{"id":40327,"date":"2023-12-25T08:59:36","date_gmt":"2023-12-25T07:59:36","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/05\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/"},"modified":"2023-08-02T19:28:15","modified_gmt":"2023-08-02T17:28:15","slug":"la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/","title":{"rendered":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad"},"content":{"rendered":"<p>La Medalla Milagrosa fue un inmenso \u00e9xito popular y mundial. Entre las medallas es la m\u00e1s difundida. Antes de la muerte de Catalina ya se hab\u00edan distribuido por todo el mun\u00addo m\u00e1s de mil millones; cifra que hoy se ha multiplicado y no conoce igual; pero sobre todo, ninguna otra medalla cataliz\u00f3 tantas esperanzas, milagros, curaciones, conversiones, pro\u00adtecciones.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX, el entusiasmo por la Medalla es brillante, no s\u00f3lo en medios populares, sino a\u00fan entre hom\u00adbres como Ozanam y Newman (a\u00fan antes de convertirse, como vimos); entre los cardenales romanos Lambruschini, Rivarola, Aloisi-Masella; entre los mismos papas: Gregorio XVI, P\u00edo IX, Le\u00f3n XIII.<span id='easy-footnote-1-40327' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#easy-footnote-bottom-1-40327' title='En relaci\u00f3n con los Papas y la Medalla Milagrosa, ver CLM 1 (Gregorio XVI y P\u00edo IX en el \u00edndice de nombres de persona) y t. 2 (Le\u00f3n XII en el \u00edndice de nombres de persona).'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> Ello no debe ocultar, empero, una corriente negativa y cr\u00edtica, que reina entre bastantes intelec\u00adtuales. Mas ser\u00eda abrir un foso entre dos \u00e1mbitos cristianos: el ilustrado y el popular. No, hay que echar un puente, recon\u00adciliar y conjugar las justas razones de ambos, rectificando des\u00adviaciones y carencias.<\/p>\n<p>La desconfianza y el desd\u00e9n hacia las apariciones de la Medalla Milagrosa se sit\u00faan en tres terrenos diferentes:<\/p>\n<ul>\n<li>la teolog\u00eda,<\/li>\n<li>la cr\u00edtica hist\u00f3rica de las apariciones,<\/li>\n<li>la devaluaci\u00f3n pastoral de las medallas, como forma de piedad irrisoria, caducada y supersticiosa.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es preciso asumir estas tres dificultades para disipar la oscuridad.<\/p>\n<h2><em>1. El precario estatuto de las apariciones<\/em><\/h2>\n<p>Las apariciones en general, y la de la Medalla en particular, se han devaluado bajo m\u00faltiples aspectos: teol\u00f3gico, clerical, cultural y cr\u00edtico.<\/p>\n<h3><em>Devaluaci\u00f3n teol\u00f3gica<\/em><\/h3>\n<p>1. Las apariciones son las parientes pobres de la <em>Dogm\u00e1\u00ad<\/em><em>tica. <\/em>Esta define las revelaciones privadas en forma negativa, como accesorias, no necesarias, sin autoridad, gratuitas, pe\u00adligrosas, merecedoras del anatema en cuanto pretenden apor\u00adtar elementos nuevos, cuando la Revelaci\u00f3n est\u00e1 cerrada.<\/p>\n<p>2. La teolog\u00eda <em>fundamental <\/em>las pone igualmente en \u00faltimo lugar. Melchor Cano no las menciona entre los <em>Lugares teol\u00f3\u00ad<\/em><em>gicos, <\/em>ni siquiera entre los lugares <em>anejos, <\/em>que vienen para \u00e9l en \u00faltimo lugar: raz\u00f3n, pensamiento de fil\u00f3sofos y juristas, historia. Sencillamente, no es para \u00e9l lugar teol\u00f3gico alguno:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Las revelaciones privadas no conciernen a la fe cat\u00f3lica, ni pertenecen al fundamento y principios de la doctrina eclesi\u00e1stica, es decir, de la verdadera y aut\u00e9ntica teolog\u00eda, pues la fe no es una virtud privada, sino com\u00fan (Opera<em> De locis theologicis, <\/em>Liber 12, Pars 3, Conclusio 3. Edition Vassairi, 1746, p. 350; cf. L. Volken, p. 291, note 73).<\/p>\n<p>3. La <em>ex\u00e9gesis <\/em>cl\u00e1sica ha acostumbrado a contraponer la Revelaci\u00f3n que es Palabra de Dios a las revelaciones privadas, intrusas, que amenazan erigirse en evangelios. Se cita al Ap\u00f3s\u00adtol Pablo: \u00abAnatema quien predique otro evangelio, aunque sea un \u00e1ngel del cielo\u00bb (Ga 1, 8).<\/p>\n<p>4. La teolog\u00eda <em>moral <\/em>se ha apartado generalmente de este dominio ambiguo, que sin embargo la concierne, ya en el tra\u00adtado de la <em>fe, <\/em>ya en el de la <em>profec\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>5. La <em>m\u00edstica, <\/em>que estar\u00eda en sus propios dominios, des\u00adconf\u00eda de estos fen\u00f3menos y los trata como peligrosos epife\u00adn\u00f3menos, a los que no debe darse importancia. San Juan de la Cruz escrib\u00eda :<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8230; el alma pura, cauta y sencilla, y humilde, con tanta fuer\u00adza y cuidado ha de resistir las revelaciones y otras visiones, como las muy peligrosas tentaciones&#8230; (BAC <em>Vida y obras <\/em><em>de san Juan de la Cruz, Subida al Monte Carmelo, <\/em>L II, c. 27, Madrid, MCML, p. 706).<\/p>\n<p>Era el tiempo en que la Inquisici\u00f3n persegu\u00eda a los <em>Alum\u00adbrados, <\/em>en grado que hasta Ignacio de Loyola, Teresa de Avila, Juan de la Cruz no estuvieron exentos de sospecha.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal comparte una reserva que entonces era de rigor, con una clara conciencia de los posibles abusos: \u00abLos raptos y \u00e9xtasis da\u00f1an m\u00e1s que aprovechan\u00bb, escrib\u00eda el 31 de julio de 1634. Y sin embargo \u00e9l tuvo apariciones. En 1641 vio, mientras celebraba misa, dos globos, cuyo sentido no era el de los de Catalina. Representaban a santa Juana Chantal y a san Francisco de Sales, y se unieron a un globo mayor, el de la Trinidad o Divinidad. Mant\u00favolo \u00e9l muy secreto, salvo una comunicaci\u00f3n confidencial que debi\u00f3 de hacer al arzobis\u00adpado, en forma que recuerda a la de Catalina.<\/p>\n<p>6. La <em>historia <\/em>eclesi\u00e1stica se desde\u00f1a de tratar este campo, que durante largo tiempo estuvo a merced de pietistas e ilu\u00adminados : \u00e9stos difund\u00edan una literatura propia, blanco de des\u00adprecios. Cuando yo acomet\u00ed en serio este trabajo, provoqu\u00e9 burlas: me extraviaba en las tinieblas exteriores; ya no era \u00abte\u00f3logo\u00bb.<\/p>\n<p>7. El <em>Derecho <\/em>can\u00f3nico trata esta cuesti\u00f3n en forma limi\u00adtada, restrictiva, represiva.<\/p>\n<h3><em>La posici\u00f3n cr\u00edtica del poder eclesi\u00e1stico<\/em><\/h3>\n<p>El derecho can\u00f3nico hace eco a la legislaci\u00f3n de los Con\u00adcilios, comenzando con el <em>V de Letr\u00e1n, <\/em>Decreto del 19 de di\u00adciembre de 1516:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Es deseo nuestro que, por ley ordinaria, las que se pre\u00adtenden apariciones, antes de ser publicadas o predicadas al pueblo, <em>para en adelante <\/em>se consideren reservadas al examen de la Sede Apost\u00f3lica. Si eso no pudiese aconte\u00adcer sin riesgo de tardanza, o si alguna urgencia necesitase o aconsejase otra cosa, siempre que el asunto se notifique al Ordinario del lugar&#8230; Este, cuando lo estime conve\u00adniente, tomar\u00e1 consigo a tres o cuatro hombres doctos y graves y juntos examinar\u00e1n el asunto diligentemente gra\u00advadas sus conciencias, etc. (Sess. 11, <em>Conciliorum Oecu\u00ad<\/em><em>menicorum Decreta, <\/em>Bologna, Herder, 1962, p. 613).<\/p>\n<p>Este texto tiene por objeto principal prohibir o limitar la difusi\u00f3n de apariciones, reservar el asunto a Roma, no autori\u00adzar la intervenci\u00f3n del obispo local m\u00e1s que en caso de urgen\u00adcia, para entonces hacer un examen cr\u00edtico, con cargo a la conciencia y restringiendo el juicio a un simple \u00abpermiso\u00bb (licentiam concedere possit). Estas restricciones repercuten en el Concilio de Trento, Sess. 25, en lo que ata\u00f1e a milagros e im\u00e1genes (Ib p. 752).<\/p>\n<p>En el siglo XVIII, el futuro Benedicto XIV (1740-1758) manifestaba id\u00e9ntica insistencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">La aprobaci\u00f3n dada por la Iglesia a una revelaci\u00f3n pri\u00advada, no es sino la concesi\u00f3n de un permiso, despu\u00e9s de atento examen, de suerte que esa revelaci\u00f3n pueda darse a conocer para instrucci\u00f3n y bien de los fieles <em>(De ser\u00ad<\/em><em>vorum Dei beatificatione, <\/em>lib. 2, cap. 32, n. 11; cf. lib 3. c. 53, n. 15).<\/p>\n<p>El 12 de mayo de 1877 La Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos manifest\u00f3 reservas contra las im\u00e1genes de apariciones, sub\u00adrayando de nuevo que \u00e9stas, aun las de La Salette y Lourdes, no est\u00e1n aprobadas, sino s\u00f3lo \u00abpermitidas como objeto de piadosa creencia\u00bb <em>(permissa&#8230; fide credenda), <\/em>\u00abcon fe sola\u00admente humana\u00bb <em>(fide tantum humana).