{"id":129614,"date":"2025-06-25T08:10:56","date_gmt":"2025-06-25T06:10:56","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=129614"},"modified":"2024-08-22T20:54:25","modified_gmt":"2024-08-22T18:54:25","slug":"memorias-de-un-paul-la-iglesuela-del-cid-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/memorias-de-un-paul-la-iglesuela-del-cid-iv\/","title":{"rendered":"Memorias de un Pa\u00fal: la Iglesuela del Cid (IV)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">XI.- REALIZACI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hambre espiritual.- Preparativos de traslado.- Calanda.- Reyes.- Las creces.- El vejestorio.- Para doce a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vuelve el Sr. Garc\u00e9s a Alcorisa con su plan ya combinado en el camino. Porque casa no hay en La Iglesuela. Se ha hecho imposible lo convenido en Noviembre con el Sr. Visitador para inaugurar la Casa Misi\u00f3n el 25 de Enero. Pero las obligaciones est\u00e1n contra\u00eddas, y el 12 de Febrero es preciso subir al p\u00falpito de la Parroquia de La Iglesuela a dar principio a la predicaci\u00f3n cuaresmal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En La Iglesuela hay hambre de predicaci\u00f3n. El Sr. Cura Izquierdo, que les hab\u00eda predicado mucho y con mucho provecho durante veinte a\u00f1os, afloj\u00f3 notablemente en los \u00faltimos seis, o sea desde que empez\u00f3 a experimentar contrariedades por las funda\u00adciones, y desde Agosto hab\u00eda ya enmudecido porque ya no era el Cura. Su sobrino, y sucesor en la Parroquia, no era predicador, nunca lo fue siendo Coadjutor. Pero sent\u00eda que no se predicase, deseaba que se predicase, y anhelaba con ansia la venida de los Mi\u00adsioneros para que predicasen. Por lo cual rog\u00f3 con mucha instancia al Sr. Garc\u00e9s, antes de su partida, que volviese pronto para predicar siquiera en los d\u00edas de Navidad, ya que no pod\u00eda ser en Adviento. Y le escribi\u00f3 despu\u00e9s a Alcorisa reiterando sus s\u00faplicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Escribi\u00f3, pues, \u00e9ste desde dicho pueblo al Sr. Visitador, d\u00e1ndole cuenta de lo que ocurr\u00eda y comunic\u00e1ndole su plan, y empez\u00f3 a preparar su salida definitiva del Colegio y su regreso a La Iglesuela. fue imposible adelantar tanto como quer\u00eda Mos\u00e9n Camilo, pero le contest\u00f3 que a lo menos, no se concluir\u00edan las adoraciones del Ni\u00f1o Jes\u00fas sin haber predicado, o sea, que antes de reyes estar\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No dijo en Alcorisa que se marchaba definitivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ten\u00eda dicho a\u00f1os antes, que cuando \u00e9l hubiera de marcharse, nadie lo sabr\u00eda. Y pu\u00addieron realizarse su pron\u00f3stico y su prop\u00f3sito, porque, al encomendarle el Visitador la fundaci\u00f3n de La Iglesuela, le dijo que no por eso dejaba de ser por entonces Superior de Alcorisa. Y posteriormente, al tropezar con dificultades imprevistas, le repiti\u00f3 que fuese y viniese, obrando como Superior de la una y de la otra. Pudo, pues, mantenerse con verdad envuelto en sombras y nieblas. Aunque, al observar los preparativos del viaje, por m\u00e1s que manifestara que era menester pertrecharse bien, porque hab\u00eda de predicar la Cuaresma, bien comprendieron sus compa\u00f1eros \u00a1vaya unos bobos para no comprenderlo! Y presintieron las Hermanas \u00a1vaya unas tontas para no sospecharlo! Que la salida era radical. Y tan radical, que no ha vuelto m\u00e1s a Alcorisa en seis a\u00f1os transcurridos, ni es de suponer que haya de volver.