{"id":387700,"date":"2016-08-23T08:05:13","date_gmt":"2016-08-23T06:05:13","guid":{"rendered":"http:\/\/vicencianos.org\/?p=387700"},"modified":"2016-08-21T07:29:40","modified_gmt":"2016-08-21T05:29:40","slug":"la-iglesia-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/","title":{"rendered":"La Iglesia de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>Grandes y profundos cambios cient\u00edfico-t\u00e9cnicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y religiosos se han producido desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas, cambios semejantes y a\u00fan mayores que los originados por el paso de la Edad Media a la Moderna. Sin embargo, entre las nuevas orientaciones doctrinales y las vividas ya entonces por Vicente de Pa\u00fal existen puntos de coincidencia como la visi\u00f3n de una Iglesia sacramento universal de salvaci\u00f3n y el emplazamiento del pobre en el coraz\u00f3n de la obra misma de Jes\u00fas. La Iglesia no es simplemente para los pobres, sino de los pobres. Estos golpean sin cesar las puertas de la Iglesia para que demuestre su propia identidad: su naturaleza y misi\u00f3n en el mundo.<\/p>\n<p>Las conferencias sobre el Reino de Dios, del 29 de febrero de 1659, y sobre la caridad, del 30 de mayo de 1659, condensan el pensamiento vicenciano acerca del ser y actuar de la Iglesia en el mundo. Estamos en presencia de una eclesiolog\u00eda m\u00e1s existencial que esencialista. Jesucristo, Iglesia y pobres forman una tr\u00edada indisoluble en el pensamiento y experiencia del ap\u00f3stol de la caridad del siglo XVII.<\/p>\n<h2>I. La Iglesia fundada por Jes\u00fas<\/h2>\n<p>A partir de 1615, a\u00f1o en que la Asamblea del Clero aceptaba las resoluciones del Concilio de Trento, comenz\u00f3 la hora oficial de la reforma en Francia. Como ha precisado J. M\u00aa Rom\u00e1n: \u00abLa <sup>\u00a0<\/sup>reforma preconizada por Vicente de Pa\u00fal para la Iglesia francesa pasaba por una vuelta decidida a los pobres y, simult\u00e1neamente, por una vigorosa acci\u00f3n de mejoramiento del clero\u00bb. El establecimiento del Reino de Dios y la salvaci\u00f3n universal del hombre desplegaron el celo de nuestro ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal no se plantea la cuesti\u00f3n teol\u00f3gica sobre el origen hist\u00f3rico de la Iglesia: si Jes\u00fas la fundament\u00f3 o la fund\u00f3, o si ella naci\u00f3 de la comunidad creyente de Pentecost\u00e9s. Ya hemos dicho que para \u00e9l no existe diferencia entre el Jes\u00fas hist\u00f3rico y el Cristo de la fe. El no admite discusiones sobre la promesa de Jes\u00fas a Pedro: \u00abT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb (Mt 16,18). La potestad de Jes\u00fas confiada a Pedro, el llamado <em>poder de las llaves, <\/em>de atar y desatar, pasa a sus sucesores a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles, fundamento de la Iglesia. Las notas de jer\u00e1rquica, mon\u00e1rquica, perennemente duradera y dotada de un magisterio infalible, definen la naturaleza de la Iglesia santa defendida y propagada por Vicente de Pa\u00fal: santa por su divino Fundador, santa por la doctrina que imparte, santa por estar guiada del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal llama al grupo de cristianos: \u00abreuni\u00f3n de todos los fieles\u00bb, \u00abgrey apacentada por un solo Pastor\u00bb, \u00abEsposa de Jesucristo\u00bb, \u00abReino de Dios\u00bb y \u00abCuerpo de Cristo\u00bb. Cada una de estas representaciones est\u00e1 ligada a la fe en Jes\u00fas como algo indisoluble entre el amor a \u00e9l y a su Iglesia. Y aunque parezca a veces dominar en la palabra vicenciana el elemento jer\u00e1rquico y societario de la comunidad creyente, sin embargo prevalece el concepto <em>y <\/em>realidad de \u00absacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb con que ha sido designada la Iglesia por el Concilio Vaticano II. Cristo, el Se\u00f1or, convoca en su Iglesia a todos los elegidos para ser salvos y salvadores.<\/p>\n<h3>a) La Iglesia, Cuerpo de Cristo<\/h3>\n<p>Dos conceptos de Iglesia se imponen sobre todo en la estimaci\u00f3n vicenciana: el de Cuerpo de Cristo y el de Reino de Dios. Ambos distinguen al Santo de otros eclesi\u00f3logos m\u00e1s especulativos, pero menos comprometidos en la liberaci\u00f3n total del hombre.<\/p>\n<p>Por \u00abCuerpo de Cristo\u00bb se entiende tanto la organizaci\u00f3n social y visible de la Iglesia como su constituci\u00f3n unitaria y de caridad. San Pablo ense\u00f1a que \u00aba todos nos bautizaron en el \u00fanico Esp\u00edritu para formar un solo cuerpo, cuya cabeza es Cristo\u00bb (1 Cor 12,12; Col 1,18). Pero los miembros m\u00e1s d\u00e9biles de ese cuerpo est\u00e1n revestidos de mayor honor, pues \u00abDios combin\u00f3 las partes del cuerpo procurando m\u00e1s cuidado a lo que menos val\u00eda, para que no haya discordia en el cuerpo y los miembros se preocupen igualmente unos de otros\u00bb (1 Cor 12,25).