante ense\u00f1anza de San Vicente sobre el oficio y misi\u00f3n del superior local (Cf. Ap\u00e9ndice V). El C\u00f3dice de Sarzana (1653) contiene la primera versi\u00f3n de las Reglas Comunes y Constituciones de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. En \u00e9l se encuentran las reglas del superior \u00abparticular\u00bb, divididas en ocho cap\u00edtulos con contenidos muy detallados.<span id='easy-footnote-2-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-2-56939' title='Cf. &lt;em&gt;Codex de Sarzana&lt;\/em&gt;, VI. Regulae Superioris Particularis, 83-99:&lt;br \/&gt;\nCaput l. De ijs quae ad eius personam, et totius Domus administrationem pertinent.&lt;br \/&gt;\nCaput 2. De ijs quae ad Superiorem ad bonam administrationem iuuabunt&lt;br \/&gt;\nCaput 3. De Cura nostrorum in Spiritu&lt;br \/&gt;\nCaput 4. De literarum studijs&lt;br \/&gt;\nCaput 5. De ordine domestico&lt;br \/&gt;\nCaput 6. De ijs quae ad res temporales spectant&lt;br \/&gt;\nCaput 7. De auxilio animarum, communicatione cum externis, et gratitudine erga Fundatores et Benefactores&lt;br \/&gt;\nCaput 8. De ijs, qui admitti petunt, ad Domum diuertunt, aut foras mittuntur&lt;br \/&gt;\n(&lt;em&gt;Vincentiana&lt;\/em&gt; [1991] 307-406, especialmente 379-393).'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>\n<p>3. La versi\u00f3n final de las Reglas Comunes (1658) menciona al superior local m\u00e1s de 60 veces como punto de referencia para los cohermanos en la vivencia de la vida cotidiana y en el ministerio y en la b\u00fasqueda de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>4. En distintas ocasiones los Superiores Generales han actualizado las Reglas y Directorios del Superior Local; una amplia revisi\u00f3n, por ejemplo, apareci\u00f3 en 1850.<span id='easy-footnote-3-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-3-56939' title='&lt;em&gt;Regulae Officiorum, C.M. a conventu generali revisae.&lt;\/em&gt; Parisiis, 1850, t. II, 1-65.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> En 1901, el P. Antonio Fiat public\u00f3 el <em>Manuel des sup\u00e9rieurs <\/em>de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>5. La \u00faltima revisi\u00f3n se public\u00f3 en 1961, durante el generalato del P. William Slattery. Estas Reglas del superior local pronto resultaron obsoletas a causa de los cambios que tuvieron lugar en la Iglesia con el Concilio Vaticano II, de la promulgaci\u00f3n del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico en 1983, de la aprobaci\u00f3n de las Constituciones y Estatutos de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en 1984, y de otros cambios hist\u00f3ricos y culturales que han afectado al estilo de vida y a las obras apost\u00f3licas de las comunidades locales.<\/p>\n<p>6. En la Asamblea General de 1998, fue rechazado por estrecho margen un postulado que ped\u00eda la publicaci\u00f3n de una <em>Gu\u00eda Pr\u00e1ctica del Superior Local<\/em>; pero en el encuentro de todos los Visitadores en Dubl\u00edn, en junio de 2001, de nuevo se volvi\u00f3 a tratar sobre la publicaci\u00f3n de una <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica de los superiores locales <\/em>y, a la luz de la positiva experiencia en el uso de la <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Visitador,<\/em> la idea fue apoyada por la gran mayor\u00eda de los Visitadores. Despu\u00e9s, el Superior General con su Consejo pidi\u00f3 al P. Christian Sens, Visitador de la Provincia de Toulouse, que redactara un primer borrador. Con las aportaciones de un grupo de Visitadores y de los miembros del Consejo General, este primer borrador fue sometido a revisi\u00f3n. La versi\u00f3n final fue aprobada por el Superior General y su Consejo el 8 de mayo de 2003.<\/p>\n<p>7. Las fuentes de las que nace esta <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica <\/em>son muchas: nuestras Constituciones y Estatutos, el derecho general de la Iglesia, los escritos de San Vicente, varias Reglas y Directorios para los superiores locales de nuestra tradici\u00f3n vicenciana, los decretos de las Asambleas Generales, las cartas de los Superiores Generales y una rica bibliograf\u00eda, que puede encontrarse al final de esta gu\u00eda.<\/p>\n<p>8. Como es evidente, esta <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica <\/em>no puede prever todas las diversas situaciones que se dan en la Congregaci\u00f3n. Ha de ser, por tanto, adaptada a las circunstancias de cada provincia e incluso de cada comunidad local, ya que las comunidades se diferencian significativamente con relaci\u00f3n a la misi\u00f3n, al n\u00famero de misioneros que residen en ellas, al hecho de trabajar en un apostolado com\u00fan o en apostolados diferenciados, y a otros muchos aspectos.<\/p>\n<h2><strong>Cap\u00edtulo I: Fundamentos para una buena pr\u00e1ctica<\/strong><\/h2>\n<p><strong>El papel de la autoridad en el Nuevo Testamento<\/strong><\/p>\n<p>La autoridad como responsabilidad confiada por Dios<\/p>\n<p>9. En la carta a los Romanos, Pablo formula el principio fundamental de que \u00abno hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por \u00e9l han sido establecidas\u00bb (Rm 13, 1). La autoridad en la Iglesia, en cualquier nivel que sea, es una responsabilidad procedente de Dios. Nadie puede arrog\u00e1rsela a s\u00ed mismo. En \u00faltimo t\u00e9rmino, la finalidad de la autoridad humana es buscar la voluntad de Dios y promover su cumplimiento.<\/p>\n<p><strong><em>La autoridad que Jes\u00fas recibe de su Padre<\/em><\/strong><\/p>\n<p>10. Jes\u00fas ense\u00f1a y act\u00faa con autoridad. Es se\u00f1or del s\u00e1bado. Manda al viento y al mar. Pero la autoridad que ejerce y que impresiona a sus contempor\u00e1neos le viene del Padre. \u00abMe ha sido dado pleno poder en el cielo y en la tierra\u00bb (Mt 28, 18). El m\u00e1s profundo deseo de Jes\u00fas es la gloria de su Padre y el cumplimiento de la misi\u00f3n redentora que de \u00c9l ha recibido. No impone su autoridad a los dem\u00e1s: \u00abSab\u00e9is que los jefes de las naciones las gobiernan tir\u00e1nicamente y que los magnates las oprimen con su poder. No ha de ser as\u00ed entre vosotros. El que quiera ser importante entre vosotros, sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, sea vuestro esclavo. De la misma manera que el Hijo de hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por todos\u00bb (Mt 20, 25-28). Mediante el acto simb\u00f3lico de lavar los pies a sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas se les revela como siervo. Asumi\u00f3 la condici\u00f3n de siervo, incluso hasta la muerte en una cruz (Flp 2, 7-8).<\/p>\n<p><strong><em>La autoridad que Jes\u00fas comparte con sus disc\u00edpulos: la misi\u00f3n y el servicio<\/em><\/strong><\/p>\n<p>11. Jes\u00fas comparte con sus ap\u00f3stoles la autoridad que \u00c9l ha recibido de su Padre: \u00abQuien a vosotros os escucha, a m\u00ed me escucha\u00bb (Lc 10, 16). La autoridad recibida por los ap\u00f3stoles y, en realidad, toda autoridad en la Iglesia es una misi\u00f3n. Se la debe entender y ejercer siempre como un servicio en seguimiento de Cristo, Se\u00f1or y Maestro, que asume el papel de siervo (Cf. Lc 22, 27 y Jn 13, 1-17). El significado de la autoridad que Jes\u00fas ejerce y comunica a otros, como servicio y misi\u00f3n, se revela especialmente en los relatos de la pasi\u00f3n donde Jes\u00fas forma a sus ap\u00f3stoles en el papel de siervos, del mismo modo que luego ellos formar\u00e1n comunidades servidoras. La autoridad presentada por los evangelios nunca es el ejercicio de dominio sobre otras personas, grupos o comunidades. Es una misi\u00f3n y un servicio que ayuda a las personas y comunidades a vivir y crecer en la fidelidad al evangelio, a buscar la voluntad de Dios y a cumplirla obedientemente. El \u00faltimo criterio para la obediencia es, por tanto, no la voluntad personal de un superior sino la voluntad de Dios.<\/p>\n<p><strong><em>La dimensi\u00f3n pastoral de la autoridad en el Nuevo Testamento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>12. La autoridad en los evangelios tiene una clara dimensi\u00f3n pastoral, siguiendo el ejemplo del Buen Pastor que vela por sus ovejas, las conoce a todas por su nombre y tiene cuidado de ellas (Cf. Jn 10). Tal autoridad pastoral implica una relaci\u00f3n con la comunidad en su conjunto y con cada persona en particular. El amor de Dios por la comunidad y por cada una de sus personas es la ra\u00edz de esta autoridad. Su finalidad es fomentar una caridad profunda entre los miembros de la comunidad.<\/p>\n<p>13. Las cartas paulinas, al hablar del don fundamental del Esp\u00edritu que todo creyente recibe en el bautismo, describen diversos dones particulares y carismas (Cf. 1Cor 12, 4-11; Rm 12, 4-8). Estos m\u00faltiples dones existen para la edificaci\u00f3n de la comunidad (Cf. 1Cor 12, 12-26; Ef 4, 4-7). Entre ellos se pone de relieve el carisma de la autoridad, precisamente por su relaci\u00f3n con la unidad (Cf. 1Cor 12, 27-31; Ef 4, 11-13). En las cartas paulinas es evidente que la autoridad tiene un car\u00e1cter carism\u00e1tico ministerial, como lo tiene toda la Iglesia. Una de sus funciones principales es la de dirigir los otros diversos carismas hacia la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El papel del superior en los escritos de San Vicente<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El superior local, una responsabilidad importante<\/em><\/strong><\/p>\n<p title=\"\">14. San Vicente menciona frecuentemente el oficio de superior local. La lista de referencias del \u00edndice (tomo XIV de Coste \/ tomo XII de la edici\u00f3n espa\u00f1ola) a la Correspondencia, Conferencias y Documentos es impresionante. En las Reglas de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, la relaci\u00f3n \u00absuperior-s\u00fabdito\u00bb aparece en 63 de los 142 art\u00edculos. El superior local interviene directamente en muchos aspectos de la vida diaria:<span id='easy-footnote-4-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-4-56939' title='RC V, 11-14; VI, 4; VIII, 5; IX, 5-7, 11-15.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> en la asignaci\u00f3n del trabajo,<span id='easy-footnote-5-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-5-56939' title='RC II, 10; V, 8-10; XI, 2-4, 8-11.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> en la distribuci\u00f3n de los bienes materiales,<span id='easy-footnote-6-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-6-56939' title='RC III, 3-6, 9.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span> en la regulaci\u00f3n de asuntos concernientes a la vida espiritual e incluso a la conciencia de los miembros de la comunidad.<span id='easy-footnote-7-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-7-56939' title='RC II, 16-17; IV, 4; VIII, 8; X, 8, 11, 13, 15, 21; XII, 4, 9, 14.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span> Pero Vicente se dio cuenta que tales intervenciones por parte de los superiores ser\u00edan eficaces s\u00f3lo si estaban acompa\u00f1adas de una buena comunicaci\u00f3n humana; de lo contrario, aparecer\u00edan como meras intromisiones.<span id='easy-footnote-8-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-8-56939' title='Robert Maloney, \u00abComo amigos que se aman profundamente\u00bb, en &lt;em&gt;Vincentiana &lt;\/em&gt;44 (Julio \u2013 Octubre 2000) 340.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span> Las cartas de San Vicente a los superiores nos ofrecen interesantes percepciones del significado de esta funci\u00f3n, de su dimensi\u00f3n espiritual como servicio y de las cualidades requeridas para ejercerla bien. En esas cartas Vicente frecuentemente hace referencia a los evangelios y al testimonio de Jes\u00fas. Pone asimismo de relieve la importancia de las buenas relaciones humanas.<\/p>\n<p><strong><em>El oficio de superior, una misi\u00f3n en una comunidad apost\u00f3lica fraternal<\/em><\/strong><\/p>\n<p>15. Hablando de la comunidad, Vicente hace referencia, como fuentes teol\u00f3gicas, a la Trinidad, al Cuerpo M\u00edstico, a la comunidad apost\u00f3lica y a la primera comunidad cristiana. Para Vicente, como para los evangelios, ser superior es una misi\u00f3n y un servicio. El superior recibe la misi\u00f3n de animar a la comunidad para que \u00e9sta siga fielmente a Cristo Evangelizador de los pobres.<\/p>\n<p><strong><em>El oficio de superior no es un t\u00edtulo honor\u00edfico<\/em><\/strong><\/p>\n<p>16. Vicente advierte a quienes ambicionan llegar a ser superior o buscan este oficio como un honor o les gusta mandar:<\/p>\n<p><em>S\u00ed, hermanos m\u00edos, el lugar de nuestro Se\u00f1or es el \u00faltimo. El que desea mandar, no puede tener el esp\u00edritu de nuestro Se\u00f1or <\/em>(SV XI, 138 \/ ES XI, 59).<\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n tengo la experiencia de que el que ha tenido alg\u00fan cargo y guarda &#8230; el deseo de gobernar nunca ha sido buen inferior, ni buen superior <\/em>(SV XII, 50 \/ ES XI, 361).<\/p>\n<p><strong><em>El oficio de superior, un servicio que ha de cumplirse con humildad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>17. El superior local no debe imponer a la comunidad su propio estilo o sus ideas personales. De lo contrario, estar\u00eda ejerciendo un tipo de dominio personal que en nada contribuye a la construcci\u00f3n de la comunidad. En 1656 San Vicente escribe a Antonio Durand, enviado a ser superior del Seminario de Agde a los 27 a\u00f1os:<\/p>\n<p><em>No opino lo mismo que una persona que, hace unos d\u00edas, me dec\u00eda que para dirigir bien y mantener la autoridad, era preciso hacer ver que uno era el superior. \u00a1Dios m\u00edo! Nuestro Se\u00f1or Jesucristo no habl\u00f3 de esta manera; nos ense\u00f1\u00f3 todo lo contrario de palabra y de ejemplo, dici\u00e9ndonos de s\u00ed mismo que hab\u00eda venido, no a ser servido, sino a servir a los dem\u00e1s, y que el que quiera ser el amo tiene que ser el servidor de todos <\/em>(SV XI, 346 \/ ES XI, 238).<\/p>\n<p><strong><em>El superior, un hombre de fe<\/em><\/strong><\/p>\n<p>18. Los consejos que San Vicente dio a Antonio Durand (SV XI, 342-351 \/ ES XI, 235-242) merecen ser le\u00eddos en su totalidad (Cf. Ap\u00e9ndice V). Esos consejos ponen de relieve la dimensi\u00f3n espiritual y evang\u00e9lica del oficio de superior. Para cumplir la misi\u00f3n de ser superior:<\/p>\n<p><em>Es preciso que Jesucristo trabaje con nosotros, o nosotros con \u00e9l; que obremos en \u00e9l, y \u00e9l en nosotros; que hablemos como \u00e9l y con su esp\u00edritu, lo mismo que \u00e9l estaba en su Padre y predicaba la doctrina que le hab\u00eda ense\u00f1ado: tal es el lenguaje de la Escritura. Por consiguiente, padre, debe vaciarse de s\u00ed mismo para revestirse de Jesucristo&#8230; Para conseguir todo esto, padre, es menester que nuestro Se\u00f1or mismo imprima en usted su sello y su car\u00e1cter <\/em>(SV XI, 343-344 \/ ES XI, 236).<\/p>\n<p><strong><em>El superior, un hombre de buenas relaciones y de profunda caridad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>19. La dimensi\u00f3n relacional del oficio de superior aparece frecuentemente en las cartas que escribi\u00f3 San Vicente. El superior debe establecer unas buenas relaciones fraternales con la comunidad como conjunto y con cada misionero concreto. Al describir esas relaciones, Vicente habla de la sencillez, la humildad, la cordialidad, el respeto, la delicadeza, la paciencia, la prudencia y la caridad. Es precisamente este tipo de relaci\u00f3n el que recomienda a Antonio Durand:<\/p>\n<p><em>Viva con los dem\u00e1s hermanos con cordialidad y sencillez, de modo que, al verlos juntos, nadie pueda juzgar qui\u00e9n es el superior <\/em>(SV VI, 66 \/ ES VI, 68).<\/p>\n<p><strong><em>El superior, un hombre que busca el consejo de otros<\/em><\/strong><\/p>\n<p>20. El superior no debe vivir aislado, luchando por llevar \u00e9l solo todo el peso de la comunidad y de sus objetivos misioneros. Por eso San Vicente recomienda a Marcos Cogl\u00e9e que pida consejo:<\/p>\n<p><em>Para los asuntos temporales se busca el consejo de alg\u00fan abogado o de alguna persona de fuera entendida en esos negocios; y para lo interior, se trata con los consultores y con algunos otros de la compa\u00f1\u00eda&#8230; <\/em>(SV IV, 36 \/ ES IV, 39-40).<\/p>\n<p><strong><em>El superior, un hombre respetuoso<\/em><\/strong><\/p>\n<p>21. En una ocasi\u00f3n, un superior escribi\u00f3 a San Vicente dici\u00e9ndole que hubiera preferido dirigir a animales que a hombres. Estupefacto por tal falta de respeto de este superior para con sus compa\u00f1eros, Vicente decidi\u00f3 relevarlo del oficio y le escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>Lo que usted dice es verdad en los que quieren que todo se doblegue ante ellos, que nada les resista, que todo vaya seg\u00fan su gusto, que se les obedezca sin replicar y sin demora alguna, en una palabra, que se les adore; pero no ocurre esto con los que aceptan la contradicci\u00f3n y el desprecio, con los que se juzgan servidores de los dem\u00e1s, con los que gobiernan pensando en el gobierno de Nuestro Se\u00f1or, que toleraba en su compa\u00f1\u00eda la rusticidad, la envidia, la poca fe, etc\u00e9tera<\/em>,<em> y que dec\u00eda que no hab\u00eda venido a ser servido, sino a servir. S\u00e9 muy bien, padre, que gracias a Dios ese mismo Se\u00f1or le hace obrar con humildad, con condescendencia, con mansedumbre y con paciencia, y que no emple\u00f3 usted esa palabra m\u00e1s que para expresar su pena y convencerme de que le quite del cargo; as\u00ed, pues, procuraremos enviar a otro en su lugar <\/em>(SV IV 174-175 \/ ES IV, 173).