{"id":13453,"date":"2012-09-13T06:24:14","date_gmt":"2012-09-13T04:24:14","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/03\/24\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/"},"modified":"2012-09-13T06:24:14","modified_gmt":"2012-09-13T04:24:14","slug":"compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/","title":{"rendered":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo octavo: Padecimientos en Ou-Tchagn-Fou<\/h2>\n<blockquote><p>1. Es conducido a Ou-Tchang-Fou. \u2014 2. Horrible prisi\u00f3n en que es ahe\u00adrrojado. \u2014 3. Sufre dos interrogatorios en el tribunal de los cr\u00edmenes.\u00ad \u2014 4. Comparece despu\u00e9s ante el presidente del tribunal civil. \u2014 5. Trata\u00admientos indignos que sufre de los cristianos ap\u00f3statas. \u2014 6. Su oraci\u00f3n en la prisi\u00f3n. \u2014 7. Crueldad del virrey de Ou-Tchang-Fou. \u2014 8. Es sometido a horribles torturas, que sufre con paciencia heroica. \u2014 9. Despu\u00e9s del intervalo de un mes siguen nuevos interrogatorios y nuevos suplicios. \u2014 10. Expresivo testimonio de amor hacia el Cruci\u00adfijo. \u2014 11. Reh\u00fasa adorar un \u00eddolo. \u2014 12. Irrisi\u00f3n de que es objeto. \u2014 13. Le acusan de magia por su paciencia inalterable en medio de tan\u00adtos suplicios. \u2014 14. \u00daltimo interrogatorio en que el virrey descarga toda su rabia contra \u00e9l. \u2014 15. Estado a que el glorioso confesor se halla reducido cuando le vuelven a la c\u00e1rcel.<\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/06\/perboyre.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-91766\" title=\"perboyre\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/06\/perboyre-240x300.jpg?resize=240%2C300\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" \/><\/a>1. El viaje de Siang-Yang-Fou a Ou-Tchang-Fou fue largo y pesado para el Sr. Perboyre y sus compa\u00f1eros cautivos, la virgen Ana-Kao y diez m\u00e1s, los cuales, gracias a los ejemplos y exhortaciones del siervo de Dios, permanec\u00edan animosos en la confesi\u00f3n de su fe. \u00c9ste, que no ten\u00eda entre ellos otro privilegio que el de recibir peores tratamientos, se distingu\u00eda tambi\u00e9n por su m\u00e1s inalterable constancia, por una paciencia m\u00e1s heroica. Fue arrojado en el barco con cadenas en el cuello, en las manos y en los pies, y teniendo por delante atados los brazos perpendicularmente a una barra de hierro fija en una argolla de metal, lo cual imped\u00eda todos sus movimientos. Ning\u00fan insulto, por otra parte, ninguna crueldad se le dispens\u00f3 durante toda la traves\u00eda, y sin embargo, todas estas amarguras pod\u00edan considerarse como leves en comparaci\u00f3n de las que hab\u00eda de sufrir en el t\u00e9rmino de su viaje. Llegados a Ou-Tchang-Fou, fueron los prisioneros entregados a un mandar\u00edn inferior que tom\u00f3 sus nombres y luego se les condujo a unas prisiones, reservadas para los mayores criminales.<\/p>\n<p>2. Dif\u00edcilmente se podr\u00eda formar idea de lo que el siervo de Dios hubo de padecer en esta terrible morada. Encontr\u00e1base en ella cuanto puede hacer m\u00e1s insoportable una prisi\u00f3n y cansar la paciencia m\u00e1s perfecta. La insaciable avidez de los carceleros estimulaba a \u00e9stos a atormentar a los prisioneros con refinamientos de barbarie para obtener dinero de ellos o para obligar a sus parientes amigos a contentar su avaricia. Era el alimento muy insuficiente y el aire estaba impregnado de f\u00e9tidos miasmas. Como los detenidos ni por un instante pod\u00edan salir bajo ning\u00fan pretexto, torn\u00e1base la prisi\u00f3n en un estercolero, cuya infecci\u00f3n era preciso aspirar d\u00eda y noche. De esta corrupci\u00f3n nac\u00eda una muchedumbre infinita de hediondos insectos y de miseria inmunda que devoraban vivos a los detenidos, ensuci\u00e1ndoles tambi\u00e9n sus vestidos. Para evitar cualquier tentativa de evasi\u00f3n por la noche, se les met\u00eda el pie en una especie de tornillo de madera fijo en la muralla. Esta medida tan inhumana hac\u00eda m\u00e1s insoportables los rigores de la cautividad. Efectivamente, adem\u00e1s de que la circulaci\u00f3n