{"id":49129,"date":"2011-09-04T04:20:22","date_gmt":"2011-09-04T02:20:22","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=49129"},"modified":"2011-09-04T04:20:22","modified_gmt":"2011-09-04T02:20:22","slug":"castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/","title":{"rendered":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad"},"content":{"rendered":"<div><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/espiritualidad.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-49130\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/espiritualidad-300x275.jpg?resize=254%2C232\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"232\" \/><\/a>El carisma de los Fundadores consiste en la forma en que fueron invitados especialmente por Jesucristo a identificarse con El y proseguir su misi\u00f3n, o, m\u00e1s exactamente, a dejarle proseguir su propia misi\u00f3n de Verbo encarnado a trav\u00e9s de ellos y de sus disc\u00edpulos. S. Vicente, en su conferencia del 14 de febrero de 1659 \u2014por lo tanto al final de su vida y, por ello, habiendo alcan\u00adzado la plenitud de lo que podr\u00eda llamarse \u00absu espiritualidad\u00bb\u2014 dirige a los Misioneros esta expresi\u00f3n sorprendente a primera vista: \u00abPor su misericordia estamos prestos y obligados a practicar las m\u00e1ximas de Nuestro Se\u00f1or si no son contrarias al Instituto\u00bb.De hecho, no se puede decir m\u00e1s claramente que no todos los bautizados viven estas m\u00e1ximas en el mismo grado ni de la misma manera. Y es tanto m\u00e1s claro cuanto que esta frase viene corno conclusi\u00f3n de una conferencia sobre el esp\u00edritu de nuestra vocaci\u00f3n; es evidente que existe para nosotros una mane\u00adra espec\u00edfica de seguir a Jesucristo m\u00e1s de cerca y no ser\u00edamos fieles a lo que el Se\u00f1or, la Iglesia y los pobres esperan de nosotras si no estuvi\u00e9semos im\u00adpregnadas de este modo de ver a Jesucristo para imitarle cada vez mejor, en nuestra vida.Nuestra unidad de vida se centra, como ya hemos dicho, en Jesucristo, Manantial y Modelo de toda Caridad, a quien hemos de contemplar y servir con un amor sencillo y humilde en la persona de los pobres. Y a partir de esto es como hay que comprender la castidad, la pobreza y la obediencia de la Hija de la Caridad. Estos \u00abconsejos evang\u00e9licos\u00bb, como se les denomina tra\u00addicionalmente, han de vivirse en funci\u00f3n de nuestra vocaci\u00f3n propia. Lejos de minimizar sus exigencias al decir esto los situamos en su verdadero lugar y les damos su aut\u00e9ntica significaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Corno en todos los dem\u00e1s Institutos expresan fundamentalmente un <em>don <\/em><em>total <\/em>al nivel del poseer, del ser y del obrar. Pero este don total va a identificarnos cada vez mejor con Jes\u00fas como Evangelizador de los pobres y encontrarle mejor en los pobres en sencillez, humildad y caridad. Estos son los criterios b\u00e1sicos a los que hay que volver sin cesar para enjuiciar las exigencias propias de nuestra vocaci\u00f3n y sus modalidades en la Compa\u00f1\u00eda, seg\u00fan el esp\u00edritu de la misma. Tal es lo que dicen las Constituciones:<\/p>\n<p>\u00abPara seguir a Jesucristo m\u00e1s de cerca y prolongar su misi\u00f3n, las Hijas de la Caridad eligen vivir total y radicalmente los consejos evang\u00e9licos de castidad, pobreza y obediencia que les permite estar disponibles para el fin de la Compa\u00f1\u00eda: el servicio de Cristo en los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>El compromiso propiamente vicenciano implica esta vida de castidad, pobreza y obediencia y le confiere, a la vez, su matiz particular. Es esto tan cierto que S. Vicente precisa que se exige a las Hermanas desde su ingreso en la Compa\u00f1\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abSe podr\u00eda pensar, dice, por ejemplo, hablando de la pobreza, que s\u00f3lo las que han hecho los votos est\u00e1n obligadas a practicarla. Pero hay que saber, Hermanas, que est\u00e1is todas obligadas, las que han hecho los Votos y las que no los han hecho, porque las que vienen a la Compa\u00f1\u00eda tienen, o deben tener, prop\u00f3sito de servir a Dios y, para esto, es preciso que todas las Hijas de la Caridad est\u00e9n desprendidas de todo para asemejarse a su Esposo\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014Pero, Se\u00f1or, no dudamos de que las que han hecho los Votos est\u00e9n obli\u00adgadas a guardar esta Regla, pero las dem\u00e1s, \u00bfest\u00e1n tambi\u00e9n obligadas a ello?