{"id":46834,"date":"2011-08-03T10:00:16","date_gmt":"2011-08-03T08:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=46834"},"modified":"2016-07-27T12:15:38","modified_gmt":"2016-07-27T10:15:38","slug":"gerard-brin-1618-1676-parte-primera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/","title":{"rendered":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera)"},"content":{"rendered":"<h2>1.- Noviciado. Le Mans. Paris.<\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/Biografias-Pa%C3%BAles8.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46835 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/Biografias-Pa%C3%BAles8.jpg?resize=232%2C300\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"300\" \/><\/a>El Sr. G\u00e9rard Brin hab\u00eda nacido en 1618 en un peque\u00f1o pueblo vecino de la ciudad de Cashel en Irlanda, y hab\u00eda sido recibido en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, en Par\u00eds el 14 de octubre de 1639; apenas hab\u00eda cumplido veinti\u00fan a\u00f1os. Admitido a pronunciar los votos el 2 de noviembre de 1642, fue ordenado sacerdote en el curso del a\u00f1o 1664. Su tierna piedad, no menos que su amor por el estudio, le se\u00f1alaron muy pronto a la atenci\u00f3n de sus superiores y le atrajeron de su parte un gran testimonio de confianza.<\/p>\n<p>En 1645, san Vicente hab\u00eda establecido a sus sacerdotes en la di\u00f3cesis de le Mans; el 30 de junio, el Sr. Guillaume Gallais hab\u00eda tomado posesi\u00f3n, en su nombre, de la colegiata de Coefort, donde hab\u00eda instalado a los misionero venidos de Par\u00eds. El 18 de noviembre siguiente, el obispo quiso tambi\u00e9n confiarles su seminario. El Sr. Gallais no pod\u00eda sin embargo aceptar la administraci\u00f3n sin restringir sus misiones; deseando conciliarlo todo, Vicente de Pa\u00fal decidi\u00f3 que \u00e9ste \u00faltimo continuara sus trabajos como en el pasado, y que el Sr. Brin se ocupara \u00fanicamente del seminario y de los retiros para los ordenandos.<\/p>\n<p>El joven sacerdote puso toda la entrega y todo el celo de que era capaz en el ejercicio de este nuevo ministerio; lo cumpli\u00f3 a entera satisfacci\u00f3n del Sr. Portail, llegado a le Mans de visita hacia el mes de abril de 1646. San Vicente informado de estos felices comienzos escribi\u00f3 al punto el 3 de mayo: \u00abEl Sr. Brin podr\u00e1 continuar al cuidado de los seminaristas, si lo puede hacer como hab\u00eda comenzado\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante, esta alma ardiente aspiraba a grandes sacrificios; ard\u00eda por darse entera a la conversi\u00f3n de los herejes o de los infieles. Movido por estos pensamientos, el Sr. Brin abandon\u00f3 bruscamente le Mans, y lleg\u00f3 a Par\u00eds el 22 o el 27 de junio; esta s\u00fabita partida dio lugar a algunas sospechas acerca de la firmeza de su vocaci\u00f3n en el esp\u00edritu de varios misioneros, en particular del Sr. Portail. Pero el bueno del Sr. Vicente se esforz\u00f3 pronto en destruirlas: \u00abLo que os han escrito del Sr. Brin, dec\u00eda al Sr. Portail, no es verdad. Se vino de le Mans directo aqu\u00ed, donde la experiencia nos ha hecho ver que la sola providencia le ha retirado de ese lugar, \u2026y el dicho Sr. Brin vive entre nosotros con grande edificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 pues en Par\u00eds, prepar\u00e1ndose, con la meditaci\u00f3n y la plegaria a las duras labores que le veremos emprender muy pronto. Querido de san Vicente, iba alguna vez a ocupar su lugar con los que hab\u00edan sabido conquistar su afecto; \u00e9se es el \u00fanico motivo de las visitas del Sr. Brin a Michel de Marillac, durante el mes de agosto de 1646: el hijo de la Srta. Le Gras estaba por entonces gravemente enfermo.<\/p>\n<h2>II.- Misi\u00f3n de Irlanda.