{"id":33342,"date":"2014-05-01T06:47:35","date_gmt":"2014-05-01T04:47:35","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=33342"},"modified":"2016-07-27T12:13:04","modified_gmt":"2016-07-27T10:13:04","slug":"filipinas-1898-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/","title":{"rendered":"Filipinas 1898 (I)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/situacionbaler.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-33343\" alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/situacionbaler-204x300.jpg?resize=227%2C334\" width=\"227\" height=\"334\" \/><\/a><strong>Relaci\u00f3n de los acontecimientos y sucesos que tuvieron lugar en Manila, con motivo del asedio y cerco de los americanos e insurrectos.<\/strong><\/p>\n<p>Desde fines de Abril, cuando se tuvo noticia del rompi\u00admiento con los Estados Unidos, se ven\u00eda diciendo que la escuadra norte-americana fondeada en Hong-Kong hab\u00eda salido de dicho puerto, y luego se supo que hab\u00eda arribado a unas costas de China, 30 millas al Norte de Hong-Kong. Pocos d\u00edas despu\u00e9s se dijo que hab\u00eda zarpado de aquel punto, y el 3o de Abril avisaron desde Bolinao que se ve\u00edan cuatro buques con rumbo hacia el Sur de esta isla de Lu\u00adz\u00f3n. Aqu\u00ed se trabaj\u00f3 con mucha actividad, montando ba\u00adter\u00edas en las murallas que dan frente a la bah\u00eda y colo\u00adcando algunos ca\u00f1ones por la parte de la Ermita hasta Malate. Tambi\u00e9n se mont\u00f3 una bater\u00eda en punta Sangley, cerca del Hospital de Ca\u00f1acao, y seis en Mariveles y Corre\u00adgidor, para impedir el paso de la escuadra enemiga por Boca-Chica y Boca-Grande. En dichas Bocas dec\u00edan que hab\u00edan colocado varios torpedos, de manera que nos hicieron creer que ser\u00eda muy dif\u00edcil y expuesto el paso de la escuadra enemiga. Digo que nos hicieron creer, pero los hechos han demostrado que nuestros medios de defensa eran casi nulos. Como ya en la <em>Gaceta, <\/em>ya en los peri\u00f3di\u00adcos de la localidad, se dictaban \u00f3rdenes y disposiciones para el caso de un ataque y bombardeo por la escuadra enemiga, Manila empez\u00f3 a despoblarse, y nuestra escua\u00addrilla (ni aun este nombre merec\u00eda por sus malos barcos), que hab\u00eda salido para Subic, volvi\u00f3 al puerto de Cavite el d\u00eda 30 de Abril; no sabemos si huyendo de la enemiga, a la cual no pod\u00eda resistir por ser m\u00e1s poderosa, o si para defenderse mejor ayudada por las bater\u00edas de Manila y Ca\u00advite. Nadie cre\u00eda tan inminente el peligro, y contra todos nuestros c\u00e1lculos nos vimos sorprendidos por los <em>yankees; <\/em>hab\u00edan pasado el Corregidor con poca o ninguna dificul\u00adtad, y cuando se percibieron en Manila ya estaban fon\u00addeados no muy lejos del Espig\u00f3n de las obras del puerto.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 1.\u00b0 de Mayo <\/em>(\u00a1tristes recuerdos nos has dejado!). \u2014 Poco despu\u00e9s de las cinco de la ma\u00f1ana se oy\u00f3 el primer ca\u00f1onazo algo lejos, y antes de la media son\u00f3 otro algo m\u00e1s fuerte. Al principio cre\u00edmos que ser\u00edan pruebas de al\u00adg\u00fan ca\u00f1\u00f3n de Cavite, y con esta persuasi\u00f3n sal\u00ed a celebrar Misa en el Colegio. Estando revisti\u00e9ndome empez\u00f3 el fuego de algunas de nuestras bater\u00edas, y a las seis menos cuarto, cuando ya estaba en el altar y mientras daba la Comuni\u00f3n a las Hermanas y ni\u00f1as (comulgaron antes de celebrar la Misa), aument\u00f3 de tal modo el ca\u00f1oneo, que retemblaban todos los edificios y causaba horror el ruido ensordecedor que produc\u00eda. Yo me figur\u00e9 que bombardea\u00adban a Manila, y terminada la Comuni\u00f3n me fui a preguntar a la Superiora qu\u00e9 era lo que pasaba. A \u00e9sta le hab\u00eda dicho un Oficial de cazadores que la escuadra enemiga estaba en Cavite, que all\u00ed era el combate y que no tuvi\u00e9ramos miedo, porque no hab\u00eda peligro en Manila. Qued\u00e9 algo tranquilo y sal\u00ed a celebrar la Santa Misa, rogando a Dios muy de veras. a eso de las siete volv\u00ed a casa, y a\u00fan continuaba el ca\u00f1o\u00adneo en Cavite, y para las ocho ces\u00f3 casi por completo.