de la sangre quedaba impedida en el miembro inmoble afectado de penosa hinchaz\u00f3n, hall\u00e1base el pobre paciente privado de la libertad de sus movimientos, y por lo mismo, en una situaci\u00f3n la m\u00e1s angustiosa. Fueron tales las consecuencias de tan horrible tratamiento en el Sr. Perboyre, que una parte de su pie lleg\u00f3 a gangrenarse y se le sec\u00f3 uno de los dedos. La paciencia inalterable con que soport\u00f3 este suplicio y todos los otros excit\u00f3 la admiraci\u00f3n y el afecto de sus mismos guardias, que trataron de librarle de \u00e9l. Pero observando que esto era para los dem\u00e1s prisioneros ocasi\u00f3n de cr\u00edticas y de maldiciones, pidi\u00f3 y obtuvo el venerable sacerdote que se le tratase como a los otros. Volvi\u00f3, pues, a tomar sus grillos, que con gozo llev\u00f3 hasta la muerte, es decir, por el tiempo de ocho nueve meses que pas\u00f3 en esta especie de infierno. Pero lo que el disc\u00edpulo de Jes\u00fas encontraba all\u00ed de m\u00e1s repugnante era la compa\u00f1\u00eda de aquella muchedumbre de criminales, familiarizados con toda suerte de maldades, los cuales ning\u00fan miramiento guardaban ni en sus palabras ni en sus actos, cuya boca s\u00f3lo se abr\u00eda para vomitar las palabras m\u00e1s obscenas, o maldiciones, imprecaciones y blasfemias. Era esto para su alma religiosa un linaje de suplicio m\u00e1s insufrible que todos aquellos de que su cuerpo era v\u00edctima.<\/p>\n<p>3. No sal\u00eda de habitaci\u00f3n tan inmunda m\u00e1s que para comparecer ante sus jueces, quienes solamente en la ciudad de Ou-Tchang-Fou le hicieron sufrir m\u00e1s de veinte interrogatorios. Primero compareci\u00f3 en el Tribunal de los Cr\u00edmenes; despu\u00e9s de varias preguntas semejantes a las que se le hab\u00edan hecho anteriormente y a las cuales respondi\u00f3 de igual manera, recibi\u00f3 del mandar\u00edn la orden de abjurar su fe. Y como se negase a ello con toda energ\u00eda, fue puesto de rodi\u00adllas por muchas horas con las piernas desnudas sobre cadenas y fragmentos de tejas y vasos rotos. Mientras que se hallaba en esta posici\u00f3n pas\u00f3 por cerca de \u00e9l otro confesor de la fe, Estanislao Tem-Ting-Fou, llevado al Tribunal mismo y el cual le pidi\u00f3 la abso\u00adluci\u00f3n sacramental. Di\u00f3sela el Sr. Perboyre inmedia\u00adtamente, haciendo sobre \u00e9l la serial de la cruz en pre\u00adsencia de toda la Asamblea, cumpliendo as\u00ed con una obra de misericordia delante de Magistrados inicuos que con tanta barbarie le trataban. Tres d\u00edas despu\u00e9s muri\u00f3 Estanislao en su prisi\u00f3n, a consecuencia de tantos malos tratamientos sufridos por amor a Jesu\u00adcristo. No fue esta la \u00fanica vez que al siervo de Dios le fue dado ejercer su ministerio de paz y de reconci\u00adliaci\u00f3n en circunstancias an\u00e1logas. Poco despu\u00e9s de este interrogatorio compareci\u00f3 por segunda vez ante el mismo mandar\u00edn, que de nuevo insisti\u00f3 en querer saber el motivo que le condujo a la China, teniendo por locuras las respuestas del m\u00e1rtir llenas de sa\u00adbidur\u00eda.<\/p>\n<p>4. Se le condujo al Presidente del Tribunal civil, que le hizo las mismas preguntas, dando as\u00ed al siervo de Dios ocasi\u00f3n de confesar nuevamente su fe, lo que hizo con grande firmeza, neg\u00e1ndose igualmente a de\u00adnunciar a los cristianos y Presb\u00edteros, cuyos nombres y residencia deseaban conocer. H\u00edzole poner el man\u00addar\u00edn de rodillas sobre cadenas de hierro, desnudas las piernas y con las manos levantadas y cargadas de un gran pedazo de madera, que tuvo que sostener en aquella posici\u00f3n desde las nueve de la ma\u00f1ana hasta la noche. Los sat\u00e9lites ten\u00edan orden de castigarle cuantas veces dejara doblar los brazos o caer la pieza de madera rendido por la fatiga o el dolor. Mas tan largo y horrible tormento no fue capaz de abatir el \u00e1nimo del generoso confesor, el cual lo soport\u00f3 con la misma paciencia e igualdad de esp\u00edritu.