{"id":45860,"date":"2011-07-12T09:01:45","date_gmt":"2011-07-12T07:01:45","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=45860"},"modified":"2016-07-27T12:15:42","modified_gmt":"2016-07-27T10:15:42","slug":"nicolas-etienne-1634-1664","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/","title":{"rendered":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/Biografias-Pa%C3%BAles1.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-45861 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/Biografias-Pa%C3%BAles1.jpg?resize=232%2C300\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"300\" \/><\/a>Collet, en su Vida de san Vicente de Pa\u00fal, menciona en el n\u00famero de las vidas manuscritas de misioneros conservadas en San L\u00e1zaro y que miraba como un tesoro la del Sr. Nicol\u00e1s \u00c9tienne. Esta biograf\u00eda ha desaparecido en el pillaje de la Revoluci\u00f3n, y nosotros debemos sentirlo vivamente. El tomo XI de <em>las Memorias<\/em> <em>de la Congregaci\u00f3n<\/em>, dedicado por entero a la misi\u00f3n de Madagascar, da afortunadamente numerosos detalles; nosotros recogeremos algunos, que nos ayudar\u00e1n a reconstruir, aunque sea de forma menos completa, la vida del generoso misionero, masacrado en Madagascar el 4 de marzo de 1634.<\/p>\n<h2>1. <strong>Antes de partir para Madagascar<\/strong>.<\/h2>\n<p>El Sr.Nicol\u00e1s \u00c9tienne, nacido en Par\u00eds el -7 de octubre de 1634 de una familia rica, hab\u00eda pedido y obtenido, el 8 de agosto de 1653, despu\u00e9s de muchas insistencias, el favor de ser recibido en el seminario interno. El Sr. \u00c9tienne ten\u00eda una gran debilidad que parec\u00eda alejarle para siempre del sacerdocio, era el estado d\u00e9bil y deforme de su mano izquierda. San Vicente de Pa\u00fal le admiti\u00f3 despu\u00e9s de todo en la comunidad entre los cl\u00e9rigos, a condici\u00f3n de que no podr\u00eda nunca aspirar al sacerdocio; le autoriz\u00f3 incluso a seguir sus estudios teol\u00f3gicos. El Sr. \u00c9tienne, que hab\u00eda pronunciado sus votos en 1655, se destac\u00f3 por su piedad y por su entrega a su Congregaci\u00f3n, dedicando a las obras que hab\u00eda emprendido una gran parte de su propia fortuna. Todav\u00eda estudiante en teolog\u00eda, hab\u00eda solicitado desde entonces el favor de ir a Madagascar en calidad de catequista. Durante tres a\u00f1os, san Vicente de Pa\u00fal no dio esperanzas a este proyecto; por \u00faltimo, viendo en el Sr. \u00c9tienne las cualidades requeridas para esta dif\u00edcil misi\u00f3n, resolvi\u00f3 enviarle a Fort-Dauphin, y pidi\u00f3 al Soberano Pont\u00edfice las dispensas necesarias\u00a0 para elevarle al sacerdocio. Ped\u00eda para el Sr. \u00c9tienne, si no se pod\u00eda ordenarle sacerdote, el permiso 1\u00ba de\u00a0 bautizar en la iglesia\u00a0 con ceremonia en la ausencia de los sacerdotes; 2\u00ba tocar los vasos sagrados; 3\u00ba leer todos los libros prohibidos; exorcizar a los pose\u00eddos; 5\u00ba recibir las cuatro \u00d3rdenes menores; 6\u00ba predicar en la iglesia; 7\u00ba poder llegar consigo la santa Hostia, como se llevaba en la primitiva Iglesia, a fin de a fin de comulgar en la ausencia de los sacerdotes. -La dispensa para el sacerdocio fue otorgada, y el joven ap\u00f3stol, que deb\u00eda encontrar una muerte gloriosa en Madagascar, fue ordenado subdi\u00e1cono el 24 de agosto de 1659, di\u00e1cono al d\u00eda siguiente, y sacerdote el domingo siguiente.<\/p>\n<h2>2.\u00a0 <strong>Primer embarque del Sr. \u00c9tienne<\/strong>.<\/h2>\n<p>El nav\u00edo la <em>Mar\u00e9chale<\/em>, armado por el duque de la Meilleraye [352] para Madagascar, deb\u00eda partir de la Rochelle el 18 de enero de 1660. Cuatro sacerdotes de la Misi\u00f3n, los Srs. \u00c9tienne, d\u2019Averroult, Desfontaines, Feydin y el hermano coadjutor Patte, eran designados por san Vicente para embarcarse en \u00e9l. Mientras que los dem\u00e1s misioneros se dirig\u00edan por tierra al puerto de la Rochelle, el Sr. \u00c9ienne y el hermano coadjutor se embarcaron en Nantes para llegar all\u00ed por v\u00eda mar\u00edtima. All\u00ed fue donde por poco perecen; su muerte fue incluso anunciada a san Vicente que estaba a punto de comunic\u00e1rselo a la Comunidad cuando le entregaron una carta cuya escritura se parec\u00eda extra\u00f1amente a la del Sr. \u00c9tienne. San Vicente la abri\u00f3 temblando: era en efecto del ferviente misionero y contaba c\u00f3mo sobrevivi\u00f3 al naufragio. \u00c9stos son los principales detalles:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEn Nantes nos embarcamos el 6 de diciembre, d\u00eda de san Nicol\u00e1s, patr\u00f3n de navegantes y m\u00edo, a quien ped\u00ed en la santa Misa que nos sirviera de piloto y de gu\u00eda. Dos d\u00edas despu\u00e9s, octavo del mes, consagrado a la Inmaculada Concepci\u00f3n de la bienaventurada Virgen Mar\u00eda, echamos el ancla en la rada de Paimboeuf y, despu\u00e9s de celebrar la santa Misa, fuimos al puerto de Saint-Nazaire, donde nos quedamos cinco d\u00edas. De all\u00ed salimos un s\u00e1bado, 13 del mes, con viento en popa, lo que nos hizo esperar\u00a0 estar en la Rochelle en menos de veintinueve horas. Pero Dios lo dispuso de otra manera; ya que cuando nosotros quer\u00edamos doblar las Araignes de Burdeos, porque nuestro maestre de embarcaci\u00f3n nos hab\u00eda alejado de la ruta, unas diez leguas, el Se\u00f1or de los vientos permiti\u00f3 que se levantara un viento del noroeste que rompi\u00f3 nuestro m\u00e1stil mayor en dos trozos, que cayeron al mar con la vela mayor.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Pero, lo peor era que nos llevaba sobre un banco de arena, llamado Soulac, lo que hac\u00eda que todos perdieran la esperanza de sobrevivir. Yo me sent\u00eda entonces bastante mareado, vomitando noche y d\u00eda, sin poder tomar nada, cuando el hermano Patte, el maestre y el piloto vinieron\u00a0 a decir, llorando a l\u00e1grima viva, que no hab\u00eda ya esperanza de salvarse, y que me diera prisa en dar la absoluci\u00f3n.