{"id":400070,"date":"2016-10-19T08:10:27","date_gmt":"2016-10-19T06:10:27","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=400070"},"modified":"2016-10-09T10:13:19","modified_gmt":"2016-10-09T08:13:19","slug":"hijas-la-caridad-fundacion-cuba-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-cuba-2\/","title":{"rendered":"Hijas de la Caridad: fundaci\u00f3n en Cuba (2)"},"content":{"rendered":"<p><em><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"400059\" data-permalink=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-mexico-1\/logo-hhc\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/LOGO-HHC.gif?fit=161%2C212&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"161,212\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"logo-hhc\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/LOGO-HHC.gif?fit=161%2C212&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/LOGO-HHC.gif?fit=161%2C212&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-400059 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/LOGO-HHC.gif?resize=161%2C212\" alt=\"logo-hhc\" width=\"161\" height=\"212\" \/>Sumario: <\/em>1<em>.- Perturbaciones en Cuba a causa de las novedades de H\u00e1bito de las Hermanas. 2.- El Manicomio de Mazorra. 3.- Beneficencia de Santiago de Cuba. 4.- Estable-cimiento de Viceprovincia. 5.- Taller y Asilo de Santi Spiritus. 6. Hospital Civil de Puerto Pr\u00edncipe. 7.- Colegio Asilo de San Vicente de Pa\u00fal. Habana. 8.- Colegio de la Inmaculada. Habana. 9.- Principios del Noviciado en Cuba. 10.- Beneficencia de Matanzas. 11. Hospital Civil de Santiago de Cuba. 12.- Hospital y Colegio de Bejucal. 13.- Hospital de San Nicol\u00e1s. Matanzas. 14.- Colegio de la Domiciliaria. Habana. 15.- Hospital de Santa Isabel. Matanzas. 16.- Colegio de Jes\u00fas Mar\u00eda. Habana. 17.- Protectorado de Ni\u00f1os. Habana. 18.- Hospital de San Antonio. Habana.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.-<em> Perturbaciones acaecidas en Cuba, a causa de las novedades de H\u00e1bito impuestas a las Hermanas (1857-1863). <\/em>La incompetencia del Sr. Bosch para la direcci\u00f3n de las Hermanas qued\u00f3 manifiesta, apenas establecidas las fundaciones referidas, pues ni Padres ni Hermanas estaban contentas, origin\u00e1ndose no pocos disgustos por la rudeza y rareza de su car\u00e1cter. As\u00ed lo manifiesta repetidamente el P. Armengol, que intent\u00f3 ir a Cuba a poner las cosas en orden, seg\u00fan all\u00ed se lo ped\u00edan, pero las circunstancias cr\u00edticas en que estaba la Pen\u00ednsula con la venida del R. P. Etienne, no le permitieron, ni enviar al P. Angel, su Asistente.<\/p>\n<p>Mas entonces acaeci\u00f3 algo inconcebible, como dec\u00eda despu\u00e9s el c\u00e9lebre P. Vilad\u00e1s, y fue que el P. Bosch, contra cuya direcci\u00f3n protestaban todos en Cuba, de acuerdo con el P. General, a quien el P. Masnou previno en vano de lo peligroso del caso, convirti\u00f3 la Isla en provincia francesa, obligando a las Hermanas a fines de 1857, a adoptar el traje franc\u00e9s y comenzaron a llegar costeadas por Espa\u00f1a Hermanas francesas para dirigir las casas, siendo una de ellas nombrada Visitadora.<\/p>\n<p>Esto irrit\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s los \u00e1nimos, y fuera de media docena de contentas, el disgusto fue general y era de temer alg\u00fan esc\u00e1ndalo, al enterarse las autoridades de la Isla. Desde fines de 1856, en que fue la \u00faltima expedici\u00f3n de veintid\u00f3s Hermanas, ya no volvieron a ir hasta \u00faltimos de 1863. Durante esa \u00e9poca fundaron las Hermanas francesas, como su casa principal, el Colegio llamado de Santa Isabel, de que se hizo ya menci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquella haza\u00f1a, que verdaderamente lo fue, del P. Boch, no acall\u00f3 las quejas contra \u00e9l, antes de tal modo fueron creciendo, que el mismo Sr. Obispo hubo de tomar cartas en el asunto y pidi\u00f3 con fuerza el relevo de dicho se\u00f1or. Entre tanto el Venerable P. Claret ped\u00eda en un largo y sentido memorial a Su Majestad la Reina, Hijas de la Caridad para su Di\u00f3cesis. Fue favorablemente despachada por R.O. de 1\u00ba de julio de 1857, concedi\u00e9ndole seis Hermanas para Santiago de Cuba, pero los sucesos referidos inutilizaron esta concesi\u00f3n.<\/p>\n<p>En abril de 1862, el Obispo de la Habana Fleix y Sol\u00e1ns escrib\u00eda al P. Sanz que oyera el parecer del P. Vilad\u00e1s, quien de M\u00e9jico ven\u00eda a Espa\u00f1a y con quien hab\u00eda tratado detenidamente la situaci\u00f3n de nuestras Hermanas en Cuba. El P. Sanz no sab\u00eda qu\u00e9 contestarle, ya que no era de su agrado la \u00fanica soluci\u00f3n posible en sentido espa\u00f1ol, pero escribi\u00f3 al R. P. Etienne, dici\u00e9ndole: \u00abLas necesidades de la Habana son urgent\u00edsimas; y si no se remedian, peligra que las Hermanas espa\u00f1olas, que all\u00ed han quedado, se disgusten hasta el punto de abandonar su vocaci\u00f3n y volverse a Espa\u00f1a; creo que no puede dejarse esto sin remedio\u00bb.<\/p>\n<p>Entre tanto el Capit\u00e1n General de Cuba pidi\u00f3 doce Hermanas de aumento para el cuidado de las locas, y al P. Bosch se le present\u00f3 una delicada disyuntiva, entre traerlas de Francia o de Espa\u00f1a. Se convenci\u00f3 al fin el P. Sanz, de que el \u00fanico remedio de los males de la Isla, era \u00abque las dos familias de San Vicente en la Habana, volvieran a formar parte, como antes, de la provincia espa\u00f1ola; sin esto, no es ni posible siquiera el enviar de aqu\u00ed, \u2011dec\u00eda\u2011 ni Padres ni Hermanas, por la oposici\u00f3n grande del Gobierno, as\u00ed civil como eclesi\u00e1stico\u00bb. Este era tambi\u00e9n el clamor de la provincia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>La instancia del Sr. Obispo, que deseaba fundar casa de Misioneros en la Habana, vino a dar esperanza de arreglo en asunto tan comprometido, y la designaci\u00f3n de aquel hombre providencial, P. Vilad\u00e1s, para dar principio a dicha fundaci\u00f3n, fue el medio de que Dios se vali\u00f3 para salvar nuestros intereses en Cuba. El P. Bosch fue relevado a fines de 1862.<\/p>\n<p>El P. Etienne se resist\u00eda a retroceder en el paso peligroso dado en la Habana, separ\u00e1ndola de Espa\u00f1a, pero, al fin, la intervenci\u00f3n del Sr. Nuncio de Madrid puso fin al conflicto.<em> \u00abEl arreglo \u2011<\/em>escribe el P. Salmer\u00f3n\u2011 se reduce a que el P. General, conceda el que la Habana se considere como parte de la provincia de Espa\u00f1a, es decir, como antes estaba, reserv\u00e1ndose para tiempo favorable el llevar a cabo su proyecto de que forme con otras nuevas fundaciones provincia separada\u00bb.<\/p>\n<p>Urg\u00eda tanto dar al Sr. Nuncio respuesta en tal sentido, que se pidi\u00f3 un concedido urgente y por tel\u00e9grafo. Comunicado \u00e9ste a las Hermanas de Espa\u00f1a y de la Habana, produjo entre ellas el gozo consiguiente. Pero durante todo el a\u00f1o 1863, continu\u00f3 la intranquilidad, pues, aunque las Hermanas de Cuba pertenec\u00edan otra vez a Espa\u00f1a, las novedades introducidas all\u00ed en el H\u00e1bito, no hab\u00edan desaparecido y esto iba a producir a\u00fan nuevos esc\u00e1ndalos y disgustos.<\/p>\n<p>En la visita abierta por el Sr. Nuncio de Espa\u00f1a a ambas Congregaciones de San Vicente, en este punto se insist\u00eda principalmente y al Sr. Obispo de la Habana se lleg\u00f3 a denunciar un<\/p>\n<p>dep\u00f3sito de once mil duros de la Casa Central de las Hermanas que se dec\u00eda iban a ser enviados al extranjero.