{"id":17239,"date":"2018-06-24T07:46:30","date_gmt":"2018-06-24T05:46:30","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/04\/22\/el-padre-mariano-maller-capitulo-13\/"},"modified":"2018-06-05T09:09:00","modified_gmt":"2018-06-05T07:09:00","slug":"el-padre-mariano-maller-capitulo-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-13\/","title":{"rendered":"El Padre Mariano Maller. Cap\u00edtulo 13"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo XIII: <em>Interioridad y magisterio <\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Si la voluntad de Dios era el eje diamantino y orientador de las acciones del Padre Maller; tambi\u00e9n cre\u00eda que pod\u00eda y deb\u00eda serlo de las acciones de todos los dem\u00e1s, y a esto se aten\u00eda y en eso insist\u00eda, cuando de la empresa de santificar a sus s\u00fabditos se trataba. El Padre Maller no cre\u00eda que ser Visitador era una tarea que se limitaba a aplicar a los s\u00fabditos las leyes y normas de las reglas y del Derecho, daba tambi\u00e9n al cargo una tarea santificadora y se sent\u00eda responsable ante Dios de la santificaci\u00f3n de sus s\u00fabditos.<\/p>\n<p>Y por que \u00e9l estaba lleno, pod\u00eda dar. Perm\u00edtasenos volver a la ya repetida, pero dulce tarea, de transcribir textos, que al mismo tiempo que moldean a los dem\u00e1s nos fotograf\u00edan; las riquezas y los diversos aspectos de su interioridad, porque el Padre Maller pertenece al n\u00famero de los doctores que van sacando del cofre de sus tesoros, que es su coraz\u00f3n, las <em>\u00abnova et vetera\u00bb<\/em> con que, sin empobrecerse \u00e9l, va enriqueciendo a los dem\u00e1s, no s\u00f3lo, a los de entonces, sino tambi\u00e9n a los de hoy, ya que la verdad no est\u00e1 limitada al tiempo ni a las personas ni se gasta con el uso. Con estos fragmentos vivos, el lector podr\u00eda ir reconstruyendo la intimidad de este gran misionero y tomar materiales para ir construyendo la propia.<\/p>\n<p>Sirva de p\u00f3rtico a esta intimidad la carta que el 2 de agosto de 1878, apenas en Madrid; de regreso, de Estados Unidos, escribi\u00f3 al Padre Arnaiz en Sig\u00fcenza, en la que dice:<\/p>\n<p><em>\u00abUsted, que siempre ha llevado a bien lo que le he dicho, me permitir\u00e1, que le diga ahora, que me parece todo muy precipitado. El d\u00eda 30 me dice que van a adelantar los ejercicios y que aquella misma noche, entran en ellos. Yo quer\u00eda decirle que no me agradaba la idea, que es contra la costumbre de la Congregaci\u00f3n. En septiembre u octubre se hacen mejor y sin duda, con m\u00e1s fruto. Pero como ya los hab\u00edan comenzado, dije entre m\u00ed: \u00abM\u00e1s vale no decir nada\u00bb. Ahora van a salir de ellos dos, s\u00f3lo con cinco d\u00edas; es decir, que no los har\u00e1n como se hacen entre nosotros y ser\u00e1 muy poco el fruto que saquen, pues bien sabe que los tres o cuatro \u00faltimos d\u00edas entre nosotros son los m\u00e1s provechosos. En cuanto al P. Latorre necesitar\u00eda m\u00e1s bien de prolongarlos que no de abreviarlos. Usted habla de que salgan el domingo. Todo esto sabe a precipitaci\u00f3n. Por Dios, no sacrifiquemos nada de lo que toca al adelantamiento en la virtud. <\/em><\/p>\n<p><em>Conservar, el esp\u00edritu vale mucho m\u00e1s que todo lo dem\u00e1s&#8230; Deseo que todos ustedes hagan los ocho d\u00edas de. ejercicios que mandan las Reglas, y que loe hagan bien y con tranquilidad y sosiego. Despu\u00e9s podr\u00e1n ir a los ba\u00f1os o aguas; y si no hay tiempo antes de la Asamblea, podr\u00e1n ir despu\u00e9s; y si no pudieren ir juntos, que vayan separados. Sobre todo que se hagan santos, pues sin eso, \u00bfquid prodest? Perd\u00f3nenme este sermoncito y s\u00faframe, y encomi\u00e9ndeme a Dios, que ya sabe cu\u00e1nto le ama en Nuestro Se\u00f1or este su afect\u00edsimo servidor. Si se puede, sin estorbar la quietud de sus almas, muchas cosas a todos y que me encomienden a Dios\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-1-17239' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-13\/#easy-footnote-bottom-1-17239' title='Al P. Arn\u00e1iz, 2.VIII.1878'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<h3><strong>Es menester ocuparse y no preocuparse<\/strong>.<\/h3>\n<p>Las siguientes l\u00edneas las escribe en Manresa a una Hija de la Caridad, francesa: <em>\u00abNo dejo de hacerme cargo de las grandes necesidades de su alma y s\u00e9 de sobra cu\u00e1nto pueden da\u00f1ar a la piedad las preocupaciones por las cosas exteriores. El recogimiento interior y la paz que de \u00e9l se sigue contribuyen de modo maravilloso a la uni\u00f3n del alma con Dios, uni\u00f3n que es la base de la dicha que aqu\u00ed en la tierra podemos tener. <\/em><\/p>\n<p><em>Hay que convenir que es muy dif\u00edcil en medio de las ocupaciones, mas no absolutamente imposible; de donde se sigue que hemos de hacer esfuerzos, cada vez m\u00e1s grandes, para lograrlo, a medida que aumenten las ocupaciones. Si fuera posible habr\u00eda que ocuparse de los asuntos y quehaceres sin preocuparse de ellos. Dir\u00e1, acaso, que es cosa dif\u00edcil; respondo que es verdad, pero no imposible. S\u00ed; podemos ocuparnos de las cosas sin que ellas nos ocupen. Es menester dominarlas, seg\u00fan la expresi\u00f3n de San Bernardo, y no dejarse dominar por ellas ni por los negocios en que ellas nos impliquen. Nuestro buen Padre San Vicente acostumbraba a decir: \u00abD\u00e9monos a Dios para tal o tal cosa\u00bb. No dec\u00eda: \u00abD\u00e9monos a tal o tal obra\u00bb, sino \u00abD\u00e9monos a Dios para hacer tal o tal cosa\u00bb. La raz\u00f3n es que es a Dios y no a las cosas ni a nuestras ocupaciones a quien debemos entregarnos. Esto quiere decir que nuestro coraz\u00f3n debe pertenecer a Dios por entero. <\/em><\/p>\n<p><em>Y antes que nada, al principio do cada cosa, es menester purificar bien la intenci\u00f3n de no buscar en ella m\u00e1s que a Dios Esta es la primera condici\u00f3n para lograrlo; la segunda es perseverar en ella durante la acci\u00f3n, vali\u00e9ndonos para ello de la presencia de Dios renov\u00e1ndola cada cuarto de hora, haciendo cortas, pero fervorosas oraciones jaculatorias, verbigracia: \u00a1Oh, Dios m\u00edo! \u00a1Oh, Jes\u00fas m\u00edo! \u00a1Oh Salvador m\u00edo! \u00a1Oh, Mar\u00eda, Madre m\u00eda; ay\u00fadame! \u00a1Antes morir que ofenderos! \u00a1Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, haz mi coraz\u00f3n semejante al tuyo! \u00a1Bendito sea Dios! \u00a1Bendito sea Jes\u00fas en tu sacramento de su amor! \u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas. Ven a m\u00ed. Ven en mi auxilio y socorro!,\u00a0 etc\u00e9tera. Ah\u00ed tiene unos medios para alimentar el fervor y la devoci\u00f3n. \u00a1Pureza de intenci\u00f3n y recogimiento! Con esto logramos el intento, sin ello sobrevendr\u00e1n la sequedad y la tibieza\u00bb.