\u00a0 Me hice pues levantar r\u00e1pidamente de mi colch\u00f3n y profer\u00ed, lo mejor que pude, una absoluci\u00f3n general; despu\u00e9s de lo cual ped\u00ed que me llevaran a la escotilla, no tanto para ver la impetuosidad de la mar alborotada como para tratar de consolar a la tripulaci\u00f3n que lanzaba gritos lamentables. Apenas hab\u00eda llegado a ese lugar cuando me sent\u00ed con nuevas fuerzas\u00a0 y una seguridad de vida, lo que me llev\u00f3 a asegurarles que no morir\u00edan, sino que tan s\u00f3lo tuvieran confianza en la bondad y en la misericordia de Dios. Cosa sorprendente y admirable a la vez! Apenas les hab\u00eda exhortado a esperar en Dios, cuando al mismo instante el viento del noroeste\u00a0 pas\u00f3 al norte.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El brusco cambio nos hizo evitar el banco de Soulac, fuimos transportados\u00a0 con nuestro m\u00e1stil de mesana y su vela, que no val\u00eda nada, a las costas de Espa\u00f1a, donde de repente, por un viento contrario, nosotros fuimos rechazados a la embocadura del r\u00edo de Burdeos. Anduvimos dos o tres d\u00edas a la deriva y a merced de las olas; nadie se atrev\u00eda a parecer sobre el puente. Las olas le cubr\u00edan de agua; y si nuestra barca no hubiera sido fuerte y bien construida, y hubiera hecho agua, est\u00e1bamos perdidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>En este peligro, propuse a toda la compa\u00f1\u00eda, soldados y marineros, hacer un voto en honor de la inmaculada Virgen Mar\u00eda , m\u00e1s o menos a medianoche, el d\u00eda consagrado a la fiesta de la Concepci\u00f3n; lo que todos aceptaron de buena gana. Este voto fue de decir doce misas en su honor, lo que cumpl\u00ed por la gracia de Dios;\u00a0 de confesarnos todos y comulgar, lo que hemos hecho tambi\u00e9n igualmente; y por \u00faltimo de vestir a doce pobres. Les ruego que ejecuten esta \u00faltima cl\u00e1usula, no teniendo aqu\u00ed a pobres que necesiten ropas, ya que estamos en un pa\u00eds c\u00e1lido. La mayor parte de los que hab\u00edan hecho el voto se marcharon y son pobres artesanos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Lo que aumentaba nuestro dolor era ver a treinta y seis personas sin pan, sin carne, sin agua que gritaban por hambre y por sed. En esta extremidad, hicimos lo posible para fracasar, el espacio de cuatro o cinco d\u00edas, prefiriendo nuestras vidas a nuestros trapos y a nuestras mercanc\u00edas; pero nos fue imposible de conseguir. Por \u00faltimo, en estos apuros, Dios quiso consolarnos, el 21 de diciembre, d\u00eda en que se solemniza la fiesta del glorioso ap\u00f3stol de las Indias, santo Tom\u00e1s; hab\u00edamos estado en la mayor de las necesidades y de las angustias durante quince d\u00edas, en este vasto y terrible oc\u00e9ano.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00c9l nos envi\u00f3 pues a un \u00e1ngel hacia San Sebasti\u00e1n, que nos salv\u00f3, con la ayuda de diecisiete hombres, y nos llev\u00f3 hasta San Juan de Luz.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Este \u00e1ngel era un venerable piloto, muy buena persona, que iba a la pesca, en su chalupa con sus camaradas. Ataron su chalupa a nuestra barca y, a fuerza de remar, condujeron nuestra embarcaci\u00f3n al puerto, al despuntar el d\u00eda\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Cuando el 29 de diciembre por la tarde, el Sr. \u00c9tienne pudo regresar a a la Rochelle, despu\u00e9s de un viaje tan penoso, en medio de las nieves que llenaban los caminos, su aparici\u00f3n caus\u00f3 tanta sorpresa como regocijo. Todos cre\u00edan que hab\u00eda perecido\u00a0 durante la tempestad que se hab\u00eda desencadenado en el litoral, y la mayor parte de las comunidades de la ciudad hab\u00eda ya cantado por el descanso de su alma misas de Requiem.<\/p>\n<h2>3. <strong>Partida del Sr. \u00c9tienne. \u2013Misi\u00f3n improvisada en el Cabo Verde.<\/strong><\/h2>\n<p>El 18 de enero de 1660, la <em>Mar\u00e9chale <\/em>lev\u00f3 anclas; favorecida por el viento, hizo primero un feliz viaje. El jueves, 5 de febrero, fondeaba en la rada de Sainte-Croix, cerca de la isla de Tenerife; el 18 de, doblaba el cabo Verde; el 20 por la noche, fondeaba en la rada de Rufisque.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abRufisque<\/em>, dice el Sr. \u00c9tienne,<em> es una tierra firme a dos leguas de cabo Verde. Su situaci\u00f3n es bastante agradable. Es un pa\u00eds llano, lleno de cantidad de bosques, siempre verdes, que se extienden a lo lejos. Hay muy bien seis o siete mil personas que lo habitan. Sus casas son caba\u00f1as cubiertas de juncos. Son negros y casi desnudos. Su religi\u00f3n es\u00a0 conforme en su mayor parte con la de Mahoma. Su empleo es hacer tela de algod\u00f3n, ir a la pesca en peque\u00f1as canoas hechas de troncos de \u00e1rbol, y cazar con flechas y dardos. El agua es salobre, y no se encuentra dulce m\u00e1s que a una o dos leguas\u2026 Hay un rey en el pa\u00eds que hace la residencia a unas leguas del cabo. Este rey es muy poderoso, y tiene siempre tres o cuatro mil caballos en sus cuadras.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Los de Dieppe vienen a menudo aqu\u00ed. Una de sus barcas arrib\u00f3 aqu\u00ed durante nuestra estancia. Los Portugueses ten\u00edan gran comercio con la regi\u00f3n, los a\u00f1os anteriores, pero ahora los Holandeses y los Flamencos ocupan la mayor parte de sus Fuertes; de tal forma que en el Rufisque, donde eran en gran n\u00famero, son ahora diez o doce, y sin sacerdote desde hace dos a\u00f1os. Nos rogaron que fu\u00e9ramos a decir la santa Misa.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Al d\u00eda siguiente fuimos pues, el Sr. Feydin y yo, a decir la misa en tierra. La mar estaba alborotada y se llev\u00f3 nuestra chalupa contra una roca que deb\u00eda ser el lugar de nuestra sepultura, si Dios, por medio de otra ola, no nos hubiera rechazado, y preservado por este medio.