<\/p>\n<p>La escuadra enemiga volvi\u00f3 a colocarse frente a Manila y Binondo, muy orgullosa y como despreciando nuestras bater\u00edas. A media ma\u00f1ana se supo que hab\u00edan dejado muy malparados todos nuestros barcos, y se afirmaba que ha\u00adb\u00edan incendiado el <em>Cristina; a <\/em>las once volvi\u00f3 de nuevo a Cavite la escuadra <em>yankee, <\/em>dej\u00f3 fuera de combate todos nuestros barcos, apres\u00f3 cinco o seis lanchas de vapor y\u00a0 cometi\u00f3 un acto casi salvaje. Este fue el ataque con gra\u00adnadas incendiarias al vapor mercante de la Trasatl\u00e1ntica <em>Isla de Mindanao. <\/em>A la segunda granada empez\u00f3 a arder; y no contentos con esto, dispararon tambi\u00e9n contra los botes en que se hab\u00edan embarcado los indefensos tripulan\u00adtes de dicho vapor, sin que por fortuna los tocaran. Con orgullo no muy noble y toda empavesada volvi\u00f3 la escua\u00addra americana y se coloc\u00f3 otra vez enfrente de Manila, amenazando a la plaza \u00e9 intimando, seg\u00fan se dijo, su rendi\u00adci\u00f3n. Esta misma tarde corrieron trist\u00edsimas noticias. Nues\u00adtra mal\u00edsima escuadra destrozada y quemada, con m\u00e1s de cien bajas, y contando entre los muertos al Capit\u00e1n de Nav\u00edo D. Luis Cadarso, que mandaba el <em>Cristina, <\/em>y al se\u00f1or Novo, Capell\u00e1n del mismo. La poblaci\u00f3n de Manila medio aterrada, escapando la mayor parte de sus vecinos a refu\u00adgiarse en los arrabales de Sampaloc, Quiapo, Paco, Santa Ana y pueblos cercanos. Los hospitales, las Religiosas, los colegios de ni\u00f1as, todas las familias buscaban un refugio en los lugares citados. Las Monjas Dominicas con las ni\u00f1as se refugiaron en Navotas, hac\u00eda ya unos d\u00edas, en la casa de campo de los PP. Dominicos. Las Asuncionistas en Santa Ana, en una casa del Seminario. Las Hermanas del Colegio de Santa Isabel, con unas 26 ni\u00f1as, en la Concor\u00addia y en los bajos de la casa del Seminario. Las del Colegio de Looban y las de Santa Rosa, en la casa que la Junta de este establecimiento est\u00e1 levantando en Santa Ana, y no s\u00e9 d\u00f3nde fueron las Clarisas. Los hospitales hab\u00edan sido trasladados de antemano a las iglesias de Recoletos en San Sebasti\u00e1n, Sampaloc, Orden Tercera, convento de Reco\u00adletos en San Sebasti\u00e1n, conventos de Paco y de Santa Ana, Colegio de la Concordia y casa de Rojas en San Pedro Macati. Posteriormente se ha instalado otro hospital en la iglesia de Pandacan.<\/p>\n<p>Este mismo d\u00eda por la tarde se reuni\u00f3 la Junta de auto\u00adridades y corri\u00f3 la noticia de que al d\u00eda siguiente a las cuatro o a las ocho de la ma\u00f1ana empezar\u00eda el bombardeo sobre Manila. La poca gente que quedaba en la ciudad murada se dio prisa para salir, y ya eran las nueve y me\u00addia de la noche cuando llegaron a esta casa de San Marcelino los PP. de la Iglesia y Bustillo, temiendo que fuese verdad lo del bombardeo, pues el Sr. Arzobispo se hab\u00eda retirado a Santa Ana despu\u00e9s de terminada la Junta. En el Seminario se qued\u00f3 el P. Pino con los Hermanos del R\u00edo y Marcos. El P. P\u00e9rez se hab\u00eda marchado aquella ma\u00f1ana a Santa Ana; y los PP. Serrallonga<sub>s<\/sub> Blanco y S\u00e1nchez, con los Hermanos Cobisa y Gonz\u00e1lez, fueron a la Concor\u00addia. Los dem\u00e1s continuamos en San Marcelino. La noche se pas\u00f3 con alguna inquietud, pero, gracias a Dios, pudimos descansar.<\/p>\n<p><em>D\u00eda <\/em>2 <em>de Mayo.\u2014Amaneci\u00f3 <\/em>sin novedad particular, pero casi todo el p\u00fablico cre\u00eda que ese d\u00eda, memorable en nues\u00adtra historia, ser\u00eda trist\u00edsimo y de luto para Manila, pues estaba amenazada de desaparecer sin poder oponer resis\u00adtencia. El interior de la ciudad murada parec\u00edase a un ce\u00admenterio en su silencio misterioso. La mayor parte de sus edificios estaban cerrados, y s\u00f3lo circulaban por sus calles, tristes y solitarias, los soldados y voluntarios dispuestos a sacrificar sus vidas en aras de la Patria, y varios cargado\u00adres y carromateros que a toda prisa sacaban los muebles y objetos m\u00e1s principales de las casas. Lleg\u00f3 la hora en que se dec\u00eda empezar\u00eda el bombardeo, pero, gracias a Dios, no se verific\u00f3. La causa no la sabemos, y se dijo que los norte-americanos desist\u00edan de su intento, si nuestras auto\u00adridades acced\u00edan a la rendici\u00f3n de la plaza con las condi\u00adciones que pon\u00edan, a cuyas condiciones no se pod\u00eda acce\u00adder, por ser muy deshonrosas. No se sabe el por qu\u00e9; pero es lo cierto que la escuadra se retir\u00f3, parte hacia Cavite, y parte hacia el Corregidor. Todo el radio de poblaci\u00f3n en que m\u00e1s se pod\u00eda temer, tuvo todo el d\u00eda las tiendas y co\u00admercios cerrados, y los habitantes que permanec\u00edan en sus casas estaban apercibidos para abandonarlas en cuanto el peligro fuera inminente. Lleg\u00f3 la noche del d\u00eda 2, que\u00addando los \u00e1nimos afectad\u00edsimos, pues no ten\u00edamos marina, est\u00e1bamos por la parte del mar dominados y amenazados por enemigos orgullosos, y por tierra, atendida la situaci\u00f3n del pa\u00eds, no pod\u00edamos fiarnos mucho.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 3.\u2014Durante <\/em>la ma\u00f1ana siguen las cosas con aspecto tan sombr\u00edo como el d\u00eda anterior; la escuadra enemiga contin\u00faa en Cavite, y por la tarde se ha sabido que otra vez estuvimos amenazados de bombardeo.