{"id":130448,"date":"2015-03-15T08:06:06","date_gmt":"2015-03-15T07:06:06","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=130448"},"modified":"2016-07-26T17:27:16","modified_gmt":"2016-07-26T15:27:16","slug":"un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/","title":{"rendered":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">DADLE el fruto de sus manos, y al\u00e1benla sus obras<br \/>\n3 las puertas de la Ciudad Santa.<br \/>\n(Prov., 31.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-140652\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac-300x248.jpg?resize=300%2C248\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"300\" height=\"248\" \/><\/a> En esto hemos conocido el amor\u2014dice al Ap\u00f3stol San Juan\u2014, el es, que Cristo ha dado su vida por nosotros, y nosotros del mos darla por nuestros hermanos&#8230; No amemos, pues, de labra ni con la lengua, sino en actos y en verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El resumen de una vida como la de Santa Luisa, dolorosa y fect da, encuentra su explicaci\u00f3n en una sola palabra: Amor. En ella es de de \u00fanicamente podemos hallar las ra\u00edces profundas de aquel esp\u00edritu r en vida interior, y a la vez llamado a la m\u00e1s abnegada actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Apenas, si no es as\u00ed, podr\u00edamos explicarnos ese complejo que sig fica su salud, deficiente siempre; su constituci\u00f3n f\u00edsica, endeble en &lt; tremo; su vida, llena de amargos trances, en los que puso en juego to la hermosura de su alma, junto a la m\u00e1s prodigiosa actividad. Activid que, lejos de todo activismo, en el sentido moderno y adecuado de palabra, estaba motivada por la intensidad de su vida interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y conviene precisar aqu\u00ed este punto, tanto m\u00e1s cuanto se ha a gado a veces la imposibilidad de conciliar la vida de Marta con la Mar\u00eda, y la p\u00e9rdida irreparable de la vida interior al dedicarse a funciones de la caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No vamos a creer que Luisa, lanzada en los primeros arios de su ventud, con todo el \u00edmpetu de su alma, a la vida contemplativa inauguraban las Hijas de la Pasi\u00f3n en Par\u00eds, encontr\u00f3 despu\u00e9s, bajo direcci\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal, una evasi\u00f3n a este fracaso que rep sentara para ella la negativa de entrar al claustro. Precisamente su p\u00edritu se fortaleci\u00f3 con toda integridad en el amor de Dios cuando encontr\u00f3 en las obras de caridad. \u00bfSer\u00eda esto derivar, por nuestra parte una depreciaci\u00f3n de la vida contemplativa en s\u00ed? No es cierto, sino pensamos que el equilibrio ponderado de un alma reside en amar a D con todas sus fuerzas, y que este amor no puede sentirse comprimid sino que tiende a realizar su expansi\u00f3n en torno al pr\u00f3jimo que pas; nuestro lado. Y en el caso de Luisa de Marillac, precisamente del pr\u00f3jimo que a los ojos del mundo es m\u00e1s destestable por ser as\u00ed infrahumano Todo el cortejo de miserias, aureoladas por la presencia de Cristo representado en uno de sus m\u00e1s peque\u00f1os hermanos, seg\u00fan la palabra evang\u00e9lica, fue la porci\u00f3n escogida que \u00c9l hab\u00eda reservado a Luisa para que vertiera en ella los tesoros de amor que albergaba en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De aquella antigua vida, de aquella reciedumbre interior que fue siempre la caracter\u00edstica de Santa Luisa, nada se perdi\u00f3 cuando, confortada con una palabra que era suave a su coraz\u00f3n, la CARIDAD, se lanz\u00f3 en la consecuci\u00f3n de un ideal fecundo. Vicente de Pa\u00fal sab\u00eda que \u00e9sa era precisamente la piedra angular sobre la que pod\u00eda construir el hermoso edificio de la santidad. Lo que el santo rechaz\u00f3 siempre en la vida de la se\u00f1orita fueron aquellos excesos de piedad martilleante, que apenas elevaban el esp\u00edritu por la multitud de actos, antes bien lo atenazaban a unas pr\u00e1cticas que no alimentaban el alma, sino que la turbaban extraordinariamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Que la vida de Santa Luisa de Marillac haya sido fecunda, dentro del marco de su precaria salud, es un milagro de la gracia, que nos testimonian estas palabras de Vicente, escritas en 1647, trece a\u00f1os antes de la muerte de ambos. Esta carta, dirigida al se\u00f1or Blatiron, Superior de la Misi\u00f3n de G\u00e9nova, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDoy gracias a Dios porque vuestra salud ha mejorado en medio de tantos trabajos. Puede decirse de vos lo que de la se\u00f1orita Legras, a la cual considero como muerta hace ya diez a\u00f1os; al verla, parece que sale de la tumba, tal es la debilidad de su cuerpo y la palidez de su rostro; pero Dios sabe cu\u00e1l es su fortaleza de esp\u00edritu. No hace mucho ha hecho un viaje de cien leguas, y sin las frecuentes enfermedades que tiene, y el respeto que siempre tiene a la obediencia, ir\u00eda de un lado a otro a visitar a las Hijas de la Caridad y a trabajar con ellas, aunque, en relidad, no tiene m\u00e1s vida que la que recibe de la gracia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vicente de Pa\u00fal, siempre parco en alabanzas, que hubiera preferido todo antes que manchar sus labios con una palabra de adulaci\u00f3n, es sobradamente elocuente en este p\u00e1rrafo; por \u00e9l sabemos que la fortaleza de esp\u00edritu era lo que manten\u00eda en su puesto de abnegaci\u00f3n y trabajo a la se\u00f1orita Legras, hasta convertirla en una personalidad sin par en su siglo por las obras de caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para despertar nuestra admiraci\u00f3n son suficientes algunos ragos de su vida. A menudo recay\u00f3 sobre sus espaldas la responsabilidad de las obras emprendidas por la iniciativa de Vicente. Si a esto unimos el significativo detalle de que ella nunca sinti\u00f3 ese entusiasmo humano que es patrimonio de algunos temperamentos, y que, por el contrario, un halo de inquietud la acompa\u00f1aba en la mayor parte de sus empresas, y no la abandonaba &#8216;ni aun en las m\u00e1s fervorosas oraciones, veremos que esta gran fuerza espiritual fue la que proyect\u00f3 sobre sus obras una claridad que no tienen la mayor\u00eda de las obras que emprenden los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abLa raz\u00f3n de amar al pr\u00f3jimo\u2014dice Santo Tom\u00e1s\u2014es Dios. Lo que m\u00e1s debemos amar en nuestro pr\u00f3jimo es que \u00e9l est\u00e9 en Dios.