{"id":400338,"date":"2017-01-12T08:43:16","date_gmt":"2017-01-12T07:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=400338"},"modified":"2016-12-26T19:44:46","modified_gmt":"2016-12-26T18:44:46","slug":"descubrimiento-los-pobres-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/","title":{"rendered":"El descubrimiento de los pobres (VI)"},"content":{"rendered":"<p><em><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"400152\" data-permalink=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-paul-no-familia-pobre\/ranquines\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,630\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"ranquines\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=846%2C444&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-medium wp-image-400152 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=300%2C158\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=768%2C403&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=1024%2C538&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=100%2C53&amp;ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=846%2C444&amp;ssl=1 846w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?resize=1004%2C527&amp;ssl=1 1004w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El trabajo incesante de Dios y de Cristo<\/em><\/p>\n<p>El valor y el sentido del trabajo est\u00e1n orientados y sostenidos por la contemplaci\u00f3n de la vida divina y de la existencia terrestre de Jes\u00fas. Para Vicente de Pa\u00fal, el Padre y el Hijo tienen un rostro de trabajadores: est\u00e1n entregados a un \u00abtrabajo eterno\u00bb.<\/p>\n<p>La primera imagen que tenemos de Dios en la Biblia, es la imagen de un Dios que trabaja, forma la tierra, produce los seres vivientes, hace al hombre a su imagen y semejanza y le instala en el jard\u00edn del ed\u00e9n para poblar la tierra y hacerla fructificar por el trabajo (G\u00e9n 1 y 2).<\/p>\n<p>Dios Padre trabajaba \u00abincesantemente\u00bb<\/p>\n<p>\u00abDios mismo trabaja sin parar; siempre ha trabajado y traba\u00adjar\u00e1. Desde toda la eternidad trabaja en su intimidad divina, en\u00adgendrando eternamente al Hijo a quien nunca cesar\u00e1 de engendrar. El Padre y el Hijo no han cesado de mantener la relaci\u00f3n que les une, y este amor mutuo engendra eternamente al Esp\u00edritu santo por quien todas las gracias han sido, son y ser\u00e1n distribuidas a los hombres.<\/p>\n<p>\u00abFuera de esta intimidad divina, Dios a\u00fan trabaja en la crea\u00adci\u00f3n y conservaci\u00f3n de este universo, con el movimiento de los cielos, con las influencias de los astros, con los productos de la tierra y del mar, la temperatura del aire, la sucesi\u00f3n de las estacio\u00adnes y todo este bello orden de la naturaleza, que dejar\u00eda de existir y volver\u00eda a la nada, si Dios no aplicara continuamente su mano en todo esto.<\/p>\n<p>\u00abAdem\u00e1s de este trabajo general, trabaja con cada ser viviente en particular; trabaja con el artesano en su taller, con la mujer en su hogar, con la hormiga, con la abeja&#8230; y esto incesantemente y sin discontinuidad.<\/p>\n<p>\u00abSi Dios, emperador del universo, no ha cesado nunca ni un solo momento en su actividad interior y exterior, desde que el mundo es mundo, llegando a la producci\u00f3n de las cosas m\u00e1s humil\u00addes de la tierra, con las cuales colabora, cu\u00e1nto m\u00e1s razonable ser\u00e1 que nosotros, sus criaturas, trabajemos, como nos dice, con el su\u00addor de la frente\u00bb. En esta perspectiva vicenciana se requieren la actividad y la competencia del hombre para no hacer fracasar el plan de Dios en este mundo.