<\/p>\n<p>Vino mucha gente de Cavite refiriendo noticias muy tristes, seg\u00fan las cuales el d\u00eda 2 pasaron aviso los <em>yankees <\/em>para que en t\u00e9rmino de una hora abandonasen los que quisieran la poblaci\u00f3n, porque iban a bombardearla. A las ocho de la ma\u00f1ana empez\u00f3 el ca\u00f1oneo, pero se conten\u00adtaron con unos cuantos disparos. La poblaci\u00f3n qued\u00f3 de\u00adsierta, y aquel mismo d\u00eda entraron turbas de indios de los pueblos cercanos y la saquearon por completo. Buscaban a los Padres Recoletos para matarlos; y como se hab\u00edan refugiado en el hospital que estaba a cargo de nuestras Hermanas, amenazaron con la muerte a \u00e9stas si no descu\u00adbr\u00edan a los Padres; pero se negaron resueltamente a ello, aunque les costase la vida. El d\u00eda tres saltaron a tierra los norte-americanos y se apoderaron del arsenal, del polvo\u00adr\u00edn de Ca\u00f1acao y cuanto quisieron, pues nuestras tropas se hab\u00edan retirado hacia Noveleta y San Francisco de Ma\u00adlab\u00f3n. Tambi\u00e9n se dijo que hab\u00edan tomado el Corregidor y que desde el d\u00eda anterior ten\u00edan cortado el cable.<\/p>\n<p>Estas noticias causaron gran desaliento en Manila, pues qued\u00e1bamos, no s\u00f3lo bloqueados por el mar, sino tambi\u00e9n incomunicados con Europa; y, adem\u00e1s, con la mal\u00edsima im\u00adpresi\u00f3n de la conducta observada por los indios, que mu\u00adchos se convirtieron en asesinos y ladrones. Gracias a que, relativamente, son pocos los que as\u00ed se portan.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 4.\u2014Se <\/em>pas\u00f3 con una tranquilidad relativa, den\u00adtro de la situaci\u00f3n trist\u00edsima en que nos encontr\u00e1bamos. Hubo m\u00e1s circulaci\u00f3n y movimiento en la ciudad murada, y en la Escolta en este d\u00eda no se habl\u00f3 de bombardeo y la escuadra permanec\u00eda en Cavite, como se\u00f1ora de aquel puerto y de toda la bah\u00eda. Se extra\u00f1\u00f3 y coment\u00f3 mucho la retirada de nuestras tropas de Cavite, y no se explicaba la toma del Corregidor sino teniendo en cuenta que nues\u00adtros ca\u00f1ones, as\u00ed como la escuadra, eran unos trastos vie\u00adjos, in\u00fatiles para resistir a la artiller\u00eda moderna de los ene\u00admigos. En la tarde de este d\u00eda llegaron a Manila las Herma\u00adnas del hospital de San Jos\u00e9 de Cavite y algunas del deCa\u00f1acao. Vinieron en el vaporcillo <em>Isabel II, <\/em>de la casa de Inchausti (apresado por los <em>yankees), <\/em>en compa\u00f1\u00eda de los enfermos y heridos, y escoltadas por norte-americanos. En\u00adtre otras muchas cosas, nos contaron que para librarse de la rapi\u00f1a y amenazas de los indios acudieron nuestras Her\u00admanas en demanda de auxilio a los norte-americanos, los cuales se portaron muy atentos con ellas y les proporcio\u00adnaron algunos marinos que custodiasen el hospital de Ca\u00ad\u00f1acao. Todo lo que nos contaron las del hospital de Ca\u00advite era muy desconsolador, y ellas mismas pasaron mal\u00edsi\u00admos ratos; pero Dios Nuestro Se\u00f1or las sac\u00f3 de todos los peligros. Con ellas, y disfrazados como enfermos, vinieron cuatro Recoletos, a los que libraron de una muerte segura, exponiendo sus propias vidas. El siguiente hecho lo con\u00adfirma. Hubo un indio, tan malvado como atrevido, que con bolo (especie de machete) en mano amenaz\u00f3 a Sor Gre\u00adgoria, Superiora del hospital de San Jos\u00e9 de Cavite, diciendo que all\u00ed hab\u00edan entrado los frailes, y que si no los descubr\u00eda la matar\u00eda sin remedio. La Hermana le contest\u00f3:\u2014\u00bbAunque lo supiera no te lo dir\u00eda; porque es cosa mala matar a los Padres; nosotras hemos venido a Filipinas para hacer bien a los indios; <em>y <\/em>as\u00ed, puedes matarme si quieres, pero has de saber que luego me ir\u00e9 al Cielo.\u00bb Al o\u00edr estas heroicas palabras el indio no insisti\u00f3 m\u00e1s, y se march\u00f3 sin tocarla. Otros las apuntaban con armas de fuego, intim\u00e1ndolas que les diesen dinero; pero Dios no quiso que las maltratasen m\u00e1s que con palabras. Las Hermanas salieron del hospital con sus enfermos y se dirigieron a Ca\u00f1acao, y los indios les saquearon la casa, no dej\u00e1ndolas m\u00e1s que la ropa puesta.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 5.\u2014 <\/em>Como el d\u00eda anterior hab\u00eda pasado bastante tranquilo y la escuadra enemiga segu\u00eda en Cavite, volvie\u00adron al Seminario los PP. de la Iglesia, Bustillo, Pino y el H.