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sali\u00f3, pues, el I.\u00b0 de enero de 1902 y pernoct\u00f3 en Calanda. Desde esta fecha puede y debe contarse la existencia de la Casa de La Iglesuela. Los sue\u00f1os y los proyectos de la fundadora y su director, las preparaciones remotas y pr\u00f3ximas de los se\u00f1ores albaceas y de todos los dem\u00e1s interventores en ellas, dejaban de ser lo que fueron y tocaban en la esfera de la realizaci\u00f3n. Esa Casa-Misi\u00f3n por tantos a\u00f1os esperada, y cuya proble\u00adm\u00e1tica fundaci\u00f3n tantos vaivenes hab\u00eda sufrido, exist\u00eda ya a lo menos personificada en su Superior. Porque \u00e9ste \u00e9ralo en realidad, aunque como tal no fuese conocido p\u00fabli\u00adcamente, y funcionaba como tal, aunque continuando siendo Superior de Alcorisa y sin haber dejado de serlo hasta finales de Enero, en que comunic\u00f3 la noticia a su asis\u00adtente, El Sr. Maurilio Tobar, y a los dem\u00e1s compa\u00f1eros y hermanos que formaban la Comunidad, despidi\u00e9ndose de ellos por escrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Calanda habl\u00f3 y trat\u00f3 con el due\u00f1o del vejestorio de La Iglesuela, o sea de la casa del Aladrero (ese nombre lleva, de la calle Ondevilla) D. F\u00e9lix Matutano. Extra\u00ad\u00f1\u00f3se \u00e9ste de la demanda, porque estaba en la persuasi\u00f3n, y con mucho fundamento, de que su casa, aunque grande, aunque con paredes maestras muy s\u00f3lidas, no era ven\u00addible, o a lo menos no era apetecible, por su deformidad. Pero accediendo a la petici\u00f3n, ya que no la regalara, idea que se la insinu\u00f3 por indicaci\u00f3n del Visitador, la cedi\u00f3 por lo menos por poco dinero, es decir, por tres mil pesetas. Sin dificultad se pod\u00edan dar cinco o seis mil por ella. Y dijo que ese dinero se le podr\u00eda entregar en el mes de Agosto en La Iglesuela, porque subir\u00eda como siempre a veranear, y que entonces, y all\u00ed, se har\u00eda la escritura p\u00fablica de compra-venta. Pero que entre tanto dispusiera ya el P. Garc\u00e9s de la casa como quisiera, porque \u00e9l la ced\u00eda a la congregaci\u00f3n verbalmente como si lo hiciera oficialmente por escrito. Y aun le excit\u00f3 a que volviese a mirarla y remirarla bien, y si le parec\u00eda que no podr\u00eda servir para la Comunidad, tendr\u00eda por no dicho ni pactado lo que acaban de hablar y tratar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con tan buenas impresiones, y dando gracias a Dios, sali\u00f3 el Sr. Garc\u00e9s de Calanda el 2 y pernoct\u00f3 en Alca\u00f1iz. El 3 hizo noche en Reus. El 4 tom\u00f3 el coche en Alcal\u00e1 de Chisvert. Y el 5, v\u00edspera de Reyes, a medio d\u00eda, como lo ten\u00eda anunciado, se hospedaba en casa de Mos\u00e9n Camilo Lor en La Iglesuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y despu\u00e9s de comer comenz\u00f3 su tarea, la cual sali\u00f3 a pedir de boca, porque llevaba seguramente la bendici\u00f3n de Dios. Su tarea fue el d\u00eda de Reyes una fiesta al ni\u00f1o Jes\u00fas para impresionar y desimpresionar m\u00e1s y m\u00e1s a la gente de La Iglesuela, fomentando el movimiento de simpat\u00eda, iniciado el d\u00eda de la Pur\u00edsima, como se dijo en el p\u00e1rrafo anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando escribi\u00f3 desde Alcorisa a Mos\u00e9n Camilo, prometiendo ir antes de Reyes, le encarg\u00f3 que tuviese la v\u00edspera prevenidos los cantores o cantoras que hubiese. Y All\u00ed, en su propia casa, se presentaron a las dos de la tarde. Buenas voces, finos o\u00eddos, cos\u00adtumbre de cantar, voluntad anhelante, facilidad para