<\/em><\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos son todav\u00eda m\u00e1s rigurosos en una respuesta del Santo Oficio que ata\u00f1e al escapulario de Pellevoisin:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Aunque esta devoci\u00f3n est\u00e1 aprobada (por P\u00edo X en la audiencia del 30 de enero de 1900, con documento del 4 de abril), de ah\u00ed no se sigue, directa o indirectamente, que lo est\u00e9n las apariciones, revelaciones, gracias de cura\u00adci\u00f3n u otras, sean cuales y como fueren (ASS 37, 1905, p. 373-374).<\/p>\n<p>El 8 de septiembre de 1907 confirma solemnemente P\u00edo X (en la enc\u00edclica <em>Pascendi) <\/em>la declaraci\u00f3n de que, en estas ma\u00adterias, la Iglesia no sale garante&#8230; Sencillamente, se abstiene <em>de impedir la creencia <\/em>en cosas a las que no faltan motivos de fe humana <em>(Actas de P\u00edo X, <\/em>Paris, Bonne Presse, t. 3, p. 175). P\u00edo X cita aqu\u00ed el <em>Decreto <\/em>de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, con fecha 12 de mayo de 1877, concluyendo :<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Quien sostiene esta doctrina est\u00e1 en lo seguro, pues el culto que tiene por objeto a una aparici\u00f3n, en cuanto con\u00adcierne al <em>hecho <\/em>mismo es <em>relativo <\/em>y envuelve siempre co\u00admo condici\u00f3n la verdad de ese hecho; mas en cuanto ab\u00adsoluto, se funda en la verdad, pues hace referencia a los santos que honra. D\u00edgase lo mismo de las reliquias.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, lo absoluto que la Iglesia aprueba en una aparici\u00f3n consiste en que se reza a Cristo o a la Virgen, y de ning\u00fan modo el que \u00e9stos <em>se hayan aparcido <\/em>en el lugar donde son venerados: eso es relativo, y s\u00f3lo el destino \u00faltimo del culto es absoluto.<\/p>\n<p>Inspir\u00f3 esas intervenciones de la autoridad una preocupa\u00adci\u00f3n de prevenir la vuelta a los excesos del montanismo, de las innumerables sectas medievales o del Renacimiento (Alum\u00adbrados, etc.). Son unilaterales y, al acumular restricciones, llevaron la devaluaci\u00f3n a tal extremo, que desde hace unos cuarenta a\u00f1os toma ya cuerpo la reacci\u00f3n: de P\u00edo XII a Juan XXIII, de Pablo VI a Juan-Pablo I.<\/p>\n<p>El rigor de la tesis cl\u00e1sica comenz\u00f3 a ser puesto en tela de juicio por teol\u00f3gos de esp\u00edritu cr\u00edtico y ecum\u00e9nico, la van\u00adguardia de aquella \u00e9poca:<\/p>\n<ul>\n<li>Y. Congar, 1937, en <em>Supplement \u00e1 la Vie Spirituelle, <\/em>pp. 46-48.<\/li>\n<li>K. Rahner, quien revaloriza la adhesi\u00f3n a las revelacio\u00adnes privadas en cuanto provenientes de la fe teologal conforme a la l\u00ednea de Su\u00e1rez <em>(R\u00e9v\u00e9lations priv\u00e9es, <\/em>en <em>Revue d&#8217;Asc\u00e9ti\u00ad<\/em><em>que et de Mystique <\/em>25, 1949, p. 508).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ninguno de estos dos te\u00f3logos era inclinado a las aparicio\u00adnes. Ambos se propon\u00edan defender el valor de la fe personal y del lazo directo con Dios contra un extrinsecismo que reser\u00advaba la luz y los carismas al Magisterio y remit\u00eda a los fieles a la obediencia incondicional.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n cl\u00e1sica qued\u00f3 sujeta a debate y discusi\u00f3n en el Congreso Mariol\u00f3gico Internacional de Lourdes, por inicia\u00adtiva del Presidente-Fundador, Padre Balic, miembro del Santo Oficio. Esta invitaci\u00f3n despert\u00f3 actitudes audaces, ansiosas de conferir a las apariciones de Lourdes valor de fe dogm\u00e1tica. Una tesis tan extremada, cual la sosten\u00eda con inteligencia Dom F. Roy, no tuvo eco. Pero se impuso una evidencia: la actitud de Roma no es s\u00f3lo permisiva; es de hecho alentadora, al menos para el caso de Lourdes (sobre este debate, R. Lauren\u00adtin, en <em>Vraies et fauses apparitions, <\/em>Paris, Lethielleux, 1973, p. 173-180).<\/p>\n<p>La restricci\u00f3n oficial en cuanto a las apariciones ha sido dejada atr\u00e1s por los mismos papas: P\u00edo XII y Pablo VI dieron considerables muestras de favor a Lourdes y a F\u00e1tima.<\/p>\n<p>La tesis de Rahner es que las apariciones fueron devalua\u00addas por el poder eclesi\u00e1stico, pues la pretensi\u00f3n de tener l\u00ednea directa con el cielo prejuzgaba el Magisterio. Seg\u00fan Rahner, esa actitud adusta con los carismas y revelaciones privadas s\u00f3lo se atemper\u00f3 para las apariciones de la Virgen, cuyas apa\u00adriciones demostraban ser m\u00e1s modestas, maternales y pietis\u00adtas.<\/p>\n<h3><em>Crisis y retorno del s\u00edmbolo<\/em><\/h3>\n<p>Allende las razones del orden del poder, la depreciaci\u00f3n de las apariciones se explica por razones de orden cultural. Una aparici\u00f3n es un mensaje de orden sensible, simb\u00f3lico. Mas la historia del pensamiento, desde el \u00abmilagro griego\u00bb de los fil\u00f3sofos, ha dado preponderancia a la <em>raz\u00f3n <\/em>sobre el <em>s\u00edm\u00ad<\/em><em>bolo. <\/em>El s\u00edmbolo era la noche, la caverna; la raz\u00f3n, la luz. En la Iglesia triunf\u00f3 la abstracci\u00f3n cuando la teolog\u00eda se hizo uni\u00adversitaria en el siglo XIII (Par\u00eds 1215; Oxford 1249, etc.). La teolog\u00eda, cuyo asiento era hasta entonces el magisterio de los obispos, en contacto con el pueblo, comenz\u00f3 a cultivarse en medios intelectuales especializados. El mundo de los cl\u00e9rigos (en el doble sentido de la palabra, eclesi\u00e1stico y universitario) pugnaba por la conquista de la racionalidad.<\/p>\n<p>Una segunda ola, m\u00e1s radicalmente racionalista, surge con el nacimiento de las universidades seculares, de m\u00faltlipes fa\u00adcultades, ansiosas por desembarazarse del Magisterio; \u00e9ste hab\u00eda llegado a agarrotar, y su s\u00edmbolo est\u00e1 en el Santo Oficio que da la caza a Galileo. La cr\u00edtica y las luces \u2014ideal de siglo XVIII, de las grandes universidades del siglo XIX\u2014, he ah\u00ed tambi\u00e9n el ideal de la nueva corriente.<\/p>\n<p>Este racionalismo conquistador, riguroso y a las veces in\u00adhumano, provoc\u00f3 reacciones : del romanticismo al simbolis\u00admo, del surrealismo a los movimientos hippie y dem\u00e1s. El psicoan\u00e1lisis \u2014una corriente \u00absui generis\u00bb\u2014 ha devuelto el valor a la funci\u00f3n arcaica y fundamental de los s\u00edmbolos, en cuanto ra\u00edz de la vida ps\u00edquica y del conocimiento, aunque Freud reduzca tendenciosamente su valor objetivo. Un fil\u00f3\u00adsofo como Sartre, y toda una corriente intelectual, acometi\u00f3 la revalorizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica del conocimiento como primera y fundamental. En efecto, el simbolismo imaginario es primordial. Es una fuente de est\u00edmulos para el co\u00adnocimiento: all\u00ed mana su vida, su dinamismo, sus proyectos. El conocimiento racional se extingue, de no ser alimentado por este motor sensible; si falta \u00e9l, aun la sensaci\u00f3n, extenuada, se extingue.<\/p>\n<p>Pese a esta inversi\u00f3n de tendencias, en la Iglesia continu\u00f3 la gran marejada relacionista, de cuya revoluci\u00f3n los cl\u00e9rigos van a veces a la zaga. Acabamos de asistir a una fase hipercr\u00ed\u00adtica, reductora y apo\u00e9tica de la teolog\u00eda, cuando incumbe a \u00e9sta m\u00e1s bien una funci\u00f3n instauradora en materia de inter\u00adpretaci\u00f3n de s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>Los efectos de esta corriente reductora recuerdan el del DDT en ciertos medios vivos, y m\u00e1s generalmente las asepsias radicales, a las que se atribuye la muerte de numerosos ni\u00f1os en incubadoras modelo, durante cierta \u00e9poca americana: es como si se esterilizase la vida. As\u00ed, en el mundo latino, se re\u00addujeron y extinguieron el arte cristiano y la simb\u00f3lica, fueron aniquilados. La mediocridad del arte cl\u00e1sico decadente (for\u00admalista y secularizado), facilit\u00f3 el trabajo de disecaci\u00f3n cr\u00edtica y de desafecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas la muerte de los s\u00edmbolos produjo un malestar en el pueblo de Dios y una nueva reacci\u00f3n compensatoria: los ico\u00adnos orientales se difunden hoy en el mundo latino, forman una marea y vienen a repoblar un cierto desierto simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de la Medalla en el siglo XIX se explica en parte como reacci\u00f3n espont\u00e1nea a la triple ola de racionalismo :<\/p>\n<ul>\n<li>humanista del siglo XVII,<\/li>\n<li>filos\u00f3fico del siglo XVIII \u2014siglo de las \u00abluces\u00bb\u2014,<\/li>\n<li>Revoluci\u00f3n Francesa, al alborear el siglo XIX, cuando se instaura el culto a la diosa \u00abRaz\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El pueblo cristiano, ayuno de signos y s\u00edmbolos, sent\u00eda la necesidad de \u00e9stos. La Medalla fue una respuesta provi\u00addencial a un pueblo que pod\u00eda parecer descristianizado, pero que conservaba la fe, con hambre y sed de signos.