{"id":31846,"date":"2020-04-23T08:40:29","date_gmt":"2020-04-23T06:40:29","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/04\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/"},"modified":"2020-03-27T16:43:03","modified_gmt":"2020-03-27T15:43:03","slug":"vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/","title":{"rendered":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6"},"content":{"rendered":"<p>MISIONES DEL SE\u00d1OR VICENTE<\/p>\n<p><strong>SECCI\u00d3N VI: Misiones dadas en el Piamonte<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dio una misi\u00f3n el mes de abril del a\u00f1o 1656 en una poblaci\u00f3n grande, llamada Scalenghe, cerca de Pignerol. Escribi\u00e9ndole acerca de ella el superior de la casa de la misi\u00f3n de Tur\u00edn al Sr. Vicente: <em>\u00abLa afluencia \u2014le dice\u2014 ha sido de cuatro o cinco mil personas. Lo que m\u00e1s me ha edificado ha sido el inter\u00e9s que todos han mostrado por la palabra de Dios. Se ha visto ordinariamente a unos cincuenta p\u00e1rrocos y otros eclesi\u00e1sticos asistir con asiduidad a los actos de la misi\u00f3n. Todas las personas distinguidas de los alrededores han tomado parte en ella con una devoci\u00f3n extraordinaria. Y el pueblo bajo acud\u00eda con tanto fervor todos los d\u00edas que ha durado la misi\u00f3n, esto es seis semanas, que era evidente el deseo que todos ten\u00edan de aprovechar en ella. Hemos visto a varios que, tray\u00e9ndose un poco de comida, han permanecido ocho d\u00edas y ocho noches en la iglesia o en las inmediaciones de ella, para poder acercarse al confesionario. Todo eso demuestra la buena disposici\u00f3n de este pueblo y el gran fruto que se podr\u00eda conseguir si hubiera mayor n\u00famero de obreros, puesto que, siendo nosotros tan pocos y tan pobres y ruines, no deja por ello la bondad de Dios se servirse de nosotros para conseguir muchos bienes. Y digo tan \u00abpobres y ruines\u00bb porque no acabo de comprender c\u00f3mo esta buena gente ha tenido la paciencia de tolerarme, ya que soy m\u00e1s bien capaz de repelerlos que de atraerlos. Es Dios el que ha actuado con su pura gracia y el que actuar\u00eda sin duda con mucha m\u00e1s plenitud, si yo no le pusiera impedimentos con mi ignorancia, con mi poco esp\u00edritu y con todas mis dem\u00e1s miserias\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Y en otra carta del veinticuatro de junio siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00abAcabamos de terminar una misi\u00f3n cerca de Lucerna, donde hemos tenido a unas ocho o nueve mil personas que han hecho la comuni\u00f3n general. Eso nos obliga a predicar fuera de la iglesia, en medio de la Plaza Mayor, sobre una especie de tablado, y ah\u00ed precisamente se produjo un accidente que demostr\u00f3 bien a las claras el efecto de la palabra de Dios y de la gracia. Fue que uno de los asistentes, hombre pendenciero y de armas, seg\u00fan la costumbre de esta tierra, en la cual casi todos las habitantes llevan continuamente consigo tres o cuatro pistolas y varios pu\u00f1ales y espadas, este hombre del que hablo, que estaba muy atento a la predicaci\u00f3n, se apoy\u00f3 en la pared y recibi\u00f3 un ladrillazo que otro le tir\u00f3 sin pretenderlo y le hiri\u00f3 en la cabeza derramando mucha sangre. Pues bien, al recibir aquel golpe no le salieron de la boca m\u00e1s que estas palabras; \u00ab\u00a1Qu\u00e9 justo es Dios! \u00a1Si me hubiera hecho esto en otra ocasi\u00f3n &#8230;!\u00bb Y como alguno se extra\u00f1ara de su paciencia, replic\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quiere usted que haga? \u00a1Mis pecados merecen esto y mucho m\u00e1s!\u00bb. Y despu\u00e9s de retirarse para curarse la herida, se volvi\u00f3 con la cabeza vendada a escuchar el resto de la predicaci\u00f3n, con tanta tranquilidad como si no le hubiera pasado nada. Esto es algo muy extraordinario en la gente de esta tierra, que tiene un genio muy vivo y son muy col\u00e9ricos e inclinados a la venganza\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abAl final de la misi\u00f3n, nos urgieron mucho para que fu\u00e9ramos a pacificar a los habitantes de un pueblo grande a una legua y media del lugar en que nos encontr\u00e1bamos. Exist\u00eda entre la gente una divisi\u00f3n extra\u00f1a desde hac\u00eda diez o doce a\u00f1os, y hab\u00eda ocasionado ya la muerte de m\u00e1s de treinta