{"id":45951,"date":"2011-07-14T09:06:24","date_gmt":"2011-07-14T07:06:24","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=45951"},"modified":"2011-07-14T09:06:24","modified_gmt":"2011-07-14T07:06:24","slug":"comentario-a-las-constituciones-de-1982-de-la-congregacion-de-la-mision-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/comentario-a-las-constituciones-de-1982-de-la-congregacion-de-la-mision-ii\/","title":{"rendered":"Comentario a las Constituciones de 1982 de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (II)"},"content":{"rendered":"<h2>Medios<\/h2>\n<h2><strong>1\u00ba. Tienden con todas sus fuerzas a revestirse del esp\u00edritu <\/strong><strong>de Cristo (RC. I, 3), para adquirir la perfecci\u00f3n corres\u00ad<\/strong><strong>pondiente a su vocaci\u00f3n (RC. XII, 13).<\/strong><\/h2>\n<p><strong>\u00a0Revestirse del esp\u00edritu de Cristo con todas las fuerzas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9 asunto tan importante es \u00e9ste de revestirse del esp\u00edritu de Cristo!\u00bb.<\/p>\n<h3><em>1. \u2014 Formulaci\u00f3n del texto.<\/em><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/logocm.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-34848\" title=\"logocm\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/logocm-237x300.jpg?resize=237%2C300\" alt=\"\" width=\"237\" height=\"300\" \/><\/a>Revestirse del esp\u00edritu de Cristo ha sido siempre un elemento esencial de la espiritualidad vicenciana, sin embargo, formular el primer medio para lograr el fin de la CM. recogiendo esta frase de S. Pablo, supone una novedad. Basta comparar el texto de las R.C. con el de las Const. All\u00ed se dice: buscar la per\u00adfecci\u00f3n, practicando las virtudes que Jesucristo, maestro supremo, nos ense\u00f1\u00f3 de palabra y con el ejemplo. Aqu\u00ed se habla de revestirse del esp\u00edritu de Cristo. El resultado ser\u00e1 el mismo, pero la redacci\u00f3n de las Const. es m\u00e1s sugestiva y m\u00e1s densa teol\u00f3gicamente. Alude directamente a la fuente de donde di\u00admanan las virtudes que los misioneros deben practicar, siguiendo e imitando a Cristo.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n del texto no ofreci\u00f3 dificultad. La idea ven\u00eda de lejos. En el texto B que present\u00f3 la CPAG80 se habla de \u00abconformidad con Cristo en todo \u00ab. Por otra parte, la frase escogida para el actual texto procede literalmente de las R.C., en un contexto id\u00e9ntico: \u00abPara que esta Congregaci\u00f3n consiga el fin que ha elegido es menester que trate con todas sus fuerzas de revestirse del esp\u00edritu de Cristo \u00ab. Todos los escritos de S. Vicente abundan en este pensamiento. No hab\u00eda lugar para discusi\u00f3n alguna. En una de las conferencias del Santo leemos: \u00ab&#8230; es necesario revestirse del esp\u00edritu de Cristo, imitar su perfecci\u00f3n, procurar llegar a ella, vivir y actuar como nuestro Se\u00f1or, para hacer que su esp\u00edritu se muestre en toda la Compa\u00f1\u00eda, en cada uno de sus miembros, en todas sus obras en general y en cada una en particular\u00bb.<\/p>\n<h3><em>2. Revestirse de Cristo en San Pablo y en San Vicente.<\/em><\/h3>\n<p>La idea de revestirse de Cristo procede de San Pablo (36). En la carta a los romanos es como un mensaje de urgencia: \u00abLa noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda se echa encima. Dejad las ri\u00f1as, los desenfrenos, las org\u00edas. En vez de \u00e9so, vest\u00edos del Se\u00f1or Jesucristo \u00ab. El tono es distinto cuando escribe a los g\u00e1latas: \u00abPorque todos al ser bautizados, para vincularos a Cristo, os vestisteis de Cristo \u00ab. La conclusi\u00f3n es que los g\u00e1latas ya no est\u00e1n bajo las peque\u00f1eces de la ley. Son ya de Cristo y por tanto, hijos de la promesa. A los de \u00c9feso y Golosas les exhorta a que se despojen del hombre viejo, de la vieja condici\u00f3n hu\u00admana y se revistan del hombre nuevo, creado por Dios, a su imagen con la rectitud y santidad propias de la verdad. En todos los textos paulinos subyace la idea central: vestirse, reves\u00adtirse de Cristo y que no es otra cosa que superar la condici\u00f3n de pecado, dejar el hombre viejo y alcanzar la nueva condici\u00f3n del hombre nuevo, creado a imagen de Dios.<\/p>\n<p>San Vicente no hace propiamente hablando ex\u00e9gesis de los textos paulinos. Se inspira en la idea de S. Pablo, pero la ampl\u00eda a su gusto, teniendo en cuenta el mensaje que quiere comunicar a los misioneros que le escuchan o a los destinatarios de sus cartas. En el fondo, parece que S. Vicente tiene en cuenta la teolog\u00eda del bautismo por lo que leemos en una de sus conferencias: \u00abTodos los bautizados est\u00e1n revestidos de su esp\u00edritu, pero no todos realizan las obras debidas&#8230; \u00bb Nacidos del esp\u00edritu nos convertimos en hijos de Dios. Al ser natural se a\u00f1ade el esp\u00edritu que no destruye la naturaleza. Por ello es posible que exista todav\u00eda el hombre viejo, el hombre carnal, seg\u00fan la concepci\u00f3n paulina, cuyas obras ser\u00e1n obras de la carne y el hombre es\u00adpiritual cuyas obras ser\u00e1n obras del esp\u00edritu. A S. Vicente le interesa inculcar la presencia del esp\u00edritu que habita en nosotros y que nos da capacidad para superar el mal y actuar como Cristo. El medio para trabajar en busca de la propia perfecci\u00f3n, para ejercer bien los ministerios es \u00abrevestirse del esp\u00edritu de Cristo, imitar su perfecci\u00f3n, procurar llegar a ella. Hay que vaciarse de s\u00ed mismo para revestirse de Cristo\u00bb.<\/p>\n<h3><em>3. El esp\u00edritu de Cristo.<\/em><\/h3>\n<p>Toda formulaci\u00f3n de lo que es el esp\u00edritu de Cristo es necesariamente limitativa. San Vicente nos describe de varias maneras lo que \u00e9l entiende por esp\u00edritu de Cristo. A la pre\u00adgunta: \u00bfQu\u00e9 es el esp\u00edritu de Cristo?, responder\u00e1: \u00abEs el Esp\u00edritu Santo derramado en los corazones de los justos y habita en ellos, y les da las mismas disposiciones e inclinaciones que Jesucristo ten\u00eda en la tierra y les hace actuar, no con la perfecci\u00f3n, pero s\u00ed seg\u00fan la medida de los dones recibidos\u00bb.