{"id":128539,"date":"2025-04-03T08:08:15","date_gmt":"2025-04-03T06:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128539"},"modified":"2024-08-22T19:30:53","modified_gmt":"2024-08-22T17:30:53","slug":"el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-27","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-27\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (27)"},"content":{"rendered":"<h2 align=\"center\">II En la calle Ulm<\/h2>\n<h2 align=\"center\">Cap\u00edtulo V: Del sill\u00f3n al Grupo Tala<\/h2>\n<h3><b>El Sillon de la calle Ulm<\/b><\/h3>\n<p>Cuando en 1933 el reverendo padre Bessi\u00e8res, S.J., public\u00f3 una obra titulada L\u2019Ap\u00f4tre de Normale sup\u00e9rieure, Pierre Poyet, se gan\u00f3 la reprimenda del bolet\u00edn Intertala:<\/p>\n<p>No se trata aqu\u00ed del protom\u00e1rtir de Uganda: la Escuela normal es un medio en el que no ha cesado de resonar el Evangelio, sus alumnos est\u00e1n por lo general incluso bautizados. Y si nos ponemos a hablar de santidad, hablemos de santidad, pero que no se escriba el Ap\u00f3stol, all\u00ed donde no ha existido fundaci\u00f3n cristiana, sobre todo all\u00e1 donde numerosas almas se han dedicado y, as\u00ed lo esperamos, no dejar\u00e1n nunca de dedicarse a la salvaci\u00f3n de sus hermanos266.<\/p>\n<p>Para convencerse de esta permanencia cat\u00f3lica, no hay m\u00e1s que citar las amistades o relaciones normalistas de Portal, desde Baudrillert (promoci\u00f3n de 1878) hasta Wilbois (1893) pasando por Goyau (1888) y Le Roy (1892). Si la Escuela no ten\u00eda ni capell\u00e1n ni capilla, los creyentes ni fueron nunca molestados. En el momento de la separaci\u00f3n de las Iglesias y del Estado, su biblioteca ofrec\u00eda un espect\u00e1culo que fue famoso: al lado de Lucien Herr, que examinaba los cat\u00e1logos de todo el mundo \u2013era un militante cat\u00f3lico- un sillonista, Dominique Anziani, el cacique de la promoci\u00f3n del 1919, quien guardaba el fichero.<\/p>\n<p>En cuanto a la administraci\u00f3n, era de lo manos sectario que se pueda imaginar. De 1904 a 1919, Ernest Lavisse gobern\u00f3 los lugares con tanta tolerancia que no se le ve\u00eda nunca. Dej\u00f3 libre a este hombre que fue Paul Dupuy, su secretario, o mejor el Secretario en S\u00ed, como se le llamaba, organizar la \u00fanica rep\u00fablica anarquista que haya conocido un \u00e9xito duradero. Su esclavina verde, se dec\u00eda, remplazaba a la bandera negra. Tambi\u00e9n los alumnos dispon\u00edan de s\u00ed mismos, segu\u00edan los cursos que les interesaban, trabajaban o sal\u00edan a su voluntad, recib\u00edan a los amigos o a los conferenciantes que quer\u00edan. Los cat\u00f3licos se beneficiaban igual que los dem\u00e1s de este liberalismo. Pero si su presencia y su libertad de acci\u00f3n no se discutieron nunca, se negaron durante largo tiempo a organizarse.<\/p>\n<p>En un n\u00famero del bolet\u00edn de Intertala, Jacques Chevalier hizo remontar el origen del grupo a la promoci\u00f3n de 1900, cuando Legendre, Hazard, Masson y \u00e9l mismo se reunieron para trabajar con el abate Boyreau, el Sr. Pouget y Portal. Cuando en 1906 se les unieron Lachi\u00e8ze-Rey, Coutan y Collomp y juntos participaron con regularidad en las reuniones del Cherche-Midi, entonces \u00abel grupo tala comenz\u00f3 a existir como grupo267\u00bb. Es cierto que , de 1906 a 1908, las sesiones de trabajo del domingo por la ma\u00f1ana crearon en los cat\u00f3licos de la Escuela una tradici\u00f3n portaliana. Pero todo se interrumpi\u00f3 en 1908, con la destituci\u00f3n del lazarista, su destierro de seis meses fuera de Par\u00eds, la desaparici\u00f3n de la Revue catholique des \u00c9glises. Varios normalistas se mantuvieron contacto, pero a t\u00edtulo individual. Hasta 1912 no decidieron los talas encontrarse en el 14 de la calle Grenelle para profundizar en sus conocimientos teol\u00f3gicos y reflexionar sobre su fe. De 1908 a 1912, se necesit\u00f3 un descanso: Fue el Sillon el que lo proporcion\u00f3.<\/p>\n<p>El a\u00f1o mismo en que se volvieron a unir a Portal, Pierre Lachi\u00e8ze-Rey y \u00c9douard Coutan fundaron con Dominique Anziani una secci\u00f3n del Sillon que agrup\u00f3 hasta 1910 a una media docena de militantes activos. Compensando su escaso n\u00famero con su ardor, desempe\u00f1aron un importante papel no s\u00f3lo en el Barrio latino sino en la totalidad de un movimiento que, bajo el impuso de Marc Sangnier, iba tomando el aspecto de un partido pol\u00edtico. Fue sin embargo entre los normalistas que formaron la secci\u00f3n de la Calle Ulm o manifestaron simpat\u00edas sillonistas donde se reclutaron los fundadores del grupo de 1912, que fue cualquier cosa menos una asociaci\u00f3n pol\u00edtica. Entre estos tala que pasaron de Sangnier a Portal, destacan tres nombres, los de Philippe Borrell, de Pierre Poyet y de Gabriel B\u00e9ra.