personas. Nos dijeron que desde hac\u00eda varios d\u00edas aquel pueblo estaba todo en armas, dividido en dos facciones que pon\u00edan a todo el pueblo en peligro de matarse unos a otros. Yo ten\u00eda motivos para creer que nuestra empresa no iba a dar resultado, sobre todo al saber que no podr\u00edamos tener en aquel pueblo una misi\u00f3n entera. Pues bien, nos urgieron tanto que nos cre\u00edamos obligados a hacer lo que deseaban de nosotros, dejando el resultado en manos de la Divina Providencia. Estuvimos all\u00ed dos d\u00edas, durante los cuales quiso Dios disponer de tal modo los esp\u00edritus que, despu\u00e9s de algunas predicaciones, y, especialmente, despu\u00e9s del serm\u00f3n del d\u00eda de Corpus en presencia del sant\u00edsimo Sacramento, se celebr\u00f3 una reconciliaci\u00f3n general con toda solemnidad; y las partes m\u00e1s interesadas, acerc\u00e1ndose al altar, juraron sobre los santos Evangelios que se perdonaban mutuamente de coraz\u00f3n. Y en se\u00f1al de reconciliaci\u00f3n se abrazaban cordialmente en presencia de todo el pueblo, y firmaron delante del notario una transacci\u00f3n p\u00fablica de concordia y de paz. A continuaci\u00f3n cantamos todos el \u00abTe Deum\u00bb en acci\u00f3n de gracias. Esto ha llenado de alegr\u00eda a todo este pueblo, que desde hac\u00eda a\u00f1os no ve\u00eda m\u00e1s que asesinatos y sangre de los parientes m\u00e1s pr\u00f3ximos con ocasi\u00f3n de estas rencillas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>He aqu\u00ed un p\u00e1rrafo de otra carta del mimo, del 3 de febrero de 1657, que alude al \u00e9xito de una gran misi\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u00abGracias a Dios hemos vuelto de la misi\u00f3n de Raconi, en donde su Divina Bondad ha querido mantenernos en buena disposici\u00f3n durante seis semanas de trabajo continuo, despu\u00e9s de salir de otra misi\u00f3n que nos hab\u00eda cansado mucho. No nos hubi\u00e9ramos atrevido a emprender esta obra en un lugar que es el m\u00e1s poblado de todo el Piamonte, si no nos lo hubiera ordenado el Sr. Arzobispo de Tur\u00edn, tras la mucha insistencia que le hab\u00edan hecho el clero y el pueblo del lugar. Y aunque nos han ayudado para las confesiones cuatro buenos eclesi\u00e1sticos de la ciudad y varios virtuosos religiosos que han estado trabajando junto con nosotros, no hemos podido, a pesar de todo, satisfacer plenamente a la devoci\u00f3n de todo aquel pueblo, que nos urg\u00eda tanto que apenas nos conced\u00eda un momento de descanso. La afluencia a las predicaciones y a la catequesis ha sido continua y el deseo de confesarse tan grande que ven\u00edan a despertarnos a media noche para recibir de nosotros ese servicio. Ha habido algunos que han estado varios d\u00edas y varias noches, durante el rigor de este tiempo invernal, sin volver a sus casas, para poder confesarse. Los buenos frutos y resultados han respondido, por la gracia de Dios, a todas esas buenas disposiciones, mediante las muchas restituciones que se han logrado. El mismo clero, compuesto de unos cuarenta sacerdotes y cl\u00e9rigos, ha dado el ejemplo al pueblo. Ten\u00edamos con ellos una conferencia todas las semanas, y han tomado la resoluci\u00f3n de seguir ellos solos. Hemos fundado tambi\u00e9n la Cofrad\u00eda de la Caridad para enfermos pobres; las personas que la componen han comenzado con mucho fervor a hacerles algunos servicios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Y ese mismo a\u00f1o, trabajando en el mes de junio en la misi\u00f3n de Savigliano, escribi\u00f3 sobre ella en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><em>\u00abNos encontramos ahora en lo m\u00e1s fuerte de esta misi\u00f3n que es una de las mayores que hemos dado en esta tierra. Dios la ha bendecido de una manera especial, a pesar de la pobreza de los obreros y de su peque\u00f1o n\u00famero. Tenemos que atender a una gran poblaci\u00f3n, cuyos habitantes no hablan actualmente m\u00e1s que de la necesidad de hacer penitencia y de convertirse. Lo que m\u00e1s me extra\u00f1a es que casi todos los religiosos de cinco o seis conventos asistieron a las predicaciones; todos los sacerdotes han hecho la confesi\u00f3n general; y toda la nobleza, que es muy numerosa, no piensa m\u00e1s que en ponerse en una sincera disposici\u00f3n de verdadera penitencia, de forma que nos hemos visto obligados a pedir a todos esos