<\/p>\n<p>El trabajo es la imagen espont\u00e1nea que el hombre hace de su vida para glorificar al Creador<\/p>\n<p>El trabajo es el empleo de las fuerzas que Dios ha confiado al hombre, el signo por el cual Dios testimonia que el hombre es su colaborador en la realizaci\u00f3n de la \u00abcreaci\u00f3n continua\u00bb. Esta cola\u00adboraci\u00f3n tiene un doble sentido: <em>dominaci\u00f3n del hombre <\/em>sobre la naturaleza, al mismo tiempo que <em>sumisi\u00f3n al Creador. <\/em>El hombre que trabaja es imagen de Dios que crea. El trabajo representa el servicio alegre hecho a Dios, la respuesta directa a su trabajo de creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Colocando al hombre en el centro de la creaci\u00f3n, Dios le,per-mite reinar sobre la naturaleza. Pero <em>este poder concedido al hom\u00adbre est\u00e1 destinado a glorificar a Dios. <\/em>Teniendo que \u00abcultivar y guardar\u00bb el jard\u00edn del ed\u00e9n (G\u00e9n 2, 15), el hombre debe realizar el trabajo que Dios le conf\u00eda. El trabajo del hombre tiene su <em>digni\u00addad porque Dios no ha querido que el hombre permanezca inactivo. <\/em>El trabajo es expresi\u00f3n de la vida, de una vida que naturalmente vuelve a Dios para su gloria, al mismo tiempo que est\u00e1 integrado en la actividad creadora de Dios <em>y <\/em>en la realizaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Vicente insiste con frecuencia en el trabajo, en el car\u00e1cter ve\u00adrificativo y probatorio de la acci\u00f3n. Para \u00e9l la acci\u00f3n, sostenida por el Esp\u00edritu de Dios, ser\u00e1 la verdadera y, sin duda, la \u00fanica prueba del amor. Trabajo y acci\u00f3n dan acceso a la vida verdadera, a esa vida que realiza al mismo tiempo la imagen de Dios y el plan de Dios en el hombre y en el mundo.<\/p>\n<p>\u00abComer\u00e1s el pan con el sudor de tu rostro\u00bb: Sufrimiento y penalidad en el trabajo<\/p>\n<p>La condici\u00f3n inicial del hombre era trabajar para la gloria de su Creador.<\/p>\n<p>La Biblia nos ense\u00f1a c\u00f3mo esta situaci\u00f3n ha sido transformada y cu\u00e1les han sido las consecuencias de la rebeli\u00f3n interna del hom\u00adbre (G\u00e9n cap. 3). La descripci\u00f3n del libro del G\u00e9nesis permite poner de relieve un hecho caracter\u00edstico: el trabajo va a constituir uno de los medios utilizados por Dios para realizar su \u00abmaldici\u00f3n\u00bb (G\u00e9n 3, 16-19). El pecado introduce en el hombre una hostilidad: hostilidad a Dios, a s\u00ed mismo, y a los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n la natura\u00adleza se convierte para el hombre en algo extra\u00f1o. La consecuencia <em>del <\/em>pecado est\u00e1 representada en la dificultad que acompa\u00f1a a todo trabajo, a trav\u00e9s del cansancio, del dolor y con frecuencia de la vanidad que lo hipotecan. El trabajo es anterior al pecado. En con\u00adsecuencia, s\u00f3lo la penalidad del trabajo entra en esta perspectiva. El trabajo no pod\u00eda ser en s\u00ed mismo un castigo. La justicia de Dios no afecta al trabajo, sino al trabajador. Por eso el pecado se har\u00e1 sentir en el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>La obligaci\u00f3n que Dios impone al hombre, de ganar su vida con el sudor de su rostro, tiene una gran influencia en la mentalidad vicenciana. Para Vicente de Pa\u00fal esta obligaci\u00f3n es \u00abde tal ma\u00adnera expresa, que ning\u00fan hombre puede eximirse de ella\u00bb. Sabe perfectamente que el ministerio sacerdotal y la obra carita\u00adtiva de las Hijas de la Caridad exigen un trabajo duro, al cual aso\u00adcia, como san Pablo, la idea de combate y de peligro. Por eso es normal que el sufrimiento y el cansancio afecten al cristiano. La sobreabundancia de tribulaciones es tambi\u00e9n para \u00e9l una prue\u00adba de la vocaci\u00f3n misionera, de la misma manera que para san Pablo era una prueba de su vocaci\u00f3n y de su apostolado.