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Luego nos fuimos con nuestro capit\u00e1n a saludar al gobernador de este lugar, y de all\u00ed a los Portugueses donde celebramos el sant\u00edsimo sacrificio, y bendijimos el agua. Nos expusieron sus miserias, y nos rogaron que volvi\u00e9ramos todos los d\u00edas a decir la misa en su capilla, bastante limpia pero sin ornamentos sacerdotales, y les oy\u00e9ramos en confesi\u00f3n durante\u00a0 nuestra estancia en rada. Como pon\u00edamos nuestras dificultades, nos dieron tantas razones que nos hubi\u00e9ramos sentido culpables deber\u00edamos responder ante Dios, si no hubi\u00e9remos accedido a su demanda. Despu\u00e9s de comer fuimos mi compa\u00f1ero y yo a\u00a0 decir el oficio en los bosques. Habi\u00e9ndonos rodeado un grupo de ni\u00f1os, yo les mostr\u00e9 nuestro crucifijo y la estampa de la sant\u00edsima e Inmaculada Virgen Mar\u00eda, que admiraron y besaron todos. Yo les imprim\u00ed incluso con una tiza roja una crucecita en el pecho y dieron se\u00f1ales de una gran alegr\u00eda. Creen en un solo Dios, en un para\u00edso, en un infierno y estiman mucho al Cristo que tienen por un gran profeta; pero no mencionan nunca a la Virgen su madre. Se habr\u00edan sentido muy contentos de venir con nosotros si hubi\u00e9ramos tomado la ruta de Francia. La mayor parte hablan pasablemente el Franc\u00e9s, que se lo deben a los Dieppe.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Por la noche, ya a bordo, decidimos\u00a0 que el Sr. d\u2019Averoult, que entend\u00eda el portugu\u00e9s, ir\u00eda todos los d\u00edas con uno de nosotros para celebrar all\u00ed la misa y hacer ma\u00f1ana y tarde alguna instrucci\u00f3n en lengua portuguesa. Oy\u00f3 a continuaci\u00f3n las confesiones, durante cinco o seis d\u00edas, desde la ma\u00f1ana hasta la tarde y confes\u00f3 as\u00ed a treinta y nueve o cuarenta personas; pues, aunque no hubiera en ese lugar m\u00e1s que diez personas, ven\u00edan de otros a cinco o seis leguas de distancia. Estos cat\u00f3licos ocupan alquer\u00edas. Tienen esclavos convertidos a nuestra fe.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El d\u00eda de san Mat\u00edas, el Sr, d\u2019Averoult, asistido del Sr. Feydin, bautiz\u00f3 solemnemente a dos ni\u00f1os, y al d\u00eda siguiente otros cuatro sin ceremonia, porque no nos hab\u00edan avisado de antemano. Fue de este modo, Se\u00f1or y muy querido Padre<\/em>, contin\u00faa el Sr. \u00c9tienne dirigi\u00e9ndose a san Vicente de Pa\u00fal,<em> una gran alegr\u00eda para ellos engendrar hijos para Nuestro Se\u00f1or en un pa\u00eds b\u00e1rbaro, y reconciliar a los que se hab\u00edan separado por el pecado. Una sola cosa nos daba pena, y era dejarlos sin ayuda ni asistencia. Oh, quiera Dios que vuestra caridad obtenga de Su Santidad una misi\u00f3n para este pa\u00eds! Los obreros har\u00edan una buena cosecha, en raz\u00f3n del n\u00famero de los habitantes y del afecto del rey por los franceses. Y adem\u00e1s, ser\u00eda un lugar de reposo y de alta muy agradable para los misioneros que fueran a Madagascar.<em>\u00ab<\/em><\/em><\/p>\n<h2>4.\u00a0 <strong>Tempestad. \u2013Estancia en el cabo de Buena-Esperanza<\/strong>.<\/h2>\n<p>El 28 de febrero, la Mar\u00e9cahale levaba anclas; el 22 de marzo, atravesaba la l\u00ednea equinocial. El mes de mayo, una tempestad la arroj\u00f3 contra las costas del cabo de Buena-Esperanza.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed c\u00f3mo lo cuenta el Sr. \u00c9tienne:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em><em>\u00ab<\/em>El martes, el tiempo se puso borrascoso y, para colmo de males, al fondear la segunda ancla, se cort\u00f3 nuestro cable. Le reemplazamos por otro; pero sigui\u00f3 aumentando el tiempo, y el ancla maestra se rompi\u00f3 y el cable\u00a0 de la otra se rompi\u00f3, lo que nos llev\u00f3 a la costa, el mi\u00e9rcoles 19 de mayo. Durante toda la noche, confesamos a nuestra gente, que se preparaban a la muerte. Pero llegado el d\u00eda, nos vimos otra vez preservados, por la Providencia, a dos pasos de las rocas. El mar estaba tan agitado, que no hubo m\u00e1s que tres o cuatro personas que se pudieron salvar a nado en ese d\u00eda. El Sr. gobernador nos hab\u00eda enviado una chalupa, pero no pudieron echarla al mar a causa de la furia de los elementos. Nuestra embarcaci\u00f3n hab\u00eda perdido la suya. Nos embarcamos pues, el Sr. capit\u00e1n y yo, no sin peligro, ya que nuestra chalupa se llen\u00f3 de agua [358] de un golpe de mar.\u00a0 Lo que le impidi\u00f3 que se rompiera fue que estaba ya averiada. Pero Dios nos conserv\u00f3 a\u00fan esta vez, y no permiti\u00f3 que tuvi\u00e9semos otro mal que el miedo ni otro da\u00f1o que salimos algo h\u00famedos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La tripulaci\u00f3n estaba a salvo, pero el nav\u00edo, metido en la arena, hab\u00eda roto la quilla. Los carpinteros holandeses declararon que no se pod\u00eda ni reflotarlo ni repararlo.\u00a0 Marineros y pasajeros estaban obligados a establecerse en esta colonia holandesa. Y all\u00ed se quedaron por diez meses.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Los misioneros se alojaron en una alquer\u00eda a una legua del Fuerte. \u00abComo necesit\u00e1bamos un permiso del gobernador, dice el Sr. \u00c9tienne, yo le elev\u00e9 una muy humilde s\u00faplica a la que en un principio pareci\u00f3 ser contrario, sea porque temiera alg\u00fan complot con los oficiales y soldados del nav\u00edo, acampados a escasa distancia, sea que se temiera que los soldados, en su mayor parte cat\u00f3licos, vinieran a la misa, cosa que no le gusta a la Compa\u00f1\u00eda holandesa y hasta proh\u00edbe expresamente. Pero como yo no cesaba de presionarle sobre este punto, dici\u00e9ndole que nos ver\u00edamos obligados a dormir afuera, acab\u00f3 por consentir\u00bb.<\/em><\/p>\n<h2><strong>5. \u2013El gobernador del Cabo y los misioneros.