<\/p>\n<p><em>\u2014S\u00ed, Hermanas, ya que se les ha propuesto antes de recibirlas; lo hab\u00e9is <\/em><em>querido y hab\u00e9is prometido hacerlo. <\/em>(Conferencias, tomo X).<\/p>\n<p>Esta identificaci\u00f3n cada vez mayor con Jes\u00fas-Servidor y esta mejor aptitud para servirle en los pobres se recogen expl\u00edcitamente en las Constituciones como criterios de la castidad, la pobreza y la obediencia de las Hijas de S. Vicente.<\/p>\n<p>Las Hijas de la Caridad viven con gozo y reconocimiento la castidad que libera el coraz\u00f3n y lo ensancha a las dimensiones del Coraz\u00f3n de Cristo, Ma\u00adnantial y Modelo de toda Caridad\u00bb.<\/p>\n<p>La pobreza del coraz\u00f3n, que es acogida hecha al Esp\u00edritu, abre al amor de todos e impulsa a las Hijas de la Caridad a poner al servicio de sus her\u00admanos su persona, talentos, tiempo, trabajo, lo mismo que los bienes mate\u00adriales que consideran como patrimonio de los pobres.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abLa autoridad y la obediencia las llevan a buscar y aceptar humilde y leal\u00admente la Voluntad de Dios que se manifiesta a la Compa\u00f1\u00eda por el clamor de los pobres, las llamadas de la Iglesia, los signos de los tiempos.\u00bb<\/p>\n<h2 align=\"center\"><strong>I.\u2014 Castidad de la Hija de la Caridad<\/strong><\/h2>\n<p><em>Juan Pablo II les habla en <\/em>id\u00e9nticos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><em>\u00abLa castidad por Cristo y el Evangelio es el signo m\u00e1s profundo de la <\/em><em>radical pertenencia a Jesucristo. Y, lejos de ser una alienaci\u00f3n de la persona<\/em><em>, <\/em><em>es una asombrosa promoci\u00f3n de la capacidad <\/em>y <em>la necesidad de maternidad <\/em><em>de toda mujer. Sois madres. Colabor\u00e1is a la protecci\u00f3n, a la orientaci\u00f3n, al <\/em><em>desarrollo, a la curaci\u00f3n y a la serenidad en el fin de tantas vidas humanas, <\/em><em>tanto en el plano f\u00edsico como en el moral y religioso.<\/em><\/p>\n<p>Ved siempre vuestro celibato corno camino de vida para los dem\u00e1s, y re\u00advelad este secreto a las j\u00f3venes que vacilan en emprender el camino que vosotras hab\u00e9is seguido\u00bb.<strong><\/strong><\/p>\n<h3><strong>1. <\/strong><strong>La castidad, el signo m\u00e1s profundo <\/strong><strong>de pertenencia a Jesucristo<\/strong><\/h3>\n<p>Hemos dicho con frecuencia que la castidad, pobreza y obediencia no deben considerarse con un enfoque abstracto y moralizante, sino como otras tantas opciones e instrumentos concretos y vivos para identificamos o de\u00adjarnos identificar al m\u00e1ximo con Jes\u00fas pobre, con Jes\u00fas casto, con Jes\u00fas obediente&#8230; y S. Vicente siempre vuelve hacia El las miradas en funci\u00f3n de nuestra vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pues bien, la castidad es el signo m\u00e1s profundo de esta pertenencia a Jesucristo, es el centro del don total porque hablar de castidad en t\u00e9rminos evang\u00e9licos y por lo tanto vicencianos es hablar de esa realidad central que es el Amor, el verdadero amor, un amor tal que s\u00f3lo puede provenir de lo Alto. El amor, bajo sus diversas formas, ocupa el centro de la vida humana y le da su sentido, su dinamismo&#8230; Y a\u00fan m\u00e1s lo est\u00e1 en el centro de la vida bautismal, porque Cristo no ha venido a abolir sino a cumplir, el amor resume toda la ley y los profetas, nos dice Jes\u00fas. No hay amor, por grande que sea, que se pueda equiparar al Esp\u00edritu del Padre y del Hijo, el Amor infinito en persona, y todo amor se refiere a aqu\u00e9l, encontrando en El su fuente y su modelo: \u00abNosotros hemos cre\u00eddo en el Amor\u00bb, nos dice S. Juan, y esta palabra define de alguna manera a los verdaderos disc\u00edpulos de Jes\u00fas, a los verdaderos cristianos&#8230; Y el Se\u00f1or nos invita a entregar a este Amor nuestras vidas seg\u00fan nuestro estilo, sirvi\u00e9ndole humilde y sencillamente en la persona de los pobres. C\u00f3mo no hemos de sentirnos, como vicencianos, interpelados de una manera especial, como nos dice Juan Pablo II, por ese amor que lleva a Jes\u00fas a vivir en medio de los pobres. Jes\u00fas nos invita a seguirle por este camino y habla \u2014comprenda quien pueda\u2014, de los que son voluntariamente eunucos por el Reino.