<\/p>\n<p>5. En un nuevo interrogatorio le reconvino el mismo mandar\u00edn de haber enga\u00f1ado al pueblo con sus supercher\u00edas y de haber atra\u00eddo sobre los cristianos presentes en el Tribunal todos los males de que eran v\u00edctimas. Afectando entonces falsa compasi\u00f3n hacia \u00e9stos, les intim\u00f3 que renunciasen a los enga\u00f1os en que estaban envueltos y castigasen al que as\u00ed les hab\u00eda inducido a error hiri\u00e9ndole, maldici\u00e9ndole, arranc\u00e1ndole los cabellos y escupi\u00e9ndole en el rostro. Muchos de estos cristianos se resistieron a tama\u00f1a infamia y confesaron valerosamente su fe. Mas otros cinco tuvieron la cobard\u00eda de apostatar y de obedecer al tirano. Estos ultrajes, tanto m\u00e1s sensibles, cuanto que proven\u00edan de sus propios hijos y hermanos en la fe, los sufri\u00f3 el manso pastor con la misma paciencia y dulzura y sin dirigir a nadie la m\u00e1s leve queja.<\/p>\n<p>6. Vuelto a su prisi\u00f3n, no dejaba jam\u00e1s de dar al Se\u00f1or las m\u00e1s rendidas gracias por las que le hab\u00eda concedido, y le suplic\u00f3 perd\u00f3n para sus enemigos y perseverancia en su constancia hasta el fin. Era la oraci\u00f3n para \u00e9l lo que es a la flor un suave y fresco roc\u00edo, que hace reverdecer su tallo medio seco: en ella adquir\u00eda nuevas fuerzas que le tornaban apto para librar mayores combates.<\/p>\n<p>7. Este valor sobrenatural hab\u00eda de serle muy necesario en el tribunal del Virrey, delante del cual todav\u00eda no hab\u00eda comparecido, pero que iba a exponer su paciencia a pruebas muy duras, y de este modo pre\u00adpararle para obtener los m\u00e1s bellos triunfos. Este hombre ten\u00eda en todo el Imperio la reputaci\u00f3n de una crueldad feroz. A vista de los criminales que le pre\u00adsentaban, se dejaba llevar de los transportes del furor y los trataba con barbarie apenas incre\u00edble; llegaba esto hasta el punto de que montando en rabia y olvi\u00addando lo que a su dignidad deb\u00eda, descend\u00eda del tri\u00adbunal, se precipitaba sobre los acusados y les arran\u00adcaba los ojos con sus propias manos. Mas cuando se las hab\u00eda con cristianos, su furor ya no conoc\u00eda l\u00edmi\u00adtes, profes\u00e1bales un odio infernal y hab\u00eda jurado la destrucci\u00f3n de su religi\u00f3n en toda la provincia.<\/p>\n<p>8. Compareci\u00f3, pues, nuestro h\u00e9roe ante este hom\u00adbre b\u00e1rbaro, declar\u00f3 que era Sacerdote de la Religi\u00f3n cristiana y confes\u00f3 de nuevo la fe con una dignidad firme y tranquila. Hizo el Virrey que se le llevase una Virgen muy bien pintada y arrebatada a los misione\u00adros en el saqueo de su residencia. Acus\u00f3 luego al hombre de Dios de haber sacado los colores de la pin\u00adtura de los ojos arrancados a los enfermos, y para castigarle por su respuesta de que jam\u00e1s se hab\u00eda hecho culpable de tal crimen, le hizo estar colgado de los cabellos por espacio de muchas horas.<\/p>\n<p>Ser\u00eda imposible describir todos los b\u00e1rbaros refina\u00admientos inventados por este monstruo para acabar con la paciencia del Santo misionero, forzarle a renegar de su fe y hacerle denunciar a los Presb\u00edteros y cris\u00adtianos que conoc\u00eda. En una de sus horribles sesiones se le at\u00f3 por las manos a una especie de cruz, en la cual permaneci\u00f3 colgado desde las nueve de la ma\u00f1a\u00adna hasta la noche; ora se le amarraba a una grande m\u00e1quina que le levantaba en el aire por medio de cuerdas y de poleas para en seguida dejarle caer en tierra con todo su peso, quedando as\u00ed su cuerpo como quebrantado y dislocados sus huesos; ora mientras que estaba de rodillas sobre cadenas de hierro y casi suspendido por cabellos en un poste con los brazos violentamente extendidos en cruz por una cuerda y atados a un madero, se aplicaba a sus pantorrillas un cuart\u00f3n, a cuyas extremidades balance\u00e1banse dos hombres, causando al paciente el tormento m\u00e1s espantoso.