\u00bb Estas afirmaciones del Ang\u00e9lico han sido entendidas por Luisa de Marillac a la perfecci\u00f3n. Haciendo un paralelo, oigamos a Santa Luisa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDios no quiere que sirvamos solamente al pobre en las necesidades corporales, sino que hagamos todo lo posible para contribuir a la salvaci\u00f3n de su alma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La gracia de la vocaci\u00f3n a que Dios la hab\u00eda llamado era lo \u00fanico que pod\u00eda explicar que a tan exigua fuerza f\u00edsica se uniera en ella a una actividad asombrosa. Mas como su vocaci\u00f3n espec\u00edfica fue la de buscar a Nuestro Se\u00f1or en los miembros dolientes de su Cuerpo M\u00edstico, era l\u00f3gico que en las miras de la Divina Providencia entrase que ella hubiera experimentado, en su propia vida, todos aquellos dolores que se sent\u00eda llamada a aliviar. Hay en los planes de Dios una l\u00f3gica tan rigurosa como admirable. Luisa de Marillac, con sus enfermedades, sus dolores f\u00edsicos y otros mucho m\u00e1s graves en su esp\u00edritu\u2014purificaci\u00f3n, bajo formas m\u00faltiples, de sus afectos m\u00e1s profundos\u2014, cuidados de familia, viudez, decepci\u00f3n de parte de su hijo, escr\u00fapulos y penas interiores pudo pensar que nada se le hab\u00eda regateado de la mano de Dios. Apenas tuvo conocimiento de la vida, y ya conoci\u00f3 el abandono de la orfandad. Su matrimonio con Antonio Legras, por ser \u00e9ste \u00abde su condici\u00f3n\u00bb no la pon\u00eda en el mismo relieve que otros miembros de su familia que hab\u00edan contra\u00eddo alianzas m\u00e1s brillantes. Tambi\u00e9n conoci\u00f3 la pr\u00e1ctica de la pobreza, pues tuvo que cubrir las necesidades de una Comunidad pobre, de cientos de ni\u00f1os, de muchos miserables. Por eso, sin ilusi\u00f3n posible, se hab\u00eda acostumbrado a contentarse con poco; con tan poco que era muchas veces menos que lo necesario para la peque\u00f1a Casa de las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por su precaria salud se quer\u00eda que, al menos, no careciera de Ic indispensable; mas ella protestaba, no quer\u00eda ser tratada mejor que cualquiera de las Siervas de los Pobres, cuando a sus amos les faltaba lo necesario. A veces ped\u00eda humildemente perd\u00f3n si las exigencias de su salud la obligaban a dispensarse de alguna de sus reglas, lo que para ella era un tormento mayor que la enfermedad misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luisa se reconoc\u00eda altamente deudora a Vicente por lo que este santo director hab\u00eda hecho en favor de su alma. Pero nunca se detuvo er consideraciones humanas ante \u00e9l, sino que se dirigi\u00f3 constantemente a Dios. Su esp\u00edritu, tan complicado en los primeros a\u00f1os de su vida, se tamiz\u00f3 en la sencillez, y encontr\u00f3 a su Dios en el interior de su alma como Soberano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDios\u2014dice\u2014se da infinitamente a las almas que le son fie les en sus promesas.\u00bb \u00abHe pensado\u2014dice en otra ocasi\u00f3n\u2014que debo ser ahora m\u00e1s fiel que nunca, tanto en mi interior come en el servicio que debo a los pobres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ese mismo d\u00eda anota que \u00abestaba colmada de las gracias que Dios le hab\u00eda hecho. Y, sin embargo, no quiere complacerse en los do nes, sino en el dador\u00bb, y a\u00f1ade:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abEl mismo me ha hecho comprender que las gracias que me ha concedido no son para m\u00ed, sino porque yo voy a \u00c9l por el servicio del pr\u00f3jimo.\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00abQuisiera, con todo mi coraz\u00f3n, poder dar a Dios y hacer dar a Dios mucha gloria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La devoci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo, practicada desde los primeros tiempos en la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, tiene en ella un sabor tradicional, que se remonta a los santos fundadores. Para Luisa de Marillac la fiesta de Pentecost\u00e9s de 1623 fue el principio de una vida nueva, puesto que \u00absinti\u00f3 que Dios hab\u00eda posado su mano sobre ella\u00bb. Cierto d\u00eda de Pascua el mismo Esp\u00edritu Divino inspir\u00f3 a Santa Luisa el deseo de resucitar con Nuestro Se\u00f1or. Mas para resucitar hay que morir. La muerte, para ella, ser\u00eda la destrucci\u00f3n lenta de su yo. \u00abPero\u2014nos dice\u2014 esto no lo puedo pretender por m\u00ed misma, y me ha parecido que Dios me ha pedido consentimiento, y yo se lo he dado, para operar enteramente lo que \u00c9l quiera de m\u00ed.\u00bb Este desprendimiento de s\u00ed misma le permitir\u00eda conocer la excelencia del alma libre, que obra en todos sus pensamientos, palabras y acciones de acuerdo con la voluntad de Dios, toda impregnada de la uni\u00f3n espiritual, hecha de fuerza divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que para Luisa fue m\u00e1s punzante no eran los sufrimientos personales, que le advinieran de llevar su cruz, sino otro dolor que la gracia le hac\u00eda considerar todav\u00eda mayor: el de sentir \u00edntimamente la maldad del pecado, que atenta contra Dios mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A dos hermanas que iban a tomar el santo h\u00e1bito en febrero de 1653 les manda estas l\u00edneas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDeb\u00e9is recordar siempre este d\u00eda, porque la Virgen ha comenzado en \u00e9l a asociaros a los sufrimientos de su Hijo. Es para ense\u00f1aros que os deb\u00e9is preparar a sufrir. \u00bfY por qu\u00e9 hab\u00e9is de estar preparadas? Es, mis queridas hermanas, por el gran peso que representa para nosotras el ver ofendido a Dios por parte de los hombres, y cuando nosotras mismas le ofendemos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No escatimaba ocasiones para elevar el esp\u00edritu de las hermanas, a fin de que no decayeran en sus penosos trabajos de caridad y vivieran en absoluta uni\u00f3n con Dios, a quien hab\u00edan venido a honrar sirvi\u00e9ndole en los pobres:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo os deis la pena de medir cu\u00e1ntas son vuestras fuerzas, pues os aseguro que recibir\u00e9is de la bondad de Dios todo cuanto os sea necesario. Hay que recibir de buen grado tambi\u00e9n nuestra impotencia para el trabajo cuando nos llegue el momento de rendir las armas, sirvi\u00e9ndonos esta situaci\u00f3n para elevarnos m\u00e1s arriba de las cosas de la tierra, y pensando que Nuestro Se\u00f1or quiere que , despu\u00e9s de haber trabajado por el pr\u00f3jimo, nos preparemos a entrar en el cielo, que es nuestra patria bienaventurada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 2 de febrero de 1660 trazaba estas l\u00edneas para sor Juana de la Cruz:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo dudo que teng\u00e1is mucho que hacer, y que est\u00e9is dispuesta a ayudar a nuestras hermanas a trabajar en su pede( ci\u00f3n; dadme siempre noticias y decidme, os lo suplico, si tra bajando en el servicio exterior su esp\u00edritu se ocupa, por el amor de Nuestro Se\u00f1or, en velar sobre ellas mismas para sobreponerse en sus trabajos y dominar sus pasiones. Sin esto, sab\u00e9is que las acciones exteriores, cualesquiera que sean en el servicio de los pobres, no pueden complacer a Dios ni merecernos recompensa, no estando unidas a Nuestro Se\u00f1or, que trabaja siempre en la presencia de su Padre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta fue la \u00faltima carta que Luisa de Marillac deb\u00eda escribir a sus hijas. Menos de dos meses m\u00e1s tarde ella misma ir\u00eda a .gustar, sin que nada pudiera turbarla jam\u00e1s, la indecible ternura y la paz del alma que se apoya definitivamente en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Purificada por tantos a\u00f1os de \u00edntima lucha, de generosa fidelidad, de trabajos incesantes; saborear\u00eda quiz\u00e1 alguna vez en esta vida el anticipo de esa paz que no puede