{"id":400330,"date":"2017-01-04T08:32:33","date_gmt":"2017-01-04T07:32:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=400330"},"modified":"2016-12-26T19:34:47","modified_gmt":"2016-12-26T18:34:47","slug":"descubrimiento-los-pobres-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/","title":{"rendered":"El descubrimiento de los pobres (II)"},"content":{"rendered":"<p><em><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"399750\" data-permalink=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-y-las-caridades\/luisa-y-vicente-con-ninyos\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,630\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"luisa y vicente con ninyos\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=300%2C158&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=846%2C444&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-medium wp-image-399750 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=300%2C158\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=768%2C403&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=1024%2C538&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=100%2C53&amp;ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=846%2C444&amp;ssl=1 846w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?resize=1004%2C527&amp;ssl=1 1004w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Balance de estos acontecimientos<\/em><\/p>\n<p>El a\u00f1o 1617 es para Vicente de Pa\u00fal rico en constataciones y la experiencia comienza a ser capital en su existencia. Una convic\u00adci\u00f3n germina y aflora en su interior: no se adquiere m\u00e1s que lo que se da, la caridad es un don de Dios.<\/p>\n<p>La doble experiencia de Gannes y de la misi\u00f3n de Folleville llevar\u00e1n a Vicente de Pa\u00fal a fundar la Congregaci\u00f3n de la mi\u00adsi\u00f3n (1625), a organizar las misiones, los ejercicios para ordenan-dos (1628), la asociaci\u00f3n de sacerdotes de la \u00abConferencia de los martes\u00bb (1633), los seminarios (1641) para poner en pr\u00e1ctica los decretos del concilio de Trento, la reforma del clero y del episcopa\u00addo. La solidaridad y la \u00absubsidiaridad\u00bb entre los miembros de la comunidad y de la iglesia y la interdependencia de ministerios y de obras ser\u00e1n para \u00e9l una exigencia.<\/p>\n<p>La experiencia del serm\u00f3n de Ch\u00e1tillon (las grandes obras vicencianas han nacido de un discurso ardoroso, ha se\u00f1alado con exactitud Atonio R\u00e9dier) y la experiencia de una caridad mal or\u00adganizada, conducir\u00e1n a Vicente de Pa\u00fal a fundar las Damas de la Ca\u00adridad (1617) y la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad (1633). En 1638 organizar\u00e1 la obra tan necesaria y urgente de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos. De 1639 a 1660 lanzar\u00e1 una campa\u00f1a de ayuda y orien\u00adtar\u00e1 la acci\u00f3n caritativa en las provincias saqueadas y devastadas por la guerra. Todas estas creaciones ser\u00e1n expresi\u00f3n y prueba de la concientizaci\u00f3n profunda de Vicente. Esta concientizaci\u00f3n re\u00adcuerda a\u00fan hoy la gran preocupaci\u00f3n de este organizador de la ca\u00adridad: organizar la sociedad en funci\u00f3n de los pobres y ayudarles por todos los medios a salir de su pobreza. La interdependencia, la interferencia, entre los miembros de la sociedad y del cuerpo m\u00edstico exigen solidarizarse con los dem\u00e1s. Las f\u00f3rmulas vicencianas incisivas y exigentes nos recuerdan el radicalismo de las ense\u00f1anzas evang\u00e9licas: \u00abDios no soporta la uni\u00f3n con \u00e9l, si se to\u00adlera la desuni\u00f3n con sus miembros\u00bb. La uni\u00f3n y el amor al pr\u00f3\u00adjimo realizan la uni\u00f3n con Dios: \u00abSi tenemos amor, debemos ma\u00adnifestarlo llevando a los hombres a amar a Dios y al pr\u00f3jimo, a amar al pr\u00f3jimo por Dios y a Dios por el pr\u00f3jimo\u00bb. \u00abDebemos unirnos al pr\u00f3jimo por caridad para unirnos a Dios por Jesucris\u00adto\u00bb.