{"id":17232,"date":"2018-06-20T07:42:05","date_gmt":"2018-06-20T05:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/04\/19\/el-padre-mariano-maller-capitulo-10\/"},"modified":"2018-06-05T09:05:12","modified_gmt":"2018-06-05T07:05:12","slug":"el-padre-mariano-maller-capitulo-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-10\/","title":{"rendered":"El Padre Mariano Maller. Cap\u00edtulo 10"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo X<\/strong>: <strong><em>Segunda vez en Estados Unidos <\/em><\/strong><\/h2>\n<p>En 1874, muerto el P. Etienne, le sucedi\u00f3 en el generalato el gran orientalista que fue el P. Eugenio Bor\u00e9. A principio, de 1876 le vemos visitando las Casas de Argel, Oran y Constantina, desde donde llam\u00f3 al P. Maller para que le ayudara en. aquella visita e investirle con los poderes de <strong><em>Comisario extraordinario<\/em><\/strong> para girar en su nombre las visitas a las Provincias de habla de inglesa: Irlanda y Estados Unidos. Y all\u00e1 fue, embarc\u00e1ndose en Cartagena. Con el P. General fue a Par\u00eds, v\u00eda Marsella y Ly\u00f3n en donde le vemos desde el 9 de marzo hasta primeros de mayo. En Dubl\u00edn le vemos, desde el d\u00eda 10 hasta el 29, abriendo y cerrando el ciclo de su visita a las dem\u00e1s Casas de la Provincia, sin excluir a las de Inglaterra. \u00danicamente da la visita que, hizo a la de Sheffield, en Inglaterra, conservamos unas notas, redactadas en Lanark, de Escocia acerca de las obras fomentadas por los mineros, que no son para dejar en el tintero porque nos parecen de un inter\u00e9s no peque\u00f1o y aleccionador. Despu\u00e9s de hablar el P. Maller de las Conferencias de San Vicente y de la Cofrad\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento, a\u00f1ade:<\/p>\n<p><strong>\u00ab3. La young men Society, Asociaci\u00f3n de los J\u00f3venes:<\/strong>.-Compuesta exclusivamente de j\u00f3venes, tiene por fin propagar y defender los intereses de la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Varios de sus miembros, inteligentes y abnegados, van al frente de todas las manifestaciones religiosas. Estos mismos d\u00edas est\u00e1n preparando una manifestaci\u00f3n con motivo de las bodas de oro de nuestro Sant\u00edsimo Padre P\u00edo IX. La organizaci\u00f3n imprime una fuerza singular a todas las obras de la parroquia. Para ser recibidos en ella se exige a los candidatos una conducta virtuosa, religiosa y ejemplar. Tambien trabaja la Asociaci\u00f3n en conservar a los buenos en el bien y atraer al buen camino a los extraviados, se esfuerza por influenciar y dirigir la opini\u00f3n p\u00fablica de los cat\u00f3licos y trata de presentarse, aun entre los protestantes, como modelos de probidad. Los socios ascienden actualmente a 150, que tienen sus reuniones todos los domingos a las ocho de la tarde. A una de estas reuniones fui atentamente invitado y qued\u00e9 sorprendido ante el entusiasmo que reina en todos los j\u00f3venes durante, la sesi\u00f3n, por defender los intereses cat\u00f3licos. Tuve el honor de dirigirles algunas palabras.<\/p>\n<p><strong>4 y 5. La Asociaci\u00f3n de J\u00f3venes Cat\u00f3licos Obreros.- <\/strong>Recoge a todos los muchachos que en Sheffield desde los doce o trece a\u00f1os se emplean en las f\u00e1bricas con sueldos muy elevados. Me han asegurado que por t\u00e9rmino medio ganan tantos chelines como a\u00f1os tiene. Es f\u00e1cil darse cuenta de los numerosos peligros en que se encuentran estos muchachos emancipados del hogar, rodeados de camaradas de trabajo sin fe y sin pudor y con los bolsillos llenos. De aqu\u00ed la importancia y la necesidad de esta Asociaci\u00f3n. Se les re\u00fane lo m\u00e1s frecuentemente posible y se emplean mil piadosas industrias para atraerlos y hacerles las reuniones tan \u00fatiles como agradables. Con excursiones, \u00abt\u00e9s\u00bb, banda militar y otros medios que paso por alto; los misioneros logran reunir todos los domingo de 200 a 300 muchachos. Tambi\u00e9n procuran que se re\u00fanan durante la semana. En estas reuniones los 38 miembros de la Cofrad\u00eda del Catecismo les explica la doctrina cristiana y les dan conferencias sobre asuntos \u00fatiles y edificantes.<\/p>\n<p><strong>6<\/strong>. <strong>La Cofrad\u00eda de San Jos\u00e9.<\/strong>&#8211; Prepara a los ni\u00f1os que van a ingresar en las f\u00e1bricas o talleres para fortificarles contra los peligros que les aguardan.<\/p>\n<p><strong>7. La comisi\u00f3n de pol\u00edtica.- C<\/strong>ompuesta de 24 miembros, la cual, sin imponer ninguna opini\u00f3n pol\u00edtica determinada, encauza las actividades pol\u00edticas de los cristianos, indic\u00e1ndoles qui\u00e9nes tienen derecho al voto, les advierten cu\u00e1ndo han de votar y, si es preciso se lo proh\u00edben.<\/p>\n<p><strong>8.- En el bando del penique.- <\/strong>Los pobres depositan sus peque\u00f1os ahorros; los cuales, cuando ascienden a cierta cantidad respetable, son devueltos al propietario para que los coloque en los Bancos p\u00fablicos.<\/p>\n<p><strong>9. La liga del s\u00e1bado.- <\/strong>Es una modificaci\u00f3n de la Sociedad de la Templanza. Sus miembros se obligan a no beber ning\u00fan licor embriagador los s\u00e1bados en honor de la Virgen Mar\u00eda y para conseguir la libertad de nuestro Santo Padre el Papa y la de la Iglesia, una abstinencia total asustar\u00eda a muchos; la del s\u00e1bado no tiene este inconveniente. En cambio, si esta obligaci\u00f3n no se .extiende m\u00e1s que a un d\u00eda, este d\u00eda es el m\u00e1s importante, ya que el s\u00e1bado los obreros reciben la paga de la semana, el trabajo cesa al mediod\u00eda y, con frecuencia, se distribuye el salario en la pr\u00f3xima taberna, circunstancias todas que constituyen para ellos una grand\u00edsima tentaci\u00f3n. Para salir al paso de la embriaguez que aqu\u00ed arruina a gran n\u00famero de familias, nuestros Hermanos han establecido ya, hace dos a\u00f1os, la \u00abSaturday Ligue\u00bb. La \u00abLiga del S\u00e1bado\u00bb cuenta ya con 500 socios, los cuales asisten tambi\u00e9n a las reuniones de los \u00abj\u00f3venes\u00bb. En la que yo asist\u00ed fueron recibidos siete nuevos reclutas, los cuales hicieron la promesa constitucional de la \u00abLiga Sabatina\u00bb. Todas estas Asociaciones conservan, reavivan y propagan la fe entre la clase obrera en la Parroquia de la Misi\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal. A obras tan pr\u00f3speras e interesante hay que. a\u00f1adir dos Escuelas para muchachos; una de d\u00eda, a la que asisten de 300 a 400 alumnos, y otra nocturna, con un promedio de 80 j\u00f3venes obreros. \u00abTen\u00edan adem\u00e1s la direcci\u00f3n espiritual de todas las escuelas y Asociaciones de la Parroquia. Las Hijas de la Caridad, por su parte, manten\u00edan las Asociaciones de las Hijas de Mar\u00eda y de los Santos \u00c1ngeles, las Cofrad\u00edas de Santa Br\u00edgida, la del Sant\u00edsimo Sacramento, de la Doctrina Cristiana y de la Sagrada Familia, sin contar las escuelas diurna y nocturna, con. 650 alumnos, el Asilo, <em>el Reformatory School<\/em> y la Escuela industrial de Kirdeg para j\u00f3venes abandonadas procedentes, como las del Reformatorio, de toda Inglaterra\u00bb.<\/p>\n<p>Como se ve, una parroquia modelo, puesta en orden de batalla, viva y operante, tan distinta de las de hoy, a pesar de tanto gritar y presumir de Asambleas y reuniones.<\/p>\n<p><strong>Desde Nueva York a la Habana y desde La Habana a Nueva York. <\/strong>Desde Irlanda salt\u00f3 a Nueva York, donde le vemos el 24 de junio. En julio visita Filadelfia, Germantown y Emmitsburgo, en donde adem\u00e1s visita la Casa Central de las Hermanas, de las que en otro tiempo, desde el 49 al 53, fue Director; por lo que hubo de emplear en ambas visitas, desde el 27 de julio hasta el 5 de septiembre. En Baltimore le encontramos el 23, y est\u00e1 hasta el 15 de octubre. En Nactchez le encontramos el 8 de diciembre en Nueva Orle\u00e1ns, el 2 de enero del a\u00f1o siguiente, 1878; en La Habana desde el 10 del mismo mes hasta el 12 de marzo; en Mobile, el 29; en S. Luis, el 31 en Ni\u00e1gara, el 13 de abril; en Emmitsburgo, por secunda vez, el 2 de mayo. En septiembre de este mismo a\u00f1o ya estaba en Madrid, despu\u00e9s de haber dado cuenta de su visita al Padre General.<\/p>\n<p>Sus notas son interesant\u00edsimas, tanto por lo que dice de las Casas como por lo que dice de los individuos y de los problemas que ten\u00eda planteada la Provincia norteamericana y por las soluciones que el da. Transcribiremos algunas de las m\u00e1s interesantes en que brillan su fino an\u00e1lisis psicol\u00f3gico, su profundidad en captar los problemas y la claridad en plantearlos, la caridad con que matiza los defectos\u00bb Y sobre todo, el esp\u00edritu sobrenatural y el amor a la Iglesia y a la Compa\u00f1\u00eda, que flotan en todas sus p\u00e1ginas. Empezamos por sus problemas.