<\/p>\n<h3><strong>2. <\/strong><strong>La castidad y nuestra plena realizaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Es cierto que no hay vida bautismal en plenitud, ni mucho menos vida consagrada, sin renunciamiento, sin ascesis. Pero se trata, ahora y siempre, bajo pena de no comprender nada, de pasar de lo \u00abmoral\u00bb a lo \u00abteol\u00f3gico\u00bb. El papel de la ascesis es esencialmente reducir las resistencias de nuestro ser con miras a su unificaci\u00f3n y a su vitalidad en Cristo. Es la parte de esfuerzo razonado y voluntario que aportamos al trabajo de Dios en nosotros. No se trata \u2014como Juan Pablo II expresa de otra manera\u2014 de mutilarse sino al contrario, de desarrollarse al m\u00e1ximum para servir al Se\u00f1or y a los pobres. La castidad de una Hija de la Caridad es una castidad de \u00absierva de los pobres\u00bb, una castidad vivida en pleno mundo con todo lo que esto supone de convicci\u00f3n, de solidez humana y espiritual y, a la vez de disponibilidad total, sin buscarse nunca a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos, se trata de una soledad para una plenitud. Exige ser asumida como tal y lleva a una liberaci\u00f3n tan total como sea posible para todo lo que el Se\u00f1or quiera de nosotros. Es el signo de una vida que ha apos\u00adtado totalmente sobre lo Absoluto. No se trata de amar menos sino de amar mejor:<\/p>\n<p><em>\u00abPienso, <\/em>dec\u00eda la M. Guillemin en una hermos\u00edsima expresi\u00f3n, <em>que se podr\u00eda <\/em><em>medir la densidad del amor de una persona consagrada por su capacidad de <\/em><em>admiraci\u00f3n para aquello a lo que ha renunciado.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Y a\u00f1ad\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u00abLa castidad, vivida en la fe y la esperanza, nos libera por la caridad\u00bb; <\/em>encontramos aqu\u00ed de nuevo la vinculaci\u00f3n de la castidad con la calidad y la profundidad de la vida teologal.<\/p>\n<p>La sexualidad, en efecto, traduce el dinamismo total de todo el ser que tiende a realizarse y a darse. Por eso debe \u00absublimarse\u00bb, en el mejor sentido de la palabra, yendo al encuentro de un amor que, como ya hemos dicho, no proviene de nosotros, sino que viene de lo Alto. \u00bfEn qu\u00e9 se le reconoce?&#8230;<\/p>\n<ul>\n<li>Es un amor sin reservas y por eso precisamente no puede vivirse m\u00e1s que en y por Cristo, que, en cierta manera, ama el mismo a trav\u00e9s de nuestro coraz\u00f3n.<\/li>\n<li>Es un amor sin l\u00edmites ni fronteras: ninguna miseria es ajena a un coraz\u00f3n vicenciano.<\/li>\n<li>Es un amor totalmente abierto, tanto para dar corno para recibir con la misma humildad y la misma sencillez.<\/li>\n<li>Es un amor que no tiene otras miras que el Reino que debe advenir en nosotros y en nuestros hermanos.<\/li>\n<li>Es un amor que exige la plena puesta en valor de todas nuestras posibilidades en el sentido de la par\u00e1bola de los talentos&#8230; sin olvidarnos de ayudar a los dem\u00e1s a desarrollar las suyas al m\u00e1ximum.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Porque nuestra sexualidad, como la hemos definido, no est\u00e1 por ello me\u00adnos \u00abencarnada\u00bb. Seguimos siendo, \u00a1gracias a Dios!, seres humanos que se relacionan con otros seres humanos con todo lo que la sublimaci\u00f3n, de que habl\u00e1bamos hace un instante, comporta a la vez de orientaciones y de exigen\u00adcias propiamente espirituales, pero tambi\u00e9n de cordialidad y calor humano. Y aqu\u00ed es, como destaca Juan Pablo II, donde se valorizan vuestras riquezas fe\u00admeninas. Evidentemente, tal cosa no sucede sin problemas, pero vuestra sensi\u00adbilidad y afectividad se convierten, bajo la influencia de Cristo, en un enorme potencial de apertura a los dem\u00e1s y, en especial, de atenci\u00f3n a las llamadas de los pobres. El alma \u00abmaternal\u00bb que el Concilio ped\u00eda ya a todo ap\u00f3stol, no tiene m\u00e1s que enraizarse en vuestro instinto maternal \u00absublimado\u00bb. Vuestra delicadeza, vuestro sentido del detalle, vuestro don de intuici\u00f3n -naturales y sobrenaturalizados- constituyen inestimables tesoros para los que no pueden expresarse, y as\u00ed os convert\u00eds en voz de los \u00absin voz\u00bb y los comprend\u00e9is sin que tengan necesidad de hablar.