{"id":404291,"date":"2022-11-02T08:25:14","date_gmt":"2022-11-02T07:25:14","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=404291"},"modified":"2022-08-08T22:26:09","modified_gmt":"2022-08-08T20:26:09","slug":"luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/","title":{"rendered":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V)"},"content":{"rendered":"<p>MATRIMONIO<\/p>\n<p>Aunque sea una mentalidad en cierto modo estereotipada la que tenemos de aquel siglo y a pesar de las excepciones, hay que admitir que la desigualdad y dependencia femenina al hombre aparecen claras en los documentos de entonces. Sin embargo, la mujer que lo deseaba pod\u00eda encontrar m\u00faltiples escapatorias para afirmar su personalidad y hasta su libertad. Una de estas escapa\u00adtorias era la piedad \u2014la devoci\u00f3n, se dec\u00eda entonces\u2014 y la colabo\u00adraci\u00f3n con eclesi\u00e1sticos. La autoridad del clero debilitaba la autoridad del jefe de familia y daba indirectamente cierta auto\u00adnom\u00eda a las mujeres de alta alcurnia. En contraste con la superio\u00adridad que la sociedad daba al hombre, el ideal \u00e9tico, la piedad eran m\u00e1s asequibles a la mujer que pod\u00eda considerarse superior al hombre en santidad.<\/p>\n<p>Otra escapatoria era visitar a las religiosas en su convento y convertir el locutorio en un lugar donde las mujeres v\u00edctimas de la violencia conyugal pod\u00edan desahogarse. Pero la escapatoria m\u00e1s frecuente era ingresar en un convento. Nadie, ni siquiera los padres, pod\u00eda oponerse a una mujer soltera o viuda que quisiera entrar en un convento. M\u00e1s, frecuentemente eran los mismos padres los que empujaban y obligaban a una, dos y tres hijas a hacerse religiosas para salvaguardar la herencia del primog\u00e9nito o la dote de otra hermana a la que pretend\u00edan casar con alguien de categor\u00eda y hacer con ella un buen negocio familiar. La dote que ped\u00edan los conventos era muy inferior a la dote matrimonial de las arist\u00f3cratas y burguesas. Esta costumbre, admitida por la Iglesia como una llamada normal a la vocaci\u00f3n, explica en cier\u00adto modo la abundancia de religiosas y de conventos femeninos.<\/p>\n<p>Y es que los matrimonios en aquella \u00e9poca era un negocio familiar. Los representantes de las familias de las dos partes se reun\u00edan y trataban los t\u00edtulos y bienes que aportar\u00eda cada uno de los futuros esposos al nuevo hogar tanto en comunidad de bienes como parafernales, y este contrato era irrompible ante los jueces, a no ser para consagrarse a Dios en el sacerdocio o en religi\u00f3n.<\/p>\n<p>La joven Luisa de Marillac entr\u00f3 en esta rueda de la fortuna femenina. La familia Marillac-Attichy hab\u00eda llegado a la cumbre del prestigio y del poder e intimida al Provincial de los capuchinos para que rechace a Luisa, cuando estaba a punto de entrar en el convento. Le dan a ella una dote de 6.000 libras y negocian su matrimonio con el joven Antonio Le Gras, secretario principal de la Reina Regente, Mar\u00eda de M\u00e9dicis. Fue una buena inversi\u00f3n para los Marillac en todos los sentidos: asegurar el control de la secre\u00adtar\u00eda del gobierno y aparecer ante la sociedad como unos cat\u00f3licos que se preocupaban de una hu\u00e9rfana que llevaba su sangre.<\/p>\n<p>Pero no solamente Luisa de Marillac entr\u00f3 con su matrimo\u00adnio en la rueda de la fortuna, sino que la presidenta Goussault la interes\u00f3 a ella e involucr\u00f3 a san Vicente en el matrimonial de su hija, y Luisa encarg\u00f3 a otras personas para que en su nombre hablaran con la familia de la joven que hab\u00edan escogido para esposa de su hijo Miguel.<\/p>\n<p>ERA LA MENTALIDAD CORRIENTE<\/p>\n<p>Pocas voces se levantaron contra esta desigualdad antinatural entre los dos sexos. Era admitida por el rico y el pobre, por el mendigo y el arist\u00f3crata en toda la sociedad occidental desde que Arist\u00f3teles declarara que <em>la mujer es un var\u00f3n frustrado, <\/em>y santo Tom\u00e1s de Aquino escribiera que <em>la mujer nace por un fallo de la naturaleza. <\/em>Este dominico, te\u00f3logo y santo, lo explica con un cri\u00adterio de la \u00e9poca que hoy nos suena a f\u00e1bula infantil: \u00abConside\u00adrada en relaci\u00f3n con la naturaleza particular, la mujer es algo imperfecto y ocasional. Porque la potencia activa que reside en el semen del var\u00f3n