traducirse en palabras humanas, porque trasciende todo lo que es humano. Y esto era para ella el triunfo de la Gracia. Tomando las palabras de San Juan de la Cruz, Dios hab\u00eda sido, de manera tangible, \u00abla salud de su alma\u00bb. Su amor solo, finalmente, hab\u00eda sido la causa de que desaparecieran de ella las secuelas del pecado original. Adem\u00e1s, deb\u00eda a Dios, por un milagro de su gracia, el haber conservado su resistencia f\u00edsica entre tantos trabajos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Extremadamente luminoso es, en este punto, lo que sor Maturina Gu\u00e9rin escrib\u00eda poco tiempo despu\u00e9s de la muerte de Santa Luisa. Sor Gu\u00e9rin, que no hab\u00eda recibido de su madre y fundadora las confidencias que la hubieran hecho conocer las turbaciones de su esp\u00edritu, ni los padecimientos morales en que se cimentaba su santidad, estaba edificada de la tranquilidad, la paz y el abandono que parec\u00edan irradiar de Luisa. Admir\u00e1ndose de alg\u00fan detalle aislado que hab\u00eda podido captar sobre estos estados de \u00e1nimo de Luisa de Marillac, trataba de explicarlos c\u00e1ndidamente: \u00abMe parece que podr\u00eda pensarse que ha tenido gran-des dificultades en el comienzo, por lo que dijo un d\u00eda, pues pensaba que, si se presentaba alguna contrariedad ya estaba todo perdido en el asunto de que se tratara, y que hac\u00eda falta abandonarlo; pero que Dios le hac\u00eda entonces la gracia de tener m\u00e1s libertad para confi\u00e1rselo al se\u00f1or Vicente, que quitaba todos los temores de su esp\u00edritu.\u00bb \u00abQuer\u00eda que se fuese a ella sencillamente, y abr\u00eda su coraz\u00f3n a las hermanas que ten\u00edan cualquier tentaci\u00f3n. Una hermana que se quejaba de estar sujeta a cierto defecto que juzgaba mayor de lo que era en realidad, supo, de sus propios labios, que ella hab\u00eda tenido el mismo defecto al principio; con esto daba alientos a la hermana para seguir trabajando en su perfecci\u00f3n. Si alguna dec\u00eda que ten\u00eda penas en el tiempo de hacer la recreaci\u00f3n con sus hermanas, sab\u00eda de sus propios labios que a ella tambi\u00e9n la ocurr\u00eda esto muchas veces, y que ten\u00eda el coraz\u00f3n tan cerrado, tan oprimido, que apenas pod\u00eda sonre\u00edr, y que, sin embargo, probaba a hacerlo con todas sus fuerzas. Y sor Gu\u00e9rin a\u00f1ade: \u00abSea que estuviese probada realmente con estas penas, o que nos lo dijese para consolarnos en nuestras tentaciones, se notaba en ella siempre una gran caridad y anu lat condescendencia, unida a una gran humildad para decir sus propio% defectos; pero ten\u00eda un amor de madre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Valdr\u00eda la pena detenerse unos instantes sobre este punto. No es un detalle de poco valor el que apunta aqu\u00ed sor Gu\u00e9rin, testigo de primer orden, y de cuya sencillez nativa puede esperarse gran sinceridad en el testimonio que nos ha dejado. Un dominio tan grande de s\u00ed misma, una dulzura tan exquisita en el sentido profundo y fuerte que esta palabra tiene en la Sagrada Escritura, es m\u00e1s admirable todav\u00eda en Santa Luisa de Marillac que el resto de su vida extraordinaria de caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1 Si supieseis, hijas m\u00edas\u2014escribe alegremente Luisa de Marillac\u2014, cu\u00e1nto me consol\u00f3 el saber, estos d\u00edas pasados, que un hombre hab\u00eda maltratado a una de nuestras hermanas, la cual, por la gracia de Dios, no se defendi\u00f3! He aqu\u00ed un amo un poco rudo; hac\u00eda falta sufrir este insulto, pues somos Siervas de los Pobres y debemos soportar todo lo duro de su trato&#8230; Pidamos a la Sant\u00edsima Virgen que nos obtenga la gracia de su Divino Hijo para esto&#8230; Sed hijas fuertes, \u00bfno sois Hijas de la Caridad? Pues la caridad todo lo sufre&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luisa de Marillac y Vicente de Pa\u00fal tuvieron la santa audacia de considerar a las Hijas de la Caridad como hijas de la Sant\u00edsima Virgen, a quien la santa fundadora proclamaba siempre como \u00fanica Madre de la Peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda. Vicente lo dec\u00eda as\u00ed a las Hijas de la Caridad, cuando con ellas asisti\u00f3 al hermoso acto de consagraci\u00f3n que \u00e9l hab\u00eda permitido pronunciara Luisa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNos hab\u00e9is inspirado, Se\u00f1or, escoger a vuestra Santa Madre por \u00fanica Madre de nuestra Peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda, que no conocer\u00e1 jam\u00e1s otra sobre la tierra&#8230; \u00a1 No nos desde\u00f1\u00e9is, oh Madre de mi Dios! Henos aqu\u00ed, vuestras hijas por adopci\u00f3n. A la verdad, Vos ten\u00e9is otros hijos, almas sobresalientes por su gracia y por sus m\u00e9ritos, que pod\u00e9is amar m\u00e1s, por la gloria que dan a Dios, vuestro Divino Hijo; mas, puesto que nosotras somos las m\u00e1s peque\u00f1as y las m\u00e1s d\u00e9biles, tenemos m\u00e1s necesidad de vuestro socorro maternal. Por esto, \u00a1oh Mar\u00eda, nuestra \u00fanica Madre!, henos aqu\u00ed para siempre, si es de vuestro agrado, bajo vuestra protecci\u00f3n, por la gloria de Dios vivo de quien Vos os hab\u00e9is llamado la sierva.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La gracia sin igual de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda es especialmente, para Luisa, el objeto de un j\u00fabilo interior que ella quisiera comunicar a toda la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abPluguiera a Dios\u2014dice con un lirismo que raras veces acostumbra\u2014que yo pudiese escribir todos los pensamientos que su bondad me ha hecho la gracia de tener en cuanto a la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda. Que el verdadero conocimiento que yo he tenido de sus m\u00e9ritos, y la voluntad de devolverle lo que le debo, no se aparten jam\u00e1s de mi coraz\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es sorprendente que Luisa de Marillac quisiera que en un acto en cierta manera oficial se viniese a confirmar la pertenencia de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad a la Sant\u00edsima Virgen, y que escogiese, para hacerlo, el d\u00eda mismo de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 15 de octubre de 1644 va en peregrinaci\u00f3n a Chartres y ofrece a la Virgen la Compa\u00f1\u00eda entera, pidi\u00e9ndole que ella sea la Madre y Guardiana de la pureza y de la fidelidad que desea para todos los miembros de la Peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda, por los m\u00e9ritos de la sangre del Hijo de Dios, pidi\u00e9ndole que ella sea un lazo fuerte de uni\u00f3n de todas sus hijas, para honrar con \u00e9l la uni\u00f3n de las Tres Divinas Personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta consagraci\u00f3n privada no era suficiente, y Luisa, el 7 de diciembre de 1658, quiso que fuera ratificada pasando por un representante oficial de la Iglesia. Por eso suplic\u00f3 a Vicente de Pa\u00fal que pusiera a toda la Compa\u00f1\u00eda bajo la protecci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, para obtener de ella la gracia de poderla reconocer siempre como \u00fanica Madre de la Compa\u00f1\u00eda. Se hizo la consagraci\u00f3n, debi\u00e9ndose renovar cada a\u00f1o, seg\u00fan la consigna recibida y transmitida por la primera generaci\u00f3n. La respuesta magn\u00edfica de Mar\u00eda a esta consagraci\u00f3n la dio en 1830 a una joven seminarista de la Compa\u00f1\u00eda, Santa Catalina Labour\u00e9, a quien se apareci\u00f3 repetidas veces en la capilla de la Casa Madre de las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luisa sab\u00eda que la Sant\u00edsima Virgen era la dispensadora de las gracias :<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDebemos honrar esta Concepci\u00f3n Inmaculada, que la ha hecho tan agradable a los ojos de Dios\u2014hab\u00eda afirmado Luisa de Marillac\u2014, pues Dios quiere que seamos ayudadas de ella en todos nuestros deseos. Siendo esto as\u00ed, parece imposible que Dios, en su bondad, le rehuse cosa alguna. Como Su divina y amorosa mirada no se aparta jam\u00e1s de Ella, porque Ella fue continuamente seg\u00fan Su coraz\u00f3n, debemos creer que Su voluntad est\u00e1 siempre dispuesta a concederle lo que le pide para su gloria y para nuestro bien.