{"id":34736,"date":"2022-11-27T08:02:07","date_gmt":"2022-11-27T07:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/04\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/"},"modified":"2022-08-09T22:15:15","modified_gmt":"2022-08-09T20:15:15","slug":"espiritualidad-vicenciana-confesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/","title":{"rendered":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2>El ambiente hist\u00f3rico<\/h2>\n<p>Para comprender bien el pensamiento y la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n de san Vicente es nece\u00adsario tener presente la apasionante pol\u00e9mica que surgi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la publicaci\u00f3n del libro de Arnauld sobre la comuni\u00f3n frecuente. La recep\u00adci\u00f3n del sacramento de la Eucarist\u00eda y de la Pe\u00adnitencia ha estado \u00edntimamente relacionada en la pr\u00e1ctica del pueblo cristiano, unas veces m\u00e1s, co\u00admo en tiempos de san Vicente, otras veces me\u00adnos, como sucede ahora. Arnauld exig\u00eda tanta preparaci\u00f3n para recibir al sacramento de la Co\u00admuni\u00f3n que pr\u00e1cticamente alejaba de ella.<\/p>\n<p>El origen m\u00e1s bien remoto del libro de Ar\u00adnauld fue el consejo que el jesuita, P. Sesmaisons (1588-1648), dio a su dirigida la Marquesa de Sobl\u00e9 para que comulgara frecuentemente, no obstante la vida bastante mundana que la Mar\u00adquesa llevaba. Comulgaba todos los meses al menos y no dudaba de ir a divertirse \u00abmundanamente\u00bb el mismo d\u00eda que recib\u00eda la comuni\u00f3n. Por el contrario, la Princesa Gu\u00f3m\u00e9ne, dirigida por Saint Cyran, se mostraba muy severa y se es\u00adcandalizaba del comportamiento de su amiga. La Marquesa de Sable expuso el caso al P. Ses\u00admaison d\u00e1ndole al mismo tiempo un peque\u00f1o li\u00adbro escrito por Saint Cyran sobre la confesi\u00f3n. Naci\u00f3 la pol\u00e9mica: Saint Cyran fue fuertemente atacado, y Arnauld, para defender a su maestro Saint Cyran, public\u00f3 el libro titulado La Fr\u00e9quen\u00adte Communi\u00f3n.<\/p>\n<p>La doctrina de Arnauld, aprobada por unos y reprobada por otros, cre\u00f3 una gran confusi\u00f3n, no s\u00f3lo entre los doctores, sino tambi\u00e9n entre los pastoralistas y entre el pueblo cristiano devoto. San Vicente nunca se adhiri\u00f3 al rigorismo de los jansenistas y tampoco se mostr\u00f3 muy favorable a los laxistas. Para \u00e9l, la doctrina de Arnauld era una novedad da\u00f1osa y la doctrina de los laxistas no favorec\u00eda el respeto debido al sacramento de la Eucarist\u00eda, ni fomentaba las exigencias razo\u00adnables para comulgar bien.<\/p>\n<p>En 1657, La Asamblea del Clero de Francia to\u00adm\u00f3 la c\u00e9lebre decisi\u00f3n de aprobar una Instrucci\u00f3n que sirviera de Gu\u00eda a los Confesores. Opt\u00f3 por aprobar la Instrucci\u00f3n que a\u00f1os antes hab\u00eda pu\u00adblicado san Carlos Borromeo en Mil\u00e1n. La Ins\u00adtrucci\u00f3n contiene distintos apartados; Preparaci\u00f3n de los confesores &#8211; Preparaci\u00f3n de los penitentes &#8211; Dificultad de absolver en algunos casos &#8211; Impo\u00adsici\u00f3n de penitencias proporcionadas &#8211; Pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n progresiva. Sin duda era una buena medida para crear un poco de claridad en medio de tanta confusi\u00f3n y sobre todo para ayudar a la formaci\u00f3n de buenos confesores (BROUT1N, P., La Reforme Pastoral en France au XVII siecle, t. II, Descl\u00e9e &amp; Ce. Paris, 1956, pp. 379-393).<\/p>\n<p>Como es evidente, el tema de la confesi\u00f3n te\u00adn\u00eda mucha importancia en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n dedicada a las misiones y a la formaci\u00f3n de buenos pastores para atender espiritualmen\u00adte a la gente del campo. En la pol\u00e9mica, intervi\u00adnieron algunos misioneros a quienes no desa\u00adgradaba la doctrina calificada por san Vicente como novedosa y da\u00f1osa. Uno de esos misio\u00adneros fue el P. Dehorgny, cuyas simpat\u00edas por el movimiento jansenista (I, 112), nos han valido dos bellas cartas de san Vicente en las que el santo expone su pensamiento sobre algunos pun\u00adtos pr\u00e1cticos a los que llevaba la doctrina janse\u00adnista. San Vicente tuvo la alegr\u00eda de convencer al P. Dehorgny, que retorn\u00f3 a posturas doctrinales y pastorales m\u00e1s sanas. No dud\u00f3 nombrarle Di\u00adrector de las Hermanas a la muerte del P. Portail.<\/p>\n<p>Por la larga carta que san Vicente escribi\u00f3 al P. Dehorgny el 10 de septiembre de 1648, po\u00addemos conocer muy bien lo que san Vicente pen\u00adsaba sobre el libro de Arnauld. Toda ella est\u00e1 dedicada a iluminar la mente y conciencia del P. Dehorgny.<\/p>\n<p>Merece leerse \u00edntegramente. En uno de los p\u00e1rrafos dice: \u00abRecib\u00ed la suya del 17 de agosto, que era para acabar de responder a la m\u00eda sobre las diferencias de opini\u00f3n a prop\u00f3sito de La Co\u00admuni\u00f3n. En respuesta a ella le dir\u00e9, padre, que puede ser que, como Vd. indica, que algunas per\u00adsonas se hayan aprovechado de este libro en Francia y en Italia, pero de un centenar que qui\u00adz\u00e1s hayan sacado alg\u00fan provecho en Par\u00eds, con\u00adsiguiendo mayor respeto en el uso de este sa\u00adcramento, habr\u00e1 por lo menos diez mil a quienes les ha perjudicado apart\u00e1ndolos completamente de \u00e9l\u00bb (III, 334).<\/p>\n<p>San Vicente acepta que Arnauld quiso reno\u00advar la penitencia antigua como medio para entrar en la gracia de Dios y que todo el libro presenta dicho tema como una de las grandes verdades de nuestra religi\u00f3n, como la pr\u00e1ctica de los ap\u00f3sto\u00adles y de toda la Iglesia, como una tradici\u00f3n inmutable, como doctrina de Jesucristo; pero en\u00adse\u00f1a que no existe otra penitencia para toda cla\u00adse de pecados. De lo cual, se sigue que Arnauld sostiene la necesidad de la penitencia p\u00fablica pa\u00adra toda clase de pecados. Afirmar esto no es una calumnia contra Arnauld, sino una verdad que se deduce de su libro, si se lee sin prejuicio alguno (cf. III, 335).