<\/strong><\/h2>\n<p>En un principio los misioneros tuvieron que pasar muchas dificultades. \u00abEl gobernador quer\u00eda imponernos, dice el Sr. \u00c9tienne, hacer las oraciones a puertas cerradas, y no abrirlas, ni a sus soldados, ni a los nuestros. Yo no quise promet\u00e9rselo, diciendo que yo era pastor de toda la gente de la <em>Mar\u00e9chale, <\/em>que por eso los que se presentaran ser\u00edan bienvenidos. El gobernador renov\u00f3 sus insistencias y sus amenazas, pero el Sr. \u00c9tienne le respondi\u00f3 que nada le impedir\u00eda cumplir con su deber y, a ejemplo de Nuestro Se\u00f1or, estaba preparado a derramar hasta la \u00faltima gota de su sangre.<\/p>\n<p>El misionero contin\u00faa as\u00ed su relato:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abComo el gobernador vio mi resoluci\u00f3n bien firme, comenz\u00f3 a amansarse, y por fin a concederme la casa, sin exigir ninguna condici\u00f3n que me impidiera administrar los sacramentos a los que los pidieran. Solamente me dijo que prohibir\u00eda a los cat\u00f3licos ir, y para ello todos los domingos, durante seis o siete meses, nos ha enviado a un guarda para impedir a los soldados cat\u00f3licos que vayan. Dos de entre ellos han sido golpeados por haber o\u00eddo la misa, lo que, no obstante, no ha impedido que hayamos confesado y dado la comuni\u00f3n a algunos. El guarda, muchas veces, los dejaba entrar sin obst\u00e1culos. El Sr. gobernador nos mand\u00f3 a decir varias veces, y nos lo repiti\u00f3 en presencia de mucha gente, que tuvi\u00e9ramos mucho cuidado; que el procurador fiscal pasar\u00eda la visita cuidadosamente, y que si nos encontraba diciendo misa, confiscar\u00eda todo lo que tuvi\u00e9ramos, y que \u00e9l, el gobernador, no le negar\u00eda mano fuerte a este oficial civil. Hemos sabido despu\u00e9s que estas medidas no eran sino una pura pol\u00edtica, y para salvaguardar su propia responsabilidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00c9l mismo lo ha confesado, dici\u00e9ndome varias veces que la religi\u00f3n deb\u00eda ser libre. Por eso, cuando nos hac\u00eda el honor de venir a visitarnos, ten\u00eda cuidado de no venir m\u00e1s que a la hora en que nuestras misas estaban dichas. \u00c9l enviaba siempre con anterioridad para saber si no nos incomodar\u00eda. Le recib\u00edamos en la habitaci\u00f3n donde celebr\u00e1bamos la misa, no teniendo otra m\u00e1s propia. Esta habitaci\u00f3n estaba adornada con un gran crucifijo, de seis a siete pies, que la Sra. duquesa de Aiguillon nos hab\u00eda dado. La Sra. gobernanta le encontraba muy expresivo, lo que la llev\u00f3 a decir a su marido que ella no hab\u00eda visto nunca pintura m\u00e1s hermosa ni m\u00e1s impresionante que la dela Madeleine al pie de la cruz\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Durante su estancia en el cabo, los misioneros no tuvieron m\u00e1s que mostrarse satisfechos del gobernador protestante. Su mujer estaba m\u00e1s dispuesta a\u00fan que su marido.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEn su falsa religi\u00f3n, escrib\u00eda el Sr. \u00c9tienne a san Vicente de Pa\u00fal, ella no deja\u00a0 de ser una de las mujeres m\u00e1s cumplidas que yo haya visto, por eso es querida de todo el mundo. Nunca he encontrado en ella la menor rareza de humor. Sea cual fuere el asunto o la ocupaci\u00f3n que tuviera, se dominaba a maravilla, hasta en las discusiones religiosas. No es cabezona, lo que es raro, y creo que no ser\u00eda dif\u00edcil convertirla, si estuviera libre\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Al final,\u00a0 el Sr. \u00c9tienne, viendo que no hab\u00eda ninguna esperanza de ver pasar ning\u00fan barco que tomara a los misioneros y los llevara a Madagascar, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de embarcarse con sus Hermanos en una flota holandesa de siete nav\u00edos que ven\u00eda de Batavia y regresaba a Amsterdam. Antes de dejar el cabo de Buena-Esperanza,\u00a0 os hijos de san Vicente de Pa\u00fal reunieron por \u00faltima vez a los que evangelizaban desde hac\u00eda diez meses.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEl 6 de marzo, primer domingo de cuaresma, cuenta el Sr. \u00c9tienne, todos nuestros franceses hicieron su Pascua, y no solamente ellos, sino varios Portugueses, Espa\u00f1oles, Irlandeses y holandeses. Prediqu\u00e9 por la tarde sobre la perseverancia. Para despedirme de todos, tanto de los nuestros como de los otros, y recomendarles a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y a su sant\u00edsima e inmaculada Madre, a fin de que por los m\u00e9ritos de uno y la intercesi\u00f3n de la otra, pudieran mantenerse puros y sin tacha en medio de los herejes, como los rayos del sol que caen sobre el fango\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un feliz viaje, los misioneros que se hab\u00edan repartido por los diferentes barcos llegaron el 1\u00ba de julio a Amsterdam. Perdidos en medio de los herejes, no pudieron celebrar ni una sola vez la misa durante esta larga traves\u00eda. No tuvieron el gozo de volver a ver a san Vicente de Pa\u00fal en Par\u00eds. El santo hab\u00eda muerto hac\u00eda un a\u00f1o ya, y el Sr. Alm\u00e9ras hab\u00eda sido nombrado Superior general de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>6. <strong>Segunda partida del Sr. \u00c9tienne. Su llegada a Fort-Dauphin<\/strong>.<\/h2>\n<p>El suceso de estas \u00faltimas tentativas, la p\u00e9rdida de tres embarcaciones no hab\u00edan desanimado al mariscal de la Meilleraye quien, comprendiendo la importancia de Madagascar, no quer\u00eda a ning\u00fan precio abandonar su colonizaci\u00f3n. Se dispon\u00eda a tomar un nuevo nav\u00edo a finales de 1661, pero la partida fue diferida hasta el mes de mayo de 1663. El Sr. \u00c9tienne, por la petici\u00f3n dirigida a Roma por el Sr. Alm\u00e9ras, hab\u00eda sido investido, por siete a\u00f1os, con los poderes de prefecto apost\u00f3lico en Madagascar. Se embarc\u00f3 en Paimboeuf con otro sacerdote de la Misi\u00f3n, el Sr. Mani\u00e9, un sacerdote secular, el Sr. Frachey y los HH. Patte y Lebrun, y Nicol\u00e1s, uno de los peque\u00f1os negros llevados a Francia por el Sr. de Flacourt, y confiados a san Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Salidos de Saint-Nazaire el 29 de mayo, los misioneros llegaron el 29 de septiembre a la ensenada de los Gallions, a dieciocho leguas de Fort-Dauphin.