{"id":15153,"date":"2019-04-25T08:00:38","date_gmt":"2019-04-25T06:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/03\/28\/la-amm-y-la-iglesia-del-vaticano-ii\/"},"modified":"2019-03-15T08:44:55","modified_gmt":"2019-03-15T07:44:55","slug":"la-amm-y-la-iglesia-del-vaticano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-amm-y-la-iglesia-del-vaticano-ii\/","title":{"rendered":"La AMM Y La Iglesia Del Vaticano II"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Primera parte: Hacia la Iglesia del Vaticano II<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Les propongo un breve viaje a la historia, a la historia de la Iglesia, para conocer lo que quiso hacer la Iglesia sobre s\u00ed misma en el Concilio Vaticano II, para en un segundo lugar de esta primera parte, detenernos en lo que deber\u00edamos hacer en la AMM, como lo hizo la Iglesia.<\/p>\n<h3><strong>B\u00fasqueda y realizaci\u00f3n de una nueva Iglesia<\/strong><\/h3>\n<p>Juan XXIII anunci\u00f3 el 25 de Enero de 1957, en la Bas\u00edlica San Pablo Extramuros, la convocatoria de un Concilio. Concilio que se inici\u00f3 en el Vaticano con el nombre de CONCILIO ECUM\u00c9NICO VATICANO II, el 11 de Octubre de 1962.<\/p>\n<p>Si durante la preparaci\u00f3n conciliar se reflexion\u00f3 sobre qu\u00e9 deber\u00eda ser y hacer el Concilio, fue a finales del primer periodo cuando se comenz\u00f3 a ver lo que deber\u00eda ser el Concilio.<\/p>\n<p>El Cardenal Suenens, de Malinas, al concluir el primer periodo de sesiones pidi\u00f3 que el Concilio tratase sobre la Iglesia, en base a estas dos ideas:<\/p>\n<p>En primer lugar el Concilio debe responder a la pregunta: Iglesia, \u00bfqu\u00e9 dices de ti misma?. (Debe mirarse AD INTRA: en qu\u00e9 consiste su misteriosa naturaleza; su obrar: id y ense\u00f1ad; por ello estas son sus tareas evangelizadoras: evangelizadora, catequ\u00e9tica y docente, santificadora y celebrativa. Es lo que se recoger\u00e1 fundamentalmente en la LG)<\/p>\n<p>En un segundo lugar la reflexi\u00f3n debe dirigirse AD EXTRA: \u00abLa Iglesia en cuanto entabla di\u00e1logo con el mundo\u00bb. Y enumera algunos problemas sobre los que el mundo espera una palabra de la Iglesia: la vida de la persona humana, la justicia social, la \u00abevangelizaci\u00f3n de los pobres\u00bb, la paz internacional y la guerra. (Se trat\u00f3 sobre todo en la GS). La Ecclesia Christi es la Lumen Gentium.<\/p>\n<p>Estas palabras del Cardenal Suenens fueron alabadas por el Cardenal de Cracovia, Mons. Wojtyla y fueron recogidas por Pablo VI, reci\u00e9n elegido Papa (21 junio 1963), en la apertura del segundo periodo conciliar (29 -9- 1963)<\/p>\n<p>Estas son las TRES IDEAS que Pablo VI propuso al Concilio:<\/p>\n<ul>\n<li>Di\u00e1logo de la Iglesia con el hombre y con el mundo (tema central de la Ecclesiam suam)<\/li>\n<li>La Iglesia como misterio<\/li>\n<li>El cristocentrismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A la luz de estas tres categor\u00edas, la Iglesia se descentraba de s\u00ed misma para referirse:<\/p>\n<p>A los hombres de nuestro tiempo, destinatarios de su misi\u00f3n, aceptados como seres libres capaces de dar y aportar al Evangelio (el di\u00e1logo)<\/p>\n<p>Al origen \u00faltimo en el que radica su \u00faltimo fundamento (misterio trinitario manifestado en la historia como designio de salvaci\u00f3n)<\/p>\n<p>Al fundamento hist\u00f3rico, fundador en el tiempo [origen] y fundaci\u00f3n permanente en cada generaci\u00f3n y en cada alma (Cristo)<\/p>\n<p>Estas miradas a la Iglesia, de todos los Padres Conciliares, hicieron posible todos los documentos conciliares que transformaron la visi\u00f3n que la Iglesia ten\u00eda de s\u00ed misma y en consecuencia sobre los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Como resumen podemos decir que el Vaticano II es todo \u00e9l un Concilio eclesiol\u00f3gico. En palabras del Papa Pablo VI (7 Diciembre 1965):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<em>La Iglesia ha tratado de realizar un acto reflejo sobre s\u00ed misma para conocerse mejor, para definirse mejor, y disponer, consiguientemente, sus sentimientos y preceptos. Es verdad. Pero esta introspecci\u00f3n no ten\u00eda por fin a s\u00ed misma&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La Iglesia se ha recogido en su \u00edntima conciencia espiritual, para hallar en s\u00ed misma, viviente y operante en el Esp\u00edritu Santo, la palabra de Cristo y sondear m\u00e1s a fondo el misterio, o sea, el designio y la presencia de Dios por encima de s\u00ed mismo y para reavivar en s\u00ed la fe&#8230; El Concilio ha tenido vivo inter\u00e9s por el estudio del mundo contempor\u00e1neo. Tal vez nunca como en esta ocasi\u00f3n ha sentido la Iglesia la necesidad de conocer, de acercarse, de comprender, de penetrar, de servir, de evangelizar a la sociedad que le rodea\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>No es motivo de nuestro trabajo exponer todas las materias y doctrinas sobre las que el Concilio reflexion\u00f3, aclar\u00f3, determin\u00f3.<\/p>\n<p>Presento brevemente algunos puntos m\u00e1s destacados:<\/p>\n<p>Hemos dicho que la Iglesia reflexion\u00f3 sobre s\u00ed misma y sobre su misi\u00f3n. Pero una Iglesia que no dejaba de mirar a Jesucristo:<\/p>\n<p>Cristo nuestro principio. Cristo nuestra vida y nuestro t\u00e9rmino\u2026 Que no se cierna sobre esta asamblea otra luz si no es Cristo, luz del mundo; que ninguna otra verdad atraiga nuestros \u00e1nimos fuera de las palabras del Se\u00f1or, \u00fanico Maestro; que ninguna otra aspiraci\u00f3n nos anime si no es el deseo de serle absolutamente fieles; que ninguna otra esperanza nos sostenga sino aquella que conforta, mediante su palabra, nuestra angustiosa debilidad: y &#8216;he aqu\u00ed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta la consumaci\u00f3n de los siglos&#8217; (Mt. 28,20)\u00bb <em>(Pablo VI, inicio 2\u00ba periodo conciliar)<\/em><\/p>\n<p>Esta Iglesia que celebraba a Jesucristo, al Hijo de Dios, se nos presenta como MISTERIO entroncado en la Trinidad. De esta visi\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00edfica y trinitaria situar\u00e1 el Concilio la misi\u00f3n de la Iglesia en el coraz\u00f3n del plan salv\u00edfico de Dios, por lo que puede afirmar que la Iglesia es por naturaleza misionera y que todos los miembros del Pueblo de Dios deben asumir su propia responsabilidad.<\/p>\n<p>El orden de los cap\u00edtulos de la LG \u00abespina dorsal\u00bb del Concilio, supuso una aut\u00e9ntica &#8216;declaraci\u00f3n de intenciones&#8217;, pues no ser\u00e1 la Jerarqu\u00eda (c.III) quien ocupe el primer lugar en el misterio de la Iglesia, sino todo el Pueblo de Dios (c.II).<\/p>\n<p>Referente a los Laicos el Concilio no se conform\u00f3 con insertarles en una Iglesia al mismo tiempo misterio de comuni\u00f3n y Pueblo de Dios. Adem\u00e1s de dar la primac\u00eda al \u00absimple\u00bb hecho de ser disc\u00edpulo y seguidor de Cristo por el Bautismo, los Padres Conciliares quisieron establecer una definici\u00f3n de \u00ablaico\u00bb que incluyera la afirmaci\u00f3n de su condici\u00f3n de miembro de la Iglesia con plenos derechos y deberes en la comunidad eclesial por su participaci\u00f3n, por el BAUTISMO, de la funci\u00f3n sacerdotal, prof\u00e9tica y real de Cristo. Es decir, que por el primer Sacramento, el laico queda unido existencial e inseparablemente a Jesucristo. El bautizado ten\u00eda que pasar del anonimato a ser protagonista en la historia de la Iglesia.<\/p>\n<h3>Palabras y provocaci\u00f3n a la AMM<\/h3>\n<p>Despu\u00e9s de este breve recorrido sobre el deseo y la conquista de una nueva conciencia de ser Iglesia, se\u00f1alo unos aspectos que deber\u00edan hacernos reflexionar c\u00f3mo la AMM tambi\u00e9n tiene que mirarse a s\u00ed misma y mirar el entorno que le rodea.<\/p>\n<p>En primer lugar propongo un aspecto que realiz\u00f3 el Vaticano II, y a continuaci\u00f3n la provocaci\u00f3n que nos hace a la AMM:<\/p>\n<ul>\n<li>Recuperar la importancia de la Palabra,\n<ul>\n<li>En alg\u00fan lugar la AMM ha dado m\u00e1s importancia a los actos de piedad que a la Palabra de Dios. Es la Palabra de Dios quien debe mantener la piedad, devoci\u00f3n y apostolado de la AMM.