{"id":17225,"date":"2018-06-17T02:37:37","date_gmt":"2018-06-17T00:37:37","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/04\/16\/el-padre-mariano-maller-capitulo-7\/"},"modified":"2018-06-05T09:02:23","modified_gmt":"2018-06-05T07:02:23","slug":"el-padre-mariano-maller-capitulo-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-7\/","title":{"rendered":"El Padre Mariano Maller. Cap\u00edtulo 7"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo VII: <em>Periplo iberoamericano <\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Cerca de treinta a\u00f1os hac\u00eda que hab\u00edan ido surgiendo casas y provincias de misioneros e Hijas de la Caridad en la mayor parte de las nuevas nacionalidades surgidas del desmembramiento del imperio hispano portugu\u00e9s. Era menester que el Superior General supiera c\u00f3mo andaban sus Hijos e Hijas por aquellas latitudes y, confiando en la piedad, suficiencia y experiencias del P. Maller, el P. Fiat le nombr\u00f3 \u00abComisario extraordinario\u00bb para visitar las Casas Centrales de las Provincias de las dos Familias de Centroam\u00e9rica, Rep\u00fablica mejicana, Brasil, Argentina, Chile, m\u00e1s la Casa Central de las Hijas de la Caridad de la Provincia de Lima o del Per\u00fa y, si le fuera posible, las del Ecuador.<\/p>\n<p>En el curso del inmenso viaje el P. Maller iba recibiendo cartas del P. F\u00edat para que alargara su visita a otras casas de aquellas Provincias. El viaje dur\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o, y por todas partes fue sembrando el bien y resucitando el esp\u00edritu donde estaba deca\u00eddo.<\/p>\n<p>De paso el P. Maller aprovech\u00f3 el viaje para arreglar los asuntos de la dos Casas de La Habana -el Seminario y la iglesia de la Merced- y echar los cimientos de la fundaci\u00f3n de Santiago. Y all\u00e1 lleg\u00f3, en efecto, el mes de noviembre de 1884.<\/p>\n<h3><strong>El periplo, por tanto, empieza por Cuba.<\/strong><\/h3>\n<p>El 17 de noviembre el P. Maller desembarcaba en La Habana. El 19 ya anda tomando posiciones. Entre los PP. Madrid, G\u00fcel y Alonso, el segundo se llevaba sus preferencias para la nueva fundaci\u00f3n de Santiago de Cuba, pedida por el Obispo de aquella metr\u00f3polis de Oriente. Las dos casas de La Habana andaban un poco a la gre\u00f1a, pues entre los miembros de ambas hab\u00edan mediado agrias disputas. Afortunadamente \u00abhab\u00eda llevado con \u00e9l al P. Santonja, venido de Filipinas. Quiz\u00e1 su experiencia y suavidad pudieran poner paz en aquellos peque\u00f1os lagos, un tanto alborotados, que eran las dos Comunidades.<\/p>\n<p>El Obispo se presentaba misterioso, como una esfinge. Nadie sab\u00eda lo que pensaba. Se negaba a ordenar a los di\u00e1conos pa\u00fales llegados hac\u00eda ya varios meses, y lo mismo ocurr\u00eda con los alumnos del propio Seminario conciliar, regido por los Pa\u00fales.<\/p>\n<p>Sobre la situaci\u00f3n de la isla escrib\u00eda el 12 de noviembre: <em>\u00abEl nuevo tratado de Comercio con Estados Unidos parece que va a reanimar algo las cosas; pero est\u00e1 todo tan mal que me temo que no haya remedio que cure la enfermedad de ra\u00edz. Ver\u00e9 dentro de unos d\u00edas lo que oigo. \u00bfPero qui\u00e9n se f\u00eda? Cada uno habla de la feria como le va en ella.\u00bb<\/em> Cinco d\u00edas despu\u00e9s la impresi\u00f3n segu\u00eda siendo pesimista: <em>\u00abEl estado de cosas de esta Isla -escrib\u00eda al 24- es de lo peor que me puedo imaginar. A empleados y tropa se deben tres, seis y ocho meses de paga. Los hospitales, hospicios etc., no andan mejor y no se ve remedio\u00bb.<\/em> Sobre el clima anotaba<em>: \u00abEn todo este tiempo el term\u00f3metro, en nuestro aposento, no ha bajado de 25 grados ni subido de 27. \u00a1Qu\u00e9 temperatura tan agradable! Y ustedes ya se habr\u00e1n soplado los dedos m\u00e1s de cuatro veces.\u00bb<\/em> Sobre las relaciones con el Obispo hab\u00eda brillado un rayo de luz. \u00ab<em>El domingo<\/em> -anota- <em>fuimos convidados a comer con el Obispo los Sres. Santonja, Rojas, G\u00fcel y un servidor de usted. El Prelado estuvo muy fino y amable.\u00bb<\/em> El d\u00eda 28 la impresi\u00f3n de uni\u00f3n entre las dos Comunidades habaneras -Seminario e iglesia de la Merced- se consolidaba: <em>\u00abEl se\u00f1or Santonja, Dios mediante, har\u00e1 aqu\u00ed un buen papel, y desde aqu\u00ed influir\u00e1 en Filipinas, a pesar de la jugada o atropello que con \u00e9l cometieron. Aqu\u00ed habr\u00e1 adem\u00e1s uni\u00f3n y cordialidad entre las dos Casas, cosa que cada d\u00eda parec\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil. Con el se\u00f1or Rojas se entender\u00e1 perfectamente, y si sale el se\u00f1or Madrid y, cuando se pueda, el se\u00f1or Rodriguez, quedar\u00e1 esto como una balsa de aceite\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de la amabilidad con que hab\u00eda obsequiado a sus convidados, el Obispo, Santander se hab\u00eda vuelto a encerrar en su torre de marfil. El Prelado, siempre el mismo -escrib\u00eda el d\u00eda 28- no se le puede penetrar. En abril va a esa -Madrid-. Ojal\u00e1 se quede ah\u00ed. Tampoco con el Arzobispo corren buenos vientos. Dios nos libre de esos Prelados pol\u00edticos. El de Santiago de Cuba no lo es. Lo que m\u00e1s le encantaba era el clima. \u00abEl tiempo sigue delicioso para m\u00ed. El term\u00f3metro no pasa de 27 ni baja de 25. La brisa es continua. Ayer falt\u00f3, y apunt\u00f3 el viento del Sur o del Mediod\u00eda; fue una tarde muy pesada, pero no m\u00e1s que ciertas tardes y ciertas noches de Chamber\u00ed.. Los reci\u00e9n llegados Castillas vagos\u00bb -como dice el se\u00f1or Santonja, todos seguimos bien, gracias a Dios. \u00a1Salude a toda esa amada Comunidad y a los de la Casita y a los de la Casa grande -Padres y Hermanas del Noviciado-. Aprov\u00e9chese bien del fr\u00edo, que tanto le gusta, y no deje de encomendar a Dios a este que no se olvida de su 67 cumplea\u00f1os\u00bb. Y luego pone dos postdatas que completan el panorama:\u00a0 \u00abLas cosas de aqu\u00ed, mal, muy mal, y cada d\u00eda m\u00e1s a peor. Muchas cosas al se\u00f1or Salvaire y compa\u00f1eros\u00bb.<\/p>\n<p>Como se ve, los PP. Maller y Valdivieso, su corresponsal, con respecto al fr\u00edo, eran dos polos opuestos. Terminada la visita en La Habana, se embarc\u00f3 en el \u00abVillaverde\u00bb para Santiago de Cuba, con el fin de concertar all\u00ed una fundaci\u00f3n de Misiones. El viaje \u00abfue feliz\u00bb, pues el Villaverde\u00bb \u00abera m\u00e1s agradable y menos bailar\u00edn\u00bb, que el \u00abSatr\u00fastegui\u00bb, que los hab\u00eda llevado de Espa\u00f1a. Desembarcaron para celebrar en Nuevitas y G\u00edbaro, cosa que no pod\u00edan hacer en el barco, por hab\u00e9rseles olvidado el misal.<\/p>\n<p>De los compa\u00f1eros de viaje anota: \u00abEl capit\u00e1n, bueno; el sobrecargo, para nosotros, a\u00fan mejor. Los pasajeros, buenos y agradables. No faltaron un par de Fern\u00e1ndez para disputar; pero quedamos bien. Tambi\u00e9n el se\u00f1or Campos tuvo sus disputas con los masones, etc&#8230; En G\u00edbaro hubieron de detenerse veinticuatro horas para reparar la cadena del ancla y varios cabos al entrar en el puerto.