buenos religiosos que nos ayuden a confesar, e incluso tuvimos que pedir tambi\u00e9n ayuda a la cuidad de Tur\u00edn. La Providencia de Dios nos ha enviado a este lugar en una \u00e9poca en que los soldados, que hab\u00edan estado aqu\u00ed invernando, pudieran asistir muchos de ellos, especialmente varios capitanes y soldados franceses, a las predicaciones y a los catecismos durante una semana. Hubo muchos que hicieron la confesi\u00f3n general con unos sentimientos extraordinarios, antes de ir a exponerse a los peligros de la guerra. Tengo que confesarle que no recuerdo haber tenido durante toda la vida un consuelo tan grande como el que sent\u00ed al ver a unas personas de esa profesi\u00f3n, que llevaban tantos a\u00f1os sin haberse acercado a los sacramentos, derramando l\u00e1grimas a los pies de sus confesores y haciendo prop\u00f3sitos verdaderamente cristianos y muy extraordinarios para unas personas que llevan armas. Todo ello es un efecto singular\u00edsimo de la misericordia de Dios, por lo que espero que tendr\u00e1 usted la caridad de ayudarnos a darle gracias\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Al terminar la misi\u00f3n, el mismo misionero escribe en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><em>\u00abYa le indiqu\u00e9 c\u00f3mo, desde el comienzo de nuestra misi\u00f3n, quiso Dios tocar el coraz\u00f3n de los soldados. Desde entonces continuamos con nuestras predicaciones, catecismos y otras funciones acostumbradas, a las que asist\u00eda un concurso de gente tan grande que la iglesia, a pesar de ser muy amplia, se encontraba siempre llena, y esto en una \u00e9poca del a\u00f1o en que las faenas del campo daban, como es natural, mucho trabajo a la gente. Por orden de los que llevaban la administraci\u00f3n p\u00fablica, se cerraban todas las tiendas durante la hora de la predicaci\u00f3n y del catecismo mayor, y los d\u00edas de mercado dejaban de negociar durante esas mismas horas, a fin de que todos tuvieran la oportunidad de escuchar la palabra de Dios. Los religiosos y los eclesi\u00e1sticos acud\u00edan en gran n\u00famero, y la mayor parte de ellos hicieron la confesi\u00f3n general, incluso los religiosos que se la hacen mutuamente. Las restituciones y las reconciliaciones se llevaron a cabo con la misma bendici\u00f3n que en los dem\u00e1s sitios. La clausura de la misi\u00f3n se celebr\u00f3 en una gran plaza de la ciudad, con la concurrencia de m\u00e1s de doce mil asistentes. Durante todo el tiempo de la misi\u00f3n hemos dado conferencias a los eclesi\u00e1sticos, que asist\u00edan a cada reuni\u00f3n en un n\u00famero que superaba a veces el centenar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPues bien, sucedi\u00f3 que uno de los obreros que hab\u00edamos llevado de Tur\u00edn para ayudarnos, que era un eclesi\u00e1stico muy bueno, despu\u00e9s de haber trabajado durante unos d\u00edas en el confesonario, cay\u00f3 enfermo y muri\u00f3 finalmente con sentimientos extraordinarios de piedad. No ten\u00eda en sus labios, cuando ya iba a morir, m\u00e1s que estas palabras: \u00abHumildad, humildad; sin humildad estoy perdido\u00bb. Apenas falleci\u00f3, los habitantes del lugar acudieron en bloque a darnos el p\u00e9same, y en se\u00f1al de afecto y reconciliaci\u00f3n quisieron hacerle unos funerales muy solemnes; asistieron en gran n\u00famero, llevando en la mano hachones y velas encendidas. Asistieron todas las \u00f3rdenes religiosas, y el sepelio fue de los m\u00e1s solemnes que pudo celebrarse en aquel lugar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEste buen pueblo, despu\u00e9s de haber gustado los servicios que hab\u00edamos procurado ofrecerle, concibi\u00f3 un deseo muy grande de tener sacerdotes de nuestra Congregaci\u00f3n que vivieran con ellos, y nos hicieron unos ofrecimientos de lo m\u00e1s generosos que pudieron para conseguir que fund\u00e1ramos all\u00ed. Y al ver que nos excus\u00e1bamos por el reducido n\u00famero de Obreros, decidieron hacer una fundaci\u00f3n para el mantenimiento de cuatro o cinco sacerdotes, y acudieron al Sr. Marqu\u00e9s de Pianezza para obtenerlos, present\u00e1ndole para ello unas razones tan convincentes que, cuando regresamos, nos exhort\u00f3 mucho que acept\u00e1semos dicha fundaci\u00f3n, aunque nosotros tuvimos que declararle con todo respeto que no pod\u00edamos hacerlo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>A finales de ese mismo a\u00f1o se dio una misi\u00f3n en el lugar de Bra, que fue acompa\u00f1ada de grandes bendiciones. No sabr\u00edamos darlas a conocer mejor que presentando aqu\u00ed pasajes de tres cartas del mismo superior al Sr. Vicente. Por ellas se podr\u00e1 ver en qu\u00e9 estado se hallaban los habitantes antes de la misi\u00f3n y los efectos producidos por ella con la gracia de Dios.