<\/h2>\n<p>Entre tanto, por razones que ser\u00eda superfluo recordar aqu\u00ed, se decidi\u00f3 la misi\u00f3n de Irlanda. La mies era abundante, pero espinosa en extremo; exig\u00eda operarios entregados, preparados a derramar su sangre por la fe. Los Srs. Brin y Barry y los hermanos Aubriez, Le Clerc y Patriarche, de la casa de San L\u00e1zaro, fueron designados para esta noble empresa. Al enterarse de la noticia de su pr\u00f3xima partida cayeron de rodillas ante su venerado Padre para darle gracias por elegirlos y suplicarle que les diera la bendici\u00f3n por \u00faltima vez. El humilde Vicente de Pa\u00fal, crey\u00e9ndose indigno, pidi\u00f3 al Dios de las misericordias que se dignara bendecirlos \u00e9l mismo: \u00bb\u00a0Estad unidos, les dijo, y Dios os bendecir\u00e1; pero que sea por la caridad de Jesucristo; toda uni\u00f3n que no est\u00e1 cimentada con la sangre de este divino Salvador no puede subsistir. Es pues en Jesucristo, por Jesucristo y para Jesucristo como deb\u00e9is estar unidos unos con otros. El esp\u00edritu de Jesucristo\u00a0 es un esp\u00edritu de uni\u00f3n y de paz: \u00bfc\u00f3mo podr\u00edais atraer a las almas a Jesucristo si no estuvierais unidos entre vosotros y con \u00e9l mismo? Eso no podr\u00eda ser. No teng\u00e1is pues m\u00e1s que un mismo sentimiento y una misma voluntad; de otra manera, ser\u00eda hacer como los caballos, estando uncidos a un mismo carro, tirar\u00edan unos por un lado y otros por el otro, y as\u00ed lo estropear\u00edan romper\u00edan todo. Dios os llama para trabajar en su vi\u00f1a, id pues como si tuvierais un mismo coraz\u00f3n y una misma intenci\u00f3n y, de esta forma, recoger\u00e9is fruto.<\/p>\n<p>Les recomend\u00f3 luego la obediencia al Soberano Pont\u00edfice, tan necesaria en un pa\u00eds en el que la pol\u00edtica inglesa empujaba al clero a la revuelta. Les record\u00f3 su conducta en el viaje y despu\u00e9s de llegar al teatro de su misi\u00f3n exhort\u00e1ndoles a comenzar su apostolado por los catecismos, y a\u00f1adir m\u00e1s tarde alocuciones sencillas, claras y pat\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la despedida tan emocionante, el Sr. Brin recibi\u00f3 para el obispo de Limerick una misiva en la que san Vicente anunciaba al prelado el env\u00edo de ocho misioneros: \u00abUnos y otros, a\u00f1ad\u00eda \u00e9l, temen y aman a Dios y tienen celo por la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo, con la gracia de Nuestro Se\u00f1or. Van a postrarse a vuestros pies, Monse\u00f1or, o ofrecerse al servicio de Vuestra Se\u00f1or\u00eda Ilustr\u00edsima y de nuestros se\u00f1ores los prelados, a quienes puedan rendir algunos peque\u00f1os servicios, con el tiempo\u00a0\u00ab.<\/p>\n<p>Llenos de un santo entusiasmo, el Sr. Brin y sus compa\u00f1eros se alejaron de Par\u00eds hacia mediados de octubre de 1646. Al pasar a le Mans, el peque\u00f1o grupo se aument\u00f3 con los Srs. Leblanc y Duiguin, y el hermano Le Vacher. El sr. Bourdet que deb\u00eda ir a reunirse con ellos en Nantes, en calidad de superior, dud\u00f3 en volver a su puesto, y fue reemplazado por el Sr. Duchesne, entonces ocupado cerca de Tr\u00e9guier. Este retraso y la violencia de los vientos prolongaron en Nantes la estancia de los misioneros; se dedicaron al servicio de los pobres y de los enfermos en los hospitales, e instruyeron, en algunas conferencias, a las damas de la Caridad de las parroquias.<\/p>\n<p>Lo mismo hicieron en Saint-Nazaire, donde deb\u00edan embarcarse en un nav\u00edo holand\u00e9s. Dieron a los numerosos pasajeros una especie de misi\u00f3n y como primicias de su pr\u00f3ximo apostolado, convirtieron a un gentilhombre ingl\u00e9s quien, herido de muerte, tres d\u00edas despu\u00e9s expir\u00f3 bendiciendo su caridad y la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>Se embarcaron por fin el 18 de noviembre, y despu\u00e9s de escapar de las tempestades en el mar, en busca de la tierra, de muerte bajo diversas formas, llegaron al destino. All\u00ed, se repartieron entre la di\u00f3cesis de Limerick y la de Cashel; en ambas partes, hicieron sus ejercicios ordinarios con un \u00e9xito que sorprendi\u00f3 a los obispos de Irlanda; all\u00ed,\u00a0 