{"id":55223,"date":"2015-06-24T04:00:32","date_gmt":"2015-06-24T02:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=55223"},"modified":"2015-06-24T04:00:32","modified_gmt":"2015-06-24T02:00:32","slug":"san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10)"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo X: Las resoluciones: Su importancia y su t\u00e9cnica<\/strong><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-176057\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=300%2C208\" alt=\"vincent Croatia Zagreb 2\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/a>Se ha hecho alusi\u00f3n al problema propuesto aqu\u00ed en el cap\u00edtulo sobre la naturaleza ps\u00edquica de la oraci\u00f3n. Su gravedad es tal que se impone un examen a fondo. Se puede afirmar\u00a0 sin temor a que el \u00e9xito de la oraci\u00f3n depende principalmente de la manera de resolverse y de la naturaleza de las resoluciones tomadas.<\/p>\n<p>Ning\u00fan maestro del ascetismo y de la m\u00edstica ha tratado este asunto con m\u00e1s sentido pr\u00e1ctico y de precisi\u00f3n como el Sr. Vicente. Su pragmatismo y su penetraci\u00f3n psicol\u00f3gica reunidos no han descuidado ning\u00fan detalle.<\/p>\n<p>No volveremos m\u00e1s sobre la importancia primordial del problema. Psic\u00f3logos, moralistas y directores de conciencia son un\u00e1nimes en reconocerlo: reflexiones y sentimientos son in\u00fatiles si no ponen en movimiento la voluntad. Sin resoluci\u00f3n, la oraci\u00f3n es un \u00e1rbol improductivo, un viaje frustrado, un ejercicio sin prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el santo, esta pr\u00e1ctica \u00bb\u00a0es un trato del alma con Dios, una mutua comunicaci\u00f3n\u00a0 en la que Dios dice interiormente al alma lo que quiere que haga, y en la que dice a su Dios lo que \u00e9l mismo le da a conocer que ella debe pedir\u00a0\u00ab. Pero para qu\u00e9 ser divinamente informado de lo que la Providencia espera de m\u00ed si yo no me determino como consecuencia.<\/p>\n<p>En materia de resoluciones, el Sr. Vicente no se contenta con los primeros actos venidos. Lo que quiere solicitar de sus dirigidos con una paciencia que nada desanima, es la expresi\u00f3n verdadera, completa, evidente de una voluntad bien consciente de s\u00ed misma. La volici\u00f3n para satisfacerle debe tener una meta <em>\u00fanica, precisa, realizable y pr\u00f3xima. <\/em>Debe adem\u00e1s acompa\u00f1arse de una fuerza tal que todas las potencias psicol\u00f3gicas concurran a su producci\u00f3n. Y si as\u00ed es, las segundas intenciones, las intenciones subyacentes, en una palabra todo lo que secretamente enerva y debilita la resoluci\u00f3n comprometiendo con ello su eficacia, ser\u00e1n evitadas.<\/p>\n<p>Una determinaci\u00f3n de toda naturaleza y principalmente de orden moral no tiene sentido ni valor m\u00e1s que a condici\u00f3n de referirse a un solo objeto. Determinarse, por ejemplo, a cumplir mejor todos sus deberes, a responder m\u00e1s fielmente a todas las llamadas de la gracia, a volver a ser un cristiano irreprochable, son fines generales sin influencia en nuestra conducta. Para que una resoluci\u00f3n sea efectiva se le ha de asignar un fin particular netamente definido.<\/p>\n<p>En lugar de resolverse a hacer el bien, se resolver\u00e1 a practicar tal virtud especial y hasta a hacer tal acto de ella. Supongo que la virtud elegida sea la amabilidad, se dir\u00e1 en el secreto de su conciencia: ser\u00e9 amable con mi hermano, o mi hermana, en tales circunstancias de tiempo y de lugar.<\/p>\n<p>Santo Tom\u00e1s de Aquino explica c\u00f3mo esta unidad de fines se encuentra impuesta por las leyes mismas de nuestra actividad ps\u00edquica. Pero busquemos m\u00e1s bien el pensamiento de Vicente en esta cuesti\u00f3n. Uno de los textos m\u00e1s instructivos en este punto de vista es la carta siguiente dirigida a Luisa de Marillac: \u00abOs env\u00edo las resoluciones de la Sra. N\u2026, que son buenas, pero me parecer\u00edan a\u00fan mejores si ella <em>descendiera un poco a lo particular.