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abFue para nosotros<\/em>, cuenta el Sr. \u00c9tienne en su carta al Sr. Alm\u00e9ras,<em> una gran contrariedad no poder ir a Fort-Dauphin, por los vientos contrarios que nos imped\u00edan acercarnos. Habr\u00edamos tenido que volver hasta la altura del cabo de Buena-Esperanza, pero corr\u00edamos riesgo de quedarnos sin agua. Adem\u00e1s ten\u00edamos a casi la mitad de nuestra gente enferma. Ten\u00edamos incluso miedo a ser arrojados a la costa o ser llevados muy mar adentro.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>En estas condiciones,\u00a0 propuse a los Srs. oficiales irme yo a dar un aviso por tierra al Sr. gobernador de la llegada del nav\u00edo, a fin de disponer todas las cosas para la subsistencia de 180 personas que estaban a bordo. Habiendo aprobado estos se\u00f1ores mi proyecto, part\u00ed con el Sr. Mani\u00e9, el hermano Patte y algunos criados y soldados.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>All\u00ed est\u00e1bamos en tierra diecisiete personas, sin otro gu\u00eda, despu\u00e9s de Dios,\u00a0 que una br\u00fajula en una tierra sin caminos, ya que nos ve\u00edamos en la precisi\u00f3n de abrirnos paso cortando las ramas de los \u00e1rboles y la maleza. Todas nuestras precauciones no pudieron impedir que nuestras ropas\u00a0 estuvieran hechas trizas y que nuestro cuerpo se sintiera a menudo magullado.\u00a0 La arena y las monta\u00f1as no ofrec\u00edan menores dificultades, de suerte que nos vimos obligados, tras un cuarto de legua, a despedir a dos hombres que no pod\u00edan m\u00e1s. Una hora despu\u00e9s otros m\u00e1s pidieron confesarse. Nos faltaba el agua.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Est\u00e1bamos expuestos a morir de hambre y de sed, cuando tres d\u00edas despu\u00e9s, el buen Dios permiti\u00f3 que nos encontr\u00e1ramos con unos negros, que nos dijeron que el Sr. de Chamargou, el gobernador, viv\u00eda todav\u00eda con unos cincuenta y cinco Franceses; que su lugarteniente, habiendo recibido aviso de la llegada del nav\u00edo, hab\u00eda ido a bordo. En cuanto a nosotros, agotados de fatiga, de hambre, de sed, fuimos conducidos a un pueblo llamado Estaly, distante siete leguas de Fort-Dauphin. El jefe m\u00e1s poderoso del pa\u00eds de Anosse, y el \u00fanico amigo de los Franceses, prevenido de nuestra llegada, vino a nuestro encuentro, y nos recibi\u00f3 con el mayor entusiasmo. Quiso acompa\u00f1arnos con un gran n\u00famero de negros. Despu\u00e9s de una legua, o\u00edmos algunos disparos. Nos dijeron que eran los Franceses que se encontraban en el pueblo de Ramouss\u00e9. Estos dos Franceses, al saber que \u00e9ramos dos sacerdotes de la Misi\u00f3n, vinieron a saludarnos y quisieron acompa\u00f1arnos. Uno de ellos era criado del Sr. Bourdaise, y se ocupaba de los efectos dejados por nuestro cohermano. Ten\u00eda consigo a dos negros, uno de los cuales era el hermano de Nicol\u00e1s que tra\u00edamos de Francia. Esta coincidencia contribuy\u00f3 a aumentar nuestro alborozo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Por fin, llegamos por la tarde al fuerte de Imours, donde el Sr. gobernador, acompa\u00f1ado de una partida de franceses, nos recibi\u00f3 con todas las demostraciones de alegr\u00eda y contento. Se sent\u00edan felices sobre todo por tener a unos sacerdotes,\u00a0 despu\u00e9s de estar privados de ellos desde hac\u00eda seis a\u00f1os. Ah, dec\u00edan,\u00a0 la muerte no es nada para nosotros, ahora que os tenemos, y ya no dudamos que el Se\u00f1or no quiera devolver a esta tierra su estado primero\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Al entrar en Fort-Dauphin, nos dirigimos\u00a0 a la capilla, para hacer nuestras oraciones. Despu\u00e9s de colocarme el roquete, abr\u00ed el sagrario y encontr\u00e9 en un cop\u00f3n cuatro hostias que me parecieron\u00a0 bien conservadas. Tembl\u00e9 de alegr\u00eda, y aprovech\u00e9 la ocasi\u00f3n de lo que acababa de ver para decir a los asistentes que no me sorprend\u00eda si, aunque reducidos\u00a0 a un peque\u00f1o pu\u00f1ado de franceses, hab\u00edan podido aguantar contra todos los esfuerzos de los nativos de la isla y deshacer todos sus intentos homicidas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Durante seis a\u00f1os y medio que se han visto privados de sacerdotes, ma\u00f1ana y tarde hab\u00edan sido constantes en venir a hacer sus oraciones\u00a0 en la presencia del divino Salvador y, d\u00eda y noche, manten\u00edan un cirio encendido en un lado del altar. Fue tambi\u00e9n la presencia del mismo Salvador la que los ha retenido constantemente en Fort-Dauphin y ha hecho que se quedaran y no se marcharan a la bah\u00eda de San Agust\u00edn para esperar la ocasi\u00f3n de dirigirse a Francia. Los que lo intentaron, por lo dem\u00e1s bien pocos, cayeron en las manos de los nativos que los masacraron<em>\u00ab<\/em>.<\/em><\/p>\n<h2>7. <strong>El estado de Madagascar a la llegada de los misioneros.<\/strong><strong> Una misi\u00f3n. Las esperanzas del Sr. \u00c9tienne.<\/strong><\/h2>\n<p><strong><\/strong>El Sr, \u00c9tienne daba detalles agobiantes sobre el estado en que hab\u00eda encontrado el pa\u00eds. Despu\u00e9s de la muerte del Sr. Bourdaise, los ind\u00edgenas, llevados al extremo por las violencias de los franceses, se hab\u00edan sublevado. En una sola noche, cincuenta y cinco colonos hab\u00edan sido asesinados en sus casas. Para vengarlos, la peque\u00f1a guarnici\u00f3n de Fort-Dauphin hab\u00eda hecho a los ind\u00edgenas una guerra sin cuartel.