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y Santa Catalina Labour\u00e9 consigna as\u00ed algunos detalles de la aparici\u00f3n del 27 de noviembre de 1830:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abEn el momento en que la estaba contemplando, la Virgen baja los ojos mir\u00e1ndome. Se hace entender una voz que me dice estas palabras: \u00abEste globo que ves representa al mundo entero, especialmente a Francia, y cada persona en particular&#8230;\u00bb \u00abEste es el s\u00edmbolo de las gracias que derramo sobre las personas que me las piden&#8230;\u00bb Haci\u00e9ndome al mismo tiempo comprender que era muy generosa con aquellas personas que le piden gracias, y cu\u00e1nto goza al conced\u00e9rselas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El paralelismo entre los dos textos se impone por s\u00ed mismo; no hay necesidad de insistir. Antes de 1660 es la certidumbre en la mediaci\u00f3n dt. Mar\u00eda, y la s\u00faplica de los santos fundadores llena de confianza. En 1830 es la visi\u00f3n misma de la Inmaculada, que viene a afirmar su privilegio insigne, apareciendo enmarcada en un \u00f3valo en el que se le\u00edan estas palabras: \u00ab\u00a1Oh Mar\u00eda sin pecado concebida, rogad por nosotros, que recurrimos a Vos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abCiertamente la Reina del Cielo puede fijar sobre Luisa de Marillac su mirada de amor\u2014dice el cardenal Pacelli en su paneg\u00edrico de la Santa\u2014y ver en ella, como en las Hijas de la Caridad, verdaderas hijas de su coraz\u00f3n pur\u00edsimo, y sus im\u00e1genes vivientes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el desprendimiento es donde reside precisamente la potencia realizadora de los santos. Su fuerza est\u00e1 en su libertad de esp\u00edritu. Se saben mandatarios, no propietarios; pero mandatarios del que es Todopoderoso, que pide de ellos, por pura misericordia, una colaboraci\u00f3n sin la cual podr\u00eda seguir realizando su obra. El santo tiene conciencia de que es el servidor in\u00fatil del Evangelio, pero, a pesar de eso, quiere ser el servidor fiel, que hasta el \u00faltimo d\u00eda cuidar\u00e1 de los negocios de su Amo. Que siembre o que recoja no importa; Dios es el que da el crecimiento. Dios s\u00f3lo es el poseedor y el due\u00f1o soberano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La vida de un santo no es un milagro, luego no es necesario que termine en un \u00e9xtasis. El Hijo de Dios escogi\u00f3 para s\u00ed la muerte m\u00e1s atroz, el juicio m\u00e1s inicuo y el mayor abandono para la suya.<br \/>\nVicente ve declinar su salud desde 1655. En enero de 1660 se ve obligado a no abandonar su habitaci\u00f3n y la peque\u00f1a capilla de la enfermer\u00eda donde dice la santa misa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A algunos pasos de San L\u00e1zaro, en la misma calle, Luisa de Marillac, a su vez, siente los primeros s\u00edntomas de su \u00faltima enfermedad. Les es imposible verse. Luisa ha de servirse de una secretaria para sus cartas, y escribir a sus hijas en circulares, en vez de hacerlo individualmente como ten\u00eda por costumbre. En una de sus \u00faltimas cartas deja ver cu\u00e1n penoso le es el sacrificio de no poder atender personalmente a la correspondencia de sus hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, el sacrificio de verse privada, en esta \u00faltima etapa de su vida terrestre, de aqu\u00e9l que fue para ella durante treinta y cinco a\u00f1os el consejero esclarecido que llenaba de paz su alma, le era doloroso en extremo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La hora del \u00faltimo combate hab\u00eda llegado para ella, y Dios la quer\u00eda sola con \u00e9l para sostener el \u00faltimo asalto del enemigo de las almas. Para que subsistiera solamente lo divino hac\u00eda falta que desapareciera todo lo humano, aunque fuese la presencia de un santo, cerca de su lecho de agonizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vicente de Pa\u00fal, inmovilizado en su sill\u00f3n, sent\u00eda afligido su coraz\u00f3n paternal por los padecimientos de Luisa, pero se regocijaba en el fondo de su alma al ver que Dios acababa la purificaci\u00f3n de aquella alma que \u00e9l sab\u00eda\u2014aunque ella lo ignoraba\u2014colmada del amor infinito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 3 de febrero Luisa trabaj\u00f3 con su ritmo habitual. Al d\u00eda siguiente una inflamaci\u00f3n aguda se le declara en el brazo izquierdo; un c\u00e1ncer, al parecer. El dolor y la fiebre la atenazan. Recibe del p\u00e1rroco de San Lorenzo los Santos Sacramentos. Est\u00e1 en su conocimiento, pero sufre mucho. Quiere dar una bendici\u00f3n a su hijo Miguel Antonio, que acude con su esposa y su hija, la peque\u00f1a Renata-Luisa. A las Hijas de la Caridad las bendice solemnemente, recomend\u00e1ndoles el amor a su vocaci\u00f3n y la fidelidad al servicio de los pobres. Sus hijas esperan quiz\u00e1 contra toda esperanza; se produce una mejor\u00eda, pero solamente transitoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vicente comunica a sor Maturina Gu\u00e9rin, que estaba en La F\u00e9e, el estado de Santa Luisa en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abOs ruego que guard\u00e9is serenidad ante estos acontecimientos, pues lo contrario turba el alma y descontenta a Dios, que gobierna todas las cosas con sabidur\u00eda y amor, y pide en todo una entera y amorosa resignaci\u00f3n a su voluntad. Este es el gran secreto de la vida espiritual: abandonarle todo lo que amamos, y abandonarnos nosotros mismos a todo lo que \u00c9l quiera&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El d\u00eda 13 de marzo, obedeciendo al deseo de la enferma, el p\u00e1rroco le San Lorenzo le ha de administrar el Santo Vi\u00e1tico. En medio de sus dolores Luisa pasa en vela toda la noche anterior, con la esperanzadora alegr\u00eda de encontrar a su Dios. Se la oye murmurar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9 felicidad, Dios m\u00edo! Si vivo, os recibir\u00e9 ma\u00f1ana!