{"id":33061,"date":"2017-01-13T06:47:57","date_gmt":"2017-01-13T05:47:57","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=33061"},"modified":"2016-12-26T17:04:57","modified_gmt":"2016-12-26T16:04:57","slug":"entorno-historico-politico-en-tiempo-de-vicente-de-paul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/entorno-historico-politico-en-tiempo-de-vicente-de-paul\/","title":{"rendered":"Entorno hist\u00f3rico-pol\u00edtico en tiempo de Vicente de Pa\u00fal"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"398801\" data-permalink=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/resena-biografica-de-santa-catalina-laboure\/vincent-de-paul-jean-leon-gerome\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?fit=1200%2C630&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,630\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"vincent de paul Jean-Leon-Gerome\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?fit=846%2C444&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-medium wp-image-398801 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=300%2C158\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=768%2C403&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=1024%2C538&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=100%2C53&amp;ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=846%2C444&amp;ssl=1 846w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?resize=1004%2C527&amp;ssl=1 1004w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/vincent-de-paul-Jean-Leon-Gerome.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Se inicia este mes de Estudios Vicencianos con una mirada lo suficientemente amplia, aunque r\u00e1pida, al entorno hist\u00f3rico en el que vivi\u00f3 Vicente de Pa\u00fal, o dicho en otros t\u00e9rminos, a la realidad so\u00adcial, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y religiosa en la que el acontecimiento Vi\u00adcente de Pa\u00fal tuvo lugar. La justificaci\u00f3n de la tem\u00e1tica de esta pri\u00admera semana se arraiga en el hecho de que Vicente de Pa\u00fal, como cualquier personaje hist\u00f3rico, depende del mundo que le rodea, de este mundo que lleva, al mismo tiempo, su marca: \u00ab\u00c9l ha cambiado casi totalmente el rostro de la Iglesia\u00bb. Se olvida con demasiada frecuencia que este creyente, convertido de la peque\u00f1a periferia de sus intereses a la aventura hist\u00f3rica del Evangelio de Jesucristo, es al mismo tiempo un m\u00edstico de la acci\u00f3n y uno de los hombres mejor informados de su tiempo.<\/p>\n<p>Contempor\u00e1neo de Luis XIII y de Richelieu, de Ana de Austria y de Mazarino, Vicente de Pa\u00fal vivi\u00f3 intensamente las tensiones de su \u00e9poca. Aprovechando lo que se ha venido en llamar, no sin ra\u00adz\u00f3n, los signos de los tiempos \u2014 m\u00e1s exacto ser\u00eda decir los tiempos como signos \u2014 este l\u00edder de hombres y este constructor de acci\u00f3n realiz\u00f3 sus obras admirables. Lo interesante para el hombre no es encontrarse en una situaci\u00f3n, sino su manera de abordarla. Vicente de Pa\u00fal vio m\u00e1s r\u00e1pidamente y m\u00e1s profundamente que sus contem\u00adpor\u00e1neos. Fue su arte y tambi\u00e9n su gracia particular. La miseria de los hombres y las exigencias de Dios, inscritas en la carne viva de los pobres, impusieron el ritmo a su coraz\u00f3n y movilizaron la prodi\u00adgiosa intensidad de su existencia. Ambas le llevaron a vivir su senti\u00addo del \u00abrealismo\u00bb y de la \u00abencarnaci\u00f3n\u00bb y en ellas se fragu\u00f3 su ex\u00adperiencia humano-cristiana. \u00c9l fue un hombre de la \u00ab\u00c9poca Mo\u00adderna\u00bb no s\u00f3lo porque vivi\u00f3 de 1581 a 1660, tambi\u00e9n porque apel\u00f3 continuamente a su experiencia.<\/p>\n<p>En medio de una sociedad cruel, a veces despiadada, con fre\u00adcuencia dura, constantemente represiva, Vicente de Pa\u00fal fue la sonri\u00adsa de la bondad sencilla y familiar, alianza inolvidable de agradeci\u00admiento y de generosidad, de humildad y de magnanimidad, de aber\u00adtura y de acogida, de condescendencia y de serenidad. Ello le hizo ser capaz de abordar a las personas a nivel de rostro humano y de penetrar en el coraz\u00f3n de los dem\u00e1s, cuando quer\u00eda entrar en comu\u00adnicaci\u00f3n con ellos. Sin embargo, y es necesario se\u00f1alarlo para evitar equ\u00edvocos, todas las simpat\u00edas, que le fueron otorgadas, no fueron suficientes para impedir la c\u00f3lera de los impacientes \u00a0y la oposi\u00adci\u00f3n de los descontentos.<\/p>\n<p>En el esp\u00edritu de Vicente de Pa\u00fal vida, pensamiento y acci\u00f3n se unen y se identifican. Por eso es imposible abordar a este creyen\u00adte comprometido y arriesgado al margen de las coordenadas socio\u00adculturales de su \u00e9poca. Imposible hacerlo tambi\u00e9n al margen de la circunstancia pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica, religiosa en la que su exis\u00adtencia tiene lugar. Su vida y su pensamiento son un forcejeo cons\u00adtante por asimilar una realidad que le viene dada y por responder, desde la receptividad abierta y acogedora del entorno a los proble\u00admas que la misma historia le depara. No es posible descubrir el <em>senti\u00ad<\/em><em>do de <\/em>la historia, hacer una relectura de la \u00abescritura de la historia\u00bb, interpretar <em>el acontecimiento Vicente de Pa\u00fal, <\/em>sin conocer la <em>arqueolog\u00eda <\/em><em>de la historia<\/em>. Todo lo dem\u00e1s no ser\u00eda m\u00e1s que proyectar los fan\u00adtasmas inconsistentes de quien construye un \u00abdiscurso\u00bb vac\u00edo de sen\u00adtido y de objeto. Olvidarlo, ser\u00eda desconocer que Vicente de Pa\u00fal pertenece a ese g\u00e9nero de hombres cuya vida y pensamiento se de\u00adsarrollan en interacci\u00f3n rec\u00edproca. El dato de lo vivido, la circuns\u00adtancia que lo ocasiona, la experiencia que engendra y prolonga se convierten en fuente fecunda de reflexi\u00f3n y \u00e9sta de comportamiento pr\u00e1ctico. Por eso su vida se constituye en pauta hermen\u00e9utica de su pensamiento y su doctrina es la formulaci\u00f3n de <em>su fe <\/em>y de <em>su experien\u00ad<\/em><em>cia. <\/em>En esta fe y en esta experiencia integra lo que ve y oye, lo que detecta o sospecha, es decir, el mundo pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico, religioso en el que se desarrolla su existencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Aspecto pol\u00edtico<\/strong><\/h2>\n<p>Dificultades para comprender la historia institucional del tiem\u00adpo de Vicente de Pa\u00fal. Definir un r\u00e9gimen pol\u00edtico por lo que ha pensado o escrito de \u00e9l mismo, o por lo que han escrito o pensado mucho despu\u00e9s sus enterradores, nos llevar\u00eda a encontrarnos con barreras infranqueables.<br \/>\nHablando en plan te\u00f3rico, se sabe que, despu\u00e9s de Marx, los hombres no tienen conciencia clara de las determinaciones objetivas de la historia que realizan. Tampoco se ignora, desde Freud, que su conducta obedece, tanto en el plano individual como en el colectivo, a pulsiones que no se terminan de dominar. Nuestra relectura de la historia del tiempo de Vicente de Pa\u00fal se realiza necesariamente en \u00ablo escrito\u00bb y \u00ablo relatado\u00bb. Si no tenemos desdichadamente to\u00addos los secretos de esta clave que nos permita interpretarlos, s\u00ed pode\u00admos se\u00f1alar los peligros que nos acechan a la hora de examinarlos.<\/p>\n<h3>Primer peligro: <em>las fuentes.