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Invitaci\u00f3n a la Santidad: vocaci\u00f3n com\u00fan de los fieles\n<ul>\n<li>La AMM camino de Santidad, por el seguimiento de Jes\u00fas, desde el amor a Mar\u00eda y servicio al Pobre.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Apertura de la Iglesia a la acci\u00f3n de los laicos por su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n com\u00fan\n<ul>\n<li>Responsabilidad de los asociados de la AMM en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Descentrar la Iglesia para centrarla y entenderla en el misterio de Dios Uno y Trino\n<ul>\n<li>La AMM viviendo la donaci\u00f3n de Dios<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>La Iglesia redescubre a Mar\u00eda como figura de la Iglesia, hija de la Iglesia\n<ul>\n<li>La AMM a superar la inclinaci\u00f3n de sacar a Mar\u00eda de la Iglesia, a aislarla del pueblo de Dios<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Valoraci\u00f3n de las diversas vocaciones en la Iglesia\n<ul>\n<li>Nuestra vocaci\u00f3n secular en la Iglesia desde la AMM para ser luz de las familias y de la sociedad secular.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>La Iglesia, como carisma y sacramento de la unidad\n<ul>\n<li>La AMM con su devoci\u00f3n a Mar\u00eda, madre de todos, llamada a ser cauce de uni\u00f3n en la familia vicenciana.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>La Iglesia, \u00abpueblo de Dios\u00bb\n<ul>\n<li>La AMM debe vivir la realidad de \u00abpueblo\u00bb: Obispos, religiosos, laicos. No s\u00f3lo mujeres, tambi\u00e9n hombres. No s\u00f3lo adultos &#8211; ancianos, tambi\u00e9n j\u00f3venes<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>La Iglesia en el mundo y para el mundo, no segregada\n<ul>\n<li>La AMM, en el cumplimiento de su misi\u00f3n, debe ejercer su actividad, m\u00e1s en medio del mundo que en el interior de la comunidad eclesial.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>El Bautismo, sacramento de la iniciaci\u00f3n cristiana, itinerario de fe\n<ul>\n<li>La AMM camino de fe, no de mera devoci\u00f3n, para conocer y vivir las exigencias Bautismales.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>Segunda parte: Vocaci\u00f3n y misi\u00f3n del laico<\/strong><\/h2>\n<p>Habiendo visto el deseo que tiene la Iglesia de conocer qu\u00e9 es y para qui\u00e9n es y los planteamientos que nos lanza a la AMM, siguiendo lo que la Iglesia ha pensado de s\u00ed misma, reflexionemos ahora sobre lo que desea que todo bautizado, personal y comunitariamente, (es decir: grupo, asociaci\u00f3n, movimiento..) realice.<\/p>\n<p>La Iglesia que nace del Vaticano II ha continuado reflexionando sobre s\u00ed misma y sobre su misi\u00f3n en el mundo. La ha hecho a trav\u00e9s de reflexiones, como la exhortaci\u00f3n de Pablo VI: \u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb (la Evangelizaci\u00f3n en el mundo actual) y la Enc\u00edclica de Juan Pablo II \u00abRedemptoris Missio\u00bb (La Misi\u00f3n del Redentor) y la inmensidad de S\u00ednodos de Obispos. Hacemos memoria de dos s\u00ednodos:<\/p>\n<ul>\n<li>1985, a los 20 a\u00f1os de la Conclusi\u00f3n del concilio: \u00abLa Iglesia, bajo la Palabra de Dios, celebra los misterios de Cristo para la salvaci\u00f3n del mundo\u00bb.<\/li>\n<li>1987: \u00abVocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los Laicos en la Iglesia y en el mundo a los 20 a\u00f1os del Concilio Vaticano II\u00bb, que produjo la exhortaci\u00f3n Christifideles Laici de Juan Pablo II.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Recordemos, as\u00ed mismo, la preparaci\u00f3n al a\u00f1o Jubilar (2000) con el trienio de celebraciones, anunciadas en la N.M.A y en la conclusi\u00f3n de dicho jubileo con la TMI.<\/p>\n<p>En las diversas Iglesias locales tambi\u00e9n se han dado reflexiones muy importantes para ver c\u00f3mo debe ser el rostro de la Iglesia en ese continente y c\u00f3mo debe ser su misi\u00f3n en \u00e9l. Recordemos los S\u00ednodos por Continentes y las Conferencias del Episcopado Latinoamericano, como Medell\u00edn o Puebla, que han influido en el resto de la Iglesia.<\/p>\n<p>Todos estos acontecimientos y reflexiones han hecho posible un mayor conocimiento de lo que es la Iglesia y est\u00e1n ayudando a hacer posible que la Iglesia cambie de rostro.<\/p>\n<p>En esta segunda parte voy a ofrecer una reflexi\u00f3n que ayude a centrar a nuestra AMM en la naturaleza y misi\u00f3n de los Laicos en esta Iglesia que naci\u00f3 con m\u00e1s fuerza y claridad del Vaticano II. Estos son los apartados de la reflexi\u00f3n. Utilizo las mismas palabras de la ChL:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00abYo soy la vid, vosotros los sarmientos\u00bb. LA DIGNIDAD DE LOS FIELES LAICOS EN LA IGLESIA \u2013 MISTERIO<\/li>\n<li>Sarmientos todos de la \u00fanica vid. LA PARTICIPACI\u00d3N DE LOS FIELES LAICOS EN LA VIDA DE LA IGLESIA \u2013 COMUNI\u00d3N<\/li>\n<li>Os he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto. LA CORRESPONSABILIDAD DE LOS FIELES LAICOS EN LA IGLESIA &#8211; MISI\u00d3N<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>La dignidad de los fieles laicos en la Iglesia \u2014 Misi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p><strong>I.1. Dignidad<\/strong><\/p>\n<p>El laico es un BAUTIZADO. Es lo m\u00e1s hermoso que podemos decir del Laico.<\/p>\n<p>En el mensaje de los Padres sinodales al Pueblo de Dios (1987) se afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abHemos tratado de profundizar en la identidad del cristiano laico, su dignidad y sus responsabilidades. Todos los cristianos, laicos, cl\u00e9rigos y religiosos, tienen una misma dignidad, siendo &#8216;un \u00fanico pueblo reunido en la unidad del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo&#8217;. Tal dignidad brota del Bautismo, gracias al cual la persona es incorporada a Cristo y a la comunidad eclesial y llamada a una vida de santidad\u00bb<\/em><\/p>\n<p>La DIGNIDAD del laico radica en su Bautismo, sacramento de fe, fuente de la radical novedad cristiana, no en lo que est\u00e1 realizando en la Iglesia o en el mundo. Por el Bautismo se incorpora a Cristo y a la Iglesia, formando una comunidad con todos los que creen en Jes\u00fas. Es decir, \u00ab<em>s\u00f3lo dentro de la Iglesia como misterio de comuni\u00f3n se revela la &#8216;identidad&#8217; de los fieles laicos, su original dignidad. Y s\u00f3lo dentro de esta dignidad se pueden definir su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n en la Iglesia y en el mundo\u00bb (ChL 8)<\/em><\/p>\n<p>Al presentar el Vaticano II a la Iglesia como Pueblo de Dios compuesto por todos los cristianos, llamados por igual a la santidad y part\u00edcipes, en virtud de su Bautismo, de la triple condici\u00f3n prof\u00e9tica, rectora y sacerdotal de Jesucristo, se ha producido la \u00abnueva visi\u00f3n del Laico\u00bb.<\/p>\n<p>Estamos ante una Iglesia que es, ante todo, Pueblo de Dios, y que este pueblo de Dios se desdobla en su estructura en \u00abMinisterio de direcci\u00f3n\u00bb (Papa, Obispos, Sacerdotes como colaboradores de los Obispos) y los dem\u00e1s cristianos, o Laicos. Y lo mismo que el ministerio del Obispo est\u00e1 dentro del Pueblo de Dios, con la caracter\u00edstica propia: el carisma de la direcci\u00f3n, tambi\u00e9n el Laico tiene su Carisma propio: <em>\u00ablos fieles, en cuanto incorporados a Cristo por el Bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos part\u00edcipes, a su modo, de la funci\u00f3n sacerdotal, prof\u00e9tica y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misi\u00f3n de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos les corresponde. El car\u00e1cter <strong>secular<\/strong> es propio y peculiar de los laicos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>A ellos corresponde, por propia vocaci\u00f3n, tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporales y orden\u00e1ndoles seg\u00fan Dios. (LG. 31, GS.43 <\/em><\/p>\n<p>Estos textos de la Iglesia apuntan ya a unas novedades con respecto a la teolog\u00eda vivida antes del Vaticano II:<\/p>\n<p>La fuente de la dignidad del cristiano es el Bautismo quien ocupa el primer lugar en el misterio de la Iglesia es todo el Pueblo de Dios y no la Jerarqu\u00eda, as\u00ed de desprende del orden de los cap\u00edtulos de la LG<\/p>\n<p>la Iglesia toda tiene una \u00fanica y misma misi\u00f3n y el laico participa, con pleno derecho, en ella el Laico no toma parte en la misi\u00f3n de la Jerarqu\u00eda, sino que ejercita su misi\u00f3n con su propia caracter\u00edstica, aunque todos: Jerarqu\u00eda y Laicos, participan de la \u00fanica misi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Ser laico es tener al Se\u00f1or de la vida como Due\u00f1o y no ser el brazo ejecutor de las decisiones de la Jerarqu\u00eda. El laico no se define por la pertenencia a un grupo eclesial, sino por su pertenencia, en la Iglesia, a Dios.