{"id":405778,"date":"2025-04-04T08:20:45","date_gmt":"2025-04-04T06:20:45","guid":{"rendered":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?p=405778"},"modified":"2024-08-21T19:24:15","modified_gmt":"2024-08-21T17:24:15","slug":"san-vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-x","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-x\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal maestro de sabidur\u00eda (X)"},"content":{"rendered":"<p>Cuarta parte:\u00a0 PARA AGRADAR A DIOS<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 san Vicente ha insistido tanto en la b\u00fasqueda de la santi\u00addad y en ponerse a disposici\u00f3n de Dios para que nos transforme y nos enriquezca con su propia perfecci\u00f3n, sin violentar, sin embargo, nuestra libertad?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Vicente se hizo misionero y servidor, apasionado por el anuncio de la Buena nueva y el servicio de tos m\u00e1s pobres, hasta comu\u00adnicarnos el mismo deseo y el mismo entusiasmo?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos indica el camino real del trabajo hecho en com\u00fan en el don y en el testimonio?<\/p>\n<p>No hemos de dudarlo, \u00e9l posee un secreto: no es un fil\u00e1ntropo ni un puro humanista. Si es un apasionado de la evangelizaci\u00f3n y del servicio es porque es un ser habitado. He aqu\u00ed la clave de su \u00e9xito. No hemos prestado nunca demasiada atenci\u00f3n a los fundamentos que le motivan. Ellos nos conducen a lo que es la primac\u00eda de la vida espiritual: la Trini\u00addad, el Padre, Jesucristo, el Esp\u00edritu, recibidos y cre\u00eddos en la fe. Esta mirada esencial ilumina su vida y es capaz de transformar la nuestra. Nosotros amamos al hombre porque lo amamos en la estela de este Dios que nos ama.<\/p>\n<p>I.- POR DIOS<\/p>\n<p><strong>Dios enamorado de los peque\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Cada uno puede crecer en el acercamiento a Dios. \u00abTodo hombre es una historia sagrada\u00bb. La relaci\u00f3n con la persona de Dios es una geome\u00adtr\u00eda variable porque aquello que buscamos es inasible por naturaleza. Vicente no escap\u00f3 a esta regla, y conoci\u00f3 un recorrido progresivo hacia la cumbre. \u00c9l nos invita a amar a Dios \u00aba la manera de los peque\u00f1os&gt;<sup>,<\/sup> del campo. Ellos conf\u00edan en Dios.<\/p>\n<p>Lo que me queda de la experiencia que tengo, es el juicio que siem\u00adpre me he hecho: que la verdadera religi\u00f3n, hermanos m\u00edos, la verdade\u00adra religi\u00f3n est\u00e1 entre los pobres. Dios los ha enriquecido con una fe viva: ellos creen, palpan, saborean las palabras de vida. No los ver\u00e9is nunca, en medio de sus enfermedades, aflicciones y necesidades, murmurar, quejarse, dejarse llevar de la impaciencia; nunca, o muy raras veces.<\/p>\n<p>La confesi\u00f3n es tard\u00eda, pero dice mucho de su experiencia personal que lo ha marcado y modelado desde su infancia. El envidia la sencillez de la vida de los campesinos de L&#8217;Ile-de-France, \u00abnada de finuras, nada de palabras de doble sentido\u00bb, su gran humildad, su sobriedad, su pureza de vida, su modestia, en una palabra, su pobreza y dependencia. Todo esto con el fin de exhortar a las nuevas hermanas que ha reunido en comunidad a poner toda su confianza en Dios.<\/p>\n<p>\u00a1Bendito sea Dios y cu\u00e1n bueno es confiar en \u00c9l!