como en todas partes,\u00a0 clero y\u00a0 pueblo quedaban transformados por igual. Pero entonces estall\u00f3 la persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 14 de febrero de 1647, san Vicente, a quien entristec\u00eda esta desgracia, escrib\u00eda con dolor \u00bb\u00a0Las miserias del pa\u00eds de Hibernia son grandes\u00a0 en todos los aspectos, y los enemigos cercan el lugar donde viven nuestras gentes; de manera que cuando van a misiones est\u00e1n en peligro\u00a0\u00ab. Los mismos sentimientos le dictaban, algunos meses m\u00e1s tarde las siguientes l\u00edneas: \u00abTenemos noticias de nuestros se\u00f1ores de Hibernia. Me dicen que la guerra y la pobreza del pa\u00eds les son impedimentos grandes; no obstante, habiendo dado una misi\u00f3n, la asistencia de pueblo ha sido tan grande, que no hab\u00eda suficientes ayudas para las confesiones, aunque fuera cinco o seis confesores, a causa de que varios de los lugares vecinos\u00a0 han acudioo al ruido de la palabra evang\u00e9lica, y algunos a la distancia de unas diez leguas, han esperado cuatro y cinco d\u00edas para poder confesarse.<\/p>\n<p>Tan hermosas esperanzas no tardaron en desvanecerse ante el furor siempre creciente de los Parlamentarios; sus milicias indisciplinadas paseaban el hierro y el fuego por los campos, y cerraban el acceso al celo de los misioneros, hasta tal punto que san Vicente tuvo que llamarlos a Francia. Abandonada as\u00ed, la misi\u00f3n de Irlanda parec\u00eda avocada a una ruina inminente\u00a0; pero el Sr Brin hizo delante de Dios el sacrificio de su vida; concibi\u00f3 la generosa resoluci\u00f3n de no abandonar a sus compatriotas desdichados\u00a0; para compartir sus labores, y tal vez su martirio, se qued\u00f3 tan s\u00f3lo con dos sacerdotes y un hermano. No obstante, como la obediencia le impon\u00eda un deber de obtener, para su piadoso plan, el benepl\u00e1cito de san Vicente, rog\u00f3 a aquellos de sus compa\u00f1eros que se marchaban que le presentaran su petici\u00f3n una vez llegados a Par\u00eds.<\/p>\n<p>A la espera de una respuesta favorable, el Sr Brin no se qued\u00f3 inactivo; al comienzo del a\u00f1o 1650, abri\u00f3 los ejercicios de una gran misi\u00f3n en Limerick que incluidos los campesinos refugiados, no contaba con menos de veinte mil comulgantes. A pesar de la desproporci\u00f3n entre la enormidad del trabajo y el corto n\u00famero de los obreros, no perdi\u00f3 el \u00e1nimo; poniendo toda su confianza en Dios, que solo tiene el poder de tocar los corazones, se puso a predicar con fuerza y convicci\u00f3n los terrores del juicio y la inmensidad de la misericordia divina\u00a0; sus palabras penetraron hasta el fondo de las almas, donde causaron saludables heridas y excitaron grandes sentimientos de temor y de compunci\u00f3n. Los resultados fueron maravillosos; de veinte mil personas capaces de aprovecharse de la misi\u00f3n, ninguna dej\u00f3 de hacer su confesi\u00f3n general; ancianos sumidos desde hac\u00eda mucho tiempo en el desorden manifestaron se\u00f1ales inequ\u00edvocas de una sincera conversi\u00f3n\u00a0; herejes obstinados abrieron los ojos a la luz de la fe\u00a0; usureros renunciaron p\u00fablicamente a su culpable avaricia\u00a0: el pueblo entero transportado por un mismo impulso hizo penitencia y vino a implorar la misericordia del Dios de paz. Es verdad, sin embargo, que se ha de a\u00f1adir el buen ejemplo de la nobleza, y sobre todo la firmeza de los magistrados contribuyeron poderosamente al \u00e9xito; estos \u00faltimos no contentos con asistir con asiduidad a todos los ejercicios, usaron de su autoridad para desarraigar el vicio y emitieron leyes penales contra la blasfemia, el juramento il\u00edcito y el esc\u00e1ndalo; Dios pareci\u00f3 \u00e9l mismo aprobar tales medidas, castigando con penas inmediatas a algunos blasfemos incorregibles.