<\/p>\n<p>A partir de estas dos revelaciones Vicente de Pa\u00fal hablar\u00e1 so\u00adbre todo de Dios a trav\u00e9s de la \u00abusura de su ser\u00bb. Trabajar\u00e1 todo el d\u00eda y una parte de la noche para responder en toda circunstan\u00adcia a las exigencias del \u00abreino de Dios\u00bb, que se manifiesta siempre en beneficio de los pobres.<\/p>\n<p>Sin ruido de palabras, Vicente nos introduce en el misterio del amor humano y silenciosamente nos confiesa que los pobres nos revelan la verdad del hombre. En \u00e9l descubrimos c\u00f3mo una \u00abobra\u00bb se encuentra siempre en la convergencia donde se organiza un movimiento del dinamismo humano, una doctrina, una orga\u00adnizaci\u00f3n ingeniosa y minuciosa de personas y de dones. Y nosotros cre\u00edamos que Vicente de Pa\u00fal era \u00a1el \u00absanto de la beneficencia\u00bb!<\/p>\n<p><em>Otra vez en casa de los Gondi<\/em><\/p>\n<p>Durante los seis meses que Vicente de Pa\u00fal pasa en Ch\u00e1tillon, la perplejidad y la angustia se originan en la casa de los Gondi y la desolaci\u00f3n parece alcanzar en ella su paroxismo. Vicente informa por carta al se\u00f1or de Gondi de su plan de no volver a su casa. El general de las galeras transmite la decisi\u00f3n de Vicente a su mujer.<\/p>\n<p>Esta, despu\u00e9s de haber recibido la noticia se acongoja. Manuel de Gondi responde a Vicente de Pa\u00fal y le suplica que vuelva. La se\u00ad\u00f1ora de Gondi tambi\u00e9n le escribe: est\u00e1 angustiada, enferma, se va a morir. El fugitivo ser\u00e1 responsable delante de Dios de su muerte, de su condenaci\u00f3n y de todo el bien que no haga, por falta de ayuda, de la salvaci\u00f3n de toda la familia y de otras mu\u00adchas personas, con las que \u00e9l podr\u00e1 ejercitar la caridad. Para in\u00adtentar conseguir la vuelta de Vicente, visita varias veces a B\u00e9rulle, le habla de la necesidad que tiene de la presencia y de los consejos de su director y le hace prometerle que emplear\u00e1 toda su convic\u00adci\u00f3n para persuadirle de que vuelva. Con el mismo fin moviliza al arzobispo de Par\u00eds, a sus parientes pr\u00f3ximos, a varios doctores y re\u00adligiosos&#8230; B\u00e9rulle termina por escribir a Vicente. El 17 de octubre los Gondi env\u00edan al se\u00f1or Dufresne para que hable con \u00e9l. Des\u00adpu\u00e9s de la conversaci\u00f3n, Vicente consulta al padre Bence, quien le aconseja volver a Par\u00eds y consultar en la capital a quienes le \u00abconocen bien\u00bb y poder llegar a descubrir la voluntad de Dios. El p\u00e1rroco termina por abandonar Chatillon. Llega a Par\u00eds el 23 de diciembre y consulta a B\u00e9rulle y a otros eclesi\u00e1sticos. La v\u00edspera de navidad vuelve de nuevo a casa de los Gondi co\u00admo capell\u00e1n de sus tierras y, pronto, el 1619 como capell\u00e1n gene\u00adral de las galeras del rey. De 1619 a 1625, ejerce esta doble fun\u00adci\u00f3n y se encamina hacia su obra propia.<\/p>\n<p><em>Objeci\u00f3n de un hereje en Montmirail (1620). Misi\u00f3n en Marchais (1621)<\/em><\/p>\n<p>El capell\u00e1n de las tierras de Gondi se rodea de otros hombres, quienes le ayudan en las misiones y le estimulan con su presen\u00adcia. La se\u00f1ora de Gondi no s\u00f3lo aprueba sus trabajos, sino que los financia materialmente, al mismo tiempo que visita y socorre ella tambi\u00e9n a los enfermos.<\/p>\n<p>Durante una misi\u00f3n en Montmirail, un d\u00eda del a\u00f1o 1620, un hereje \u00abrebelde a todas las argumentaciones\u00bb, pretende que la igle\u00adsia de Roma no est\u00e1 conducida por el Esp\u00edritu santo, porque aban\u00addona a los pobres. Su argumentaci\u00f3n es simple, constata un hecho, incluso si exagera un poco: \u00abSe ve a los cat\u00f3licos de la campi\u00f1a abandonados a unos pastores viciosos e ignorantes, sin estar instrui\u00addos en sus obligaciones, sin que la mayor\u00eda sepa siquiera lo que es la religi\u00f3n cristiana; y por otra parte se ven las ciudades llenas de