aprender, docilidad, entusiasmo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con estas disposiciones no fue dif\u00edcil ense\u00f1arles. En solos dos ensayos aprendieron va\u00adriedad de villancicos que fueron ejecutados al d\u00eda siguiente en la adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o, despu\u00e9s de Misa mayor y despu\u00e9s de v\u00edsperas, con destreza, con afinaci\u00f3n, con preci\u00adsi\u00f3n y limpieza, con gracia y maestr\u00eda, con entusiasmo, brillantemente. No hay exage\u00adraci\u00f3n en lo que se est\u00e1 escribiendo. Eran buenos elementos para cantar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Sr. Garc\u00e9s no pudo predicar por la ma\u00f1ana, porque hicieron en la Parroquia el recuento de matrimonios, nacimientos y defunciones ocurridos durante el a\u00f1o; pero predic\u00f3 por la tarde, y volvi\u00f3 a predicar dos d\u00edas despu\u00e9s, en la Dominica infraoctava. El efecto en el pueblo fue el que se apetec\u00eda y se intent\u00f3, porque Dios estaba de por medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En seguida mir\u00f3 y se remir\u00f3 la casa del Aladrero, fea, desapacible, sombr\u00eda, pero grande, con paredes de resistencia y con maderas riqu\u00edsimas. Con dos fachadas una al Oriente, al barranco de San Juan, otra al Poniente, a la calle de Ondevilla. En los otros dos lados, casas contig\u00fcas. No era apetecible, como lealmente declar\u00f3 su due\u00f1o de Ca- landa, pero \u00bfqu\u00e9 remedio? No hab\u00eda otra, y era preciso instalar; de un modo u otro, la Comunidad. Form\u00f3 pues, el se\u00f1or Garc\u00e9s su plan. Se derribar\u00eda todo el interior, que era enteramente inservible; se abrir\u00eda una luna en medio para luz y ventilaci\u00f3n; en el piso bajo, desde la luna a la calle, capilla p\u00fablica, porter\u00eda, escalera; desde la luna a la fachada oriental; dependencias de cocina, refectorio y dem\u00e1s. En el piso alto, dos \u00f3r\u00addenes de habitaciones, una a cada fachada. Aun hubiera resultado una casa regular y de alg\u00fan gusto interiormente, pero desabrida, displicente en lo exterior. Y es claro, sin ensanchar, sin huerto ni otros desahogos. En fin, para habitar en ella diez o doce a\u00f1os penosamente, mientras se procuraba edificar otra de planta, pero no para definitiva. En consecuencia de este estudio, escribi\u00f3 el Sr. Garc\u00e9s al due\u00f1o que se quedaba con ella, y \u00e9ste respondi\u00f3 que confirmaba por escrito la enajenaci\u00f3n que de ella hab\u00eda hecho verbalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">XII.- INSTALACI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Providencia divina.- La casita.- Sus dimensiones.- Un grabado.- Muebles.- Hermanos.- La Providencia humana.- \u00bfQui\u00e9n es ella?.- \u00bfC\u00f3mo es ella?.-El grano de mostaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La reforma de la casa del Aladrero no pod\u00eda hacerse hasta la primavera bien entrada, porque el fr\u00edo y los hielos no consienten el trabajo y las obras durante el invierno, y para el Superior y dos Hermanos que hab\u00eda pedido y le estaban prometidos fue preciso buscar un albergue hasta que estuviese habilitada la casa adquirida. Menester era al\u00adquilar una u otra vivienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Bendita sea la Providencia de Dios! Sin ella no hubieran podido habitar indepen\u00addientemente los primeros Pa\u00fales en La Iglesuela. Y esto hubiera sido un mal muy grave. En aquella \u00e9poca escaseaban notablemente las casas. Las familias se acomodaban, se hacinaban hasta en casas muy reducidas. Hoy va tomando