<\/p>\n<p><strong>I.2. Breve evoluci\u00f3n hist\u00f3rica sobre la realidad \u00ablaico\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>El N.T. no utiliz\u00f3 \u00abLaico\u00bb, sino KLER\u00d3S, (conjunto de la Comunidad) y \u00abLA\u00d3S\u00bb, (\u00abpueblo escogido\u00bb congregado para el culto divino.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n que se daba en la Iglesia primitiva no era entre Clero y Laicos, sino entre Bautizados (Cristianos) y no bautizados, entre los que pueden participar en la Eucarist\u00eda porque han acogido a Jes\u00fas como al Mes\u00edas y los que no tienen esa fe en el Dios de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Todos los bautizados se consideran elegidos para un servicio o ministerio, aunque a la hora de la ejecuci\u00f3n no todos realizan lo mismo. Tampoco los responsables de un servicio se sit\u00faan en una condici\u00f3n privilegiada, ya que la \u00fanica jerarqu\u00eda que se reconoce es la Santidad.<\/p>\n<p>En la misma Iglesia del Nuevo Testamento se comenz\u00f3 a dar una ruptura por la influencia del paganismo y del Antiguo Testamento, en referencia a la \u00abSacerdotalizaci\u00f3n de los Ministerios\u00bb. As\u00ed apreciamos el nacimiento de una clase de personas: CLERO, que se distingue de los dem\u00e1s por la posesi\u00f3n de unos poderes en cuanto gestor de lo sagrado en beneficio del pueblo. Ellos ser\u00e1n \u00abpont\u00edfices\u00bb. El pueblo ser\u00e1 el destinatario de los servicios religiosos administrados por el Clero.<\/p>\n<p>Esta ruptura se agranda con el nacimiento del Monacato (s. IV) y la Vida Religiosa despu\u00e9s. Las masas entraron en la Iglesia sin haber realizado el proceso de una verdadera conversi\u00f3n al Evangelio y piensan los Monjes que s\u00f3lo ellos pueden vivirle perfectamente. De aqu\u00ed que consideren a los Laicos como sujetos pasivos, destinatarios o receptores de los servicios y cuidados tanto de los Religiosos como del Clero.<\/p>\n<p>Con el Vaticano II se produce un vuelco radical de esta situaci\u00f3n al presentar a la Iglesia como Pueblo de Dios, Comunidad, compuesto por todos los cristianos, llamados por igual a la santidad y part\u00edcipes, en virtud de su Bautismo, de la triple condici\u00f3n prof\u00e9tica, rectora y sacerdotal de Jesucristo, superando la concepci\u00f3n de Iglesia centrada en la Jerarqu\u00eda como sujeto \u00fanico de la acci\u00f3n misionera.<\/p>\n<p>Cuando el Concilio en el esquema de la L.G. acepte el cap\u00edtulo dedicado al Pueblo de Dios antes que el de la Jerarqu\u00eda, dir\u00e1 Congar: <em>\u00abes el paso prof\u00e9tico m\u00e1s decisivo de la Eclesiolog\u00eda al reconocer la primac\u00eda de la calidad de cristiano o la ontolog\u00eda de la gracia inaugurada por el Bautismo, por encima de todo estructura jer\u00e1rquica<\/em><\/p>\n<p>La \u00faltima toma de postura del magisterio sobre el Laicado es la exhortaci\u00f3n de Juan Pablo II \u00abChristifideles Laici\u00bb (1988), fruto del S\u00ednodo de 1987.<\/p>\n<p>Reconoce el car\u00e1cter realmente sacerdotal de todos los bautizados, \u00abtambi\u00e9n\u00bb de los laicos.<\/p>\n<p>El contenido de ChL destaca los aspectos positivos de la realidad teol\u00f3gica del laico:<\/p>\n<ul>\n<li>Su plena pertenencia a la Iglesia y a su misterio (8)<\/li>\n<li>El hecho de ser realmente Iglesia (9)<\/li>\n<li>Importancia del Bautismo y de la novedad cristiana (10)<\/li>\n<li>Su participaci\u00f3n en el ministerio, oficio, sacerdotal, prof\u00e9tico y real de Cristo (14)<\/li>\n<li>Dimensi\u00f3n secular de la propia Iglesia (15)<\/li>\n<li>Validez de los ministerios y los nuevos carismas (21)<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>La participaci\u00f3n de los fieles laicos en la vida de la Iglesia \u2013 Comuni\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>La ChL ha utilizado la imagen de la vi\u00f1a para describir el misterio de la Iglesia como un misterio de Comuni\u00f3n. Y advierte que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLos fieles laicos no son simplemente los obreros que trabajan en la vi\u00f1a, sino que forman parte de la misma vi\u00f1a\u00bb (8).<\/em><\/p>\n<p>La imagen de la vid no s\u00f3lo habla de la intimidad de los disc\u00edpulos con Jes\u00fas, sino de la comuni\u00f3n vital de los disc\u00edpulos entre s\u00ed: todos son sarmientos de la \u00fanica vid. Y esta comuni\u00f3n se hace visible en la Iglesia, comunidad de creyentes. Ella misma es <em>misterio <\/em>de comuni\u00f3n, <em>\u00abporque el amor y la vida del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo son el don absolutamente gratuito que se ofrece a cuantos han nacido del agua y del Esp\u00edritu, llamados a revivir la misma <\/em>comuni\u00f3n<em> de Dios y a manifestarla y comunicarla en la historia\u00bb (ChL. 8d)<\/em><\/p>\n<p><strong>II.1. Sentido de la \u00abeclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>II.1.1. \u00bfQu\u00e9 significa Comuni\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abQu\u00e9 significa la compleja palabra &#8216;comuni\u00f3n&#8217;?. Se trata fundamentalmente de la comuni\u00f3n con Dios por medio de Jesucristo, en el Esp\u00edritu Santo. Esta comuni\u00f3n tiene lugar en la palabra de Dios y en los Sacramentos. El Bautismo es la puerta y el fundamento de la comuni\u00f3n en la Iglesia. La eucarist\u00eda es fuente y culmen de toda la vida cristiana. La comuni\u00f3n del cuerpo eucar\u00edstico de Cristo significa y produce, es decir, edifica la \u00edntima comuni\u00f3n de todos los fieles en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia\u00bb (ChL. 19 a)<\/em><\/p>\n<p>Por ello podemos decir que la Eclesiolog\u00eda de Comuni\u00f3n es <em>un \u00abproyecto de Iglesia\u00bb<\/em> que encierra estos aspectos:<\/p>\n<p>La comuni\u00f3n Intratrinitaria como modelo regulador de las relaciones humanas y como principio interno, fundante, de la Iglesia (cf. LG 2-4)<\/p>\n<p>El tr\u00e1nsito de la Iglesia sociedad a una Iglesia comunidad<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre una Iglesia universal e Iglesias particulares<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n responsable del pueblo de Dios en la vida de la Iglesia como expresi\u00f3n de los diversos carismas y ministerios.<\/p>\n<p><strong>II.1.2. Riqueza y polivalencia de la noci\u00f3n de Comuni\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>El S\u00ednodo extraordinario de 1985 (20 a\u00f1os de la conclusi\u00f3n del Concilio) desplaz\u00f3 la categor\u00eda PUEBLO DE DIOS, que predomina en la LG., y se centr\u00f3 en la de COMUNI\u00d3N, que es la utilizada en Ch.L.<\/p>\n<p>La Eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n es el fundamento de la correcta relaci\u00f3n entre unidad y pluralidad, que lleva aparejada la doctrina de la participaci\u00f3n y corresponsabilidad de todos los fieles, integrando as\u00ed todos los aspectos de una eclesiolog\u00eda del pueblo de Dios.<\/p>\n<p><strong>II.1.3. La comuni\u00f3n eclesial DON y TAREA:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>es DON: <em>un gran don del Esp\u00edritu Santo, que los fieles laicos est\u00e1n llamados a acoger con gratitud y, al mismo tiempo, a vivir con profundo sentido de la responsabilidad\u00bb <\/em>(ChL. 20 d)<\/li>\n<li>y es TAREA que el laico est\u00e1 llamado a desarrollar participando en la misi\u00f3n de la Iglesia, a trav\u00e9s de los diferentes carismas y ministerios.