<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza paulina sugiere la necesidad de vivir en comuni\u00f3n <em>\u2014koinon\u00eda\u2014, <\/em>participando todos de los mismos sentimientos <em>\u2014sympatheia\u2014. <\/em>La exhortaci\u00f3n a vivir en comuni\u00f3n con Dios y con los hombres trasciende la simple participaci\u00f3n en la misma fe y lleva al compromiso real de la caridad. La fe y la caridad, traducidas en obras, hacen de la Iglesia una comunidad viva y operativa, donde todo es com\u00fan y nadie pasa necesidad (cf. Hch 2,42-47; 4,32-35). S\u00f3lo la insensibilidad a los dones de Dios y a las necesidades de los pobres destruye la vida teologal de los fieles como miembros del Cuerpo de Cristo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abTodos los hombres componen un cuerpo m\u00edstico; todos somos miembros unos de otros. Nunca se ha o\u00eddo que un miembro, ni siquiera en los animales, haya sido insensible al dolor de los dem\u00e1s miembros; que una parte del hombre haya quedado magullada, herida o violentada, y que las dem\u00e1s no lo hayan sentido. Es imposible. Todos nuestros miembros est\u00e1n tan unidos y trabados que el mal de uno es mal de los otros. Con mucha m\u00e1s raz\u00f3n, los cristianos que son miembros de un mismo cuerpo y miembros entre s\u00ed tienen que padecer juntos. \u00a1C\u00f3mo! \u00a1ser cristiano y ver afligido a un hermano, sin llorar con \u00e9l ni sentirse enfermo con \u00e9l! Eso es no tener caridad; es ser cristiano en pintura; es carecer de humanidad; es ser peor que las bestias\u00bb.<\/p>\n<p>Las cualidades del humanismo vicenciano, antes mencionadas, encuentran su expresi\u00f3n m\u00e1s elocuente en la pr\u00e1ctica de la caridad, que \u00abanima y sostiene una activa solidaridad, atenta a todas las necesidades del ser humano\u00bb.<\/p>\n<h3><em>b) <\/em>La Iglesia evangelizadora<\/h3>\n<p>La caridad urge a toda la comunidad creyente a que salga de s\u00ed misma, vaya por el mundo entero a predicar la Buena Noticia, convierta a los hombres en hijos de un mismo Padre y en hermanos entre s\u00ed, y transforme esta tierra en un cielo nuevo. La Iglesia <em>\u2014Ekkles\u00eda\u2014, <\/em>convocada por Jes\u00fas para ser enviada, no ambiciona otro poder que el de servir y amar. Su destino es abrirse al mundo para salvarlo por la pr\u00e1ctica del amor:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abEs cierto que yo he sido enviado no s\u00f3lo para amar a Dios, sino para hacerlo amar. No me basta con amar a Dios, si no lo ama mi pr\u00f3jimo. He de amar a mi pr\u00f3jimo como imagen de Dios y objeto de su amor, y obrar de manera que a su vez los hombres amen a su Creador, que los conoce y reconoce como hermanos que los ha salvado, para que con una caridad mutua tambi\u00e9n ellos se amen entre s\u00ed por amor de Dios, que los ha amado hasta el punto de entregar por ellos a la muerte a su \u00fanico Hijo\u00bb.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cuando la Iglesia es signo visible del amor puede presentarse como Cuerpo vivo de Cristo. Esa misma comuni\u00f3n con Dios y con los hombres explica la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n evangelizadora de la comunidad creyente.<\/p>\n<p>El hecho de que los \u00abdoce\u00bb y otros muchos disc\u00edpulos del Se\u00f1or fueran a proclamar por pueblos y aldeas el mensaje de la salvaci\u00f3n, ha de excitar la caridad de todos los seguidores de Jes\u00fas y repetir con san Pablo: \u00abAy de m\u00ed si no predicara la Buena Noticia!\u00bb (1 Cor 9,160). La misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia es continuaci\u00f3n de la iniciada por Jes\u00fas, que vino al mundo precisamente para eso: para anunciar la salvaci\u00f3n. El Papa Pablo VI ha definido as\u00ed la naturaleza de la Iglesia: \u00abEvangelizar constituye la dicha y la vocaci\u00f3n propia de la Iglesia, su identidad m\u00e1s profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y ense\u00f1ar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa misa, memorial de su muerte y resurrecci\u00f3n gloriosa&#8230; Entre evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana \u2014desarrollo, liberaci\u00f3n\u2014 existen lazos muy fuertes. V\u00ednculos de orden antropol\u00f3gico, porque el hombre que hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y econ\u00f3micos. Lazos de orden teol\u00f3gico, ya que no se puede disociar el plan de la creaci\u00f3n del plan de la redenci\u00f3n que llega hasta situaciones muy concretas de injusticia, a la que hay que combatir, y de justicia que hay que restaurar. V\u00ednculos de orden eminentemente evang\u00e9lico, como es el de la caridad. En efecto, \u00bfc\u00f3mo proclamar el mandamiento nuevo sin promover, mediante la justicia y la paz, el verdadero, el aut\u00e9ntico crecimiento del hombre? Ignorar esto equivaldr\u00eda a desconocer la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el pr\u00f3jimo que sufre o padece necesidad\u00bb.