<\/em><\/h3>\n<p>Durante mucho tiempo la historia institucional de la Francia del tiempo de Vicente de Pa\u00fal se ha alimentado casi exclusivamente de textos oficiales: ordenanzas, reglamentos administrativos, instruc\u00adciones dirigidas a quienes deb\u00edan aplicarlas y hacerlas aplicar en las provincias. Por lo mismo hab\u00eda una tendencia a sobre estimar la efi\u00adcacia de la \u00abmonarqu\u00eda administrativa\u00bb. No se puede dudar del va\u00adlor de estos documentos. Pero al mismo tiempo se requiere admitir que no nos informan de la aplicaci\u00f3n concreta de estas decisiones tomadas al m\u00e1s alto nivel del gobierno de la naci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, dada su repetici\u00f3n, nos inclinar\u00edamos a dudar de su eficacia. Son otras fuentes \u2014 notariales, judiciales, privadas \u2014 las que permiten hoy percibir mucho mejor las resistencias concretas a las \u00f3rdenes prove\u00adnientes del poder central.<\/p>\n<h3>Segundo peligro: <em>la atomizaci\u00f3n de los estudios de las instituciones.<\/em><\/h3>\n<p>Se puede, de acuerdo con una l\u00f3gica aparente, abordar sucesi\u00advamente los Consejos del rey, los agentes de ejecuci\u00f3n, los cuerpos judiciales, los agentes a trav\u00e9s de los cuales se ejerce la funci\u00f3n fis\u00adcal, el reclutamiento y la organizaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos, las c\u00e9lulas de la vida local. Todos estos aspectos han sido tratados en obras exce\u00adlentes, a las que remitimos. De lo que se trata es de aprehender las grandes l\u00edneas del funcionamiento global del sistema en su evolu\u00adci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Tercer peligro: <em>la tentaci\u00f3n de una historia rectil\u00ednea.<\/em><\/h3>\n<p>No se puede dudar de la eficacia creciente, a trav\u00e9s del siglo XVII, del aparato o sistema del Estado en la sociedad francesa, cu\u00adyo progreso decisivo se sit\u00faa al final del mismo y durante el reino de Luis XIV. Pero este progreso no se llev\u00f3 a cabo sin reacciones y contragolpes: peri\u00f3dicamente la coyuntura pol\u00edtica, o econ\u00f3mica, o militar pon\u00edan en tela de juicio lo que se consideraba ya por ad\u00adquirido.<\/p>\n<p>Nuestro plan de exposici\u00f3n se articula sucesivamente en torno a cuatro temas:<\/p>\n<ul>\n<li>Datos cronol\u00f3gicos del ejercicio del poder real en sus \u00abtiem\u00adpos fuertes\u00bb y en sus \u00abtiempos d\u00e9biles\u00bb.<\/li>\n<li>Descripci\u00f3n de los medios concretos de acci\u00f3n de los que dis\u00adponen los soberanos.<\/li>\n<li>Participaci\u00f3n de los gobernados en el gobierno y en la admi\u00adnistraci\u00f3n del reino.<\/li>\n<li>Rechazo de la administraci\u00f3n de la monarqu\u00eda por los con\u00adtestatarios.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Y ello porque la historia pol\u00edtica debe interesarse tanto por los grandes acontecimientos, adornados de an\u00e9cdotas, como por las re\u00adalidades, sin las cuales no es posible pol\u00edtica alguna: las condiciones econ\u00f3micas del pa\u00eds donde se ejerce, la mentalidad de una opini\u00f3n que le opone resistencia, o la soporta, o que la aprueba y la sostiene. En el siglo XVII franc\u00e9s la masa era inculta, hoy dir\u00edamos analfabe\u00adta, de donde surg\u00eda la dificultad de comprender una pol\u00edtica. La eli\u00adte social, la que pod\u00eda interesarse por los grandes acontecimientos y por las razones generales de la pol\u00edtica, era sin duda importante y diversa. Ella reun\u00eda, a pesar de las virulencias y de los prejuicios, de una \u00abestratificaci\u00f3n social\u00bb, al clero, a la nobleza y a la burgues\u00eda de funcionarios y de negociantes.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos, antes de abordar estos cuatro temas y para compren\u00adder con mayor precisi\u00f3n su alcance, que el territorio franc\u00e9s de 1600 sugiere fronteras sensiblemente diferentes de las de la Francia en la actualidad. El simple enunciado de fronteras evoca los proble\u00admas de la pol\u00edtica exterior, que se hicieron sentir durante el reinado de Luis XIII.<\/p>\n<p>Esta Francia de 1600 no constitu\u00eda una naci\u00f3n coherente y uni\u00adda como la actual. Las diferencias, particularidades y particularis\u00admos da\u00f1aban mucho su unidad. Los reyes de Francia durante el siglo XVII hubiesen querido envolver al reino, que se agrandaba, en una densa red de agentes, comisarios, oficiales que pudiesen imponer sus \u00f3rdenes y su voluntad hasta en los pueblos m\u00e1s lejanos. Es lo que se ha venido en llamar, con demasiada rapidez y no menos impreci\u00adsi\u00f3n, <em>\u00ababsolutismo\u00bb <\/em>real. En el fondo se trata de un deseo de unifica\u00adci\u00f3n legislativa, de un esfuerzo por reducir a la obediencia a todas las provincias, ciudades y personas, de un af\u00e1n de conseguir la <em>uni\u00addad <\/em>y la <em>centralizaci\u00f3n. <\/em>Es menester a\u00f1adir que estos deseos e inten\u00adciones reales s\u00f3lo se hicieron posibles con la Revoluci\u00f3n. Todo \u00e9sto significa que \u00abel rey no era de la misma manera rey en toda la ex\u00adtensi\u00f3n de su reino\u00bb.<\/p>\n<p>Estas diferencias, particularidades y particularismos hac\u00edan im\u00adposible que en el reino de Francia existiera y se aplicara una <em>\u00fanica <\/em><em>justicia. <\/em>De poco o nada serv\u00eda que los juristas proclamasen que el rey era la fuente del derecho, y que toda justicia proven\u00eda de \u00e9l. De hecho abundaba una multitud de \u00abc\u00f3digos\u00bb, cuya cartograf\u00eda era discutida y los lugares de aplicaci\u00f3n a veces entremezclados de for\u00adma inextricable. Ello significa que los oficiales reales de diversas ju\u00adrisdicciones estaban muy lejos de poseer el monopolio de una justicia, ya que la naci\u00f3n no se reg\u00eda por un <em>\u00fanico derecho.<\/em><\/p>\n<p>Los reyes, al crear las compa\u00f1\u00edas de oficiales, hab\u00edan a\u00f1adido nuevos derechos y privilegios a los que ya exist\u00edan en el reino. Mucho antes del siglo XVII, los monarcas hab\u00edan vendido a los particulares los oficios o funciones de jueces, de taxadores y recaudadores de im\u00adpuestos. Estos oficios vendidos, llegaron a ser pr\u00e1cticamente heredi\u00adtarios, ya que por un edicto de diciembre de 1604 (la Paulette) era suficiente para ello pagar anualmente al rey el 1\/60 del valor del ofi\u00adcio. \u00abEl rey perd\u00eda en autoridad, lo que ganaba en dinero\u00bb. La venta y herencia de oficios llev\u00f3 a unirse a los grupos de oficiales en compa\u00f1\u00edas que defend\u00edan vigorosa y hasta rudamente sus privile\u00adgios, sobre todo cuando los \u00abintendentes\u00bb o \u00abcomisarios\u00bb, una nueva creaci\u00f3n de Richelieu, eran enviados en nombre de la administra\u00adci\u00f3n real para controlarles.<\/p>\n<h2>1. Datos cronol\u00f3gicos del ejercicio del poder real<\/h2>\n<p>Cronol\u00f3gicamente hablando nos ce\u00f1imos al per\u00edodo hist\u00f3rico en el que se desarroll\u00f3 la vida de Vicente de Pa\u00fal (1581-1660). Cuando \u00e9ste nace el 24 de abril en un peque\u00f1o y lejano pueblo al sur de las Landas, Pouy, (Hoy, Berceau de Saint Vincent de Paul) era rey de Francia Enrique III (1574-1589). Al igual que sus hermanos \u2014 Fran\u00adcisco II (1559-1560) y Carlos IX (1560-1574) \u2014 \u00e9ste tiene que enfren\u00adtarse a la divisiones profundas provocadas por la Reforma protes\u00adtante y la rigidez cat\u00f3lica, en las que se entremezclaban las ambi\u00adciones opuestas de las familias principescas \u2014 Borbones y Guisas \u2014. A partir de 1576 se constituye, de hecho, un \u00abEstado protestan\u00adte\u00bb, mientras que la Liga cat\u00f3lica se organiza al margen del control de Enrique III y ayudada econ\u00f3micamente por el rey de Espa\u00f1a, Felipe II. En mayo de 1588, la \u00abJourn\u00e9e de barricades\u00bb expulsa a Enrique III de Par\u00eds. Su asesinato (agosto, 1589) convierte al pro\u00adtestante Enrique de Navarra en rey leg\u00edtimo de Francia.