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>II.2. Vocaci\u00f3n del laico en la Iglesia como \u00abmisterio de comuni\u00f3n\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>II.2.1. Centralidad del Bautismo<\/strong><\/p>\n<p>Todos los bautizados participan del car\u00e1cter sacerdotal de Cristo. Es aqu\u00ed donde radican los aspectos positivos de la realidad teol\u00f3gica del laico: su participaci\u00f3n en el sacerdocio de Cristo, su plena pertenencia a la Iglesia y su ministerio. En palabras de la ChL. 15 a: <em>\u00abEn raz\u00f3n de la com\u00fan dignidad bautismal, el fiel laico es corresponsable, junto con los ministros ordenados y con los religiosos y religiosas, de la misi\u00f3n de la Iglesia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Es bueno recordar, que participar de la misi\u00f3n de la Iglesia no es lo mismo que participar de la misi\u00f3n del Sacerdote.<\/p>\n<p>Todos los bautizados participan del triple munus de Cristo:<\/p>\n<p>As\u00ed como los sacerdotes y religiosos participan de este triple munus, pero cada uno de forma peculiar, porque todas las vocaciones en la Iglesia son complentarias, <em>\u00ablos seglares tienen su parte activa en la vida y en la acci\u00f3n de la Iglesia, como part\u00edcipes del oficio de Cristo sacerdote, profeta y rey. Su acci\u00f3n dentro de las comunidades de la Iglesia es tan necesaria, que sin ella el propio apostolado de los pastores no puede conseguir la mayor\u00eda de las veces plenamente su efecto\u00bb<\/em> (AA 10)<\/p>\n<p>Destaquemos, una vez m\u00e1s, la \u00abdimensi\u00f3n de la unidad\u00bb desde la hondura de la vocaci\u00f3n cristiana, a partir de la cual surgen los diferentes carismas y ministerios en la Iglesia y la \u00abmultiplicidad de espiritualidades\u00bb. Todos somos cristianos y bautizados dentro de la Iglesia; todos participamos del sacerdocio com\u00fan de Jesucristo y pertenecemos en amor y libertad al reino de la gracia; todos pertenecemos al \u00fanico pueblo de Dios, en el que estamos cimentados, unidos, transformados, pero cada uno lo realizamos desde nuestra condici\u00f3n laical, clerical o religioso.<\/p>\n<p>Los Laicos participan del triple munus desde su &#8216;\u00edndole secular&#8217;<\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n (ChL. 15 b-c,f) proclama que lo propio del laico es la dimensi\u00f3n secular de su misi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa com\u00fan dignidad bautismal asume en el fiel laico una modalidad que lo distingue, sin separarlo, del presb\u00edtero, del religioso y de la religiosa (&#8230;), la \u00edndole secular a la luz del designio salv\u00edfico de Dios y del ministerio de la Iglesia. (&#8230;)Todos los miembros de la Iglesia son part\u00edcipes de su dimensi\u00f3n secular; pero lo son de formas diversas. En particular, la participaci\u00f3n de los fieles laicos tiene una modalidad propia de actuaci\u00f3n y de funci\u00f3n que, seg\u00fan el Concilio, es &#8216;propia y peculiar&#8217; de ellos. Tal modalidad se designa con la expresi\u00f3n &#8216;\u00edndole secular&#8217;.<\/em><\/p>\n<p><strong>II.2.2<em>. <\/em>Los Laicos en el mundo<\/strong><\/p>\n<p>Ordenar e iluminar las realidades temporales.<\/p>\n<p>A los laicos, por su \u00abcar\u00e1cter secular\u00bb les corresponde, por propia vocaci\u00f3n, tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporales y orden\u00e1ndolos seg\u00fan Dios\u00bb (LG 31)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de laico utilizamos el t\u00e9rmino SEGLAR para designar al bautizado no sacerdote o religioso. Decimos seglar por su relaci\u00f3n con el saeculum. Los laicos viven en el siglo, poseen una vida familiar y social, desempe\u00f1an su propia profesi\u00f3n y contribuyen a la santificaci\u00f3n del mundo a modo de fermento. De ah\u00ed que <em>les corresponda iluminar y ordenar las realidades temporales a las que est\u00e1n estrechamente vinculados<\/em>\u00bb (LG 31)<\/p>\n<p>La \u00absecularidad\u00bb del laico: dimensi\u00f3n \u00abteol\u00f3gica\u00bb y no sociol\u00f3gica (cf. ChL 15)<\/p>\n<p>Lo propio del laico no es la materialidad de todo lo que configura su \u00ab\u00edndole secular\u00bb, sino la instauraci\u00f3n en el mundo del Reino anunciado por Jes\u00fas, la ordenaci\u00f3n de todas las realidades temporales o seculares conforme al designio salv\u00edfico divino y la promoci\u00f3n de los valores que configuran una sociedad cristiana: la paz, justicia, libertad, convivencia c\u00edvica, el sentido de la familia que acoge y comparte, la responsabilidad ciudadana y laboral, la atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres, desvalidos de nuestra sociedad, etc.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esto, la \u00edndole secular del laico, como \u00ablugar\u00bb de su vocaci\u00f3n cristiana y eclesial debe ser vista como concepto teol\u00f3gico y no sociol\u00f3gico. Es el lugar donde se realiza su dimensi\u00f3n eclesial y apost\u00f3lica bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, que suscita en cada uno los dones o carismas para la edificaci\u00f3n de la comunidad. Lo que identifica o especifica al bautizado no es ser o no ser cl\u00e9rigo, sino la funci\u00f3n\/vocaci\u00f3n que asume, estando en el mundo, dentro de la comunidad cristiana, como miembro de la Iglesia y para la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo debemos mirar \u00abel mundo\u00bb? (\u00abNueva\u00bb mirada sobre el mundo)<\/p>\n<p>La Iglesia es don de Dios a favor del mundo. M\u00e1s a\u00fan: la Iglesia es mundo. No decimos: mundo pecador en oposici\u00f3n a Cristo, la gracia, la Iglesia, sino mundo como familia humana, como creaci\u00f3n de Dios, como realidad a redimir y santificar.<\/p>\n<p>Y si el mundo no se identifica con la Iglesia, tampoco \u00e9sta puede mirar al mundo desde fuera o desde arriba, o desde una posici\u00f3n de dominio<em>. Tiene que mirarse como un don de Dios a favor del mundo. Podr\u00e1 ser incomprendida o rechazada, pero nunca dejar\u00e1 de ser don o regalo para el mundo y bajo forma mundana\u00bb<\/em> (E. Bueno, 275)<\/p>\n<p>En la historia se ha dado esta paradoja:<\/p>\n<ul>\n<li>El mundo se ha sentido como no-Iglesia<\/li>\n<li>El mundo ha considerado a la Iglesia fuera de su \u00e1mbito y por ello ha querido configurarse como mundo precisamente frente a la Iglesia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El alejamiento entre Iglesia y mundo fue abordado por el Concilio en la LG y GS. Y as\u00ed tras siglos de desconfianza e incomprensi\u00f3n -cuando no de enfrentamientos- surge un modo nuevo de mirar la realidad humana con ojos cristianos: las realidades terrestres, el trabajo, la historia, el progreso&#8230; ve\u00edan reconocida su relevancia teol\u00f3gica y significaci\u00f3n soteriol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>II.2.3. El Laico en la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abEl Laico, miembro de la Iglesia que vive en el mundo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n del laico no se define, \u00fanicamente, por su situaci\u00f3n intramundana, sino por su situaci\u00f3n en la Iglesia, por su condici\u00f3n de miembro de la Iglesia y por lo que en cuanto tal aporta a su puesto intramundano.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esto, el seglar no ha de atender \u00fanicamente a su situaci\u00f3n intramundana, sino que debe a\u00f1adir tambi\u00e9n lo que es en la Iglesia y lo que desde la Iglesia aporta a su puesto intramundano y que viene determinado por su misma existencia cristiana.<\/p>\n<p><em>El seglar, hijo de Dios, contribuye a la \u00abepifan\u00eda\u00bb de la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p>Sabemos que el laico toma parte en la vida de la Iglesia: en su vida sacramental, la santidad, la participaci\u00f3n en las diversas tareas evangelizadoras, etc. Pero no debemos olvidar que por su vida de cristiano en el mundo, es parte de la manifestaci\u00f3n de la Iglesia, y contribuye a hacer que la Iglesia sea la que siempre es y siempre debe ser: la presencia espacio-temporal, hist\u00f3ricamente constatable, de la gracia redentora de Dios en Jesucristo.