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, en 22 de octubre de aquel mismo a\u00f1o sali\u00f3 una R.O. urgiendo el env\u00edo de veinte Hijas de la Caridad a Cuba, a fin de llenar las bajas que el clima hab\u00eda produci\u00addo en<\/p>\n<p>aquellos establecimientos. Tambi\u00e9n las ped\u00edan de Santiago de Cuba. A los pocos d\u00edas, otra R.O. dec\u00eda lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abMinisterio de Ultramar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Sr. Ministro de Ultramar, dice con esta fecha al Gobernador Superior Civil de la Isla de Cuba lo siguiente: El Gobierno de S.M. tiene noticia de que las Hermanas de la Caridad que se han enviado a esa Isla, desde la Pen\u00ednsula, obedecen las \u00f3rdenes de un Superior franc\u00e9s que, las destina a M\u00e9jico para que presten all\u00ed los servicios propios de su Instituto. En, su consecuencia y siendo a todas luces este sistema inconveniente y contrario a los fines que tuvieron presentes al enviar a Cuba las Hermanas de la Caridad, la Reina, que Dios guarde, se ha servido disponer, que V.E. informe con toda urgencia acerca del particular lo que se le ofrezca y parezca, adoptando desde luego las disposicio\u00adnes convenientes para que las expresadas religiosas est\u00e9n a las \u00f3rdenes inmediatas de los superiores espa\u00f1oles en cuanto se refiere a su destino y colocaci\u00f3n, y no salgan de esa Isla, sino para las de Puerto Rico y Santo Domingo.\u2011<\/em><\/p>\n<p><em>De R.O. comunicada por el referido Sr. Ministro lo traslado a Vuestra Paternidad para su conocimiento y efectos correspondientes. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios guarde a V. P. muchos a\u00f1os. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Madrid, 27 de octubre de 1863.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Subsecretario, Gabriel Enrique. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rvdo. P. Prefecto de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el Sr. Obispo de la Habana escribi\u00f3 tambi\u00e9n con disgusto al Director de Espa\u00f1a\u00a0 dici\u00e9ndole:<em> \u00abque las Hermanas de Espa\u00f1a residentes all\u00ed estaban inquietas y entre agitaciones, a causa de unas voces que se hab\u00edan esparcido, de que ya no eran Hijas de la Caridad, ni de San Vicente, sino personas que no pertenec\u00edan a la Compa\u00f1\u00eda. Este rumor ha hecho en sus \u00e1nimos una impresi\u00f3n muy desagradable, y se da no poco que hablar a la Ciudad. La procedencia de estas voces, dice el Sr. Nuncio, seg\u00fan p\u00fablicamente se aseguraba, era del establecimiento en que est\u00e1n las Hermanas de Francia. Considerada la gravedad de la noticia, el Sr. Nuncio desea vivamente y suplica al Muy R.P. General se sirva averiguar, si realmente es tal dicha procedencia, en cuyo caso pondr\u00e1 remedio a este mal\u00bb. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entre tanto el Capit\u00e1n General de Cuba, D. Domingo Dulce insist\u00eda con fecha 18 de diciembre, en que se le enviaran 30 Hermanas para la Habana y 12 para Santiago de Cuba, \u00abno creyendo necesario \u2011dice\u2011 demostrar a V.E. los ventajosos servicios de estas religiosas, comparado con el que prestan los hombres, puesto que las citadas Hermanas son las compa\u00f1eras inseparables del soldado en sus aflicciones y dolencias\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A \u00faltimos de 1863 lleg\u00f3, por fin, a la Habana la nueva expedici\u00f3n de Hermanas espa\u00f1olas, quienes a pesar de las pr\u00e9dicas que les hab\u00eda hecho el pobre P. Sanz, cuando, a penas llegaron y vieron que las quer\u00edan violentamente despojar de su santo h\u00e1bito, se arm\u00f3 tal esc\u00e1ndalo, que toda la ciudad se enter\u00f3; y el Sr. Obispo de la Habana, seg\u00fan el mismo se lo escrib\u00eda al P. Sanz, hab\u00eda informado de todo al Sr. Nuncio y al Gobierno de Madrid, y ten\u00eda redactado ya el decreto contra la corneta, causa de tantos trastornos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Madre General mand\u00f3 prudentemente, en enero de 1864, que las Hermanas francesas de Cuba salieran de la Isla y pasasen a M\u00e9jico y Guatemala, orden que no se puso en ejecuci\u00f3n hasta el mes de mayo. Poco despu\u00e9s, la paz qued\u00f3 restablecida, gracias a un Decreto del Sr. Obispo por el que mandaba: \u00abque las Hermanas espa\u00f1olas no reconociesen otros superiores (inmediatos) que a los de Espa\u00f1a; que no se enviase ya m\u00e1s dinero a Francia y, por \u00faltimo, que no se admitiese ninguna Hermana en las comunidades de la Habana, que fuese con traje franc\u00e9s\u00bb. Fueran o no legales semejantes providencias, el caso es que la paz volvi\u00f3 a reinar en aquellas comunidades, y que todas en general alegres y contentas las recibieron.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poco despu\u00e9s, vino a Espa\u00f1a el Sr. Obispo de la Habana, nombrado ya Arzobispo de Tarragona inform\u00f3 al Sr. Nuncio y al Gobierno de aquel desdichado asunto, y a\u00fan dice el P. Sanz que, en su viaje a Roma, dio el Prelado cuenta de \u00abtoda la tr\u00e1gica historia de lo ocurrido en la Habana\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vino tambi\u00e9n, por entonces, a la Pen\u00ednsula el P. Vilad\u00e1s, con el fin de llevar a Cuba otro gran refuerzo de Hermanas, pues la guerra de Santo Domingo hab\u00eda hecho acumular mucha tropa y era necesario abrir nuevos hospitales militares. El 15 de octubre, se embarcaba efectivamente con cincuenta Hijas de la Caridad, pero el P. Sanz hab\u00eda conseguido quitar al P. Vilad\u00e1s de la Direcci\u00f3n de las Hermanas de Cuba, haci\u00e9ndole pagar ajenos errores, y amargando el alma de aquel insigne misionero superior de la Merced, a quien Dios ten\u00eda reservados all\u00ed tan se\u00f1alados destinos y la m\u00e1s prudente direcci\u00f3n de las Hijas de la Caridad en aquella Isla.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.- Mazorra. Habana. Manicomio. Se estableci\u00f3 la comunidad de Hermanas en 1864, y all\u00ed permaneci\u00f3 hasta la independencia de Cuba. Su primera Superiora fue Sor Alberta Costa. Vino despu\u00e9s Sor Martina Ibarrien, que falleci\u00f3 en 1877. La sigui\u00f3 Sor Joaquina Fern\u00e1ndez y por \u00faltimo en 14 de agosto de 1885 Sor M\u00f3nica Gil.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No poseemos datos concretos de la actuaci\u00f3n de las Hermanas en aquella casa. En el a\u00f1o 1879 hubo de haber un terrible contagio entre aquellos infelices, pues en cada uno de los meses julio, agosto, septiembre la muerte se llev\u00f3 una Hermana, y las tres eran j\u00f3venes de once, de veinte y de siete a\u00f1os de vocaci\u00f3n: Sor Marcelina Medina, Sor Joaquina Elio y Sor Mar\u00eda Milagros Moreno.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante la guerra particularmente, o\u00edmos, contar escenas de espanto, a causa de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de aquel Manicomio. Dios s\u00f3lo sabe los her\u00f3icos sacrificios de aquellas Hermanas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.