{"id":54494,"date":"2011-10-27T03:30:54","date_gmt":"2011-10-27T01:30:54","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=54494"},"modified":"2016-07-27T12:05:47","modified_gmt":"2016-07-27T10:05:47","slug":"sor-maria-joly-1675","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/","title":{"rendered":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/04\/flopez074.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-54551\" title=\"flopez074\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/04\/flopez074-300x222.jpg?resize=300%2C222\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"222\" \/><\/a>El 29 de noviembre de 1633, Mar\u00eda Joly se embarca en una aventura extraordi\u00adnaria, al responder a la llamada de Dios y a la llamada de los Pobres. Se asocia con al\u00adgunas otras campesinas bajo la direcci\u00f3n de la Se\u00f1orita Le Gras y de Vicente de Paul.<\/p>\n<p>Esta nueva y min\u00fascula Comunidad no tiene todav\u00eda nombre. A aquellas j\u00f3venes que andando el tiempo se llamar\u00e1n Hijas de la Caridad, entonces, en sus comienzos, si hubieran hablado en espa\u00f1ol se las hubiera llamado \u00ablas muchachas de la Caridad\u00bb. Es que trabajan con las Se\u00f1oras en las Cofrad\u00edas de la Caridad establecidas en las Pa\u00adrroquias de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Los primeros a\u00f1os de existencia de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad<\/p>\n<p>\u00abDios s\u00f3lo es el autor de vuestra Compa\u00f1\u00eda\u00bb, gustaba de decir Vicente de Paul a las Hermanas. Pero Dios se sirve de los hombres para realizar sus designios.<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora Goussault fue uno de esos instrumentos de que Dios se sirvi\u00f3 para la fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda. Como Presidenta de las Se\u00f1oras de la Caridad, ve las difi\u00adcultades con que tropiezan todas estas Se\u00f1oras: duquesas, marquesas, para desem\u00adpe\u00f1ar las tareas humildes que requiere el servicio a los Pobres, tareas que en sus ca\u00adsas corren a cargo de sus sirvientas.<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora Goussault ha podido contemplar c\u00f3mo trabajaba aquella campesina de Suresnes, Margarita Naseau, tan amable, tan bondadosa, a quien todo el mundo quer\u00eda. Y observa en Mar\u00eda Joly, aldeana de sus tierras o acaso sirvienta suya, las cualidades necesarias para servir de la misma forma en las Caridades. Le habla, pues, de ese nuevo servicio, y en 1632, ella misma lleva a Mar\u00eda a la Se\u00f1orita Le Gras. Vicente de Paul se entrevista con esta muchacha llena de fervor, llena de fe y re\u00adcibe de ese primer contacto con ella una gran alegr\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abMar\u00eda me ha contestado con mucho sentido, afecto y humildad, que est\u00e1 <\/em><em>dispuesta a hacer cuanto usted quiera y de la manera que usted quiera; que <\/em><em>lo \u00fanico que siente es que no tiene bastante talento, fuerza y humildad para <\/em><em>servir para eso; pero que usted le diga lo que tiene que hacer y seguir\u00e1 ente\u00adramente sus intenciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>iQu\u00e9 buena muchacha me parece! Ciertamente, Se\u00f1orita, creo que Nuestro <\/em><em>Se\u00f1or mismo se la ha dado para servirse de ella por medio de usted.\u00bb <\/em>(C. 1, 212; S\u00edg. 1, 261.)<\/p>\n<p>Toda feliz, Mar\u00eda empieza su servicio en una de las Parroquias de Par\u00eds. La Se\u00f1o\u00adrita la gu\u00eda en sus comienzos. Otras j\u00f3venes llegan a unirse a ella: vienen de Aubervi\u00adIliers, de Maisons Alfort, Pontoise, Mesnil, Montdidier, Beauvais. Las necesidades que atender son grandes porque las Caridades se multiplican en Par\u00eds y todas las Se\u00f1oras desean tener una o dos muchachas en la suya.<\/p>\n<p>Poco a poco se impone a la Se\u00f1orita y a Vicente de Paul la necesidad de una for\u00admaci\u00f3n espiritual y profesional para las muchachas. Las Se\u00f1oras se muestran a veces exigentes. M\u00e1s de una vez se ha preguntado la Se\u00f1orita si no podr\u00eda ella reunir a esas j\u00f3venes en su casa. \u00bfNo ser\u00eda eso la Comunidad en que \u00abdeb\u00eda haber idas y venidas\u00bb, que Dios le hab\u00eda hecho vislumbrar en la \u00abLuz\u00bb de Pentecost\u00e9s? Habla del proyecto a Vicente de Paul, que le contesta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abUsted se debe a Nuestro Se\u00f1or y a su Santa Madre. Entr\u00e9guese a ellos y al <\/em><em>estado en que la han puesto, esperando que ellos indiquen que desean algu\u00ad<\/em><em>na otra cosa de usted.\u00bb <\/em>(C. 1, 79; S\u00edg. 1, 141.)<\/p>\n<p>La contestaci\u00f3n no satisface plenamente a Luisa de Marillac que ve las necesida\u00addes de las j\u00f3venes. Y se siente cada vez m\u00e1s apremiada a emprender lo que le parece ser voluntad de Dios. Vuelve, pues, a insistir con Vicente de Paul, que reacciona con bastante aspereza:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abSi su divina Majestad no le hace conocer de una forma inequ\u00edvoca que El quiere otra cosa de usted, no piense ni ocupe su esp\u00edritu en esa otra cosa&#8230; <\/em><em>Yo pensar\u00e9 en ello por los dos.\u00bb <\/em>(C. I, 62; S\u00edg. I, 126.)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abUsted busca convertirse en sierva de esas pobres muchachas, y Dios quie\u00adre que sea sierva suya&#8230; Le ruego, de una vez para siempre, que no piense <\/em><em>en ello.\u00bb <\/em>(C. I, 113; S\u00edg. I, 126.)<\/p>\n<p>No pensar en ello es muy dif\u00edcil, pero Luisa esperar\u00e1, aunque sin dejar de ayudar a las j\u00f3venes que van a verla, a pedirle consejo o que desean hacer algunos d\u00edas de retiro en su casa.<\/p>\n<p>Pasan los meses y Luisa pone en manos de Dios ese proyecto dif\u00edcil de realizar. Por fin, en agosto de 1633, Vicente de Paul, que termina sus Ejercicios espirituales, escribe a Luisa de Marillac:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abCreo que su Angel de la Guarda&#8230; ha comunicado con el m\u00edo a prop\u00f3sito <\/em><em>de la Caridad de sus j\u00f3venes, pues es cierto que me ha sugerido con fre\u00ad<\/em><em>cuencia su recuerdo y que he pensado seriamente en esa buena obra. Ha\u00adblaremos de ello, con la ayuda de Dios, el viernes o el s\u00e1bado.