<\/p>\n<h3><em>c) <\/em>\u00abLa Iglesia necesita hombres evang\u00e9licos\u00bb<\/h3>\n<p>Vicente de Pa\u00fal comprueba que existen diferencias flagrantes entre pobres y ricos, entre ignorantes y sabios, entre justos y pecadores. Ello no significa que las apruebe, en particular las que han sido provocadas por la avaricia de los poderosos; pero, al no poder suprimirlas, trata, al menos, de remediarlas. En este sentido, predica la penitencia y la caridad, la justicia y la limosna, que salvan al pobre de una muerte inminente, redimen al pecador de sus culpas y contribuyen a hacer santos.<\/p>\n<p>Las limosnas le llegan por distintos cauces: de las Se\u00f1oras de la Caridad, de la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento y de los mismos jansenistas. Reyes, ministros y ricos le entregan dinero, alhajas, alimentos, vestidos y semillas para los pobres que, quiz\u00e1, ellos mismos crearon pisoteando los derechos m\u00e1s elementales del hombre. Vicente de Pa\u00fal no se niega a recibir esas ayudas, so pena de acelerar la muerte de muchos hambrientos y desnudos. La compasi\u00f3n puede m\u00e1s en \u00e9l, lo mismo que en cualquier cristiano aut\u00e9ntico de hoy, que la simple inteligencia de las \u00abtrampas de ciertos estafadores profesionales de la mendicidad y de la falaz beneficencia de algunos ricos, que, habiendo fabricado pobres&#8230; quieren despu\u00e9s construir hospitales y dispensarios para sus pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Todos los esfuerzos resultan escasos, entonces y ahora, para remediar la miseria espiritual y corporal que padece el pueblo pobre. Se necesitan ap\u00f3stoles, como los elegidos por el Se\u00f1or, para \u00abdetener el triple torrente de la ignorancia, de la herej\u00eda y de los vicios que han inundado la tierra\u00bb. A\u00fan estimando la vida contemplativa como una gracia para la Iglesia, lo que \u00e9sta necesita son hombres evang\u00e9licos, comprometidos en la salvaci\u00f3n integral del pobre:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abLa Iglesia tiene bastantes personas solitarias, gracias a Dios, y demasiadas in\u00fatiles, y otras muchas que la desgarran. Lo que necesita es tener hombres evang\u00e9licos, que se esfuercen en purgarla, en iluminarla <em>y <\/em>en unirla a su divino Esposo\u00bb.<\/p>\n<p>Las tres v\u00edas propuestas por la asc\u00e9tica tradicional, la purgativa, la iluminativa y la unitiva, son aconsejadas a todos los miembros de la Iglesia, \u00aba la que Cristo am\u00f3 y se entreg\u00f3 por ella para santificarla\u00bb (Ef 5,25-26), la uni\u00f3 consigo en pacto indisoluble y no cesa de \u00abalimentarla y cuidarla\u00bb (Ef 5,29). El hombre evang\u00e9lico recorre las tres v\u00edas practicando la caridad con los pobres, lugar donde alcanza la experiencia de Dios.<\/p>\n<h2>d) El trasvase de la Iglesia<\/h2>\n<p>Los cl\u00e9rigos son los primeros que necesitan convertirse al Evangelio, \u00a0purificarse de sus pecados, abrirse a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu y mantenerse unidos a Dios por Jesucristo. La Iglesia que contemplamos, la del siglo XVII, est\u00e1 atiborrada de cl\u00e9rigos: las ciudades, llenas de frailes ociosos; los pueblos, tambi\u00e9n repletos de curas, pero ignorantes y viciosos; el pa\u00eds entero, cubierto de monasterios y conventos. No es n\u00famero de sacerdotes lo que se echa en falta, sino calidad. La instituci\u00f3n clerical ofrece un cuadro triste y sombr\u00edo. En una di\u00f3cesis \u00abcasi siete mil sacerdotes borrachines e imp\u00fadicos suben todos los d\u00edas al altar sin ninguna vocaci\u00f3n\u00bb. Su ignorancia es pavorosa. Verdaderamente este colectivo \u00abdesfigura el rostro de la Esposa de Cristo, por la que los buenos cristianos deber\u00edan llorar l\u00e1grimas de sangre&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s de la tercera parte de los bienes nacionales est\u00e1 en manos del clero. Dos cardenales, Richelieu y Mazarino, (\u00e9ste ostenta el capelo cardenalicio sin \u00f3rdenes sagradas), llegan a ser primeros ministros del reino. A ambos les devora el hambre de riquezas temporales y les interesa m\u00e1s la grandeza pol\u00edtica que la santidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Ante situaci\u00f3n tan lamentable, Vicente reacciona y se compromete con otros promotores de la santidad sacerdotal a mejorar el estamento jer\u00e1rquico. En 1628 dirige los primeros Ejercicios a los ordenandos de la di\u00f3cesis de Beauvais; como miembro del Consejo de Conciencia y director de las Conferencias de los Martes, promueve la moral cat\u00f3lica, invita a la piedad y culto verdaderos, corrige los abusos en las ceremonias religiosas, propone nombres para di\u00f3cesis vacantes. El p\u00falpito recobra el buen gusto de la