<\/p>\n<p>En la primera, que es del 17 de octubre de 1657:<\/p>\n<p><em>\u00abCreo <\/em>\u2014dice\u2014<em> que habr\u00e1 que retrasar para otro tiempo la misi\u00f3n que Su Alteza Real nos hab\u00eda mandado dar en Bra, ciudad que le pertenece, debido a que ha crecido tanto en ella el fuego de la divisi\u00f3n que actualmente hay barricadas por las calles, las casas est\u00e1n llenas de fusileros y de gente armada; se matan unos a otros hasta en la iglesia. Y est\u00e1n tan encarnizados unos contra otros, que hasta escalan las casas para entrar en ellas a la fuerza, y todos procuran fortificarse dentro de ellas de tal modo que puedan rechazar al enemigo, y hasta quitarle la vida, si pasa adelante. Se esperaba que por medio de alg\u00fan acuerdo se hubieran podido suspender por alg\u00fan tiempo las armas y obtener cierta seguridad de unos d\u00edas durante la misi\u00f3n, y que por las predicaciones, exhortaciones y demostraciones p\u00fablicas y particulares se podr\u00edan amansar los esp\u00edritus y disponerlos a la reconciliaci\u00f3n; pero est\u00e1n tan lejos de ello, que, cuando Su Alteza Real envi\u00f3 all\u00ed, con ese prop\u00f3sito, a algunos de los principales ministros de este estado, no pudieron hacer nada. De modo que ser\u00eda una empresa completamente in\u00fatil ir a tener una misi\u00f3n en un sitio en donde no podr\u00eda acudir nadie a las predicaciones ni a los dem\u00e1s actos, ya que ser\u00eda temerario y peligroso para los que se atrevieran a asistir. No nos faltan otros lugares en donde podamos trabajar por ahora\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Pero en otra carta escrita desde ese mismo lugar el 6 de febrero de 1658:<\/p>\n<p><em>\u00abLlevamos ya un mes <\/em>\u2014dice\u2014<em> trabajando en la ciudad de Bra, en donde ha querido Dios disponer a los habitantes para reconciliarse unos con otros. Se han visto movidos a ello en primer lugar, por la desaprobaci\u00f3n que hab\u00eda manifestado Su Alteza de su desuni\u00f3n, y despu\u00e9s por medio de la misi\u00f3n, que acab\u00f3 disponi\u00e9ndoles a unos con otros por completo, ya que las personas de uno y otro partido acud\u00edan juntas a nuestros sermones y actos en una misma iglesia, lo cual se cre\u00eda al principio que les iba a resultar muy dif\u00edcil y hasta peligroso. Pero, antes de tenerlos reunidos en la iglesia, hubo que convencer a los unos y a los otros que dejaran la armas que llevaban siempre consigo a todas partes. Su asiduidad a la predicaci\u00f3n y catecismo, con los sentimientos que Dios quiso comunicarles, los ha unido perfectamente, de forma que todos se abrazaron unos a otros en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento, pidi\u00e9ndose mutuamente perd\u00f3n; y algunos de los principales hasta lo hicieron p\u00fablicamente en la Plaza Mayor de la ciudad, todo con gran satisfacci\u00f3n de una y otra parte, de modo que hay muchos motivos para esperar que esa reconciliaci\u00f3n ser\u00e1 estable y duradera. Todo el pueblo se ha quedado muy consolado al ver c\u00f3mo esas personas, que antes se iban buscando para matarse, ahora trataban entre s\u00ed, paseaban y charlaban juntos con tanta cordialidad como si nunca hubieran estado enemistados. Antes iban por la calle cargados de armas; ahora, por la gracia de Dios, no se ve a nadie armado. Nadie piensa en otra cosa m\u00e1s que en reconciliarse con su Divina Majestad por medio de una buena penitencia. Su Alteza Real, al conocer todo esto, se ha dignado testimoniarnos en una carta la satisfacci\u00f3n que ha recibido. Lo mismo ha hecho el Sr. Marqu\u00e9s de Pianezza que ha recibido por esa raz\u00f3n sentimientos muy extraordinarios de consuelo. Ahora estamos ocupados en las confesiones; se presenta un mont\u00f3n tan grande de penitentes que, a pesar de que hemos pedido ayuda a todos los sacerdotes y religiosos del lugar, que son muchos, no s\u00e9 cu\u00e1ndo podremos acabar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, en una