<\/p>\n<p>Dios contin\u00faa su obra en la historia Dios Padre trabaja \u00abincesantemente\u00bb en su intimidad divina y fuera de esta intimidad, para continuar en el tiempo la obra de creaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n y de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la fe sabemos que Dios est\u00e1 presente en el mundo, no bajo la forma de una complacencia lejana de contemplaci\u00f3n, sino mani\u00adfestando su voluntad personal a trav\u00e9s de los acontecimientos. <em>Dios, lo mismo que el hombre, se encuentra comprometido en el drama del mundo y en el riesgo que lleva consigo el desarrollo de la humanidad.<\/em><\/p>\n<p>Dios se manifiesta obrando. La salvaci\u00f3n, que quiere realizar en el hombre, se contin\u00faa en la historia, en el tiempo. Dios no ha abandonado al hombre, ni jam\u00e1s lo abandonar\u00e1. Este se encuentra en presencia de un Dios que realiza su obra y que no obtiene nin\u00adguna supremac\u00eda en permanecer inm\u00f3vil, indiferente, a los movi\u00admientos y fluctuaciones del mundo. La Biblia anuncia con claridad el sentido de esta obra y proclama que \u00e9l es el origen y el fin de la misma. La realiza seg\u00fan los medios que s\u00f3lo \u00e9l conoce. Dios no es extranjero a nuestro mundo. Se encuentra en el centro de este mundo y de la vida con su dinamismo y exigencia constante de avance. El instituye una historia de salvaci\u00f3n en lo m\u00e1s pro\u00adfundo de los acontecimientos liberadores. La potencia de Dios ac\u00adt\u00faa con los hombres para ayudarles a hacer de su historia un pro\u00adceso de liberaci\u00f3n, que hay que proseguir continuamente.<\/p>\n<p>En esta acci\u00f3n constante de Dios hay una continuaci\u00f3n: los movimientos principales, las fases maestras de esta acci\u00f3n son tres:<\/p>\n<ul>\n<li>el acto de Dios creador: la creaci\u00f3n;<\/li>\n<li>la aparici\u00f3n, existencia y mantenimiento de Israel;<\/li>\n<li>la revelaci\u00f3n en Jesucristo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Jesucristo es la acci\u00f3n de Dios por excelencia, de la misma ma\u00adnera que la salvaci\u00f3n es la obra de Cristo. Se\u00f1alemos que para ma\u00adnifestar una de las relaciones m\u00e1s profundas que tiene con Dios, Jesucristo recurre a la noci\u00f3n de obra, que es para \u00e9l esencialmen\u00adte mediadora: \u00abEl Padre ama al Hijo y le manifiesta todo lo que hace\u00bb (Jn 5, 20). \u00abEs necesario que haga las obras de quien me ha enviado\u00bb (Jn 9, 4).<\/p>\n<p>Ante esta obra de Dios, que culmina en Jesucristo, debemos comprender que no hay salvaci\u00f3n m\u00e1s que en Jesucristo, sin olvi\u00addar establecer una relaci\u00f3n entre nuestra vida diaria, nuestro tra\u00adbajo, y la potencia de Dios manifestada en su Hijo \u00fanico. Existe un juicio de Dios en Cristo acerca de cada uno de nosotros (Jn 5, y 22-31), de lo que hacemos, de nuestra vida creadora, porque Dios nos ha restituido plenamente en Jesucristo. Dios permanece pre\u00adsente en el mundo y obrando en \u00e9l, al mismo tiempo que juzga nuestro trabajo y lo restaura en Jesucristo.<\/p>\n<p>Vicente subraya que el desarrollo de la creaci\u00f3n resulta de la conjunci\u00f3n de dos actividades: la de Dios y la del hombre y nos recuerda que el trabajo realiza la vocaci\u00f3n del hombre perfeccio\u00adnando la obra de Dios.<\/p>\n<p>El trabajo del hombre unido a la redenci\u00f3n realizada por Jesu\u00adcristo y a la voluntad de Dios<\/p>\n<p>Es imposible aislar el trabajo humano de la obra de redenci\u00f3n, realizada por Jesucristo, y sustraerlo a la exigencia de la acci\u00f3n de Dios en este mundo. Esto quiere decir que el trabajo no transporta en \u00e9l su punto de referencia, al mismo tiempo que nos se\u00ad\u00f1ala un doble peligro:<\/p>\n<ul>\n<li>El primero consiste en despreciar el trabajo, en aceptar con resignaci\u00f3n o desde\u00f1osamente una parte del esfuerzo que el in\u00addividuo debe a la comunidad, porque, en definitiva, se llegar\u00eda a un asqueamiento que engendrar\u00eda la pereza.