<\/p>\n<p>Ya en Santiago, el Arzobispo le hizo entrega de la iglesia y convento de San Francisco, en donde instal\u00f3 un primer embri\u00f3n de Comunidad, que compon\u00edan los PP. G\u00fcell y Campo, pasando luego la visita can\u00f3nica a las Hermanas, que gobernaban el Hospital militar .El d\u00eda 6 escrib\u00eda al P. Santonja estas l\u00edneas, reveladoras de las dificultades del viaje.<\/p>\n<p><em>\u00abHasta el d\u00eda 15 no podr\u00e9 salir de aqu\u00ed, porque no hay vapor. Ni s\u00e9 si llegar\u00e9 a Puerto Rico \u00a1para Navidad!, porque tampoco para Mayag\u00fcez habr\u00e1, me temo. En fin, aqu\u00ed se sale cuando se puede, y de Puerto Rico a La Habana \u00ab\u00a1Deu lo sap\u00bb!. Y \u00bfqu\u00e9 hacer? Raz\u00f3n ten\u00eda el se\u00f1or Obispo. En fin, ser\u00e1 cuando se pueda\u00bb. \u00abEl se\u00f1or Arzobispo \u2013resum\u00eda-, content\u00edsimo. Las Hermanas, \u00eddem. Aunque no deja de haber alguna dificultadilla, espero que la fundaci\u00f3n quedar\u00e1 bien y s\u00f3lidamente hecha. Por ahora he sentido a\u00fan menos calor que en La Habana\u00bb<\/em>. (Al P. Santonja en La Habana, 6, XII, 84.)<\/p>\n<h3><strong>Visita a M\u00e9xico.<\/strong><\/h3>\n<p>De Cuba salt\u00f3 a M\u00e9jico. En esta \u00e9poca la Casa central estaba en la calle de -San Lorenzo, n\u00famero 19, y ten\u00eda m\u00e1s apariencias de casa seglar que de casa religiosa. Con una casa de campo a las afueras, que en caso de persecuci\u00f3n los acogiera de momento. Por entonces gozaban de libertad relativa; pero no estaban totalmente ajenos a cualquier explosi\u00f3n revolucionaria de cariz anticlerical, tan frecuente en aquel pa\u00eds. Regia los destinos de la Provincia el P. Mariscal, <em>\u00abbuen esp\u00edritu, trabajador,\u00bb<\/em> celoso restablecedor y mantenedor de la observancia regular, que encontr\u00f3 bastante deca\u00edda, al llegar a la Superioridad\u00bb. A algunos les pareci\u00f3 que en esta tarea iba demasiado aprisa. Empez\u00f3 por prohibir las visitas activas y pasivas, que seg\u00fan todos confesaban, \u00abhab\u00edan convertido la casa en un hotel. Parece que su predecesor no solo las hab\u00eda permitido, sino tambi\u00e9n fomentado con su ejemplo.<\/p>\n<p>Era, pues, algo \u00abincontestable e incontestado\u00bb que la Casa estaba muy necesitada de reforma; m\u00e1s el Visitador hubiera tenido \u00e9xito si hubiera procedido \u00abcon m\u00e1s suavidad\u00bb. \u00abSu rigidez y su tono, a veces, demasiado duro, le alejaron muy pronto los \u00e1nimos de los de la casa y hasta de los de la Provincia\u00bb. Le acusaban de que se mostraba por dem\u00e1s interesado por las cosas de este mundo; este extremo no lo vio claro el P. Maller; lo que s\u00ed vio claro es que el Padre Mariscal se vio obligado a moderar las prodigalidades de su predecesor, que se revel\u00f3 poco capaz en la .administraci\u00f3n y estuvo a punto de hundir a la Casa y a la Provincia, invocando siempre el comod\u00edn de la \u00abdivina Providencia\u00bb. <em>\u00abCreo, pues<\/em>, escribe el Padre Maller<em>, que el P. Mariscal, bajo este aspecto, mereci\u00f3 bien de la Provincia y de la Congregaci\u00f3n. Sin embargo, no hab\u00eda sabido ganarse la confianza de sus s\u00fabditos, los cuales se quejaban de que no les daba ejemplo de piedad, ni de puntualidad a los actos de Comunidad, de los que se exim\u00eda con facilidad, ni de pobreza\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Hab\u00eda arreglado su habitaci\u00f3n de tal suerte que el P. Maller la encontraba demasiado elegante y en irritante contraste con las de sus cohermanos. Tambi\u00e9n echaban en \u00e9l de menos la prudencia y se quejaban de que teniendo cuatro consejeros manten\u00eda en casas lejanas a los PP. Serrato y Am\u00e9zqueta, que ten\u00edan talento, libertad y decisi\u00f3n para decir claramente su parecer, y, en cambio, ten\u00eda en la Central a los PP. Fr\u00edas y Huet, m\u00e1s t\u00edmidos, de menos talento y menos decididos. Adem\u00e1s, le encontraban demasiado tenaz en sus juicios, casi imposible de hacerle cambiar y muy h\u00e1bil en hacer valer sus razones. Tampoco era lo suficientemente atento para escuchar las razones de los que no pensaban como \u00e9l y no pocas les dec\u00eda: \u00abS\u00ed, s\u00ed; ya s\u00e9; comprendo lo que usted dice, pero eso no es una raz\u00f3n. Era demasiado inclinado a obrar por cuenta propia y no le era infrecuente escamotear a los consejeros cosas a\u00fan dc las m\u00e1s graves e importantes, enter\u00e1ndose ellos despu\u00e9s de realizadas. El se excus\u00f3 al P. Maller diciendo que el alejamiento de dos consejeros..no hab\u00eda sido intencionado; que el P. Am\u00e9zqueta estaba en Guanajuato desde hac\u00eda, diez o doce a\u00f1os, y que por lo dem\u00e1s \u00e9l pensaba traerlo al Colegio de Mascare\u00f1as.<\/p>\n<p>En cuanto al Padre Serrato, hab\u00eda sido menester enviarlo a Puebla para poder sacar de all\u00ed al P. Valga\u00f1\u00f3n y llevarlo a la Central para hacerle su asistente y acaso su consejero, en vez del P. Am\u00e9zqueta. \u00abYo le dije anota, el P. Maller- que si tal era su intenci\u00f3n, su plan no era acertado, pues entonces tendr\u00eda tres consultores espa\u00f1oles y un solo mejicano, lo que no dejar\u00eda de. notarse y ser mal visto\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto al Consejo, el P. Maller le aconsej\u00e9 que no se limitara, como era su costumbre, a exponer las razones que favorec\u00edan su punto de vista, antes bien deber\u00eda, exponer el pro y el contra, reforzando las razones de uno y otro lado y dejar luego en libertad a sus consultores para manifestar sus opiniones, sin mostrarles desd\u00e9n ni interrumpir a sus interlocutores, cediendo a veces, para demostrar que no lleva al Consejo su partido tomado. El P. Maller se pudo convencer de que el Visitador no gozaba de la simpat\u00eda de la Provincia, y aun aquellos que lo hab\u00edan pedido al P. General le manifestaban su arrepentimiento de haberlo hecho.<\/p>\n<p>\u00abEl -escribe el P. Maller- hace todo lo que humanamente puede para salir adelante con su empresa y cargo;.pero me da la impresi\u00f3n de que obra demasiado humanamente y que se inquieta demasiado de lo que puedan pensar o decir de \u00e9l. Tambi\u00e9n tiene el h\u00e1bito de usar con demasiada frecuencia el pronombre \u00abyo\u00bb, diciendo: \u00abYo he hecho esto, yo he hecho lo otro, etc.\u00bb. Yo le he aconsejado que ser\u00eda mejor que dijera: \u00abNosotros hemos hecho esto o lo otro\u00bb. Y .as\u00ed otros consejos por el estilo. Y agrega, concluyendo el P. Maller: \u00abYo no s\u00e9 si lograr\u00e1 reconquistar la confianza de sus inferiores tanto como fuera de desear; y ser\u00eda muy de lamentar que no lo lograra, porque, por otro lado, posee buenas cualidades. Es inteligente, trabajador, celoso, entendido en el manejo de los negocios, y hasta bien visto por los externos y estimado de los Obispos, etc\u00e9tera. Cierto que con respecto a esto \u00faltimo, a mi parecer, se hace un poco de ilusi\u00f3n, tomando como de ley lo que no es m\u00e1s que un cumplimiento, pues todav\u00eda no est\u00e1 del todo muerto a s\u00ed mismo\u00bb.<span id='easy-footnote-1-17225' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-7\/#easy-footnote-bottom-1-17225' title='Estas y las siguientes notas est\u00e1n tomadas de una libreta suya en franc\u00e9s, que entre par\u00e9ntesis citamos con las siglas L. M. f. (libreta manuscrita en franc\u00e9s).'