otro aire la poblaci\u00f3n, por\u00adque, desde que residen all\u00ed los Pa\u00fales, se ha despertado en los que son algo ricos el pru\u00adrito de edificar, de ensanchar, de mejorar. Entonces, sin una inspiraci\u00f3n divina comunicada al Cura Izquierdo, habr\u00edan de haberse puesto los pobrecitos Pa\u00fales a pu\u00adpilaje, por no encontrar casa independiente. Y ya veis y sab\u00e9is cu\u00e1ntos inconvenientes hay en ese modo de vivir. Lo mismo que ocurre frecuent\u00edsimamente en las misiones, aunque se haga el gasto por cuenta propia. Casa dentro de otra casa. Estado dentro de Estado. Es decir, el recelo, el respeto humano, la curiosidad, la casi esclavitud, la cr\u00edtica, las quejas, la desedificaci\u00f3n&#8230;.., trabas sin cuento. De las cuales libr\u00f3 Dios a los suyos por modo el m\u00e1s sencillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los mismos d\u00edas en que se verificaba el contrato de la fundaci\u00f3n iban unos se\u00ad\u00f1ores- veraneantes a evacuar una casita, la \u00fanica que quedar\u00eda libre, y no por muchos d\u00edas. S\u00e1belo el Sr. Cura, sabe tambi\u00e9n que el contrato est\u00e1 hecho y que han de ir pronto los llamados, e impulsado por su bondad previsora, se acerca al due\u00f1o y le dice: \u00abT\u00edo Sim\u00f3n \u2014es el modo del pa\u00eds\u2014, si quiere usted que tengan casas los Padres cuando vengan, y van a venir pronto, no alquile usted su casa, porque no creo que pueda en\u00adcontrarse otra alguna para que empiecen a vivir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 pens\u00e1is que contestar\u00eda el T\u00edo Simon? \u00a1Ah! Ya responder\u00e9is cuando sep\u00e1is qui\u00e9n era y qui\u00e9n es, porque a\u00fan vive, y oye cinco misas y comulga diariamente en la capilla de los Pa\u00fales, ese patriarca de ochenta y dos a\u00f1os de edad, y qui\u00e9n es, o c\u00f3mo es su hija Pepa y toda su familia. Porque merecen una menci\u00f3n honor\u00edfica y distinguida es estas p\u00e1ginas, y se va a hacer, rindiendo culto a la justicia y satisfaciendo los senti\u00admientos m\u00e1s vivos, m\u00e1s tiernos, m\u00e1s nobles, m\u00e1s \u00edntimos del coraz\u00f3n agradecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al dar, pues, el Sr. Garc\u00e9s el primer paso para buscar casa, se encontr\u00f3 con que la ten\u00eda prevenida hac\u00eda dos meses, gracias a la previsi\u00f3n y buena voluntad de Mos\u00e9n Manuel Izquierdo, y gracias al coraz\u00f3n cristiano del t\u00edo Sim\u00f3n, y m\u00e1s y mayores gracias a Dios que tales sujetos con tales sentimientos prepar\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La casita est\u00e1 en el centro del barrio de la Costera. Frente al portal de San Pablo, que es la mejor salida hacia aquel punto y tambi\u00e9n para tomar el camino de la Ermita del Cid. Aqu\u00ed ver\u00e9is un grabado de la casita, o sea su principal cara o fachada, que mira al Poniente. El sitio donde se encuentra est\u00e1 notablemente empinado, y se sube a \u00e9l, o por una cuestecilla muy \u00e1spera, dando un rodeo, o por una escalera de piedra tosca, pero firme y segura, que hizo el t\u00edo Sim\u00f3n a sus expensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La capacidad de la casita es reducida, pero sus formas son regulares. He aqu\u00ed sus dimensiones. Y si os parece que toma demasiado vuelo este asunto, y que se le da ex\u00adcesiva importancia, esperad a que vayan desarroll\u00e1ndose los sucesos, y rectificar\u00e9is se\u00adguramente vuestros conceptos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su per\u00edmetro en la planta baja y en el primer piso es de 9,35 