<\/p>\n<p>El rigorismo propugnado por Arnauld le llev\u00f3 a exigir el cumplimiento de la penitencia antes de recibir la absoluci\u00f3n. As\u00ed lo entendi\u00f3 san Vicente: \u00abLe respondo que el se\u00f1or Arnauld, no s\u00f3lo de\u00adsea introducir la penitencia antes de la absolu\u00adci\u00f3n de los pecados mortales, sino que hace de ello una ley para todos los que son culpables de pecado mortal\u00bb (III, 336). San Vicente cita literal\u00admente frases sacadas del mismo libro de Arnauld. Es m\u00e1s, san Vicente asegura que as\u00ed lo practica\u00adba Saint Cyran. \u00abEs lo que yo mismo he visto practicar al abad de Saint Cyran, y lo siguen ha\u00adciendo as\u00ed todos los que acatan por entero sus principios\u00bb. San Vicente concluye categ\u00f3rica\u00admente: \u00abPero esta opini\u00f3n es una herej\u00eda mani\u00adfiesta\u00bb (III, 336).<\/p>\n<p>San Vicente sali\u00f3 al paso de algunas malas in\u00adterpretaciones que se hicieron de la Instrucci\u00f3n de san Carlos Borromeo. \u00abEn ning\u00fan lugar, se encontrar\u00e1 que (san Carlos) haya establecido la penitencia p\u00fablica o el alejamiento de la comuni\u00f3n para toda clase de pecados mortales, ni que ha\u00adya querido que pasasen tres o cuatro meses entre la comuni\u00f3n y la absoluci\u00f3n, tal como prac\u00adtican con frecuencia y en los pecados ordinarios estos nuevos reformadores\u00bb (III, 338).<\/p>\n<p>Al final de la carta del 10 de septiembre de 1648, san Vicente dice al P. Dehorgny: \u00abNo com\u00adprendo c\u00f3mo Vd. puede acusar a los adversarios del sr. Arnauld de destruir la penitencia, cuando nos quejamos por el contrario, y con raz\u00f3n, de que este autor ha hecho esfuerzos extraordinarios pa\u00adra probar que era necesario hacer largas y rigurosas penitencias antes de comulgar y de recibir la absoluci\u00f3n, para declarar luego expresamente (para que nadie pueda alegar ignorancia) que de la antigua penitencia no conserva \u00e9l m\u00e1s que el apartamiento del altar\u00bb (III, 341). A rengl\u00f3n se\u00adguido, leemos esta confesi\u00f3n de san Vicente: \u00abVoy a celebrar en seguida la santa Misa, para que quiera Dios darle a conocer las verdades que le digo, por las que estoy dispuesto a dar mi vida\u00bb (III, 341).<\/p>\n<p>En cuanto al rechazo de san Vicente de las ac\u00adtitudes y comportamientos laxistas, conocemos lo que aconsej\u00f3 al P. Legendre, R., misionero de la casa de Roma: \u00abEn cuanto a la penitencia, he\u00admos de atenernos a las m\u00e1ximas del santo Con\u00adcilio de Trento que quiere que sean proporciona\u00addas a la gravedad de los pecados (Sesi\u00f3n XIV, c. 8). La santa severidad, tan recomendada por los santos c\u00e1nones de la Iglesia y renovada por san Carlos Borromeo, da incomparablemente m\u00e1s frutos que la excesiva indulgencia. Hay que tener como cierto que las resoluciones que el Esp\u00edritu Santo ha inspirado a la Iglesia reunida, propor\u00adcionan un aumento de gracia a los confesores y de misericordia a las penitentes que sean fieles en observarlas\u00bb (V, 302).<\/p>\n<div>\n<h2>La doctrina vicenciana sobre el sacramento de la Penitencia<\/h2>\n<\/div>\n<p>De una instrucci\u00f3n dada a los Ordenandos y de lo que san Vicente dijo y escribi\u00f3 en su co\u00adrrespondencia y conferencias, podemos deducir qu\u00e9 pensaba sobre el sacramento de la Peniten\u00adcia. Entre los documentos que sobre esta mate\u00adria disponemos, est\u00e1n las tres conferencias que sobre el sacramento de la Penitencia dio a los Ordenandos (ROCHE, o. c. p. 150). La doctrina vi\u00adcenciana no es sino la ense\u00f1ada por el Concilio de Trento, seguida y expuesta por los te\u00f3logos y moralistas fieles al magisterio de la Iglesia, apli\u00adcada por san Vicente oportunamente, a la luz de su experiencia sacerdotal y misionera.<\/p>\n<p>El sacramento de la Penitencia se puede de\u00adfinir as\u00ed: \u00abEs un sacramento instituido por Nues\u00adtro Se\u00f1or Jesucristo en su Iglesia, por el cual se recibe el perd\u00f3n de los pecados actuales come\u00adtidos despu\u00e9s del Bautismo. De esta clase de penitencia, es la que os voy a hablar principal\u00admente porque por ser sacramento se refiere es\u00adpecialmente a los sacerdotes que son los \u00fanicos ministros de este Sacramento y que perdonan las pecados a los fieles en nombre de Jesucris\u00adto\u2026\u00bb. . \u00abNuestro Se\u00f1or instituy\u00f3 este sacramen\u00adto despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n cuando dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abRecibid el Esp\u00edritu Santo, a quienes perdon\u00e9is los pecados les ser\u00e1n perdonados\u2026\u00bb (, In 20, 22-23). El Concilio de Trento trat\u00f3 sobre esta augusta instituci\u00f3n en la Sesi\u00f3n 14, cap\u00edtu\u00adlo 4, condenando a los \u00abinnovadores\u00bb que niegan que la Iglesia tenga el poder de perdonar los pe\u00adcados\u00bb.<\/p>\n<p>Este sacramento es absolutamente necesario para la salvaci\u00f3n, no s\u00f3lo como necesidad de pre\u00adcepto, sino de medio, para todos aquellos que han pecado despu\u00e9s del Bautismo. El Se\u00f1or no ha dado otro medio. El Bautismo nos hace hijos de Dios, pero si ofendemos a su divina Majestad, nos hacemos hijos del diablo. El medio para recupe\u00adrar la dignidad de hijos de Dios no es otro que la Confesi\u00f3n. Por esto, los Padres llaman a este sa\u00adcramento la \u00absegunda tabla de salvaci\u00f3n despu\u00e9s del naufragio\u00bb. Es verdad, afirma san Vicente, que no siempre es absolutamente necesaria la confesi\u00f3n de hecho, puede ser suficiente la con\u00adfesi\u00f3n \u00abin voto\u00bb, seg\u00fan ense\u00f1an muchos y no\u00adtables moralistas.