{"id":129651,"date":"2015-01-08T02:30:16","date_gmt":"2015-01-08T01:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=129651"},"modified":"2016-07-26T17:21:54","modified_gmt":"2016-07-26T15:21:54","slug":"san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 3, cap\u00edtulo 2 (c)"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo II: Berber\u00eda (cont.)<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<h3>Art\u00edculo III<strong>. Misi\u00f3n de Argel desde la muerte de san Vicente de Pa\u00fal.<\/strong><\/h3>\n<h4>I<em>. Expedici\u00f3n del duque de Beaufort. \u2013Juan Le Vacher en Argel.<\/em><\/h4>\n<p>Vicente muri\u00f3 con el dolor de no haber visto castigada la pirater\u00eda, vengados la sangre de los m\u00e1rtires y el honor franc\u00e9s, pero con el consuelo de haber librado a sus hijos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o siguiente a su muerte, Barreau y F. Le Vacher se volv\u00edan a Francia, y eran remplazados en Argel por el hermano du Bourdieu, que deb\u00eda ejercer all\u00ed el consulado, y por Huguier, aquel antiguo c\u00f3nsul de T\u00fanez quien, llegado a sacerdote m\u00e1s tarde, part\u00eda en calidad de misionero apost\u00f3lico. Desde 1658, Vicente hab\u00eda pensado en enviarle a ese puesto, para poner en claro el asunto de Barreau, e impedir la vuelta a semejantes l\u00edos pecuniarios. Pero el encarcelamiento del c\u00f3nsul de Constantinopla suspendi\u00f3 su viaje, a la espera de lo que hiciera el rey<span id='easy-footnote-1-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-1-129651' title='Carta a Get, 20 de setiembre de 1658.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>. Como se ha dicho ya, el ministerio de Huguier fue bien breve, ya que muri\u00f3 de la peste el mes de abril de 1663. desde entonces, y durante unos cinco a\u00f1os, la Misi\u00f3n no tuvo otro representante en Argel que al hermano du Bourdieu.<\/p>\n<p>La guerra que estall\u00f3 entre Francia y Argelia impidi\u00f3 por s\u00ed sola dar un sustituto a Huguier. Mandar salir entonces a un sacerdote franc\u00e9s para Argel hubiera sido enviarle a un martirio inevitable.<\/p>\n<p>Desde 1663, el duque de Beaufort hab\u00eda lanzado la caza de los corsarios con barcos en los que Tourville hizo sus primeras armas. <em>El rey de las Halles <\/em>pon\u00eda por fin su brillante carrera al servicio de una empresa \u00fatil a su pa\u00eds. En 1664, emprendi\u00f3 la conquista de Djigelly y, si fue un fracaso, pudo volver a tomar el mar el a\u00f1o siguiente y batir dos veces a la flota argelina a la altura de T\u00fanez. Estos \u00e9xitos trajeron negociaciones entre Francia y Argel. El dey escribi\u00f3 \u00abal m\u00e1s grande de los piratas de la fe de Jes\u00fas, que es la columna y el apoyo de los reyes cristianos, el rey de Francia Luis XIV;\u00bb y Luis XIV por su parte, respondi\u00f3 a los \u00abilustres y magn\u00edficos se\u00f1ores\u00bb de Argel, para ratificar los art\u00edculos de un tratado de paz negociado entre la Regencia y Trubert, comisario de la marina, ayudado del c\u00f3nsul Du Bourdieu, y estipulando la libertad del comercio, la seguridad de la navegaci\u00f3n y sobre todo la liberaci\u00f3n de los esclavos.<\/p>\n<p>Este tratado, a pesar del los esfuerzos del c\u00f3nsul ingl\u00e9s, que prodigaba el dinero con el fin de obtener su ruptura, tuvo primero felices resultados y, en 1668, Alm\u00e9ras, primer sucesor de Vicente de Pa\u00fal, mand\u00f3 partir para Argel a Juan Le Vacher, el ex c\u00f3nsul de T\u00fanez. Juan Le Vacher abandon\u00f3 sin dolor su dulce retiro en San L\u00e1zaro. Dec\u00eda: \u00abSi viera por una parte el camino del cielo abierto, y por otra el camino de Argel, yo tomar\u00eda \u00e9ste que es el de la caridad.\u00bb A su salida, Alm\u00e9ras le dio sabios consejos para \u00e9l y para Du Bourdieu, renovados con los ya recibidos de Vicente a Nouel y al hermano Barreaui. La direcci\u00f3n de la obra general se confi\u00f3 a Le Vacher, de quien Du Bourdieu deb\u00eda recibir consejo incluso en el ejercicio del consulado.<\/p>\n<p>Le Vacher lleg\u00f3 a Argel el 9 de junio de 1668. Durante los cinco a\u00f1os de ausencia de sacerdotes de la Misi\u00f3n, la cristiandad no hab\u00eda dejado de ser atendida con los auxilios religiosos. Adem\u00e1s de los sacerdotes esclavos, hab\u00eda tenido a aquel Pedro de la Concepci\u00f3n de quien ya se ha hablado, y de quien el comisario Trubert escrib\u00eda a Colbert, el 22 de junio de 1667, al d\u00eda siguiente de su martirio: \u00abPuedo decir, Se\u00f1or, que he visto casi toda Europa, y no he encintrado a otro ap\u00f3stol como \u00e9l<span id='easy-footnote-2-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-2-129651' title='Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb\u00e9l se encontraba con un segundo en la persona del reci\u00e9n llegado. Juan Le Vacher fue acogido con una alegr\u00eda que no se puede describir, de todos los esclavos, que reclamaban a sus buenos Misioneros. Adem\u00e1s, muchos de ellos, sin duda, transferidos de T\u00fanez a Argel, le hab\u00edan visto trabajando en su primer apostolado. Fue tambi\u00e9n recibido favorablemente del pach\u00e1, cuyas buenas disposiciones aprovech\u00f3 muy pronto. Habiendo obtenido permiso para el traje eclesi\u00e1stico, visti\u00f3 a sus expensas a los sacerdotes y religiosos esclavos, a cada uno seg\u00fan su dignidad y su orden. Restableci\u00f3 el culto divino en las capillas del consulado y de las mazmorras. Hizo de su casa que era tambi\u00e9n la casa consular, la residencia de todos los pobres, el hospital de todos los enfermos que no ten\u00edan otro asilo. Multiplic\u00f3 su celo y su caridad durante la peste y, afectado \u00e9l mismo, no interrumpi\u00f3 en nada su santo ministerio. Para hacer frente a tantos gastos, se puso en relaci\u00f3n con los sacerdotes de las Conferencias de los Martes en San L\u00e1zaro, con las Damas de la Caridad de Par\u00eds, y consigui\u00f3 siempre limosnas suficientes para tantas necesidades. Vicario apost\u00f3lico de T\u00fanez como de Argel, dio a los sacerdotes sabios reglamentos, dispuso en el mejor orden todo lo relacionado con el servicio divino, estableci\u00f3 entre los esclavos devociones conmovedoras, entre otras la devoci\u00f3n por la liberaci\u00f3n de las almas del purgatorio: sublime trato entre los cautivos de la Iglesia militante y de la Iglesia sufriente, aspirando a la com\u00fan libertad de los hijos de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed trabaj\u00f3 hasta 1574. Habiendo sido entonces expulsado Du Bourdieu por el dey, porque no cesaba de oponerse a las infracciones del tratado de 1666, y los ministros del rey, para evitar un mayor mal, no queriendo insistir para su reintegraci\u00f3n, Jolly, superior general de la Misi\u00f3n, present\u00f3 a Luis XIV y a Colbert al caballero de Arvieux, que fue aprobado como c\u00f3nsul en Argel<span id='easy-footnote-3-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-3-129651' title='Circulares de Jolly, del 28 de febrero de 1674.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>. Pero s\u2019Arvieu no se pudo mantener y, el 21 de febrero de 1676, Le Vacher escrib\u00eda a Colbert, en nombre del Pach\u00e1 y del dey, \u00abque si el rey ve\u00eda con buenos ojos despedir a Du Bourdieu, que hab\u00eda ejercido el consulado con satisfacci\u00f3n, consuelo y edificaci\u00f3n de todos, ellos le recibir\u00edan de buena gana<span id='easy-footnote-4-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-4-129651' title='Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb Du Bourdieu no fue despedido, y fie Le Vacher mismo quien, en Argel, como en otro tiempo en T\u00fanez, debi\u00f3 reunir el cargo de c\u00f3nsul a sus funciones de vicario apost\u00f3lico. En vano se resisti\u00f3; en vano; anciano y enfermo, suplic\u00f3 en varias ocasiones a Colbert que le enviara un sustituto o tuviera a bien que su superior le enviara uno con el pl\u00e1ceme del rey<span id='easy-footnote-5-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-5-129651' title='Carta del 30 de mayo de 1679, ibid.