\u00bb <\/em>(C. 1, 21 7; S\u00edg. 1, 266.)<\/p>\n<p>Varias entrevistas de Vicente de Paul y de Luisa de Marillac van a desembocar en una decisi\u00f3n. La Se\u00f1orita acoger\u00e1 en su casa, en su propio domicilio, a algunas mu\u00adchachas. Se hace una selecci\u00f3n entre todas las que trabajan en las Caridades.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEntre tanto, convendr\u00eda darles a conocer que hay que observar el esp\u00edritu <\/em><em>de indiferencia. En fin, ser\u00e1 menester educarlas en el conocimiento de las <\/em><em>virtudes s\u00f3lidas.\u00bb <\/em>(C. 1, 218; S\u00edg. 1, 267.)<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son esas pocas muchachas escogidas por Vicente de Paul y la Se\u00f1orita Le Gras para ser las primeras piedras de esta nueva y original Cofrad\u00eda?<\/p>\n<p>Margarita Naseau no es ya de este mundo. Ha muerto de la peste en el mes de febrero anterior. La muerte de esta joven tan buena, tan bondadosa con los Pobres, ha sido como un signo para Vicente de Paul.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Joly responde con entusiasmo a esta llamada. Unidas a ella por el mismo amor a Dios y a los Pobres, va a encontrar a Juana, Nicolasa, Margarita y Micaela. Dios re\u00fane a personas muy diferentes para dar nacimiento en la Iglesia a una nueva forma de vida consagrada al servicio de los Pobres: a campesinas de car\u00e1cter rudo, que no saben leer y a una dama de la aristocracia francesa, de una exquisita sensibili\u00addad y una gran cultura.<\/p>\n<p>Mar\u00eda se siente feliz. Su fervor junto a los enfermos crece. A aquellas cinco pri\u00admeras, se han ido uniendo otras. En julio de 1634 son doce. Vicente de Paul las re\u00fane de vez en cuando para explicarles c\u00f3mo ser buenas siervas de Dios y de los Pobres.<\/p>\n<p>El 31 de julio de 1634, Vicente de Paul explica a las Hermanas el reglamento. Y, ioh sorpresa!, nombra en cada parroquia una Superiora. Mar\u00eda Joly es la primera extra\u00f1ada al verse escogida. Se convierte en la Superiora de Nicolasa, en la parro\u00adquia de San Salvador. De regreso a su casa, Mar\u00eda va meditando las palabras de Vi\u00adcente de Paul:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abComo la obediencia perfecciona todas nuestras obras, es necesario que <\/em><em>entre vosotras haya siempre una que ocupe el lugar de superiora.\u00bb <\/em>(C. IX; Conf. esp. n. 19.)<\/p>\n<p>Perfeccionar todas las cosas es permitir vivir a fondo y asegurar la autenticidad de la respuesta dada por la peque\u00f1a comunidad a la misi\u00f3n que Dios le ha confiado. Cada una de las comunidades locales tiene que insertarse dentro de la misi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, esa misi\u00f3n que contin\u00faa la de Cristo Redentor.<\/p>\n<p>Mar\u00eda se ve un poco agobiada por esa nueva responsabilidad. \u00bfSabr\u00e1 ella corres\u00adponder plenamente a los designios de Dios, al carisma confiado a la nueva comuni\u00addad? Se tranquiliza un poco porque Vicente de Paul ha dicho que la superiora cambia\u00adr\u00eda todos los meses. Pero la experiencia le har\u00e1 ver que la duraci\u00f3n de este cargo es mucho m\u00e1s larga. Mar\u00eda ser\u00e1 Hermana Sirviente en varias casas.<\/p>\n<p>Vicente de Paul, en efecto, tiene mucha confianza en Mar\u00eda. En octubre de 1635, la escoge para reemplazar a la Se\u00f1orita al frente de la peque\u00f1a comunidad del Hospi\u00adtal General \u2014el H\u00f3tel-Dieu\u2014. Las Hermanas se inquietan por el cambio de direcci\u00f3n. El Se\u00f1or Vicente le dice a Luisa que vaya de vez en cuando por el Hospital:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abpara lograr que poco a poco se acostumbre Man\u00e1 a esas j\u00f3venes y esas <\/em><em>j\u00f3venes a Mar\u00eda\u00bb. <\/em>(C. I, 300; S\u00edg. I, 334.)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la Se\u00f1ora Goussault se preocupa por este cambio. \u00bfC\u00f3mo va a poder asumir semejante responsabilidad una joven campesina sin letras?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abHe hablado con la Se\u00f1ora Goussault. Dice que Mar\u00eda no har\u00e1 la oraci\u00f3n ni har\u00e1 que se de cuenta de ella como hasta ahora han hecho. Pero no impor\u00ad<\/em><em>ta. Usted podr\u00e1 verla de vez en cuando <\/em>(y orientarla).\u00bb (C. I, 301; S\u00edg. I, 335.)<\/p>\n<p>Vicente de Paul mantiene las decisiones tomadas, pero pide a Luisa que siga a las Hermanas, que las acompa\u00f1e, que vaya a visitarlas a sus casas. Sabe muy bien que pueden surgir dificultades de toda clase porque este nuevo modo de vida no siempre es comprendido.<\/p>\n<p>En el Hospital General, Mar\u00eda tiene dificultades con una Hermana oriunda de Nor\u00admand\u00eda. Le parece que su conducta no es la de una Hija de la Caridad. As\u00ed se lo dice al Se\u00f1or Vicente quien llama a dicha Hermana. Luisa de Marillac, que est\u00e1 pasando visi\u00adta en Gournay, recibe una carta de Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; la joven de la Se\u00f1orita Viole que se ha puesto con ellas <\/em>(con las Herma\u00adnas del Hospital) <em>las escanda\/iza por su modo de portarse con los mucha\u00ad<\/em><em>chos que vienen a verla&#8230; Ayer la mand\u00e9 llamar para decirle que no hiciese <\/em><em>entrar a los muchachos en la casa; pero ella no lo tom\u00f3 a bien y me dijo que <\/em><em>prefer\u00eda marcharse\u00bb. <\/em>(C. I, 328; S\u00edg. I, 355.)<\/p>\n<p>Desde los primeros a\u00f1os, se les explica a las Hermanas con toda claridad las exi\u00adgencias de una vida consagrada, completamente entregada a Dios. La obediencia per\u00adfecciona todas las cosas. La castidad es se\u00f1al del amor de preferencia que se tiene a Dios. La vida de oraci\u00f3n sostiene la vida de servicio. No se desarrolla con tanta ampli\u00adtud la pobreza, porque las j\u00f3venes son naturalmente pobres y no se asombran ante las palabras de Vicente de Paul:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; hay que despojarse de todo y no tener nada propio&#8230; fiaos siempre de la <\/em><em>Providencia\u00bb. <\/em>(C. IX, 11; Conf. esp. n. 30.)