<\/p>\n<p>\u2014 1589-1610. Reinado de Enrique IV. De 1589 a 1594 Enri\u00adque IV se ve obligado, dado que la mayor\u00eda de sus s\u00fabditos no reco\u00adnoce la legitimidad de su soberan\u00eda, a comprar su reino concedien\u00addo grandes ventajas materiales a los pr\u00edncipes y notables de la Liga, y abjurando del protestantismo en 1593. Despu\u00e9s de su entrada en Par\u00eds (1594) necesitar\u00e1 cuatro arios para reglar la crisis. Para conse\u00adguirlo, tendr\u00e1 que firmar la paz de Vervins con Espa\u00f1a (2 de mayo de 1598) y el Edicto de Nantes (13 de abril de 1598). Esta fase de crisis aguda fue fecunda en grandes ordenanzas y proyectos de re\u00adforma. Sin embargo la monarqu\u00eda no est\u00e1 en situaci\u00f3n de hacerlas efectivas en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>De 1589 a 1610 la pol\u00edtica real tiene que afrontar las intrigas de los \u00abGrandes\u00bb, las revoluciones de palacio, la agitaci\u00f3n de los notables protestantes. No obstante, hasta el asesinato del rey (14 de mayo de 1610), la monarqu\u00eda afirma su autoridad en el interior (fra\u00adcaso de la conspiraci\u00f3n de Biron en 1604) y en el exterior prepara la lucha contra la casa de Austria, es decir, contra la hegemon\u00eda hispano-habsbourguesa. El sistema sigue siendo sin embargo fr\u00e1gil, como lo prueban los atentados sucesivos contra el soberano y las di\u00advisiones profundas de la opini\u00f3n referente a la pol\u00edtica exterior y a la pol\u00edtica religiosa, es decir, en relaci\u00f3n con los protestantes.<\/p>\n<p>\u2014 1610-1617. Regencia de Mar\u00eda de M\u00e9dicis. Cuando Enri\u00adque IV fue asesinado, su hijo y sucesor, Luis, no hab\u00eda cumplido todav\u00eda nueve a\u00f1os. Proclamada regente del reino, Mar\u00eda de M\u00e9di\u00adcis se convirti\u00f3 en instrumento d\u00f3cil entre las manos de Concini, que lleg\u00f3 a ser marqu\u00e9s de Ancre y mariscal de Francia. Lo m\u00e1s urgente para la regente fue excluir progresivamente a los antiguos ministros de Enrique IV y comprar la tolerancia de los pr\u00edncipes y de los \u00abgran\u00addes\u00bb de la corte. Jeannin eval\u00faa el conjunto de dones concedidos entonces a este peque\u00f1o grupo de pr\u00edncipes (Cond\u00e9, Bouillon, Belle\u00adgarde), en nueve millones de libras.<\/p>\n<p>En 1614 Luis XIII, cumplidos los trece a\u00f1os, es declarado ma\u00adyor de edad (2 de octubre). El momento se consider\u00f3 propicio para intentar apoderarse del gobierno del reino. Pr\u00edncipes y grandes aban\u00addonaron bruscamente la corte. Unos meses m\u00e1s tarde comenzaron las negociaciones con la regente. El precio de un mes de regateos fue el dinero ofrecido a los grandes y el compromiso de la reina de reunir los Estados Generales en el transcurso del ario. De hecho, se reunieron el 27 de octubre del mismo a\u00f1o. Sin duda se ha exagerado el alcance de la \u00abreacci\u00f3n de los arist\u00f3cratas\u00bb del tiempo de la re\u00adgencia: ni los protestantes, ni los pr\u00edncipes, ni los Estados Generales llegaron a cuestionar lo adquirido por el r\u00e9gimen. Una pol\u00edtica, en suma, de dudas y de crisis, de revisi\u00f3n de programas de gobierno, de vacilaciones en la alianza franco-espa\u00f1ola, a pesar del doble matri\u00admonio hispano-franc\u00e9s entre Luis XIII y Ana de Austria, el futuro Felipe IV e Isabel.<\/p>\n<p>\u2014 1617-1643. Reinado de Luis XIII y gobierno de Richelieu. Cuando en 1617, Luis se deshizo br\u00fascamente de la tutela de su madre, que segu\u00eda pr\u00e1cticamente gobernando, hizo asesinar a Con\u00adcini. En realidad fue otro favorito, Luynes, el que de hecho ejerci\u00f3 el poder. Un ejercicio de poder que lleg\u00f3 a ser tan ineficaz como el de su antecesor referente a la dominaci\u00f3n de los pr\u00edncipes y al some\u00adtimiento de los protestantes. Ni la condenaci\u00f3n a muerte de Luynes (1621) ni la entrada de Richelieu en el Consejo (1624) hicieron cam\u00adbiar fundamentalmente ninguno de estos dos aspectos.<\/p>\n<p>De 1630 a 1643 se produjeron los cambios decisivos de la pol\u00edti\u00adca francesa. En 1624 Richelieu hab\u00eda proclamado el objetivo de su pol\u00edtica: \u00abRealzar el nombre del rey en las naciones extranjeras\u00bb, pero a la vez intenta realizar una pol\u00edtica nacional y real, por consiguiente de malas consecuencias para los protestantes. Al mismo tiem\u00adpo tiene que orientar y esclarecer la mentalidad indecisa entre los cat\u00f3licos con relaci\u00f3n a ciertas opiniones.<\/p>\n<h3><em>Los proyectos de reforma de Richelieu.<\/em><\/h3>\n<p>En 1625 hab\u00eda proyectado un reglamento casi revolucionario pa\u00adra todos los asuntos del reino. En el Consejo, reunido en Fontaine\u00adbleau (25 de septiembre de 1625), el cardenal declar\u00f3 que prefer\u00eda la paz a la guerra, pero que, dadas las circunstancias del momento, el rey perder\u00eda su prestigio interrumpiendo las acciones militares co\u00admenzadas. En este reglamento intentaba conseguir la grandeza del reino y el servicio al rey.<\/p>\n<p>A finales de 1626 Richelieu lleg\u00f3 a convencer a Luis XIII de que convocara en Par\u00eds una Asamblea de Notables para realizar la reforma del reino. Era necesario realzar la autoridad del rey, hacerla efectiva, terminar con los abusos del reino, a fin de procurar al rey <em>mayores recursos financieros <\/em>e <em>introducir en las mentalidades ideas conformes <\/em><em>al inter\u00e9s del Estado <\/em>y, a la vez, beneficiosos para los intereses de los particulares. Richielieu afirm\u00f3 en esta sesi\u00f3n de apertura: \u00abEsta asamblea debe ser corta, en cuanto al tiempo, pero perpetua en cuan\u00adto a la duraci\u00f3n de los frutos que producir\u00e1\u00bb. Intentaba, por una <em>reforma interior, <\/em>permitir al pa\u00eds adoptar una <em>pol\u00edtica de independen\u00adcia, <\/em>cuya fuerza le permitiera, quiz\u00e1s, elegir el momento de la guerra contra Espa\u00f1a. La reforma interior, en el pensamiento de Richelieu, deb\u00eda ser una fuerza para la guerra del ma\u00f1ana.<\/p>\n<h3><em>De la idea de 1625 a la realidad de 1627.<\/em><\/h3>\n<p>El 11 de enero de 1627, Richelieu present\u00f3 una memoria de ca\u00adtorce art\u00edculos en los que propuso las reformas que deb\u00edan ser reali\u00adzadas. En estas proposiciones no se dice nada acerca de la compraventa de las funciones p\u00fablicas ni del impuesto anual exigi\u00addo por el Estado, para que el funcionario conserve su cargo p\u00fablico. Sin embargo si alguna reforma parec\u00eda esencial para el futuro del reino, era precisamente \u00e9sa. Richelieu lo hab\u00eda reconocido en 1625. \u00bfPor qu\u00e9 no habl\u00f3 de ella en 1627? Quiz\u00e1s a causa de la guerra, que se piensa pr\u00f3xima, pero, sobre todo, porque las mentalidades pare\u00adcen poco preparadas para aceptarla y porque \u00e9l mismo se da cuenta de que las finanzas reales no tienen la posibilidad de efectuar la compraventa necesaria.<\/p>\n<p>En el conjunto del programa presentado por Richelieu una idea aparece clara y es, sin duda, definitiva: la marina y el comercio, y, por consiguiente, la guerra. Al desear una transformaci\u00f3n de las ideas y de las costumbres, intenta un cambio en la orientaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y, para los j\u00f3venes, una formaci\u00f3n t\u00e9cnica y comer\u00adcial. Dos principios fundamentales deben orientar la ense\u00f1anza: la fidelidad a la Iglesia y la obediencia al Rey.<\/p>\n<p>Richelieu se hab\u00eda atrevido a decir en presencia del rey (2 de diciembre de 1626): \u00abSe pueden encontrar recursos mediante los cuales, en seis a\u00f1os, se ver\u00e1 el resultado y la realizaci\u00f3n del progra\u00adma de las grandes reformas\u00bb. Hay que afirmar que los seis a\u00f1os previstos no consiguieron realizar el programa proyectado por Riche\u00adlieu. Estos a\u00f1os no produjeron, tampoco, los resultados ansiados. Es cierto que el deseo de realizar una obra completa no desaparece\u00adr\u00e1 jam\u00e1s de su esp\u00edritu, pero no es menos exacto que Richelieu no lograr\u00e1 ver el fin y la perfecci\u00f3n de esta obra. Las circunstancias le apartar\u00e1n de ello, por tener que afrontar problemas m\u00e1s urgentes, relativos a los asuntos del reino.