{"id":34976,"date":"2021-02-26T08:35:13","date_gmt":"2021-02-26T07:35:13","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/06\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/"},"modified":"2020-12-13T11:51:44","modified_gmt":"2020-12-13T10:51:44","slug":"introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29"},"content":{"rendered":"<p><strong>CAP\u00cdTULO XXIX<\/strong><\/p>\n<p><strong>DE LA MALEDICENCIA<\/strong><\/p>\n<p>El juicio temerario produce inquietud, desprecio del pr\u00f3jimo, orgullo y complacencia en s\u00ed mismo y cien otros efectos por dem\u00e1s perniciosos, entre los cuales ocupa el primer lugar la maledicencia, como la peste de las conversaciones. \u00a1Ah! \u00a1Que no tenga yo uno de los carbones del altar santo para tocar con \u00e9l los labios de los hombres, a fin de borrar su iniquidad y purificarlos de su pecado, a imitaci\u00f3n del seraf\u00edn que purific\u00f3 la boca de Isa\u00edas! El que lograse quitar la maledicencia del mundo, quitar\u00eda de \u00e9l una gran parte de los pecados y de la iniquidad.<\/p>\n<p>El que arrebata injustamente la buena fama a su pr\u00f3jimo, adem\u00e1s de cometer un pecado, est\u00e1 obligado a la debida reparaci\u00f3n, aunque de diversa manera, seg\u00fan la diversidad de la maledicencia; porque nadie puede entrar en el cielo con los bienes ajenos, y, entre todos los bienes exteriores, la buena fama es el mejor. La maledicencia es una especie de homicidio, porque tenemos tres vidas: la espiritual, que estriba en la gracia de Dios; la corporal, que radica en el alma, y la civil, que consiste en la buena fama. El pecado nos quita la primera; la muerte, la segunda, y la maledicencia, la tercera. Pero el maldiciente, con un solo golpe de su lengua, comete, ordinariamente, tres homicidios: mata su alma y la del que le escucha, con muerte espiritual, y de muerte civil a aquel de quien murmura; porque, como dice San Bernardo, el que murmura y el que escucha al murmurador, tienen en s\u00ed mismos al demonio: el uno en su lengua, y el otro en sus o\u00eddos. David, hablando de los maldicientes, dice que \u00abtienen la lengua afilada como las serpientes\u00bb. Ahora bien, la serpiente, como dice Arist\u00f3teles, tiene la lengua dividida en dos, y con dos puntas. Tal es la lengua del maldiciente, que, de un solo golpe, pincha y emponzo\u00f1a el o\u00eddo del que la escucha y la buena fama de aquel de quien se ocupa.<\/p>\n<p>Te conjuro, pues, amada Filotea, que no hables nunca mal de nadie, ni directa ni indirectamente: gu\u00e1rdate de atribuir falsos cr\u00edmenes y pecados al pr\u00f3jimo, de descubrir los que son secretos, de exagerar los ya conocidos, de interpretar mal una buena obra, de negar el bien que t\u00fa sabes que existe en alguno, de disimularlo maliciosamente, de disminuirlo con tus palabras; porque, de cualquiera de estas maneras, ofender\u00edas mucho a Dios, sobre todo acusando falsamente o negando la verdad, en perjuicio del pr\u00f3jimo, ya que entonces ser\u00eda doble el pecado: mentir y da\u00f1ar, a la vez, al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Los que, para murmurar, empiezan con pre\u00e1mbulos honrosos o echan mano de cumplidos e iron\u00edas, son los m\u00e1s finos y los m\u00e1s virulentos de los detractores. Conste, dicen, que le aprecio, y que, por lo dem\u00e1s, es un perfecto caballero; pero en honor de la verdad, es menester decir que ha obrado mal al cometer tal perfidia. Es una muchacha muy virtuosa, pero se ha dejado sorprender; y otras semejantes maneras de hablar. \u00bfNo ves aqu\u00ed el artificio? El que quiere disparar el arco, acerca la flecha hacia s\u00ed tanto cuanto puede, pero lo hace \u00fanicamente para dispararla con m\u00e1s fuerza. De la misma manera, parece que estos murmuradores atraen hacia s\u00ed la maledicencia, para dispararla m\u00e1s velozmente y para que as\u00ed penetre m\u00e1s en los corazones de los oyentes. La detracci\u00f3n hecha en forma de iron\u00eda es la m\u00e1s cruel de todas; porque, as\u00ed como la cicuta no es, de suyo, un veneno muy activo, sino bastante lento y que f\u00e1cilmente se puede contrarrestar, pero mezclada con vino no es ya remediable, as\u00ed tambi\u00e9n la murmuraci\u00f3n, que de suyo, entrar\u00eda por una oreja y saldr\u00eda por la otra, como suele decirse, queda impresa en la mente de los que la escuchan, cuando se presenta envuelta en un dicho agudo y chistoso. \u00abTienen, dice David, el veneno del \u00e1spid en sus labios\u00bb; porque el \u00e1spid pica de una manera casi imperceptible, y su veneno causa, al principio, una comez\u00f3n agradable, con la que se dilatan el coraz\u00f3n y las entra\u00f1as, y reciben el veneno, contra el cual ya no es posible, entonces, combatir.