<\/p>\n<p>Conforme se van presentando las necesidades de las parroquias, los Fundadores piden a Mar\u00eda que vaya a prestar servicio a diferentes lugares: a San Pablo, a San Ger\u00adm\u00e1n de Auxerre. El entusiasmo de Mar\u00eda, su alegr\u00eda en medio de su trabajo, impresionan a su hermana menor Gilita, que expresa su deseo de ser, ella tambi\u00e9n, Hija de la Caridad. Vicente de Paul pregunta a Luisa de Marillac, el 4 de febrero de 1640:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; \u00bfQu\u00e9 podemos hacer con la hermana de Mar\u00eda, de San Germ\u00e1n, que es <\/em><em>tartamuda? Parece buena chica, pero no s\u00e9 si tiene muchos \u00e1nimos. Su <\/em><em>buena hermana nos pide con insistencia que la admitamos.\u00bb <\/em>(C. II, 1 9; S\u00edg. II, 20.)<\/p>\n<p>En atenci\u00f3n a su hermana, de quien se f\u00edan, los Fundadores reciben a Gilita en la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<h2><strong>Misi\u00f3n en Sedan<\/strong><\/h2>\n<p>En 1640, la duquesa de Bouillon insta al Se\u00f1or Vicente para que establezca una Caridad en Sedan y para que env\u00ede all\u00ed a una Hermana que se cuide de servir a los Po\u00adbres. En vista de que la respuesta se hace esperar, la duquesa se vale de un sacerdote para que apoye su petici\u00f3n.<\/p>\n<p>Vicente de Paul consulta a Luisa de Marillac sobre la posibilidad de dar una res\u00adpuesta afirmativa a esta llamada:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLe env\u00edo una carta que me ha escrito un buen sacerdote de Sedan. Vea us\u00ad<\/em><em>ted si le podemos enviar alguna Hermana que valga la pena. Se trata de una cristiandad nueva. El se\u00f1or duque y la se\u00f1ora duquesa son cat\u00f3licos desde hace poco. Hace noventa a\u00f1os la herej\u00eda estableci\u00f3 su trono en aquel princi\u00adpado.\u00bb <\/em>(C. II, 131; S\u00edg. II, 109.)<\/p>\n<p>El principado de Sedan, peque\u00f1o Estado independiente en el norte de Francia, era desde 1555 uno de los centros del protestantismo. El duque de Bouillon, a pesar de la decisi\u00f3n tomada por sus abuelos, decidi\u00f3 hacerse cat\u00f3lico y, en 1634, abjur\u00f3 el protestantismo. Su mujer quiso que los protestantes viesen c\u00f3mo la Iglesia Cat\u00f3lica se ocupaba realmente de los pobres, los socorr\u00eda y evangelizaba. Con tal fin, se dirige a Vicente de Pa\u00fal. \u00bfIban a poder los Fundadores dar una respuesta afirmativa a tal petici\u00f3n? Socorrer a los pobres, evangelizarlos, es sin duda \u00abel designio de Dios\u00bb so\u00adbre la peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda. Pero \u00bfes prudente enviar una Hermana fuera de las fronte\u00adras del Reino de Francia, en pa\u00eds protestante?<\/p>\n<p>La audacia del Se\u00f1or Vicente se f\u00eda de la Providencia de Dios, no puede resistir a su llamada y a la de los pobres. El 1 de noviembre de 1640, la decisi\u00f3n queda toma\u00adda. Lo que hace falta ahora es encontrar una Hermana adecuada: capaz de vivir lejos de Par\u00eds, con una fe s\u00f3lida, competente para el cuidado de los enfermos. La elecci\u00f3n recae en Mar\u00eda Joly. Pero sacarla de San Germ\u00e1n de Auxerre no va a ser cosa f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Las Se\u00f1oras est\u00e1n contentas con ella, aprecian su competencia y es seguro que no la dejar\u00e1n marchar si no se la reemplaza por otra que sepa preparar los remedios. El Se\u00ad\u00f1or Cura insiste en el mismo sentido. Vicente de Paul encomienda a la Se\u00f1orita que vea c\u00f3mo realizar este cambio dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; le toca a usted ver c\u00f3mo puede retirarse a esta Hermana y a qui\u00e9n po\u00ad<\/em><em>ner en su lugar&#8230; Disponga usted cuanto antes, por favor, la elecci\u00f3n de la <\/em><em>Hermana y su env\u00edo para poder retirar a Mar\u00eda y hacer que empiece su reti\u00ad<\/em><em>ro para que pueda marcharse el lunes pr\u00f3ximo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Me da verg\u00fcenza pensar el tiempo que llevamos haciendo esperar a esta <\/em><em>buena se\u00f1ora de Sedan\u00bb. <\/em>(C. II, 1 57; S\u00edg. II, 129.)<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, Mar\u00eda est\u00e1 en la Casa Madre, en el pueblo de La Chapelle. Se prepara con unos d\u00edas de retiro a su nueva misi\u00f3n. Luisa de Marillac procura prever lo necesario para el viaje, as\u00ed como los medios de subsistencia en Sedan. La se\u00f1ora du\u00adquesa ha prometido abonar con regularidad una retribuci\u00f3n, adem\u00e1s, Mar\u00eda podr\u00e1 continuar haciendo en Sedan lo que hac\u00eda en Par\u00eds aprovechando el tiempo que el servicio de los pobres le dejaba libre: trabajar para ganarse la vida.<\/p>\n<p>Pero Luisa no puede desechar una gran preocupaci\u00f3n. \u00bfNo es una imprudencia dejar marchar sola a Mar\u00eda? Puede ponerse enferma, encontrarse en el camino con malas personas. \u00bfNo ser\u00eda esto motivo para desanimarla, tan sola, lejos de Par\u00eds?&#8230; La Se\u00f1orita propone a Vicente de Pa\u00fal darle una compa\u00f1era:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab&#8230; Yo <em>hab\u00eda pensado, Se\u00f1or, si le parece a usted bien, darle por compa\u00f1era <\/em><em>a Sor Clara, la gruesa&#8230; Es de un car\u00e1cter bastante d\u00f3cil y creo que las dos <\/em><em>estar\u00e1n bien juntas. &#8230; La Hermana que le propongo para ir con Mar\u00eda Joly <\/em><em>sabe leer, y no as\u00ed \u00e9sta. Podr\u00eda llevar la escuela para las ni\u00f1as peque\u00f1as po\u00ad<\/em><em>bres. Si su caridad pensase en otra, haga el favor de dec\u00edrmelo para ver si <\/em><em>hay medio de dar una compa\u00f1era a nuestra buena Sor Mar\u00eda.\u00bb <\/em>(L. 36 bis, 9-2-1641.).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Vicente acepta la propuesta de Luisa de Marillac y unos d\u00edas despu\u00e9s marchan las dos Hermanas. Llevan una carta para la se\u00f1ora duquesa de Bouillon, car\u00adta escrita por Vicente de Paul pero le\u00edda y corregida por la Se\u00f1orita. Para gastos de viaje y primeras necesidades, se les han entregado 20 escudos, y como quiera que los caminos no ofrecen mucha seguridad, ocultan cuidadosamente esa suma entre sus ropas.<\/p>\n<p>Desde este momento, una correspondencia regular va a establecerse entre Se\u00addan y Par\u00eds:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abAqu\u00ed tiene una carta de nuestra buena Hermana de Sedan&#8230; Les he le\u00eddo a <\/em><em>nuestras Hermanas todo lo que pod\u00eda servirles de est\u00edmulo al ver su ejem\u00ad<\/em><em>plo.