<\/p>\n<p>En una palabra, las apariciones sufrieron una depreciaci\u00f3n, en virtud de tres factores convergentes :<\/p>\n<ul>\n<li>temor de riesgos reales,<\/li>\n<li>aspectos cautos de la autoridad,<\/li>\n<li>racionalismo reductor, desconocedor de s\u00edmbolos, signos y presencia.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>2. <em>La sospecha de la cr\u00edtica hist\u00f3rica<\/em><\/h2>\n<h3><em>Razones de la cr\u00edtica<\/em><\/h3>\n<p>En el terreno hist\u00f3rico, una causa precisa acentu\u00f3 la de\u00adpreciaci\u00f3n de las apariciones de la Medalla. Las apariciones y la hagiograf\u00eda se hab\u00edan convertido en el dominio de la fa\u00adcilidad, la credulidad, la ilusi\u00f3n. Y los historiadores ten\u00edan sobradas razones para despreciar esa literatura.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica se radicaliz\u00f3 en una primera oleada, entre los protestantes liberales del siglo XIX, luego tard\u00edamente entre los cat\u00f3licos (neo-liberales): los a\u00f1os de 1966 y 1972 fueron de paroxismo, y cr\u00edtica era la palabra clave; la fe experiment\u00f3 una reducci\u00f3n en beneficio \u00fanicamente de las ciencias huma\u00adnas capaces de iluminar ciertos aspectos de la fe, mas no al\u00adcanza a la fe en cuanto tal. Ciertas metodolog\u00edas no dejaban ya paso, como por efecto de una estrangulaci\u00f3n, ni a la luz de la fe, ni siquiera a la teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Por lo que ata\u00f1e a la Medalla, la cr\u00edtica contra la hagio\u00adgraf\u00eda y las apariciones se ceb\u00f3 m\u00e1s que en Lourdes, pues Lourdes fue atacada sobre todo por racionalistas incr\u00e9dulos, mientras que la Medalla encontr\u00f3 una oposici\u00f3n dentro de la Iglesia y aun entre los mismos lazaristas.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea se compromet\u00edo el Padre Coste, archivero, do\u00adcumentalista e historiador, con la pasi\u00f3n y el <em>agere contra <\/em>que en ello ponen a veces los cl\u00e9rigos. Caso complejo, pues Coste celebraba regularmente misa en el altar de la Virgen del Globo (a la que ten\u00eda empero por invenci\u00f3n de Catalina) y program\u00f3 el n\u00famero del Centenario en los <em>Annales <\/em>de la Compa\u00f1\u00eda, por \u00e9l dirigidos \u2014h\u00edzolo en t\u00e9rminos sobrios, delimitados, pero del todo positivos. De otro lado, como historiador cr\u00edtico, admit\u00eda la aparici\u00f3n de la Medalla seg\u00fan la versi\u00f3n de Aladel: ten\u00eda a \u00e9sta por aut\u00e9ntica, previa al por \u00e9l estimado desvar\u00edo de Catalina. En la aparici\u00f3n de la Virgen del Globo ve\u00eda s\u00f3lo la imaginaci\u00f3n de una pobre chica, nada santa, m\u00e1s bien \u00abfalta de un tornillo\u00bb. Manten\u00eda secretas sus opiniones cr\u00edticas, que no expon\u00eda, de palabra o por escrito, si no se hab\u00eda ase\u00adgurado el silencio de quien elegiera por interlocutor o desti\u00adnatario. He ah\u00ed el punto parad\u00f3jico en aquella actitud diso\u00adciada: celebrar regularmente misa, con fervor, en el altar de la Virgen del Globo y tener sin embargo a \u00e9sta por pura ima\u00adginaci\u00f3n de Catalina.<span id='easy-footnote-2-40327' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#easy-footnote-bottom-2-40327' title='Testimonio de una Hermana antigua, que entr\u00f3 en el noviciado en 1913. Seg\u00fan otros testimonios, pero a trav\u00e9s de dos intermediarios, Monsieur Coste se habr\u00eda retractado de sus cr\u00edticas en el lecho de muerte (testimonio oral, escrito a petici\u00f3n m\u00eda, de Monsieur Bonjean, quien lo hab\u00eda recibido de un colega).'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Literalmente hab\u00edan exasperado a Coste las facilidades apolog\u00e9ticas de un Misermont. Coste descubr\u00eda \u2014cuando to\u00addav\u00eda eran adolescentes y sistem\u00e1ticos\u2014 el ideal y los m\u00e9todos de la cr\u00edtica hist\u00f3rica. Se conoc\u00edan de o\u00eddas sus Memorias cr\u00ed\u00adticas entre los historiadores especializados: no hab\u00edan sido le\u00eddas, mas el rumor bastaba a crear entre los doctos un pre\u00adjuicio desfavorable. Catalina, y aun la santidad de \u00e9sta, se hac\u00edan sospechosos en fe a la persona del historiador de Mon\u00adsieur Vincent.<\/p>\n<p>Yo advert\u00ed siempre, desde que comenc\u00e9 a trabajar en este campo, escepticismo y conmiseraci\u00f3n. Al inicio de mis tra\u00adbajos sobre la Medalla Milagrosa, hab\u00eda historiadores amigos que confidencialmente me dec\u00edan: \u2014\u00bfC\u00f3mo ? \u00bfPero no lo sa\u00adbe usted? \u00bfNadie le ha hablado de los trabajos del Padre Coste ? \u00a1Seguramente le ser\u00e1n ocultados!<\/p>\n<p>Considero caducado este problema. J\u00fazguese por los dos vol\u00famenes de documentos que he publicado \u2014lamento no se autorizase la publicaci\u00f3n del tercero, que por desgracia se estim\u00f3 sup\u00e9rflua\u2014 y por la <em>Vie de Catherine, <\/em>que sale en noviembre, 1980.<\/p>\n<h3><em>La autenticidad hist\u00f3rica de las apariciones<\/em><\/h3>\n<p>El trabajo hist\u00f3rico sobre las apariciones de la Medalla es ciertamente inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>Las fuentes son raras, tard\u00edas, incompletas, fragmentarias. Ning\u00fan documento en los tres primeros a\u00f1os; durante 46 a\u00f1os, ning\u00fan trabajo propiamente hist\u00f3rico. Es de lamentar, pero la carencia ah\u00ed no obedece a ning\u00fan disimulo; quiere s\u00f3lo proteger a la vidente: con su muerte (1876) cesa el secreto. Catalina confi\u00f3 en conciencia las apariciones de la Medalla a Monsieur Aladel; sustancialmente fiel a ellas, \u00e9ste las selec\u00adcion\u00f3 e interpret\u00f3, mas limitado por las razones expuestas en las dos conferencias previas. S\u00f3lo despu\u00e9s (1841-1876) puso Catalina sus recuerdos por escrito, en forma ingenua y sincera, pero torpe, pues hab\u00eda aprendido a escribir a los 18 a\u00f1os. Sus aut\u00f3grafos no fueron destruidos, aun creando embarazo a las versiones convencionales. A Geoffre y Chevalier cabe el m\u00e9\u00adrito de haberlos tenido en cuenta, a contra corriente de la tra\u00addici\u00f3n establecida.<\/p>\n<p>No hay, pues, fondos tenebrosos. Lo que desvi\u00f3 de una indagaci\u00f3n seria y de un esclarecimiento de las fuentes, fue s\u00f3lo la preocupaci\u00f3n por un secreto que Catalina misma dese\u00f3, con la ausencia de preocupaci\u00f3n hist\u00f3rica, un exceso de pru\u00addencia, de convenci\u00f3n, la preocupaci\u00f3n excesiva por la pastoral y sus frutos. Precisamos ya en qu\u00e9 sentido se la pod\u00eda lamentar (2.a conferencia), comprendiendo al mismo tiempo los motivos.<\/p>\n<p>Sin embargo, los textos del propio Aladel y sus confidentes, los aut\u00f3grafos de Catalina, la investigaci\u00f3n Quent\u00edn (indirec\u00adta, por desgracia), la que realizaron los primeros historiadores en 1876, las del Proceso de Canonizaci\u00f3n, los archivos fami\u00adliares y otros por nosotros descubiertos, demuestran que la aparici\u00f3n fue una experiencia sincera de Catalina.<\/p>\n<p>Las fechas, n\u00famero, tenor de las apariciones, iconograf\u00eda de la Medalla, una vez sometidas a an\u00e1lisis, se han establecido, para lo esencial, en la <em>Vie de Catherine, <\/em>que ser\u00e1 publicada para el CL aniversario de las Apariciones <strong>(DDB <\/strong>2 vols).<\/p>\n<p>La autenticidad de su vida confirma la de las apariciones. Aparte algunos momentos de gracia, cuando sus antenas cap\u00adtaban percepciones excepcionales, no demostraba imaginaci\u00f3n alguna; por el contrario, era realista, muy equilibrada tanto en sus relaciones humanas como en su pied\u00e1d. Lejos de estor\u00adbarlo, las visiones estimularon su servicio, maravillosamente generoso, penoso, fiel, eficaz, sin interferencia negativa. He ah\u00ed lo que hemos establecido d\u00eda por d\u00eda. Es un testimonio admirable.<\/p>\n<p>Las inquietantes armonizaciones que hab\u00edan proyectado en los <em>hechos <\/em>las <em>diferencias de interpretaci\u00f3n <\/em>de los testimo\u00adnios est\u00e1n rebasadas por el an\u00e1lisis de los documentos. Se ha despejado el terreno de confusiones embarazosas. Si que\u00addan puntos d\u00e9biles, esos son s\u00f3lo puntos menores.<\/p>\n<p>En una palabra, un buen uso de la cr\u00edtica hist\u00f3rica (con la simpat\u00eda y la sensibilidad hacia las realidades de la fe y la ex\u00adperiencia cristiana sin las que nada en la historia se comprende, especialmente en la historia religiosa) establece los hechos de manera seria y convincente, con derechos id\u00e9nticos a los de los hechos hist\u00f3ricos que todos admiten. Esos resultados se establecen en forma que puedan someterse a control y com\u00adprobaci\u00f3n en los vol\u00famenes citados. Los testimonios son sin\u00adceros: Catalina lo es en primer lugar. Concuerdan entre s\u00ed, con los l\u00edmites y divergencias que hay siempre entre testimo\u00adnios independientes, normales y explicables.