- Santiago de Cuba. Beneficencia. Esta fundaci\u00f3n estaba concedida desde mucho antes, pues la Reina Isabel, accediendo a las repetidas s\u00faplicas del Santo Arzobispo P. Claret, mand\u00f3 expedir una R.O. fechada en 1\u00ba de julio de 1857, concedi\u00e9ndole seis Hijas de la Caridad, como principio, para aquellos establecimientos ben\u00e9ficos; pero las circunstancias arriba indicadas inutilizaron la concesi\u00f3n, hasta que en 1863, a petici\u00f3n del Capit\u00e1n General fue una gran expedici\u00f3n de Hermanas, entre las cuales, doce eran destinadas a Santiago de Cuba y con ellas se abrieron dos establecimientos: el Hospital Militar y la Beneficencia. Dejando para otro sitio el tratar de los Hospitales Militares, digamos s\u00f3lo de la Beneficencia.<\/em><\/p>\n<p><em>El primer local, donde se establecieron las Hermanas, era tan poco higi\u00e9nico que los ni\u00f1os enfermaban y mor\u00edan de fiebres, por lo que hubieron de trasladarse a la antigua aduana. Terminada la guerra de Santo Domingo, el gobierno militar desaloj\u00f3 la casa de Beneficencia convertida en hospital de sangre y all\u00ed se trasladaron con sus pobres las Hermanas. Tambi\u00e9n en las guerras posteriores anduvieron de una en otra casa y princi\u00adpalmente en la del Instituto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante los quince a\u00f1os continuos que aqu\u00ed residieron las Hermanas, transformaron el local, gracias a la actividad prodigiosa y recto gobierno de la Superiora Sor Manuela Telechea. En este tiempo fue cuando se encargaron del cuidado y de la limpieza de la Capilla del Belencito y de las casitas adjuntas, que el Arzobispo cedi\u00f3 para escuelas de ni\u00f1as externas. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s, Sor Manuela que ve\u00eda su casa llena por las hu\u00e9rfanas, hizo en estas casas de Belencito un dormitorio para los ni\u00f1os y, como ambos edificios se hallaban separados por la calle P. Rico, echaron un puente de comunicaci\u00f3n por encima de la calle para el mejor servicio y cuidado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las escuelas de ni\u00f1as externas tomaron tal incremento bajo la direcci\u00f3n de algunas Hermanas de la casa de Beneficencia que, en 1902, cuando el Gobernador Militar americano de esta plaza dio \u00f3rdenes para que se devolviese la casa de Beneficencia a los ni\u00f1os exp\u00f3sitos y hu\u00e9rfanos, algunas Hermanas tuvieron que hacerse cargo del nuevo establecimiento, el Colegio de Bel\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con los ahorros de los trabajos de la misma casa se ha ido mejorando poco a poco, hasta llegar al estado y hermosura actuales. Terminada la Guerra de la Independencia, el Gobernador ocup\u00f3 el edificio del Alto del Calvario con el Asilo de Hu\u00e9rfanos de la Patria, retirando el auxilio oficial a la Casa Beneficencia por considerarla como Institu\u00adci\u00f3n particular. Pero, al cerrarse dicho Asilo dos a\u00f1os despu\u00e9s, volvi\u00f3 la Beneficencia al edificio de su propiedad, amplio y apropiado a sus fines.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En septiembre de 1922 se inaugur\u00f3 una f\u00e1brica de cajas de cart\u00f3n, que tiene por fin proporcionar trabajo apropiado a las muchachas mayores, ayudarse en algo a la casa y estimular en las j\u00f3venes el ahorro. Las ganancias obtenidas por el taller han permitido casi duplicar el n\u00famero de hu\u00e9rfanas acogidas, y mejorar la alimentaci\u00f3n y el vestido considerablemente; varias reparaciones costosas se han llevado a cabo, entre otras un hermoso comedor, que nada tiene que envidiar a los pensionados m\u00e1s aristocr\u00e1ticos; y, con frecuencia, excursiones al campo, lo que contribuye no poco a su mejoramiento f\u00edsico y moral.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aparte de estos bienes un poco materiales, se han logrado otros de car\u00e1cter educati\u00advo, como el acostumbrar a las alumnas a un trabajo met\u00f3dico, hacerlas responsables de su laboriosidad, habituarlas al ahorro, ya que a cada una se le retribuye seg\u00fan su trabajo, permiti\u00e9ndoles gastar con econom\u00eda y reserv\u00e1ndoles el resto para cuando dejen la casa. Algunas llegan a tener hasta doscientos pesos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s se las acostumbra a pasar por todas las fases del trabajo, de modo que lo mismo aprenden a dirigir las m\u00e1quinas del tejido, que a te\u00f1ir, moldear, empaquetar, etc. En 1926 se fabricaron 4.079 docenas de medias que no son inferiores en calidad, color y delicadeza de tejido a las de las mejores f\u00e1bricas extranjeras.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s de las clases y educaci\u00f3n de las alumnas, las Hermanas se han dedicado a la catequesis de las ni\u00f1as del barrio, a las que ense\u00f1an la doctrina, preparan para la primera comuni\u00f3n y recepci\u00f3n de Sacramentos y adem\u00e1s se dedican a visitar a los moribundos para prepararles a los santos Sacramentos. Gracias tambi\u00e9n a ellas se casan muchos por la Iglesia y bautizan sus hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Superioras de la Comunidad han sido:<\/em><\/p>\n<p>Sor Dolores Berenguer, 1863<\/p>\n<p>Sor Josefa Su\u00e1rez<\/p>\n<p>Sor Paula Bernabeu<\/p>\n<p>Sor Francisca Furquet<\/p>\n<p>Sor Manuela Telechea<\/p>\n<p>Sor Josefa Belda, 1900<\/p>\n<p>Sor Asunci\u00f3n Aguiriano, 1927<\/p>\n<p>Sor Isabel Olivero, 1932.<\/p>\n<p>4.- <em>Establecimiento de la Viceprovincia y su Consejo<\/em>. En 1866, \u00faltimo de la direcci\u00f3n del P. Sanz, fue dictada una disposici\u00f3n muy importante, estableciendo las dos viceprovincias filiales de Cuba y Puerto Rico, con su Vicevisitadora y Consejo de Gobierno en cada una, como lo hab\u00eda hecho con Filipinas, en 1864.<\/p>\n<p>Por lo que respecta a Cuba, qued\u00f3 este Consejo establecido en la forma siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"259\">Representante del Director<\/td>\n<td width=\"260\">Jer\u00f3nimo Vilad\u00e1s.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"259\">Visitadora:<\/td>\n<td width=\"260\">Sor Margarita Batlles<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"259\">Consejeras:<\/td>\n<td width=\"260\">Sor Dolores Orbegozo<\/p>\n<p>Sor Francisca Urzcondo<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>5.-<em> Taller y Asilo de Santi Spiritus.<\/em> Do\u00f1a Isabel Mar\u00eda de Albear, viuda del brigadier D. Jos\u00e9 Acosta acudi\u00f3 a la Reina a fin de conseguir cinco Hermanas, para el asilo fundado por su hija pol\u00edtica, Do\u00f1a Natalia Iznaga de Acosta. Esta petici\u00f3n, fecha 7 de junio de 1866, fue favorablemente despachada por R.O. de 27 de setiembre de 1866. Fue designada superiora Sor Adelaida Cuadrado. Subsisti\u00f3 esta fundaci\u00f3n hasta 20 de noviem\u00adbre de 1879. Funcion\u00f3 este Asilo y taller de costura bajo la protecci\u00f3n de las se\u00f1oras de las conferencias, y en \u00e9l ten\u00edan albergue y trabajo j\u00f3venes hu\u00e9rfanas y pobres, quienes elaboraban piezas de vestir, que se vend\u00edan a precios reducidos entre los pobres esclavos de las azucareras o ingenios. Fue la segunda Superiora Sor Luisa Embil.<\/p>\n<p>6.-<em> Hospital Civil de Puerto Pr\u00edncipe.<\/em> Se estableci\u00f3 este hospital en 1867, pero permanecieron en \u00e9l poco tiempo las Hermanas, pues la guerra, que estall\u00f3 en 1868, las oblig\u00f3 a retirarse. Fueron superioras: Sor Tomasa Basterra y Sor Margarita Batlles, en 28 de febrero de 1868.<\/p>\n<p>7.-<em> Colegio &#8211; Asilo &#8211; Taller. S. Vicente de Pa\u00fal. La Habana.