<\/em> (Traducido de una carta escrita a una Hija de la Caridad francesa, 7-VIII-1887 )<\/p>\n<p>Los siguientes p\u00e1rrafos escritos a Sor Simona Oroz no son menos bellos ni menos instructivos (A Sor Simona, Murgu\u00eda, 30-VI-1891): .<\/p>\n<p>a) &#8211;<em>La gracia de Dios y nuestro trabajo juntos en las obras<\/em> buenas. Mucho puede la gracia de Dios, o por mejor decir, lo puede todo. En eso hay que esperar y estribar, sin omitir los medios de paciencia, prudencia y vigilancia. Siga, pues,\u00a0 trabajando, orando y confiando.<\/p>\n<p>b)<em> Los padecimientos, se\u00f1ales de amor de Dios. <\/em>\u00bfCon que Nuestro Se\u00f1or la prueba de diferentes maneras? Feliz de .usted porque esto prueba que, la ama. Dios castiga a todo aquel a quien ama\u00a0 \u00bfNo deber\u00eda esto bastar? Bastar\u00eda, sin duda, si lo tuvi\u00e9ramos presente pero lo olvidamos. Y \u00a1qu\u00e9 mal hacemos de olvidarlo! No querer que Dios nos aflija es no querer que nos ame. No queramos sino lo que Dios quiere, que siempre es lo m\u00e1s justo, lo m\u00e1s santo, lo m\u00e1s ventajoso para nosotros mismos, aunque a veces no lo parezca\u00bb.<\/p>\n<p>c) <em>En la muerte de los nuestros.-<\/em> La vida de nuestros parientes es de Dios; la salud de nuestros pr\u00f3jimos es de Dios; nuestra salud y la de todos es de Dios. Los padecimientos, se\u00f1ales de amor de Dios.- \u00bfCon que Nuestro Se\u00f1or la prueba de diferentes maneras. Y la vida tambi\u00e9n. No lo olvidemos y no estemos siempre sintiendo lo pasado, desagradable a la naturaleza pues parece que nos duele el sacrificio ya hecho o el que tenemos que hacer. Acordarnos de los difuntos, que nos tocaban m\u00e1s de cerca no es malo, con tal que sea s\u00f3lo para encomendarlos a Dios y renovar cada vez; con m\u00e1s sumisi\u00f3n, el sacrificio. No lo miremos s\u00f3lo como p\u00e9rdida nuestra, sino como lucro de ellos, ni les tengamos envidia, sino es de no estar ya con .Dios, como esperamos que ellos estar\u00e1n. No queramos que vuelvan a este valle de l\u00e1grimas, y deseemos m\u00e1s bien ir a reunimos con ellos, cosa que no puede tardar ya mucho.<\/p>\n<p>d) <em>Y despu\u00e9s de las tribulaciones, los consuelos<\/em>. Tambi\u00e9n ve usted que Nuestro Se\u00f1or no escasea las consolaciones a quienes visita con las tribulaciones. \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1grimas tan dulces derramar\u00edan ustedes el d\u00eda del milagro! Cuando vieron esa especie de resurrecci\u00f3n, porque muerta, se puede decir m\u00e1s que viva, estaba ya Sor Cecilia Vidaurre, y su curaci\u00f3n no dista mucho de su resurrecci\u00f3n, particularmente en el modo s\u00fabito, sin remedios, sin convalecencia, etc. Pero s\u00f3lo a nuestra santa Madre la Iglesia toca pronunciar la palabra milagro.<\/p>\n<p>e) <em>Consecuencias santificadoras<\/em>. Lo que de aqu\u00ed hemos de sacar es una suma gratitud, profund\u00edsima devoci\u00f3n, tiern\u00edsimo y abrasad\u00edsimo amor y viv\u00edsimo deseo de imitar a su Divino Coraz\u00f3n de inmolarnos con \u00c9l en perfecto y completo holocausto, alegr\u00e1ndonos de que nos d\u00e9 ocasi\u00f3n de ofrecerle algo pr\u00e1ctico, que no sea s\u00f3lo palabras y afectos. M\u00e1s vale un acto de humildad que mil protestas, por sinceras que sean&#8230; A todos nos obliga tan gran prodigio, pero m\u00e1s a las que han sido m\u00e1s favorecidas. \u00bfC\u00f3mo no confiar en adelante, en cualquier tribulaci\u00f3n en que se encuentren? \u00abNo tem\u00e1is\u00bb, dec\u00eda Nuestro Se\u00f1or, cuando se aparec\u00eda a los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n. Lo mismo parece que les. est\u00e1 diciendo a ustedes: \u00abNo tem\u00e1is, que yo estoy con vosotras; si no veis mi persona, bien advert\u00eds los efectos de mi poder y de mi bondad\u00bb.<\/p>\n<p>f) Los castigos de Dios cosa justa\u00a0 y gloriosa.- \u00abMi tema ser\u00e1 que si Dios nos castiga por nuestros pecados \u00bfqu\u00e9 cosa m\u00e1s justa? Y si solamente nos prueba, \u00bfqu\u00e9 cosa m\u00e1s gloriosa para Dios ni m\u00e1s ventajosa, y a la par gloriosa, para nosotros? De todos modos hay que alabar y bendecir a Dios, de quien vienen todos los bienes y los males. Los que nos vienen de Dios no son males, sino secundum quid. En absoluto todo lo podemos convertir en bien, seg\u00fan aquello de San Pablo: Diligentibus Deum\u00bb.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed lo que dice a Sor Simona. Cuando escribe a los padres, no es menos profundo. V\u00e9ase lo que escribe al P. Moral, en Filipinas, el 16 de noviembre de 1866:<\/p>\n<h3><strong>A veces Dios permite que hagamos disparates.<\/strong><\/h3>\n<p>\u00abYo no he hecho m\u00e1s que ejecutar lo prometido (al Obispo de Ceb\u00fa), Si hemos errado, Dios nos perdonara el error, como involuntario. A veces Dios permite que se hagan, disparates y los bendice, sin duda, para que se vea bien claro que toda la gloria del bien le pertenece. \u00bfQu\u00e9 otra cosa quiere decir San Pablo por aquellas palabras \u00bfquae stulta sunt mundi elegit Deus? Estos mismos trabajos que ha tenido que pasar, redundan en la mayor gloria de Dios. Pues \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s pesar puede desear la criatura, que sufrir y consumirse por la gloria de Dios&#8230;? \u00a1Cuan diferentes son nuestros pensamientos de los pensamientos de Dios! \u00bfQui\u00e9n sabe si las cosas hubieran ido mejor si usted se hubiera visto rodeado desde un principio de cinco Hermanos?