<\/p>\n<p>Henos aqu\u00ed prestos a plantear la cuesti\u00f3n de la interpreta\u00adci\u00f3n: \u00bfEs aut\u00e9ntica la aparici\u00f3n que refiere Catalina?<\/p>\n<h3><em>\u00bfVisi\u00f3n objetiva o subjetiva?<\/em><\/h3>\n<p>Se pregunta: \u2014\u00bfSo\u00f1\u00f3?\u2014 As\u00ed me lo preguntaron a m\u00ed los propios Lazaristas cuando me puse a trabajar. Para comenzar, las visiones de la Medalla (27 de noviembre) no se produjeron de noche, sino de d\u00eda, a las 17,30, hora de vigilia y realismo, y eso neutraliza las dudas sobre la visi\u00f3n nocturna de la Virgen en el sill\u00f3n. Despu\u00e9s de esta primera visi\u00f3n nocturna \u2014la que mayor escepticismo provoca\u2014, nota Catalina \u00abque ya no se vuelve a dormir\u00bb, cuando, a las dos de la ma\u00f1ana, retorna de la capilla, y contin\u00faa despierta hasta que la campana toca a levantarse (n.\u00b0 564).<\/p>\n<p>De ordinario, empero, se plantea la cuesti\u00f3n en forma m\u00e1s abstracta: \u00bfVisi\u00f3n subjetiva u objetiva? \u00bfSimb\u00f3lica o real? \u00bfVio Catalina a una persona o m\u00e1s bien se apercibi\u00f3 de una imagen ? \u00bfEra la Virgen Mar\u00eda o un producto de su imagina\u00adci\u00f3n ? Tal es el dilema cl\u00e1sico, que yo creo ficticio.<\/p>\n<p>Marc Oraison, cirujano y luego sacerdote tocado de psicoa\u00adn\u00e1lisis, aunque no psicoanalizado \u00e9l mismo, gustaba de repetir : \u00abCuando alguien <em>ve <\/em>una aparici\u00f3n, que los dem\u00e1s, en id\u00e9nticas condiciones de observaci\u00f3n, no ven, digo, desde un punto de vista m\u00e9dico estrictamente cl\u00ednico : Una alucinaci\u00f3n\u00bb. Me de\u00adbat\u00ed con Oraison en persona durante un Simposio del Insti\u00adtuto Cat\u00f3lico de Par\u00eds, y luego, poco antes de su muerte, en Radio Namur. Importa que resituemos este juicio simplista en relaci\u00f3n al problema del conocimiento.<\/p>\n<p>Todo conocimiento envuelve un aspecto <em>subjetivo: <\/em>el de las informaciones que llegan al sujeto; y otro <em>objetivo: <\/em>la intencionalidad del acto cognitivo, que llega al objeto por aquellas mediaciones y subjetividad. El impacto material de las informaciones sobre el sujeto y la intencionalidad que al\u00adcanza al objeto real son como el anverso y el reverso de la cognici\u00f3n, su esencia y su medio.<\/p>\n<p>Eso es cierto para la cognici\u00f3n sensible, considerada como la m\u00e1s realista. \u00abHe visto\u00bb es un argumento mayor, tanto en la vida como en los procesos. Si veo un \u00e1rbol verde, es porque hieren mi retina vibraciones incoloras, de una longitud de on\u00adda de 500 milicrones; ese impacto desencadena cambios f\u00edsico-qu\u00edmicos (incoloros, una vez m\u00e1s) que, por el nervio \u00f3ptico, llegan al cerebro, donde son descifradas. En cuanto a la cog\u00adnici\u00f3n misma, es un acto del sujeto, quien descifra, mas sobre todo efect\u00faa una interpretaci\u00f3n de orden simb\u00f3lico y <em>ve el <\/em><em>color <\/em>verde. Todos los seres humanos \u2014salvo daltonismo u otra enfermedad\u2014 conviene en cuanto al \u00e1rbol verde, pues la frecuencia de vibraci\u00f3n da una informaci\u00f3n sobre el objeto que el sujeto conoce y traduce de manera sensible y simb\u00f3lica, pero objetiva y comunicable. Los primeros fil\u00f3sofos que analizaron el mecanismo de la cognici\u00f3n dijeron que la percep\u00adci\u00f3n de los colores era una <em>alucinaci\u00f3n verdadera. <\/em>Lo que per\u00adcibo \u2014dec\u00edase\u2014 no es el objeto exterior, sino los cambios qu\u00ed\u00admicos terminales de mi cerebro, que son estrictamente inco\u00adloros. Esta cr\u00edtica materialista, estrecha e ingenua, est\u00e1 reba\u00adsada hoy d\u00eda. Se tiene ya noticia m\u00e1s exacta de la articulaci\u00f3n entre la <em>informaci\u00f3n material <\/em>y la <em>cognici\u00f3n misma, <\/em>entre el impacto subjetivo de las se\u00f1ales y la <em>percepci\u00f3n <\/em>que reconoce objetivamente los colores bien determinados sobre los que se conviene.<\/p>\n<p>Del mismo modo hay que razonar en caso de apariciones: es una paradoja calificar de alucinaci\u00f3n a una cognici\u00f3n se\u00admejante. Como la cognici\u00f3n sensible puede calificarse de <em>alu\u00ad<\/em><em>cinaci\u00f3n verdadera, <\/em>si el acto del sujeto alcanza verdadera\u00admente a la persona manifestada, aunque por un proceso di\u00adverso al de la cognici\u00f3n material ordinaria. Pues la cuesti\u00f3n es saber si el objeto \u2014aqu\u00ed la Virgen Mar\u00eda\u2014 es conocido, personalmente alcanzado, y si entre esa Virgen y Catalina se da verdadera comunicaci\u00f3n. Es una cuesti\u00f3n que sigue plan\u00adte\u00e1ndose, a\u00fan cuando quede atr\u00e1s el dilema, parcialmente fic\u00adticio: \u00bfFue algo objetivo o, por el contrario, subjetivo ?<\/p>\n<p>No hay lugar, pues, a preguntarse, como Poulain, te\u00f3logo m\u00edstico de comienzos de siglo, si las vibraciones materiales proven\u00edan del manto azul plata que apareci\u00f3 a la derecha del altar en rue du Bac, del todo iguales a las del manto azul de tal estatua de la capilla, o si produjo vibraciones en la atm\u00f3s\u00adfera \u00abalg\u00fan \u00e1ngel\u00bb, o \u00e9ste actu\u00f3 m\u00e1s bien sobre la retina y el nervio \u00f3ptico, etc.: vanas cuestiones.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n en la Comuni\u00f3n de los Santos no es del mismo orden que la comunicaci\u00f3n material corriente, por muchos motivos.<\/p>\n<p>Ante todo la Virgen Mar\u00eda, aunque creatura corporal glo\u00adrificada, no pertenece a nuestro espacio-tiempo. Est\u00e1 en otra duraci\u00f3n: la de Dios. Aun comprendiendo el mecanismo del conocimiento dentro de nuestro espacio-tiempo, ning\u00fan medio tenemos de comprobar y establecer cient\u00edficamente ese otro mundo caracterizado por otra duraci\u00f3n: la eternidad de Dios. \u00bfQu\u00e9 informaci\u00f3n puede transmitir, y por qu\u00e9 medios, a nues\u00adtro espacio-tiempo, m\u00f3vil y fugaz, ese otro espacio-eternidad sincr\u00f3nica ? Todo cuanto nosotros podemos conocer es la re\u00adceptividad de la vidente, sus posibilidades de cognici\u00f3n sen\u00adsible. Nos es desconocido el foco emisor y c\u00f3mo alcanza a esa vidente. La cognici\u00f3n es ah\u00ed menos material, m\u00e1s espiritual e inmediata que la cognici\u00f3n sensible ordinaria. He ah\u00ed por qu\u00e9 una comunicaci\u00f3n celeste puede darse en sue\u00f1os. La pri\u00admera comunicaci\u00f3n espiritual recibida por Catalina fue pre\u00adcisamente un sue\u00f1o en el que san Vicente, amparado en el anonimato, orientaba su vocaci\u00f3n. Pero las apariciones de la Medalla, t\u00favolas Catalina en estado de vigilia, durante la ora\u00adci\u00f3n de las cinco y media de la tarde.<\/p>\n<p>El punto com\u00fan en uno y otro caso (comunicaci\u00f3n en estado de vigilia o en sue\u00f1os) es que, al menos de ordinario, esas comunicaciones no vienen a trav\u00e9s de ojos y o\u00eddos, sino en una percepci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima. Los videntes notan a menudo esta interioridad, sobre todo en las palabras. Una revelaci\u00f3n privada, a\u00fan cuando d\u00e9 una impresi\u00f3n auditiva, no procede de vibraciones transmitidas por la atm\u00f3sfera, captables para un tercero. Alcanza directamente a la <em>sensaci\u00f3n, <\/em>m\u00e1s que al sentido, a la percepci\u00f3n misma, m\u00e1s que al \u00f3rgano. As\u00ed Ber\u00adnadette, o\u00eda ella sola las palabras de la Virgen en medio de una densa multitud, y como desde el interior \u2014dec\u00eda\u2014. S\u00f3lo ella ve\u00eda a Nuestra Se\u00f1ora en el nicho de la aparici\u00f3n, hacia el que la multitud miraba y nada ve\u00eda. De igual modo, s\u00f3lo Catalina vio el \u00abcuadro de la Medalla\u00bb durante la oraci\u00f3n, sobre la pa\u00adred del presbiterio, a la derecha, hacia donde tambi\u00e9n las de\u00adm\u00e1s Hermanas miraban. Es un indicio de que las apariciones constituyen un modo de comunicaci\u00f3n <em>sui generis, <\/em>de una per\u00adsona a otra, que no se debe juzgar seg\u00fan el conocimiento ordi\u00adnario. La cuesti\u00f3n de los colores parece ser un intermedio entre lo que percibimos por virtud de un est\u00edmulo procedente del mundo material y lo que proyectamos en los sue\u00f1os. La dife\u00adrencia est\u00e1 en que el sue\u00f1o sale \u00fanicamente de nosotros, mien\u00adtras que la aparici\u00f3n aut\u00e9ntica es una informaci\u00f3n impartida por otra persona. El medio que utiliza esa informaci\u00f3n se sustrae al experimento. A lo sumo podr\u00eda a\u00fan decir m\u00e1s, si se estudiasen y explicasen cient\u00edficamente un d\u00eda los hechos te\u00adlep\u00e1ticos aut\u00e9nticos, en los que hubiese habido verdadera co\u00admunicaci\u00f3n a gran distancia.