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>: \u00e9l deb\u00eda morir en su puesto.<\/p>\n<p>Puesto siempre dif\u00edcil en s\u00ed, y a causa de las infracciones continuas de los tratados. Tourville acababa de obtener una ratificaci\u00f3n por la amenaza del ca\u00f1\u00f3n (30 de mayo de 1679); pero, al d\u00eda siguiente, hab\u00eda nuevos actos de pirater\u00eda; el mes de febrero de 1681, una negociaci\u00f3n llevada por un tal Hayet, comisario deputado por Colbert, y Juan Le Vacher, a quien Hayet tribut\u00f3 en esta circunstancia el m\u00e1s honroso testimonio, pareci\u00f3 tambi\u00e9n haber rehusado; y no obstante, el 20 de noviembre de ese a\u00f1o, Le Vacher deb\u00eda dar a conocer a Dussault, gobernador del Basti\u00f3n, que los Argelinos acababan de declarar la guerra. Pero Duquesne y Tourville habiendo destruido, ese mismo a\u00f1o, la flota de T\u00fanez y de Tr\u00edpoli, y obtenido la puesta en libertad de los esclavos cristianos detenidos en esas dos ciudades, se pens\u00f3 en una expedici\u00f3n parecida contra Argel. El capit\u00e1n de Beaujeu fue enviado para hacer un reconocimiento. Desgraciadamente fue capturado. \u00bb Yo no podr\u00eda haceros ver bien, escrib\u00eda entonces, la miseria que sufren aqu\u00ed los pobres esclavos, y en particular los Franceses: se les obliga a bastonazos a prometer sumad inmensas para su rescate; y hace poco, tres o cuatro de mi gente, forzados por el dolor, han hecho, para verse libres, billetes de mil y mil quinientos escudos<span id='easy-footnote-6-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-6-129651' title='Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb<\/p>\n<p>Lo que llegaba al colmo de la insolencia de los Argelinos era el tratado que acababan de concluir con los Ingleses; tratado deshonroso para \u00e9stos, ya que se compromet\u00edan a proporcionar a los Berberiscos municiones de guerra, lo que Hayet hab\u00eda rechazado con indignaci\u00f3n en nombre de Luis XIV, y ellos no hab\u00edan estipulado para s\u00ed ninguna ventaja, ni siquiera la libertad de sus nacionales en tan gran n\u00famero en Argel. El solo objetivo de los Ingleses era apartar a Francia, sustituirnos en La Calle y en nuestras dem\u00e1s posiciones.<\/p>\n<h4>II. <em>Expediciones de Duquesne y de d\u2019Estr\u00e9es. \u2013Martirio de J. Le Vacher y de Montmasson.<\/em><\/h4>\n<p>Sin embargo Renaud d\u2019Eli\u00e7agarray, m\u00e1s conocido con el nombre de Peque\u00f1o-Renaud, acababa de inventar las galiotas \u2013galeritas- con bombas, y Duquesne hizo un primer ensayo con ellas contra Argel el mes de junio de 1682. Asustados con el bombardeo, los Argelinos enviaron a Le Vacher a Duquesne, quien no acept\u00f3 sus condiciones. Pero la estaci\u00f3n demasiado avanzada forz\u00f3 a la flota francesa a regresar a Toulon. Que ma\u00f1ana ser\u00eda otro d\u00eda.<\/p>\n<p>Entre tanto, Dussault abri\u00f3 negociaciones que no llegaron a nada. El terror ya grande en Argel lleg\u00f3 al colmo cuando la flota francesa apareci\u00f3 a la vista de sus costas. El bombardeo fue terrible. Le Vacher y el comandante de Beaujeu fueron enviados de nuevo a Duquesne. Es penoso decir que Duquesne no respet\u00f3 en el viejo Misionero ni la majestad de la edad y del sacerdocio, ni el car\u00e1cter de representante de Francia. Duquesne era protestante y protestante obstinado, ya que resisti\u00f3 a todos los esfuerzos que hac\u00eda entonces Luis XIV por lograr la unidad religiosa en Francia, y muri\u00f3 en la herej\u00eda. Ello fue un obst\u00e1culo para la paz. Llenos de confianza en Le Vacher, el dey y el div\u00e1n desconfiaron de Duquesne. \u00abEl no es de la religi\u00f3n de vuestro rey, dec\u00edan a Dussault, la vuestra es de mantener la palabra, la suya es un horror entre vosotros.\u00bb<\/p>\n<p>Duquesne recibi\u00f3 sin ning\u00fan honor a Le Vacher a bordo, y se content\u00f3 con exigir, como condici\u00f3n previa, la puesta en libertad de todos los s\u00fabditos del rey y de todos los extranjeros capturados bajo pabell\u00f3n franc\u00e9s. Al d\u00eda siguiente, Le Vacher regresaba ante Duquesne con m\u00e1s de quinientos esclavos y acompa\u00f1ado del almirante argelino Mezzo-Morte, que deb\u00eda servir de reh\u00e9n. Duquesne no ofreci\u00f3 como asiento a Le Vacher m\u00e1s que la culata de un ca\u00f1\u00f3n, y encolerizado le dijo: \u00abVos sois m\u00e1s Turco que cristiano.\u00bb \u2013\u00bbYo soy sacerdote\u00bb respondi\u00f3 sencillamente Le Vacher, y regres\u00f3 a la ciudad indignado y perseguido por las injurias de varios oficiales que imitaban en esto a su general.<\/p>\n<p>Le Vacher era sacerdote; era tambi\u00e9n c\u00f3nsul, y la larga experiencia que el ejercicio del consulado le hab\u00eda concedido sobre el car\u00e1cter y los asuntos de los Argelinos, le hac\u00eda desear en inter\u00e9s de la paz, de la religi\u00f3n y de Francia, que Duquesne no llevara las cosas al extremo. Por eso, sin duda, Duquesne le llamaba Turco. Pero, por el orgullo de sus armas, Duquesne no perdon\u00f3 nada, ni siquiera a los rehenes que ten\u00eda a bordo, y acab\u00f3 por pedir una indemnizaci\u00f3n de 1,500,000 libras. El dey Baba-Hassan, que quer\u00eda la paz a todo precio, hubiera suscrito tal vez esta dura condici\u00f3n, cuando la ciudad se levant\u00f3 contra \u00e9l. En esta circunstancia, Mezzo-Morte, que desde hac\u00eda mucho tiempo ansiaba su puesto, va a ver a Duquesne y le dice que si \u00e9l estuviera en Argel, avanzar\u00eda m\u00e1s en una hora que Baba-Hassan en quince d\u00edas. Duquesne le despide, pero, apenas en Argel, Mezzo-Morte manda asesinar a Baba-Hassan, toma el t\u00edtulo de dey, enarbola el pabell\u00f3n rojo, dispara sobre nosotros, y declara al reh\u00e9n franc\u00e9s, Hayet, devolvi\u00e9ndosele a Duquesne, que si contin\u00faa el bombardeo, pondr\u00e1 a los cristianos a la boca del ca\u00f1\u00f3n. El b\u00e1rbaro mantuvo la palabra con Le Vacher y veintid\u00f3s cristianos franceses. Le Vacher fue colocado en la boca del ca\u00f1\u00f3n, llamado <em>consular<\/em>, que se ve hoy en el patio de honor de los Inv\u00e1lidos. \u00abY de su seno homicida, ha dicho Mons. Dupuch, se lanz\u00f3 a los cielos<span id='easy-footnote-7-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-7-129651' title='V\u00e9ase la Vida mans. de Le Vacher, y tambi\u00e9n doce de sus cartas in\u00e9ditas, en las que da detalles sobre el bombardeo de Argel por Duquesne, y su misi\u00f3n ante \u00e9l. \u2013Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>,\u00bb<\/p>\n<p>Duquesne continu\u00f3 bombardeando la ciudad, sin poder reducir a Mezzo-Morte. Al final las bombas se agotan, y las galeras deben regresar a Toulon. Pero Tourville se queda en crucero, como una amenaza viva del pr\u00f3ximo regreso de la flota incendiaria. En efecto, el a\u00f1o siguiente Tourville, que ha recibido refuerzos, se presenta frente a Argel. El dey se da prisa en escribir \u00abal general del ej\u00e9rcito de Francia, el se\u00f1or caballero de Tourville, que es el ejemplo de los grandes de los cristianos, y le sost\u00e9n de la gloria del Se\u00f1or de la religi\u00f3n de Jes\u00fas\u00bb y, el 23 de abril de 1684, se concluye un tratado con unas condiciones, verdad es, poco duras, pero que eran las mismas condiciones puestas por Francia.