<\/p>\n<p>Philippe Borrell (promoci\u00f3n de 1909) fue el fil\u00f3sofo del grupo, tambi\u00e9n su hijo terrible, lleno de ataques de humor y furor, imprevisible y seductor. Este cat\u00f3lico no juraba m\u00e1s que por Kant y Spinoza, proclamaba diestro y siniestro la excelencia de los Propos de Alain pero tambi\u00e9n la santidad de Pierre Poyet, amigo suyo y maestro. Nacido en 1887 cerca de Limoges, Poyet hab\u00eda perdido la fe durante su adolescencia. El abate Desgranges, animador del Sillon lemos\u00edn, le trajo al catolicismo. Prepar\u00f3 la Escuela en Santa Genoveva, fue admitido en 1906, y, como todos sus camaradas, comenz\u00f3 por hacer un a\u00f1o de servicio militar como de segunda clase. Las semanas que precedieron a su entrada en la calle Ulm, en 1907, se se\u00f1alan con la ruptura del Sillon limosina con el de Par\u00eds. Poyet sigui\u00f3 al abate Desgranges y a los dem\u00f3cratas del centro; fue pues como disidente como entr\u00f3 en contacto con Coutan, Lachi\u00e8ze-Rey, Anziani. Esta circunstancia le llev\u00f3 a defender un punto de vista nuevo desde el origen del grupo de 1912: los cat\u00f3licos de la Escuela deben dejar a un lado sus querellas pol\u00edticas para encontrarse en un terreno estrictamente religioso. Si fracas\u00f3 en resolver las divergencias pol\u00edticas mayores, logr\u00f3 agrupar a sus amigos sengneristas y disidentes en una especie de monasterio laico: reuniones de estudios religiosos, examen de conciencia practicado en com\u00fan, comuni\u00f3n frecuente y oraci\u00f3n diaria en la capilla de las hermanas de la Adoraci\u00f3n Reparadora (s\u00ed, en la que Andr\u00e9 Frossard encontr\u00f3 a Dios), visitas a los pobres, conferencias de la tarde en las escuelas primarias. Pero hab\u00eda de ser Poyet quien formara el equipo restringido del que sali\u00f3, en 1912, el grupo tala. Dej\u00f3 la escuela en 1910 y se march\u00f3 a su segundo a\u00f1o de servicio militar, despu\u00e9s, en el colegio de Sarlat, donde ense\u00f1\u00f3 matem\u00e1ticas, se prepar\u00f3 para el noviciado de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Pero sigui\u00f3 estando presente por medio de su \u00abhermano Philippe\u00bb. Borrell entr\u00f3 en efecto en la fundaci\u00f3n Thiers, lo que le permiti\u00f3 continuar en contacto estrecho con la calle Ulm y responder de una tarea importante hasta 1914 en la vida del grupo.<\/p>\n<p>Gabriel B\u00e9ra era el hombre de Portal, y su antiguo alumno. En un principio hab\u00eda pensado en hacerse sacerdote y hab\u00eda preparado una licenciatura en letras en el seminario San Vicente de Pa\u00fal. Cambi\u00f3 de orientaci\u00f3n despu\u00e9s del servicio militar; al empezar el curso de 1908, se inscribi\u00f3 en primero superior y entr\u00f3 en la Escuela despu\u00e9s tan s\u00f3lo de un a\u00f1o de preparaci\u00f3n. No vivi\u00f3 all\u00e1 nunca; s\u00f3lo ven\u00eda a trabajar y a ver a sus amigos que le devolv\u00edan a menudo sus visitas en su peque\u00f1o apartamento del 34, calle Lac\u00e9p\u00e8de. Se cas\u00f3 en 1910. Muy pronto padre de familia, adopt\u00f3 el aspecto de mayor, de moderador, de prudente, de \u00e1rbitro entre sus camaradas menos metidos en la vida. No dej\u00f3 nunca la amistad con Portal, que tom\u00f3 a uno de sus hermanos de pensi\u00f3n en el 14 de la calle Grenelle. Habiendo reconstruido el lazarista desde 1909 un grupo de estudios religiosos, B\u00e9ra iba con regularidad, acompa\u00f1ado a veces de uno de sus camaradas de Escuela. Portal dispon\u00eda de otro medio para mantener el contacto: los archicubos, los antiguos alumnos normalistas como Le Toa, Chevalier, Lachi\u00e8ze-Rey que estuvieron muy cerca de sus j\u00f3venes camaradas y les hablaron delo que hab\u00edan hecho en el cuadro del seminario San Vicente de Pa\u00fal, de la Sociedad de estudios religiosos, de la Revista.<\/p>\n<p>No era f\u00e1cil de ser estudiante sillonista. Maldito de la Acci\u00f3n francesa que los asimilaba a los francmasones, los disc\u00edpulos de Marc Sangnier fueron expulsados en 1909 de la Federaci\u00f3n de estudiantes republicanos, la organizaci\u00f3n de izquierda que disputaba el Barrio latino a los vendedores callejeros del rey. S\u00f3lo les faltaba ya ser condenados por la Iglesia, lo que sucedi\u00f3 el 25 de agosto de 1910. No se trat\u00f3, en cuanto a lo esencial, de un conflicto entre el liberalismo y la intransigencia. Mucho sillonistas habr\u00edan podido adoptar sin duda la divisa de P\u00edo X, omnia instaurare in Christo, restablecerlo todo en Cristo. Pero el papa no quiso aceptar lo que se podr\u00eda llamar la intransigencia anticlerical del Sillon, su autonom\u00eda con relaci\u00f3n a la jerarqu\u00eda; tampoco quiso aceptar su apertura a los protestantes y a