\u00a0 <\/em>Estar\u00e1 bien ejercitar en eso a las que hagan el retiro en vuestra casa. El resto no es m\u00e1s que producci\u00f3n del esp\u00edritu que habiendo hallado alguna facilidad y hasta alguna dulzura en la consideraci\u00f3n de una virtud, se glor\u00eda en el pensamiento de ser bien virtuoso. Sin embargo, para serlo s\u00f3lidamente es natural que haga buenas resoluciones de practicar los actos particulares y de ser fiel en cumplirlos. Sin ello no lo es con frecuencia m\u00e1s que de imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El corresponsal de Luisa no se contenta, como lo hacen los autores, con afirmar la inutilidad de las resoluciones de orden general, explica su doble causa. Psicol\u00f3gicamente, es el juego de una imaginaci\u00f3n satisfecha; moralmente es\u00a0 orgullo y presunci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una lecci\u00f3n pr\u00e1ctica se desprende de este an\u00e1lisis. Lejos de hacer fondo sobre las determinaciones de esta naturaleza, teng\u00e1moslas por el \u00edndice de una mentalidad\u00a0 superficial y que se nutre de quimeras. Por hermosos que sean los sue\u00f1os, no est\u00e1n por ello menos vac\u00edos.\u00a0 Tengamos cuidado, nuestra santificaci\u00f3n podr\u00eda bien no ser m\u00e1s que ilusoria. As\u00ed lo es entre muchos,\u00a0 \u00bfpor qu\u00e9 no entre nosotros\u00a0? Cortemos por lo sano estos proyectos\u00a0 fuera de proporci\u00f3n con la imperfecci\u00f3n de nuestros actos. El personaje, que agradar\u00eda a nuestro amor propio ser, no es m\u00e1s que un brillante fantasma creado entero por nuestra imaginaci\u00f3n \u00a0y sin nada de com\u00fan con lo que nosotros somos y lo que podemos llegar a ser si se juzga por nuestras disposiciones presentes.\u00a0 \u00a1Atenci\u00f3n! en el terreno de la oraci\u00f3n mental el papel de enga\u00f1o es particularmente peligroso.<\/p>\n<p>No basta con escoger un fin particular y bien delimitado, tambi\u00e9n importa tomarse el tiempo y la pena de formarse\u00a0 en el esp\u00edritu una idea clara y precisa. No se ha de pasar a la ligera sobre sus resoluciones, -escribe el santo- sino reiterarlas y ponerlas bien en su coraz\u00f3n. E incluso es bueno prever los impedimentos que pueden sobrevenir, y los medios que pueden ayudar para llegar a esta pr\u00e1ctica y proponerse evitar unos y abrazar los otros\u00a0\u00ab.<\/p>\n<p>Ser\u00eda f\u00e1cil ver con claridad el bien que hacer en el acto o el mal que alejar si no fueran las pasiones. El Sr. Vicente nos advierte: a menudo se interponen entre nuestra raz\u00f3n y nuestras voluntades, como las nubes entre el sol y la tierra, derraman espesas tinieblas; y, para obrar es bueno esperar la vuelta de la luz. Por eso el Santo, como su amigo san Francisco de Sales insiste tanto en la necesidad de la paz interior.<\/p>\n<p>El Fundador de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas preocupado por todo lo que puede da\u00f1ar a la direcci\u00f3n espiritual, quiere la precisi\u00f3n de fin,\u00a0 no solo en el dirigido, sino tambi\u00e9n en el director. De este modo escrib\u00eda R\u00e9gadelle, atribuye su falta de valor a los consejos demasiado numerosos e imprecisos del gu\u00eda de su alma. \u00bb\u00a0Pienso \u2013escribe a este prop\u00f3sito- que el que precisa poco comprende poco y ayuda menos todav\u00eda\u00bb<\/p>\n<p>Vicente comparte por completo esta manera de ver: cartas, charlas, conferencias son de una precisi\u00f3n notable. Ni una palabra que no tienda a un fin particular y apropiado a las necesidades de la hora presente; ni una palabra que no est\u00e9 en relaci\u00f3n con el sexo, la edad, las tendencias y las condiciones de vida de sus corresponsables o de sus oyentes.<\/p>\n<p>Si es necesario fijar a sus resoluciones una meta particular y tener de ella una visi\u00f3n distinta, importa tambi\u00e9n asignarles una meta de realizaci\u00f3n pr\u00f3xima. De no hacerlo, se correr\u00eda el riesgo de parecerse a ese perezoso del libro de los <em>Proverbios<\/em>-6 que quiere de lejos lo que se ha de querer, pero a quien se le caen los brazos de languidez desde\u00a0 que mira el trabajo de cerca. \u00abHar\u00e9is que vuestras resoluciones est\u00e9n presentes en las <em>acciones del d\u00eda, &#8211;<\/em>dice el santo a las hijas de la Caridad- principalmente en aquellas que os hacen tender a la perfecci\u00f3n y al cumplimiento de vuestra regla, para honrar mejor a Dios en vuestra vocaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas \u00faltimas l\u00edneas dan prueba de cu\u00e1nto apremia Vicente a sus hijas e hijos espirituales para que no se propongan nada, en sus determinaciones que no est\u00e9 a su alcance, y como tal realizable. Es el mal de los males querer alcanzar lo imposible. M\u00e1s vale, en ese caso,\u00a0 no resolverse a nada, pues la volici\u00f3n de lo irrealizable es, por as\u00ed decirlo, la perversi\u00f3n de la voluntad\u00a0 o al menos el desconocimiento de su raz\u00f3n de ser. Y no obstante gran n\u00famero de\u00a0 hombres y sobre todo de mujeres caen en esta aberraci\u00f3n queriendo siempre ser lo que no pueden ser, seg\u00fan la palabra de san Francisco de Sales.