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<h3><strong><em>Algunas fichas del personal <\/em><\/strong><\/h3>\n<p>\u00ab<strong>El P. FR\u00cdAS<\/strong> es un misionero de car\u00e1cter manso y pac\u00edfico, algo t\u00edmido, de no mucho talento y de menos salud; no se levanta a las cuatro ni asiste al rezo del rosario en com\u00fan; fuma y parece, y \u00e9l lo dice ,que no puede dejar de hacerlo, porque se acostumbr\u00f3 de ni\u00f1o. Es Consultor y Ec\u00f3nomo de la Provincia y de la Casa, cargos que cumple a satisfacci\u00f3n, si no es que a veces es un tanto cicatero y mezquino\u00bb, que es la \u00fanica queja que de \u00e9l escuch\u00f3 el Padre Maller. (L. m. f., 112-113.)<\/p>\n<p><strong>Torres Crescencio<\/strong>, hermano del antiguo Visitador y actual Obispo de Tabasco; buen esp\u00edritu, buenos sentimientos, piadoso, de talento y capacidad m\u00e1s que ordinarios, de salud delicada, inconstante, susceptible, sombr\u00edo, cuitado, melanc\u00f3lico, amante de las Misiones, dado a las relaciones con las gentes del mundo, pero siempre con la intenci\u00f3n de hacerles bien, y por lo mismo, ocupado con muchas visitas activas y pasivas, abundando m\u00e1s \u00e9stas que aquellas\u00bb.<\/p>\n<p>Algunas de estas cualidades ten\u00edan que chocar con las del Padre Mariscal y de aqu\u00ed las antipat\u00edas que entre ambos hab\u00edan surgido. La vocaci\u00f3n del P. Torres se tambaleaba. Despu\u00e9s de algunas explicaciones hubo reconciliaci\u00f3n y la vocaci\u00f3n se reafirm\u00f3; mas luego de nuevo surgieron los choques y otra vez la pelota en el tejado\u00bb. As\u00ed estaban las cosas cuando lleg\u00f3 el P. Maller, que logr\u00f3 pacificarlos y restablecer la cordialidad, pero poniendo el dedo en la llaga: \u00abYo le dije con toda claridad y sin rodeos -escribe en sus notas- que sus inquietudes y tentaciones proced\u00edan principalmente de su amor propio; que el remedio era entregarse a Dios con una entera pureza de coraz\u00f3n y que a \u00e9l no le bastaba limitarse a una virtud ordinaria, sino que \u00e9l estaba obligado a aspirar a la perfecci\u00f3n y, sobre todo, a dar muerte a su amor propio. Pareci\u00e9ndome que estaba poco enterado de las cosas espirituales, le aconsej\u00e9 que leyera las vidas de los santos o libros en que se encontraran la teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la perfecci\u00f3n. La esperanza que sobre \u00e9l tengo muy grande, si Dios le otorga la gracia de darse a \u00c9l por entero\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El Se\u00f1or SERRATO<\/strong> es un anciano octogenario, mas con un coraz\u00f3n lo suficientemente \u00abverde\u00bb para poder trabajar como un hombre de sesenta a\u00f1os. Todos le estiman y veneran. Hace dos meses que est\u00e1 en Puebla. He aconsejado, al se\u00f1or Mariscal, poniendo en ello fuerza y calor\u00a0 que le llame a M\u00e9jico cuanto antes le fuere posible, y que le mantenga junto a s\u00ed, ya que \u00e9l ser\u00e1 su mejor apoyo. Es el primer consejero.<\/p>\n<p><strong>El Se\u00f1or Amezuqeta<\/strong> es mejicano de nacimiento y goza de excelente reputaci\u00f3n, no solo entre los nuestros, sino entre el clero y las personas seglares. Es Superior de Guanajuato y m\u00e1s de una vez ha rechazado la dignidad episcopal, se le ha dejado en Guanajuato durante diez o doce a\u00f1os, casi siempre solo, de suerte que es de temer que se le hayan pegado h\u00e1bitos poco conformes con la vida com\u00fan. Desde hace alg\u00fan tiempo el se\u00f1or Mariscal ha querido llamarle a M\u00e9jico y ponerle al frente del Colegio Mascare\u00f1as; mas ello no le ha sido posible, a causa de las muchas y excelentes obras cuya existencia depend\u00edan de \u00e9l. Adem\u00e1s, dentro de la nueva combinaci\u00f3n es conveniente que permanezca all\u00ed, por lo menos el tiempo que le sea necesario para preparar el restablecimiento del Seminario interno, despu\u00e9s de lo cual podr\u00e1 ser llamado a M\u00e9jico, bien para Mascare\u00f1as, bien para San Lorenzo. Es el segundo Consejero del Visitador\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El Se\u00f1or Monta\u00f1a<\/strong>.- Es el Superior de Monterrey. De muy buen esp\u00edritu y muy capaz. Desgraciadamente estamos abocados a perderle, porque todo el clero de Monterrey le pide para la silla episcopal de esta ciudad, actualmente vacante. Ello constituir\u00eda una gran p\u00e9rdida para la Provincia, sobre todo para el Colegio de Monterrey, que si vive y prospera, es debido \u00fanicamente a \u00e9l y tal vez tendr\u00e1 que cerrar sus puertas si \u00e9l llegare a faltar. El ha venido a M\u00e9jico y me ha hablado confidencialmente de este asunto, y yo le he aconsejado que se mantenga firme en rehusar el honor que se le ofrece. No s\u00e9 lo que har\u00e1.<\/p>\n<p><strong>El Se\u00f1or Mej\u00eda.- <\/strong>Superior de M\u00e9rida, al que s\u00f3lo conozco de o\u00eddas. Al parecer, es un misionero muy bueno y capaz. Tambi\u00e9n hay en Mascare\u00f1as un joven cohermano que parece bueno piadoso, amable y dotado de notable talento y amigo de las ciencias naturales. Es el principal sost\u00e9n del Colegio.<\/p>\n<p><strong>En resumen, la Provincia de M\u00e9xico<\/strong> no est\u00e1 en estado satisfactorio. Podr\u00eda, es verdad, levantarse de nuevo, mas s\u00f3lo a condici\u00f3n de renunciar a extenderse durante unos cuantos a\u00f1os. Es menester que se contente casi con vivir hasta que le lleguen nuevas vocaciones y se tome el tiempo suficiente para formarlas. Algunos dicen que sin el elemento europeo no podr\u00edan sostenerse, opini\u00f3n muy generalizada entre los europeos que hay en el pa\u00eds, y no faltan nativos que dicen lo mismo, sin que esto sea privativo de nuestra Congregaci\u00f3n. Los jesuitas y otras comunidades piensan lo mismo y obran, seg\u00fan dicen, conforme a este principio. Tal aserto, personalmente a m\u00ed, me parece muy dif\u00edcil de aceptar; mas la seguridad con que me lo dec\u00edan me ha hecho tambalear un poco en mi opini\u00f3n y me temo que est\u00e9 demasiado bien fundada. Sin embargo, yo me inclino al lado contrario, es decir, que la Provincia puede sostenerse y florecer por s\u00ed misma.<\/p>\n<p>En las circunstancias actuales, y a pesar de lo dicho, yo soy de parecer que el se\u00f1or Mariscal es el sacerdote que, mejor que ning\u00fan otro de la Provincia, puede gobernarla. Yo le he dado con toda franqueza los avisos que me parecieron convenientes. Antes que nada, le he recomendado: Primero, el buen ejemplo; segundo, rodearse de buen personal; tercero, no fiarse demasiado de sus luces y ceder algo m\u00e1s f\u00e1cilmente ante el parecer de los consultores, avisos que ha recibido muy bien y que espero aprovechar\u00e1. Y ya me parece que ha empezado a llevarlos a la pr\u00e1ctica, renunciando de momento a la Misi\u00f3n, de Yucat\u00e1n, que muy pocos d\u00edas antes tan metida en el pecho ten\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>La Casa Central estaba en bastante buen estado; los abusos, que se\u00f1alaba en las ordenanzas, no eran generales, sino de dos o tres personas, sobre todo lo referente a la pobreza. \u00abMe he cre\u00eddo, sin embargo, en el deber de se\u00f1alarlo, porque no estando presente el culpable, yo no pod\u00eda advert\u00edrselo personalmente en particular. No las traducir\u00e9 al franc\u00e9s, porque usted entiende bastante bien el espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estas ordenanzas he dado otros avisos particulares y por separado, primero, a los Hermanos coadjutores; segundo, a los se\u00f1ores sacerdotes, y tercero, a la Comunidad en general. Asimismo dej\u00e9 a cada uno y por escrito la recomendaci\u00f3n de las tres cosas que parecieron serles m\u00e1s necesarias.