{"id":39097,"date":"2011-06-03T02:55:29","date_gmt":"2011-06-03T00:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/06\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/"},"modified":"2016-07-26T17:24:49","modified_gmt":"2016-07-26T15:24:49","slug":"vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","title":{"rendered":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_28831\" style=\"width: 208px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/01\/abelly.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-28831\" class=\"size-medium wp-image-28831\" title=\"Luis Abelly\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/01\/abelly-198x300.jpg?resize=198%2C300\" alt=\"Luis Abelly\" width=\"198\" height=\"300\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-28831\" class=\"wp-caption-text\">Luis Abelly<\/p><\/div>\n<p><strong>Colecci\u00f3n de consejos e instrucciones del Sr. Vicente acerca de la oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La Sagrada Escritura hablando del Profeta Samuel dice, que \u00abCrevit Samuel et Dominus erat cum eo; et non cecidit ex omnibs verbis eius in terram\u00bbno ca\u00eda a tierra ninguna de sus palabras. Y nosotros podemos decir lo mismo, en cierto sentido, de las palabras del Sr. Vicente, que como estaban animadas del Esp\u00edritu de Dios y sazonadas de su gracia, impresionaban a sus oyentes, y golpeando el o\u00eddo, tocaban el coraz\u00f3n. Por esa raz\u00f3n pensamos que el Lector cat\u00f3lico recibir\u00e1 consuelo y edificaci\u00f3n, si intercalamos aqu\u00ed algunos consejos e instrucciones, que hab\u00eda dado en diversas ocasiones a los suyos sobre el tema de la oraci\u00f3n, y que han sido cuidadosamente recogidos por algunos de ellos. Y aunque este buen Siervo de Dios haya pronunciado estas exhortaciones sobre la marcha, sin haberlas preparado de antemano, seg\u00fan las ocasiones que se le presentaban a su caridad, la sencillez con la que habla, como un padre que ense\u00f1a a sus hijos, les dar\u00e1 una gracia especial, y a\u00fan lograr\u00e1 que las almas bien dispuestas saquen de ellas un provecho muy grande. Hablando un d\u00eda a su Comunidad sobre esta materia<em>: \u00abSe conoce \u2014<\/em>dijo<em>\u2014 a los que hacen bien la oraci\u00f3n, no s\u00f3lo en la manera con que dan cuenta de ella, sino, sobre todo, en sus acciones y en su conducta: por ellas dan a conocer el fruto que de ella sacan. Se ha de decir lo mismo de los que la hacen mal; de forma que resulta f\u00e1cil ver c\u00f3mo aqu\u00e9llos progresan, mientras que estos retroceden. Pues bien, para sacar provecho de la oraci\u00f3n, hay que prepararse a ella. Cometen una gran falta los que no cuidan esta preparaci\u00f3n y s\u00f3lo van a hacer oraci\u00f3n por costumbre, y porque los dem\u00e1s la hacen. Antes de presentarte a la oraci\u00f3n, prepara tu alma, porque la oraci\u00f3n es una elevaci\u00f3n del alma a Dios para hacerle presentes nuestras necesidades y para implorar la ayuda de su misericordia y de su gracia. Por consiguiente, es razonable que, cuando haya que tratar con tan alta y tan sublime Majestad se piense un poco qu\u00e9 es lo que se va a hacer, ante qui\u00e9n nos vamos a presentar, qu\u00e9 es lo que queremos decirle, qu\u00e9 gracia es la que vamos a pedirle. Sin embargo, muchas veces sucede que la pereza y la negligencia nos impiden pensar en esto; o bien, por el contrario, es la precipitaci\u00f3n y la irreflexi\u00f3n lo que nos aparta de ello: esto hace que caigamos en esa falta de preparaci\u00f3n. As\u00ed pues, hemos de tener adem\u00e1s mucho cuidado con nuestra imaginaci\u00f3n vagabunda y movediza para detenerla, y con la ligereza de nuestro pobre esp\u00edritu para mantenerlo en la presencia de Dios, aunque sin esforzarnos demasiado en ello, dado que el exceso siempre es perjudicial\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa oraci\u00f3n tiene tres partes. Todos saben el orden y el m\u00e9todo. Hay que atenerse a \u00e9l. El tema de la oraci\u00f3n es de una cosa sensible o insensible; si es sensible, como un Misterio, tenemos que