<\/p>\n<p><em>El seglar, portador de carismas.<\/em><\/p>\n<p>La Iglesia, junto a su estructura y organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica, vive tambi\u00e9n la experiencia de la comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu en forma de carismas (I Cor. 12, 4-31; Rom. 12, 6-8). Estos no son privativos de ning\u00fan grupo. Los seglares tambi\u00e9n pueden ser portadores de Carismas. Y el seglar que es portador de un carisma ni deja de ser seglar ni le desplaza de su situaci\u00f3n en el mundo.<\/p>\n<p>A la Jerarqu\u00eda le corresponde descubrir el Esp\u00edritu y de fomentarlo all\u00ed donde no act\u00faa; tiene el deber y la capacidad para discernir los esp\u00edritus o carismas. Y el seglar que es portador de un carisma ni deja de ser seglar ni le desplaza de su situaci\u00f3n en el mundo.<\/p>\n<p>Siguiendo la descripci\u00f3n que hace la Christifideles Laici 24, destacamos:<\/p>\n<ul>\n<li>Los carismas son siempre gracias del Esp\u00edritu Santo y tienen una utilidad eclesial, pues est\u00e1n ordenados al bien de los hombres y a las necesidades del mundo.<\/li>\n<li>Han de ser acogidos con gratitud, tanto por el beneficiario como por toda la Iglesia, pues son una riqueza de gracia para la vitalidad apost\u00f3lica y para la santidad de todo el cuerpo de Cristo.<\/li>\n<li>Dentro de la multiplicidad de carismas, y pensando en el laico, habr\u00eda que destacar hoy el carisma de la inserci\u00f3n en el mundo (la \u00ab\u00edndole secular\u00bb), de la acci\u00f3n social, del trabajo, del compromiso pol\u00edtico, el pacifismo, la b\u00fasqueda ecol\u00f3gica y los nuevos tipos de servicio (R. Berzosa).<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>II.3. \u00abLlamados a la santidad\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>II.3.1.\u00bbUniversal Vocaci\u00f3n a la Santidad\u00bb <\/strong><\/p>\n<p>Conocemos que la llamada universal a la santidad es una de las constantes del Vaticano II. (LG cap. 5, n\u00ba 39-42).<\/p>\n<p>La llamada a la santidad pertenece a la entra\u00f1a de la vocaci\u00f3n del laico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa dignidad de los fieles laicos se nos revela en plenitud cuando consideramos esa primera y fundamental vocaci\u00f3n, que el Padre dirige a todos ellos en Jesucristo por medio del Esp\u00edritu; la vocaci\u00f3n a la santidad, o sea a la perfecci\u00f3n de la caridad. El santo es el testimonio m\u00e1s espl\u00e9ndido de la dignidad conferida al disc\u00edpulo de Cristo\u00bb<\/em> (ChL 16 a)<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n a la santidad hunde sus ra\u00edces en el Bautismo y exige de todos los bautizados: <em>\u00abel seguimiento y la imitaci\u00f3n de Jesucristo en la recepci\u00f3n de sus bienaventuranzas, en el escuchar y meditar la palabra de Dios, en la participaci\u00f3n consciente y activa en la vida lit\u00fargica y sacramental de la Iglesia, en la oraci\u00f3n individual, familiar y comunitaria, en el hambre y sed de justicia, en el llevar a la pr\u00e1ctica el mandamiento del amor en todas las circunstancias de la vida y en el servicio a los hermanos, especialmente si se trata de los m\u00e1s peque\u00f1os, de los pobres y de los que sufren\u00bb<\/em> (ChL 16 f)<\/p>\n<p>Hablando el Concilio de la santidad en los diversos estados, desde la perspectiva existencial y teologal dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abUna misma es la santidad que cultivan, en los m\u00faltiples g\u00e9neros de vida y ocupaciones, todos los guiados por el Esp\u00edritu de Dios&#8230; Pero cada uno debe caminar sin vacilaci\u00f3n por el camino de la fe viva, que engendra la esperanza y obra por la caridad, seg\u00fan los dones y funciones que le son propios\u00bb<\/em> (LG 41)<\/p>\n<p><strong>II.3.2. Urgencia de la santidad para la renovaci\u00f3n evang\u00e9lica de la vida cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEs urgente, hoy m\u00e1s que nunca, que todos los cristianos vuelvan a emprender el camino de la renovaci\u00f3n evang\u00e9lica, acogiendo generosamente la invitaci\u00f3n del ap\u00f3stol a ser \u00absantos en toda su conducta\u00bb &#8230;Los santos y las santas han sido siempre fuente y origen de renovaci\u00f3n en las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles de toda la historia de la Iglesia\u00bb <\/em>(ChL 16 c)<\/p>\n<p><strong>II.3.3. La santidad es posible en un mundo secularizado <\/strong><\/p>\n<p>El S\u00ednodo extraordinario de los Obispos (1985), del que participa posteriormente la ChL, insisti\u00f3 mucho en lo que acabamos de enunciar.<\/p>\n<p>Constata el secularismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEntre los signos de los tiempos hay que atender especialmente al fen\u00f3meno del secularismo&#8230;Consiste en una visi\u00f3n automat\u00edstica del hombre y del mundo, que prescinde de la dimensi\u00f3n del misterio, la descuida o incluso la niega. Este inmanentismo es una reducci\u00f3n de la visi\u00f3n integral del hombre, que no lleva a su verdadera liberaci\u00f3n, sino a una nueva idolatr\u00eda, a la esclavitud bajo ideolog\u00edas, a la vida en estructuras de este mundo estrechas y frecuentemente opresivas\u00bb<\/em> (II A, 1a)<\/p>\n<p>En medio de este secularismo existe un deseo de lo sagrado y un anhelo de santidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<em>Precisamente en este tiempo, en que much\u00edsimos hombres experimentan un vac\u00edo interno y una crisis espiritual, la Iglesia debe conservar y promover con fuerza el sentido de la penitencia, de la oraci\u00f3n, de la adoraci\u00f3n, del sacrificio, de la obligaci\u00f3n de s\u00ed mismo, de la caridad y de la justicia\u00bb<\/em> (II A, 4)<\/p>\n<p>Juan Pablo II ha propuesto a la Iglesia y al mundo una inmensidad de cristianos, y laicos, que han vivido plenamente el ideal de la Santidad. Y la considera tan necesaria en la Iglesia que ha propuesto a la Santidad como eje central, <em>fundamento de la programaci\u00f3n Pastoral que nos ata\u00f1e en este nuevo milenio. <\/em>(NMI 31)<\/p>\n<p>Los nuevos movimientos, las comunidades de Laicos est\u00e1n haciendo el esfuerzo en proponer a sus miembros la santidad como ideal asequible. Adem\u00e1s, no como forma individual, sino colectiva.<\/p>\n<p><strong>III. Corresponsabilidad (misi\u00f3n) de los fieles laicos en la Iglesia \u2013 Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n del Laico est\u00e1 inseparablemente unida a la Misi\u00f3n. La ChL habla de la \u00abcorresponsabilidad de los fieles laicos en la Iglesia \u2013misi\u00f3n\u00bb, partiendo de la comuni\u00f3n con Jes\u00fas, como sarmientos a dar fruto, y de la comuni\u00f3n de los cristianos entre s\u00ed, que se convierte en comuni\u00f3n misionera: \u00abos he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto y vuestro fruto dure\u00bb (Jn. 15, 16)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa comuni\u00f3n y la misi\u00f3n est\u00e1n profundamente unidas entre s\u00ed, se compenetran y se implican mutuamente, hasta tal punto que <\/em>la comuni\u00f3n representa a la vez la fuente y el fruto de la misi\u00f3n: la comuni\u00f3n es misionera y la misi\u00f3n es para la comuni\u00f3n<em>. Siempre es el \u00fanico e id\u00e9ntico Esp\u00edritu el que convoca y une la Iglesia y que la env\u00eda a predicar el evangelio &#8216;hasta los confines de la tierra&#8217; (Hch. 1, 8). Por su parte la Iglesia sabe que la comuni\u00f3n, que le ha sido entregada como don, tiene un destino universal.. La misi\u00f3n de la Iglesia deriva de su misma naturaleza, tal como Cristo la ha querido: la de &#8216;ser signo e instrumento de unidad de todo el g\u00e9nero humano&#8217;. Tal misi\u00f3n tiene como finalidad dar a conocer a todos y llevarles a vivir la &#8216;nueva&#8217; comuni\u00f3n que en el Hijo de Dios hecho hombre ha entrado en la historia del mundo\u00bb<\/em> (ChL 32)<\/p>\n<p>Juan Pablo II ha convocado a TODOS los fieles a la \u00abcomuni\u00f3n misionera\u00bb para \u00abanunciar el Evangelio\u00bb a todos los hombres, sirviendo a todas las sociedades y personas. Este servicio se concreta en la promoci\u00f3n de una serie de valores evang\u00e9licos, humanos, familiares, culturales, sociales y religiosos, que configuran el orden temporal conforme al plan de Dios (cf. ChL 33-34)<\/p>\n<p><strong>III.1 Comuni\u00f3n y Misi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>III.1.1. De una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n a una eclesiolog\u00eda de misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Punto de partida:<\/p>\n<p>La comuni\u00f3n y la misi\u00f3n est\u00e1n profundamente unidas entre s\u00ed, se compenetran y se implican mutuamente porque Comuni\u00f3n y misi\u00f3n est\u00e1n unidas a la persona de Jes\u00fas. (Juan Pablo II).