<\/p>\n<p>El mejor elogio que se puede hacer del celo y de la caridad del Sr. Brin, en esta circunstancia es contar lo que el obispo de Limerick declar\u00f3 a Vicente de Pa\u00fal: \u00bb\u00a0A menudo he escrito a Vuestra Reverencia el \u00e9xito de vuestros misioneros en este reino. Es tal, a decir la verdad como est\u00e1 ante dios, que jam\u00e1s en la memoria de los hombres hemos o\u00eddo decir que se hayan hecho tales progresos en la fe cat\u00f3lica como los que constatamos que se han hecho estos \u00faltimos a\u00f1os por su sagacidad, su piedad y su asiduidad. La misi\u00f3n sobre todo que hemos abierto al comienzo del a\u00f1o en esta ciudad, en la que no hay menos de veinte mil comulgantes, se ha dado con tanto fruto y aplauso de todos los habitantes, que no dudo que, gracias a Dios, la mayor parte hayan sido liberados de las redes de Sat\u00e1n, por el remedio que se ha puesto a tantas confesiones defectuosas, a tantas borracheras, juramentos, adulterios y dem\u00e1s des\u00f3rdenes que han quedado abolidos del todo; de suerte que la ciudad ha cambiado de rostro, y se ha aprovechado de la peste, del hambre, de la guerra y de los otros peligros que nos oprimen por todas partes, para recurrir a dios por la penitencia.<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0La bondad de Dios, que nos castiga con estas plagas, nos ha dado la gracia, aunque no seamos m\u00e1s que siervos in\u00fatiles, de emplearnos en esta buena obra. Es cierto que los comienzos han sido dif\u00edciles, y que algunos incluso han cre\u00eddo que no podr\u00edamos lograrlo\u00a0; pero Dios se ha servido de los d\u00e9biles para confundir a los fuertes de este mundo.<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0Los primeros de esta ciudad acuden tan asiduamente a las predicaciones, a los catecismos y a todos los dem\u00e1s ejercicios de la misi\u00f3n, que apenas la iglesia catedral resulta lo suficiente grande. No podremos aplacar mejor la c\u00f3lera de Dios que extirpando los pecados que son el principio y la fuente de todos los males. Y ciertamente, no tenemos nada que hacer, si Dios no nos tiende la mano, a \u00e9l pertenece impartir misericordia y perdonar.<\/p>\n<p>\u00abPadre m\u00edo, confieso que es a vuestros hijos a quienes debo la salvaci\u00f3n de mi alma. Escribidles algunas palabras de consuelo. Yo conozco bajo el cielo otra misi\u00f3n m\u00e1s \u00fatil que la de Hibernia\u00bb, etc.<\/p>\n<p>Al leer el relato de tantas bendiciones, Vicente de Pa\u00fal no dud\u00f3 ni un momento en aprobar la generosa resoluci\u00f3n del Sr. Brin, a quien dirigi\u00f3 estas pocas l\u00edneas el mes de abril de 1650: Nos hemos sentido grandemente gratificados con vuestra carta viendo en ella dos efectos excelentes de la gracia de Dios. Por uno, os hab\u00e9is dado a Dios para manteneros firme en el pa\u00eds en que os veis en medio de los peligros, prefiriendo exponeros a la muerte que dejar de asistir al pr\u00f3jimo; y por el otro, os entreg\u00e1is a la conservaci\u00f3n de vuestros cohermanos, envi\u00e1ndolos a Francia para alejarlos del peligro. El esp\u00edritu del martirios os ha llevado al primero, y la prudencia os ha hecho hacer el segundo; y los dos nacen del ejemplo de Nuestro Se\u00f1or, el cual, en el momento en que iba a sufrir los tormentos de su muerte por la salvaci\u00f3n de los hombres quiso salvar a sus disc\u00edpulos y conservarlos, diciendo\u00a0\u00bb\u00a0Dejad ir a \u00e9stos y no lo toqu\u00e9is\u00bb. As\u00ed es como hab\u00e9is obrado, como un verdadero hijo de este adorable Padre, a quien doy gracias infinitas por haber producido en vos actos de una caridad soberana,\u00a0 que es la cima de todas las virtudes\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0Le ruego que os llene de ella, a fin de que ejerci\u00e9ndola en todo y siempre, la pong\u00e1is en el seno de los que no la tienen. Y como estos otros se\u00f1ores\u00a0 que est\u00e1n ah\u00ed tienen la misma disposici\u00f3n de quedarse, por grande que sea el peligro de guerra y de contagio, estimamos que les conviene dejar. \u00bfQu\u00e9 sabemos nosotros de lo que quiere hacer Dios con ellos? Ciertamente, \u00e9l