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s, por petici\u00f3n expresa que le hizo el buen p\u00e1rroco, bendijo de nuevo a sus hijas. Se nos han conservado, como un supremo mensaje, sus \u00faltimas palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abQueridas hermanas, sigo pidiendo a Dios para vosotras su bendici\u00f3n, y le pido que os haga perseverar en vuestra vocaci\u00f3n para servirle de la manera que \u00c9l pida de vosotras. Tened buen cuidado del servicio de los pobres, y, sobre todo, de vivir entre vosotras con una gran uni\u00f3n y cordialidad, am\u00e1ndoos unas a otras para imitar la uni\u00f3n y la vida de Nuestro Se\u00f1or, y pedid a la Sant\u00edsima Virgen que ella sea vuestra \u00fanica Madre. Muero en la alta estima de vuestra vocaci\u00f3n; si viviera cien a\u00f1os no sabr\u00eda pediros otra cosa sino que sigui\u00e9rais siendo fieles a ella,\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre San L\u00e1zaro y la Casa de las Hijas de la Caridad las noticias iban y ven\u00edan constantemente en estos d\u00edas de prueba. Vicente sab\u00eda perfectamente los progresos del mal. Luisa ten\u00eda la seguridad de sus oraciones, pero quisiera tener de ello una prueba tangible: un peque\u00f1o billete escrito de su mano. Se transmite este deseo a Vicente, quien se niega a cumplirlo. No es que sea insensible, pero est\u00e1 de acuerdo con la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Dios solo, Dios s\u00f3lo quiere ser el apoyo sobre el que Luisa se sostenga con toda certidumbre, con toda confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDecid simplemente a la se\u00f1orita de mi parte\u2014contesta Vicente de Pa\u00fal al enviado\u2014: \u00abVos part\u00eds la primera. Si Dios me perdona mis pecados, espero muy pronto ir a encontraron en el cielo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las Damas de la Caridad, sus antiguas colaboradoras en las obras, que se hab\u00edan inflamado tantas veces junto a ella en las llamas de la caridad, se encontraban ahora rodeando su lecho de muerte. \u00ab\u00bfNo est\u00e1is contenta de ir al cielo\u00bb?\u2014dice sencillamente una de sus visitantes,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1Ah! Es una cosa que no se puede expresar\u2014responde la agonizante\u2014, pero yo no soy digna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La duquesa de Ventadour obtiene la gracia de quedarse a velar jun- to a ella la noche del 14 al 15 de marzo, con tres hijas de la Caridad. Luisa reza a media voz. Se le oyen susurrar las palabras de Job: \u00abMiseremini mei, quia manus Domini tetigit me\u00bb. \u00abTened piedad de m\u00ed, al menos vosotros que sois mis amigos, porque la mano del Se\u00f1or me ha herido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los dolores que le causa la terrible enfermedad le atenazan y le hacen exclamar en un grito supremo de angustia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1Apartad de m\u00ed estos padecimientos !\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y el sacerdote de la Misi\u00f3n que le asist\u00eda le dice mostr\u00e1ndole el crucifijo que ten\u00eda en la mano: \u00abJesucristo no pidi\u00f3 ser bajado de la cruz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1Oh, no\u2014responde Luisa\u2014, sino que permaneci\u00f3 en ella!\u00bb Y unos minutos m\u00e1s tarde exclama:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abVamos, puesto que Nuestro Se\u00f1or me ha venido a buscar.\u00bb Y un grito de ansiedad sube a sus labios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00a1Oh, Dios m\u00edo, tengo que presentarme delante de mi juez !\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por toda respuesta el sacerdote recita el primer verso del salmo XXV: \u00abA Ti, Se\u00f1or, he elevado mi alma; Dios m\u00edo, en Ti conf\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y Luisa acaba de recitarlo en un acto de confianza:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo, no ser\u00e9 confundida.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la ma\u00f1ana del 15 las hermanas de Par\u00eds, prevenidas de que el fatal desenlace se acercaba, vinieron junto a ella. Luisa, d\u00e1ndose cuenta de que estaban de rodillas a su lado, y que algunas de ellas eran de las que cuidaban a los ni\u00f1os abandonados, las bendijo, recomend\u00e1ndoles que cuidaran bien de todos los peque\u00f1uelos, El sacerdote ley\u00f3 las ad mirables preces de la recomendaci\u00f3n del alma, que son para todo crin tirano un canto de triunfo, y para los santos el himno de su verdubto nacimiento. Las hermanas escuchaban en silencio, mirando el rostro de su madre. Luisa, en un supremo gesto de energ\u00eda, reuniendo todas sus fuerzas, las bendijo de nuevo. Se le pregunt\u00f3 si quer\u00eda recibir la ben dici\u00f3n apost\u00f3lica in articulo rnortis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo es todav\u00eda tiempo\u00bb, dijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pasados unos minutos a\u00f1adi\u00f3: \u00abS\u00ed\u00bb, y se golpe\u00f3 el pecho como al Mea culpa del Confiteor. El sacerdote levant\u00f3 la mano: \u00abBenedicat te omnipotens Deus, Pater, et Filius, et Spiritus Sanctus\u00bb. Algunos instantes m\u00e1s tarde Luisa hab\u00eda encontrado a Dios, definitivamente, y, con \u00c9l, la paz inamisible de la vida eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abLleva consigo la gracia de su bautismo\u00bb, dijo el p\u00e1rroco de San Lorenzo que la hab\u00eda asistido y la conoc\u00eda perfectamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De Ja capilla de la Visitaci\u00f3n en la Iglesia de San Lorenzo, cn la que el cuerpo de Luisa hab\u00eda sido enterrado, sal\u00eda de tiempo en tient po\u2014afirma Gobillon\u2014un suave olor de violetas que impregnaba los h\u00e1bitos de las hermanas que iban a rezar sobre la tumba de su madre, de tal modo que embalsamaban, al volver a sus casas, a los enfermos a quienes asist\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al pie de la cruz que presid\u00eda su tumba, seg\u00fan el deseo expresado por ella misma, se hab\u00edan grabado estas dos palabras: Spes unica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDios m\u00edo\u2014hab\u00eda dicho Santa Luisa\u2014, Vos sois el que nos dais todo lo que recibimos de los santos&#8230;; que, con ellos, nosotros adoremos un d\u00eda vuestras grandezas en la alegr\u00eda sin fin del para\u00edso.