<\/p>\n<p>Vicente mira con tristeza, con el obispo de Ginebra, a estos so\u00f1adores que combaten s monstruos imaginarios y que, por falta de atenci\u00f3n,\u00a0 <em>se dejan matar por peque\u00f1as serpientes ocultas en su camino<\/em>. Sus esfuerzos tienden a ponerlos en contacto con la realidad presente. El medio m\u00e1s eficaz, seg\u00fan \u00e9l, es orientar sus resoluciones hacia el cumplimiento de su deber de estado.<\/p>\n<p>La santificaci\u00f3n formalmente la misma para todos, ya que consiste en la imitaci\u00f3n de Jesucristo, es objetivamente diferente para cada uno de nosotros. Dios ordena amarle por encima de todas las cosas, pero su Providencia quiere que yo le pruebe mi amor jugando lo mejor que pueda el papel que me ha sido devuelto. Pretender jugar otro distinto ser\u00eda una desobediencia.<\/p>\n<p>Mi primer deber es conocer exactamente mi misi\u00f3n, su naturaleza, sus l\u00edmites, los que se desprenden de mi vocaci\u00f3n y de circunstancias dependientes de mi voluntad. No se trata de reflexionar sobre lo que me guste hacer, sino sobre lo que soy efectivamente. Uno de los beneficios de la oraci\u00f3n es documentarme en este aspecto, y no hallar\u00e9 en ninguna parte una documentaci\u00f3n tan s\u00f3lida. Una vez al corriente de mis deberes de estado, no me quedar\u00e1 ya m\u00e1s que tomar resoluciones en consecuencia. Es el \u00fanico medio de colaborar en la realizaci\u00f3n del plan divino en la medida en que Dios me lo pide.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente se entrega a convencer a sus hijas y a sus hijos espirituales de esta verdad tan simple y no obstante tan frecuentemente incomprendida.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su t\u00e1ctica ordinaria, da un giro concreto a sus explicaciones. Haciendo alusi\u00f3n a un magistrado fiel observante de la Oraci\u00f3n cotidiana, el santo refiere estas palabras: \u00ab\u00bfSab\u00e9is, Se\u00f1or c\u00f3mo hago yo mi oraci\u00f3n? Preveo lo que debo hacer en el d\u00eda, y de ah\u00ed manan mis resoluciones. Me ir\u00e9 al palacio; tengo una causa que defender; encontrar\u00e9 tal vez a alguna persona de condici\u00f3n que, por su recomendaci\u00f3n,\u00a0 piense corromperme; mediante la gracia de Dios, me guardar\u00e9 bien. Tal vez me ofrezca alg\u00fan regalo que me agrade mucho. Oh, yo no lo aceptar\u00e9. Si estoy dispuesto a rechazar alguna parte, le hablar\u00e9 dulcemente y cordialmente\u00a0\u00ab.<\/p>\n<p>Vicente saca un argumento de la conducta del magistrado, su amigo, para convencer a sus oyentes de la utilidad de las resoluciones particulares: \u00abPues bien, \u00bfqu\u00e9 les parece, hijas m\u00edas, esta manera de oraci\u00f3n?\u00a0\u00bfNo est\u00e1n edificadas por la perseverancia de este buen presidente que podr\u00eda excusarse por la cantidad de sus asuntos, y sin embargo no lo hace, por el deseo que tiene de ser fiel a la pr\u00e1ctica de sus resoluciones?<\/p>\n<p>\u00abY vosotras, mis queridas Hermanas, \u00bfno ten\u00e9is suficiente valor para tratar de seguir el plan que tiene Dios sobre vuestra perfecci\u00f3n por la pr\u00e1ctica de vuestra regla? Pod\u00e9is hacer la oraci\u00f3n de esta manera, que es la mejor; porque no conviene hacerla para tener altos pensamientos, para tener \u00e9xtasis y arrobamientos, que son m\u00e1s perjudiciales\u00a0 que \u00fatiles, sino tan solo para haceros perfectas y buenas Hijas de la Caridad. Vuestras resoluciones deben ser as\u00ed: \u00abIr\u00e9 a servir a los pobres; tratar\u00e9 de ir de una manera modestamente alegre para consolarlos y edificarlos; les hablar\u00e9 como\u00a0 a mis se\u00f1ores. Los hay que me hablan muy raramente; yo lo aguantar\u00e9; he acostumbrado a contristar a una Hermana en tal o cual ocasi\u00f3n\u00a0; me\u00a0 abstendr\u00e9. Me produce a veces descontento; lo soportar\u00e9. Tal se\u00f1ora me rega\u00f1a, otra me ri\u00f1e; tratar\u00e9 de no salirme de mi deber\u00a0y le rendir\u00e9 el respeto y el honor al que estoy obligada. Cuando estoy con tal persona recibo casi siempre alg\u00fan da\u00f1o para mi perfecci\u00f3n, yo\u00a0 evitar\u00e9, mientras sea posible, la ocasi\u00f3n\u00a0\u00ab. As\u00ed me parece, Hijas m\u00edas, que deb\u00e9is hacer vuestras oraciones. Este m\u00e9todo \u00bfno os parece \u00fatil y f\u00e1cil?