<\/p>\n<p>En cuanto a la materia, san Vicente repite la doctrina com\u00fan: \u00abLa materia son las cosas, es de\u00adcir, los pecados de los que se siente dolor, de los que se acusa, y de los que se recibe la absolu\u00adci\u00f3n. La forma est\u00e1 contenida en las palabras: \u00abYo te absuelvo\u2026\u00bb).<span id='easy-footnote-1-34736' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#easy-footnote-bottom-1-34736' title='ROCHE, M., &lt;em&gt;Saint Vincent de Paul and the formation of clerics, &lt;\/em&gt;The University Press, Fribourge\/Switzerland, 1964, p. 148-163. En los ap\u00e9ndices del libro (Ap\u00e9ndice B, pp. 148-163) el P. Roche nos presenta los esquemas de las conferencias a los Ordenandos sobre el Sacramento de la Penitencia. Toca casi todos los temas, aunque las versio\u00adnes de las conferencias sean distintas. Parecen las confe\u00adrencias como breves tratados sobre dicho Sacramento. No dudamos que san Vicente tuvo presente la Instrucci\u00f3n so\u00adbre la Penitencia de san Carlos Borromeo y que opt\u00f3 para la Iglesia de Francia la Asamblea General, como dejamos dicho al inicio de este trabajo. Para conocer algo sobre el valor vicenciano de estas conferencias a los Ordenandos, cf. las p\u00e1ginas introductorias VII y VIII y la nota primera de la p\u00e1gina VII.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<p>San Vicente, observante de la liturgia y ami\u00adgo de hacer bien las ceremonias, exhorta a ser fieles a las palabras previas o posteriores a la ab\u00adsoluci\u00f3n, aunque no afectan a la validez de la mis\u00adma. \u00danicamente, por causas especiales, se pue\u00adden omitir.<\/p>\n<p>Los efectos de la recepci\u00f3n del sacramento de la Confesi\u00f3n, que san Vicente enumera son los siguientes: perd\u00f3n de los pecados en cuanto a la culpa; conmutaci\u00f3n de las penas debidas por la pena, en penas temporales; disminuci\u00f3n de las penas temporales; infusi\u00f3n de la gracia y con ella de los dones del Esp\u00edritu Santo y de las virtudes; restituci\u00f3n de los m\u00e9ritos perdidos por el peca\u00addo; recuperaci\u00f3n de la capacidad para merecer; tranquilidad de la conciencia: fortalecimiento pa\u00adra no pecar en adelante.<\/p>\n<p>Explaya de una manera especial el \u00faltimo efec\u00adto: el de fortalecer al alma para evitar pecados fu\u00adturos: \u00abPuesto que un alma verdaderamente arre\u00adpentida se convierte en otra totalmente distinta de lo que era antes, de d\u00e9bil se hace fuerte, de enferma sana, de vulgar noble, de fea como un demonio se hace bella como un \u00e1ngel, en fin, de negra como un carb\u00f3n, se convierte en blanca co\u00admo la nieve\u00bb. San Vicente apoya sus afirmacio\u00adnes en las palabras del profeta Isa\u00edas: \u00abSi vues\u00adtros pecados fueran\u2026 \u00ab(Is 1, 18).<\/p>\n<p>El sujeto capaz de recibir el sacramento de la Penitencia es el fiel cristiano que ha cometido al\u00adg\u00fan pecado despu\u00e9s del Bautismo y no est\u00e1 ex\u00adcomulgado, es decir, privado de recibir el sacra\u00admento de la Penitencia por alg\u00fan delito que lleva consigo la pena de excomuni\u00f3n. La atenci\u00f3n a las penas can\u00f3nicas est\u00e1 muy presente en las ex: hortaciones a los Ordenandos. Era un aspecto pr\u00e1ctico entonces. Entre las once cosas que un confesor debe tener muy en cuenta, est\u00e1 el de los casos reservados que en Par\u00eds eran nada me\u00adnos que 21 (ROCHE, o. c. p. 156).<\/p>\n<div>\n<h2>El Ministro del sacramento de la Penitencia<\/h2>\n<\/div>\n<p>A san Vicente, fundador de una congregaci\u00f3n misionera, superior y gu\u00eda espiritual de personas y comunidades, le interes\u00f3 que el sacramento de la Penitencia se administrara bien y se recibiera bien para conseguir los frutos que le son propios. Posiblemente, recordar\u00eda m\u00e1s de una vez aquel caso del sacerdote que no sab\u00eda la f\u00f3rmula de la absoluci\u00f3n (XI, 95). Un tema en la formaci\u00f3n de los Ordenandos era el de la administraci\u00f3n del sa\u00adcramento de la Penitencia. San Vicente enume\u00adra nueve cosas que todo confesor debe saber: los art\u00edculos de nuestra fe y todas las verdades de nuestra religi\u00f3n\u2026 La Sagrada Escritura, especial\u00admente el Nuevo Testamento \u00abporque es el libro de los sacerdotes, especialmente de los confe\u00adsores y directores de conciencia\u2026\u00bb. La tercera co\u00adsa es conocer lo que es pecado y no lo que no lo es, al menos en los temas comunes que no exi\u00adgen m\u00e1s que una ciencia ordinaria. La cuarta es distinguir bien entre pecado mortal y venial\u2026 La quinta es conocer las distintas especies de pe\u00adcado\u2026 debe saber lo que es fornicaci\u00f3n, adulte\u00adrio, rapto, incesto\u2026 La sexta es conocer los pe\u00adcados de los oficios: unos son los pecados de un magistrado y otros los de un capit\u00e1n del ej\u00e9rcito, unos son los pecados de una mujer casada, otros los de una religiosa\u2026 La s\u00e9ptima es saber qu\u00e9 pe\u00adcados llevan consigo alguna censura: homicidio, simon\u00eda\u2026 La octava saber qu\u00e9 pecados obligan a la restituci\u00f3n: usura, rapi\u00f1a, la impostura, la ma\u00adledicencia\u2026 La novena cosa es, como ya dijimos, saber qu\u00e9 pecados est\u00e1n reservados\u2026 La d\u00e9ci\u00adma es conocer las obligaciones que se derivan de los votos\u2026 Finalmente, la once es saber la f\u00f3rmula de la absoluci\u00f3n y las santas disposiciones que debe tener el penitente para ser capaces de re\u00adcibir la absoluci\u00f3n (BOCHE, 0. C., p. 154-156).