\u00b0 Cobisa, y de la Concordia vinieron los PP. Se\u00adrrallonga y S\u00e1nchez. Aqu\u00ed, en San Marcelino, dormimos sin cuidado; pero en el Seminario estuvieron algo alarma\u00addos, pues notaron que durante toda la noche hab\u00eda mucho movimiento en la ciudad minada y en el r\u00edo. Ya eran m\u00e1s de las siete cuando volv\u00ed del Colegio de decir Misa, igno\u00adrando lo que pasaba. Al llegar a casa me dijo el Sr. Visi\u00adtador, P. Orriols , que corr\u00edan noticias de bombardeo en aquella ma\u00f1ana y que, seg\u00fan dec\u00edan, hasta el Gobernador General trasladaba su despacho fuera de intramuros. Pocos momentos despu\u00e9s recib\u00ed un volante del P. Blanco, diciendo que a las ocho empezaba y que fuese pronto a la Concor\u00addia, porque ten\u00eda que arreglar un asunto con las hermanas. Todo hac\u00eda presumir un funesto desenlace, porque las tro\u00adpas que ocupaban sitios peligrosos se retiraban; los veci\u00adnos sacaban a toda prisa muebles y otros objetos que a\u00fan hab\u00edan dejado en sus casas; las seis u ocho fragatas mer\u00adcantes, que hab\u00edan permanecido fondeadas enfrente de Manila, fueron a refugiarse en Cavite; la escuadra enemiga sita en dicho puerto se pon\u00eda en movimiento, y las oficinas y almacenes militares que estaban en Manila sacaban todos sus enseres y equipos, traslad\u00e1ndolos a lugares m\u00e1s segu\u00adros. En medio de este movimiento cogimos algunas cosas precisas y fui a la Concordia con los PP. Serrallonga, S\u00e1n\u00adchez y Urien. Todo contribu\u00eda a intranquilizar los \u00e1nimos, y reinaba una especie de p\u00e1nico, aumentado por el temor de que los indios rebeldes nos jugasen alguna mala parti\u00adda. El calor sofocante y abrasador, las nubes de polvo que levantaban los carruajes y veh\u00edculos de todas clases, y el aspecto del cielo, medio encapotado por nubes plomizas, completaban el cuadro sombr\u00edo y casi aterrador de la infortunada y desgraciada ciudad de Manila. Con el coraz\u00f3n algo oprimido llegamos a la Concordia, y encontramos el Colegio convertido en una especie de arsenal humano. En dos cuerpos del edificio hay colocados unos cuatrocientos enfermos; en el cuerpo de la derecha, que cae al Oriente, est\u00e1n las Hermanas, que en estos d\u00edas ser\u00e1n m\u00e1s de sesen\u00adta; en el ala saliente, que est\u00e1 a la entrada y a la parte de Occidente, las ni\u00f1as que han quedado, que son unas ochen\u00adta; en los bajos de esa misma ala y algunas otras depen\u00addencias, varias familias espa\u00f1olas de empleados civiles y militares. En la casita de los Padres, adem\u00e1s de los que fueron de aqu\u00ed, los M\u00e9dicos militares, que ocupan la parte baja. Los patios est\u00e1n llenos de carruajes, cajas, ba\u00fales y otros muebles; y todo esto, junto con las carretelas que van y vienen continuamente acarreando v\u00edveres, comesti\u00adbles y subsistencias de la Administraci\u00f3n militar para los enfermos, hace que el Colegio se asemeje a un pueblo en continuo movimiento. En este d\u00eda estaban los \u00e1nimos so\u00adbremanera excitados, y las se\u00f1oras se forjaban mil ilusio\u00adnes y cre\u00edan que iban a quedar sin esposos, sin casas, sin hijos y sin vida. Su estado nervioso aumentaba la inquie\u00adtud, y no se saciaban de inquirir y preguntar para tener nuevas noticias. Unas suspiraban, <em>y <\/em>todas se lamentaban de tan triste y angustiosa situaci\u00f3n. \u00a1Dios m\u00edo!\u2014exclamaban\u00ad \u00a1a qu\u00e9 d\u00edas hemos llegado! \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de nosotras si esto se prolonga? Y llenas de resignaci\u00f3n cristiana asist\u00edan con fe al Manifiesto que todas las ma\u00f1anas ten\u00eda lugar en la Capilla del Colegio. All\u00ed imploraban al Dios de las miseri\u00adcordias perd\u00f3n y piedad para un pueblo afligido con tan\u00adtos y tan grandes infortunios, y por medio de Mar\u00eda In\u00admaculada enviaban a su divino Hijo s\u00faplicas fervientes en demanda de remedio y protecci\u00f3n. Cada hora que sonaba se cre\u00eda que era la destinada para el bombardeo; y en vista de que no empezaba, y terminado mi asunto con las Her\u00admanas, me volv\u00ed a San Marcelino, y llegu\u00e9 cuando ya tocaban al examen que precede a la comida. A media tarde salimos para confesar, unos a las Hermanas y otros a las ni\u00f1as de los colegios, esperando siempre oir el estampido de los ca\u00f1ones; pero lleg\u00f3 la noche, permitiendo Dios Nues\u00adtro Se\u00f1or que este no fuese el d\u00eda destinado a ver la des\u00adtrucci\u00f3n de la infortunada Manila. En previsi\u00f3n de lo que pudiera suceder, el P. de la Iglesia vino a dormir en esta Casa; el P. Pino y el Hermano Cobisa se fueron a la Concordia, y el P. Bustillo, con dos Hermanos y algunos cria\u00addos, se quedaron en el Seminario. Todav\u00eda corr\u00edan rumo\u00adres de que aquella noche atacar\u00eda la escuadra enemiga. Este mismo d\u00eda por la tarde llegaron las Hermanas del hospital de Marina de Ca\u00f1acao.