<\/p>\n<p>La Provincia de M\u00e9jico se me ha hecho m\u00e1s querida que antes. Alguien me sugiri\u00f3 la idea de un arreglo, encaminado a que Espa\u00f1a pudiera proveer a M\u00e9jico de personal, como lo hace con las islas Filipinas. El proyecto no es nuevo. Ya el se\u00f1or Etienne me lo hab\u00eda expresado m\u00e1s de veinte a\u00f1os ha, y ello no s\u00f3lo con respecto a M\u00e9jico, sino a toda Am\u00e9rica espa\u00f1ola; mas por ahora el proyecto se qued\u00f3 en simple idea\u00bb. (L. m. f., 115) Mas adelante veremos c\u00f3mo seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, fue preciso llevarlo a la realidad.<\/p>\n<h3><strong>Estado de la Provincia<\/strong>.<\/h3>\n<p>\u00abNo me es posible dejar de tratar del estado de la Provincia. No es muy floreciente. Decay\u00f3 algo en tiempo del se\u00f1or Sanz, a lo que yo pienso, a causa de que este se\u00f1or se ocup\u00f3 demasiado de las Hijas d\u00e9 la Caridad y no lo suficiente de los misioneros. Mas yo tengo para m\u00ed, que el mayor mal viene de que el se\u00f1or Torres, con todo su celo, toda su actividad, y su abnegaci\u00f3n y entrega, no se las arregl\u00f3 bien. Todo su empe\u00f1o era extenderse y, en efecto, se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas emprendiendo m\u00e1s de lo que permit\u00eda el personal con que contaba, vi\u00e9ndose obligado a echar mano de los j\u00f3venes antes de que pudieran estar suficientemente formados en la ciencia y en la virtud. De aqu\u00ed los grandes chascos y contratiempos, murmuraciones, malentendidos, la inobservancia de las Reglas, los partidos y el debilitarse las vocaciones. Sea por temperamento, naturalmente dulce y suave, de la raza india, a la que pertenec\u00eda, sea acaso por necesidad que de su gente ten\u00eda, con el fin de tener a todos contentos toleraba no pocos abusos.\u00a0 La cuesti\u00f3n de nacionalidad o de raza anda por medio y complica el malestar, por lo dem\u00e1s no era nueva; pero se reaviv\u00f3 en su tiempo, se rode\u00f3 de una peque\u00f1a \u00abcamarilla\u00bb de misioneros j\u00f3venes sin esp\u00edritu, que cada vez m\u00e1s iban de atrevimiento en atrevimiento. La gesti\u00f3n de los negocios temporales llevada por el se\u00f1or Torres fue desafortunada. Con su gran confianza en la Providencia puso a la Provincia a pique de una segunda cat\u00e1strofe, y as\u00ed estaban las cosas cuando fue nombrado obispo de Tabasco.<\/p>\n<p>Durante la administraci\u00f3n del se\u00f1or Torres, el se\u00f1or Mariscal jug\u00f3 un papel importante; era Consultor .y cobr\u00f3 no poco ascendiente sobre el Visitador, lo que le puso en condiciones de impedir, que las cosas fueran por peores caminos de los que fueron. Y a\u00fan en los \u00faltimos tiempos se permiti\u00f3 hacer reflexiones algo fuertes, llegando a convertirse en amonestaciones, con lo que disminuy\u00f3 un tanto la mutua confianza; a pesar de lo cual Monse\u00f1or vio con agrado, lo qua yo creo, la sucesi\u00f3n del se\u00f1or Mariscal en su cargo. La misma buena acogida recibi\u00f3 de parte de los dem\u00e1s, misioneros en general si se except\u00faan los de la camarilla, que le recibieron con temor. El se\u00f1or Mariscal, seg\u00fan ahora todos confiesan, emprendi\u00f3 la dura tarea de reformar la Provincia, en cuya empresa ten\u00eda a su favor todo lo mejor de los misioneros. Sin embargo, la tarea se present\u00f3 por dem\u00e1s dif\u00edcil. Los m\u00e1s ligeros, disipados y mimados por su predecesor, fueron, uno por uno, abandonando la Congregaci\u00f3n. Toda reforma cuesta siempre mucho, y hasta los mismos que la aprobaban criticaban la manera y encontraban que decir, seg\u00fan arriba queda indicado\u00bb. (L. m. t., 115).<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese la figura del an\u00e1lisis de los personajes, su cautela en reformar los juicios, los remedios que indica y las observaciones acerca de las situaciones hist\u00f3ricas y sicol\u00f3gicas ambientales del momento. T\u00e9ngase en cuenta que son notas tomadas a vuela pluma, que exig\u00edan ulteriores desarrollos ante su superior jer\u00e1rquico. Terminada la visita de M\u00e9jico se encamin\u00f3 a Colombia a trav\u00e9s de la Am\u00e9rica Central.<\/p>\n<h3><strong>Por las regiones costeras del Pac\u00edfico<\/strong>.<\/h3>\n<p>E1 20 de mayo de 1885 el P. Maller hac\u00eda por escrito un croquis de su recorrido por la parte occidental del hemisferio sur: <em>\u00abHoy mismo, Dios mediante, me embarco para Buenaventura y Popay\u00e1n.<\/em> Dos meses menos tres d\u00edas he estado aqu\u00ed en Panam\u00e1 por causa de la revoluci\u00f3n. De Popay\u00e1n a Quito, y luego a Lima y a Santiago de Chile. Cu\u00e1nto tiempo me llevara, no lo puedo decir. Procurar\u00e9 que sea lo menos posible.\u00bb<\/p>\n<p>El P. Maller era un hombre cult\u00edsimo. En una de las tres carpetas que en el Archivo Matritense, C. M., est\u00e1n dedicadas a recoger su documentaci\u00f3n, se encuentran dos documentos curios\u00edsimos, escritos de pu\u00f1o y letra del gran naturalista sueco Carlos Lineo, y dirigidos al pr\u00edncipe de los naturalistas espa\u00f1oles, Jos\u00e9 Celestino Mutis, m\u00e9dico y sacerdote espa\u00f1ol, establecido en Colombia a mediados\u00a0 del siglo XVIII, donde cre\u00f3 una escuela para estudiar la fauna y la flora del inmenso subcontinente hispanoamericano. Son\u00a0 dos cartas escritas en lat\u00edn suelto y elegante, en que el sueco llama al espa\u00f1ol: <em>\u00abViro amic\u00edssimo, suav\u00edssimo, candidissimoque\u00bb; y como bot\u00e1nico, le califica de clarissimo, experientissimoque<\/em>, en una de ellas, y, en otra; de \u00absolidissimo et acutissimo\u00bb. Pero\u00a0 el hacer de ellas y del cat\u00e1logo adjunto de plantas y flores un estudio monogr\u00e1fico m\u00e1s pertenece a una revista cient\u00edfica que a este lugar. El espa\u00f1ol envi\u00f3 al sueco una colecci\u00f3n de las plantas y animales para que los clasificara. No siempre lo logra Lineo, que confiesa: \u00abNon apte novi speciem absque fructu dignosco\u00bb, etc. Aqu\u00ed quede constancia del hecho como un rasgo del inter\u00e9s del P. Maller por los estudios cient\u00edficos, el cual, a su paso por Colombia, acaso en Buenaventura o acaso en Cal\u00ed, donde se detuvo para hacer las visitas can\u00f3nicas a los misioneros y Hermanas, tropezar\u00eda con estos documentos y se los dar\u00edan como algo precioso en agradecimiento por los sacrificios hechos por ellos, o tal vez los pedir\u00eda con intenci\u00f3n de ir enriqueciendo el gabinete de Ciencias Naturales que, acaso ya entonces empezaba a perfilarse y que tantas riquezas ten\u00eda amontonadas, cuando lleg\u00f3 a su apogeo. Damos aqu\u00ed la versi\u00f3n, sacada de su libreta de notas, de la parte m\u00e1s interesante de su visita al Reino de Nueva Granada o Colombia.