<\/p>\n<p>22. Nuestro contexto en el siglo XXI es ciertamente muy diferente del contexto del siglo XVII. La autoridad no se ejerce ya del mismo modo como se ejerc\u00eda en tiempos de San Vicente. Pero muchas de las sugerencias que dio a los superiores contin\u00faan siendo muy pertinentes. Propuso principios evang\u00e9licos b\u00e1sicos y actitudes humanas que siguen siendo fundamentales para desempe\u00f1ar bien este servicio.<\/p>\n<p><strong>El papel del superior local en un modelo de comuni\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El papel fundamental de la comunidad local<\/em><\/strong><\/p>\n<p>23. Los documentos del Vaticano II ponen de relieve que la Iglesia es el pueblo de Dios,<span id='easy-footnote-9-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-9-56939' title='&lt;em&gt;Lumen Gentium &lt;\/em&gt;13.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span> movido por el Esp\u00edritu para vivir en comuni\u00f3n. La autoridad en la Iglesia se ejerce hoy de modo consultivo e interactivo, poniendo \u00e9nfasis en el di\u00e1logo y la corresponsabilidad. Su finalidad es la crear \u00abuna comuni\u00f3n de vida, amor y fe\u00bb.<span id='easy-footnote-10-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-10-56939' title='&lt;em&gt;Ibid. &lt;\/em&gt;9.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span> En este contexto, las Constituciones y Estatutos de 1984, al presentar el papel del superior local, subrayan la participaci\u00f3n, la buena comunicaci\u00f3n, el intercambio de ideas y la corresponsabilidad. La comunidad como tal es primordial. Las funciones y responsabilidades dentro de la comunidad existen para la construcci\u00f3n de la misma. La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, en realidad, vive y crece si sus comunidades locales viven y crecen (Cf. C 129 \u00a7 1).<\/p>\n<p><strong><em>Estimular la participaci\u00f3n activa de todos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>24. En esta perspectiva, una de las responsabilidades principales del superior local es estimular la participaci\u00f3n activa de todos: \u00abTodos los miembros de la Congregaci\u00f3n, habiendo sido llamados a trabajar en la continuaci\u00f3n de la misi\u00f3n de Cristo, tienen el derecho y la obligaci\u00f3n tanto de colaborar al bien de la comunidad apost\u00f3lica, como de participar en el gobierno de la misma, seg\u00fan nuestro derecho propio. Por tanto, todos han de cooperar activa y responsablemente en el desempe\u00f1o de los oficios, en la aceptaci\u00f3n de las tareas apost\u00f3licas y en el cumplimiento de los mandatos\u00bb (C 96).<\/p>\n<p><strong>El papel del superior local en una comunidad \u00abpara la misi\u00f3n\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El liderazgo en una sociedad apost\u00f3lica<\/em><\/strong><\/p>\n<p>25. Dado que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n es una Sociedad de Vida Apost\u00f3lica, el superior local ejerce su autoridad en una comunidad \u00abpara la misi\u00f3n\u00bb. Todas nuestras decisiones fundamentales se hacen a la luz de nuestra naturaleza de sociedad apost\u00f3lica. Por esa raz\u00f3n, las estructuras de la vida de comunidad siempre deben ser flexibles, de manera que podamos responder a las urgentes necesidades de aquellos a quienes servimos.<\/p>\n<p><strong><em>Las estructuras b\u00e1sicas de la comunidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>26. Pero las estructuras de la comunidad no deben ser tan flexibles que se desmoronen. Nuestro fin vicenciano de profunda comuni\u00f3n con los pobres ser\u00e1 realizado en modo mejor cuando vivamos en profunda comuni\u00f3n mutua en el Se\u00f1or. El superior local, con los misioneros, deber\u00e1n identificar y concretar las estructuras b\u00e1sicas que sostienen nuestra vida com\u00fan y nuestra oraci\u00f3n elaborando cuidadosamente el proyecto comunitario, como se indica m\u00e1s adelante en los cap\u00edtulos III y IV.<\/p>\n<h2><strong>Cap\u00edtulo II: El superior local: nombramiento, formaci\u00f3n, periodo de mandato, descripci\u00f3n del oficio<\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>Nombramiento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>27. El superior local es nombrado por el Visitador, con el consentimiento de su consejo (C 125, 4\u00ba), despu\u00e9s de haber consultado a los miembros de la casa (C 130 \u00a7 1). El Visitador o las Normas Provinciales pueden determinar el modo de hacer la consulta: mediante entrevista personal, carta o cualquier otro medio. El Visitador comunicar\u00e1 al Superior General los nombres de los superiores que ha nombrado (C 125, 4\u00ba).<\/p>\n<p>28. La Asamblea Provincial puede establecer otro modo de designar al superior local (C 130 \u00a7 2).<\/p>\n<p><strong><em>Requisitos para el nombramiento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>29. Para poder ser nombrado superior, el misionero debe tener voz pasiva y, por lo tanto, llevar al menos tres a\u00f1os incorporado a la Congregaci\u00f3n y haber cumplido 25 a\u00f1os de edad (C 61).<\/p>\n<p>30. Como los superiores locales tienen la potestad de jurisdicci\u00f3n, tanto en el foro externo como en el interno (Cf. abajo los nn\u00ba 36-38), deben estar investidos con el orden sagrado (C 100). Esta condici\u00f3n, sin embargo, no es absoluta. Con el permiso de la Santa Sede los hermanos laicos pueden ser, y de hecho han sido, nombrados superiores de comunidades locales.<\/p>\n<p><strong><em>Formaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>31. Se recomienda que el Visitador re\u00fana a los superiores locales durante varios d\u00edas en el curso de cada a\u00f1o con el fin de ayudarles en su formaci\u00f3n inicial y continua como superiores y para consultarles sobre las principales cuestiones relativas a la vida y misi\u00f3n de la provincia. En este contexto, se podr\u00eda a\u00f1adir un d\u00eda dedicado a la formaci\u00f3n de los nuevos superiores, sirvi\u00e9ndose, quiz\u00e1s, de esta <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica<\/em>.<span id='easy-footnote-11-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-11-56939' title='Cf. &lt;em&gt;Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Visitador&lt;\/em&gt; 270, 4\u00ba.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>\n<p>32. Todo superior local, consciente de que \u00e9l mismo tiene la responsabilidad primaria de su propia formaci\u00f3n, participar\u00e1 en seminarios adecuados, cursos y otros programas semejantes que le puedan ayudar en el ejercicio de su oficio.<\/p>\n<p><strong><em>Periodo de su mandato<\/em><\/strong><\/p>\n<p>33. El mandato del superior local dura tres a\u00f1os. Puede ser nombrado de nuevo para un segundo trienio. Si despu\u00e9s del segundo trienio existe la necesidad de que contin\u00fae, el Visitador deber\u00e1 recurrir al Superior General (C 130 \u00a7 1).<\/p>\n<p>34. El superior local puede ser removido si el Visitador, con el consentimiento de su consejo y con la aprobaci\u00f3n del Superior General, juzga que hay una causa justa y proporcionada para tomar tal medida (C 133). A veces sucede que el superior local no completa su mandato porque el Visitador, con su consejo, lo destina a otra misi\u00f3n, que \u00e9l acepta. En tal caso, no es necesario recurrir al Superior General, puesto que no se trata de una \u00abremoci\u00f3n\u00bb en sentido jur\u00eddico.<\/p>\n<p><strong><em>Papel del superior local<\/em><\/strong><\/p>\n<p>35. El superior local est\u00e1 al servicio de la comunidad como un todo y de cada misionero. Ejerce su funci\u00f3n <em>junto con<\/em> los misioneros de la casa (E 79 \u00a7 1). Como animador de una comunidad para la misi\u00f3n, \u00abfomenta los ministerios de la casa\u00bb (C 129 \u00a7 2). Como animador de una comunidad de personas reunidas \u00abcomo amigos que se quieren bien\u00bb (RC VIII, 2) \u00abse muestra sol\u00edcito del progreso y actividad de cada uno\u00bb (C 129 \u00a7 2). Su principal funci\u00f3n es ayudar a la comunidad en cuanto tal y a cada uno de sus miembros en el cumplimiento del fin de la Congregaci\u00f3n y de los objetivos se\u00f1alados en las Constituciones y Estatutos, en las Normas Provinciales, y en el proyecto comunitario local.<\/p>\n<p><strong><em>Derechos y deberes<\/em><\/strong><\/p>\n<p>36. El superior local tiene potestad ordinaria en el foro interno y externo respecto a los miembros de la comunidad y dem\u00e1s personas que vivan en la casa d\u00eda y noche. Puede delegar en otros esta potestad (C 131). Los asuntos relativos a la misi\u00f3n de la casa y a la vida de comunidad pertenecen al foro externo. Los asuntos de conciencia pertenecen al foro interno.<\/p>\n<p>37. La potestad del superior en el foro interno es limitada. No puede exigir que un miembro de la casa se confiese con \u00e9l o acuda a \u00e9l para la direcci\u00f3n espiritual (Canon 630 \u00a7\u00a7 1 y 5). Sin embargo, por otra parte, si un miembro de la comunidad se lo pide, el superior local puede o\u00edrlo en confesi\u00f3n o ser su director espiritual (Canon 630 \u00a7 4). Existe una delicada tensi\u00f3n en esta materia en la ley general de la Iglesia. Mientras se proh\u00edbe a un superior inducir de cualquier modo a los miembros de la comunidad a que le manifiesten su conciencia, anima a \u00e9stos a que acudan a sus superiores con confianza y les abran su alma libre y espont\u00e1neamente (Canon 630 \u00a7 5). Esto presupone un aut\u00e9ntico clima de confianza y discreci\u00f3n dentro de la comunidad local. De lo contrario los misioneros no se sentir\u00e1n libres para hablar abiertamente con el superior y comunicarle sus problemas y dificultades personales.<\/p>\n<p>38. La potestad del superior local en el foro externo es muy amplia. Se extiende a la toma de decisiones con respecto a todos los aspectos de la vida y de los ministerios de la comunidad. Esta potestad se ha de ejercer en comuni\u00f3n con los miembros de la casa, como se ha indicado anteriormente en el n\u00famero 35.<\/p>\n<p>39. El Estatuto 78 nos ofrece una sucinta lista de los derechos y deberes del superior local:<\/p>\n<ul>\n<li>dar cuenta al Visitador del estado de la casa a \u00e9l confiada;<\/li>\n<li>confiar a los misioneros de la casa los cargos y oficios cuya distribuci\u00f3n no est\u00e9 reservada a los Superiores mayores;<\/li>\n<li>convocar y dirigir la Asamblea Dom\u00e9stica;<\/li>\n<li>preparar con su comunidad el proyecto comunitario de la casa y someterlo a la aprobaci\u00f3n del Visitador;<\/li>\n<li>tener el archivo y el sello de la casa;<\/li>\n<li>comunicar a sus compa\u00f1eros los decretos y noticias de la Congregaci\u00f3n;<\/li>\n<li>procurar que se cumplan las cargas de Misas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El cumplimiento de estas funciones lleva consigo dedicar un tiempo suficiente a la administraci\u00f3n, consciente de la finalidad pastoral de la misma.<\/p>\n<p><strong><em>Relaciones con los misioneros que no viven en la casa<\/em><\/strong><\/p>\n<p>40. El superior mantendr\u00e1 estrechas relaciones con los misioneros adscritos a la comunidad que, por motivos de apostolado o por otras razones leg\u00edtimas, no viven habitualmente en la casa. Los visitar\u00e1, los invitar\u00e1 a la casa para las reuniones, celebraciones y en otras ocasiones y se asegurar\u00e1 de que reciben la informaci\u00f3n sobre la casa, la provincia y la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Cap\u00edtulo III: Directrices pr\u00e1cticas relativas a diez relaciones importantes del Superior Local<\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>Relaci\u00f3n con el Visitador y su consejo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>41. Son de gran importancia la colaboraci\u00f3n fluida y la buena relaci\u00f3n entre el superior y el Visitador y su consejo tanto en la animaci\u00f3n de la casa como en la realizaci\u00f3n del Proyecto Provincial (Cf. C 123 \u00a7 2).<\/p>\n<p>42. El superior local tiene el deber de mantener informado al Visitador sobre el estado de la casa que se le ha confiado (E 78, 1\u00ba). El superior puede hacerlo informalmente, mediante frecuentes comunicaciones, y m\u00e1s formalmente durante las visitas. Se recomienda que lo haga de vez en cuando, (v.g., una vez al a\u00f1o), por escrito.<\/p>\n<p>43. Nuestras Constituciones animan al Visitador a que visite las casas con frecuencia y le obligan a que les haga una visita oficial, al menos cada dos a\u00f1os (C 125, 6\u00ba). El superior local facilitar\u00e1 tales visitas no oficiales y oficiales y de ello informar\u00e1 a los misioneros de la casa para que estos tengan la oportunidad de hablar con el Visitador. San Vicente valoraba mucho tales visitas, de las que escribi\u00f3: \u00abEn una palabra, puede decirse que las visitas debidamente hechas hacen lo mismo que el sol, a saber, iluminan&#8230; Y lo mismo que el sol derrama sus influencias sobre todas las criaturas, tambi\u00e9n puede decirse que la visita aprovecha a toda la familia visitada\u00bb (SV II, 616 \/ ES II, 527).<\/p>\n<p><strong><em>Con la comunidad local \u00abad instar Consilii\u00bb (E 79 \u00a7 3) o con el consejo dom\u00e9stico (si lo hubiere)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>44. Nuestras Constituciones y Estatutos prev\u00e9n dos situaciones diferentes:<\/p>\n<p><em>a) Casas donde no hay nombrado un consejo. <\/em>Esta es la situaci\u00f3n general prevista por las Constituciones y Estatutos, especialmente en las casas donde el n\u00famero de misioneros no es muy grande; es decir, en tales casas no hay un consejo dom\u00e9stico formalmente nombrado. M\u00e1s bien, el superior local se re\u00fane con frecuencia con todos los miembros de la casa \u00abad instar Consilii\u00bb (E 79 \u00a7 3).<\/p>\n<p><em>b) Casas en las que el Visitador, con el consentimiento de su consejo, juzga necesario constituir un consejo dom\u00e9stico <\/em>(C 134 \u00a7 2). Varias razones podr\u00edan llevar al Visitador con su consejo a esta decisi\u00f3n; v.g., el tama\u00f1o de la casa, la ausencia frecuente de sus miembros por el bien de la misi\u00f3n, la naturaleza especial de la casa (una casa de formaci\u00f3n inicial, una casa para enfermos, etc.). En tales casos, los consejeros dom\u00e9sticos, que ayudan al superior en la animaci\u00f3n, gobierno y administraci\u00f3n de la casa son nombrados seg\u00fan las Normas Provinciales. La pr\u00e1ctica var\u00eda en las provincias: en algunos casos los consejeros son nombrados por el superior local, en otros son elegidos por los misioneros de la casa y en otros son nombrados por el Visitador.<\/p>\n<p>45. En ambas situaciones, el superior local debe dialogar con todos los miembros de la casa o con los miembros del consejo dom\u00e9stico sobre todos los asuntos importantes de la vida y misi\u00f3n de la comunidad y tomar sus decisiones a la luz de las reflexiones presentadas. Algunos asuntos (v.g., ciertos gastos) requieren el consentimiento formal del consejo dom\u00e9stico, sea \u00e9ste del tipo descrito anteriormente en <strong>a<\/strong> o <strong>b.<\/strong><\/p>\n<p>46. El superior local debe preparar bien los consejos. Dar\u00e1 por escrito a todos los miembros de la casa, al menos con un d\u00eda de antelaci\u00f3n, un orden del d\u00eda junto con cualquier informaci\u00f3n relevante, de modo que los misioneros puedan preparar el consejo. Durante \u00e9ste, todos deben tener la oportunidad de hablar y todos deben escuchar atentamente, especialmente el superior.<\/p>\n<p>47. En el superior local reside la autoridad de tomar la \u00faltima decisi\u00f3n, despu\u00e9s de haber escuchado a los compa\u00f1eros. Un superior prudente se esforzar\u00e1 por incorporar en la decisi\u00f3n final, lo m\u00e1s posible, las ideas surgidas en el di\u00e1logo.<\/p>\n<p>48. Una comunidad local no puede imponer su opini\u00f3n al superior o forzarlo a actuar si \u00e9l se muestra renuente; sin embargo, el Canon 127 \u00a7 2, 2\u00ba advierte sabiamente que el superior no deber\u00eda actuar en contra del voto de su consejo, especialmente si \u00e9ste es un\u00e1nime, a no ser que tenga lo que, a su juicio, es una raz\u00f3n seriamente importante.<\/p>\n<p>49. A veces, cuando en las discusiones sobre asuntos importantes el consenso alcanzado es escaso o nulo, es aconsejable posponer la decisi\u00f3n, a menos que el tema sea urgente y retomar de nuevo el di\u00e1logo en una reuni\u00f3n posterior del consejo.<\/p>\n<p>50. Despu\u00e9s de las reuniones del consejo dom\u00e9stico, se distribuir\u00e1 a los miembros de la comunidad el acta, que recoja todas las decisiones importantes, para que as\u00ed tengan una relaci\u00f3n escrita de lo que se ha decidido. Esto, adem\u00e1s de garantizar la constancia de las decisiones tomadas, tambi\u00e9n favorece la buena comunicaci\u00f3n, especialmente cuando algunos miembros de la casa han estado ausentes de las reuniones.