represent\u00e1rnoslo y poner atenci\u00f3n en todas sus partes y circunstancias; si la cosa es insensible, como por ejemplo una virtud, hay que considerar en qu\u00e9 consiste y cu\u00e1les son sus propiedades principales, as\u00ed como tambi\u00e9n cu\u00e1les son sus caracter\u00edsticas, sus efectos y, especialmente, cu\u00e1les son sus actos y los medios de ponerla en pr\u00e1ctica. Es bueno tambi\u00e9n buscar las razones que nos mueven a abrazar dicha virtud, y detenernos en los motivos que m\u00e1s nos impresionan. Se pueden sacar de la Sagrada Escritura o de los Santos Padres, y cuando nos vienen a la memoria algunos pasajes de sus escritos sobre el tema durante la oraci\u00f3n, conviene rumiarlos en el esp\u00edritu; pero no es necesario ponerse a buscarlos, ni tampoco detenerse en muchos de esos pasajes; pues, \u00bfde qu\u00e9 sirve detener el pensamiento en un mont\u00f3n de pasajes y razones, como no sea para ilustrar y sutilizar nuestro entendimiento? Pero eso es m\u00e1s bien dedicarse al estudio que a hacer oraci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abCuando alguno quiere obtener fuego, se busca un eslab\u00f3n; se le golpea, e inmediatamente, en cuanto el fuego ha prendido en la materia preparada, se enciende la vela. Har\u00eda el rid\u00edculo quien siguiera golpeando el eslab\u00f3n, despu\u00e9s de tener encendida la vela. De la misma forma, cuando un alma est\u00e1 ya bastante iluminada por las consideraciones, \u00bfqu\u00e9 necesidad hay de buscar otras, y de dar vueltas y m\u00e1s vueltas al esp\u00edritu para multiplicar las razones y los pensamientos? \u00bfNo ven ustedes que eso es perder el tiempo, y que lo que entonces se necesita es dedicarse a inflamar la voluntad, y a excitar los afectos por la hermosura de la virtud y por la fealdad del vicio contrario? Y eso no est\u00e1 mal hecho, porque la voluntad sigue la luz del entendimiento, y se inclina hacia lo que se le propone como bueno y deseable. Pero, no basta con eso: no es suficiente sentir buenos afecto. Hay que dar un paso m\u00e1s y llegar a las resoluciones de trabajar con todo inter\u00e9s en el futuro para adquirir dicha virtud, proponi\u00e9ndose poner en pr\u00e1ctica y realizar sus actos. Este es el punto m\u00e1s importante y el fruto que se debe sacar de la oraci\u00f3n. Por eso, no hay que pasar ligeramente por encima de las resoluciones, sino repetirlas y afincarlas dentro del coraz\u00f3n. Y tambi\u00e9n es bueno prever los obst\u00e1culos que se le pueden presentar a uno, y los medios que pueden ayudar a ponerlos por obra, y proponerse evitar unos y abrazar los otros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPues bien, para esto no es necesario, ni muchas veces conveniente, tener grandes sentimientos de aquella virtud que debemos abrazar, ni siquiera el deseo de tener esos sentimientos; porque el deseo de hacer que nos sean sensibles las virtudes, que son cualidades puramente espirituales, puede a veces perjudicar y hacer da\u00f1o al esp\u00edritu, y la excesiva aplicaci\u00f3n del entendimiento calienta el cerebro y da dolores de cabeza. Lo mismo pasa tambi\u00e9n con los actos de la voluntad repetidos demasiadas veces, o demasiado violentos, que agotan el coraz\u00f3n y lo debilitan. Hay que ser moderado en todo, pues el exceso nunca es digno de alabanza en ninguna cosa, pero especialmente en la oraci\u00f3n: hay que actuar con moderaci\u00f3n y suavidad, conservando siempre la paz del esp\u00edritu y del coraz\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n explicando la diferencia que hay entre los pensamientos que vienen de nosotros mismos, y los que nos son inspirados por Dios: <em>\u00abF\u00edjense en la diferencia \u2014<\/em>dijo<em>\u2014 que hay entre la luz del fuego y la del sol: durante la noche nos ilumina nuestro fuego, y con su fulgor vemos las cosas, pero muy imperfectamente, sin descubrir m\u00e1s que su superficie, porque esa luz no da m\u00e1s de s\u00ed. Pero el sol lo llena y vivifica todo con su luz: no s\u00f3lo descubre el exterior de las cosas, sino que con su virtud secreta