<\/p>\n<p>En este estado de cosas, es evidente que los asuntos de la religi\u00f3n no hab\u00edan adelantado. La obra del Sr. Bourdaise y de todos sus predecesores se hab\u00eda arruinado, y hab\u00eda que volver a empezar. En el n\u00famero de las v\u00edctimas hab\u00eda que colocar a unos sesenta ne\u00f3fitos adultos, masacrados, y a otros tantos ni\u00f1os que el Sr. Bourdaise, siempre muy llorado y en veneraci\u00f3n, hab\u00eda bautizado.<\/p>\n<p>Los misioneros\u00a0 todav\u00eda sin instalarse comenzaban a evangelizar a los franceses, sin sacerdotes desde hac\u00eda tantos a\u00f1os.\u00a0 \u00abUna vez que llegamos al lugar de nuestro alojamiento, dice el Sr. \u00c9tienne, tratamos de encontrar un lugar para los enfermos del barco. Eran treinta. La capilla donde resid\u00eda el Sant\u00edsimo Sacramento no pod\u00eda contener a m\u00e1s de tres o cuatro personas. Los franceses se hab\u00edan visto obligados a abandonar la grande, que despu\u00e9s se cay\u00f3 en ruinas. Empleamos ocho d\u00edas en construir una iglesia bastante hermosa\u00a0 en la que caben de ciento a ciento d\u00edas personas, a fin de comenzar la misi\u00f3n para los antiguos habitantes que no se hab\u00edan confesado durante seis o siete a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abInauguramos los ejercicios con una procesi\u00f3n bien solemne para dar gracias a Dios por sus bendiciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La iglesia estaba\u00a0 bien adornada y los caminos llenos de flores. La bandera marchaba en cabeza con dos mosqueteros, luego segu\u00edan la cruz con dos ac\u00f3litos, otros seis revestidos de capas, seis j\u00f3venes vestidos como \u00e1ngeles, con dos jarrones de flores y dos turiferarios. Por \u00faltimo, el celebrante, acompa\u00f1ado del di\u00e1cono y del subdi\u00e1cono, ven\u00eda bajo el dosel, llevado por los Srs. de Saint-Germain y por Maison-Blanche; el primero, lugarteniente del Sr. Chamargou y gobernador de Imours; el segundo, su alf\u00e9rez. A sus costados estaban siete portacirios y cuatro mosqueteros.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El Sr. gobernador, acompa\u00f1ado de sus oficiales, de los voluntarios y de algunos mosqueteros, marchaba detr\u00e1s, y tras sus pasos iban los antiguos habitantes, los nuevos colonos y los nativos del pa\u00eds, asombrados y encantados con esta solemnidad. Hubo salvas de artiller\u00eda y, al regreso de la procesi\u00f3n, yo prediqu\u00e9 sobre la perseverancia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Los misioneros se pusieron inmediatamente a la obra. Desde el primer domingo del Adviento, el Sr. Mani\u00e9 comenzaba a dar a los insulares el catecismo en lengua malgache, el Sr. Frachey se instalaba en el fuerte de Imours y se aprestaba a llevar la palabra de Dios a diez o doce pueblos circunvecinos; el Sr. \u00c9tienne, que trazaba el plan de una iglesia capaz de contener a ochocientas personas, bautizaba a adultos y a un gran n\u00famero de ni\u00f1os. El negro Nicol\u00e1s, tra\u00eddo por los misioneros, estaba casado con una negra bautizada por el Sr. Bourdaise. Acumulaba las funciones de alcalde, de chantre, alba\u00f1il, jardinero. Se ocupaba a veces de cocina. El Sr. \u00c9tienne refiere que, por haber estado en Par\u00eds, no le gustaban los usos de su pa\u00eds, y que viv\u00eda a la francesa.<\/p>\n<p>Desde la llegada de los hijos de san Vicente de Pa\u00fal a esta tierra por tanto tiempo abandonada, se constataba entre los ind\u00edgenas\u00a0 un retorno pronunciado\u00a0 hacia los franceses. El Sr. \u00c9tienne que se hab\u00eda puesto en contacto con varios jefes malgaches, abrigaba las mayores esperanzas; entreve\u00eda ya una hermosa cosecha. Le daba las razones al Sr. Alm\u00e9ras para probarle que sus esperanzas no eran vanas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abUna de las principales<\/em>, dec\u00eda,<em> es el buen ejemplo del Sr. gobernador que nos apoya en todo lo que hacemos por el progreso de la religi\u00f3n; su celo le lleva a llegar siempre el primero a todos los ejercicios de piedad. \u00c9l pasa con frecuencia varias horas de la noche en oraci\u00f3n delante del Sant\u00edsimo Sacramento. La primera vez que recibi\u00f3 la sagrada Comuni\u00f3n, pidi\u00f3 perd\u00f3n a todos los franceses por el mal ejemplo que hab\u00eda dado anteriormente y prometi\u00f3 que, en adelante, con la gracia de Dios, preferir\u00eda morir antes que escandalizar; que as\u00ed no encontraran malo si castigaba los des\u00f3rdenes hasta entonces impunes\u00bb.<\/em><\/p>\n<h2>8. <strong>Asesinato del Sr. \u00c9tienne.<\/strong><\/h2>\n<p><strong><\/strong>El Sr. \u00c9tienne fund\u00f3 grandes esperanzas\u00a0 en un jefe ind\u00edgena, Dian-Manangue, cuyo hijo hab\u00eda sido bautizado. Este jefe taimado que hab\u00eda acogido bien siempre a los misioneros, hab\u00eda sabido captarse la confianza del Sr. Chamargou, que le hab\u00eda prestado su apoyo para combatir a los dem\u00e1s jefes malgaches. Pero una vez que se consolid\u00f3 su poder, gracias al socorro de nuestras armas, se quit\u00f3 la m\u00e1scara y se neg\u00f3 a pagar el tributo a los franceses.<\/p>\n<p>Pero el Sr. Chamargou le presion\u00f3 tan vivamente que el Malgache, juzgando que la resistencia era en este momento imposible, fingi\u00f3 someterse.<\/p>\n<p>Vino a Fort-Dauphin. All\u00e1, el Sr \u00c9tienne y el Sr. de Chamargou le presionaron a fin de que abrazara la religi\u00f3n cat\u00f3lica. El negro pidi\u00f3 algunos d\u00edas de reflexi\u00f3n. Despu\u00e9s de hacerse esperar mucho, volvi\u00f3 al fuerte. No queriendo a ning\u00fan precio renunciar a la poligamia, se mostr\u00f3 menos dispuesto que nunca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEl Sr. de Chamargou,<\/em> cuentan las Memorias de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, de donde hemos tomado este relato<em>, viendo su obstinaci\u00f3n, llev\u00f3 al misionero aparte y le dijo, pero con un tono de voz que permiti\u00f3 a Dian-Manangue o\u00edrlo: \u00abEs un cabez\u00f3n\u00a0 de quien no sacar\u00e9is ning\u00fan partido, voy a levantarle la tapa de los sesos, ya que no se quiere rendir\u00bb, y acompa\u00f1\u00f3 estas palabras con un gesto significativo. El Sr. \u00c9tienne rechaz\u00f3 de plano un medio tan contrario a la caridad cristiana y de pidi\u00f3 que dejara actuar sola a la gracia sobre aquel coraz\u00f3n rebelde.