<\/li>\n<li>El segundo peligro, por el contrario, est\u00e1 representado por la idolatr\u00eda, el \u00abfetichismo\u00bb del trabajo, que nacen de la lucha im\u00adpuesta al hombre para ganar su vida. En un combate, marcado por el sello de la necesidad, el esfuerzo del trabajador toma el aspecto de una revancha sobre las deficiencias de la creaci\u00f3n. Ya no se trata de servir a Dios, sino de lanzarse a la conquista de un mundo rebelde, que terminar\u00e1 por ser \u00abdominado\u00bb y met\u00f3dicamente ex\u00adplotado. Satisfecho de la eficacia de su genio constructor, de su habilidad, de su perseverancia, el hombre llega por ello a una exal\u00adtaci\u00f3n de s\u00ed mismo en el trabajo. Ador\u00e1ndose en su obra, el hombre, que transforma la tierra, se sustituye a Dios (cf. Ez 28, 4-6).<\/li>\n<\/ul>\n<p>En estos dos excesos: <em>huida ante el trabajo, absorci\u00f3n del hombre por el trabajo, <\/em>existe insumisi\u00f3n y rebeli\u00f3n contra el plan de Dios. Frente a esta doble tentaci\u00f3n el creyente debe afirmar una doble certeza:<\/p>\n<ul>\n<li>Las capacidades creadoras del hombre son un don de Dios.<\/li>\n<li>La actividad humana, en sus intenciones, en su relaci\u00f3n y en sus resultados, est\u00e1 orientada al Creador. Por eso el \u00abhombre nuevo\u00bb, <em>\u00abdominando\u00bb el mundo y poni\u00e9ndole al servicio de los dem\u00e1s, glorifica y adora a Dios.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>En la mentalidad vicenciana, este trabajo duro y dif\u00edcil ad\u00adquiere un sentido de \u00abredenci\u00f3n\u00bb, al mismo tiempo que realiza el cumplimiento de una obligaci\u00f3n impuesta por Dios a todo hom\u00adbre. En consecuencia el trabajo del hombre realiza el plan de Dios y recibe de \u00e9l su verdadera significaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Resucitado con Cristo, \u00abel hombre nuevo\u00bb descubre en \u00e9l sus capacidades creadoras. En Jesucristo el trabajo encuentra su sen\u00adtido, que es el de una sumisi\u00f3n, de una acci\u00f3n vivida en conformi\u00addad con la voluntad divina. En esta perspectiva Vicente nos de\u00adclara: \u00abEs necesario santificar las ocupaciones buscando a Dios en ellas, y realizarlas m\u00e1s para encontrarle que para verlas hechas. Nuestro Se\u00f1or quiere ante todo que busquemos su gloria, su reino, su justicia\u00bb.<\/p>\n<p>El trabajo , signo de fidelidad al mandato de Dios<\/p>\n<p>Las repercusiones de la promesa, que Dios ha reservado al jus\u00adto, se extienden tambi\u00e9n al trabajo: \u00abYahv\u00e9, tu Dios, te bendecir\u00e1 en todas tus obras y en toda empresa de tu mano\u00bb (Dt 15, 10). \u00abDichosos todos los que temen a Yahv\u00e9, los que van por sus ca\u00adminos. Del trabajo de tus manos comer\u00e1s, \u00a1dichoso t\u00fa, que todo te ir\u00e1 bien!\u00bb (Sal 128, 1-2). La mujer, de quien los Proverbios proclaman su alabanza, es ensalzada a causa de su actividad, cuyo origen se encuentra en el \u00abtemor de Dios\u00bb (Prov 31, 10-31).<\/p>\n<p>Para el cristiano el trabajo no es solamente una palanca de li\u00adberaci\u00f3n, n\u00ed un medio que conduce a la servidumbre, sino la oca\u00adsi\u00f3n de responder a las exigencias de Dios. Sabemos que el juicio recaer\u00e1 sobre nuestras obras (cf. Rom 2, 6; 1 Cor 3, 8; Ap 13, 14).