<\/p>\n<p>A fin de variar las crueldades, se le hac\u00eda sentar algunas veces sobre una silla demasiado alta, para que sus pies no pudiesen tocar en tierra, y a la cual se le amarraba con cuerdas bien apretadas alrededor de sus muslos; y despu\u00e9s se colgaban de sus pies enormes piedras, lo cual produc\u00eda en las rodillas dolor intolerable. Por el contrario, otras veces era la silla bastante baja a fin de que sus pies tocasen en tierra; mas entonces se hac\u00edan pasar con mucha fuerza por debajo de sus plantas gruesas piedras que le causaban dolores no menos atroces. En otra ocasi\u00f3n grabaron con fuego en su frente los cuatro caracteres siguientes: Si\u00e9-Kiao Ho-Tchoum; que significan: Propagador de una secta abominable.<\/p>\n<p>Quedaba el siervo de Dios tan debilitado despu\u00e9s de cada uno de estos interrogatorios, que ni pod\u00eda ya andar ni tenerse en pie, y era necesario servirse de una parihuela para volverle a la c\u00e1rcel. Mas en medio de tantos suplicios conservaba imp\u00e1vido su calma y serenidad. Lejos de o\u00edrse proferir alguna vez expresiones de queja gritos de dolor, ve\u00edase brillar en su cara el gozo sobrenatural de que estaba inundada su alma. Viendo, no obstante, el Virrey la debilidad de su v\u00edctima, concedi\u00f3le un mes de tregua para que pudiese recobrar sus fuerzas, y hallase \u00e9l en que cebar por m\u00e1s tiempo su rabia insaciable.<\/p>\n<p>9. Pasado este plazo, compareci\u00f3 el siervo de Dios nuevamente ante su perseguidor, el cual entrando en cuesti\u00f3n le intim\u00f3 que dijese el camino que hab\u00eda seguido para penetrar en el interior de la China, en qu\u00e9 casas se hab\u00eda detenido y qui\u00e9nes eran los que favorecieron su entrada; pero no pudiendo recabar ni una sola respuesta del caritativo y prudente misionero, hiz\u00f3le dar quince golpes en la cara con una gruesa palmeta. Despu\u00e9s le pregunt\u00f3 qu\u00e9 brebaje misterioso hac\u00eda insensibles los tormentos a los cristianos, puesto que nada hab\u00eda podido obligarles a renegar de su fe; y como respondiese el m\u00e1rtir sencillamente que nin\u00adg\u00fan brebaje les hab\u00eda dado, recibi\u00f3, en precio de su respuesta diez nuevos golpes con la f\u00e9rula.<\/p>\n<p>Pregunt\u00e1ndole despu\u00e9s si la virgen Ana Kao estaba empleada en servicio suyo, por su respuesta negativa le hizo poner de rodillas sobre cadenas de hierro, con las manos atadas a un poste, mientras que uno de los sat\u00e9lites, tom\u00e1ndole por la trenza de sus cabellos, le agitaba y levantaba con violencia. Pasada una hora en este suplicio, present\u00f3le la caja de los Santos \u00d3leos dici\u00e9ndole: \u00ab<em>\u00bfNo es este el brebaje de que te sirves para alucinar a los cristianos e impedirles que renuncien a su religi\u00f3n?<\/em>\u00bb \u00ab<em>Esto<\/em>, respondi\u00f3 el confe\u00adsor, <em>no es un brebaje<\/em>\u00ab; y cuarenta golpes de bamb\u00fa sobre los muslos siguieron a esta respuesta.<\/p>\n<p>10. Durante este interrogatorio, le solicit\u00f3 el Virrey varias veces para que declarase los nombres y residencia de los Presb\u00edteros, catequistas y cristianos; y siempre guard\u00f3 un profundo silencio. Se le abofete\u00f3 y se le ultraj\u00f3 indignamente para moverle a hablar; le aplicaron el tormento, y le azotaron del modo m\u00e1s cruel, pero nada fue capaz de hacerle desplegar sus labios. Mas cuando un mandar\u00edn le pregunt\u00f3 si era cristiano, respondi\u00f3 inmediatamente: \u00ab<em>S\u00ed, soy cristiano, y de ello me glor\u00edo y me honro.<\/em>\u00bb Hizo llevar entonces este mandar\u00edn un Crucifijo, y d\u00edjole: \u00ab<em>Si pisas a ese Dios a quien adoras, te pondr\u00e9 en libertad.<\/em>\u00bb Al o\u00edr proposici\u00f3n tan imp\u00eda, exclam\u00f3 el confesor ba\u00f1ado en l\u00e1grimas: \u00ab<em>\u00a1Ah! \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda yo hacer esta injuria a mi Dios, a mi Criador y a mi Salvador?<\/em>\u00bb E inclin\u00e1ndose como pudo, pues su cuerpo se hallaba rendido, toma la Santa Imagen, la ba\u00f1a con sus l\u00e1grimas, apri\u00e9tala contra su coraz\u00f3n, la aplica a sus labios y la cubre de besos los m\u00e1s tiernos y afectuosos. Al ver esto uno de los sat\u00e9lites, inspirado por el infierno, se lanza sobre la v\u00edctima, arreb\u00e1tale el Crucifijo, y le ensucia de una manera indigna. Tan horrible profanaci\u00f3n parte el coraz\u00f3n del casto misionero, el cual prorrumpe en un grito de dolor, mostrando as\u00ed ser m\u00e1s sensible a una injuria hecha a su Dios que a sus propios tormentos. Ciento diez golpes de pant-s\u00e9<span id='easy-footnote-1-13453' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#easy-footnote-bottom-1-13453' title='El pant-s\u00e9 es un instrumento de suplicio usado en la China, y consiste en un grueso y \u00a0largo bast\u00f3n de bamb\u00fa; el paciente est\u00e1 echado en tierra boca abajo y se le hiere con \u00e9l en los ri\u00f1ones.