<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, \u00bfno hab\u00e9is o\u00eddo decir alguna vez que Dios escogi\u00f3 a los pobres para hacerlos ricos en la fe? \u00bfY qu\u00e9 cre\u00e9is que es esta elecci\u00f3n que ha hecho Dios de las campesinas? Hasta el presente, las religiosas llamadas al servicio de Dios eran todas ellas hijas de casas ricas. \u00bfQu\u00e9 sab\u00e9is, digo yo, hijas m\u00edas, si, al llamaros Dios para su gloria y para el servicio de los pobres, su bondad no quiere quiz\u00e1s probar vuestra fide\u00adlidad para mostrar esta verdad, que Dios escogi\u00f3 a los pobres para hacerlos ricos en la fe? La fe es una gran posesi\u00f3n para los pobres, ya que una fe viva obtiene de Dios todo cuanto razonablemente queremos. Hijas m\u00edas, si sois verdaderamente pobres, sois tambi\u00e9n verdaderamen\u00adte ricas, ya que Dios es vuestro todo. Fiaos de \u00e9l, mis queridas herma\u00adnas. \u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo decir jam\u00e1s que los que se han fiado de las prome\u00adsas de Dios se han visto enga\u00f1ados? Esto no se ha visto nunca, ni se ver\u00e1 jam\u00e1s. Hijas m\u00edas, Dios es fiel en sus promesas, y es muy bueno confiar en \u00e9l, y esa confianza es toda la riqueza de las Hijas de la Caridad, y su seguridad. \u00a1Qu\u00e9 felices ser\u00e9is, hijas m\u00edas, si no os falta nunca esta con\u00adfianza! Porque ser\u00e9is entonces verdaderas Hijas de la Caridad, y parti\u00adcipar\u00e9is del esp\u00edritu y de las buenas pr\u00e1cticas de las verdaderas aldea\u00adnas, que tienen que ser vuestro modelo, ya que Dios se ha servido primero y principalmente de ellas, para empezar vuestra Compa\u00f1\u00eda&#8230; \u00a1Qu\u00e9 consuelo siento, mis querid\u00edsimas hermanas, cuando me encuentro con alguna de vosotras, que s\u00e9 que tiene este esp\u00edritu y virtudes verda\u00adderamente generosas! S\u00ed, hijas m\u00edas, hay entre vosotras algunas dignas de admiraci\u00f3n. \u00a1Bendito sea Dios, hijas m\u00edas! Cuando veo y me encuen\u00adtro por los caminos a personas de condici\u00f3n que tienen verdaderamen\u00adte el esp\u00edritu de las buenas aldeanas, que llevan un cesto a la espalda, que van cargadas por las calles y caminan con modestia que da devo\u00adci\u00f3n, hermanas m\u00edas, \u00a1cu\u00e1nto consuelo me da esto! \u00a1Bendito sea Dios por las gracias que les concede!<\/p>\n<p><strong>Un Dios, hu\u00e9sped del hombre<\/strong><\/p>\n<p>El Dios presente en el hombre tiene su preferencia. \u00c9l va de lleno hacia Aquel que da la vida y se manifiesta por su presencia universal: \u00abDios est\u00e1 en todas partes\u00bb&#8230; Y nosotros, nosotros somos \u00ablo mismo que un p\u00e1jaro que encuentra el aire por todas partes, por mucho que d\u00e9 vueltas y revolotee\u00bb. Nosotros nos ba\u00f1amos en Dios, lo respiramos. \u00c9l es el medio en que vivimos. Dios nos habita. \u00c9l est\u00e1 en \u00ablas buenas almas\u00bb. All\u00ed hace su morada. Est\u00e1 en medio de nosotros. Nos penetra todo entero y \u00abse aloja en el fondo de nuestros corazones\u00bb.<\/p>\n<p>Esta presencia de Dios embelesa a Vicente. Es necesaria. Es una gran ayuda para la perfecci\u00f3n. La convierte en una consigna espiritual para el comienzo de la oraci\u00f3n e incluso fuera de esta costumbre coti\u00addiana. Presente en el cielo, en cada criatura visible y en su propio cora\u00adz\u00f3n, Dios est\u00e1 ah\u00ed y esto da sentido a la actividad cotidiana y a otros compromisos. En realidad, Vicente est\u00e1 fascinado por el hecho de que Dios tiene su morada en nosotros. Dios toma posesi\u00f3n del cristiano y m\u00e1s todav\u00eda del consagrado.