<\/p>\n<h3><strong>Casa Central de la Provincia de Nueva Granada<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>No habiendo podido llegar a Popay\u00e1n, no pude hacer la visita, y por ello me apresur\u00f3 a decir que lo que aqu\u00ed escribo lo he sabido principalmente de boca del se\u00f1or Foing, su Superior y Visitador de la Provincia de Nueva Granada. Desde luego hay que notar qua este nombre de Nueva Granada no pasa de ser un nombre hist\u00f3rico. En otro tiempo Venezuela y Ecuador en uni\u00f3n con Colombia, formaban el virreinato de Nueva Granada; mas al separarse aquellos dos pa\u00edses y constituirse en rep\u00fablicas independientes lo que queda del antiguo virreinato se llama simplemente Colombia.<\/p>\n<p>Popay\u00e1n es la capital del Estado de Cauca y por el momento la Casa Central de la provincia est\u00e1 bien all\u00ed; mas llegar\u00e1 un d\u00eda en que tendr\u00e1 por m\u00e1s ventajosa tenerla en Bogot\u00e1, capital de los Estados Unidos de Colombia; pero este d\u00eda, lejos de verle cercano, de momento, lo veo bastante lejos, por no tener all\u00ed nosotros obras ni nosotros, ni las Hijas de la Caridad. El nuevo Arzobispo no es f\u00e1cil que piense en nosotros, pues es cosa l\u00f3gica que se sirva de los PP. Jesuitas, sus cohermanos. Y por lo que hace a nuestras Hermanas, tampoco hay apariencias de que las necesite, pues ya tiene otras religiosas, llamadas tambi\u00e9n Hermanas de la Caridad, y el pueblo las tiene por verdaderas Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal, error que, materialmente, no deja de ser harto perjudicial a la extensi\u00f3n de nuestras Hermanas. Sin embargo, ello no es para inquietarnos, pues se nos llama de todas partes, y la dificultad est\u00e1 en que ni nosotros ni nuestras Hermanas podemos responder a estas llamadas por falta de personal. No tenemos, pues, que hacer otra cosa que permanecer tranquilos hasta que la Divina Provincia d\u00e9 la se\u00f1al y la dar\u00e1 cuando llegue su tiempo.<\/p>\n<p>Al parecer Dios quiere meter a la Provincia por los caminos de la prosperidad, pues no se queda corto en despertar vocaciones, hasta el punto de que la estrechez del local obligar\u00e1 a edificar en Popay\u00e1n o en otro lugar. Parece que el Sr. Foing ha tomado el partido m\u00e1s prudente, que es edificar en sitio distinto de Popay\u00e1n, y que ha hecho bien en poner y fijar sus ojos en Cal\u00ed para este menester. Es la ciudad m\u00e1s importante de todo el valle de Cauca y se espera que se convertir\u00e1 en su capital; Tiene una poblaci\u00f3n de 25.000 habitantes, cerca del doble que Popay\u00e1n. Incluso ha corrido rumor que atribuya al gobierno la intenci\u00f3n de convertirla en capital de dicho estado. En Popay\u00e1n los temblores de tierra son temibles, mientras que Cali esta en el centro del Estado y a medio camino entre Buenaventura y Popay\u00e1n. Ahora bien, Buenaventura es el mejor puerto sobre todo el Pac\u00edfico y, por lo mismo, la capital del Estado de Cauca estar\u00eda mucho mejor en Cali que en Popay\u00e1n. El Sr. Fomg me ha hecho saber su situaci\u00f3n, si usted otorga su aprobaci\u00f3n en trasladar a Cal\u00ed el seminario interno y la Escuela Apost\u00f3lica, actualmente en Popay\u00e1n. No he podido por menos de alabar calurosamente al proyecto, y pues \u00e9l, no solamente me pidi\u00f3 mi parecer sino tambi\u00e9n mis ideas acerca que la manera de llevarlo a cabo, me he permitido escribirle sobre el caso largo y tendido, tan pronto como me lo han permitido m\u00eds ojos, desde Guayaquil. Yo me he tomado la libertad de aconsejarle que proceda con calma y suavidad, empezando por comprar m\u00e1s terreno que el que acaban de adquirir, que no basta para las dos obras juntas; serla menester comprar casi el doble, y sin esto ser\u00eda ello un negocio muy raqu\u00edtico, en que la Escuela perjudicar\u00eda al Seminario. Por lado nada hay, al parecer, que temer en cuanto al porvenir, pues Cal\u00ed tomar\u00e1, a no tardar, gran auge, .y lo que hoy solo vale 20.000 pesetas, en muy pocos a\u00f1os valdr\u00e1 44 \u00f3 50.000. Luego, he llevado a su esp\u00edritu la observaci\u00f3n de que no teniendo personal suficiente, los cohermanos de las otras casas gritar\u00e1n y se llamar\u00e1n a rebato si vieren nuevos establecimientos, mientras ellos no tiene el contingente que les es debido. De estas dos, consideraciones principales he sacado la conclusi\u00f3n de .que, a mi .parecer, ser\u00eda m\u00e1s prudente transportar, primero, \u00fanicamente una de las dos cosas. A\u00f1ad\u00eda que yo mantendr\u00eda el Seminario en Popay\u00e1n, pues, es conveniente que el Seminario este siempre, bajo las miradas del Visitador, y que empezar\u00eda trasladando la Escuela Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Todos los que me han hablado del Sr. Foing, me han hablado muy en su favor. Mi entrevista con \u00e9l en Cal\u00ed, donde vino desde Popay\u00e1n, s\u00f3lo para verme, me ha confirmado en la buena opini\u00f3n que yo siempre habla, tenido como cohermano y como Visitador. Debo, sin embargo, decir que varios misioneros, con quienes he hablado me han dado de \u00e9l algunas quejas. En Panam\u00e1. el Sr. Waysse se queja de que le tiene solo y hay que confesar que su situaci\u00f3n no es de las m\u00e1s agradables; tampoco, es f\u00e1cil de remediarla, tanto a causa de la escasez de sujetos como de la insalubridad de la ciudad. Algo dije de esto al Sr. Foing, el cual me respondi\u00f3 que proveer\u00eda a ello cuando le fuera posible, es decir, <em>ad kalendas grecas<\/em>, o poco menos. En Guayaquil el Sr. Lefons me hizo un mont\u00f3n de peque\u00f1as quejas: 1\u00aa. y 2\u00aa. que \u00e9l los dejaba solos a los dos y que no pod\u00edan salir a misiones o de salir, no podr\u00edan salir m\u00e1s de uno, porque el otro hab\u00eda de quedarse para atender a las Hermanas; que se aburr\u00edan de no tener otra cosa que hacer que confesar Hermanas y a sus enfermos; 4\u00aa. Que para el Sr. Foing parece no existe m\u00e1s que Popay\u00e1n y que quita de las casas a los individuos que le conviene, sin tener en cuenta las consecuencias; 5\u00aa que el Seminario de Loja est\u00e1 abandonado y que debiendo de haber all\u00ed cuatro sacerdotes, por lo menos, nunca hab\u00edan\u00a0 pasado de tres y, a\u00fan de estos tres, uno in\u00fatil o enfermo, de suerte que durante mucho tiempo no hab\u00edan sido m\u00e1s que dos efectivos;\u00a0 6\u00aa. que, consecuencia de ello. Monse\u00f1or de Loja estaba descontento, y que ello debe ser cierto lo prueba una carta que hizo el honor de escribirme\u00bb en que se queja, en t\u00e9rminos muy moderados, de estas mismas cosas. Al parecer el Sr. Foing ha destinado all\u00ed a dos de los cohermanos reci\u00e9n llegados de Costa Rica; qui\u00e9ralo Dios que as\u00ed sea, El Sr. Maurice, al que he encontrado en Guayaquil en espera de destino, me ha repetido las mismas quejas acerca del, estado de abandono en que se tiene el Seminario de Loja.<\/p>\n<p>Yo rogu\u00e9 a Mons. Schumacher, C. M., que deseaba verme, que me dijera su opini\u00f3n sobre diversas cuestiones y sobre todo acerca de la conveniencia de la divisi\u00f3n de Provincias, erigiendo la del Ecuador, haciendo con los cohermanos lo que con mucho acierto se ha hecho con las Hermanas.