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> fueron la recompensa de su admirable profesi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>11. Otro mandar\u00edn, manifestando compasi\u00f3n, le invit\u00f3 dulcemente, con promesa de salvarle, a que tan s\u00f3lo anduviese sobre la cruz pintada recientemente en la tarima. \u00ab<em>No me es posible<\/em>\u00ab, respondi\u00f3 sencillamente y con firmeza el siervo de Dios. Y como los sat\u00e9lites, obedeciendo a \u00f3rdenes recibidas, se esforzasen en hacerle andar sobre la cruz, gritaba \u00e9l en alta voz: \u00ab<em>Yo soy cristiano; no yo, sino vosotros sois los que profan\u00e1is el signo augusto de nuestra Redenci\u00f3n.<\/em>\u00bb Entonces el Juez imp\u00edo hizo llevar un \u00eddolo y le prometi\u00f3 la libertad con tal que le adorase. Respondi\u00f3 con energ\u00eda el invencible atleta: \u00ab<em>Pod\u00e9is, si os place, hacerme cortar la cabeza, pero jam\u00e1s consentir\u00e9 en adorar este \u00eddolo.<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>12. A\u00f1adi\u00f3 el mandar\u00edn la burla a la impiedad y a la crueldad. Habiendo hecho llevar los sagrados orna\u00admentos, robados a los misioneros en el saqueo de su residencia, orden\u00f3 al Sr. Perboyre que se los vistiese. \u00c9ste, al principio, se call\u00f3 y pareci\u00f3 reflexionar pro\u00adfundamente; despu\u00e9s, mirando tranquilo al mandar\u00edn, d\u00edjole que iba a obedecer. Sin duda acababa de pensar en las escenas de burlas, a que plugo al Se\u00f1or pres\u00adtarse en casa de Herodes y en el Pretorio de Pilatos, y se juzgaba feliz de poder beber despu\u00e9s de \u00e9l el c\u00e1liz de las mismas humillaciones. Apenas se visti\u00f3 los ornamentos sacerdotales, cuando se oy\u00f3 un gran cla\u00admoreo en el Tribunal. Jueces y sat\u00e9lites, todos grita\u00adban: \u00ab<em>He ah\u00ed el Dios Fo, ah\u00ed est\u00e1 el Fo viviente.<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>13. Despu\u00e9s de haber sido saturado de oprobios, a ejemplo de su divino Maestro, volviendo a los Santos \u00d3leos y a las calumnias tan frecuentemente repetidas con motivo de ellos, quiso el mandar\u00edn forzarle a que se declarase culpable de los cr\u00edmenes que tan falsa\u00admente le imputaban, y como se resistiese a ello, recibi\u00f3 otros cuarenta golpes de bamb\u00fa. Quebrantado por tan b\u00e1rbaro tratamiento, como no pudiese estar ni levantado ni de rodillas, tom\u00e1ronle por los cabellos los sat\u00e9lites y le levantaron muchas veces, dej\u00e1ndole en seguida caer en tierra; despu\u00e9s le hac\u00edan abrir los ojos para que mirase por fuerza al Virrey, el cual volvi\u00f3le a preguntar a cu\u00e1ntas personas se los hab\u00eda arrancado. Respondi\u00f3 otra vez que no era culpable de tal crimen, y por su respuesta le dieron otros diez palos, que sufri\u00f3 tambi\u00e9n con paciencia siempre admirable. At\u00f3nito el Virrey, y no pudiendo comprender c\u00f3mo un hombre pudiese sufrir tanto con tan grande calma, comenz\u00f3 a sospechar que ten\u00eda alg\u00fan secreto para tornarse insensible. Habiendo recibido otros diez golpes sin que su tranquilidad fuese alterada, le hizo nuevas preguntas, que no tuvieron respuesta, ya porque el siervo de Dios no pod\u00eda hablar, ya porque juzgaba in\u00fatil refutar tan frecuentemente las mismas calumnias. Irritado con tan persistente silencio, orden\u00f3 el Virrey a sus sat\u00e9lites que descargasen quince palos sobre la v\u00edctima, la cual continuaba siempre muda, y le dijo: \u00ab<em>\u00a1C\u00f3mo! \u00bfYo te hago herir y t\u00fa no respondes?