<\/p>\n<p>51. En una carta del 21 de noviembre de 1642, San Vicente le dice al impulsivo Bernardo Codoing: \u00abSiempre he advertido este defecto en nosotros dos que f\u00e1cilmente seguimos y nos apegamos a veces con demasiado inter\u00e9s a nuestras nuevas imaginaciones. Esto me ha obligado a imponerme el yugo de no hacer nada importante sin pedir consejo; por eso Dios me concede todos los d\u00edas nuevas luces para que comprenda la importancia que tiene el obrar de esta manera y me da la devoci\u00f3n de no hacer nada sin consultar\u00bb (SV II, 313 \/ ES II, 262-263).<\/p>\n<p><strong><em>Con la asamblea dom\u00e9stica<\/em><\/strong><\/p>\n<p>52. La asamblea dom\u00e9stica es distinta del consejo dom\u00e9stico. Es una reuni\u00f3n formal que se tiene como preparaci\u00f3n para la asamblea provincial. Nuestras Constituciones la describen de la siguiente manera (C 147):<\/p>\n<ul>\n<li>El superior de la casa o el asistente en plenas funciones de superior, convoca la asamblea dom\u00e9stica, que se celebra en orden a la asamblea provincial.<\/li>\n<li>A la asamblea dom\u00e9stica han de ser convocados todos los que tienen voz activa.<\/li>\n<li>Corresponde a la asamblea dom\u00e9stica tratar de lo que la casa quiere proponer a la asamblea provincial, y de las propuestas presentadas a discusi\u00f3n por la comisi\u00f3n preparatoria y deliberar sobre todo ello.<\/li>\n<\/ul>\n<p>53. La asamblea dom\u00e9stica, al igual que cualquier otra reuni\u00f3n de los miembros de la casa, se ha de preparar con todo cuidado. Con amplia antelaci\u00f3n se distribuir\u00e1 a los misioneros (o se enviar\u00e1 a los adscritos a la casa que viven fuera de ella) un orden del d\u00eda escrito que les permita (tambi\u00e9n a los adscritos a la casa) leer y reflexionar todos los materiales enviados por la comisi\u00f3n preparatoria y poder formular postulados para la asamblea provincial.<\/p>\n<p>54. Con frecuencia ser\u00e1 necesario tener varias sesiones de asamblea dom\u00e9stica para tratar cabalmente los materiales preparatorios.<\/p>\n<p>55. Se elegir\u00e1 como secretario a un miembro de la casa. Las actas de la asamblea dom\u00e9stica han de redactarse cuidadosamente y aprobarse por los miembros de la misma asamblea. Despu\u00e9s se enviar\u00e1n a la comisi\u00f3n preparatoria de la asamblea provincial.<\/p>\n<p><strong><em>Con el asistente del superior<\/em><\/strong><\/p>\n<p>56. El asistente ayuda al superior local en la animaci\u00f3n, gobierno y fluida marcha de la casa (E 79 \u00a7 1).<\/p>\n<p>57. En ausencia del superior, el asistente reemplaza al superior y tiene completa autoridad seg\u00fan las normas del derecho propio y del de la Iglesia (E 79 \u00a7 2).<\/p>\n<p>58. El asistente es nombrado seg\u00fan las Normas Provinciales (E 79 \u00a7 1). La pr\u00e1ctica var\u00eda en las distintas provincias: en algunos casos es nombrado por el superior local, en otros es elegido por la comunidad local y en otros es nombrado por el Visitador. La duraci\u00f3n de su cargo depende de las Normas Provinciales.<\/p>\n<p>59. Una buena relaci\u00f3n y una fluida comunicaci\u00f3n entre el superior local y el asistente son muy importantes para el esp\u00edritu de la casa. En 1656, San Vicente le pone de relieve a Antonio Durand la importancia del asistente: \u00abNo decida nada en ning\u00fan asunto, por poco importante que sea, sin conocer su opini\u00f3n (la de los misioneros), sobre todo la de su asistente\u00bb (SV VI, 66 \/ ES VI, 68).<\/p>\n<p><strong><em>Con el ec\u00f3nomo local<\/em><\/strong><\/p>\n<p>60. El ec\u00f3nomo local administra los bienes de la casa bajo la direcci\u00f3n y la vigilancia del superior local con su consejo (E 102). Es nombrado de acuerdo con las Normas Provinciales (E 79 \u00a7 1). La pr\u00e1ctica var\u00eda en las distintas provincias: en unos casos el ec\u00f3nomo local es nombrado por el superior local, en otros es elegido por la comunidad local y en otros es nombrado por el Visitador. La duraci\u00f3n de su cargo tambi\u00e9n depende de lo que indiquen las Normas Provinciales.<\/p>\n<p>61. Nuestras Constituciones ofrecen unos cuantos principios importantes sobre los que ser\u00e1 \u00fatil que reflexionen frecuentemente los superiores locales y los ec\u00f3nomos. Entre ellos est\u00e1n (C 154):<\/p>\n<ul>\n<li>Tengan presente los administradores que son tan s\u00f3lo distribuidores de los bienes de la comunidad. Empleen, por tanto, dichos bienes \u00fanicamente en cosas acomodadas al g\u00e9nero de vida de los misioneros, y act\u00faen siempre seg\u00fan las leyes civiles justas y seg\u00fan las normas y el esp\u00edritu de la Congregaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Provean gustosamente los administradores a las necesidades de los misioneros en todo lo que se refiere a la vida, oficio particular y trabajo apost\u00f3lico. Este uso de los bienes sirve a los misioneros de est\u00edmulo para fomentar el bien de los pobres y para llevar una vida verdaderamente fraterna.<\/li>\n<li>Guarden, adem\u00e1s, los administradores la equidad en la distribuci\u00f3n de los bienes, pues deben fomentar entre los misioneros la vida comunitaria. Provean a las necesidades personales de los misioneros seg\u00fan las normas establecidas por la Asamblea Provincial.<\/li>\n<\/ul>\n<p>62. El Ec\u00f3nomo ha de mantener una buena comunicaci\u00f3n con el superior local y con los dem\u00e1s misioneros de la casa respecto a todos los asuntos relativos a la administraci\u00f3n de los bienes de la comunidad. Nuestras Constituciones indican (C 134 \u00a7 1): \u00abEl Ec\u00f3nomo administra los bienes de la casa bajo la direcci\u00f3n del superior y ayudado por el di\u00e1logo y solicitud de sus compa\u00f1eros, a tenor del derecho universal, de la Congregaci\u00f3n y de la Provincia\u00bb.<\/p>\n<p>63. Antes del inicio del a\u00f1o fiscal, el ec\u00f3nomo local debe presentar el presupuesto anual a la comunidad local para su discusi\u00f3n y aprobaci\u00f3n por el superior local y su consejo. Al final del a\u00f1o fiscal, presentar\u00e1 una relaci\u00f3n de las entradas y salidas al examen de la comunidad local y a la aprobaci\u00f3n del superior local y su consejo.<\/p>\n<p>64. El ec\u00f3nomo presentar\u00e1 al superior local mensualmente las cuentas de entradas y gastos de la casa y un informe del patrimonio de la misma. El superior firmar\u00e1 el libro de cuentas y el informe tras haberlos examinado y aprobado. El ec\u00f3nomo mantendr\u00e1 informados de la administraci\u00f3n de los bienes de la casa a los miembros de la comunidad local (E 103 \u00a7 1); esto puede hacerse f\u00e1cilmente en las reuniones de la casa.<\/p>\n<p>65. El ec\u00f3nomo vigilar\u00e1 de modo especial que se cumplan exactamente las leyes relativas al trabajo, al salario justo, a los seguros, a la seguridad social respecto a las personas que trabajan en las casas y en las obras de la Congregaci\u00f3n (E 107 \u00a7 1).<\/p>\n<p>66. Junto con el superior local se asegurar\u00e1 de que se cumplen las obligaciones ligadas a los estipendios de las Misas y que los regalos y donativos se usan de acuerdo con la intenci\u00f3n del donante.<\/p>\n<p>67. Si alg\u00fan miembro de la comunidad local esta encargado de una obra especial, deber\u00e1 someter al superior correspondiente una relaci\u00f3n de las entradas y salidas y tambi\u00e9n del patrimonio de la obra. Dependiendo de los casos, tal superior puede ser el superior local o el Visitador, (Cf. E 103 \u00a7\u00a7 3-4).<\/p>\n<p>68. San Vicente ofreci\u00f3 muchos y sabios consejos a los superiores locales y ec\u00f3nomos sobre la administraci\u00f3n de los bienes de las casas. Algunos extractos pueden verse en el Ap\u00e9ndice V (Cf. nos. 1, 2, 5).<\/p>\n<p><strong><em>Con los miembros de la casa en cuanto individuos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>69. San Vicente nos convoca a vivir juntos como hermanos que se quieren profundamente (RC VIII, 2). Como el superior local trata de animar a una comunidad que se empe\u00f1a en proyectos apost\u00f3licos comunes, vive gozosamente unida, ora fielmente junta, comparte sus bienes materiales y se expansiona en com\u00fan (C 25), deber\u00e1 estar atento al desarrollo personal y a la actividad de cada misionero (C 129 \u00a7 2). Deber\u00e1 comunicarse frecuentemente con cada uno de ellos. Mucho de este saludable intercambio puede realizarse en los tiempos de expansi\u00f3n comunitaria tales como las comidas y los recreos.<\/p>\n<p>70. Aparte de estas conversaciones informales, el superior deber\u00e1 tener, de vez en cuando, una conversaci\u00f3n m\u00e1s larga y estructurada con cada compa\u00f1ero. Al mismo tiempo que respeta cuidadosamente la intimidad, especialmente en el foro interno \u2013que la ley universal de la Iglesia y la particular de la Congregaci\u00f3n garantizan a todos los miembros\u2013 el superior mostrar\u00e1 su inter\u00e9s por el bienestar general y por el crecimiento de cada misionero. De hecho, son insustituibles una buena relaci\u00f3n humana y una atenci\u00f3n e inter\u00e9s personales.<\/p>\n<p>71. Tal conversaci\u00f3n m\u00e1s estructurada, tradicionalmente llamada \u00abcomunicaci\u00f3n\u00bb, es muy conveniente que se tenga, al menos, una vez al a\u00f1o. Durante la conversaci\u00f3n, el papel del superior, con frecuencia, consistir\u00e1 principalmente en escuchar al compa\u00f1ero en cuanto \u00e9ste le comunica sobre sus \u00e9xitos y fracasos, sus esperanzas y miedos, sus esfuerzos y luchas por vivir nuestra vocaci\u00f3n vicenciana. En tal contexto de escucha, el superior puede a menudo hacer sugerencias que ayuden al compa\u00f1ero en su crecimiento.<\/p>\n<p>72. Una amplia serie de temas podr\u00edan tocarse, unos en un momento, otros en otro: el apostolado, la vida de comunidad, la oraci\u00f3n, los votos, la estabilidad vocacional, la salud f\u00edsica, el ocio y la expansi\u00f3n, la formaci\u00f3n permanente, la direcci\u00f3n espiritual, las amistades, otras relaciones y las convenientes fronteras en ellas, as\u00ed como otros temas relativos al crecimiento del compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>73. En sus contactos con los compa\u00f1eros individualmente, los superiores locales nunca deben olvidar que deben ser, al mismo tiempo, l\u00edderes y compa\u00f1eros; verdaderamente padres, pero tambi\u00e9n hermanos; maestros de la fe, pero principalmente compa\u00f1eros-disc\u00edpulos de Cristo; maestros de perfecci\u00f3n, pero tambi\u00e9n testigos por su santidad personal (Cf. <em>Mutuae relationes, <\/em>9d).<\/p>\n<p title=\"\">74. Seg\u00fan las Constituciones (34-35), los Estatutos (E 17-18) y las Normas Provinciales los misioneros necesitan el permiso del superior local para el uso y la disposici\u00f3n de los bienes de la Congregaci\u00f3n y de los propios personales. La tradici\u00f3n de la Congregaci\u00f3n, su ley y su pr\u00e1ctica a este respecto se explican extensamente en el cap\u00edtulo cuarto de la <em>Instrucci\u00f3n sobre la Estabilidad, Castidad, Pobreza y Obediencia en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/em>.<span id='easy-footnote-12-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-12-56939' title='En &lt;em&gt;Vincentiana,&lt;\/em&gt; Enero-Febrero, 1996.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>\n<p>75. El superior local se ha de preocupar de modo especial de la formaci\u00f3n permanente de los misioneros, anim\u00e1ndoles a encontrar cursos, programas y otros medios para el desarrollo de sus aptitudes y cualidades personales para el servicio de los pobres.<\/p>\n<p><strong><em>Con los pobres<\/em><\/strong><\/p>\n<p>76. Al mismo tiempo que anima la vida de la comunidad local, el superior tambi\u00e9n est\u00e1 llamado a promover los ministerios de la casa (C 129 \u00a7 2). Las casas de la Congregaci\u00f3n deben distinguirse no s\u00f3lo por su ministerio de evangelizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por su servicio concreto y pr\u00e1ctico a los pobres. En su conferencia del 6 de diciembre de 1658, San Vicente afirm\u00f3: \u00abDe modo que si hay algunos entre nosotros que crean que est\u00e1n en la Misi\u00f3n para evangelizar a los pobres y no para cuidarlos, para remediar sus necesidades espirituales y no las temporales, les dir\u00e9 que tenemos que asistirles y hacer que les asistan de todas las maneras, nosotros y los dem\u00e1s&#8230; Hacer esto es evangelizar de palabra y de obra\u00bb (SV XII, 87 \/ ES XI, 393).<\/p>\n<p>77. Entre las caracter\u00edsticas del trabajo de evangelizaci\u00f3n a realizar desde nuestras casas, las Constituciones se\u00f1alan estas (C 12, 1\u00ba-4\u00ba):<\/p>\n<ul>\n<li>preferencia clara y expresa por el apostolado entre los pobres: su evangelizaci\u00f3n, en efecto, es se\u00f1al de que el Reino de Dios se acerca a la tierra (Cf. Mt 11, 5);<\/li>\n<li>atenci\u00f3n a la realidad de la sociedad humana, sobre todo, a las causas de la desigual distribuci\u00f3n de los bienes en el mundo, a fin de cumplir mejor con la funci\u00f3n prof\u00e9tica de evangelizar;<\/li>\n<li>alguna participaci\u00f3n en la condici\u00f3n de los pobres, de modo que no s\u00f3lo procuremos evangelizarlos, sino tambi\u00e9n ser evangelizados por ellos;<\/li>\n<li>verdadero sentido comunitario en las obras apost\u00f3licas, de manera que nos fortalezcamos unos a otros en la com\u00fan vocaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Con los miembros de la Familia Vicenciana<\/em><\/strong><\/p>\n<p>78. En los \u00faltimos a\u00f1os la Familia Vicenciana ha crecido notablemente y se ha incrementado la solidaridad entre sus diversas ramas. El superior local deber\u00e1 promover las relaciones y el servicio respecto a los diversos grupos de la Familia.<\/p>\n<p>79. Nuestras Constituciones indican (C 17) que los misioneros se prestar\u00e1n gustosos a ayudar a las Hijas de la Caridad cuando lo pidan, especialmente en lo que concierne a los ejercicios espirituales y direcci\u00f3n espiritual. Las Constituciones piden tambi\u00e9n que se colabore con ellas fraternalmente en las obras emprendidas de mutuo acuerdo.<\/p>\n<p>80. Respecto a los grupos de laicos vicencianos, el Estatuto 7 indica:<\/p>\n<ul>\n<li>Los misioneros tendr\u00e1n especial cuidado de las asociaciones de laicos fundadas por San Vicente (las Damas de la Caridad, nacidas en 1617, que hoy son la Asociaci\u00f3n Internacional de Caridades) o que dimanan de su esp\u00edritu (v.g. la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal, fundada en 1833), pues como tales tienen derecho a que las asistamos y fomentemos.<\/li>\n<li>Si bien todos los misioneros deben estar preparados para prestar dichos servicios, es necesario, sin embargo, que haya algunos m\u00e1s versados en este cometido.<\/li>\n<li>Proc\u00farese que esta animaci\u00f3n tenga una dimensi\u00f3n espiritual, eclesial, social y c\u00edvica.<\/li>\n<\/ul>\n<p>81. Las \u00faltimas Asambleas Generales, especialmente la de 1998, y otros documentos nos animan tambi\u00e9n a iniciar y animar otros grupos de laicos vicencianos tales como JMV, MISEVI y la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa. El superior local, con los misioneros de su comunidad, designar\u00e1 qui\u00e9nes ser\u00e1n los asesores y animadores de tales grupos.<\/p>\n<p><strong><em>Con los hu\u00e9spedes<\/em><\/strong><\/p>\n<p>82. La comunidad local acoger\u00e1 con c\u00e1lida hospitalidad en su casa a los otros misioneros, sacerdotes y dem\u00e1s hu\u00e9spedes (E 15 \u00a7 2).<\/p>\n<p>83. Puede que a veces, al recibir hu\u00e9spedes en nuestras casas, sea necesario encontrar una <em>via media <\/em>que armonice diversos valores: la hospitalidad para con los hu\u00e9spedes, colaboradores, parientes y amigos; y la necesidad de los misioneros de la casa de tener un espacio privado y una serena atm\u00f3sfera que favorezca el trabajo, la oraci\u00f3n y el descanso (C 24, 4\u00ba).<\/p>\n<p>84. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n sea necesario que el superior local, con los misioneros de la comunidad, establezca algunas normas generales relativas a los hu\u00e9spedes que pernoctan en casa. La formulaci\u00f3n de tales normas depender\u00e1 en gran parte de la disponibilidad de espacio, la privacidad de los misioneros y otras prudentes consideraciones.<\/p>\n<p><strong><em>Con el ordinario y clero locales<\/em><\/strong><\/p>\n<p>85. Los trabajos de las casas de la Congregaci\u00f3n se han de integrar en la actividad pastoral de la di\u00f3cesis, en \u00edntima colaboraci\u00f3n con el obispo diocesano y el clero local, con los institutos religiosos y con el laicado (E 3). Nuestras Constituciones indican (C 3 \u00a7 2): \u00abLa Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, seg\u00fan una tradici\u00f3n que tiene su origen en San Vicente, ejerce su apostolado en \u00edntima cooperaci\u00f3n con los Obispos y con el clero diocesano. Por esta raz\u00f3n, San Vicente afirma con frecuencia que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n es secular, aunque goce de autonom\u00eda propia, concedida bien por la ley universal bien por la exenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>86. La preocupaci\u00f3n por la formaci\u00f3n del clero diocesano es parte integral del fin de la Congregaci\u00f3n (C 1, 3\u00ba). Nuestras Constituciones (C 15) nos instan a que \u00abprestemos ayuda espiritual a los sacerdotes, favoreciendo su formaci\u00f3n continua y fomentando su celo pastoral\u00bb. Deberemos asimismo \u00abanimar en ellos el deseo de cumplir la opci\u00f3n de la Iglesia por los pobres\u00bb. Igualmente deberemos esforzarnos en colaborar con el clero diocesano en otras actividades sociales y apost\u00f3licas y en la promoci\u00f3n de la comuni\u00f3n y de una relaci\u00f3n fraternal con el presbiterio local.