<\/p>\n<p>No digas: \u00abFulano es un borracho\u00bb, aunque le hayas visto embriagado: ni \u00abes un ad\u00faltero\u00bb, por haberle sorprendido en este pecado; ni: \u00abes un incestuoso\u00bb, porque haya ca\u00eddo en esta desgracia; ya que un solo acto no basta para calificar una cosa. El sol se detuvo una vez en favor de la victoria de Josu\u00e9, y se obscureci\u00f3, en otra ocasi\u00f3n, en favor de la del Salvador; nadie, empero, dir\u00e1 que el sol est\u00e9 inm\u00f3vil ni que es oscuro. No\u00e9 se embriag\u00f3 una vez y otra Lot; \u00e9ste, adem\u00e1s, cometi\u00f3 un grave incesto. Sin embargo, ni ambos fueron bebedores ni el \u00faltimo fue incestuoso. No fue San Pedro sanguinario, porque una vez derram\u00f3 sangre, ni blasfem\u00f3 por haber, en una ocasi\u00f3n, blasfemado. Para recibir un calificativo basado en un vicio o en una virtud, se requiere cierta continuaci\u00f3n y h\u00e1bito, por lo que es una falsedad llamar a un hombre col\u00e9rico o ladr\u00f3n, por haberle visto encolerizado o hurtando una sola vez.<\/p>\n<p>Aunque un hombre haya sido vicioso durante mucho tiempo, se corre el riesgo de mentir cuando se le llama tal. Sim\u00f3n el leproso llamaba pecadora a Magdalena, porque lo hab\u00eda sido antes; sin embargo, ment\u00eda, porque ya no lo era, sino una muy santa penitente; por esto Nuestro Se\u00f1or sali\u00f3 en su defensa. Aquel necio fariseo ten\u00eda al publicano por gran pecador, tal vez por injusto, ad\u00faltero o ladr\u00f3n; pero se equivocaba totalmente, porque, en aquel mismo momento, quedaba justificado. \u00a1Ah! puesto que la bondad de Dios es tan grande, que basta un momento para pedir y recibir la gracia, \u00bfqu\u00e9 certeza podemos tener de que un hombre que ayer era pecador, todav\u00eda lo sea hoy? El d\u00eda precedente no ha de juzgar al d\u00eda presente, ni el d\u00eda presente al precedente; s\u00f3lo el \u00faltimo es el que a todos juzga. Nunca, pues, podemos decir que un hombre es malo, sin riesgo de mentir, y, supuesto que falte, lo \u00fanico que podemos decir es que ha cometido una mala acci\u00f3n; que ha vivido mal en tal \u00e9poca; que obra mal ahora; pero del d\u00eda de ayer no se puede deducir ninguna consecuencia para el d\u00eda de hoy, y mucho menos a\u00fan para el d\u00eda de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Aunque es necesario ser extremadamente delicado en no murmurar del pr\u00f3jimo, es menester, empero, guardarse del extremo en que caen algunos, los cuales, para evitar la maledicencia, alaban y hablan bien del vicio. Si se trata de una persona verdaderamente murmuradora, no digas, por disculparla, que es abierta y franca; de una persona manifiestamente vana, no digas que es generosa y correcta; a las familiaridades peligrosas, no las llames simplicidades o ingenuidades; no disimules la desobediencia con el nombre de celo, ni la arrogancia con el nombre de franqueza, ni la lascivia con el nombre de amistad. No, amada Filotea; por el deseo de huir del vicio de la maledicencia, no se han de favorecer, adular, ni fomentar los otros vicios, sino que hay que llamar sinceramente mal al mal, y condenar las cosas que son dignas de reprobaci\u00f3n. Haci\u00e9ndolo as\u00ed, glorificaremos a Dios, con tal que lo hagamos bajo las siguientes condiciones:<\/p>\n<p>Para condenar loablemente los vicios de los dem\u00e1s, ha de exigirlo la utilidad de aquel de quien se habla, o de aquellos a los cuales se habla. Se cuentan, por ejemplo, en presencia de las j\u00f3venes, las familiaridades indiscretas de aquellos y de aqu\u00e9llas, que son evidentemente peligrosas; de la disoluci\u00f3n de uno o de una en las palabras y ademanes, que son manifiestamente contrarios a la honestidad: si no condeno francamente este mal, m\u00e1s a\u00fan: si quiero excusarlo, esas tiernas almas que escuchan tomar\u00e1n de ello ocasi\u00f3n para relajarse en alguna cosa semejante; su utilidad, pues, exige que, con toda libertad, recrimine estas cosas al instante, a no ser que pueda esperar otra ocasi\u00f3n, para cumplir este deber con menos da\u00f1o de aquellos de quienes se habla.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo dicho, es menester que me corresponda a m\u00ed hablar acerca de aquel punto, por ejemplo, si soy uno de los principales de la reuni\u00f3n, de manera que, si no hablo, parecer\u00e1 que apruebo el vicio; pues, si soy de los \u00faltimos, no me corresponde a m\u00ed iniciar la censura. Pero, ante todo, es necesario que sea absolutamente exacto en las palabras, de manera que no diga una palabra de m\u00e1s. Por ejemplo, si recrimino, por demasiado indiscreta y peligrosa, la amistad de aquel joven con aquella muchacha, por Dios, Filotea, conviene que sostenga la balanza en el punto medio para no aumentar un solo \u00e1pice la cosa. Si s\u00f3lo hay una d\u00e9bil apariencia, no dir\u00e9 nada; si tan s\u00f3lo una simple imprudencia, nada a\u00f1adir\u00e9; si no hay ni imprudencia ni verdadera apariencia de mal, sino \u00fanicamente un simple pretexto para murmurar, efecto tan s\u00f3lo de la malicia, o bien no dir\u00e9 nada, o dir\u00e9 esto mismo. Mi lengua, mientras habla del pr\u00f3jimo, es en mi boca lo que el bistur\u00ed en manos del cirujano, que quiere cortar entre los nervios y los tendones: es menester que el golpe que yo d\u00e9 sea tan exacto, que no diga ni m\u00e1s ni menos de lo que es. Sobre todo es menester que, mientras recriminas el vicio, procures la mayor benignidad con la persona en el cual existe.