<\/p>\n<p>Digamos que hasta 1629-1630, Richelieu estaba muy lejos de ser el jefe exclusivo del Consejo Real. En la opini\u00f3n p\u00fablica y en torno al trono, dos grandes tendencias divid\u00edan a las clases dirigen\u00adtes en relaci\u00f3n a tres problemas \u00edntimamente mezclados: paz o guerra con los Habsburgos (intervenci\u00f3n en la Guerra de los Treinta A\u00f1os); tolerancia o extirpaci\u00f3n del cisma protestante en Francia, influen\u00adciada por la Reforma cat\u00f3lica; disminuci\u00f3n o aumento de la pun\u00adci\u00f3n fiscal que pagaban las masas y era generadora de rebeliones po\u00adpulares.<\/p>\n<p>Para el \u00abpartido devoto\u00bb \u2014 representado en el Consejo Real por Miguel de Marillac, ministro de justicia \u2014 era necesario man\u00adtener en Europa la paz cat\u00f3lica (por consiguiente entenderse con la Casa de los Austrias) y aprovecharse de esta paz para realizar en Francia el fin del cisma protestante y el alivio de las masas. Para Richelieu y el \u00abpartido de los Buenos franceses\u00bb, era necesario luchar contra la potencia de los Habsburgos, a\u00fan al precio de mantener las condiciones esenciales del Edicto de Nantes y de un aumento fiscal y, por consiguiente, de una sobrecarga administrativa y pol\u00edtica, que naturalmente pagar\u00edan las masas populares.<\/p>\n<p>La \u00abJourn\u00e9e des Dupes\u00bb (10 de noviembre de 1630) fue algo muy distinto de una \u00abrevoluci\u00f3n abortada de palacio\u00bb. Se crey\u00f3 que Richelieu hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia, cuando la realidad fue que se impuso su pol\u00edtica. Fue la gran alternativa (le grand tournant). Luis XIII consentir\u00e1, sostendr\u00e1 la pol\u00edtica de Richelieu. Una <em>pol\u00edtica <\/em><em>dictada por la guerra y por el despilfarro.<\/em><\/p>\n<p>Semejante pol\u00edtica de gastos diplom\u00e1ticos, de guerra y de gran\u00addeza costar\u00e1 cara y ser\u00e1 dura de llevar. No se negocia con las na\u00adciones extranjeras sin dinero, no se hace la guerra sin mucho dinero y sin poseer el coraz\u00f3n de los s\u00fabditos. Richelieu est\u00e1 seguramente convencido de ello, pero pasa por encima de esta convicci\u00f3n, por\u00adque el dinero, para ganar la guerra, no depende \u00fanicamente del su\u00adperintendente de finanzas y la poblaci\u00f3n no siempre consiente en pa\u00adgar los impuestos, o no siempre puede hacerlo. Por a\u00f1adidura la fal\u00adta de fidelidad de los pr\u00edncipes, de los gobernadores, de los oficiales, puede impedir que las cosas se desarrollen con orden. El pueblo, si no siempre tiene la capacidad de juzgar y menos todav\u00eda de discutir los sacrificios que se le exigen, puede sublevarse. Los negocios comerciales, m\u00e1s so\u00f1ados que realizados, no siempre manifiestan una mayor circulaci\u00f3n de riquezas.<\/p>\n<p>Como todo hombre pol\u00edtico, Richelieu estuvo condicionado por las circunstancias que le rodearon. Se vio obligado a componer su estrategia pol\u00edtica con muchas m\u00e1s fuerzas de las que posey\u00f3. De\u00adcepcionante o admirable, la pol\u00edtica del cardenal-ministro, \u00abasombro\u00adsamente audaz\u00bb, tuvo un precio: consentir en ver caer en la extre\u00adma miseria a un pueblo, por realizar la gloria y grandeza de un Es\u00adtado.<\/p>\n<p>A la muerte de Richelieu (4 de diciembre de 1642) y de Luis XIII (14 de mayo de 1643), la guerra contin\u00faa. Se est\u00e1 a\u00fan lejos de conseguir la paz. El drama social de esta pol\u00edtica va a continuarse todav\u00eda durante diecisiete a\u00f1os de guerra (1642-1659): recaer\u00e1n sobre el pueblo nuevas miserias y nuevas exigencias de la fiscal\u00eda real. \u00bfOl\u00advid\u00f3 el cardenal-ministro durante su ministerio lo que hab\u00eda procla\u00admado en 1625? Nadie lo sabe, pero muy bien se puede dudar de que as\u00ed fuera. Sin embargo \u00ablas nuevas imposiciones que el pueblo no podr\u00eda soportar m\u00e1s\u00bb, \u00e9l las aument\u00f3. \u00abLas bolsas de los arren\u00addatarios del patrimonio real, con frecuencia llenas del dinero del rey\u00bb, fue \u00e9l mismo quien contribuy\u00f3 a llenarlas con ese mismo dinero y tambi\u00e9n fue \u00e9l, quien \u00abcortej\u00f3\u00bb y oblig\u00f3 a \u00abcortejar\u00bb a los finan\u00adcieros.<\/p>\n<h3><em>1643-1651. Minor\u00eda de Luis XIV. Regencia de Ana de Austria. Gobierno de Mazarino.<\/em><\/h3>\n<p>El abandono de las reformas y el endurecimiento en todos los campos de la pol\u00edtica de Richelieu fueron continuados por la pol\u00edti\u00adca de gobierno de Mazarino durante la regencia de Ana de Austria y la minor\u00eda de Luis XIV. Mazarino, agotado por las guerras y per\u00adseguido por las rebeliones, se encontr\u00f3 ante un tesoro real en d\u00e9ficit. Las cajas del Tesoro p\u00fablico se encontraban vac\u00edas. Se requer\u00eda a todo precio e inmediatamente algunos cientos de miles de libras pa\u00adra continuar la guerra, alimentar y conservar las guarniciones, pa\u00adgar a los aliados, doblar las pensiones, pagar las rentas, comprar hombres y v\u00edveres, distraer a la corte&#8230; \u00bf C\u00f3mo conseguir el dine\u00adro? \u00bfD\u00f3nde poder encontrarlo? Porque el ministro necesita cantida\u00addes enormes para salvar al Estado. Para conseguirlo, recurre como Richelieu a dos factores claves de su pol\u00edtica administrativa: el aumen\u00adto de las cargas fiscales y a la creaci\u00f3n de nuevos comisarios reales o \u00abintendentes\u00bb con detrimento de los funcionarios propietarios de sus cargos p\u00fablicos. Lo logra, porque el gobierno s\u00f3lo, y no el bien del pueblo, regula los gastos y entradas ordinarios del Tesoro. Ma\u00adzarino no conoci\u00f3 jam\u00e1s otras finanzas ni otra pol\u00edtica econ\u00f3mica. Pero fueron suficientes para no hacer perder la partida al rey, para evitar los desastres de la p\u00e9rdida de la guerra, enriquecer la casa del ministro, as\u00ed como a los financieros y arrendatarios del patrimonio real y aplastar al pueblo. Un pueblo al que, como en tiempo de Riche\u00adlieu, \u00abs\u00f3lo se la solicitaba para pagar y para obedecer\u00bb.<\/p>\n<p>Los arios de 1648 a 1653 corresponden a la crisis breve y, en algunos aspectos, aguda de lo que se llama la \u00abFronda\u00bb. Crisis que conviene, en primer lugar, situar y caracterizar.<\/p>\n<p>Se sabe que, despu\u00e9s de un conflicto con el Parlamento de Par\u00eds (mayo de 1648) y una tentativa de autoritarismo de Mazarino, los d\u00edas 26, 27 y 28 de agosto fueron d\u00edas de barricadas. Despu\u00e9s de la hu\u00edda de la Corte durante la noche del 5 al 6 de enero de 1649 de Par\u00eds a Saint-Germain-en-Laye, el conflicto revisti\u00f3 sucesivamente tres aspectos: <em>Al principio <\/em>(enero-marzo 1649) es el Parlamento de Par\u00eds el que pasa al primer plano; <em>despu\u00e9s, <\/em>en 1650, lo que atrae sobre todo la atenci\u00f3n, es la agitaci\u00f3n de los pr\u00edncipes; <em>finalmente, <\/em>en 1651-1652, es la anarqu\u00eda general lo que preludia el triunfo del adolescente Luis XIV y la vuelta de Mazarino. Lo que interesa se\u00f1alar de estos epi\u00adsodios tan confusos como precipitados, es, nos parece, una triple lec\u00adci\u00f3n. Esta crisis fue: un \u00abcombate de retaguardia\u00bb contra una evo\u00adluci\u00f3n irreversible producida por la elecci\u00f3n del programa pol\u00edtico de los arios 1630. \u00bfQu\u00e9 pod\u00edan los \u00abFrondistas\u00bb contra el aumento de los impuestos reales y los antiguos funcionarios contra los nuevos \u00abintendentes\u00bb sino evocar los \u00abtiempos pasados\u00bb siempre mejores y m\u00e1s dichosos?