predicaci\u00f3n gracias, en parte, a sus esfuerzos. La falta de unidad entre los cristianos es otra lacra de la Iglesia, provocada principalmente por los sacerdotes. Es de lamentar la ruptura de Lutero y de Calvino, as\u00ed como los enfrentamientos de Jansenio y de Saint Cyran contra la Iglesia de Roma. La publicaci\u00f3n del <em>Augustinus <\/em>de Jansenio y de la <em>Frecuente comuni\u00f3n <\/em>de Arnauld recrudecen las relaciones de estos con el Vicario de Cristo en la tierra. La dura actitud de Saint Cyran frente a la autoridad del papa obliga a Vicente de Pa\u00fal a romper con la familiaridad de su antiguo amigo y a tomar posiciones contra el jansenismo. Una conclusi\u00f3n se impone a juicio de Vicente,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00ab[&#8230;] somos nosotros la causa de esa desolaci\u00f3n que arruina a la Iglesia, de ese deplorable retroceso que ha sufrido en muchos lugares, habi\u00e9ndose quedado casi totalmente asolada en Asia y en \u00c1frica e, incluso, en gran parte de Europa\u00bb.<\/p>\n<p>Parecidas lamentaciones se levantan en momentos cr\u00edticos de la historia. Recientemente ha escrito Juan Pablo II: \u00abPa\u00edses enteros y naciones, en los que en un tiempo la religi\u00f3n y la vida cristiana fueron florecientes y capaces de dar origen a comunidades de fe viva y operativa, est\u00e1n ahora sometidos a dura prueba e, incluso alguna que otra vez son radicalmente transformados por el continuo difundirse del indiferentismo, del secularismo y del ate\u00edsmo. Se trata, en concreto, de pa\u00edses y naciones del llamado Primer Mundo, en el que el bienestar econ\u00f3mico y el consumismo \u2014si bien entremezclado con espantosas situaciones de pobreza y miseria\u2014 inspiran y sostienen una existencia vivida como si no hubiera Dios\u00bb.<\/p>\n<p>La proliferaci\u00f3n de sectas y el avance incontenible del protestantismo hac\u00edan sospechar a Vicente de Pa\u00fal y a otros contempor\u00e1neos suyos un traslado de la Iglesia cat\u00f3lica. El presentimiento de que la Iglesia ser\u00eda aniquilada en Europa despliega el celo misionero del Sr. Vicente, puesto al servicio del papa, \u00abya que es el \u00fanico que puede enviar ad gentes y es obligatorio obedecer. Yo me siento interiormente a hacerlo ante la idea de que ser\u00eda en vano ese poder que Dios le ha dado a su Iglesia de enviar a anunciar el evangelio por toda la tierra, y que reside en la persona de su jefe, si sus miembros no estuvieran obligados a ir a donde se les env\u00eda a trabajar por la extensi\u00f3n del imperio de Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>Subyace aqu\u00ed una espiritualidad castrense de obediencia y de trabajo en favor de la extensi\u00f3n del Reino de Dios. Vicente de Pa\u00fal, como san Ignacio de Loyola, predica una obediencia ciega al Vicario de Cristo y un acatamiento fiel de las verdades declaradas <em>ex cathedra. <\/em>Nada le horroriza tanto como el temor de verse envuelto en los errores de alguna herej\u00eda. Pero la obediencia al Pont\u00edfice de Roma no le resta amor a las personas afiliadas a otras religiones. Ni integrista, ni progresista, \u00e9l permanece fiel a la ley suprema del amor, abierto a todas las corrientes que favorecen la comuni\u00f3n con el Cuerpo m\u00edstico de Cristo y la extensi\u00f3n del Reino de Dios. Su caridad ecum\u00e9nica le proh\u00edbe desafiar a nadie desde el p\u00falpito, como si los dem\u00e1s desconocieran las Sagradas Escrituras, o defender a un cat\u00f3lico, s\u00f3lo por ser cat\u00f3lico, cuando \u00e9ste ha atropellado los derechos de sus semejantes los hombres.<\/p>\n<p>No extra\u00f1a que H. Maupas du Tour afirmara del difunto Sr. Vicente: \u00abHa cambiado casi totalmente el rostro de la Iglesia\u00bb. Si no transform\u00f3 m\u00e1s la sociedad eclesi\u00e1stica, no hay que achacarlo a falta de celo o coraje, sino a las estructuras endurecidas de la \u00e9poca. La prudencia vicenciana se impuso en muchos casos en los que otras posturas intransigentes imped\u00edan avanzar por el camino del Evangelio.<\/p>\n<h2>II. La Iglesia de los pobres<\/h2>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abIglesia de los pobres\u00bb se debe al papa Juan XXIII. Tal imagen se ha popularizado hoy. Bajo esta denominaci\u00f3n est\u00e1n comprendidos todos los marginados de la sociedad. La presencia del pobre obliga a la Iglesia a mantenerse fiel a su propia vocaci\u00f3n y misi\u00f3n en el mundo, a ser verdaderamente \u00absacramento de salvaci\u00f3n\u00bb. Como asegura V. Codina: \u00abCuando la mediaci\u00f3n de los pobres desaparece, la fe y la teolog\u00eda se convierten en la m\u00e1s peligrosa de las ideolog\u00edas, en la droga m\u00e1s estimulante para todos los satisfechos y poderosos de este mundo, que buscan en la religi\u00f3n la confirmaci\u00f3n de su camino de iniquidad&#8230; Cuando la Iglesia y la teolog\u00eda olvidan a los pobres, tienen el riesgo de mundanizarse y de reproducir mim\u00e9ticamente en sus estructuras mentales y sociales la disimetr\u00eda y el clasismo de la sociedad injustamente estructurada\u00bb.