no les da en vano una resoluci\u00f3n tan santa. Dios m\u00edo, qu\u00e9 inescrutables son vuestros juicios. Vemos que al cabo de una misi\u00f3n de las m\u00e1s fructuosas\u00a0 y tal vez de las m\u00e1s necesarias que hayamos visto, deten\u00e9is, como tal parece, el curso de vuestras misericordias en esta ciudad penitente, para dejar caer el peso de vuestra mano sobre ella, a\u00f1adiendo a la desgracia de la guerra la plaga de la enfermedad. Pero es para cosechar a las almas bien dispuestas, y reunir el buen grano en vuestros graneros eternos. Adoremos pues las conductas del Se\u00f1or\u00bb, etc<\/p>\n<p>En efecto, a la guerra ven\u00eda a unirse un contagio tan violento que se llev\u00f3 a ocho mil personas en Limerick<\/p>\n<p>De este n\u00famero fue el hermano del obispo, que se hab\u00eda entregado con los misioneros al servicio de los apestados. Por lo dem\u00e1s, todos mor\u00edan contentos; ya que, dec\u00edan, \u00abDios nos ha enviado a unos \u00e1ngeles para reconciliarnos con \u00e9l\u00bb. Y el obispo, en su gratitud, no cesaba de repetir: \u00abAy, aunque el Sr. Vicente\u00a0 no hiciera nunca por la gloria de Dios m\u00e1s que lo que ha hecho a estas pobres gentes, bien feliz debe sentirse\u00bb. \u2013Collet, II, 470.<\/p>\n<p>Pero la guerra misma acab\u00f3 con esta desdichada ciudad asediada el 11 de junio de 1651 por el feroz Ireton, y capitul\u00f3 el 27 de octubre siguiente. El lugarteniente de Cromwell ensuci\u00f3 su victoria con las m\u00e1s atroces crueldades: veintid\u00f3s individuos debieron abandonarse a merced del vencedor, entre los cuales el obispo de Emily, refugiado en sus muros y su alcalde, sir Thomas Stretch. Sir Thomas hab\u00eda sido elegido alcalde al salir de un retiro con los sacerdotes de la Misi\u00f3n, y hab\u00eda aceptado por entrega este peligroso honor.<\/p>\n<p>La noticia de la capitulaci\u00f3n de Limerick y de las masacres que le hab\u00edan seguido vino a sembrar la confusi\u00f3n en el alma de Vicente: el 21 de diciembre declaraba su dolor al Sr. Lambert: \u00abHe aqu\u00ed una noticia dolorosa, si es verdad, lo que se dice que Limerick ha sido tomada por los parlamentarios, y que han mandado prender al obispo y a una treintena de eclesi\u00e1sticos, entre los cuales tenemos motivo de temer que se hallen los Srs. Brin y Barry. Esperamos mayor certidumbre\u00bb.<\/p>\n<p>El regreso inesperado vino a calmar\u00a0 las angustias de este buen Padre sobre la suerte de sus hijos; por lo que se dio prisas en escribir al Sr. Lambert, el 22 de marzo de 1652: \u00ab\u2026A\u00f1ado a estas noticias las que hemos recibido de nuestros cohermanos de Hibernia, los que cre\u00edamos que hab\u00edan sido del n\u00famero de los que los ingleses han matado tras la toma de Limerick: pero, gracias a Dios, \u00e9l los ha sacado de sus manos. Esto es seguro del Sr. Barry que acaba de llegar a Nantes, y a quien esperamos aqu\u00ed; y tenemos razones de esperarlo, del Sr, Brin, aunque no estemos seguros. Salieron juntos de Limerick, con cien o ciento veinte sacerdotes y religiosos, todos disfrazados, mezclados con los soldados de la ciudad, que se salieron el d\u00eda que los enemigos deb\u00edan entrar en ella. Nuestra gente hab\u00eda pasado la noche disponi\u00e9ndose a la muerte, porque no hab\u00eda lugar para los eclesi\u00e1sticos, pero Dios no permiti\u00f3 que fuesen reconocidos como tales. Al salir, se separaron, tirando uno por un lado, el otro por el otro, no sin gran dolor; pero creyeron que hab\u00eda que hacerlo as\u00ed, para que si uno perec\u00eda, el otro estuviera al menos en situaci\u00f3n de salvarse. El Sr. Brin tom\u00f3 la ruta de su regi\u00f3n con el gran vicario de Canna, su buen amigo, y el Sr. Barry mir\u00f3 hacia ciertas monta\u00f1as, donde al encontrase con una se\u00f1ora caritativa, \u00e9sta le recibi\u00f3; all\u00ed ha pasado dos meses, al cabo de los cuales se le present\u00f3 por casualidad una barca que ven\u00eda a Francia, y se embarc\u00f3, sin saber nada del Sr. Brin, desde su separaci\u00f3n. Cree sin embargo que no le habr\u00e1 resultado f\u00e1cil volver a Francia, bien porque los ingleses ocupan el mar como a causa\u00a0 de que ellos est\u00e1n en su regi\u00f3n, de manera que necesita rezar. Con todo, el Sr. Vicente no estaba seguro del todo sobre los peligros a los que el Sr. Brin estaba expuesto en un pa\u00eds ocupado por los herejes; en Cashel sobre todo pod\u00eda ser reconocido, traicionado y, desde entonces su muerte era segura. Por eso, el 3 de mayo, este buen Padre se lamentaba al Sr Lambert por no tener ninguna noticia del Sr.Brin.