<\/p>\n<p>Es verdad que de los pecadores infames, p\u00fablicos y notorios, se puede hablar libremente, con tal que se haga con esp\u00edritu de caridad y de compasi\u00f3n y no con arrogancia y presunci\u00f3n, ni para complacerse en el mal ajeno, porque esto ser\u00eda propio de un coraz\u00f3n abyecto y vil. Except\u00fao, entre todos, a los enemigos declarados de Dios y de la Iglesia, porque a \u00e9stos es menester desacreditarlos cuanto se pueda; tales son las sectas her\u00e9ticas y cism\u00e1ticas y sus jefes; es un acto de caridad gritar contra el lobo, dondequiera que sea, cuando se encuentra entre las ovejas.<\/p>\n<p>Todos se toman la libertad de juzgar libremente y de censurar a los pr\u00edncipes, y de hablar mal de naciones enteras, seg\u00fan la diversidad de afectos que cada uno siente por ellas. Filotea, no cometas esta falta, que, adem\u00e1s de la ofensa de Dios, podr\u00eda dar lugar a mil clases de disputas.<\/p>\n<p>Cuando oyes que se habla mal de alguno, duda de la acusaci\u00f3n, si buenamente puedes; si no puedes dudar, excusa, a lo menos, la intenci\u00f3n del acusado, y, si tampoco es esto posible, da muestras de compasi\u00f3n por \u00e9l, desv\u00eda la conversaci\u00f3n, y los que no caen en pecado, lo deben todo a la gracia de Dios. Procura, con suavidad, que el maldiciente reflexione, y di alguna cosa buena de la persona ofendida, si la sabes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO XXIX DE LA MALEDICENCIA El juicio temerario produce inquietud, desprecio del pr\u00f3jimo, orgullo y complacencia en s\u00ed mismo y cien otros efectos por dem\u00e1s perniciosos, entre los cuales ocupa el primer lugar la maledicencia, &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":398698,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[272],"tags":[],"class_list":["post-34976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-francisco-de-sales"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"CAP\u00cdTULO XXIX DE LA MALEDICENCIA El juicio temerario produce inquietud, desprecio del pr\u00f3jimo, orgullo y complacencia en s\u00ed mismo y cien otros efectos por dem\u00e1s perniciosos, entre los cuales ocupa el primer lugar la maledicencia, ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-02-26T07:35:13+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29\",\"datePublished\":\"2021-02-26T07:35:13+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\"},\"wordCount\":1922,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Escritos de Francisco de Sales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\",\"name\":\"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2021-02-26T07:35:13+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos","og_description":"CAP\u00cdTULO XXIX DE LA MALEDICENCIA El juicio temerario produce inquietud, desprecio del pr\u00f3jimo, orgullo y complacencia en s\u00ed mismo y cien otros efectos por dem\u00e1s perniciosos, entre los cuales ocupa el primer lugar la maledicencia, ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2021-02-26T07:35:13+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29","datePublished":"2021-02-26T07:35:13+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/"},"wordCount":1922,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["Escritos de Francisco de Sales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/","name":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2021-02-26T07:35:13+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-tercera-parte-capitulo-29\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Tercera parte, cap\u00edtulo 29"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-968","jetpack-related-posts":[{"id":136990,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/3o-domingo-de-pascua-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron-2\/","url_meta":{"origin":34976,"position":0},"title":"3\u00ba Domingo de Pascua (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/05\/2014","format":false,"excerpt":"El Resucitado nos libera y nos convierte en testigos Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n, sacerdote misionero y profesor de Sagrada Escritura.Las lecturas b\u00edblicas