\u00bb <\/em>(L. 67, 7-8-1641.)<\/p>\n<p>Pero de esta correspondencia s\u00f3lo un fragmento de una carta de Mar\u00eda Joly ha llegado hasta nosotros. En dicha carta, del 22 de agosto de 1652, Mar\u00eda hace la des\u00adcripci\u00f3n de su vida en Sedan, regi\u00f3n arruinada por varios a\u00f1os de guerra, m\u00faltiples in\u00advasiones y repetidos pillajes y saqueos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abY <em>nosotras, gracias a Dios, tenemos cierto bienestar, porque hemos empe\u00ad<\/em><em>zado una peque\u00f1a granja: tenemos tres vacas, gallinas y (con perd\u00f3n) dos <\/em><em>cerdos. Cuando he visto todas las pobres aldeas devastadas, he comprado todo esto porque el mayor consuelo que podemos tener es el de poder dar. <\/em><em>Este dinero me ha venido por gracia de Dios y lo he empleado en esto para <\/em><em>tratar de sustentar a los pobres; y mi Dios me conceda la gracia de no tener <\/em><em>nunca dinero si quisiera hacer mal uso de <\/em>\u00e9l.\u00bb (Archivos H H. Caridad.)<\/p>\n<p>Mar\u00eda expresa tambi\u00e9n a Luisa de Marillac sus dificultades personales, las que le acarrea su car\u00e1cter un tanto rudo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abDios m\u00edo, y \u00a1de qu\u00e9 me sirve estarme quejando siempre! Pero no puedo <\/em><em>impedirme de hacerlo; mientras est\u00e9 en el mundo, me estar\u00e9 quejando. Dios <\/em><em>m\u00edo, y una vez que lo he dicho todo, me consuelo al pensar que hay mucha gente que sufre m\u00e1s que nosotras.\u00bb <\/em>(idem.)<\/p>\n<p>Esas quejas y protestas reiteradas de Mar\u00eda y sus reacciones vivas, no han facili\u00adtado la relaci\u00f3n con su compa\u00f1era. Clara regresa a Par\u00eds. La sustituye Gilita, su propia hermana, ya que <em>\u00absolamente ella pod\u00eda acomodarse con la manera de ser de Sor Mar\u00eda&#8230;\u00bb. <\/em>(C. V, 259; S\u00edg. V, 235.)<\/p>\n<p>A pesar de ese dif\u00edcil car\u00e1cter suyo, la se\u00f1ora duquesa, los habitantes de Sedan y los pobres de las aldeas, aprecian los servicios prestados por Sor Mar\u00eda. Pero tanto Vicente de Paul como la Se\u00f1orita est\u00e1n preocupados por tenerla tanto tiempo lejos de Par\u00eds, de la Casa Madre. Es verdad que los Sacerdotes de la Misi\u00f3n, establecidos en Sedan en 1643, le aportan su ayuda espiritual.<\/p>\n<p>Durante el largo per\u00edodo de la guerra, no hab\u00eda sido posible pensar en un cambio de destino para Sor Mar\u00eda. Vuelta la paz, en 1654, se la llama a Par\u00eds, y la negativa que opone sorprende mucho a los Fundadores.<\/p>\n<h2><strong>Una dura y larga tentaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Mar\u00eda Joly lleva 13 a\u00f1os en Sedan. Le ha tocado vivir tiempos dif\u00edciles en los que se han sucedido pillajes, devastaciones, hambre, matanzas&#8230; causas de mucho sufri\u00admiento para los Pobres.<\/p>\n<p>En 1654, los Fundadores piensan en llamar a Mar\u00eda a Par\u00eds. Luisa de Marillac le escribe en septiembre y queda sorprendida por la negativa de Mar\u00eda a marchar de Sedan.<\/p>\n<p>A su vez, el Se\u00f1or Vicente expresa su asombro:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda ha vivido hasta ahora con tanta sumisi\u00f3n, que no se ha visto nada semejante.\u00bb <\/em>(Coste V, 207; S\u00edg. V, 1 88.)<\/p>\n<p>Y en la conferencia del 9 de octubre, habla del pecado de esc\u00e1ndalo, insistiendo en la gravedad de este pecado cuando las que lo cometen son Hermanas antiguas, que llevan en la Compa\u00f1\u00eda 10, 14 \u00f3 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abiAh Salvador! \u00a1Cu\u00e1nto mal hacen! iDe modo que son Hermanas que lle\u00ad<\/em><em>van aqu\u00ed tanto tiempo y, no obstante, son todav\u00eda tan inmortificadas! <\/em><em>\u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 desgracia podr\u00eda ser suficiente para castigar a esas per\u00ad<\/em><em>sonas que causan tales des\u00f3rdenes&#8230;\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El Se\u00f1or Vicente insiste con fuerza viendo en ello la ruina de la Compa\u00f1\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; hac\u00e9is lo posible para que nadie quiera venir ya a la Compa\u00f1\u00eda, para <\/em><em>que tantas almas santas que hay en el mundo con deseos de entregarse <\/em><em>al servicio de los Pobres, dejen de pensar en venir a esta Casa, por el <\/em><em>mal olor que sale de ella; y si vienen, Dios permitir\u00e1 en castigo de vues\u00ad<\/em><em>tros esc\u00e1ndalos que no sean Hermanas buenas para nada, y esta hermo\u00ad<\/em><em>sa Compa\u00f1\u00eda que Dios ha formado para S\u00ed empezar\u00e1 a llenarse con no <\/em><em>s\u00e9 qu\u00e9 clase de personas que, en vez de obrar bien, lo estropear\u00e1n todo, <\/em><em>desedificar\u00e1n al pr\u00f3jimo, tratar\u00e1n mal a los Pobres y no se preocupar\u00e1n <\/em><em>de guardar las Reglas. Y al final, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1? Se derrumbar\u00e1 la Compa\u00ad<\/em><em>\u00f1\u00eda&#8230;\u00bb <\/em>(Coste X, 23; S\u00edg. IX\/2, 673; Conf. esp. n\u00fam. 1216).<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00e1 llegado el eco de esta conferencia a Mar\u00eda? El caso es que reflexiona en la actitud que ha adoptado. Est\u00e1 pesarosa de no haber obedecido, pero no quiere de\u00adjarlo ver ni desdecirse abiertamente. Y para salir de la situaci\u00f3n, se le ocurre un expe\u00addiente: proclama muy alto que ir\u00e1 a Par\u00eds si el mismo Se\u00f1or Vicente se lo ordena.<\/p>\n<p>Entonces, interviene el Se\u00f1or Vicente. Con prudencia, env\u00eda la carta al Superior de los Sacerdotes de la Misi\u00f3n de Sedan:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLe env\u00edo la carta que escribo a Sor Mar\u00eda, abierta; usted har\u00e1 el favor de <\/em><em>cerrarla y se encargar\u00e1 de que se la entreguen; se las arreglar\u00e1 tambi\u00e9n <\/em><em>usted, ya personalmente, ya por medio de quienes inspiren confianza a <\/em><em>Sor Mar\u00eda, para que regrese por la primera diligencia. Y como tiene un <\/em><em>esp\u00edritu menos d\u00f3cil y sumiso y un car\u00e1cter dif\u00edcil, es posible que no lo haga, de tal manera est\u00e1 apegada al lugar donde se encuentra&#8230;\u00bb <\/em>(Cos\u00adte V, 207; S\u00edg. V, 188.)