<\/p>\n<p>Fue entonces en medio de esta guerra y de estas negociaciones, cuando Bossuet, predicando en Saint-Denis, el 1\u00ba de setiembre de 1583, la oraci\u00f3n f\u00fanebre de Mar\u00eda Teresa de Austria, y tomando su elogio del elogio de Luis XIV, exclam\u00f3: \u00abT\u00fa ceder\u00e1s o tu caer\u00e1s bajo este vencedor, Argel, rica en despojos de la cristiandad. T\u00fa dec\u00edas en tu coraz\u00f3n avaro: Yo tengo el mar bajo mis leyes y las naciones son mi presa. La ligereza de tus barcos te daba confianza; pero t\u00fa te ver\u00e1s atacada en tus murallas, como un p\u00e1jaro encantador al que se fuera a buscar entre sus rocas y en su nido donde reparte su bot\u00edn a sus peque\u00f1os. T\u00fa devuelves ya a tus esclavos. Luis ha roto los hierros con los que abrumabas a sus s\u00fabditos que nacieron para ser libres bajo su glorioso imperio. Tus casas no son ya m\u00e1s que un mont\u00f3n de piedras. En tu brutal furor, te vuelves contra ti misma, y no sabes c\u00f3mo rebajar tu rabia impotente. Pero nosotros veremos el fin de tus bandidajes. Tus pilotos admirados exclaman de antemano: \u2018\u00bfQui\u00e9n hab\u00eda que fuera como Tiro, ahora silenciosa en medio del mar? (<em>Ez. <\/em>XXVII, 32); y la navegaci\u00f3n va a quedar asegurada por las armas de Luis<span id='easy-footnote-8-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-8-129651' title='OEuvres, tom. XVII, p. 389.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb<\/p>\n<p>Esta prosopopeya prof\u00e9tica no deb\u00eda tener su cumplimiento hasta el \u00faltimo rey de Francia descendiente de Luis XIV. En efecto, a pesar de un tratado tan solemne, a pesar del env\u00edo a Versalles de un embajador argelino, m\u00e1s sorprendido de verse all\u00ed que, algunos a\u00f1os antes el dogo de G\u00e9nova; en los a\u00f1os siguientes Tourville iba a pedir cuentas por nuevas infracciones, y p\u00e9rdidas infligidas al comercio de Francia, de Espa\u00f1a y de Italia. Lo que agravaba la situaci\u00f3n de los cristianos de Argel, era que Piolle, sucesor de Le Vacher en el consulado, para cobrarse las 1,500 libras que pagaba a Francia y satisfacer su avidez, explotaba a los pobres esclavos, cargaba de derechos a los comerciantes y los arruinaba con usuras. Su sucesor Mercadei, pariente pr\u00f3ximo de un renegado, sigui\u00f3 una conducta m\u00e1s indigna todav\u00eda.<\/p>\n<p>La guerra se hac\u00eda inminente. El mariscal d\u2019Estr\u00e9es comenz\u00f3 por bombardear T\u00fanez y Tr\u00edpoli y, en 1688, se present\u00f3 delante de Argel para infligirle el mismo castigo. Por segunda vez, Mezzo-Morte amenaz\u00f3 con poner a ochenta esclavos franceses en la boca del ca\u00f1\u00f3n, comenzando por el c\u00f3nsul y el vicario apost\u00f3lico; por segunda vez mantuvo la palabra y, aparte de los cuarenta Franceses y del c\u00f3nsul que no merec\u00eda una mejor suerte, puso en la boca del ca\u00f1\u00f3n al hermano Fran\u00e7ois Francillon, que estaba en Berber\u00eda hac\u00eda cuarenta y cuatro a\u00f1os, y al vicario apost\u00f3lico Montmasson, que hab\u00eda dejado la parroquia de Versalles para venir a buscar en Argel los sufrimientos y el martirio<span id='easy-footnote-9-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-9-129651' title='V\u00e9ase su Vida mss. y su elogio seg\u00fan los sermones de Collet.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Entretanto diez mil bombas hab\u00edan sido lanzadas sobre Argel, que no era m\u00e1s que un mont\u00f3n de ruinas humeantes. Un nuevo tratado de paz se firma en la Rep\u00fablica en setiembre de 1689. Este pueblo reconoc\u00eda por fin la inanidad de las promesas que le hac\u00edan los c\u00f3nsules de la Inglaterra y de la Holanda protestantes, de defenderlas frente a la potencia invencible de nuestras armas: \u00abLos hijos de nuestros hijos, repet\u00eda, se acordar\u00e1n que no conviene chocar con el pabell\u00f3n de Francia<span id='easy-footnote-10-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-10-129651' title='Ver sobre todo lo que precede las interesantes memorias de Dussault, dirigidas al ministro de la marina en 1684 y 1691. \u2013Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb<\/p>\n<h4>III. <em>Argelia y la Misi\u00f3n durante el siglo XVIII. \u2013Revoluci\u00f3n.<\/em><\/h4>\n<p>En efecto, a partir del tratado de 1689, renovado muchas veces a causa de las infracciones, y hasta la Revoluci\u00f3n, Francia estuvo casi siempre perdonada por los piratas, que dirigieron su bandidaje contra las dem\u00e1s potencias. Durante todo el siglo XVIII, Espa\u00f1a se agot\u00f3 en esfuerzos con mucha frecuencia in\u00fatiles, y perdi\u00f3 poco a poco todas sus posesiones africanas. Or\u00e1n resisti\u00f3 m\u00e1s tiempo. Tomada la primera vez por en 1708, por Bouchelarem, bey de Mascara, que confi\u00f3 sus llaves al dey de Argel, fue retomada en 1732. El a\u00f1o 1735 vio una gran expedici\u00f3n contra Argel, \u00faltimo esfuerzo de la Espa\u00f1a debilitada; en 1785, compr\u00f3 una paz sin dignidad; por fin, en 1792, cedi\u00f3 definitivamente Or\u00e1n al dey de Argel y evacu\u00f3 para siempre la Berber\u00eda. las dem\u00e1s naciones se contentaban con la compra con buen dinero al contado la semilibertad de su comercio.<\/p>\n<p>A pesar de la persecuci\u00f3n y la muerte, que no hac\u00edan sino levantar su valor, los hijos de Vicente de Pa\u00fal no abandonaron en Argel la obra de su padre. Sostuvieron siempre all\u00ed a un vicario apost\u00f3lico, y con \u00e9l, cuatro sacerdotes, dos hermanos y dos esclavos contratados de quienes se respond\u00eda a los patronos. Su casa de Misi\u00f3n estuvo siempre alquilada a un Turco. All\u00ed ten\u00edan una capilla decente, en la que el culto era p\u00fablico y libre. La predicaci\u00f3n se hac\u00eda en franc\u00e9s y en italiano. Todos los domingos y d\u00edas de fiesta , se o\u00eda el canto del <em>Exaudiat<\/em>, y se ten\u00edan oraciones por Francia y por los bienhechores, casi todos Franceses.<\/p>\n<p>Los Lazaristas serv\u00edan tambi\u00e9n las cuatro capillas de las mazmorras, sostenidas por la caridad de todos, incluso de los pobres esclavos. Serv\u00edan de int\u00e9rpretes, de corresponsales y de carteros para el comercio y sus familias, se hac\u00edan hermanos postulantes para recoger el precio de los rescates, y acog\u00edan en casa a los libertados hasta la partida para la patria. Ocupaban sus escasos tiempos libres en estudios de geograf\u00eda, astronom\u00eda, arqueolog\u00eda, historia natural: el doctor Shars, en su <em>Viaje por Berber\u00eda, <\/em>menciona las observaciones que hab\u00eda recibido de los Misioneros<span id='easy-footnote-11-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-11-129651' title='V\u00e9ase una memoria mss. presentada al cardenal Pesch, en 1808, por Hanon, vicario general de la congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. \u2013Archivos de la Misi\u00f3n.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Adjuntando a estos detalles todo lo que se ha dicho anteriormente sobre los trabajos de los primeros Misioneros, se formar\u00e1 una idea de la situaci\u00f3n y de las obras de sus sucesores durante m\u00e1s de un siglo. Y todo ello sin provecho, si no son las muchas injurias, malos tratos, persecuciones por parte de los Turcos y de los renegados, por la parte incluso de los comerciantes y de los esclavos, muchas exacciones por parte del deylick y de los grandes. No hablemos de la muerte, que era su verdadera ganancia: m\u00e1s de una tercera parte murieron de la peste, sin contar a los que perecieron de muerte violenta.<\/p>\n<p>A Montmasson sucedi\u00f3, como vicario apost\u00f3lico, Gianola, que fue remplazado a su vez por Lorente, cuyo vicariato transcurri\u00f3 entre dificultades con los Trinitarios administradores del hospital, que no quer\u00edan reconocer la jurisdicci\u00f3n apost\u00f3lica, y se negaban a pagar los anticipos que hab\u00eda hecho Gianola para el rescate de los cautivos Espa\u00f1oles. Desagrada contar que estos religiosos, a veces muy ignorantes, intrigaban con los Ingleses ante el dey y el div\u00e1n.