penetra dentro de ellas, las hace obrar y que sean fructuosas y f\u00e9rtiles, seg\u00fan la calidad de su naturaleza. Pues bien, los pensamientos y consideraciones que vienen de nuestro entendimiento no son m\u00e1s que unos fuegos muy peque\u00f1os, que s\u00f3lo muestran un poco por fuera el exterior de los objetos, sin producir nada m\u00e1s; pero las luces de la gracia que el Sol de justicia derrama en nuestra alma, descubren y penetran hasta el fondo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro coraz\u00f3n, excit\u00e1ndolo y haci\u00e9ndole producir frutos maravillosos. Por tanto, hemos de pedir a Dios que sea El mismo quien nos ilumine y nos inspire lo que le agrada. Todas esas consideraciones altas y rebuscadas no son oraci\u00f3n; son m\u00e1s bien con frecuencia brotes de la soberbia. Ocurre con los que se detienen y complacen en ellas lo mismo que con el predicador que se pavoneara con sus hermosos discursos y pusiera toda su complacencia en ver a los oyentes satisfechos de lo que les dice; es evidente que no ser\u00eda el Esp\u00edritu Santo, sino el esp\u00edritu de soberbia el que iluminar\u00eda su entendimiento, el que lanzar\u00eda al exterior todos esos hermosos pensamientos, o, por mejor decir, el demonio quien le inspirar\u00eda y le har\u00eda hablar de ese modo. Lo mismo pasa en la oraci\u00f3n, cuando se buscan hermosas consideraciones, y se entretiene uno en pensamientos extraordinarios, sobre todo, para manifestarlos luego a los dem\u00e1s en la repetici\u00f3n de la oraci\u00f3n, con el fin de que los dem\u00e1s lo aprecien. Eso ser\u00eda una especie de blasfemia, ser\u00eda, en cierto modo, una idolatr\u00eda del propio esp\u00edritu, ya que, tratando con Dios en la oraci\u00f3n, se estar\u00eda meditando en lo que pueda halagar a la soberbia, y se utiliza ese tiempo sagrado para buscar la satisfacci\u00f3n y complacerse en esa vana estima de los propios pensamientos, haciendo un sacrificio al \u00eddolo de la vanidad\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Ah Hermanos m\u00edos! Guard\u00e9monos mucho de esas locuras; reconozcamos todos que estamos llenos de miserias; no busquemos m\u00e1s que lo que nos pueda humillar y llevarnos a la pr\u00e1ctica s\u00f3lida de las virtudes; anonad\u00e9monos siempre en la oraci\u00f3n, y en las repeticiones de la oraci\u00f3n expongamos humildemente nuestros pensamientos; si a veces se presentan algunos que nos parecen hermosos, desconfiemos mucho de nosotros mismos, y tengamos miedo de que los produzca el esp\u00edritu de soberbia, o que los inspire el demonio. Por eso, hemos de humillarnos siempre profundamente cuando nos vengan esos hermosos pensamientos, bien sea en la oraci\u00f3n, bien sea predicando, bien en la conversaci\u00f3n con los dem\u00e1s. El Hijo de Dios pod\u00eda arrebatar a todos los hombres con su divina elocuencia, pero no quiso hacerlo; al contrario, para ense\u00f1ar las verdades de su Evangelio se sirvi\u00f3 siempre de expresiones comunes; siempre quiso ser m\u00e1s bien humillado y menospreciado que alabado o estimado. Veamos, pues, Hermanos m\u00edos, c\u00f3mo hemos de imitarlo. Para ello reprimamos esos pensamientos de soberbia en la oraci\u00f3n y en las dem\u00e1s ocasiones; sigamos en todo las huellas de la humildad de Jesucristo; usemos palabras sencillas, comunes y familiares, y cuando Dios lo permita, quedemos contentos de que no se tenga en cuenta lo que decimos, que nos desprecien, que se burlen de nosotros, teniendo la certeza de que, sin una verdadera y sincera humildad, nos ser\u00e1 imposible obtener ning\u00fan provecho ni para nosotros, ni para los dem\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Un miembro de la Comunidad repiti\u00f3 un d\u00eda la oraci\u00f3n, y como dijera que hab\u00eda dudado si deb\u00eda hacer unas resoluciones por su infidelidad en ponerlas despu\u00e9s por obra, el Sr. Vicente, tomando la palabra y dirigi\u00e9ndose a todos los presentes les dijo: <em>\u00abAunque uno haya sido infiel en el cumplimiento de sus prop\u00f3sitos, no por eso ha de dejar de hacer otros nuevos