<\/p>\n<h3><strong>3. Castidad y relaciones humanas<\/strong><\/h3>\n<p>La castidad as\u00ed comprendida y as\u00ed vivida no puede menos de favorecer las relaciones humanas&#8230; En este punto tambi\u00e9n hay que evitar la tentaci\u00f3n de zafarse ante un aut\u00e9ntico amor: hay \u00absoledades\u00bb falsas porque en vez de conducir a una plenitud, son aislamientos que encubren la negativa a salir de s\u00ed mismo, abandonos de toda clase, miedo de encontrarse con los dem\u00e1s o, por el contrario, instinto de dominio. De ah\u00ed la necesidad de aut\u00e9nticos \u00abencuentros\u00bb en el sentido profundo de la palabra. Por otra parte, \u00bfc\u00f3mo dejarse influir por el pr\u00f3jimo, en la medida en que es necesario, sin olvido de s\u00ed, sin desinter\u00e9s, sin humildad? Por el contrario, si trabajamos en ello, el encuentro nos llevar\u00e1 a un autoan\u00e1lisis, adquiriremos nuevos puntos de vista a ejemplo de la samaritana a quien Jes\u00fas lleva poco a poco a ver las cosas de manera totalmente distinta.<\/p>\n<p>Se ve as\u00ed la vinculaci\u00f3n que existe entre <em>castidad <\/em>y <em>misi\u00f3n, entre castidad <\/em><em>y servicio. <\/em>Nos permite vivir la aut\u00e9ntica relaci\u00f3n de que habl\u00e1bamos hace un instante, pero, a su vez, el servicio a los pobres nos lleva a profundizar en nuestro celibato por el Reino, bajo pena de no hacer m\u00e1s que una obra pura\u00admente humana. Una vez m\u00e1s la negligencia en este punto ser\u00e1 la se\u00f1al de alarma, porque la misi\u00f3n es, y no puede dejar de serlo, un llamamiento constante a salir de nuestro egocentrismo personalmente y en conjunto, para centrarnos en Jesucristo y, en El, en el pobre, en los pobres.<\/p>\n<p>La castidad desemboca as\u00ed muy naturalmente en una vida fraterna en co\u00admunidad, as\u00ed como \u00e9sta permite vitalizar la castidad para encontrar mejor a Dios en nuestros hermanos. No olvidemos que el encuentro con los dem\u00e1s contribuye al desarrollo personal: soy por mediaci\u00f3n del otro&#8230; Por otra parte hay signos que no enga\u00f1an. Un clima acogedor y alegre es uno de ellos y constituye garant\u00eda de salud de una comunidad. Y \u00e9ste tambi\u00e9n est\u00e1 muy ligado a la castidad. Juan Pablo II ve en ello una interpelaci\u00f3n apremiante para las vocaciones. Y la Madre Guillemin escrib\u00eda que<\/p>\n<p><em>\u00abLa Hermana, vaciada as\u00ed de ella misma, se llena de Dios y se entrega a <\/em><em>los dem\u00e1s; sobreabunda de alegr\u00eda; la presencia de Dios en ella se revela por <\/em><em>esta alegr\u00eda misteriosa; se convierte en testigo y signo de Dios.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Repitamos que no se trata de matar el coraz\u00f3n; si se le mata, no se tendr\u00e1 ya coraz\u00f3n para amar. Pero s\u00f3lo los corazones pobres, los corazones v\u00edrgenes saben amar de verdad porque abordan sin dificultad a Dios y a los otros en Dios.<\/p>\n<h2 align=\"center\"><strong>II.\u2014 Pobreza de la Hija de la Caridad<\/strong><\/h2>\n<p>Partamos, una vez m\u00e1s, de las palabras de Juan Pablo II: <em>\u00abNo s\u00f3lo ha\u00ad<\/em><em>b\u00e9is de amar a los pobres sino que hab\u00e9is de querer ser pobres vosotras mismas, de esp\u00edritu y efectivamente. S. Vicente de Pa\u00fal y Santa Luisa de <\/em><em>Marillac han dicho m\u00e1s de ello, con su servicio concreto de los pobres \u2014de <\/em><em>d\u00eda y de noche\u2014 que con largos tratados sobre la pobreza\u00bb.<\/em><\/p>\n<h3><strong>1. Pobreza y servicio<\/strong><\/h3>\n<p>Observar\u00e1n que, una vez m\u00e1s, el Santo Padre pone inmediatamente la pobreza de las Hijas de la Caridad en relaci\u00f3n con el servicio a Cristo en los pobres.<\/p>\n<p>Es el mismo Jes\u00fas el que nos muestra el camino. Evangelizador de los pobres es, El mismo, el \u00abPobre\u00bb por excelencia; y tanto S. Vicente como Santa Luisa profesar\u00e1n \u2014y es bien comprensible\u2014 un culto particular a su estado de anonadamiento desde el Portal de Bel\u00e9n hasta el Calvario, pasando por toda una vida en que \u00abno tuvo d\u00f3nde reposar su cabeza\u00bb. Pero, ahora tam\u00adbi\u00e9n, pensemos que su estilo de vida traduce una pobreza interior que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, coincide con su total adhesi\u00f3n a los designios del Padre sobre El y sobre la Humanidad. Y no se puede comprobar su amor de preferencia a los pobres y su actitud respecto a ellos sin percibir esta identificaci\u00f3n pro\u00adfunda.<\/p>\n<p>En seguimiento de Cristo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos servir a los pobres si no somos pobres nosotras mismas?