sacerdotes y de monjes que no hacen nada, y quiz\u00e1s en Par\u00eds se encuentren diez mil, que dejan a estos pobres campesinos en esta ignorancia lamentable, por la cual se condenan. \u00bfY usted quiere per\u00adsuadirme de que esta manera de obrar est\u00e9 orientada por el Esp\u00edritu santo? Jam\u00e1s lo creer\u00e9\u00bb. Vicente se siente profundamente afec\u00adtado por esta objeci\u00f3n. Ella le confirma el abandono del mensaje esencial: la l\u00ednea original de construcci\u00f3n de la iglesia, iglesia-pobres, parece olvidada o perdida. El sacerdocio no es expresi\u00f3n concreta de la iglesia, porque los sacerdotes no se dirigen a los pobres como im\u00e1genes de Cristo.<\/p>\n<p>En 1621, Vicente vuelve a Montmirail en compa\u00f1\u00eda de algunos sacerdotes para trabajar juntos en la misi\u00f3n. El hereje, \u00aben quien ya nadie pensaba, tuvo la curiosidad de ver los diversos ejercicios que se realizaban en ella&#8230; Advirti\u00f3 la preocupaci\u00f3n empleada en instruir a quienes se encontraban en la ignorancia de las verdades necesarias para salvarse, la caridad desarrollada para acomodarse a la poca capacidad y lentitud de esp\u00edritu de los m\u00e1s ignorantes a fin de hacerles comprender, lo mejor posible, lo que deb\u00edan creer y practicar, y los efectos maravillosos que esto obraba en el coraz\u00f3n de los m\u00e1s grandes pecadores, incit\u00e1ndolos a convertirse y hacer penitencia.<\/p>\n<p>Impresionado en su esp\u00edritu, por el modo de obrar de los mi\u00adsioneros, el hereje vino a encontrar a Vicente de Pa\u00fal y le dijo: Ahora veo que el Esp\u00edritu santo conduce a la Iglesia de Roma, por\u00adque se preocupa de la instrucci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n de los pobres campesinos. Estoy decidido a entrar en ella en cuanto tenga a bien recibirme.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Vicente de Pa\u00fal, afirma Abelly, contando esto a los misioneros, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dicha la nuestra, misioneros, verificar, trabajando, como lo hacemos, en la instrucci\u00f3n y santificaci\u00f3n de los pobres, que el Esp\u00edritu santo conduce a su iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda que pasa, Vicente no puede dudar m\u00e1s de su misi\u00f3n: descubrir el verdadero rostro de los pobres y ponerse a su dis\u00adposici\u00f3n. Utilizando la voz firme y el tono amenazador del \u00abbuen se\u00f1or Duval\u00bb: \u00abservus sciens voluntatem Domini et non faciens vapulabit multis\u00bb, la voluntad de Dios se manifiesta a Vicente de Pa\u00fal. El debe fundar la \u00abCongregaci\u00f3n de la misi\u00f3n\u00bb, es decir, \u00abuna compa\u00f1\u00eda que tenga por herencia a los pobres y que se d\u00e9 enteramente a los pobres\u00bb.<\/p>\n<p><em>Evoluci\u00f3n interior de Vicente de Pa\u00fal<\/em><\/p>\n<p>Entre 1617 y 1621 Vicente de Pa\u00fal cambia totalmente de perspectivas y comienza a ser \u00abotro hombre\u00bb. Si no puede vis\u00adlumbrar entonces las etapas del camino, que debe recorrer, sabe, al menos, en qu\u00e9 direcci\u00f3n Dios le impulsa. Este caminar ser\u00e1 unas veces duro, otras violento. Siempre, sin embargo, ser\u00e1 recorrido para tratar de descubrir y de realizar la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Esta b\u00fasqueda tensa le lleva a aislarse y le conduce a la me\u00adlancol\u00eda. La se\u00f1ora de Gondi se preocupa por este comportamien\u00adto. Sin duda en este tiempo reflexiona en las consignas transmi\u00adtidas por B\u00e9rulle acerca de la <em>abnegaci\u00f3n, <\/em>exigida por la encarnaci\u00f3n de Jesucristo y por la pobreza del hombre: \u00abEl hombre por s\u00ed mis\u00admo no tiene derecho m\u00e1s que a la nada, al pecado, al infierno&#8230; es decir, a la nada de todas las maneras\u00bb. \u00abDios nos ha dado a su Hijo \u00fanico, que es la vida; es necesario que estemos en \u00e9l y \u00e9l en nosotros, que vivamos en \u00e9l y no en nosotros, que seamos de \u00e9l