\u00bb<\/p>\n<p>Volvamos otra vez a Sor Simona. Son hermosas las cartas que escribe a esta santa mujer. He aqu\u00ed algunas lecciones que por medio de ella nos da a todos:<\/p>\n<p>a) <em>Las cosas que nos pueden alegrar y las que no nos deben apenar<\/em>.- Me alegro de que las Hermanas hicieran los ejercicios espirituales con mucho fervor y de que los ex\u00e1menes salieran brillantes, pero eso se entiende que ha de ser para la mayor gloria de Dios, pues de otro modo no me alegrar\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>En cuanto a la penilla de haberse ido usted sin el crucifijo, no s\u00e9 que me diga. San Juan de la Cruz y otros santos ven en el apego a im\u00e1genes, estampas, m\u00e1s bien imperfecci\u00f3n que otra cosa y cierto impedimento para llegar a la perfecci\u00f3n, m\u00e1s que un socorro para ello. Estoy tentado\u00a0 a creer que Dios as\u00ed lo dispuso,-porque as\u00ed. Conven\u00eda. No haga caso de la penilla y olv\u00eddelo todo, Lleve usted a. Jes\u00fas en. el coraz\u00f3n as\u00ed como ya lo lleva en imagen cerca de \u00e9l por defuera, y d\u00edgale all\u00e1 dentro con San Felipe Neri:\u00a0 \u00abOh buen Jes\u00fas, ten misericordia de m\u00ed\u00bb. (A Sor Simona (9-IX-1888).<\/p>\n<p>b) <em>No hay como estar en manos de Dios<\/em>.- \u00abAqu\u00ed sigo bien de salud y cada d\u00eda mejor, a Dios gracias, a pesar de mis 70 a\u00f1itos, que ya nadie me los quita, y dispuesto a seguir hasta que Dios disponga. Otra cosa. No hay como estar en manos de Dios y venga lo que quiera su Divina Majestad. Haga El de nosotros como de cosa suya lo que puede disponer a su gusto y absolutamente\u00bb.<\/p>\n<p>c) <em>No faltan cruces ni faltar\u00e1n, ni conviene que falten.-<\/em> Trabajos, penas, dificultades, apuros no faltan, ni faltar\u00e1n, ni conviene que falten y si faltaran, deber\u00edamos sentirlo y pedir a Dios que nos los enviase, porque nada hay mas \u00fatil, ventajoso, feliz y honroso que pasar trabajos y ofrec\u00e9rselos a Dios.<\/p>\n<p>d) <em>Nos acercan a Dios y nos hacen semejantes a su Hijo<\/em>. Con eso nos parecemos al Hijo de Dios que los padeci\u00f3 desde la Encarnaci\u00f3n hasta su muerte nos acercamos a \u00c9l, nos unimos a \u00c9l y nos hacemos una misma cosa con \u00c9l. Y que puede haber m\u00e1s honroso ventajoso o feliz. (A Sor Simona (28-VIII-1887).<\/p>\n<p>e) <em>Jes\u00fas Padre de los pobres.-<\/em> Consu\u00e9lese de que, por fin, tienen el servicio de los pobres enfermos, es decir, que ya sirven a Nuestro Se\u00f1or a quienes representan en sus diversos trabajos y sufrimientos: \u00a1Jes\u00fas, Padre de los pobres, compadeceos de nosotros y de los pobres! Jes\u00fas Pater, pauperum miserere nobis. No lo dude. \u00c9l se compadecer\u00e1 de ellos, y de ustedes proporcion\u00e1ndoles los recursos m\u00e1s necesarios para su mayor gloria. (A Sor Simona, 28-VIII-1887).<\/p>\n<p>f) <em>Navidad misterio de amor y pobreza.-<\/em> Un d\u00eda y pocas horas nos separan del venturoso instante en que el Eterno nacer\u00e1, el Inmenso se hallar\u00e1 reducido a un cort\u00edsimo espacio, el Todopoderoso asistido como un pobre ni\u00f1o, la sabidur\u00eda de Dios callada, todo un Dios albergado en un establo. \u00a1Oh incomparable misterio de sabidur\u00eda, de poder y de bondad! \u00a1Qu\u00e9 contrastes! \u00a1Es un ni\u00f1o sin dejar de ser un Dios verdadero! Y lo que nos debe mover m\u00e1s es que ese Dios Omnipotente se ha reducido a tan incomprensible debilidad, sin por eso dejar de ser omnipotente. Adoremos lo que no comprendemos y agradezcamos tan inestimable beneficio como el de la Redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Mostremos nuestro agradecimiento mas que con palabras y m\u00e1s que con afectos est\u00e9riles, con palabras, con afectos y con efectos. Amemos a quien tanto nos ama. Este es agradecimiento que le debemos: amarle de veras, haciendo en todo su sant\u00edsima voluntad y sufri\u00e9ndolo todo por su amor, imitando su pobreza, su humildad, su obediencia y su caridad para con el pr\u00f3jimo. Y este pr\u00f3jimo \u00bfqui\u00e9n es? Todos los hijos de Dios, pero m\u00e1s particularmente nuestros hermanos y hermanas en San Vicente y los pobrecitos ni\u00f1os, enfermos o cualquier otra clase, de necesitados.<\/p>\n<p>g) <em>Cristo en los necesitados<\/em>.- Jes\u00fas es el desamparado en los desamparados, el necesitado, en el necesitado y, por lo mismo, el socorrido en el que socorremos, y recibe como hecho a su persona lo que a sus miembros se hace. (A Sor Simona (23-XII-1890).<\/p>\n<p>h) <em>Dios hace al pobre y al rico<\/em>.- No le apure la idea del porvenir \u00bfNo es Dios el Padre de los pobres? El todo lo sabe v todo lo puede. El es quien nos env\u00eda loe amigos y quien nos los quita, cuando quiere, o nos los cambia por otros. Dios hizo al pobre y al rico, dice el Real Profeta; al uno da la miseria y al otro da la caridad y los medios de ejercitarla. Dios les env\u00eda a ustedes, los pobres, y mire usted como tambi\u00e9n les suministra con que alimentarlos, vestirlos y calentarlos. No se apure usted, pues; no se apure. Salude a las Hermanas, especialmente a la enfermita. Que se alegre de que pronto se le levantar\u00e1 el destierro. Consolaos mutuamente con estas palabras\u00bb, dice San Pablo. (A Sor Simona, 3-II-1891).<\/p>\n<p>El Padre Arambarri es Rector del Colegio de Murgu\u00eda. Ya entonces eran un problema los ex\u00e1menes. El Padre Maller hace uso del don de ciencia y le dice lo que m\u00e1s le ha de preocupar el buen \u00e9xito en el examen final.<\/p>\n<h3><strong>Los ex\u00e1menes de ac\u00e1 y los de all\u00e1.<\/strong><\/h3>\n<p>Ya comprendo el tanto de inquietud sobre el \u00e9xito de los ex\u00e1menes. \u00a1Cu\u00e1ntos m\u00e1s. inquietos estar\u00e1n los mozuelos! \u00a1Y cu\u00e1nto m\u00e1s a\u00fan lo estaremos todos el d\u00eda de nuestro examen all\u00e1 en el\u00a0 Tribunal divino, cuando llegue el caso, \u00a1que llegar\u00e1 de seguro! Y \u00a1qu\u00e9 contentos cuando recaiga sentencia favorable. (Al Padre Arambarri en Murgu\u00eda, 3-VII-1891.)