<\/p>\n<p>Esta vez, Mar\u00eda obedece con toda prontitud. Recoge sus cosas y llega a Par\u00eds ha\u00adcia el 10 de noviembre. Se la acoge con alegr\u00eda y con un suspiro de alivio.<\/p>\n<p>Pero la pobre Mar\u00eda tropieza con muchas dificultades <em>\u00abpara acostumbrarse a las pr\u00e1cticas de la Casa\u00bb <\/em>(Coste XIII, 725; S\u00edg. X, 844). Por su esp\u00edritu desfilan sin cesar todos los pobres que ha dejado en Sedan; se pregunta qu\u00e9 har\u00e1 su hermana sola. \u00bfSe le habr\u00e1 ocurrido ir a visitar a aquel pobre hombre aislado? \u00bfHabr\u00e1 llevado los huevos de las gallinas a los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos que se mueren de hambre? \u00bfSe acordar\u00e1 de ha\u00adcer la matanza del cerdo? iQu\u00e9 estar\u00e1 pensando la Se\u00f1ora Duquesa de Bouillon de su marcha!&#8230;<\/p>\n<p>Y la tentaci\u00f3n va en aumento, toma forma cada vez m\u00e1s clara. Mar\u00eda no puede resistir. Es preciso que vuelva a Sedan; no tendr\u00eda que haber marchado de all\u00e1 para venirse a Par\u00eds. El lunes 16 de noviembre, coge sus bultos y sin decir nada a nadie, sale de la Casa Madre. Se dirige hacia la Plaza de la Grava. All\u00ed tomar\u00e1 la diligen\u00adcia de Sed\u00e1n.<\/p>\n<p>El aire es fr\u00edo en este mes de noviembre y Mar\u00eda va deprisa. Para ella no son pro\u00adblema las calles de Par\u00eds: las conoce muy bien por haberlas recorrido muchas veces cuando, anta\u00f1o, serv\u00eda a los enfermos. De pronto, ve la iglesia de San Salvador. Y se acuerda de Margarita Naseau, tan buena, tan caritativa. \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Margarita si la vie\u00adra escaparse as\u00ed?&#8230;<\/p>\n<p>Ahora pasa delante de San Nicol\u00e1s \u00abde los Campos\u00bb. La Se\u00f1ora Le Gras le cont\u00f3 una vez la Luz de Pentecost\u00e9s que recibi\u00f3 en esta iglesia. Mar\u00eda siente que el coraz\u00f3n se le salta del pecho. \u00bfSer\u00e1 posible que abandone esta Compa\u00f1\u00eda a cuya fundaci\u00f3n se ha visto asociada? Acelera el paso como para olvidar todo&#8230;<\/p>\n<p>Y a lo lejos distingue ahora la aguja del campanario de San Pablo. iCu\u00e1ntos re\u00adcuerdos! Los enfermos servidos en esta parroquia se agolpan a su mente. Le parece estar viendo el entusiasmo, el fervor con que entonces obraba, iqu\u00e9 feliz era sirviendo a los miembros de Jesucristo!<\/p>\n<p>Llegada a la Plaza de la Grava, Mar\u00eda se sienta y se pone a reflexionar, a ordenar la mara\u00f1a de sus pensamientos. Est\u00e1 agotada&#8230; Pasan las horas y la llamada de Dios se hace cada vez m\u00e1s apremiante. Siente con tenacidad el deseo de volver a Sedan&#8230;, pero, poco a poco, va abriendo su coraz\u00f3n a la acci\u00f3n de la gracia y poco a poco tam\u00adbi\u00e9n, van renaciendo en ella la paz y la serenidad. No, no se subir\u00e1 a la diligencia de Sedan. Se levanta, echa su hatillo al hombro y empieza a recorrer a la inversa el camino que acaba de hacer.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en la Casa Madre reina la consternaci\u00f3n. Las Hermanas que han visto salir a Mar\u00eda se lo han avisado a la Se\u00f1orita, quien participa su dolor al Se\u00f1or Vi\u00adcente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa buena Sor Mar\u00eda de Sedan nos dej\u00f3 ayer por la tarde sin decirnos <\/em><em>adi\u00f3s; se ha llevado su paquete&#8230; Quiz\u00e1 fuera f\u00e1cil encontrarla en la dili\u00adgencia, si a su caridad le pareciera bien que se mandara a alguien. Temo, sin embargo, que aun cuando fueran las Hermanas, no tengan bastante fuerza moral para detenerla.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Y Luisa de Marillac se imagina ya a Mar\u00eda de vuelta a Sedan queri\u00e9ndose hacer cargo de nuevo de la direcci\u00f3n de la casa, o qui\u00e9n sabe si queriendo tomar en prove\u00adcho suyo los bienes de la Comunidad. Insiste ante el Se\u00f1or Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; mi Muy Honorable Padre, pienso ser\u00eda necesario escribir cuanto an\u00ad<\/em><em>tes a Sedan para avisarles lo que tienen que hacer si se presenta en su <\/em><em>antigua casa, porque temo que quiera ir a sacar provecho, vendiendo <\/em><em>cuanto pueda para hacerse con una bonita cantidad\u00bb <\/em>(Escr. Esp. C. 418 &#8211; nov. 1654.)<\/p>\n<p>Ya de anochecido, alguien llama a la puerta de la casa del arrabal San Dionisio. La sorpresa de la portera es grande al encontrarse con Mar\u00eda. Luisa la recibe emocio\u00adnada.<\/p>\n<p>Ya al d\u00eda siguiente, Mar\u00eda entra de ejercicios espirituales, con otras Hermanas. Si\u00adgue luchando contra \u00absu tentaci\u00f3n\u00bb. El Se\u00f1or Vicente aprecia la intensidad del com\u00adbate y avisa al Superior de los Sacerdotes de la Misi\u00f3n de Sedan, Juan Martin:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abMar\u00eda est\u00e1 al presente haciendo ejercicios. Pero como su esp\u00edritu es <\/em><em>bastante ligero, se puede temer que la tentaci\u00f3n de regresar a Sedan <\/em><em>vuelva a apoderarse de ella\u00bb <\/em>(Coste V, 224; S\u00edg. V, 202).<\/p>\n<p>Durante los ejercicios, Mar\u00eda habla confiadamente con la Se\u00f1orita. Se confiesa con el Se\u00f1or Vicente y renueva su resoluci\u00f3n de ser y morir Hija de la Caridad. El 28 de noviembre, el Se\u00f1or Vicente escribe nuevamente a Juan Martin:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abSor Mar\u00eda est\u00e1 decidida por ahora a no pensar m\u00e1s en Sedan. No s\u00e9 si <\/em><em>se mantendr\u00e1 firme en esta resoluci\u00f3n. Le pido a Nuestro Se\u00f1or que le <\/em><em>conceda esta gracia\u00bb <\/em>(Coste V, 234; S\u00edg. V, 214).<\/p>\n<p>En Sedan, a las Se\u00f1oras de la Caridad no les ha gustado la marcha de Mar\u00eda Joly. Sor Juana Cristina Pr\u00e9vost, que debe reemplazarla, no acaba de llegar porque se ha detenido en Montmirail a visitar a las Hermanas. All\u00ed sigue sola Sor Gilita y no da abasto a todo.<\/p>\n<p>Primero, la Se\u00f1ora de Chas y luego la Se\u00f1orita de Santeuil escriben directamente a Mar\u00eda. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo en Par\u00eds? \u00bfEs forzosamente necesario que dependa del Se\u00f1or Vicente y de la Se\u00f1orita Le Gras? Ella puede servir perfectamente a los pobres fuera de la Compa\u00f1\u00eda. Las Se\u00f1oras se ofrecen a mantenerla si regresa a Sedan.