<\/p>\n<p><strong>Dios est\u00e1 en las almas buenas<\/strong><\/p>\n<p>Dios no solamente est\u00e1 en todas partes, sino que se encuentra en un alma buena que est\u00e1 llena de su amor de una forma muy especial. Por consiguiente, Dios est\u00e1 en las almas buenas, como en las Hijas de la Caridad, y no hay nada para \u00e9l m\u00e1s agradable que estar all\u00ed. Mirad, hijas m\u00edas, no hay nada por lo que Nuestro Se\u00f1or sienta tanto amor como por las almas buenas. No encuentra nada que sea m\u00e1s hermoso, ni en el cielo ni en la tierra, que eso. All\u00ed dentro se siente satisfecho y pone all\u00ed su morada. \u00c9l est\u00e1 en medio de nosotros. \u00c9l es el que nos hace mover, el que nos hace o\u00edr y el que concurre con nosotros en todas las acciones naturales y sobrenaturales que hacemos. \u00c9l es el que nos ha dado su ley y el que nos da el deseo de guardarla. Ved qu\u00e9 dicha es tener a Dios presente de esta manera. Os lo dec\u00eda hace poco; quiz\u00e1s no os acord\u00e9is todas de ello y por eso os lo volver\u00e9 a repetir: cuando una persona sirve a Dios por los caminos del amor, todo lo que hace, todo lo que piensa y todo lo que dice le agrada tanto a Dios que no hay ning\u00fan padre que sienta tanto gusto en ver lo que hace su hijo como Dios al contemplar a una hija de la Caridad que le ofrece todo lo que va a hacer desde las primeras horas de la ma\u00f1ana. Y esto ha de entenderse de todas las Hermanas de la Caridad que guardan bien sus reglas y que tie\u00adnen el prop\u00f3sito de no cometer un solo pecado voluntariamente, sino servir a Dios con toda la perfecci\u00f3n que \u00e9l quiere que le sirvan. Pues bien, Dios habita en las almas que se portan de este modo.<\/p>\n<p>De estas palabras emerge una profunda estima del creyente y, m\u00e1s ampliamente, del hombre. Vicente est\u00e1 empapado de la declaraci\u00f3n de Juan 14,23: \u00abEl que me ama guardar\u00e1 mi palabra, y mi padre lo amar\u00e1, y vendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>No cito m\u00e1s que una frase de una reflexi\u00f3n, sin fecha, ya muy leja\u00adna, un d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en la que Vicente muestra bien esta \u00edntima relaci\u00f3n entre el alma y la Trinidad:<\/p>\n<p>El alma que ama a nuestro Se\u00f1or es la morada del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, donde el Padre engendra perpetuamente a su Hijo y donde el Esp\u00edritu Santo es producido incesantemente por el Padre y el Hijo.<\/p>\n<p>Hay en este tipo de afirmaci\u00f3n repetida de Vicente una estima del hombre que es, a su manera, fe en el hombre y que nos pone en un esta\u00addo de admiraci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias y de alegr\u00eda profunda, comple\u00adtamente evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>De la presencia activa y ligada al hombre, podemos pasar r\u00e1pida\u00admente a una consideraci\u00f3n moderna del hombre y comprender las pala\u00adbras dignidad, grandeza, belleza. La dignidad del hombre en Vicente es indiscutible.<\/p>\n<p>Nadie puede empa\u00f1ar esta imagen en la que Cristo se refleja. Y si el Verbo Encarnado est\u00e1 presente en el hombre, es para restituirle sus cartas de nobleza. Este es el binomio indefectible: \u00abServir a los pobres, es servir a Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>Nuestro contempor\u00e1neo Maurice Zundel, actualiza maravillosamen\u00adte este \u00abculto del hombre\u00bb en lo que hay de trascendente en \u00e9l y le lleva a Dios creador para hacerlo presente a trav\u00e9s de \u00e9l. Hay algo \u00abm\u00e1s que s\u00ed mismo\u00bb en \u00e9l, porque est\u00e1 abierto a Dios que lo ha creado.<\/p>\n<p><strong>Un Dios caritativo y misericordioso<\/strong><\/p>\n<p>Vicente no es un ingenuo. Conoce bien la tendencia del hombre a caer en la bajeza, su prontitud y su capacidad para hacer el mal. Tiene experiencia de sus propios l\u00edmites. Encuentra en la vida de todos, tam\u00adbi\u00e9n entre sus hermanos, \u00abpaja y buen grano\u00bb. Vicente es realista y objetivo. Al final de su vida, en 1659, ense\u00f1a la oposici\u00f3n que hay en nosotros mismos al ser y a la santidad de Dios y se\u00f1ala nuestro aleja\u00admiento de la vida y de las acciones de Jesucristo. Pero al mismo tiempo experimenta la riqueza y la abundancia de la misericordia de Dios. Recordar la miseria del hombre no lo lleva a aplastarlo, sino a exaltar la caridad de Dios que nos ha amado hasta el punto de querer compartir nuestra condici\u00f3n, con sus limitaciones y sus miserias, para poder com\u00adprendernos de la manera m\u00e1s justa.