{"id":387730,"date":"2016-07-19T08:34:03","date_gmt":"2016-07-19T06:34:03","guid":{"rendered":"http:\/\/vicencianos.org\/?p=387730"},"modified":"2016-07-27T12:10:46","modified_gmt":"2016-07-27T10:10:46","slug":"la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/","title":{"rendered":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX)"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-387487 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/LOGO-HHC.gif?resize=161%2C212\" alt=\"LOGO HHC\" width=\"161\" height=\"212\" \/>Sabido es que el supremo gobierno de las Familias de S. Vicente, desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1793, andaba dividido entre dos Vicarios Generales, uno en Roma y el otro en Par\u00eds. En los a\u00f1os de la invasi\u00f3n francesa y de las guerras napole\u00f3nicas dos de nuestros Visitadores, los Sres. Sob\u00edes y Segura, (1810-1817) tuvieron tambi\u00e9n el t\u00edtulo de Vicarios Generales para los negocios de Espa\u00f1a, seg\u00fan decretos de la Nunciatura Apost\u00f3lica confirmados por el Vicario de la Congregaci\u00f3n en Roma, esto explica bien por qu\u00e9 en aquellos 27 primeros a\u00f1os del siglo pasado, \u00e9poca de tanta transcendencia para nuestras Hijas de la Caridad, no hubo relaci\u00f3n alguna de dependencia entre Francia y Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Con fecha 27 de junio de 1821 el Vicario de Roma, Sr. Baccari, dirigi\u00f3 una circular a las Hermanas de Espa\u00f1a y que, por ser el primer documento de esta clase, ponemos aqu\u00ed, en su principal contenido: <em>\u00abCar\u00edsimas Hermanas <\/em>y <em>dilect\u00edsimas hijas en Cristo. Debiera, en verdad, haberos escrito esta carta mucho tiempo antes, es a saber, desde que N.S.P. el Papa P\u00edo VII, por las circunstancias de los presentes malos tiempos, &#8230;dispuso que tambi\u00e9n vuestra Congregaci\u00f3n, que se encuentre instituida en cualquier parte del mundo, fuera de Francia, est\u00e9 sujeta al gobierno del mismo Vicario General que existe en Roma y, por tanto, conocierais que todas vosotras est\u00e1is sujetas a \u00e9l&#8230; En 22 del pr\u00f3ximo pasado mayo recib\u00ed las Letras de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Obispos y Regulares, en las cuales el Sumo <\/em><em>Pont\u00edfice, por el Cardenal presidente de la misma Congregaci\u00f3n, me manda continuar en mi oficio de Vicario General y gobernar, as\u00ed como de antes, toda la Congregaci\u00f3,. a excepci\u00f3n de la de Francia, y de consiguiente, la de las Hermanas o Hijas de la Caridad que existen fuera de Francia&#8230; Por lo que mira a obediencia que me deb\u00e9is a m\u00ed, declaro que por la sobrada distancia, deb\u00e9is considerar en mi lugar a vuestro Visitador de la Provincia o Reino, en que est\u00e1is establecidas; a \u00e9l queremos instituir y efectivamente declaramos instituido como comisionado nuestro para vuestro gobierno y direcci\u00f3n. As\u00ed, en los casos repentinos o que no admiten dilaci\u00f3n, como tambi\u00e9n en las cosas ordinarias, os pod\u00e9is dirigir a \u00e9l como a m\u00ed mismo, quedando, empero, a todas vosotras, mayormente a las Superioras, la facultad y libertad, en los casos extraordinarios y siempre que lo juzgu\u00e9is conveniente de recurrir a m\u00ed por carta. Y deseo y ruego mayormente a las Superioras y a los Visitadores que, a lo menos una o dos veces al a\u00f1o, brevemente me escriban del estado de sus casas y si ocurre alguna cosa que convenga comunicar al Superior General y que necesite de remedio\u00bb. <\/em>Este documento basta para mostrar los leg\u00edtimos poderes de los Visitadores de Espa\u00f1a durante aquellos a\u00f1os de anormalidad.<\/p>\n<p>Volvamos ahora a ver los principales sucesos que tuvieron lugar en la casa principal de Madrid y que marca la \u00e9poca de consolidaci\u00f3n del Instituto en Espa\u00f1a. Las nuevas fundaciones que se acaban de rese\u00f1ar declaran la vitalidad del Real Noviciado. Su importancia era ya trascendente y la ley de Beneficencia de 1820 encargaba a las Juntas ben\u00e9ficas que prefiriesen a las Hermanas para la direcci\u00f3n de las casas de maternidad y cuidado de los enfermos.