<\/p>\n<p>Tentaci\u00f3n para Mar\u00eda Joly y tentaci\u00f3n de todos los tiempos: \u00bfPor qu\u00e9 atarse a la Compa\u00f1\u00eda para servir a los pobres? \u00bfPor qu\u00e9 tener que vivir en comunidad para hacer ese servicio?<\/p>\n<p>Luisa de Marillac ve la lucha de Mar\u00eda. En diciembre, escribe al Se\u00f1or Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa Se\u00f1ora de Chas&#8230; no deja de apremiar&#8230;; sin embargo, Sor Mar\u00eda se <\/em><em>ha mantenido fiel&#8230;, aunque sigue teniendo el deseo de volver all\u00e1, pero <\/em><em>trata de moderarlo&#8230;\u00bb <\/em>(Esc. Esp. Carta 420 &#8211; dicbre. 1654).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Vicente est\u00e1, pues, al corriente de la insistencia de las Se\u00f1oras de la Ca\u00adridad; \u00e9l mismo ha recibido una carta de la Se\u00f1orita de Santeuil. Habla de ello con Juan Martin:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa Se\u00f1orita de Santeuil me ha escrito dici\u00e9ndome que les volvamos a <\/em><em>mandar a Sor Mar\u00eda, pero no es conveniente. Es norma de esta Compa\u00ad<\/em><em>\u00f1\u00eda cambiar con frecuencia a las Hermanas, porque de lo contrario, se <\/em><em>deterioran al apegarse demasiado a ciertos lugares y a ciertas personas\u00bb <\/em>(Coste V, 244; S\u00edg. V, 222.)<\/p>\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s, manda Juan Martin la carta destinada a la Se\u00f1orita de San\u00adteuil:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abMe extra\u00f1a c\u00f3mo esta buena Se\u00f1orita entra en la pasi\u00f3n de Mar\u00eda. <\/em><em>Pienso que lo hace movida por su esp\u00edritu de compasi\u00f3n, pero en este <\/em><em>caso ser\u00eda mucho m\u00e1s perjudicial que provechoso para esta pobre Her\u00ad<\/em><em>mana\u00bb <\/em>(Coste V, 248; S\u00edg. V, 225).<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n del Se\u00f1or Vicente no logra calmar a las Se\u00f1oras, que contin\u00faan insistiendo. La misma duquesa de Bouillon va a instar a Mar\u00eda que vuelva a Sedan, y de nuevo tenemos a la pobre Hermana dividida entre dos sentimientos: mucho le debe a la Se\u00f1ora duquesa que tan buena ha sido con ella mientras ha estado en sus tierras; pero, por otra parte, no olvida aquel 29 de noviembre de 1633 en que se com\u00adprometi\u00f3 con otras j\u00f3venes a servir a Dios y a los pobres. \u00bfPodr\u00e1 ser fiel a esa llama\u00adda de Dios si abandona la Compa\u00f1\u00eda? \u00bfQu\u00e9 testimonio dar\u00eda si volviera a Sedan a ser\u00advir a los pobres por su cuenta?<\/p>\n<p>La lucha es \u00e1spera, dura, dolorosa, a veces traidora&#8230; En mayo de 1655, acaba con la resistencia f\u00edsica de Mar\u00eda, que cae enferma. Luisa la encomienda a las oracio\u00adnes de B\u00e1rbara Angiboust:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abTenemos aqu\u00ed a Sor Mar\u00eda Joly gravemente enferma; la encomiendo a <\/em><em>sus oraciones\u00bb <\/em>(Esc. Esp. C. 436 &#8211; 30-5-1 655).<\/p>\n<p>En el Consejo de la Compa\u00f1\u00eda del 27 de julio de 1656, se estudia detenidamente el caso de Mar\u00eda Joly. Es posible que al salir de su larga enfermedad, Mar\u00eda pidiera perd\u00f3n de su falta, del esc\u00e1ndalo dado y expresara su deseo de renovar su entrega a Dios, segura de obtener el perd\u00f3n de los Fundadores y de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Reconciliada con Dios y consigo misma, Mar\u00eda vuelve a su primer fervor; por su fidelidad a las Reglas, por su obediencia a los Superiores, quiere hacer olvidar los a\u00f1os tormentosos.<\/p>\n<p>Una Hermana mayor (de la 4. edad), despu\u00e9s de haber meditado la vida de Ma\u00adr\u00eda Joly, escrib\u00eda, en julio de 1984, a sus compa\u00f1eras j\u00f3venes, de Suiza:<\/p>\n<p>\u00abLas buenas, generosas y sinceras disposiciones de los comienzos no impiden a nuestra naturaleza hacerse presente al galope. Todas tenemos experiencia de ello.<\/p>\n<p>Adaptarse, aceptar los acontecimientos, las dificultades, los cambios de destino, los deseos de los Superiores, no supone perder la propia personalidad. Ser veraz, es ser una misma, sin \u00abmaquillaje\u00bb, con las propias cualidades y los propios defectos. Es un consuelo para nosotras contemplar as\u00ed a nuestras primeras Hermanas. La voca\u00adci\u00f3n no hace de nosotras seres excepcionales. Al igual que a nuestras primeras Her\u00admanas, lo que nos transforma poco a poco es nuestro acercamiento a Dios. La voca\u00adci\u00f3n requiere una respuesta constante a una constante llamada. Dios es fiel\u00bb (\u00abLe Lien\u00bb -bolet\u00edn de la Provincia de Suiza).<\/p>\n<h2><strong>La erecci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p>Dios hab\u00eda escogido a Mar\u00eda Joly como una de las primeras piedras de la Compa\u00ad\u00f1\u00eda. Y le iba a conceder el gozo de hallarse presente en otros acontecimientos impor\u00adtantes de la vida de dicha Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>El 18 de enero de 1655, el Cardenal de Retz firmaba en Roma la aprobaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad. El 8 de agosto siguiente, el Se\u00f1or Vicente reu\u00adn\u00eda en la Casa Madre a las Hermanas de Par\u00eds. Ante las 41 que est\u00e1n presentes, lee emocionado el acta de aprobaci\u00f3n. Luisa de Marillac escucha con j\u00fabilo y gran alivio la \u00faltima parte:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00ab&#8230; por las presentes le <\/em>(a Vicente de Paul) <em>confiamos y encomendamos <\/em><em>el gobierno y direcci\u00f3n de dicha Sociedad y Cofrad\u00eda, mientras \u00e9l viva, y <\/em><em>despu\u00e9s de su muerte, a sus sucesores <\/em>(en el cargo de) <em>superiores ge\u00ad<\/em><em>nerales de dicha Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb <\/em>(Coste XIII, 572; S\u00edg. X, 713).<\/p>\n<p>En 1645, cuando se hizo la primera petici\u00f3n de aprobaci\u00f3n, el Se\u00f1or Vicente no se hab\u00eda atrevido a pedir para sus sucesores la direcci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, que hab\u00eda quedado colocada bajo la dependencia del Arzobispo de Par\u00eds. Pero Luisa de Marillac no hab\u00eda dejado de insistir para que la cosa se hiciera. Habi\u00e9ndose perdido la primera aprobaci\u00f3n (no se sabe por qui\u00e9n ni c\u00f3mo) Luisa de Marillac pudo por fin conseguir lo que se presentaba a su esp\u00edritu como una necesidad para el futuro de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la lectura del acta de aprobaci\u00f3n y de las Reglas, el Se\u00f1or Vicente procedi\u00f3 on solemnidad a la erecci\u00f3n oficial de la Compa\u00f1\u00eda (cosa que hasta enton\u00adces no se hab\u00eda hecho).