<\/p>\n<p>De este modo Dios da forma al hombre desde el interior. Lo mode\u00adla, lo esculpe, lo hace poco a poco apto para la gracia y la santificaci\u00f3n. Dios gusta modelar al hombre a su semejanza, tal como indica el gesto del alfarero en Jerem\u00edas. La tem\u00e1tica de la creaci\u00f3n por Dios, para Vicente, se apoya sobre una verdadera teolog\u00eda de trabajo. Trabajar, para \u00e9l, es participar en la obra de Dios, que realiza incesantemente en s\u00ed mismo la generaci\u00f3n de su Hijo en el Esp\u00edritu, y al exterior de s\u00ed mismo, la producci\u00f3n de la creaci\u00f3n. M\u00e1s todav\u00eda, Dios est\u00e1 atareado en cada uno de nosotros por el don de su gracia y la santificaci\u00f3n que opera en nuestras almas<sup>174<\/sup>. El propio Cristo no hizo otra cosa durante su trans\u00adcurso terrestre. Se asocia a la acci\u00f3n constante del Padre. San Juan ha hecho el comentario m\u00e1s autorizado sobre este tema: \u00abMi Padre sigue actuando, y yo tambi\u00e9n act\u00fao (Jn, 5,17)\u00bb.<\/p>\n<p>Para Vicente, Dios interviene siempre en la vida del hombre, a con\u00addici\u00f3n de que su coraz\u00f3n le est\u00e9 abierto, en estado de disponibilidad y de deseo. \u00c9l viene a colmar nuestro vac\u00edo y nos hace repetir: \u00abCuando nos vaciemos de nosotros mismos, Dios nos llenar\u00e1 de \u00e9l, pues no puede tolerar el vac\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>Dios se pone a trabajar en el alma que le recibe y que se abre a su caridad y su misericordia. Este Dios de bondad nos maravilla y nos envuelve con un amor asombroso, como en esta par\u00e1bola: \u00abCuando Dios coge una vez cari\u00f1o a un alma, la soporta, haga lo que haga. \u00bfNo hab\u00e9is visto alguna vez a un padre, que tiene un ni\u00f1o peque\u00f1o al que ama mucho? Le deja hacer a ese ni\u00f1o todo lo que quiere y hasta llega a decir\u00adle: \u00abMu\u00e9rdeme, hijo m\u00edo\u00bb. \u00bfDe qu\u00e9 proviene todo esto? De que ama a ese ni\u00f1o. Pues lo mismo se porta Dios con nosotros, hermanos m\u00edos.<\/p>\n<p>Esa comparaci\u00f3n de la paternidad de Dios se repite con frecuencia y nos estimula. \u00abDios Padre est\u00e1 siempre actuando y nos conduce seg\u00fan nuestras necesidades; de ni\u00f1os nos manifiesta su afecto y de adultos nos deja a nuestra libertad, sin cesar de amarnos, y aunque exteriormente parezca que se desinteresa, nos ama a\u00fan m\u00e1s. El amor de Dios no se relaja nunca, es para toda la vida.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Quiera la bondad de Dios!\u00bb, escribe Vicente con frecuencia cuan\u00addo est\u00e1 en juego un asunto importante y con consecuencias de peso. La bondad de Dios es tan grande que da a todos los hombres los medios para salvarse. Estos son sus intermediarios, como las Damas de la Caridad, que manifestaron su bondad salvando de la inexistencia a los ni\u00f1os abandonados. Gracias a ellas, los ni\u00f1os conocieron la bondad de Dios. Bondad fascinante, bondad estimulante que acrecienta el fervor y el deseo de trabajar para abrirse a \u00c9l.<\/p>\n<p><strong>Un Dios Providencia<\/strong><\/p>\n<p>Esta presencia amorosa y activa de Dios para el hombre, presenta a un Dios Providencia, que nos hace comprender que es menos necesario temblar en su presencia, que contar con \u00c9l, poner su confianza en \u00e9l y rendirle nuestro honor. La confianza en Dios es lo primero, deriva de la fe viva. A la manera vicenciana, se basa en razones muy sencillas: \u00abDios gu\u00eda nuestras vidas, no nosotros\u00bb<sup>. <\/sup>\u00c9l es: \u00ababundante en riquezas\u00bb y provee de todo como hace con los p\u00e1jaros; da su gracia a quien la nece\u00adsita; es nuestro padre del mismo modo que nuestra madre y manifiesta su amor con ternura procur\u00e1ndonos todo aquello que necesitamos. Espi\u00adritualidad dif\u00edcil de vivir, pero generadora de amor.