<\/p>\n<p>Para ello era menester fomentar el aumento del Real Noviciado. Al frente de este centro vital del Instituto segu\u00eda Sor Luc\u00eda Revent\u00f3s, por prudente condescendencia de los Superiores, que corrieron piadosamente un velo a todo lo pasado. Las vocaciones eran numerosas; no as\u00ed los recursos. La preocupaci\u00f3n, pues, comenz\u00f3 a ser econ\u00f3mica. El sostenimiento de la casa exig\u00eda cuantiosos gastos, pero las rentas, que el Rey ten\u00eda asignadas, eran dif\u00edciles de percibir en medio de los pol\u00edticos trastornos. La Superiora se vio obligada, en varias ocasiones a recurrir al Rey, manifestando sus apuros. Con fecha 25 de octubre de 1824 le dice: <em>\u00abVuestra Majestad, no menos sucesor de la soberan\u00eda de vuestro augusto padre, que de sus virtudes y desvelos en favor de los pobres y desvalidos, de cuyo servicio principalmente est\u00e1n obligadas por Instituto las Hijas de la Caridad, tuvo a bien mandar por su Real orden de 25 de marzo de 1815, que los ciento y veinte mil reales, con que fue dotado el Real Noviciado sobre los fondos de las encomiendas de la Orden de Malta <\/em>y <em>que se deb\u00edan cobrar por tercios adelantados en la recibidur\u00eda de esta Corte, se recargasen y pagasen de por mitad por el Fondo P\u00edo Beneficial de Toledo, Cuenca y Sig\u00fcenza y Arbitrios piadosos sobre correos.<\/em><\/p>\n<p><em>De esta \u00e9poca han tomado el h\u00e1bito de vuestra Real casa Noviciado m\u00e1s de ciento y catorce Hijas de la Caridad y est\u00e1n pr\u00f3ximas a tomarle diecis\u00e9is, en el presente a\u00f1o, habiendo salido casi todas las que lo han tomado para los Hospitales Generales de Valencia, Bilbao, Pamplona, Segovia, Incurables de esta Corte, Real Casa de Exp\u00f3sitos y Hospital de Pasi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Su particular y buena asistencia, su ejemplo y buen orden, su m\u00e9todo y econom\u00eda en los piadosos establecimientos se hubiesen generalizado, acaso, ya en toda la Pen\u00ednsula&#8230; Pero <\/em><em>el trastorno que caus\u00f3 la Guerra de Napole\u00f3n y posteriormente la revoluci\u00f3n de los espa\u00f1oles perjuros desnaturalizados, retardaron los progresos del Instituto, impidiendo con el desorden general la percepci\u00f3n de los ciento y veinte mil reales anuales con que se dot\u00f3 vuestro Real Noviciado&#8230; Se reclamaron del Sr. Colector General de &amp;pollos y vacantes, en 1 de septiembre de este a\u00f1o, 359.000 reales vell\u00f3n, que el Fondo P\u00edo Beneficial de Toledo, Cuenca y Sig\u00fcenza est\u00e1 debiendo a vuestro Real Noviciado desde el a\u00f1o 15, seg\u00fan aparece de la copia que acompa\u00f1a, se\u00f1alada en el n\u00b0 1\u00b0 \u00ab.<\/em><\/p>\n<p>El Sr. Colector de Fondos P\u00edos hab\u00eda contestado que el \u00abNoviciado hab\u00eda percibido, desde 7 de enero de 1817 hasta 18 de febrero de 1820, en once libranzas de diferentes cantidades, ciento cuarenta y seis mil reales, por una particular consideraci\u00f3n a la gran utilidad de su Instituto, pero la Secretar\u00eda cree que no puede el Fondo P\u00edo satisfacer, no ya los atrasos que se reclaman, sino las anualidades corrientes. Adem\u00e1s, por otra Real orden se mand\u00f3 que se pagasen por esta colectur\u00eda a la Comisi\u00f3n General de Cruzada sesenta mil reales que adelant\u00f3 en calidad de reintegro del Fondo P\u00edo, para que comprasen la casa en que se hallaban establecidas las Hermanas y que tampoco ha podido reintegrarse hasta ahora.<\/p>\n<p>En este estado y deseando salir de los empe\u00f1os que contra s\u00ed tiene vuestra Real casa Noviciado y brevemente aumentar\u00e1 su n\u00famero, no puede menos su Superiora de dirigirse a Vuestro Real Trono, implorando vuestra Real protecci\u00f3n y beneficencia, a fin de que la dotaci\u00f3n &#8230; sea efectiva.<\/p>\n<p>Esto se lograr\u00e1 toda vez que vuestra Majestad se digne mandar que los sesenta mil reales anuales, que vuestra real orden de 25 de marzo de 1815 mand\u00f3 cargara sobre el Fondo P\u00edo Beneficial de Toledo, Cuenca y Sig\u00fcenza, se cargasen y graviten sobre todo el Fondo p\u00edo Beneficial de los Obispados y Arzobispados de Espa\u00f1a, teniendo en esto consideraci\u00f3n a que vuestro Real Noviciado se fund\u00f3 con el fin de que las Hijas de la Caridad se instruyan en \u00e9l de todo lo necesario a su ministerio y puedan salir a ejecutarlo en toda la Pen\u00ednsula\u00bb.