los agn\u00f3sticos. Guardi\u00e1n de un catolicismo \u00edntegro, el Soberano Pont\u00edfice consideraba que la acci\u00f3n social era tambi\u00e9n una acci\u00f3n religiosa en la que los fieles no pod\u00edan, a no ser por imperativos graves, comprometerse con heterodoxos. Distingui\u00f3 tambi\u00e9n en el Sillon lo que ya exist\u00eda sin duda en un comienzo, una tendencia al modernismo; modernismo social, primeramente, es decir esfuerzo por dirigir la sociedad sin tener en cuenta la doctrina de la iglesia, y acomod\u00e1ndose pr\u00e1cticamente a la exclusi\u00f3n social de Dios; modernismo cient\u00edfico tambi\u00e9n: el ejemplo de la calle Ulm muestra que la sospeche era fundada; la escuela normal fue uno de estos lugares \u2013pero bastante raros, sin duda- en los que los sillonistas se sintieron tentados a la vez por el socialismo y por \u00c9douard Le Roy.<\/p>\n<p>P\u00edo X no quer\u00eda destruir el Sillon, sino llevarlo a su fuente intransigente, purificarle de sus infiltraciones modernistas, restaurarlo en un confesionalismo estricto, devolverlo a la obediencia debida a las autoridades leg\u00edtimas. Prescribi\u00f3 pues a los sillonistas que se colocaran por di\u00f3cesis bajo la direcci\u00f3n de los obispos y dieran a sus secciones el calificativo de cat\u00f3lica. La mayor parte de los militantes se negaron a la vez a someterse y a rebelarse. Fue el caso de los sillonistas de la calle Ulm. Continuaron siendo hijos sumisos de la Iglesia. Pero antes que prestar adhesi\u00f3n a un Sillon cat\u00f3lico en el que no vieron otra cosa que un instrumento de preservaci\u00f3n clerical, prefirieron abandonar su compromiso social y replegarse por completo a la f\u00f3rmula del grupo de estudios religiosos. En el cuadro de la Escuela, no se ocuparon pues m\u00e1s que de mantener el peque\u00f1o monasterio laico formado por Pierre Poyet, pero fomentando su aspecto intelectual.<\/p>\n<p>Siguiendo el consejo de su archicubo \u00c9douard Le Roy, a quien conoc\u00eda bien, Philippe Borrell propuso a sus camaradas adoptar como direcci\u00f3n general la teolog\u00eda, y confrontar las soluciones metaf\u00edsicas que propone con las exigencias de una filosof\u00eda m\u00e1s moderna que la escol\u00e1stica, trasladar si fuera posible las tesis fundamentales a un lenguaje mejor adaptado al estado de esp\u00edritu contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Obtuvo la adhesi\u00f3n de siete camaradas, entre ellos de Gabriel B\u00e9ra y de dos nuevos que se unieron a Portal convirti\u00e9ndose en amigos muy queridos: Pierre Pascal y Gustave Veerkamp. Los ocho intr\u00e9pidos se reunieron cada semana para trabajar seg\u00fan un m\u00e9todo puesto al d\u00eda por Borrell siguiendo los consejos de Le Roy: se trataba de comentar y discutir un cap\u00edtulo del manual de teolog\u00eda de Tanquerey. Le Roy les hab\u00eda dicho que de todos los manuales, era el menos malo. Ellos pensaron m\u00e1s bien que constitu\u00eda un piadoso ultraje a la inteligencia, y lo desgarraron sin piedad. Las relaciones que redactaron y los informes de sus discusiones muestran que el modernismo teol\u00f3gico gozaba de muy buena salud en la calle Ulm, tres a\u00f1os despu\u00e9s de la enc\u00edclica Pascendi, y se llevaba bien con la influencia sillonista. Pero cuando se tuvo que hacer el balance de la experiencia, en junio de 1911, todos estuvieron de acuerdo en calificarla de decepcionante. Durante un a\u00f1o, hab\u00edan disputado y se hab\u00edan peleado para nada. \u00abSe habr\u00eda dicho de abogados pleiteando sin expediente e inventando a su talante los hechos que les serv\u00edan de argumentos268\u00bb. Tuvieron la lucidez de reconocer que no estaban armados para debatir teolog\u00eda, y se pusieron a probar otra f\u00f3rmula. Y entonces el maestro de obras fue Veerkamp.<\/p>\n<p>Holand\u00e9s de origen, f\u00edsico de formaci\u00f3n, era \u00abun poco menos charlat\u00e1n que los otros y m\u00e1s pr\u00e1ctico269\u00bb. Sab\u00eda callarse, escuchar, y presentar a su debido tiempo una moci\u00f3n de s\u00edntesis. Manejaba tanto mejor a sus camaradas cuento menos pretend\u00eda imponer su punto de vista. Y es que se interesaba son duda en la filosof\u00eda religiosa y en las cuestiones dogm\u00e1ticas, pero sin hacer de ellas el centro de sus preocupaciones. Por gusto, era un pol\u00edtico, fiel a los ideales del Sillon, y quiz\u00e1s un poco m\u00e1s lejos. En marzo de 1913 tambi\u00e9n, cuando los elementos reaccionarios de la Escuela (aquellos al menos que se ten\u00edan por reaccionarios) le acusaban de ser socialista y antipatriota, escrib\u00eda a un camarada a quien respetaba:<\/p>\n[los] verdaderos socialistas [&#8230;]. No sentir\u00eda ninguna repugnancia, si descubro que por una vez tienen raz\u00f3n, en asociarme a gente por otro lado separados de m\u00ed: pongo el triunfo de una idea por encima de las cuestiones personales.