por 7,40 metros. En el piso segundo es un poco mayor, porque se extiende por la parte oriental sobre pe\u00ad\u00f1ascos; tiene 12,80 por 8,30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los n\u00fameros romanos que se ven en el grabado se\u00f1alan: El I, la escalera de piedra arriba mencionada; el II, la puerta de entrada; el III, la ventana de la habitaci\u00f3n que ocuparon el Sr. Ib\u00e1\u00f1ez antes y el Sr. Tabar despu\u00e9s, y conten\u00eda la librer\u00eda; el IV, un bal\u00adconcillo del desv\u00e1n que se convirti\u00f3 despu\u00e9s en capilla, como se dir\u00e1 en el p\u00e1rrafo si\u00adguiente; el V, la ventana de la cocina, que serv\u00eda tambi\u00e9n de refectorio, sala de visitas, recreo y dem\u00e1s; el VI, la ventana de la habitaci\u00f3n del Sr. Garc\u00e9s, que tambi\u00e9n era oratorio y despacho; el VII, la de la habitaci\u00f3n de los Hermanos D\u00edez y Di\u00e9guez, que era al mismo tiempo ropero, sastrer\u00eda y otras dependencias. Las tres habitaciones ten\u00edan alcoba con cortina. El n\u00famero VIII indica una ventana correspondiente a la casa de la Sra. Pepa, ya nombrada y de qui\u00e9n se va a hablar despu\u00e9s. El tejado de esta casa aparece en el grabado por encima del de la casita. El n\u00famero IX se\u00f1ala la casa de Jos\u00e9 Mar\u00edn, uno de los ni\u00f1os que desde hace dos a\u00f1os est\u00e1n educ\u00e1ndose en nuestra Escuela Apost\u00f3lica de Teruel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tal es el albergue provisional que Dios, por medio de dos buenas personas, ten\u00eda preparado anticipadamente para sus siervos. Una casita sencilla, modesta, simp\u00e1tica, deliciosa, de grata memoria, de recuerdos placenteros, muy querida&#8230;.. \u00bfOs sonre\u00eds? \u00bfDud\u00e1is? \u00bfOs parece esto pura fantas\u00eda? \u00a1Ay! Es que vosotros no hab\u00e9is vivido en ella. Porque estos sentimientos son a <i>posteriori. <\/i>Al verla, por s\u00f3lo verla, sin habitar en ella, no se experimentan. Pero despu\u00e9s&#8230;.. Preguntad a los tres Sacerdotes y a los dos Her\u00admanos, que, qui\u00e9n m\u00e1s, qui\u00e9n menos, han habitado en ella durante casi dos a\u00f1os, y os desenga\u00f1ar\u00e9is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Sr. Garc\u00e9s march\u00f3 a Valencia a comprar muebles y todo el ajuar necesario. Con ayuda de las Hermanas, \u00a1Dios las bendiga!, particularmente de dos casas, en una de las cuales se confeccion\u00f3, gratis <i>et pro Deo, <\/i>claro est\u00e1, toda la ropa blanca, qued\u00f3 todo preparado hasta fin de Enero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre tanto hab\u00eda ido de Madrid a Valencia los dos hermanos Coadjutores, Justo D\u00edez y Manuel Di\u00e9guez, destinados a La Iglesuela. Con ellos y con todo el tren de mueblaje sali\u00f3 el Sr. Garc\u00e9s de Valencia a primeros de Febrero, y se instalaron en la ca\u00adsita alquilada en La Iglesuela el d\u00eda de Santa Agueda, con ayuda y bajo la direcci\u00f3n de la providencia humana, prevenida tambi\u00e9n por la Providencia divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 providencia humana, dir\u00e9is, es esa? Escuchad. Se la conoce y distingue con el nombre familiar de Pepa. La t\u00eda Pepa, dicen los j\u00f3venes. La Sra. Pepa, repiten nuestros hermanos. Josefa Mart\u00edn es su nombre de pila. Y es hija, la m\u00e1s joven, del t\u00edo Sim\u00f3n, ya mencionado. \u00bfY qu\u00e9 tiene de particular esta se\u00f1ora, o qu\u00e9 hizo, o qu\u00e9 hace, para que se le d\u00e9 y pueda dar con justicia ese distintivo tan honroso? Y tan provechoso para los Pa\u00fales, a\u00f1adir\u00eda