\u00bb<\/p>\n<p>Sea el que sea mi g\u00e9nero de vida, tengo deberes de estado que cumplir a diario. El ejemplo del magistrado y de las Hijas de la Caridad me muestra c\u00f3mo me las debo arreglar para desempe\u00f1ar bien mis deberes. Es necesario, cada ma\u00f1ana, pensar en ello en el curso de mi oraci\u00f3n y prever tal acto particular que me determinar\u00e9 a hacer o a evitar durante la jornada. Tomada esta resoluci\u00f3n, por\u00a0 supuesto, bajo la mirada de Dios, ser\u00e1 tanto m\u00e1s eficaz cuanto m\u00e1s circunstanciada sea. En esta visi\u00f3n anticipada del acto. Me esforzar\u00e9 por verla bajo su aspecto moral y precisar sus dificultades, no por lo que tenga de penoso para la generalidad de los hombres, sino lo que tiene de rechazable para mi mentalidad, mi car\u00e1cter, mis costumbres.<\/p>\n<p>Si se trata, por ejemplo, de decir una palabra amable a alguien o prestarle servicio, ver\u00e9 en imaginaci\u00f3n la fisonom\u00eda y las maneras poco halag\u00fce\u00f1as de esta persona para rebajar la impresi\u00f3n desagradable. Me dir\u00e9 y me repetir\u00e9, varias veces, que ser\u00eda pueril y cobarde perder el dominio de m\u00ed ante un aire fr\u00edo y desde\u00f1oso.<\/p>\n<p>En el momento mismo en que nuestras resoluciones tuvieran un fin <em>particular, preciso, pr\u00f3ximo, realizable,\u00a0 <\/em>si les faltara la fuerza, no desarrollar\u00edan apenas\u00a0 nuestro querer y permanecer\u00edan sin acci\u00f3n en nuestra conducta. Vicente estima esta voluntad indispensable, y la experiencia le da la raz\u00f3n. Querr\u00eda que sus hijos espirituales fuesen\u00a0 semejantes a este hombre fuerte y sabio del Padre Yvan que no se asusta ni por el ruido de los ca\u00f1ones, ni por el ruido de las campanas, tambores o truenos, ni por el ladrido de los perros, sino que prosigue su camino, como si fuera sordo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan una advertencia de san Agust\u00edn, le resulta c\u00f3modo al hombre querer d\u00e9bilmente el bien y seguir haciendo el mal. Lo que es dif\u00edcil es querer el bien con una voluntad tan fuerte que se lo haga cumplir. Sin fuerza, en efecto, las voliciones no tienen inter\u00e9s. Bajo el imperio de este sentimiento, el autor de la <em>Imitaci\u00f3n<\/em> escribe: \u00abSi el que forma santas resoluciones no deja de caer, qu\u00e9 har\u00e1 el que no forma ninguna nunca o que no las formula m\u00e1s que <em>d\u00e9bilmente\u00a0\u00ab.<\/em> Qu\u00e9 terrible para las naturalezas titubeantes y flojas este acercamiento del defecto total de determinaci\u00f3n\u00a0 con las voliciones d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Sr. Vicente, \u00abel principal fruto de la oraci\u00f3n consiste en resolverse bien, pero en <em>resolverse fuertemente, <\/em>en fundamentar bien sus resoluciones, convencerse bien de ello, prepararse bien a ejecutarlas, y prever los obst\u00e1culos para superarlas\u00bb.<\/p>\n<p>Esto es lo que hace eco a esta frase de santa Teresa: \u00abUno es mucho m\u00e1s firme frente a s\u00ed mismo cuando se dice: \u00abSuceda lo que suceda, yo no ceder\u00e1 jam\u00e1s\u00a0\u00ab. El santo estima que una oraci\u00f3n que no termina\u00a0en resoluciones firmes est\u00e1 mal hecha. Se resuelve tanto m\u00e1s en\u00e9rgicamente cuanto m\u00e1s unido se est\u00e1 a Dios de esp\u00edritu y de coraz\u00f3n. Los directores de conciencia y los especialistas de los trastornos nerviosos constatan esta correlaci\u00f3n, se puede decir matem\u00e1tica, entre la <em>concentraci\u00f3n<\/em> y el acto de la voluntad. Para que esta \u00faltima despliegue toda su actividad, es preciso que est\u00e9 preparada a ello por un serio trabajo de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos examinado las resoluciones bajo su aspecto ps\u00edquico, es el lado humano del problema. Estudi\u00e9moslas ahora bajo el punto de vista sobrenatural. Despu\u00e9s de colocarse, \u00e9l mismo, en el terreno de la psicolog\u00eda, el santo de eleva a pensamientos de orden sobre natural: \u00abNo es sin embargo todav\u00eda todo, ya que despu\u00e9s de todo nuestras resoluciones no son por s\u00ed mismas m\u00e1s que acciones ps\u00edquicas y morales; y aunque hagamos bien en formularlas en nuestro en nuestro coraz\u00f3n y en afirmarnos en ellas, debemos no obstante reconocer que lo que tienen de bueno, sus pr\u00e1cticas y sus efectos dependen absolutamente de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde pens\u00e1is que proviene con mayor frecuencia que faltemos a nuestras resoluciones? Es que nos fiamos demasiado de ellas, nos aseguramos de nuestros buenos deseos, nos apoyamos sobre nuestras\u00a0propias fuerzas, y ello es causa de que no saquemos ning\u00fan fruto. Por eso, despu\u00e9s de sacar algunas resoluciones en la oraci\u00f3n hay que rogar mucho a Dios e invocar insistentemente su gracia con una gran desconfianza de nosotros mismos a fin de que tenga a bien comunicarnos las gracias necesarias para hacer fructificar estas resoluciones.