<\/p>\n<p><strong><em>I. Los partidos <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Transcribimos de su libreta de notas, escritas en franc\u00e9s, para preparar su informe al Rvmo. P. General.<\/p>\n<p>\u00abLo que actualmente es la Provincia de Estados Unidos no fue m\u00e1s que unas Casas dependientes de Roma, y ello hasta 1835 \u00f3 36, en que fueron erigidas en Provincia, al frente de la cual el P. General Juan Bautista Nozo coloc\u00f3 como primer Visitador al reverendo se\u00f1or don Juan Tim\u00f3n, m\u00e1s tarde Obispo de B\u00fafalo. Hasta 1884 no hubo m\u00e1s Casa de importancia que la de loa Barrens, en donde hab\u00eda grupos de misioneros de varias naciones; a saber, italianos, franceses, alemanes, americanos e irlandeses.<\/p>\n<p>Esta .mezcolanza y la imposibilidad de darles ocupaci\u00f3n a todos dio origen a peque\u00f1os des\u00f3rdenes. La cr\u00edtica, las murmuraciones, la divisi\u00f3n y los partidos no tardaron en. hacer de ellos una comunidad poco edificante. En 1841 la Providencia abri\u00f3 la puerta al remedio.<\/p>\n<p>Primero el Obispo de Filadelfia y luego los de Nueva York, Cincinati y Bardstown ofrecieron sus respectivos Seminarios, y el se\u00f1or Tim\u00f3n se apresur\u00f3 a aceptar ofertas tan ben\u00e9volas. Los Seminarios fueron, pues, colocados bajo la direcci\u00f3n de los misioneros; mas por unas u otras razones la empresa no tuvo \u00e9xito, ya que los tres \u00faltimos, a saber, Nueva York, Bardstown y Cincinati fueron abandonados al cabo de dos a\u00f1os. El de Filadelfia permaneci\u00f3 por m\u00e1s tiempo bajo nuestra direcci\u00f3n, a saber, desde 1841 a 1853, que no fue abandonado ni por no entenderse con el Obispo ni por falta de \u00e9xito, sino \u00fanicamente porque, habiendo sido nombrado Obispo de Monterrey en California el se\u00f1or Amat, C. M., en aqu\u00e9l entonces su rector, el Visitador, se\u00f1or Penco, declar\u00f3 que no ten\u00eda otro sucesor que darle en la Rector\u00eda, y los misioneros fueron retirados.<\/p>\n<p>De paso dir\u00e9 que, a mi parecer, el se\u00f1or Penco no anduvo bien inspirado en esta ocasi\u00f3n y que la Provincia al perder el dicho Seminario, por .aquel entonces uno de los m\u00e1s importantes de los Estados Unidos, experiment\u00f3 una gran p\u00e9rdida. Desde entonces su importancia ha ido creciendo y se me afirma que su actual Obispo no est\u00e1 muy lejos de ofrec\u00e9rnoslo de nuevo.<\/p>\n<p>Al dispersar a los misioneros aglomerados en gran n\u00famero en los Barrens en 1841-1842, no se logr\u00f3 restablecer la paz en aquella Casa, y los cohermanos llevaron por otra direcci\u00f3n el esp\u00edritu de divisi\u00f3n, deslind\u00e1ndose con claridad dos partidos importantes, a saber, el partido italiano y el irland\u00e9s.<\/p>\n<p>Hubo tambi\u00e9n una especie d\u00e9 partido alem\u00e1n, pero nunca o\u00ed hablar de un partido franc\u00e9s, espa\u00f1ol o americano. Los misioneros de esta nacionalidad generalmente se aliaban con los irlandeses, mientras que los de las otras nacionalidades se aliaban con los italianos.<\/p>\n<p>Estos dos partidos se han conservado hasta nuestros d\u00edas. Veamos ahora cu\u00e1les son, al parecer, sus respectivas tendencias. Puede decirse que representan, en general, la doble .tendencia, \u00abprogresista conservadora\u00bb, sin que esto quiera decir que no haya excepciones individuales; aqu\u00ed me. refiero a la generalidad de cada grupo.<\/p>\n<p>Se comprende que por ambas partes haya cosas buenas y cosas malas; que el esp\u00edritu de partido sea siempre ciego hasta el punto de apreciar las cosas de muy distinta manera y, frecuentemente, poco justa, y que al celo por la observancia y por la prosperidad se mezclen preferencias rivales, personales y de partido. Parece que este esp\u00edritu de partido se manifest\u00f3 de una manera alarmante en la Asamblea Provincial de 1874, llegando la cosa hasta el extremo de nombrar de una manera inconstitucional a un diputado irland\u00e9s.<\/p>\n<p>Actualmente los partidos est\u00e1n m\u00e1s vivos y candentes que nunca. El nombramiento del P. Rolando para el cargo de Visitador, como era de esperar ha desagradado a los irlandeses, y la visita ha .despertado sus esperanzas. De una y .otra parte .me traen quejas, y no ciertamente contra el esp\u00edritu o conducta personal del se\u00f1or Rolando. Todos est\u00e1n de acuerdo en decir que es .un hombre, .excelente; mas le suponen poca capacidad, esp\u00edritu corto y limitado, t\u00edmido, tornadizo y cediendo al \u00faltimo que le habla, y del todo incapaz en lo que mira a los, asuntos temporales. Tales son las tendencias y pensamientos de este partido que, m\u00e1s ,o menos abiertamente, declara que no se dar\u00e1 por satisfecho hasta que tenga la administraci\u00f3n entre sus manos. Pretenden que s\u00f3lo un americano o un irland\u00e9s puede captar bien su esp\u00edritu y llevar a la Provincia por los caminos de la prosperidad. Los m\u00e1s listos lo piensan y los m\u00e1s tontos lo confiesan.<\/p>\n<p>Los otros, en cambio, dicen: \u00abEl esp\u00edritu de. regularidad y de sencillez se va perdiendo de d\u00eda en d\u00eda y cada vez m\u00e1s, y la disipaci\u00f3n, la independencia y un esp\u00edritu mundano vienen a ocupar su Tugar. Se tienen demasiados contactos y relaciones con los seglares, se tienen demasiadas visitas, se fuma y se bebe demasiado, y de ah\u00ed los esc\u00e1ndalos que muy \u00faltimamente han causado la p\u00e9rdida de vocaciones y el deshonor de la Congregaci\u00f3n en algunos casos. Ahora bien, todo esto es imputable a este esp\u00edritu moderno, que estos se\u00f1ores quieren introducir, ya que a medida, dicen, que ellos triunfan perdemos algo de ese buen esp\u00edritu de otro tiempo y nos hundimos en el esp\u00edritu moderno. Es pues menester oponerse a eso.<\/p>\n<p><strong>Y ante el hecho \u00bfqu\u00e9 decir?, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer? <\/strong><\/p>\n<p>Hay quien dice que es menester hacerles frente y no ceder; estos se\u00f1ores no son tan valientes como parecen. Si. se cede, se subir\u00e1n a mayores y se atrever\u00e1n a m\u00e1s; pero si se les resiste, ceden. En efecto, un buen Superior, que no es de los suyos, al menos, los tiene sujetos, si mira sus conveniencias; mas esta especie de sumisi\u00f3n no es m\u00e1s que tolerado y no me parece suficiente ni puede durar siempre. Por otro lado los misioneros extranjeros disminuyen de d\u00eda en d\u00eda, y tarde o temprano ser\u00e1 menester que llegue un d\u00eda en que, de bueno o mal grado, toda la autoridad ir\u00e1 a parar a manos de irlandeses y americanos.<\/p>\n<p>Otros sugieren, y al parecer con raz\u00f3n, que el mejor remedio y, acaso el \u00fanico, ser\u00eda reforzar el partido conservador, enviando misioneros franceses, italianos y espa\u00f1oles, y al parecer, las dem\u00e1s Religiones y Congregaciones lo comprenden as\u00ed, pues tienen buen cuidado de enviar ac\u00e1 sujetos en proporci\u00f3n dominante. Mas \u00bfpodemos nosotros contar con este recurso? A los Visitadores, con el consentimiento del superior General, toca proveer. Por lo que a m\u00ed hace, veo la cosa harto dif\u00edcil.<\/p>\n<p><strong><em>II. Deudas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Como se ver\u00e1 al hablar de las Casas en particular, hay motivo para alarmarse a la vista de las enormes deudas de algunas Casas. Hay tres, por lo menos, que corren riesgo de sufrir la quiebra m\u00e1s catastr\u00f3fica, pues sus deudas sobrepasan, en mucho, el valor de lo; que poseen o, al menos, de lo que poseer\u00edan, si llegara el caso de tenerlos que vender. Esto ocurrir\u00eda con toda seguridad a las Casas de Ni\u00e1gara, de Brooklyn y de Chicago. Si las dem\u00e1s Casas estuvieran en situaci\u00f3n desahogada, podr\u00edan venir en su ayuda, mas no es as\u00ed por lo menos las m\u00e1s importantes est\u00e1n tambi\u00e9n endeudadas. As\u00ed, las Casas de Germantown, de S. Luis de los Barrens y de Cap-Girardeau y las dos de Nueva Orle\u00e1ns est\u00e1n en deuda, sino inquietante, s\u00ed harto considerable, para que puedan venir en ayuda de las otras. Si, pues, ocurriera la desgracia de que sus acreedores cayeran sobre ellas, sea por necesidad, porque sus propios acreedores les apretaran, sea por desconfianza o por otra causa, la catastrote ser\u00eda inevitable. Pues bien, esto podr\u00eda ocurrir de un momento a otro. En noviembre \u00faltimo pasado hemos tenido una alarma de esta especie con ocasi\u00f3n de la muerte del Sr. Superior de la Casa de S. Luis. Afortunadamente el as\u00edsteme Sr. Hennessey arregl\u00f3 tambi\u00e9n las cosas que inspir\u00f3, la suficiente confianza a los acreedores y todo qued\u00f3 tranquilo. He ah\u00ed un susto no peque\u00f1o por otra vez, pero \u00bfresponder\u00e1 de otra alarma? Es de notar que en Estados Unidos casi todo el mundo anda entrampado en deudas. El Sr. Arzobispo de S. Luis me dec\u00eda que \u00aben Estados Unidos no se pregunta cu\u00e1nto tiene uno, sino cu\u00e1nto debe, y as\u00ed, es considerablemente m\u00e1s rico aquel que menos debe. Acaso no haya Obispo que no tenga deudas mas o menos grandes, qui\u00e9n medio mill\u00f3n, qui\u00e9n un mill\u00f3n y qui\u00e9n mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares o piastras\u00bb. La piastra vale 5,025 francos.