&#8230; Es una evidencia que vuelve una y otra vez a los labios de nuestros Fundadores como una verdadera obsesi\u00f3n. Y como nos lo recuerda Juan Pablo II se trata, en primer lugar, de esa pobreza interior que es a la vez humildad, desprendimiento, cordialidad, abandono, b\u00fasqueda de Dios y de su Reino con pureza de intenci\u00f3n y por encima de todo, disponibili\u00addad, apertura, saber compartir y no abrumar nunca a los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3><strong>2. Pobreza efectiva<\/strong><\/h3>\n<p>Entonces la pobreza efectiva cobra todo su significado, nos acomodamos a los pobres, nos hacemos semejantes a ellos y pr\u00f3ximas a ellos en el estilo de vida. S. Vicente quer\u00eda que las Hijas de la Caridad se ganasen la vida con su trabajo; que sus comunidades \u2014y no s\u00f3lo las personas\u2014 irradiasen senci\u00adllez de vida, persuadidas de que s\u00f3lo tienen derecho a usar lo necesario para vivir y vestirse y que el resto pertenece a los pobres y ha de considerarse como bien suyo. Esta renovaci\u00f3n de los Votos debe servir de ocasi\u00f3n para un serio an\u00e1lisis a este respecto, como lo piden con instancia la Asamblea y la Superiora General. Hay que releer atentamente sus consignas y sobre todo servirse de ellas como criterios para revisar efectivamente nuestro comporta\u00admiento interior y exterior:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfPodemos decir sinceramente que sentimos, que deseamos sentir la mor\u00addedura real de la pobreza en nuestra vida o nos contentaremos con hermosas consideraciones?<\/li>\n<li>\u00bfTenemos el valor de revisar nuestro estilo de vida, nuestro nivel de vida, compar\u00e1ndolo con el de la gente m\u00e1s modesta?<\/li>\n<li>\u00bfProcuramos estar m\u00e1s pr\u00f3ximas a los pobres, sin nada de rebusca\u00admientos, y tratamos de vivir de forma que nuestro mensaje resulte m\u00e1s inteligible, m\u00e1s perceptible?<\/li>\n<li>\u00bfRespetamos escrupulosamente la justicia y la equidad ante y sobre todo cuando tenemos responsabilidades que nos lo exigen?<\/li>\n<li>\u00bfNuestras comunidades son lugares en que se comparte todo, en todos los terrenos y en todos los sentidos de la palabra, sin que la posesi\u00f3n de bienes personales se traduzca en abusos, faltas de delicadeza, hi\u00adpocres\u00eda?<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es bien evidente, en electo, que la pobreza \u2014como todo lo dem\u00e1s y, en cierto sentido m\u00e1s que lo dem\u00e1s, en raz\u00f3n del lugar que en nuestra vocaci\u00f3n ocupa\u2014 ha de ser asumida personal y comunitariamente. Hay que luchar con\u00adtra la rutina y el formalismo, revalorizar el compromiso verdadero, evitar el pensar y el actuar como propietarios. No actuemos como si no tuvi\u00e9semos que rendir cuentas, no s\u00f3lo a los responsables y a la comunidad sino a los mismos pobres (y, en definitiva, al Se\u00f1or), que un d\u00eda ser\u00e1n nuestros jueces, que lo son ya, interpel\u00e1ndonos con m\u00e1s fuerza a\u00fan en esta renovaci\u00f3n que sigue a la Asamblea y en el contexto de un mundo tan probado.<\/p>\n<h2 align=\"center\"><strong>III.\u2014 Obediencia de la Hija de la Caridad<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p>\u00abY por <em>\u00faltimo, o\u00eds a vuestros dos modelos de vida (S. Vicente y Santa Luisa), <\/em>nos dice Juan Pablo II, <em>acuciaron para que no dej\u00e9is que se desvanezca el esp\u00edritu de dependencia ahora que la tendencia actual es reservarse un coto <\/em><em>personal donde no se depende de nadie para entregarse mejor a su imagina\u00ad<\/em><em>ci\u00f3n y su fantas\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>La obediencia religiosa, ya lo sab\u00e9is, es quiz\u00e1 el m\u00e1s agudo de los tres <\/em><em>clavos de oro con que los imitadores de Jesucristo se unen a El&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfEs posible contemplar la cruz del Se\u00f1or Jes\u00fas sin configurarse con su <\/em><em>misterio de obediencia al Padre?&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Que los Superiores religiosos sean humanos y comprensivos, \u00a1es su deber! <\/em><em>Pero que los s\u00fabditos sean por su parte cada vez m\u00e1s adultos <\/em>y <em>responsables <\/em><em>respecto a profundizar y vivir el valor oblativo de la obediencia.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Estas palabras muestran qu\u00e9 sensibilizado est\u00e1 el Santo Padre a los pro\u00adblemas que, hoy m\u00e1s que nunca, plantea la obediencia, que, sin embargo, es la expresi\u00f3n del don total, deseo de que nuestro querer coincida tan perfec\u00adtamente como sea posible con el querer divino en el marco de nuestra vocaci\u00f3n. Adem\u00e1s, pronuncia la palabra \u00abmisterio\u00bb refiri\u00e9ndose a la obediencia del mis\u00admo Jes\u00fas: no puede, pues, vivirse m\u00e1s que en la fe y en un amor inspirado por la fe.