<\/p>\n<p>\u00c9ste se vio por fin obligado a ceder ante las circunstancias viendo la inutilidad de su ministerio y juzgando temerario exponerse sin necesidad al furor de los ingleses, pens\u00f3 en regresar. Hacia el mes de julio, la Providencia le ofreci\u00f3 la ocasi\u00f3n y pas\u00f3 a Francia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.- Noviciado. Le Mans. Paris. El Sr. G\u00e9rard Brin hab\u00eda nacido en 1618 en un peque\u00f1o pueblo vecino de la ciudad de Cashel en Irlanda, y hab\u00eda sido recibido en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[19],"tags":[142,144,127,143],"class_list":["post-46834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-collet","tag-lambert","tag-portail","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"1.- Noviciado. Le Mans. Paris. El Sr. G\u00e9rard Brin hab\u00eda nacido en 1618 en un peque\u00f1o pueblo vecino de la ciudad de Cashel en Irlanda, y hab\u00eda sido recibido en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-08-03T08:00:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:15:38+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera)\",\"datePublished\":\"2011-08-03T08:00:16+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:38+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\"},\"wordCount\":3354,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Collet\",\"Lambert\",\"Portail\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\",\"name\":\"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2011-08-03T08:00:16+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:38+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos","og_description":"1.- Noviciado. Le Mans. Paris. El Sr. G\u00e9rard Brin hab\u00eda nacido en 1618 en un peque\u00f1o pueblo vecino de la ciudad de Cashel en Irlanda, y hab\u00eda sido recibido en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2011-08-03T08:00:16+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:15:38+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera)","datePublished":"2011-08-03T08:00:16+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:38+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/"},"wordCount":3354,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Collet","Lambert","Portail","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/","name":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2011-08-03T08:00:16+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:38+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-primera\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte Primera)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-cbo","jetpack-related-posts":[{"id":46840,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/gerard-brin-1618-1676-parte-segunda\/","url_meta":{"origin":46834,"position":0},"title":"Gerard Brin (1618-1676?) (Parte segunda)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"04\/08\/2011","format":false,"excerpt":"III. - Dax. La Rose. Llegado a Nantes, el Sr. Brin esperaba ir a San L\u00e1zaro, adonde estaba impaciente por ir a recobrarse, despu\u00e9s de una ausencia tan larga; pero las rutas estaban impracticables, y se vio obligado a no continuar. Se aprovech\u00f3 de un correo enviado a la capital\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131909,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-relee-su-vida-xi\/","url_meta":{"origin":46834,"position":1},"title":"El