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente presenta la misma idea bajo una forma un poco diferente: \u00abNo est\u00e1 tampoco todo en tomar una resoluci\u00f3n, si con este paso busc\u00e1is alg\u00fan medio para ponerla en pr\u00e1ctica. Pues cuando tom\u00e1is la de huir de un vicio o practicar una virtud, deb\u00e9is deciros a vosotros mismos: \u00abBueno! me propongo esto pero es muy dif\u00edcil de practicar. \u00bfPuedo hacerlo con mis propias fuerzas? No; pero con la gracia de Dios, espero ser fiel, y para ello debo servirme de tal medio\u00bb.<\/p>\n<p>Se toca aqu\u00ed con los dedos la utilidad o mejor la necesidad de una virtud requerida entre todas para entregarse fructuosamente a la oraci\u00f3n. Se comprende por qu\u00e9 Vicente insiste tanto en la humildad. Solo los humildes sienten de verdad la necesidad de la gracia, y de pronto recurren al buen Dios con tanta confianza que tienen el pleito ganado.<\/p>\n<p>Esta conciencia de su nada es mucho m\u00e1s rara de lo que se piensa. Cu\u00e1ntos devotos creen tenerla, cuando no existe m\u00e1s que en su imaginaci\u00f3n. Se necesita una larga pr\u00e1ctica de la humildad para poseerla efectivamente, es decir en las profundidades del alma. Cosa curiosa,\u00a0 los que no la tienen m\u00e1s que imaginativamente no dudan un instante que no la tengan en el fondo del coraz\u00f3n, y los que la guardan realmente se preguntan si no se hacen ilusiones sobre su suerte.<\/p>\n<p>\u00bfQueremos conocer a cu\u00e1l de estas dos categor\u00edas pertenecemos? Nada m\u00e1s sencillo: basta saber si no se ejercita en la humildad m\u00e1s que en los cursos de la oraci\u00f3n, o si este ejercicio de prosigue durante todo el d\u00eda. En el primer caso, la conciencia de su nada es ilusoria, como la humildad que le sirve de fundamento, en el segundo caso, es real, como su base.<\/p>\n<p>Los consejos siguientes del santo nos ayudar\u00e1n a sobrenaturalizar nuestras resoluciones: \u00abHay que humillarse, ofrecerse a Nuestro Se\u00f1or, con todas las acciones del d\u00eda, de esta suerte: Se\u00f1or,\u00a0 me ofrezco a vos y os doy todo lo que haga hoy (y principalmente tal acto)\u00bb. \u00bfNo es muy razonable que el fruto de un \u00e1rbol plantado\u00a0 en un jard\u00edn sea entregado a quien pertenecen el \u00e1rbol y el fruto y el jard\u00edn?<\/p>\n<p>Dios os ha plantado como \u00e1rboles, en este mundo para llevar frutos de humildad, pobreza y todos las dem\u00e1s virtudes. Eso es lo Dios pide de vosotras; y as\u00ed veis la obligaci\u00f3n que ten\u00e9is de ofreceros a su divina majestad con todo lo que pod\u00e1is hacer\u00bb.<\/p>\n<p>Si la eficacia de las resoluciones depende de\u00a0 la humildad, tambi\u00e9n depende de la mortificaci\u00f3n y de la generosidad, es decir de las otras dos virtudes que preparan y condicionan la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente recomienda con frecuencia <em>darse<\/em> a Dios\u00a0 en el curso de la oraci\u00f3n, y este don de s\u00ed debe ser sin reserva y reiterado. Es con vistas a llevar al sujeto a resolverse m\u00e1s fuertemente. La exigencia del santo se conforma bien con la de los psicoterapeutas actuales\u00a0: para asegurar a los ejercicios de voluntad su m\u00e1ximum de rendimiento, estos \u00faltimos ordenan a los enfermos que los hagan poniendo en ello toda su alma, de manera que no quede ning\u00fan lugar en el que pueda esconderse ninguna segunda intenci\u00f3n o volici\u00f3n subyacente.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n de los santos Ignacio de Loyola y Francisco de Sales, Vicente, por una parte, defiende la voluntad contra la pasi\u00f3n y,\u00a0 por otra, utiliza a su favor el sentimiento, es decir el amor, ya que todos los sentimientos\u00a0 vienen a parar ah\u00ed. Como otro cap\u00edtulo de las pruebas juzga muy importante para el \u00e9xito de las resoluciones conservar lo m\u00e1s posible los movimientos afectuosos con los que se anima la voluntad en el curso de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es en este reposo del amor donde el alma saca su vigor ya que, lejos de ser un estado de languidez y de somnolencia, este descanso se acompa\u00f1a de una actividad tanto m\u00e1s grande cuanto m\u00e1s pac\u00edfica est\u00e1. No es sin raz\u00f3n cuando san Gregorio el Grande llama al amor la palanca del alma, y que el autor de la <em>Imitaci\u00f3n<\/em> observa que el imposible no sirve nunca de excusa a un coraz\u00f3n amante.