y no de nosotros\u00bb. \u00abEstamos salvados por el camino del sacrificio, tambi\u00e9n debemos ser santificados por una forma de sacrificio, que nos santificar\u00e1 a nosotros mismos en Dios\u00bb. Dos sermones de Vicen\u00adte de Pa\u00fal en esta \u00e9poca nos indican este estado de alma, en el que se debate ansiosamente para despojarse de todo lo que no es Dios: \u00abtan grande es la miseria del hombre&#8230; que se deja llevar f\u00e1cilmente por sus malas inclinaciones y por su sentido corrompido y depravado\u00bb. \u00abNo somos m\u00e1s que gusanos&#8230; un soplo, un saco repleto de basura y una cueva de mil malos pensamientos\u00bb. Pe\u00adr\u00edodo de crisis, de lucha, durante el cual el alma busca denodada\u00admente abrirse al buen agrado de Dios.<\/p>\n<p>Durante el retiro que hace en Soissons en 1621, Vicente bus\u00adca otro clima interior y para cre\u00e1rselo reflexiona en la doctrina de Francisco de Sales. Durante las misiones que da en las tierras de los Gondi, acompa\u00f1ado de otros sacerdotes, el \u00abimpulso de la na\u00adturaleza le asalta\u00bb. \u00abLa continua preocupaci\u00f3n de esp\u00edritu, confe\u00adsar\u00e1 el 1 de abril de 1642 al padre Codoing, me hizo desconfiar de que la cosa viniera de la naturaleza o del esp\u00edritu maligno e&#8230; hice un retiro en Soissons, con el fin de que agradara a Dios hacer desaparecer de mi esp\u00edritu el placer y la preocupaci\u00f3n que sent\u00eda por este asunto. Le agrad\u00f3 a Dios escucharme, de manera que, por su misericordia, hizo desaparecer de m\u00ed lo uno y lo otro y permiti\u00f3 que cayese en las disposiciones contrarias\u00bb. Compren\u00adde, mejor, siente, que Dios obra suavemente.<\/p>\n<p>El trato con los pobres del campo, la convivencia con los sa\u00adcerdotes, que le acompa\u00f1an en las misiones, le llevan a cambiar de actitud. Comprende que el aislamiento, el rostro tenso, el \u00abhumor seco\u00bb, que le invade, pueden ser un obst\u00e1culo para \u00abconsolar y dar confianza\u00bb a quienes se le acercan. Est\u00e1 preocupado por lo que m\u00e1s tarde calificar\u00e1 de \u00abrostro serio, triste, repulsivo\u00bb. \u00abMe di\u00adrig\u00ed a Dios y le rogu\u00e9 con insistencia que me cambiara este humor seco y repulsivo y que me diera un esp\u00edritu dulce y benigno. Y por la gracia de nuestro Se\u00f1or, con un poco de cuidado que he tenido en reprimir los ardores de la naturaleza, he hecho desapa\u00adrecer un poco mi humor negro\u00bb.<\/p>\n<p>En esta \u00e9poca Vicente encuentra el equilibrio interior en su existencia. Despu\u00e9s del retiro de Soissons su caminar se esclarece. Nombrado en 1622 superior-director de las salesas de Par\u00eds y elegido director de la madre J. F. de Chantal, evoluciona en el esp\u00edritu salesiano del <em>Tratado del amor de Dios, <\/em>que llega a cono\u00adcer profundamente. Sin embargo su sensibilidad, su vocaci\u00f3n particular, su gracia, le conducen en otra direcci\u00f3n y orientan pron\u00adto su caminar a trav\u00e9s del desprendimiento.<\/p>\n<p>En 1623, con ocasi\u00f3n de un viaje para misionar en las galeras de Burdeos, Vicente va a ver a sus parientes. Despu\u00e9s de la visita se siente \u00abdurante tres meses\u00bb preocupado por el deseo de ayudar a sus hermanos. Esta preocupaci\u00f3n invade continuamente su esp\u00edritu. Pide a Dios que le libere de esta tentaci\u00f3n. Al sen\u00adtirse liberado, quiere entrar \u00aben la escuela de Jesucristo\u00bb a tra\u00adv\u00e9s del desprendimiento. De esta manera podr\u00e1 apoyarse m\u00e1s en Dios y compartir m\u00e1s con los pobres, \u00abya que un eclesi\u00e1stico que tiene algo, declara a su familia, se lo debe a los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Abnegaci\u00f3n y desprendimiento, requeridos para descubrir y realizar las exigencias de la voluntad de Dios, orientan de 1625 a 1632 la evoluci\u00f3n interior de Vicente. Junto al \u00absanto y sabio se\u00ad\u00f1or Duval\u00bb intenta ver cada d\u00eda m\u00e1s claro. A trav\u00e9s de las palabras de su director termina por encontrar en 1625 la orientaci\u00f3n de\u00adcisiva de su existencia, de acuerdo con el buen agrado de Dios. Las cartas escritas a Luisa de Marillac entre 1628 y 1630 nos revelan que Vicente evoluciona en la <em>purificaci\u00f3n del sentimiento. <\/em>Para conseguirlo, se ejercita en el <em>desprendimiento, <\/em>que une a la volun\u00adtad de Dios.