yo. \u00bfQu\u00e9? Preguntadlo a los hermanos Diez y Di\u00e9guez; preguntadlo al hermano Juli\u00e1n Tobar, que sustituy\u00f3 a este \u00faltimo; preguntadlo a todos los dem\u00e1s individuos que pertenecen o han pertenecido, en el transcurso de m\u00e1s de cinco a\u00f1os y medio, a la Casa de La Iglesuela, en especial a los tres primeros Sacerdotes, y ellos os lo dir\u00e1n, si es que no os han hablado ya de la amable Sr. Pepa, porque parece imposible dejar de hablar de ella cuando hay ocasi\u00f3n de hablar, o cuando se habla de la Casa de La Iglesuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Pobres hermanos m\u00edos queridos! \u00bfQu\u00e9 hubieran hecho ellos sin su providencia hu\u00admana? Ellos, tan sencillos, tan rectos, tan naturales, tan ingenuos, tan buenos, tan bue\u00adnazos, si se me permite la palabra, a quienes cuadra, sin embargo aquella de \u00abincierta providentia nostra\u00bb. Aplicable a todos los hombres en comparaci\u00f3n con la Providencia divina, pero que cubre por los cuatro costados a nuestros \u00ednclitos, a nuestros aprecia\u00adbil\u00edsimos hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Pobrecillos hermanos m\u00edos queridos! Ellos no sab\u00edan nada, no entend\u00edan, se ato\u00adlondraban como palominos, se apuraban cuando ten\u00edan que comprar, o les faltaban cacharros o ingredientes de cualquier especie, que no sab\u00edan lo que val\u00edan ni donde se vend\u00edan&#8230; \u00bfQu\u00e9 hacer, pues? All\u00ed; enfrente, a tres varas de distancia, vive la Sra. Pepa. <b>Y <\/b>tiene una voluntad y un coraz\u00f3n que parecen inmensos. Y aun eternos parecen, porque, despu\u00e9s de casi seis a\u00f1os, se mantienen en el mismo estado, con la misma vida, con el mismo fervor, con la misma actividad inagotable. Y el Superior, que la conoce bien, faculta a los hermanos para que recurran a ella. Y est\u00e1 en buena posici\u00f3n. Y su padre, el t\u00edo sim\u00f3n, el que guard\u00f3 para los Pa\u00fales, sin conocerlos, s\u00f3lo porque eran Religiosos, su casita, perdiendo el alquiler de dos meses y no queriendo cobrar despu\u00e9s el de otros veintiuno que la ocuparon \u00e9stos; y su marido, el labrador m\u00e1s instruido, el m\u00e1s discreto y prudente del pueblo, todo un hombre; y sus hijos e hijas, una de las cuales va a orlar muy pronto su frente con la c\u00e1ndida toca de Hija de la Caridad; todos, todos respiran al un\u00edsono con ella, aunque ella es el alma de todos ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los hermanos, pues, a la se\u00f1ora Pepa acuden y recurren y preguntan. Y ella todo se lo proporciona, de su casa o de fuera. Siempre con la sonrisa m\u00e1s amable y m\u00e1s cor\u00addial en la boca. Y les regala muchas cosas. Y se adelanta a las peticiones, a los deseos de ellos. Parece que les adivina las necesidades, los apuros. Y todo se lo explica, se lo aclara todo, con cari\u00f1o, con inter\u00e9s, sin gazmo\u00f1er\u00edas, sin afectaci\u00f3n alguna, que nada de eso tiene. S\u00f3lo tiene coraz\u00f3n grande para amar a Dios, coraz\u00f3n grande para amar a sus ministros, coraz\u00f3n grande para asistir a sus pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No extra\u00f1\u00e9is este lenguaje. Esa mujer es de un esp\u00edritu muy elevado Vive de la fe, como el justo de quien habla la Escritura. Enamorad\u00edsima de su Dios, en todos los miembros de su casa ve su imagen, y les sirve y obedece y cuida como sus retrasos. Y extiende su amor y su respeto a todas las criaturas de Dios, las del cielo y las de la tierra, muy particularmente a los pobres y a los Hijos e Hijas de San Vicente de Pa\u00fal. Creedlo, esa bendita mujer, tan laboriosa, tan activa, tan incansable, que a todos quiere, que por todos se desvive y se multiplica, que jam\u00e1s se enfada, siempre inalterable, im\u00adperturbable siempre, est\u00e1, tiene que estar, necesariamente, enamorada de su Dios, unida sin interrupci\u00f3n a su Dios, tanto&#8230;. \u00bfos lo digo todo?