<\/em> Fue fundado en 28 de julio de 1872 por las se\u00f1oras de las Conferencias en favor de las familias obreras y ni\u00f1as hu\u00e9rfanas. Al cumplir cincuenta a\u00f1os pudo decirse de este Centro que es \u00abun milagro de protecci\u00f3n y generosidad, en la Habana y un prodigio de hero\u00edsmo en las Hermanas de la Caridad\u00bb. Cuenta con un edificio ampl\u00edsimo, con clase, dormitorios, comedores, talleres, imprenta y una f\u00e1brica de cajas o envases de cart\u00f3n. Alumnas internas, alrededor de doscientas cincuenta y casi otras tantas externas. \u00abEn los talleres encuentran trabajo bien remunerado y elementos de moralidad muchas j\u00f3venes obreras, que all\u00ed trabajan, all\u00ed se instruyen, all\u00ed se regeneran, y all\u00ed se preservan las que habiendo terminado en el Colegio\u2011Asilo, quieran continuar en los talleres. Est\u00e1 la f\u00e1brica dotada de una imprenta completa, un almac\u00e9n bien provisto y todos los aparatos y m\u00e1quinas de confecci\u00f3n, que pueden desearse.<\/p>\n<p>Las farmacias, las peleter\u00edas, las joyer\u00edas y otras casas de comercio hacen constantes pedidos de cajas y estuches de todas clases. La semilla oculta que se pudre y todo lo fecundiza, las columnas bas\u00e1lticas que todo lo sostienen, los \u00e1ngeles tutelares, que todo lo supervigilan, todo lo hermosean, todo lo prosperan, son nuestras querid\u00edsimas Hermanas de la Caridad, auxiliares poderosos de nuestra obra, que a expensas de su comodidad, de su salud y de su vida, desempe\u00f1an las sagradas funciones de la maternidad, que les tenemos encomendadas; administran y gobiernan educan y ense\u00f1an y promueven el mejoramiento material, intelectual y moral de nuestra casa y de nuestras huerfanitas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la religi\u00f3n y moral, que todo lo vivifica, se ense\u00f1a corte y costura, bordados y encajes, mecanograf\u00eda y taquigraf\u00eda, dibujo y pintura, ingl\u00e9s, piano y canto, historia y geograf\u00eda y geometr\u00eda, nociones de econom\u00eda y de ciencias f\u00edsicos, qu\u00edmicas y naturales\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Tres fueron las principales directoras del Asilo antes de Sor Petra Vega. Sor Ramona Llopis, que desde 1872 hasta 1888 sobrellev\u00f3 con entereza y acierto todas las dificultades de la fundaci\u00f3n; Sor Eulalia Aoiz, desde 1888 a 1894, y Sor Tomasa Bidigain hasta 1897, toc\u00e1ndole las escaseces y perturbaciones de los primeros a\u00f1os de la guerra separatista. Pero el alma del moderno y tumultuoso Asilo de S. Vicente ha sido Sor Petra Vega, nombrada Superiora en 1897.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de sus bodas de oro en 1931, la Revista \u00abMilagrosa\u00bb hac\u00eda una c\u00e1lida semblanza de Sor Vega \u00abCincuenta a\u00f1os de Hija de la Caridad\u00bb, pero cincuenta a\u00f1os soportados&#8230; Los a\u00f1os de Sor Petra en el Asilo de San Vicente de Pa\u00fal del Cerro no han transcurrido pl\u00e1cidos y mon\u00f3tonos, como los del rentista que consume sus intereses; por el contrario han tenido la agitaci\u00f3n de quien nada tiene que cobrar y s\u00ed mucho que pagar.<\/p>\n<p>\u00abReduzcamos a n\u00fameros la obra del Asilo de S. Vicente: doscientas cincuenta ni\u00f1as internas a quien alimentar, vestir y educar, tres cap\u00edtulos, cualquiera de los cuales de por s\u00ed requiere un capital; ciento cincuenta ni\u00f1as externas, a las que se da educaci\u00f3n, material escolar y muchas veces alimento; y un taller donde, por t\u00e9rmino medio, encuentran trabajo remunerador unas cincuenta obreritas. Un mundo de casi quinientas bocas, que llenar y cuerpos que vestir e inteligencias que educar e ilustrar\u00bb.<\/p>\n<p>Para darse cuenta de la importancia del taller transcribimos lo siguiente: \u00abVed el sal\u00f3n de las obreritas. No pregunt\u00e9is que confeccionan. Seguramente lo pod\u00e9is ver en vuestras propias casas. \u00bfNo hab\u00e9is visto esas cajas, en que llegan de la farmacia las medicinas, que os recet\u00f3 el m\u00e9dico, la bonita caja de polvos que el d\u00eda de vuestro santo os ofrecieron como delicado obsequio, el estuche elegant\u00edsimo en que os presentan una bonita prenda y os complaci\u00f3 la delicada presentaci\u00f3n?. Pues casi seguro que salieron de esos talleres, de las manos de esas obreritas, que bajo la supervisi\u00f3n de las Hermanas, trabajan en la colmena de Sor Petra. Hay d\u00edas que se confeccionan cinco mil cajas y d\u00edas en que llegan a m\u00e1s miles las que piden los industriales, tanto de la Habana como del interior de la Rep\u00fablica\u00bb.<\/p>\n<p>Superioras de este importante centro han sido:<\/p>\n<p>Sor Tomasa Bidegain, 1872<\/p>\n<p>Sor Ramona Llopiz, 1878<\/p>\n<p>Sor Josefa Su\u00e1rez, 1885<\/p>\n<p>Sor Eulalia Aoiz, 1888<\/p>\n<p>Sor Tomasa Bidegain, 1894<\/p>\n<p>Sor Petra Vega, 1897.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><em> Colegio de la Inmaculada. Casa Central.<\/em> Hasta 1873 no tuvieron las Hijas de la Caridad, en la Habana, casa que pudieran llamar propia. La superiora principal viv\u00eda en la Beneficencia. En 13 de febrero de 1872 pas\u00f3 a San L\u00e1zaro; poco despu\u00e9s, al Colegio\u2011Asilo de S. Vicente, y, por fin, al Colegio de la Inmaculada.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Por iniciativa del gran P. Vilad\u00e1s se compr\u00f3, en 1872, una casita en los solares, donde hoy se levanta este Colegio, y poco a poco, se fueron comprando los solares contiguos, hasta<\/p>\n<p>llegar al grado de amplitud y perfecci\u00f3n en que hoy le vemos.<\/p>\n<p>Abrier\u00f3nse las clases a 8 de setiembre de 1873, en que qued\u00f3 all\u00ed iniciado el Novicia\u00addo o Casa Central de la Viceprovincia, celebrando el P. Vilad\u00e1s el santo sacrificio de la Misa, y dejando el Sant\u00edsimo reservado.<\/p>\n<p>Algunas Hermanas seminaristas, que provisionalmente estaban en el Hospital de San L\u00e1zaro, pasaron a la nueva casa. Desde entonces, ha sido la residencia de las Vicevisitadoras, que han sido las siguientes:<\/p>\n<p>Sor Margarita Batlles, 1866<\/p>\n<p>Sor Josefa Su\u00e1rez, 1871<\/p>\n<p>Sor Francisca Sanz, 1885<\/p>\n<p>Sor Teresa Jes\u00fas Mora, 1891<\/p>\n<p>Sor Eduvigis Laquida\u00edn, 1897<\/p>\n<p>Sor Clara Larrinaga, 1907<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda D\u00edaz, 1918<\/p>\n<p>Sor Manuela Saucedo, 1923<\/p>\n<p>Sor Encarnaci\u00f3n Garc\u00eda, 1931<\/p>\n<p>Excepto la primera, que fue anterior a la fundaci\u00f3n de este Colegio, todas han dejado recuerdos imperecederos en la Casa. A los pocos a\u00f1os de terminada esta obra, compr\u00f3 Sor Josefa lo que hoy es jard\u00edn y la parte que ocupan el refectorio, pieza de recreo y dormito\u00adrios de la comunidad hasta Animas, no siendo este terreno mas que manigua.<\/p>\n<p>Esta Vicevisitadora fue siempre un modelo de dulzura y paciencia, siendo notable en ella su igualdad de car\u00e1cter. Por motivo de su avanzada edad y enfermedades vac\u00f3 de su cargo, a reiteradas peticiones suyas, a principios de enero de 1885.<\/p>\n<p>En el mes y a\u00f1o indicados vino a reemplazarla Sor Francisca Sanz, acompa\u00f1ada de Sor Juana Aguirre y Sor Juana Urrutia, que formaron el Consejo de la provincia. Dotada Sor Francisca de dotes excepcionales para el cargo, se capt\u00f3 la simpat\u00eda y afecto de todas las Hermanas. Dio grande impulso a la ense\u00f1anza del Colegio, que entonces ten\u00eda ya pupilas, adem\u00e1s de las clases gratuitas fundadas por su antecesora y por Sor Mar\u00eda de la Luz Lens, alma llena de caridad para con los pobres. Mejor\u00f3 notablemente el edificio; agrand\u00f3 la Capilla; fabric\u00f3 para dormitorio de ejercitantes lo que ocupan las alas de las pensionistas; compr\u00f3 el terreno de la cocina; el patio segundo hasta Animas; puso una escuela de p\u00e1rvulos, organizando tambi\u00e9n la primera escuela de ni\u00f1as de color gratuita que hubo en la Habana.