<\/p>\n<p>Al mismo tiempo esta crisis expres\u00f3 un per\u00edodo de \u00abatomiza\u00adci\u00f3n\u00bb de los compromisos pol\u00edticos: pr\u00edncipes contra pr\u00edncipes, ofi\u00adciales contra intendentes, una parte de la burgues\u00eda contra otra, un continuo trastueque de intereses personales revelador de una inca\u00adpacidad hist\u00f3rica para bosquejar una alternativa de gobierno.<\/p>\n<p>Finalmente, el hecho de que el objetivo principal de los \u00abFron\u00addistas\u00bb fuera, al menos en su mayor\u00eda y una mayor\u00eda inmensa, aba\u00adtir no al rey sino a su primer ministro, Mazarino, y reclamar el fin del \u00abministeriado\u00bb y la \u00abvuelta\u00bb al gobierno personal del sobera\u00adno, muestra con suficiente claridad que el sistema s\u00f3lo se cuestion\u00f3 en sus aspectos secundarios.<\/p>\n<p>Cuando Luis XIV, en 1661, decida prescindir en adelante de nombrar primer ministro, ser\u00e1 el verdadero ejecutor testamentario de la Fronda. Pero, en lo m\u00e1s profundo del pa\u00eds, la \u00abpseudo-Fronda\u00bb hab\u00eda revelado un malestar socio-pol\u00edtico de consecuencias inevitables. Despu\u00e9s de la Fronda \u2014 1635-1660 \u2014 y sobre todo a partir de 1661, a\u00f1o en el que Luis XIV asume personalmente el reino y el gobierno, se abre una v\u00eda nueva: \u00abla preponderancia francesa\u00bb,\u00a0 seg\u00fan Felipe SAGNAC, el \u00abtriunfo del absolutismo\u00bb, seg\u00fan otros autores, miserias agrandadas para las masas, seg\u00fan P. GOUBERT. Pero esta \u00e9poca se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la muerte de Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<h2>2. Medios de acci\u00f3n al servicio de la monarqu\u00eda administrativa<\/h2>\n<p>Para comprender el funcionamiento de las instituciones del \u00abAn\u00adtiguo R\u00e9gimen\u00bb o de la \u00abFrancia Moderna\u00bb, y evitar as\u00ed el anacro\u00adnismo, es preciso se\u00f1alar dos aspectos:<\/p>\n<p>Lo que hoy llamamos \u00abfunci\u00f3n p\u00fablica\u00bb depend\u00eda mucho m\u00e1s de la capacidad del funcionario u oficial que de las atribuciones que le eran inherentes.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, estas personalidades, m\u00e1s que individualida\u00addes, son miembros de familias, linajes en los que juegan una impor\u00adtancia m\u00e1xima los v\u00ednculos de \u00abclientela\u00bb y de \u00abfidelidad\u00bb. Su im\u00adportancia se manifiesta tanto al m\u00e1s alto nivel de gobierno como a niveles intermedios. Esta cascada de fidelidades y de clientelas era la que permit\u00eda sobrevivir al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Nuestras costumbres democr\u00e1ticas nos inducir\u00edan a hacer un juicio peyorativo de semejantes pr\u00e1cticas. Sin embargo se requiere se\u00f1alar que para los soberanos eran la mejor de las garant\u00edas. Y ello porque aseguraban mejor que las instituciones oficiales la continuidad del Estado.<\/p>\n<p>Este sistema de \u00abclientela\u00bb y de \u00abfidelidad\u00bb era beneficioso para el soberano, para el primer ministro \u2014 primera creatura y cliente del rey y para las \u00abcreaturas\u00bb del \u00abjefe del gobierno\u00bb&#8230; Sobre todo era un modo para ellos de vivir directa o indirectamente de los re\u00adcursos del Estado. El servicio del Estado les enriquec\u00eda muy por en\u00adcima de las funciones ejercidas y de la retribuci\u00f3n oficial de este ser\u00advicio. Adem\u00e1s era una manera de nobleza.<\/p>\n<p>Estos servidores, estos \u00abministros\u00bb en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra, eran al mismo tiempo los que <em>dominaban <\/em>en la sociedad, los que gobernaban en la \u00abmonarqu\u00eda administrativa\u00bb. En raz\u00f3n de sus retribuciones, de sus funciones y de su cultura participaron en primer plano en la \u00abracionalizaci\u00f3n\u00bb \u2014 progreso y opresi\u00f3n \u2014 que se realiz\u00f3 en el siglo XVII.<\/p>\n<h3><em>Los hombres del rey: oficiales y comisarios<\/em><\/h3>\n<p>Al principio la palabra \u00aboficio\u00bb designaba cualquier funci\u00f3n de <em>gesti\u00f3n, <\/em>de <em>administraci\u00f3n <\/em>o de <em>justicia, <\/em>confiada por el rey a un particu\u00adlar y revocable por el mismo soberano. A partir de 1604, por el c\u00e9\u00adlebre decreto de la Paulette, lo hemos se\u00f1alado anteriormente, el oficio lleg\u00f3 a ser no s\u00f3lo un bien patrimonial sino tambi\u00e9n hereditario.<\/p>\n<p>El rey pod\u00eda, adem\u00e1s de estos oficios, de hecho inamovibles, nombrar \u00abcommissaires\u00bb , es decir, confiar funciones extraordina\u00adrias y limitadas a personas con posibilidad de ser revocadas. A par\u00adtir de Richelieu, y durante el ministerio de Mazarino, este grupo de comisarios o \u00abintendentes\u00bb no s\u00f3lo creci\u00f3 desorbitadamente sino que se convirti\u00f3 en un arma eficaz del gobierno central contra los \u00aboficiales\u00bb demasiado independientes.<\/p>\n<p>Dejando aparte el mundo heterog\u00e9neo que constitu\u00edan estos ofi\u00adciales y comisarios, se\u00f1alemos que su papel pol\u00edtico constituy\u00f3 el apoyo m\u00e1s s\u00f3lido de la monarqu\u00eda, a pesar del enfrentamiento oca\u00adsional entre ambos. El problema hist\u00f3ricamente importante es el de la \u00f3smosis y resistencia a esta \u00f3smosis entre los sectores del mun\u00addo dirigente, constituidos por la antigua nobleza de espada y esta aristocracia de toga o proveniente de la burgues\u00eda.<\/p>\n<h3><em>Correas de transmisi\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>Para hacerse obedecer en las provincias, para transmitir las \u00f3r\u00addenes reales y recaudar los impuestos, eran necesarias correas de transmisi\u00f3n. La tendencia constante de la monarqu\u00eda no fue substi\u00adtuir las antiguas instituciones con unas nuevas, sino sobreponer unas a otras. El paso decisivo de esta pol\u00edtica administrativa se realiz\u00f3 entre 1621 y 1628. Los trabajos de R. Mousnier\u00a0 han esclarecido esta evoluci\u00f3n, aunque ser\u00eda m\u00e1s exacto hablar de revoluci\u00f3n. Entre 1635 (declaraci\u00f3n de la guerra de Francia contra Espa\u00f1a) y 1648, los \u00abco\u00admisarios\u00bb o \u00abintendentes\u00bb de \u00abjusticia, de polic\u00eda y de finanzas\u00bb se generalizaron en todo el reino con la misi\u00f3n permanente de ins\u00adpeccionar y controlar a los oficiales. El mismo autor ha demostrado que, si el per\u00edodo de 1635 a 1638 fue decisivo (en raz\u00f3n de la guerra y de los nuevos impuestos), en realidad hubo bajo el mismo nombre de \u00abintendentes\u00bb la creaci\u00f3n de una nueva instituci\u00f3n: la de inten\u00addente de \u00abinspector reformador\u00bb, convertido en \u00abadministrador\u00bb. Su funci\u00f3n no se redujo a inspeccionar a los oficiales de finanzas, sino que este cuerpo de intendentes lleg\u00f3 a remplazarlos en sus prin\u00adcipales funciones. El descontento de estos oficiales despose\u00eddos en la pr\u00e1ctica se expres\u00f3 en la Fronda, hasta llegar a conseguir la supre\u00adsi\u00f3n de los intendentes \u00abadministradores\u00bb. Suspensi\u00f3n que, de hecho, fue solamente moment\u00e1nea.<\/p>\n<p>Hombres del rey, hombres de gobierno y de administraci\u00f3n, es\u00adtos oficiales y comisarios aseguraron en el siglo XVII la continuidad y la eficacia de la monarqu\u00eda. Al lado de ellos, a veces, frente a ellos, con frecuencia mezclados con ellos, los notables del reino eran lla\u00admados para intervenir en la pol\u00edtica administrativa del Estado.