<\/p>\n<p><strong>Un ni\u00f1o y su nodriza<\/strong><\/p>\n<p>Confianza y esperanza son casi la misma cosa. Tener confianza en la Providencia quiere decir que debemos esperar de Dios que se cuidar\u00e1 de todos cuantos le sirvan, lo mismo que un esposo se cuida de su esposa y un padre mira por su hijo. As\u00ed es como se cuida Dios de nosotros, y mucho m\u00e1s. No tenemos que hacer otra cosa m\u00e1s que confiarnos a su direcci\u00f3n, tal como dice la regla que hace un ni\u00f1o en manos de su nodriza. Si ella pone al ni\u00f1o en su brazo derecho, a \u00e9ste le parece bien; si se lo pone en el izquierdo, se queda contento; con tal que le d\u00e9 de mamar, se quedar\u00e1 satisfecho. As\u00ed pues, hemos de tener tambi\u00e9n nosotros esa confianza en la Providencia divina, ya que ella se preocupa de todo lo referente a nosotros, del mismo modo que lo hace una nodriza con el ni\u00f1o y un espo\u00adso con su esposa; as\u00ed tambi\u00e9n hemos de abandonarnos nosotros a ella por completo, lo mismo que el ni\u00f1o al cuidado de su madre y como conf\u00eda la esposa en que su marido se cuide de sus bienes y de toda la casa.<\/p>\n<p>La espiritualidad vicenciana exalta la Providencia y encuentra en ella \u00abgrandes tesoros ocultos\u00bb<sup>. <\/sup>La inquietud atormenta el coraz\u00f3n. Dios est\u00e1 all\u00ed y solo \u00c9l basta, como canta Teresa de \u00c1vila.<\/p>\n<p>Las reflexiones positivas son numerosas: Dios nos liberar\u00e1 de las tentaciones o las trasformar\u00e1 en nuestro provecho; nos guardar\u00e1 de todo temor en el servicio o en la evangelizaci\u00f3n de los pobres, a pesar de las dificultades, que no cesar\u00e1n de surgir; har\u00e1 maravillas con ellos, a pesar de que las hermanas y los misioneros son pobres y limitados. Basta con guardar las Regles (las Constituciones y los Regla\u00admentos), servir bien a los pobres y \u00c9l har\u00e1 el resto. En numerosas ocasiones, encontramos en la acci\u00f3n vicenciana la idea de que Dios cui\u00addar\u00e1 de nuestros asuntos si nosotros cuidamos de los suyos<sup>. <\/sup>Hay en esto una certeza que concierne a la misma fe. Aquel que \u00abse coloca bajo la bandera de la confianza en Dios, se ver\u00e1 siempre favorecido con una especial protecci\u00f3n de su parte\u00bb<sup>. <\/sup>Nada definitivamente enojoso le puede llegar.<\/p>\n<p>Una luz mora en el coraz\u00f3n del creyente enfrentado al problema del mal, en las p\u00e9rdidas, las afrentas, las imperfecciones y la miseria o la desesperaci\u00f3n. Cuando todo falla es bueno abandonarse en Dios y poner toda su confianza en \u00e9l, porque se sabe que \u00ablo que \u00e9l guarda, est\u00e1 bien guardado\u00bb. Nos puede extra\u00f1ar tanta confianza, pero estamos en el coraz\u00f3n de la fe viva del se\u00f1or Vicente.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed una perspectiva dif\u00edcil de vivir en la vida cotidiana, pero evang\u00e9lica y respetuosa de la libertad del hombre que puede rechazar este punto de vista o admitirlo. Vicente sabe que no somos conducidos por Dios de forma autom\u00e1tica y arbitraria y que respeta demasiado al hombre como para humillarlo o hundirlo. Hoy, el recurso a la Providen\u00adcia indica una v\u00eda de confianza y abandono. Hay en esta devoci\u00f3n de Vicente, en apariencia anticuada, una llamada a sobrepasar lo vivido en el momento, para abandonarse entre los brazos del Padre, en un dejar\u00adse ir que, tarde o temprano, da frutos o encuentra una salida a la luz y a la paz.