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n anterior se completa con esta otra: \u00abes un esp\u00edritu de perfecta caridad y estima por la divinidad, un deseo ardiente para honrarla, conocimiento de sus grandezas para admirarlas y ensalzarlas incesantemente \u00bb y a\u00f1adir\u00e1: \u00abes amor a las humillaciones, amor al trabajo, amor a la oraci\u00f3n, amor a las acciones externas e internas. He aqu\u00ed una descripci\u00f3n del esp\u00edritu de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>Los vicencianistas elaborar\u00e1n m\u00e1s ampliamente estas ideas y las sistematizar\u00e1n. Lo que a San Vicente interesa es que sus misioneros se entusiasmen en el amor a Cristo, tomen conciencia de su uni\u00f3n con \u00e9l y de la necesidad de vivir el esp\u00edritu de Cristo, de imitar sus virtudes, de hacer propias las mismas dis\u00adposiciones del coraz\u00f3n de Cristo para con el Padre, los pobres, los sacerdotes, para consigo mismos, porque todos hemos sido llamados a ser \u00abconformes con Cristo\u00bb.<\/p>\n<h2><strong>Adquirir la propia perfecci\u00f3n correspondiente a su vo<\/strong><strong>caci\u00f3n.<\/strong><\/h2>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><strong>\u00a0<\/strong>\u00abLa perfecci\u00f3n no consiste en los \u00e9xtasis, sino en cumplir la voluntad de Dios\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><em>1. Los misioneros est\u00e1n llamados a la perfecci\u00f3n.<\/em><\/h3>\n<p>Todos los cristianos est\u00e1n llamados a la perfecci\u00f3n: \u00abSed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto\u00bb.<\/p>\n<p>Una de las ideas centrales de la renovaci\u00f3n conciliar es la santidad como vocaci\u00f3n de todos los cristianos: \u00abTodos los fieles, de cualquier estado y condici\u00f3n, est\u00e1n llamados a la plenitud de la caridad, santidad en la cual, a\u00fan en la sociedad terrena, se promueve un modo nuevo de vivir m\u00e1s humano\u00bb. Los caminos para llegar a la santidad son distintos. M\u00e1s a\u00fan, el cristiano desde su libertad, podr\u00e1 dar una respuesta positiva o negativa. Dios, en cambio, dice S. Vicente, saldr\u00e1 al encuentro de esta falta de responsabilidad de algunos cristianos \u00absusci\u00adtando a otros para que se entreguen a su divina Majestad y procuren, con su gracia, perfeccionarse ellos mismos y perfec\u00adcionar a los dem\u00e1s \u00ab. Los miembros de la C.M. han sido suscita\u00addos por Dios para que se dediquen a la propia perfecci\u00f3n y a la perfecci\u00f3n de los dem\u00e1s. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 felices somos, exclama, por encontrarnos en el camino de la perfecci\u00f3n!\u00bb. No dudar\u00e1 en afirmar que los misioneros, aunque no sean religiosos, est\u00e1n en estado de perfecci\u00f3n como los mismos religiosos.<\/p>\n<p>El imperativo de tender a la perfecci\u00f3n se manifiesta en todo el pensamiento de S. Vicente. Est\u00e1 expl\u00edcito en todos los textos normativos a partir de la Bula Salvatoris nostri.<\/p>\n<p>Si en el manuscrito de Sarzana el primer medio es hacer la voluntad de Dios, es porque para S. Vicente la perfecci\u00f3n consiste en hacer la voluntad de Dios o es el medio infalible para alcanzarla.<\/p>\n<p>La omisi\u00f3n o silencio que en algunos trabajos preparatorios de las asambleas se nota acerca de la perfecci\u00f3n y el compro\u00admiso con ella, incluso la petici\u00f3n expl\u00edcita de alguna que otra provincia para que no se mencionara en el nuevo texto de las Const. nunca lleg\u00f3 a ser realidad en los textos definitivos.<\/p>\n<h3><em>2. En qu\u00e9 consiste la perfecci\u00f3n, seg\u00fan S. Vicente.<\/em><\/h3>\n<p>San Vicente no escribi\u00f3 tratado alguno sobre la perfecci\u00f3n. Lo que ha aprendido y experimentado lo comunica a su modo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la definici\u00f3n cl\u00e1sica, es perfecto aquello que no le falta nada de lo que debe tener. En este sentido s\u00f3lo nuestro Se\u00f1or y la Sant\u00edsima Virgen son perfectos, dir\u00e1 S. Vicente. A San Vicente no le interesa eso que se llama perfecci\u00f3n adquirida. Le interesa mucho m\u00e1s el dinamismo continuamente ascendente del \u00abSed perfectos como vuestro Padre es perfecto\u00bb. Por eso escribir\u00e1 al P. Blatir\u00f3n: \u00abLa perfecci\u00f3n consiste en la pr\u00e1ctica invariable para adquirir las virtudes y progresar en ellas, ya que en el camino del Se\u00f1or el no avanzar es retroceder \u00ab. Entre los hombres ser\u00e1 m\u00e1s perfecto \u00abaquel cuya voluntad sea m\u00e1s conforme con la de Dios hasta tal punto que la suya y la nues\u00adtra no sean propiamente hablando, m\u00e1s que un mismo no querer y querer\u00bb. El misionero, si quiere ser perfecto, tiene que cumplir todo lo que se le pide como \u00abhombre, cristiano y misionero\u00bb. \u00abSi como hombre racional debe ser justo y como cristiano debe practicar las virtudes que Nuestro Se\u00f1or nos ense\u00f1\u00f3, como misionero debe realizar bien la obras que el Se\u00f1or hizo y con su esp\u00edritu, en la medida que lo permita nuestra debilidad\u00bb.<\/p>\n<p>El sentido din\u00e1mico en el que S. Vicente insiste, no le aparta de la doctrina tradicional que hace consistir la perfecci\u00f3n en<sup>&#8211;<\/sup> la caridad, virtud eminentemente din\u00e1mica. De hecho S. Vicente afirma que la perfecci\u00f3n consiste en la caridad: \u00abla caridad y la uni\u00f3n con la voluntad divina \u00bb son la esencia de la perfec\u00adci\u00f3n. El planteamiento vicenciano no es especulativo, es pr\u00e1ctico. Lo importante es hacer bien las cosas cotidianas cumpliendo la voluntad de Dios en todo.<\/p>\n<p>San Vicente ha hecho de la voluntad de Dios la clave de su vida espiritual. De ella arranca la devoci\u00f3n a la Providencia y sus manifestaciones y formular\u00e1 con esmero los criterios para discernirla. Por ser el punto clave comprende todas las dem\u00e1s virtudes: La humildad, la indiferencia, y est\u00e1 por encima de la pr\u00e1ctica de la presencia de Dios y de la pureza de inten\u00adci\u00f3n. Hacer la voluntad de Dios da unidad a toda la vida es\u00adpiritual y valoriza las acciones m\u00e1s insignificantes y cotidianas desde el punto de vista humano. Evita, adem\u00e1s, el peligro de localizar la perfecci\u00f3n en ciertos actos, por muy buenos que \u00e9stos sean. El peligro de enga\u00f1o no es infrecuente.