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza tom\u00f3 tal incremento bajo la direcci\u00f3n de Sor Francisca, que lleg\u00f3 a 500 el n\u00famero de ni\u00f1as que, entre p\u00e1rvulos, de color, blancas, gratuitas e internas acud\u00edan al Colegio.<\/p>\n<p>Mas no quedaba satisfecho el celo de Sor Francisca con cuidar de su Colegio y Casa Madre. Ya entonces la ciudad empezaba a extenderse por el Vedado; entonces no hab\u00eda en \u00e9l sino casas de madera, donde las familias pobres encontraban m\u00e1s econ\u00f3micas viviendas. Este y el barrio de Jes\u00fas\u2011Mar\u00eda, uno de los m\u00e1s antiguos de la ciudad, pero tambi\u00e9n uno de los m\u00e1s pobres, por haber aflu\u00eddo a \u00e9l la gente de color, despert\u00f3 la compasi\u00f3n de Sor Francisca, al igual que otra parte de la ciudad desconocida hoy, el barrio de Monserrate.<\/p>\n<p>Desde la Inmaculada enviaba sus Hijas a dichos barrios para que cuidasen de las escuelas, saliendo a las ocho de la ma\u00f1ana y volviendo a las cinco de la tarde, manifestan\u00addo con ello<\/p>\n<p>el gran inter\u00e9s con que miraba la educaci\u00f3n de las ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Como Sor Francisca Sanz hab\u00eda realizado una brillante obra pedag\u00f3gica, sus sucesoras Sor Teresa, Sor Eduvigis y Sor Clara la hab\u00edan de realizar caritativa.<\/p>\n<p>A Sor Teresa de Jes\u00fas se debe la terminaci\u00f3n de la cocina y de la despensa. El car\u00e1cter de Sor Eduvigis, dulce a la par que en\u00e9rgico, report\u00f3 grandes beneficios a la ense\u00f1anza del Colegio. A ella toc\u00f3 el m\u00e1s penoso tiempo, el de la guerra de la Indepen\u00addencia. La intranquilidad que produc\u00eda la perturbaci\u00f3n del orden y la penuria porque pasaba el pa\u00eds hicieron que el n\u00famero de alumnas disminuyera notablemente.<\/p>\n<p>Apenas declarada la guerra entre Espa\u00f1a y los Estados Unidos, el Colegio qued\u00f3 completamente desocupado, pues su posici\u00f3n frente al mar, le pon\u00eda en el lugar m\u00e1s peligroso en caso de un ataque a la Habana por parte de la escuadra yankee, y por estar al costado y s\u00f3lo por unos metros separado de la bater\u00eda de la Reina.<\/p>\n<p>El P. Ram\u00f3n G\u00fcell, Visitador en aquel entonces, determin\u00f3, de conformidad con Sor Eduvigis, poner en salvo a las Hermanas, a la primera noticia de que la escuadra america\u00adna estaba a la vista. Al d\u00eda siguiente sumi\u00f3se el Sant\u00edsimo, despu\u00e9s de una noche de angustias y zozobras.<\/p>\n<p>Reparti\u00e9ronse las Hermanas por diversas casas de la ciudad, excepto Sor Eduvigis y otras tres que quedaron para ir trasladando el mobiliario hacia la parte que da por \u00c1nimas.<\/p>\n<p>Sor Eduvigis mostr\u00f3 en estas circunstancias mucha entereza de esp\u00edritu, a pesar de lo cual, el Colegio hubo de clausurarse desde el 22 de abril hasta el cinco de setiembre de 1898.<\/p>\n<p>No en vano hab\u00eda pasado el pa\u00eds por las vicisitudes de la guerra. Las Hermanas ten\u00edan que luchar contra la penuria y lo que era todav\u00eda peor, contra el ambiente poco favorable, que, en los a\u00f1os primeros de la independencia, se manten\u00eda en Cuba para con los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Tanto se hicieron sentir estas causas que el Colegio comenz\u00f3 con cinco ni\u00f1as y, en todo el a\u00f1o, no lograron que \u00e9stas llegaran a doce.<\/p>\n<p>Mas esta prueba hab\u00eda de ser pasajera, y si las Hermanas de la Caridad la sobrelleva\u00adban, ellas ver\u00edan multiplicarse por cientos aquellas cinco ni\u00f1as, con las cuales hab\u00edan abierto el Colegio. Aquellas Hermanas as\u00ed lo hicieron y vieron el porvenir de Cuba, quiz\u00e1 con m\u00e1s lucidez que nuestros pol\u00edticos; vieron que despu\u00e9s de aquella dominaci\u00f3n militar y aduanera de los americanos, pod\u00eda conservarse en Cuba una Espa\u00f1a espiritual m\u00e1s grande, de la cual podr\u00edan sentirse orgullosos los espa\u00f1oles; y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>A los pocos a\u00f1os, aquel Colegio aislado casi aparec\u00eda estrat\u00e9gicamente colocado entre la ciudad vieja, que avanzaba y la nueva que surg\u00eda por la parte del Vedado.<\/p>\n<p>El establecimiento de los tranv\u00edas, de los cuales el Colegio era como paso obligado, favoreci\u00f3le grandemente.<\/p>\n<p>Sor Eduvigis, al abrir el nuevo Colegio, hab\u00eda tenido gran cuidado de reglamentar bien la ense\u00f1anza, pues la supresi\u00f3n de los hospitales y de la Beneficencia, entregada a enfermeras laicas, le hab\u00eda permitido disponer de un personal relativamente grande. Sor Eduvigis ces\u00f3 de su cargo en 1907.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de Sor Clara, observaron que era preciso preparar el Colegio para las necesidades, que el n\u00famero y posici\u00f3n social de las alumnas iba a requerir\u00bb.<\/p>\n<p>Al efecto se distribuyeron las alumnas pensionistas en tres clases; internas, medio internas y externas; di\u00f3se mayor amplitud al estudio de los conocimientos de adorno, como solfeo, mandolina; y a los de utilidades, como mecanograf\u00eda, taquigraf\u00eda y comer\u00adcio.<\/p>\n<p>Manteniendo la tradici\u00f3n del Colegio, se inauguraron de nuevo las clases gratuitas para ni\u00f1as blancas y de color. Mas Sor Clara, que hab\u00eda sido la reina de la caridad durante el dominio colonial, hubo de meterse a pedagoga al iniciarse la Rep\u00fablica, ya que los tiempos impon\u00edan esa orientaci\u00f3n. Por eso, se esforz\u00f3 m\u00e1s bien en sembrar nuevas semillas en otros pueblos y ciudades que de rematar el cultivo del \u00e1rbol vigoroso del Colegio de la Inmaculada.<\/p>\n<p>Era labor reservada a Sor Mar\u00eda D\u00edaz y a Sor Mar\u00eda Salcedo. Alma de los tiempos de Sor Clara fue Sor Josefa Ortega, como lo fue Sor Concepci\u00f3n Crespo en los de Sor Mar\u00eda, y lo es con Sor Manuela, la actual Vicevisitadora.<\/p>\n<p>En lo tocante a ense\u00f1anza, el Colegio ha recibido ya las modernas orientaciones pedag\u00f3gicas. Adem\u00e1s de amplias e higi\u00e9nicas clases, de dormitorios de todos admirados, ba\u00f1os al \u00faltimo confort y sala de aseo magn\u00edfica, el Colegio cuenta con una gran sala, gabinete de f\u00edsica y qu\u00edmica y art\u00edstica escuela de dibujo y Pintura.<\/p>\n<p>Como remate de educaci\u00f3n cristiana y femenina durante las bodas de oro, 1924, se inaugur\u00f3 el club de Tenis y los ejercicios f\u00edsicos, a cargo de la Profesora de la Escuela Normal; en octubre comenz\u00f3 a funcionar la Escuela Normal de Catequistas y pronto inauguraremos la Escuela del Hogar, para cuyo efecto, se han edificado la cocina, la despensa y el comedor; tres departamentos indispensables, si las alumnas han de aprender los conocimientos necesarios a una ama de casa.<\/p>\n<p>As\u00ed preparan las Hijas de la Caridad su Colegio para re\u00f1ir recias batallas en pro del verdadero feminismo. Los tiempos as\u00ed lo exigen y el nombre de Dios a quien servimos; la instituci\u00f3n a que se pertenece y las obligaciones para con el cr\u00e9dito de Espa\u00f1a y Cuba lo demandan. El Colegio, adem\u00e1s de la ciencia cultiva la piedad; pero esa labor bien merece cap\u00edtulo aparte\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><em> Establecimiento del Noviciado en La Habana.