en la oraci\u00f3n; lo mismo que, aunque parezca que no aprovecha el alimento que se toma, no por eso se deja de comer. Porque \u00e9sa es una de las partes principales, e incluso la m\u00e1s importante de la oraci\u00f3n: hacer buenos prop\u00f3sitos. Por eso, hemos de detenernos especialmente en ellos m\u00e1s que en el razonamiento o en la reflexi\u00f3n. El fruto principal de la oraci\u00f3n consiste en resolverse bien, en resolverse con decisi\u00f3n, en basar bien nuestros prop\u00f3sitos, en convencernos profundamente, en prepararnos bien para cumplirlos, y en prever los obst\u00e1culos para superarlos. Pero eso no es todo, ya que en el fondo nuestros prop\u00f3sitos no son de suyo m\u00e1s que acciones f\u00edsicas y morales; y aunque sea conveniente formarlos debidamente en nuestro coraz\u00f3n y afianzarlos en \u00e9l, hemos de reconocer que todo lo que tienen de bueno, sus pr\u00e1cticas y sus efectos, depende totalmente de Dios. Y \u00bfpor qu\u00e9 cre\u00e9is que faltamos de ordinario a estos prop\u00f3sitos? Porque nos fiamos demasiado de nosotros mismos, estamos seguros de nuestros buenos deseos, nos apoyamos en nuestras propias fuerzas, y por eso no sacamos ning\u00fan fruto. Por tanto, despu\u00e9s de tomar algunas resoluciones en la oraci\u00f3n, hay que rezar mucho a Dios y pedirle insistentemente su gracia, desconfiando mucho de nosotros mismos, para que quiera comunicarnos las gracias necesarias, y as\u00ed fructifiquen estos prop\u00f3sitos; y aunque luego lleguemos a fallar de nuevo, no s\u00f3lo una o dos veces, sino en muchas ocasiones y por largo tiempo e, incluso, aunque no las hayamos cumplido ni una sola vez, nunca hemos de cansarnos de renovarlos y de recurrir a la misericordia de Dios, implorando la ayuda de su gracia. Las faltas pasadas tienen que humillarnos mucho, pero no hacer que perdamos los \u00e1nimos; y aunque caigamos en alguna falta, no por eso hay que disminuir la confianza que Dios quiere que tengamos en El, sino tomar siempre una nueva resoluci\u00f3n de levantarnos y de evitar nuevas ca\u00eddas con la ayuda de su gracia, que hemos de pedirle. Aunque los m\u00e9dicos no noten ning\u00fan efecto en los remedios que aplican a una enfermedad, no por eso dejan de proseguir y repetir sus intentos mientras haya alguna esperanza de vida. Por tanto, si ellos siguen aplicando remedios a las enfermedades del cuerpo, aunque sean largas y graves, aunque no vean ninguna mejor\u00eda, con mayor raz\u00f3n hemos de hacer lo mismo con las enfermedades del alma, pues en ellas, cuando Dios quiere, hace maravillas la gracia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n el Sr. Vicente tom\u00f3 motivo para hablar de la manera c\u00f3mo hac\u00eda la oraci\u00f3n uno de los Hermanos de la Compa\u00f1\u00eda: siempre segu\u00eda el mismo modo de hacer su oraci\u00f3n, dividiendo el tema en determinados puntos: <em>\u00abHermano \u2014<\/em>le dijo<em>\u2014 ha hecho usted bien en dividir su oraci\u00f3n. Sin embargo, cuando se toma alg\u00fan misterio como tema de meditaci\u00f3n, no es necesario ni conveniente detenerse en una virtud particular, ni hacer la divisi\u00f3n habitual sobre el tema de esa virtud. Es mejor considerar la historia del misterio y fijarse en todas sus circunstancias, ya que en todas ellas, por peque\u00f1as y vulgares que sean, hay grandes tesoros ocultos, si sabemos buscarlos bien. Pude verlo hace poco en una Conferencia de esos Se\u00f1ores que se re\u00fanen aqu\u00ed. Ten\u00edan como tema para su charla lo que hab\u00eda que hacer para emplear \u00fatilmente el tiempo de la cuaresma. Era un tema muy ordinario, del que sol\u00edan hablar todos los a\u00f1os; sin embargo, dijeron cosas tan buenas que todos los asistentes quedaron muy impresionados, y yo, de modo especial. Puedo decir en verdad que no he visto ninguna Conferencia tan devota como \u00e9sa, ni que impresionara tanto a los esp\u00edritus; pues, aunque hab\u00edan hablado muchas veces sobre ese tema, parec\u00eda que no eran las mismas personas las que hablaban, sino que Dios les hab\u00eda inspirado en la