<\/p>\n<p>Es necesario un punto de partida que abarque toda acti\u00advidad, porque todo es fuente de santidad si se hace siendo d\u00f3ciles al Esp\u00edritu de Cristo.<\/p>\n<h3><em>3. Motivos y medios.<\/em><\/h3>\n<p>Las motivaciones son muy variadas. Hay una en la que S. Vicente insiste. Se trata de conseguir que la mediaci\u00f3n deten\u00adtada por el misionero sea eficaz. Somos mediadores de la \u00abre\u00adconciliaci\u00f3n entre Dios y los hombres. Es necesario que el me\u00addiador sea agradable a aquel que va a conceder la gracia. As\u00ed se hace en los negocios humanos. Cumplir la voluntad de Dios es hacerse agradable a \u00e9l, es asegurar la eficacia de nuestra mediaci\u00f3n \u00ab.<\/p>\n<p>La Madre Chantal ha deducido que en la CM. se quiere unir la perfecci\u00f3n religiosa con la perfecci\u00f3n eclesi\u00e1stica. San Vicente la escribe y la dice: \u00abNo, mi querida madre, somos demasiados malos para eso. La verdad es que nos cuesta encon\u00adtrar un medio para proseguir en nuestra vocaci\u00f3n \u00ab. Sin em\u00adbargo, m\u00e1s tarde, en las R.C. expondr\u00e1 con toda claridad que \u00abel medio infalible para conseguir pronto la perfecci\u00f3n es hacer la voluntad de Dios\u00bb. En la conferencia del 7 de marzo de 1659 explica lo que es la conformidad activa, la que el misionero debe prestar. San Vicente no divaga y concreta al m\u00e1ximo los criterios operativos: Hacer lo mandado; no hacer lo prohibido; entre diversos proyectos optar por el que m\u00e1s mortifica; seguir prudentemente las buenas inspiraciones y ejecutar lo que es razonable\u00bb. En conjunto, el pensamiento de S. Vicente es n\u00edtido y nada enturbia el hecho de que alguna vez diga que la perfecci\u00f3n consiste en hacer la voluntad de Dios y otras que la voluntad de Dios es el medio infalible para llegar a la per\u00adfecci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong><strong>2\u00ba. Se dedicar\u00e1n a evangelizar a los pobres, sobre todo <\/strong><strong>a los m\u00e1s abandonados.<\/strong><\/strong><\/h2>\n<p><strong><strong><\/strong>Se dedicar\u00e1n a evangelizar a los pobres.<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9! Hacernos&#8230; no me atrevo a decirlo&#8230; s\u00ed, evan\u00adgelizar a los pobres es un oficio tan alto que es, por excelencia, el oficio del Hijo de Dios. Y a nosotros se nos dedica a ello como instrumentos por los que el Hijo de Dios sigue haciendo desde el cielo lo que hizo en la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>La dedicaci\u00f3n a la evangelizaci\u00f3n de los pobres ha sido una constante jam\u00e1s ininterrumpida en todos los textos normativos de la CM. y en su actividad apost\u00f3lica. Lo que s\u00ed puede haber cambiado es la comprensi\u00f3n del contenido teol\u00f3gico-pastoral de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><em>1. Lo que San Vicente entiende por evangelizaci\u00f3n.<\/em><\/h3>\n<p>La acci\u00f3n evangelizadora de S. Vicente entre los pobres del campo tiene como meta la renovaci\u00f3n de la vida cristiana. Para ello el primer paso es la instrucci\u00f3n: \u00abUna alma que no conoce a Dios, que no sabe lo que Dios ha hecho por su amor, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 creer, esperar y amar? \u00bfY c\u00f3mo se salvar\u00e1 sin fe, sin esperanza y sin caridad?\u00bb. Para S. Vicente la ignorancia de la pobre gente del campo era una pesadilla porque, seg\u00fan las ideas teol\u00f3gicas y morales de entonces, la ignorancia era causa de condenaci\u00f3n eterna. Esta preocupaci\u00f3n aflora con frecuencia cuando habla a los misioneros. La CM. est\u00e1 para instruir a los pobres: \u00abS\u00ed, nuestro Se\u00f1or exige que evangelicemos a los pobres. Esto es lo que \u00e9l hizo y quiere continuarlo por medio de noso\u00adtros\u00bb. Hacia 1631 escribe al P. Du Coudray, a la saz\u00f3n en Roma, y le dice: \u00abEs preciso que haga entender (a la curia romana) quel el pobre pueblo se condena por no saber las cosas necesarias para la salvaci\u00f3n y no confesarse. Si S. Santidad supiese esta necesidad, no tendr\u00eda descanso hasta hacer todo lo posible para poner orden en ello\u00bb.<\/p>\n<p>Si la instrucci\u00f3n es el primer paso, el segundo es la recep\u00adci\u00f3n de los sacramentos. A pesar de los muchos defectos de la vida cristiana de aquellos campesinos, ellos ten\u00edan fe, eran cris\u00adtianos. La instrucci\u00f3n les mover\u00eda a poner en regla toda su vida cristiana. De ah\u00ed la importancia de la confesi\u00f3n, sobre todo de la confesi\u00f3n general, dada la experiencia fuertemente sentida por S. Vicente en sus primeros trabajos misioneros.<\/p>\n<p>Insiste sobre la confesi\u00f3n general hasta tal punto que se ha considerado como un elemento distintivo de la misi\u00f3n vicenciana. Pero no falta la menci\u00f3n a la eucarist\u00eda que al fin, era el co\u00adlof\u00f3n de la misi\u00f3n. Conocemos las pol\u00e9micas que sobre la co\u00admuni\u00f3n frecuente exist\u00edan en aquella \u00e9poca. Quiz\u00e1s por \u00e9sto, San Vicente no insiste tanto. Sin embargo, su actitud hacia la eucarist\u00eda la deja bien expresada cuando en las R.C. manda a los misioneros que ense\u00f1en con celo c\u00f3mo se debe venerar este gran sacramento y qu\u00e9 es lo que de \u00e9l se debe creer.<\/p>\n<p>El tercer elemento es la caridad. \u00abSi entre vosotros hay alguno que creyese pertenecer a la misi\u00f3n para evangelizar a los pobres y no socorrerlos, para ayudarles en sus necesidades espirituales y no materiales, respondo que nosotros debemos asistirles y hacerles asistir de todas las maneras, por nosotros o por otros. Hacer \u00e9sto es evangelizar con palabras y con hechos. Esto es lo m\u00e1s perfecto y tambi\u00e9n lo que nuestro Se\u00f1or ha prac\u00adticado\u00bb.