{"id":404293,"date":"2022-11-04T08:26:16","date_gmt":"2022-11-04T07:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=404293"},"modified":"2022-08-08T22:27:15","modified_gmt":"2022-08-08T20:27:15","slug":"luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-vi\/","title":{"rendered":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (VI)"},"content":{"rendered":"<p>LAS SE\u00d1ORAS DE LAS CARIDADES<\/p>\n<p>Primero, organiz\u00f3 y responsabiliz\u00f3, a trav\u00e9s de las Cofrad\u00edas de la Caridad, \u2014hoy llamadas \u00abAIC\u00bb\u2014 a miles de mujeres de las clases altas. Conviene detenernos un poco en esta idea, ya que Luisa de Marillac fue se\u00f1ora y presidenta de la Caridad de San Nicol\u00e1s de Chardonnet y, de hecho, hasta Dama de la Caridad del H\u00f3tel-Dieu, seg\u00fan le escribe san Vicente: \u00abEn cuanto a los pape\u00adles de la se\u00f1orita Viole, habr\u00e1 que hacer ma\u00f1ana temprano los poderes que dice, a nombre de usted, para que usted los firme como una de las oficiales de la Caridad de los Ni\u00f1os exp\u00f3sitos. Al fin y al cabo, tambi\u00e9n lo es usted, y de las m\u00e1s importantes\u00bb.<\/p>\n<p>Para las mujeres piadosas o devotas en tiempo de santa Luisa, como eran las se\u00f1oras de las Caridades, con una posici\u00f3n econ\u00f3\u00admica acomodada, la beneficencia era un aliciente para la imita\u00adci\u00f3n de Cristo, ya que todo cristiano sab\u00eda que entre los indigentes era donde mejor pod\u00eda encontrar a Jesucristo; ayudar al pobre era ayudar a Jes\u00fas de Nazaret. A su vez, los pobres rezaban por la salvaci\u00f3n y la santidad de sus donantes. As\u00ed se lo expresa san Vicente a la se\u00f1orita Le Gras, cuando \u00e9sta decide dedicarse a ser\u00advir a los pobres.<\/p>\n<p>Pero es que, adem\u00e1s, quedaba satisfecha la sicolog\u00eda de unas se\u00f1oras que en el matrimonio se sent\u00edan \u00fanicamente como obje\u00adto de placer y de reproducci\u00f3n por parte del marido o como una pieza negociable para la fortuna de la familia. La beneficencia les daba la sensaci\u00f3n de entablar nuevas relaciones de amor y agradecimiento con las personas a las que ayudaban. Si leemos detenidamente el Reglamento de vida que Luisa de Marillac se propuso al poco de quedar viuda, vemos que entre l\u00edneas se refle\u00adja este mismo sentimiento.<\/p>\n<p>Finalmente, las se\u00f1oras de la \u00e9lite social gracias a la benefi\u00adcencia entraban en un mundo que les ofrec\u00eda un papel y una labor mucho m\u00e1s universal que el reducido ambiente de las obligacio\u00adnes familiares. Era como una liberaci\u00f3n, ya que a ello no pod\u00eda oponerse ni a\u00fan el marido. Como muchos eclesi\u00e1sticos, tambi\u00e9n san Vicente sab\u00eda que \u00ablas limosnas\u00bb eran los \u00fanicos <em>gastos, <\/em>que pod\u00edan hacer las mujeres de bien sin permiso de sus maridos y a\u00fan contra su parecer. Y digo \u00abde bien\u00bb, porque dar limosnas era propiedad s\u00f3lo de las se\u00f1oras de alta alcurnia, entre ellas la se\u00f1o\u00adrita Le Gras.<\/p>\n<p>Ciertamente hasta encontrarse con san Vicente la se\u00f1orita Le Gras no se hab\u00eda preocupado en demas\u00eda de los pobres, si des\u00adcontamos algunas limosnas propias de la gente piadosa. Su pre\u00adocupaci\u00f3n era unirse con Dios y santificarse ella, su esposo y su hijo. Sin embargo, lleg\u00f3 un tiempo en que la vida de Luisa de Marillac y su persona se identificaron con los pobres. Se lo con\u00adtagi\u00f3 san Vicente. Su entrega a Dios sigui\u00f3 firme, pero desde mayo de 1629 hasta morir, ser\u00e1 una entrega a Dios para servirle en los pobres por medio de la Compa\u00f1\u00eda que fund\u00f3 y a la que perteneci\u00f3.<\/p>\n<p>El sacerdote Vicente de Pa\u00fal comprometi\u00f3 a cientos de muje\u00adres nobles y burguesas en una labor ben\u00e9fica en favor de los mar\u00adginados y las hizo pasar desde la sombra a la primera fila de la sociedad religiosa, prefiri\u00e9ndolas a los hombres, como se lo escrib\u00eda al P. Blatiron: \u00abY yo puedo dar este testimonio en favor de las mujeres, que no hay nada que decir en contra de su admi\u00adnistraci\u00f3n, ya que son muy cuidadosas y fieles\u00bb, ya que \u00e9stos \u00abdesean hacerse cargo de todo y las mujeres no lo pueden sopor\u00adtar\u00bb. Y concluye con una resoluci\u00f3n dr\u00e1stica: \u00abFue necesario qui\u00adtar a