<\/p>\n<p>Una Real orden as\u00ed lo dispon\u00eda poco despu\u00e9s, en 14 de diciembre de 1824 y por otra de 31 del mismo mes, se conced\u00eda otra pensi\u00f3n de cuarenta mil reales al a\u00f1o sobre la tercera parte pensionable de la Mitra de Toledo. <em>\u00abDe Real orden lo comunico a V. S. para su inte\u00adligencia y satisfacci\u00f3n, no dudando que las repetidas pruebas de particular aprecio con que el paternal coraz\u00f3n de S.M. distingue esa Comunidad, le servir\u00e1 de nuevo y poderoso est\u00edmulo para dedicarse con el celo que hasta aqu\u00ed al ejercicio de las santas reglas de su tan justamente celebrado Instituto, a fomentarlo y generalizarlo por cuantos medios est\u00e9n a su alcance y patentizar su utilidad, cuidando con esmero de los pobres enfermos, sembrando en el coraz\u00f3n de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos las semillas de las virtudes cristianas y ofreciendo a todas las clases el ejemplo de la heroica conducta con que en todas las ocasiones, se han se\u00f1alado las Hijas de San Vicente de Pa\u00fal\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n S.S. el Papa mir\u00f3 con benignidad el Real Noviciado y, por un Breve de 27 de septiembre de aquel mismo a\u00f1o 1824, dec\u00eda al nuevo Arzobispo de Toledo, D. Pedro Inguanzo: <em>\u00abNos, queriendo proveer oportunamente al Real establecimiento del Noviciado de las Hijas de la Caridad, fundado can\u00f3nicamente en la Villa y Corte de Madrid, di\u00f3cesis de Toledo, el cual, seg\u00fan tenemos entendido, es del agrado y aceptaci\u00f3n del mencionado Rey Fernando&#8230; Motu proprio, no a instancia de las mismas personas, ni por s\u00faplica que otros nos hayan presentado en favor del mencionado Real establecimiento, sino por un efecto de<\/em><em>nuestra mera liberalidad, con la dicha autoridad apost\u00f3lica <\/em>y <em>por tenor de las presentes, constituimos <\/em>y <em>asignamos una pensi\u00f3n anual, que ha de durar tan s\u00f3lo 14 a\u00f1os pero no m\u00e1s, bien que a pro rata de mil ciento cuarenta <\/em>y <em>dos ducados de oro de c\u00e1mara y quince julios, moneda romana, que componen la suma de cuarenta mil reales de vell\u00f3n, moneda de Espa\u00f1a, sobre los frutos, rentas <\/em>y <em>productos de la Mesa Arzobispal de Toledo&#8230; <\/em>y <em>ha de invertirse por los sobredichos administradores en el socorro y subvenci\u00f3n del Real Establecimiento, seg\u00fan la mente e intenci\u00f3n del mencionado Rey Fernando y no en otros usos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Las Hermanas el Hospital General recibieron tambi\u00e9n, con fecha 30 de agosto del mismo a\u00f1o, breve del mismo Papa, con la gracia muy especial entonces y que despu\u00e9s se hizo general, de poder tener oratorio privado. Dice as\u00ed en su parte sustancial: <em>\u00abLe\u00f3n XII Papa = Para perpetua memoria: Poco ha, nos expusieron las amadas Hijas en Cristo \u00adllamadas Hermanas o Hijas de la Caridad, las que bajo la Regla e Instituto de S. Vicente de Pa\u00fal procuran servir con auxilios espirituales <\/em>y <em>temporales a los pobres enfermos en el Real Hospital de Madrid, llamado de la Pasi\u00f3n, de la Di\u00f3cesis de Toledo, que aprovechar\u00eda much\u00edsimo para fomentar su piedad y religi\u00f3n, si, en la habitaci\u00f3n que les est\u00e1 se\u00f1alada, totalmente separada de las salas del Hospital, se pudiese celebrar todos los d\u00edas, en el oratorio privado que se halla construido all\u00ed mismo, el Santo sacrificio de la Misa. Nos, queriendo condescender cuanto podemos en el Se\u00f1or, con sus piadosas s\u00faplicas_ damos <\/em>y <em>concedemos perpetuamente con la autoridad apost\u00f3lica, por el tenor de las presentes, a la Superiora que es y por tiempo fuese de dicha casa de las Hijas de la Caridad, la facultad para que la misma pueda libre y justamente hacer celebrar, en su presencia y de todas las Hermanas de la Caridad y de otras personas que vivan en la misma piadosa casa tan solamente, a m\u00e1s del que sirva en la Misa, dos Misas todos los d\u00edas y tambi\u00e9n en