<\/p>\n<p>Si \u00e9l me hace el honor de escribirme yo le retransmitir\u00e9 sus respuestas y mis propias reflexiones \u00e1 este respecto. (L; m. f. 146-156).<\/p>\n<h3><strong>En el Per\u00fa.<\/strong><\/h3>\n<p>Desde Colombia, dejando atr\u00e1s al Ecuador, descendi\u00f3 el P. Maller hasta Lima, pasando la visita can\u00f3nica, a las Casas de Padres y Hermanas. En su libreta de notas nos da interesantes noticias del P. Dampr\u00fan y de la Casa Central, de las Hermanas con sus trabajos y dificultades, que no transcribir\u00e9 por no hacerme demasiado largo.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no hab\u00eda terminado la visita de Lima, cuando recibi\u00f3 una carta del P. Fiat en que le ordenaba desandar hacia el norte las 80\u00a0 leguas que le separaban de la ciudad de Trujillo, en donde los misioneros dirig\u00edan el Seminario mayor y menor. All\u00ed hab\u00eda problemas de orden interno y de orden externo, de escasez personal, de falta de concordia, de organizaci\u00f3n, etc. que necesitaban .urgente soluci\u00f3n; que el P. Maller estudi\u00f3 y propuso al P. General, tan acertadas que fueron aceptadas por el P .Fiat.<\/p>\n<p>Es interesante la pintura que nos hace de los PP. Daydi, Maresca y Olivier, con sus defectos y cualidades, sus diversas reacciones y el partido que de ellos se puede sacar. No menos interesante por pintoresca, es la descripci\u00f3n que hace de su desembarque en el puerto de Salaverri. Y as\u00ed el 31 de agosto escribe: <em>\u00abAyer llegu\u00e9 con salud, a Dios Gracias. El embarque en Lima y la navegaci\u00f3n nada tienen de particular; pero el desembarque s\u00ed que fue para m\u00ed desusado, y aunque ya hab\u00eda visto c\u00f3mo se hace, no lo hab\u00eda probado y experimentado personalmente. <\/em><\/p>\n<p><em>Trujillo no es un puerto de mar, pues dista de la playa, o m\u00e1s bien de Salaverri, que es un puerto distante 6 \u00f3 7 leguas. Desembarqu\u00e9 o m\u00e1s bien, fui desembarcado en Salaverri, como desembarcan los bultos de mercanc\u00edas. Fig\u00farese usted un barril bastante grande, cortado por medio y serrado tambi\u00e9n en una tercera parte de sus paredes. Dentro del hueco que queda se pone una tabla a manera de confesionario en la curva d\u00e9 la cuba o barril. En ese asiento caben dos y, si se quieren molestar un poco, hasta tres personas;\u00a0 una cuarta persona se puede poner en el canto de lo serrado, de pie con la cara vuelta hacia los que est\u00e1n sentados. La cuba o cesto, o especie de silla est\u00e1 muy bien asegurada con tres cuerdas gruesas y fuertes, que parten de debajo y del fondo del asiento y se re\u00fanen un poco m\u00e1s arriba. De esta cuerda se hacen los desembarcos cuando, enganchando todo a una cadena, es \u00e9sta tirada a vapor y por medio de una polea levantada en el aire y lanzada despu\u00e9s hacia fuera, dejando que baje poco a poco hasta llegar a una lancha o, mejor, a un enorme lanch\u00f3n capaz de contener a 50 \u00f3 100 personas. As\u00ed nos desembarcaron a unos 30 pasajeros. Luego comenzaron a remar unos nueve remadores, gobernando la lancha un buen timonero, y en media hora nos llevaron a la orilla. Pero faltaba lo peor. <\/em><\/p>\n<p><em>La lancha no pod\u00eda llegar a tierra; las olas romp\u00edan en la arenal y daban tales Sacudidas que todo lo llevaban. Fue, pues, precis\u00f3 servirse de las\u00a0 espaldas de los barqueros. Lo mismo habr\u00e1 de ser\u00a0 cuando me vuelva a embarcar dentro de unos d\u00edas. Aqu\u00ed tambi\u00e9n hace fr\u00edo, pues el term\u00f3metro baja a 15 grados y sube a m\u00e1s de 20. La verdad es que estamos en invierno; pero, a\u00fan as\u00ed, es muy baja temperatura en una ciudad que est\u00e1 al nivel del mar y a 8 grados de altitud hacia el sur; la cordillera de los Andes est\u00e1 cerca y del mar viene casi continuamente una brisa fr\u00eda, adem\u00e1s de los vientos del sur, que predominan, de modo que casi se puede decir que son los \u00fanicos que reinan por estos parajes. En verano dicen que hace un calor sofocante, subiendo el term\u00f3metro a 36 y a 40 grados&#8230;\u00bb<\/em> (Al P. Valdivielso, 16, X, 1886).<\/p>\n<h3><strong>El personal de Trujillo: defectos y remedios<\/strong>.<\/h3>\n<p>Vengamos ahora al personal. Aqu\u00ed es donde se encuentra el mayor embarazo o m\u00e1s bien, si hemos de hablar con propiedad, el \u00fanico. Un personal apto y suficiente echar\u00eda por tierra cualquier otra dificultad. Desde luego suficiente no lo es, y, por a\u00f1adidura, uno de los tres est\u00e1 lejos de ser apto para esta empresa.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Daydi es el superior interino. Se resiente del poco, o casi nulo seminario interno que hizo. De una capacidad mediocre, de poca experiencia en las cosas de la Congregaci\u00f3n, un tanto apresurado y atrevido en sus empresas, ocupa, pero no llena, el lugar del, se\u00f1or Tanoux, que todav\u00eda es recordado con nostalgia y lamentada su p\u00e9rdida. No ha podido o no ha sabido ganarse la estima completa de sus cohermanos, ni la de los alumnos, ni la de1 Vicario capitular, el cu\u00e1l me ha dicho, pero de un modo confidencial, de que no le satisfac\u00eda nada, a\u00f1adiendo, sin embargo, que no exig\u00eda nada y que, antes de todo, deseaba conservar a los misioneros; pero que \u00e9l tem\u00eda todo cambio de personal, aludiendo sobre todo al cambio de superior.<\/p>\n<p>Durante los d\u00edas que pas\u00e9 en Trujillo, su conducta me pareci\u00f3 edificante, prudente en sus palabras y hasta piadoso y en todo virtuoso, y me lo hubiera cre\u00eddo del todo, a no haberme hecho de \u00e9l el se\u00f1or Olivier una pintura bastante diferente. Seg\u00fan \u00e9l, el se\u00f1or Daydi ser\u00eda oficioso, vanidoso, absorbente, deseoso de que todo el bien que se hace en el Seminario parezca que procede de \u00e9l. Sab\u00eda enga\u00f1ar a los superiores, para poder llegar a la superioridad, de la que es incapaz, por no saber mantener el orden en el Seminario, hasta el punto de que a no haber sido porqu\u00e9 el se\u00f1or Marezca, aunque con m\u00e9todos un tanto violentos, hab\u00eda mantenido la disciplina, el Seminario se habr\u00eda hundido.<\/p>\n<p>De creer al se\u00f1or Olivier el se\u00f1or Daydi tiene momentos de arrepentimiento; se propone y anuncia reformas, sobre todo con ocasi\u00f3n de los ejercicios espirituales anuales o cuando se anuncia una visita. Las reformas llegan a empezarse y durante algunos d\u00edas o cuanto m\u00e1s unas semanas, parece qu\u00e9 todo anda bien; mas no tarda en volverse a las andadas y a los antiguos carriles de la inobservancia. Lamento no haber podido comprobar las aserciones del se\u00f1or Olivier por medio del testimonio de otras personas serias, juiciosas y del todo desinteresadas. El se\u00f1or Maresca, aunque de mucho mayor talento que el se\u00f1or Olivier, no tiene ni su buen esp\u00edritu ni su sinceridad y por estos dos cap\u00edtulos no me inspira una total confianza.