<\/p>\n<p>El 5 de febrero de 1888 el Padre Maller se encuentra\u00a0 en Alicante, y con una carta acude a poner paz en el lago alborotado que era entonces la Casa de Sig\u00fcenza.<\/p>\n<h3><strong>Conducta en las calumnias internas.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>Yo no me puedo persuadir de que ninguno de los nuestros sea calumniador formal, puede suceder que lo que se dice sea calumnia material y de ese modo sucede que ambos tengan raz\u00f3n formal, aunque no materialmente.<\/p>\n<p>Cuando se oyen ciertas cosa, por m\u00e1s que el conducto nos parezca seguro, no nos debemos fiar del todo, y m\u00e1s prudente y seguro echarlo a la mejor parte y quedar tranquilos en el descanso de la buena conciencia. Ruego a usted por amor de Dios, que me ayude m\u00e1s bien a apaciguar, los \u00e1nimos. Todos piensan que tienen raz\u00f3n y yo no voy a establecer un tribunal y o\u00edr acusaciones y defensas para sentenciar despu\u00e9s. Tengamos humildad y suframos, aunque sea calumnias, y, si Dios as\u00ed lo permitiera, hasta calumnias formales&#8230;: \u00abBeati eritis cum&#8230; dixesint omne malum&#8230;\u00a0 mentientes\u00bb. Hasta ah\u00ed va la perfecci\u00f3n evang\u00e9lica a que debemos aspirar.<\/p>\n<p>\u00abMe alegro de lo. que me dice del se\u00f1or Rojas .Dios ha permitido que quede humillado para su bien y que tambi\u00e9n nos aprovechemos todos; que .todos podemos errar y pecar. Crea usted que se le tienen y tendr\u00e1n las consideraciones posibles y compatibles con el deber\u00bb. Esto escrib\u00eda al P. Arn\u00e1iz desde Alicante el 5 de febrero de 1889. Le encarga que recoja los datos de quienes le conocieron acerca del P. Diez, para escribir su vida. Se extra\u00f1a de la &#8216;mezquindad con que fue dada a luz la vida del Venerable Perboyre. \u00abDios nos d\u00e9 &#8216;paciencia para reprimir a esta pobre naturaleza\u00bb. Hubo que corregir los ejemplares antes de enviarlos. El 15 le dice que pregunte a los Hermanos Jer\u00f3nimo del R\u00edo, Mariano Marcos y Mart\u00edn D\u00edaz, que conocieron al P. Diez en el siglo aun antes que se ordenara. Este mismo d\u00eda escrib\u00eda una Hija de la Caridad francesa record\u00e1ndole que&#8230;<\/p>\n<h3><strong>Es menester ver a Dios en todo y en todos.<\/strong><\/h3>\n<p>Es menester que se de totalmente a Dios por medio de Mar\u00eda. Vaya a El directamente sin desviarse ni a derecha ni izquierda. S\u00f3lo a \u00c91 le hemos de ver en todo y en todos: pobres, ricos, sabios, ignorantes, viejos, j\u00f3venes, superiores, inferiores, amables o no amables en si mismas, las personas no deben representarnos m\u00e1s que a Nuestro Se\u00f1or, y en todos los sucesos no debemos ver m\u00e1s que el cumplimiento de la divina voluntad. \u00c9ste y no otro es el terreno firme que es menester para edificar nuestra perfecci\u00f3n. As\u00ed la sencillez, que nos cubre los ojos o que acalla todos los razonamientos humanos para abrir a los divinos\u2014; la humildad, que nos despoja de nosotros mismos, y la caridad, que nos une con Dios y en Dios con el pr\u00f3jimo, constituyen todo el negocio de nuestra perfecci\u00f3n. No se inquiete ni atormente de ninguna otra cosa, que Dios, si quiere, har\u00e1 lo dem\u00e1s. \u00c91, al decir del salmista, hace la voluntad de los que le temen y, con mayor raz\u00f3n, de los que le aman. Estese siempre en las manos de Dios, d\u00f3cil a sus santas inspiraciones. D\u00e9jele obrar, que El sabe mucho mejor que nosotros lo que nos conviene.\u00bb Seis d\u00edas despu\u00e9s, el P. Maller vuelve a la Comunidad de Sor Simona, que le ten\u00eda al tanto de las virtudes de sus Hermanas y de las necesidades de su casa.<\/p>\n<h3><strong>Las virtudes que hacen de este mundo un trasunto del para\u00edso.<\/strong><\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo agradecer debidamente a Dios el bienestar de la Comunidad, la paz, la unci\u00f3n y el fervor en su divino servicio que en ella reina?<\/p>\n<p>Son bienes todos ellos inapreciables, que no s\u00f3lo hacen llevadera esta vida miserable, sino que, en lo que en este mundo cabe, hasta la hacen feliz, agradable y hasta en cierto modo bienaventurada. \u00a1Oh que cosa tan buena, y agradable, y alegra es habitar juntos los Hermanos! Este vivir juntos quiere decir con los corazones tan unidos y con las almas tan conformes que de muchos corazones resulte un coraz\u00f3n, y de muchas almas un alma sola. Verdaderamente que si hay alguna cosa en este mundo que os represente la bienaventuranza\u00a0 del cielo en la tierra, sino que es un comenzar ya a gozar de las delicias del cielo (A Sor Simona, 21.11. 89).<\/p>\n<h3><strong>La oraci\u00f3n por la mies.<\/strong><\/h3>\n<p>La Madre Visitadora y todas las del Consejo hacen lo posible para socorrer las necesidades de todas las casas, que son 332; pero por m\u00e1s que hagan no siempre lo pueden lograr. Ruegue a Dios que env\u00ede obreras, ya que tanto aumenta la mies. Roguemos tambi\u00e9n al mismo Se\u00f1or de la mies que haga que todos los obreros evang\u00e9licos est\u00e9n llenos del evang\u00e9lico esp\u00edritu. Todo bien viene de Dios, que todo lo puede, y todo lo que le pedimos nos lo conceder\u00e1, con tal que se lo pidamos como debemos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>El sufrimiento mutuo es cosa que no se puede cortar.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>Por m\u00e1s que nos esforcemos en evitarlo siempre tendremos que sufrirnos unos a otros, queriendo o sin querer, muchas veces por no entendernos: <em>Homines fragiles sumus , lutea vasa portantes, cosa que sin duda me sucede a m\u00ed. <\/em>Si no me han enterado mal ya no se habla de esas cosas entre los estudiantes, y lo mejor es echar en olvido todo lo pasado. Me alegro de que no lean los peri\u00f3dicos, sino es usted y otro, a\u00fan eso muy poco, que bastante tenemos en que emplear el tiempo, a Dios gracias.<\/p>\n<h3>\u00a1<strong>Muera el amor propio y viva la humildad!