<\/p>\n<p>Y esta idea era el pacifismo:<\/p>\n<p>\u00bfCrees que el pueblo alem\u00e1n desea una nueva derrota francesa, y que el pueblo franc\u00e9s desea una revancha que los Alsacianos mismos nos piden que no intentemos, ni esperemos siquiera? \u00bfNo crees t\u00fa que todos los desdichados que crea una mala organizaci\u00f3n social, tanto en Alemania como en Francia, no son ante todo, como dec\u00eda uno de ellos, de la patria de los que tienen hambre?<\/p>\n<p>Si Veerkamp no era un espectador sin compromiso, fue de los que afirmaron, despu\u00e9s de Poyet, que el grupo tala no deb\u00eda ser una capilla, que hab\u00eda que reunir a todos los alumnos cat\u00f3licos de la Escuela en el terreno religioso, y, para ello, templar el ardor cr\u00edtico de las reuniones, dejar paso a la formaci\u00f3n antes de la demolici\u00f3n, pensar menos en reconciliar la religi\u00f3n con el pensamiento moderno que en adquirir las bases necesarias que permitir\u00edan a cada uno, una vez salidos de la calle Ulm, dar testimonio en su oficio a favor de la verdad cristiana.<\/p>\n<h3><b>El C\u00edrculo es estudios religiosos<\/b><\/h3>\n<p>A fin de poner al d\u00eda con toda serenidad \u00abuna organizaci\u00f3n un poco m\u00e1s apropiada a las exigencias de un gran n\u00famero de alumnos cat\u00f3licos y a las divergencias que pudieran existir entre ellos270\u00bb, decidieron tener un retiro cerrado de tres d\u00edas, el primer retiro normalista. Cuando se quiso escoger un local y a un director, B\u00e9ra propuso a Portal y la casa de estudios del 14 de la calle Grenelle. Le Roy puso a Borrell en contacto con Portal; el muy impetuoso juzg\u00f3 que Portal era tan discreto como se pod\u00eda ser, y se coloc\u00f3 del lado de la propuesta de B\u00e9ra; Veerkamp sigui\u00f3 el movimiento. El retiro uni\u00f3 a seis normalistas del 27 al 29 de octubre de 1911.<\/p>\n<p>Por casualidad, o por desconfianza [escribe Veerkamp], no hubo en este retiro m\u00e1s que la fracci\u00f3n avanzada de los cat\u00f3licos que hab\u00eda en la Escuela.<\/p>\n<p>Fracci\u00f3n avanzada, tanto en el plano pol\u00edtico como teol\u00f3gico, ya que estos dos t\u00e9rminos, por una vez, coincid\u00edan.<\/p>\n<p>No es suficiente decir que Portal estuvo discreto. Abri\u00f3 el retiro con una misa, despu\u00e9s habl\u00f3 sobre lo que se puede leer en el informe delas sesiones y que explica c\u00f3mo se convirti\u00f3 en el animador del grupo cat\u00f3lico de la calle Ulm: el abate Portal \u00abse informa del programa del retiro y lo aprueba\u00bb. No tom\u00f3 parte en los debates; pero a petici\u00f3n de los seis tuvo a bien darles dos conferencias sobre la oraci\u00f3n y la eucarist\u00eda, seguidas de una conversaci\u00f3n. El s\u00e1bado 28, antes de comer, distribuy\u00f3 ejemplares de L\u2019Abb\u00e9 Gustave Morel:<\/p>\n<p>La lectura es tenida por tan edificante [dice el informe] y por tan apropiada al objeto del retiro que se propone al abate Portal colocarla en lugar de las Confesiones de san Agust\u00edn. [Y en eso consistieron sus \u00fanicas intervenciones].<\/p>\n<p>Los ejercitantes se dedicaron sobre todo a definir el objetivo del C\u00edrculo de estudios religiosos \u2013este es el nombre que quisieron dar al grupo tala nueva f\u00f3rmula. No se trataba ya de preparar la suma teol\u00f3gica del siglo XX, sino de \u00abtomar conciencia de su propia vida religiosa para ser capaz de propagarla271\u00bb. Declaraci\u00f3n previa como definieron los estatutos a los estudios profanos como una preparaci\u00f3n al apostolado. Sin renunciar inmediatamente a la revisi\u00f3n cr\u00edtica del manual de Tanquerey, los seis decidieron que el C\u00edrculo invitar\u00eda a gente competente que no vendr\u00eda a dar un curso sino a responder durante una hora o dos a las preguntas que se les quisiera plantear. La primera quincena de noviembre transcurri\u00f3 en reunir a los antiguos que no hab\u00edan venido a la calle Grenelle y a los alumnos que acababan de pasar las pruebas de recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los \u00abreclutados\u00bb de 1911, varios se revelaron francamente hostiles a las ideas de Le Roy, y la reuni\u00f3 de la apertura fue \u00abun tanto tormentosa\u00bb. A Borrell que propon\u00eda continuar la cr\u00edtica de Tanquerey, un nuevo, de Ard\u00eache, Louis Bouzol, el alumno m\u00e1s joven de su promoci\u00f3n, objet\u00f3 \u00abque antes de criticar la teolog\u00eda cl\u00e1sica, ser\u00eda conveniente conocerla\u00bb. Hubo todav\u00eda tres sesiones sobre (o mejor contra) Tanquerey, pero cuando se trat\u00f3 de abordar el \u00abproblema hist\u00f3rico de la Iglesia), la controversia se hizo del todo insoportable. No era ya una especie de juego entre gentes de una misma tendencia, sino un conflicto entre los \u00abcr\u00edticos\u00bb y los que quer\u00edan sencillamente aprenderse el manual. Para evitar que el C\u00edrculo, que no comprend\u00eda ya m\u00e1s que una fracci\u00f3n de la Escuela, estallara en dos clanes hostiles,<\/p>\n<p>Renunciamos a los res\u00famenes de teolog\u00eda y a las discusiones, para organizar conferencias de especialistas que escuch\u00e1bamos como alumnos deseosos de instruirse272.