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo la misi\u00f3n evangelizadora, S. Vicente pone en marcha las misiones populares. \u00c9l no las ha inventado, pero las da un nuevo vigor. La misi\u00f3n sugiere a S. Vicente nuevas ideas sobre el catecismo, la predicaci\u00f3n: nacer\u00e1 el \u00abpeque\u00f1o m\u00e9todo\u00bb, \u00abel m\u00e1s excelente, el que produce m\u00e1s honor, convencimiento al esp\u00edritu sin todos esos gritos que no hacen m\u00e1s que molestar a los oyentes\u00bb. Abrir\u00e1 las casas de los misioneros para los ejercicios espirituales y as\u00ed el cristiano pueda ser m\u00e1s perfecto en su vocaci\u00f3n y llegar a conocerla. Se refor\u00adzar\u00e1 la idea de atender espiritual y cient\u00edficamente a los sacer\u00addotes: sin un buen sacerdote el fruto de la misi\u00f3n durar\u00e1 poco. Dar\u00e1 mayor extensi\u00f3n a la obra de las Caridades.<\/p>\n<p>Podemos afirmar que la evangelizaci\u00f3n, seg\u00fan la entiende S. Vicente, es una \u00abmisi\u00f3n \u00bb en la cual \u00e9l, poco a poco, va descubriendo otros elementos, hasta constituir un completo pro\u00adgrama de acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>Nos preguntamos si el concepto que S. Vicente tiene sobre la evangelizaci\u00f3n no est\u00e1 expresado de manera m\u00e1s significativa. Creo que s\u00ed. Basta recordar lo que \u00e9l nos dice cuando habla sobre la formaci\u00f3n a los sacerdotes: \u00abEvangelizar a los pobres no se entiende solamente ense\u00f1ar los misterios necesarios para la salvaci\u00f3n, sino hacer todas las cosas predichas y figuradas por los profetas, hacer efectivo el evangelio \u00ab. El contexto, como ya hemos insinuado, es el de la formaci\u00f3n de los sacerdotes, pero nos permite intuir una idea m\u00e1s profunda, es decir, para S. Vicente, evangelizar abarca todo lo necesario para que Dios sea honrado y amado y los pobres se salven plenamente, ad\u00adquieran su dignidad de hijos de Dios. Seg\u00fan Dodin, \u00abel conte\u00adnido de la funci\u00f3n de evangelizar a los pobres \u00bb se ha enriquecido desde 1625 a 1659. Evangelizar es, por tanto, m\u00e1s que conte\u00adnidos precisos y cauces concretos de pastoral, una \u00abmisi\u00f3n y un principio inspirador\u00bb.<\/p>\n<h3><em>2. Significado de evangelizaci\u00f3n en la \u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb.<\/em><\/h3>\n<p>La exhortaci\u00f3n de Pablo VI, Evangelii Nuntiandi, ha su\u00adpuesto un hito en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral sobre el que\u00adhacer evangelizador.<\/p>\n<p>Ante todo, el Papa dice que hay que evitar reduccionismos. Los elementos que entran en juego, por muy importantes que sean, no deben identificarse con el significado proprio de evan\u00adgelizar. Anunciar a Cristo a quien lo ignora, predicar, catequizar, recibir los sacramentos, no pueden acaparar todo lo que se quiere expresar cuando hablamos de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La evangelizaci\u00f3n busca la renovaci\u00f3n del hombre y de la humanidad, llegar a las ra\u00edces de las culturas, sin identificarse con ellas. Es realizar aquello de \u00abhago nuevo todas las cosas \u00ab. Convertir, desde el interior, la conciencia personal y colectiva de los hombres. Cambiar los criterios de juicio, la escala de valores, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00edneas del pensamiento, las fuentes de inspiraci\u00f3n, los modelos de vida que est\u00e1n en con\u00adtraste con la Palabra de Dios y con el designio de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando Pablo VI expone los contenidos de la evangeli\u00adzaci\u00f3n, nos percatamos de que se acerca m\u00e1s a los contenidos de la misi\u00f3n vicenciana. Efectivamente, el testimonio de vida, predicar a Cristo revelador del Padre en el Esp\u00edritu Santo, proclamar la vida, muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, ofrecer la salvaci\u00f3n como gracia y don de la misericordia divinas, exhortar al amor, infundir esperanza, aconsejar la oraci\u00f3n y la vida sacramental, respetar los derechos del hombre, de la familia, liber\u00e1ndolos de toda opresi\u00f3n y marginaci\u00f3n y promovi\u00e9ndolos seg\u00fan lo exige la dignidad del hombre y la instituci\u00f3n familiar son temas nada extra\u00f1os a la misi\u00f3n y caridad de S. Vicente.<\/p>\n<p>Proximidad, casi completa, la encontramos cuando la E.N. nos habla de los medios para la evangelizaci\u00f3n: el ejemplo de vida, la predicaci\u00f3n, la catequesis, la liturgia, los medios de comunicaci\u00f3n social, los sacramentos, la piedad popular.<\/p>\n<p>En resumen: El Papa Pablo VI se eleva a un plano de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral, teniendo ante sus ojos los m\u00falti\u00adples problemas del mundo y de la Iglesia. San Vicente, en cambio, todav\u00eda vive en el s. XVII, no se aparta de su plano pr\u00e1ctico, el que mejor le va, y tiene delante al grupo de misio\u00adneros evangelizadores que van a ir de parroquia en parroquia, sin olvidarse de aquellos parroquianos campesinos reunidos en la iglesia del lugar en el acto misional.<\/p>\n<p>La CM. est\u00e1 llamada a la evangelizaci\u00f3n y debe, por tanto, profundizar en la riqueza de la teolog\u00eda de la evangelizaci\u00f3n y adaptar sus contenidos y m\u00e9todos.<\/p>\n<h2><em>Qui\u00e9nes son los pobres a los que la CM. debe evangelizar. <\/em><\/h2>\n<h3><em>1\u00ba. Necesidad de criterios.<\/em><\/h3>\n<p>San Vicente se plante\u00f3 de alguna manera la cuesti\u00f3n. Opta por los pobres del campo y deja, por lo que a la misi\u00f3n se refiere, los pobres de la ciudad. Las citas que se pueden aducir son muchas. Me contento con una de 1660. Escribe al P.E. Jolly, superior de la casa de Roma y le dice: \u00abnuestra herencia son los pobres del campo \u00ab. Es interesante el contexto de la carta. Habla de las misiones que est\u00e1n predicando el P. Eudes (S. Juan Eudes) y los sacerdotes de las Conferencias de los martes en Par\u00eds y en otras ciudades y con \u00ablas bendiciones de Dios \u00ab. San Vicente se alegra, pero manifiesta sin ambages que \u00abnuestra herencia son los pobres del campo\u00bb.