<\/p>\n<p>Esto, por una parte, es causa de que no sea tenido por deshonra el tener deudas, mas por otra, esto convierte la situaci\u00f3n en m\u00e1s peligrosa, ya que la quiebra de un solo individuo puede arrastrar consigo la ca\u00edda de otros muchos. Tambi\u00e9n es verdad que las deudas m\u00e1s importantes est\u00e1n consolidadas y aseguradas sobre una propiedad que responde de ellas y el resto no corre peligro ante la ley, mas la conciencia, a mi modo de ver, no queda menos comprometida, y yo me pregunto c\u00f3mo arreglan la suya los superiores que permiten que se contraigan semejantes deudas. Y aun prescindiendo de la conciencia, de la justicia y del honor, hay en este sistema algo muy desventajoso, sobre todo cuando tales deudas son enormes, pues el deudor se sit\u00faa en la imposibilidad de pagar el inter\u00e9s anual, y entonces, si el acreedor consiente en ello, se ve obligado a pagar el inter\u00e9s compuesto; y sino, a buscar otro empr\u00e9stito, para pagar los intereses de la deuda, lo que viene a ser lo mismo, absorbiendo el inter\u00e9s una parte tan grande de las rentas, el trabajo resulta siempre por dem\u00e1s molesto y el \u00e1nimo de los superiores se ve en continua zozobra e intranquilidad. <em>\u00abUn galeote es m\u00e1s digno de compasi\u00f3n<\/em>, me dec\u00eda el mismo Arzobispo de S. Luis, <em>que el que est\u00e1 endeudado\u00bb<\/em>. Los superiores y el Visitador se ven obligados a tolerar no pocas cosas a los misioneros, que encuentra capacitados para el manejo de los negocios y para ayudarle a pagar sus deudas, con lo que la regularidad y el buen esp\u00edritu no pocas veces llevan todas las de perder. Hay que confesar que este estado actual de cosas no ha comenzado con el actual Visitador; pero no se puede negar que ha empeorado su administraci\u00f3n y se pretende que no es capaz de ponerle un remedio heroico que, sin embargo, parece indispensable. Es para dudar que otro lo pueda hacer mejor, y sin embargo, es menester que el u otro haga lo que sea necesario para evitar la deplorable cat\u00e1strofe de que est\u00e1n seriamente amenazados. Lo primero que debe hacerse es prohibirles en t\u00e9rminos absolutos aumentar las deudas actuales; lo segundo, y esto a\u00fan m\u00e1s tajantemente, si fuera posible, no permitirles bajo cualquier pretexto que sea, contraer otras nuevas; lo tercero, ordenar al Visitador que examine las cuentas de los procuradores, y si ellos no fueran capaces de hacerlo, en carguen este menester a alg\u00fan misionero de su confianza. Esto tendr\u00eda dos ventajas: 1\u00ba que el Visitador quedar\u00eda exactamente informado sobre el estado financiero de cada Casa y 2\u00ba que los superiores y procuradores ser\u00edan m\u00e1s cuidadosos, de lo que suelen ser, en tener las cuentas en regla. Las casas por ejemplo de S. Luis y, a\u00fan m\u00e1s, la de Ni\u00e1gara est\u00e1n lejos de ser modelos en este aspecto, negligencia que en la \u00faltima viene de veinte anos atr\u00e1s. Hay, pues, negligencia en los Visitadores o se les hace ver azul, como dicen que saben hacer ver los se\u00f1ores procuradores a los que no son maestros en el arte de examinar semejantes libros. Lo cuarto es que, sin hacer a las de m\u00e1s Casas solidarias de las deudas de las otras, se deber\u00eda y se podr\u00eda, a lo que me parece, obligar a las casas endeudadas, que pueden salir de las propias deudas y no tienen necesidad de edificar, a salir cuanto antes de ellas y acudir en ayuda de las entrampadas, hasta sacarlas a flote o, al menos, ponerlas fuera de peligro y en estado de poderse liberar por s\u00ed mismas. As\u00ed por ejemplo, las Casas de Nueva Orleans, Cap-Girardeau, de los Barrens y de San Luis podr\u00edan salir de sus deudas en el espacio de cinco a diez a\u00f1os, mientras que las de Chicago, Brooklyn y sobre todo la de Ni\u00e1gara s\u00f3lo podr\u00edan liberarse por s\u00ed mismas en el espacio de trece a veinte a\u00f1os, si es que a eso podr\u00edan llegar en ese lapso de tiempo.<\/p>\n<p>El actual Visitador no podr\u00eda por s\u00ed mismo proponer, ni mucho menos poner en pr\u00e1ctica estas medidas. Un Visitador m\u00e1s ampliamente aceptado y m\u00e1s capaz, apoyado con la autoridad del Superior General, acaso lo lograr\u00eda. La medida desagradar\u00eda a algunos<\/p>\n<p>mas como la mayor\u00eda est\u00e1n endeudados y, por tanto intranquilos, ser\u00eda posible inclinarlos a aceptarla; mas hay que insistir todav\u00eda en que deber\u00eda ser propuesta por un Visitador mas grato a todos y mas propicio, como dicen, que el actual.<\/p>\n<p><strong><em>III. La cuesti\u00f3n del tabaco<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El decreto de la Asamblea de 1843, que proh\u00edbe fumar, no fue aceptado por los misioneros de Estados Unidos y, a mi parecer, jam\u00e1s se llev\u00f3 fielmente a la pr\u00e1ctica. Lo critican y no se manifiestan m\u00e1s, dispuestos a practicarlo ahora. Hasta dir\u00edase que hay una especie de prescripci\u00f3n contra el decreto. Desde un principio, tan pronto como el decreto fue conocido, hubo un crecido n\u00famero de misioneros que pidieron y lograron ser dispensados de \u00e9l por el Superior General, alegando como raz\u00f3n que ello les era necesario a causa de su salud y que los m\u00e9dicos se lo aconsejaban y recomendaban, etc\u00e9tera. Los menos escrupulosos siguieron fumando m\u00e1s o menos abiertamente. Los sucesivos Visitadores no se han sentido con fuerza para oponerse, y en el d\u00eda de hoy apenas hay. quien se acuerda de que tal decreto existe. En esta cuesti\u00f3n no hay partidos; o m\u00e1s bien, todos son del mismo partido. Todos est\u00e1n de acuerdo en que ese decreto no deber\u00eda existir, al menos para Am\u00e9rica o Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u00abDesde luego, dicen ellos, que en favor del decreto no milita ninguna raz\u00f3n a priori, pues es en s\u00ed misma una cosa indiferente\u00bb. Si se les dice que es cosa sucia, ellos, responden que <em>\u00abm\u00e1s sucio es tomar rap\u00e9, como se hace en Europa. En Estados Unidos todo el mundo fuma: sacerdotes, Obispos, religiosos de todas las Ordenes, Jesuitas, Redentoristas, Dominicos, etc. \u00bfQu\u00e9 raz\u00f3n hay, pues, para que se proh\u00edba fumar a los vicencianos?\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s j\u00f3venes y los m\u00e1s osados del partido avanzado osan decir: \u00abEsto es un capricho europeo que se nos quiere imponer. Si la costumbre de fumar existiera en Francia, no nos inquietar\u00edan por tenerla tambi\u00e9n nosotros\u00bb. Si alguno me preguntaba de buena fe qu\u00e9 raz\u00f3n hab\u00eda para dar esta ley, yo le repet\u00eda el axioma: \u00abEl que fuma, bebe.\u00bb \u00abEste axioma, sin embargo, replicaban, tiene no pocas excepciones; f\u00edjese usted sino en tal y tal que fuman y no beben.\u00bb<\/p>\n<p>El hecho es que hay una fuerte tendencia a la bebida, venga o no de la costumbre de fumar. Hablando sobre esta materia con el Visitador, el me sugiri\u00f3 que se prohibiera fumar en p\u00fablico, pero que se permitiera hacerlo en secret\u00f3, limitando el n\u00famero de veces por d\u00eda; yo, por mi parte, no veo grandes ventajas en una capitulaci\u00f3n semejante.<\/p>\n<p>Desde luego que despu\u00e9s de la comida, durante la recreaci\u00f3n, es cuando se fuma con m\u00e1s satisfacci\u00f3n, por no decir sensualidad. Ser\u00eda preciso que cada cual se retirara a su habitaci\u00f3n durante la recreaci\u00f3n para poder fumar a solas o que dejaran de fumar durante este tiempo y darles otro-tiempo para este ejercicio. Me temo que ocurrir\u00eda con toda limitaci\u00f3n o restricci\u00f3n lo que ha ocurrido con el mismo decreto; a saber, que no tardar\u00eda en convertirse en letra muerta. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 aconsejar en la pr\u00e1ctica. Todo se remediar\u00eda con facilidad si entre nuestros misioneros de Estados Unidos hubiera m\u00e1s esp\u00edritu de oraci\u00f3n, de piedad y de mortificaci\u00f3n; mas desgraciadamente hay que confesar que no se distinguen por estas cosas.<\/p>\n<p>Son abnegados, generosos, trabajadores, celosos, pero est\u00e1n demasiado evaporados y disipados\u00bb. Adem\u00e1s las reformas son siempre dif\u00edciles de introducir.<\/p>\n<p><strong><em>IV. Silencio<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Excepto en la Gasa Central de Germantown no se nota que tenemos una regla, de silencio. Todas las Casas son o Parroquias o Colegios, obras ambas que originan demasiados contactos con seglares que no pueden menos de poner en trance peligroso la guarda del silencio. La falta de silencio procede de la falta de recogimiento y, a su vez, aqu\u00e9lla, contribuye a \u00e9sta.<\/p>\n<p><strong><em>V. Comunicaci\u00f3n interior.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Excepto los seminaristas y los estudiantes nadie o casi nadie hace comunicaci\u00f3n interior, a no ser durante los ejercicios, espirituales anuales. Sin. embargo, los Superiores podr\u00edan llegar f\u00e1cilmente a inducir a ella a sus cohermanos. Generalmente, no tienen bastante celo para promover el adelantamiento espiritual de sus s\u00fabditos. Es muy frecuente que se contenten con mantenerles en. el orden material de las Reglas, y aun esto&#8230;<\/p>\n<p><strong><em>VI. Mujeres de servicio.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El n\u00famero insuficient\u00edsimo de Hermanos coadjutores y la dificultad de encontrar hombres que por una paga pudieran reemplazarlos, a lo que se dice, ha sido causa de que se hayan visto obligados a echar mano de mujeres para el servicio. Esto es muy de lamentar, porque, si bien no he descubierto en ello nada que sea verdaderamente alarmante, la cosa no dejar de tener sus riesgos y peligros, y en uno o dos casos me he enterado de que esto hab\u00eda dado que hablar de un modo que la Regla nos manda evitar, no dando motivos y ni siquiera pretexto para ello. Por otro lado los decretos de las Asambleas son precisos a este respecto. Tengo que a\u00f1adir que no quisiera que se me pudiera replicar: \u00abY en Francia, \u00bfpor qu\u00e9 se emplean religiosas en ciertos Seminarios?\u00bb Ni siquiera se puede alegar la excusa de que no se encuentran hombres para sustituirlas.<\/p>\n<p>Hay, pues, mujeres para el servicio de la mitad de las Casas: bien que sean las menos importantes. Par\u00e9ceme que s\u00e9 podr\u00edan y deber\u00edan observar los decretos de las Asambleas; pero el ejemplo nos debe llegar de Francia. El Visitador tiene la intenci\u00f3n de hacer lo posible por formar Hermanos.<\/p>\n<p><strong><em>VII. Misiones<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Si bien la obra de las misiones no est\u00e1 desarrollada lo bastante que ser\u00eda de desear; sin embargo, no est\u00e1 descuidada por entero. Prueba de ello es la lista de las misiones hechas los a\u00f1os pasados, Dios las ha bendecido como las bendice generalmente donde, quiera han sido hechas; y lo ser\u00edan mucho m\u00e1s, pienso yo, si se atuvieran m\u00e1s al reglamento, sin perjuicio de introducir ciertas modificaciones que las circunstancias de los lugares aconsejaren o exigieren. Ser\u00eda de desear, a mi juicio, que se aumentara el n\u00famero de misioneros. Actualmente no hay m\u00e1s que una terna para todos los Estados Unidos; lo que originan muchos gastos y mucha p\u00e9rdida de tiempo para trasladarse de un sitio a otro. Ser\u00eda menester, cuando menos, formar otras dos ternas y destinarlas respectivamente al este y al sur, y ello, a la mayor brevedad posible.<\/p>\n<p>La obra de las Parroquias y de los Colegios tiene demasiada preponderancia en este momento, que es causa de que el esp\u00edritu de la Provincia se resienta y menoscabe.<\/p>\n<p><strong><em>VIII. Relaciones entre los Padres y Hermanas. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sea por antipat\u00eda natural o por otra causa, nuestros cohermanos no aman al se\u00f1or Burlando, y, por su parte, el se\u00f1or Burlando les paga en la misma moneda. El estaba de malhumor, especialmente con los irlandeses, porque, a su modo de ver, eran exigentes, interesados y poco amigos de servir a las Hermanas. Alg\u00fan choque o encuentro desagradable ocurridos y no habi\u00e9ndose portado correctamente alguno de los nuestros, y a\u00fan, a lo que se dec\u00eda, escandalizado a las Hermanas, el se\u00f1or Burlando se crey\u00f3 obligado a prohibirlas tener otras relaciones con los misioneros que las absolutamente inevitables por raz\u00f3n de los ministerios, lo que irrit\u00f3 a todos en general, especialmente a los irlandeses, que gritaron contra tal medida. Yo creo que el se\u00f1or Burlando andaba mas equivocado que los cohermanos. \u00c9l hab\u00eda exagerado las cosas o se las hab\u00edan exagerado. Se mostr\u00f3 lleno de desconfianza hacia casi la totalidad de los misioneros, de lo que hasta los mismos italianos se quejaban.<\/p>\n<p>El dec\u00eda a las Hermanas que no se fiaran de ellos, y ellas, al menos en su mayor\u00eda, adoptaron estas ideas, de cuyo estado de \u00e1nimo se produjeron resultados deplorables para ambas partes. Este prejuicio le llev\u00f3 a recomendar al se\u00f1or Guidry para Director de las Hijas de la Caridad, y los tristes resultados, que de esto se siguieron, demuestran cuan equivocado andaba.<\/p>\n<p>Desde el principio de la visita me esforc\u00e9 en destruir este prejuicio o mutua antipat\u00eda, cosa que no me fue dif\u00edcil lograr porque, aparte de raras excepciones, las Hermanas no hab\u00edan adoptado, estas ideas o, al menos, si por respeto y estima hacia el se\u00f1or Burlando, que se las estimaba, se hab\u00edan conformado a ellas, no se hab\u00edan impreso profundamente en sus corazones, y por el contrario, en su mayor\u00eda, se sintieron dichosas de poder volver a los antiguos sentimientos de afecto y estima. Por su parte los cohermanos se prestaron a servirlas con buna voluntad.<\/p>\n<p><strong><em>IX. Casa e individuos de San Luis.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Si bien el cat\u00e1logo parece indicar que esta Casa fue fundada en 1818, propiamente hablando y en el efecto, esta fecha hay que retrasarla hasta 1845, poco m\u00e1s o menos. Cierto que el se\u00f1or D\u00b4Andreis empez\u00f3 all\u00ed con Mons. Rosati; mas a la muerte de los primeros cohermanos no fueron reemplazados y la casa desapareci\u00f3. Fue el actual Obispo quien los invit\u00f3, de nuevo y, a cambio de ciertos servicios, contribuy\u00f3 a su establecimiento. El objeto principal era trasladar all\u00ed el Seminario, cuya causa o pretexto fue la insalubridad verdadera o pretendida de los Barrens. Si hemos de juzgar por los resultados, Dios no bendijo esta medida. Hubo divisiones y miserias entre los misioneros; ni entre ellos reinaba el esp\u00edritu de regularidad. El seminario, aunque numeroso con relaci\u00f3n al pa\u00eds, no daba satisfacci\u00f3n. Los seminaristas ten\u00edan demasiados contactos con los sacerdotes seculares a los que llevaban sus quejas y el mismo se\u00f1or Obispo les daba demasiado o\u00eddos y les daba o les hab\u00eda dado la raz\u00f3n, de donde la autoridad de los Directores y hasta la del Superior sufr\u00eda no poco quebranto. Las cosas llegaron al punto que se vieron obligados a rogar a Monse\u00f1or que retirara a sus alumnos, pues el Seminario era nuestro, y desde entonces -1849- no tenemos en San Luis m\u00e1s que una sola Parroquia. Al principio habitaron en una casa doble, es decir en dos casas edificadas, una junto a la otra, y con tal simetr\u00eda, que es f\u00e1cil hacerlas una con s\u00f3lo abrir algunas comunicaciones interiores. Las dos casas estaban ya en el terreno cu\u00e1ndo \u00e9ste fue comprado. Despu\u00e9s se edific\u00f3 otra mejor adaptada, a nuestra manera de vida com\u00fan. Es un edificio c\u00f3modo y puede servir para una comunidad de diez; o quince individuos. Seg\u00fan acabamos de indicar, tenemos aqu\u00ed una Parroquia compuesta de veinti\u00fan parroquianos (vecinos) de diferentes naciones y lenguas, predominando los de habla inglesa y alemana. Estos son tantos que los nuestros se ven obligados los domingos y d\u00edas festivos a cantar dos misas, una a las ocho para los alemanes y otra a las diez para los de habla inglesa. Esta mezcla no est\u00e1 en el n\u00famero de las cosas mejores. A mi modo de ver creo que ser\u00eda m\u00e1s satisfactoria para unos y otros, y menos penoso y m\u00e1s ventajoso para nuestros cohermanos si la Parroquia se desdoblara, edificando una iglesia distinta, exclusivamente para los alemanes, en la que no hubiera m\u00e1s que una misa mayor para ellos y s\u00f3lo se predicara en alem\u00e1n. Y como esto no es as\u00ed, no existe muy buena armon\u00eda ni entre los parroquianos ni entre los curas, y las diferentes pretensiones de ambos bandos son dif\u00edciles de conciliar.