<\/p>\n<p>Luisa de Marillac se preocupa excesivamente por su hijo. Esta preocupaci\u00f3n llega a \u00abinquietar su esp\u00edritu\u00bb. Vicente le recomienda que se \u00abentregue totalmente al querer y no querer de nuestro Se\u00f1or\u00bb. El 19 de febrero de 1630 insiste: Tiene que trabajar ante Dios para desprenderse \u00abde la excesiva ternura\u00bb por su hijo, \u00abporque s\u00f3lo sirve para turbar el esp\u00edritu y le priva de la tranqui\u00adlidad, que nuestro Se\u00f1or quiere que tenga en su coraz\u00f3n, y del desprendimiento del afecto de todo lo que no es \u00e9l. H\u00e1galo, pues, se lo suplico&#8230; puesto que Dios no quiere de ninguna manera que usted se interese\u00bb por su hijo, \u00aba no ser de un modo depen\u00addiente y suave\u00bb.<\/p>\n<p>Sin rechazar la espiritualidad de Francisco de Sales, Vicente de Pa\u00fal pasa muy pronto del \u00abamor afectivo\u00bb al \u00abamor efectivo\u00bb. Abelly, sin olvidar se\u00f1alar la pr\u00e1ctica de Vicente de Pa\u00fal de \u00abno pararse en las apariencias\u00bb, sino de ir al fondo de las cosas, y la riqueza afectiva de \u00absu coraz\u00f3n compasivo\u00bb, nos informa de una m\u00e1xima profundamente arraigada en el interior de su biografiado: el \u00abamor afectivo\u00bb es est\u00e9ril, si no pasa a ser efectivo. Esta convicci\u00f3n se fundamenta en una consigna comunicada a Vicente de Pa\u00fal: \u00abTotum opus nostrum in operatione consistit\u00bb. Repet\u00eda con frecuencia estas palabras y dec\u00eda haberlas aprendido de un gran servidor de Dios, quien, al encontrarse en su lecho de muerte, co\u00admo le pidiera alguna palabra de edificaci\u00f3n, le respondi\u00f3, que ve\u00eda claramente en esta hora que lo que algunas personas juzgaban ser contemplaci\u00f3n, arrebatos, \u00e9xtasis&#8230; movimientos ag\u00f3nicos, visio\u00adnes de\u00edficas, no eran m\u00e1s que humo&#8230; Ello proven\u00eda de la curiosi\u00addad enga\u00f1osa o de los resortes naturales y de un esp\u00edritu con cierta tendencia y facilidad para el bien. Sin embargo la se\u00f1al cierta del amor a Dios es la acci\u00f3n buena y perfecta\u00bb.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de rupturas, lentamente, el caminar de Vicente se esclarece y se arraiga. Entre sus 32 y 36 a\u00f1os se ve impulsado a cambiar el objetivo de su vida. Progresivamente adquiere su \u00abpru\u00addencia\u00bb que le permitir\u00e1 descubrir con lucidez y energ\u00eda los dis\u00adfraces de la \u00abnaturaleza enga\u00f1osa\u00bb y desenmascarar los mejores enemigos que invaden su interior. En su edad madura, con un gran discernimiento de esp\u00edritu y sin ninguna concesi\u00f3n, expulsar\u00e1 sin hisopos y sin convulsiones los \u00abdemonios familiares\u00bb que habitan en el interior del hombre. En contraposici\u00f3n y en su lugar, introducir\u00e1 el deseo de no <em>buscar m\u00e1s que a Dios y probar\u00e1 este deseo de amor a Dios con acto<\/em>. La adaptaci\u00f3n flexible a todas las exigencias y manifestaciones de la voluntad de Dios ser\u00e1 la \u00fanica se\u00f1al cierta de la autenticidad del amor. Por eso Vicente denuncia sin componendas todas las ilusiones del amor propio alimentadas por la naturaleza: las buenas resoluciones, los grandes sentimien\u00adtos, las inclinaciones de las personas propensas a querer disfrutar continuamente de \u00e9xtasis <em>y <\/em>visiones deificas, el desprecio por la actividad exterior, provocada por la comodidad <em>y <\/em>la pereza, la repetici\u00f3n de actos para sentirse sumergido en las consolaciones y en la