tercera carta del 9 de marzo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00abYa hemos acabado <\/em>\u2014dice\u2014<em> con la misi\u00f3n de Bra. En ella Dios ha querido derramar abundantemente su gracia sobre estas pobres almas, que se encontraban desde hac\u00eda mucho tiempo en esa situaci\u00f3n tan lamentable que tuve la ocasi\u00f3n de referirle en mis cartas anteriores. Hemos empleado en esa misi\u00f3n siete semanas enteras; y todo ese tiempo, que el mundo emplea de ordinario en las locuras de Carnaval, ha sido para los habitantes de ese lugar un tiempo de penitencia y como una fiesta cont\u00ednua de grand\u00edsima devoci\u00f3n. Hemos tenido alrededor de nueve a diez mil confesiones generales, con un fervor tan grande que algunos, para poder acercarse al confesionario, pasaban d\u00edas enteros y una gran parte de la noche en la iglesia, a pesar del fr\u00edo tan riguroso que hemos pasado durante todo ese tiempo. Dios ha querido por este medio derramar la paz y la caridad en los corazones con tal plenitud que los mismos habitantes est\u00e1n admirados de ver una reconciliaci\u00f3n tan perfecta, de manera que no se acuerdan de haber visto jam\u00e1s tanta uni\u00f3n y cordialidad entre todos. Ellos mismos se lo han comunicado as\u00ed a Su Alteza Real, a quien acud\u00ed ayer a dar cuenta de todo lo que hab\u00eda ocurrido y la esperanza que sent\u00eda de una total perseverancia. Ella lo escuch\u00f3 con tanta alegr\u00eda y tanto consuelo que su coraz\u00f3n se estremeci\u00f3 y las l\u00e1grimas le asomaron a los ojos. Y para colmo de todo este bien y para borrar por entero el recuerdo del pecado, les ha concedido la gracia y les ha otorgado la amnist\u00eda total de todos los cr\u00edmenes y excesos cometidos durante sus divisiones\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPero como una misericordia y una gracia atraen ordinariamente otra de la bondad de Dios, ha querido esta Divina Bondad extender esa misma bendici\u00f3n que hab\u00eda comunicado al lugar de Bra a otro lugar cercano, en donde la discordia y la divisi\u00f3n han estado haciendo durante cuarenta a\u00f1os tales estragos entre sus habitantes que todo el lugar ha quedado casi destruido, ya que un gran n\u00famero ha muerto por una y otra parte, muchas casas han sido derribadas y destruidas y gran parte de los habitantes se han visto obligados a ir a otros sitios. El Senado del Piamonte se hab\u00eda esforzado en varias ocasiones en reconciliarlos, pero sin conseguir ning\u00fan fruto, y todos los dem\u00e1s medios empleados para ese fin hab\u00edan resultado in\u00fatiles. Por fin, el se\u00f1or de aquel lugar, que es uno de los m\u00e1s influyentes del Piamonte y, adem\u00e1s, muy virtuoso y prudente, juzg\u00f3 conveniente, despu\u00e9s de la misi\u00f3n de Bra, a cuyas funciones hab\u00edan asistido algunos de los habitantes de aquel lugar, convocar a todos, de una y de otra parte, para ver si hab\u00eda alguna forma de lograr su reconciliaci\u00f3n seg\u00fan el ejemplo de sus vecinos. Nosotros fuimos all\u00e1 y estuvimos solamente tres o cuatro d\u00edas, hicimos algunas predicaciones y actos de la misi\u00f3n. Dios ha querido tocarles el coraz\u00f3n de tal manera, que, en presencia del sant\u00edsimo Sacramento y de gran cantidad de gente del vecindario, se abrazaron unos a otros, se perdonaron rec\u00edprocamente y juraron sobre los santos Evangelios una paz perpetua. Y en testimonio de ello, se han convidado unos a otros y han comido juntos con una uni\u00f3n y una cordialidad tan grande como si fueran hermanos. Su Alteza ha tenido la bondad de concederles la misma gracia y la amnist\u00eda que a los de Bra, a fin de que puedan volver a vivir en sus casas abandonadas y cultivar sus tierras\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El 26 del mes de marzo siguiente, se dio otra misi\u00f3n en el pueblo de CavallerMaggiore, que tiene de cuatro a cinco mil comulgantes. All\u00ed (como dice el mismo superior en una carta que escribi\u00f3 al Sr. Vicente):<\/p>\n<p><em>\u00abAunque no se dan tan graves des\u00f3rdenes como en los otros sitios en que hemos dado misiones hay muchos rencores y litigios que no nos dejan un momento de reposo. La confianza que Dios ha puesto en estos buenos habitantes para con nosotros hace que pongan en nuestras manos la resoluci\u00f3n de sus pleitos y de todas sus desavenencias, tanto civiles