<\/p>\n<p>Supuestos lo requisitos can\u00f3nicos, como el de la jurisdicci\u00f3n, s\u00f3lo se pod\u00eda confesar en las di\u00f3\u00adcesis en las que se hab\u00eda conseguido las licencias de los respectivos Ordinarios (V, 77) o de los pro\u00adpios superiores (IX, 1155. 1173). Insist\u00eda en el rec\u00adto comportamiento de los confesores con los pe\u00adnitentes. Sin pretender, como el mismo san Vicente afirm\u00f3, enumerar todas las virtudes que hacen a un sacerdote un buen confesor, aconsej\u00f3 las siguientes: la prudencia teniendo presente las palabras del Se\u00f1or, porque si en alg\u00fan lugar del mundo debe reinar la prudencia es en el confe\u00adsonario. San Vicente explic\u00f3 ampliamente lo que \u00e9l entiend\u00eda por prudencia (ROCHE, o. c., p. 157- 159).<\/p>\n<p>A la prudencia, el sacerdote debe a\u00f1adir la bondad que consiste, en primer lugar, que no est\u00e9 \u00e9l en pecado mortal, que sea ejemplar en su vida, \u00abperfume en la Iglesia\u00bb, que administre el sacramento con rectitud de intenci\u00f3n y, sobre todo, con entra\u00f1as de caridad, de compasi\u00f3n pa\u00adternal, no ofendi\u00e9ndole ni con palabras secas y severas, por tratos injuriosos ni por mortifica\u00adciones extravagantes, recordando que tambi\u00e9n \u00e9l es d\u00e9bil, \u00abno hay pecado cometido por un hom\u00adbre que no pueda ser cometido por otro\u00bb. La bondad debe ser expresi\u00f3n de la paciencia y de la dulzura que eran necesarias para confesar a la pobre gente del campo y para confesar a los pre\u00adsos (11, 378).<\/p>\n<p>Conforme a la sensibilidad de entonces, san Vicente aconsejaba ser muy cuidadoso en evitar todo esc\u00e1ndalo en el ejercicio del sacramento de la Penitencia, principalmente en materia del sex\u00adto mandamiento o castidad (XI, 30. 93. 684).<\/p>\n<p>San Vicente insisti\u00f3 en la ley del secreto sa\u00adcramental de tal manera que no se debe decir na\u00adda de lo o\u00eddo en la confesi\u00f3n, con algunas ex\u00adcepciones, cuando es imposible saber de qu\u00e9 persona se trata (IX, 511. 684).<\/p>\n<p>No descuid\u00f3 el Fundador de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n aspectos externos en la ad\u00administraci\u00f3n del sacramento de la Penitencia, como el administrarlo llevando la sobrepelliz (IV, 582) y en el lugar establecido. Pens\u00f3, inclu\u00adso, en llevar un confesonario port\u00e1til en las mi\u00adsiones para dar mayor libertad al penitente y evi\u00adtar posibles peligros y f\u00e1ciles sospechas entre los fieles (XI, 93).<\/p>\n<div>\n<h2>Disposiciones del Penitente<\/h2>\n<\/div>\n<p>No basta la buena administraci\u00f3n por parte del sacerdote, el penitente debe poner de su par\u00adte lo que una buena recepci\u00f3n del sacramento exi\u00adge. En las misiones vicencianas, se da mucha importancia y, por ende, mucho tiempo a la ins\u00adtrucci\u00f3n sobre las condiciones que se requieren para confesarse bien. Hab\u00eda que ayudar a recordar los pecados, a sentir el dolor por ellos, a ma\u00adnifestarlos bien: n\u00famero, circunstancias de los pecados y a cumplir la penitencia.<\/p>\n<p>El ayudar a recordar los pecados ofrec\u00eda con frecuencia dificultades. San Vicente aconsejaba no preguntar demasiado, sobre todo en materia del sexto mandamiento o castidad. En la conferen\u00adcia sobre la castidad dijo: \u00abLo que tambi\u00e9n pue\u00adde hacernos da\u00f1o es que, al explicar el sexto mandamiento\u2026 preguntemos demasiadas cosas. Hay que preguntar al penitente solamente lo ne\u00adcesario. Los confesores han de saber lo que se necesita preguntar a los penitentes sobre este mandamiento\u2026 Entregu\u00e9monos a Dios para no preguntar en confesi\u00f3n m\u00e1s que lo necesario so\u00adbre este mandamiento pues, si nos pasamos de la regla, el diablo no dejar\u00e1 de ponernos en gran\u00addes tentaciones\u2026\u00bb (XI, 685).<\/p>\n<p>Cuando predic\u00f3 a las Hermanas sobre las dis\u00adposiciones del penitente, se atuvo a la doctrina tradicional. San Vicente pregunt\u00f3 a una de las Hermanas: \u00abUna persona que va a confesarse sin examinar su conciencia, sin contrici\u00f3n, y sin deseos de aceptar la penitencia que le imponga el confesor o de restituir los bienes ajenos que posee \u00bfcomete falta? La Hermana a la que pre\u00adgunt\u00f3 respondi\u00f3: S\u00ed, Padre\u00bb (IX, 511).<\/p>\n<p>San Vicente insisti\u00f3 en la necesidad de la contrici\u00f3n como uno de los posibles fallos m\u00e1s importantes: \u00abLas faltas que cometemos en la confesi\u00f3n son el respeto humano\u2026 y la falta de contrici\u00f3n; esto ha de temerse mucho m\u00e1s cuan\u00addo a veces nuestras faltas nos parecen ligeras. Me parece que es conveniente -a\u00f1ade san Vicente-decir alguna falta grave de la vida pasada e incluso varias\u00bb I IX, 509).<\/p>\n<p>Siempre se ha admitido que es posible dife\u00adrir o negar la absoluci\u00f3n a un penitente. El diferir la absoluci\u00f3n o el negarla debe tener un sentido pedag\u00f3gico: ayudar al penitente a que se con\u00advierta de verdad. Un misionero que predicaba las misiones en la regi\u00f3n de la Romagna (Italia) in\u00adform\u00f3 a san Vicente de c\u00f3mo tuvieron que negar la absoluci\u00f3n para remediar algunos pecados, que ten\u00edan origen en los \u00ablocos amor\u00edos\u00bb: \u00abCon la gracia de Dios, pusimos remedio negando la ab\u00adsoluci\u00f3n a todos aquellos que no ve\u00edamos bien de\u00adcididos a renunciar absolutamente a todos estos locos amor\u00edos. Esto les impresion\u00f3 mucho y fue el motivo de que todos se rindieran\u00bb. La decisi\u00f3n estuvo motivada en la doctrina de san Francisco de Sales: \u00abLes le\u00ed p\u00fablicamente en italiano un ca\u00adp\u00edtulo de la Filotea que trata de este defecto y les descubri\u00f3 con evidencia las faltas que comet\u00edan como si lo le\u00eddo hubiera sido escrito expresa\u00admente para ellos\u00bb IV, 125).