los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Se suele afirmar que Vicente de Pa\u00fal trabajaba muy a gusto con las mujeres convencido de su eficacia: \u00abParece que el cuida\u00addo de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos \u2014les dec\u00eda\u2014 es cosa de hombres y no de mujeres. Respondo que Dios se sirve de los que quiere\u00bb. Y en otra ocasi\u00f3n: \u00abEn cuanto a que no es una obra para mujeres, sepan se\u00f1oras, que Dios se ha servido de vuestro sexo para realizar las cosas m\u00e1s grandes que se han hecho jam\u00e1s en el mundo. \u00bfQu\u00e9 hombres han hecho alguna vez lo que hicieron tan\u00adtas mujeres en Israel y en la historia?\u00bb.<\/p>\n<p>Se ha dicho igualmente que san Vicente de Pa\u00fal ten\u00eda una sicolog\u00eda y unas cualidades especiales para tratar a las mujeres. Es cierto. Lo afirma santa Luisa. Pero tambi\u00e9n hay que afirmar que era un hombre inteligente que supo captar la situa\u00adci\u00f3n de inferioridad social de la mujer. \u00c9l hab\u00eda presenciado la encarnizada lucha de B\u00e9rulle contra Duval y Gallemant por con\u00adtrolar y dirigir a las carmelitas que hab\u00edan llegado de Espa\u00f1a. Vicente de Pa\u00fal era el \u00fanico hombre de la asociaci\u00f3n, constitu\u00eda la cabeza y no quer\u00eda a otros hombres que pudieran desbaratar sus ideas. A pesar de ser un hombre plebeyo y ellas, mujeres de la nobleza que pod\u00edan discutirle sus ideas, sab\u00eda que eran muje\u00adres y \u00e9l, un hombre y sacerdote adem\u00e1s.<\/p>\n<p>Aunque la sinton\u00eda entre los dos fundadores fue constante y la admiraci\u00f3n que la Se\u00f1orita sent\u00eda por su director y padre, as\u00ed como la que sent\u00eda \u00e9l por su dirigida y colaboradora, son proverbiales, debemos prestar atenci\u00f3n, a la diferencia de formaci\u00f3n y de sensibilidad entre los dos fundadores ante la posici\u00f3n de la mujer en la sociedad, para no atribuir a uno lo que es exclusivo del otro.<\/p>\n<p>LAS HIJAS DE LA CARIDAD<\/p>\n<p>Sin embargo, la importancia grande y la confianza firme que depositan en las mujeres de la capa social baja se lo debemos atribuir por igual a los dos fundadores. Desde las afueras del margen civil, introdujeron en las actividades y en la vida social y religiosa a las Hijas de la Caridad, que pertenec\u00edan en su tota\u00adlidad, con raras excepciones, a las clases bajas de la sociedad, m\u00e1s concretamente, al campesinado. De este modo hicieron pro\u00adtagonista en la sociedad a la mujer plebeya que fue igual\u00e1ndose, seg\u00fan pasaban los a\u00f1os, a las personas de categor\u00eda, dedic\u00e1ndo\u00adse como ellas a obras de caridad que en aquel siglo era exclusi\u00advo de los hombres o de las mujeres pudientes. Con un convencimiento firme les aclara a las Hermanas en una conferencia: \u00abPodr\u00e9is decirme: Ellos son hombres; \u00bfpero y nosotras, pobres mujeres? Sabed, hijas m\u00edas, que muchas personas, incluso de vuestro mismo sexo, atraviesan los mares para ir a servir a Dios sirviendo al pr\u00f3jimo\u00bb.<\/p>\n<p>Inclusi\u00f3n social impresionante en cuanto que la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad hipotec\u00f3 muchas ideas y actividades audaces de Vicente de Pa\u00fal y de la se\u00f1orita Le Gras que no se atrevieron a llevarlas a la pr\u00e1ctica de inmediato por miedo a que la Compa\u00f1\u00eda fuera suprimida, como era la idea de santa Luisa de hacer una sola Congregaci\u00f3n o Compa\u00f1\u00eda con dos ramas, una masculina, los Padres Paules, y otra femenina, las Hijas de la Cari\u00addad. Por los datos que yo conozco, me atrevo a afirmar que era una relaci\u00f3n m\u00e1s institucional que la que exist\u00eda entre una Orden Primera de frailes y una Orden Segunda de monjas, que ella ya hab\u00eda podido contemplar en las dominicas con las que estudi\u00f3, en las capuchinas con las que convivi\u00f3 y en las carmelitas descalzas a las que frecuent\u00f3, cuando abandon\u00f3 el palacio de los Attichy.<\/p>\n<p>Seg\u00fan pasaban los meses los fundadores descubrieron el potencial que encerraba aquella Cofrad\u00eda de mujeres sirvientas en bien de los pobres, pero descubrieron igualmente la carga explo\u00adsiva que conten\u00eda contra el sistema social de \u00f3rdenes y clases.