<\/p>\n<p>El contenido de la misi\u00f3n cristiana es el acontecimiento de Jesucristo en su realidad hist\u00f3rica y en su misterio pascual. Este acontecimiento supera el tiempo y sale al encuentro de cada uno de nosotros. Es un acontecimiento que llama a la libertad humana a transcenderse, a salir de s\u00ed, para realizarse en donaci\u00f3n total de s\u00ed mismo acogiendo a Jesucristo en su misterio pascual.<\/p>\n<p>No podemos separar al laico, sujeto de la misi\u00f3n, de este acontecimiento de la misi\u00f3n, es decir, del acontecimiento Jesucristo, fuente de la libertad humana. De otra forma se termina reduciendo el contenido evang\u00e9lico a una serie de enunciados intelectuales o de ejercicios de piedad o de comportamientos \u00e9ticos. Separar\u00edamos fe-vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es el enviado del Padre para la salvaci\u00f3n del mundo, que se act\u00faa por el don del Esp\u00edritu Santo. En el horizonte de la persona\u2013misi\u00f3n de Jes\u00fas toma forma la persona\u2013misi\u00f3n del laico<\/p>\n<p>Eclesiolog\u00eda de Comuni\u00f3n \u2013 Misi\u00f3n<\/p>\n<p>No hay mayor testimonio de fe que lo que se arraiga en el acontecimiento pascual de Cristo. En \u00e9l se fundamenta y toma cuerpo real la misi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, testigos de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Aqu\u00ed eclesiolog\u00eda de \u00abComuni\u00f3n\u00bb y eclesiolog\u00eda de \u00abmisi\u00f3n\u00bb se integran m\u00fatuamente como nos dice I Jn. 1, 1-4<em>: \u00ablo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos visto y o\u00eddo, lo que contemplamos y palparon nuestras manos&#8230;os lo anunciamos, para que tambi\u00e9n vosotros est\u00e9is en comuni\u00f3n con nosotros\u00bb<\/em><\/p>\n<p>La COMUNION adem\u00e1s de asegurar la permanencia del acontecimiento Cristo, se hace una con la MISI\u00d3N: <em>\u00abId y haced disc\u00edpulos de todos los pueblos bautiz\u00e1ndoles en el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo&#8230;Yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Creer en Jesucristo es quedar constituido en su testigo, enviado para anunciar con palabras y con hechos la salvaci\u00f3n cristiana (Pagola)<\/p>\n<p><strong>III.1.2. Del testimonio al anuncio<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pasar de la misi\u00f3n de la Iglesia en cuanto tal a la misi\u00f3n de cada fiel laico?.<\/p>\n<p>La pregunta nos plantea la cuesti\u00f3n del testimonio o del m\u00e9todo, no como conjunto de t\u00e9cnicas que se emplean en la acci\u00f3n eclesial, sino como m\u00e9todo de vida cristiana, esto es, como la forma mediante la cual el acontecimiento Cristo se comunica al mundo, pasando de persona a persona.<\/p>\n<p>Esta forma deriva de la realidad sacramental y eucar\u00edstica de la misma Iglesia, cuya naturaleza es ser el instrumento para que el evento Cristo llegue a los hombres.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo puede pedir t\u00e9cnicas misionales. Pero la m\u00e1s fundamental es la Santidad, que es el presupuesto fundamental y la condici\u00f3n insustituible para realizar la misi\u00f3n salv\u00edfica de la Iglesia.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n no es una transmisi\u00f3n de una doctrina o la forma de ganar adeptos para la Iglesia, sino la llamada a dar testimonio de una realidad nueva, de una transformaci\u00f3n y un estilo nuevos, de un sentido y de una esperanza nueva. No nos apoyamos ni en nosotros mismos ni en la misma Iglesia. Se pide una actitud de conversi\u00f3n permanente porque somos \u00abvasijas de barro\u00bb (2 Cor,. 4, 7)<\/p>\n<p>En las primeras comunidades cristianas la fe no era presentada como un sistema religioso sino como una invitaci\u00f3n a vivir aprendiendo de Jes\u00fas, como un camino para seguirle, como la v\u00eda m\u00e1s acertada para vivir con sentido, responsabilidad y esperanza. La fe cristiana es m\u00e1s camino que un sistema religioso (cf. Hch. 10, 25-26)<\/p>\n<p>Pablo VI afirm\u00f3<em>: \u00abEl hombre contempor\u00e1neo escucha m\u00e1s a gusto a los que dan testimonio que a los que ense\u00f1an; o si escucha a los que ense\u00f1an es porque dan testimonio\u00bb<\/em> (EN 41, 21) El cristiano es sobre todo \u00a1disc\u00edpulo y testigo de Jes\u00fas!. Vocaci\u00f3n y misi\u00f3n exigen seguimiento y martirio, en una palabra, Santidad. (cf. ChL 17)<\/p>\n<p><strong>III.1.3. La l\u00f3gica de la encarnaci\u00f3n como l\u00f3gica sacramental evangelizadora <\/strong><\/p>\n<p>Dios se comunica por su humanidad, (Encarnaci\u00f3n) que pasa a ser \u00absacramento\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abHabiendo conocido por la fe qui\u00e9n es Jes\u00fas, pudieron ver y hacer ver los rasgos de su misterio durante su vida terrena. Desde los pa\u00f1ales de su Natividad hasta el vinagre de su Pasi\u00f3n y el sudario de su Resurrecci\u00f3n, todo en la vida de Jes\u00fas es signo de su Misterio. A trav\u00e9s de sus gestos, sus milagros y palabras, se ha revelado que &#8216;en \u00e9l reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente&#8217; (Col. 2, 9). Su humanidad aparece as\u00ed como el &#8216;sacramento&#8217;, es decir, el signo y el instrumento de su divinidad y de la salvaci\u00f3n que trae consigo: lo que hab\u00eda de visible en su vida terrena conduce al misterio invisible de su filiaci\u00f3n divina y de su misi\u00f3n redentora\u00bb(<\/em>Catecismo 515)<\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles se encontraron con Jes\u00fas, hombre, y con el misterio de su muerte. Y a pesar de las dificultades del seguimiento de este hombre misterioso, sintieron que no pod\u00edan dejarlo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfa d\u00f3nde iremos?\u00bb (Jn. 6, 68). Con la fuerza del Esp\u00edritu pudieron llegar a creer que el que hab\u00eda resucitado era el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Es decir, que la humanidad de Jes\u00fas es el medio para reconocer su divinidad, es el sacramento de su divinidad. La Encarnaci\u00f3n es el m\u00e9todo elegido por la Trinidad para comunicarse, es el m\u00e9todo de misi\u00f3n. La l\u00f3gica de la Encarnaci\u00f3n es siempre una l\u00f3gica Sacramental. Por eso el cristiano est\u00e1 llamado a ser en cualquier \u00e1mbito de la existencia humana sacramento del evento de Jesucristo.<\/p>\n<p>Ante la pregunta \u00bfc\u00f3mo comunicar hoy a Jesucristo?, \u00bfc\u00f3mo imitar al Inimitable para convertirme en su disc\u00edpulo y testigo?, respondemos que con la l\u00f3gica sacramental, que se apoya en el Bautismo y la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica sacramental es la \u00fanica que no reduce a Jesucristo a puro objeto material que se transporta en el tiempo y en el espacio, sino que hace posible que, Jes\u00fas, suceda aqu\u00ed y ahora. Pero no olvidemos su \u00abl\u00f3gica de encarnaci\u00f3n\u00bb para que nuestra encarnaci\u00f3n en el mundo sea \u00absacramento\u00bb de ALGUIEN<\/p>\n<p><strong>III.2 El laico y el anuncio del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>III.2.1. Evangelizar, vocaci\u00f3n propia de la Iglesia <\/strong><\/p>\n<p>Recordemos estos dos principios:<\/p>\n<p>Toda la Iglesia es misionera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEvangelizar es la dicha y la vocaci\u00f3n propia de la Iglesia, su identidad m\u00e1s profunda. Ella existe para evangelizar\u00bb<\/em> (EN 14). La misi\u00f3n constituye la tarea esencial de la Iglesia; no es algo a\u00f1adido, sino su identidad m\u00e1s profunda, lo que la constituye y hace ser Iglesia.