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si los santos son para nosotros como h\u00e9roes extranjeros, s\u00ed sus rostros nos son corno una escritura desconocida, seg\u00fan las palabras de Gertrudis von le Fort, es porque nosotros, polarizados en la vida terrestre, no sabemos descifrar su mensaje. Estos dones que la Iglesia nos pone ante los ojos, \u00bfqu\u00e9 otro fin tienen que el irradiar sobre nos otros mismos su sobrenatural claridad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Complejos humanos, deficiencias f\u00edsicas, no son obst\u00e1culos, como pudiera pensarse, a la irrupci\u00f3n de la gracia divina para un ser que quiere situarse en el plan sobrenatural. La santificaci\u00f3n es un acto de Dios, al cual responde el consentimiento del hombre. Es un acontecimiento de orden sobrenatural. Supone que el hombre est\u00e1 en presencia de un misterio de amor que lo salva gratuitamente, si \u00e9l consiente en romper con el pecado y en acogerse a la gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una de las m\u00e1s grandes luces que Luisa de Marillac puede proyectar sobre nuestra \u00e9poca, en la que tantos seres inquietos se creen irremediablemente sujetos a sus congojas, es ver que ella luch\u00f3 con obst\u00e1culos considerables, que resid\u00edan en su propia alma, y supo vencerlos con una energ\u00eda que nos admira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si Luisa de Marillae conoci\u00f3 la liberaci\u00f3n por la que su vida fue tan fecunda es porque se estableci\u00f3 sobre el amor de Dios, no sobre sus propias posibilidades. No mir\u00f3 a s\u00ed misma, sino en torno a ella. No quiso deshacerse de su propia carga, sino tomar sobre s\u00ed la carga de los otros. En ella resplandeci\u00f3 de manera soberana el don de fortaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este don del Esp\u00edritu Santo, en la lucha contra nuestros enemigos, las contradicciones, tentaciones, obst\u00e1culos que necesariamente se presentar\u00e1n en nuestro camino hacia Dios, nos ayuda a dar el \u00abs\u00ed\u00bb a todo aquello que reconocemos por la fe como exigencia divina y aceptamos por el amor. Nuestra natural debilidad se robustece en la fortaleza divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para la obra de la santificaci\u00f3n propia nuestra colaboraci\u00f3n ser\u00e1 siempre indispensable. No podemos conseguir nuestro objeto sino yendo en seguimiento de Jes\u00fas, siempre trabajando, siempre sufriendo; sin agitaci\u00f3n est\u00e9ril, sin precipitaci\u00f3n, porque hace falta sufrir y aguardar con paciencia la hora de Dios en las cosas m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No sin raz\u00f3n, Santa Luisa hab\u00eda pedido en su testamento que sobre la cruz que velara sus restos mortales se escribiesen solamente estas dos palabras: Spes unica. Cristo, y Cristo crucificado, fue solamente para ella el camino, la verdad y la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abEl \u00fanico medio para m\u00ed de obtener misericordia a la hora de la muerte\u2014hab\u00eda dicho\u2014es que la imagen de Jesucristo se encuentre grabada en mi alma en esos instantes. Entonces tendr\u00eda confianza en que, sin mirar mi miseria, \u00c9l lo har\u00eda todo en m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta escuela de amor ser\u00e1 la s\u00edntesis armoniosa que har\u00e1 de su vida \u00ab&#8212;devorada por las obras de misericordia\u2014una vida de oraci\u00f3n que dar\u00e1 a sus actividades desbordantes el equilibrio requerido para llevar una vida tan llena de buenas obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajo la mirada de Cristo, que ella descubre en cada uno de sus miembros dolientes, su coraz\u00f3n se dilata, los m\u00f3viles de sus acciones se purifican, su vida toda entera se mueve en un mundo divino. En los momentos en que est\u00e1 m\u00e1s intensamente entregada al servicio de los pobres es cuando siente de un modo especial la intimidad de lo divino. No es que la acci\u00f3n la lleve a la vida \u00edntima con Jesucristo; es que, seg\u00fan su propia expresi\u00f3n, abandona a Dios por Dios cuando deja alguno de sus ejercicios de piedad para ir a servir a los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De este modo, lo que hubiera corrido riesgo de ser oposici\u00f3n o contradicci\u00f3n viene a ser en ella, y en la direcci\u00f3n espiritual que inculca a sus hijas, un balance armonioso y fecundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la realizaci\u00f3n de este bello equilibrio, a la composici\u00f3n de esta sinfon\u00eda, no bastaban los dones humanos y esas maravillosas dotes personales de gobierno y organizaci\u00f3n. Aqu\u00ed entra en juego el don de consejo, por el que, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Santo Tom\u00e1s, el hombre, dirigido por el Esp\u00edritu Santo, se vuelve capaz de gobernarse a s\u00ed mismo y de gobernar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El don de consejo, que es un don de gobierno por excelencia, impregn\u00f3 con su unci\u00f3n toda la conducta de la se\u00f1orita Legras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se nos revela muy pronto su docilidad u la direcci\u00f3n dc Vicente de Pa\u00fal y la sabidur\u00eda notable con que gobern\u00f3 las obras y condujo a las almas que le estaban confiadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 3 de julio de 1660\u2014cuatro meses despu\u00e9s de su muerte\u2014las hi jas de la Caridad se re\u00fanen para hablar, en presencia de Vicente de Pa\u00fal, de las virtudes de su madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las hermanas, recordando los hechos que las hab\u00edan admirado en la vida de su fundadora, ponen en plena luz, por la unanimidad en que se funden los testimonios de todas, ese equilibrio, esa armon\u00eda, esa simplicidad que\u2014dig\u00e1moslo en alabanza de su santidad\u2014eran fruto conjunto de la gracia y de la docilidad de Luisa, no de su temperamento. La humildad se al\u00eda con la firmeza, la fortaleza de alma con la dulzura, el don efectivo de s\u00ed misma en la acci\u00f3n con una vida que pudi\u00e9ramos llamar de incesante oraci\u00f3n. \u00abSiempre que estaba sola\u2014dice una de las hermanas\u2014estaba en oraci\u00f3n.\u00bb Y la misma acaba diciendo: \u00abSiempre que se le consultaba ten\u00eda un rostro alegre y nunca manifestaba que se le hubiese importunado, aunque para atendernos hubiera tenido que interrumpir sus oraciones. Algunas veces un gran n\u00famero de hermanas le hablaban a la vez de cosas diferentes. Ella respond\u00eda a todas con gran tranquilidad de esp\u00edritu, sin apresurarlas para que la dejasen tranquila\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Santo Tom\u00e1s afirma que es m\u00e1s dif\u00edcil \u00absoportar\u00bb que \u00abatacar\u00bb y que el don de fortaleza consiste menos en emprender con ahinco las grandes obras por Dios que en soportar con paciencia y con la sonrisa en los labios todas las pruebas. Una conclusi\u00f3n se impone aqu\u00ed sobre Luisa: M\u00e1s que la admirable realizaci\u00f3n de las obras de caridad, que aureolan de una gloria visible su recuerdo, su vida interior es para nosotros un ejemplo magn\u00edfico de fuerza divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En esta perspectiva es en la que debe ser mirada su labor social para valorarla justamente, puesto que toda ella pertenece a la esencia de lo sobrenatural. Militante de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, lo fue en el sentido pleno de la palabra. Acci\u00f3n y lucha son los dos aspectos que reviste su vida entera, mas una acci\u00f3n y una lucha en las que los m\u00f3viles son \u00fanicamente el amor de Dios y de los hombres en Dios, que, por una consecuencia l\u00f3gica, son necesariamente cat\u00f3licos, es decir, universales,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luisa de Marillac, como Santa Teresa, se sabe hija de la Iglesia. Este t\u00edtulo le es particularmente querido y lo reivindica para s\u00ed y para sus hijas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abEstando escogidas para honrar la Santa Humanidad de Nuestro Se\u00f1or sobre la tierra, \u00bfno nos damos cuenta de que tenemos doblemente el honor de ser hijas de la Iglesia? Comc hijas de tal madre debemos vivir en gran perfecci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El amor de Luisa de Marillac a los pobres es tal que no deja dc nombrarlos con un respeto impregnado de ternura: \u00abNuestros Se\u00f1ores los pobres, nuestros Amos los Pobres\u00bb. \u00abNosotras hemos sido escogidas por Dios para servirle en la persona de dos pobres\u00bb, repite con insistencia a las primeras Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esto no es para ella solamente una cuesti\u00f3n de amor, sino tambi\u00e9n de justicia. \u00abDemos a los pobres lo mejor de nosotras mismas, pues les pertenece.