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 6 de Mayo.\u2014 <\/em>Ayer corri\u00f3 la noticia de que ven\u00edan algunos buques extranjeros, y esta ma\u00f1ana fondearon en bah\u00eda un acorazado franc\u00e9s y un crucero alem\u00e1n. Dos o tres d\u00edas antes llegaron dos cruceros peque\u00f1os ingleses, y ya sali\u00f3 uno para Hong-Kong. Para dar entrada en bah\u00eda sali\u00f3 un pr\u00e1ctico nuestro con un remolcador; los <em>yankees <\/em>lo apresaron, y despu\u00e9s de dejar libre al pr\u00e1ctico y marinos que llevaba, lo echaron a pique. Otra vez corri\u00f3 la noticia de que a las seis de la tarde ser\u00eda el bombardeo, y de ah\u00ed el que la ciudad murada vaya quedando completamente solitaria. Casi toda la tarde ha estado sondeando la bah\u00eda un buque enemigo, y por fin ha fondeado enfrente de Tondo. Se desminti\u00f3 la noticia del bombardeo, y se dec\u00eda que, seg\u00fan palabra del Almirante <em>yankee, <\/em>lo avisar\u00eda con veinticuatro horas de anticipaci\u00f3n. En vista de tantas ame\u00adnazas, y temiendo que alg\u00fan d\u00eda se realicen, se decidi\u00f3 el Padre de la Iglesia, Rector del Seminario, a sacar algunas cosas de las m\u00e1s principales. Entre siete y ocho de la no\u00adche, y ayudado por el P. Bustillo, H.\u00b0 Marcos y algunos criados, cargaba dos grandes carros de las mejores obras de la librer\u00eda, mientras que el H.\u00b0 del R\u00edo, P. Agapito Al\u00adcalde y un servidor con otros mozos, sac\u00e1bamos del colegio de Santa Isabel dos cajas de hierro que all\u00ed se hab\u00edan depositado. Los PP. de la Iglesia y Bustillo, con el H.\u00b0 del R\u00edo, quedaron en el Seminario; y el P. Agapito, el H.<sup>\u00b0<\/sup> Mar\u00adcos y yo nos vinimos a San Marcelino. Enfrente de Manila y Binondo quedaban fondeados el buque alem\u00e1n, el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s y dos norte-americanos.<\/p>\n<p><em>D\u00eda <\/em>7. &#8212; Contin\u00faa el asedio, con mucha vigilancia en toda la bah\u00eda por parte de los <em>yankees, <\/em>pero no se nota en su escuadra movimiento agresivo hacia Manila. Dicen que nos van cogiendo varios vaporcitos de cabotaje. Ei vapor- cito <em>M\u00e9ndez N\u00fa\u00f1ez, <\/em>burlando su vigilancia, entr\u00f3 sin luces por el Corregidor, y por las costas de Bata\u00e1n fue a un r\u00edo de la Pampanga, donde descarg\u00f3 las cabezas de ganado que llevaba. Los Comandantes de los buques ingl\u00e9s, alem\u00e1n y franc\u00e9s, acompa\u00f1ados de sus C\u00f3nsules respectivos, han visitado a nuestro Gobernador General. Manila yace solitaria por la noche; durante el d\u00eda van algunos vecinos, y en la Escolta hay algo m\u00e1s de movimiento que en los d\u00edas pasados. Los Bancos, que estuvieron dos o tres d\u00edas cerrados, abren durante algunas horas y practican opera\u00adciones. Como ya no se habla de peligro pr\u00f3ximo, vuelven a esta Casa los PP. Serrallonga, S\u00e1nchez y Urien; el Padre Blanco tiene que estar permanente en la Concordia, por causa de los enfermos del hospital all\u00ed establecido.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 8.\u2014 <\/em>Los \u00e1nimos siguen m\u00e1s tranquilos, pero siem\u00adpre esperando alguna soluci\u00f3n al conflicto en que nos en\u00adcontramos. Completamente incomunicados, nadie puede conjeturar si ser\u00e1 favorable o adversa. Una peque\u00f1a em\u00adbarcaci\u00f3n, ocupada por unos ocho indios y tres remeros, sali\u00f3 de la playa de Tondo para Cavite, y all\u00ed estuvo al habla con los norte-americanos. Se comenta el hecho, y como no se sabe el objeto, se ha ordenado redoblar la vi\u00adgilancia. Se dice que los alemanes han tenido un banquete a bordo de su crucero, asistiendo el Comodoro <em>yankee. <\/em>Esta tarde ha habido mucha circulaci\u00f3n de carruajes, y el alumbrado el\u00e9ctrico, que hac\u00eda siete d\u00edas no luc\u00eda, ha vuelto a encenderse.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 13. \u2014 <\/em>Apenas han ocurrido cosas dignas de men\u00adcionarse durante estos cinco d\u00edas. Buques extranjeros que entran y salen de la bah\u00eda saludando la bandera de los Es\u00adtados Unidos; salvas de los mismos por el ascenso del Co\u00admodoro <em>yankee <\/em>en premio de la victoria obtenida contra Espa\u00f1a, y alguna que otra noticia de que nos han apresado un ca\u00f1onero, o echado a pique alguna peque\u00f1a embarca\u00adci\u00f3n. Esto es lo que estamos presenciando y aguantando sin poderlo remediar. Son due\u00f1os absolutos de la bah\u00eda y est\u00e1n matando nuestro comercio, porque no teniendo bu\u00adques de guerra nadie puede moverse. Un crucero ingl\u00e9s trajo algo de correspondencia de Hong-Kong, pero no se encuentra en ella ni una noticia que consuele y haga conce\u00adbir esperanzas de mejores d\u00edas. El cable sigue cortado, y estamos completamente ignorantes de lo que pasa en Es\u00adpa\u00f1a y Cuba. Nuestra situaci\u00f3n es bastante triste, y si se prolonga mucho llegar\u00e1 a ser precaria, porque se agotar\u00e1n los efectos de Europa y empezar\u00e1n a sentirse las necesida\u00addes; algo se experimenta ya en los pocos d\u00edas que llevamos, pues hay g\u00e9neros y efectos que han subido la mitad del precio ordinario.