<\/p>\n<p>No es la Iglesia la que, una vez constituida, tiene la misi\u00f3n de evangelizar, sino que es esa misi\u00f3n la que genera y recrea permanentemente a la Iglesia. No es posible una verdadera \u00abespiritualidad misionera\u00bb si no se recupera en el interior de la Iglesia la conciencia de la misi\u00f3n como dimensi\u00f3n central y constituyente de la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>La missio Ecclesiae est\u00e1 unida a las misiones del Hijo y del Esp\u00edritu Santo a partir de la iniciativa fontal del Padre. Antes que la misi\u00f3n de la Iglesia est\u00e1 la missio Dei sobre las comunidades concretas: cada comunidad eclesial es llamada a la existencia para que sirva a la misi\u00f3n del Padre.<\/p>\n<p>El Laico es responsable de la misi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa Iglesia entera es misionera y la obra de la evangelizaci\u00f3n es un deber fundamental del pueblo de Dios\u00bb<\/em> (AG 35).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLos fieles laicos, precisamente por ser miembros de la Iglesia, tienen la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de ser anunciadores del Evangelio: son habilitados y comprometidos en esta tarea por los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana y por los dones del Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/em> (ChL 33 a)<\/p>\n<p>No es posible alimentar una \u00abespiritualidad misionera\u00bb si los miembros de la Iglesia no toman conciencia de que todo cristiano, por el mero hecho de serlo, participa en la condici\u00f3n de enviado de Jesucristo, ap\u00f3stol, evangelizador, anunciador de la Buena Noticia del Reino de Dios.<\/p>\n<p><strong>III.2.2. La Evangelizaci\u00f3n en la actual situaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>En el mundo donde desarrolla la Iglesia la misi\u00f3n est\u00e1 presente el indiferentismo, secularismo, ateismo. Dice el Papa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abSe trata de pa\u00edses y naciones del llamado primer mundo, en el que el bienestar econ\u00f3mico y el consumismo \u2013si bien entremezclado con espantosas situaciones de pobreza y miseria- inspiran y sostienen una existencia vivida como \u00absi no hubiera Dios\u00bb&#8230;Tambi\u00e9n la fe cristiana \u2013aunque sobrevive en algunas manifestaciones tradicionales y ceremoniales- tiende a ser arrancada de cuajo de los momentos del nacer, del sufrir y del morir &#8230; El patrimonio moral y espiritual (de otras regiones) corre hoy el riesgo de ser desperdigado bajo el impacto de m\u00faltiple procesos, entre los que destacan la secularizaci\u00f3n y las sectas\u00bb<\/em> (ChL 34 a-b)<\/p>\n<p>En la RM se nos dice que en las mismas sociedades cristianas hay \u00abzonas\u00bb sin evangelizar.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n:<\/p>\n<p>La Iglesia siente la perenne misi\u00f3n de evangelizar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abLa actual situaci\u00f3n, no s\u00f3lo del mundo, sino de tantas partes de la Iglesia, exige absolutamente que la palabra de Cristo reciba una obediencia m\u00e1s r\u00e1pida y generosa. Cada disc\u00edpulo es llamado en primera persona; ning\u00fan disc\u00edpulo puede escamotear su propia respuesta. \u00a1Ay de m\u00ed si no evangelizare!\u00bb<\/em> (ChL 33 e)<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de descristianizaci\u00f3n de amplias zonas y sectores de la humanidad nos invita a que ampliemos el concepto cl\u00e1sico de Misi\u00f3n &#8211; Evangelizaci\u00f3n y que llevemos \u00abEvangelio\u00bb en nuestras actividades dirigidas a:<\/p>\n<ul>\n<li>servir a la persona y a la sociedad;<\/li>\n<li>promover la dignidad de la persona humana;<\/li>\n<li>venerar el inviolable derecho a la vida;<\/li>\n<li>defender la libertad de conciencia y la libertad religiosas para, libres, invocar el nombre del Se\u00f1or,<\/li>\n<li>la familia, como primer campo del compromiso de los fieles laicos;<\/li>\n<li>la caridad, alma y apoyo de la solidaridad;<\/li>\n<li>la participaci\u00f3n en la pol\u00edtica, destinada a promover org\u00e1nicamente el bien com\u00fan;<\/li>\n<li>situar al hombre en el centro de la vida econ\u00f3mico-social;<\/li>\n<li>evangelizar la cultura y las culturas del hombre. (cf. ChL 5, 36-44)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Urge solidificar las Comunidades:<\/p>\n<p>Urge renovar el entramado cristiano de la sociedad actual, rehaciendo &#8216;la cristiana trabaz\u00f3n de las mismas comunidades eclesiales&#8217; en cuya tarea est\u00e1n plenamente implicados los fieles laicos. A ellos <em>\u00ables corresponde testificar c\u00f3mo la fe cristiana \u2013m\u00e1s o menos conscientemente percibida e invocada- constituye la \u00fanica respuesta plenamente v\u00e1lida a los problemas y expectativas que la vida plantea a cada hombre y a cada sociedad\u00bb<\/em> (ChL 34 c)<\/p>\n<p><strong>III.2.3. Evangelizaci\u00f3n integral, no s\u00f3lo de lo espiritual: <\/strong><\/p>\n<p>La actividad misionera siempre ha tenido en cuenta las necesidades materiales de los destinatarios de la misi\u00f3n y la implantaci\u00f3n de un mundo justo y con valores, aunque en alg\u00fan momento \u00e9stas no parec\u00edan formar parte del n\u00facleo de la salvaci\u00f3n. (cf. EN)<\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n no puede quedar reducida a lo espiritual o ultraterreno: las realidades temporales, los problemas del mundo, la lucha contra la injusticia y la pobreza van a ocupar un puesto central en la misi\u00f3n de la Iglesia. Porque si Dios antecede a la Iglesia, se hace presente en donde se juega el destino de los hombres. De esta manera el mundo establece, por sus carencias, la agenda de prioridades de la Iglesia, pues \u00e9sta est\u00e1 llamada a la salvaci\u00f3n de las personas donde viven, esperan y sufren. (E. Bueno)<\/p>\n<p><strong>III.3. Misi\u00f3n y ministerios laicales<\/strong><\/p>\n<p>Hablamos anteriormente de los Carismas como don del Esp\u00edritu a todos los bautizados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los ministerios laicales son dones de E.S. para la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo para el cumplimiento de su misi\u00f3n salvadora en el mundo (cf. LG 4). Est\u00e1n en funci\u00f3n de la edificaci\u00f3n de la comunidad y de la misi\u00f3n de la Iglesia. Entran de lleno en las coordenadas de Iglesia-Comuni\u00f3n y de la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>III.3.1. Ministerialidad de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Partiendo de que los ministerios son todos participaci\u00f3n en el (y del) ministerio de Jesucristo (ChL 21), la Iglesia ha descubierto su propia ministerialidad y el sentido de los ministerios.<\/p>\n<p>Y si, al comienzo, los vio como la posibilidad de facilitar la participaci\u00f3n y la corresponsabilidad de los laicos en la misi\u00f3n de la Iglesia, despu\u00e9s los ha valorado como expresi\u00f3n del dinamismo de la vida de la propia comunidad (E. Bueno, Eclesiog\u00e9nesis, pg, 158)<\/p>\n<p>Cuando Pablo VI atribuy\u00f3 por primera vez los \u00abministerios\u00bb a los Laicos, y reconoci\u00f3 a los laicos como ministros, (Motu Propio Ministeria Quaedam), super\u00f3 la ruptura de la Edad Media entre cl\u00e9rigos \u2013 laicos.<\/p>\n<p>En la EN 73 enumera una serie de ministerios \u00abpropios\u00bb de los Laicos: catequistas, animadores de la oraci\u00f3n y del canto, servicio de la Palabra, asistencia a los hermanos necesitados, jefes de peque\u00f1as comunidades, responsables de movimientos apost\u00f3licos, y otros servicios a favor de la comunidad<\/p>\n<p>Hablando de la ministerialidad de la Iglesia volvemos a repetir que los laicos participan de la misi\u00f3n de la Iglesia: <em>\u00abLas misi\u00f3n salv\u00edfica de la Iglesia en el mundo es llevada a cabo no s\u00f3lo por los ministros en virtud del sacramento del orden, sino tambi\u00e9n por todos los fieles laicos. En efecto, \u00e9stos, en virtud de su condici\u00f3n bautismal y de su espec\u00edfica vocaci\u00f3n, participan en el oficio sacerdotal, prof\u00e9tico y real de Jesucristo, cada uno en su propia medida\u00bb<\/em> (ChL 23)<\/p>\n<p>Tengamos en cuenta que los ministerios laicales tienen su lugar eclesiol\u00f3gico propio, no son ministerios sustitutivos de la falta de clero.