<\/p>\n<p>Sin embargo, se hace un gran bien en pro de la salvaci\u00f3n de las almas. La iglesia, modesta y sin pretensiones, est\u00e1 bien. La finca es hermosa y constituye un cuadrado de 300 a 400 pies de lado, de suerte que hay sitio de sobra. La iglesia est\u00e1 situada en el \u00e1ngulo nordeste, mirando al este y algo hacia el sur, y separada de ella por una estrecha faja de terreno se levanta la casa, y m\u00e1s al sur todav\u00eda, en el \u00e1ngulo sudeste, se ubican las dos primeras casas.<\/p>\n<p>En el \u00e1ngulo sudoeste, y mirando hacia el oeste, los nuestros edificaron hace algunos a\u00f1os una serie de casas, seg\u00fan creo, con objeto de alquilarlas; gastando en ello 24.000 d\u00f3lares, que pidieron prestados y que todav\u00eda deben. Sus rentas son tan modestas que dudo que con ellas se pueda pagar \u00e9l inter\u00e9s del capital invertido en su construcci\u00f3n, toda vez que las reparaciones, el agua contra incendios, los impuestos, etc;, se llevan gran parte de lo que producen. Adem\u00e1s poseemos en S. Luis un terreno que antiguamente, antes de que la ciudad se ensanchara, estaba en las afueras de sus l\u00edmites, pero que ahora queda muy dentro de su actual recinto. Su primitivo destino fue ser cementerio; mas condenados esta. clase de cementerios por las ordenanzas, no s\u00e9 si municipales o estatales, fue menester trasladar de all\u00ed los cad\u00e1veres; operaci\u00f3n que fue bastante cara. Piensan venderlo algo m\u00e1s tarde y a buen precio, con que se mejorar\u00e1 el estado financiero de esta Casa, que en este momento no es nada brillante.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo que he podido averiguar, pues es dif\u00edcil llegar a cifras exactas, la deuda total, incluido lo que deben a la Provincia, llega a 130.000 d\u00f3lares, que a 5 \u00f3 5,25 pesetas hacen 682.500. Hay, sin embargo, una parte de estas deudas que no paga o casi no paga intereses y son dep\u00f3sitos de las econom\u00edas de los feligreses pobres. Otra parte de esta deuda la tienen con la Provincia, que procede o de los atrasos de la tasa anual o del impuesto del Visitador para levantar la casa y capilla de Germantown. Por consiguiente, s\u00f3lo deben pagar anualmente, a lo que parece, 4.009 d\u00f3lares, o sea, 81.000 pesetas, que viene a ser lo que cobran de las casas de alquiler. Adem\u00e1s tienen 14. 000 d\u00f3lares colocados a inter\u00e9s, m\u00e1s 7.000 u 8.000 d\u00f3lares de entrada por otros conceptos, de donde resulta claro que .con un poco de orden y econom\u00eda pueden salir del apuro. El peligro est\u00e1 en que sobrevenga un p\u00e1nico que se apodere del pueblo y que los depositarios se echen a un tiempo sobre nosotros. Si entonces no tuvi\u00e9ramos con qu\u00e9 satisfacer, por lo menos, a los primeros, s\u00f3lo Dios sabe qu\u00e9 resultados se seguir\u00edan. Este peligro se cerni\u00f3 sobre nosotros a la muerte del se\u00f1or Burke en noviembre \u00faltimo, y s\u00f3lo Dios nos libr\u00f3 de una cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p><strong><em>El personal<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Habiendo muerto el se\u00f1or Burke e] 31 de octubre y no habiendo todav\u00eda sido nombrado su sucesor en el cargo de Superior, la situaci\u00f3n del personal es as\u00ed:<\/p>\n<p>1. Se\u00f1or E<strong>dmundo Hennessey&#8230; <\/strong>de cincuenta y cinco a\u00f1os de edad y treinta y cuatro de vocaci\u00f3n. De talento m\u00e1s que mediano, es muy instruido, trabajador, generoso, de buen coraz\u00f3n y muy agradable en la recreaci\u00f3n. Es un poco ni\u00f1o, acaso algo vano; no bastante prudente; aficionado, m\u00e1s de la cuenta, al recibidor, y con demasiada frecuencia llamado el \u00abinstruido\u00bb por los que quieren hacerse cat\u00f3licos; pero tanto los Superiores como el Visitador no est\u00e1n muy tranquilos. Aunque todav\u00eda pertenece a, esta Casa de S. Luis, yo creo, y as\u00ed se lo he dado a entender a1 Visitador, que no debe volver aqu\u00ed, al menos durante cierto tiempo. Desde principios de abril est\u00e1 ausente. A la muerte del se\u00f1or Burke ee encontr\u00f3 en un gran embarazo a causa del .estado financiero de la Casa, del que sali\u00f3 a maravillas; pero sea por su trabajo mental, sea por la inquietud y desasosiego, su salud ha quedado de ello resentida y su misma cabeza da se\u00f1ales de debilitamiento. Ama la alegr\u00eda, que a veces raya en la demas\u00eda, si bien jam\u00e1s hasta el extremo de haber apariencias, siquiera, de esc\u00e1ndalo. Al parecer es uno de los mas fogosos de1 partido irland\u00e9s.<\/p>\n<p>2. El se\u00f1or <strong>Uhland, Juan,<\/strong> de sesenta a\u00f1os de edad y treinta de vocaci\u00f3n. Es un buen cohermano que desde sus veintinueve a\u00f1os est\u00e1 encargado de la secci\u00f3n alemana de la Parroquia; cargo en que yo mismo le coloqu\u00e9 en octubre o noviembre de 1849. Con muy moderados talentos y muy poca salud ha hecho y todav\u00eda hace un bien inmenso. Le tachan de demasiado apegado a las costumbres alemanas. \u00a1A saber qui\u00e9n tiene raz\u00f3n!<\/p>\n<p>3. El se\u00f1or <strong>More<\/strong>, SANTIAGO, de cuarenta y cuatro a\u00f1os, de edad y veintitr\u00e9s de vocaci\u00f3n. De muy aventajados talentos, dado a la piedad, muy trabajador, m\u00e1s un tanto original; se ocupa, sobre todo, en el Hospital civil de S. Luis, enclavado dentro de la Parroquia.<\/p>\n<p>4. El se\u00f1or <strong>Krabler<\/strong>, LUIS, de treinta a\u00f1os de edad y once de vocaci\u00f3n, alem\u00e1n, joven y buen sacerdote y con talentos corrientes; tiene necesidad de una formaci\u00f3n cuidadosa.<\/p>\n<p><strong><em>X.- Los Barrens<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es la primera Casa de la provincia en el orden cronol\u00f3gico y durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, la \u00fanica de importancia; pero se ha visto sujeta a no pocas vicisitudes. Est\u00e1 situada en un paraje que goza fama de insalubre a causa de una especie de malaria que all\u00ed reina y que ocasiona fiebres intermitentes. Sin embargo, durante mucho tiempo goz\u00f3 de gran prosperidad. Cuando en 1848 yo llegu\u00e9 all\u00ed por vez primera hab\u00eda un Seminario diocesano y un Colegio con numerosos alumnos, que pasaba por ser uno de los mejores de los Estados Unidos. All\u00ed florec\u00eda entonces el esp\u00edritu de nuestro estado mantenido por misioneros, principalmente italianos y franceses; mas por estas fechas hab\u00eda un fermento de g\u00e9rmenes de divisi\u00f3n, y un esp\u00edritu de innovaci\u00f3n empezaba a apoderarse de algunos de ellos. Se quer\u00eda, y as\u00ed se dec\u00eda, salir de aquel \u00abagujero insalubre y demasiado aislado, a 12 millas -18 o 20 kil\u00f3metros- del r\u00edo Mississipi\u00bb. Primero se traslad\u00f3 el Seminario interno a Cap-Girardeau, que est\u00e1 a orillas del r\u00edo, a 45 millas -unos 70 kil\u00f3metros- al sur de los Barrens. M\u00e1s tarde se traslad\u00f3 all\u00ed el Colegio, y por el mismo tiempo el Seminario Mayor de la Di\u00f3cesis fue trasladado a S. Luis. De esta suerte Barrens se encontr\u00f3 sin Colegio, sin Seminario mayor y sin Seminario intern\u00f3 o de la Congregaci\u00f3n. Se abri\u00f3, no obstante, un Seminario menor que, a su vez floreci\u00f3, y se volvi\u00f3 a establecer el Seminario interno, que tambi\u00e9n floreci\u00f3, a pesar de las fiebres intermitentes. En esta guerra contra el antiguo Barrens -que as\u00ed la llamaban unos por afecto y otros por desd\u00e9n, seg\u00fan el esp\u00edritu y disposici\u00f3n que los animaba-termin\u00f3 por triunfar la oposici\u00f3n de 1868. En este a\u00f1o el Seminario menor fue cerrado y el de la Congregaci\u00f3n trasladado a Germantown. Desde entonces en Barrens no hay m\u00e1s que una Parroquia y una especie de escuela, en donde se instruyen un reducid\u00edsimo grupo de muchachos de los contornos con el fin de justificar el cumplimiento de las condiciones de la carta patente de incorporaci\u00f3n, sin lo cual no podr\u00edan gozar la posesi\u00f3n en com\u00fan de las tierras que all\u00ed poseemos.