<\/p>\n<p>Se ha dicho al principio de esta obra, el santo sobresale en diagnosticar y combatir\u00a0 las causas de debilitamiento de la voluntad, las de origen afectivo como la tristeza, y las de car\u00e1cter imaginativo, como la inquietud y la agitaci\u00f3n.\u00a0 Con ello, sirve maravillosamente\u00a0 la casusa de las resoluciones.<\/p>\n<p>Existe una forma de des\u00e1nimo bien conocida por los directores de conciencia por hallarla expresada en estos t\u00e9rminos o en otros equivalentes: Padre m\u00edo, yo soy fiel a una meditaci\u00f3n diaria, pero no logro ning\u00fan provecho. Cada ma\u00f1ana me decido lo mejor que puedo a hacer tal bien o a huir de tal mal y, a pesar m\u00edo, no saco ning\u00fan provecho. Para que tomar resoluciones, desde el momento que son para m\u00ed letra muerta, lo mejor es renunciar a ello.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente oye con frecuencia quejas parecidas. Esta es su respuesta propia para tranquilizar a las almas desanimadas. Si a pesar de nuestras oraciones y nuestra desconfianza en nosotros mismos, \u00abvini\u00e9ramos\u00a0 tambi\u00e9n a faltar a las resoluciones tomadas al final de la oraci\u00f3n, no solo una o dos veces, sino en muchas ocasiones y durante largo tiempo, aunque no hayamos puesto una sola en ejecuci\u00f3n, no se ha de dejar por ello jam\u00e1s de renovarlas\u00a0 y de recurrir a la misericordia de Dios y de implorar el socorro de su gracia.<\/p>\n<p>Las faltas pasadas no deben humillarnos, pero tampoco hacernos perder el \u00e1nimo; y por cualquier falta en la que se caiga no por eso se han de disminuir la confianza\u00a0 que Dios quiere que tengamos en \u00e9l, sino tomar siempre una nueva resoluci\u00f3n de volverse a levantar y cuidarse no volver a caer, mediante el socorro de la gracia que le debemos pedir.<\/p>\n<p>\u00abAunque los m\u00e9dicos no vean ning\u00fan efecto de los remedios que dan a un enfermo, no dejan por eso de continuarlos y reiterarlos hasta que reconocen alguna esperanza de vida. Si pues se contin\u00faa as\u00ed aplicando remedios para las enfermedades del cuerpo, aunque largas y extremas, aun sin ver ning\u00fan adelanto, con mayor raz\u00f3n se debe hacer lo mismo con las enfermedades de nuestras almas, en las que, cuando Dios lo tiene a bien, la gracia opera grandes maravillas\u00bb.<\/p>\n<p>Si nos fuera suficiente con tomar una resoluci\u00f3n para realizarla al primer intento, nos sentir\u00edamos inclinados al orgullo, y las p\u00e9rdidas superar\u00edan a las ganancias. La espera, por el contrario, nos es una humillaci\u00f3n necesaria. El esp\u00edritu de fe\u00a0 y la confianza en Dios encuentra ah\u00ed su ganancia. El \u00fanico peligro es el des\u00e1nimo contra el cual se debe estar bien preparado por la experiencia de los grandes directores de conciencia, tales como Francisco de Sales o un Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Por otra parte, Dios, al permitir que nuestra resoluci\u00f3n no vaya seguida de efecto, puede otorgarnos, sin nosotros saberlo,\u00a0 mayores gracias. La Providencia muestra as\u00ed que ella distribuye bienes, como bien le parece. Se pide un favor especial, al que se atribuye con frecuencia demasiada importancia, y he aqu\u00ed que se obtiene uno muy diferente y completamente inesperado. Es un medio de hacernos practicar el desapego de coraz\u00f3n en el momento mismo en que Dios nos colma de sus bienes.<\/p>\n<p>El santo se\u00f1ala diversos procedimientos para acordarse\u00a0 de estas resoluciones. El mejor es el examen de conciencia de lo que se tratar\u00e1 en otro cap\u00edtulo. Un medio bastante pr\u00e1ctico es tener consigo\u00a0 un objeto de piedad que se transforma en memor\u00e1ndum por asociaci\u00f3n de idea con las determinaciones tomadas. Vicente habla a este prop\u00f3sito, en una conferencia a las Hijas de la Caridad, de una se\u00f1ora de su conocimiento que llevaba en su manga una peque\u00f1a imagen. La sacaba sin que la gente se diera cuenta, -dice \u00e9l- la miraba, hac\u00eda algunas aspiraciones\u00a0 a Dios y la ocultaba con toda suavidad. Esta pr\u00e1ctica la ten\u00eda fuertemente unida a la presencia de Dios\u00a0\u00ab.