<\/p>\n<p>Las modalidades del \u00e9xtasis pueden ser diversas : no han sido estudiadas cient\u00edficamente. En el caso de Catalina esca\u00adpan por completo a la experimentaci\u00f3n : no fue observada por testigo alguno durante sus apariciones. Nadie la someti\u00f3 a un <em>test, <\/em>como a Bernadette, hinc\u00e1ndole alfileres o, como hizo el Doctor Dozous el 7 de abril de 1858, probando su sensibilidad a la llama de una candela \u2014lo que permite una descripci\u00f3n bastante objetiva del \u00e9xtasis de Bernadette\u2014. Pero nadie vio jam\u00e1s en \u00e9xtasis a Catalina. Se sabe a lo sumo que, despu\u00e9s de una aparici\u00f3n, a tal punto qued\u00f3 absorta en impresi\u00f3n tan viva, que olvid\u00f3 una vez tomar la porci\u00f3n apartada para ella en el refectorio <em>(Vie, <\/em>ch 3).<\/p>\n<p>Todo conocimiento envuelve a la funci\u00f3n simb\u00f3lica. De ese orden es la percepci\u00f3n del color: simple interpretaci\u00f3n de se\u00f1ales descifrables, frecuencia y longitud de ondas entre los 400 y los 780 milicrones. Y el color verde es el mismo en la cognici\u00f3n sensible del mundo exterior y en el orden imaginario de la creaci\u00f3n pict\u00f3rica. Poco importa; una aparici\u00f3n envuel\u00adve en grado muy elevado a la funci\u00f3n simb\u00f3lica de todo cono\u00adcimiento humano, pues es el s\u00edmbolo lo que da el sentido, y hay mucho sentido en una aparici\u00f3n. Dicho esto, el grado puede ser diverso en la espiritualizaci\u00f3n, la simbolizaci\u00f3n, el impacto de lo subjetivo de la se\u00f1al que establece el contacto entre la vidente y la persona por ella vista.<\/p>\n<h3><em>La gama de las apariciones<\/em><\/h3>\n<p>As\u00ed miradas, las visiones de Catalina presentan diferentes caracteres:<\/p>\n<ul>\n<li>Catalina tuvo tres sue\u00f1os prof\u00e9ticos: ve a san Vicente, quien indica cu\u00e1l va a ser su vocaci\u00f3n; a su hermana Tonina, quien la ha precedido en el cielo \u2014dice\u2014 ; a la Virgen en Reui-lly durante la Comuna (aunque los testigos se dividen en cuan\u00adto a la interpretaci\u00f3n, <em>Vie, <\/em>ch 7).<\/li>\n<li>La visi\u00f3n del coraz\u00f3n de san Vicente (abril, 1830) es una comunicaci\u00f3n esencialmente <em>simb\u00f3lica, <\/em>donde evidentemente media un signo. Claramente, Catalina no vio la reliquia del coraz\u00f3n material de Monsieur Vincent, que estaba en Lyon, ni su cuerpo f\u00edsico, que de acuerdo con la doctrina cl\u00e1sica no ha resucitado. La visi\u00f3n prof\u00e9tica de la Cruz que se quer\u00eda erigir en Par\u00eds (1848) es del mismo orden.<\/li>\n<li>La aparici\u00f3n de la Virgen en el sill\u00f3n, muy cercana y a\u00fan t\u00e1ctil, pues Catalina dice que apoy\u00f3 las manos en las ro\u00adrillas de la Virgen, ser\u00eda un caso l\u00edmite en el sentido opuesto, por misterioso que parezca.<span id='easy-footnote-3-40327' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#easy-footnote-bottom-3-40327' title='Catalina parece distinguir \u00abla sill\u00f3n del director\u00bb, cerca del que espe\u00adraba, frente por frente del comulgatorio, y el sill\u00f3n de la aparici\u00f3n, hacia el que se dirigi\u00f3 y el cual, seg\u00fan un testigo, \u00abformaba parte de la aparici\u00f3n\u00bb &lt;em&gt;( Vie de &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;Catherine, &lt;\/em&gt;ch. 3, n.).'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/li>\n<li>La aparici\u00f3n de la Medalla se sit\u00faa entre un caso y el otro. Presenta una fuerte estructura simb\u00f3lica: de ah\u00ed que se la designe como cuadro (por Aladel y aun Catalina, n.\u00b0 457, CLM 1, p. 295); tender\u00eda a indicarse una visi\u00f3n de dos dimensiones, plana, como para mejor mostrar el modelo de las dos caras de la Medalla y facilitar la traducci\u00f3n pl\u00e1stica de ella.<\/li>\n<li>En todos los casos estimo aut\u00e9nticas las apariciones, no s\u00f3lo porque tienen sentido y aprovechan a la vida de Catalina y a la de la Iglesia, sino en cuanto que remiten a los designios de Dios, a san Vicente y a Nuestra Se\u00f1ora en la Comuni\u00f3n de los Santos. Se establece un contacto, no porque el objeto (la Virgen o el coraz\u00f3n material de san Vicente) entren (como una nave espacial) en nuestro espacio-tiempo, sino porque la per\u00adsona de Nuestra Se\u00f1ora y de san Vicente se comunic\u00f3 sensible\u00admente con la de Catalina, cuya fe, hasta entonces nocturna e insensible, sensiblemente experiment\u00f3 la comunicaci\u00f3n de los santos.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><em>Aspectos de la autenticidad<\/em><\/h3>\n<p>La funci\u00f3n simb\u00f3lica envuelta en toda cognici\u00f3n (ya per\u00adciba o bien imagine) es receptiva. Es un medio para que el sujeto cognoscente alcance en forma polivalente muy diversas realidades \u2014lo saben los poetas.<\/p>\n<p>Estimar aut\u00e9ntica una aparici\u00f3n no es s\u00f3lo reconocer su conformidad con las normas de la fe, su inserci\u00f3n en el equili\u00adbrio psicol\u00f3gico, sus frutos; lo reconocido consiste en que <em>tal comunicaci\u00f3n es aut\u00e9ntica, <\/em>que las personas implicadas han establecido contacto. La valoraci\u00f3n definitiva no es resultado de comprobaciones de orden material;<span id='easy-footnote-4-40327' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#easy-footnote-bottom-4-40327' title='Dr. J. Postel, &lt;em&gt;La psychiatre devant les visions des mystiques, en Les visions &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;mystiques, &lt;\/em&gt;o bien en &lt;em&gt;Nouvelles de P Institut catholique de Paris, &lt;\/em&gt;f\u00e9vrier 1977, n.\u00b0 1, p. 88-9, quien subraya \u00abla quiebra del examen pericial psiqui\u00e1trico en el dominio judicial\u00bb por su referencia \u00aba un modelo nosogr\u00e1fico cuya carencia de fundamento te\u00f3rico la mayor\u00eda de los autores convienen hoy en denunciar, al igual que su plasticidad e incoherencia\u00bb, etc. Su conclusi\u00f3n es que fracase el discurso psicopatol\u00f3gico en su intento por sobrepasar el discurso religioso&amp;#8230; Un discurso psicosociol\u00f3gico, el sociol\u00f3gico sobre todo, puede que llegase m\u00e1s lejos en el an\u00e1lisis de los hechos m\u00edsticos. El s\u00f3lo arbitrar\u00eda c\u00f3mo se reparten all\u00ed lo moral y lo patol\u00f3gico, lo divino y lo di\u00e1b\u00f3lico.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> m\u00e1s bien reclama una interpretaci\u00f3n de orden espiritual, con un elemento de conje\u00adtura. Puede compararse la valoraci\u00f3n de esta comunicaci\u00f3n <em>sui generis <\/em>con la diversidad de nuestras comunicaciones or &#8211; dinarias. Yo puedo entrar en comunicaci\u00f3n real con cada uno de ustedes conversando en este recinto, pero tambi\u00e9n por te\u00adlevisi\u00f3n, tel\u00e9fono, carta y de otros muchos modos. Son modos muy diversos, pero aut\u00e9nticos todos ellos. No es \u00e9ste el mo\u00admento de clasificar todos los modos posibles, ni de preguntar si existen comunicaciones \u00abtelep\u00e1ticas\u00bb. Mucho m\u00e1s dif\u00edcil es definir y clasificar las visiones y apariciones cuando se des\u00adconoce el foco emisor. Eso no impide el que la cognici\u00f3n al\u00adcance su objetivo, como lo hace todo conocimiento, por el misterioso proceso de intencionalidad que caracteriza y define a la cognici\u00f3n misma. La intencionalidad consiste en que el cognoscente, pese a la relatividad, a la subjetividad, a la diver\u00adsidad de los medios de comunicaci\u00f3n, pueda alcanzar lo otro en cuanto otro \u2014a lo que se a\u00f1ade la reciprocidad en el caso de la persona.<\/p>\n<p>Los signos de autenticidad de una aparici\u00f3n no son sola\u00admente ni sobre todo de orden experimental. Los argumentos de orden experimental son indirectos, relativos. Catalina es una campesina realista y eficaz: en su actividad paciente y avisada no mezcla las visiones; articula esa abertura ins\u00f3lita con una vida perfectamente organizada que hace se la apode \u00abla Hermana Regular\u00bb. De sus apariciones habla con coheren\u00adcia y modestia, sin ponerse a s\u00ed misma por delante ni exhibir los propios sentimientos: buenos signos, o indicios.<\/p>\n<p>Mas el verdadero signo de la autenticidad es el contexto espiritual, la fe de Catalina, su caridad: en medio de cuanto la rodea, su vida muestra ah\u00ed el fruto de las apariciones. No de\u00adsarrollar\u00e9 este campo de discernimiento, que reaparecer\u00e1 en la exposici\u00f3n del Padre Roche. Dir\u00e9 s\u00f3lo que los estudios hechos por m\u00ed para establecer la vida de Catalina hablan con argu\u00admentos nuevos en favor de su equilibrio, de su santidad (la santidad de los pobres, una santidad ejemplar), en favor de la sana articulaci\u00f3n entre sus apariciones y su vida ordinaria, entre su fe y su servicio.<\/p>\n<p>Esa autenticidad culmina en el gusto activo y consciente advertido en Catalina, cual Dios lo inspira a los testigos del Evangelio \u2014Francisco de As\u00eds o Vicente de Pa\u00fal\u2014, gusto de los pobres, amor a ellos, predilecta acogida de cuantos des\u00adgraciados se presentan: indigentes materiales o ps\u00edquicos; as\u00ed la c\u00e9lebre Bla\u00edsine Lafosse, llamada \u00abLa Negra\u00bb, un desecho recogido por Catalina, quien la toma por auxiliar y conserva durante m\u00e1s de un cuarto de siglo, contra el consejo de todos, deseosos de ahorrar aquella plaga a la casa. Su caridad perfi\u00adlada, aparte de una inmensa disponibilidad, destaca al pre\u00adguntarnos c\u00f3mo pudo hacer tantas cosas o fue capaz de aten\u00adder tan constantemente al servicio de los pobres.