<\/p>\n<p>Imposible me ser\u00eda pintar lo que yo experiment\u00e9 cuando llegu\u00e9 all\u00ed en noviembre \u00faltimo despu\u00e9s de una ausencia de veintisiete a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este lugar es donde treinta y siete a\u00f1os atr\u00e1s hice yo mis primeras armas. Entonces, tan alegre, tan poblado, rumoroso y lleno de vida, y ahora tan triste, tan solitario y tan silencioso, una tristeza profunda, se apoder\u00f3 de mi alma y me oblig\u00f3, a preguntarme: \u00bfqu\u00e9 pecado ha merecido semejante desolaci\u00f3n? La malaria no me satisfac\u00eda como respuesta a mi pregunta, y me parec\u00eda o\u00edr la sentencia divina: \u00abOmne regnum in se ipsun divisum desolabitur\u00bb.<\/p>\n<p>A pesar de todo esto, es posible que Barrens se levante y florezca de nuevo; mas para ello, contando con la gracia de Dios, no ser\u00eda menester m\u00e1s que la buena voluntad del Visitador y del Superior local. El Visitador actual parece tenerla lo mismo, que el Superior. Yo les he alentado a ello con calor y entusiasmo a restablecer el Seminario menor, cosa que es tanto m\u00e1s hacedera cuanto que no hay ning\u00fan otro en toda la archidi\u00f3cesis de S. Luis y cuenta con la aprobaci\u00f3n del Arzobispo y el aliento de su Coadjutor.<\/p>\n<p>La Casa amplia, c\u00f3moda y lo bastante grande para la Comunidad y un Seminario no muy numeroso, de 30 a 40 alumnos, por ejemplo, pero en caso de que ello fuere necesario, se podr\u00eda aprovechar el antiguo edificio de madera, qu\u00e9 era el Seminario antes de que se construyera el actual de piedra y ladrillo en 1850. Entonces la antigua Casa se arranc\u00f3 y transport\u00f3 entera al otro lado del patio, donde est\u00e1 todav\u00eda, f\u00e1cil de ser puesta de nuevo en estado de servicio.<\/p>\n<p>La iglesia, que en su tiempo fue la maravilla del pa\u00eds, no est\u00e1 mal; es del gusto italiano y no tiene; nada que pertenezca al g\u00f3tico. El santuario y el coro son de proporciones espaciosas y se prestan para las hermosas ceremonias de la iglesia, que antiguamente eran el encanto aun de los protestantes y daban envidia a los Obispos que ven\u00edan a visitarnos.<\/p>\n<p>En torno al .Seminario poseemos varios centenares de acres de terreno. Cinco acres son dos hect\u00e1reas. La tierra es bastante buena y se la explota; pero o no la trabajan como es debido, o Dios no bendice la empresa. Tambi\u00e9n tenemos otras posesiones, a 3 millas -5 kil\u00f3metros-, poco m\u00e1s o menos, del Seminario con varios centenares de acres cada una, que tampoco producen gran cosa. En una de ellas tenemos un molino de harina, que en otro tiempo rend\u00eda bastante; mas en la actualidad se muele el trigo con molinos de vapor, y los de agua han perdido su importancia. A pesar de estas ventajas, el estado financiero est\u00e1 lejos de ser brillante. Hay deudas, algunas de ellas importantes. No he podido darme perfecta cuenta de ellas, pero pueden situarse entre los 16.000 y 32.000 d\u00f3lares, incluyendo en ellos lo que deben a la provincia. Acaba de ser nombrado un nuevo. Superior capaz y celoso, que, seg\u00fan espero, no tardar\u00e1 muchos a\u00f1os levantar los negocios de esta pobre Casa. La situaci\u00f3n del persona es as\u00ed:<\/p>\n<p>1\u00ba. <strong>Antonio Verrine<\/strong>, de cincuenta y seis a\u00f1os de edad y siete de vocaci\u00f3n. Excelente cohermano, buen esp\u00edritu, trabajador, inteligente, s\u00f3lidamente virtuoso, bastante capaz, un tanto demasiado vivo, a veces demasiado aferrado a su propio juicio inclinado a chocar y a desalentarse luego en las contradicciones. El estado de la Casa no le era imputable, pues solo hac\u00eda dos meses que estaba en ella. Estaba dispuesto a hacer los esfuerzos pertinentes para un enderezamiento, mas ha sido relevado y destinado a Nueva Orle\u00e1ns, sucedi\u00e9ndole en el cargo el se\u00f1or Mc Charthy, del cual hablar\u00e9 cuando llegue su turno en Emnisburgo.<\/p>\n<p>2\u00ba. <strong>Guillermo Moore,<\/strong> de treinta y nueve a\u00f1os de edad y diecisiete de vocaci\u00f3n. Procurador, hombre valiente y bravo; demasiado simple para ser Procurador; se le sorprende con demasiada facilidad. Es muy celoso por la salvaci\u00f3n de las almas; hace much\u00edsimas conversaciones entre los protestantes. Naci\u00f3 en los alrededores; es muy conocido e inspira mucha confianza.<\/p>\n<p>3\u00ba. <strong>Segundo Lavezeri,<\/strong> de cincuenta y tres a\u00f1os de edad y veintisiete de vocaci\u00f3n. Buen sacerdote, buen compa\u00f1ero; piadoso mediano talento; con poco tacto para gobernar y manejar a las personas; las juzga al rev\u00e9s de lo que son. Se le hab\u00eda nombrado superior, pero no tuvo \u00e9xito y fue menester nombrar otro..Despu\u00e9s de la Visita fue enviado a Emmitsburgo, donde se espera que ser\u00e1 excelente para confesar y dirigir a las Hermanas y alumnas de la Casa principal.<\/p>\n<p><strong><em>Otras fichas <\/em><\/strong><\/p>\n<p>4\u00ba. <strong>Hickey, Juan<\/strong>, superior, con cuarenta a\u00f1os de edad y veintid\u00f3s de vocaci\u00f3n. Buen esp\u00edritu, muy capaz, activo; un tanto \u00e1spero inclinado a hacer distinciones y mostrar confianza o desconfianza por pura simpat\u00eda o parcialidad, sin celo suficiente para el adelantamiento espiritual de sus s\u00fabditos, manteniendo, sin embargo, una regularidad pasadera, y ello, acaso no tanto por falta de voluntad como de fe viva; es adem\u00e1s un poco demasiado entregado al deber exterior; de buenos talentos, buena salud, buena vocaci\u00f3n, amor a la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5\u00ba. <strong>K\u00b4Koeffe, Timoteo<\/strong>, de cincuenta y nueve a\u00f1os de edad y treinta y seis de vocaci\u00f3n, Buen obrero, inclinado a la .piedad con medios mas que razonables se hace bastante \u00fatil, pero no tanto pudiera serlo, el no fuera por si no fuera por su malaventurada inclinaci\u00f3n a la bebida, que hace que sea menester vigilarlo constantemente y ahorrarle los peligros quit\u00e1ndole la ocasi\u00f3n, hace ya mucho tiempo le ocurri\u00f3, que dio un mal ejemplo. Por lo dem\u00e1s, est\u00e1 muy apegado a. su vocaci\u00f3n y goza de .una excelente salud.<\/p>\n<p>6\u00ba. <strong>Landry, Felipe<\/strong>, de treinta y seis a\u00f1os de edad .y diecis\u00e9is de vocaci\u00f3n. Es uno de los mejores misioneros que he encontrado en esta Provincia. Si Dios nos lo conserva y sigue bendici\u00e9ndole ser\u00e1 muy \u00fatil para la gloria de Dios y para el bien de la Congregaci\u00f3n. Es criollo, es decir, americano, pero de padres franceses.<\/p>\n<p>7\u00ba. <strong>Murphy, Guillermo<\/strong>, de treinta y un a\u00f1os de edad y diez de vocaci\u00f3n. Joven \u00abde muchos talentos, trabajador, piadoso y de bastante vanidad; \u00e9l mismo lo reconoce y, por tanto, es de esperar que se ir\u00e1 corrigiendo. Tiene buena salud y amor a la vocaci\u00f3n. Es director del semanario que se imprime en este Colegio y que recoge los ensayos que los alumnos componen y que son dignos de ver la luz p\u00fablica.<\/p>\n<p>8\u00ba. <strong>Durkin, Santiago<\/strong>, de veintisiete a\u00f1os de edad y siete de vocaci\u00f3n. Buen esp\u00edritu, con medios sobresalientes; ense\u00f1a con mucho \u00e9xito. Sabe mantener a los muchachos en su deber; es amable a todos, goza de buena salud y ama su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>9\u00ba. <strong>Dowminig, Juan<\/strong>, de treinta y cuatro a\u00f1os de edad y siete de vocaci\u00f3n. Es hermano del Procurador; buen esp\u00edritu, de talentos mediocres; tiene muy poca salud; lleva la Parroquia de Cap-Girardeau, que est\u00e1 a nuestro cargo, y cuyos deberes cumple con alabanza de todos.<\/p>\n<p>10\u00ba. <strong>Mc Kauley, Fernando<\/strong>, de veintiocho a\u00f1os de edad y siete de vocaci\u00f3n. Buen esp\u00edritu y buen talento; triunfa en la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>11\u00ba. <strong>O&#8217;Regan<\/strong>, asistente, nombrado por m\u00ed mismo durante la Visita, de cuarenta y tres a\u00f1os de edad y veintitr\u00e9s de vocaci\u00f3n. El a\u00f1o \u00faltimo era Superior de Brooklyn; buen esp\u00edritu, regular, excesivamente duro y \u00e1spero; no sabe hacerse amar de sus s\u00fabditos, dej\u00e1ndolos demasiado a si mismos y siendo, sin embargo, demasiado exigente en la regularidad, con una rigidez que llega al extremo de dar a su gobierno apariencia de r\u00e9gimen militar, que tiene poco que ver con nuestra manera paternal. Con todo este su rigor, la Casa de Brooklyn no era un modelo de regularidad. Hay fundadas esperanzas d\u00e9 que tendr\u00e1 mas \u00e9xito en La Salle, donde tendr\u00e1 menos cohermanos que gobernar.<\/p>\n<p>12\u00ba. <strong>Andrie\u00fcx, Antonio<\/strong>, asistente, de sesenta y tres a\u00f1os de edad y treinta y ocho de vocaci\u00f3n. Buen misionero, de muy buen esp\u00edritu, de talento bastante, excelente. Como es franc\u00e9s, se ocupa particularmente de sus compatriotas y confiesa numerosas Casas de Hermanas, para cuyo ministerio parece muy a prop\u00f3sito; goza de muy buena salud.