los m\u00e1s solemnes del a\u00f1o, con licencia del Ordinario Local, en el oratorio privado existente en dicha parte del edificio\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Otro de los privilegios, entonces ya en uso entre las Hermanas era el de comulgar en la noche de Navidad. Las del Real Noviciado pidieron facultad perpetua para ello y S.S. se lo otorg\u00f3 por Breve del 15 de marzo de 1825, dirigido al Sr. Arzobispo de Toledo y bajo las condiciones en que hubiera sido concedido al noviciado de Par\u00eds. Consultado el Vicario de la Congregaci\u00f3n Sr. Boujard, s\u00f3lo pudo testificar ser esto costumbre tradicional en Francia. En vista de lo cual inst\u00f3 Sor Luc\u00eda Revent\u00f3s al Sr. Arzobispo, diciendo: \u00abLa exponente, Excmo. Sr., crey\u00f3 que esta santa pr\u00e1ctica se observaba en virtud de alguna concesi\u00f3n pontificia, y cuando recurri\u00f3 a Su Santidad pidiendo las perpetuase el privilegio, expres\u00f3 que se concediese a imitaci\u00f3n de aquellas; y, en efecto, se las concedi\u00f3 bajo las mismas condiciones; pero despu\u00e9s ha sabido por lo que resulta de la certificaci\u00f3n presentada y por lo que, al remitirla, ha escrito el mismo Sr. Embajador y por haberlo o\u00eddo a varios sujetos que, en Francia, es costumbre general comulgar en la Misa de Nochebuena todo el que quiera, lo mismo que en las dem\u00e1s del a\u00f1o, previos los requisitos indispensables. En cuya atenci\u00f3n&#8230; Suplica a V. Eminencia se digne prestar su anuencia y consentimiento para llevar a efecto el indulto de Su Santidad, en lo que recibir\u00e1n merced\u00bb.<\/p>\n<p>En marzo de 1824 estaba en Madrid el P. Figuerola, enviado por el Visitador a pasar visita a las Hermanas. Entonces se pens\u00f3 en poner al frente del Real Noviciado a Sor Rosa Grau, Superiora de la Inclusa, pero la tenaz resistencia de las Se\u00f1oras impidi\u00f3 por entonces \u00adel traslado.<\/p>\n<p>En la Memoria impresa de aquel a\u00f1o, publicada en el siguiente por la Sra. Presidenta Condesa de Ofalia, leemos: \u00abNo podr\u00e9, sin hacer una injusticia, pasar en silencio el celo infatigable de las Hermanas de la Caridad en el cumplimiento de sus obligaciones. El cari\u00f1o v esmero con que cuidan a los exp\u00f3sitos, sobre quienes velan noche y d\u00eda; el aseo y buen orden que reina en todos los departamentos de la Inclusa, nada dejan que desear y aunque VV. EE. notar\u00e1n con dolor la considerable mortandad que este a\u00f1o ha habido en la casa, de ning\u00fan modo procede esta desgracia de falta de cuidado en el Establecimiento&#8230;. Tambi\u00e9n debo hacer presente a VV. EE. lo muy a prop\u00f3sito que es para Superiora de las Hermanas la actual Sor Rosa Grau. Ya se lo manifest\u00e9 a VV. EE. cuando, con fecha de 5 de marzo del a\u00f1o pasado, solicitaron los Padres de la Misi\u00f3n, por medio del Rvdmo. P. Figuerola, su Visitador, que dicha Sor Rosa pasase al Noviciado de las Hermanas de la Caridad. En vista de los inconvenientes que tra\u00eda consigo esta traslaci\u00f3n, acord\u00f3 la Junta que las Sras. Curadoras y yo trat\u00e1semos este punto con el P. Figuerola, haci\u00e9ndole presente el convenio que se hizo entre la Junta y las Hermanas de la Caridad al tiempo de encargarse \u00e9stas de la Inclusa. En efecto, se verific\u00f3 esta vista, y convencido aquel de las razones que se le dieron, tuvimos la satisfacci\u00f3n de no privar a la casa de tan buena Superiora&#8230;\u00bb y \u00e9sta no sali\u00f3 de la Inclusa.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li>La importancia que de d\u00eda en d\u00eda iba adquiriendo el Real Noviciado, cuna de las varias fundaciones realizadas ya y solicitadas otras de varios puntos de la Pen\u00ednsula, oblig\u00f3 a los Superiores a frecuentar viajes y visitas a la Corte, pero bien se ve\u00eda que esto no era suficiente y que se necesitaba una direcci\u00f3n fija y estable all\u00ed. Nadie mejor que las mismas Hermanas lo comprend\u00edan y lo deseaban. Por otra parte, la ocasi\u00f3n no pod\u00eda ser m\u00e1s propicia. Ya queda referida la \u00edntima amistad que la Reina dispensaba a las Hermanas y muy en particular a las de la Inclusa, quienes ten\u00edan abiertas las puertas de Palacio de tal manera que las Sras, de la Junta pasaron orden a Sor Rosa \u00aba fin de que se abstuviera de llevar las ni\u00f1as a Palacio a incomodar a Sus Majestades con visitas y s\u00faplicas de ninguna especie\u00bb.