<\/p>\n<p>En un gran pergamino, se expone brevemente el origen de la Compa\u00f1\u00eda, 25 a\u00f1os antes, su reconocimiento por el Arzobispo de Par\u00eds, su extensi\u00f3n en el Reino de Fran\u00adcia y en Polonia. El Se\u00f1or Vicente hace uso de su poder para nombrar Superiora Ge\u00adneral \u2014Se\u00f1orita Le Gras\u2014 y tres Oficiales (o Consejeras): Juliana Loret, Asistenta; Maturina Gu\u00e9rin, Tesorera; Juana Gressier, Despensera.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, cada una de las Hermanas presentes se acerca a estampar su fir\u00adma en el pergamino. T\u00edmidamente, Mar\u00eda Joly llega la duod\u00e9cima. Empieza a escribir: <strong>M&#8230; <\/strong>Pero su mano tiembla: si hubiera cedido a la tentaci\u00f3n, no se encontrar\u00eda ah\u00ed en ese momento. Emocionada, no es capaz de dominar la pluma y echa un gran borr\u00f3n de tinta. No obstante, se serena y con ancha caligraf\u00eda firma su nombre.<\/p>\n<p>Las que no saben escribir, firman con una cruz, junto a la cual la secretaria escri\u00adbe su nombre. El Se\u00f1or Vicente, en su humildad, ha tenido empe\u00f1o en firmar el \u00falti\u00admo. A las firmas de las presentes siguen los nombres de las ausentes, que se inscri\u00adben como para manifestar que, de coraz\u00f3n, ellas tambi\u00e9n firman el acta de erecci\u00f3n. Es \u00e9sta la primera relaci\u00f3n oficial de miembros de la Compa\u00f1\u00eda. Pero la memoria les ha fallado un poco a las secretarias: se pueden constatar numerosos olvidos, tales como Juana Delacroix y su hermana Renata, Francisca Manceau, que hab\u00eda de morir v\u00edctima de su abnegaci\u00f3n en Calais en 1658; Mar\u00eda Gaudoin, que estaba en Los Alluets, etc. A los 101 nombres inscritos habr\u00eda que a\u00f1adir unos 25 \u00f3 30 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Con mucho fervor se une Mar\u00eda Joly a la s\u00faplica final que hace el Se\u00f1or Vicente, pidiendo a Dios y a la Sant\u00edsima Virgen la perseverancia para todas las presentes y las ausentes.<\/p>\n<h2><strong>La recopilaci\u00f3n y redacci\u00f3n definitiva de las Reglas en 1672<\/strong><\/h2>\n<p>Mar\u00eda Joly queda destinada en Par\u00eds. Esto le proporciona la alegr\u00eda de poder asis\u00adtir a las Conferencias del Se\u00f1or Vicente. El 27 de abril de 1659, puede dar su testi\u00admonio acerca de B\u00e1rbara Angiboust, fallecida unos meses antes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abPadre, yo estoy desde el comienzo del establecimiento de la Compa\u00f1\u00eda <\/em>(es decir: la conoc\u00ed desde que ingres\u00f3). <em>Lo que he podido advertir en ella <\/em><em>es que evitaba el trato con los hombres y que era muy alegre&#8230;\u00bb <\/em>(Cos\u00adte X, 647; Conf. esp. n\u00fam. 2247).<\/p>\n<p>En 1660, comparte la inmensa pena de todas las Hermanas: la peque\u00f1a Compa\u00ad\u00f1\u00eda ve desaparecer sucesivamente al Se\u00f1or Portail, a la Se\u00f1orita Le Gras y al Se\u00f1or Vicente.<\/p>\n<p>Margarita Ch\u00e9tif pasa a ser Superiora General y el Se\u00f1or Alm\u00e9ras ha sido el de\u00adsignado por el mismo Se\u00f1or Vicente para sucederle. El primer cometido que se im\u00adpondr\u00e1 ser\u00e1 el de conseguir de la Santa Sede la aprobaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda. El docu\u00admento se firma el 8 de junio de 1668, durante el Pontificado de Clemente IX.<\/p>\n<p>Su segundo cometido, se lo pide la nueva Superiora General, Maturina Gu\u00e9rin. Esta quiere poner remedio a un \u00abpeque\u00f1o desorden\u00bb. Es que las Hermanas han toma\u00addo la costumbre de copiar por su cuenta p\u00e1rrafos de las Reglas Comunes, de tal suer\u00adte que numerosos textos incompletos y desordenados circulan y se van multiplicando. Maturina Gu\u00e9rin ruega al Se\u00f1or Alm\u00e9ras que prepare un texto oficial. El Director, Se\u00ad\u00f1or Fournier, investiga los escritos del Se\u00f1or Vicente, de Luisa de Marillac, confronta las diversas copias. Con toda fidelidad, recoge todo y clasifica en cap\u00edtulos los diferen\u00adtes art\u00edculos.<\/p>\n<p>El 5 de agosto de 1672, el texto de las Reglas Comunes y Particulares est\u00e1 listo y es aprobado por el Superior General, P. Renato Alm\u00e9ras, y sellado con su sello. Treinta y ocho Hermanas avalar\u00e1n con su firma este acto. Entre ellas se halla presen\u00adte Mar\u00eda Joly, que a la saz\u00f3n es la Hermana Sirviente en la Parroquia de Santiago del Paso Alto, en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Son esas Reglas las que durante casi 300 a\u00f1os, todas las Hijas de la Caridad han le\u00eddo el 25 de cada mes.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Joly, testigo de todos estos acontecimientos fundacionales de la Compa\u00ad\u00f1\u00eda, tiene ahora cerca de 70 a\u00f1os, edad muy avanzada para aquella \u00e9poca. Sus fuer\u00adzas van declinando poco a poco, y el 3 de abril de 1675, marcha al encuentro de Aquel a quien ha amado y servido en los pobres, con el sudor de su frente y el esfuer\u00adzo de sus brazos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 29 de noviembre de 1633, Mar\u00eda Joly se embarca en una aventura extraordi\u00adnaria, al responder a la llamada de Dios y a la llamada de los Pobres. Se asocia con al\u00adgunas otras campesinas bajo &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391164,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[130,131,127],"class_list":["post-54494","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-hijas-de-la-caridad","tag-beauvais","tag-montmirail","tag-portail"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El 29 de noviembre de 1633, Mar\u00eda Joly se embarca en una aventura extraordi\u00adnaria, al responder a la llamada de Dios y a la llamada de los Pobres. Se asocia con al\u00adgunas otras campesinas bajo ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-10-27T01:30:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:05:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"33 