<\/p>\n<p>Si el C\u00edrculo de 1911 quiso ser menos cr\u00edtico que el grupo de 1910, menos charlat\u00e1n, mejor dispuesto a recibir una ense\u00f1anza, no por ello se mostr\u00f3 neutro, permaneci\u00f3 ligado a una tendencia, y esta tendencia no fue ni social ni integrista. El C\u00edrculo de estudios religiosos se mantuvo tan alejado de la intransigencia conquistadora, al estilo de Le\u00f3n XIII, como de la intransigencia defensiva, al estilo de P\u00edo X. Al ver la lista de los conferenciantes invitados, aparece como una resurrecci\u00f3n, en un marco normalista, de la Sociedad de estudios religiosos de 1905.<\/p>\n<p>Llegaron a hablar a los normalistas \u00c9douard Le Roy, Laberthonni\u00e8re, Hemmer, Boudinhon, Portal y tambi\u00e9n Louis Canet, administrador de Tyrrell, \u00edntimo de Loisy y de Laberthonni\u00e8re, que preparaba entonces la agregadur\u00eda de gram\u00e1tica; el abate Jean Rousselot, director del laboratorio de fon\u00e9tica experimental del Colegio de Francia, que explic\u00f3 c\u00f3mo Loisy y Tyrrell hab\u00edan sabido mostrar \u00abla importancia del papel social y sicol\u00f3gico de la religi\u00f3n\u00bb; el abate Wherl\u00e9, corresponsal de Maurice Blondel y de von H\u00fcgel, el \u00fanico con Le Roy que fue antiguo normalista. La defensa religiosa ni estuvo representada m\u00e1s que por el abate Bernard Gaudeau, director de la publicaci\u00f3n anti-modernista La Foi catholique, pero que supo distinguir en Loisy al fil\u00f3sofo y al ex\u00e9geta \u00fatil.<\/p>\n<p>Los conferenciantes trataron del dogma, de la Historia de la Iglesia, de modernismo, del conocimiento religioso, de las ideas de Blondel \u2013\u00bbBlondel era en efecto uno de nuestros autores favoritos273&#8243;. A propuesta del presidente B\u00e9ra (pues B\u00e9ra presid\u00eda el C\u00edrculo), Portal habl\u00f3 del anglicanismo. Dio su conferencia en el domicilio de B\u00e9ra, pero varios testimonios atestiguan que otras conferencias tuvieron lugar por la tarde, despu\u00e9s de cenar en un cuarto de alumno. A nadie de la administraci\u00f3n o de entre los alumnos incr\u00e9dulos le choc\u00f3 ver sotanas entrar en la Escuela.<\/p>\n<p>Los miembros del C\u00edrculo redactaron tambi\u00e9n un programa de lectura que dibuja su retrato intelectual. En \u00e9l se ve los Essais de morale et de critique de Renan, Dogme et critique de Le Roy, Le Christianisme \u00e0 la crois\u00e9e des chemins de Tyrrell, L\u2019Action de Blondel, L&#8217; \u00c9vangile et l\u2019\u00c9glise as\u00ed como Autour d\u2019un petit livre de Loisy, Bergson (t\u00edtulo sin precisar), Catholicisme et critique de Desjardins, La Catholicisme et la vie de l\u2019Esprit de Fonsegrive, Prol\u00e9gom\u00e8nes, Critique de la raison pratique et M\u00e9taphysique des moeurs de Kant as\u00ed como la Morale de Kant de Delbos.<\/p>\n<h3><b>Los de 1912<\/b><\/h3>\n<p>La f\u00f3rmula funcion\u00f3 hasta finales del a\u00f1o escolar . En la apertura de 1912 los antiguos estuvieron de acuerdo en conservarla. Un hacho inesperado les oblig\u00f3 sin embargo a retocarla. El C\u00edrculo de 1911 era \u00abviejo\u00bb, con tres alumnos de primer a\u00f1o y dos de segundo para ocho venerables que llegaban al t\u00e9rmino de sus estudios. Desde la marcha de Poyet, en dos a\u00f1os, tan s\u00f3lo cinco nuevos. Pero catorce en 1912. El C\u00edrculo pas\u00f3 de trece a veinti\u00fan miembros. Fue el final del peque\u00f1o cen\u00e1culo dominado por los fundadores y los antiguos. La mayor\u00eda reca\u00eda en adelante en las nuevas adquisiciones . Entre ellos, diez<\/p>\n<p>\u00abreclutados\u00bb que no sab\u00edan nada de Pierre Poyet y no ten\u00edan m\u00e1s que quince o diecis\u00e9is a\u00f1os cuando el Sillon cay\u00f3. No parece que esta abundancia de efectivos resulte de un crecimiento de la poblaci\u00f3n cristiana de la Escuela. En el informe que redact\u00f3 sobre este problema, Veerkamp habla de una renovaci\u00f3n y no de un aumento de la tribu tala. No es el n\u00famero de los alumnos nuevos cat\u00f3licos el que le parece sorprendente, sino el n\u00famero de los que se interesan lo suficiente en el estudio de las cuestiones religiosas para adherirse al C\u00edrculo.<\/p>\n<p>En el curso de una conversaci\u00f3n que mantuvo con Portal a primero de noviembre de 1912, trat\u00f3 de explicar el fen\u00f3meno integrando la escuela normal en una evoluci\u00f3n general.