<\/p>\n<p>El ejemplo de Jes\u00fas, que se hace rodear de pobres, se\u00f1ala la ruta de la Iglesia. \u00ab\u00bfNo fue Dios quien escogi\u00f3 a los que son pobres a los ojos del mundo para que fueran ricos de fe y herederos del Reino que \u00c9l prometi\u00f3 a los que le aman?\u00bb (St 2,5). \u00abEl Hijo de Dios, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza\u00bb (2 Cor 8,9). Ning\u00fan evangelizador puede predicar a los pobres, en nombre de Jes\u00fas, si antes no asume la condici\u00f3n de pobre. La irrupci\u00f3n de los pobres, cada d\u00eda m\u00e1s creciente, condiciona la vocaci\u00f3n y actividad vicenciana:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abEn esta vocaci\u00f3n vivimos de modo muy conforme a nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que, al parecer, cuando vino a este mundo, escogi\u00f3 como principal tarea la de asistir y cuidar a los pobres&#8230; Y si se le pregunta a nuestro Se\u00f1or: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que has venido a hacer en la tierra?\u00bb \u2014A asistir a los pobres. \u00ab\u00bf,A algo m\u00e1s?\u00bb \u2014A asistir a los pobres. En su compa\u00f1\u00eda no ten\u00eda m\u00e1s que a pobres, conversando casi siempre con los aldeanos e instruy\u00e9ndolos\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia de los pobres reales presenta otro rostro no menos desolador que el estamento clerical. Tanto la jerarqu\u00eda como los pol\u00edticos pasan de lado del que muere sin remedio. Salvo raras excepciones, la mayor\u00eda de los laicos ven morir a sus semejantes, impasibles y sin cambiar de compromiso religioso. No basta decirlo, habr\u00eda que ver las matanzas de ni\u00f1os inocentes, el abandono de los ancianos, las torturas de los galeotes, etc., para quedar vivamente impresionado. Muchas calamidades p\u00fablicas segaban la vida de los m\u00e1s abandonados: las epidemias, las sequ\u00edas interminables, los robos y pillajes, el hambre y las guerras. La situaci\u00f3n degradante de los pobres oblig\u00f3 al Sr. Vicente a tomar partido por la justicia, la caridad y la paz. Tal es el tono con que escribe, con acento suplicante, al papa Inocencio X, mediando por la paz:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abLa casa real dividida por las disensiones; los pueblos divididos; las provincias y ciudades asoladas por las guerras civiles; las aldeas, las villas, los m\u00e1s peque\u00f1os rincones destruidos, arruinados e incendiados; los trabajadores, sin poder recoger lo que sembraron y sin poder sembrar nada para los a\u00f1os siguientes. Los soldados se entregan impunemente a toda clase de desmanes. Los pueblos, por su parte, no s\u00f3lo se ven expuestos a las rapi\u00f1as y a los actos de bandolerismo, sino incluso a los asesinatos y a toda clase de torturas. Los habitantes del campo que no han sido matados por la espada tienen que morir casi todos de hambre&#8230; Es poca cosa o\u00edr y leer estas cosas; ser\u00eda menester verlas y comprobarlas con los propios ojos\u00bb.<\/p>\n<p>El intento mediador vicenciano por conseguir la paz y devolver la vida a todos concretiza una acci\u00f3n en solidaridad y defensa del que sufre. La paz ansiada por el Sr. Vicente es fruto de la justicia y de la caridad, de la convivencia fraterna y del amor de unos con otros; trabaja por la paz que redunde en gloria de Dios, y \u00e9sta en bienestar temporal del hombre, seg\u00fan el comentario de san Ireneo:<\/p>\n<p>\u00abLa gloria de Dios consiste en que vivan los hombres\u00bb <em>\u2014gloria Dei vivens homo&#8211;; <\/em>o como parafrase\u00f3 el obispo de El Salvador, Oscar Romero: \u00abLa gloria de Dios es que vivan los pobres\u00bb <em>\u2014gloria Dei vivens pauper\u2014. <\/em>Para dar vida a los que s\u00f3lo les queda morir, el Sr. Vicente ejerce la funci\u00f3n prof\u00e9tico-pol\u00edtica en la Iglesia.<\/p>\n<h3><em>a) <\/em>Caridad y pol\u00edtica<\/h3>\n<p>San Vicente no actu\u00f3 como un pol\u00edtico de partido: \u00abno le impulsaron m\u00f3viles partidistas, simpat\u00edas personales, ambiciones de poder o preferencias ideol\u00f3gicas\u00bb. No se entrometi\u00f3 en asuntos pol\u00edticos, \u00aba imitaci\u00f3n de Jesucristo que no quiso ser juez entre hermanos en litigio, ni tampoco juzgar de los derechos de los pr\u00edncipes. El se limit\u00f3 s\u00f3lo a predicar que hay que dar al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar&#8230;\u00bb. La pol\u00edtica de Vicente de Pa\u00fal ha de entenderse en el contexto de fidelidad al <em>seguimiento de Jes\u00fas, <\/em>entregado al Padre para evangelizar a los pobres. Pero Jes\u00fas de Nazaret es una persona pol\u00edtica, en el sentido genuino de la palabra, un hombre con patria y sociedad propias. El Hijo de Mar\u00eda nazarena se enfrenta contra los poderes religiosos y pol\u00edticos de su tiempo por su actitud para con la Ley, el templo y los pobres; convulsiona las bases religiosas y sociales, al dar plenitud a la ley y a los Profetas (cf. Mt 5,17) y al optar claramente por los pobres. Por eso le mataron.