presencia de Dios, donde el amor propio y el demonio sa\u00adlen ganando, el retiro para buscar una contemplaci\u00f3n que a\u00edsle del apostolado, del ejercicio de la caridad. Todo esto no es m\u00e1s que \u00abhumo\u00bb, si no se encuentra en ello la preocupaci\u00f3n de buscar y de realizar el plan de Dios y el amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Estas convicciones, experimentadas en el don a Dios para ser\u00advirle en la persona de los pobres, permitir\u00e1n a Vicente de Pa\u00fal descubrir las llamadas que Dios le transmit\u00eda a trav\u00e9s de los acon\u00adtecimientos. La abertura constante a la miseria humana movilizar\u00e1 su sensibilidad y su esp\u00edritu y le permitir\u00e1 ampliar progresivamente su campo de acci\u00f3n y establecer una doctrina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Balance de estos acontecimientos El a\u00f1o 1617 es para Vicente de Pa\u00fal rico en constataciones y la experiencia comienza a ser capital en su existencia. Una convic\u00adci\u00f3n germina y aflora en su interior: no se &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-400330","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-tiempos-de-vicente-de-paul"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Balance de estos acontecimientos El a\u00f1o 1617 es para Vicente de Pa\u00fal rico en constataciones y la experiencia comienza a ser capital en su existencia. Una convic\u00adci\u00f3n germina y aflora en su interior: no se ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-01-04T07:32:33+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"El descubrimiento de los pobres (II)\",\"datePublished\":\"2017-01-04T07:32:33+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\"},\"wordCount\":3098,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"En tiempos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\",\"name\":\"El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2017-01-04T07:32:33+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El descubrimiento de los pobres (II)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos","og_description":"Balance de estos acontecimientos El a\u00f1o 1617 es para Vicente de Pa\u00fal rico en constataciones y la experiencia comienza a ser capital en su existencia. Una convic\u00adci\u00f3n germina y aflora en su interior: no se ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2017-01-04T07:32:33+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"El descubrimiento de los pobres (II)","datePublished":"2017-01-04T07:32:33+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/"},"wordCount":3098,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["En tiempos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/","name":"El descubrimiento de los pobres (II) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2017-01-04T07:32:33+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/descubrimiento-los-pobres-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El descubrimiento de los pobres (II)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/luisa-y-vicente-con-ninyos.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1G8W","jetpack-related-posts":[{"id":14548,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/caridad-y-mision-en-la-experiencia-de-la-sociedad-de-san-vicente-de-paul-audio\/","url_meta":{"origin":400330,"position":0},"title":"Caridad y Misi\u00f3n en la experiencia de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal (audio)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/09\/2023","format":false,"excerpt":"Presentan el panel: Mar\u00eda del Carmen Buitr\u00f3n Gerner, presidenta de SSVP Espa\u00f1a y Mar\u00eda Luisa T\u00e9llez, directora del Centro de Estudios y Formaci\u00f3n Ozanam. Presentan el pasado, presente y futuro de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal. La Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal es una asociaci\u00f3n