<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal, atento a la mentalidad b\u00edblica de la obligaci\u00f3n de trabajar, obligaci\u00f3n requerida por Dios y por la sociedad, la transpone en un momento hist\u00f3rico muy preciso. En esta \u00e9poca, la \u00abbanda\u00bb de religiosos mendicantes se multiplica en las calles de \u00a0Par\u00eds. Se requiere conocer dicho contexto para comprender la originalidad y la fuerza de las expresiones vicencianas: \u00abLos re\u00adligiosos sirven a Dios y son el apoyo de la iglesia; pero la mayor\u00eda, al menos los que mendigan, son una carga\u00bb. Pero vosotras \u00absen\u00adcillas Hijas de la Caridad\u00bb, \u00abpod\u00e9is ganar suficientemente vuestra vida sirviendo a los dem\u00e1s; vosotras no sois carga para nadie\u00bb; pod\u00e9is subsistir por vosotras mismas, deb\u00e9is trabajar, sois como \u00ababejas celestes\u00bb que \u00abrecogen la miel en las flores y la llevan a la colmena para alimento de las dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, \u00abla mayor obligaci\u00f3n del hombre, despu\u00e9s del servicio que debe hacer a Dios, es trabajar para ganar su vida\u00bb. El que tra\u00adbaja \u00abno ser\u00e1 una carga para nadie\u00bb, \u00abencontrar\u00e1 los medios para vivir\u00bb. Dios bendecir\u00e1 su trabajo, porque el hombre \u00abtrabajando bendecir\u00e1 a Dios\u00bb. Por su trabajo el hombre se hace \u00abjusto\u00bb a la mirada de Dios y de la sociedad. Ante el ejemplo de Dios y de Cristo, \u00bfpodr\u00edamos permanecer \u00abociosos\u00bb, ser \u00abin\u00fatiles\u00bb, desear\u00eda\u00admos \u00abeconomizarnos\u00bb? dir\u00e1 Vicente de Pa\u00fal. Sencilla, pero muy tenazmente, despliega las motivaciones que deben movernos a tra\u00adbajar. Si la primera de estas motivaciones se funda en el mandato divino, exigiendo que el hombre gane su vida con el sudor de su frente, la segunda se\u00f1ala la orientaci\u00f3n que Dios ofrece al justo para que viva del trabajo de sus manos.<\/p>\n<p>El trabajo permite manifestar la gratuidad de la gracia en el ministerio sacerdotal y en la acci\u00f3n caritativa gratuita<\/p>\n<p>\u00abBuscad, buscad&#8230;\u00bb. \u00abTrabajemos, trabajemos\u00bb, repet\u00eda en otro tiempo Vicente de Pa\u00fal. Los misioneros, lo mismo que las Hijas de la Caridad, deben, como su fundador, realizar <em>primero <\/em>en ellos la imagen de Dios por el desarrollo de sus capacidades creadoras, concedidas por el mismo Dios a toda criatura. <em>Despu\u00e9s <\/em>ayudar a los dem\u00e1s en el desarrollo de sus capacidades.<\/p>\n<p>El calificativo \u00abgratuito\u00bb recuerda en primer lugar la preten\u00adsi\u00f3n de Vicente, de sus misioneros, de las Hijas de la Caridad: \u00abno ser una carga para nadie y esto gracias a su trabajo\u00bb. En realidad este desinter\u00e9s pecuniario es el anuncio de una voluntad de purificaci\u00f3n m\u00e1s profunda y una invitaci\u00f3n al cultivo de una virtud particularmente reveladora de la gratuidad de la gracia: el <em>agradecimiento<\/em>. \u00abDios es gratuito\u00bb. Este amor gratuito es el signo del don de Dios a los hombres y la expresi\u00f3n del compro\u00admiso incondicionado con el servicio de Dios. Vicente de Pa\u00fal re\u00adcuerda el comportamiento de san Pablo, \u00abel ap\u00f3stol por excelen\u00adcia\u00bb, quien \u00abhubiera tenido escr\u00fapulo de comer un trozo de pan, que no hubiere ganado\u00bb.<\/p>\n<p>Para Vicente de Pa\u00fal la vida verdadera es ante todo desarrollo, acci\u00f3n, b\u00fasqueda. Para \u00e9l, la vida no se desarrolla en plenitud si no comunica con otro. Y como no hay vida m\u00e1s que en Jesucristo, no hay ideal m\u00e1s que en Jesucristo: \u00abConsumirse por Dios, no te\u00adner ni bienes ni fuerzas sino para consumirlas por Dios, es lo que hizo nuestro Se\u00f1or, que se consumi\u00f3 por amor a su Padre\u00bb.