<\/p>\n<p>Convine con \u00e9l en que los temas sociales que desde la \u00e9poca del Sillon agitaban a la juventud y hab\u00edan suplantado de alguna manera a los temas apolog\u00e9ticos hab\u00edan dado lugar a su vez a preocupaciones intelectuales y que el movimiento cat\u00f3lico en la Escuela tomaba, si bien bajo formas diversas, esta direcci\u00f3n. A\u00f1ad\u00ed que hab\u00eda recibido \u00faltimamente la visita de polit\u00e9cnicos cat\u00f3licos que hab\u00edan venido a preguntarme bajo qu\u00e9 forma se pensaba en la Escuela que se presentaba el movimiento cat\u00f3lico, para confiarme a fin de cuentas que ellos mismos se encontraban preocupados m\u00e1s por los temas intelectuales que por los temas sociales.<\/p>\n<p>Pero en qu\u00e9 medida se puede identificar la evoluci\u00f3n de la Escuela normal con la de las grandes escuelas cient\u00edficas y militares? En qu\u00e9 medida este relativo desapego por las cuestiones sociales y este primado de las preocupaciones intelectuales van acompa\u00f1ados entre los ulmienses de un sesgo derechista o de un resurgir tomista, para citar dos fen\u00f3menos que no van necesariamente unidos, pero a los que los estudios de la \u00e9poca prestan mucha atenci\u00f3n? Veerkamp se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n, procedi\u00f3 seg\u00fan su propia investigaci\u00f3n cuyos resultados entreg\u00f3 a principios de 1913 a un sacerdote de sus amigos, el abate Bardy. Lleg\u00f3 a distinguir cuatro categor\u00edas de tala. La menos importante se compon\u00eda de los \u00abcat\u00f3licos de extrema derecha\u00bb, de los \u00abclericales violentos\u00bb, de los \u00abelementos propiamente hablando reaccionarios\u00bb, de los \u00abafiliados a la Acci\u00f3n francesa\u00bb. Todav\u00eda exist\u00edan los cat\u00f3licos sociales, perdiendo influencia sin duda, pero que manten\u00edan viva una tradici\u00f3n que prosper\u00f3 de nuevo despu\u00e9s de la guerra. Estaban por fin los individualistas que se preocupaban tan poco de las obras como de los estudios religiosos. Segu\u00edan fieles a lo que les hab\u00eda ense\u00f1ado el catecismo de perseverancia. Estas tres categor\u00edas no frecuentaban el C\u00edrculo, que lograba sus adeptos sobre todo en el cuarto grupo, el de los disc\u00edpulos \u00abde Le Roy y de Laberthonni\u00e8re\u00bb,<\/p>\n[los tala que] consideran un deber primordial \u00abpensar su fe\u00bb para poder vivirla, y parten para ello de consideraciones apolog\u00e9ticas: su preocupaci\u00f3n, en la observaci\u00f3n de este precepto esencial de ser \u00abtestigos de Cristo\u00bb, es sobre todo ponerse al alcance de los incr\u00e9dulos a quienes quieren atraer a su fe habl\u00e1ndoles un lenguaje que puedan entender; es por supuesto el lenguaje de la filosof\u00eda del d\u00eda: de ah\u00ed el objeto de sus indagaciones, expresar el dogma por el lenguaje filos\u00f3fico sin perder de vista su significaci\u00f3n tradicional.<\/p>\n<p>Fue pues este cuarta categor\u00eda la que proporcion\u00f3 los miembros activos del C\u00edrculo de estudios religiosos, cuyo desarrollo significa en primer lugar que hab\u00eda cada vez m\u00e1s normalistas preocupados por \u00abpensar su fe\u00bb para ser capaces de ense\u00f1\u00e1rsela a los incr\u00e9dulos. Misioneros, s\u00ed, pero que se preocupaban menos de ir al pueblo que de ganarse ante todo al mundo en el que viv\u00edan, el de los profesores y de los intelectuales.<\/p>\n<p>Por eso este repliegue de la acci\u00f3n hacia los estudios religiosos, como lo diagnostic\u00f3 Veerkamp al final de 1912, no tuvo nada de antimoderno. La derecha nacionalista no gan\u00f3 en ello m\u00e1s que el catolicismo integral, aunque los miembros del C\u00edrculo pudieron mantener relaciones cordiales con el otro grupo estructurado de la Escuela, los socialistas unificados.<\/p>\n<p>Constitu\u00edan en apariencia dos grupos irreductibles, pero en la realidad, profundas simpat\u00edas un\u00edan a menudo a tal socialista con tal cat\u00f3lico, y se daba el caso que un socialista o un cat\u00f3lico cayera simp\u00e1tico a todo el grupo opuesto274.