<\/p>\n<p>Es cierto que, en cuanto a la caridad, S. Vicente no hace distinciones: No hay miseria que detecte y no acuda a reme\u00addiarla pudi\u00e9ndolo hacer, pero no as\u00ed en cuanto a la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>La CM. se encuentra ante una normativa concreta. Debe evangelizar a los pobres, pero \u00bfqu\u00e9 pobres?, porque pobres hay muchos: Pobres en la fe y ricos en bienes de fortuna \u00a0ricos de bienes materiales y pobres de esp\u00edritu. La misma sociolog\u00eda admite varios criterios: hay pobres porque carecen de los bienes materiales indispensables para el normal desarrollo de la persona o porque carecen de bienes culturales requeridos por la dig\u00adnidad humana. Pero tambi\u00e9n se admite el criterio de la desi\u00adgualdad, es decir, son pobres porque ante la ley no son iguales. Esta desigualdad puede darse dentro de un contexto de bienes\u00adtar material.<\/p>\n<p>El aspecto subjctivo tambi\u00e9n cuenta. Hay pobrezas hacia las cuales existe una sensibilidad muy aguda, mientras otras pobrezas est\u00e1n poco menos que olvidadas y no pocas veces el olvido es cultivado por intereses econ\u00f3micos o pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Ya dentro del \u00e1mbito de la C.M., nadie ignora que existen obras de cuya identidad vicenciana se puede dudar. Ser\u00eda un error seguir en la ambig\u00fcedad. Las mismas Const. han querido dar una respuesta cara el futuro en el art. 12,1.<\/p>\n<h3><em>2<sup>0<\/sup>. Algunos criterios.<\/em><\/h3>\n<p>En el LN se intent\u00f3 dar algunos criterios. Se dec\u00eda que por pobres se entend\u00edan los que \u00abviven en condiciones menos humanas por motivos econ\u00f3micos, culturales o sociales, teniendo en cuenta las circunstancias del tiempo y lugar \u00ab. La idea contrin\u00faa, de alguna manera, en todos los trabajos preparatorios de las asambleas y en los textos aprobados, pero sin que se precise. Muchas provincias, al proponer c\u00f3mo desean que se formule el fin de la CM., suelen a\u00f1adir criterios para saber a qu\u00e9 pobre se debe evangelizar. Unas dir\u00e1n que son los que carecen de asistencia pastoral o social. Otras aluden al abandono espiritual. La CPAG80 no los recoge en los textos que propone.<\/p>\n<p>La Const. actuales abordan el problema y en el art. 12 establecen las caracter\u00edsticas de la obra vicenciana : \u00abAtenci\u00f3n a la realidad de la sociedad humana, sobre todo a las causas de la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la riqueza en el mundo \u00ab. No me parece suficiente. Creemos que el pobre al que debe evangelizar la C.M. es el pobre sociol\u00f3gico en el sentido mate\u00adrial, cultural y espiritual.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n es si S. Vicente y la CM. solamente parten de la visi\u00f3n sociol\u00f3gica. Ciertamente no. San Vicente ve al pobre desde la fe, desde la predilecci\u00f3n de Dios, desde Cristo encarnado, hecho pobre para redimir a la humanidad y que fue enviado para evangelizar a los pobres. Los ve desde la Iglesia que no es cre\u00edble si no evangeliza a los pobres. Las ex\u00adpresiones famosas: \u00abDejar a Dios por Dios \u00bb o \u00abhay que volver la medalla \u00bb son suficientemente significativas.<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n teol\u00f3gica para evangelizar a los pobres ha estado siempre viva en la Compa\u00f1\u00eda, pero \u00e9ste es otro aspecto distinto del planteado aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Sobre todo los m\u00e1s abandonados.<\/p>\n<p>Los pobres del campo son los preferidos en las R.C. La intenci\u00f3n de abandonar esta preferencia y sustituirla por otra: \u00ablos m\u00e1s abandonados \u00bb aparece ya en el LN. No llega a cuajar en ning\u00fan texto normativo hasta las Const. actuales.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de la opci\u00f3n vicenciana por los pobres del campo obedece al hecho del mayor abandono en el que \u00e9stos se en\u00adcuentran. Hay una especie de \u00abbloqueo social y apost\u00f3lico \u00bb que les margina del resto social.<\/p>\n<p>Literalmente, el texto de las R.C. no limita de manera exclusiva la evangelizaci\u00f3n a los pobres del campo, como se establec\u00eda en el contrato de fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda y en otros documentos posteriores. En la pr\u00e1ctica, la preferencia fue tan grande en favor de la evangelizaci\u00f3n de los campesinos que las posibilidades dadas por el texto literal apenas si se ten\u00edan en cuenta. Sin duda influy\u00f3 en ello el pensamiento de S. Vi\u00adcente que a\u00fan en 1660, como ya hemos dicho, todav\u00eda repet\u00eda: \u00abNuestra herencia son los pobres del campo\u00bb.<\/p>\n<p>La historia de las misiones populares da un balance alta\u00admente positivo en favor de la evangelizaci\u00f3n del pueblo cam\u00adpesino. Pero \u00e9sto no quiere decir que no se haya misionado en las ciudades.<\/p>\n<p>Las Const. actuales siguen la misma orientaci\u00f3n que la que ofrecen las R.C.: establecen un principio general y una prefe\u00adrencia : se puede evangelizar a todos los pobres, \u00absobre todo a los m\u00e1s abandonados \u00ab&#8230; La cl\u00e1usula parece buena porque ampl\u00eda el campo de trabajo apost\u00f3lico y responde a un hecho social de gran relieve: el fen\u00f3meno del urbanismo y la despo\u00adblaci\u00f3n del campo. Grandes masas de campesinos se asientan en las grandes ciudades. Creo que tiene un aspecto negativo: la ampliaci\u00f3n del campo de trabajo comporta la dificultad de dar una imagen de la C.M. m\u00e1s clara y precisa en el servicio que puede prestar a la Iglesia. Este peligro puede ser conjurado si las provincias, conscientes de sus limitaciones, reducen sus planes a tenor de sus capacidades, como se insin\u00faa en el art. 15. Con todo, la amplitud del texto constitucional puede ser \u00f3bice cuando se trata de juzgar obras y marcar caminos nuevos y m\u00e1s concretos.<\/p>\n<p>Por otra parte, la cl\u00e1usula: \u00absobre todo los m\u00e1s pobres \u00bb adolece de cierta vaguedad. S\u00f3lo se puede interpretarla muy relativamente. Pienso que, m\u00e1s que un criterio objetivo, es un dinamismo que nos empuja hacia los m\u00e1s abandonados en los momentos decisivos de las opciones. San Vicente pronuncia la frase cuando en una conferencia habla del amor a los pobres: \u00abEsta peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda procura dedicarse con afecto a servir a los pobres, que son los preferidos de Dios; por eso tenemos motivos para esperar que, por amor hacia ellos, tambi\u00e9n nos amar\u00e1 a nosotros. As\u00ed, pues, hermanos m\u00edos, busquemos, incluso, a los m\u00e1s pobres y m\u00e1s abandonados y reconozcamos delante de Dios que son ellos nuestros se\u00f1ores y nuestros amos, y que no somos dignos de rendirles nuestros peque\u00f1os servicios \u00ab.