<\/em>\u00ab. Este silencio heroico le confirmaba en el pensamiento de que ten\u00eda sobre s\u00ed alg\u00fan objeto, cuya secreta virtud embotaba el sentimiento de los golpes, y para descubrirle h\u00edzole desnudar completamente. A consecuencia de una enfermedad, hac\u00eda muchos a\u00f1os que el siervo de Dios llevaba cierto vendaje, y \u00e9ste le pareci\u00f3 al tirano que era el m\u00e1gico talism\u00e1n que buscaba. A pesar de sus protestas y de la evidencia de su mal h\u00edzole arrancar sin piedad el aparato, y para destruir su pretendido sortilegio us\u00f3 el tirano de un espec\u00edfico asaz, acreditado entre las supersticiones chinas; mand\u00f3 degollar un perro, cuya sangre humeante a\u00fan tuvo que beber el confesor, despu\u00e9s de haberle frotado con ella la cabeza. Para poner, finalmente, el colmo a tantas crueldades, hizo imprimir su sello de mandar\u00edn en las piernas del paciente.<\/p>\n<p>14. Despu\u00e9s de un tan largo como terrible interro\u00adgatorio volvi\u00f3 a su prisi\u00f3n el siervo de Dios, que parec\u00eda no conservar ya m\u00e1s que un h\u00e1lito de vida. Y sin embargo, desde el d\u00eda siguiente se le volvi\u00f3 al Tribu\u00adnal para hacerle pasar pruebas m\u00e1s crueles. Furioso el Virrey de no haberle podido reducir la v\u00edspera, present\u00f3le de nuevo las mismas cuestiones, aseguran\u00addo que le har\u00eda confesar todos sus cr\u00edmenes. Respon\u00adde el siervo de Dios que nada tiene que a\u00f1adir a sus declaraciones pasadas. Inmediatamente, a una se\u00f1al del mandar\u00edn, le desnudan, le echan por el suelo y le aplican diez palazos sobre sus espaldas. Repite otra vez el mandar\u00edn sus calumnias contra el misionero y dir\u00edgele muchas preguntas insidiosas, que permane\u00adcen sin respuesta. H\u00e1cele dar otros diez golpes, di\u00adci\u00e9ndole que en vano desea morir pronto; que sabr\u00eda a\u00fan atormentarle por mucho tiempo con nuevos supli\u00adcios cada d\u00eda, y que s\u00f3lo conseguir\u00eda la muerte des\u00adpu\u00e9s de haber agotado los sufrimientos de los tormen\u00adtos m\u00e1s atroces. Dicho esto, manda suspenderle en el caballete, donde los verdugos le atormentan por el tiempo de una hora, se le hace bajar ya casi muerto y le colocan a los pies del Virrey, el cual le insulta y le pregunta con iron\u00eda si se halla bien, mientras que los sat\u00e9lites le abren los ojos a fin de obligarle a que mire a su perseguidor.<\/p>\n<p>No queda, sin embargo, satisfecho el tirano. Quiere a todo trance triunfar de la constancia del m\u00e1rtir y le insta a que d\u00e9 respuesta satisfactoria a las cuestiones que le ha propuesto, y a que se confiese culpable de los cr\u00edmenes que se le imputan. Pero no obtiene respuesta. Exasperado por tal silencio, hace cruelmente moler a palos al santo misionero, cuya heroica firmeza no son capaces de vencer ni el palo ni la f\u00e9rula. Cu\u00e9ntase que a vista de constancia tan insuperable, el Virrey, fuera de s\u00ed y creyendo que los verdugos no aplicaban toda su fuerza, baj\u00f3 del Tribunal, y arm\u00e1ndose \u00e9l mismo del mort\u00edfero instrumento, descarg\u00f3 golpes tan terribles sobre la v\u00edctima, que los espectadores creyeron que su muerte era inminente e inevitable. Este acto de ferocidad indign\u00f3 a los mismos paganos: todos, mandarines y sat\u00e9lites, protestaron contra semejante crueldad hacia un hombre que de ning\u00fan crimen hab\u00eda sido convicto, y cuya paciencia y dulzura no pod\u00edan menos de admirar.<\/p>\n<p>15. El santo confesor fue vuelto a la prisi\u00f3n casi espirando, como que, seg\u00fan confesi\u00f3n de los sat\u00e9lites, hab\u00eda recibido en aquel d\u00eda m\u00e1s de doscientos golpes. Cuando vieron los guardias, al recibirle, en qu\u00e9 estado se hallaba, movi\u00e9ronse a compasi\u00f3n, y para que sus h\u00e1bitos empapados en sangre no se pegasen a sus carnes desgarradas, despoj\u00e1ronle de ellos en seguida para lavarlos. El catequista Andr\u00e9s Fong, que le vio en la c\u00e1rcel cuando le desnudaban, ha declarado que ten\u00eda la cara hinchada de una manera prodigiosa; que sus carnes estaban tan llenas de cardenales y contusiones por efecto de los golpes, que colgaban pedazos de una parte y de otra, y que grandes jirones hab\u00edan sido separados del cuerpo: en fin, que