<\/p>\n<\/div>\n<h3><strong>1. Unidos a la obediencia de<em> <\/em>Jesucristo<\/strong><\/h3>\n<p>Precisamente comprendemos lo que es la obediencia en profundidad con\u00adtemplando c\u00f3mo Jesucristo \u00abentra libremente\u00bb en su Pasi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 valdr\u00eda un acto de obediencia si no es expresi\u00f3n de la libertad?, no en el sentido de que se hace lo que se quiere, sino en el sentido de que se quiere lo que se hace, y que se quiere por amor. Por la misma raz\u00f3n, autoridad y obediencia, con esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico, no forman m\u00e1s que una sola cosa porque no buscan, no deben buscar m\u00e1s que el servicio y el cumplimiento de la Voluntad divina, tal como podemos percibirla a trav\u00e9s de los instrumentos con que se expresa normal\u00admente.<\/p>\n<p>Todo en nosotros, corno en Jesucristo, debe provenir de las profundidades de nuestra relaci\u00f3n con el Padre y de sus designios de amor. Y esto nos afecta tanto m\u00e1s directamente cuanto que Jesucristo fue enviado por el Padre a llevar la Buena Nueva a los pobres. El solo, pues, puede ense\u00f1arnos cu\u00e1nto ama al Padre y hacer que nos volvamos como El hacia el Padre. Se puede decir que Jes\u00fas no vivi\u00f3 m\u00e1s que de esto: su Misterio Pascual \u2014esa \u00abhora\u00bb famosa a la que aspiraba\u2014 ser\u00e1 el punto culminante de esta dependencia. Entrar verdaderamente en el coraz\u00f3n de Jesucristo es buscar todas las mani\u00adfestaciones de su actividad filial hacia nosotros e imitarlas.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu cuya unci\u00f3n ha recibido le impulsa constantemente a la Misi\u00f3n que el Padre le ha confiado, y cuando las Hijas de S. Vicente dicen que las apremia, que las impulsa la Caridad de Jesucristo, entran a su vez en esta misma misi\u00f3n y en estas mismas disposiciones: el Esp\u00edritu las inviste como siervas en seguimiento de Jes\u00fas. Sabemos que uno de los temas preferidos de Santa Luisa era este impulso del Esp\u00edritu Santo. No cabe duda de que esto toma una resonancia particular en el marco de la obediencia: discernimiento personal y comunitario de las llamadas del Esp\u00edritu, flexibilidad y disponibi\u00adlidad en las manos de Dios, correspondencia a la acci\u00f3n de ese mismo Esp\u00ed\u00adritu divino en la vida y el coraz\u00f3n de los pobres, adhesi\u00f3n gozosa a la Voluntad de Dios.<\/p>\n<h3><strong>2. Contemplando a los pobres<\/strong><\/h3>\n<p>A trav\u00e9s de la obediencia es la raz\u00f3n de ser de la Compa\u00f1\u00eda la que est\u00e1 en juego. Se podr\u00eda decir que esto es verdad trat\u00e1ndose de cualquiera de los elementos de nuestra vocaci\u00f3n desde el instante en que son vistos y vividos en referencia al servicio al Se\u00f1or en los pobres. Mas, por poco que se reflexione sobre ello, la obediencia aparece como un elemento primordial porque, en definitiva, como ya hemos dicho, traduce nuestro deseo sincero de responder a los llamamientos de Dios. Hemos de recibir y comprobar estos llamamien\u00adtos de Jesucristo en los pobres a la luz de la fe y la obediencia, es el medio m\u00e1s seguro de hacerlo, cuando se comprende bien, es decir, cuando est\u00e1 ins\u00adpirada en una disponibilidad profunda e incondicional, lo que no excluye, como lo da a entender Juan Pablo II, los acuerdos convenientes.<\/p>\n<p>Hay en la obediencia, qui\u00e9rase o no, un aspecto de \u00abdependencia\u00bb, reflejo de la dependencia tan total y sin embargo tan libre de Jesucristo con respecto al Padre. Una vez m\u00e1s, no olvidemos que nos unimos a El ah\u00ed, en la misi\u00f3n de Evangelizador de los pobres que \u00e9l. Padre le confi\u00f3 y que debemos vivir esta dependencia como El y con El, con un amor sencillo y aut\u00e9ntico que es la caracter\u00edstica esencial del servidor, de la sierva. Sin esto, \u00bfse podr\u00eda hablar de \u00abdon total\u00bb, de \u00abdon incondicional\u00bb&#8230; Hay que pensar bien tales t\u00e9rminos la v\u00edspera de la Renovaci\u00f3n y a la luz del esp\u00edritu evang\u00e9lico.