<\/p>\n<p>El m\u00e1s ilustre de los sucesores de Lorente fue Duch\u00eane, quien pas\u00f3 treinta y ocho a\u00f1os en Argel, y ejerci\u00f3 durante treinta y tres a\u00f1os, con vicisitudes de calma y tempestad (1705-1738), el vicariato apost\u00f3lico. es Duch\u00eane quien fue un d\u00eda a pedir al dey la liberaci\u00f3n de un esclavo \u00aben nombre de Dios,\u00bb y la obtuvo del b\u00e1rbaro sorprendido de esta extraordinaria petici\u00f3n.<\/p>\n<p>Una menci\u00f3n se debe al vicariato de Bossu, quien fue al mismo tiempo c\u00f3nsul. Bossu se encontr\u00f3 solo en Argel en 1755, mientras que su cohermano Groiselle estaba en Francia, para recoger limosnas con destino a la construcci\u00f3n de una capilla en una nueva mazmorra en sustituci\u00f3n de la que acababa de ser destruida con la prisi\u00f3n del deylick. Groiselle obtuvo mandamiento de los obispos en favor de su obra; se dirigi\u00f3 a los Misioneros de toda la cristiandad, en nombre de los esclavos de todas las regiones de Europa que se hallaban entonces en Argel. En 1756 se construy\u00f3 la iglesia.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, descargaron a Bossu del consulado, y llamado a Francia, fue reemplazado por Groiselle, que reuni\u00f3 de esta forma las funciones de c\u00f3nsul y de vicario apost\u00f3lico. Entonces se rindi\u00f3 un homenaje bien merecido a Bossu. Habiendo resuelto la curia de Roma enviar a Asia a un nuevo vicario apost\u00f3lico, el cardenal Spinelli dijo al papa: \u00abConozco al hombre que necesitamos enviar. No est\u00e1 ni en Roma ni en Italia; est\u00e1 en Par\u00eds en la casa de San L\u00e1zaro;\u00bb y, una vez nombrado, a\u00f1adi\u00f3: \u00abVuestra Santidad no tiene m\u00e1s que ped\u00edrselo al superior general.\u00bb Tissot, encargado entonces de los asuntos de la Congregaci\u00f3n en Roma, pas\u00f3 el aviso al superior, quien puso vanas objeciones para oponerse a los deseos del papa y a la diligencia apost\u00f3lica de Bossu.<\/p>\n<p>Ser\u00eda prolijo enumerar las persecuciones, las prisiones, las afrentas que ten\u00edan que sufrir de continuo los Misioneros. En 1764, la persecuci\u00f3n se hizo m\u00e1s violenta, con ocasi\u00f3n de una tartana argelina apresada por un barco franc\u00e9s. El dey mand\u00f3 detener al c\u00f3nsul y al vicario apost\u00f3lico, que era entonces La Pie de S\u00e9vigny, como a todos sus cohermanos y a todos los Franceses. El c\u00f3nsul y el vicario encadenados juntos, fueron encerrados en la prisi\u00f3n de La Regencia. La Pie besabas sus cadenas y consolaba a sus compa\u00f1eros de esclavitud. Al d\u00eda siguiente eran expuestos en p\u00fablico a los ultrajes de la multitud; luego atados de dos en dos a una carreta, eran condenados a arrastrar piedras. El c\u00f3nsul y La Pie, siempre encadenados, fueron devueltos a la casa consular, donde estuvieron m\u00e1s de un mes, hasta ser puestos en libertad ante la reclamaci\u00f3n del rey de Francia.<\/p>\n<p>En 1771, al ser bombardeada Argel por los Daneses, todos los Franceses, todos los sacerdotes huyeron, con la excepci\u00f3n de los Misioneros, que se encerraron en las prisiones para socorrer a los esclavos.<\/p>\n<p>En 1775 y 1776, los Argelinos atacados por los Espa\u00f1oles temieron una revuelta de los esclavos, alejaron de all\u00ed a novecientos, que fueron conducidos a Medeak durante los calores de junio. Los Misioneros los siguieron y compartieron sus sufrimientos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1785 estuvo se\u00f1alado por un gran rescate de cautivos franceses. Se pasearon en procesi\u00f3n por Par\u00eds y en las principales ciudades de Francia. Existe un escrito curioso, con este t\u00edtulo: \u00abEl orden y la marcha de la procesi\u00f3n de los cautivos franceses rescatados en el reino de Argel en 1785;\u00bb in-4\u00ba de 8 p\u00e1ginas; especie de programa de la fiesta, con los nombres de los esclavos, 315 en n\u00famero. A pesar e la liberaci\u00f3n de sus compatriotas, los Misioneros se quedaron en Argel, para aliviar a los esclavos de otras naciones.<\/p>\n<p>Menos feliz fue el a\u00f1os 1787. Una peste espantosa desol\u00f3 Argel. Todos los Misioneros fueron atacados; un sacerdote y dos hermanos sucumbieron. Hay que ver en el diario f\u00fanebre de San L\u00e1zaro los rasgos de su heroica caridad.<\/p>\n<p>La peste revolucionaria fue m\u00e1s fatal todav\u00eda para la Misi\u00f3n. Le rob\u00f3 sus bienes, que importaban una renta de 9.361 libras, provenientes de las donaciones del rey y de la duquesa de Aiguillon. En vano los esclavos de Argel dirigieron, en 1772, una petici\u00f3n a la Asamblea nacional para que se le hiciera restituci\u00f3n de sus fundaciones: no solamente no se le devolvi\u00f3 nada, sino que, en 1798, el c\u00f3nsul republicano retir\u00f3 la protecci\u00f3n de su gobierno a los Misioneros, que se quedaron desde entonces abandonados a todos los caprichos del dey. Incluso se les dio orden de retirarse; sobrevino la peste, y entonces ya se quiso tolerarlos junto a sus pobres esclavos.<\/p>\n<h4>IV. <em>Argelia y Bonaparte. \u2013La Misi\u00f3n de Argel hasta el momento presente.<\/em><\/h4>\n<p>Aquel mismo a\u00f1o, durante la expedici\u00f3n a Egipto, Bonaparte hab\u00eda pensado un instante en llevar las armas a Argelia; pero su brusco regreso a Francia tranquiliz\u00f3 a los Argelinos, que tomaron la delantera, nos declararon ellos mismos la guerra y se apoderaron de La Calle. Los Lazaristas debieron abandonar su puesto. Se retiraron primero a Espa\u00f1a donde sus cohermanos de Barcelona. Luego volvieron a Francia. Solo uno se qued\u00f3 en Espa\u00f1a, para estar m\u00e1s al alcance de pasar de nuevo con sus queridos esclavos; era Joussouy, quien hab\u00eda vendido de Argel en 1780, y hab\u00eda escapado de la peste de 1787.<\/p>\n<p>Deb\u00eda esperar varios a\u00f1os. Con ocasi\u00f3n de la paz con la Puerta, en 1801, se hab\u00edan abierto negociaciones con Argel, de las que hab\u00eda salido un tratado; pero fue pronto violado por los piratas, y le primer c\u00f3nsul envi\u00f3 ante el dey Hassan II a un adjunto de su palacio para reclamar las capturas, el respeto de su pabell\u00f3n y exigir una reparaci\u00f3n clamorosa. \u00abDios ha decidido, le escrib\u00eda, que todos los que fueran injustos para conmigo ser\u00edan castigados.\u00bb Algunos d\u00edas despu\u00e9s, le dirig\u00eda a otro oficial con la carta siguiente, que ha escapado a los coleccionistas de su correspondencia:<\/p>\n<p>\u00abGrande y magn\u00edfico Dey,<\/p>\n<p>Un ayudante de mi palacio debe, a esta hora, haberse presentado ante vos para llevaros las quejas que tengo y pediros reparaci\u00f3n por los diferentes ultrajes hechos a mi pabell\u00f3n. Hoy despacho un nuevo oficial, portador de esta carta, no queriendo, antes de romper con vos, haberos puesto en condiciones de reflexionar maduramente lo que ten\u00e9is que hacer.<\/p>\n<p>Os pido pues reparaci\u00f3n fulgurante por las ofensas de las que me he quejado en mi \u00faltima carta; os pido asimismo contra el gobernador de Bone, que se ha permitido detener una g\u00f3ndola provista de mi pasaporte, e impedir la pesca del coral, de conformidad con nuestros tratados y la costumbre inmemorial que ha existido en todo tiempo.<\/p>\n<p>Os doy igualmente a saber mi indignaci\u00f3n por la demanda que vuestros ministros han osado hacer, que yo pague 200.000 piastras. Yo no he pagado nunca nada a nadie y, gracias a Dios, he impuesto la ley a todos mis enemigos. He destruido el imperio de los mamelucos, porque despu\u00e9s de ultrajar el pabell\u00f3n franc\u00e9s, se atrev\u00edan a pedir dinero para la satisfacci\u00f3n que ten\u00eda derecho a esperar. Tened miedo de esa misma suerte; y, si Dios no os ha cegado para conduciros a vuestra perdici\u00f3n, sabed lo que soy y lo que puedo.