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal trata de actuar, a ejemplo de Jes\u00fas, movido por el celo de la verdadera religi\u00f3n y por la caridad con los marginados de la sociedad; asume compromisos, al parecer, de mar- cado tinte pol\u00edtico, pero sin identificarse con ning\u00fan partido militante: acude a la reina regente, Ana de Austria, y al primer ministro, Mazarino, a quien aconseja que abandone el gobierno del pa\u00eds por el bien del pueblo; su presencia en el Consejo de Conciencia testifica un acto pol\u00edtico; la carta al papa Inocencio X rubrica su postura decidida de mediar por la paz social. Nada detiene sus pasos ante los distintos gobernantes pol\u00edticos o religiosos con tal de dar la vida al pobre convulsionado en sus leg\u00edtimos derechos.<\/p>\n<p>Baste como prueba de lo dicho las ayudas enviadas a las provincias de Picard\u00eda, Champa\u00f1a e Isla de Francia, los socorros a la Lorena y los alimentos diarios en san L\u00e1zaro, durante la Fronda. Mas all\u00e1 de las fronteras de Francia, los gastos invertidos en la liberaci\u00f3n de los cautivos del norte de \u00c1frica. En todas estas actuaciones s\u00f3lo hay que ver el m\u00f3vil de la caridad. Bien se trate de una caridad privada o institucionalizada, el genio vicenciano salv\u00f3 la vida de muchos pobres o contribuy\u00f3 a mejorarla; para ello se sirvi\u00f3 siempre del di\u00e1logo, nunca de las amenazas ni de las armas: \u00abmanej\u00f3, eso s\u00ed, la fuerza subversiva del Evangelio, que no es ni neutral, ni inhibismo as\u00e9ptico\u00bb.<\/p>\n<p>Resumiendo, \u00absan Vicente no toma partido por nadie. No es que piense que el mundo de la pol\u00edtica no tiene nada que ver con las exigencias de la evangelizaci\u00f3n. Sabe muy bien que las decisiones de los grandes y las disensiones pol\u00edticas afectan profundamente al bienestar y a la vida de los pobres. Por eso no tiene miedo de acudir a los que manejan con sus decisiones y sus ambiciones las vidas de las pobres gentes. Esto lo hace con coraje y tom\u00e1ndose sus buenos riesgos para s\u00ed y para sus obras. Este hombre, que no se entromete ni permite que se entrometan sus hombres en las disputas de los \u00abpr\u00edncipes cristianos\u00bb y de los poderes p\u00fablicos, no deja por eso de acercarse a ellos y de predicarles con vigor cuando se encuentran en juego la fe y el bienestar del pobre pueblo\u00bb.<\/p>\n<h2>III.\u00a0 \u00abEl Esp\u00edritu gu\u00eda a su Iglesia\u00bb<\/h2>\n<p>Cuando aquel hereje de Montmirail acusaba a la Iglesia de Roma de no estar conducida por el Esp\u00edritu Santo, el Sr. Vicente no crey\u00f3 entonces conveniente responder con otras armas que la entrega a Dios y la evangelizaci\u00f3n de los pobres. Actuaba, sin saberlo, como un profeta surgido del pueblo y para el pueblo. Su acci\u00f3n apost\u00f3lica y caritativa evidenciaba la presencia del Esp\u00edritu en un momento crucial para la historia de la Iglesia. Estaba persuadido de que la evangelizaci\u00f3n de los pobres constituye el rejuvenecimiento de la comunidad cristiana:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9 dicha para nosotros, los misioneros, poder demostrar que el Esp\u00edritu gu\u00eda a su Iglesia, trabajando como trabajamos por la instrucci\u00f3n y santificaci\u00f3n de los pobres!\u00bb.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal es testigo de que toda reforma y renovaci\u00f3n eclesial comienza por una opci\u00f3n preferencial en favor de los pobres. La experiencia de Montmirail le confirma en la caridad del Esp\u00edritu, amor que purifica, ilumina y une a los hijos adoptivos con el Padre y a los hombres entre s\u00ed; robustece tambi\u00e9n su esperanza en la misi\u00f3n del Esp\u00edritu que \u00abgu\u00eda a la Iglesia a toda verdad, la unifica en comuni\u00f3n y ministerio, la provee y gobierna con diversos dones carism\u00e1ticos y jer\u00e1rquicos, la embellece con sus frutos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abEl Esp\u00edritu Santo gobierna a su Iglesia, reina sobre los concilios y las santas asambleas, da luces esparcidas por toda la tierra, que han inundado a los santos, para que la Iglesia en general y cada uno de los fieles en particular puedan caminar con toda seguridad\u00bb.<\/p>\n<p>Si la esperanza no le defraud\u00f3, la caridad del Esp\u00edritu, \u00abpadre de los pobres\u00bb, le ayud\u00f3 a caminar en libertad y solidaridad con los necesitados. Fue precisamente la caridad la que le proclam\u00f3 \u00abpadre de la patria\u00bb, t\u00edtulo que no le fue conferido a ning\u00fan pol\u00edtico de su tiempo.