cat\u00f3lica, internacional,\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":403849,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-en-gannes-folleville-iv\/","url_meta":{"origin":400330,"position":1},"title":"VICENTE DE PAUL EN GANNES-FOLLEVILLE (IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"02\/12\/2021","format":false,"excerpt":"2.3. INTERPRETACIONES TRADICIONALES Hemos expuesto los hechos acaecidos, seg\u00fan la tradici\u00f3n, en Gannes-Folleville. Y, tambi\u00e9n, c\u00f3mo impactaron en Vicente de Pa\u00fal. Ahora vamos a comentar las interpretaciones m\u00e1s tradicio\u00adnales que se han dado al respecto. Comenzaremos por Abelly y Coste, dos bi\u00f3grafos de Vicente cl\u00e1sicos, y continuaremos por las interpretaciones\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":403843,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-en-gannes-folleville-i\/","url_meta":{"origin":400330,"position":2},"title":"VICENTE DE PAUL EN GANNES-FOLLEVILLE (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"26\/11\/2021","format":false,"excerpt":"Se me ha pedido que diserte sobre Vicente de Pa\u00fal y su expe\u00adriencia en Gannes y Folleville. Y, tambi\u00e9n, que analice dicha experiencia como un momento revelador de las misiones popu\u00adlares. Con cierto temor y pudor pretendo adentrarme en el tema. El centro de esta intervenci\u00f3n es el de la\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":11727,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/analisis-hermeneutico-de-tres-conferencias-de-san-vicente-de-paul-y-su-actualidad-en-la-situacion-de-pobreza-en-centro-america-8\/","url_meta":{"origin":400330,"position":3},"title":"An\u00e1lisis Hermen\u00e9utico de Tres Conferencias de San Vicente de Pa\u00fal y su Actualidad en la Situaci\u00f3n de Pobreza en Centro Am\u00e9rica (8)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/08\/2023","format":false,"excerpt":"V. Conclusi\u00f3n General y Recomendaciones. En el siglo XVII, en Francia, aparece un hombre, Vicente de Pa\u00fal quien detecta las necesidades m\u00e1s apremiantes entre la gente \"m\u00e1s pobre entre los pobres\", esto inspira a la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y a varias obras emprendidas por Vicente de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":405857,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-xiii\/","url_meta":{"origin":400330,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (XIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"20\/06\/2025","format":false,"excerpt":"TEOLOG\u00cdA VICENCIANA DE LA MISI\u00d3N CRISTO, MISIONERO DEL PADRE En esta segunda parte queremos acercarnos a las gran\u00addes convicciones que animaron todo el impulso misio\u00adnero de Vicente de Pa\u00fal: su teolog\u00eda de la misi\u00f3n. Puesto que en esta parte lo que nos interesa es descu\u00adbrir la experiencia e intuiciones de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":405867,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-xviii\/","url_meta":{"origin":400330,"position":5},"title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (XVIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"30\/06\/2025","format":false,"excerpt":"LA IGLESIA, CONTINUADORA DE LA MISI\u00d3N DE JESUCRISTO Consecuente con su visi\u00f3n de Cristo, Vicente de Pa\u00fal contempla y experimenta a la Iglesia como continuado\u00adra de la misi\u00f3n de Jesucristo, distanci\u00e1ndose de las eclesiolog\u00edas dominantes en su tiempo. Vicente de Pa\u00fal se mantiene dentro de la doctrina eclesiol\u00f3gica ense\u00f1ada en\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=400330"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":400331,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400330\/revisions\/400331"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=400330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=400330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=400330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}