<\/p>\n<h3><strong>3. Asumir la obediencia<\/strong><\/h3>\n<p>Seguramente que a ustedes como a m\u00ed les habr\u00e1 chocado el calificativo de \u00abadulto\u00bb que ha empleado el Santo Padre a prop\u00f3sito de la obediencia. Lo propio de la persona es ser \u00abresponsable\u00bb en el sentido etimol\u00f3gico: capaz de dar una respuesta&#8230; Henos aqu\u00ed de nuevo ante las convicciones profundas sin las que todo se hunde. La verdadera obediencia es propia de los \u00abfuertes\u00bb y no de los d\u00e9biles. Jes\u00fas mismo \u00abse hizo obediente\u00bb, t\u00e9rmino que expresa bien su determinaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Los Superiores no deben ser tampoco \u00abm\u00e1quinas de dar permisos\u00bb; las Hermanas deben participar en la b\u00fasqueda de las decisiones y en el caminar hacia ellas. Pero no es menos cierto que el deseo de superar el formalismo va acompa\u00f1ado del riesgo de una sed de independencia en la que verdadera\u00admente no se ve qu\u00e9 puede quedar de una Hija de la Caridad aut\u00e9ntica, ya que de la Compa\u00f1\u00eda recibe la misi\u00f3n que ha de cumplir.<\/p>\n<p>La obediencia de la Hija de la Caridad forma un todo con su sentido de pertenencia a la Compa\u00f1\u00eda que el Se\u00f1or ha promovido y que la Iglesia ha aprobado para una misi\u00f3n bien determinada. Es muy normal que las Her\u00admanas transmitan las llamadas de los pobres, as\u00ed como los deseos que pueden experimentar al servirles.<\/p>\n<p>Pero obedecer, para m\u00ed, es aceptar servir a los pobres en la Compa\u00f1\u00eda; a\u00fan cuando una sugerencia haya partido de la base \u2014como ahora se dice\u2014, s\u00f3lo adquiere valor de respuesta aut\u00e9ntica cuando se ha ido debidamente \u00abenviado\u00bb. No se eligen los pobres a los que se va a servir ni la forma de hacerlo. Ahora m\u00e1s que nunca se necesitan personas que posean una persona\u00adlidad bien estructurada. Y tan necesario es reconfortarse, compartir en verda\u00adderas comunidades para entrar en el proyecto comunitario, como lo es, en el mundo en que vivimos, poner s\u00f3lidas convicciones que permitan \u00abpersonalizar\u00bb la obediencia, en el mejor sentido de la palabra, y vivir su valor oblativo.<\/p>\n<p>El aspecto de dependencia, de que hemos hablado, nos asimila a los pobres y, al mismo tiempo, deja ver que no somos incondicionales de ning\u00fan poder, venga de donde venga, si no es del \u00fanico Absoluto que es para nosotros el Se\u00f1or: este es nuestro testimonio esencial. Como recuerda Juan Pablo II debemos estar en el mundo sin dejarnos contaminar por el esp\u00edritu del mun\u00addo: Si la sal se diluye se va haciendo ins\u00edpida. Lo que irradia es la pureza del cristal.<\/p>\n<p>No hay nada m\u00e1s que a\u00f1adir: hagamos esto y viviremos&#8230; S\u00f3lo la vida atrae y provoca nueva vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El carisma de los Fundadores consiste en la forma en que fueron invitados especialmente por Jesucristo a identificarse con El y proseguir su misi\u00f3n, o, m\u00e1s exactamente, a dejarle proseguir su propia misi\u00f3n de Verbo &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":49130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226,199],"tags":[],"class_list":["post-49129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana","category-hijas-de-la-caridad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El carisma de los Fundadores consiste en la forma en que fueron invitados especialmente por Jesucristo a identificarse con El y proseguir su misi\u00f3n, o, m\u00e1s exactamente, a dejarle proseguir su propia misi\u00f3n de Verbo ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-09-04T02:20:22+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"23 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad\",\"datePublished\":\"2011-09-04T02:20:22+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\"},\"wordCount\":4594,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\",\"Hijas de la Caridad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\",\"name\":\"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2011-09-04T02:20:22+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos","og_description":"El carisma de los Fundadores consiste en la forma en que fueron invitados especialmente por Jesucristo a identificarse con El y proseguir su misi\u00f3n, o, m\u00e1s exactamente, a dejarle proseguir su propia misi\u00f3n de Verbo ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2011-09-04T02:20:22+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"23 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad","datePublished":"2011-09-04T02:20:22+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/"},"wordCount":4594,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Espiritualidad vicenciana","Hijas de la Caridad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/","name":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2011-09-04T02:20:22+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/castidad-pobreza-y-obediencia-de-la-hija-de-la-caridad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Castidad, pobreza