oraci\u00f3n un lenguaje muy distinto. As\u00ed es, Hermanos m\u00edos, c\u00f3mo oculta Dios tesoros en cosas que parecen tan comunes y en las circunstancias m\u00e1s peque\u00f1as de verdades y misterios de nuestra Religi\u00f3n; son como esos granos de mostaza, que producen grandes \u00e1rboles, cuando Nuestro Se\u00f1or quiere darles su bendici\u00f3n\u00bb<\/em><\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n, hablando sobre el mismo asunto de la oraci\u00f3n,<\/p>\n<p><em>\u00abAlgunos \u2014<\/em>dijo<em>\u2014 tienen bellos pensamientos y buenos sentimientos, pero no se los aplican a s\u00ed mismos, ni piensan bastante en su estado interior. Sin em594 bargo, se ha recomendado muchas veces que, cuando Dios comunica algunas luces o algunos buenos movimientos en la oraci\u00f3n, hay que ponerlos siempre al servicio de nuestras necesidades particulares, hay que considerar los defectos propios, confesarlos y reconocerlos delante de Dios, e incluso, a veces, acusarse delante de la Comunidad para mayor humillaci\u00f3n y confusi\u00f3n, y hacer el firme prop\u00f3sito de corregirse; pues eso no se hace nunca sin sacar alg\u00fan provecho\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abMientras se repet\u00eda la oraci\u00f3n, pensaba en mi interior por qu\u00e9 motivo algunos logran muy pocos progresos en este santo ejercicio de la meditaci\u00f3n. Temo que la causa de este mal consista en que no practican mucho la mortificaci\u00f3n y les dan demasiada libertad a sus sentidos. Si leemos lo que los m\u00e1s h\u00e1biles maestros de la Vida espiritual han dejado escrito sobre la oraci\u00f3n, veremos que todos un\u00e1nimemente han dicho que la pr\u00e1ctica de la mortificaci\u00f3n es absolutamente necesaria para hacer bien la oraci\u00f3n y que, para disponerse a ella, no s\u00f3lo hay que mortificar la lengua, los ojos, los o\u00eddos y los dem\u00e1s sentidos exteriores, sino tambi\u00e9n las facultades del alma, el entendimiento, la memoria y la voluntad; por este medio, la mortificaci\u00f3n nos dispondr\u00e1 a hacer bien la oraci\u00f3n y, al rev\u00e9s, la oraci\u00f3n ayudar\u00e1 a practicar bien la mortificaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Uno de los Hermanos de la Compa\u00f1\u00eda se puso un d\u00eda de rodillas ante los dem\u00e1s para pedir perd\u00f3n, porque desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo no hac\u00eda nada en la oraci\u00f3n, y tambi\u00e9n porque le costaba mucho aplicarse a ella. <em>\u00abHermano \u2014<\/em>le dijo el Sr. Vicente<em>\u2014 Dios permite a veces que se pierda el gusto que uno sent\u00eda y el atractivo que ten\u00eda por la oraci\u00f3n, e, incluso, que le resulte penosa. Pero se trata de ordinario de una prueba que nos env\u00eda y por eso mismo no hay por qu\u00e9 angustiarse, ni dejarse llevar por el desaliento. Hay almas buenas que a veces son tratadas de ese modo, como as\u00ed lo han sido muchos Santos. S\u00ed, conozco personas muy virtuosas que no tienen m\u00e1s que sinsabores y sequedades en la oraci\u00f3n, pero como son muy fieles a Dios, hacen muy buen uso de todo ello y eso contribuye mucho a su progreso en la virtud. Es verdad que, cuando estos sinsabores y arideces les ocurren a los que empiezan a darse a la oraci\u00f3n, hay a veces motivos para temer que provengan de alguna negligencia por parte de ellos; y en eso, Hermano m\u00edo, debe usted poner un poco de cuidado\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Entonces el Santo le pregunt\u00f3 al Hermano si le dol\u00eda la cabeza. Este le respondi\u00f3 que, en efecto, desde que el \u00faltimo Retiro intent\u00f3 hacer sensibles al esp\u00edritu los temas de la oraci\u00f3n, sufr\u00eda con frecuencia dolores de cabeza. Entonces \u00e9l le replic\u00f3: <em>\u00abHermano: no hay que obrar de esa manera, ni esforzarse en hacerse sensible en la oraci\u00f3n lo que no lo es por su naturaleza; es el amor propio el que busca eso. Hemos de obrar por esp\u00edritu de fe en la oraci\u00f3n, y considerar los misterios y las virtudes que meditamos con ese esp\u00edritu de