<\/p>\n<h2>3. Participaci\u00f3n de los gobernados en el gobierno y administra\u00adci\u00f3n del reino<\/h2>\n<p>Entre los que gobernaban y los gobernados se interpon\u00edan los que participaban en la administraci\u00f3n del reino, en raz\u00f3n de lo que Olivier MARTIN llam\u00f3 la \u00aborganizaci\u00f3n corporativa de la Francia del Antiguo R\u00e9gimen\u00bb. R. Mousnier, por su parte, ha intentado responder en qu\u00e9 medida las corporaciones participaron en el ejerci\u00adcio del poder p\u00fablico.<\/p>\n<p><em>Enumeraci\u00f3n de los cuerpos representados institucionalmente en el reino.<\/em><\/p>\n<p>Enumeremos, siguiendo a R. Mousnier, las cinco categor\u00edas de cuerpos representados institucionalmente en el reino bien de mane\u00adra permanente, bien de forma temporal.<\/p>\n<p><em>Los cuerpos representativos del conjunto del reino: <\/em>La reuni\u00f3n de los Estados Generales y la convocaci\u00f3n de las Asambleas de Notables.<\/p>\n<p>A los <em>Estados Generales <\/em>se acud\u00eda por elecci\u00f3n, mecanismo pesa\u00addo y complejo. Los tres estamentos del reino se encontraban repre\u00adsentados (Clero, Nobleza, Pueblo o Tercer Estado). En ellos cada estamento defend\u00eda sus prerrogativas y expon\u00eda, sobre todo, sus quejas. De ah\u00ed los \u00abcahiers des dol\u00e9ances\u00bb que presentaban durante su ce\u00adlebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La convocaci\u00f3n de las <em>Asambleas de Notables <\/em>o Asambleas Gene\u00adrales permit\u00eda a los reyes obtener cierto <em>consentimiento, <\/em>especialmente cuando se impon\u00eda la elecci\u00f3n fundamental de un programa o plan pol\u00edtico. El modo de designaci\u00f3n, en lugar de ser por elecci\u00f3n, se hac\u00eda por nombramiento. Los tres estamentos estaban tambi\u00e9n repre\u00adsentados.<\/p>\n<p><em>Los cuerpos representativos de un estamento. <\/em>El \u00fanico estamento de los tres del reino, que gozaba del privilegio de estar representado ante el poder del rey de manera permanente y peri\u00f3dica, era el cle\u00adro. Lo hab\u00eda obtenido desde 1560. Para seguir conservando seme\u00adjante favor, deb\u00eda pagar a la monarqu\u00eda fuertes sumas. Cada diez arios en las \u00abgrandes asambleas\u00bb o \u00abasambleas del Clero\u00bb, los de\u00adlegados a ellas renovaban el contrato fiscal que les un\u00eda al Estado. Ello les permit\u00eda intervenir constantemente a trav\u00e9s de los \u00abbu\u00adreaux du clerg\u00e9\u00bb junto a los consejos del rey y en todos los asuntos relativos a la Iglesia.<\/p>\n<p><em>Los cuerpos representativos de un territorio: \u2014 Estados provinciales o Estados particulares. <\/em>Estos Estados exist\u00edan, desde el comienzo del siglo XVII, en Normandie, Languedoc, Dauphin\u00e9, Provence, Bour\u00adgogne, Guyenne, B\u00e9arn. Se trata de provincias unidas o absorbidas\u00a0 sucesivamente al reino o por el reino de Francia. En ellos estaban siempre representados los tres estamentos. Sus competencias eran de orden administrativo o\/y financiero.<\/p>\n<p><em>\u2014 Las comunidades ciudadanas. <\/em>Jur\u00eddicamente reconocidas por el poder real, estas comunidades, cuyas instituciones al igual que los Estados provinciales variaban hasta el infinito, se convocaban para controlar aspectos importantes de la administraci\u00f3n urbana. En ellas participaban un grupo restringido de \u00abburgueses\u00bb. Otros de los ob\u00adjetivos de la convocaci\u00f3n era elegir peri\u00f3dicamente a sus represen\u00adtantes y a los consejeros de la ciudad.<\/p>\n<p><em>\u2014 Las parroquias. <\/em>En los pueblos, la vida religiosa y la vida so\u00adcial se viv\u00edan en torno a la parroquia. De ah\u00ed que se llamara a estas comunidades campesinas, con frecuencia, parroquias. Los cabezas de familia, mejor situados econ\u00f3micamente, eran los que las gestionaban. La monarqu\u00eda se sirvi\u00f3 de ellas para determinar los impuestos, determinar la repartici\u00f3n de los mismos y cobrarlos bajo el control de los intendentes de recaudaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Los cuerpos representativos de los grupos profesionales. <\/em>Muchos gru\u00adpos profesionales se organizaban en corporaciones. Corporaciones de oficiales de judicatura y de finanzas, que no s\u00f3lo defend\u00eda sus privilegios sino tambi\u00e9n expresaban por escrito sus quejas. Las cor\u00adporaciones de artesanos (\u00abjurandes\u00bb) tambi\u00e9n ten\u00edan sus jurados ele\u00adgidos por los \u00abmaestros oficiales\u00bb seg\u00fan la diversidad de oficios a fin de inspeccionar el ejercicio de su profesi\u00f3n y de poder intervenir ante los poderes p\u00fablicos.<\/p>\n<p><em>Los cuerpos extra\u00f1os al derecho com\u00fan. <\/em>Los edictos de pacifi\u00adcaci\u00f3n de Beaulieu (1576) y de Nantes (1598) hab\u00edan concedido a los protestantes, dada su importancia num\u00e9rica y geogr\u00e1fica, un es\u00adtatuto particular. Estatuto que les convierte en cuerpo privilegiado, dotado de una organizaci\u00f3n judicial, pol\u00edtica (asambleas peri\u00f3dicas y un representante permanente ante el rey) y militar.<\/p>\n<p>En qu\u00e9 grado estos cuerpos institucionales participaron en el gobierno y administraci\u00f3n del reino? La palabra <em>participaci\u00f3n, <\/em>si no se la quiere vaciar de sentido y de contenido, implica cierto grado de responsabilidad e influencia en los \u00f3rganos de decisi\u00f3n. Si no se puede dudar de que los cuerpos institucionales enumerados se ad\u00administraron durante el siglo XVII con un gran margen de libertad, tambi\u00e9n es preciso reconocer que los agentes ejecutivos de la pol\u00edtica y administraci\u00f3n reales jam\u00e1s les consintieron una participaci\u00f3n en el <em>poder local. <\/em>En el \u00e1mbito de la <em>alta administraci\u00f3n, <\/em>es decir, de la reglamentaci\u00f3n de la vida p\u00fablica, la participaci\u00f3n fue real, pero <em>li\u00admitada <\/em>e <em>indirecta <\/em>a trav\u00e9s del env\u00edo de cartas y emisarios a personajes influyentes en la Corte. Este era el m\u00e9todo de los notables para doble\u00adgar las decisiones del rey. Referente a las <em>grandes decisiones guberna\u00ad<\/em><em>mentales, <\/em>especialmente en la elecci\u00f3n y control de los gobernadores o prefectos, los reyes jam\u00e1s admitieron ceder un \u00e1pice de su autori\u00addad. Indiscutiblemente exist\u00eda voluntad de participar realmente en el poder. Pero esta voluntad choc\u00f3 con el despliegue de una pol\u00edtica centralizadora \u2014 el centralismo del Estado Moderno \u2014 o, como otros prefieren llamar, una pol\u00edtica absolutista.<\/p>\n<h2>4. Rechazo de los contestatarios a la administraci\u00f3n de la monarqu\u00eda<\/h2>\n<p>El desarrollo del sistema pol\u00edtico-administrativo provoc\u00f3 en el siglo XVII diversas formas de rechazo, de contestaci\u00f3n. Rechazo y contestaci\u00f3n que centramos en la reacci\u00f3n cr\u00edtica al sistema, sin que se llegara, exceptuados algunos casos rar\u00edsimos como en algunas \u00abMazarinades\u00bb, a la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica de un anti-sistema.<\/p>\n<p><em>Reacci\u00f3n cr\u00edtica al sistema. <\/em>En el terreno de las luchas, que se abrieron contra la pol\u00edtica administrativa de la monarqu\u00eda, contra sus agentes de ejecuci\u00f3n, distinguimos tres niveles. Niveles que expre\u00adsan, en su manifestaci\u00f3n de rechazo, motivaciones desiguales seg\u00fan los diversos estratos de la sociedad.