<\/em> En el Consejo celebrado en 13 de diciembre de 1871, al que asistieron las Hermanas Sor Josefa Su\u00e1rez, Sor Margarita Batlles y Sor Dolores Orbegozo, presididas por el P. Vilad\u00e1s, se trat\u00f3 de las condiciones de admisi\u00f3n y de que la prueba la har\u00edan las postulantas en el Hospital Militar. La formaci\u00f3n de las Seminaristas estar\u00eda a cargo de la Vicevisitadora Sor Josefa Su\u00e1rez.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El d\u00eda de San Vicente de 1872 vistieron el santo h\u00e1bito cuatro Seminaristas que fueron enviadas a la fundaci\u00f3n del Colegio de San Vicente&#8230; En uno de los Consejos celebrados en ese a\u00f1o se trat\u00f3 de que la Vicevisitadora y Seminaristas pasaran al Hospital de S. L\u00e1zaro, donde hab\u00edan cedido algunas habitaciones, en tanto se consegu\u00eda una casa para la Comunidad, la cual se empez\u00f3 a fabricar muy pronto, en la Calzada de S. L\u00e1zaro, donde est\u00e1 actualmente la Casa Central y a donde se trasladaron en 1874.<\/p>\n<p>De este primer per\u00edodo del Seminario quedan todav\u00eda las venerables Hermanas Sor Paulina Sourd, Sor Ana Fern\u00e1ndez y Sor Mercedes Caravec, todas naturales de Cuba, que ya han cumplido cincuenta y dos a\u00f1os de vocaci\u00f3n. Les siguen en antig\u00fcedad Sor Josefa Ortega, Sor Josefa Guarnero, Sor Asunci\u00f3n Carrasquede, Sor Mercedes Duarte y Sor Socorro Garc\u00eda, pertenecientes a una colonia mejicana que lleg\u00f3 a Cuba en diciembre de 1883.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n de 28 de octubre de 1895 se trata por \u00faltima vez de la admisi\u00f3n de postulantes, pero no especifica si era para el Seminario de la Habana o para el de Madrid.<\/p>\n<p>Las Directoras del antiguo Seminario fueron: Sor Mar\u00eda de la Luz, Sor Juana Aguirre, Sor Antonia Torrontegui, Sor Juana Garaicochea, Sor Juana Urrutia y Sor Mar\u00eda Luisa Sousa. La \u00faltima novicia de esta primera \u00e9poca del Seminario fue Sor Carmen Igaravidez.<\/p>\n<p>La Casa central, cuyas obras dirigi\u00f3 el Sr. Sard\u00e1, qued\u00f3 dispuesta a principios de 1874, abri\u00e9ndose las clases en setiembre de aquel a\u00f1o con algunas ni\u00f1as internas. A Sor Mar\u00eda D\u00edaz se deben las \u00faltimas obras de ampliaci\u00f3n del Colegio y la iniciaci\u00f3n del nuevo Seminario interno, que cuenta ya en su registro 112 vocaciones, desde el 19 de marzo de 1919, en que fue inaugurado.<\/p>\n<p>A todas estas obras va unido otro nombre que las Hermanas de Cuba jam\u00e1s olvidar\u00e1n: el de Sor Juana Sagastume, cuya dulzura de car\u00e1cter y abnegaci\u00f3n de s\u00ed, eran el comple\u00admento de la firmeza de Sor Josefa Ortega.<\/p>\n<p>En septiembre de 1923 fue nombrada Vicevisitadora Sor Manuela Saucedo, que llev\u00f3 a cabo grandes mejoras en el Establecimiento, entre ellas el magn\u00edfico sal\u00f3n de labores, donde caben perfectamente m\u00e1s de trescientas ni\u00f1as.<\/p>\n<p>El 1925 se adquiri\u00f3 un solar con objeto de edificar la iglesia; cuya primera piedra se puso en 1930 y que pudo inaugurarse el 19 de diciembre del mismo a\u00f1o. Pocos d\u00edas despu\u00e9s fue nombrada Vicevisitadora Sor Encarnaci\u00f3n Garc\u00eda.<\/p>\n<p>De la importancia de este Colegio de la Inmaculada y de sus no interrumpidos progresos es el mejor exponente el siguiente cuadro de alumnas que se matricularon en el curso 1932 a 1933.<\/p>\n<p>Alumnas pensionistas internas &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. 20<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 externas 1a Ense\u00f1anza &#8230;.\u00a0\u00a0\u00a0 382<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2\u00aa\u00a0\u00a0 \u00bb\u00a0 \u00bb\u00a0\u00a0 &#8230;&#8230;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 52<\/p>\n<p>gratuitas &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 160<\/p>\n<p>Obreras, clase de corte y tejido &#8230; 120<\/p>\n<p>ense\u00f1anza general&#8230;&#8230;&#8230;.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 112<\/p>\n<p>Tiene el Colegio establecidas algunas obras sociales, como Hijas de Mar\u00eda, ropero de San Vicente, Visita domiciliaria, la Santa Infancia en favor de las Misiones de Infieles, la visita a los pobres y una Escuela de Catequistas titulares.<\/p>\n<p>10.-<em> Beneficencia de Matanzas.<\/em> Se fund\u00f3 en 1873. Salieron las Hermanas al adveni\u00admiento del nuevo r\u00e9gimen Pol\u00edtico. Fueron Superioras:<\/p>\n<p>Sor Angela Lasierra<\/p>\n<p>Sor Ramona Solanellas<\/p>\n<p>Sor Francisca Miguel, 24 octubre 1883<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda de la Luz Aguas, 19 enero 1885<\/p>\n<p>Sor Rosario San Vicente<\/p>\n<p>11.-<em> Hospital Civil de Santiago.<\/em> En 1865 fue instalado el hospital en la casa de Beneficencia por orden del General Villar, y pas\u00f3 al cuidado de las Hermanas en 1880. En \u00e9l estuvieron hasta 1904, en que fue entregado a enfermeras seglares.<\/p>\n<p>Fueron Superioras:<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda Rami, 1881<\/p>\n<p>Sor Francisca Furquent, 1883 y<\/p>\n<p>Sor Martina Fuente<\/p>\n<p>12.-<em> Hospital y Colegio de los Desamparados. Bejucal.<\/em> Fue la primera Superiora Sor P\u00eda Echevarr\u00eda, Hermana de car\u00e1cter animoso y emprendedor, quien viendo que no alcanzaban\u00a0 las rentas para el sostenimiento del Hospital de Santa Susana, fundado en 1886 por Do\u00f1a Susana Ben\u00edtez de Parejo para los pobres del pueblo de Bejucal, propuso al Sr. Alcalde le permitiera abrir una escuela, en un saloncito anejo al establecimiento, pero con puerta a la calle, donde apenas cab\u00edan 25 ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Pronto el local fue insuficiente y, en vista del buen resultado, la Superiora solicit\u00f3 del mismo Alcalde la cesi\u00f3n de un extenso solar para edificar las salas destinadas al Hospital y utilizar para el Colegio las ya fabricadas, por ser m\u00e1s independientes. As\u00ed se pudo obtener el hermoso sal\u00f3n amplio y ventilado de las Escuelas. Pronto pas\u00f3 de cien el n\u00famero de alumnas, reservando treinta becas para las ni\u00f1as pobres. Con esto se cubrieron los gastos del Hospital en todos sus pormenores.<\/p>\n<p>Al estallar la guerra de Independencia, hubo de interrumpirse la ense\u00f1anza, para convertir\u00a0 sus aulas en Hospital y alojar soldados heridos o enfermos. Pasada aquella crisis, volvi\u00f3 a abrirse el Colegio, siendo nombrada Superiora Sor Julia Rivero, con tal acierto que fue aprobado despu\u00e9s de minuciosa inspecci\u00f3n por el Director Nacional de las Escuelas. Compon\u00edan la comunidad entonces, adem\u00e1s de Sor Julia, Sor Faustina P\u00e9rez, Sor Dolores Torres y Sor Pilar Pardo.<\/p>\n<p>En 1908 se hizo cargo del Colegio Sor Faustina P\u00e9rez, cuya actividad, celo y abnegaci\u00f3n es bien conocida en Bejucal, hasta el punto de que, habiendo sido nombrada Superiora de otro establecimiento de la Habana, el pueblo entero se levant\u00f3, hasta conseguir de los Superio\u00adres, que se la devolviesen.