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 queda, pues, de la idea de no misionar en las ciuda\u00addes? Legalmente nada. Sin embargo, la raz\u00f3n por la que S. Vicente opt\u00f3 por los pobres del campo sigue en vigor. Si los pobres de la ciudad ten\u00edan entonces, objetivamente hablando, medios para salir de su pobreza material y espiritual y los del campo no, la CM. debe estar atenta para ir a aquellos pobres que carecen de los medios necesarios para salir de su pobreza material y espiritual.<\/p>\n<h2><strong>3\u00b0. Ayudan a la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos y laicos y los <\/strong><strong>llevan a una participaci\u00f3n m\u00e1s plena en la evangeli\u00ad<\/strong><strong>zaci\u00f3n de los pobres.<\/strong><\/h2>\n<p>Es el tercer medio para lograr el fin de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<h2><strong>Ayudan a la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos.<\/strong><\/h2>\n<p>\u00abPuede decirse que evangelizar a las pobres no se entiende s\u00f3lamente ense\u00f1ar los misterios necesarios pa\u00adra la salvaci\u00f3n, sino hacer todas las cosas predichas por los profetas, hacer efectivo el evangelio. Ya sab\u00e9is que antiguamente Dios rechaz\u00f3 a los sacerdotes mancha\u00addos&#8230; y dijo que suscitar\u00eda otros&#8230; \u00bf Por medio de quien cumpli\u00f3 esta promesa?. Por su Hijo nuestro Se\u00f1or, que orden\u00f3 sacerdotes, los instruy\u00f3 y les dio poder para ordenar a otros. Y \u00e9sto para hacer por medio de ellos lo que \u00e9l hizo durante su vida, para salvar a todas las naciones por medio de las instrucciones y de la admi\u00adnistraci\u00f3n de los sacramento\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el momento en el que S. Vicente se decide por ayudar a los eclesi\u00e1sticos mantiene firme su prop\u00f3sito. La CM., por su parte, ha sido constante en este quehacer a trav\u00e9s de su historia, no obstante las crisis habidas por motivos pol\u00edticos y religiosos. Los textos normativos tampoco han sufrido cambios especiales.<\/p>\n<p>San Vicente habl\u00f3 con frecuencia y con inter\u00e9s a sus misioneros sobre la formaci\u00f3n a los cl\u00e9rigos: \u00abLos ordenandos son el mejor y m\u00e1s precioso don que la Iglesia puede poner en nuestras manos \u00ab. Como siempre est\u00e1 convencido que la obra viene de Dios y Dios nos ha llamado a ella para que la ejer\u00adzamos \u00abseriamente, con humildad, devoci\u00f3n y constancia como corresponde a la excelencia de la obra\u00bb.<\/p>\n<p>Los cauces que han servido para prestar la ayuda han sido los retiros espirituales, las conferencias de los martes y los seminarios. La CM. sigue el mismo camino, sin excluir otros medios a tenor de las circunstancias.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n vicenciana abarcaba dos aspectos principal\u00admente: la ciencia y la virtud. No s\u00f3lo la ciencia, dec\u00eda S. Vi\u00adcente, sino tambi\u00e9n la virtud, porque aquella sin \u00e9sta no ser\u00advir\u00eda para nada o casi nada, ser\u00eda in\u00fatil y hasta peligrosa.<\/p>\n<p>Sea lo que fuere sobre la originalidad de la obra vicenciana en lo que a la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos se refiere, lo cierto es que S. Vicente intenta a llevar a la pr\u00e1ctica y lo consigue, las disposiciones del Concilio de Trento y los deseos de los obispos. Es, por lo menos, un buen ejecutor de las disposiciones eclesiales.<\/p>\n<p>El historiador Darricau cree que la formaci\u00f3n vicenciana se caracteriza por dos rasgos: el realismo, es decir, da a la Iglesia sacerdotes que saben responder a las necesidades del pueblo cristiano. Para ello, procura dar una formaci\u00f3n pastoral adecua\u00adda. La segunda caracter\u00edstica es el sentido sobrenatural del sacerdocio. No podemos olvidar que la obra vicenciana se lleva a cabo en un tiempo que urge dar soluciones. Quiz\u00e1s, por no haberse tenido en cuenta esta circunstancia, se ha criticado negativamente la formaci\u00f3n dada por S. Vicente a los cl\u00e9rigos: apresurada y antiintelectual.<\/p>\n<p>Es posible que la C.M. haya ca\u00eddo en los mismos defectos y la raz\u00f3n puede estar en haber establecido como fijos, m\u00e9todos y contenidos de urgencia.<\/p>\n<p>Las Const. no se\u00f1alan \u00e1mbitos en la formaci\u00f3n como lo hacen las R.C. Hablan de la formaci\u00f3n en general. L\u00f3gicamente se debe pensar en una formaci\u00f3n completa, propia del sacerdote, seg\u00fan la exige la dignidad sacerdotal y los compromisos pasto- tales que el sacerdote debe aceptar hoy.<\/p>\n<p>La crisis actual sobre la identidad sacerdotal, las diferencias en el modo de ver la formaci\u00f3n de los futuros sacerdotes, obligan a la CM., empe\u00f1ada en esta tarea, a estar muy atenta al desar\u00adrollo de la doctrina sobre el sacerdocio, las exigencias pastorales tan variadas y tan cambiantes, y a las disposiciones de la jerar\u00adqu\u00eda universal y local quien nos llama a esta tarea. \u00abEl mejor servicio que se puede prestar a la Iglesia es dotarla de buenos sacerdotes\u00bb.<\/p>\n<h2><strong>Ayudan a la formaci\u00f3n de los laicos <\/strong><\/h2>\n<h3><em>1. Las asociaciones laicales vicencianas.<\/em><\/h3>\n<p>\u00abHace unos ochocientos a\u00f1os, poco m\u00e1s o menos, que las mujeres no tienen ning\u00fan empleo p\u00fablico en la Iglesia. Antes existieron las diaconisas&#8230; Pero, en tiempos de Carlomagno, por un misterioso designio de la divina Providencia, esta costumbre ces\u00f3 y la condici\u00f3n feme\u00adnina fue privada de todo empleo. Pero he aqu\u00ed que esa misma divina Providencia se dirige hoy a vosotras para suplir lo que falta en el servicio a los pobres en\u00adfermos&#8230;<\/p>\n<p>La Cofrad\u00eda de la Caridad de Ch\u00e1tillon es la primera obra de caridad organizada por S. Vicente, cuyos miembros eran laicos. La experiencia tuvo un \u00e9xito extraordinario. Se multi\u00adplicaron de tal modo que era muy dif\u00edcil saber el n\u00famero de las que funcionaban en Francia.