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Durante ese tiempo, el taimado Malgache, que ve\u00eda su vida en peligro, trat\u00f3 de salir astutamente de este mal paso. Escuch\u00f3 con atenci\u00f3n las razones del misionero y fingi\u00f3 sentirse impresionado. Para parecer ceder a sus argumentos, puso algunas objeciones que fueron f\u00e1cilmente rechazadas. Luego se declar\u00f3 preparado para recibir el bautismo y convino incluso con el misionero en el d\u00eda en que vendr\u00eda a bautizarle con gran solemnidad en medio de su pueblo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abDian-Manangue, en sus idas y venidas al Fuerte, hab\u00eda visto que muchos franceses estaban ocupados en diferentes expediciones. Veinte soldados hab\u00edan sido confiados a La Case para un reconocimiento de la isla, llevado hasta ochenta leguas m\u00e1s all\u00e1 de los Matatanes. Otros cuarenta hab\u00edan ido a explorar la costa occidental, m\u00e1s all\u00e1 de las provincias conocidas hasta entonces. De manera que no quedaban apenas en el centro de la colonia un centenar de hombres, la mayor parte inv\u00e1lidos y dispersados\u00a0 por los alrededores. Dian-Manangue form\u00f3 pues proyectos siniestros. Su hijo, que hab\u00eda sido bautizado, se dio cuenta de la confusi\u00f3n y la agitaci\u00f3n de su padre y, temiendo que se dejara llevar a alg\u00fan exceso contra la persona del misionero, le avis\u00f3 a \u00e9ste y le rog\u00f3 que dejara el viaje. El Sr. \u00c9tienne no hizo caso del aviso. Su palabra estaba dada y no pod\u00eda ni creer en la perfidia del jefe, ni perder la ocasi\u00f3n de bautizarle en el d\u00eda convenido. Dian-Manangue habr\u00eda podido aprovecharse para seguir en su infidelidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Demasiado confiado pues en su lealtad, el misionero parti\u00f3, en el transcurso de la primera semana de la Cuaresma de 1664, acompa\u00f1ado del Hermano Patte, del Malgache Nicol\u00e1s, y de seis negros. Dian-Manangue le recibi\u00f3 con muestras de una cordialidad hip\u00f3crita y de mil atenciones afectadas, pero rechazando siempre el bautismo. En vano, el Sr. \u00c9tienne hizo valer las razones espirituales y hasta pol\u00edticas de su conversi\u00f3n. Dian-Manangue respondi\u00f3 que apreciaba el valor de la amistad de los franceses, pero que no pod\u00eda corresponder a sus deseos. El misionero, con pleno respeto a su libertad, no insisti\u00f3 m\u00e1s y prepar\u00f3 las cosas para la partida.\u00a0 Dian-Manangue no queriendo dejar escapar a su presa, ofreci\u00f3 una comida de adi\u00f3s al Sr \u00c9tienne y a sus compa\u00f1eros. Y mientras les prodigaba los testimonios de honor y de respeto, derramaba furtivamente\u00a0 en los platos el veneno que deb\u00eda dar la muerte a sus hu\u00e9spedes.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abAcabada la comida, Manangue, conservando su m\u00e1scara hasta el final de esta escena tr\u00e1gica no quiso dejar partir al misionero solo, por honor a su doble car\u00e1cter de sacerdote y de franc\u00e9s. Le acompa\u00f1\u00f3 hasta los l\u00edmites de sus tierras. Ya hab\u00edan recorrido tres leguas, y el veneno no actuaba todav\u00eda: Dian-Manangue comenzaba a dudar de su eficacia, cuando de repente el hermano Patte sucumbi\u00f3. Sin embargo, los Srs. \u00c9tienne y Nicol\u00e1s\u00a0 resist\u00edan a la acci\u00f3n del veneno, y Mnangue se impacientaba con esta lentitud, mientras escuchaba las exhortaciones del misionero con un respeto hip\u00f3crita.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abHan franqueado una gran distancia; es preciso separarse y Manangue teme que el santo misionero se le escape. Entonces, a una se\u00f1al convenida, los esclavos de su escolta se precipitan sobre el Sr. \u00c9tienne y su compa\u00f1ero y los matan a bastonazos. As\u00ed murieron, m\u00e1rtires de la caridad, el Sr. \u00c9tienne, sacerdote de la Misi\u00f3n, el Hno. Patte y Nicol\u00e1s, empleado en su servicio, uno de los Malgaches\u00a0 conducidos a Francia por el Sr. de Flancourt y confiados a san Vicente de Pa\u00fal\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>En una carta que escrib\u00eda a san Vicente de Pa\u00fal antes de llegar a Madagascar, el Sr. \u00c9tienne hab\u00eda dicho: \u00ab<em>Os confieso ingenuamente, Padre m\u00edo,<\/em> le dec\u00eda, <em>que no tengo nada mejor meditado que morir por Nuestro Se\u00f1or Jesucristo en los pa\u00edses extranjeros. Es lo que le pido con mucha frecuencia todos los d\u00edas y no cesar\u00e9 de importunarle hasta que me lo conceda. Espero pues\u00a0 de vuestra bondad que le har\u00e9is la misma s\u00faplica<\/em>\u00ab. Hab\u00eda sido escuchado. <em>Historia de la Misi\u00f3n de Madagascar, fundada por<\/em> <em>san Vicente de Pa\u00fal<\/em>. (Par\u00eds, calle Fran\u00e7ois I\u00ba, 8.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Collet, en su Vida de san Vicente de Pa\u00fal, menciona en el n\u00famero de las vidas manuscritas de misioneros conservadas en San L\u00e1zaro y que miraba como un tesoro la del Sr. Nicol\u00e1s \u00c9tienne. Esta &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[19],"tags":[142,152,167,143],"class_list":["post-45860","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-collet","tag-duquesa-de-aiguillon","tag-lacour","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Collet, en su Vida de san Vicente de Pa\u00fal, menciona en el n\u00famero de las vidas manuscritas de misioneros conservadas en San L\u00e1zaro y que miraba como un tesoro la del Sr. Nicol\u00e1s \u00c9tienne. Esta ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-07-12T07:01:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:15:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"32 