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no pensar en Vicente, en la cima de la angustia, cuando las dudas le invaden y le oprimen? No sabe qu\u00e9 hacer. Busca muletas y se sirve de un escrito, plegado sobre su coraz\u00f3n, para confesar su fe en Dios. Sufre, lucha, al ritmo de la aridez del alma y de sus rebeliones interiores. Prueba diversos remedios y finalmente se abandona a la fe de la Iglesia, a la fe desnuda y verdadera como as\u00ed lo reafirma: \u00abS\u00f3lo las verdades eternas son capaces de llenarnos el coraz\u00f3n y de guiarnos con seguridad\u00bb.<\/p>\n<p>Manifestaci\u00f3n de una fuerte experiencia interior y comunicaci\u00f3n ben\u00e9fica, expresada en algunas palabras, para todos aquellos que padecen una prueba o combate espiritual. Vicente habla con frecuen\u00adcia de experiencia (se entiende experiencia espiritual) y hace de ella una lectura pr\u00e1ctica sacando una ense\u00f1anza directriz para su vida y con frecuencia a la luz de la Palabra de Dios. Hay en \u00e9l un interro\u00adgante permanente que lo empuja a la introspecci\u00f3n: cuando sobrevie\u00adne un acontecimiento, sencillo o estridente, \u00bfqu\u00e9 es lo que Dios me quiere decir?<\/p>\n<p>Para \u00e9l, todos los hechos de la vida, esperados o inesperados, tie\u00adnen un valor de signo. Dios habla y se revela por el menor de los acon\u00adtecimientos. Es preciso estar al acecho como el cazador, estar en esta\u00addo de vela, tomar el tiempo necesario para rumiar, sobre todo en la oraci\u00f3n. Ese es el momento privilegiado en el que se espera de Dios la revelaci\u00f3n del bien m\u00e1s grande. Y en la acci\u00f3n se verifica el valor espi\u00adritual de esta interpretaci\u00f3n. En otros t\u00e9rminos, a esto se llama releer la propia vida a la luz del evangelio.<\/p>\n<p>Todo acontecimiento, lejos de distraer el Esp\u00edritu, es portador de Dios y manifiesta su voluntad. El arte del santo, del misionero, de las siervas de los pobres y de todo vicenciano es hacer coincidir su conduc\u00adta con los designios de Dios, descubrir la Providencia en la obra de la propia vida. \u00a1Un verdadero arte de vivir!<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n se plantea y cosquillea al disc\u00edpulo del se\u00f1or Vicente: se trata de seguir \u00abpaso a paso\u00bb la Providencia de Dios, de ir a su ritmo.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Vicente con frecuencia ha tenido que hacerlo ante per\u00adsonas apresuradas por ser j\u00f3venes e impetuosas. Como Bernardo Codoing, primer superior del seminario en Annecy, responsable en Roma, en San Carlos, en Saint Meen, en la Rosa y finalmente en Richelieu. Per\u00adsonalmente ten\u00eda una marcada tendencia a la precipitaci\u00f3n, de ah\u00ed la ponderaci\u00f3n manifestada por Vicente con respecto a \u00e9l. Pero sobre todo se trata del temperamento de Vicente mismo que, con el paso del tiem\u00adpo, lo hemos visto, est\u00e1 al menos marcado por el sello de la prudencia y la moderaci\u00f3n. Le gustaba tomar distancia, aplazar y reflexionar; no se dejaba contagiar de la prontitud y la prisa. Para \u00e9l, sin duda alguna, \u00abel tiempo lo cambia todo-, \u00abel tiempo lo hace todo\u00bb<sup>192<\/sup>. Cultiva el \u00abpoco a poco\u00bb, \u00ablos momentos de Dios\u00bb, la buena oportunidad. Estamos sin duda ante la vertiente campesina de su experiencia, y hace suyo el proverbio que puede irritar a m\u00e1s de uno, ayer y hoy: \u00abTodo llega a su hora para el que sabe esperar\u00bb. No olvidemos que Vicente est\u00e1 embebido de san Francisco de Sales, el gran cantor del Amor y la Provi\u00addencia, doctor en lenguaje sencillo y persuasivo.