se\u00f1or Vicente relee su vida (XI)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/12\/2014","format":false,"excerpt":"Y las Damas continuaron su asistencia. Hombres de oraci\u00f3n En medio de tantas ocupaciones, he puesto todo el inter\u00e9s en seguir fiel al estudio, especialmente en teolog\u00eda. Hubo en particular que hacer frente a las teor\u00edas de Ba\u00efus despu\u00e9s de Jansenio y Arnaud . En efecto, en 1637 yo hab\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"corazon","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/12\/corazon-289x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":38153,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/historia-general-de-la-c-m-hasta-el-ano-1720-06-exito-de-las-funciones-de-la-cm-en-particular-de-las-misiones-extranjeras\/","url_meta":{"origin":46834,"position":2},"title":"Historia general de la C.M., hasta el a\u00f1o 1720 (06. \u00c9xito de las funciones de la CM, en particular de las misiones extranjeras)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"03\/09\/2014","format":false,"excerpt":"VI. \u00c9xito de las funciones de la CM, en particular de las misiones extranjeras. Estando gobernada la CM por un excelente superior general para muy buenos s\u00fabditos, no pod\u00eda dejar de obrar bien en sus diferentes oficios. El sr. Almer\u00e1s crey\u00f3 que para animar a los misioneros a la continuaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"San Vicente de Pa\u00fal","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/vincent_de_paul-205x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":29211,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/gilbert-cuissot-c-m-1607-1684-i\/","url_meta":{"origin":46834,"position":3},"title":"Gilbert Cuissot, C.M. (1607-1684) (I)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/02\/2014","format":false,"excerpt":"I. Nacimiento del Sr. Cuissot. \u2013 Su entrada en la Compa\u00f1\u00eda. Primeros trabajos. \u2013 Superior de Notre Dame de la Rose, en los Bons-Enfants.\u00a0\u00a0\u00a0 Es enviado a Le Mans. \u2013 Tentaci\u00f3n que experimenta. Carta de san Vicente. El Sr. Gibert Cuissot naci\u00f3 en Moulins en el Bourbonnais, por entonces de\u2026","rel":"","context":"En \u00abEn tiempos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"En tiempos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/en-tiempos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/02\/sanvicente2-247x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":119709,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-relee-su-vida-misionero\/","url_meta":{"origin":46834,"position":4},"title":"El Se\u00f1or Vicente relee su vida: Misionero","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/04\/2022","format":false,"excerpt":"Siete largos a\u00f1os van ante todo a transcurrir, en la misma l\u00ednea que los tres precedentes: misionar s\u00f3lo en los pueblos de las tierras de los Gondi, y sin embargo de manera muy diferente. Entregado del todo a estas misiones a las pobres gentes de los campos, tengo ahora mi\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131902,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-relee-su-vida-viii\/","url_meta":{"origin":46834,"position":5},"title":"El se\u00f1or Vicente relee su vida (VIII)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/12\/2014","format":false,"excerpt":"Ch\u00e2tillon En los mismos inicios de 1617, yo quer\u00eda darme plenamente a la evangelizaci\u00f3n, ahora bien era dif\u00edcil de llevar al mismo tiempo el cargo de preceptor, de capell\u00e1n personal de la Se\u00f1ora de Gondi y el de pastor. El Padre de B\u00e9rulle me propon\u00eda este curato de Buenens y\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"corazon","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/12\/corazon-289x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46834\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}