<\/strong><\/h3>\n<p>El capell\u00e1n del colegio de las Hermanas de la Caridad de Murgu\u00eda ni trabaja no deja trabajar, y las Hermanas quisieran que los Padres del Colegio les hicieran las funciones y les confesaran a las chicas. El P. Arambarri no sabe que hacer y el P. Maller les dice que solo hagan los que D. Marcos les permita. A\u00f1ade: <em>\u00abRespecto a confesar y predicar, vayan con los pies de plomo; no se apresuren ya habr\u00e1 tiempo de ejercitarse. Lo primero y m\u00e1s importante, y hoy por hoy lo \u00fanico que nos incumbe, es el fin de la fundaci\u00f3n, que es la ense\u00f1anza primaria y secundaria de los ni\u00f1os del Valle, y as\u00ed no consienta usted nada que no pueda ser un obst\u00e1culo al perfecto desempe\u00f1o de ese cometido. Deje que las Hermanas digan lo que quieran. Ellas, como mujeres de buenos deseos, no miran, ni aunque mirasen, comprender\u00edan bien las cosas como son, sino como se las pinta su buen coraz\u00f3n. \u2022D\u00edgales que tengan paciencia, m\u00e1s paciencia y siempre paciencia,\u00a0 que con ella todo se alcanza. Que no falte nada a D. Marcos, m\u00e1s que todo se hunde, menos la conciencia, que \u00e9sta no se puede jam\u00e1s sacrificar. Lo dem\u00e1s y, sobre todo, el amor propio que mueva y que viva la humildad\u00bb<\/em>.<\/p>\n<h3><strong>La piedra de toque de las obras de Dios.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>No se admire de que el demonio quiera servirse de todas las artes y ma\u00f1as para impedirle el bien que Dios tiene dispuesto que se haga ah\u00ed con el tiempo. No ser\u00eda obra de Dios si no pasase por la prueba de la contradicci\u00f3n, que es la piedra de toque de todas las obras de Dios\u00bb. Otra vez Sor Simona acapara los pensamientos de su pluma en los siguientes p\u00e1rrafos:<\/p>\n<p><em>a) Ni podemos ni nos conviene, vivir sin cruz.\u2014<\/em> Est\u00e1 visto que no podemos vivir en este mundo sin cruz, y lo mejor es que no nos conviene vivir sin ella. Nadie podamos evitarlo, aunque lo queramos, y no debi\u00e9ramos evitarlo, aunque lo pudi\u00e9ramos. No hay cosa mejor qu\u00e9 lo que Dios dispone, y p\u00edos dispone o permite todo lo que pasa .en este mundo, y dispone y quiere y mando que. lo aceptemos todo con amor y con agradecimiento.<\/p>\n<p><em>b) Los instrumentos de Dios.\u2014<\/em> Las criaturas no\u00a0 son m\u00e1s que instrumentos suyos. Sean Buenas, sean malas, o no sean ni lo uno ni lo otro, siempre son instrumentos de Dios para procurar su mayor gloria y labrar nuestra eterna felicidad. No nos volvamos contra el instrumento, no sea que sin pensarlo nos volvamos .contra Aquel que se sirve de \u00e9l&#8230; Acord\u00e9monos de aquellas dulc\u00edsimas palabras de Jes\u00fas, nuestra v\u00eda y nuestra vida:. \u00abEl c\u00e1liz que me dio mi Padre, \u00bfno lo he de beber?\u00bb No dice. que me propinan los jud\u00edos, sino que me ha dado mi Padre. As\u00ed, as\u00ed se han de mirar las cosa \u00a1Y qu\u00e9 diferentes son miradas por este lado! \u00bfQui\u00e9n no se llenar\u00eda, por una parte, de alegr\u00eda, y, por otra, de confusi\u00f3n, as\u00ed Nuestro Se\u00f1or le favoreciese como favoreci\u00f3 a nuestro Hermano -Beato Perboyre\u2014, dej\u00e1ndonos ver y tocar aquella divina Bondad que revela la llaga de su sagrado Costado? \u00a1Ea, pues, Hermana m\u00eda! \u00a1No se desconsuele, por no hallar en las criaturas-lo que buscamos, no s\u00e9 qu\u00e9 .especio de simpat\u00eda, de. consuelo o, por lo menos, de compasi\u00f3n, ya quo Nuestro Se\u00f1or quiso carecer de todo eso por nuestro amor. Busquemos \u00fanicamente el agrado de Dios. Digamos con. el pacient\u00edsimo Job:\u00bbSea mi \u00fanico consuelo que, afligi\u00e9ndome el Se\u00f1or, no me ahorre ning\u00fan tormento\u00bb. Ese s\u00ed que amaba a Dios como Santa Teresa, como San Juan de la Cruz, que en pago de lo que hab\u00eda hecho por Dios, ped\u00eda \u00abpadecer y ser despreciado, por su amor\u00bb.<\/p>\n<p><em>c) Cuando vienen, de Dios, hasta los palos son bendiciones.-<\/em> Adoremos ante todas las cosas la mano que nos bendice, aunque sea hiri\u00e9ndonos, porque, hasta los golpes, que parecen efecto de su justicia, y de su rigor, no por eso dejan de ser bendiciones. As\u00ed regala Dios a los que ama.<\/p>\n<p>El P. Arn\u00e1iz, con su informaci\u00f3n de la casa de Sig\u00fcenza, arranca -este otro bello pensamiento al P. Maller<\/p>\n<h3><strong>Cuando Dios nos coloca, lo mismo da el rinc\u00f3n que el candelero<\/strong>.<\/h3>\n<p>\u00abA veces Dios nos env\u00eda a un rinconcito para visitar all\u00ed nuestras almas; pero eso lo hace porque quiere, no; por que no pueda bendecirnos de otro modo, pues para Dios lo mismo es el candelero que el rinc\u00f3n. No hay como estar donde Dios nos ha puesto y nos mantiene. Procuremos vivir en el socorro del Alt\u00edsimo y ganaremos la protecci\u00f3n del Dios del cielo: Qui habitat, etc\u00e9tera. Son \u00e9stas palabras del Esp\u00edritu Santo. Todo el salmo est\u00e1 lleno de estos pensamientos que nos cuadran, en estos tiempos de aflicci\u00f3n. No olvidemos que ese Alt\u00edsimo es nuestro Creador y nuestro Padre y que con su infinita sabidur\u00eda sabe lo que nos .conviene, con su infinito poder todo lo puede y con su infinita bondad- no puede querer sino lo bueno.<\/p>\n<p>En estas ocasiones es cuando hemos de manifestar, que somos sus hijos. El Beato Juan Gabriel hizo ver su constancia en los horribles tormentos. Nuestros males, comparados con los suyos son, a lo m\u00e1s, malecillos despreciables. \u00abHic ure, hic seca, hic non parces, dummodo in aeternum parcas\u00bb Rogaremos al Se\u00f1or por el difunto y por el se\u00f1or Latorre ut convalescnt, si expeditos.<\/p>\n<h3><strong>Como el P. Maller sab\u00eda aclarar las tormentas.