<\/p>\n<p>La satisfacci\u00f3n, cumpliendo la penitencia que impone el confesor, completa los actos exigidos para una buena confesi\u00f3n. Hay que aceptar las pe\u00adnitencias que impone el confesor porque como dice san Agust\u00edn: \u00abel que recusa la penitencia, re\u00adcusa el perd\u00f3n\u00bb (IX, 511). San Vicente dio el si\u00adguiente consejo a uno de sus misioneros: \u00abEn cuanto a las penitencias, hemos de atenernos al santo Concilio de Trento que quiere sean pro\u00adporcionadas a la gravedad de los pecados (Se\u00adsi\u00f3n XIV, c. 8)\u2026 La santa severidad, tan reco\u00admendada por los santos c\u00e1nones de la Iglesia y renovada por san Carlos Borromeo, da incom\u00adparablemente m\u00e1s frutos que la excesiva indul\u00adgencia, por cualquier pretexto que sea. Hay que tener como cierto que las resoluciones que el Es\u00adp\u00edritu Santo ha inspirado a la iglesia reunida pro\u00adporciona un aumento de gracia a los confesores y de misericordia a los penitentes que sean fie\u00adles en observarlas\u00bb (V, 302).<\/p>\n<p>El respeto por la confesi\u00f3n inspira a san Vi\u00adcente otros buenos consejos que no duda dar a las Hijas de la Caridad, como son el no hablar con nadie sobre lo que el<sup>&#8211;<\/sup> confesor les ha dicho en la confesi\u00f3n (IX, 511. 684) y el obedecerle, a no ser que les mande algo contra las Reglas (IX, 81).<\/p>\n<div>\n<h2>Frecuencia de la recepci\u00f3n del Sacramento de la Penitencia<\/h2>\n<\/div>\n<p>Los bi\u00f3grafos de san Vicente cuentan que se confesaba todos los d\u00edas. Sin duda, es una pia\u00addosa exageraci\u00f3n para demostrar la devoci\u00f3n que san Vicente tuvo a este sacramento. En esta pr\u00e1c\u00adtica, influy\u00f3 posiblemente el concepto que ten\u00eda del pecado personal y de los estragos del mis\u00admo en las personas, la desconfianza en la natu\u00adraleza humana y la confianza en la misericordia de Dios. El pesimismo sobre la naturaleza del hom\u00adbre, el ansia de purificaci\u00f3n, influyeron para que este sacramento se procurara recibir con la m\u00e1\u00adxima frecuencia. Dejando a un lado la pr\u00e1ctica personal de san Vicente, en las Reglas Comunes de los Misioneros les dej\u00f3 establecido lo que se aconsejaba a las personas devotas: \u00abLos sacer\u00addotes se confesar\u00e1n dos veces por semana, o al menos una\u2026. Los dem\u00e1s que no son sacerdotes, se confesar\u00e1n todos los s\u00e1bados y en las vigilias de las principales fiestas\u2026\u00bb (RC X, 6).<\/p>\n<p>A las Hermanas, les impuso la misma fre\u00adcuencia, aun sabiendo que, en general, las Her\u00admanas no cometen pecado mortal, pero s\u00ed co\u00admeten pecados veniales y faltas. Si se comete pecado mortal, hay que confesarse cuanto antes (IX, 745). Las Reglas mandan que las Hermanas se confiesen los s\u00e1bados y v\u00edsperas de las fies\u00adtas (IX, 1154). Para confesarse bien, basta con que se acusen de dos o tres faltas a lo m\u00e1s, y a\u00f1a\u00addir alguna falta grave de la vida pasada, para asegurar la contrici\u00f3n.<\/p>\n<p>Parece que san Vicente, no obstante la preo\u00adcupaci\u00f3n por purificarse del pecado y el rigoris\u00admo ambiental, considera que la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n tiene que ser liberadora espiritualmente, y nunca un peso dif\u00edcil de sobrellevar. La confesi\u00f3n es una gracia y como gracia debe ser gozosa, sentir el gozo del encuentro con Dios misericor\u00addioso que paternalmente perdona.<\/p>\n<div>\n<h2>Confesi\u00f3n general<\/h2>\n<\/div>\n<p>Un cap\u00edtulo importante en la pastoral vicen\u00adciana es la Confesi\u00f3n General. La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n tuvo origen en una experiencia mi\u00adsionera. La experiencia consisti\u00f3 en la confesi\u00f3n general que hizo un campesino durante la misi\u00f3n en la aldea de Gannes. Recordemos las palabras de san Vicente sobre la utilidad de la confesi\u00f3n general: \u00ab<em>Y \u00a1qu\u00e9 importante es la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n general para remediar esta desgracia! <\/em>(el confesarse ordinariamente mal, call\u00e1ndose por verg\u00fcenza los pecados) <em>ya que va acompa\u00f1ada de ordinario de una verdadera contrici\u00f3n. Aquel hom\u00adbre <\/em>(el campesino de Gannes) <em>dec\u00eda en voz alta que se habr\u00eda condenado, porque estaba verda\u00adderamente tocado del esp\u00edritu de penitencia y cuando un alma est\u00e1 llena de \u00e9l, concibe tal ho\u00adrror al pecado que no s\u00f3lo se confiesa de \u00e9l al sa\u00adcerdote, sino que estar\u00eda dispuesto a acusarse de \u00e9l p\u00fablicamente si fuera necesario para su sal\u00advaci\u00f3n. He visto personas que, despu\u00e9s de la con\u00adfesi\u00f3n general, deseaban declarar p\u00fablicamente sus pecados delante de todo el mundo\u00bb <\/em>(Xl, 699).<\/p>\n<p>Seg\u00fan la narraci\u00f3n de san Vicente, la Se\u00f1ora de Gondi qued\u00f3 impresionada ante la confesi\u00f3n del aldeano, vasallo suyo, y exclam\u00f3: <em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que acabamos de o\u00edr? Esto les pasa sin duda a la mayor parte de estas gentes. Si este hom\u00adbre, que pasaba por hombre de bien, estaba en estado de condenaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00e1 con los de\u00adm\u00e1s que viven tan mal? \u00a1Ay, Padre Vicente, cu\u00e1n\u00adtas almas se pierden\/ \u00bfQu\u00e9 remedio podemos po\u00adner? \u00ab<\/em>(X1, 699-700).<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora de Gondi pidi\u00f3 a san Vicente que predicara (era el 25 de enero de 1617) sobre la confesi\u00f3n general en Folleville. \u00abLes habl\u00e9 de la utilidad e importancia de la confesi\u00f3n general y del modo de hacerla\u00bb (XI, 700). Los resultados fueron \u00f3ptimos, tantos se quisieron confesar que no qued\u00f3 otro remedio que pedir ayuda a otras comunidades.