<\/p>\n<p>Antes de poner en marcha contra vos un ej\u00e9rcito de tierra y de mar, he instruido al embajador de la sublime Puerta, con quien acabo de renovar la antigua alianza. Os lo he dicho y os lo repito: yo quiero vivir en buena amistad con vos, y no tengo ninguna aspiraci\u00f3n ambiciosa; no necesito vuestros Estados para estar en primera l\u00ednea de las potencias. Pero, si os neg\u00e1is a darme satisfacci\u00f3n, y si no reprim\u00eda las licencias de vuestros ministros, que se atreven a insultar a mis agentes, y de vuestros bastimentos, que osan insultar a mi pabell\u00f3n, desembarcar\u00e9 a ochenta mil hombres en vuestras costas y destruir\u00e9 vuestra Regencia. Ya que, y termino, no permitir\u00e9 que trat\u00e9is a mi pabell\u00f3n como trat\u00e1is al de las peque\u00f1as potencias del Norte y de las peque\u00f1as potencias de Italia. Que vos y vuestro consejo reflexionen pues bien sobre el contenido de esta carta, pues mi resoluci\u00f3n es inmutable. Deseo que Dios y vuestro buen genio os iluminen, y que vos entr\u00e9is en los sentimientos que han existido habitualmente entre Francia y Argel.<\/p>\n<p>En Par\u00eds, el 8 de thermidor a\u00f1o x (27 de junio de 1802).<\/p>\n<p>Firmado BONAPARTE.\u00bb<\/p>\n<p>Un nuevo tratado se firm\u00f3 entre Francia y Argel en 1805. A favor de la paz, Joussouy reemprendi\u00f3 la ruta de Argelia. Para subvenir a las necesidades de la Misi\u00f3n y del hospital, vendi\u00f3 su patrimonio; y como hab\u00eda encontrado su casa convertida en har\u00e9n, se retir\u00f3 primero a una habitaci\u00f3n del presidio de la Regencia. Habiendo recobrado su casa por medio del c\u00f3nsul de Francia Dubois-Thainville, vivi\u00f3 con dos hermanos de los restos del patrimonio, de empr\u00e9stitos y de algunas limosnas. Recibi\u00f3 tambi\u00e9n alg\u00fan socorro del rey de Espa\u00f1a, quien le ofrec\u00eda encargarse de todo, si quer\u00eda ponerse bajo su protecci\u00f3n. Pero Joussouy quiso seguir siendo Franc\u00e9s. Por dos veces, le envi\u00f3 el emperador una gratificaci\u00f3n de 3.000 frs., con que pudo pagar todas sus deudas y reemprender todas las obras de la Misi\u00f3n. Una de esas retribuciones estaba fechada en el campo imperial de Posen, 12 de diciembre de 1806. Se hab\u00eda obtenido por un informe de las necesidades de la Misi\u00f3n dirigido al ministro de relaciones exteriores por el c\u00f3nsul Dubois-Thainville. La misma suma se conced\u00eda tambi\u00e9n a la Misi\u00f3n de Constantinopla, y el superior general de la Congregaci\u00f3n, encargado de recibir los fondos, deb\u00eda justificar el empleo de una y de la otra. Fuera de esto, el emperador asign\u00f3 a la Misi\u00f3n de Argel una suma anual de 3.000 fr. por el ministerio de los cultos. No era la tercera parte de la renta del expolio causado por la Revoluci\u00f3n. Tambi\u00e9n Hanon, vicario general de los Lazaristas, dirigi\u00f3, en 1808, la memoria ya citada al cardenal de Pesch, con destino a asegurar a la Misi\u00f3n de Argel, por la intervenci\u00f3n de Su Eminencia, una existencia conveniente. La primera respuesta del emperador, fechada en el campo imperial de Astorga, 3 de enero de 1809, fue una nueva donaci\u00f3n de 3.000 fr. Luego, el 7 de setiembre de 1811, consecuentemente, sin duda, a la memoria de 1808, el ministro de los cultos, Bigot de Pr\u00e9ameneu, despu\u00e9s de hacer el hist\u00f3rico y el elogio de la Misi\u00f3n de Argel, el elogio tambi\u00e9n de Joussouy, propuso es sostenimiento de la ayuda anual de 3.000 fr., el pago de las deudas de Joussouy, y la conservaci\u00f3n de la capilla consular y del hospicio franc\u00e9s. El abandono de esta iglesia, dec\u00eda \u00e9l, que est\u00e1 en Argel como la parroquia europea, producir\u00eda un mal efecto en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s es necesaria a los negociantes que residen en Argel y a los marineros de paso; necesaria tambi\u00e9n al consulado para el canto del <em>Te<\/em> <em>Deum<\/em> y la celebraci\u00f3n de las fiestas imperiales. Este informe iba revestido con la aprobaci\u00f3n del emperador en Compi\u00e8gne, el 10 de setiembre de 1811..<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, 5 de enero de 1814, Joussouy mor\u00eda en Argel y el c\u00f3nsul Dubois Thainville escrib\u00eda su elogio al ministro de los cultos. \u00abHemos perdido a nuestro padre, exclamaban los esclavos en medio de sus funerales; hemos perdido a quien nos sosten\u00eda en nuestros trabajos y nos aliviaba en nuestra miseria<span id='easy-footnote-12-129651' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-3-capitulo-2-c\/#easy-footnote-bottom-12-129651' title='V\u00e9ase, sobre todo lo que precede, la memoria citada al cardenal Pesch, las circulares de los superiores generales de la Misi\u00f3n, y los relatos de los Misioneros. \u2013Archivos de la Misi\u00f3n'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>.\u00bb<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, las potencias reunidas en Viena retomaron contra Argel un proyecto de expedici\u00f3n que Napole\u00f3n ya hab\u00eda mandado estudiar por el jefe de batall\u00f3n del genio Bout\u00edn. Pero este proyecto fu obstaculizado por Inglaterra, que nos hab\u00eda quitado en provecho propio casi todos nuestros privilegios. A pesar de las expediciones de los Estados Unidos en 1819 y de lord Exmouth en 1816, a pesar del crucero anglo-franc\u00e9s en 1819 y el crucero de sir Henry Neal en 1824; a pesar incluso de los tratados que estipulaban siempre la abolici\u00f3n de la esclavitud, hubo todav\u00eda en Argel, ciudad y arrabales, una media de ocho a diez mil esclavos, hasta 1830. era el n\u00famero al que com\u00fanmente estaban reducidos desde las expediciones de Luis XIV.<\/p>\n<p>La muerte de Joussouy les hab\u00eda dejado casi sin auxilios religiosos. En 1625 solamente, se reinici\u00f3 la Misi\u00f3n, y el Sr Chossat lleg\u00f3 a Argel en calidad de vicario apost\u00f3lico. el mismo a\u00f1o fue reemplazado por dos Misioneros, que tambi\u00e9n ellos debieron abandonar su puesto de 1827 a 1830.<\/p>\n<p>Aunque nuestra conquista hubiera abierto a la religi\u00f3n las puertas de Argelia, los Lazaristas no volvieron hasta 1842. vinieron a encargarse de las Hijas de la Caridad, y fundaron una Misi\u00f3n. M\u00e1s tarde fueron tambi\u00e9n encargados del seminario mayor, de las parroquias de Mustaf\u00e1 superior y de Laghouat, que se convirtieron tambi\u00e9n en centros de misiones . su obra es de aqu\u00ed en adelante algo diferente de lo que fue durante dos siglos. Pero, a falta de esclavos, hay siempre misiones que dar, hu\u00e9rfanos que cuidar, presos que visitar, enfermos, ancianos que socorrer a domicilio y en los hospitales; es pues siempre el conjunto de las obras de caridad de Vicente de Pa\u00fal que practican en Argelia sus hijos y sus hijas. Y si esta tierra, por demasiado tiempo maldita, vuelve alguna vez a los hermosos tiempos de los Cipriano, y de los Agust\u00edn, a ellos principalmente pertenecer\u00e1 el m\u00e9rito ante Dios y la gloria ante los hombres. Sembrada de alguna manera por los sudores y las oraciones de su padre, cultivada durante dos siglos por sus cuidados y fecunda con su sangre, ella no puede producir una cosecha que ellos no tengan derecho a reclmar como herencia.<\/p>\n<h2>Documentos justificativos<\/h2>\n<h3><strong>N\u00ba 1. <em>Reglamento para los hombres que sean recibidos en la Asociaci\u00f3n de la Caridad, y en primer lugar del fin de su recepci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Los hombres ser\u00e1n recibidos en la asociaci\u00f3n de la Caridad, establecida por la autoridad de Monse\u00f1or el reverend\u00edsimo obispo de Amiens, en el pueblo de Folleville, Paillart y Fresneville, con el fin de asistir a los pobres capaces de uno y otro sexo habitantes de dichos lugares, y tener motivo de practicar y de hacer practicar a los pobres los ejercicios de piedad aqu\u00ed contenidos, los cuales dicha asociaci\u00f3n ha tenido costumbre de practicar para honrar a Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, patr\u00f3n de la misma, y a su Madre, y cumplir el gran deseo que tienen que nos amemos unos a otros como \u00e9l nos ha amado.