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675)\",\"datePublished\":\"2011-10-27T01:30:54+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:05:47+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\"},\"wordCount\":6558,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Beauvais\",\"Montmirail\",\"Portail\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Hijas de la Caridad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\",\"name\":\"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2011-10-27T01:30:54+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:05:47+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos","og_description":"El 29 de noviembre de 1633, Mar\u00eda Joly se embarca en una aventura extraordi\u00adnaria, al responder a la llamada de Dios y a la llamada de los Pobres. Se asocia con al\u00adgunas otras campesinas bajo ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2011-10-27T01:30:54+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:05:47+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"33 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675)","datePublished":"2011-10-27T01:30:54+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:05:47+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/"},"wordCount":6558,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Beauvais","Montmirail","Portail"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Hijas de la Caridad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/","name":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2011-10-27T01:30:54+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:05:47+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/sor-maria-joly-1675\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Sor Mar\u00eda Joly (\u00bf\u00bf\u00bf-1675)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-hc.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-eaW","jetpack-related-posts":[{"id":129996,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/telon-de-fondo\/","url_meta":{"origin":54494,"position":0},"title":"Tel\u00f3n de fondo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"22\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Las vocaciones. A lo largo de esta biograf\u00eda, resalta c\u00f3mo la vida de Luisa de Marillac estuvo atrapa\u00adda por la existencia de la Compa\u00f1\u00eda. La Compa\u00f1\u00eda y Luisa se pertenecen. A trav\u00e9s de las Hijas de la Caridad, Luisa se meti\u00f3 en el mundo de los pobres y lleg\u00f3 a\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cartel","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/02\/cartel.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":113445,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-las-caridad-mujeres-consagradas\/","url_meta":{"origin":54494,"position":1},"title":"Las Hijas de las Caridad, mujeres consagradas","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/10\/2012","format":false,"excerpt":"La intenci\u00f3n directa que tiene Luisa de Marillac al escribirle una carta a la Madre Superiora de las cistercienses de Argenteuil es la de aclararle que las Hijas de la Caridad, igual que las benedictinas, tienen una vocaci\u00f3n divina que las introduce en una vida consagrada. Pero indirectamente a nosotros\u2026","rel":"","context":"En \u00abHijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/08\/logohijascaridad.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":129805,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/madurez-de-la-compania\/","url_meta":{"origin":54494,"position":2},"title":"Madurez de la Compa\u00f1\u00eda","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Nuevas fundaciones 1654 comienza en la vida de Luisa de Marillac con un grito suave: Necesitamos Her\u00admanas. Se las piden de todas partes y no las tiene. A ra\u00edz de la Fronda, entraban pocas j\u00f3\u00advenes. M\u00e1s triste y doloroso era darse cuenta de que \"despu\u00e9s de haber sido formadas ade\u00adcuadamente\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cartel","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/02\/cartel.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126682,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/al-servicio-de-los-pobres-ii\/","url_meta":{"origin":54494,"position":3},"title":"Al servicio de los pobres (II)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/02\/2024","format":false,"excerpt":"Informes juiciosos En Sannois, por ejemplo, es la tesorera la encargada de preparar el alimento de los pobres enfermos; si est\u00e1 muy cansada puede ser reemplazada de este servicio aportando una cantidad de dinero. Pero \u00e9sta no es la caridad del con\u00adtacto personal... Luisa lo deplora con raz\u00f3n, como tambi\u00e9n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":387215,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-la-caridad-2\/","url_meta":{"origin":54494,"position":4},"title":"Las Hijas de la Caridad","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"16\/03\/2016","format":false,"excerpt":"Evoluci\u00f3n de las Caridades Aunque las Caridades estaban fundadas desde 1617, los dos cantos las van a perfeccionar, acomod\u00e1ndolas a la realidad concreta de las se\u00f1oras de Paris y a los pobres de la ciudad. Sin cambiar ni el fin ni la naturaleza, las Caridades de Vicente de Pa\u00fal evolucionaron\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"HIjas-Caridad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/HIjas-Caridad-300x150.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":125956,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-la-caridad\/","url_meta":{"origin":54494,"position":5},"title":"Las Hijas de la Caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/12\/2013","format":false,"excerpt":"Evoluci\u00f3n de las Caridades Aunque las Caridades estaban fundadas desde 1617, los dos santos las van a perfec\u00adcionar, acomod\u00e1ndolas a la realidad concreta de las se\u00f1oras de Par\u00eds y a los pobres de la ciudad. Sin cambiar ni el fin ni la naturaleza, las Caridades de Vicente de Pa\u00fal evolucio\u00adnaron\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Santa Luisa de Marillac","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/09\/santaluisa3.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54494\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}