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n pontificia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n tiene en cuenta este acontecimiento y de ah\u00ed que se aprueba para que la pobre gente del campo pueda participar de la redenci\u00f3n de Cristo recibiendo los sacramentos de la Confesi\u00f3n y de la Eucarist\u00eda (X, 305-307).<\/p>\n<p>Esta predilecci\u00f3n de san Vicente por la con\u00adfesi\u00f3n no era totalmente nueva. La experiencia de Gannes acentu\u00f3 algo que estaba ya en su \u00e1nimo y le confirm\u00f3 en el valor pastoral de la confesi\u00f3n general. Conservamos el esquema de un serm\u00f3n de san Vicente, pensado con ocasi\u00f3n de la visita del Obispo a la parroquia. En este serm\u00f3n, exhorta a hacer la confesi\u00f3n general y como uno de los medios para sacar fruto de la visita del Obispo: hacer una confesi\u00f3n general de toda la vida pa\u00adsada, o por lo menos, de los pecados principales. Los motivos que alega son: \u00abPorque en estas confesiones generales se tiene el poder de per\u00addonar, de absolver de todos los pecados, aunque est\u00e9n reservados a los Obispos; porque es de te\u00admer que las anteriores confesiones no hayan si\u00addo buenas por no haber tenido las condiciones re\u00adqueridas\u00bb (X, 69).<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica pastoral de la confesi\u00f3n general no fue una invenci\u00f3n vicenciana. Exist\u00eda un verdadero problema pastoral sobre la correcta recepci\u00f3n del sacramento de la Penitencia entre la gente. Las ra\u00edces del problema est\u00e1n en el miedo y la ver\u00adg\u00fcenza a manifestar los pecados a personas de\u00adterminadas y conocidas, en la ignorancia y en el com\u00adportamiento de muchos confesores. El problema impuls\u00f3 a buscar la soluci\u00f3n al mismo, y se pens\u00f3 en la confesi\u00f3n general. La adecuada instrucci\u00f3n y la recta administraci\u00f3n podr\u00edan llevar a las almas de aquella gente, la gracia de Dios y la paz.<\/p>\n<p>Lo dicho anteriormente, se confirma con lo que un historiador de la Congegaci\u00f3n de la Misi\u00f3n ha escrito: \u00abAlgunas de las razones que muestran la necesidad de la confesi\u00f3n general y la raz\u00f3n por la que san Vicente la asumi\u00f3 como una de las me\u00adtas de la misi\u00f3n popular fueron la siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>la necesidad de salvar los inconvenientes de las estructuras can\u00f3nicas que impon\u00edan la confe\u00adsi\u00f3n a determinadas personas (al p\u00e1rroco en el per\u00edodo pascual, al confesor ordinario de las reli\u00adgiosas, al superior de la comunidad para los religiosos);<\/li>\n<li>para acabar con los escr\u00fapulos, con los mie\u00addos a la muerte, que la catequesis y la con\u00adciencia de pecado tend\u00edan a agigantar a causa de una idea de Dios acentuadamente punitiva;<\/li>\n<li>la insistencia en los aspectos jur\u00eddicos de la penitencia (integridad, frecuencia) a costa de los espirituales; para hacer frente al abandono espi\u00adritual del clero, numeroso pero ausente, mal pre\u00adparado o negativo \u00ab(L. MEZZADRI, Della Missione a la Congregazione de la Missione, en Annali 1977, 183-184).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todas estas razones son las que algunos au\u00adtores alegan para apoyar el hecho pastoral de la confesi\u00f3n general en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y en otras comunidades o grupos misioneros.<\/p>\n<p>La confesi\u00f3n general entr\u00f3 como una pr\u00e1cti\u00adca pastoral vicenciana en la atenci\u00f3n espiritual a los pobres cuidados en las Cofrad\u00edas de la Ca\u00adridad (X, 909. 966), por las Hijas de la Caridad (X, 889), y por los misioneros en el ministerio de los Ordenandos (X, 307) y, sobre todo, en las mi\u00adsiones populares (RC CM I, 2; X, 464). Los in\u00adformes que conservamos de los misioneros sobre el resultado de las misiones dan al n\u00famero de los que se confiesan y de los que hacen con\u00adfesi\u00f3n general el criterio definitivo de si la misi\u00f3n ha sido buena o mala.<\/p>\n<p>Los Reglamentos sobre las Misiones y los Seminarios han sido fieles en recoger este ele\u00admento pastoral de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n hasta la \u00e9poca posterior al Concilio Vaticano II. Un ejemplo lo tenemos en las colecciones antiguas de las pl\u00e1ticas y sermones y las m\u00e1s pr\u00f3ximas a nuestro tiempo, pensadas para las misiones lle\u00advadas a cabo en la primera mitad del siglo XX. Las explicaciones sobre la confesi\u00f3n general eran am\u00adplias, el tiempo que se dedicaba al tema era lar\u00adgo. Los enfoques sol\u00edan ser negativos en lo que se refer\u00eda a las confesiones ordinarias, porque lo que se pretend\u00eda era mover a la gente a que hi\u00adciera la confesi\u00f3n general.<\/p>\n<p>En la colecci\u00f3n de sermones de los misione\u00adros, se trata de la confesi\u00f3n general, qu\u00e9 se pre\u00adtende con ella y su necesidad. Esta tiene su origen en las confesiones nulas y sacr\u00edlegas por di\u00adversas causas: por la falta de verdadera contrici\u00f3n, por falta del prop\u00f3sito de la enmienda y por falta de integridad. Parece que se daba por desconta\u00addo que esto suced\u00eda ordinariamente (JEANMAIRE, Sermons de Saint Vincent, Ph. Baldeveck ed. 1859).<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n general tambi\u00e9n ha sido un elemento de la vida espiritual interna de los Misioneros y de las Hijas de la Caridad al en\u00adtrar en la Comunidad, al iniciar momentos im\u00adportantes de la vida en la Congregaci\u00f3n: entrada en el Seminario Interno, emisi\u00f3n de votos, re\u00adcepci\u00f3n de \u00d3rdenes y en los Ejercicios Espiri\u00adtuales anuales.