&#8230; \u00a1Ah! qu\u00e9 hermosura, qu\u00e9 encanto y qu\u00e9 confusi\u00f3n para m\u00ed y para muchos de vosotros y de vosotras! Esa bendita criatura no necesitaba que viniese el Papa de la eucarist\u00eda a recomendar la Co\u00admuni\u00f3n diaria, porque desde que est\u00e1n los Pa\u00fales en La Iglesuela, diariamente la recibe, sin que los tr\u00e1fagos y mareos de su casa y del servicio de sus pr\u00f3jimos la impidan jam\u00e1s la continua presencia de Dios y el recuerdo constante del Dios de la Eucarist\u00eda. Muchas veces lo he pensado y algunas me lo han o\u00eddo decir: tiene dos hermanas, una hija y cinco sobrinas monjas, pero ella, la Pepa, es m\u00e1s monja que todas en el fervor y amor a Dios y al pr\u00f3jimo. \u00a1Qu\u00e9 confusi\u00f3n, qu\u00e9 confusi\u00f3n! \u00a1Dios m\u00edo! \u00bfOs extra\u00f1ar\u00e9is ahora de que llamara yo antes a la se\u00f1ora Pepa el refugio, el recurso manual, la providencia ordinaria de nuestros hermanos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tenemos, pues, ya sembrado el grano de mostaza. Peque\u00f1o es, humilde es, insig\u00adnificante es. \u00a1No importa! Venga cultivo, vengan cuidados, vengan abonos y riegos, y esperad. Pronto ver\u00e9is erguirse una varilla, poblarse \u00e9sta de ramitas, adornarse de flores, enriquecerse de sazonados frutos, y revolotear luego en su contorno, posarse en su frondosidad y nutrirse de su sustancia las almas que saben batir sus alas y levantar su vuelo hasta el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 Casa m\u00e1s modesta, m\u00e1s oscura, m\u00e1s desconocida, m\u00e1s sin pretensiones que la de La Iglesuela del Cid? \u00a1No importa! Observad, observad, y ver\u00e9is, a no tardar, c\u00f3mo giran, gozosas y anhelantes, en torno de ella, a la manera de abejas alrededor de su colmena, almas piadosas y amantes que buscan la vida, la vida espiritual depositada en su seno, y, con ella mantenidas, se muestran ante el mundo lozanas y vigorosas en la pr\u00e1ctica de las virtudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Qu\u00e9 pobre, qu\u00e9 miserable, cu\u00e1n opaca, cu\u00e1n sin lustre la instalaci\u00f3n de su m\u00e1s pobre, y m\u00e1s miserable, diminuta, reducid\u00edsima, inc\u00f3gnita y casi rid\u00edcula Comunidad! \u00a1No importa! Dejadla que empiece a moverse seg\u00fan el esp\u00edritu que la anima, y ver\u00e9is lo que hace un humilde instrumento cuando lo maneja Dios. En el nombre de Dios ha sido creada esa Fundaci\u00f3n, con intenci\u00f3n la m\u00e1s pura, para sola la gloria del Se\u00f1or. \u00a1Dejadla! Ella germinar\u00e1, ella se desarrollara, pronto la ver\u00e9is viviendo vida abundante, exuberante, gloriosa. La bendici\u00f3n de Dios es fecunda, eficaz, poderosa, y la Casa de La Iglesuela del Cid tiene un fundamento, por aliento y por jugo vivificante esa ado\u00adrable bendici\u00f3n. Esperad, pues, un poco de paciencia, y ver\u00e9is, y juzgar\u00e9is, y os con\u00advencer\u00e9is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>XI.- REALIZACI\u00d3N Hambre espiritual.- Preparativos de traslado.- Calanda.- Reyes.- Las creces.- El vejestorio.- Para doce a\u00f1os. Vuelve el Sr. Garc\u00e9s a Alcorisa con su plan ya combinado en el camino. 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