<\/p>\n<p><strong>Del modo de proveer a los pobres capaces en sus necesidades.<\/strong><\/p>\n<p>Los ni\u00f1os ser\u00e1n colocados en oficio tan pronto como tengan edad competente. Se distribuir\u00e1 por semana a los pobres discapacitados ya gentes que no puedan trabajar, lo que les sea necesario para vivir; y en cuanto a los que no ganan m\u00e1s que una porci\u00f3n de lo necesario, la asociaci\u00f3n les proporcionar\u00e1 el resto.<\/p>\n<p>Se tendr\u00e1n ovejas, que se distribuir\u00e1n a los asociados, que tendr\u00e1n la caridad de alimentarlos en provecho de dicha asociaci\u00f3n, quien m\u00e1s quien menos, seg\u00fan sus posibles, y los frutos provenientes de dichas ovejas, ser\u00e1n vendidos todos los a\u00f1os, en los alrededores en la fiesta de san Juan por el visitante, seg\u00fan la orden que le sea dada por los directores de dicha asociaci\u00f3n, y el dinero conseguido ser\u00e1 puesto en manos del tesorero, en la presencia del comendador o del rector, y ser\u00e1n marcadas las ovejas con la marca de la asociaci\u00f3n y renovadas cada cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>De los Oficios en general<\/strong><\/p>\n<p>Los hombres asociados, que se llamar\u00e1n servidores de los pobres, elegir\u00e1n a doce de ellos que se llamar\u00e1n asistentes de la Caridad, los cuales, para perpetuar m\u00e1s esta asociaci\u00f3n, har\u00e1n todos buen prop\u00f3sito, en la forma aqu\u00ed transcrita, que renovar\u00e1n todos los a\u00f1os, de observar el presente reglamento y de procurar la conservaci\u00f3n y el crecimiento de dicha asociaci\u00f3n; y estos doce elegir\u00e1n a otros tres de entre ellos, cada dos a\u00f1os, al d\u00eda siguiente de Pentecost\u00e9s, de los cuales uno ser\u00e1 comendador, el otro tesorero y el otro visitador, los cuales, con el rector de dicha asociaci\u00f3n, que es una eclesi\u00e1stico, tendr\u00e1n la completa direcci\u00f3n de lo que se refiere a los pobres capaces solamente y ocurriendo la muerte de uno de dichos asistentes, los asociados en corporaci\u00f3n nombrar\u00e1n a otro.<\/p>\n<p><strong>Del Comendador.<\/strong><\/p>\n<p>El comendador presidir\u00e1 en la asamblea con dicho rector; quienes procurar\u00e1n de consuno que el presente reglamento y todas las resoluciones que se tomen en la asamblea se observen y ejecuten con fidelidad, caridad y diligencia.<\/p>\n<p><strong>Del Tesorero.<\/strong><\/p>\n<p>El tesorero representar\u00e1 y tendr\u00e1 la autoridad de dicho comendador en su ausencia, recibir\u00e1 y guardar\u00e1 el dinero en un cofre de dos llaves, una tendr\u00e1 el comendador y \u00e9l la otra, sin que pueda tener en su poder m\u00e1s que lo tenga que distribuir en un mes a los pobres capaces, ni abrir dicho cofre sino en presencia del comendador o rector, emplear\u00e1 el dinero seg\u00fan lo ordenado por dichos directores, y rendir\u00e1 cuentas de ello el d\u00eda que le fuere se\u00f1alado en presencia de los directores, de los asistentes, del juez y procurador fiscal del lugar, y adem\u00e1s escribir\u00e1 las resoluciones de las asambleas en el registro que guardar\u00e1 a este efecto.<\/p>\n<p><strong>Del Visitador.<\/strong><\/p>\n<p>El visitador se informar\u00e1 de los pobres vergonzantes, viudas, hu\u00e9rfanos, presos y dem\u00e1s personas afligidas para ir a visitarlas y consolarlas, y para informar a las asambleas, con el fin de socorrerlas como se le ordene, pero en caso urgente, se lo comunicar\u00e1 al rector o comendador, y seguir\u00e1 el aviso que le den. Tendr\u00e1 parecido cuidado de que todos los pobres asistan a los catecismos, que dicho rector d\u00e9 o mande dar cada domingo, y de quince en quince d\u00edas, y que los que tengan edad comulguen.<\/p>\n<p><strong>De las Asambleas.<\/strong><\/p>\n<p>Los directores se reunir\u00e1n de ordinario el primer domingo despu\u00e9s de v\u00edsperas, y con mayor frecuencia si conviene; propondr\u00e1n la necesidades temporales y espirituales de la asociaci\u00f3n, las resolver\u00e1n por mayor\u00eda de votos, que ser\u00e1n recogidos por el rector y, en su ausencia, por el comendador, sin que sea l\u00edcito a nadie, cuando haya emitido su voto, replicar a aquel que le contradijo y sea de otro parecer; y en el caso que dichos directores est\u00e9n divididos en su opini\u00f3n, los dem\u00e1s nueve asistentes o parte de ellos, que se puedan hallar con comodidad, hasta cinco, determinar\u00e1n el diferendo por mayor\u00eda de votos que se recoger\u00e1n por el m\u00e1s antiguo de ellos..<\/p>\n<p><strong>De la Misa, Comuni\u00f3n, Letan\u00edas, Exhortaciones y Lectura del presente Reglamento, que se deben hacer los primeros domingos de los meses.<\/strong><\/p>\n<p>A fin de que los servidores de los pobres aprovechen y se confirmen m\u00e1s y m\u00e1s en el esp\u00edritu de Caridad, se reunir\u00e1n los primeros domingos de los meses en la capilla de la Caridad, donde oir\u00e1n la misa por la ma\u00f1ana, y los que tengan devoci\u00f3n de confesarse y de comulgar, como se han exhortado a ello todos, se confesar\u00e1n y comulgar\u00e1n; y por la tarde asistir\u00e1n a las letan\u00edas de Nuestro Se\u00f1or o de la Virgen, al final de las cuales les ser\u00e1 hecha una breve exhortaci\u00f3n o bien una lectura del reglamento.<\/p>\n<p>Los directores consultar\u00e1n juntos los asuntos de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Del amor a N. Sr. Jes\u00fas, patr\u00f3n de la Asociaci\u00f3n y a su santa Madre.<\/strong><\/p>\n<p>Siendo uno de los principales puntos que requiere esta asociaci\u00f3n honrar a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y a su santa Madre, los servidores de los pobres ser\u00e1n exhortados a darles un gran honor y reverencia en el interior, y a decir a este efecto cada d\u00eda cinco veces <em>Pater<\/em> y cinco veces <em>Ave<\/em> <em>Mar\u00eda<\/em>..<\/p>\n<p><strong> De la mutua caridad que os servidores de los pobres tendr\u00e1n unos con otros.<\/strong><\/p>\n<p>Los servidores de los pobres tendr\u00e1n una gran caridad unos con otros, se visitar\u00e1n mutuamente y se consolar\u00e1n en sus aflicciones, dar\u00e1n orden de que se les administren los santos sacramentos en tiempo y en lugar, har\u00e1n oraciones comunes y particulares para que nadie hable de este mundo m\u00e1s que de buenas maneras, y asistir\u00e1n en grupo tanto a la administraci\u00f3n de los santos sacramentos como al entierro de dichos servidores y servidoras de los pobres, por cuyas almas se har\u00e1 celebrar una misa, y cada particular dir\u00e1 a su intenci\u00f3n el rosario a su comodidad, y es de notar que esta observaci\u00f3n, as\u00ed como todas las dem\u00e1s que pertenecen al presente reglamento, son voluntarias y sin ninguna obligaci\u00f3n de pecado mortal ni venial.<\/p>\n<p><strong> Del celo que los servidores de los pobres tendr\u00e1n a la conservaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de las mujeres as\u00ed como de la suya.<\/strong><\/p>\n<p>Y siendo la asociaci\u00f3n de los hombres y la de las mujeres una misma asociaci\u00f3n, con el mismo patr\u00f3n, mismo fin y mismos ejercicios espirituales, y que tan s\u00f3lo los ministerios est\u00e1n divididos, perteneciendo el cuidado de los capaces a los hombres, y el de los discapacitados a las mujeres, y que Nuestro Se\u00f1or no recibe menos gloria del ministerio de las mujeres que del de los hombres, hasta tal punto que el cuidado de los enfermos parece preferible al de los sanos; por ello, los servidores de los pobres tendr\u00e1n el mismo cuidado por la conservaci\u00f3n y crecimiento de la asociaci\u00f3n de las mujeres que de la suya; y, a este efecto, pondr\u00e1n la 4\u00aa parte de su renta anual, y m\u00e1s si es necesario, en manos de la tesorera que guarda el dinero de las mujeres, en caso que lo recogido en las colectas que hacen las mujeres no baste; lo que se podr\u00e1 saber por el rector, superior de una y de otra asociaci\u00f3n. A fin de que dichos directores conozcan la situaci\u00f3n de los asuntos de la asociaci\u00f3n de las mujeres, asistir\u00e1n a la entrega de sus cuentas al d\u00eda siguiente de la fiesta de Todos los Santos.