<\/p>\n<p>13\u00ba. <strong>Raldini, Pascual<\/strong>, de treinta y un a\u00f1os de edad y cuatro de vocaci\u00f3n. Esp\u00edritu ligero, charlat\u00e1n, entrometido, poco o nada amante de su habitaci\u00f3n. Italiano de nacimiento y reci\u00e9n llegado; en seguida abri\u00f3 fuego contra los irlandeses. Empez\u00f3, por decirme que no se puedo vivir con ellos. Es de notar que s\u00f3lo hay uno en Bouligni. Ech\u00e1ndoselas de importante, escribe al Visitador como para darle consejos acerca de la manera de gobernar la provincia. Con toda claridad le di los avisos de que me pareci\u00f3 tener necesidad, que por cierto recibi\u00f3 muy bien, prometi\u00e9ndome ser m\u00e1s modesto, recogido y m\u00e1s asiduo a su habitaci\u00f3n. Todav\u00eda puede ser formado, y el se\u00f1or Verrino es el hombre que necesitaba. Despu\u00e9s he sabido que se comporta mejor. Cuida especialmente de loe negros de la Parroquia. Los Hermanos Locatelli y Cariapa, ambos italianos, ejercen los oficios de sastre y de carpintero; para el servicio hay mujeres.<\/p>\n<p>14\u00ba. <strong>Leyden, Dionisio,<\/strong> de cuarenta y seis a\u00f1os de edad y veinticinco de vocaci\u00f3n. Dotado de muy buenas cualidades; bellos talentos, bella educaci\u00f3n, bella figura; capaz para los negocios; es amado de todos y da muestras de amor y apego a la vocaci\u00f3n; mas por desgracia tiene un defecto que obscurece todas estas buenas cualidades, y es una muy pronunciada inclinaci\u00f3n a la bebida, .que le obliga a mantenerse en .guardia. El lo conoce y hace ya mucho tiempo que no se deja llevar a ning\u00fan exceso criminal. Pero la pasi\u00f3n est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p>15\u00ba. <strong>O\u00b4Neil, Pedro,<\/strong> de treinta y seis a\u00f1os de edad y trece de vocaci\u00f3n. Esp\u00edritu mediocre, gru\u00f1\u00f3n, descontento de su mediocridad intelectual, car\u00e1cter atroz, inclinado a la c\u00f3lera furiosa, de poca salud, amenazado incluso de tisis pulmonar. Es bastante trabajador.<\/p>\n<p>16\u00ba. <strong>Gandolfo, Hip\u00f3lito<\/strong>, de sesenta y seis a\u00f1os de edad y cuarenta y tres de vocaci\u00f3n. Buen esp\u00edritu, sencillo como un ni\u00f1o piadoso, ejemplar, talentos ordinarios y buena salud, pero casi ciego y en peligro de serlo del todo, cosa que le aflige poco, dado que su ocupaci\u00f3n casi entera consiste en confesar a las Hermanas y a las chicas del pensionado.<\/p>\n<p>17\u00ba. <strong>Mc\u00b4Carthy, Daniel<\/strong>, de cincuenta y cuatro a\u00f1os de edad y veinticuatro de vocaci\u00f3n. Bueno y con medios excelentes, trabajador, celoso, inteligente y capaz, buen Procurador, amante de la vocaci\u00f3n, si bien algo original y con necesidad de ser comprendido. No est\u00e1 en Emmistburgo, sino en los Barrens, que ama y que es capaz de levantar como en su lugar queda indicado.<\/p>\n<p>18\u00ba. <strong>Coop, Juan<\/strong>, de cuarenta y dos a\u00f1os de edad y veinticinco de vocaci\u00f3n. Alem\u00e1n muy notable y digno de ser destacado. Es uno de los mejores talentos en filosof\u00eda, cuyas cuestiones m\u00e1s abstractas profundiza, hasta el punto que el publicista Browson dice que es el talento m\u00e1s profundo de los Estados Unidos, despu\u00e9s de \u00e9l, se entiende. Al morir le encarg\u00f3 que revisara sus escritos, pero no ha hecho gran cosa. No es muy asiduo al trabajo o, por lo menos, en el apost\u00f3lico mariposea demasiado. Otra cosa hay contra \u00e9l, y es que en alguna ocasi\u00f3n se ha dejado llevar de la bebida, cosa que le ocurri\u00f3 accidentalmente, arrastrado acaso por el ejemplo. Hace m\u00e1s de un a\u00f1o que no ha reca\u00eddo y, por no estar, a lo que yo creo, inveterada su pasi\u00f3n, se ha corregido radicalmente. As\u00ed me lo prometi\u00f3 con mucha sinceridad. Actualmente est\u00e1 en Germantown y goza de buena salud.<\/p>\n<p>19\u00ba. <strong>White, Enrique, <\/strong>de cuarenta y tres a\u00f1os de edad y ocho de vocaci\u00f3n. Bueno, muy sencillo, bastante piadoso y trabajador. Tiene a su cargo la Parroquia y goza de buena salud.<\/p>\n<p>Hemos trasladado la descripci\u00f3n sociogr\u00e1fica que de las dos Casas de San Luis y de Barrens hace el P. Maller, junto con la sicograf\u00eda de un grupo de individuos de la Provincia, como espec\u00edmenes que pueden dar idea del conjunto. Ello es bastante para la cala y cata en el momento presente de la Provincia, sobre que no nos es posible trasladar aqu\u00ed todas las notas de las Casas e individuos de Nueva Orle\u00e1ns, La Salle, Baltimore, Cap-Girardeau, Germantown, Chicago, Brooklyn y Ni\u00e1gara, que, con las ya descritas, constitu\u00edan en. 1877 la Provincia \u00fanica de Estados Unidos. Las tres \u00faltimas Casas eran importantes Colegios-Seminarios, que luego evolucionaron convirti\u00e9ndose en tres c\u00e9lebres Universidades. Para terminar este corte horizontal de la Provincia, trasladaremos aqu\u00ed las \u00faltimas notas de conjunto.<\/p>\n<p><strong><em>Las plagas mas inquietantes <\/em><\/strong><\/p>\n<p>a) <strong>La de las deudas.<\/strong><\/p>\n<p>Al leer las precedentes notas acaso nos sentiremos llevados a creer que la mayor plaga de la Provincia ser\u00e1n las deudas. Sin embargo, tengo para mi que, aunque esta plaga es grande e inquietante, no es ni la peor ni la que m\u00e1s me quita el sue\u00f1o. Con buenos Superiores, con buenos Procuradores y un Visitador, que pueda y quiera detener el mal, ser\u00e1 posible enjugarlas. Desde luego que no cabe duda de ello con respecto a las Casas de Nueva Orle\u00e1ns, La Salle, Cap-Girardeau, Barrens y San Luis. La cosa es m\u00e1s dif\u00edcil si se trata de las Casas del Ni\u00e1gara, Brooklyn y Chicago. La del Ni\u00e1gara es la m\u00e1s expuesta. La situaci\u00f3n ha empeorado despu\u00e9s de la crisis comercial, que todav\u00eda no est\u00e1, superada. Despu\u00e9s de la terminaci\u00f3n de la guerra civil, los negocios se reanudaron con una actividad extraordinaria. Todo el mundo se lanz\u00f3 a ellos: los Estados, las ciudades, los campos, los individuos. Era esto una prosperidad que, aunque real, tenia m\u00e1s apariencia que realidad. Pasada la primera fiebre, apareci\u00f3 desnuda la realidad que, como consecuencia, trajo muchas bancarrotas y un estancamiento en el comercio. Es de esperar que las aguas vuelvan a su cauce y el comercio se recobre, y entonces habr\u00e1 m\u00e1s medios con que hacer frente a las deudas. Los medios ordinarios, por lo que concierne a los Colegios y Seminarios, ya son conocidos, y para las iglesias, el alquiler de las sillas, las colectas que hacen en casi todas las misas, v\u00edsperas y toda clase de funciones, como novenas, mes de Mar\u00eda, etc. Esto es suficiente para cubrir los gastos ordinarios. Para las necesidades extraordinarias se acude a medios industriales, como ferias, excursiones, Pick-nicks, lecturas, etc.<\/p>\n<p><strong>Las ferias<\/strong> consisten en reunir objetos curiosos o de piedad, que son regalados por los amigos, y si no basta, se, compran y luego en un d\u00eda prefijado se venden a beneficio de la iglesia, del orfelinato o de cualquier otra buena obra. Los objetos se venden a un precio superior al de su valor, cosa que no ignoran los compradores. Se buscan, para ello, vendedores o m\u00e1s frecuentemente vendedoras, que piadosamente hacen valer el precio de los objetos.<\/p>\n<p>Son \u00e9stas, se\u00f1oras o se\u00f1oritas de lo m\u00e1s notable de la localidad, las cu\u00e1les comprometen a sus amistades a hacer tales compras. Se organizan loter\u00edas de alg\u00fan objeto de valor, por ejemplo, un cuadro, y se venden los billetes que se pueden. Asimismo se venden refrescos, etc. Con todos estos objetos, cuando la cosa ha sido inteligentemente preparada, se saca siempre una suma considerable, que var\u00eda seg\u00fan las circunstancias y lugares, de 1000 a 10.000 o 15.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p><strong>Se llaman \u00ablecturas\u00bb <\/strong>a unos discursos acerca de un tema religioso o hist\u00f3rico o hecho importante, sea en una iglesia, sea en otro sitio de reuniones, que pronuncia alg\u00fan orador m\u00e1s o menos popular, a cuyo acto son admitidos los que presentan su billete de entrada, que han de comprar de antemano. El acto se anuncia con la debida anticipaci\u00f3n indicando el orador, precio de las entradas etc. Si el discurso de hace a favor de una obra de caridad, no se venden billetes. En este caso se llama \u00abCharity serm\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El picnic <\/strong>consiste en un paseo que se hace a un lugar extraurbano, para pasar all\u00ed un d\u00eda agradable, en que cada cual paga un tanto para los gastos de comida, etc. Con frecuencia se alquila una banda de m\u00fasica que toca piezas para recreo de los <em>diletanti<\/em>. A veces tambi\u00e9n se baila. Estas reuniones promiscuas de los dos sexos no deja de tener sus peligros, por lo que no todos andan de acuerdo acerca de la conveniencia de los pock-nik, que son severamente reprobados por algunos sacerdotes y obispos.