<\/p>\n<p>a) <em>La Fronda. <\/em>La Fronda ha sido interpretada, seg\u00fan los momen\u00adtos de la historiograf\u00eda y las pasiones de los historiadores, como una anticipaci\u00f3n de 1789 (Sainte-Aulaire, bajo la Restauraci\u00f3n) o una reacci\u00f3n retr\u00f3gada contra la obra progresista de la monarqu\u00eda centra\u00adlista o absolutista. La consigna movilizadora de la Fronda fue: \u00abFuera Mazarino\u00bb (\u00abPoint de Mazarin\u00bb). La lucha contra los <em>intendentes, <\/em>que despose\u00edan en la pr\u00e1ctica a los oficiales de finanzas, no fue m\u00e1s que la reacci\u00f3n de intereses corporativistas. S\u00f3lo la supresi\u00f3n de los arrendatarios y cobradores del fisco (\u00abpartisans\u00bb, \u00abtraitants\u00bb) y la reducci\u00f3n de impuestos hubieren podido ser \u2014 ya que as\u00ed era de hecho \u2014 los puntos cruciales de la reacci\u00f3n, provocada por el brutal aumento fiscal de Richelieu y preparada por las innumerables rebe\u00adliones antifiscales de las que hablaremos m\u00e1s adelante. Pero, de 1648 a 1653, esta huelga de los contribuyentes fiscales abri\u00f3 una crisis en la que aparecieron los fen\u00f3menos de confusi\u00f3n, de atomizaci\u00f3n y de anarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Enumeremos los datos esenciales. En una coyuntura econ\u00f3mi\u00adca muy desfavorable (despu\u00e9s de dos malas cosechas hasta llegar a doblar el precio del pan entre los primeros meses de 1646 y 1648), la pol\u00edtica fiscal de Mazarino llev\u00f3 a reunirse en Par\u00eds, el 13 de ma\u00adyo, a los oficiales de la alta administraci\u00f3n de la monarqu\u00eda, incluido el Parlamento (Cours souveraines) para<sup>&#8211;<\/sup>elaborar en dos meses un programa. Programa conocido bajo el nombre de \u00abPropositions de la Chambre de Saint-Louis\u00bb. Aceptado, en gran parte, por el gobier\u00adno real, Mazarino se inquiet\u00f3 de las reivindicaciones hechas contra tres financieros de gran utilidad para el Estado. Mazarino intent\u00f3 autoritariamente oponerse a estas reivindicaciones. El Parlamento re\u00adacci\u00f3n\u00f3 contra el primer ministro y adopt\u00f3 una actitud revolucionaria.<\/p>\n<p>En su deseo, quiz\u00e1s sincero, de disminuir las cargas fiscales im\u00adpuestas al pueblo, el Parlamento rechaz\u00f3 registrar los nuevos impues\u00adtos necesarios para pagar los gastos de guerra: excelente medio de hacerse popular y de someter al gobierno real a su disposici\u00f3n. Al mismo tiempo intent\u00f3 proteger las situaciones adquiridas por los ti\u00adtulares de cargos p\u00fablicos y defender a los poderes provinciales y lo\u00adcales contra la pol\u00edtica centralizadora del gobierno real. Pasando r\u00e1\u00adpidamente de la oposici\u00f3n a la rebeli\u00f3n y de la rebeli\u00f3n a la guerra civil, el Parlamento no har\u00e1 en definitiva m\u00e1s que sublevar a las masas y aumentar la miseria y el sufrimiento del pueblo.<\/p>\n<p>Esta rebeli\u00f3n del Parlamento oblig\u00f3 a la reina a huir de Par\u00eds con el rey, su ministro y toda la casa real a Saint-Germain-en-Laye. Para hacer cesar la oposici\u00f3n del Parlamento y hacer capitular a los parisinos, Ana de Austria, Mazarino y Cond\u00e9 decidieron bloquear y sitiar Par\u00eds. El bloqueo aument\u00f3 el furor de los parisinos y arre\u00adciaron los combates entre las tropas reales y las de los jefes de la Fron\u00adda. Despu\u00e9s de dos meses de sitio, Cond\u00e9 reconoce que no puede, con 12.000 hombres, apoderarse de Par\u00eds, ni siquiera bloquearla to\u00adtalmente, ni reducirla por el hambre. El Parlamento, consternado por el drama que estaba provocando, decidi\u00f3 entrar en conversa\u00adciones con la Corte.<\/p>\n<p>El tratado de paz se registr\u00f3 solemnemente en el Parlamento el 1 de abril de 1649 (le hab\u00eda firmado por parte de la Corte Mazari\u00adno y por parte del Parlamento, su presidente, Mateo Mol\u00e9, el 11 de marzo). Los grandes de los dos partidos obtuvieron de la Corte el precio de las reivindicaciones exigidas para llegar a la paz. Exce\u00adlente comercio para todos ellos Una vez m\u00e1s el pueblo no obtuvo nada despu\u00e9s de haber luchado sangrientamente y pasado hambre. En realidad fue el \u00fanico que pag\u00f3 los gastos de esta rebeli\u00f3n fracasada.<\/p>\n<p>La rivalidad creciente entre Mazarino y el pr\u00edncipe Cond\u00e9 con\u00addujo al primero a arrestar al segundo en enero de 1650. Esta deci\u00adsi\u00f3n provoc\u00f3 la rebeli\u00f3n de las provincias de las que Cond\u00e9 y sus familiares eran gobernadores: Normandie, Provence, Poitou y Gu\u00adyenne. Revoluci\u00f3n superficial, ya que un viaje del adolescente Luis XIV fue suficiente para calmarla. Pero cuando la Corte volvi\u00f3 a Pa\u00adr\u00eds, a finales de 1650, la situaci\u00f3n se agrav\u00f3. El pretexto fue Mazari\u00adno, que tuvo que huir en febrero de 1651. De nuevo se unen todos los descontentos. Fue el comienzo de la llamada \u00abFronda de los pr\u00edn\u00adcipes\u00bb, en contraposici\u00f3n a la primera, llamada \u00abFronda del Parlamento\u00bb. Dos a\u00f1os m\u00e1s todav\u00eda tuvo el pueblo que aguantar la guerra<sup>&#8211; <\/sup>civil con todas sus miserias y la Corte, de anarqu\u00eda, unida a la ame\u00adnaza espa\u00f1ola, en guerra desde 1635 contra Francia. Los \u00faltimos lugares de resistencia de la Fronda fueron Par\u00eds y Burdeos.<\/p>\n<p>La Fronda tom\u00f3 su nombre de un juego de ni\u00f1os. Entre los pr\u00edn\u00adcipes \u2014 y sus clientes armados \u2014 la Corte, el Parlamento, las mu\u00adnicipalidades se desarroll\u00f3 un juego complejo y movido, del que no podemos se\u00f1alar aqu\u00ed m\u00e1s que algunos rasgos principales. Ni en la oposici\u00f3n parlamentaria, efectiva pero t\u00edmida, ni en la mayor\u00eda de los panfletos no se encuentra m\u00e1s que la voluntad de eliminar al pri\u00admer ministro, Mazarino, y el rechazo de las transformaciones de la monarqu\u00eda administrativa, ocasionadas y exigidas por la <em>pol\u00edtica de <\/em><em>guerra y de despilfarro. <\/em>Incluso entre las corrientes de los m\u00e1s \u00abextre\u00admistas\u00bb \u2014 a Par\u00eds de enero a abril de 1649, a Par\u00eds y Burdeos en 1652-1653 \u2014 no hicieron m\u00e1s que manifestar viejas amarguras y viejas utop\u00edas. S\u00f3lo una minor\u00eda del pueblo y de la peque\u00f1a bur\u00adgues\u00eda se aprovech\u00f3 de la <em>crisis abierta en el interior del mundo dirigente <\/em>para explicitar sus sue\u00f1os y sus resentimientos. Los sucesos dram\u00e1\u00adticos de la Fronda golpearon con fuerza al pueblo. Las \u00abRelations\u00bb de la \u00e9poca y la correspondencia de los misioneros a Vicente de Pa\u00fal lo atestiguan y i con qu\u00e9 realismo de datos!<\/p>\n<p>b) <em>Las rebeliones antifiscales. <\/em>Las rebeliones contra los impuestos fiscales fueron principalmente campesinas. Fue Richelieu el que realiz\u00f3 una verdadera revoluci\u00f3n del aumento fiscal. El aumento de este impuesto directo y nominal lleg\u00f3 a triplicar entre 1624 y 1660 hasta llegar al 13 por 100 del producto bruto de las tierras. A no me\u00adnor ritmo crecieron los impuestos indirectos. De esta forma la mo\u00adnarqu\u00eda ingresaba en la Tesorer\u00eda del Estado los recursos econ\u00f3mi\u00adcos requeridos para seguir la pol\u00edtica de guerra elegida.<\/p>\n<p>Pero esta revoluci\u00f3n del impuesto atrajo todas las dem\u00e1s. Para hacer entrar el dinero de los impuestos r\u00e1pidamente fue necesario dirigirse a ricos prestadores, los \u00abpartisans\u00bb o \u00abtraitants\u00bb o \u00abfer\u00admiers\u00bb que adelantaban al rey las cantidades prefijadas y despu\u00e9s se encargaban ellos de recolectar los impuestos por su cuenta. Para hacer efectiva esta recolecci\u00f3n de impuestos fue preciso crear y aumen\u00adtar un cuerpo de comisarios m\u00f3viles prove\u00eddos de plenos poderes: fue el origen de una serie de nuevos oficios. La gerencia y empleo de estas sumas tan considerables llevaron a reformar los consejos del rey, mejorar sus condiciones de trabajo, recurrir a la previsi\u00f3n: El resultado fue multiplicar los agentes ejecutivos que constituyeron la burocracia real. El centralismo, o absolutismo, fue en gran parte pro\u00adducto del impuesto.