<\/p>\n<p>He ah\u00ed el sentido \u2014no geom\u00e9trico\u2014 en que nos creemos fundados para considerar aut\u00e9nticas las apariciones:<\/p>\n<ul>\n<li>Porque ayudaron al equilibrio, estimularon la fe, espe\u00adranza, caridad, generosidad de Catalina, dieron frutos seg\u00fan el Evangelio, en ella misma y en otros;<\/li>\n<li>Porque, en el marco de la Comuni\u00f3n de los Santos, muestran las se\u00f1ales de la comunicaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Quienes pasan por tales experiencias, dicen ser esa cog\u00adnici\u00f3n m\u00e1s real que la ordinaria, a la que eclipsa como una sombra.<\/p>\n<h2>3. <em>Cr\u00edtica en funci\u00f3n de la Medalla<\/em><\/h2>\n<h3><em>Marginalizaci\u00f3n y descr\u00e9dito<\/em><\/h3>\n<p>Resta examinar la tercera causa del descr\u00e9dito : Estas apa\u00adriciones han lanzado una Medalla. Ahora, entre los intelec\u00adtuales cat\u00f3licos, las medallas consiguen todav\u00eda menos estima que las apariciones. Se las ignora y desde\u00f1a, se las llega a tener por devoci\u00f3n supersticiosa.<\/p>\n<p>Al comienzo de la reflexi\u00f3n propiamente teol\u00f3gica sobre la Medalla, comprob\u00e9 que los grandes diccionarios descono\u00adc\u00edan tal palabra. No existe <em>medalla <\/em>en el <em>Dictionnaire de Th\u00e9o\u00ad<\/em><em>logie Catholique, <\/em>y el <em>Dictionnaire d&#8217; Arch\u00e9ologie chr\u00e9tienne et <\/em><em>de Liturgie, <\/em>de J. Leclercq, s\u00f3lo trata el problema bajo el con\u00adcepto de <em>amuleto. <\/em>Eso manifiesta desestima por los s\u00edmbolos y ritos, en ventaja exclusiva de la abstracci\u00f3n, seg\u00fan ya vimos. Y la abstracci\u00f3n de los universales que reina desde el siglo XIII es agravada aqu\u00ed por la ola cr\u00edtica del siglo XIX. Las medallas han conservado un auditorio popular, no cultivado, mayor de lo que parece, y son dignas de mejor trato.<\/p>\n<p>Se ha producido recientemente una inversi\u00f3n. Hay laicos que ostentan medallas en el pecho, cuando los pectorales tien\u00adden a desaparecer del de los obispos.<\/p>\n<p>Da que pensar la desproporci\u00f3n entre el desprecio sentido por las medallas, aun en lo pastoral, y todo lo aportado por la Medalla Milagrosa, de la que, en 1878, dec\u00eda Chevalier, resumiendo una epopeya de 46 arios :<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">La aparici\u00f3n de 1830 [&#8230;] signific\u00f3 el fin de un per\u00edodo de\u00adsastroso para la Iglesia y la sociedad [&#8230;] Fue el comienzo de una nueva era: era de misericordia y de esperanza (Chevalier, ed 1878, p. IV).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pudo una medalla convertirse en signo de esperan\u00adza, en fermento de tal movimiento de fe, de conversi\u00f3n, de carismas ?<\/p>\n<h3><em>Lo visible y lo invisible<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede significar una medalla? \u00bfNo ata\u00f1e la fe a lo invisible, en contraste con lo visible? \u00bfNo vige ah\u00ed la ley: \u00abBienaventurados quienes, sin haber visto, creyeron\u00bb? \u00bfNo es lo visible un par\u00e1sito de la fe?<\/p>\n<p>Cierto, la orientaci\u00f3n hacia lo invisible es esencial a la fe, pero el hombre, animal racional, se orienta por medio de sig\u00adnos sensibles de lo visible a lo invisible, \u00abper visibilia ad invi\u00adsibilia\u00bb, seg\u00fan la antigua m\u00e1xima. As\u00ed es como toda suerte de signos sensibles, cuya clave son los sacramentos \u2014actos de Cristo mismo\u2014 juegan tan importante papel en nuestra vuelta a Dios por la fe. Esta funci\u00f3n de los signos fue informada por la Encarnaci\u00f3n del H\u00edjo de Dios. As\u00ed el mandamiento inicial del Dec\u00e1logo : \u00abNo te har\u00e1s imagen alguna&#8230;\u00bb (Ex 20, 4) es superado en la crisis iconoclasta; y la conclusi\u00f3n m\u00e1s impor\u00adtante del Concilio II de Nicea (878, Denz &#8211; Sch 601) relativiza la imagen: es relevo, medio o instrumento transmisor que pre\u00adcisa referir siempre a la realidad por \u00e9l representada. En el AT los signos jugaron un papel figurativo de lazo entre Dios y los hombres: tuvieron su plenitud en el advenimiento del Hijo de Dios hecho hombre.<\/p>\n<p>Grandes movimientos espirituales vieron aparecer as\u00ed <em>sig\u00adnos catalizadores, <\/em>de ordinario irracionales : esos humildes sig\u00adnos no tienen valor esencial de sacramentos, pero juegan un papel despertando el dinamismo espiritual y carism\u00e1tico: son medios de ruptura, desbloqueo interior, despeje de defensas o servidumbres psicofisiol\u00f3gicas. \u00bfPor qu\u00e9 es \u00e9ste tal vez un proceso corporal: un modo de respirar, en el <em>hesicasmo, <\/em>una posici\u00f3n f\u00edsica en otras espiritualidades, la glosolalia en el pentecostalismo y en la renovaci\u00f3n carism\u00e1tica ? \u00bfPor qu\u00e9 tienen el <em>zen <\/em>y el <em>yoga <\/em>un \u00e9xito que deben a la adopci\u00f3n de posturas, como apoyo de una experiencia o de una ruta espi\u00adritual, cuyo momento de evaluaci\u00f3n no es \u00e9ste ?<\/p>\n<p>Esos signos, med\u00edos y t\u00e9cnicas psicosom\u00e1ticos son diversos y de valor desigual. Pueden ser m\u00e1s o menos cristianos. En el mejor caso juegan un papel catalizador y estimulante. Quie\u00adbran las inhibiciones, inercias, defensas interiores, liberan el impulso de la fe y de las facultades humanas, tan dif\u00edciles de comprometer en un camino espiritual, de orientar a Dios mis\u00admo. He ah\u00ed el g\u00e9nero de ayuda que aporta la humilde Medalla Milagrosa.<\/p>\n<h3><em>Medalla y moneda<\/em><\/h3>\n<p>Una medalla es el menor y m\u00e1s humilde de los signos : un signo m\u00ednimo por su tama\u00f1o. El mismo vocablo <em>medalla <\/em>de\u00adsigna esa humildad. El t\u00e9rmino \u00abmedalla\u00bb, que se crea en la Italia del siglo XII, significa, ante todo, la moneda m\u00e1s peque\u00ad\u00f1a: el \u00f3bolo, como el medio denario, una pieza desmonetizada ; de donde el dicho : \u00abSe coge la moneda, no las medallas\u00bb (chatarra, como quien dice).<\/p>\n<p>El vocablo qued\u00f3 para designar esa moneda gratuita<span id='easy-footnote-5-40327' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#easy-footnote-bottom-5-40327' title='Ra\u00edz &lt;em&gt;ment &lt;\/em&gt;(de la familia de una ra\u00edz indoeuropea, &lt;em&gt;men, &lt;\/em&gt;que designa la actividad mental y que explica un conjunto muy ramificado de palabras afines). Moneda, \u00abmoneta\u00bb, pertenece a la rama de los vocablos que se forman a base de &lt;em&gt;mon, &lt;\/em&gt;cuyo significado es \u00abmostrar\u00bb: de ah\u00ed &lt;em&gt;apariencia, signo, comunicaci\u00f3n &lt;\/em&gt;(a cotejar con &lt;em&gt;monici\u00f3n, monumento, demostraci\u00f3n, &lt;\/em&gt;el franc\u00e9s \u00abmontre\u00bb).'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> que tenemos en las medallas conmemorativas, honor\u00edficas, ol\u00edmpicas, comerciales, religiosas. Pero \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n hay, se\u00adg\u00fan eso, entre moneda y medalla, si ya el nombre de <em>medalla <\/em>fue originariamente el de una moneda ? Cierto, ambos con\u00adceptos se encabalgan, y son alternativos en el empleo de los ins\u00adtitutos de numism\u00e1tica: el gabinete de Medallas, de la Biblio\u00adteca nacional de Par\u00eds, es principalmente una colecci\u00f3n de monedas, y la Casa de la Moneda acu\u00f1a medallas, entre ellas la Milagrosa, que all\u00ed encontr\u00f3 una de sus m\u00e1s hermosas rea\u00adlizaciones (CLM 1, p. 61).<\/p>\n<p>Una y otra palabra designan el mismo tipo de objeto : un disco de metal que ostenta alguna efigie simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Mas la relaci\u00f3n original entre medalla y moneda delata la prioridad de la forma gratuita, sagrada, llamada hoy <em>medalla <\/em>y antes <em>numisma <\/em>(o <em>nomisma) <\/em>en griego y lat\u00edn, palabra que se emparenta con <em>numen, <\/em>divinidad.<\/p>\n<p>Las medallas se inventaron en el Oriente Medio algunos siglos antes de nuestra era. Se acu\u00f1aban piezas con la imagen del dios, pero tambi\u00e9n de los monarcas, entonces divinizados. Los poderes de este mundo se apoderan muy pronto de este signo de comunicaci\u00f3n social, poni\u00e9ndolo a su propio servi\u00adcio. He ah\u00ed c\u00f3mo la medalla, signo de intercambio, vino a ser entre otras cosas moneda.