<\/li>\n<\/ol>\n<p>As\u00ed, a fines de diciembre de 1826, las cuatro Superioras de Madrid elevaron al Rey un memorial para conseguir aquella Direcci\u00f3n tan deseada y que fue despachado favorablemente por Real orden de 31 de diciembre del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p><em>\u00abEl Rey N.S. ha venido en conceder a VV.la gracia de poder tener por directores espirituales de los Establecimientos, que tienen a su cargo, a los Padres de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, accediendo a la s\u00faplica que con ese fin le dirigieron W. en 21 del corriente mes; y de Real orden de S.M lo comunico a W. para su inteligencia y efectos consiguientes. = Dios guarde a W. muchos a\u00f1os. = Palacio, 31 de diciembre de 1825. = <\/em>Francisco Tadeo Calomarde. = A las Superioras de los Establecimientos de las Hijas de la Caridad en Madrid\u00bb.<\/p>\n<p>Las cuatro Superioras de las cuatro casas existentes entonces en Madrid eran: Sor Luc\u00eda Revent\u00f3s, del noviciado; Sor Rosa Grau, de la Inclusa; Sor Vicenta Molner, del Hospital General; y Sor Luisa Adsarias, de Mujeres Incurables.<\/p>\n<p>En este \u00faltimo Hospital se abri\u00f3 por aquellos a\u00f1os una escuela en favor de las ni\u00f1as pobres de la barriada. Algunos familiares de las mujeres asiladas no vieron bien semejante medida que era, seg\u00fan ellos, en perjuicio de los enfermos, y se quejaron al Sr. Patriarca de las Indias, diciendo que: \u00abaunque las Hermanas suponen es orden de la Reina el haber puesto la maestra, ellas se lo propusieron y la Sra. dijo: \u00abbien, en el piso bajo\u00bb. Lejos de hacer una obra de caridad, a\u00f1ad\u00eda la queja, han sido causa de perder a todas las maestras de estas inmediaciones, carg\u00e1ndose ellas con cerca de 400 ni\u00f1as, a las que no pueden asistir, pues no salen, en las seis horas de ense\u00f1anza, ni a minuto por cada una\u00bb.<\/p>\n<p>De 1824 son unos \u00abacuerdos presentados a las Hijas de la Caridad a fin de restaurar este Hospital de Incurables del estado de miseria y de confusi\u00f3n, a que se vio reducido en la aciaga \u00e9poca constitucional en todo ramo, al feliz en que brillaba en los antiguos tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>Varios documentos de aquellos a\u00f1os nos muestran la gran preocupaci\u00f3n del activ\u00edsimo Visitador P. Feu para la concienzuda formaci\u00f3n de las Hermanas. Aunque \u00e9stas segu\u00edan dependiendo del Vicario de Roma, se anunciaba ya la restauraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n en Francia, donde los Misioneros y las Hermanas hab\u00edan vuelto a reorganizarse.<\/p>\n<p>El P. Feu se puso en comunicaci\u00f3n con ellos, vali\u00e9ndose de la amistad del P. Lamboley, misionero que, emigrado a Espa\u00f1a, a causa de la Revoluci\u00f3n francesa hab\u00eda permanecido aqu\u00ed algunos a\u00f1os y estaba entonces en Par\u00eds. Desde all\u00ed contestaba en 19 de octubre de 1826 al P. Feu sobre varios puntos que \u00e9ste le hab\u00eda consultado. \u00abTengo, le dice, gran satisfacci\u00f3n y doy gracias a la Divina Bondad por las grandes bendiciones que el Se\u00f1or se digna echar sobre la Congregaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a\u00bb. Desea su propagaci\u00f3n en el reino. En cuanto a las consultas dice:<\/p>\n<p>1\u00b0. Que, adem\u00e1s de las Reglas o Constituciones dadas por S. Vicente a Santa Luisa de Marillac, hay otras compuestas en tiempo posterior, seg\u00fan las circunstancias.<\/p>\n<p>2\u00b0. Que cada a\u00f1o, en la renovaci\u00f3n de Votos, la Madre General env\u00eda una circular a las casas de todas las Hijas de la Caridad, con aprobaci\u00f3n del Superior General o del Vicario.<\/p>\n<p>3\u00b0. Que hay dos grandes vol\u00famenes de Conferencias, dadas a las Hermanas por los Generales, con inclusi\u00f3n de las de S. Vicente.<\/p>\n<p>4\u00b0. Que hay, tambi\u00e9n, una colecci\u00f3n escogida de las cartas del Santo a su Hijas, sobre las virtudes de su estado. Esta colecci\u00f3n est\u00e1 para uso del General.