como criminales. Esperamos acabar con todo ello en esta cuaresma, con la gracia de Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Y en otra carta del 6 de julio:<\/p>\n<p><em>\u00abSalimos <\/em>\u2014dice\u2014<em> de Fossano, poblaci\u00f3n muy peque\u00f1a, pero muy poblada, en donde hemos terminado la misi\u00f3n. Dios ha querido derramar muchas bendiciones, a medida de las grandes necesidades que all\u00ed se dan. La afluencia de la gente ha sido tan grande que la iglesia, a pesar de ser muy grande, no era suficiente para contener al pueblo, que ven\u00eda a aprovecharse de las predicaciones y de los dem\u00e1s actos de la misi\u00f3n. Y no solamente acud\u00edan los seglares, sino que tambi\u00e9n participaban el clero y los religiosos\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abAdem\u00e1s de haberse suprimido las malas costumbres p\u00fablicas y secretas, de haberse apagado los odios y haberse conseguido los otros frutos ordinarios de las misiones, se han establecido algunas buenas obras para el futuro: 1. Las oraciones p\u00fablicas por la tarde, que hab\u00edamos comenzado nosotros, continuar\u00e1n en la iglesia de los Padres del Oratorio de San Felipe Neri, adonde acude gran cantidad de gente todas las tardes; 2. Los Sres. can\u00f3nigos han tomado la resoluci\u00f3n, para mantener al pueblo en los sentimientos de piedad que ahora posee, de celebrar cada tres meses una comuni\u00f3n general en su iglesia; 3. Estos Sres. Can\u00f3nigos y todo el clero se han decidido a continuar todas las semanas la Conferencia espiritual que nosotros les hemos dirigido durante el tiempo de la misi\u00f3n. Si Dios quiere, esto podr\u00e1 ser de mucha utilidad para restablecer y conservar entre ellos el verdadero esp\u00edritu eclesi\u00e1stico. Muchos de estos se\u00f1ores, que son personas de esp\u00edritu y de virtud, parecen sentirse muy inclinados a eso. En fin, este lugar parece actualmente como si se hubiera renovado por completo con una vida verdaderamente cristiana. \u00a1Quiera la Divina Bondad conservarlos en esta buena disposici\u00f3n y aumentar su gracia sobre ellos!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>En otra carta del 12 de marzo de 1659 habla tambi\u00e9n de algunas misiones que se dieron en la ciudad de Mondovi. Su principal fruto fue que acabaron los asesinatos y los homicidios que se comet\u00edan frecuent\u00edsimamente. S\u00f3lo en uno de los sitios, muy peque\u00f1o por cierto, los misioneros se encontraron con cuarenta bandidos, a los cuales, igual que a los dem\u00e1s habitantes, se les prepar\u00f3 para que se pusieran en estado de penitencia, y manifestaron la conversi\u00f3n de sus corazones con la abundancia de sus l\u00e1grimas y por otras se\u00f1ales bastante extraordinarias del pesar que sent\u00edan por su vida pasada, en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento, inmediatamente antes de recibir la Sagrada Comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, en una carta del 12 de julio del mismo a\u00f1o 1659:<\/p>\n<p><em> \u00abYa estamos todos de vuelta <\/em>\u2014dice\u2014<em> de la campa\u00f1a. La misi\u00f3n de Cherasco ha sido un poco m\u00e1s larga que las dem\u00e1s, por la extraordinaria afluencia que all\u00ed tuvimos de todos los lugares de alrededor; de tal forma que, para dar satisfacci\u00f3n al pueblo, habr\u00edamos necesitado una veintena de buenos Obreros que hubieran podido encontrar all\u00ed abundante ocupaci\u00f3n para dos meses y m\u00e1s. Dios ha querido darnos toda la bendici\u00f3n que se pueda desear en semejante ocasi\u00f3n. Se han arreglado gran n\u00famero de divergencias y discusiones; entre otras hab\u00eda una gran poblaci\u00f3n pr\u00f3xima, cuyos habitantes estaban divididos y tan agitados unos contra otros que hubo cuatro muertos el d\u00eda anterior a nuestra llegada. Pero, por la misericordia de Dios, se ha restablecido por completo la paz, que no se ha logrado sin grandes dificultades, ya que se han necesitado cuarenta d\u00edas de predicaciones y negociaciones; pero al fin todo se ha terminado con mucho consuelo incluso con edificaci\u00f3n de todo el pueblo en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento, que hab\u00eda sido expuesto expresamente para ello. Y lo principal es que esas personas, despu\u00e9s de su reconciliaci\u00f3n, se han presentado al sacramento de la Penitencia con muy buenas