<\/p>\n<p>Si el se\u00f1or Olivier tuviera m\u00e1s capacidad y si no tuviera ese no s\u00e9 qu\u00e9 f\u00e1cil de escandalizarse, inclinado a exagerarse y a exagerar el mal que ve, el no tuviera en s\u00ed ego\u00edsmo, junto con todo un acierto <em>\u00aben cuanto yo\u00bb <\/em>y una no peque\u00f1a estima de su peque\u00f1a personalidad, yo admitir\u00eda sin m\u00e1s todo lo que me dice del se\u00f1or Daydi. En cambio casi no tengo dificultad en creer lo que me dice del se\u00f1or Maresca, porque sus datos est\u00e1n acordes con las apariencias y porque mas bien parece tener cierta simpat\u00eda con \u00e9l, mientras que casi no puede disimular la antipat\u00eda que tiene al se\u00f1or Daydi. Tengo que decir, sin embargo, que lo creo muy sincero, piadoso, regular, que puede ser muy \u00fatil a\u00fan en el Seminario, pero mucho m\u00e1s en las misiones. Tiene un deseo ardiente de ir a misiones, si bien le creo tan exagerado, que sospecho en ello un lazo de Satan\u00e1s, de suerte que, de momento, es mejor dejarle donde est\u00e1. El se\u00f1or Daydi piensa, y yo con \u00e9l, que puede hacerse \u00fatil al Seminario, en donde se encuentra, y que se debe hacerle esperar un a\u00f1o m\u00e1s. (El se\u00f1or Olivier Lorenzo naci\u00f3 en 1854).<\/p>\n<p>El se\u00f1or Maresca naci\u00f3 en 1856 y tiene vocaci\u00f3n en 1875. Poca piedad, poca regularidad. Durante los meses que gobern\u00f3 la Casa, al partir el se\u00f1or Tanoux, la piedad parec\u00eda haber, desaparecido del Seminario. Nada de lectura espiritual; y para la de la mesa utilizaba libros profanos, como de viajes, etc. en que a veces no faltaban p\u00e1ginas imp\u00edas o libertinas. Si el se\u00f1or Maresca hubiera sido puesto al frente del. Seminario, se hubiera dado al traste con \u00e9l. Sin embargo su car\u00e1cter fuerte rayano en la violencia, hizo se mantuviera un cierto orden material. El se\u00f1or Daydi levant\u00f3 un poco el tono de la piedad, restableciendo la lectura espiritual y edificante de la mesa y por medio de otras pr\u00e1cticas. Sin embargo, la disciplina decay\u00f3 de su vigor, pues el se\u00f1or Maresca se dej\u00f3 llevar de la tibieza, o m\u00e1s bien del disgusto, y su vocaci\u00f3n, qued\u00f3 resentida y vacilante, a causa, seg\u00fan he podido colegir de la pena que sinti\u00f3 al ser sustituido por el se\u00f1or Daydi en la Direcci\u00f3n del Colegio-Seminario, si bien ni \u00e9l, ni sus compa\u00f1eros, nada me han dicho de ello. Parece que este sentimiento se le ha pasado y dice que est\u00e1 contento con el se\u00f1or Daydi. E1 Daydi por su parte, est\u00e1 tambi\u00e9n contento de tenerle, porque tiene talento; da muy bien las clases y hace avanzar a los seminaristas. Est\u00e1 encargado, sobre todo, de las ciencias naturales; a las que tiene mucha aflicci\u00f3n; pero confiesa que no se atreve a darle ning\u00fan aviso, porque no los recibe bien, y, durante varios d\u00edas despu\u00e9s, da muestras de un humor detestable.<\/p>\n<p>Esta es mi manera de ver y pensar acerca de estos tres cohermanos; \u00fanicamente lamento no haber podido comprobar lo que he o\u00eddo de ellos con mayor n\u00famero de elementos o por medio de una m\u00e1s larga observaci\u00f3n personal.<\/p>\n<h3><strong>Y ahora unas consideraciones acerca del seminario<\/strong>.<\/h3>\n<p>Despu\u00e9s de Dios, la di\u00f3cesis de Trujillo depende de este Seminario y se encuentra .en una espantosa penuria de sacerdotes y sobre todo de buenos sacerdotes. En los dos a\u00f1os que tiene de existencia ha levantado las esperanzas de los buenos y encendido la rabia y el furor de los enemigos de la Religi\u00f3n. Abandonarlo ser\u00eda una calamidad. Con uno o dos. buenos profesores que se enviaran, bastar\u00eda para sostenerlo. No hay necesidad, de cambiar a ninguno de los actuales. El .mismo se\u00f1or Olivier se quedar\u00eda, tranquilo durante uno o dos a\u00f1os, o m\u00e1s a\u00fan, si ello fuere menester y aun toda la vida, si, como \u00e9l me lo ha dicho, en varias ocasiones, usted les enviara por, superior a un cohermano de m\u00e1s edad y mas experimentado.<\/p>\n<p>Acabo de releer las palabras que se refieren al se\u00f1or Benech y Trujillo, y me. propongo estudiar con atenci\u00f3n este asunto cuando, est\u00e9 en Chile, mas por lo que mira a Trujillo puedo decirle desde ahora que el se\u00f1or Benech no tardar\u00eda, a lo que yo creo, en levantar este seminario tan interesante y bajo todos los aspectos, de tanta importancia. A instancias del se\u00f1or Vicario Capitular y con su consentimiento se ha a\u00f1adido un externado al Seminario menor; al a\u00f1o; siguiente, sin el consentimiento del mismo o con mi consentimiento dado casi. forzado, el externado desapareci\u00f3. Los 20 o 25 internos actuales, parecen aspirar casi todos a carreras profanas y si la cosa continua, en muy pocos a\u00f1os no habr\u00e1 vocaciones con qu\u00e9 alimentar el Seminario menor, lo que ser\u00e1 una verg\u00fcenza y una desgracia a la vez. Para evitarlo, el se\u00f1or Vicario Capitular propone, la reapertura del externado para un cierto n\u00famero de 10 a 12, por ejemplo. Se espera y, a mi parecer, no sin raz\u00f3n, que en esta clase tan numerosa, que no puede pagar 900 francos anuales, adem\u00e1s de otros gastos necesarios, se encontrar\u00eda quienes podr\u00edan pagar 100 \u00f3 150 y en esta clase, relativamente pobre y humilde, es donde se encontrar\u00edan vocaciones numerosas. Por todas estas razones hemos resuelto su reapertura en e1 pr\u00f3ximo a\u00f1o escolar. Asimismo usted hab\u00eda aprobado que se ensayara una especie de sucursal en Cajabamba. Yo soy completamente del mismo parecer y en esto yo no he o\u00eddo una sola voz discordante. Ninguna cosa hay que pueda retardar su puesta en pr\u00e1ctica, sino es la falta de personal (L. m. f.).<\/p>\n<h3><strong><em>Chile, Buenos Aires y Brasil.<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>El 12 de septiembre el P. Maller estaba por tercera vez en Lima. Desde Lima se embarc\u00f3 hacia el 20 a Valpara\u00edso y desde all\u00ed a Santiago de Chile, adonde lleg\u00f3 el 30 de septiembre siendo recibido por el P. Benech, Visitador d\u00e9 la .Provincia. Aqu\u00ed estuvo enfermo y pudo contemplar las costumbres del pa\u00eds y el campo de operaciones de los nuestros, que se dedicaban a la obra de las misiones y a los ejercicios espirituales, recibiendo del P. Maller atinadas orientaciones. Este por su parte escrib\u00eda el 10 de octubre. <em>\u00abHace cerca de un a\u00f1o que estoy dando vueltas por estas Am\u00e9ricas Norte y Sur, y a\u00fan tengo para unos meses. Las dificultades de viajar, aumentadas por la guerra y por una enfermedad que he sufrido, me han detenido algo m\u00e1s de lo que yo calculaba; gracias a Dios, ya voy acerc\u00e1ndome al t\u00e9rmino, pues s\u00f3lo me faltan, despu\u00e9s de esta rep\u00fablica, la de Buenos Aires y el Imperio del Brasil que visitar\u00bb<\/em> (Al P. Valdivieso, 16, X, 85).<\/p>\n<p>Efectivamente, el 15 de diciembre ya estaba en Buenos Aires, despu\u00e9s de pasar por Montevideo, pasando la visita no s\u00f3lo a la Casa Central, sino tambi\u00e9n la de Lujan en donde los PP. Pa\u00fales dirigen el celebre Santuario nacional al que toda la Argentina, la alta y la baja, acude a honrar a su patrona, en cuyo honor acababa de levantar el gran P. Salvaire, C: M:, una de las m\u00e1s bellas iglesias de Argentina, r\u00e9plica de Nuestra Se\u00f1ora de Par\u00eds.