sus miembros no eran m\u00e1s que una llaga, y que semejante a nuestro Salvador en su Pasi\u00f3n, ni siquiera ten\u00eda la apariencia de hombre. Pero en un cuerpo as\u00ed molido y despedazado, el alma del confesor, sostenida por la virtud divina, llevaba tama\u00f1as crueldades con admirable serenidad, y su mirada, radiante a trav\u00e9s de las heridas de su cara, era indicio muy claro de cu\u00e1n dichoso se cre\u00eda por haber sido juzgado digno de padecer alguna cosa por el nombre de Jes\u00fas. As\u00ed es que, cuando el catequista Fong volvi\u00f3 a penetrar en la prisi\u00f3n, encontr\u00f3 al h\u00e9roe en oraci\u00f3n y de rodillas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo octavo: Padecimientos en Ou-Tchagn-Fou 1. Es conducido a Ou-Tchang-Fou. \u2014 2. Horrible prisi\u00f3n en que es ahe\u00adrrojado. \u2014 3. Sufre dos interrogatorios en el tribunal de los cr\u00edmenes.\u00ad \u2014 4. Comparece despu\u00e9s ante el &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":91766,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[295],"tags":[196],"class_list":["post-13453","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan-gabriel-perboyre","tag-perboyre"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo octavo: Padecimientos en Ou-Tchagn-Fou 1. Es conducido a Ou-Tchang-Fou. \u2014 2. Horrible prisi\u00f3n en que es ahe\u00adrrojado. \u2014 3. Sufre dos interrogatorios en el tribunal de los cr\u00edmenes.\u00ad \u2014 4. Comparece despu\u00e9s ante el ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-09-13T04:24:14+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8\",\"datePublished\":\"2012-09-13T04:24:14+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\"},\"wordCount\":4059,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Perboyre\"],\"articleSection\":[\"Juan Gabriel Perboyre\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\",\"name\":\"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2012-09-13T04:24:14+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo octavo: Padecimientos en Ou-Tchagn-Fou 1. Es conducido a Ou-Tchang-Fou. \u2014 2. Horrible prisi\u00f3n en que es ahe\u00adrrojado. \u2014 3. Sufre dos interrogatorios en el tribunal de los cr\u00edmenes.\u00ad \u2014 4. Comparece despu\u00e9s ante el ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2012-09-13T04:24:14+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8","datePublished":"2012-09-13T04:24:14+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/"},"wordCount":4059,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Perboyre"],"articleSection":["Juan Gabriel Perboyre"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/","name":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2012-09-13T04:24:14+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-8\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 8"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-3uZ","jetpack-related-posts":[{"id":14991,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-9\/","url_meta":{"origin":13453,"position":0},"title":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 9","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/09\/2012","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo noveno: Muerte del venerable Siervo de Dios (2 de Septiembre de 184o) 1. En\u00e9rgica resistencia que opone a los \u00faltimos esfuerzos del Virrey para hacerle apostatar. \u2014 2. Espera en la prisi\u00f3n ocho meses a que su sentencia de muerte sea ratificada por el Emperador. \u2014 3. Puede con\u00adfesarse\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuan Gabriel Perboyre\u00bb","block_context":{"text":"Juan Gabriel Perboyre","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/juan-gabriel-perboyre\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/06\/perboyre-240x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":13370,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/compendio-de-la-vida-del-v-j-gabriel-perboyre-capitulo-7\/","url_meta":{"origin":13453,"position":1},"title":"Compendio De La Vida Del V. J. Gabriel Perboyre. Cap\u00edtulo 7","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/09\/2012","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo s\u00e9ptimo: Su prisi\u00f3n; interrogatorios sufridos hasta su salida para Ou-Tchang-Fou 1. Persecuci\u00f3n en Hou-P\u00e9. \u2014 2. Pillaje e incendio en la residencia de los misioneros. \u2014 3. Huida del venerable siervo de Dios. \u2014 4. Es traicionado por uno de los suyos, puesto en prisi\u00f3n y maltratado. \u2014 5.