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, Vicente eligi\u00f3 la virtud de la prudencia. Virtud que mira a las palabras y los actos de la vida: hablar con mesura y obrar \u00abcomo es debido, cuando es debido y por el fin que es debido\u00bb. Se puede decir tambi\u00e9n \u00abseg\u00fan peso, n\u00famero y medida\u00bb. Un verdadero land\u00e9s es enteramente descrito en estos prop\u00f3sitos: una bonhom\u00eda natural, un paso moderado, un lenguaje apropiado y una acci\u00f3n siempre desconcer\u00adtante por su lentitud y su discreci\u00f3n, es decir, esperar y ver. Pero Dios camina a este paso, el de la mesura, para nuestro bien. Lo importante es cumplir su voluntad. \u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n<p><strong>Un Dios mendigo de nuestra voluntad<\/strong><\/p>\n<p>Este lenguaje de san Vicente y el de muchos espirituales, puede parecer un poco anticuado: \u00bfes preciso hacer la voluntad de Dios? Y, sin embargo, aun siendo anticuada, la f\u00f3rmula no es menos evang\u00e9lica. Querer lo que Dios quiere es la mejor aproximaci\u00f3n de un amor que no desea otra cosa que complacer al que ama y que es amado.<\/p>\n<p>Las mejores fuentes sugeridas m\u00e1s arriba son estas: Ignacio de Loyola, Benito de Canfield que influye en el p\u00e1rrafo tercero del cap\u00edtulo II las Reglas comunes de la Congregaci\u00f3n, Francisco de Sales quien quiere la perfecci\u00f3n abierta a todos. Sin olvidar a B\u00e9rulle que proporciona un ideal de vida perfecta para todo aquel que cumple con la voluntad de Dios. \u00abCada circunstancia de la vida del Hijo de Dios es un misterio y a cada misterio le corresponde un estado del Verbo encarnado, que toma su valor de la encarnaci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala Luis Cognet. Se encuentra tambi\u00e9n en Vicente el eco de Teresa de \u00c1vila como el de La Imitaci\u00f3n de Jesu\u00adcristo (libro III, 15).<\/p>\n<p>Vicente se debe a estos espirituales y a otros, pero no se somete a ninguno y toma distancia cuando escoge otra direcci\u00f3n m\u00e1s concreta y provechosa para las almas que tiene a su cargo.<\/p>\n<p>Hacer la voluntad de Dios, para \u00e9l, es ser esencialmente pragm\u00e1ti\u00adco. Si elige algunos principios, los analiza y los mide en funci\u00f3n de los efectos obtenidos. El une la voluntad de Dios a la fidelidad de lo coti\u00addiano. El act\u00faa d\u00eda a d\u00eda con la intenci\u00f3n renovada de hacer lo que Dios quiere. \u00abPor agradarle y por su amor\u00bb. Nada extraordinario sustituir\u00e1 esta regla de oro: Orientar cada acci\u00f3n hacia Dios.<\/p>\n<p>En resumen, yo dir\u00eda que Vicente toma el ardor del cumplimiento de la voluntad de Dios de sus autores preferidos, pero se remite a su propia experiencia espiritual para orientar esta pr\u00e1ctica. Lo m\u00e1s espectacular es que relaciona \u00e9sta con la evangelizaci\u00f3n de los pobres, comprometerse en esta v\u00eda significa entrar con toda seguridad en el deseo y en el buen querer de Dios.<\/p>\n<p>Evangelizar a los pobres, es querer lo que Dios quiere<\/p>\n<p>De forma que, si queremos, podemos hacer siempre la voluntad de Dios. \u00a1Qu\u00e9 dicha, padres, hacer siempre y en todas las cosas la voluntad de Dios! \u00bfNo es esto hacer lo que el Hijo de Dios vino a hacer en la tie\u00adrra, como ya hemos dicho? El Hijo de Dios vino a evangelizar a los pobres; y nosotros, padres, \u00bfno hemos sido enviados a lo mismo? S\u00ed, los misioneros han sido enviados a evangelizar a los pobres. \u00a1Qu\u00e9 dicha hacer en la tierra lo mismo que hizo nuestro Se\u00f1or, que es ense\u00f1ar el camino del cielo a los pobres!&#8230; Pid\u00e1mosle a Dios que nos conceda esta gracia de hacer siempre y en todas las cosas su santa y adorable volun\u00adtad y de adquirir esta pr\u00e1ctica. \u00a1Quiera Dios concedernos esta gracia!