<\/p>\n<p>87. Nuestra presencia vicenciana en una di\u00f3cesis deber\u00e1 caracterizarse por:<\/p>\n<ul>\n<li>obras entre los pobres y los m\u00e1s abandonados;<\/li>\n<li>la creaci\u00f3n y animaci\u00f3n de los diversos grupos de laicos vicencianos;<\/li>\n<li>un estilo de vida y de predicaci\u00f3n sencillos;<\/li>\n<li>la hospitalidad con el clero diocesano y la disponibilidad para su formaci\u00f3n;<\/li>\n<li>la formaci\u00f3n de los laicos, conduci\u00e9ndolos a una mayor participaci\u00f3n en la evangelizaci\u00f3n y el servicio de los pobres.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>Cap\u00edtulo IV: Directrices pr\u00e1cticas respecto a siete momentos clave en la vida de la comunidad local<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Algunas consideraciones preliminares<\/strong><\/p>\n<p>88. Aunque han ocurrido muchos cambios hist\u00f3ricos y culturales que han afectado el modo de entender y ejercer la autoridad y la obediencia, el papel del superior local sigue siendo muy importante. Un grupo sin autoridad f\u00e1cilmente se divide en peque\u00f1os fragmentos, convirti\u00e9ndose cada miembro del grupo en autosuficiente respecto a su persona y a su misi\u00f3n. En tales grupos un miembro asume con frecuencia el poder, no porque se le haya confiado como misi\u00f3n sino por la fuerza de su personalidad. Tal poder puede ser tanto m\u00e1s peligroso cuanto que no ha sido claramente nombrado o reconocido como tal.<\/p>\n<p>89. El modo que tengan los superiores locales de ejercer su autoridad no siempre ser\u00e1 uniforme. Las comunidades son muy diversas. El ejercicio de la autoridad en una comunidad numerosa difiere del ejercido en una comunidad de tres o cuatro misioneros. Igualmente, el modo de ejercer la autoridad en una comunidad donde todos los misioneros trabajan en una obra com\u00fan es diferente del modo de ejercerlo donde los ministerios de los misioneros son totalmente diversos (v.g., donde los misioneros, debido a su trabajo apost\u00f3lico, viven dispersos durante casi toda la semana o por m\u00e1s tiempo). De igual manera, el papel del superior local en una comunidad cuyos miembros proceden de culturas distintas difiere del papel en una comunidad cuyos miembros proceden b\u00e1sicamente de la misma cultura. En todo caso, los superiores locales deben prestar atenci\u00f3n a varios momentos clave que son importantes en la vida de toda comunidad.<\/p>\n<p>90. A veces los ministerios de la casa o la diversidad de responsabilidades dentro de la misma requieren, dentro del mismo marco, la fluida interacci\u00f3n de varias autoridades, incluido el superior local, v.g.,<\/p>\n<ul>\n<li>superior local \/ rector de un seminario mayor<\/li>\n<li>superior local \/ director del seminario interno<\/li>\n<li>superior local \/ p\u00e1rroco.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En tales casos, es fundamental una buena comunicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n ayudar\u00e1 mucho formular la descripci\u00f3n de los oficios de modo claro, concreto y por escrito, se\u00f1alando las responsabilidades de las distintas autoridades, y evaluar juntos de vez en cuando dicha formulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>91. Las comunidades locales de un determinado territorio forman una Provincia (C 122). Los superiores, con sus compa\u00f1eros, han de fomentar los contactos y colaboraci\u00f3n entre las casas de la provincia, especialmente con las cercanas, en una amplia variedad de formas: actividades pastorales comunes, formaci\u00f3n permanente, d\u00edas de retiro, celebraciones de fiestas y aniversarios, visitas a los misioneros ancianos o a los candidatos en formaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p><strong>Momentos clave en la vida de la comunidad local<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>El apostolado<\/strong><\/em><\/p>\n<p>92. El servicio del superior local no se limita simplemente a la vida comunitaria. De hecho, en una sociedad apost\u00f3lica no debe darse una yuxtaposici\u00f3n entre la vida de comunidad y el apostolado, dado que somos una comunidad para la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>93. El superior ha de animar a la comunidad a crecer en el conocimiento de la situaci\u00f3n de la vida real de la gente a la que es enviada y entre la que vive, especialmente de los pobres de la zona y de las causas de su pobreza. Tal situaci\u00f3n de la vida real debe ser el punto de partida para el proyecto comunitario local y debe tambi\u00e9n ayudar a configurar el estilo de vida de los misioneros de la casa.<\/p>\n<p>94. En ocasiones podr\u00e1 ser necesario que el superior local, junto con la comunidad, cuestione la misi\u00f3n de la casa o la de alg\u00fan misionero en particular y comience una reflexi\u00f3n con el Visitador acerca de si esta misi\u00f3n est\u00e1 realmente en conformidad con el fin de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y con las orientaciones del Proyecto Provincial.<\/p>\n<p>95. El superior estimular\u00e1 en la comunidad local una profunda sensibilidad de la dimensi\u00f3n comunitaria de nuestra misi\u00f3n. Los misioneros de la comunidad han de compartir con regularidad lo que est\u00e1n viviendo en su misi\u00f3n: sus alegr\u00edas y tristezas, sus esperanzas y miedos, sus descubrimientos, sus interrogantes y los retos que afrontan.<\/p>\n<p><strong><em>La oraci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>96. El superior local, con sus compa\u00f1eros, organizar\u00e1 los tiempos y el modo de la oraci\u00f3n en com\u00fan. Precisamente porque la oraci\u00f3n est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la experiencia cristiana, tambi\u00e9n est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la vida comunitaria, sea la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda (C 45 \u00a7 1), la Liturgia de las Horas por la ma\u00f1ana y por la tarde (C 45 \u00a7 3), la oraci\u00f3n mental en com\u00fan (C 47 \u00a7 1), o el intercambio de fe (C 46). El estilo y ritmo de la oraci\u00f3n comunitaria no tiene que ser id\u00e9ntico en todas las comunidades debido a las diferencias en el n\u00famero de misioneros y apostolados. Pero, en todo caso, una comunidad debe orar junta, sin importar su tama\u00f1o y forma.<\/p>\n<p>97. Al hablar de la oraci\u00f3n, nuestras Constituciones ponen un acento especial en la Palabra de Dios (C 46), como lo hac\u00eda San Vicente (RC II, 1; SV XII, 114-ss \/ ES XI, 415-ss). Hallamos en ello un eco de la larga tradici\u00f3n de la Iglesia que anima a la <em>lectio divina. <\/em>Algunas comunidades locales usan este m\u00e9todo como ayuda en la preparaci\u00f3n comunitaria de la homil\u00eda del domingo.<\/p>\n<p>98. El superior, con los misioneros de la comunidad, deber\u00e1 ser creativo respecto al estilo y ritmo de la oraci\u00f3n, estableciendo no s\u00f3lo un orden del d\u00eda para la oraci\u00f3n cotidiana, sino tambi\u00e9n, por ejemplo, programando una peri\u00f3dica concelebraci\u00f3n comunitaria de la Eucarist\u00eda, o un d\u00eda de retiro mensual juntos, o dos o tres d\u00edas, cada pocos meses, de un tiempo m\u00e1s prolongado de oraci\u00f3n e intercambio espiritual. Es importante que no se conviertan en obst\u00e1culos para que la comunidad encuentre tiempo para orar los calendarios muy llenos y la amplia variedad de compromisos. Una comunidad no puede vivir sin beber de esta fuente.<\/p>\n<p>99. De manera permanente, el superior y los misioneros de su comunidad tratar\u00e1n de comprender y vivir m\u00e1s profundamente la espiritualidad propia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n que tiene su peculiar centro en Cristo como Evangelizador y Siervo de los Pobres.<\/p>\n<p><em><strong>Las comidas<\/strong><\/em><\/p>\n<p>100. Especialmente en las comunidades en las que los misioneros tienen actividades en conflicto con las horas de las comidas o donde viven dispersos, el superior, con los misioneros de la comunidad, establecer\u00e1 tiempos en los que todos se comprometan a estar juntos para las comidas. En la vida de comunidad, las comidas son un momento privilegiado para escuchar, conversar, compartir informaci\u00f3n y para una real comunicaci\u00f3n. Las comidas a toda prisa y con casi ninguna conversaci\u00f3n pierden su dimensi\u00f3n humana y se convierten meramente en un tiempo para consumir alimentos. Por el contrario, las comidas debieran proporcionar un espacio, durante el curso del d\u00eda, para compartir genuinamente unos con otros como hermanos.<\/p>\n<p>101. El superior y la comunidad acoger\u00e1n en la mesa a sus colaboradores, amigos, parientes y miembros de la Familia Vicenciana.<\/p>\n<p><em><strong>Los encuentros<\/strong><\/em><\/p>\n<p>102. Dado que las reuniones constituyen un momento importante para conversar, comunicarse y relacionarse fraternalmente, el superior debe tener cuidado de dar a todos la oportunidad de expresarse y de ser escuchados. Por tal raz\u00f3n puede ser necesario que, algunas veces, tenga que restringir el entusiasmo verbal de un misionero o animar a otro m\u00e1s reservado a hablar. Una comunidad en la que la libertad de hablar de los misioneros o su capacidad de escuchar se hallan a bajo nivel no es realmente un cuerpo con plena vida.<\/p>\n<p>103. Nuestras reuniones no deben centrarse meramente en decidir un orden del d\u00eda o en distribuir las tareas a realizar. El superior tambi\u00e9n deber\u00e1 organizar reuniones para el intercambio espiritual y para una evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica de la vida de comunidad y de los compromisos apost\u00f3licos. Tales reuniones elevar\u00e1n nuestra conciencia de estar reunidos para la misi\u00f3n y nos capacitar\u00e1n para buscar juntos los caminos para construir una genuina comunidad para la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>104. Se enga\u00f1ar\u00e1 el superior local que sue\u00f1e con vivir en una comunidad ideal, sin tensiones. No deber\u00e1 ignorar la existencia de conflictos. Si permanecen latentes y no se afrontan podr\u00edan explotar un d\u00eda violentamente. El superior deber\u00e1 invitar a la comunidad a abordar los conflictos para llegar a una soluci\u00f3n. \u00c9l puede ser un mediador, ayudando a los misioneros a vivir los conflictos e invitando a los implicados a hablar uno con otro y a buscar la reconciliaci\u00f3n. Nuestras comunidades locales deben ser, en realidad, lugares donde el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n se dan f\u00e1cilmente sea en forma de perd\u00f3n cara a cara (C 24, 3\u00ba) y en forma del sacramento de la reconciliaci\u00f3n (C 45 \u00a7 2).<\/p>\n<p>105. Seg\u00fan el esp\u00edritu de San Vicente (RC II, 17), el superior y todos los miembros de la comunidad local estar\u00e1n dispuestos a ayudarse mutuamente mediante la correcci\u00f3n fraterna (C 24, 3\u00ba). Tal correcci\u00f3n deber\u00e1 ofrecerse delicada y humildemente. Una ayuda positiva ofrecida a un misionero en el momento justo puede ser un gran regalo, que le ayude a superar una conducta inadecuada.<\/p>\n<p>106. Nuestras decisiones se enriquecer\u00e1n si juntos buscamos la verdad y expresamos abiertamente la variedad de nuestros puntos de vista. Los misioneros de una casa tienen el derecho de jugar un papel activo en el proceso de toma de decisiones y tambi\u00e9n deber\u00e1n colaborar activamente para realizar lo decidido. En este contexto, la decisi\u00f3n \u00faltima pertenece al superior local, especialmente cuando la reflexi\u00f3n en la comunidad no desemboca en un consenso claro.<\/p>\n<p><em><strong>Los momentos de expansi\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n<p>107. El superior animar\u00e1 a la comunidad a que sea creativa en encontrar modos de expansionarse juntos, pues \u00e9sta es una de las maneras de crear comunidad. Por supuesto, no todos se expansionan de la misma manera. Pero el recrearse juntos, hablando durante o despu\u00e9s de las comidas, conversando al terminar el d\u00eda, organizando una excursi\u00f3n: todos estos pueden ser factores para mantener el equilibrio y crear unidad en nuestra vida comunitaria. Las comunidades en las que la risa y el buen humor no existen ser\u00e1n, sin duda, tristes comunidades.<\/p>\n<p>108. Si el mismo superior es distante o est\u00e1 deprimido, la comunidad no ser\u00e1 f\u00e1cilmente un lugar de alegr\u00eda y de c\u00e1lidas relaciones fraternas. Si el superior es cercano a los compa\u00f1eros y atento a cada uno, los respeta profundamente, sabe escucharles, dialoga abiertamente y pasa momentos de expansi\u00f3n con ellos, ser\u00e1 capaz de crear una atm\u00f3sfera de confianza y alegr\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong>La promoci\u00f3n de nueva vida<\/strong><\/em><\/p>\n<p>109. El superior y los miembros de la comunidad local han de concretar c\u00f3mo promover las vocaciones para sacerdotes y hermanos (E 36) y ayudar en la formaci\u00f3n de los candidatos a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Conscientes de la corresponsabilidad de todos los miembros de la Provincia en este aspecto (C 93), el proyecto comunitario especificar\u00e1 estos temas:<\/p>\n<ul>\n<li>c\u00f3mo los misioneros buscar\u00e1n y animar\u00e1n a las vocaciones al sacerdocio y a ser hermanos en la Congregaci\u00f3n (E 37 \u00a7 1);<\/li>\n<li>c\u00f3mo dar\u00e1n una orientaci\u00f3n permanente y apoyar\u00e1n a los candidatos interesados (E 37 \u00a7 2);<\/li>\n<li>qui\u00e9n, entre los miembros de la comunidad local, tendr\u00e1 una especial responsabilidad en coordinar la promoci\u00f3n vocacional;<\/li>\n<li>cu\u00e1ndo en la comunidad orar\u00e1n juntos por las vocaciones (Mt 9, 37; cf. E 36);<\/li>\n<li>c\u00f3mo los j\u00f3venes interesados podr\u00edan participar y ser acompa\u00f1ados en la misi\u00f3n de la comunidad local (E 36 y E 37 \u00a7 1);<\/li>\n<li>en el caso de que el Visitador env\u00ede a la comunidad local algunos de los que ya est\u00e1n en la formaci\u00f3n inicial, c\u00f3mo integrarlos y acompa\u00f1arlos en nuestra vida y misi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>La elaboraci\u00f3n del proyecto comunitario local<\/em><\/strong><\/p>\n<p>110. Todos los misioneros tienen el derecho y tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n de colaborar activamente con el superior local en la elaboraci\u00f3n del proyecto comunitario local. Asimismo, todos son responsables en ponerlo en pr\u00e1ctica. En alguna ocasi\u00f3n, el superior y los misioneros de la comunidad podr\u00edan optar por buscar la asistencia de un facilitador experto en ayudar en el proceso de planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>111. Los contenidos del proyecto comunitario est\u00e1n esbozados claramente en nuestras Constituciones y Estatutos:<\/p>\n<ul>\n<li>Cada comunidad se esforzar\u00e1 por elaborar su proyecto comunitario seg\u00fan las Constituciones, los Estatutos y las Normas Provinciales. Este proyecto se tendr\u00e1 presente en la ordenaci\u00f3n de la vida y del trabajo, en la celebraci\u00f3n de los consejos y en la evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica de nuestra vida y actividad (C 27).<\/li>\n<li>El proyecto comunitario que cada comunidad confecciona en cuanto es factible, al comienzo del a\u00f1o de trabajo, ha de abarcar: la actividad apost\u00f3lica, la oraci\u00f3n, el uso de los bienes, el testimonio cristiano en el lugar de trabajo, la formaci\u00f3n permanente, los tiempos de reflexi\u00f3n comunitaria, el tiempo necesario de esparcimiento y de estudio y el orden del d\u00eda. Todo esto se revisar\u00e1 peri\u00f3dicamente (E 16).<\/li>\n<\/ul>\n<p>112. El proyecto no debe ser meramente un orden del d\u00eda. Por el contrario, deber\u00e1 expresar una visi\u00f3n, definir objetivos concretos realizables, describir los medios para conseguir dichos objetivos y se\u00f1alar qui\u00e9n es el responsable de cumplir los diversos pasos.<\/p>\n<p>113. Al mismo tiempo que la comunidad, al formular su proyecto local, debe tener en cuenta las cualidades de cada misionero, los miembros de la casa deben ajustar sus iniciativas personales al proyecto comunitario general que se ha decidido (C 22).