<\/p>\n<p>5\u00b0. Las Hijas de la Caridad tienen votos por un a\u00f1o, despu\u00e9s de los cinco de su noviciado, los renuevan cada a\u00f1o. El voto de pobreza es el mismo de los misioneros. No hacen ellas testamento sin consultar al General.<\/p>\n<p>6\u00b0. Hay un Catecismo particular relativo a los votos de las Hermanas que se les da y obliga a aprender antes de que los hagan. Hay tambi\u00e9n un resumen de las m\u00e1ximas de S.Vicente sobre las virtudes y obligaciones de su estado.<\/p>\n<p>7\u00b0. Los confesores de las Hijas de la Caridad, ya sean misioneros ya sacerdotes de fuera, no tienen por ese t\u00edtulo poder alguno extraordinario ni autoridad sobre ellas o sobre su gobierno. Los confesores habr\u00e1n de ser de edad madura, piadosos y experimentados. Han de conocer sus votos, sus reglas y sus ejercicios de piedad, sin a\u00f1adirles cosa alguna; y las virtudes de su estado y las obligaciones para con los pobres y enfermos. Estas instrucciones dar\u00e1n de viva voz a los confesores.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s a\u00f1ade: \u00abEn el mes de junio o julio de este a\u00f1o se ha hablado mucho del nombramiento que va a hacer la Santa Sede de un Superior para toda la Congregaci\u00f3n. Esperamos recibir tan buena nueva. Si tiene lugar, lo sabr\u00e1 V. tan pronto como yo; entre tanto vivamos en paz y uni\u00f3n como siempre. Creo, Sr. Feu, haber respondido a sus pre\u00adguntas&#8230; Lo he hecho con gusto y diligencia para dar a V. pruebas de agradecimiento a tantas muestras de bondad que recib\u00ed de V. y de sus compa\u00f1eros de Espa\u00f1a durante tantos a\u00f1os que nunca olvidar\u00e9\u00bb. Termina con un saludo del P. Boujard y unas palabras de despedida en castellano.<\/p>\n<p>Esta direcci\u00f3n de las Hermanas preocupaba ya de tal manera a los Misioneros que, entonces y por primera vez, se propuso la cuesti\u00f3n de separar el gobierno de ambas familias en Espa\u00f1a. Si se considera que apenas ten\u00edan a la saz\u00f3n, las Hermanas unas dieciocho fundaciones, parecer\u00e1 esto exagerado, pero es de tener en cuenta las largas y dif\u00edciles comunicaciones de aquella \u00e9poca. Tom\u00f3lo en consideraci\u00f3n el P. Feu, quien contestando al Vicario de la Congregaci\u00f3n en Roma, le dice: \u00abEl asunto, propuesto por alguno de nuestros misioneros a Vuestra Reverencia, de elegir uno que sea Visitador y Director de sola la Congregaci\u00f3n de Hermanas, me parece bien, ya que varias veces he deseado dejar ambos cargos. Pero, en cuanto a su inmediata ejecuci\u00f3n propondr\u00e9 el asunto a nuestros consejeros y a otros discretos sacerdotes de nuestra Congregaci\u00f3n y el resultado se lo comunicar\u00e9 fielmente a Vuestra Reverencia o al Superior General que sea nombrado\u00bb.<\/p>\n<p>En 1827 public\u00f3 el P. Feu en Madrid, las \u00abInstrucciones Asc\u00e9ticas para las Hijas de la Caridad de Espa\u00f1a\u00bb. El mismo da la raz\u00f3n de esta publicaci\u00f3n en la carta pr\u00f3logo que dice:<\/p>\n<p>\u00abMis amadas Hermanas: Luego que, por comisi\u00f3n del honorabil\u00edsimo Sr. Superior General de nuestra Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de la vuestra, qued\u00e9 encargado de dirigir, visitar y gobernar los establecimientos de vuestra Congregaci\u00f3n en estos reinos, reconoc\u00ed la importancia de daros por medio de la prensa varias instrucciones que, hasta entonces se os hab\u00edan comunicado tan solamente de viva voz; por este motivo empec\u00e9 a meditar sobre la reuni\u00f3n de las materias, que deber\u00edan comprender las tales instrucciones y coordinarlas para present\u00e1roslas con el debido m\u00e9todo.