<\/p>\n<p>En la vida y en la mentalidad de Vicente de Pa\u00fal, lo principal no es el trabajo, sino la permeabilidad a la presencia de Dios en el hombre, la disponibilidad para permitir que se realice la obra de Dios, que en Jesucristo es obra de salvaci\u00f3n. El valor del hombre, el valor de su trabajo, est\u00e1 en su mediaci\u00f3n, que hace transparente a Dios permaneciendo lo que \u00e9l es. El trabajo en la perspectiva vicenciana tiene su fin en el desarrollo de la creaci\u00f3n, en la vida siempre nueva del mundo, que glorifica a Dios, en la aplicaci\u00f3n concreta de la fuerza de Dios, en beneficio de la esperanza de los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trabajo incesante de Dios y de Cristo El valor y el sentido del trabajo est\u00e1n orientados y sostenidos por la contemplaci\u00f3n de la vida divina y de la existencia terrestre de Jes\u00fas. Para Vicente &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":400152,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-400338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-tiempos-de-vicente-de-paul"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El trabajo incesante de Dios y de Cristo El valor y el sentido del trabajo est\u00e1n orientados y sostenidos por la contemplaci\u00f3n de la vida divina y de la existencia terrestre de Jes\u00fas. Para Vicente ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-01-12T07:43:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"El descubrimiento de los pobres (VI)\",\"datePublished\":\"2017-01-12T07:43:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/\"},\"wordCount\":2899,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/10\\\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"En tiempos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/\",\"name\":\"El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/10\\\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2017-01-12T07:43:16+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/10\\\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/10\\\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/descubrimiento-los-pobres-vi\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El descubrimiento de los pobres (VI)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos","og_description":"El trabajo incesante de Dios y de Cristo El valor y el sentido del trabajo est\u00e1n orientados y sostenidos por la contemplaci\u00f3n de la vida divina y de la existencia terrestre de Jes\u00fas. Para Vicente ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2017-01-12T07:43:16+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"El descubrimiento de los pobres (VI)","datePublished":"2017-01-12T07:43:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/"},"wordCount":2899,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["En tiempos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/","name":"El descubrimiento de los pobres (VI) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2017-01-12T07:43:16+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-vi\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El descubrimiento de los pobres (VI)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1G94","jetpack-related-posts":[{"id":405780,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-xi\/","url_meta":{"origin":400338,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal maestro de sabidur\u00eda (XI)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"06\/04\/2025","format":false,"excerpt":"II.