<\/p>\n<p><strong>Formulario del buen prop\u00f3sito de los servidores de los pobres.<\/strong><\/p>\n<p>Los asistentes, como dicho queda, con el fin de hacerla m\u00e1s duradera, har\u00e1n y pronunciar\u00e1n el buen prop\u00f3sito siguiente, en la presencia del rector, despu\u00e9s de v\u00edsperas, en la capilla de la Caridad, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s o el d\u00eda siguiente, y lo har\u00e1n en la forma que sigue:<\/p>\n<p><em>Yo\u2026.servidor de los pobres de la Asociaci\u00f3n de la Caridad, elegido asistente de la misma, hago prop\u00f3sito firme, en la presencia del se\u00f1or rector de dicha asociaci\u00f3n de observar el reglamento de \u00e9sta y de procuran con todo mi poderse conservaci\u00f3n y crecimiento, mediante la gracia de Dios que para ello le pido. En \u2026 el\u2026<\/em><\/p>\n<h3><strong>N\u00ba 2. Reglamento de la Caridad en la Parroquia de \u00abSan Salvador\u00bb, Par\u00eds.<\/strong><\/h3>\n<p>\u00abAntes de que las Damas vayan a ver a los enfermos, el m\u00e9dico, que es el Sr Lev\u00eaque, m\u00e9dico de la Facultad de Par\u00eds, va verlas y les ordena lo que es necesario tanto en cuanto a medicinas como sangr\u00edas y llevan dichas ordenanzas a la superiora para firmarlas y admitir a dichos enfermos en la cofrad\u00eda, si reconoce, por la informaci\u00f3n que recibe, que son de la calidad requerida.<\/p>\n<p>Que hace tres meses al menos que residen en dicha parroquia, y que no se trate de enfermedades demasiado largas, ya que las hay que se duran 7 u 8 meses y m\u00e1s, lo que causar\u00eda por la duraci\u00f3n del mal que no podr\u00eda ayudar a otros m\u00e1s. \u2013Dicho m\u00e9dico env\u00eda por escrito a dicha superiora certificado si las damas pueden ir sin riesgo o, si todav\u00eda no ha tenido el conocimiento por existir males ocultos, da otro billete para enviarles alimentos que crea necesarios. \u2013Y todo esto, con el fin que las damas no se pongan en peligro y que dicha cofrad\u00eda subsista siempre.- El hombre de Iglesia que hace esta caridad es necesario que vea a estos enfermos todos los d\u00edas, porque suceden muchos accidentes a los enfermos. \u2013Se eligen tres damas para cuidar dicha cofrad\u00eda, que se llaman la superiora, la tesorera y la cuidadora de los muebles de dicha cofrad\u00eda. \u2013Esta elecci\u00f3n hecha por los votos de varias personas reunidas para la instituci\u00f3n de dicha Cofrad\u00eda, a cada una de las cuales se les da un cargo. La superiora se encarga de todos los enfermos a los que puede ir a ver por encargo del m\u00e9dico. Los debe visitar dos veces a la semana con una de sus compa\u00f1eras, y no deben ir solas ni antes de comer. \u2013La tesorera guarda el dinero. \u2013Y para tenerlo, se pide en la iglesia todos los domingos para los pobres enfermos del lugar, cuya cuestaci\u00f3n la hacen las mujeres no las j\u00f3venes. \u2013Las damas superiores no pueden hacer nada sin el consejo una de la otra. \u2013La guarda muebles tendr\u00e1 cuidado de los colchones, s\u00e1banas, mantas, camisas y otros utensilios necesarios a los enfermos, por eso es tan necesario que haya una cuidadora de muebles. \u2013Se podr\u00eda decir, antes de que una cofrad\u00eda de la Caridad sea erigida: no tenemos muebles para los pobres; pero cuando se celebra la asamblea despu\u00e9s de una elecci\u00f3n, se pide a todas las damas que se han registrado lo que quieren dar; una dir\u00e1: yo doy dos, tres s\u00e1banas, y las otras camisas, y as\u00ed sucesivamente, y al mismo tiempo se escribe para que no se olvide, y de este modo se amueblan para los pobres enfermos. \u2013Y de esos muebles, la dama que los guarda, se preocupa por el amor de Dios de prest\u00e1rselos a los enfermos, y los guarda para que nada se pierda. \u2013Las damas de esta cofrad\u00eda deben tener la caridad de visitarse mientras est\u00e1n enfermas o afligidas y ayudarse en sus males, y mandar decir una misa una por la otra despu\u00e9s del fallecimiento, y comulgar a su intenci\u00f3n\u00bb. \u2013Los reglamentos de las dem\u00e1s parroquias, en particular de la parroquia de San Lorenzo, son en el fondo los mismos que \u00e9ste, con algunos aportes del reglamento de Ch\u00e2tillon.<\/p>\n<h3><strong>N\u00ba 3: Reglamento de la Compa\u00f1\u00eda de la Caridad.<\/strong><\/h3>\n<p>\u00abLa Compa\u00f1\u00eda de la Caridad ser\u00e1 instituida en la ciudad de \u2026 para asistir corporal y espiritualmente a los pobres de dicha ciudad y pueblos adyacentes: espiritualmente, haci\u00e9ndoles ense\u00f1ar la doctrina y piedad cristianas; y corporalmente, haciendo aprender oficios y ganarse la vida a quienes no puedan trabajar, y proporcionando medios de vivir a los dem\u00e1s. Es tambi\u00e9n para visitar a los enfermos de dicha ciudad, seg\u00fan la orden de la asociaci\u00f3n de la Caridad establecida en el dicho\u2026 que estar\u00e1 por este medio unida a la dicha compa\u00f1\u00eda; de modo que, a fin de evitar la confusi\u00f3n, el ministerio estar\u00e1 dividido; perteneciendo el cuidado de los sanos a los hombres, y el de los enfermos y todo cuanto de ella depende, a las mujeres, sin que los oficiales de dicha compa\u00f1\u00eda como tales no puedan tener ning\u00fan conocimiento de lo que depende de dicha asociaci\u00f3n, cuya direcci\u00f3n temporal pertenece y pertenecer\u00e1 al rector y oficiales de dicha asociaci\u00f3n, como se ha hecho hasta ahora seg\u00fan el reglamento que se transcribe abajo: cuya uni\u00f3n no es otra cosa que tener el mismo patr\u00f3n y los mismos ejercicios espirituales, los primeros domingos de los meses seg\u00fan el reglamento de la asociaci\u00f3n: cumpliendo con ello el mandamiento que Dios nos dio en el cap\u00edtulo quince del <em>Deuteronomio<\/em> 91, de hacer de manera que no tengamos mendigos que mendiguen entre nosotros, y el deseo que tiene que nos amemos y procuremos la salvaci\u00f3n espiritual y corporal unos de otros, como su Hijo Jes\u00fas nos ha amado y procura incesantemente la nuestra.<\/p>\n<p><strong>Su Patron. <\/strong> El patr\u00f3n de esta compa\u00f1\u00eda ser\u00e1 Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que es la caridad misma.<\/p>\n<p><strong>De las personas de que se compondr\u00e1. <\/strong>Estar\u00e1 compuesta de hombres y de mujeres, que ser\u00e1n de virtud y de probidad conocidas, que se llamar\u00e1n servidores y servidoras de los pobres, de los cuales \u00e9stas no ser\u00e1n recibidas sino con el consentimiento de sus maridos, padres y madres y, para evitar la confusi\u00f3n se ver\u00e1n reducidos unos y otras a un cierto n\u00famero.<\/p>\n<p><strong>De los Oficios, y en primer lugar del Comendador. <\/strong>\u00c9l elegir\u00e1 en primer lugar a un comendador que presidir\u00e1 en las asambleas con el Sr. p\u00e1rroco, los cuales har\u00e1n juntos que el presente reglamento y las ordenanzas que se den en las asambleas se observen y se ejecuten con fidelidad, caridad y diligencia.<\/p>\n<p><strong> De los Asistentes o Consejeros. <\/strong> Se elegir\u00e1n adem\u00e1s a dos de la compa\u00f1\u00eda para ser consejeros de dichos se\u00f1ores prior, p\u00e1rroco y comendador, uno ce los cuales representar\u00e1 a dicho se\u00f1or comendador en su ausencia y har\u00e1 su oficio.<\/p>\n<p><strong>Del Tesorero<\/strong>. La compa\u00f1\u00eda elegir\u00e1 tambi\u00e9n a un tesorero que recibir\u00e1 y guardar\u00e1 el dinero de dicha compa\u00f1\u00eda, y lo emplear\u00e1 seg\u00fan \u00f3rdenes de \u00e9sta , y dar\u00e1 cuenta de ello cada a\u00f1o; y adem\u00e1s, escribir\u00e1 las resoluciones de dicha compa\u00f1\u00eda en un registro que guardar\u00e1 a este efecto.