<\/p>\n<p>Mas habiendo casualmente llegado a mis manos un librito en idioma franc\u00e9s intitulado: Instrucciones para el Seminario de las Hijas de la Caridad, qued\u00e9 dulcemente sorprendido, al ver que en \u00e9l se hallaba felizmente ejecutado lo que yo trataba de emprender. Efectivamente, ley\u00e9ndole despu\u00e9s con m\u00e1s atenci\u00f3n y reflexi\u00f3n, observ\u00e9 con la mayor sa\u00adtisfacci\u00f3n m\u00eda que en \u00e9l se hallaban reunidas las m\u00e1s importantes instrucciones sobre las virtudes propias de vuestro estado y sobre el esp\u00edritu con que deb\u00e9is obrar para conservar vuestra inocencia en medio de las ocasiones y peligros, para vivir siempre en uni\u00f3n con Dios, a pesar de los empleos que os puedan distraer, para despreciar el mundo y sus vanidades, aunque puestas en medio de \u00e9l y, en fin, para santificaros sirviendo a los pobres enfermos y procurando al mismo tiempo, seg\u00fan el esp\u00edritu de vuestra vocaci\u00f3n, la santificaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>\u00abBajo este concepto cre\u00ed que no me restaba m\u00e1s que present\u00e1roslas traducidas a nuestro idioma castellano, como lo hago al presente. Leed pues, con frecuencia, este peque\u00f1o libro, que os pongo en la mano, estudiad con cuidado las lecciones que en \u00e9l se os dan, meditadlas con atenci\u00f3n, procurad conformar a ellas vuestro modo de proceder&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Al mismo tiempo o poco despu\u00e9s, dio tambi\u00e9n a la imprenta el P.Feu la <em>\u00abInstrucci\u00f3n sobre el modo con que las Hijas de la Caridad deben ejercitar el celo de la salud de las almas por lo que mira a los Pobres enfermos\u00bb. <\/em>Asimismo tradujo e imprimi\u00f3 el op\u00fasculo <em>\u00abDe los votos de las Hijas de la Caridad. Instrucci\u00f3n sobre los votos que hacen las Hijas de la Caridad, en la que se halla resumido todo lo que han escrito <\/em>y <em>aprobado en esta materia los Superiores Generales de las dos familias de S. Vicente, desde su muerte hasta el presente, principalmente los Sres. Joiv, Pierr\u00f3n, Caila <\/em>y <em>Placiard.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabido es que el supremo gobierno de las Familias de S. Vicente, desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1793, andaba dividido entre dos Vicarios Generales, uno en Roma y el otro en Par\u00eds. &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":387927,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[237],"tags":[],"class_list":["post-387730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-las-hijas-de-la-caridad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Sabido es que el supremo gobierno de las Familias de S. Vicente, desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1793, andaba dividido entre dos Vicarios Generales, uno en Roma y el otro en Par\u00eds. ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-07-19T06:34:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:10:46+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX)\",\"datePublished\":\"2016-07-19T06:34:03+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:10:46+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/\"},\"wordCount\":4296,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Historia de las Hijas de la Caridad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/\",\"name\":\"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2016-07-19T06:34:03+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:10:46+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos","og_description":"Sabido es que el supremo gobierno de las Familias de S. Vicente, desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1793, andaba dividido entre dos Vicarios Generales, uno en Roma y el otro en Par\u00eds. ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2016-07-19T06:34:03+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:10:46+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX)","datePublished":"2016-07-19T06:34:03+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:10:46+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/"},"wordCount":4296,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["Historia de las Hijas de la Caridad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/","name":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2016-07-19T06:34:03+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:10:46+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xxix\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XXIX)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1CRI","jetpack-related-posts":[{"id":387670,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xix\/","url_meta":{"origin":387730,"position":0},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XIX)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"19\/06\/2016","format":false,"excerpt":"Feliz