<\/p>\n<p>Otro procedimiento, al que el santo da su aprobaci\u00f3n, es llevar por escrito una especie de contabilidad, al d\u00eda, de sus fracasos y de sus peque\u00f1os \u00e9xitos. Una resoluci\u00f3n se ha propuesto en dos circunstancias, se lleva la cifra 2 a la columna de las entradas; por el contrario, se ha sido infiel tres veces a la determinaci\u00f3n tomada, se inscribe\u00a0 la cifra 3 en la otra columna, la del pasivo.\u00a0 Este medio est\u00e1 desde hace tiempo en uso en la direcci\u00f3n de conciencia donde ha dado y da todav\u00eda los mejores resultados. Ha sido por obligarse a notar minuciosamente sus fallos morales la raz\u00f3n por la que muchos sacerdotes y fieles han adquirido poco a poco la fuerza de car\u00e1cter, sin la cual se habr\u00edan perdido, y que les faltaba casi por completo en los primeros a\u00f1os de su vida espiritual.<\/p>\n<p>La experiencia lo prueba: el solo hecho de escribir sus resoluciones, si se repite a menudo, aumenta su fuerza. Qu\u00e9 maravilloso instrumento como la pluma para acabar de grabar en el esp\u00edritu y en la voluntad lo que se piensa y lo que se quiere.<\/p>\n<p>Los psicoterapeutas han juzgado el procedimiento tan racional que lo han pedido prestado a los maestros de la espiritualidad para aplic\u00e1rselo a los ab\u00falicos. Muchos pedagogos recurren a \u00e9l tambi\u00e9n con \u00e9xito.<\/p>\n<p>Al final de este cap\u00edtulo sobre las resoluciones, citamos este texto de san Bernardo en que se hallan resumidas las condiciones que cumplir para resolverse <em>sabia<\/em> <em>y fuertemente <\/em>siguiendo los consejos y los deseos de san Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n: \u00abi la voluntad quiere m\u00e1s de lo que puede, hay que reducirla; si no quiere lo que puede, hay que estimularla y excitarla. Con frecuencia, si no se la frena, se lanza con impetuosidad y rueda con precipitaci\u00f3n\u00a0\u00ab. Esto para los imaginativos y los apasionados. Y esto para los ap\u00e1ticos por temperamento, los perezosos por costumbre y los desanimados de todo matiz\u00a0: \u00abA menudo si la voluntad no se excita, se adormece y se retrasa, se olvida del fin hacia el cual se dirig\u00eda y se desv\u00eda al encontrar a su lado un placer que la solicita\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo X: Las resoluciones: Su importancia y su t\u00e9cnica Se ha hecho alusi\u00f3n al problema propuesto aqu\u00ed en el cap\u00edtulo sobre la naturaleza ps\u00edquica de la oraci\u00f3n. Su gravedad es tal que se impone un &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":176057,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226],"tags":[160,172],"class_list":["post-55223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana","tag-nimes","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo X: Las resoluciones: Su importancia y su t\u00e9cnica Se ha hecho alusi\u00f3n al problema propuesto aqu\u00ed en el cap\u00edtulo sobre la naturaleza ps\u00edquica de la oraci\u00f3n. Su gravedad es tal que se impone un ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-06-24T02:00:32+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"23 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10)\",\"datePublished\":\"2015-06-24T02:00:32+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\"},\"wordCount\":4695,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Nimes\",\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\",\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-06-24T02:00:32+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo X: Las resoluciones: Su importancia y su t\u00e9cnica Se ha hecho alusi\u00f3n al problema propuesto aqu\u00ed en el cap\u00edtulo sobre la naturaleza ps\u00edquica de la oraci\u00f3n. Su gravedad es tal que se impone un ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-06-24T02:00:32+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"23 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10)","datePublished":"2015-06-24T02:00:32+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/"},"wordCount":4695,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Nimes","Pobreza"],"articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/","name":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-06-24T02:00:32+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-10\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (10)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-emH","jetpack-related-posts":[{"id":55102,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-01\/","url_meta":{"origin":55223,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (01)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Presentaci\u00f3n