<\/p>\n<p>La confraternidad o cofrad\u00eda ten\u00eda una limitaci\u00f3n: era parroquial, es decir, su labor no trascend\u00eda a los l\u00edmites de la parroquia. Para superar estas lindes, San Vicente piensa en las Damas de la Caridad. As\u00ed puede extender su acci\u00f3n caritativa y salir al encuentro de las nuevas formas de pobreza. De hecho, las Damas ayudan a S. Vicente en su obra de caridad en favor de los galeotes, ni\u00f1os abandonados, misiones extranjeras, regiones devastadas, etc.<\/p>\n<p>Lo principal es que San Vicente ha sabido y conseguido acercar los ricos a los pobres, crear en ellos una conciencia de sus deberes como cristianos hacia los pobres. Ha conseguido, adem\u00e1s, superar una mentalidad que hac\u00eda de la mujer un ser totalmente pasivo en la Iglesia. Ha conseguido que ellas mues\u00adtren el rostro materno de la Iglesia.<\/p>\n<p>Las Cofrad\u00edas de la Caridad fueron femeninas y masculinas y mixtas. El mayor \u00e9xito lo obtuvo S. Vicente con las Cofrad\u00edas de las mujeres. Las otras quedaron en la penumbra. El primer ensayo serio de promoci\u00f3n de la mujer despu\u00e9s de varios siglos de relegaci\u00f3n a papeles meramente pasivos hab\u00eda resultado.<\/p>\n<p>Una obra llama a otras. La atenci\u00f3n a las Caridades hace que se descubra una mujer, Luisa de Marillac y que encuentre su vocaci\u00f3n, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de b\u00fasqueda, de dudas e incertidumbres. Santa Luisa va a ser una colaboradora excep\u00adcional de S. Vicente. Va completar su obra desde la sensibilidad femenina. Ambos fundar\u00edan la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, al principio auxiliares de las Damas <em>y <\/em>despu\u00e9s, comunidad independiente. Las Hijas de la Caridad vienen defi\u00adnidas en los documentos de fundaci\u00f3n como \u00abCofrad\u00eda de la Caridad compuesta de j\u00f3venes y viudas provenientes del inundo rural \u00ab. Le aprobaci\u00f3n Pontificia tic 1668 las reconoce como Comunidad de piadosas mujeres \u00bb decididas a vivir en comu\u00adnidad, sin dejar el h\u00e1bito seglar, pero consagradas por entero al servicio de los pobres enfermos&#8230; La CM, recibir\u00e1 de su fun\u00addador una nueva misi\u00f3n: Animar espiritualmente y fundar las Caridades, colaborar con las Damas y atender sacerdotalmente a las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p>Acontecimientos posteriores, \u00edntimamente relacionados IOn la CM. har\u00e1n que otras asociaciones de seglares entren dentro de la esfera apost\u00f3lica de la Compa\u00f1\u00eda: Las Hijas de Mar\u00eda, la Asociaci\u00f3n de la Milagrosa, la Archicofrad\u00eda de la Agon\u00eda, y de la SS. Trinidad. Todas subsisten. La asociaci\u00f3n de Hijos e Hijas de Mar\u00eda est\u00e1 en plena transformaci\u00f3n con gran vitalidad en algunas naciones.<\/p>\n<p>A estas agrupaciones de asociaciones de seglares por esp\u00edritu e historia ligadas a la CM. hay que a\u00f1adir las que la Iglesia le conf\u00eda por razones de apostolado.<\/p>\n<p>De todas ellas se tratar\u00e1 m\u00e1s ampliamente en el art. 24 de las Const.<\/p>\n<h3><em>2. La formaci\u00f3n vicenciana a las asociaciones laicales.<\/em><\/h3>\n<p>La formaci\u00f3n impartida por S. Vicente comprend\u00eda dos aspectos: el espiritual y el apost\u00f3lico o pastoral. Las conferencias y los reglamentos dados a estas asociaciones est\u00e1n llenos de dichos contenidos. San Vicente tiene sumo inter\u00e9s de que los miembros de las asociaciones de caridad sean ante todo, buenos cristianos y despu\u00e9s que sepan c\u00f3mo asistir a los pobres. De hecho la vida cristiana florec\u00eda entre aquellas se\u00f1oras de las Caridades. De la Se\u00f1ora Fouquet se dec\u00eda: \u00abSi, por desgracia, llegara a desa\u00adparecer el evangelio, se encontrar\u00eda su esp\u00edritu y sus m\u00e1ximas en las costumbres y sentimientos de esta Se\u00f1ora. Hac\u00eda la piedad tan amable que animaba a todos a dedicarse a ella \u00ab.<\/p>\n<p>En cuanto al aspecto pastoral, basta el primer reglamento en donde se conjugan admirablemente la ternura y los detalles del servicio en la cantidad y clase de alimentos que se deben dar al enfermo y en qu\u00e9 hora precisa hay que darlos. Y todo motivado por la caridad (64).<\/p>\n<p>Las Const. hablan s\u00f3lamente de la formaci\u00f3n en general. Es evidente que esta formaci\u00f3n gen\u00e9rica supone y comporta todos los elementos necesarios para que sea adecuada y sea, adem\u00e1s, un servicio de caridad convincente y cre\u00edble. Veremos despu\u00e9s c\u00f3mo el art. 24 ser\u00e1 m\u00e1s concreto indicando que la formaci\u00f3n debe abarcar lo espiritual, lo apost\u00f3lico y lo pol\u00edtico, entendiendo este t\u00e9rmino en el sentido etimol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La CM. ha seguido la misma l\u00ednea trazada por S. Vicente. Sin embargo, en los \u00faltimos tiempos dos aspectos hay que hacer notar: Uno positivo, es decir, el esfuerzo por poner al d\u00eda las asociaciones vicencianas laicales seg\u00fan las nuevas orientaciones del Vaticano II contenidas en el decreto sobre el apostolado de los seglares. Otro negativo: la lentitud por conseguir un servicio de caridad convincente dejando a un lado m\u00e9todos propios de otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Las otras asociaciones vicencianas de seglares, cuya finalidad principal es la vida cristiana, tomando como modelo a Mar\u00eda, han sido acusadas de un \u00abpietismo \u00bb demasiado cerrado en s\u00ed mismo, sin proyecci\u00f3n apost\u00f3lica alguna. Quiz\u00e1s la acusaci\u00f3n sea un tanto ligera porque desde hace muchos a\u00f1os la preocu\u00adpaci\u00f3n por la apertura hacia el apostolado ha sido constante en las orientaciones pontificias y en los programas de las aso\u00adciaciones.<\/p>\n<p>En el fondo est\u00e1n los problemas generales que han afectado profundamente a todas las asociaciones de seglares en la Iglesia, las cuestiones que se relacionen con la justicia y la caridad, el fen\u00f3meno de la secularizaci\u00f3n e<em> incluso, la crisis de <\/em>las expre\u00adsiones religiosas todas y en especial las marianas.