<\/p>\n<p>Por eso:<\/p>\n<ul>\n<li>Evitemos convertir los nuevos ministerios laicales en un sustituto del cura<\/li>\n<li>Evitamos un nuevo clericalismo: atribuyendo a los ministerios laicales funciones propias del ministerio ordenado, como presidir la comunidad.<\/li>\n<li>Y adem\u00e1s, tengamos muy presente su \u00abDimensi\u00f3n secular\u00bb:<\/li>\n<\/ul>\n<p>Al hablar de los ministerios laicales hay que tener siempre presente la dimensi\u00f3n secular, esto es, la responsabilidad de los laicos en la configuraci\u00f3n del mundo: ellos han de introducir la Fe en los diversos \u00e1mbitos de la vida social y traer tambi\u00e9n a la Iglesia sus experiencias del \u00e1mbito secular.<\/p>\n<p>La Conferencia Episcopal Alemana se\u00f1ala que la tarea propia de estos ministerios es la de <em>\u00abponer en mutua relaci\u00f3n la fe y la situaci\u00f3n vital del mundo\u2026 La secularidad y ministerialidad son dos dimensiones de la vida eclesial, diferentes pero estrechamente vinculadas en la funci\u00f3n de la salvaci\u00f3n que la Iglesia desempe\u00f1a&#8230;.Ser\u00eda desastroso que los ministerios laicales se entendieran como f\u00f3rmulas de huida de los \u00e1mbitos pol\u00edticos y sociales, como ministerios propiamente intracomunitarios\u00bb<\/em><\/p>\n<p><strong>III.3.2. Al servicio de la comunidad y de la misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los ministerios laicales al servicio de la Comunidad y la Misi\u00f3n<\/p>\n<p>Los ministerios laicales est\u00e1n al servicio de la comunidad en alguna de las tres grandes funciones de la Iglesia: Palabra: ense\u00f1anza; Culto; Comuni\u00f3n: santificaci\u00f3n, gobierno. Pero a diferencia de los ministerios ordenados para quienes la carga pastoral incluye las tres funciones como un todo indivisible, los laicos pueden participar en una de ellas sin participar en las otras dos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLa misi\u00f3n de la Iglesia es el criterio que determina la esencia teol\u00f3gica de los ministerios encomendados a los laicos. No es un criterio sociol\u00f3gico, como puede ser la dedicaci\u00f3n a tiempo completo a determinadas tareas&#8230;El ministerio laical es sencillamente una consolidaci\u00f3n ante la faz de la Iglesia de aquello que le corresponde radicalmente como laico, en virtud del sacerdocio universal fundamentado en el bautismo, con miras al servicio salv\u00edfico en el mundo. S\u00f3lo una Iglesia misionera permitir\u00e1 un desarrollo correcto de los ministerios laicales. Y viceversa: s\u00f3lo una acertada instauraci\u00f3n de los ministerios laicales har\u00e1 posible una iglesia misionera\u00bb (Perea, 386)<\/p>\n<p>La Iglesia local determina sus ministerios<\/p>\n<p>Cada Iglesia local pone en marcha los servicios que cree necesitar para seguir a Jesucristo y anunciar el Evangelio de la salvaci\u00f3n. Su institucionalizaci\u00f3n en la Iglesia local pertenece al Obispo, pues los ministerios son para la edificaci\u00f3n de la Iglesia local, que permiten a \u00e9sta responder a los nuevos desaf\u00edos con multiplicidad de fuerzas y planteamientos diferenciados.<\/p>\n<p>Los ministerios no est\u00e1n para resolver los problemas de administraci\u00f3n local, sino para impulsar la vida de la comunidad y su misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<h3><strong>Provocaci\u00f3n a la AMM<\/strong><\/h3>\n<p>1. El Concilio, que nos pidi\u00f3 volver a las fuentes, ha hecho que la Iglesia vuelva a la fuente, Eucarist\u00eda y Bautismo, y que Jerarqu\u00eda y Laicos, miremos juntos cu\u00e1l es nuestra \u00fanica y com\u00fan fuente, la Bautismal, para descubrir mejor lo que cada uno es.<\/p>\n<p>La AMM necesita conocer mejor qu\u00e9 somos en la Iglesia, qu\u00e9 estamos llamados a ser en esta Iglesia conciliar, que quiere ser fiel a Jesucristo, para que en consonancia con la Iglesia, seamos y actuemos de acuerdo a lo que somos.<\/p>\n<p>Desconocer la dignidad del laico, su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n, es colaborar a que la AMM no pueda responder a los retos de una Iglesia servidora, madre y maestra en los inicios del Tercer Milenio, es seguir manteniendo un laicado dependiente, es impedir que lleve la Iglesia al mundo y el mundo a la Iglesia.<\/p>\n<p>2. A la luz de esta doctrina de la Iglesia sobre s\u00ed misma pensemos<\/p>\n<ul>\n<li>Si la AMM es fiel a su \u00edndole secular, si no se est\u00e1 refugiando en el seno de la \u00abmadre\u00bb Iglesia al centrar en exceso su participaci\u00f3n hacia dentro de la comunidad eclesial.<\/li>\n<li>Si somos fieles al mensaje de la Virgen, que difundimos con la Medalla Milagrosa, al dedicar nuestros esfuerzos, de modo especial, a colaborar dentro de la Iglesia, como comunidad, que en transformar o \u00abllevar gracia\u00bb a la sociedad.<\/li>\n<li>Si estamos dentro de la \u00abcomuni\u00f3n\u00bb por nuestro hacer pastoral en unidad con la Iglesia Diocesana o Parroquia, o hacemos apostolado buscando nuestra proyecci\u00f3n, nuestra particular potenciaci\u00f3n como Asociaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Si estamos ofreciendo la \u00abespiritualidad\u00bb propia para nuestros d\u00edas, si estamos potenciando el \u00abser santos en una sociedad laical\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Recordemos que la AMM tiene unas grandes posibilidades de vivir en el mundo sin ser del mundo por vivir en medio de la sociedad, en medio de la familia y familias desestructuradas por diversas pobrezas espirituales y materiales. Por ello nos podr\u00edan preguntar:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de \u00absantidad\u00bb se cultiva desde la Asociaci\u00f3n?.<\/p>\n<p>\u00bfEs la santidad de la alegr\u00eda de vivir en el mundo, la santidad de la hu\u00edda del mundo, la santidad en oposici\u00f3n a este mundo, la santidad de \u00ablevadura\u00bb, la santidad de los elegidos o la santidad que se me otorga por mi condici\u00f3n bautismal?.<\/p>\n<p>3. La AMM debe sentir muy dentro de s\u00ed la dimensi\u00f3n de la \u00abl\u00f3gica sacramental\u00bb. Su devoci\u00f3n a Mar\u00eda Milagrosa, las expresiones de culto y devoci\u00f3n que realiza\u2026, \u00bfla llevan a encarnarse el mundo o la separan de \u00e9l, son sacramento de la visita de Dios, de Mar\u00eda, o son m\u00e1s expresi\u00f3n de un mundo que no le interesa al otro?.<\/p>\n<p>4. Otro reto que se nos plantea en la AMM es c\u00f3mo vivir y c\u00f3mo transmitir la fe en Jesucristo, el Hijo de Mar\u00eda, en un mundo secularizado, indiferente, ateo\u2026 \u00bfCultivamos el campo abonado o somos de los que se deciden por el \u00abrema mar adentro\u00bb; nos quedamos con las ovejas del redil o vamos tras las descarriadas o las que a\u00fan no son del reba\u00f1o?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera parte: Hacia la Iglesia del Vaticano II Introducci\u00f3n Les propongo un breve viaje a la historia, a la historia de la Iglesia, para conocer lo que quiso hacer la Iglesia sobre s\u00ed misma en &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-amm-y-la-iglesia-del-vaticano-ii\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":399990,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[380],"tags":[],"class_list":["post-15153","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asociacion-de-la-medalla-milagrosa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La AMM Y La Iglesia Del Vaticano II - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-amm-y-la-iglesia-del-vaticano-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La AMM Y La Iglesia Del Vaticano II - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Primera parte: Hacia la Iglesia del Vaticano II Introducci\u00f3n Les propongo un breve viaje a la historia, a la historia de la Iglesia, para conocer lo que quiso hacer la Iglesia sobre s\u00ed misma en ... 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