\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuan Gabriel Perboyre\u00bb","block_context":{"text":"Juan Gabriel Perboyre","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/juan-gabriel-perboyre\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/06\/perboyre-240x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":46456,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-martirio-de-san-juan-gabriel-perboyre\/","url_meta":{"origin":13453,"position":2},"title":"El martirio de San Juan Gabriel Perboyre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/09\/2024","format":false,"excerpt":"La cosecha segada Aquel 15 de septiembre de 1839, d\u00eda de la fiesta de la Natividad de Mar\u00eda, todo el mundo se re\u00fane despu\u00e9s de la misa para la comida fraternal. Juan Gabriel est\u00e1 all\u00ed; con el Padre Jean-Henri Baldus, y el Padre Rizzolati, franciscano, enviado como pro-vicario para visitar\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuan Gabriel Perboyre\u00bb","block_context":{"text":"Juan Gabriel Perboyre","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/juan-gabriel-perboyre\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":31219,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-bienaventurado-juan-gabriel-perboyre\/","url_meta":{"origin":13453,"position":3},"title":"El Bienaventurado Juan Gabriel Perboyre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Pedro Perboyre y Mar\u00eda Rigal, su esposa, eran labrado\u00adres acomodados, de la Parroquia de Montgesty, Di\u00f3cesis de Cahors, a la vez que cristianos modelos en un pa\u00eds verdaderamente religioso, bendici\u00e9ndolos Dios en sus nueve hi\u00adjos. Cinco de ellos se consagraron a Dios en la familia es\u00adpiritual de San Vicente de\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuan Gabriel Perboyre\u00bb","block_context":{"text":"Juan Gabriel Perboyre","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/juan-gabriel-perboyre\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/03\/perbpray.gif?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":73062,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-juan-gabriel-perboyre-1802-1840\/","url_meta":{"origin":13453,"position":4},"title":"San Juan Gabriel Perboyre (1802-1840)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/09\/2024","format":false,"excerpt":"El a\u00f1o pasado, el Padre General recib\u00eda de un sacerdote de China esta carta llena de emoci\u00f3n: \"Hace unos d\u00edas, cuando me encontraba en Wuhan, la antigua Ou Tchang Fou, me enter\u00e9 de que el Padre Gabriel Perboyre iba a ser canonizado. Ante esta noticia, sent\u00ed una alegr\u00eda y un\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuan Gabriel Perboyre\u00bb","block_context":{"text":"Juan Gabriel Perboyre","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/juan-gabriel-perboyre\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/09\/Juan-Gabriel-Perboyre.jpg?fit=412%2C216&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":24731,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-11-de-septiembre\/","url_meta":{"origin":13453,"position":5},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 11 de septiembre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/09\/2016","format":false,"excerpt":"1652. Carta de Vicente de Pa\u00fal al Cardenal Mazarino en la que le dice que piensa \"que har\u00e1 un acto digno de su bondad si aconseja al rey y a la reina que regresen para tomar posesi\u00f3n de su ciudad y de los corazones de Par\u00eds\". Los Reyes durante la\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13453"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13453\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}