y obediencia de la Hija de la Caridad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-cMp","jetpack-related-posts":[{"id":139369,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/servidores-de-las-hijas-de-la-caridad\/","url_meta":{"origin":49129,"position":0},"title":"Servidores de las Hijas de la Caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"10\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abIba caminando de pueblo en pueblo y de aldea en al\u00addea proclamando la Buena Noticia del Reino de Dios; lo acompa\u00f1aban los Doce y algunas mujeres que \u00e9l hab\u00eda curado de malos esp\u00edritus y enfermedades\u00bb. (Lc 8,1-2). \u00abDado que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n goza de la mis\u00adma herencia que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"maxresdefault","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/maxresdefault-300x179.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":398638,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-2\/","url_meta":{"origin":49129,"position":1},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (2)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/08\/2016","format":false,"excerpt":"2.- La vida cristiana a partir de la Teolog\u00eda de la Misi\u00f3n: continuadores de la Misi\u00f3n del Hijo. Acabo de hacer referencia a la teolog\u00eda de la Misi\u00f3n como punto de partida para las nuevas formas de vida en la Iglesia de las que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":134894,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/apostoles-de-la-caridad\/","url_meta":{"origin":49129,"position":2},"title":"\u00abAp\u00f3stoles de la Caridad\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/01\/2015","format":false,"excerpt":"\"Los pobres en el centro\", \"volver a partir desde los \u00faltimos\": son algunos de los dichos en uso en la Iglesia durante los a\u00f1os del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II y despu\u00e9s. Partiendo del presupuesto de que la pobreza es el signo de la Encarnaci\u00f3n y lo debe ser, por consiguiente,\u2026","rel":"","context":"En \u00abHijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"apostoles caridad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/01\/apostoles-caridad-300x196.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":119421,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-espiritualidad-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":49129,"position":3},"title":"La espiritualidad de san Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/02\/2015","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n En \"San Vicente y la Caridad\", Andr\u00e9 Dodin muestra bien la inutilidad de la empresa, que consistir\u00eda en intentar definir la doctrina espiritual de san Vicente, y demuestra que no pod\u00eda tratarse m\u00e1s que de una doctrina en una vida. Es pues, siguiendo la vida de san Vicente, analizando\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"nddm_vincent1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/03\/nddm_vincent1-300x242.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":129146,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-aprobacion-frustrada-de-la-compania\/","url_meta":{"origin":49129,"position":4},"title":"La aprobaci\u00f3n frustrada de la Compa\u00f1\u00eda","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/06\/2025","format":false,"excerpt":"Los antecedentes Desde 1636, y con m\u00e1s realidad desde 1639, las Hijas de la Caridad ten\u00edan una exis\u00adtencia aut\u00f3noma y, en el gobierno de la Compa\u00f1\u00eda, eran independientes de hecho de las se\u00ad\u00f1oras de las Caridades. Desde 1640, los fundadores hab\u00edan ido dando a la Compa\u00f1\u00eda una organizaci\u00f3n y unas\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387427,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xiii\/","url_meta":{"origin":49129,"position":5},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"01\/06\/2016","format":false,"excerpt":"Fundaci\u00f3n del Real Noviciado. Continuaci\u00f3n. Cuando el P. Murillo, por primera vez, habl\u00f3 al Ministro Ceballos del modo de extender el ben\u00e9fico Instituto de las Hijas de la Caridad le represent\u00e9, dice \u00e9l mismo, era preciso para esto fundar un noviciado en Espa\u00f1a, como lo estaba en Par\u00eds para toda\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49129\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}