<\/p>\n<div>\n<h2>Valor actual de la doctrina y de la pr\u00e1ctica vicen\u00adcianas sobre la confesi\u00f3n<\/h2>\n<\/div>\n<p>No es el lugar apropiado para detenerse en las cuestiones que el sacramento de la Penitencia o Reconciliaci\u00f3n presenta hoy tanto en el aspecto doctrinal y, sobre todo, en las formas de admi\u00adnistrar y recibir dicho sacramento. Se\u00f1alo a mo\u00addo de ejemplo algunos elementos: san Vicente no abund\u00f3 en su doctrina sobre el aspecto eclesial del sacramento de la Penitencia, claramente pues\u00adto de manifiesto en el magisterio del Vaticano II y siguiente. La administraci\u00f3n de la confesi\u00f3n de varios penitentes con confesi\u00f3n y absoluci\u00f3n ge\u00adneral (la f\u00f3rmula c del Ritual de la Penitencia) era impensable en tiempos de san Vicente. Estos dos ejemplos son suficientes para ponernos en guardia y estar sobre aviso cuando se cita a san Vicente sobre los contenidos del sacramento de la Penitencia y c\u00f3mo practicarlos. Hay elementos profundamente nuevos, como es #e misma sen\u00adsibilidad a la existencia del pecado, a la psicolo\u00adg\u00eda del pecador y del confesor.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que lo ense\u00f1ado y prac\u00adticado por san Vicente sea totalmente inactual. La doctrina es sustancialmente la misma, pero hay que reconocer que se entiende de manera no exactamente igual. Los t\u00e9rminos confesi\u00f3n fre\u00adcuente, absoluci\u00f3n, la misma administraci\u00f3n ma\u00adterial tienen connotaciones diversas, matices muy diferentes. No los leemos de la misma manera, ni los entendemos lo mismo. La frecuente re\u00adcepci\u00f3n del sacramento, para san Vicente, no es la frecuencia que entiende el Misionero o la Hija de la Caridad de 1993.<\/p>\n<p>Por otra parte, Juan Pablo II insiste en la re\u00adcepci\u00f3n frecuente del sacramento de la Peniten\u00adcia y exhorta, siempre que ha tenido ocasi\u00f3n, a que los sacerdotes se presten a administrar este sa\u00adcramento. El aviso quiere equilibrar la tendencia a la formaci\u00f3n m\u00e1s que a la pr\u00e1ctica. Es cierto que una pr\u00e1ctica sin comprender el valor espiritual sir\u00adve para poco, se cae en la rutina, en el mero cum\u00adplimiento. Pero tambi\u00e9n hay que decir que toda instrucci\u00f3n sobre los sacramentos que no llega a realizarse en la recepci\u00f3n, queda manca.<\/p>\n<p>La faceta m\u00e1s interesante de la doctrina y el comportamiento de san Vicente acerca del sa\u00adcramento de la Penitencia es el \u00abinter\u00e9s\u00bb. El fa\u00adllo mayor entre muchos sacerdotes es la falta de inter\u00e9s por recibir y administrar este sacramen\u00adto. La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y, por tanto, los Misioneros deben sentirse profundamente inter\u00adpelados sobre qu\u00e9 aportar y qu\u00e9 hacer en lo que se refiere a este sacramento de la Reconciliaci\u00f3n. Esta preocupaci\u00f3n nace de una de las intuiciones de su Fundador.<\/p>\n<h2><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/strong><\/h2>\n<p>A. ARNAULD, De la fr\u00e9quente communion, o\u00fa les sentirnents des P\u00e9res. des Papes et des Con\u00adcites touchant l&#8217;usage des sacraments son fid\u00e9lement expos\u00e9s. (Paris, 1643).- M. D. POIN\u00adSENET, France religieuse du XVII&amp; si\u00e9cle, Cas\u00adterman, Paris, 1958.- P. BROJTIN, La Reforme Pastoral en France au XVII si\u00e9cle, t. II, Descl\u00e9e &amp; Ce. Paris, 1956, pp. 379-393.- A. D&#8217;AGNEL, San Vicente, director de conciencia, Madrid, 1927.- M. ROCHE, Saint Vincent de Paul and the for\u00admation of clerics, The University Press, Fri\u00adbourge\/Switzerland.- JEANMAIRE, Sermons de Saint Vincent, Ph. Baldeveck edi. 1859.-J. DE\u00adLUMEAU, Un chemin d&#8217;histoire, Fayard, 1985.-L. MEZZADR4, Della Misione alla Congregazione della Missione, en Annali (1977) 3-184.- A. TA\u00adMAYO, San Vicente y las Misiones, en Ana\u00adles, 1983.- R. CHALUMEAU, San Vicente de Pa\u00fal y las Misiones, en San Vicente de Pa\u00fal ovan\u00adgelziador de los pobres, CEME, Salamanca 1973, p. 124.- ID. Saint Vincent de Paul, Mis\u00adsionnaire. en Mission et Charit\u00e9, . (1963) 11, 251.- C. RICCARDI, La missione popolare nel pensiero di san Vincenzo, en Annali (1964) 213.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ambiente hist\u00f3rico Para comprender bien el pensamiento y la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n de san Vicente es nece\u00adsario tener presente la apasionante pol\u00e9mica que surgi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la publicaci\u00f3n del libro de Arnauld &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":388395,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226],"tags":[126,175,145,119,127,120],"class_list":["post-34736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana","tag-dehorgny","tag-folleville","tag-gannes","tag-gondi","tag-portail","tag-senora-de-gondi"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El ambiente hist\u00f3rico Para comprender bien el pensamiento y la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n de san Vicente es nece\u00adsario tener presente la apasionante pol\u00e9mica que surgi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la publicaci\u00f3n del libro de Arnauld ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-11-27T07:02:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"30 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n\",\"datePublished\":\"2022-11-27T07:02:07+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\"},\"wordCount\":6094,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Dehorgny\",\"Folleville\",\"Gannes\",\"Gondi\",\"Portail\",\"Se\u00f1ora de Gondi\"],\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\",\"name\":\"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2022-11-27T07:02:07+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos","og_description":"El