<\/p>\n<p>114. Otros varios p\u00e1rrafos de las Constituciones y Estatutos se refieren expl\u00edcitamente al proyecto comunitario local:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 32 \u00a7 1 Responsabilidad de los misioneros respecto al trabajo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 19 Actos de piedad<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 69, 5\u00ba; 78, 4\u00ba Aprobaci\u00f3n por el Visitador<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 78, 4\u00ba Elaboraci\u00f3n por el superior local y la comunidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">115. Asimismo otros p\u00e1rrafos proporcionan un contexto significativo para entender mejor el proyecto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 23 Debida autonom\u00eda de la comunidad local<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 25 Necesidad de que la comunidad local se renueve a s\u00ed misma<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 129 La Congregaci\u00f3n se realiza a s\u00ed misma principalmente en las comunidades locales<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 79 \u00a7 3 Se han de tener frecuentes reuniones<\/p>\n<p>116. Otros muchos p\u00e1rrafos sugieren temas que podr\u00edan convenientemente incluirse en un proyecto comunitario:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 17 El servicio de los misioneros de la comunidad local a las Hijas de la Caridad<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 152 \u00a7 1 El uso de los bienes temporales para ayuda de la provincia y de otras casas m\u00e1s pobres<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">C 152 \u00a7 2 El uso de los bienes temporales en favor de los necesitados<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 3 Colaboraci\u00f3n con el clero diocesano, con otros institutos religiosos y con los laicos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 7 Colaboraci\u00f3n con los grupos laicales de la Familia Vicenciana<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 9 \u00a7 2 Nuestra promoci\u00f3n de la justicia y la paz<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 18 C\u00f3mo observaremos la pobreza evang\u00e9lica en la comunidad local<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">E 37 \u00a7 1 C\u00f3mo la comunidad local promover\u00e1 las vocaciones a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y a las otras ramas de la Familia Vicenciana.<\/p>\n<p>117. Un t\u00edpico esbozo podr\u00eda ser el siguiente:<\/p>\n<p><strong>1. La situaci\u00f3n concreta de vida de la comunidad local<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>describir la realidad concreta del lugar donde la comunidad y sus miembros llevan a cabo su misi\u00f3n;<\/li>\n<li>describir de la realidad de los miembros de la comunidad misma: su n\u00famero, si su apostolado es una misi\u00f3n com\u00fan a todos o es un apostolado diversificado, si se trata de una instituci\u00f3n grande o peque\u00f1a, si es una parroquia, una casa para la misi\u00f3n popular, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>2. Actividad apost\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>las prioridades de la comunidad: qu\u00e9 apostolados debieran intensificarse y cu\u00e1les habr\u00eda que ir eliminando;<\/li>\n<li>reuniones que se debieran tener peri\u00f3dicamente para una evaluaci\u00f3n de la vida apost\u00f3lica de la comunidad a la luz del fin de la Congregaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>3. Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>establecer los tiempos para la oraci\u00f3n com\u00fan y c\u00f3mo hacer que sea sencilla y \u00abbella para Dios y atractiva para los j\u00f3venes\u00bb;<\/li>\n<li>c\u00f3mo celebraremos las fiestas vicencianas;<\/li>\n<li>cu\u00e1ndo y c\u00f3mo haremos la oraci\u00f3n mental en com\u00fan;<\/li>\n<li>cu\u00e1ndo y c\u00f3mo la comunidad tendr\u00e1 intercambios espirituales (repetici\u00f3n de oraci\u00f3n);<\/li>\n<li>cu\u00e1ndo y c\u00f3mo la comunidad tendr\u00e1 tiempos m\u00e1s prolongados de oraci\u00f3n, tales como un d\u00eda al mes de retiro;<\/li>\n<li>cu\u00e1ndo y c\u00f3mo la comunidad celebrar\u00e1 la Eucarist\u00eda en com\u00fan (una vez a la semana, una vez al mes, etc.);<\/li>\n<li>los ejercicios espirituales anuales;<\/li>\n<li>la invitaci\u00f3n a los laicos a que se unan a nosotros en momentos de oraci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>4. Vida de comunidad<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>el estilo de vida que adoptamos a la luz de nuestra misi\u00f3n y c\u00f3mo vamos a concretarlo;<\/li>\n<li>la pr\u00e1ctica de la pobreza: especificar y evaluar c\u00f3mo la comunidad usar\u00e1 los bienes comunes, c\u00f3mo se atender\u00e1 a las necesidades personales de los misioneros (ropa, libros, gastos en las vacaciones);<\/li>\n<li>la programaci\u00f3n de reuniones peri\u00f3dicas para evaluar nuestra vida de comunidad;<\/li>\n<li>si la comunidad est\u00e1 dispersa a causa de los compromisos apost\u00f3licos, describir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se reunir\u00e1n todos los misioneros;<\/li>\n<li>esparcimiento: cu\u00e1ndo y c\u00f3mo la comunidad se reunir\u00e1 para descansar y gozar de la mutua compa\u00f1\u00eda;<\/li>\n<li>la formaci\u00f3n permanente o espec\u00edfica de los misioneros: cursos, libros que leer, di\u00e1logos a tener en la comunidad;<\/li>\n<li>el nombramiento de misioneros para las distintas responsabilidades en la comunidad local: promotor local de vocaciones, asesor local de los grupos laicales vicencianos, secretario de las reuniones dom\u00e9sticas, bibliotecario, corresponsal para enviar noticias al bolet\u00edn provincial, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>5. El orden del d\u00eda<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>fijaci\u00f3n de los tiempos para la oraci\u00f3n com\u00fan, comidas y otras actividades;<\/li>\n<li>comunicaci\u00f3n del horario y de otras informaciones \u00fatiles a los visitantes de la casa.<\/li>\n<\/ul>\n<p>118. El proyecto comunitario local no es un trabajo definitivo. El superior local con la comunidad deben evaluarlo y revisarlo al comienzo de cada a\u00f1o. La experiencia del a\u00f1o transcurrido y el destino de misioneros de la casa y a la casa requerir\u00e1n modificaciones en el proyecto, ulteriores precisiones en los objetivos, formulaci\u00f3n de nuevos medios y otras determinaciones. Algunos objetivos, sin duda, permanecer\u00e1n en el proyecto durante un periodo de a\u00f1os, ya que el espacio temporal para su realizaci\u00f3n ser\u00e1 de largo plazo.<\/p>\n<p>119. En el Ap\u00e9ndice II se encuentran tres modelos que pueden ser \u00fatiles al superior local y a la comunidad en la elaboraci\u00f3n del proyecto comunitario.<\/p>\n<h2>Ap\u00e9ndices<\/h2>\n<p align=\"center\"><strong>I.<br \/>\nLista de todas las referencias en las Constituciones y Estatutos<br \/>\nsobre el Superior local<\/strong><\/p>\n<p>C 129: Descripci\u00f3n del oficio y obligaciones.<\/p>\n<p>C 130: Nombramiento.<\/p>\n<p>C 131: Potestad en el foro interno y externo.<\/p>\n<p>C 132: Su consejo.<\/p>\n<p>C 133: Remoci\u00f3n.<\/p>\n<p>C 134: Responsabilidad respecto a la administraci\u00f3n de los bienes.<\/p>\n<p>C 147 \u00a7 1: Convocatoria de la Asamblea Dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>C 24, 2\u00ba: Corresponsabilidad con los dem\u00e1s misioneros.<\/p>\n<p>C 34: Los misioneros deben pedir permiso al superior local para usar o disponer de los bienes.<\/p>\n<p>C 35: Debemos emplear nuestros propios bienes, con el permiso del superior local, para obras de caridad y tambi\u00e9n en favor de nuestros compa\u00f1eros, evitando las diferencias entre nosotros.<\/p>\n<p>C 37 \u00a7 2: En la comunidad local, tiene la autoridad de tomar la decisi\u00f3n final.<\/p>\n<p>C 38 \u00a7 1: Los misioneros le deben obediencia.<\/p>\n<p>C 66, 2\u00ba: Toda casa o grupo de misioneros constituidos a modo de casa tiene un superior.<\/p>\n<p>C 74 \u00a7 3: Expulsi\u00f3n de un miembro de la casa por causa grave y urgente.<\/p>\n<p>C 96: Derecho de todos los misioneros a participar en el gobierno de la casa.<\/p>\n<p>C 97 \u00a7 1: Los superiores deben considerarse servidores.<\/p>\n<p>C 97 \u00a7 2: Aunque tienen la autoridad de decidir, deben dialogar con los otros misioneros.<\/p>\n<p>C 98: Al mismo tiempo que se preserva la unidad de gobierno, los asuntos que pueden resolverse a nivel local no se refieran a niveles superiores.<\/p>\n<p>C 100: Teniendo jurisdicci\u00f3n en el foro interno y externo, los superiores deben estar investidos del orden sagrado.<\/p>\n<p>C 107, 8\u00ba: Posibilidad de que una casa y su superior local puedan depender directamente del Superior General.<\/p>\n<p>C 125, 4\u00ba: Nombramiento por el Visitador con el consentimiento de su consejo, previa consulta a los miembros de la casa.<\/p>\n<p>C 144 \u00a7 2: Antes de convocar una Asamblea Provincial extraordinaria, el Visitador debe consultar a los superiores locales.<\/p>\n<p>C 146: A no ser que se disponga de otra manera en las Normas Provinciales, el superior local es miembro de la Asamblea Provincial.<\/p>\n<p>C 153 \u00a7 2: El ec\u00f3nomo local administra los bienes bajo la direcci\u00f3n y vigilancia del superior.<\/p>\n<p>E 78, 1\u00ba-7\u00ba: Derechos y deberes.<\/p>\n<p>E 54: Contin\u00faa en el cargo hasta que sea reemplazado por su sucesor.<\/p>\n<p>E 69, 5\u00ba: Junto con la comunidad, elabora el proyecto comunitario.<\/p>\n<p>E 80: Deber de prepararse para las Asambleas, participar en ellas y observar sus normas.<\/p>\n<p>E 96: Si est\u00e1 impedido para ir a la Asamblea Provincial, lo reemplaza el asistente.<\/p>\n<p>E 103 \u00a7 1: El ec\u00f3nomo local debe darle una relaci\u00f3n de su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>E 103 \u00a7 2: Una vez al mes debe firmar el informe del ec\u00f3nomo.<\/p>\n<p>E 103 \u00a7 3: Los misioneros de la casa encargados de la administraci\u00f3n de obras especiales deber\u00e1n darle una relaci\u00f3n de las entradas y salidas.<\/p>\n<p>E 103 \u00a7 4: Igualmente deber\u00e1 recibir una relaci\u00f3n de los bienes confiados a la Congregaci\u00f3n para su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>E 104: Puede actuar en nombre de la Congregaci\u00f3n \u00fanicamente dentro de los l\u00edmites de su cargo y seg\u00fan derecho.<\/p>\n<p>E 105 \u00a7 3: Puede hacer gastos dentro de los l\u00edmites establecidos por las Normas Provinciales.<\/p>\n<p>E 106: No debe permitir que se contraigan deudas a menos que est\u00e9 seguro de que puede pagarse el capital y los intereses.<\/p>\n<p>E 107 \u00a7 2: Actuar\u00e1 con prudencia en la aceptaci\u00f3n de fundaciones p\u00edas que generan obligaciones a largo plazo y no aceptar\u00e1 obligaciones a perpetuidad.<\/p>\n<p>E 107 \u00a7 3: No debe hacer donaciones de los bienes de la comunidad si no es seg\u00fan las normas de las Constituciones y Estatutos.<\/p>\n<p>E 107 \u00a7 4: Debe respetar la intenci\u00f3n de los donantes al aceptar las donaciones en favor de la casa.<\/p>\n<p>E 107 \u00a7 5: Se asegurar\u00e1 de que los empleados tengan la seguridad social y de que la casa est\u00e9 convenientemente asegurada contra peligros de varios tipos.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>II.<br \/>\nAlgunos modelos de Proyecto Comunitario Local<\/strong><\/p>\n<p><strong>MODELO I<\/strong><\/p>\n<p><em>(<\/em><em>Se recomienda que usen este modelo las comunidades que est\u00e1n empezando el proceso de planificaci\u00f3n. Aunque exigente, este modelo tiene el valor de ayudar a la comunidad local a entrar en un contacto m\u00e1s profundo con las Constituciones y Estatutos y puede llevarla al di\u00e1logo reflexivo de lo que ellas nos piden).<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Proyecto Comunitario de la Casa de __________________________<\/strong><\/p>\n<p>I DESCRIPCI\u00d3N DE LA SITUACI\u00d3N DE LA VIDA REAL<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda describir el lugar donde los misioneros ejercen el ministerio, el entorno socio-econ\u00f3mico y las necesidades concretas de la gente. Podr\u00eda tambi\u00e9n describir la estructura de la comunidad local de misioneros (cu\u00e1ntos son, su edad, si trabajan en una obra com\u00fan o en ministerios diversificados, etc.).<\/p>\n<p>II ACTIVIDAD APOST\u00d3LICA (E 3, E 9 \u00a7 2, E 16, C 17, C 23, C 24-2\u00ba, C 25, C 96, C 129).<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de las prioridades apost\u00f3licas de la casa.<\/p>\n<p>III ORACI\u00d3N (E 16, E 19, C 25)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de los ejercicios diarios de oraci\u00f3n, del intercambio semanal sobre la Palabra de Dios, de los tiempos regulares de reflexi\u00f3n, de los ejercicios espirituales anuales, etc.<\/p>\n<p>IV VIDA DE COMUNIDAD (C 23, C 24-2\u00ba, C 25, C 129)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de los medios que la comunidad local escoge para fomentar la vida comunitaria (quiz\u00e1 estos tambi\u00e9n se traten en otras secciones del proyecto).<\/p>\n<p>V TESTIMONIO CRISTIANO EN EL LUGAR DONDE TRABAJAMOS (E 16, C 20, C 24, C 33, C 44-45, C 49, E 36, E 100).<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de aquellos aspectos de nuestra vida que el proyecto comunitario local considera como el testimonio m\u00e1s importante en el lugar donde trabajamos.<\/p>\n<p>VI ORGANIZACI\u00d3N (E 16, E 78-4\u00ba, E 79 \u00a7\u00a7 1, 3, C 24-2\u00ba, C 96, C 134 \u00a7 2)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de las estructuras de organizaci\u00f3n de la comunidad local (v.g., con qu\u00e9 frecuencia se re\u00fane, c\u00f3mo se toman las decisiones, etc.)<\/p>\n<p>VII FORMACI\u00d3N PERMANENTE (E 16)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de los medios que la comunidad local emplear\u00e1 para su formaci\u00f3n permanente (v.g., la asistencia a seminarios, el estudio, las reuniones y di\u00e1logos en la casa, los retiros, la invitaci\u00f3n a expertos de fuera, etc.).<\/p>\n<p>VIII PROMOCI\u00d3N DE VOCACIONES (E 36, E 37 \u00a7 1)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar del plan de la comunidad local para la promoci\u00f3n de vocaciones (c\u00f3mo la comunidad local podr\u00eda encontrar j\u00f3venes que contin\u00faen nuestro apostolado en el futuro).<\/p>\n<p>IX RECREACI\u00d3N (E 16)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de los recreos diarios en com\u00fan, de la necesidad peri\u00f3dica de tiempo libre (equilibrando el trabajo y el ocio), de las vacaciones anuales, etc.<\/p>\n<p>X USO DE LOS BIENES MATERIALES (E 16, C 25, C 33, E 18, C 149, C 152)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar sobre c\u00f3mo la comunidad local se propone usar sus bienes materiales, c\u00f3mo intentar\u00e1 vivir con sencillez, como tomar\u00e1 las decisiones respecto al gasto del dinero o al uso de sus recursos, etc.<\/p>\n<p>XI ORDEN DEL D\u00cdA (E 16)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n establecer\u00e1 el orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>XII EVALUACI\u00d3N Y REVISI\u00d3N DEL PROYECTO (E 16, E 78-4\u00ba)<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y por qui\u00e9nes el proyecto es evaluado y revisado peri\u00f3dicamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MODELO II<\/strong><\/p>\n<p><em>(Este modelo presupone que la comunidad local ya ha resuelto muchas de las cuestiones expuestas en el primer modelo. Este modelo ayuda a la comunidad a situarse en un contexto m\u00e1s amplio, a articular su especial misi\u00f3n vicenciana y a concertar algunos objetivos para el a\u00f1o que empieza).<\/em><\/p>\n<p>I DESCRIPCI\u00d3N DE LA SITUACI\u00d3N CONCRETA<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n describir\u00e1 la situaci\u00f3n concreta donde los misioneros de la casa ejercen su ministerio (v.g., el numero y tipo de la gente en la parroquia o en la escuela; los recursos disponibles; las necesidades de la gente; etc.)<\/p>\n<p>II FORMULACI\u00d3N DE LA MISI\u00d3N<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n los misioneros de la casa redactar\u00edan una formulaci\u00f3n que describiese la misi\u00f3n espec\u00edficamente vicenciana que ellos realizan.<\/p>\n<p>III COMPROMISO PARA EL NUEVO A\u00d1O<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n podr\u00eda tratar de un n\u00famero de temas expuestos anteriormente en el primer modelo.<\/p>\n<p><strong>MODELO III<\/strong><\/p>\n<p><em>(Este modelo pretende situar a la casa en el contexto y el proyecto actuales de la Provincia y, en tal \u00f3ptica, establecer objetivos. Este modelo igualmente asigna responsabilidades espec\u00edficas y facilita la evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica).<\/em><\/p>\n<p>I REFLEXI\u00d3N SOBRE EL ACTUAL ESTADO DE LA PROVINCIA Y DE LA CASA<\/p>\n<p>Tras haber reflexionado en oraci\u00f3n sobre las Constituciones y Estatutos, sobre las L\u00edneas de acci\u00f3n y sobre el Proyecto Provincial, los misioneros de la casa podr\u00edan describir en esta secci\u00f3n lo que consideran su principal preocupaci\u00f3n como casa.<\/p>\n<p>II OBJETIVOS ESPEC\u00cdFICOS PARA EL A\u00d1O QUE COMIENZA<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n se formular\u00e1n y se acordar\u00e1n un n\u00famero limitado de objetivos (v.g., realizar una visita a los hogares de toda la parroquia; reunirse todos los jueves a la 4 p.m., teniendo a continuaci\u00f3n el rezo de v\u00edsperas y la cena juntos; organizar un d\u00eda de retiro juntos, en cuatro ocasiones durante el a\u00f1o que comienza; como medio de formaci\u00f3n permanente, ponerse de acuerdo sobre un libro a leer y en torno al que dialogar cada dos meses; entrar en contacto sistem\u00e1tico con j\u00f3venes de la parroquia o de la escuela con vistas a la promoci\u00f3n vocacional; etc.). Se asignar\u00e1n responsabilidades espec\u00edficas a varios individuos o grupos para alcanzar los objetivos y se se\u00f1alar\u00e1 un per\u00edodo para ello.