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 21. &#8211; <\/em>Ha llegado un buque japon\u00e9s y ha tra\u00eddo co\u00adrrespondencia de Hong-Kong. Se dice que algunas casas de comercio han recibido telegramas que estaban detenidos en Hong-Kong, y en los que se notifica haberse librado un combate naval en las islas Tortugas. Los peri\u00f3dicos de Hong-Kong tambi\u00e9n lo indican, y unos y otros dicen que hemos perdido los buques <em>Oquendo y Mar\u00eda Teresa, <\/em>y que los <em>yankees <\/em>perdieron cuatro acorazados y tres cruceros. Estas noticias reaniman los \u00e1nimos, alg\u00fan tanto deca\u00eddos, pero son acogidas por muchos con alguna reserva. En esta \u00e9poca de calores amanecen los d\u00edas tranquilos, serenos, radiantes de luz y claridad, mas he aqu\u00ed que llega la tarde y se cubre el cielo de grandes nubarrones cargados de elec\u00adtricidad; brilla el rel\u00e1mpago, retumba el trueno, y al poco tiempo sigue la lluvia, ben\u00e9fica para algunos y perjudicial para muchos. Una cosa algo parecida se observa en los habitantes de Manila. Con la brisa de la ma\u00f1ana corre la noticia de que una escuadra espa\u00f1ola viene a socorrernos, se fija el n\u00famero de vapores que la componen, se dice cu\u00e1les son sus nombres y se discute d\u00f3nde, c\u00f3mo y en qu\u00e9 forma atacar\u00e1n al enemigo. Los pesimistas dudan de la verdad de la noticia; pero como desean que sea cierta, tra\u00adtan de persuadirse, y ya tenemos a los habitantes de Manila m\u00e1s animados, m\u00e1s alegres y entusiastas, y con esa espe\u00adranza dir\u00edase que vuelven de la muerte a la vida. Llega la tarde y el calor aprieta, los nervios se irritan, el cielo se obscurece, el horizonte se presenta muy cerrado, y todo parece que anuncia alguna gran tormenta; es que ha corrido la voz de que una expedici\u00f3n norte-americana, mandada por el General Merrit, sali\u00f3 de California para hacer su desem\u00adbarco en estas playas; y si no falta quien desea que llegue cuanto antes para aniquilarla, tambi\u00e9n son muchos los que temen un nuevo desastre, sobre todo si el pa\u00eds no corres\u00adponde a las esperanzas que en \u00e9l se tienen fundadas. As\u00ed se pasan los d\u00edas en Manila; a las noticias favorables siguen las contrarias; a los pesimismos, los optimismos, y vicever\u00adsa. Lo cierto es que no sabe uno a qu\u00e9 atenerse, y que muchas veces sale verdadero lo que quisi\u00e9ramos que fuese falso.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 22.\u2014Un <\/em>crucero ingl\u00e9s, procedente de Hong-Kong, ha tra\u00eddo correspondencia del extranjero y de Espa\u00f1a; est\u00e1 muy retrasada, pues hasta ahora no la hab\u00edan dejado pasar los <em>yankees. <\/em>Se ha repartido un telegrama del corresponsal de <em>El Comercio, <\/em>en el cual comunica el cambio que hubo en el Ministerio; y como no hace menci\u00f3n del combate naval librado, seg\u00fan se dec\u00eda, en las islas Tortugas, se duda si fue verdad o invenci\u00f3n de periodistas extranjeros que quieren jugar con nosotros. Muchos creen que la noti\u00adcia fue falsa, y todo el entusiasmo y alegr\u00eda que caus\u00f3 al darla como cierta se ha convertido en una especie de tris\u00adteza y casi desaliento. Este mismo d\u00eda empez\u00f3 a decirse, con reserva, que Emilio Aguinaldo lleg\u00f3 de Hong-Kong en un crucero norte-americano y que est\u00e1 en Cavite. Suce\u00addi\u00f3 lo de siempre, unos lo cre\u00edan y otros lo negaban; pero hoy (d\u00eda 27) ya no es misterio y el hecho es cierto. Se ha\u00adbla mucho de las intenciones que trae, y se cree que est\u00e1 en connivencia con los <em>yankees. <\/em>No cabe duda que algo se teme y espera, pues se ve que las autoridades toman pre\u00adcauciones en previsi\u00f3n de nuevos acontecimientos, a fin de que, si se trata de bombardeo, no nos suceda en tierra lo que en el mar. Se han reconcentrado las fuerzas del ej\u00e9r\u00adcito, se ha redoblado la vigilancia de la bah\u00eda, est\u00e1n esca\u00adlonadas las tropas en lugares convenientes, y se construye una l\u00ednea de trincheras en los puntos m\u00e1s estrat\u00e9gicos que dan al mar. Dicha l\u00ednea comprende los pueblos de Malate, Pineda, Para\u00f1aque, las Pi\u00f1as y Bacoor, extendi\u00e9ndose por Cavite Viejo, Im\u00fas, Noveleta, hasta San Francisco de Ma\u00adlab\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace entretanto la