<\/p>\n<h3><em>Los laicos como agentes <\/em><em>de evangelizaci\u00f3n.<\/em><\/h3>\n<p>La ayuda a la formaci\u00f3n de los laicos como parte del tercer medio para lograr el fin de la C.M. no se reduce a la ayuda en la formaci\u00f3n de las asociaciones vicencianas laicales, se trata tambi\u00e9n de la formaci\u00f3n de los laicos como agentes de evange\u00adlizaci\u00f3n. Es m\u00e1s, la intenci\u00f3n de la asamblea al introducir este nuevo elemento entre los medios para el logro del fin, era la formaci\u00f3n de estos laicos, comprometidos en la tarea de la evan\u00adgelizaci\u00f3n desde los diferentes servicios que pueden prestar a las comunidades eclesiales en las cuales trabajan y viven su le cris\u00adtiana.<\/p>\n<p>La idea ya se hizo patente en el LN teniendo en cuenta el puesto del laico en la Iglesia. Se introduce en las Const. 68-69 y no se abandona en los documentos posteriores.<\/p>\n<p>Hay un detalle que conviene resaltar y es que, <em>a\u00fan <\/em>en estos documentos, no se piensa en introducir a los laicos dentro del contexto del fin de la CM. En el IL79 algunas provincias lo piden. El DL80 no acepta tal petici\u00f3n. Es la AG80 la que definitivamente la introduce.<\/p>\n<p>Las razones nos parecen obvias: la nueva visi\u00f3n que de la Iglesia nos da el Vaticano II y el puesto y tareas que al laicado se le asignan. Los laicos dejan de ser una parte pasiva para asumir sus responsabilidades en la construcci\u00f3n del reino de Dios y de la ciudad terrena: A los laicos incumben, por vo\u00adcaci\u00f3n laical, instaurar el orden social en Cristo, crear la ciudad terrestre seg\u00fan el designio de Dios, haciendo que la injusticia no mine las relaciones humanas, ni las estructuras sociales sean causa de la pobreza. Los movimientos laicales son un hecho vivo en la Iglesia de hoy, hasta el punto de considerarse como uno de los signos de los tiempos eclesiales. Pablo VI, en la E.N. nos dice: \u00abLos seglares, cuya vocaci\u00f3n espec\u00edfica los coloca en el coraz\u00f3n del mundo y a la gu\u00eda de las variadas tareas tem\u00adporales, deben ejercer por lo mismo una forma singular de evangelizaci\u00f3n. Su tarea inmediata no es la instituci\u00f3n y el desar\u00adrollo de la comunidad ecclesial \u2014 \u00e9sta es funci\u00f3n espec\u00edfica de los pastores \u2014, sino el poner en pr\u00e1ctica todas las posibilidades cristianas y evang\u00e9licas escondidas, pero a su vez ya presentes y activas en las cosas del mundo: pol\u00edtica, campo social, econom\u00eda, cultura, ciencias, artes, vida internacional, comunicaci\u00f3n de masas, etc. \u00ab.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el texto de Pablo VI sea excesivamente amplio. Personalmente creo que se incluye en lo que se establece en nuestras Const., pero juzgo que la idea iba dirigida, m\u00e1s que a todas las categor\u00edas de laicos, a aquellos que por sus com\u00adpromisos trabajan m\u00e1s directamente en las iglesias locales, en la formaci\u00f3n y desarrollo de las mismas.<\/p>\n<p>De todo lo dicho no resulta ajeno, seg\u00fan la tradici\u00f3n vicen\u00adciana, elevar constitucionalmente el compromiso de los laicos y lo que era un ministerio considerarlo, desde ahora, uno de los medios para lograr el fin de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<h2><strong>&#8230; y los llevan a una participaci\u00f3n m\u00e1s plena en la evan\u00ad<\/strong><strong>gelizaci\u00f3n de los pobres<\/strong>.<\/h2>\n<p>La finalidad que se pretende en la ayuda que debe la CM. prestar a la formaci\u00f3n de los sacerdotes y de los laicos no puede ser distinta que lo que exige el mismo fin de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nunca se puede prescindir de lo que es el eje de toda actividad apost\u00f3lica de la CM.: la evangelizaci\u00f3n de los pobres. En prin\u00adcipio no hace falta decirlo, sin embargo, la experiencia ense\u00f1a que por injerencias extra\u00f1as se cae f\u00e1cilmente en una formaci\u00f3n indiferenciada. No se trata de dar una formaci\u00f3n en una \u00fanica direcci\u00f3n. Se trata de ser fieles a nuestro carisma, a nuestra misi\u00f3n en la Iglesia.<\/p>\n<p>El P.O. hace esta advertencia cuando habla del ministerio de los sacerdotes: \u00abAunque a todos se deban los presb\u00edteros, sin embargo, consideren a los pobres y los d\u00e9biles con quienes el Se\u00f1or se present\u00f3 asociado especialmente, y cuya evangelizaci\u00f3n se da como signo de la obra mesi\u00e1nica, les est\u00e9n contados de una manera especial\u00bb. Lo mismo se puede decir de los laicos como agentes de evangelizaci\u00f3n en una Iglesia que ha apostado por los pobres y quiere ser llamada Iglesia de los pobres.<\/p>\n<p>La cl\u00e1usula tiene tambi\u00e9n el m\u00e9rito de dar unidad, entron\u00adcando los medios, aparentemente los m\u00e1s alejados, con el FIN de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n: <em>Seguir e imitar a <\/em><em>evangelizador de los pobres.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00a0\u00ab\u00a1Oh Salvador! \u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo! T\u00fa has <\/em><em>suscitado esta Compa\u00f1\u00eda para la evangelizaci\u00f3n de los <\/em><em>pobres; la has enviado a los pobres y quieres que ella <\/em><em>te d\u00e9 a conocer a ellos como \u00fanico Dios verdadero y a <\/em><em>Jesucristo como enviado tuyo al mundo, para que, por este <\/em><em>medio, alcancen la vida eterna. Esto tiene que hacernos <\/em><em>preferir esta tarea a todas las ocupaciones y cargos de la <\/em><em>tierra y que nos consideren los m\u00e1s felices del mundo. <\/em><em>\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Qui\u00e9n pudiera comprenderlo! Conc\u00e9denos esta gracia. Am\u00e9n\u00bb<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medios 1\u00ba. Tienden con todas sus fuerzas a revestirse del esp\u00edritu de Cristo (RC. I, 3), para adquirir la perfecci\u00f3n corres\u00adpondiente a su vocaci\u00f3n (RC. 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Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. 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