<\/p>\n<p>Las masas de los campesinos rechazaron pagar estos aumentos de impuestos y se rebelaron tambi\u00e9n por la manera de cobrarlos. De ah\u00ed que no haya que extra\u00f1arse de que no participaran mayorita\u00adriamente en ellas los estamentos m\u00e1s altos de la sociedad. S\u00f3lo los elementos empobrecidos o \u00abdesclasados\u00bb de estos estamentos (nobles campesinos arruinados, p\u00e1rrocos y vicarios fam\u00e9licos, oficiales de ran\u00adgo inferior, excluidos de poder conseguir funciones p\u00fablicas m\u00e1s ele\u00advadas) se vieron, a veces, forzados a dirigirlas. Se trata de rebeliones de campesinos y de artesanos, de plebeyos, pero en ning\u00fan caso de sediciones de mendigos y vagabundos, aunque a veces se aprovecha\u00adran de ellas. Es la comunidad campesina, el conjunto de los que de\u00adben y pueden pagar los impuestos \u2014 un \u00abimpuesto de repartici\u00f3n\u00bb o solidario \u2014 los que se rebelan, no la masa de los que no poseen nada. En estas rebeliones aparecen tambi\u00e9n, seg\u00fan los momentos, motivaciones m\u00e1s profundas y resortes afectivos m\u00e1s ocultos que las solas reivindicaciones contra el fisco.<\/p>\n<p>De 1620 a 1624, la masa de los campesinos hab\u00eda vivido en una tranquilidad relativa, dado que la monarqu\u00eda administrativa hab\u00eda recurrido m\u00e1s al impuesto indirecto que al impuesto directo, si se except\u00faa el pago del \u00abdiezmo (dime)\u00bb. Sin embargo los que provo\u00adcaron los enfurecimientos de los campesinos fueron los impuestos re\u00adales. Con la escalada de la pol\u00edtica fiscal de Richelieu se abri\u00f3, de 1625 hasta la Fronda, un gran ciclo de rebeliones. Rebeliones end\u00e9\u00admicas que culminaron con los \u00abNouveaux Croquants\u00bbdel Sur-Oeste (1636-1637), los \u00abNupieds\u00bb de la Baja Normand\u00eda (1636-1642), sin olvidar que la mayor parte del reino viv\u00eda en un estado de anarqu\u00eda antifiscal permanente.<\/p>\n<p>Estas rebeliones alimentaron en la d\u00e9cada del 1950 y 1960 un memorable debate entre B. Porchnev y R. Mousnier. Mientras el primero descubr\u00eda en ellas el comienzo de una revoluci\u00f3n \u00abbur\u00adguesa\u00bb, traicionada por la burgues\u00eda de oficiales y financieros, R. Mousnier discern\u00eda en ellas sediciones suscitadas bajo mano por nobles y funcionarios p\u00fablicos contra los progresos centralizadores introducidos por el impuesto real. Nuevas investigaciones y m\u00e1s pre\u00adcisas, realizadas despu\u00e9s de este debate (30), se\u00f1alan que estas rebe\u00adliones populares fueron promovidas por campesinos relativamente protegidos de caer en la pobreza (no los m\u00e1s pobres) y dirigidas por los amargados y \u00abfracasados\u00bb de la nobleza campesina y de la peque\u00f1a burgues\u00eda de oficiales. En consecuencia estas rebeliones po\u00adpulares antifiscales no fueron suscitadas ni sostenidas por un pro\u00adyecto revolucionario ni por una reacci\u00f3n se\u00f1orial.<\/p>\n<p>c) <em>El gran rechazo de los humildes. <\/em>Las luchas contra los impuestos reales y se\u00f1oriales \u2014 laicos y eclesi\u00e1sticos \u2014 no se realizaron siempre a trav\u00e9s de sediciones armadas. A veces se expresaron, especialmente en el sur de Francia, no a trav\u00e9s de motivaciones conscientes, sino por escenas a la vez vividas y <em>representadas. <\/em>Estas escenas nos permi\u00adten descubrir hasta qu\u00e9 punto las pulsiones ps\u00edquicas subyacentes se expansionaban a trav\u00e9s del resorte profundo de la <em>subversi\u00f3n <\/em>o <em>in\u00adversi\u00f3n social.<\/em><\/p>\n<p>El objeto de su \u00abdeseo\u00bb se centraba en: transformar a los se\u00f1ores en criados, a los sacerdotes en servidores de Sat\u00e1n, a los ricos en pobres, a los due\u00f1os en esclavos. De estas \u00abcarencias\u00bb, m\u00e1s revela\u00addoras del mundo reprimido del inconsciente colectivo que cualquier rebeli\u00f3n, Le Roy Ladurie ha dado un ejemplo fascinante en las mu\u00adtilaciones ceremoniosas que acompa\u00f1aron a la rebeli\u00f3n popular de Agen contra los impuestos en junio de 1635 y de 1636.<\/p>\n<p>Esta misma voluntad de subversi\u00f3n se manifest\u00f3 en la epide\u00admia de la brujer\u00eda y da pactos con Sat\u00e1n en el siglo XVII. As\u00ed lo ha escrito con precisi\u00f3n Le Roy Ladurie: \u00abLa conciencia campe\u00adsina se manifiesta de forma aut\u00e9ntica en las rebeliones populares vi\u00advidas salvajemente hasta el fracaso final, pero esta conciencia aflora tambi\u00e9n, en forma m\u00edtica, en la rebeli\u00f3n imaginaria y fant\u00e1stica, en el \u00absabbat\u00bb, tentativa de evasi\u00f3n diab\u00f3lica\u00bb. En uno y otro caso se trata de subvertir el mundo, de volver el mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Esta mirada panor\u00e1mica nos ha hecho descubrir sucesivamente tres mundos a los que la pol\u00edtica centralista, m\u00e1s que absolutista, modific\u00f3 progresivamente los equilibrios internos y rec\u00edprocos. Un mundo de <em>gobernantes y de administradores <\/em>que adquiri\u00f3, a partir de 1630 y sobre todo a partir de 1650, una autonom\u00eda, un poder\u00edo y una efi\u00adcacia considerables. Un mundo de <em>excluidos, <\/em>cuyas rebeliones se re\u00adfugiaron, m\u00e1s que en el \u00e1mbito de la sedici\u00f3n, en el \u00e1mbito de lo ima\u00adginario y del delirio. Entre los dos: esos <em>notables divididos, <\/em>esas \u00e9lites atomizadas, esos <em>participantes apartados. <\/em>Pero esto nos introduce ya en la pol\u00edtica social del tiempo de Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se inicia este mes de Estudios Vicencianos con una mirada lo suficientemente amplia, aunque r\u00e1pida, al entorno hist\u00f3rico en el que vivi\u00f3 Vicente de Pa\u00fal, o dicho en otros t\u00e9rminos, a la realidad so\u00adcial, econ\u00f3mica, &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/entorno-historico-politico-en-tiempo-de-vicente-de-paul\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":398801,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[214],"tags":[117],"class_list":["post-33061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision","tag-pouy"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Entorno hist\u00f3rico-pol\u00edtico en tiempo de Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/entorno-historico-politico-en-tiempo-de-vicente-de-paul\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Entorno hist\u00f3rico-pol\u00edtico en tiempo de Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Se inicia este mes de Estudios Vicencianos con una mirada lo suficientemente amplia, aunque r\u00e1pida, al entorno hist\u00f3rico en el que vivi\u00f3 Vicente de Pa\u00fal, o dicho en otros t\u00e9rminos, a la realidad so\u00adcial, econ\u00f3mica, ... 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(1667-1746) (VII Superior General)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"27\/12\/2014","format":false,"excerpt":"Tuvo la bondad de nacer en Troyes en 1667, su a\u00f1o de vocaci\u00f3n fue el de 1684. Trabaj\u00f3 como Secretario general, como postulador de la causa de san Vicente durante diecisiete a\u00f1os (1712-1729) y como asistente general hasta que es elegido Superior general el 11 de marzo de 1735. Muere\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387844,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-sin-historia-1581-1600\/","url_meta":{"origin":33061,"position":5},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os sin historia (1581-1600)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"09\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Los a\u00f1os de la infancia La etapa menos conocida en la vida de Vicente de Pa\u00fal es, sin duda alguna, la de su infancia. En esto, coincide con casi todos los grandes hombres. A\u00f1os de infancia. A\u00f1os sin historia. 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