ambiente hist\u00f3rico Para comprender bien el pensamiento y la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n de san Vicente es nece\u00adsario tener presente la apasionante pol\u00e9mica que surgi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la publicaci\u00f3n del libro de Arnauld ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2022-11-27T07:02:07+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"30 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n","datePublished":"2022-11-27T07:02:07+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/"},"wordCount":6094,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Dehorgny","Folleville","Gannes","Gondi","Portail","Se\u00f1ora de Gondi"],"articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/","name":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2022-11-27T07:02:07+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-confesion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Espiritualidad vicenciana: Confesi\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-92g","jetpack-related-posts":[{"id":107898,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-5-capitulo-3\/","url_meta":{"origin":34736,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 5, cap\u00edtulo 3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/01\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo III. Lucha de Vicente contra el Jansenismo. I. La herej\u00eda de los dos jefes y la Frecuente comuni\u00f3n. Aun despu\u00e9s de la muerte del patriarca de la secta, se hicieron nuevos esfuerzos por ganarse a Vicente al error, ya que Vicente mismo dijo muchas veces a uno de los\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":119348,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1114-a-juan-dehorgny\/","url_meta":{"origin":34736,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1114: A Juan Dehorgny","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"10\/04\/2013","format":false,"excerpt":"Orsigny, 10 septiembre 1648 Padre: La gracia de Nuestro Se\u00f1or sea siempre con nosotros. Recib\u00ed la suya del 17 de agosto, que era para acabar de responder a la m\u00eda sobre las diferencias de opini\u00f3n a prop\u00f3sito del libro de La communion. En respuesta a ella le dir\u00e9, padre, que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":404704,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-o-la-clarividente-oposicion-al-jansenismo-v\/","url_meta":{"origin":34736,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal o la clarividente oposici\u00f3n al jansenismo (IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"18\/06\/2023","format":false,"excerpt":"NUEVA REACCI\u00d3N DEL SE\u00d1OR VICENTE FRENTE A LA OBRA \u00abDE LA FR\u00c9QUENTE COMMUNION\u00bb DE ANTONIO ARNAULD A\u00fan no se hab\u00eda apagado el incendio producido por el Augustinus (1640) cuando tres a\u00f1os m\u00e1s tarde aparece otro foco devas\u00adtador de la fe y piedad de los fieles: la obra de Antonio Arnauld\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":24730,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-10-de-septiembre\/","url_meta":{"origin":34736,"position":3},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 10 de septiembre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"10\/09\/2016","format":false,"excerpt":"1598. En Dax, el Vicario general, Guillermo de Massiot, encargado de la administraci\u00f3n diocesana durante la sede vacante, firma y entrega a Vicente de Pa\u00fal las cartas dimisorias que le permiten ser ordenado subdi\u00e1cono por un obispo de su elecci\u00f3n. Vicente, que entonces apenas tiene dieciocho a\u00f1os, prosigue sus estudios\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":124193,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-la-fe-del-hombre-maduro\/","url_meta":{"origin":34736,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal: La Fe de un hombre maduro","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/02\/2023","format":false,"excerpt":"UN NOVICIADO Cuando Vicente lleg\u00f3 a Par\u00eds empez\u00f3 a ocuparse de su vida espiritual. Comprendi\u00f3 que aunque no hab\u00eda sido malo, hab\u00eda v\u00edvido su vida a lo mundano prestando poca atenci\u00f3n a su fe. Al iniciar su peregrinaci\u00f3n a Roma, un a\u00f1o despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n, se hab\u00eda dado cuenta\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/02\/St_Vincent_De_Paul_-bible-1.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":386870,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-de-marillac-y-la-eucaristia\/","url_meta":{"origin":34736,"position":5},"title":"Santa Luisa de Marillac y la Eucarist\u00eda","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/05\/2021","format":false,"excerpt":"El sacramento de la Eucarist\u00eda en el siglo XVII Santa Luisa de Marillac fue una mujer de su tiempo en todo, tambi\u00e9n en la experiencia espiritual y en su vida de fe. En la \u00e9poca que ella vivi\u00f3, el Magisterio de la Iglesia no propiciaba la comuni\u00f3n frecuente como en\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/vincentian-missionarie.jpg?fit=846%2C444&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/vincentian-missionarie.jpg?fit=846%2C444&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/vincentian-missionarie.jpg?fit=846%2C444&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/vincentian-missionarie.jpg?fit=846%2C444&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34736"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404422,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34736\/revisions\/404422"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/388395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}