<\/p>\n<p>De este modo se ilustra lo que subraya Abelly: \u00abPodemos decir que esa conformidad de su voluntad con la voluntad de Dios era la propia y principal, y como la virtud general de este Santo Var\u00f3n, que extend\u00eda sus influencias sobre todas las dem\u00e1s. Era como el resorte principal, que hac\u00eda actuar a todas las facultades de su alma, y a todos los \u00f3rganos de su cuerpo; era el primer m\u00f3vil de todos los actos de piedad m\u00e1s santos, y generalmente de todas sus acciones.<\/p>\n<p>\u00a1El resorte principal! Hoy dir\u00edamos el eje de su pr\u00e1ctica espiritual. Adherirse a la voluntad de Dios, es conformarse con su deseo m\u00e1s pro\u00adfundo, con sus elecciones, con los signos y los movimientos del coraz\u00f3n que \u00e9l comunica.<\/p>\n<p>De este modo comenta el pasaje del combate extremo de Cristo:<\/p>\n<p><strong>Tu voluntad, no la m\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or, al meditar en el huerto de los Olivos en los tormen\u00adtos que tendr\u00eda que sufrir, los miraba como queridos por su Padre; noso\u00adtros hemos de decir como \u00e9l: \u00abQue no se haga, Se\u00f1or, mi voluntad, sino la tuya\u00bb. De forma que, conociendo la voluntad de Dios por esos acon\u00adtecimientos repentinos de una desgracia o de un consuelo, podemos practicar su voluntad pasiva, acept\u00e1ndolos como venidos de Dios, que es el \u00fanico que puede dar la vida y la muerte. As\u00ed pues, la voluntad de Dios es activa y pasiva: es activa, cuando la cumplimos por la obser\u00advancia de sus preceptos y por la pr\u00e1ctica de las cosas que le son agra\u00addables; y es pasiva, cuando dejamos que la cumpla \u00e9l mismo en noso\u00adtros sin nosotros&#8230; Desear\u00eda, entretanto, que os acostumbraseis a ofrecer a Dios todo lo que hag\u00e1is o sufr\u00e1is, dici\u00e9ndole: \u00abDios m\u00edo, es voluntad tuya que me prepare a predicar, a decir la santa misa, a hacer esta obra; que est\u00e9 cansado, tentado, afligido; que est\u00e9 perturbado o en paz, triste o alegre; as\u00ed lo quiero yo tambi\u00e9n, Se\u00f1or, y lo quiero por\u00adque es tu voluntad\u00bb.<\/p>\n<p>Oremos:<\/p>\n<p>\u00abTu gusto, Salvador del mundo, tu ambros\u00eda y tu n\u00e9ctar es cumplir la voluntad de tu Padre. Nosotros somos tus hijos, que nos ponemos en tus brazos para seguir tu ejemplo; conc\u00e9denos esta gracia. Como no podemos hacerlo por nosotros mismos, te lo pedimos a ti, lo esperamos alcanzar de ti, pero con toda confianza y con un gran deseo de seguir\u00adte. Se\u00f1or, si quieres darle este esp\u00edritu a la compa\u00f1\u00eda, ella trabajar\u00e1 por hacerse cada vez m\u00e1s agradable a tus ojos y t\u00fa la llenar\u00e1s de ardor para que sea semejante a ti; y este anhelo la hace ya vivir de tu vida, de modo que cada uno puede decir como san Pablo: \u00abVivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb<sub>.<\/sub><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarta parte:\u00a0 PARA AGRADAR A DIOS \u00bfPor qu\u00e9 san Vicente ha insistido tanto en la b\u00fasqueda de la santi\u00addad y en ponerse a disposici\u00f3n de Dios para que nos transforme y nos enriquezca con su &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-x\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404093,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-405778","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>San Vicente de Pa\u00fal maestro de sabidur\u00eda (X) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-x\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente de Pa\u00fal maestro de sabidur\u00eda (X) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuarta parte:\u00a0 PARA AGRADAR A DIOS \u00bfPor qu\u00e9 san Vicente ha insistido tanto en la b\u00fasqueda de la santi\u00addad y en ponerse a disposici\u00f3n de Dios para que nos transforme y nos enriquezca con su ... 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