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a los ricos, no se permite para ellos juicios severos, reivindicaciones\u2014tal vez justas, humanamente hablando\u2014, pero que son capaces de ensanchar el cauce de la separaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus frases respiran el mismo esp\u00edritu que las de Vicente en este punto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abDebemos respeto y honor a todo el mundo. A los pobres, porque son los miembros de Jesucristo y nuestros amos. A los ricos, porque nos dan los medios de hacer el bien a los pobres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si en su familia religiosa prefiere para s\u00ed y para sus hijas la pobreza a la riqueza, y en ella fundamenta la Peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, no guarda acritud en su coraz\u00f3n para los grandes de la tierra ni para las riquezas en s\u00ed mismas, puesto que son queridas por Dios para el alivio y el socorro de los menos favorecidos en el sentido material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El vivir en lo sobrenatural no le impide darse cuenta de que pisa \u2022 sobre la tierra. Mira de frente la vida y los hombres, con esa lucidez razonable que no le oculta ni debilidades, ni errores, ni faltas. Pero porque la fe viva le permite mirar todo lo que pasa a su alrededor en funci\u00f3n de la eternidad, y a todos los hombres como a hermanos, rescatados como ella por la sangre de Jesucristo y destinados a la beatitud eterna, una corriente \u00fanica encadena sus pensamientos y sus acciones y les comunica una fuerza prodigiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los designios de Dios no es indiferente que la canonizaci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal haya precedido en casi doscientos a\u00f1os a la de Luisa de Marillac. A nuestro siglo de acci\u00f3n cat\u00f3lica y de inquietud le estaba reservado ver a la Iglesia poner en el n\u00famero de los santos a la que hab\u00eda acabado su vida terrestre el mismo a\u00f1o que San Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luisa de Marillac fue beatificada por Su Santidad Benedicto XV el d\u00eda 9 de mayo de 1920. Catorce a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 11 de marzo de 1934, la canonizaci\u00f3n era proclamada por el Sumo Pont\u00edfice P\u00edo XI, quien, en la homil\u00eda que pronunci\u00f3 en el curso de la ceremonia, y en la espera del paneg\u00edrico que hab\u00eda de pronunciar el entonces Cardenal Pacelli, subray\u00f3 que el ejemplo de la santa fundadora era muy digno de admirar en Id ardiente caridad, pero mucho m\u00e1s de comprender y de imitar. Y el Soberano Pont\u00edfice terminaba as\u00ed su discurso:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8230;y puesto que la prudencia humana es incapaz de remediar los males cada vez mayores que tan cruelmente afligen a la sociedad actual, imploremos la ayuda y la protecci\u00f3n del cielo por medio de la oraci\u00f3n y de la acci\u00f3n. Lo que ni las leyes m\u00e1s justas, ni la solicitud y actividad humana pueden proporcionarnos muchas veces, lo obtendr\u00e1 nuestro celo de la divina caridad, de aquella caridad cuya llama realiz\u00f3 tantas proezas 1)1 medio de Luisa de Marillac, de aquella caridad que es \u00absufrid dulce, no tiene envidia, ni se ensoberbece, cree todo, todo espera y lo soporta todo&#8230;\u00bb, de aquella caridad gracias a cual seguimos las huellas de Jesucristo y socorremos como he manos a todos los desgraciados.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Monse\u00f1or Marmottin, al a\u00f1o siguiente, exaltando la gloria de Sa ta Luisa en Nuestra Se\u00f1ora de Par\u00eds, insist\u00eda en que, m\u00e1s que en actividad prodigiosa, hab\u00eda que fijar la mirada en el mensaje de t vida interior, que hizo de ella una santa, siendo su santidad muy digi de retener nuestra admiraci\u00f3n y nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo es, en efecto\u2014explicaba el prelado\u2014, la labor apost lica la que por s\u00ed misma santifica a un alma; al contrario, apartar\u00eda m\u00e1s bien de su propia perfecci\u00f3n, impidi\u00e9ndole co centrar su atenci\u00f3n y sus esfuerzos sobre ella misma y sol) Dios. Pero, siendo la santidad personal lo que importa, sobe todo a cada uno de nosotros, la vida \u00edntima con Dios y el cur plimiento de su voluntad son los que dan al apostolado todo valor y fecundidad. Amar a Dios, todo est\u00e1 en eso. Compr. su amor por el completo sacrificio de s\u00ed mismo; entrar, por oraci\u00f3n, en una intimidad siempre creciente con \u00c9l, he aqu\u00ed esencial y necesario de una acci\u00f3n sobrenatural y eficaz en I almas. Se da a Dios en la medida que se le posee. Y esto e lo que hab\u00eda comprendido perfectamente nuestra santa. Ved f\u00f3rmula: \u00abDarme a Dios para servir al pr\u00f3jimo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es digna de mencionarse la conclusi\u00f3n que el Obispo de Saint-D presenta como lecci\u00f3n suprema de la vida de Santa Luisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNo busqu\u00e9is por qu\u00e9 tanta actividad religiosa y social con se desarrolla hoy entre nosotros no da mejores resultados. \u00bfP qu\u00e9, a pesar de incontestables progresos realizados en torno problema, no hemos tenido m\u00e1s que la seguridad de haber e contrado almas indiferentes o malas? \u00bfPor qu\u00e9, a pesar de t das nuestras resistencias, sentimos las asechanzas del error del mal? La causa hay que se\u00f1alarla sin miedo: nuestros ape toles no son santos, y el mundo tiene necesidad de santos; puede ser conquistado ni transformado si no es por los santo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sublime lecci\u00f3n, a este respecto, es la de la vida de Santa Luisa Marillac. Su perfil heroico, asemej\u00e1ndose al de Cristo, es vigoroso los trazos y bello en la armon\u00eda que refleja a Dios. La divisa que santa fundadora dio a las Hijas de la Caridad encuadra toda su vi de apostolado en el marco espl\u00e9ndido de lo divino:<\/p>\n<p>\u00abLa caridad de Jes\u00fas Crucificado nos apremia.