fe, mansa y humildemente, sin esforzar la imaginaci\u00f3n, y aplicar m\u00e1s bien la voluntad para los afectos y las resoluciones, que el entendimiento para las ideas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Otro Hermano, al repetir la oraci\u00f3n, se lamentaba porque no ten\u00eda bastante talento para meditar, y que de las facultades del alma s\u00f3lo se serv\u00eda de una, que era la voluntad. Apenas se propon\u00eda el tema, y sin usar de razonamientos, comenzaba a producir afectos, ya dando gracias a Dios, ya lamentando sus pecados, o bien, suplic\u00e1ndole que le diera alguna gracia para imitar a Nuestro Se\u00f1or en alguna virtud. Y a continuaci\u00f3n hac\u00eda algunas resoluciones, etc: <em>\u00abBasta, Hermano \u2014le dijo el Sr. Vicente\u2014 y no se preocupe usted por las aplicaciones del entendimiento, que se hacen \u00fanicamente para excitar la voluntad, ya que usted, sin esas consideraciones, se inclina tan f\u00e1cilmente a los afectos y a las resoluciones de practicar la virtud. \u00a1Que Dios le d\u00e9 la gracia de continuar as\u00ed y de hacerse cada vez m\u00e1s fiel a los deseos de El\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colecci\u00f3n de consejos e instrucciones del Sr. Vicente acerca de la oraci\u00f3n La Sagrada Escritura hablando del Profeta Samuel dice, que \u00abCrevit Samuel et Dominus erat cum eo; et non cecidit ex omnibs verbis eius &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[266,5],"tags":[218],"class_list":["post-39097","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-luis-abelly","category-vicente-de-paul","tag-abelly"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Colecci\u00f3n de consejos e instrucciones del Sr. Vicente acerca de la oraci\u00f3n La Sagrada Escritura hablando del Profeta Samuel dice, que \u00abCrevit Samuel et Dominus erat cum eo; et non cecidit ex omnibs verbis eius ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-06-03T00:55:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T15:24:49+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica\",\"datePublished\":\"2011-06-03T00:55:29+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:24:49+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\"},\"wordCount\":3459,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Abelly\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Luis Abelly\",\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\",\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2011-06-03T00:55:29+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:24:49+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos","og_description":"Colecci\u00f3n de consejos e instrucciones del Sr. Vicente acerca de la oraci\u00f3n La Sagrada Escritura hablando del Profeta Samuel dice, que \u00abCrevit Samuel et Dominus erat cum eo; et non cecidit ex omnibs verbis eius ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2011-06-03T00:55:29+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T15:24:49+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica","datePublished":"2011-06-03T00:55:29+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:24:49+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/"},"wordCount":3459,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Abelly"],"articleSection":["Escritos de Luis Abelly","Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/","name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2011-06-03T00:55:29+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:24:49+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7-seccion-unica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7, Secci\u00f3n \u00fanica"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-aaB","jetpack-related-posts":[{"id":121635,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-00-prefacio\/","url_meta":{"origin":39097,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: 00 Prefacio","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"31\/12\/2013","format":false,"excerpt":"Prefacio Los historiadores antiguos y modernos de san