- EN DIOS El inefable misterio M\u00e1s all\u00e1 de los razonamientos teol\u00f3gicos necesarios y buenos, es en nosotros mismos donde vemos c\u00f3mo Dios vive y ama. Cada uno de noso\u00adtros vehicula los razonamientos. Sus propios pensamientos. Tambi\u00e9n es cierto que cada uno mantiene su modo de pensar y no da\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":403252,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-maestro-de-sabiduria-xii\/","url_meta":{"origin":400338,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal, maestro de sabidur\u00eda (XII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"25\/01\/2021","format":false,"excerpt":"EN DIOS El inefable misterio M\u00e1s all\u00e1 de los razonamientos teol\u00f3gicos necesarios y buenos, es en nosotros mismos donde vemos c\u00f3mo Dios vive y ama. Cada uno de noso\u00adtros vehicula los razonamientos. Sus propios pensamientos. Tambi\u00e9n es cierto que cada uno mantiene su modo de pensar y no da su\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":401976,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-agradar-a-dios-en-dios\/","url_meta":{"origin":400338,"position":2},"title":"SAN VICENTE AGRADAR A DIOS EN DIOS","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/11\/2018","format":false,"excerpt":"El inefable misterio M\u00e1s all\u00e1 de los razonamientos teol\u00f3gicos necesarios y buenos, es en nosotros mismos donde vemos c\u00f3mo Dios vive y ama. Cada uno de noso\u00adtros vehicula los razonamientos. Sus propios pensamientos. Tambi\u00e9n es cierto que cada uno mantiene su modo de pensar y no da su brazo a\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":80395,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-y-dios-padre\/","url_meta":{"origin":400338,"position":3},"title":"San Vicente y Dios Padre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/02\/2015","format":false,"excerpt":"Visi\u00f3n de conjunto San Vicente, como todos los espirituales, est\u00e1 impregnado de la Biblia y de la vida de Jes\u00fas. 1. Sabe que Dios, desde el Antiguo Testamento, se revela como Padre, pero que es Jes\u00fas quien lo da a conocer plenamente. En el Antiguo Testamento, Dios es Creador (Dt.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/05\/God2-214x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":6809,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-042-sobre-el-amor-al-trabajo\/","url_meta":{"origin":400338,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 042: Sobre el amor al trabajo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/03\/2009","format":false,"excerpt":"(28.11.49) Hijas m\u00edas, el tema de esta conferencia es sobre la importancia que tiene el que las Hijas de la Caridad trabajen durante las horas que les quedan libres despu\u00e9s del servicio a los pobres, o a la atenci\u00f3n a las alumnas, en los lugares en donde no est\u00e1n demasiado\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":37388,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundamentos-teologicos-de-la-espiritualidad-vicenciana-en-las-reglas-comunes-de-la-c-m\/","url_meta":{"origin":400338,"position":5},"title":"Fundamentos teol\u00f3gicos de la espiritualidad Vicenciana en las Reglas Comunes de la C.M.","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/02\/2017","format":false,"excerpt":"1. En las Reglas Comunes Y porque, seg\u00fan la Bula de fundaci\u00f3n de nuestra Congregaci\u00f3n, debemos venerar de una manera especial\u00edsima los inefables mis\u00adterios de la Sant\u00edsima Trinidad y de la Encarnaci\u00f3n, procurare\u00admos cumplirlo con el mayor cuidado y de todos los modos que podamos, pero principalmente cumpliendo estas tres\u2026","rel":"","context":"En \u00abCongregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/profetismo-fb-300x158.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=400338"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":400339,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400338\/revisions\/400339"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=400338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=400338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=400338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}