<\/p>\n<p>En favor de las ni\u00f1as pobres se estableci\u00f3 un taller de primorosas labores de aguja, bajo la direcci\u00f3n de Sor Rita. Muchas Se\u00f1oras y muchas familias y muchas tiendas de la Capital saben de la existencia de ese taller y de la calidad de sus trabajos y encargan canastillas y juegos de cama y manteler\u00edas primorosas. El taller recibe toda clase de encargos. La labor religiosa en el vecindario es amplia y generosa, secundando, como auxiliares de la Parroquia, toda empresa espiritual en favor de las almas. Todos los s\u00e1bados y domingos tienen catequesis en la Iglesia parroquial, especialmente en las primeras Comuniones de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las Hermanas citadas han trabajado en esta fundaci\u00f3n Sor Eulalia, Sor Juana Urrutia, Sor Andrea Tellaeche, Sor P\u00eda Echevarr\u00eda y Sor In\u00e9s Cordero.<\/p>\n<p>Han sido Superioras:<\/p>\n<p>Sor Esperanza Garriga, 1897.<\/p>\n<p>Sor Faustina P\u00e9rez, 1907.<\/p>\n<p>Sor Asunci\u00f3n Masot, 1919.<\/p>\n<p>Sor Faustina P\u00e9rez, 1920.<\/p>\n<p>Sor Guadalupe Alcalde, 1926 y<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda Menchaca, 1928,<\/p>\n<p>13.-<em> Hospital de San Nicol\u00e1s. Matanzas.<\/em> Fue fundado en 1886. En \u00e9l permanecieron las Hermanas hasta 1900.<\/p>\n<p>14.-<em> Colegio de la Domiciliaria. Habana.<\/em> Fue fundado este Colegio\u2011Asilo en 1876 por la Asociaci\u00f3n de Beneficencia Domiciliaria de Se\u00f1oras y completamente reorganizado en 1884. Al principio se recogieron s\u00f3lo treinta\u00a0 ni\u00f1as pobres para mantenerlas y educarlas cristianamente. El edificio se encontraba en mal estado y tan reducido que apenas cab\u00edan aquellas ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Pensaron las Se\u00f1oras en agrandarlo, y notablemente mejorado, se inauguraron las obras en 1886. En ese mismo a\u00f1o fueron llamadas las Hermanas a regentarlo, pues ya desde 1867, la Sra. Condesa de O\u00b4Reylli hab\u00eda conseguido por Real Orden, cinco Hermanas de la Caridad.<\/p>\n<p>Seis fueron las que comenzaron esta fundaci\u00f3n bajo la direcci\u00f3n de Sor Antonia Torrontegui. Gracias a las Hijas de la Caridad, secundadas muy de cerca por las Se\u00f1oras de la Junta este centro de educaci\u00f3n ha llegado a ser uno de los m\u00e1s importantes de la Habana. El nombre de Sor Julia Pardo va unido a su mayor progreso y al desarrollo de las ense\u00f1anzas m\u00e1s \u00fatiles para la clase de educandas, como son el ingl\u00e9s, mecanograf\u00eda, taquigraf\u00eda, corte e instrucci\u00f3n c\u00edvica. Dedicada Sor Julia durante veinte a\u00f1os, sin un momento de reposo, a la formaci\u00f3n de las ni\u00f1as, son muchas las que en la actualidad son honra y prez del hogar cubano, del magisterio cubano, de la administraci\u00f3n cubana, del jard\u00edn de la Iglesia cubana y de la sociedad cubana<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Las clases para externas, instaladas en la planta baja del Colegio, se inauguraron en marzo de 1897, aument\u00e1ndose con esta ocasi\u00f3n dos m\u00e1s el n\u00famero de Hermanas.<\/p>\n<p>Aunque en un principio s\u00f3lo se pens\u00f3 en ni\u00f1as sin pensi\u00f3n, luego se fueron admitien\u00addo tambi\u00e9n pensionistas, as\u00ed internas como externas, lo cual ha contribuido a las extraordi\u00adnarias mejoras de ense\u00f1anza y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la guerra se vio de una manera clara la mano de la divina Providencia sobre esta casa. \u00abComo me dejaron sola, escribe la buena Sor Antonia Torrontegui, y sin recursos para traer de comer a m\u00e1s de ciento doce que \u00e9ramos en el Colegio, tuve que armarme de fe y esperanza en nuestro Se\u00f1or y en la protecci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, e ir a casa de un comerciante, a quien ped\u00ed al fiado v\u00edveres para dos meses, lo que alcanc\u00e9 pero el bloqueo dur\u00f3 m\u00e1s de cuatro; mi aflicci\u00f3n era muy grande al ver terminados los efectos y pensando en ello no dorm\u00eda ni descansaba.<\/p>\n<p>Nunca faltan almas generosas, y aunque el colegio contrajo entonces una deuda de unos tres mil duros, gracias a las diligencias de las Hermanas, las ni\u00f1as pudieron ser atendidas.<\/p>\n<p>En la actualidad la Domiciliaria tiene cerca de trescientas ni\u00f1as entre internas y externas. Se han educado en este Centro m\u00e1s de 7.500. La comunidad se compone de trece Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p>Superioras que ha tenido:<\/p>\n<p>Sor Antonia Torrontegui, 12 marzo 1886<\/p>\n<p>Sor Andueza, 1 agosto 1902<\/p>\n<p>Sor Paulina Sourd, 4 agosto 1903<\/p>\n<p>Sor Carmen Cuevas, 21 julio 1931<\/p>\n<p>Sor Josefa Ortega, 15 febrero 1933.<\/p>\n<p>15.-<em> Hospital Santa Isabel. Matanzas.<\/em> H\u00edzose esta fundaci\u00f3n en 1889. En ella estuvieron las Hermanas hasta 1900 en que fueron sustituidas por enfermeras seglares.<\/p>\n<p>Fueron Superioras: Sor Juana Garaicochea y<\/p>\n<p>Sor Ramona Idoate.<\/p>\n<p>16.-<em> Colegio de Jes\u00fas- Mar\u00eda. Habana.<\/em> En el barrio de Jes\u00fas Mar\u00eda, uno de los m\u00e1s pobres de la Habana, y no hay que decir de los m\u00e1s ignorantes y abandonados, se inaugur\u00f3 junto a la iglesia parroquial, por los a\u00f1os 1891 a 1892, una escuela en un caser\u00f3n cedido por un buen se\u00f1or, a quien Dios inspir\u00f3 la idea de don\u00e1rselo a las Hijas de la Caridad, a fin de que lo convirtiesen en ense\u00f1anza para las ni\u00f1as pobres del arrio. A trescientas llegaron \u00e9stas desde un principio, siendo solas tres las Hermanas encargadas de su educaci\u00f3n, con el \u00edmprobo trabajo de ir y venir todos los d\u00edas desde la Casa Central a las escuelas; pero contentas con el bien inmenso espiritual y temporal que pod\u00edan hacer entre aquellas ni\u00f1as abandonadas.<\/p>\n<p>Siendo la ense\u00f1anza completamente gratuita, el sostenimiento de las escuelas corr\u00eda a cargo de las Hermanas; mas pronto la divina Providencia vino en auxilio en la persona de la inolvidable bienhechora D\u00aa Concepci\u00f3n Bar\u00f3. En el curso de 1901 a 1902 se estableci\u00f3 ya la comunidad en el lugar de las escuelas, si bien con todas las privaciones e incomodi\u00addades de una fundaci\u00f3n pobre y humilde.<\/p>\n<p>Muerto el Se\u00f1or donante, y en propiedad ya del terreno, pensaron las Hermanas en levantar un pabell\u00f3n con la limosna de seis mil duros que les dej\u00f3 en testamento la se\u00f1ora de Bar\u00f3. Al contemplar en nuestros d\u00edas el espl\u00e9ndido Colegio levantado en aquel primitivo solar, que ha ido poco a poco ensanch\u00e1ndose por los solares vecinos con pabellones nuevos y hermosos no puede uno menos de admirar la mano de la Providencia y la constancia y sudores de las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p>Las dos terceras partes del caser\u00f3n, que la primera superiora Sor Dominica hab\u00eda dejado sin edificar, amenazaban ruina en 1907, y el Estado les obligaba a reedificarlo cuanto antes o cerrar la escuela.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed el apuro de Sor Mar\u00eda Campos al comenzar su cargo de superiora. Imposible cerrar aquella escuela de tantos sacrificios y que tan grandes bienes materiales y espirituales produc\u00eda entre los pobres. Empez\u00f3 Sor Mar\u00eda a desplegar aquel celo y actividad que la hicieron admirable; llam\u00f3 a las puertas de corazones buenos; acudi\u00f3 a las autoridades eclesi\u00e1sticas y fue tambi\u00e9n a entrevistarse con aquel alcalde modelo, que se llam\u00f3 D. Julio<\/p>\n<p>C\u00e1rdenas, quien se constituy\u00f3 desde entonces como en patrono del Colegio. Sor Mar\u00eda se atrevi\u00f3 a pedirle alguna subvenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ech\u00f3se a reir el alcalde, por caerle en gracia semejante propuesta y les dijo; pero, Hermanitas, \u00bfde d\u00f3nde van a sacar Vds tanto dinero como necesitan para la reparaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Total, que les favoreci\u00f3 con cuatro mil duros y adem\u00e1s con una subvenci\u00f3n mensual de cincuenta para dar almuerzo a algunas ni\u00f1as pobres. Con esto y otras limosnas de almas generosas se edificaron tres magn\u00edficos salones, en el piso bajo, y dos altos, que asegura\u00adron la vida del Colegio, completado en los \u00faltimos a\u00f1os gracias a los desvelos de Sor Francisca Cortegui.