<\/p>\n<p>III EVALUACI\u00d3N<\/p>\n<p>Se indicar\u00e1 aqu\u00ed un m\u00e9todo para la evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica del progreso en la consecuci\u00f3n de los objetivos.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>III.<br \/>\nLibros y documentos a conservar en la comunidad local<\/strong><\/p>\n<p>Las Constituciones y Estatutos dicen poco sobre los libros y registros de la comunidad local. Algunas provincias, por costumbre o por norma provincial, piden que el superior local, por s\u00ed mismo o con la ayuda de otros, lleve al d\u00eda ciertos libros y registros: las actas del consejo dom\u00e9stico, las ordenanzas hechas con motivo de las visitas de oficio, el libros de las intenciones de Misas, una adecuada informaci\u00f3n biogr\u00e1fica sobre los misioneros de la casa, etc.<\/p>\n<p>En una carta circular, dirigida a los superiores poco antes de su muerte, San Vicente les<span id='easy-footnote-13-56939' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#easy-footnote-bottom-13-56939' title='SV VIII, 388 \/ ES VIII, 399'><sup>13<\/sup><\/a><\/span> urge a que \u00abconserve las cartas que le escriban a usted y a los de esa casa, de cualquier parte que sea, cuando contengan alg\u00fan detalle interesante que pueda tener importancia o que pueda servir de instrucci\u00f3n en el futuro\u00bb. En la misma carta, manda a los superiores: a) conservar diferentes carpetas, ordenadas seg\u00fan materias o seg\u00fan el a\u00f1o en el que se recibieron las cartas; b) anotar, durante el a\u00f1o, los asuntos espirituales y temporales m\u00e1s importantes acaecidos en la casa y durante las misiones dadas fuera e informarle a \u00e9l de estos una vez al a\u00f1o; c) llevar un registro, si en la casa viven personas en formaci\u00f3n inicial, que contenga sus evaluaciones, junto con sus fechas y los documentos relativos a la emisi\u00f3n de votos y a la recepci\u00f3n de \u00f3rdenes; d) informar al superior mayor cuando muera un misionero de la casa, adjunt\u00e1ndole la informaci\u00f3n correspondiente sobre dicho misionero.<\/p>\n<p>La experiencia ense\u00f1a que los siguientes libros o registros son esenciales o, al menos \u00fatiles, en una comunidad local:<\/p>\n<p><strong>Libros<\/strong><\/p>\n<p>1. Libro de Actas del consejo dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>2. Libro de las ordenanzas hechas durante las visitas por el Visitador.<\/p>\n<p>3. Libro de intenciones de Misas.<\/p>\n<p>4. Libros del ec\u00f3nomo.<\/p>\n<p>5. En pro de la historia, ser\u00eda \u00fatil llevar un libro en el que se deje constancia de los acontecimientos significativos en la historia de la casa, o quiz\u00e1s alg\u00fan tipo de diario.<\/p>\n<p>6. En pro de la historia, tambi\u00e9n ser\u00eda \u00fatil llevar un libro en el que se registren los nombres de todos los misioneros que han trabajado en la casa desde su comienzo, su fecha de llegada, sus oficios, su fecha salida, etc.<\/p>\n<p><strong>Carpetas<\/strong><\/p>\n<p>1. Los documentos que atestiguan la propiedad del suelo y de los edificios donde se levanta la casa y tambi\u00e9n del suelo y los edificios de las obras relacionadas con la casa.<\/p>\n<p>2. Los documentos que atestiguan la propiedad de todo el mobiliario de estos edificios y de todos los dem\u00e1s bienes materiales usados por la comunidad (veh\u00edculos, etc.).<\/p>\n<p>3. Los documentos relativos a los seguros de los misioneros (seguridad sanitaria, seguro de vida, etc.), de los edificios y de todos los dem\u00e1s bienes materiales pertenecientes a la comunidad (autom\u00f3viles, mobiliario, objetos de arte, etc.).<\/p>\n<p>4. Los documentos relativos a los proyectos en curso emprendidos por la comunidad local.<\/p>\n<p>5. Toda la correspondencia oficial del superior, del asistente, del ec\u00f3nomo y de los dem\u00e1s miembros de la casa.<\/p>\n<p>6. En casos de emergencia, le es muy \u00fatil al superior local tener una ficha actualizada de cada misionero de la casa en la que consten los datos biogr\u00e1ficos (nombre, nombre de los padres, fecha de emisi\u00f3n de los votos, fecha de ordenaci\u00f3n, nombre de los hermanos y hermanas y de otros parientes, lugares y n\u00fameros de tel\u00e9fono para poder contactar con el misionero durante las vacaciones, etc.).<\/p>\n<p>7. Tambi\u00e9n le ser\u00e1 muy \u00fatil al superior local tener una carpeta que contenga, en sobres sellados, una copia de la \u00faltima voluntad y del testamento de los misioneros de la casa.<\/p>\n<p><strong>Archivos<\/strong><\/p>\n<p>En pro de la historia, la comunidad local debe tener un archivo donde cuidadosamente se depositen y pongan a salvo los documentos del pasado.<\/p>\n<p><strong>Biblioteca<\/strong><\/p>\n<p>Para la formaci\u00f3n permanente de los misioneros, ser\u00e1 muy \u00fatil alg\u00fan tipo de peque\u00f1a biblioteca, seg\u00fan el tama\u00f1o de la comunidad y la disponibilidad de otros recursos en el entorno.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>IV.<br \/>\nProfesi\u00f3n de fe y Juramento de fidelidad<\/strong><\/p>\n<p><em>El canon 833, 8\u00ba prescribe la profesi\u00f3n de fe a los nombrados superiores en las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, seg\u00fan sigue:<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Profesi\u00f3n de fe<\/strong><\/p>\n<p>Yo N., creo con fe firme y profeso todas y cada una de las verdades que se contienen en el S\u00edmbolo de la fe, a saber:<\/p>\n<p>Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible.<\/p>\n<p>Creo en un solo Se\u00f1or, Jesucristo, Hijo \u00fanico de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvaci\u00f3n baj\u00f3 del cielo, y por obra del Esp\u00edritu Santo se encarn\u00f3 de Mar\u00eda, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeci\u00f3 y fue sepultado, y resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras, y subi\u00f3 al cielo, y est\u00e1 sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendr\u00e1 con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendr\u00e1 fin.<\/p>\n<p>Creo en el Esp\u00edritu Santo, Se\u00f1or y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoraci\u00f3n y gloria, y que habl\u00f3 por los profetas.<\/p>\n<p>Creo en la Iglesia, que es una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. Confieso que hay un solo bautismo para el perd\u00f3n de los pecados. Espero la resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida del mundo futuro. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Creo con fe firme, tambi\u00e9n, todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o trasmitida por la Tradici\u00f3n y que, para ser cre\u00eddo como divinamente revelado, se propone por la Iglesia, sea mediante un juicio solemne, sea mediante el Magisterio ordinario y universal.<\/p>\n<p>Acepto, asimismo, y retengo firmemente todas y cada una de la ense\u00f1anzas sobre la fe y las costumbres propuestas por la Iglesia de modo definitivo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, me adhiero, con religioso asentimiento de voluntad y entendimiento, a las ense\u00f1anzas enunciadas tanto por el Romano Pont\u00edfice como por el Colegio de los Obispos cuando ejercen el Magisterio aut\u00e9ntico, aunque no intenten proclamarlas con un acto definitivo.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Juramento de fidelidad<\/strong><\/p>\n<p>Yo N., al asumir el oficio de [\u2026], prometo permanecer siempre, tanto en las palabras con que me exprese, como en mi manera de actuar, en comuni\u00f3n con la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Cumplir\u00e9 con toda diligencia y fidelidad las obligaciones que tengo para con la Iglesia, tanto Universal como Particular, en la que he sido llamado a ejercer mi servicio, seg\u00fan lo establecido por el Derecho.<\/p>\n<p>En el ejercicio de mi ministerio, que me ha sido confiado en nombre de la Iglesia, guardar\u00e9 \u00edntegro el dep\u00f3sito de la fe y lo transmitir\u00e9 e ilustrar\u00e9 fielmente; por lo que evitar\u00e9 toda doctrina que le sea contraria.<\/p>\n<p>Seguir\u00e9 y fomentar\u00e9 la disciplina com\u00fan a toda la Iglesia, y cumplir\u00e9 todas las leyes eclesi\u00e1sticas, en especial las contenidas en el <em>C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico.<\/em><\/p>\n<p>Prestar\u00e9 cristiana obediencia a cuanto declaran los Pastores sagrados, como doctores y maestros aut\u00e9nticos de la fe, y a cuanto disponen como rectores de la Iglesia, y ayudar\u00e9 fielmente a los Obispos diocesanos para que la acci\u00f3n apost\u00f3lica, que debe ejercerse en nombre y por mandato de la Iglesia, se realice siempre en comuni\u00f3n con la misma Iglesia.<\/p>\n<p>Que Dios me ayude y estos santos Evangelios que toco con mis manos.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>V.<br \/>\nCitas de San Vicente sobre el superior local<\/strong><\/p>\n<p>1. <em>En 1656, Vicente nombr\u00f3 a Antonio Durand Superior del Seminario de Agde; Durand ten\u00eda 27 a\u00f1os. Seg\u00fan Luis Abelly, Vicente le instruy\u00f3 como sigue:<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Ay, padre! \u00bfDe qu\u00e9 importancia y responsabilidad cree usted que es la ocupaci\u00f3n de gobernar a las almas, a la que Dios le llama? \u00bfQu\u00e9 oficio cree usted que es el de los sacerdotes de la Misi\u00f3n, que est\u00e1n obligados a guiar y a conducir unos esp\u00edritus, cuyos movimientos s\u00f3lo Dios conoce? <em>Ars artium, regimen animarurm.<\/em> Esa fue la ocupaci\u00f3n del Hijo de Dios en la tierra; para eso baj\u00f3 del cielo, naci\u00f3 de una virgen, entreg\u00f3 todos los momentos de su vida y sufri\u00f3 una muerte doloros\u00edsima. \u00c9ste es el motivo de que tenga usted que apreciar grandemente lo que va a hacer.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 medio hay para desempe\u00f1ar debidamente este cargo de llevar las almas a Dios, de oponerse al torrente de vicios de un pueblo o a los defectos de un seminario, de inspirar los sentimientos de virtud cristiana y eclesi\u00e1stica a los que la Providencia ponga en sus manos para que contribuya a su salvaci\u00f3n o perfecci\u00f3n? Ciertamente, padre, en todo esto no hay nada humano: no es obra de un hombre, sino obra de Dios. <em>Grande opus<\/em>. Es la continuaci\u00f3n de la obra de Jesucristo y, por tanto, el esfuerzo humano lo \u00fanico que puede hacer aqu\u00ed es estropearlo todo, si Dios no pone su mano. No, padre, ni la filosof\u00eda, ni la teolog\u00eda, ni los discursos logran nada en las almas; es preciso que Jesucristo trabaje con nosotros, o nosotros con \u00e9l; que obremos en \u00e9l, y \u00e9l en nosotros; que hablemos como \u00e9l y con su esp\u00edritu, lo mismo que \u00e9l estaba en su Padre y predicaba la doctrina que le hab\u00eda ense\u00f1ado: tal es el lenguaje de la Escritura.<\/p>\n<p>Por consiguiente, padre, debe vaciarse de s\u00ed mismo para revestirse de Jesucristo. Ya sabe usted que las causas ordinarias producen los efectos propios de su naturaleza: los corderos engendran corderos, etc., y el hombre engendra otro hombre; del mismo modo, si el que gu\u00eda a otros, el que los forma, el que les habla, est\u00e1 animado solamente del esp\u00edritu humano, quienes le vean, escuchen y quieran imitarle se convertir\u00e1n en meros hombres; cualquier cosa que diga o que haga, s\u00f3lo les inspirar\u00e1 una mera apariencia de virtud, y no el fondo de la misma; les comunicar\u00e1 el mismo esp\u00edritu del que est\u00e1 animado, lo mismo que ocurre con los maestros que inspiran sus m\u00e1ximas y sus maneras de obrar en el esp\u00edritu de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Por el contrario, si un superior est\u00e1 lleno de Dios, impregnado de las m\u00e1ximas de nuestro Se\u00f1or, todas sus palabras ser\u00e1n eficaces, de \u00e9l saldr\u00e1 una virtud que edificar\u00e1, y todas sus acciones ser\u00e1n otras tantas instrucciones saludables que obrar\u00e1n el bien en todos los que tengan conocimiento de ellas.<\/p>\n<p>Para conseguir todo esto, padre, es menester que nuestro Se\u00f1or mismo imprima en usted su sello y su car\u00e1cter. Pues lo mismo que vemos c\u00f3mo un arbolillo silvestre, en el que se ha injertado una rama buena, produce frutos de la misma naturaleza que esa rama, tambi\u00e9n nosotros, miserables criaturas, a pesar de que no somos m\u00e1s que carne, ramas secas y espinas, cuando nuestro Se\u00f1or imprime en nosotros su car\u00e1cter y nos da, por as\u00ed decirlo, la savia de su esp\u00edritu y de su gracia, estando unidos a \u00c9l como los sarmientos de la vi\u00f1a a la cepa, hacemos lo mismo que \u00e9l hizo en la tierra, esto es, realizamos obras divinas y engendramos lo mismo que san Pablo, tan lleno de su esp\u00edritu, nuevos hijos de nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Una cosa importante, a la que usted debe atender de manera especial, es tener mucho trato con nuestro Se\u00f1or en la oraci\u00f3n; all\u00ed est\u00e1 la despensa de donde podr\u00e1 sacar las instrucciones que necesite para cumplir debidamente con las obligaciones que va a tener. Cuando tenga alguna duda, recurra a Dios y d\u00edgale: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa que eres el Padre de las luces, ens\u00e9\u00f1ame lo que tengo que hacer en esta ocasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Le doy este consejo, no s\u00f3lo para las dificultades con que se encuentre, sino tambi\u00e9n para que aprenda inmediatamente de Dios lo que tenga que ense\u00f1ar, a imitaci\u00f3n de Mois\u00e9s, que no anunciaba al pueblo de Israel m\u00e1s que lo que Dios le hab\u00eda inspirado: <em>Haec dicit Dominus&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debe usted recurrir a Dios por medio de la oraci\u00f3n para conservar su alma en su temor y en su amor; pues tengo la obligaci\u00f3n de decirle, y lo debe usted saber, que muchas veces nos perdemos mientras contribuimos a la salvaci\u00f3n de los dem\u00e1s. A veces uno obra bien en particular, pero se olvida de s\u00ed mismo preocup\u00e1ndose por los otros. Sa\u00fal fue encontrado digno de ser rey, porque viv\u00eda bien en la casa de su padre; pero, despu\u00e9s de haber sido elevado al trono, decay\u00f3 miserablemente de la gracia de Dios. San Pablo castigaba su cuerpo por miedo de que, despu\u00e9s de haber predicado a los dem\u00e1s y haberles ense\u00f1ado el camino de la salvaci\u00f3n, se viera a s\u00ed mismo reprobado.<\/p>\n<p>A fin de no caer en la desgracia de Sa\u00fal o de Judas, debe unirse inseparablemente a nuestro Se\u00f1or y decirle muchas veces, elevando el esp\u00edritu y el coraz\u00f3n hacia \u00c9l: \u00ab\u00a1Oh, Se\u00f1or!; no permitas que, queriendo salvar a los otros, tenga la desgracia de perderme; s\u00e9 t\u00fa mismo mi pastor, y no me niegues las gracias que concedes a los dem\u00e1s por medio de m\u00ed y de las funciones de mi ministerio\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debe recurrir a la oraci\u00f3n para pedir a nuestro Se\u00f1or por las necesidades de las personas que est\u00e1n bajo su direcci\u00f3n. Est\u00e9 seguro de que obtendr\u00e1 usted m\u00e1s fruto con este medio que con todos los dem\u00e1s. Jesucristo, que debe ser el ejemplo de su forma de gobernar, no se content\u00f3 con utilizar sus predicaciones, sus trabajos, sus ayunos, su sangre y su misma muerte; sino que a todo esto a\u00f1adi\u00f3 la oraci\u00f3n. \u00c9l no necesitaba orar por s\u00ed mismo; por nosotros fue por quienes tantas veces rez\u00f3, y para ense\u00f1arnos a hacer lo mismo, tanto por lo que a nosotros se refiere, como por lo que toca a aquellos cuyos salvadores debemos ser nosotros con \u00e9l.<\/p>\n<p>Otra cosa que le recomiendo es la humildad de nuestro Se\u00f1or. Diga muchas veces: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 he hecho yo para tener este cargo? \u00bfQu\u00e9 obras tengo para corresponder a la carga que han puesto sobre mis espaldas? \u00a1Dios m\u00edo! Lo voy a estropear todo, si t\u00fa no gu\u00edas todas mis palabras y mis acciones\u00bb. Consideremos siempre en nosotros todo lo que tenemos de humano y de imperfecto, y encontraremos demasiado de qu\u00e9 humillarnos, no s\u00f3lo delante de Dios, sino tambi\u00e9n ante los hombres y en presencia de nuestros inferiores.<\/p>\n<p>Sobre todo, no tenga usted la pasi\u00f3n de parecer superior ni de ser el maestro. No opino lo mismo que una persona que, hace unos d\u00edas, me dec\u00eda que para dirigir bien y mantener la autoridad, era preciso hacer ver que uno era el superior. \u00a1Dios m\u00edo! Nuestro Se\u00f1or Jesucristo no habl\u00f3 de esa manera; nos ense\u00f1\u00f3 todo lo contrario de palabra y de ejemplo, dici\u00e9ndonos de s\u00ed mismo que hab\u00eda venido, no a ser servido, sino a servir a los dem\u00e1s, y que el que quiera ser el amo tiene que ser el servidor de todos.<\/p>\n<p>Acepte, pues, este santo principio, y p\u00f3rtese con aquellos con quienes va a convivir <em>quasi unus ex illis<\/em>, dici\u00e9ndoles de antemano que no va usted a ense\u00f1arles nada, sino a servirles; h\u00e1galo as\u00ed por dentro y por fuera y ya ver\u00e1 c\u00f3mo le va todo bien.