<\/p>\n<h3>a) Las obras vicencianas proceden del Esp\u00edritu de Dios<\/h3>\n<p>Prueba evidente de la vivificaci\u00f3n del Esp\u00edritu a su Iglesia son las obras de Vicente de Pa\u00fal. Las necesidades urgentes, las llamadas de los pobres y los \u00absignos de los tiempos\u00bb desencadenaron m\u00faltiples expresiones de su amor misericordioso y compasivo. El Santo nos repite con machacona insistencia que ha sido el Esp\u00edritu de Dios o la Providencia quien ha dado nacimiento a la Caridad y a la Misi\u00f3n, a las Conferencias de los Martes, a las obras de los ordenandos, de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos, de los ancianos, de los enfermos mentales, de los presos y condenados a galeras&#8230; Todo lo vicenciano lleva el cu\u00f1o e inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu: los Reglamentos de la Caridad, las Reglas de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y&#8230; hasta el \u00abpeque\u00f1o m\u00e9todo\u00bb de predicar.<\/p>\n<p>En el fondo de estas creaciones, puestas al servicio y construcci\u00f3n de la Iglesia, laten los pobres. Si la multitud de obras vicencianas no son fruto de un oportunismo, ni del azar, ni de una pol\u00edtica de partido, sino de la caridad, hay que verlas como son en realidad: \u00abcomo obras de Dios, que Dios nos ha confiado, sin que nosotros nos hayamos metido en ninguna de ellas\u00bb. Concretamente, respecto de la Misi\u00f3n, \u00ab[&#8230;] todo el mundo piensa que esta Compa\u00f1\u00eda es de Dios, porque se ve que acude a las necesidades m\u00e1s apremiantes y m\u00e1s abandonadas\u00bb.<\/p>\n<p>El dato teol\u00f3gico de estas obras confirma su origen divino. La sociolog\u00eda se encarga de comprobar el mismo aserto. Por eso, para no desviamos de la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n cristiana, \u00abnuestro lote son los pobres, los pobres\u00bb. Ellos nos ayudan a vivir la condici\u00f3n de hijos de Dios, de hermanos unos de otros; ellos nos mantienen en la unidad y comuni\u00f3n de la Iglesia santa, fundada por Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Grandes y profundos cambios cient\u00edfico-t\u00e9cnicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y religiosos se han producido desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas, cambios semejantes y a\u00fan mayores que los originados por el paso de la Edad Media &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399690,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[374],"tags":[],"class_list":["post-387700","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Grandes y profundos cambios cient\u00edfico-t\u00e9cnicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y religiosos se han producido desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas, cambios semejantes y a\u00fan mayores que los originados por el paso de la Edad Media ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-08-23T06:05:13+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"La Iglesia de Jes\u00fas\",\"datePublished\":\"2016-08-23T06:05:13+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\"},\"wordCount\":4963,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\",\"name\":\"La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2016-08-23T06:05:13+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Iglesia de Jes\u00fas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos","og_description":"Grandes y profundos cambios cient\u00edfico-t\u00e9cnicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y religiosos se han producido desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas, cambios semejantes y a\u00fan mayores que los originados por el paso de la Edad Media ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2016-08-23T06:05:13+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"25 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"La Iglesia de Jes\u00fas","datePublished":"2016-08-23T06:05:13+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/"},"wordCount":4963,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["Espiritualidad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/","name":"La Iglesia de Jes\u00fas - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2016-08-23T06:05:13+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-iglesia-de-jesus\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Iglesia de Jes\u00fas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1CRe","jetpack-related-posts":[{"id":398641,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-4\/","url_meta":{"origin":387700,"position":0},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (4)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/08\/2016","format":false,"excerpt":"4.