Paris, 7 octubre 1928 MI QUERIDO PADRE, Escribiendo el 8 de abril de 1933 al Sr Coste, sacerdote de la Misi\u00f3n, editor de las conferencias de san Vicente, se ha de saber\u00a0: las conferencias a los misioneros y a las Hijas de la Caridad, las repeticiones de oraci\u00f3n, los\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"vincent Croatia Zagreb 2","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387803,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/jesus-ora-al-padre-movido-por-el-espiritu\/","url_meta":{"origin":55223,"position":1},"title":"Jes\u00fas ora al Padre, movido por el Esp\u00edritu","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Jes\u00fas de Nazaret es un trabajador fiel que hace de su vida oraci\u00f3n, y de la oraci\u00f3n compromiso de salvaci\u00f3n para los hombres. Trabajo y oraci\u00f3n se funden indisolublemente en su persona. Es inconcebible un Jes\u00fas que no ora expresamente al Padre y que no ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos a\u2026","rel":"","context":"En \u00abOraci\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Oraci\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/oracion\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":39097,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","url_meta":{"origin":55223,"position":2},"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"03\/06\/2011","format":false,"excerpt":"Colecci\u00f3n de consejos e instrucciones del Sr. Vicente acerca de la oraci\u00f3n La Sagrada Escritura hablando del Profeta Samuel dice, que \"Crevit Samuel et Dominus erat cum eo; et non cecidit ex omnibs verbis eius in terram\"no ca\u00eda a tierra ninguna de sus palabras. Y nosotros podemos decir lo mismo,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luis Abelly\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luis Abelly","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luis-abelly\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":55230,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-11\/","url_meta":{"origin":55223,"position":3},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (11)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XI: Servicios prestados a la oraci\u00f3n por el examen de conciencia, los retiros espirituales, los ejercicios de San Ignacio, la lectura de edificaci\u00f3n, las repeticiones de oraci\u00f3n. El examen de conciencia prepara y facilita la oraci\u00f3n mental porque responde maravillosamente a lo que debe ser. El Sr. Vicente compara\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"vincent Croatia Zagreb 2","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":55121,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-04\/","url_meta":{"origin":55223,"position":4},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (04)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo IV: \u00bfC\u00f3mo llegar a ser hombre de oraci\u00f3n? Estos son, seg\u00fan san Vicente de Pa\u00fal, algunos principios para ser hombres de oraci\u00f3n, aparte de las virtudes que facilitan este ejercicio y le hacen m\u00e1s fructuoso. Estas \u00faltimas ser\u00e1n el objeto de otro cap\u00edtulo. La primera disposici\u00f3n de esp\u00edritu que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"vincent Croatia Zagreb 2","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":55127,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-05\/","url_meta":{"origin":55223,"position":5},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (05)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo V: La oraci\u00f3n accesible a todos. Despu\u00e9s de las p\u00e1ginas precedentes en que la oraci\u00f3n mental est\u00e1 reconocida necesaria para toda alma prendida de amor de Dios, el siguiente cap\u00edtulo sobre la posibilidad de Este ejercicio puede parecer in\u00fatil. En el momento que un acto es necesario a los\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"vincent Croatia Zagreb 2","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55223\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}