<\/p>\n<p>Hemos de referir a Dios todo el bien que se hace por medio de nosotros; por el contrario, atribuirnos todo el mal que ocurre en la comunidad. S\u00ed, acu\u00e9rdese que todos los des\u00f3rdenes vienen principalmente del superior que, por su negligencia o su mal ejemplo, introduce el desorden, de la misma forma que todos los miembros del cuerpo se debilitan cuando la cabeza est\u00e1 enferma.<\/p>\n<p>La humildad tiene que llevarle a evitar toda complacencia, que suele brotar principalmente en las ocupaciones que tienen cierto esplendor. \u00a1Ay, padre, qu\u00e9 veneno tan peligroso de las buenas obras es la vana complacencia! Es una peste que corrompe las acciones m\u00e1s santas y que hace que nos olvidemos pronto de Dios. Gu\u00e1rdese de este defecto, en nombre de Dios, como del m\u00e1s peligroso que yo conozco para el progreso en la vida espiritual y en la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para ello entr\u00e9guese a Dios, a fin de hablar con el esp\u00edritu humilde de Jesucristo, confesando que su doctrina no es de usted, sino del Evangelio. Imite sobre todo la sencillez de las palabras y de las comparaciones que nuestro Se\u00f1or sigui\u00f3 en la sagrada escritura, cuando hablaba al pueblo. \u00a1Qu\u00e9 maravillas podr\u00eda \u00e9l haberle ense\u00f1ado al pueblo! \u00a1Qu\u00e9 secretos no habr\u00eda podido descubrir de la divinidad y de sus admirables perfecciones, \u00e9l que era la sabidur\u00eda eterna de su Padre! Pero ya ve usted c\u00f3mo hablaba de forma inteligible y se serv\u00eda de comparaciones familiares: el labrador, el vi\u00f1ador, el campo, la vi\u00f1a, el grano de mostaza. As\u00ed es como tiene usted que hablar, si quiere que le entienda el pueblo, al que anuncia la palabra de Dios.<\/p>\n<p>Otra cosa en la que debe poner una atenci\u00f3n especial es sentirse siempre dependiente de la conducta del Hijo de Dios; o sea, que cuando tenga que actuar, haga esta reflexi\u00f3n: \u00ab\u00bfEs esto conforme con las m\u00e1ximas del Hijo de Dios?\u00bb. Si as\u00ed lo cree, diga: \u00abEntonces, bien, dig\u00e1moslo\u00bb; por el contrario, si no lo es, diga: \u00abNo lo har\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando se trate de hacer alguna buena obra, d\u00edgale al Hijo de Dios: \u00abSe\u00f1or, si t\u00fa estuvieras en mi lugar, \u00bfqu\u00e9 har\u00edas en esta ocasi\u00f3n? \u00bfc\u00f3mo instruir\u00edas a este pueblo? \u00bfc\u00f3mo consolar\u00edas a este enfermo de esp\u00edritu o de cuerpo?\u00bb.<\/p>\n<p>Esta dependencia tiene que extenderse tambi\u00e9n a respetar mucho a los que representan para usted a nuestro Se\u00f1or, y que ocupan el lugar de superiores suyos; cr\u00e9ame, su experiencia y la gracia que les comunica Jesucristo por su bondad, en virtud de su cargo, les ha ense\u00f1ado muchas cosas para el buen gobierno de los dem\u00e1s. Le digo esto para que no haga nada de importancia ni emprenda nada extraordinario, sin pedirme consejo; y si la cosa es urgente y no tiene tiempo para conocer mi decisi\u00f3n, dir\u00edjase al superior m\u00e1s cercano, pregunt\u00e1ndole: \u00abPadre, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda usted en esta ocasi\u00f3n?\u00bb. Tenemos experiencia de que Dios ha bendecido el gobierno de los que han actuado as\u00ed, mientras que ha sucedido lo contrario con los que no lo han hecho, meti\u00e9ndose en asuntos que no s\u00f3lo les han dado muchas preocupaciones, sino que incluso nos han puesto en apuros.<\/p>\n<p>Le ruego tambi\u00e9n que ponga mucha atenci\u00f3n en no querer distinguirse en su gobierno. Deseo que no obre por afectaci\u00f3n, sino que siga siempre <em>viam regiam<\/em>, el camino ancho, para poder caminar con toda seguridad y sin ninguna queja. Quiero decirle con esto que se conforme en todas las cosas con las reglas y las santas costumbres de la congregaci\u00f3n. No introduzca nada nuevo, sino siga los avisos que han sido trazados para aquellos que dirigen las casas de la compa\u00f1\u00eda y no prescinda de nada de lo que se hace en ella.<\/p>\n<p>Sea, no s\u00f3lo fiel, en la observancia de las reglas, sino exacto en hacerlas observar a los dem\u00e1s; si no, todo ir\u00e1 mal. Y como ocupar\u00e1 usted el lugar de Jesucristo, tiene que ser tambi\u00e9n como \u00e9l una luz que ilumine y caliente: \u00abJesucristo, dice san Pablo, es el esplendor del padre\u00bb; y san Juan dice que es \u00abla luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Vemos c\u00f3mo las causas superiores influyen en las inferiores: por ejemplo, los \u00e1ngeles que pertenecen a una jerarqu\u00eda superior esclarecen, iluminan y perfeccionan a las inteligencias de la jerarqu\u00eda inferior: del mismo modo, el superior, el pastor y el director tiene que purificar, iluminar y unir con Dios a las almas que Dios mismo le ha encomendado.<\/p>\n<p>Lo mismo que los cielos env\u00edan sus ben\u00e9ficos influjos sobre la tierra, tambi\u00e9n los que est\u00e1n por encima de los dem\u00e1s deben derramar sobre ellos el esp\u00edritu principal, que debe animarles; para ello, tiene que estar usted lleno de gracia, de luz y de obras buenas, lo mismo que vemos c\u00f3mo el sol comunica a los otros astros de la plenitud de su claridad.<\/p>\n<p>En fin, es preciso que sea usted como la sal: <em>Vos estis sal terrae<\/em>, impidiendo que la corrupci\u00f3n llegue hasta el reba\u00f1o que le tiene a usted por pastor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que el padre Vicente me dijo todo esto, con un celo y una caridad inexplicable, lleg\u00f3 un hermano de la compa\u00f1\u00eda, que le habl\u00f3 de un asunto temporal referente a la casa de San L\u00e1zaro; y cuando sali\u00f3 aquel hermano, aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para darme los consejos siguientes:<\/p>\n<p>Ya ve, padre, c\u00f3mo de las cosas de Dios de que est\u00e1bamos hablando he de pasar a los negocios temporales; de ah\u00ed puede deducir que toca al superior mirar no solamente por las cosas espirituales, sino que ha de preocuparse tambi\u00e9n de las cosas temporales; pues, como sus dirigidos est\u00e1n compuestos de cuerpo y alma, debe tambi\u00e9n mirar por las necesidades del uno y de la otra, y esto seg\u00fan el ejemplo de Dios que, ocupado desde toda la eternidad en engendrar a su Hijo, y el Padre y el Hijo en producir al Esp\u00edritu Santo, adem\u00e1s de estas divinas operaciones <em>ad intra<\/em> cre\u00f3 el mundo <em>ad extra<\/em>, ocup\u00e1ndose continuamente en conservarlo con todas sus dependencias y produciendo todos los a\u00f1os nuevos granos en la tierra y nuevos frutos en los \u00e1rboles, etc. Y el mismo cuidado de su adorable Providencia llega hasta hacer que no caiga ni una sola hoja de un \u00e1rbol sin su aprobaci\u00f3n; tiene contados todos los cabellos de nuestra cabeza y alimenta hasta al m\u00e1s peque\u00f1o gusanillo y al m\u00e1s humilde insecto. Esta consideraci\u00f3n me parece muy oportuna para hacerle comprender que no debe dedicarse \u00fanicamente a lo que es m\u00e1s elevado, como son las funciones que se refieren a las cosas espirituales, sino que adem\u00e1s es preciso que el superior, que en cierto modo representa toda la amplitud del poder de Dios, atienda a las m\u00e1s menudas cosas temporales, sin creer que esta atenci\u00f3n es indigna de \u00e9l. As\u00ed pues, entr\u00e9guese a Dios para buscar el bien temporal de la casa adonde va.<\/p>\n<p>El Hijo de Dios, al enviar al principio a sus ap\u00f3stoles, les recomend\u00f3 que no llevasen dinero; pero luego, al crecer el n\u00famero de sus disc\u00edpulos, quiso que hubiera uno del grupo <em>qui loculos haberet<\/em>, y que se cuidase, no s\u00f3lo de alimentar a los pobres, sino tambi\u00e9n de atender a las necesidades de sus compa\u00f1eros. M\u00e1s a\u00fan, dej\u00f3 que algunas mujeres fuesen tras \u00e9l por este mismo fin, <em>quae ministrabant ei<\/em>; y si manda en el Evangelio que nadie se preocupe por el d\u00eda de ma\u00f1ana, esto debe entenderse de no estar demasiado apurado ni sol\u00edcito por los bienes de la tierra, pero no de que tengamos que descuidar por completo los medios para poder vivir y vestirnos; de lo contrario, no ser\u00eda necesario sembrar.<\/p>\n<p>Y acabo; ya basta por hoy. Repito una vez m\u00e1s que lo que va a hacer usted es una obra muy grande, <em>grande opus<\/em>. Pido a nuestro Se\u00f1or que bendiga su gobierno; p\u00eddale usted, por su parte, juntamente conmigo, que me perdone todas las faltas que he cometido en el cargo en que estoy.<\/p>\n<p>(SV XI, 342-351 \/ ES XI, 235-242)<\/p>\n<p>2. He sabido que su pan estaba mal hecho. Le ruego que lo haga hacer a un buen panadero, si lo encuentra; porque lo principal es tener buen pan. Tambi\u00e9n ser\u00e1 conveniente variar algunas veces la comida&#8230; para ayudar a la pobre naturaleza, que se cansa de ver siempre las mismas cosas. Har\u00e1 bien adem\u00e1s en recomendar a los hermanos la limpieza y el orden, tanto en la cocina como en el refectorio.<\/p>\n<p>(SV I, 387-388 \/ ES I, 404)<\/p>\n<p>3. Y como tengo prisas por acabar y no puedo darle personalmente las instrucciones detalladas sobre la conducta que tiene que observar usted, le pido al padre Dufestel que lo haga. Le voy a decir sencillamente una cosa, que es que un superior tiene que ser firme en los fines y humilde y manso en los medios, firme en la observancia de las reglas y santas costumbres de la compa\u00f1\u00eda, pero apacible en los medios para hacerlas observar. Y como solamente el esp\u00edritu de Jesucristo nuestro Se\u00f1or es el que dirige verdaderamente a las almas, le ruego a su divina Majestad que le d\u00e9 su esp\u00edritu para su gobierno y para el de la compa\u00f1\u00eda, y soy, en su amor y en el de su santa Madre, su muy humilde y muy obediente servidor.<\/p>\n<p>(SV II, 300 \/ ES II, 252)<\/p>\n<p>4. Si me escribe el padre&#8230;, aprovechar\u00e9 la ocasi\u00f3n, al contestarle, para indicarle que no nos da la satisfacci\u00f3n que de \u00e9l esper\u00e1bamos y procurar\u00e9 inculcarle un poco m\u00e1s de sumisi\u00f3n y de indiferencia; pero, como esto es m\u00e1s asunto del Esp\u00edritu Santo que de los hombres, que pueden hablar, pero no mover, rezaremos a Dios por ello; as\u00ed le ruego que lo haga usted, para que \u00e9l lo atraiga fuertemente a la pr\u00e1ctica de las virtudes, sobre todo de la humildad y de la condescendencia, a lo que tambi\u00e9n contribuir\u00e1n los buenos ejemplos de usted. Su correcci\u00f3n quiz\u00e1 vaya para largo, debido a su edad todav\u00eda bulliciosa y a la vivacidad de su esp\u00edritu; pero \u00a1paciencia!; esto mismo nos obliga a mayor mansedumbre, con la esperanza de que los a\u00f1os ir\u00e1n apagando los humos de su presunci\u00f3n y el vigor de esas pasiones, tan caracter\u00edsticas de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>S\u00e9 muy bien cu\u00e1nto hay que sufrir en el cargo que usted tiene y le ruego al Se\u00f1or que le robustezca en medio de las dificultades; en esas ocasiones es donde adquirimos las virtudes; donde no hay esfuerzo, hay poco m\u00e9rito. Me gustar\u00eda que Dios nos diese una gran indiferencia para los cargos. \u00a1Qu\u00e9 seguros estar\u00edamos entonces de cumplir su santa voluntad, que es nuestro \u00fanico anhelo, y cu\u00e1nta paz y alegr\u00eda tendr\u00edamos, seg\u00fan creo! Le ruego que le pida insistentemente esta gracia para m\u00ed y para toda la Compa\u00f1\u00eda. Yo le ofrezco con frecuencia su alma, que me es tan querida, ya que es tan buena y tan preciosa a los ojos de Nuestro Se\u00f1or, en el que soy&#8230;<\/p>\n<p>(SV III, 514-515 \/ ES III, 472-473)<\/p>\n<p>5. Los hermanos no hacen bien en oponerse a que se les pida cuentas de su administraci\u00f3n; porque no se hace por desconfianza, sino porque as\u00ed lo requiere el buen orden y la costumbre de la compa\u00f1\u00eda. Ellos mismos deber\u00edan ofrecerse a ello. Le ruego, padre, que les acostumbre a dar cuentas todos los d\u00edas al procurador de la casa, y \u00e9ste una vez al mes al superior.<\/p>\n<p>(SV IV, 75 \/ ES IV, 75)<\/p>\n<p>6. Me pregunta usted de qu\u00e9 modo tiene que portarse con los esp\u00edritus vivos, nebulosos y cr\u00edticos. Respondo que es la prudencia la que tiene que arreglar esto, y que en ciertas cosas es conveniente entrar en sus sentimientos, para hacerse todo para todos, como dice el ap\u00f3stol; en otros casos, ser\u00e1 conveniente atacarlos con moderaci\u00f3n y tacto; en otros, habr\u00e1 que mantenerse firme contra su manera de obrar. Pero tiene que ser siempre teniendo ante la vista a Dios y de la forma que usted crea que es m\u00e1s conveniente a su gloria y a la edificaci\u00f3n de toda la familia.<\/p>\n<p>(SV IV, 90 \/ ES IV, 91)<\/p>\n<p>7. \u00a1Ay, padre! Ser\u00eda menester que fuera una persona pr\u00e1ctica en las normas de gobierno de la compa\u00f1\u00eda, si fuera posible. La experiencia nos ha hecho ver que muchos de los j\u00f3venes a los que pusimos en el cargo de superiores, por muchas buenas cualidades de inteligencia y de manejo de las cosas del mundo que tuvieran, como \u00e9ste es el enemigo de los verdaderos siervos de Dios que deben ser los misioneros&#8230; Seg\u00fan esto, es conveniente que su familia se esfuerce mucho en las virtudes s\u00f3lidas, que se ejercite en las misiones del campo, en llevar el seminario, y despu\u00e9s de esto es como estar\u00e1 preparada para extenderse, y no antes.<\/p>\n<p>(SV V, 351-352 \/ ES V, 328)<\/p>\n<p>8. Apruebo de todo coraz\u00f3n la insistencia con que usted me ruega que no le imponga el cargo de superior, pues esto es la mejor se\u00f1al de que hay en usted el fundamento conveniente para ese cargo, a saber la desconfianza en usted mismo, sin la cual no se acordar\u00eda muchas veces de recurrir a Dios. Con ella, por el contrario, tendr\u00e1 que presentarse muchas veces a su divina bondad como impotente para llevar ese peso, aunque sometido a lo que ella desee, esperar\u00e1 usted de ella las fuerzas que necesita y se las pedir\u00e1, caminar\u00e1 siempre d\u00e1ndole la mano a su divina presencia, no haciendo nada sin consultarle y sin consultar adem\u00e1s, en los asuntos de importancia, con las personas prudentes y entendidas, especialmente con sus consultores. As\u00ed pues, le ruego que tome el tim\u00f3n de esa barquilla que su providencia encomienda a sus cuidados. Solamente he de darle este aviso por ahora, que conviene que no cambie usted nada de lo que sus predecesores han establecido, sin el consentimiento del superior general; por no haberlo hecho as\u00ed, algunos superiores han cometido graves errores y casi han arruinado a sus casas.<\/p>\n<p>(SV V, 564-565 \/ ES V, 537-538)<\/p>\n<p>9. Viva con los dem\u00e1s hermanos con cordialidad y sencillez, de modo que, al verlos juntos, nadie pueda juzgar qui\u00e9n es el superior. No decida nada en ning\u00fan asunto, por poco importante que sea, sin conocer su opini\u00f3n, sobre todo la de su asistente. En cuanto a m\u00ed, re\u00fano a los m\u00edos cuando hay que resolver alguna dificultad en el gobierno, bien sea de las cosas espirituales y eclesi\u00e1sticas, o bien de las temporales; y cuando se trata de \u00e9stas, consulto tambi\u00e9n con los encargados de ellas; les pido incluso el parecer a los hermanos en lo que toca al cuidado de la casa y a sus oficios, debido al conocimiento que tienen de ello. Esto hace que Dios bendiga las resoluciones que se toman de com\u00fan acuerdo. Le ruego que se sirva tambi\u00e9n usted de este medio para desempe\u00f1ar bien su cargo.<\/p>\n<p>Si quisieran obligarle a hacer cosas que no corresponden ni a la finalidad ni a la pr\u00e1ctica de nuestro instituto, exponga con respeto sus razones a las personas que son sus superiores; si no le escuchan, p\u00eddales por lo menos alg\u00fan tiempo para pensar en ello y para tener la oportunidad de recibir nuestro consejo, a fin de no estropear las cosas. Si le urgen y no puede usted obrar de otra manera, <em>in nomine Domini,<\/em> h\u00e1galo; hay motivos para pensar entonces que es \u00e9sa la voluntad de Dios, a no ser que estuviera en peligro su salvaci\u00f3n o la de otros; pero esto no hay que temerlo de ordinario, cuando uno no se mete por su cuenta en los trabajos peligrosos.<\/p>\n<p>(SV VI, 66-67 \/ ES VI, 68)<\/p>\n<p>10. No tenemos que extra\u00f1arnos ni mucho menos de que un particular pierda la confianza que ten\u00eda en el superior o de que tenga menos de la que se requiere; pues, en la diversidad de esp\u00edritus, siempre hay alguno que discuerda de los dem\u00e1s, tanto en los puntos importantes como en otras cosas de menor importancia. Como la paciencia es un remedio universal, hay que servirse especialmente de ella con esas personas para procurar ganarlas, tal como usted lo hace.