<\/p>\n<p>Actualmente asisten 125 alumnas gratuitas, 70 pensionistas internas, 25 internas gratuitas y 37 externas pensionistas. Se han educado en \u00e9l desde su fundaci\u00f3n unas 7 000 ni\u00f1as. Este Colegio de capacidad y condiciones insuperables puede dar cabida a cien alumnas internas y cuatrocientas externas.<\/p>\n<p>La proximidad de la Escuela Normal ha hecho que muchas familias, que env\u00edan a la Habana sus hijas para dedicarse al estudio, se fijen en este centro de Jes\u00fas Mar\u00eda, consider\u00e1ndole como la mejor residencia para normalistas. Ya se deja ver el gran bien espiritual que con ello reciben, pues el trabajo y ejemplos de las Hermanas en esa edad es su mejor preservativo. Pero la atenci\u00f3n especial sigue siendo para las ni\u00f1as pobres, entre las<\/p>\n<p>que Sor Julia Hurtado halla sus desvelos y sus complacencias. La matr\u00edcula de estas ni\u00f1as oscila entre 180 a 200. Esto es una bendici\u00f3n para aquel barrio tan necesitado corporal y espiritualmente. Hay adem\u00e1s escuela dominical de los Se\u00f1ores de las Conferencias para los ni\u00f1os m\u00e1s pobres y abandonados. Ellos mismos, ayudados de algunas j\u00f3venes cat\u00f3licas y mayorcitas del Colegio, tienen la catequesis con notorio provecho de los ni\u00f1os atra\u00eddos con fiestecitas y premios a su asistencia y aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ha tenido las superioras siguientes:<\/p>\n<p>Sor Luisa Sosa, 1892.<\/p>\n<p>Sor Dorotea Samblancat, 1894.<\/p>\n<p>Sor Dominica Eizmendi, 1904.<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda Campos. 1906<\/p>\n<p>Sor Francisca Cortegui<\/p>\n<p>Sor Faustina P\u00e9rez<\/p>\n<p>17.-<em> Protectorado de Ni\u00f1os. Habana.<\/em> Fue fundado el Protectorado en 2 de junio 1894 por la esposa del General Calleja, pero se deshizo al a\u00f1o siguiente. Fue su \u00fanica superiora Sor Eulalia Aoiz.<\/p>\n<p>18.-<em> Hospital de San Antonio. Habana.<\/em> Se hizo esta fundaci\u00f3n en 1895, pero se deshizo el mismo a\u00f1o. Fue su \u00fanica superiora Sor Martina de la Fuente.<\/p>\n<p>19.-<em> Hospitales Militares.<\/em> Adem\u00e1s del Hospital Militar permanente de San Ambrosio de<\/p>\n<p>la Habana, hubo otro tambi\u00e9n permanente en Santiago de Cuba desde 1864, hasta la independencia. Fueron superioras:<\/p>\n<p>Sor Tomasa Bernal,<\/p>\n<p>Sor Magdalena Ribelles,<\/p>\n<p>Sor Josefa Belda y<\/p>\n<p>Sor Bernarda Lacabe.<\/p>\n<p>Las necesidades de la guerra obligaron a abrir los hospitales Militares siguientes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table width=\"657\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"217\">Santispiritus<\/td>\n<td width=\"217\">1895<\/td>\n<td width=\"224\">Madera. Habana 1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Remedios<\/td>\n<td width=\"217\">1896<\/td>\n<td width=\"224\">Beneficencia. \u00ab1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Matanzas<\/td>\n<td width=\"217\">1896<\/td>\n<td width=\"224\">Regla&#8230;&#8230;..\u00a0 1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Cienfuegos<\/td>\n<td width=\"217\">1896<\/td>\n<td width=\"224\">Alfonso XIII\u00a0\u00a0 1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Santa Clara<\/td>\n<td width=\"217\">1896<\/td>\n<td width=\"224\">Bejucal\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Ciegos de \u00c1vila<\/td>\n<td width=\"217\">1896<\/td>\n<td width=\"224\">Guanabacoa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1897<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"217\">Santiago de las Vegas<\/td>\n<td width=\"217\">&nbsp;<\/td>\n<td width=\"224\">&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 [1] \u00c1lbum Conmemorativo en el Cincuentenario, 1893-1923.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 [2] Bodas del Colegio de la Inmaculada<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 [3] ANALES DE LA CONGREGACION DE LA MISION, T. 34.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario: 1.- Perturbaciones en Cuba a causa de las novedades de H\u00e1bito de las Hermanas. 2.- El Manicomio de Mazorra. 3.- Beneficencia de Santiago de Cuba. 4.- Estable-cimiento de Viceprovincia. 5.- Taller y Asilo de &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-cuba-2\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":400059,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[237],"tags":[],"class_list":["post-400070","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-las-hijas-de-la-caridad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Hijas de la Caridad: fundaci\u00f3n en Cuba (2) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-cuba-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hijas de la Caridad: fundaci\u00f3n en Cuba (2) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Sumario: 1.- Perturbaciones en Cuba a causa de las novedades de H\u00e1bito de las Hermanas. 2.- El Manicomio de Mazorra. 3.- Beneficencia de Santiago de Cuba. 4.- Estable-cimiento de Viceprovincia. 5.- Taller y Asilo de ... 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El P. Buenaventura Codina, direc\u00adtor de las Hijas de la Caridad, en car\u00adta fechada en Madrid el 17 de febrero de 1846, se dirige al P. General,\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/rostros_luisa_09-768x1024.jpg?fit=768%2C1024&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/rostros_luisa_09-768x1024.jpg?fit=768%2C1024&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/rostros_luisa_09-768x1024.jpg?fit=768%2C1024&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/rostros_luisa_09-768x1024.jpg?fit=768%2C1024&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":400072,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-cuba-3\/","url_meta":{"origin":400070,"position":4},"title":"Hijas de la Caridad: Fundaci\u00f3n en Cuba (3)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"21\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Sumario: 1. Fundaci\u00f3n de Asilos y Colegios en Cuba. 2.- Asilo Municipal. Matanzas. 3.-Asilo de Hu\u00e9rfanos de la Patria. Santiago de Cuba. 4.- Asilo de Guanabacoa. 5.- Asilo de Hijas de Mar\u00eda. Santiago de Cuba. 6.- Colegio de Bel\u00e9n. Santiago de Cuba. -7. Colegio de la Caridad. Guines. 8.- Colegio\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"logo-hhc","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/LOGO-HHC.gif?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":400068,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/hijas-la-caridad-fundacion-cuba-1\/","url_meta":{"origin":400070,"position":5},"title":"Hijas de la Caridad: Fundaci\u00f3n de Cuba (1)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"17\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Sumario: 1. Fundaci\u00f3n de las Hermanas en Cuba. 2.- Sus primeros trabajos. 3.-Hermanas fundadoras. 4.- Primeras v\u00edctimas. 5.- Desarrollo de sus obras. 6.- La Casa de Beneficencia. 7.- Elogio de las Hermanas. 8.- Colegio de Sales. 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