<\/p>\n<p><strong>Se llama excursi\u00f3n <\/strong>cuando en vez de ir al campo van a otra ciudad o pueblo utilizando ya el ferrocarril, ya el vapor que se alquila de ordinario a precios econ\u00f3micos cuando no son puestos gratuitamente por los propietarios a disposici\u00f3n de los organizadores, sin que los pasajeros se vean libres de pagar su cuota, que pasa en este caso \u00edntegra a la obra, en cuyo beneficio se ha ideado la excursi\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos medios de reunir dinero est\u00e1 el medio sencill\u00edsimo de ir de casa en casa, o \u00fanicamente a las casas que ofrecen ciertas esperanzas, y limitarse sencillamente a pedir. A veces se forman asociaciones \u00ab<em>ad instar\u00bb <\/em> de la Propagaci\u00f3n de la Fe.<\/p>\n<p>Cuando el dinero abunda, el \u00e9xito es seguro, y de esta suerte las Iglesias, las Escuelas y los Ordinarios, etc., se comienzan y se sostienen. No es pues imposible que a lo largo y tras no pocos esfuerzos los nuestros salgan de sus apuros.<\/p>\n<p><strong>Las plagas dem\u00e1s torno. <\/strong>Lo que m\u00e1s miedo me causa es ese esp\u00edritu de familiaridad chabacana y libertad de maneras y la falta de veneraci\u00f3n de la autoridad. Acostumbrados a discutirlo todo en actos p\u00fablicos y oficiales de las autoridades temporales, con la misma libertad discuten los de la autoridad espiritual. Lo es tambi\u00e9n la falta de uni\u00f3n, el esp\u00edritu de partido, la poca atenci\u00f3n a las cosas peque\u00f1as, al silencio, a las reglas, a los usos y a las pr\u00e1cticas de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, excepci\u00f3n hecha de unos pocos, creo que podr\u00eda volv\u00e9rselos al buen camino; mas har\u00eda falta que se les diera un Visitador que se hiciera entender, amar y respetar; pero ese tan completo yo no lo encuentro entre ellos. Dios tenga a bien d\u00e1rselo.<\/p>\n<p><strong>Las dos caras de los americanos. <\/strong>Si se estudia a los cohermanos americanos y se los contempla en conjunto no producen buena impresi\u00f3n, por lo menos a los ojos de un europeo; pero ello ocurre poco m\u00e1s o menos con todas las dem\u00e1s Congregaciones, y el clero secular. Carecen de maneras y actitudes modestas, casi nunca se les oye en recreo una reflexi\u00f3n que lleve a la piedad. Algunas veces he tratado de introducir en el recreo alguna conversaci\u00f3n piadosa y jam\u00e1s, he logrado que, la sigan. Creo que no violo ning\u00fan secreto si digo que, seg\u00fan confesi\u00f3n casi un\u00e1nime de ellos, no existe lo que se llama esp\u00edritu de oraci\u00f3n ni aun entre, aquellos que he calificado de esp\u00edritus buenos ni tampoco esp\u00edritu de penitencia, siquiera sea entre los que tienen esp\u00edritu de piedad. Todo su fuerte, est\u00e1 en fumar y beber, bien que no todos lo hagan con exceso. A esto se a\u00f1ade el esp\u00edritu de partido. Todos estos rasgos constituyen lo que podr\u00edamos llamar su \u00abcara mala\u00bb. Pero cuando los tom\u00e1is uno por uno los ver\u00e9is -hablo, en general- francos, abiertos, sinceros, d\u00f3ciles y hasta f\u00e1ciles de moldear. Yo tengo para m\u00ed que; no he encontrado uno tan siquiera en quien no haya notado un cierto grado de estas buenas cualidades. Algunas veces me he sentido conmovido por la confianza que me han demostrado. Aceptan los avisos, que se les dan y parecen dispuestos a ponerlos en pr\u00e1ctica. Son trabajadores, abnegados y aman su vocaci\u00f3n. Todo esto me da pie para pensar que son susceptibles de una buena direcci\u00f3n y que, si corrigen los defectos indicados, de las buenas cualidades que tienen har\u00e1n un poderoso y eficaz instrumento para .la gloria de Dios Tales son las principales notas tomadas al pie de la letra, si bien traducidas del franc\u00e9s de su \u00abLibreta manuscrita\u00bb.<\/p>\n<p>El cuadro no es, desde luego, muy halag\u00fce\u00f1o, pero se notan en el vislumbres de esperanza. Existen sombras y luces con no poco recargo en las sombras. En ellas se mueven desde los dados al vino y al tabaco hasta los faltos de piedad y vac\u00edos de esp\u00edritu; desde el vanidoso y charlat\u00e1n hasta el excesivamente preocupado de que no le salen bien los negocios; desde el superior, que se despreocupa de los s\u00fabditos, hasta el que lo lleva todo \u00ab<em>manu militari\u00bb<\/em>, y desde el extrovertido, que siempre anda de visiteo y trato con las gentes, hasta; el concentrado y melanc\u00f3lico, porque habiendo estado a punto de tocar con la mano la mitra no logr\u00f3 la meta.<\/p>\n<p>De todo ello se saca la impresi\u00f3n que la interpretaci\u00f3n americana del esp\u00edritu vicenciano no coincide con la interpretaci\u00f3n europea y hasta dista no poco de ella; mas apartando los ojos del panorama americano de 1877 y pase\u00e1ndolos por el europeo actual de 1960, se saca otra impresi\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s desagradable, y es que en vez de haber ganado el esp\u00edritu europeo por mejor el coraz\u00f3n americano parece haber sucedido al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay luces en el cuadro que abren el coraz\u00f3n a la ilusi\u00f3n y a la esperanza; la espl\u00e9ndida realidad, que representan las dos florecientes provincias americanas, nos est\u00e1 diciendo c\u00f3mo las orientaciones .y consejos del P. Maller contribuyeron a que aquellas virtudes y buenas cualidades superaran a las malas y terminaran por predominar en el cuadro. \u00bfPodr\u00edamos los europeos de hoy decir otro tanto? \u00bfAquella su sinceridad su laboriosidad, su car\u00e1cter abierto, su generosidad y moldeabilidad se nos han pegado como se nos han pegado sus defectos? Cuando se trata de elegir, lo prudente, lo sabio y lo perfecto no es echar por la borda lo bueno que se posee y adoptar lo malo del tipo que se admira, sino conservar lo bueno pose\u00eddo y adoptar lo bueno que no se posee.<\/p>\n<p>El P. Maller ha hecho en su informe un corte o disecci\u00f3n horizontal en la provincia americana, que nos la da a conocer en uno de los a\u00f1os de la historia de su crecimiento \u20131877-, y fue una fortuna .para este crecimiento el recibir el impacto de la doctrina, de los consejos y de los ejemplos de uno de los m\u00e1s esclarecidos disc\u00edpulos de San Vicente de Pa\u00fal<\/p>\n<p>Con el fichero que hizo del personal, y con el an\u00e1lisis que trat\u00f3 de sus cualidades \u00fatiles o peligrosas, el Superior General pod\u00eda mover con m\u00e1s seguridad los peones en el tablero de aquella lejana Provincia, que hoy d\u00eda es una de las m\u00e1s florecientes de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y \u00bfque decir de las conferencias con que el sabio misionero aragon\u00e9s llenas de piedad y solidez, ilustr\u00f3 tanto a los Padres como a las Hermanas?<\/p>\n<p>Cuando cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde el P. Mac\u00b4Namara, Visitador de Irlanda, recorr\u00eda aquellos parajes con id\u00e9ntica misi\u00f3n que la que le llevara all\u00e1 al P. Maller, despu\u00e9s de una larga relaci\u00f3n de su viaje, no crey\u00f3 satisfacer su conciencia si no la pon\u00eda esta elocuente posdata: \u00abMe he sentido dichoso al encontrar entre los misioneros y las Hijas de la Caridad el recuerdo siempre vivo del P. Maller, Visitador de la Provincia de Espa\u00f1a, y he de confesar que he experimentado un sentimiento de satisfacci\u00f3n personal al verme encargado con una misi\u00f3n parecida a la que el ilustre cohermano hab\u00eda recibido del venerable se\u00f1or Bor\u00e9, de grata memoria.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo X: Segunda vez en Estados Unidos En 1874, muerto el P. Etienne, le sucedi\u00f3 en el generalato el gran orientalista que fue el P. Eugenio Bor\u00e9. 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Melchor Ig\u00fc\u00e9s el n\u00famero 370, siendo as\u00ed que realmente le correspond\u00eda el 341, siguiendo el orden cronol\u00f3gico de los que han\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":17212,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-3\/","url_meta":{"origin":17232,"position":5},"title":"El Padre Mariano Maller. 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