<\/p>\n<p>En sus indagaciones, Veerkamp precisa que si los miembros de la S.F.I.O. y los del C\u00edrculo de estudios no se peleaban era ante todo porque se mov\u00edan en \u00abterrenos esencialmente diferentes\u00bb: los miembros del C\u00edrculo no desviaban de su catolicismo ning\u00fan proyecto socio-pol\u00edtico, fuera progresista o reaccionario, no defend\u00edan en nombre de su fe o de la doctrina dela Iglesia ning\u00fan sistema global de reforma o de reeducaci\u00f3n social. En una palabra, no eran intransigentes. Bajo la influencia de Le Roy o de Laberthonni\u00e8re su proyecto misionero se inspiraba en los principios \u00abliberales\u00bb que se hab\u00edan formulado ya en 1909 en el manifiesto de la Sociedad de estudios religiosos. Pod\u00edan profesar ideas sillonistas o de Jaur\u00e8s, como Veerkamp, pero a t\u00edtulo individual, sin comprometer al C\u00edrculo ni a la doctrina cristiana ni, qu\u00e9 decir tiene, a la autoridad del magisterio cat\u00f3lico. Y como \u00ablas dos agrupaciones\u00bb no se encontraban \u00aben ning\u00fan terreno\u00bb sus relaciones fueron \u00abm\u00e1s bien cordiales\u00bb. Seg\u00fan Veerkamp, \u00abuno de los mayores obst\u00e1culos para un acercamiento en principio deseable [fue] los modales que afectan los miembros del Partido\u00bb: eran desali\u00f1ados! Mientras que los miembros del C\u00edrculo iban \u00abde burgueses\u00bb.<\/p>\n<p>Los de 1912 no respond\u00edan pues a la imagen cl\u00e1sica de una juventud de orden y deportes, nacionalista, animada de una fe sencilla y d\u00f3cil, que busca en la Iglesia una seguridad intelectual que la Sorbona habr\u00eda sido incapaz de darles. Eran republicanos, m\u00e1s bien anticlericales , cerca de la izquierda por su pacifismo y su reformismo, pero apartados de la acci\u00f3n social por la intransigencia de una Iglesia que no admit\u00eda que se ocuparan de reformar el mundo sin un control de la jerarqu\u00eda. Como no se sent\u00edan por ello menos animados por un evidente menester de apostolado, lo trasladaban al medio universitario donde eran llamados a hacer carrera. No sorprende que una veintena de j\u00f3venes cat\u00f3licos de este tipo se hayan encontrado en la calle Ulm. Antes incluso de entrar en la Escuela, hab\u00edan tomado una decisi\u00f3n, la de ense\u00f1ar en la Universidad del Estado, y esta decisi\u00f3n no predispone a los rigores del catolicismo total.<\/p>\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 1912? \u00bfPor qu\u00e9 se manifestaron m\u00e1s numerosos ese a\u00f1o? No se puede invocar la acci\u00f3n de Portal; fue el aumento de efectivos lo que provoc\u00f3 su intervenci\u00f3n, y no al rev\u00e9s. Supo sacar partido del movimiento, \u00e9l no lo provoc\u00f3. No se puede uno contentar con invocar, como lo hizo Louis Rouzic275, la influencia de F\u00e9lix Ravaisson, de Jules Lachelier, de Henri Poincar\u00e9, de \u00c9mile Boutroux, de Bergson o incluso de Le Roy que eran sin duda le\u00eddos en las clases preparatorias pero, que se sepa, no esperaron a 1912 para ser o\u00eddos. Se podr\u00eda decir otro tanto de los conversos c\u00e9lebres, con excepci\u00f3n de P\u00e9guy, del normalista P\u00e9guy cuya conversi\u00f3n no comenz\u00f3 a conocerse hasta 1910. M\u00e1s cercana tal vez la influencia de los de menos de treinta a\u00f1os; ellos contribuyeron a crear en la juventud estudiantil un clima que permiti\u00f3 a los cat\u00f3licos afirmarse como tales sin pasar por apagavelas. As\u00ed Andr\u00e9 Lafon, Fran\u00e7ois Mauriac y sus amigos de los Cahiers de l\u2019amiti\u00e9 de France. Recordemos que Mauriac, que public\u00f3 Les Mains jointes en 1909 y Adieu \u00e0 l\u2019adolescence en 1911, fue muy amigo de Philippe Borrell, a quien evoca en sus M\u00e9moires int\u00e9rieures: \u00abEscolar robusto con un rostro construido como el del joven Claudel\u00bb.<\/p>\n<p>Pero si no se puede excluir la influencia de los maestros, parece que la situaci\u00f3n pol\u00edtica haya jugado un papel determinante Los tala de 1912 no conocieron las grandes traumatismos. Ten\u00edan once o doce a\u00f1os en el momento de la separaci\u00f3n. Sobre todo, fueron tal vez los primeros normalistas que no vivieron las crisis y la disoluci\u00f3n del Sillon. Al contrario de sus mayores inmediatos, no estaban marcados de cicatrices. Por parte de la Rep\u00fablica, se afirmaban y compromet\u00edan en un periodo de paz pol\u00edtica, bajo un ministro Poincar\u00e9 que no dej\u00f3 el recuerdo de un laicismo muy feroz. Veerkamp no se hac\u00eda ilusiones. En un informe redactado para sus camaradas, escribe a prop\u00f3sito de los efectivos del C\u00edrculo: \u00abSi volvieran los tiempos del combismo, las estad\u00edsticas habr\u00edan cambiado sin duda\u00bb. Dicho de otra forma, Veerkamp pensaba que en un clima de persecuci\u00f3n antirreligiosa, cantidad de tala habr\u00edan seguido \u00abencerrados en su catolicismo\u00bb, como \u00e9l dice, y no habr\u00edan pensado en manifestar un ardor misionero que hubiera puesto en peligro su carrera. Y en efecto uno se puede preguntar en qu\u00e9 medida la evoluci\u00f3n de un r\u00e9gimen que pasa en siete a\u00f1os de Combes a Poincar\u00e9 no ha ejercido tanta influencia como el prestigio de Claudel o de Bergson sobre alumnos que eran funcionarios y se preparaban para un oficio de funcionario.