disposiciones\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed los p\u00e1rrafos de cartas escritas al Sr. Vicente. Si tuvi\u00e9ramos que relatar detalladamente todos los dem\u00e1s frutos precisos que s\u00f3lo las misiones del Piamonte han producido con la ayuda de la Gracia Divina, habr\u00eda para llenar todo un volumen, y nos ver\u00edamos obligados a repetirnos muchas veces. Lo poco que hemos presentado bastar\u00e1 para darle una idea al lector, para que pueda juzgar todo lo dem\u00e1s, y sugerirle una raz\u00f3n con que agradecer a Dios todas las gracias que ha querido comunicar a esos pueblos. Adem\u00e1s, hemos de observar para mayor gloria de su Divina Majestad, que para lograr todas esas conversiones, reconciliaciones y otras obras tan grandes y tan admirables, s\u00f3lo quiso servirse de cuatro sacerdotes misioneros. El Sr. Vicente no pudo enviar m\u00e1s a las misiones de esa Provincia. Y en eso mismo Dios ha hecho aparecer tanto m\u00e1s su poder, cuanto que los instrumentos que quiso emplear parec\u00edan ser m\u00e1s desproporcionados para la magnitud del efecto, al haber opuesto un grupo tan peque\u00f1o y tan d\u00e9bil en apariencia a los ojos del infierno, y por haberse servido para excomulgar al pr\u00edncipe de la tinieblas de todos los corazones, donde hab\u00eda reinado el pecado durante tanto tiempo, y para restablecer en ellos el imperio de su Hijo Jesucristo.<\/p>\n<p>A El solo le sean dadas por siempre la alabanza y la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISIONES DEL SE\u00d1OR VICENTE SECCI\u00d3N VI: Misiones dadas en el Piamonte &nbsp; Se dio una misi\u00f3n el mes de abril del a\u00f1o 1656 en una poblaci\u00f3n grande, llamada Scalenghe, cerca de Pignerol. Escribi\u00e9ndole acerca de &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[266,5],"tags":[218],"class_list":["post-31846","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-luis-abelly","category-vicente-de-paul","tag-abelly"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"MISIONES DEL SE\u00d1OR VICENTE SECCI\u00d3N VI: Misiones dadas en el Piamonte &nbsp; Se dio una misi\u00f3n el mes de abril del a\u00f1o 1656 en una poblaci\u00f3n grande, llamada Scalenghe, cerca de Pignerol. Escribi\u00e9ndole acerca de ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-04-23T06:40:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6\",\"datePublished\":\"2020-04-23T06:40:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\"},\"wordCount\":4475,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"keywords\":[\"Abelly\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Luis Abelly\",\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\",\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2020-04-23T06:40:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos","og_description":"MISIONES DEL SE\u00d1OR VICENTE SECCI\u00d3N VI: Misiones dadas en el Piamonte &nbsp; Se dio una misi\u00f3n el mes de abril del a\u00f1o 1656 en una poblaci\u00f3n grande, llamada Scalenghe, cerca de Pignerol. Escribi\u00e9ndole acerca de ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2020-04-23T06:40:29+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6","datePublished":"2020-04-23T06:40:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/"},"wordCount":4475,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","keywords":["Abelly"],"articleSection":["Escritos de Luis Abelly","Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/","name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2020-04-23T06:40:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-1-seccion-6\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 1, Secci\u00f3n 6"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-8hE","jetpack-related-posts":[{"id":119820,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/mision-e-identidad-de-la-congregacion-de-la-mision\/","url_meta":{"origin":31846,"position":0},"title":"Misi\u00f3n e identidad de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/05\/2015","format":false,"excerpt":"I. Introducci\u00f3n: el movimiento misionero en el siglo XVII \"La expansi\u00f3n del cristianismo alcanz\u00f3 en el siglo XVII franc\u00e9s un vigor extraordinario que puede medirse especial\u00admente a trav\u00e9s de los informes de las misiones del interior o parroquiales. Estos informes permiten localizar a los \"margi\u00adnados\" del cristianismo, dirigir una mirada\u2026","rel":"","context":"En \u00abCongregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"logocm","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/12\/logocm-245x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":398639,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-3\/","url_meta":{"origin":31846,"position":1},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (3)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/08\/2016","format":false,"excerpt":"3.