tiende a producir algo semejante a s\u00ed mismo en el g\u00e9nero masculino. Que nazca mujer se debe a la debilidad de la potencia activa, o bien a la mala disposici\u00f3n de la materia, o tambi\u00e9n a alg\u00fan cambio producido por un agente extr\u00ednseco, como los vientos australes, que son h\u00famedos\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia reconoc\u00eda ciertamente \u2014no faltar\u00eda m\u00e1s\u2014 que las mujeres ten\u00edan alma humana inmortal y que Cristo hab\u00eda muerto tambi\u00e9n por ellas, pero era a\u00fan m\u00e1s dura en lo tocante a la mar\u00adginaci\u00f3n. Aquella jerarqu\u00eda eclesial compuesta de varones ten\u00eda presente lo que afirmaba san Pablo: \u00abEl jefe de la mujer es el hombre&#8230; No procede el hombre de la mujer, sino la mujer del hombre. Ni fue creado el hombre por raz\u00f3n de la mujer, sino la mujer por raz\u00f3n del hombre\u00bb.<\/p>\n<p>La Jerarqu\u00eda masculina y los te\u00f3logos, frailes en su mayor\u00eda, encontraban en esta mentalidad social una explicaci\u00f3n y una dis\u00adculpa a la escandalosa inmoralidad de bastantes sacerdotes y religiosos, pobres ingenuos \u2014dec\u00edan\u2014 seducidos por las artes er\u00f3\u00adticas de la mujer, objeto de tentaci\u00f3n y <em>puerta del diablo, <\/em>seg\u00fan Tertuliano. Y la dicotom\u00eda de la imagen femenina aparece en el arte y en la literatura como Eva y Mar\u00eda, \u00c1ngel y Diablo, Diosa y Animal, Vida y Muerte. Desconfiaban de las mismas religiosas a las que hab\u00eda que meter en clausura dentro de altos muros. Naturalmente la mujer quedaba marginada y encerrada por la moralidad com\u00fan en lo que, modernizando la expresi\u00f3n, ser\u00edan las tres \u00abC\u00bb: <em>cocina, cama, convento. <\/em>Tan estricta era la morali\u00addad femenina que a\u00fan asomarse a la ventana se consideraba un tach\u00f3n para la mujer que se considerase decente.<\/p>\n<p>MENTALIDAD DE SAN VICENTE Y SANTA LUISA<\/p>\n<p>Ciertamente en tiempo de Luisa de Marillac ya aparecen unas pocas voces contra esta injusticia social, en los salones de Me. Rambouillet y de Mademoiselle de Scud\u00e9ry, y en la segunda mitad del siglo XVII, entre las mujeres del movimiento llamado de las <em>preciosas\u00bb. <\/em>Sin olvidar, a pesar de todo, que Melle. Scud\u00e9ry no se atrevi\u00f3 a escribir sus novelas con su nombre, sino con el de su hermano Jorge. Contagiadas por las escasas feministas del siglo XVI como Cristina de Pisan, Margarita de Navarra o Luisa Lab\u00e9, tambi\u00e9n en el siglo XVII aparecen algunas mujeres reclamando sus derechos como Mar\u00eda de Gournay y, en un sen\u00adtido apost\u00f3lico o eclesial, Mar\u00eda Guyart [la ursulina beata Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n]. Alrededor de los derechos femeninos gira la conocida <em>querelle des femmes <\/em>o debate de mujeres.<\/p>\n<p>En algunos aspectos, tambi\u00e9n san Vicente y santa Luisa pue\u00adden ser considerados defensores de los derechos de la mujer. Digo en algunos aspectos, pues los dos aceptan en teor\u00eda la situa\u00adci\u00f3n social y no se enfrentan a ella, especialmente santa Luisa. Para comprenderla hay que tener en cuenta que la se\u00f1orita Le Gras era una viuda de la burgues\u00eda que deb\u00eda defender los dere\u00adchos de un hijo var\u00f3n menor de edad y esto le daba cierta auto\u00adnom\u00eda y le atribu\u00eda ciertos derechos. Pero por otra parte, tambi\u00e9n a ella la hab\u00edan marginado las leyes civiles y familiares por el mero hecho de ser mujer y tener un nacimiento oscuro. Tuvo que asumir las estructuras sociales y ni se atrevi\u00f3 ni pod\u00eda rebelarse. Sola, sin un var\u00f3n, padre o marido que la defendiera en la vida, tuvo que ser declarada mayor de edad al cumplir 19 a\u00f1os y poder as\u00ed defender sus pocos bienes. Cansada de luchar, se dio cuenta de lo indefensa que estaba una mujer y se apoy\u00f3 en un hombre, la mayor parte de su vida en su director Vicente de Pa\u00fal. Este fue uno de los motivos por el que exig\u00eda que el Superior General de la Compa\u00f1\u00eda fuera Vicente de Pa\u00fal, por el que ped\u00eda que las comunidades de Hijas de la Caridad consideraran a los <em>superio\u00adres <\/em>de los pa\u00fales como sus superiores, si resid\u00edan en el mismo lugar, y por el que aceptaba que las Caridades tuvieran a un hom\u00adbre como procurador, cosa que, por lo dem\u00e1s, exig\u00edan las leyes civiles.