<\/p>\n<h3><b>El C\u00edrculo en Portal<\/b><\/h3>\n<p>El aumento de los efectivos convenci\u00f3 a todo el mundo de que hab\u00eda que \u00abestablecer algo duradero\u00bb y, sin abandonar las conferencias de especialistas, completarlas mediante una \u00abdirecci\u00f3n continua\u00bb276. Pero cuando se trata de tomar una decisi\u00f3n, los debates se acaloraron. Como los anticlericales m\u00e1s duros descartaban la idea de someterse a un consejero eclesi\u00e1stico o de seguir un curso de teolog\u00eda, Veerkamp se fue a pedir consejo a Portal, con quien trataba a menudo desde el retiro de octubre de 1911.<\/p>\n[Y Portal] dio a entender que deseaba vivamente que su casa se convirtiera, a ejemplo de ciertas casas inglesas, en un lugar de reuniones entre j\u00f3venes interesados por las cuestiones religiosas y eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<p>Y propuso que el C\u00edrculo se reuniera en su casa, con el fin de seguir un curso de teolog\u00eda que durar\u00eda tres a\u00f1os y ser\u00eda dirigido por un solo profesor. Las conferencias de especialistas tendr\u00edan tambi\u00e9n lugar en la calle Grenelle y ser\u00edan reforzadas por conferencias espirituales. S\u00f3lo quedaba que se aceptara el proyecto.<\/p>\n<p>Al cabo de nuevos debates, el principio pareci\u00f3 bueno; pero los tala se engancharon antes de designar al sacerdote afortunado que tendr\u00eda el honor de acogerlos. Tambi\u00e9n hubo naturalmente un contra-proyecto jesuita. Pierre Poyet hab\u00eda preparado la Escuela en Santa Genoveva, hab\u00eda descubierto los Execices de san Ignacio con ocasi\u00f3n de un retiro en Clamart, en 1910; despu\u00e9s del servicio militar, hab\u00eda entrado en el colegio de Sarlat para ense\u00f1ar matem\u00e1ticas, y a la vez prepararse al noviciado de la Compa\u00f1\u00eda. Por medio de Borrell, propuso a sus camaradas reunirse en casa de los Bons P\u00e8res. Sombr\u00edos e independientes los tala olfatearon la idea con cautela luego la rechazaron, por miedo a \u00abun dominio de la orden misma sobre el grupo\u00bb.<\/p>\n<p>La noticia de que se creaba una organizaci\u00f3n cat\u00f3lica en la Escuela normal comenz\u00f3 a hacer gran ruido entre el clero parisiense. El Se\u00f1or abate Courbe, p\u00e1rroco de Saint-Jacques-du-Haut-Pas, ofreci\u00f3 un sal\u00f3n. Los tala no aceptaron; el C\u00edrculo no deb\u00eda ceder al patronato intelectual. Louis Bouzol evoc\u00f3 la personalidad brillante de su director espiritual, el abate Picard, vicario en la iglesia de la Madeleine, capell\u00e1n en Louis-le-Grand, quien impart\u00eda en su domicilio de la calle de Furstenberg un curso de ciencia religiosa siguiendo las ideas del abate de Tourville; pero los tala no ten\u00edan la menor intenci\u00f3n de entrar en la escuela del abate de Tourville y no quer\u00edan ning\u00fan capell\u00e1n. Se habl\u00f3 del abate Paulet, quien recib\u00eda en su c\u00edrculo de Saint-Honor\u00e9-d\u2019Eylau a estudiantes de buenas familias y a alumnos del liceo Jason-de-Sally para hablarles de Claudel, de Isadora Duncan y de Teresa de \u00c1vila. Pero los tala no eran estudiantes de buenas familias.<\/p>\n<p>Y gan\u00f3 Portal porque era lazarista, y los lazaristas no asustaban; no ol\u00edan a reacci\u00f3n, no se met\u00edan en pol\u00edtica, no se les atribu\u00eda ni poder oculto, ni ambici\u00f3n de dominio. Portal llevaba mucho tiempo en relaci\u00f3n con normalistas, gente desconfiada pero tambi\u00e9n de tradici\u00f3n; y exist\u00eda tambi\u00e9n una tradici\u00f3n portaliana en la Escuela. Portal dispon\u00eda del patronato prestigioso de Le Roy y de Laberthonni\u00e8re, y sab\u00edan que pensaba como ellos. Sobre todo, era discreto. Dio a entender que no quer\u00eda ser capell\u00e1n. B\u00e9ra inform\u00f3 simplemente a sus camaradas que el padre Portal ofrec\u00eda al grupo cat\u00f3lico el libre uso de su domicilio particular, y rogaba a los tala que consideraran su casa como la casa de un amigo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>II En la calle Ulm Cap\u00edtulo V: Del sill\u00f3n al Grupo Tala El Sillon de la calle Ulm Cuando en 1933 el reverendo padre Bessi\u00e8res, S.J., public\u00f3 una obra titulada L\u2019Ap\u00f4tre de Normale sup\u00e9rieure, Pierre &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-27\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214],"tags":[],"class_list":["post-128539","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (27) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-27\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (27) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"II En la calle Ulm Cap\u00edtulo V: Del sill\u00f3n al Grupo Tala El Sillon de la calle Ulm Cuando en 1933 el reverendo padre Bessi\u00e8res, S.J., public\u00f3 una obra titulada L\u2019Ap\u00f4tre de Normale sup\u00e9rieure, Pierre ... 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