del segundo domingo de Pascua nos permiten profundizar en el encuentro con Jesucristo Resucitado, contemplar las diversas formas de su nueva presencia entre nosotros y tomar conciencia de la\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o A\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o A","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-a\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":32934,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-primera-parte-capitulo-12\/","url_meta":{"origin":34976,"position":1},"title":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Primera parte, cap\u00edtulo 12","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/05\/2020","format":false,"excerpt":"CAP\u00cdTULO XII: Meditaci\u00f3n 4\u00aa: DE LOS PECADOS PREPARACI\u00d3N. 1. Ponte en la presencia de Dios. 2. P\u00eddele que te ilumine. CONSIDERACIONES. 1. Piensa en el tiempo que hace comenzaste a pecar y mira como, desde entonces, has ido multiplicando los pecados en tu coraz\u00f3n, y como, todos los d\u00edas, has\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Francisco de Sales\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Francisco de Sales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-francisco-de-sales\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":32885,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-primera-parte-capitulo-01\/","url_meta":{"origin":34976,"position":2},"title":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Primera parte, cap\u00edtulo 01","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/04\/2020","format":false,"excerpt":"PRIMERA PARTE DE LA INTRODUCCI\u00d3N Los avisos y ejercicios que se requieren para conducir al alma, desde su primer deseo de la vida devota, hasta una entera resoluci\u00f3n de abrazarla CAP\u00cdTULO I: DESCRIPCI\u00d3N DE LA VERDADERA DEVOCI\u00d3N T\u00fa aspiras a la devoci\u00f3n, querid\u00edsima Filotea, porque eres cristiana y sabes que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Francisco de Sales\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Francisco de Sales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-francisco-de-sales\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":22791,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-13-de-diciembre\/","url_meta":{"origin":34976,"position":3},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 13 de diciembre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/12\/2016","format":false,"excerpt":"1658. Vicente de Pa\u00fal contin\u00faa hoy la serie de conferencias a los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n iniciada el viernes 6 de diciembre pasado sobre las reglas de la misma. Hoy se dedica, dentro del primer cap\u00edtulo a los art\u00edculos segundo y tercero que tratan sobre los miembros\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":6051,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-30-de-diciembre\/","url_meta":{"origin":34976,"position":4},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 30 de diciembre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"30\/12\/2016","format":false,"excerpt":"1651. Muere Mar\u00eda des Landes, esposa del presidente del Parlamento, Cristi\u00e1n de Lamoignon. Fue presidenta de las Voluntarias de la Caridad y una de las m\u00e1s insignes colaboradoras de Vicente de Pa\u00fal en el servicio a los pobres. Durante diez a\u00f1os dirigi\u00f3 a las Damas de la Caridad del H\u00f4tel-Dieu.\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":34991,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-vida-devota-cuarta-parte-capitulo-01\/","url_meta":{"origin":34976,"position":5},"title":"Introducci\u00f3n a la vida devota. Cuarta parte, cap\u00edtulo 01","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/06\/2011","format":false,"excerpt":"(Cuarta parte) CAP\u00cdTULO I QUE NO HAY QUE HACER CASO DE LAS PALABRAS DE LOS HIJOS DEL MUNDO En cuanto los mundanos se den cuenta de que quieres emprender la vida devota, disparar\u00e1n contra ti mil tiros de habladur\u00edas y maledicencia; los m\u00e1s malos calificar\u00e1n maliciosamente tu mudanza, llam\u00e1ndola hipocres\u00eda,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Francisco de Sales\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Francisco de Sales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-francisco-de-sales\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/escritos-francisco-de-sales.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34976"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":403363,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34976\/revisions\/403363"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/398698"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}