<\/p>\n<p>D<strong>el Visitador. <\/strong>Se elegir\u00e1 finalmente a un visitador, que se cuidar\u00e1 de informar de los pobres vergonzosos, viudas, hu\u00e9rfanos, prisioneros civiles pobres y criminales, y de toda clase personas afligidas, para visitarlas y consolarlas, y socorrerlas seg\u00fan lo requiera el caso, y la asamblea lo ordene; cuidar\u00e1 asimismo de hacer de forma que todos los pobres vayan al catecismo y comulguen los primeros domingos del mes.<\/p>\n<p><strong>De la elecci\u00f3n de dichos Oficiales. <\/strong>\u00c9stos ser\u00e1n elegido por dicha compa\u00f1\u00eda, con mayor\u00eda de votos, y estar\u00e1n en el cargo dos a\u00f1os solamente.<\/p>\n<p><strong>Del deber de los servidores de los pobres. <\/strong>Los servidores de los pobres visitar\u00e1n cada uno en su d\u00eda, por orden, la manufactura preparada a favor de los pobres, vigilar\u00e1n para que los pobres cumplan con su deber, y todo ande seg\u00fan el reglamento, advirtiendo a dichos se\u00f1ores prior y comendador de la que haga falta, a fin de poner orden, pedir\u00e1n los domingos y fiestas, por turnos, y practicar\u00e1n los ejercicios espirituales que se anotan aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Del modo de proveer a las necesidades de los pobres y de hacer que se ganen la vida. <\/strong>Todos los pobres son: o peque\u00f1os de cuatro a siete u ocho a\u00f1os, o muchachos de ocho a quince o veinte a\u00f1os; o de edad perfecta, pero incapaces o ancianos que no pueden ganar m\u00e1s que una parte de su vida, o decr\u00e9pitos que no pueden hacer nada. Se dar\u00e1 a los peque\u00f1os, a los incapaces y a los decr\u00e9pitos lo que necesiten para vivir a la semana; a los que ganen una parte de su vida, la compa\u00f1\u00eda les dar\u00e1 la restante; y en cuanto a los muchachos, se los colocar\u00e1 en alg\u00fan taller, como tejedor, que no cuesta m\u00e1s que tres o cuatro escudos por cada aprendiz; o bien se les montar\u00e1 alguna manufactura de obra f\u00e1cil, como medias de esta\u00f1o, o as\u00ed: se reunir\u00e1 a todos los j\u00f3venes en una casa de alquiler, limpia, en la que vivir\u00e1n y trabajar\u00e1n, bajo la direcci\u00f3n de un eclesi\u00e1stico, y la marcha de un maestro obrero, seg\u00fan el presente reglamento.<\/p>\n<p><strong>Oficio del eclesi\u00e1stico de la manufactura. <\/strong>Ser\u00e1 ense\u00f1ar a los aprendices y dem\u00e1s pobres la doctrina y piedad cristianas, a saber, los d\u00edas de fiesta, despu\u00e9s de v\u00edsperas, en la iglesia, y el martes y el viernes en la manufactura a la una de la tarde; a lo que dedicar\u00e1 una media hora por lo menos; llevar a dichos aprendices en orden de dos en dos a la misa y a v\u00edsperas, las fiestas y domingos y, los s\u00e1bados y vigilias de las grandes fiestas a v\u00edspera solamente, y traerlos igual; hacer confesar y comulgar a los aprendices y dem\u00e1s pobres de la limosna todos los primeros domingos de mes y fiestas solemnes; asistir a la comida y cena de los aprendices, sin que les sea permitido ir a los campos ni recibir a ning\u00fan pobres de la manufactura m\u00e1s que con consentimiento de os oficiales de la caridad.<\/p>\n<p><strong>Del deber del maestro obrero de la manufactura. <\/strong>Ser\u00e1 ense\u00f1ar su oficio a los muchachos que los oficiales de la Caridad pondr\u00e1n en la manufactura, seg\u00fan el orden aqu\u00ed expuesto, sin que le sea permitido tomar ni despedir a ning\u00fan aprendiz por la raz\u00f3n que sea , sino por orden de los oficiales de la Caridad, a los que pertenece por competo la direcci\u00f3n de la manufactura.<\/p>\n<p><strong>De los aprendices de la manufactura. <\/strong>Los pobres aprendices con sus padres y madres, est\u00e1n obligados de palabra, con juramento, a ense\u00f1ar gratis su oficio a los muchachos pobres de la ciudad, cuando los oficiales de dicha Caridad lo ordenen, al cargo que los aprendices a quienes ense\u00f1en est\u00e9n alimentados por dicha compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Empleo del d\u00eda de la manufactura. <\/strong>Dichos aprendices se levantar\u00e1n a as cuatro de la ma\u00f1ana, se habr\u00e1n vestido para las cuatro y media, rogar\u00e1n a Dios hasta las cinco, trabajar\u00e1n hasta que toquen la primera misa, la que ir\u00e1n a o\u00edr en orden de dos en dos., regresar\u00e1n de la misma forma, desayunar\u00e1n a las ocho, comer\u00e1n con silencio y la lectura a mediod\u00eda, merendar\u00e1n a las tres y media, cenar\u00e1n a las siete, se recrear\u00e1n hasta las siete tres cuarto, har\u00e1n su oraci\u00f3n y el examen de conciencia, y luego se acostar\u00e1n a las ocho.<\/p>\n<p><strong>Del ejercicio del primer domingo de mes. <\/strong>Dichos servidores y sirvientas de los pobres, para adquirir m\u00e1s y m\u00e1s el verdadero esp\u00edritu de caridad, se reunir\u00e1n los rimeros domingos de mes en la capilla de la Caridad para o\u00edr la santa misa que se dir\u00e1 por dicha compa\u00f1\u00eda, tras las <em>laudes, <\/em>se confesar\u00e1n y comulgar\u00e1n, si sus asuntos se lo permiten, y asistir\u00e1n despu\u00e9s de las v\u00edsperas a las letan\u00edas de Jes\u00fas o de la Virgen, con un cirio encendido en la mano y escuchar\u00e1n la exhortaci\u00f3n que les hagan; todos los oficiales tratar\u00e1n juntos de las necesidades espirituales y temporales de los pobres y de la manufactura, dando cada uno informe de lo que haya hecho en raz\u00f3n de su oficio y consultar\u00e1n todos juntos sobre los medios de remediarlas por mayor\u00eda de votos que ser\u00e1n recogidos por el dicho se\u00f1or prior p\u00e1rroco; o en su ausencia, por el comendador, sin que le sea permitido, una vez emitido su voto, discutir con quienes hayan sido de parecer contrario.<\/p>\n<p><strong>Del ejercicio de cada d\u00eda y de la caridad mutua de los servidores y de las sirvientas de los pobres. <\/strong>Todos honrar\u00e1n a N. S, J. y a su santa Madre y, para conseguir sus bendiciones sobre la obra, dir\u00e1n cada d\u00eda cinco veces <em>Pater<\/em> <em>noster<\/em> y cinco veces el <em>Ave<\/em> <em>Maria, <\/em>y adem\u00e1s, para alimentar un amor mutuo y conservar el esp\u00edritu de Jes\u00fas entre ellos, se visitar\u00e1n estando enfermos, se confortar\u00e1n en la aflicci\u00f3n, se ayudar\u00e1n en la administraci\u00f3n de los santos sacramentos y en el entierro, y se dir\u00e1 un servicio por cada servidor y sirvienta de los pobres que fallezca, el todo sin embargo sin obligaci\u00f3n de pecado mortal ni venial.<\/p>\n<p><strong>Del medio de mantener este gasto. <\/strong>El manteniendo de este gasto se funda en parte sobre la renta anual del hospital, en parte sobre las colectas que los servidores de los pobres en iglesias las fiestas y domingos cuando les toca, y parte sobre los cepillos que se colocan en las posadas donde, las azafatas tienen la caridad de pedir algo a los van a alojarse. De cualquier forma, la bondad de Dios ha provisto tan bien hasta ahora que nada ha faltado al mantenimiento de la obra, por lo que es signo de que le demos gracias y alabanzas por los siglos de los siglos, ya que as\u00ed se cumple el deseo que tiene de que nos ocupemos de los pobres, que los ricos adquieren un mill\u00f3n de bendiciones en este mundo y la vida eterna en el otro, que los pobres son instruidos en el temor de Dios, se les ense\u00f1a a ganarse la vida y se les ayuda en sus necesidades, y finalmente las ciudades se ven libres de muchos vagabundos viciosos, mejorados por el trato de las obras de los pobres.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo II: Berber\u00eda (cont.) Art\u00edculo III. Misi\u00f3n de Argel desde la muerte de san Vicente de Pa\u00fal. I. Expedici\u00f3n del duque de Beaufort. \u2013Juan Le Vacher en Argel. 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