<\/p>\n<p>Hoy nos parece grotesco el miedo que infund\u00eda la Compa\u00f1\u00eda. Pero tanto san Vicente como santa Luisa conoc\u00edan la oposici\u00f3n de la Corte, del Parlamento y de las clases altas de la sociedad a las Hijas de la Caridad. Y ten\u00edan sus razones, tres en especial. La pri\u00admera era que las Hijas de la Caridad no renunciaban a sus bienes y conservaban todos los derechos a la herencia, pero es que, ade\u00adm\u00e1s, pod\u00edan abandonar la Compa\u00f1\u00eda en cualquier momento sin tener que pedir dispensa o autorizaci\u00f3n ni a los obispos ni a la Santa Sede. Volver a la familia implicaba una serie de litigios continuos y juicios costosos sobre las herencias y los bienes familiares. La segunda raz\u00f3n hoy nos escandaliza, pero as\u00ed era la costumbre de aquel siglo: Esta nueva instituci\u00f3n atrayente por su modernidad en el fin y en sus estructuras internas pod\u00eda encandi\u00adlar a muchas j\u00f3venes de la nobleza y de la burgues\u00eda due\u00f1as de la mayor\u00eda de las prebendas abaciales que supon\u00edan ingresos consi\u00adderables para las familias y que se pod\u00edan perder si sus hijas entraban en esa Compa\u00f1\u00eda y no en los monasterios. Si esta segunda raz\u00f3n nos escandaliza, la tercera nos repugna, pero era la realidad de aquella \u00e9poca: Las Hijas de la Caridad eran muje\u00adres de baja categor\u00eda que no estaban muy instruidas en cultura y pasaban, sin embargo, a ser las directoras de grandes estableci\u00admientos de beneficencia, rompiendo la escala social intocable en la sociedad civil e incluso en los monasterios y en las casas religiosas. No es de extra\u00f1ar que la nueva Compa\u00f1\u00eda preocupara al Procurador General del Parlamento de Par\u00eds ni tampoco que el lugarteniente de Beauvais intentase prohibir las reuniones de las 300 Se\u00f1oras de las Caridades que hab\u00eda fundado en la ciudad \u00abcierto sacerdote llamado Vicente\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque fuera m\u00e1s por motivos de castidad, tampoco a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica le convenc\u00eda esta clase de seculares. Los esc\u00e1ndalos y los peligros en los viajes, en las casas de los enfer\u00admos y en la misma calle no eran ilusorios. Pero es que adem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n se hac\u00eda cargo de esta especie de religiosas si se sal\u00edan? Estos fueron algunos de los motivos por los que fueron suprimi\u00addas las hijas de Mar\u00eda Ward. Y esto \u00faltimo es lo que daba miedo a las autoridades civiles: que si abandonaban y no ten\u00edan bienes ni trabajo, aumentara el n\u00famero de pobres o se dedicaran a la prostituci\u00f3n para sobrevivir.<\/p>\n<p>No era un problema balad\u00ed. Para encontrar trabajo, una joven fuera de la familia pod\u00eda ser seducida, y si tiene un hijo, nadie la contrata, y entonces o lo abandona o se dedica a la prostituci\u00f3n. Las prostituidas que en la Edad Med\u00eda hab\u00edan sido no s\u00f3lo per\u00admitidas y reguladas por decretos, sino necesarias para conservar la castidad de las mujeres decentes, fueron colocadas, en este siglo, en lo m\u00e1s bajo de la marginaci\u00f3n, no solo por influjo de la moral cristiana que en los documentos aparece como motivaci\u00f3n primera, sino porque \u00abacusadas de expandir el libertinaje y la enfermedad, fomentar alborotos y otras formas de disturbios civiles, conducir por el mal camino a los j\u00f3venes, facilitar el adulterio y arruinar las fortunas familiares, se convirtieron en uno de los grupos &#8216;criminales&#8217; de la poblaci\u00f3n \u2014junto con los vagabundos y las brujas\u2014 que las autoridades seculares y religio\u00adsas hab\u00edan destinado a ser eliminados\u00bb.<\/p>\n<p>Santa Luisa conoc\u00eda muy bien su situaci\u00f3n, pues, aunque no se dedic\u00f3 expresamente a tratar con ellas, constantemente se pre\u00adocup\u00f3 de salvar a las j\u00f3venes que llegaban a Paris para que no cayeran en la prostituci\u00f3n. No se olvide que a la joven que por un tiempo fue su nuera se la encerr\u00f3 en las <em>magdalenas.<\/em><\/p>\n<p>Benito Mart\u00ednez<\/p>\n<p>CEME 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS SE\u00d1ORAS DE LAS CARIDADES Primero, organiz\u00f3 y responsabiliz\u00f3, a trav\u00e9s de las Cofrad\u00edas de la Caridad, \u2014hoy llamadas \u00abAIC\u00bb\u2014 a miles de mujeres de las clases altas. 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