<\/strong><\/h3>\n<p>Las Hermanas de Corella no pod\u00edan atender bien al Hospital y a las Escuelas, por estar muy separadas, y despu\u00e9s de varias gestiones la Visitadora comunica a los sacerdotes D. Liborio Meco y D. Marcelino Jim\u00e9nez, patronos de la fundaci\u00f3n, que, de no arreglarse, se iba a ver obligada a retirar de all\u00ed a las Hermanas. Los sacerdotes escriben en t\u00e9rminos tormentosos y con frases de \u00e9ste tenor:<\/p>\n<p>\u00abDolorosamente impresionados\u00bb, \u00abindignados\u00bb \u00abrigurosa, medida\u00bb, \u00abprocedimiento irregular y desatento\u00bb de suprimir ab irato, sin advertir antes con la debida anticipaci\u00f3n\u00bb etc., etc. El P. Maller, con calma y claridad, restituyen las cosas en su sitio.; \u00abLa Visitadora no ha dado la orden de cerrar la Escuela, ni la Superiora, Sor Clara, tampoco; alguno llev\u00f3 la llave y no han vuelto, a hablar de volverla a abrir. La Visitadora s\u00f3lo escribi\u00f3 que si no se remediaban los inconvenientes, a saber: la distancia de la Escuela del Hospital y algo tambi\u00e9n de las malas condiciones del edificio, nos va a obligar a desentendemos de ella, por no ser posible, continuar as\u00ed.<\/p>\n<p>Ya ven-ustedes que esto no es una orden de cerrar, sino s\u00f3lo advertirles que pudiera llegar el caso. Luego no hay nada del ab irato, nada de desprestigio, nada de no haber dado aviso con la debida anticipaci\u00f3n etc. Si la Junta se hubiese mostrado dispuesta a remediar los inconvenientes en el modo y manera que les fuere posible, ni siquiera las <em>palabras nos va a obligar<\/em>, etc., hubieran salido de la pluma de la Visitadora.<\/p>\n<p>Aun ahora, si la Junta quiere aproximar la Escuela al Hospital y supuesto que el nuevo, local tenga mejores condiciones higi\u00e9nicas, estamos dispuestos a tomar, y aun-nos alegrar\u00edamos, porque, como ustedes, deseamos favorecer a la poblaci\u00f3n. No hay, por nuestra: parte, ning\u00fan resentimiento, gracias, a Dios, y atribuimos el incidente desagradable a que no nos hemos entendido bien dadas las francas explicaciones que el caso, requiere, todo lo echaremos en olvido. Perdonen ustedes, por su parte, si sin la menor intenci\u00f3n les hemos molestado, y volvamos a trabajar por el bien espiritual y temporal de esa ciudad\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Camino Real.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>Ser\u00e9nese usted un poco, y acuda a Jes\u00fas y entre en su Coraz\u00f3n Sagrado.\u00a1Qu\u00e9 bien se esta all\u00ed. Bonum est Nos hic esse. Acu\u00e9rdese, de que la tribulaci\u00f3n obra la paciencia y la paciencia tiene por resultado la perfecci\u00f3n: Per multas, tribulaciones opportet nos introite in regnum Dei. V\u00eda V\u00eda, quae, recto tramitte, ducit in coelum\u00bb (al P. Arn\u00e1iz 19.xi.90)<\/p>\n<h3><strong>Cuando hablen mal de ti.<\/strong><\/h3>\n<p>A o\u00eddos del P. Arn\u00e1iz llegan unas palabras que de \u00e9l dijera el P. Valdivielso un tanto desfavorables. E1 Superior de Sig\u00fcenza, que tiene un temperamento ardiente y batallador, le escribe una misiva que ard\u00eda en un candil. El P. Maller la lee, no la da curso, se la devuelve al autor para que medite lo que ha escrito y le aconseja que la destruya, para que de ella ni rastro quede. Luego se pone a rebajar la temperatura del ardiente polemista que hab\u00eda en el P. Arn\u00e1iz y le traza el camino que ha de seguir: \u00abNo tengo tiempo de entrar en un an\u00e1lisis minucioso; s\u00f3lo se me ofrece ahora decir:<\/p>\n<ol>\n<li>Que la Regla proh\u00edbe reprender uno a otro, a no ser que sea incumbencia de su oficio o que para ello estuviere autorizado.<\/li>\n<li>Que las palabras que m\u00e1s lastimaron a usted puede ser que no las dijera del modo que a usted se las habr\u00e1n repetido.<\/li>\n<li>Que aun supuesta la exactitud material o verbal puede tener muchos sentidos o muchos diferentes grados de importancia.<\/li>\n<li>Que .en casos semejantes es peligroso y tal vez injusto darles m\u00e1s importancia, interpretando intenciones, que quiz\u00e1 no existieron.<\/li>\n<li>Que es mejor no admitir tales denuncias o comunicaciones, seg\u00fan aquello de audistis verbum&#8230;, conmoriatur in te.<\/li>\n<li>Que el primer acto de humildad es creernos muy de coraz\u00f3n dignos de que los dem\u00e1s vean nuestros defectos, y el segundo, alegrarnos de que por .ellos nos desprecien.<\/li>\n<li>Que cuanto m\u00e1s infundado es lo que contra nosotros se dice, tanto m\u00e1s nos debemos alegrar, etc. Le suplico a usted no escriba jam\u00e1s a ning\u00fan misionero, y a\u00fan iba a decir, a ninguna persona, semejante carta&#8230; A m\u00ed escr\u00edbame lo que le parezca conveniente, sin temor de ofenderme, ya sea con respecto a mi persona, ya con respecto a la de los que me rodean y tanto me ayudan a llevar la carga; pero que sea siempre con caridad y en esp\u00edritu de humildad, de la verdadera humildad y no de la humildad de palabras. No sea, usted f\u00e1cil en o\u00edr y me nos en creer lo que le digan de esta. casa, ni d\u00e9 alas para que propaguen la .maldita murmuraci\u00f3n ni aqu\u00ed, ni ah\u00ed, ni en ninguna par te. conviene avisar a los Superiores sin apoyar a los\u00a0 murmuradores\u00bb .<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>Medios para lograr y mantener la posesi\u00f3n de Cristo por parte del alma.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong><em>El recogimiento interior es el gran medio para poseer a Jes\u00fas, y al que posee a Jes\u00fas en su coraz\u00f3n tiene todo lo que pueda desear. Para lograrlo es menester, supuesta la gracia de Dios, tratar de familiarizarse con el pensamiento de la Vida, de la Pasi\u00f3n y de las palabras, de Nuestro Se\u00f1or, no con encarnizamiento y como por fuerza, sino con suavidad, y como anim\u00e1ndonos a ello. Es menester, adem\u00e1s, ser fieles a sus santas inspiraciones y no negarle nada de cuanto nos pida; Si as\u00ed lo hacemos, Nuestro Se\u00f1or no tardar\u00e1 en hacernos sentir un dulce atractivo, y entonces desaparecer\u00e1 toda dificultad. <\/em><\/p>\n<p><em>Consideremos que todo lo que no nos sirve para el cielo de ning\u00fan valor; no nos dejemos aprisionar de las apariencias, despreciemos todo lo dem\u00e1s, no permitamos que nuestro coraz\u00f3n se aficione a otra cosa que a Dios y a lo que pudiese serle agradable. Dej\u00e9moslo todo y lo tendremos todo. Ah\u00ed tiene usted una m\u00e1xima hermosa que lleva a la perfecci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Muy consolado he .quedado en saber que Dios se complace en <\/em>bendecir vuestras obras, y es que son tambi\u00e9n suyas. No hay m\u00e1s que dejar obrar a Dios y El har\u00e1 lo que fuere menester. Sea usted su instrumento y nada m\u00e1s que su instrumento, pero instrumento fiel de sus misericordias\u00bb.