- La salvaci\u00f3n de los pobres en el centro de la Misi\u00f3n de la Iglesia. San Vicente de Pa\u00fal y Santa Luisa de Marillac compartieron la misma experiencia: los pobres son los miembros de Cristo y, por tanto, de la Iglesia. En la Iglesia, Cuerpo de Cristo, los pobres ocupan\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":120165,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/dimension-politica-del-evangelio-en-la-accion-vicenciana\/","url_meta":{"origin":387700,"position":1},"title":"Dimensi\u00f3n pol\u00edtica del evangelio en la acci\u00f3n vicenciana","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/05\/2013","format":false,"excerpt":"I. Introducci\u00f3n \u00bfPodr\u00edamos dar por clarificada la dimensi\u00f3n pol\u00edtica del Evan\u00adgelio y pasar a las implicaciones que tal dimensi\u00f3n conlleva en la acci\u00f3n vicenciana? Hay, ciertamente, una praxis pol\u00edtica de Jes\u00fas y del movimiento de Jes\u00fas. La acci\u00f3n vicenciana intenta, por su parte, \"hacer efectivo\" el Evangelio; por lo tanto\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"a-fe","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/a-fe-300x213.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":133837,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/preferencia-por-los-pobres\/","url_meta":{"origin":387700,"position":2},"title":"Preferencia por los pobres","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/01\/2015","format":false,"excerpt":"\"Juan se enter\u00f3 en la c\u00e1rcel de las obras que hac\u00eda el Mes\u00edas y mand\u00f3 dos disc\u00edpulos a preguntarle: \u2014\u00bfEres t\u00fa el que ten\u00eda que venir o esperamos a otro? Jes\u00fas les respondi\u00f3: Los ciegos ven y cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"preferir a los pobres","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/01\/preferir-a-los-pobres-300x200.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":144526,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-audacia-de-la-caridad-espiritualidad-insercion-pobres\/","url_meta":{"origin":387700,"position":3},"title":"La audacia de la caridad: espiritualidad, inserci\u00f3n, pobres","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/05\/2015","format":false,"excerpt":"1.- Justificaci\u00f3n del tema: \"Este asunto me concierne\" La audacia de la caridad para un nuevo impulso misionero es el tema de nuestras Asambleas locales y provinciales como preparaci\u00f3n a la pr\u00f3xima Asamblea general. Pero en realidad es mucho m\u00e1s, es una llamada del Esp\u00edritu a la Iglesia que responde\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"audacia caridad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/05\/audacia-caridad-300x185.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":120176,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-sentido-de-justicia-y-solidaridad-en-la-mision-de-los-laicos-vicencianos\/","url_meta":{"origin":387700,"position":4},"title":"El sentido de justicia y solidaridad en la misi\u00f3n de los laicos vicencianos","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/01\/2016","format":false,"excerpt":"Supongo que resultar\u00eda una broma de mal gusto si yo em\u00adpezara diciendo que esta conferencia sobra. Porque me temo que todo lo que pueda decir, ya ha ido saliendo durante los tres d\u00edas anteriores. Es m\u00e1s, casi he tenido la tentaci\u00f3n de ejercer de amanuense sol\u00edcito y presentar un resumen\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"pobreza","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/pobreza-1024x759.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/pobreza-1024x759.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/pobreza-1024x759.jpg?resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/pobreza-1024x759.jpg?resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":130794,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/iii-la-recuperacion-de-los-cuatro-votos-vicencianos-pobreza-vii\/","url_meta":{"origin":387700,"position":5},"title":"III. LA RECUPERACI\u00d3N DE LOS CUATRO VOTOS VICENCIANOS (pobreza) (VII)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/07\/2014","format":false,"excerpt":"3. Pobreza Hacia una comprensi\u00f3n moderna a) En la Iglesia conciliar y posconciliar tal vez no haya habido un tema m\u00e1s repetido que la llamada a una pobreza evang\u00e9lica. En respuesta a Cristo la Iglesia quiere ser la Iglesia de los pobres. Lo mismo se puede decir de la congregaci\u00f3n.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"voca","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/06\/voca.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=387700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387700\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=387700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=387700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=387700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}