devota y religiosa ciudad de Manila? Mientras los hijos de la noble y desgraciada Espa\u00ad\u00f1a, as\u00ed peninsulares como insulares leales, permanecen no\u00adche y d\u00eda con el arma al brazo, \u00bfqu\u00e9 hacen los que por su estado, condici\u00f3n y sexo no son llamados a batir al enemigo con las armas y m\u00e1quinas de guerra? \u00a1Ah! no permanecen ociosos. Han o\u00eddo la voz de sus Prelados y pastores, y no cesan de esgrimir las armas espirituales. Persuadidos de que <em>si el Se\u00f1or no guardare la ciudad, in\u00ad<\/em><em>\u00fatilmente se desvela el que la custodia, <\/em>han implorado y si\u00adguen implorando el socorro del Cielo. A imitaci\u00f3n de los Macabeos, invocan y suplican el auxilio del Dios de los ej\u00e9rcitos. Como en otro tiempo los fieles de Roma, acuden a la Reina de las Victorias, y creen con viva fe que Ella sola es m\u00e1s fuerte y poderosa que los ej\u00e9rcitos puestos en or\u00adden de batalla. Saben que por mediaci\u00f3n de la Virgen del Rosario se consiguieron grandes triunfos en estas tierras <em>y <\/em>mares, y llenos de confianza van a postrarse ante su altar, seguros de que no desoir\u00e1 tantas oraciones y plegarias. Puede decirse que desde el principio del mes no se han in\u00adterrumpido las rogativas, los novenarios y otros ejercicios devotos con exposici\u00f3n de Su Divina Majestad, las oracio\u00adnes y rezos p\u00fablicos y particulares, todo con el fin de inte\u00adresar al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y a su Inmaculada Madre para que se apiaden de nosotros y cesen los grandes males que nos afligen.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 28. \u2014 Hoy <\/em>hemos sabido que ayer asesinaron a tres Padres Agustinos en Guiguinto (Bulac\u00e1n), cuando iban a la estaci\u00f3n del ferrocarril, y a otro que se defendi\u00f3 le dejaron mal herido, pero pudo llegar a Manila. Emilio Aguinaldo ha hecho circular unas proclamas excitando al pa\u00eds y llamando a las armas a sus paisanos, dici\u00e9ndoles, entre otras cosas, que ya ha llegado la hora y que tienen en su favor una escuadra de una Naci\u00f3n grande, caballe\u00adresca y poderosa; y que no habiendo cumplido el Gobierno General de Filipinas las condiciones de la paz, llamaba a sus antiguas huestes para sacudir el yugo de Espa\u00f1a, no que\u00adriendo ya pacto ninguno, porque no cree en las palabras del Gobierno.<\/p>\n<p><em>D\u00eda 30. \u2014 Ya <\/em>tenemos a Emilio Aguinaldo atac\u00e1ndonos en la provincia de Cavite. Adem\u00e1s de las tropas que all\u00ed tenemos con el General Pe\u00f1a, han salido refuerzos de Ma\u00adnila a defender la l\u00ednea del Zapote, y dicen que han sido rechazados los rebeldes con bastantes bajas. Nosotros he\u00admos tenido 34 heridos y seis muertos. La ciudad de Manila est\u00e1 muy alarmada, porque se teme un levantamiento ge\u00adneral. Las tropas, incluso los voluntarios, han permane\u00adcido toda la noche sobre las armas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relaci\u00f3n de los acontecimientos y sucesos que tuvieron lugar en Manila, con motivo del asedio y cerco de los americanos e insurrectos. Desde fines de Abril, cuando se tuvo noticia del rompi\u00admiento con los Estados &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":33343,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214],"tags":[],"class_list":["post-33342","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Relaci\u00f3n de los acontecimientos y sucesos que tuvieron lugar en Manila, con motivo del asedio y cerco de los americanos e insurrectos. Desde fines de Abril, cuando se tuvo noticia del rompi\u00admiento con los Estados ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-05-01T04:47:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:13:04+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Filipinas 1898 (I)\",\"datePublished\":\"2014-05-01T04:47:35+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:13:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\"},\"wordCount\":5163,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\",\"name\":\"Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2014-05-01T04:47:35+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:13:04+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Filipinas 1898 (I)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos","og_description":"Relaci\u00f3n de los acontecimientos y sucesos que tuvieron lugar en Manila, con motivo del asedio y cerco de los americanos e insurrectos. Desde fines de Abril, cuando se tuvo noticia del rompi\u00admiento con los Estados ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2014-05-01T04:47:35+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:13:04+00:00","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Filipinas 1898 (I)","datePublished":"2014-05-01T04:47:35+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:13:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/"},"wordCount":5163,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/","name":"Filipinas 1898 (I) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2014-05-01T04:47:35+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:13:04+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-i\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Filipinas 1898 (I)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-8FM","jetpack-related-posts":[{"id":33700,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-iii\/","url_meta":{"origin":33342,"position":0},"title":"Filipinas 1898 (III)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"14\/05\/2014","format":false,"excerpt":"D\u00eda 5 de julio.\u2014Estamos en d\u00edas de verdadera expec\u00adtaci\u00f3n y ansiedad. Nuestra situaci\u00f3n es algo parecida a la del prisionero que en estrecho calabozo espera la sentencia definitiva. Los rumores y suposiciones de que los rebeldes no se entend\u00edan ni se aven\u00edan con los yankees, por desgra\u00adcia no se confirman,\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/situacionbaler1-204x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":119274,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-los-paules-en-cuba-capitulo-vi-a\/","url_meta":{"origin":33342,"position":1},"title":"Historia de los Pa\u00fales en Cuba: Cap\u00edtulo VI (A)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"15\/04\/2013","format":false,"excerpt":"1. Repercusiones de la Guerra de 1895 en las casas de Santiago de Cuba, Matanzas y La Habana. El 15 de febrero de 1898 ocurri\u00f3 un incidente anterior a la guerra hispano- estadounidense, en el cual, una explosi\u00f3n misteriosa hundi\u00f3 el acorazado estadounidense Maine que estaba anclando en la bah\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"41747943_95fc4657ec","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/02\/41747943_95fc4657ec.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":22931,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-30-de-agosto\/","url_meta":{"origin":33342,"position":2},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 30 de agosto","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"30\/08\/2016","format":false,"excerpt":"1652. Conferencia de Vicente de Pa\u00fal en San L\u00e1zaro sobre la muerte del P. Juan Bautista Gilles, ocurrida el 22 de agosto en la casa de Cr\u00e9cy. El P. Gilles era principal y profesor de filosof\u00eda en el colegio Lisieux de Par\u00eds, cuando ingreso en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":34126,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/filipinas-1898-iv\/","url_meta":{"origin":33342,"position":3},"title":"Filipinas 1898 (IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"18\/05\/2014","format":false,"excerpt":"D\u00eda 23 de Julio.\u2014Triste y melanc\u00f3lica se presenta la ma\u00f1ana de este d\u00eda. El cielo est\u00e1 completamente nublado, y una lluvia fina y suave convierte los caminos en lagunas y lodazales que entorpecen el movimiento en que necesa\u00adriamente se agita la infortunada Manila y sus arrabales. \u00a1Pobres militares, cu\u00e1ntos sacrificios\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/situacionbaler2-204x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130750,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/p-francisco-amaya\/","url_meta":{"origin":33342,"position":4},"title":"P. Francisco Amaya","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"24\/06\/2014","format":false,"excerpt":"Acerca de este ilustre Misionero publicamos en el libro Centenario de los PP. Pa\u00fales en Madrid, p\u00e1gs. 455-497, una hermosa biograf\u00eda, debida a la elegante y sugestiva pluma del P. Jos\u00e9 Herrera. Recomendamos su lectura a los que quieran conocer el temperamento de ap\u00f3stol del P. Amaya. Hijo de padres\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":16056,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-16-de-abril\/","url_meta":{"origin":33342,"position":5},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 16 de abril","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/04\/2017","format":false,"excerpt":"1660. Conferencia de Vicente de Pa\u00fal en San L\u00e1zaro sobre la atenci\u00f3n a los ejercitandos. Hab\u00eda entonces en San L\u00e1zaro unos treinta ejercitantes: dieciocho eclesi\u00e1sticos y doce o quince laicos. En la conferencia se trata de las razones que tiene la Congregaci\u00f3n para alabar a Dios por la gracia que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33342"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33342\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}