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664)\",\"datePublished\":\"2011-07-12T07:01:45+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:42+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\"},\"wordCount\":6318,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Collet\",\"Duquesa de Aiguillon\",\"Lacour\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\",\"name\":\"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2011-07-12T07:01:45+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:42+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos","og_description":"Collet, en su Vida de san Vicente de Pa\u00fal, menciona en el n\u00famero de las vidas manuscritas de misioneros conservadas en San L\u00e1zaro y que miraba como un tesoro la del Sr. Nicol\u00e1s \u00c9tienne. Esta ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2011-07-12T07:01:45+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:15:42+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"32 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664)","datePublished":"2011-07-12T07:01:45+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:42+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/"},"wordCount":6318,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Collet","Duquesa de Aiguillon","Lacour","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/","name":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2011-07-12T07:01:45+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:42+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nicolas-etienne-1634-1664\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Nicolas \u00c9tienne (1634-1664)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-bVG","jetpack-related-posts":[{"id":46022,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/philippe-patte-c-m\/","url_meta":{"origin":45860,"position":0},"title":"Philippe Patte, C.M.","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"15\/07\/2011","format":false,"excerpt":"Muerto en Madagascar el 4 de marzo de 1664. El hermano Philippe Patte, compa\u00f1ero de los trabajos y del martirio del Sr. Nicol\u00e1s \u00c9tienne, hab\u00eda nacido en Vigny, di\u00f3cesis de Rouen; hab\u00eda sido recibido en la Congregaci\u00f3n en Par\u00eds, el 5 de abril de 1656, y hab\u00eda hecho los votos\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":22409,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-26-de-mayo\/","url_meta":{"origin":45860,"position":1},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 26 de mayo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/05\/2017","format":false,"excerpt":"1636. Sor Mar\u00eda Denise ruega a Vicente de Pa\u00fal que no la env\u00ede a servir a la Duquesa de Aiguillon alegando que dej\u00f3 a sus padres para dedicarse a servir a los Pobres por amor a Dios. M\u00e1s adelante sor B\u00e1rbara Angiboust har\u00e1 lo mismo y tambi\u00e9n sor Margarita Moreau,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":25290,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicariato-apostolico-de-madagascar-sur\/","url_meta":{"origin":45860,"position":2},"title":"Vicariato Apost\u00f3lico de Madagascar (Sur)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"04\/08\/2013","format":false,"excerpt":"VICARIATO APOST\u00d3LICO DE MADAGASCAR (SUR) I \"Un gran campo se nos ha abierto\", dec\u00eda San Vicente de Pa\u00fal \u00e1 sus misioneros, cuando en 1648 les anunciaba que la Sagrada Congregaci\u00f3n de la Propaganda hab\u00eda escogido nuestra Congregaci\u00f3n para que llevase la luz del Evangelio \u00e1 la isla de Madagascar. Ninguna\u2026","rel":"","context":"En \u00abCongregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/ruta-reunion1-300x186.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":6310,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-18-de-enero\/","url_meta":{"origin":45860,"position":3},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 18 de enero","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/01\/2017","format":false,"excerpt":"1649. Vicente de Pa\u00fal escribe al P. Lamberto aux Couteaux que no es conveniente poner en venta el grano almacenado en los graneros de San L\u00e1zaro; m\u00e1s vale prest\u00e1rselos con usura (pues da el ciento por uno) al buen Dios al dar la limosna a los pobres. Si la limosna\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131117,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-la-caridad-en-china-1848-1948\/","url_meta":{"origin":45860,"position":4},"title":"Las Hijas de la Caridad en China (1848-1948)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"17\/08\/2014","format":false,"excerpt":"Un d\u00eda de 1655 \u201429 de septiembre\u2014 dec\u00eda. San Vicente de Pa\u00fal a las Hijas de la Caridad: \"Desde Madagascar nuestros Misioneros nos piden les mandemos Hijas de la Caridad para ayudarles a conquistar almas. Los Padres Mousnier y Bourdaise me dicen que creen ser \u00e9ste el \u00fanico medio para\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"Hijas2","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/03\/Hijas2.gif?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":405846,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-viii\/","url_meta":{"origin":45860,"position":5},"title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (VIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"10\/06\/2025","format":false,"excerpt":"2.3. Principales realizaciones vicencianas de la misi\u00f3n \"ad gentes\" Las misiones \"ad gentes\" fueron conquistando los \u00e1nimos de los misioneros a medida que la Sagrada Con\u00adgregaci\u00f3n de Propaganda Fide reiteraba sus prop\u00f3sitos de encomendar a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n territorios donde la Iglesia no hab\u00eda sido a\u00fan implantada. Monse\u00ad\u00f1or\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45860"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45860\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}