Vicente de Pa\u00fal. - Publicaci\u00f3n de su correspondencia - Documentos in\u00e9ditos del Oratorio y de los archivos del Ministerio de Asuntos exteriores. Dos siglos despu\u00e9s, ser\u00eda dif\u00edcil citar a un hombre ilustre, por grande que fuera su fama, cuya vida haya sido\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"Felipe-Manuel de Gondi","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/12\/Felipe-Manuel_de_Gondi-185x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":101815,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-del-senor-vicente-de-paul-nota-bibliografica-2\/","url_meta":{"origin":39097,"position":1},"title":"Vida del Se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal: Nota bibliogr\u00e1fica","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Nota bibliogr\u00e1fica Esta biograf\u00eda de san Vicente de Pa\u00fal se dedica a la memoria de Pierre Coste, C.M. (1873-1935), sin cuyo trabajo previo no hubiera podido ser escrita. Coste recogi\u00f3 pacientemente y public\u00f3 en trece vol\u00famenes pr\u00e1cticamente todos los es\u00adcritos procedentes de Vicente de Pa\u00fal o que se refieren a\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"sanvibiblia","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/sanvibiblia-300x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":121668,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-11\/","url_meta":{"origin":39097,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 11","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XI El P. de Gondi en el Oratorio. - Carta in\u00e9dita del cardenal Spada. - Fundaciones hechas en el Oratorio por el P. de Gondi y la Sra. de Maignelais. - El P. de Gondi y los Carmelitas. - El P. de Gondi, Vicente de Pa\u00fal y los Jansenistas.\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":121425,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-nacio-en-francia-iv-primera-dificultad\/","url_meta":{"origin":39097,"position":3},"title":"San Vicente de Pa\u00fal naci\u00f3 en Francia. IV. Primera dificultad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Segunda Parte: Contestaci\u00f3n a las objeciones del traductor Nos proponemos seguir paso a paso al ilustrado traduc\u00adtor en su primer ap\u00e9ndice, y contestar a todos las objecio\u00adnes que revistan alguna importancia. Primera dificultad 1\u00ba Dice el Sr. Feli\u00fa y Perez: \"Entre los pueblos del mundo, pocos hay que puedan competir\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":121660,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-07\/","url_meta":{"origin":39097,"position":4},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 07","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo VII Viaje de Vicente de Pa\u00fal a Marsella. \u2013 La leyenda del forzado. - Haza\u00f1as del general de las galeras ante La Rochelle. - Muerte de su segundo hijo y de su hermano, Henry de Gondi, obispo de Par\u00eds. Parecer\u00eda natural creer que Vicente de Pa\u00fal, una vez investido\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":118520,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/bibliografia-basica-sobre-san-vicente-de-paul\/","url_meta":{"origin":39097,"position":5},"title":"Bibliograf\u00eda b\u00e1sica sobre san Vicente de Pa\u00fal","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/03\/2015","format":false,"excerpt":"ABELLY Louis: Vida del Venerable Siervo de Dios Vicente de Pa\u00fal, Fundador y primer Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Salamanca: CEME. 1994. 814p 25cm. Abelly public\u00f3 esta obra s\u00f3lo cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de San Vicente, a quien conoci\u00f3 durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Ha\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"vicentepaul","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/12\/vicentepaul-235x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39097"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39097\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}