<\/p>\n<p>(SV VI, 92 \/ ES VI, 90)<\/p>\n<p>11. Me imagino que ya habr\u00e1 llegado usted a Le Mans, en donde le abrazo con todo el cari\u00f1o de mi coraz\u00f3n; con ese mismo coraz\u00f3n le env\u00edo la patente para el cargo de superior de esa casa, que le conf\u00edo y ruego que acepte, rog\u00e1ndole al padre Molony que d\u00e9 lectura de la misma a la comunidad. Pido a Nuestro Se\u00f1or que le d\u00e9 su esp\u00edritu para que la gobierne usted con ese mismo esp\u00edritu, que es manso, humilde, firme y vigilante. Tenga confianza en \u00e9l y no dude de que le ayudar\u00e1. Los comienzos le parecer\u00e1n dif\u00edciles, pero la gracia y la pr\u00e1ctica ir\u00e1n facilitando las cosas; esa peque\u00f1a comunidad, que est\u00e1 compuesta de personas tan buenas y tan bien intencionadas, le consolar\u00e1 con su fidelidad al reglamento; le pido a la divina bondad la gracia de que tambi\u00e9n usted pueda servirle de ejemplo en el cumplimiento del mismo. El conocimiento que usted tiene de la debilidad humana le har\u00e1 actuar con circunspecci\u00f3n, recato y consejo, y sobre todo recurriendo frecuentemente a Dios. Me parece que ya sabe usted que un superior particular no debe cambiar nada ni introducir ninguna novedad en su familia m\u00e1s que por orden del visitador o del general.<\/p>\n<p>(SV VI, 497-498 \/ ES VI, 460)<\/p>\n<p>12 David era el m\u00e1s peque\u00f1o de sus hermanos; pero era el m\u00e1s agradable a Dios, porque era el m\u00e1s humilde; hizo m\u00e1s \u00e9l solo que todos los hermanos juntos, puesto que el esp\u00edritu de Dios resid\u00eda en \u00e9l. No dude usted, padre, de que \u00e9l actuar\u00e1 tambi\u00e9n en usted y por medio de usted, si es usted humilde; y aunque sea usted el m\u00e1s joven, el menos sabio y, si se empe\u00f1a, el menos virtuoso de sus hermanos, no dejar\u00e1 por ello de ser seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios y de conducir por los caminos del Se\u00f1or al reba\u00f1o que ha encomendado a sus cuidados, aunque encuentre en ello no pocas contradicciones.<\/p>\n<p>Hace usted bien, padre, en no acudir a artificios para mantener la obediencia en la familia. Puesto que tiene que rendirse por virtud, debe usted ped\u00edrselo por ese mismo principio, esto es, ordenando las cosas que haya que hacer y prohibiendo aquello de lo que haya que abstenerse, con sencillez, rectitud y fortaleza de coraz\u00f3n, pero de una forma amable y agradable, procediendo con un coraz\u00f3n verdaderamente humilde o tendiendo a la humildad. Hay que ser firmes en el fin y suaves en los medios, usando m\u00e1s bien de s\u00faplicas que de t\u00e9rminos que sepan a autoridad o a mandato. Las advertencias mal recibidas no tienen que cerrar sus ojos ante las faltas considerables; pero el amor que debe usted tener a la observancia com\u00fan y al progreso de cada uno en particular le obliga a poner remedio a las faltas mediante la correcci\u00f3n p\u00fablica o secreta. No obstante, esto tiene que hacerse con prudencia y caridad. No debe usted, sin embargo forjarse la ilusi\u00f3n por vivir entre hombres, por muy santos que sean, de que nunca fallar\u00e1n, ya que la condici\u00f3n de esta vida miserable los hace a todos falibles. \u00bfQu\u00e9 hay que hacer entonces? La verdad es, padre, que la paciencia y el aguante son los remedios m\u00e1s eficaces que nos han ense\u00f1ado Nuestro Se\u00f1or y la experiencia para inclinar a los otros a la virtud.<\/p>\n<p>(SV VI, 613-614 \/ ES VI, 558)<\/p>\n<p>13. No dudo de que es la santa humildad la que le inspira esos sentimientos que usted muestra a prop\u00f3sito de su cargo de superior; pero, como es Dios el que gobierna todas las cosas con su adorable sabidur\u00eda, hemos de pensar que es \u00e9l el que gu\u00eda a la compa\u00f1\u00eda en general, y a cada una de las casas en particular, y que todas ellas estar\u00e1n bien gobernadas si, por nuestra parte, somos fieles a la pr\u00e1ctica de las m\u00e1ximas del evangelio y de las observancias de nuestro instituto. Usted ha entrado ya seguramente en estas disposiciones desde que se propuso mantener en esa familia la uni\u00f3n y la fidelidad al cumplimiento de las reglas, que son los dos fines principales de un buen gobierno.<\/p>\n<p>Me pregunta usted por los medios que hay que emplear para ello. Se necesitar\u00eda mucho tiempo para contestarle. Le dir\u00e9 solamente que, para conservar la paz y la caridad entre los suyos, hay que acostumbrarles a que se pidan mutuamente perd\u00f3n de rodillas siempre que se les haya ocurrido hacer o decir algo que altere en lo m\u00e1s m\u00ednimo esa caridad. Un d\u00eda, una superiora de religiosas me dec\u00eda que en su comunidad reinaba una gran uni\u00f3n; yo le pregunt\u00e9 a qu\u00e9 atribu\u00eda la causa de ello; me respondi\u00f3 que, despu\u00e9s de Dios, se deb\u00eda a la pr\u00e1ctica que ten\u00edan las hermanas de pedirse mutuamente perd\u00f3n por las palabras \u00e1speras o contrarias al respeto que hubieran podido dirigirse; y efectivamente observ\u00e9 que tambi\u00e9n era muy \u00fatil entre nosotros ese remedio, ya que procur\u00e9 introducir esta pr\u00e1ctica y recurrir yo tambi\u00e9n a ella, cuando caigo en alguno de esos defectos. Ya ver\u00e1 usted, padre, c\u00f3mo esta pr\u00e1ctica de humildad, si la introduce usted en su casa, ser\u00e1 como un b\u00e1lsamo precioso que suavizar\u00e1 las picaduras de la lengua y los resentimientos de los corazones.<\/p>\n<p>En cuanto a la fidelidad al reglamento y a las pr\u00e1cticas, aparte del buen medio que usted propone, que es dar ejemplo, le servir\u00e1 de mucho no tolerar que falten a ellas los dem\u00e1s sin amonestarles y sin imponerles a veces alguna penitencia, sobre todo en el caso de los que vuelven a caer en los mismos defectos.<\/p>\n<p>(SV VII, 245-246 \/ ES VII, 212-213)<\/p>\n<p>14. Le dir\u00e9 dos cosas sobre esa inquietud y melancol\u00eda que me dice usted que tiene cuando no salen las cosas bien. La primera, que no son los hombres los que hacen que las cosas vayan bien, sino Dios, que permite que a veces vayan de forma distinta de como nos gustar\u00eda a nosotros, para darnos a conocer que nosotros no podemos nada sin \u00e9l o para probar nuestra paciencia. Y la segunda, que conf\u00eda usted demasiado en sus fuerzas y dotes de gobierno, creyendo que, como usted aprecia el buen orden, depende de usted solo el hacerlo guardar. De ah\u00ed procede que, cuando no puede conseguirlo, se entristece usted demasiado, mientras que si estuviera usted bien convencido de que es muy capaz de estropearlo todo, le extra\u00f1ar\u00eda que las cosas no vayan del todo mal y se quedar\u00eda en paz cuando las cosas resultan desagradables o contrarias, ya que Dios lo permite as\u00ed. Le ruego, padre, que mire todas las cosas dentro de los designios de su Providencia y que, despu\u00e9s de haber hecho todo lo que dependa de usted con humildad y con inter\u00e9s por contribuir a que las cosas vayan como es debido, se someta en lo dem\u00e1s a la voluntad de Dios, en el que soy su muy humilde servidor.<\/p>\n<p>(SV VII, 375-376 \/ ES VII, 320-321)<\/p>\n<p>15. Me dice usted que ha tomado en el retiro la resoluci\u00f3n de no volver a pedir que le quiten el cargo de superior, sino contentarse con exponer a Dios su falta de capacidad. Eso es lo que hay que hacer, padre. Mantenga ese prop\u00f3sito y siga gobernando lo mismo que ha hecho hasta ahora. Todo ha ido bien por la gracia de Dios y todo ir\u00e1 todav\u00eda mejor por la confianza que tiene usted en su divina bondad y por la experiencia que ha adquirido. No es que no tengamos necesidad de usted en otras partes, pero aguardaremos otra necesidad mayor antes que sacarle de Richelieu, donde se necesita un hombre como usted, prudente, vigilante, amable y cumplidor.<\/p>\n<p>(SV VII, 434 \/ ES VII, 372)<\/p>\n<h2><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p>ANDR\u00c9S J., C.M.F., <em>Los Superiores religiosos seg\u00fan el C\u00f3digo: Gu\u00eda de s\u00fabditos y superiores <\/em>(Instituto de vida religiosa, 1985)<\/p>\n<p>AZC\u00c1RATE Santiago, C.M., \u00abComunidad vicenciana, comunidad para la misi\u00f3n\u00bb, en <em>Vincentiana,<\/em> 46, 2002, N\u00ba 3 (Mayo-Junio), 208-216.<\/p>\n<p>CONTASSOT F\u00e9lix, C.M., Saint Vincent de Paul, guide de Sup\u00e9rieurs (Biblioth\u00e8que Vincentienne, Mission et Charit\u00e9, Paris, 1964).<\/p>\n<p>CORERA Jaime, C.M., \u00abIdeas de San Vicente sobre la autoridad en la vida comunitaria\u00bb en <em>Diez Estudios Vicencianos<\/em> (CEME, Salamanca, 1983).<\/p>\n<p>FERN\u00c1NDEZ DE MENDOZA J. Ignacio, C.M., \u00abDimensi\u00f3n teologal de la vida comunitaria\u00bb en <em>Vincentiana,<\/em> 46, 2002, N\u00ba 3 (Mayo-Junio), 196-203.<\/p>\n<p>GR\u00dcN Anselm, Menschen f\u00fcrhen \u2013 Leben wecken (M\u00fcnsterschwarzach Abteo, Germany: Vier-T\u00fcrme GmbH, 1998); disponible tambi\u00e9n en espa\u00f1ol: Orientar personas, despertar vidas, (Verbo Divino, Estella, 2002).<\/p>\n<p>KAPU\u015aCIAK J\u00f3zef, C.M.,\u00bbEl Superior local vicenciano\u00bb en <em>Vincentiana,<\/em> 46, 2002, N\u00ba 3 (Mayo-Junio), 217-223.<\/p>\n<p>KOCH Bernard, C.M., \u00abSaint Vincent de Paul et les Sup\u00e9rieurs\u00bb en Bulletin des Lazaristes de France (1988) 626-678.<\/p>\n<p>\u2013, \u00abLa relation d\u2019Autorit\u00e9 selon Saint Vincent de Paul, en lien avec des vues modernes\u00bb en <em>Vincentiana,<\/em> 32, 1988, N\u00ba 6 (Noviembre-Diciembre), 601-678.<\/p>\n<p>MALONEY Robert P., C.M., \u00abComo amigos que se aman profundamente\u00bb, en Vincentiana, 44, 2000, N\u00ba 4-5 (Julio-Octubre), 335-354.<\/p>\n<p>\u2013, \u00abLa vida de comunidad y el proyecto comunitario\u00bb, en <em>El camino de Vicente de Pa\u00fal<\/em>, (CEME, Salamanca, 1993), 167-183.<\/p>\n<p>\u2013, \u00abVida comunitaria en la Familia Vicenciana\u00bb, en <em>Espiritualidad para diversos tiempos,<\/em> (CEME, Salamanca, 1988), 179-189.<\/p>\n<p>\u2013, \u00abLa construcci\u00f3n de un ecosistema saludable para la comunidad\u00bb, en <em>Vincentiana,<\/em> 46, 2002, N\u00ba 3 (Mayo-Junio), 186-195.<\/p>\n<p>MOLINA Emilio, C.M., El Superior local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (Salamanca, 1968).<\/p>\n<p>P\u00c9REZ FLORES Miguel, C.M., El Superior local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, (CEME, Salamanca, 2003).<\/p>\n<p>SOFIELD Loughlin y otros, <em>Building Community: Christian, Caring, Vital<\/em> (Notre Dame, 1998).<\/p>\n<p>SUESCUN Julio, C.M., \u00abEl Superior, animador de la comunidad, servidor, constructor\u00bb publicado en la p\u00e1gina web en espa\u00f1ol: www.famvin.org.<\/p>\n<p>UBILL\u00daS Jos\u00e9 Antonio, C.M., \u00abEl Proyecto comunitario\u00bb, en <em>Vincentiana,<\/em> 46, 2002, N\u00ba 3 (Mayo-Junio), 204-207.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n del Superior General, Robert P. Maloney, C.M. Roma, 8 de mayo de 2003 A los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Mis queridos Padres y Hermanos: \u00a1La gracia del Nuestro Se\u00f1or sea siempre &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":142142,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[170],"tags":[218,172,143],"class_list":["post-56939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos-de-la-congregacion-de-la-mision","tag-abelly","tag-pobreza","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Presentaci\u00f3n del Superior General, Robert P. Maloney, C.M. Roma, 8 de mayo de 2003 A los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Mis queridos Padres y Hermanos: \u00a1La gracia del Nuestro Se\u00f1or sea siempre ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-19T07:37:31+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"102 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\",\"datePublished\":\"2015-03-19T07:37:31+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\"},\"wordCount\":20509,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Abelly\",\"Pobreza\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Documentos de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\",\"name\":\"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-03-19T07:37:31+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos","og_description":"Presentaci\u00f3n del Superior General, Robert P. Maloney, C.M. Roma, 8 de mayo de 2003 A los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Mis queridos Padres y Hermanos: \u00a1La gracia del Nuestro Se\u00f1or sea siempre ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-03-19T07:37:31+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"102 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","datePublished":"2015-03-19T07:37:31+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"wordCount":20509,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Abelly","Pobreza","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Documentos de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/","name":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-03-19T07:37:31+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/guia-practica-del-superior-local-de-la-congregacion-de-la-mision\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Gu\u00eda pr\u00e1ctica del Superior Local de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-eOn","jetpack-related-posts":[{"id":118729,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-la-provincia-de-cuba-capitulo-iii-b\/","url_meta":{"origin":56939,"position":0},"title":"Historia de la Provincia de Cuba (Cap\u00edtulo III B)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"23\/12\/2021","format":false,"excerpt":"2. El Obispo Francisco Fleix y Solans decide que los Pa\u00fales se encarguen del Seminario: una iniciativa que qued\u00f3 pendiente Para el Obispo de La Habana, la situaci\u00f3n del ya antiguo Seminario de San Carlos y San Ambrosio presentaba una situaci\u00f3n grav\u00edsima que se deb\u00eda enfrentar y resolver en el\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":124417,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/de-la-religion-de-san-pedro-ii\/","url_meta":{"origin":56939,"position":1},"title":"De la religi\u00f3n de san Pedro (II)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/04\/2023","format":false,"excerpt":"SECULARIDAD DE LA CONGREGACI\u00d3N DE LA MISI\u00d3N Ser\u00e1 del cuerpo del clero secular (X, 437) 14.- Son muchas las veces que san Vicente dijo que los misioneros no eran religiosos, sino del clero secular. El Breve \"Ex Commissa Nobis\" afirma que, no obstante los votos simples de pobreza, castidad, obediencia\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Almeria-2.jpg?fit=600%2C400&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Almeria-2.jpg?fit=600%2C400&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Almeria-2.jpg?fit=600%2C400&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":125255,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/conscientes-de-que-la-condicion-humana-es-limitada-c-36-v\/","url_meta":{"origin":56939,"position":2},"title":"Conscientes de que la condici\u00f3n humana es limitada (c 36) (V)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/12\/2013","format":false,"excerpt":"RELACIONES ENTRE LA VIRTUD Y EL VOTO DE OBEDIENCIA 73) El art\u00edculo 38, 1 plantea de nuevo la cuesti\u00f3n de las relaciones entre la virtud y el voto. Como dije al tratar de la castidad y de la pobreza, el voto, seg\u00fan mi opini\u00f3n, eleva todo lo que abarca la\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"220px-Croagh_patrick_path","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/11\/220px-Croagh_patrick_path.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130780,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/i-los-cuatro-votos-tal-como-los-describe-san-vicente-pobreza-i\/","url_meta":{"origin":56939,"position":3},"title":"I: LOS CUATRO VOTOS TAL COMO LOS DESCRIBE SAN VICENTE: (pobreza) (I)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/06\/2014","format":false,"excerpt":"Igual que hicieron los fundadores de muchas congregaciones, san Vicente ve\u00eda los votos como \"armas\" ofensivas y defensivas: \"Nuestro Se\u00f1or vino al mundo para reinstaurar el se\u00f1or\u00edo de su Padre sobre las almas, rescat\u00e1ndolas para ello del demonio, que las hab\u00eda raptado con enga\u00f1o astuto a trav\u00e9s del deseo incontrolado\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"voca","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/06\/voca.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":118951,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-los-paules-en-cuba-capitulo-iv-b\/","url_meta":{"origin":56939,"position":4},"title":"Historia de los Pa\u00fales en Cuba (Cap\u00edtulo IV B)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"01\/01\/2022","format":false,"excerpt":"\u00a02. Los Pa\u00fales asumen, por fin, la direcci\u00f3n del Seminario San Carlos y San Ambrosio. 1879-1890. \u00c9xitos y dificultades. El Seminario de San Carlos y San Ambrosio de San Crist\u00f3bal de La Habana es el heredero y sucesor de varias instituciones anteriores: el Seminario Tridentino fundado por el Obispo Juan\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":118345,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-los-paules-en-cuba-capitulo-ii-a\/","url_meta":{"origin":56939,"position":5},"title":"Historia de los Pa\u00fales en Cuba (Cap\u00edtulo II A)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"17\/12\/2021","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo II (A): Primeros pasos de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Cuba 1. Breve historia de la Iglesia de La Merced y su Convento. Cuando llegaron los Padres Mercedarios a la Habana en el a\u00f1o 1637 adquirieron a precios muy bajos unos solares en el barrio de Campeche, en\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56939\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}