- La participaci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, en la Misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Los bi\u00f3grafos de San Vicente de Pa\u00fal y de Santa Luisa de Marillac destacan su importante contribuci\u00f3n a la promoci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, al apostolado en la Iglesia.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":34649,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-3-seccion-3\/","url_meta":{"origin":31846,"position":2},"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 3, Secci\u00f3n 3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/06\/2014","format":false,"excerpt":"Misiones dadas por los sacerdotes de la misma Compa\u00f1\u00eda en algunos hospitales y otros lugares de la ciudad de Par\u00eds Como, entre las actividades a las que se pueden dedicar los eclesi\u00e1sticos, las misiones han sido siempre consideradas como las m\u00e1s \u00fatiles y provechosas para la salvaci\u00f3n de las almas,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luis Abelly\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luis Abelly","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luis-abelly\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101815,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-del-senor-vicente-de-paul-nota-bibliografica-2\/","url_meta":{"origin":31846,"position":3},"title":"Vida del Se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal: Nota bibliogr\u00e1fica","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Nota bibliogr\u00e1fica Esta biograf\u00eda de san Vicente de Pa\u00fal se dedica a la memoria de Pierre Coste, C.M. (1873-1935), sin cuyo trabajo previo no hubiera podido ser escrita. Coste recogi\u00f3 pacientemente y public\u00f3 en trece vol\u00famenes pr\u00e1cticamente todos los es\u00adcritos procedentes de Vicente de Pa\u00fal o que se refieren a\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"sanvibiblia","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/sanvibiblia-300x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":403855,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-en-gannes-folleville-vii\/","url_meta":{"origin":31846,"position":4},"title":"VICENTE DE PAUL EN GANNES-FOLLEVILLE (VII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/12\/2021","format":false,"excerpt":"3.2. FOLLEVILLE, UNA MISI\u00d3N POPULAR Todav\u00eda en una obra bastante reciente, que nos presenta la historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en su primer siglo de existencia, llegamos a leer lo siguiente: \"[Despu\u00e9s de lo acaecido en Gannes], de com\u00fan acuerdo [Vicente y la se\u00f1ora de Gondi] decidieron que\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":34631,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-2-seccion-1\/","url_meta":{"origin":31846,"position":5},"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 2, Secci\u00f3n 1","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/05\/2020","format":false,"excerpt":"EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA PREPARAR A LA RECEPCI\u00d3N DE LOS \u00d3RDENES SAGRADOS Gran necesidad de trabajar en la reforma del estado eclesi\u00e1stico, cuando el Sr. Vicente puso en marcha los Ejercicios de Ordenandos Hemos visto en el cap\u00edtulo anterior las abundantes bendiciones que Dios quiso derramar sobre las misiones del Sr.\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luis Abelly\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luis Abelly","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luis-abelly\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31846"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402860,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31846\/revisions\/402860"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}