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DADLE el fruto de sus manos, y al\u00e1benla sus obras 3 las puertas de la Ciudad Santa. (Prov., 31.) En esto hemos conocido el amor\u2014dice al Ap\u00f3stol San Juan\u2014, el es, que Cristo ha dado &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":140652,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[18],"tags":[156,162,172,280,143],"class_list":["post-130448","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luisa-de-marillac","tag-blatiron","tag-gobillon","tag-pobreza","tag-san-juan-de-la-cruz","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"DADLE el fruto de sus manos, y al\u00e1benla sus obras 3 las puertas de la Ciudad Santa. (Prov., 31.) En esto hemos conocido el amor\u2014dice al Ap\u00f3stol San Juan\u2014, el es, que Cristo ha dado ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-15T07:06:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T15:27:16+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"38 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo)\",\"datePublished\":\"2015-03-15T07:06:06+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:27:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/\"},\"wordCount\":7705,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Blatiron\",\"Gobillon\",\"Pobreza\",\"San Juan de la Cruz\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Luisa de Marillac\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/\",\"name\":\"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-03-15T07:06:06+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:27:16+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\\\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/chento.org\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/JavierChento\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/https:\\\/\\\/twitter.com\\\/javierchento\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/chento\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos","og_description":"DADLE el fruto de sus manos, y al\u00e1benla sus obras 3 las puertas de la Ciudad Santa. (Prov., 31.) En esto hemos conocido el amor\u2014dice al Ap\u00f3stol San Juan\u2014, el es, que Cristo ha dado ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-03-15T07:06:06+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T15:27:16+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"38 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo)","datePublished":"2015-03-15T07:06:06+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:27:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/"},"wordCount":7705,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Blatiron","Gobillon","Pobreza","San Juan de la Cruz","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Luisa de Marillac"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/","name":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-03-15T07:06:06+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:27:16+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-21-y-ultimo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (21 y \u00faltimo)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-xW0","jetpack-related-posts":[{"id":118401,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-puro-amor-en-san-vicente-y-santa-luisa\/","url_meta":{"origin":130448,"position":0},"title":"El &quot;puro amor&quot; en san Vicente y santa Luisa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/10\/2021","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n hist\u00f3rica No es f\u00e1cil saber de qui\u00e9n hab\u00edan tomado esta doctrina y este t\u00e9rmino el se\u00f1or Vicente y la se\u00f1orita Legras, Luisa de Marillac. Muchos autores de su \u00e9poca hab\u00edan publicado libros en los que aparec\u00eda esta doctrina del amor desinteresado de Dios, pero sin duda el t\u00e9rmino proced\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/humility-daughter-of-charity.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/humility-daughter-of-charity.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/humility-daughter-of-charity.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/humility-daughter-of-charity.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/humility-daughter-of-charity.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101771,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/orando-con-luisa-de-marillac\/","url_meta":{"origin":130448,"position":1},"title":"Orando con Luisa de Marillac","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Las primeras Hijas de la Caridad quedaron impresiona\u00addos por la actitud orante de Luisa de Marillac. En las conferencias celebradas sobre las virtudes de la Srta. Le Gras, varias Hermanas pusieron de relieve su pro\u00adfunda uni\u00f3n con Dios: \"Siempre ten\u00eda su esp\u00edritu ocupado en Dios.\" \"Ten\u00eda mucha vida Interior y\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/rostros_luisa_09-225x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":144824,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-mujer-discipula-colaboradora-formadora-fundadora-madre\/","url_meta":{"origin":130448,"position":2},"title":"Luisa de Marillac: Mujer, disc\u00edpula, colaboradora, formadora, fundadora, madre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n En julio de 1660 san Vicente de Pa\u00fal, en una conferencia a las Hermanas sobre las virtudes de la Se\u00f1orita Le Gras afirma convencido: \u201cSi desean ser buenas Hijas de la Caridad, est\u00e1n obligadas a fijarse en sus virtudes.\u201d[1]. \u201c\u2026 Ser buenas Hijas de la Caridad\u201d es la decisi\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Louise 112","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/Louise-112-297x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":119451,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-carta-0687-al-senor-vicente\/","url_meta":{"origin":130448,"position":3},"title":"Luisa de Marillac, Carta 0687: Al se\u00f1or Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/04\/2013","format":false,"excerpt":"Hoy, 2 de agosto [1659] Aqu\u00ed tiene la carta de la se\u00f1ora de Bouillon que he recibido esta ma\u00f1ana, y me ha parecido que ten\u00eda que contestarle con rapidez; se la env\u00edo para saber si su caridad encuentra bien lo haga en esa forma. La Sor Renata de quien habla\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":115684,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1023-luisa-de-marillac-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":130448,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1023: Luisa De Marillac A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/12\/2012","format":false,"excerpt":"Padre: Mi coraz\u00f3n, lleno todav\u00eda de gozo por la inteligencia que me parece que Dios le ha dado de esas palabras Dios es mi Dios, y del sentimiento que he tenido de la gloria que todos los bienaventurados le dan, movidos por esta verdad, no puedo menos de escribirle esta\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":144672,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-los-escritos-espirituales-de-luisa-de-marillac\/","url_meta":{"origin":130448,"position":5},"title":"Introducci\u00f3n a los escritos espirituales de Luisa de Marillac","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Es un placer poder compartir con ustedes sobre los Escritos Espirituales de Luisa de Marillac. Si queremos realmente conocerla, tomarla como modelo o formadora de cada una de nosotras como Hijas de la Caridad y como amiga, debemos dejarla hablar por s\u00ed misma. Esto lo hace de manera clara en\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Santa Luisa de Marillac 1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/05\/Santa-Luisa-de-Marillac-1-300x203.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130448"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130448\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}