<\/p>\n<p>El sentimiento de inferioridad femenina de la se\u00f1orita Le Gras se puede probar comparando algunas frases de la santa con otras parecidas de la feminista Luisa Lab\u00e9, o examinando el borrador de un proyecto de Hospital General que le encargaron las Damas de la Caridad.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal, sin embargo, se liber\u00f3 de esta concepci\u00f3n antihumana. Ciertamente no se le puede atribuir las ideas moder\u00adnas de la lucha feminista actual; ni se lo plante\u00f3. Menos a\u00fan se le puede reprochar ser un hombre del siglo XVII. Ser\u00eda un enor\u00adme disparate anacr\u00f3nico querer que tuviera la mentalidad del siglo XXI. \u00c9l segu\u00eda un doble principio: primero, los indigentes necesitan a las mujeres, y segundo, Dios tambi\u00e9n las necesita para una misi\u00f3n en favor de los pobres. Apoyado en estas moti\u00advaciones, incluy\u00f3 a las mujeres en una dimensi\u00f3n de la vida social y las hizo protagonistas de sus actividades, consider\u00e1ndo\u00adlas tan capacitadas o m\u00e1s que los hombres, para las acciones caritativo-sociales.<\/p>\n<p>Benito Mart\u00ednez<\/p>\n<p>CEME 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MATRIMONIO Aunque sea una mentalidad en cierto modo estereotipada la que tenemos de aquel siglo y a pesar de las excepciones, hay que admitir que la desigualdad y dependencia femenina al hombre aparecen claras en &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404129,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226],"tags":[],"class_list":["post-404291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"MATRIMONIO Aunque sea una mentalidad en cierto modo estereotipada la que tenemos de aquel siglo y a pesar de las excepciones, hay que admitir que la desigualdad y dependencia femenina al hombre aparecen claras en ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-11-02T07:25:14+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"823\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"564\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V)\",\"datePublished\":\"2022-11-02T07:25:14+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\"},\"wordCount\":1608,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\",\"name\":\"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1\",\"datePublished\":\"2022-11-02T07:25:14+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1\",\"width\":823,\"height\":564},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos","og_description":"MATRIMONIO Aunque sea una mentalidad en cierto modo estereotipada la que tenemos de aquel siglo y a pesar de las excepciones, hay que admitir que la desigualdad y dependencia femenina al hombre aparecen claras en ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2022-11-02T07:25:14+00:00","og_image":[{"width":823,"height":564,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V)","datePublished":"2022-11-02T07:25:14+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/"},"wordCount":1608,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/","name":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","datePublished":"2022-11-02T07:25:14+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","width":823,"height":564},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-una-mujer-del-siglo-xvii-v\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Luisa de Marillac, una mujer del siglo XVII (V)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1HaP","jetpack-related-posts":[{"id":387241,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/originalidad-de-las-hijas-de-la-caridad-2\/","url_meta":{"origin":404291,"position":0},"title":"Originalidad de las Hijas de la Caridad","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"29\/03\/2016","format":false,"excerpt":"Las religiosas Cuando convocaron a aquellas j\u00f3venes en casa de la se\u00f1orita Le Gras, ni Vicente ni la misma se\u00f1orita vieron claro c\u00f3mo podr\u00edan reunir a un grupo de mujeres en vida com\u00fan sin que se las tomara por religiosas y se les impusiera la clausura. Y con clausura, adi\u00f3s\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"LOGO HHC","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LOGO-HHC.gif?