<\/p>\n<p>El 18 de febrero lleg\u00f3 a R\u00edo de Janeiro en donde vio a sus antiguos s\u00fabditos y s\u00fabditas, sobrevivientes a sus 25 a\u00f1os de ausencia, y c\u00f3mo las obras por \u00e9l fomentadas o acaso sembradas,\u00a0 se hab\u00edan desenvuelto y desarrollado. El j\u00fabilo fue mutuo, y los alientos y orientaciones dadas \u00fatiles y agradecidas. El 15 de abril, despu\u00e9s de hecha la cuarentena, logr\u00f3 desembarcar en Lisboa, donde fue agasajado por los misioneros portugueses, capitaneados por aquellas fechas por el misionero, restaurador de la Provincia, que fue el P. Miel. Por fin el 19 ten\u00eda la satisfacci\u00f3n de abrazar a sus hermanos de la Casa de los Cipreses y saludar a las hermanas de la calle de Jes\u00fas, despu\u00e9s de m\u00e1s de un a\u00f1o de ausencia, encaminando luego sus pasos a Par\u00eds, para rendir cuenta de su visita por aquellos pa\u00edses, flor y gala de la Hispanidad. Pero quedar\u00eda incompleta la descripci\u00f3n de este periplo sin la visi\u00f3n panor\u00e1mica del catolicismo a trav\u00e9s de los ojos y de los escritos del P. Maller.<\/p>\n<h3><strong>La religi\u00f3n en Am\u00e9rica.<\/strong><\/h3>\n<p><em>\u00abLas tierras que he recorrido hasta aqu\u00ed, si se except\u00faa la meseta de .M\u00e9jico, en nada se parecen a Espa\u00f1a; pero el Per\u00fa al menos lo que yo he visto de \u00e9l, s\u00ed que se parece a Andaluc\u00eda, as\u00ed como los llanos de M\u00e9jico. El term\u00f3metro est\u00e1 entre 15 y 20 grados. Las frutas se parecen a las del mediod\u00eda de Europa. La gente poco m\u00e1s o menos como todos loe americanos, algo flojos, bastante\u00a0 presumidos, siempre en guerra o en revoluci\u00f3n. El pueblo muy firme en la fe, pero nada severo en las costumbres, como en Andaluc\u00eda. El clero:\u00b4Sicut populus sic sacerdos\u00b4. Se necesitan lastimosamente buenos Seminarios, y pocos son los Obispos que lo comprenden; entre los que algo comprenden no comprenden lo que tiene que ser un Seminario. Temen la influencia de los extranjeros e influidos por un singular patriotismo, ni dejan hacer, ni saben, ni pueden y algunos ni quieren hacer. Las Ordenes religiosas del pa\u00eds tanquam si non sint y a\u00fan peor: las de los extranjeros, buenas, edificantes y activas, pero son pocos los obreros. Si un d\u00eda podemos ayudar a nuestros hermanos de por aqu\u00ed, como tanto lo desean todos, \u00a1qu\u00e9 inmenso campo para nuestra Provincia de Espa\u00f1a!\u00bb<\/em>. Esto escrib\u00eda desde Lima a mediados de septiembre.<\/p>\n<h3><strong>Desde Santiago de Chile<\/strong>.<\/h3>\n<p>El d\u00eda 2 de octubre de 1885, en una carta al P. Valdivieso, nos da una .estampa de grandes contrastes sobre el estado religioso de esta naci\u00f3n. <em>\u00abEste pa\u00eds por otra parte tan rico, se va empobreciendo cada d\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s, gracias a los gobiernos liberales. Todo camina hacia-una bancarrota. \u00a1Qu\u00e9 tiempos estos, Se\u00f1or, qu\u00e9 tiempos! \u00bfAdonde vamos si Dios no lo remedia? \u00a1Y pronto, pronto, que arde la casa! Aqu\u00ed tenemos ahora la primavera, y este clima se parece mucho, mucho al de Andaluc\u00eda por all\u00e1 por And\u00fajar. En el verano todo se seca .excepto, por supuesto, en tierras de regad\u00edo. El pueblo es bueno, hay mucha virtud y religi\u00f3n. Ahora se est\u00e1 dando una tanda de ejercicios s\u00f3lo para hombre y se han reunido 800 hombres! Las mujeres. tambi\u00e9n tienen sus tandas y se\u00a0 est\u00e1 fabricando una casa muy grande con el objeto de dar no s\u00e9 cuantas tandas, o como dicen aqu\u00ed \u00abCorridas de ejercicios\u00bb, para hombres y se\u00f1oras alternativamente. <\/em><\/p>\n<p><em>Por la ma\u00f1ana, misa temprano; m\u00e1s tarde, una pl\u00e1tica; hac\u00eda el mediod\u00eda, doctrina, y por la noche, serm\u00f3n, despu\u00e9s del cual; disciplina all\u00ed mismo en la, iglesia;\u00a0 \u00a1Vea usted! Pero hay que el gobierno es liberal \u00a1y de lo mas avanzado! \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima! La Masoner\u00eda trabaja sin cesar, empe\u00f1ada en dar con la religi\u00f3n en tierra y est\u00e1 haciendo mucho mal. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor ah\u00ed c\u00f3mo va eso? Veo por los \u00faltimos partes telegr\u00e1ficos que el c\u00f3lera va-en disminuci\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1ntos azotes sobre la pobre Espa\u00f1a. \u00a1Si se aprovechara y aplacara al Se\u00f1or! Roguemos sin cesar y aplaquemos a. Dios para que nos haga misericordia a nosotros y a toda Espa\u00f1a. <\/em><\/p>\n<p><em>Salude a toda la comunidad as\u00ed como a la calle Jes\u00fas 1 y 3, y rueguen por este viajero que, aunque ausente de esa con el cuerpo, esta muy presente en esp\u00edritu y todos los d\u00edas ruega por ustedes\u00bb<\/em><\/p>\n<p>En otro p\u00e1rrafo de su carta del 16 completa el cuadro con estas pinceladas: \u00ab<em>Por todas partes hay de todo: mucha, much\u00edsima fe en el pueblo. Las costumbres no corresponden en todas partes a la mucha fe. Aqu\u00ed en Chile todo est\u00e1 mejor que en ninguna otra parte de las que he visitado. El Clero m\u00e1s instruido, y morigerado y el pueblo lo mismo en proporci\u00f3n. La Masoner\u00eda y el Liberalismo trabajan mucho\u00bb por matar la Fe y la Religi\u00f3n, y desgraciadamente van saliendo con la suya. Si Dios no lo remedia, seguir\u00e1 el enemigo y se ir\u00e1 pervirtiendo el pueblo, primero en las grandes ciudades y en los puertos de mar y despu\u00e9s en los pueblos y hasta en las monta\u00f1as. La completa victoria que han alcanzado sobre el Per\u00fa los tiene engre\u00eddos y esto no contribuye nada para que conserven su antigua sencillez\u00bb. \u00abEl horizonte, sin embargo, es m\u00e1s halag\u00fce\u00f1o aqu\u00ed porque hay Capuchinos, .Picpucianos, Jesuitas, Claretianos y Pa\u00fales, todos ellos, y sobre todo las dos \u00faltimas Congregaciones, con grandes alientos apost\u00f3licos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Ya casi al fin del periplo, desde Buenos Aires, escribi\u00f3 que: <em>\u00aben estos pa\u00edses hay, mucho qu\u00e9 hacer y mucho qu\u00e9 padecer; mucho trabajo y poca gente. Todos suspirando por m\u00e1s sujetos envidi\u00e1ndonos la, abundancia qu\u00e9, seg\u00fan ellos gozamos. \u00a1Ojal\u00e1 que nos sobraran 20 o 30, que todos se podr\u00edan colocar en esos vast\u00edsimos pa\u00edses. Pero los que aqu\u00ed vengan tienen que venir resueltos a sacrificarse por amos de Dios y celo por la salvaci\u00f3n de las almas sin otro consuelo que el del cielo, el cu\u00e1l no falta para los buenos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>En estos \u00abdocumentos vivos\u00bb, va se apuntan los problemas y los remedios de entonces y de hoy del catolicismo iberoamericano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo VII: Periplo iberoamericano Cerca de treinta a\u00f1os hac\u00eda que hab\u00edan ido surgiendo casas y provincias de misioneros e Hijas de la Caridad en la mayor parte de las nuevas nacionalidades surgidas del desmembramiento del &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-padre-mariano-maller-capitulo-7\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[19],"tags":[161],"class_list":["post-17225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-etienne"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Padre Mariano Maller. 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