<\/p>\n<p>A Sig\u00fcenza llegaban rumores de ciertas deficiencias de la Casa Central y el P. Arnaiz se hac\u00eda eco de ellos en algunas de sus cartas al P. Maller,. pidi\u00e9ndole al mismo tiempo que le descargara de la Superioridad. Como de costumbre, las respuestas del P. Maller son aleccionadoras.<\/p>\n<h3><strong>Dios no da m\u00e1s carga de la que podemos soportar.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00abN<\/strong>ada absolutamente me extra\u00f1a al deseo de verse aliviado de la pesada carga que sobre usted gravita desde hace ya a\u00f1os. Hay momentos en que parece que uno ha llegado al extremo y que no puede seguir adelante; pero luego se rehace uno un poco y ya parece menos intolerable. Esto viene ya del temple en que uno se halla,\u00a0 ya tambi\u00e9n de la gracia de .Dios, porque escrito est\u00e1: Deus non patietur vos tentari supra id quod potestis\u00bb.<\/p>\n<p>COMO EL P. MALLER RECIB\u00cdA LOS AVISOS QUE LE DABAN SUS INFERIORES<em>.- \u00abEn su atenta carta me hace usted una triste pintura de esta casa. Por desgracia hay motivos para sentir y temer que Dios est\u00e9 irritado contra mi, aunque yo pienso que hay mucho de exagerado, y tambi\u00e9n que la principal causa del malestar no es lo que usted indica. Sin embargo, procurar\u00e9 remediarlo lo mejor que pueda. \u00bfQuiere usted ayudarme a reformar esta casa? \u00bfEst\u00e1 usted dispuesto a sacrificarse? En este caso, \u00bfa qui\u00e9n piensa usted que podr\u00e9 poner en el lugar de usted ah\u00ed en Sig\u00fcenza?\u00bb. <\/em><\/p>\n<p>El P. Arn\u00e1iz, en efecto, estaba deseando, y ya hac\u00eda tiempo ven\u00eda importunando al P. Maller para que le exonerara del cargo de Superior; mas el Visitador le contesta que no accede a sus deseos <em>\u00abprecisamente porque ha dado satisfacci\u00f3n en el puesto que ocupa, por lo que no se le debe o\u00edr cuando pide ser relevado, a no ser para imponerle una carga m\u00e1s pesada. Lejos, pues, de convencer en su sentido, sus razones s\u00f3lo probar\u00edan que en eso obro seg\u00fan las reglas de la prudencia. No va, pues, en contra de usted, sino en su favor, lo que me impide darle el gusto que usted desea\u00bb. <\/em><\/p>\n<p><em>Y en vez de descargar al Superior de Sig\u00fcenza, empez\u00f3 a madurar el plan de descargar en \u00e9l su doble paso de Visitador de Espa\u00f1a y Superior de la Casa Central, cargas que le resultaban extraordinariamente pesadas. \u00danicamente aspiraba a gozar del privilegio de obedecer ciegamente al Superior, sin otro m\u00e1s privilegio y pretensi\u00f3n que ser el \u00faltimo en la casa de Dios\u00bb.<\/em> Al Padre. Arn\u00e1iz (23-IX-1880).<\/p>\n<p>Los espl\u00e9ndidos p\u00e1rrafos que siguen tratan de levantar el \u00e1nimo oprimido del P. Arambarri.<\/p>\n<h3><strong>Militia est vita hominis<\/strong>.<\/h3>\n<p>En esta vida de lucha no podemos estar sin contradicciones, pues ya no ser\u00eda vida de lucha sino de descanso, y esto no ser\u00e1 hasta el cielo. Luchemos, pues, sicut boni milites Christi, y esto hasta la muerte, que es la condici\u00f3n con la que mereceremos la corona, como se ha dicho en la conferencia de hoy sobre la perseverancia.<\/p>\n<h3><strong>La corona y el c\u00e1liz<\/strong>.<\/h3>\n<p>o conviene atormentar a don Domingo sobre la casa de enfrente de las Hermanas. A Sor Juana le voy a escribir lo mismo. No. hay m\u00e1s que resignarse a lo que Dios quiera. A lo m\u00e1s se le puede escribir a Sor Francisca, su hermana, o a don Galo, de lo cual tampoco espero gran resultado&#8230; Lo dicho: paciencia, paciencia y m\u00e1s paciencia. En toda la vida de Cristo no hubo una hora en que no padeciese, y \u00a1qu\u00e9 padecimientos! \u00bfQu\u00e9 son los nuestros en su comparaci\u00f3n? Et nos quidem\u00a0 digna faecit recipimus: hic autem \u00bfquid mali fecit? Bebamos el c\u00e1liz hasta las heces: \u00abSi compatimur et\u00a0 conglorificabimur\u00bb. Entonces todo ser\u00e1 gozar; ahora hay que mezclar gaudia fletibus. An\u00edmese, pues, usted y anime a los otros y a las otras. No haya cuidado. Si Deus pro nobis, \u00bfquis contra nos?. Al P. Arambarri (1.X.1890)<\/p>\n<h3><strong>El oficio de superior visto desde el \u00e1ngulo de la penitencia.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>E<\/strong>l padre Arn\u00e1iz segu\u00eda empe\u00f1ado en dejar la carga de superior y trocarla por la carga de las misiones; por otro lado al Padre Maller, no le parec\u00eda bien separar los cargos de Visitador y de Superior de la Casa de Madrid, mas al no poder descargar los dedos sobre los fuertes hombros del Superior de Sig\u00fcenza, pretend\u00eda al menos, que\u00a0 el Padre Arn\u00e1iz\u00a0 aceptara el\u00a0 superiorato central. Con miras a esto le permiti\u00f3 que preguntara al Obispo de Sig\u00fcenza, si estaba dispuesto a aceptar de Superior al Padre Marroqu\u00edn, caso de que la Congregaci\u00f3n le necesitara para otro puesto. Al enterarse el Padre Maller que el Obispo consent\u00eda, supuesta tal necesidad, aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para poner al Superior d\u00e9 Sig\u00fcenza un par de banderillas, para disponerle a la estocada final del superiorato de Chamber\u00ed, al que el castellano se resist\u00eda como un toro bravo, deseoso de consagrarse a las misiones. Y as\u00ed le escribe: \u00abAhora habr\u00eda que ver c\u00f3mo se puede decir con toda verdad que la Congregaci\u00f3n\u00a0 necesita \u00abde veras de usted, para otro punto, si de ah\u00ed pasa usted a las misiones. Porque el sentido de esas palabras, al menos el sentido obvio es que es imposible, o por lo menos, muy dif\u00edcil hallar otro y que catamos comprometidos de tal modo: que no sabemos de que otro modo cumplir pon ese compromiso; mientras que destinando a usted para otra cosa, de suyo m\u00e1s importante que las misiones y a\u00fan m\u00e1s importante que la superioridad de esa Casa\u00bb, justificar\u00edamos el cambio, pues de otro modo \u00bfC\u00f3mo quedar\u00edamos con el se\u00f1or Obispo?