<\/p>\n<p>El comercio despert\u00f3 un formidable desarrollo de las for\u00admas monetarias. De ah\u00ed que llegara a decirse que la moneda (secularizada) es el rostro f\u00fanebre de Dios. Haci\u00e9ndose cuan\u00adtitativa, la medalla-moneda-numisma fundamentaba una es\u00adpecie de religi\u00f3n suced\u00e1nea: la del dinero, que da poder y moviliza la vida de los hombres. El dinero es un poderoso v\u00edncu\u00adlo social, que en esa forma realiza la etimolog\u00eda de \u00abreligi\u00f3n\u00bb (de \u00abligare\u00bb, vincular, constituci\u00f3n de un lazo comunitario : \u00abNo se puede servir a dos se\u00f1ores, a Dios y a las riquezas\u00bb, dice ya Cristo en el Evangelio).<\/p>\n<p>La moneda, pues, aplast\u00f3 a las medallas; pero \u00e9stas han recuperado su valor desde que la moneda met\u00e1lica, como vil metal devaluado, dej\u00f3 de circular y el papel adquiri\u00f3 curso legal, como tambi\u00e9n el documento de cambio. S\u00f3lo la fiebre del oro, cuya cota no deja de subir en la bolsa, perpet\u00faa lo que hab\u00eda sido en la vida cotidiana el prestigio del Luis de oro o el Napole\u00f3n, del Soberano, t\u00edtulos de realeza todos ellos, que a\u00fan perduran.<\/p>\n<p>Al peso, es m\u00e1s alta la cota de la pieza que el de la barra, el prestigio inalterable del Mammon interfiere con el de las me\u00addallas como tales.<\/p>\n<p>En el dominio religioso, este signo tiende a recuperar su sentido original: un sentido sagrado. \u00bfCu\u00e1l puede ser la hu\u00admilde funci\u00f3n de ese signo ?<\/p>\n<h3><em>Funci\u00f3n de las medallas<\/em><\/h3>\n<p>Concedamos a la corriente devaluadora esa presunci\u00f3n de que contribuyen a la desviaci\u00f3n y superstici\u00f3n, como lo har\u00eda un amuleto a un objeto m\u00e1gico. Un sentido fruct\u00edfero, como lo siente Catalina y Roma reconoce, instituyendo para los lazaristas e Hijas de la Caridad la fiesta de la Medalla Mila\u00adgrosa (1894), \u00bfno ser\u00e1 el verdadero sentido ?<\/p>\n<p>1. Ese signo comienza por tener la misma funci\u00f3n que un icono : es la traducci\u00f3n pl\u00e1stica de una realidad de fe. Es una Biblia ilustrada, Biblia de pobres. La Medalla puede ser objeto de una catequesis, como lo han visto algunas Hijas de la Cari\u00addad estos \u00faltimos a\u00f1os. El valor iconogr\u00e1fico de la Medalla Milagrosa es, a un tiempo, simple, b\u00edblico y esencial. Baste decir en resumen :<\/p>\n<p>\u2014El anverso representa, bajo una forma particularmente elocuente, a la Mujer del Apocalipsis (c 12): Mar\u00eda, tipo de la Iglesia, revestida de sol, Irradiando el \u00abSol de Justicia\u00bb, que es Cristo, y coronada de Estrellas. As\u00ed, el signo original de la Inmaculada (significado por la inscripci\u00f3n) es al mismo tiem\u00adpo un signo escatol\u00f3gico. Confluye con la iconograf\u00eda cl\u00e1sica, que a menudo presenta a la Inmaculada Concepci\u00f3n y a la Asunci\u00f3n seg\u00fan ese mismo modelo. As\u00ed, el plan de Dios sobre la Mujer predestinada a ser su Madre, se sintetiza en el origen y t\u00e9rmino de \u00e9l, pues es un mismo destino, que parte de la Inmaculada Concepci\u00f3n y se desarrolla hasta la actual gloria de Mar\u00eda en Cristo. Esta admirable correspondencia del don inicial con el don final (sin la falla del pecado entre uno y otro) manifiesta una perennidad que se avoca a Dios; contiene una referencia total a la perennidad de los misterios de Cristo, cuyo ayer terrestre permanece en el hoy celeste, donde llega a ple\u00adnitud la Comuni\u00f3n de los Santos, pues Cristo dura ayer, hoy, eternamente, por coincidencia de su personalidad eterna con sus actos temporales, jam\u00e1s caducados, siempre salvadores. As\u00ed coinciden los misterios terrestres de Cristo y su irradiaci\u00f3n actual, una parte de la cual pasa por la Comuni\u00f3n de los San\u00adtos.<\/p>\n<p>\u2014En el reverso encontramos, arriba, como debe ser, el signo esencial de la Cruz, que fue central para Catalina, como lo fue para Bernadette de Lourdes. Es la clave de todo, com\u00adprendida la Inmaculada Concepci\u00f3n, fruto anticipado de la Redenci\u00f3n. La presencia de Mar\u00eda va unida a esa Cruz, al pie de la cual recibi\u00f3 ella su t\u00edtulo de Madre de los Disc\u00edpulos (Jn 19, 25-27).<\/p>\n<p>En la parte inferior del reverso, los dos corazones signi\u00adfican el amor, que es el sentido mismo del reverso, los dos co-<\/p>\n<p>En la parte inferior del reverso, los dos corazones significan el amor, que es el sentido mismo de la Cruz. Esos corazones aparecen bajo el signo de la Pasi\u00f3n, cuando el Salvador da la prueba de amor m\u00e1s grande y eficaz. El Coraz\u00f3n de Cristo est\u00e1 coronado de espinas; el de Mar\u00eda, traspasado por la es\u00adpada en la que Sime\u00f3n ve la Pasi\u00f3n: \u00abUna espada de dolor traspasar\u00e1 tu vida\u00bb (Lc 2, 35).<\/p>\n<p>Son signos b\u00edblicos, relativos, seg\u00fan la dorada regla que el Concilio promulg\u00f3 para los iconos. Nos remiten al misterio mismo, y sit\u00faan a Mar\u00eda en su referencia a Cristo. Ahora, Ma\u00adr\u00eda es ciertamente un signo, seg\u00fan Is 7, 14 y Ap 12, 1, signo que nos remite a la salvaci\u00f3n en Cristo.<\/p>\n<p>2. Ese tiene un valor <em>conmemorativo. <\/em>Es la evocaci\u00f3n de Cristo y de su Madre, invitaci\u00f3n a la esperanza, a la oraci\u00f3n. Juega un papel para el hombre distra\u00eddo y disperso, pues tiene la memoria que pide la necesidad para realizar la an\u00e1mnesis : vuelve sobre los recuerdos esenciales a la vida. La dimensi\u00f3n religiosa no escapa a esta ley.<\/p>\n<p>3. La Medalla es signo de una <em>presencia, <\/em>pues estos re\u00adcuerdos nos remiten, no al pasado, sino a la perennidad de Cristo y de la Comuni\u00f3n de los Santos. En raz\u00f3n de ese t\u00edtulo, garantizan la protecci\u00f3n de Cristo y de Nuestra Se\u00f1ora, que est\u00e1 con Cristo. Dios asocia a veces su ayuda a humildes lazos trabados por humildes signos, seg\u00fan la debilidad humana consciente de sus l\u00edmites, siempre en la fe y en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. Siendo la Medalla un objeto, tiene asimismo valor de <em>lazo: <\/em>ya desde el origen, la funci\u00f3n del signo es polivalente:<\/p>\n<p>\u2014Una medalla puede ser un signo distintivo, lo cual hace se la utilice como decoraci\u00f3n : medalla al m\u00e9rito militar, me\u00addalla de oro, ol\u00edmpica o comercial.<\/p>\n<p>\u2014Puede ser una <em>insignia. <\/em>La Medalla Milagrosa jug\u00f3 ese papel para varias cofrad\u00edas y asociaciones : uniforme, <em>test <\/em>de identidad, de reconocimiento mutuo entre quienes la llevaban. Las medallas jugaron este papel en tiempos turbulentos. Los protestantes, en apariencia extra\u00f1os, hostiles a toda medalla, utilizaron de esa forma el MEREAU (ficha), una medalla que les serv\u00eda para reconocerse entre s\u00ed en tiempos de persecuci\u00f3n (por la \u00e9poca de las dragonadas). Esa <em>ficha <\/em>serv\u00eda asimismo de t\u00edtulo para asistir a la Cena. Era concedida por los pastores a los fieles dignos de acercarse a la comuni\u00f3n; ellos la devol\u00adv\u00edan antes de recibir la Hostia y beber el C\u00e1liz.<\/p>\n<p>5. La Medalla, en cuanto objeto que uno lleva, significa tambi\u00e9n compromiso para con Dios, en el sentido de una con\u00adfianza, una oraci\u00f3n, un servicio, como lo comprendi\u00f3 Cata\u00adlina Labour\u00e9. Este lazo con Dios y la Comuni\u00f3n de los Santos estimula el compromiso con los dem\u00e1s, que tanto ilustra la caridad constante, eficaz, avisada de Catalina.<\/p>\n<p>En una palabra, la Medalla es un signo auxiliar de la con\u00adtemplaci\u00f3n y del compromiso. Es un refuerzo escatol\u00f3gico. No es un signo obligatorio, una necesidad de salvaci\u00f3n. Es uno de esos lazos libres y gratuitos, que todo cristiano puede elegir, seg\u00fan la v\u00eda espiritual por la que D\u00edos le llame, entre los medios que mejor le sirvan para el camino. Se emparenta con los me\u00adnudos y gratuitos signos de la amistad : un recuerdo, una foto, una carta guardada en la cartera, en la gaveta \u00edntima del es\u00adcritorio.<\/p>\n<p>Hoy como ayer, la experiencia efect\u00faa esa elecci\u00f3n, a ve\u00adces de manera brillante y profunda. Analizando la antigua y permanente funci\u00f3n de la Medalla, expresamos su actualidad, la vemos renacer hoy, cuando renacen los signos, humanos y religiosos.