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":125959,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/originalidad-de-las-hijas-de-la-caridad\/","url_meta":{"origin":404291,"position":1},"title":"Originalidad de las Hijas de la Caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"10\/12\/2013","format":false,"excerpt":"Las religiosas Cuando convocaron a aquellas j\u00f3venes en casa de la se\u00f1orita Le Gras, ni Vicente ni la misma se\u00f1orita vieron claro c\u00f3mo podr\u00edan reunir a un grupo de mujeres en vida com\u00fan sin que se las tomara por religiosas y se les impusiera la clausura. Y con clausura, adi\u00f3s\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Santa Luisa de Marillac","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/09\/santaluisa3.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387083,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-se-encuentra-con-los-pobres\/","url_meta":{"origin":404291,"position":2},"title":"Santa Luisa se encuentra con los pobres","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"13\/02\/2016","format":false,"excerpt":"Preparaci\u00f3n para el encuentro De 1625 a 1629, Luisa fue descubriendo su vocaci\u00f3n. Su vida espiritual continuaba la que llevo de casada, con un fondo cercano a la llamada Escuela Abstracta que le inculcaron sus primeros directores. Con el nuevo director, hizo un proyecto de vida sin romper su devoci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"San Vicente y Santa Luisa","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/San-Vicente-y-Santa-Luisa-150x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":124906,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-encuentro-con-los-pobres\/","url_meta":{"origin":404291,"position":3},"title":"Luisa de Marillac: encuentro con los pobres","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/03\/2015","format":false,"excerpt":"Preparaci\u00f3n para el encuentro De 1625 a 1629, Luisa fue descubriendo su vocaci\u00f3n. Su vida espiritual continuaba la que llev\u00f3 de casada, con un fondo cercano a la llamada Escuela Abstracta que le inculca\u00adron sus primeros directores. Con el nuevo director, hizo un proyecto de vida sin romper su devoci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"St_Louise_de_Marillac_teaching","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/11\/St_Louise_de_Marillac_teaching-294x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":123906,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-3-tradicion-e-inspiracion\/","url_meta":{"origin":404291,"position":4},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 3.- Tradici\u00f3n e inspiraci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/08\/2024","format":false,"excerpt":"III.- Tradici\u00f3n e inspiraci\u00f3n En aquel sill\u00f3n pr\u00f3ximo al fuego donde, el 27 de septiembre de 7660, se hab\u00eda dormido el Se\u00f1or Vicente, no podr\u00eda su esp\u00edritu permanecer en reposo. Comenzaba una nueva carrera. Continuaba activo en las instituciones que hab\u00eda fundado, en las orientaciones religiosas que guiar\u00eda, en los\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387061,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-encuentra-a-vicente-de-paul\/","url_meta":{"origin":404291,"position":5},"title":"Luisa de Marillac encuentra a Vicente de Pa\u00fal","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"22\/08\/2019","format":false,"excerpt":"Desde la muerte de Antonio Le Gras, el 21 de diciembre de 1625, Luisa vivi\u00f3 una nueva \u00e9poca. Fue como una vida distinta despu\u00e9s de un segundo nacimiento. Hoy podemos dividirla en cuatro etapas: de 1625 a 1633, de 1633 a 1639, de 1639 a 1650 y de 1650 hasta\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/hijas-caridad.jpg?fit=1195%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/hijas-caridad.jpg?fit=1195%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/hijas-caridad.jpg?fit=1195%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/hijas-caridad.jpg?fit=1195%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/hijas-caridad.jpg?fit=1195%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404291"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404292,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404291\/revisions\/404292"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=404291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=404291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}