<\/p>\n<h3><strong> Ni est\u00e1 bien buscar la superioridad ni rechazarla.<\/strong><\/h3>\n<p>Por otra parte recuerdo haber o\u00eddo hace ya much\u00edsimos a\u00f1os, tal vez treinta o cuarenta en el admirable libro de San Gregorio Magno <em>\u00abDe cura pastorali\u00bb,<\/em> un\u00a0 bell\u00edsimo cap\u00edtulo en donde reprende casi con igual tes\u00f3n, por no decir dureza, a los que, debiendo aceptar la superioridad, se niegan a ello, como a los que temerariamente la. buscan,\u00a0 diciendo, si mal no recuerdo, que eso tambi\u00e9n es soberbia.<\/p>\n<p>Los santos hu\u00edan, t\u00eda verdad, de la superioridad mientras no ve\u00edan claramente que Dios era quien se la impon\u00eda, pero, una \u00abvez averiguado que s\u00ed, que Dios era quien les impon\u00eda la carga, humildemente la recib\u00edan, y cerrando los ojos y confiando en Dios, la llevaron hasta el mismo d\u00eda que se la quit\u00f3.<\/p>\n<h3><strong>Una de las m\u00e1s duras penitencias.<\/strong><\/h3>\n<p>\u00abSin duda que esa carga es bastante molesta y a veces molest\u00edsima, pero \u00bfpero que es eso comparado con lo que hemos recibido, lo que hemos pecado, lo que merecemos, lo que nos amenaza y lo que esperamos? \u00a1Qu\u00e9 mejor modo de hacer penitencia y ganar el cielo! Un superior puede muy bien disimular el esp\u00edritu de penitencia, pues, pareciendo estar a gusto, gozar de independencia y mandar a todos, es a veces el que est\u00e1 mas a disgusto, goza de menos libertad y quisiera mil veces obedecer a todo el mundo antes de mandar a uno solo. Esto lo comprenden ustedes muy bien, como lo comprendo yo. (Me anuncian al se\u00f1or Arzobispo de Santiago y as\u00ed tengo que dejar a ustedes un momento). (Ya se ha ido el se\u00f1or Arzobispo, pero tambi\u00e9n se ha ido la hora \u00fatil para el correo de hoy, y as\u00ed esta no saldr\u00e1 hasta ma\u00f1ana).<\/p>\n<h3><strong> No es un plato de gusto<\/strong>.<\/h3>\n<p>No, la superioridad no es un plato de gusto, a lo menos para m\u00ed y veo que\u00a0 tampoco para usted, mas no debemos; buscar lo que nos gusta, aunque sea .cosa muy buena y santa en s\u00ed misma, sino lo que a grada a Dios, .aunque, sea en s\u00ed misma un bien menor. Hemos de lo manda el \u00abHermano\u00bb, como dec\u00eda la otra. El ejemplo de Cristo. nos persuade lo mismo, pues de \u00c9l dice San Pablo: Christus non sibi placuit. No nos dejemos enga\u00f1ar de las apariencias. Lo mejor, absolutamente lo mejor, es lo que-Dios quiera\u00bb(Al Padre Arnaiz (24.X.1890).<\/p>\n<h3><strong> Todo o nada <\/strong>.<\/h3>\n<p>Un par de. d\u00edas se tom\u00f3 el Padre Arnaiz para meditar estos pensamientos y el resultado fue la capitulaci\u00f3n, que comunic\u00f3 al Visitador el 27 de octubre. La carta del 6 de noviembre del Padre Maller es un himno de j\u00fabilo: \u00abAunque todas las cartas me son gratas, su \u00faltima del 27 pasado me fue especialmente grata por todo su contenido. No esperaba menos de usted. Nuestro propio conocimiento debe quitarnos toda presunci\u00f3n y envanecimiento, pero no nos ha de amilanar. Nada puedo de m\u00ed solo, todo lo puedo en Dios. Sino fuera, por eso, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00eda a prometerse-nada si no un loco? y \u00bfQui\u00e9n; se negar\u00eda a cualquier cosa si no fuera un cobarde? \u00a1Oh, qu\u00e9 bien lo dispone todo la divina sabidur\u00eda! Todo, nada; enlace sublime! Est\u00e9, pues, tranquilo y espere en Dios\u00bb. (Al P. Arnaiz (6-XI-1890).<\/p>\n<h3><strong> Cuando nos pone en alg\u00fan aprieto, \u00c9l se encarga de sacarnos<\/strong>.<\/h3>\n<p>Aunque siempre le he amado a usted en <em>Christo<\/em>, de hoy en adelante quiero amarle a\u00fan m\u00e1s, se entiende, tambi\u00e9n ira <em>Christo,<\/em> porque le veo a usted caminar en el camino de la negaci\u00f3n, pues \u00abcomprendo que no hay cosa que m\u00e1s cueste, que ser siervo de los, siervos de Dios. El que conozcamos que no somos, para eso, no obsta; antes bien es buena disposici\u00f3n para confiar en Dios, porque siendo \u00c9l el que nos pone en aprieto, El se encarga de .sacamos de \u00e9l\u00bb. Al Padre Arn\u00e1iz (22.XI. 1980).<\/p>\n<h3><strong> Noticias<\/strong>.<\/h3>\n<p>Tenemos en casa al se\u00f1or Obispo que era de Canarias y ahora Obispo preconizado de Segovia. Este se\u00f1or estuvo en nuestra casa de Leganitos con el se\u00f1or Rosales, Obispo entonces de Almer\u00eda, y nos ha conservado mucho cari\u00f1o y benevolencia. Como todos los Obispos, citra y ultramarinos, conserva vivos deseos de morir en la Madre Patria, alias Pen\u00ednsula.<\/p>\n<p>Mucho me admiro que los peri\u00f3dicos religiosos, o que dicen que lo son no hayan dicho nada de la magn\u00edfica procesi\u00f3n del domingo pasado, siendo as\u00ed que suelen gastar tanto papel siendo as\u00ed que suelen gastar tanto papel en escribir ri\u00f1as, robos juegos e incendios, etc&#8230; Por eso he rogado a uno de los que han asistido a la funci\u00f3n de la tarde y a la segunda procesi\u00f3n, que me de una relaci\u00f3n para envi\u00e1rsela a usted que estoy seguro le ha de gustar y digo por la tarde, porque por la ma\u00f1ana tambi\u00e9n hab\u00eda habido primero procesi\u00f3n y despu\u00e9s funci\u00f3n, pero por la tarde primero fue la funci\u00f3n y \u00faltimamente la procesi\u00f3n. Los Sagrados Corazones se apiaden de nosotros\u00bb. Al P. Arn\u00e1iz (.X.1890)<\/p>\n<p>Podr\u00edamos ir amontonando textos que nos fueran demostrando la espiritualidad que hab\u00eda en el alma del P. Maller.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XIII: Interioridad y magisterio Si la voluntad de Dios era el eje diamantino y orientador de las acciones del Padre Maller; tambi\u00e9n cre\u00eda que pod\u00eda y deb\u00eda serlo de las acciones de todos los &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-13\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[19],"tags":[196,280],"class_list":["post-17239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-perboyre","tag-san-juan-de-la-cruz"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Padre Mariano Maller. 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