<\/p>\n<p>Yo era extra\u00f1o a la Medalla antes que se me pidiese hacer su estudio hist\u00f3rico y teol\u00f3gico. Ten\u00eda la impresi\u00f3n de que era demasiado material, m\u00e1gica o subjetiva. Y he hecho esa hu\u00admilde experiencia, que penetr\u00f3 en m\u00ed sin devaluar nada esen\u00adcial, todo lo contrario. Puedo decir que he hecho la experiencia de la Medalla, no como magia, sino como valor pleno de es\u00adperanza y de comuni\u00f3n. He experimentado \u00e9ste con gozo, aunque no como una facilidad. He recibido mucha ayuda y protecci\u00f3n, pero no como una panacea. La ayuda de Nuestra Se\u00f1ora viene tambi\u00e9n entre las pruebas y con la cruz, pero trae consigo la paz y el triunfo de la gracia de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Medalla Milagrosa fue un inmenso \u00e9xito popular y mundial. Entre las medallas es la m\u00e1s difundida. Antes de la muerte de Catalina ya se hab\u00edan distribuido por todo el mun\u00addo m\u00e1s de mil millones; &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":404166,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[8],"tags":[190,280],"class_list":["post-40327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-virgen-maria","tag-rue-du-bac","tag-san-juan-de-la-cruz"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Medalla Milagrosa fue un inmenso \u00e9xito popular y mundial. Entre las medallas es la m\u00e1s difundida. Antes de la muerte de Catalina ya se hab\u00edan distribuido por todo el mun\u00addo m\u00e1s de mil millones; ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-12-25T07:59:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"670\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"430\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"39 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad\",\"datePublished\":\"2023-12-25T07:59:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\"},\"wordCount\":9273,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1\",\"keywords\":[\"Rue du Bac\",\"San Juan de la Cruz\"],\"articleSection\":[\"Virgen Mar\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\",\"name\":\"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1\",\"datePublished\":\"2023-12-25T07:59:36+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1\",\"width\":670,\"height\":430},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos","og_description":"La Medalla Milagrosa fue un inmenso \u00e9xito popular y mundial. Entre las medallas es la m\u00e1s difundida. Antes de la muerte de Catalina ya se hab\u00edan distribuido por todo el mun\u00addo m\u00e1s de mil millones; ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2023-12-25T07:59:36+00:00","og_image":[{"width":670,"height":430,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"39 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad","datePublished":"2023-12-25T07:59:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/"},"wordCount":9273,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","keywords":["Rue du Bac","San Juan de la Cruz"],"articleSection":["Virgen Mar\u00eda"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/","name":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","datePublished":"2023-12-25T07:59:36+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","width":670,"height":430},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-milagrosa-autenticidad-funcion-sentido-actualidad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Medalla Milagrosa: autenticidad, funci\u00f3n, sentido, actualidad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-aur","jetpack-related-posts":[{"id":109333,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/mision-historica-de-la-milagrosa\/","url_meta":{"origin":40327,"position":0},"title":"Misi\u00f3n hist\u00f3rica de La Milagrosa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/11\/2022","format":false,"excerpt":"Amadas Hermanas, se\u00f1ores y amados sacerdotes: El t\u00edtulo de la conferencia quiz\u00e1 pueda parecer a algunos ex\u00adcesivamente ambicioso: LA MISION HISTORICA DE LA MILA\u00adGROSA. En realidad a m\u00ed tambi\u00e9n me lo parece, sobre todo una vez que lo vi estampado en letras de molde; porque mi prop\u00f3sito es muy sencillo.\u2026","rel":"","context":"En \u00abVirgen Mar\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Virgen Mar\u00eda","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/virgen-maria\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2018\/11\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2018\/11\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2018\/11\/La-milagrosa3.jpg?fit=670%2C430&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":40655,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/medalla-milagrosa-para-colorear-modelo-2\/","url_meta":{"origin":40327,"position":1},"title":"Medalla Milagrosa para colorear (Modelo 2)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/11\/2011","format":false,"excerpt":"La invocaci\u00f3n de la Medalla. \"OH MAR\u00cdA SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS\", difundida por todas partes por la Medalla Milagrosa, suscit\u00f3 el gran movimiento de fe que \"movi\u00f3 al Papa P\u00edo IX en 1854, a definir el dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s,.\u2026","rel":"","context":"En \u00abVirgen Mar\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Virgen Mar\u00eda","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/virgen-maria\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/medalla_milagrosa_colorear_2-739x1024.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/medalla_milagrosa_colorear_2-739x1024.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/medalla_milagrosa_colorear_2-739x1024.jpg?resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":47659,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-inmaculada-y-su-medalla\/","url_meta":{"origin":40327,"position":2},"title":"La Inmaculada y su Medalla","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/11\/2013","format":false,"excerpt":"\u00a0Los designios de la Inmaculada El mensaje de las apariciones a Santa Catalina Labour\u00e9 encierra grandes riquezas. El Padre Laurentin lo hace notar en su \"Breve Tratado de teolog\u00eda ma\u00f1ana\". Cuando se analiza el contenido doctrinal de cualquiera de las manifesta\u00adciones de la Virgen reconocidas por la Iglesia, no habr\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abVirgen Mar\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Virgen Mar\u00eda","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/virgen-maria\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/08\/781_original.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":53296,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-mensaje-de-rue-du-bac-ix-la-conversion-instantanea-de-alfonso-ratisbona\/","url_meta":{"origin":40327,"position":3},"title":"El mensaje de Rue du Bac (IX. La conversi\u00f3n instant\u00e1nea de Alfonso Ratisbona)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/11\/2023","format":false,"excerpt":"La conversi\u00f3n de Alfonso Tobie Ratisbona es el hecho m\u00e1s re\u00adlevante en la historia de la Medalla, no s\u00f3lo porque puso el men\u00adsaje de Par\u00eds en conocimiento del mundo no cat\u00f3lico, sino tam\u00adbi\u00e9n porque dio como resultado el reconocimiento oficial de las apariciones de Rue du Bac por la Santa\u2026","rel":"","context":"En \u00abVirgen Mar\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Virgen Mar\u00eda","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/virgen-maria\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2022\/08\/imagen-1-2.jpg?fit=350%2C349&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":53293,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-mensaje-de-rue-du-bac-viii-manifestacion-de-la-medalla-al-mundo\/","url_meta":{"origin":40327,"position":4},"title":"El mensaje de Rue du Bac (VIII. Manifestaci\u00f3n de la Medalla al Mundo)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/11\/2023","format":false,"excerpt":"Santa Catalina oy\u00f3 una voz en su interior que le dec\u00eda: \"Haz acu\u00f1ar una medalla seg\u00fan este modelo...\" Ella se lo comunic\u00f3 a su director; pero \u00e9ste pens\u00f3 que se trataba de una ilusi\u00f3n o puro efecto de la imaginaci\u00f3n. Dos veces m\u00e1s, en intervalos de seis meses, la vidente\u2026","rel":"","context":"En \u00abVirgen Mar\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Virgen Mar\u00eda","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/virgen-maria\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2022\/08\/imagen-1-2.jpg?fit=350%2C349&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":22876,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-santa-catalina-laboure-13\/","url_meta":{"origin":40327,"position":5},"title":"Vida de santa Catalina Labour\u00e9 1\/3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/11\/2013","format":false,"excerpt":"Video \"El paso de Dios en una vida: Catalina Labour\u00e9, mensajera de la Inmaculada\" (Primera parte) http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9xiCfE0Gm9E Santa Catalina Labour\u00e9 (en franc\u00e9s: Catherine Labour\u00e9; Fain-l\u00e8s-Moutiers, 2 de mayo de 1806 - 31 de diciembre de 1876) fue una Hija de la Caridad, que transmiti\u00f3 el pedido de la Virgen Mar\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/img.youtube.com\/vi\/9xiCfE0Gm9E\/0.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40327"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404914,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40327\/revisions\/404914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}