arreglo del Real Noviciado'. Suele la Divina Providencia servirse de sucesos al parecer impertinentes para fines transcendentales. Tal fue el acontecimiento decisivo en el feliz arreglo del Real Noviciado. Viudo el Rey Fernando VII de su primera mujer, se celebraron bodas reales en el oto\u00f1o de 28.09.1816 y vino\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387564,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xvii\/","url_meta":{"origin":387730,"position":1},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XVII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"13\/06\/2016","format":false,"excerpt":"1.- El Real Noviciado pasa a depender del Sr. Patriarca de las Indias. Sabido es cu\u00e1n trav\u00e9s fueron, en el orden pol\u00edtico y religioso de Espa\u00f1a, los trastornos de la invasi\u00f3n francesa. Vuelto Fernando VII de destierro, hubo notables cambios de instituciones y personas. Entre \u00e9stas el Cardenal Borb\u00f3n, Arzobispo\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":109355,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/200-anos-de-provincia-espanola\/","url_meta":{"origin":387730,"position":2},"title":"200 a\u00f1os de Provincia (espa\u00f1ola)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"23\/10\/2012","format":false,"excerpt":"Este, de 1974, es el a\u00f1o bicentenario de la Provincia vicenciana de Espa\u00f1a. 200 a\u00f1os ya forman una alta torre en el tiempo, desde la que se pueden contemplar los avatares de centenares y a\u00fan miles de misio\u00adneros en la construcci\u00f3n del Reino de Dios en Espa\u00f1a. Y, puesto que\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/09\/ESCUDOCM8-237x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130438,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/marcelino-boyero-vicente-1926-2014\/","url_meta":{"origin":387730,"position":3},"title":"MARCELINO BOYERO VICENTE (1926 \u2013 2014)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"13\/05\/2014","format":false,"excerpt":"El P. Marcelino naci\u00f3 el 17 de octubre del a\u00f1o 1926 en Navales (Salamanca). Sus padres fueron: D. Pedro y D\u00f1\u00aa Consolaci\u00f3n. Fue bautizado, el mismo d\u00eda de su nacimiento, en la iglesia parroquial. Ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n el 19 de septiembre de 1944, en Hortaleza (Madrid).\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387421,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xi\/","url_meta":{"origin":387730,"position":4},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XI)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"26\/05\/2016","format":false,"excerpt":"Fundaci\u00f3n del Real Noviciado en Madrid. El P. Murillo que, como queda dicho, hab\u00eda acompa\u00f1ado a las Hermanas que fueron a la fundaci\u00f3n de la Inclusa de Madrid, nos relata el origen del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad, con estas palabras: \"Noticioso el Rey del feliz desempe\u00f1o\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":129651,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/","url_meta":{"origin":387730,"position":5},"title":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 3, cap\u00edtulo 2 (c)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/01\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo II: Berber\u00eda (cont.) Art\u00edculo III. Misi\u00f3n de Argel desde la muerte de san Vicente de Pa\u00fal. I. Expedici\u00f3n del duque de Beaufort. \u2013Juan Le Vacher en Argel. Vicente muri\u00f3 con el dolor de no haber visto castigada la pirater\u00eda, vengados la sangre de los m\u00e1rtires y el honor franc\u00e9s,\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=387730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387730\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/387927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=387730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=387730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=387730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}