{"id":128108,"date":"2024-10-03T08:18:09","date_gmt":"2024-10-03T06:18:09","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128108"},"modified":"2023-08-20T13:22:15","modified_gmt":"2023-08-20T11:22:15","slug":"fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/","title":{"rendered":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II)"},"content":{"rendered":"<h2><b><i>Preparativos<\/i><\/b><\/h2>\n<p>A nuestras anchurosas y secularizadas mentes del siglo vig\u00e9simo, casi vig\u00e9simoprimero, les resulta sorpresivo el eco de aquel acontecimiento en toda la sociedad mexicana o al menos en la del centro de la Rep\u00fablica. Garc\u00eda Pimentel, que transc\u00adribe p\u00e1rrafos del <i>Diario del Gobierno, <\/i>de <i>La Abeja, <\/i>peri\u00f3dicos ambos de la ciudad de M\u00e9xico, y de <i>El Censor, <\/i>de Veracruz, escribe: \u00abCreo ser\u00eda interminable transcribir ni a\u00fan extractar cuanto los dem\u00e1s peri\u00f3dicos dijeron en alabanza de las Hermanas de la Caridad\u00bb.<\/p>\n<p>Por cierto que el <i>Diario del Gobierno <\/i>del 24 de abril de 1844, inspirado sin luda por los promotores de la venida de las Hermanas, extend\u00eda una mano en petici\u00f3n de ayuda financiera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">&#8230; Ning\u00fan inter\u00e9s rastrero, ninguna comodidad personal, ni una sola pretensi\u00f3n por parte del Sr. Roca ni de las Hermanas. Han content\u00e1dose con lo que se ha ofrecido para su manutenci\u00f3n. Han hecho m\u00e1s: en al\u00adgunos art\u00edculos propuestos por ellos, ha sido necesario aumentarles a m\u00e1s de lo que piden por ser demasiado poco con lo que se contentan&#8230;<\/p>\n<p>Generalmente se cree que algunas personas de esta capital han dado todo lo necesario para la dicha fundaci\u00f3n. Esto es un error que creemos conveniente destruir. Es cierto que hay lo necesario para pagar los creci\u00addos gastos de viaje de las diez Hermanas que vienen, del director de ellas y del secretario de \u00e9ste; tambi\u00e9n es cierto que est\u00e1 asegurada su manutenci\u00f3n por cinco a\u00f1os, pero no basta eso para hacer la funda\u00adci\u00f3n; es necesario asegurar tambi\u00e9n la subsistencia de las novicias mexi\u00adcanas que entren a esta religi\u00f3n luego que se abra el noviciado, pues es claro que de nada servir\u00eda tener recursos para las fundaciones si por falta de ellos no se pudiera abrir el noviciado.<\/p>\n<p>Es necesario tambi\u00e9n un local para recibirlas, para que formen el no\u00adviciado y otras oficinas propias de ellas y de su instituto, como es un lo\u00adcal para la escuela gratuita, otro para el dep\u00f3sito de ropa, de medicinas y de alimentos que distribuyen a los pobres enfermos en sus casas cuan\u00addo los van a visitar, y otras oficinas semejantes. Aunque hay hasta ahora mucha probabilidad de conseguir un edificio en donde se pueda poner la casa de las Hermanas, falta a\u00fan todo lo necesario para la obra material de las oficinas; faltan los muebles y utensilios de la casa, las camas, col\u00adchones y ropa; el oratorio y ornamentos sacerdotales y mil peque\u00f1as co\u00adsas m\u00e1s que ser\u00eda fastidioso referir&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Esta r\u00e1pida voracidad nos sorprende mucho hoy. Quiz\u00e1 se debiera a que los do\u00adnativos de la condesa de la Cortina y de las Fagoaga consist\u00edan m\u00e1s bien en bienes Inmuebles y no abundaba el dinero l\u00edquido inmediato. O quiz\u00e1 simplemente se que\u00adr\u00eda aprovechar la oportunidad de aquella expectaci\u00f3n favorable de la opini\u00f3n p\u00fabli\u00adca. El caso fue que se recogieron 1.857 pesos 6 reales, que no era mucho para lo que se ped\u00eda, y que fueron administrados y aplicados escrupulosamente por don Manuel Mart\u00ednez del Campo. \u00a1Qui\u00e9n iba a decir a Padres y Hermanas, que en aquella fecha (24 de abril) ni siquiera sab\u00edan de su destino a M\u00e9xico, que esta bienintencionada y mexicana colecta iba a suscitar pronto virulentos ataques en su contra por parte de peri\u00f3dicos aviesos como el <i>Monitor Constitucional y La Opi\u00ad<\/i><i>ni\u00f3n del Ej\u00e9rcito!<\/i><\/p>\n<p>Pero todo a su tiempo. No empa\u00f1emos ahora los entusiastas preparativos que se hac\u00edan en M\u00e9xico para recibir a las Hermanas. Leamos <i>El Censor <\/i>de Veracruz:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">\u00abLas Hermanas de la Caridad deben de haber salido de C\u00e1diz en el mes de agosto (seg\u00fan dicen cartas particulares) en la fragata espa\u00f1ola <i>Is\u00eds<\/i> y las consideramos ya muy cerca de este puerto. Vienen diez fun\u00addadoras y su capell\u00e1n. Esta plausible noticia tenemos el mayor placer de comunicarla, porque nos consta el deseo que todos los habitantes de la Rep\u00fablica tienen de ver en ella establecida una instituci\u00f3n tan \u00fatil y tan ben\u00e9fica a la humanidad doliente. \u00a1Dios quiera que las veamos desem\u00adbarcar sanas y salvas de los peligros de la navegaci\u00f3n! Nosotros vamos a ser los primeros que disfrutemos del placer de verlas llegar y las recibiremos con las demostraciones de regocijo y del aprecio que se merecen.<\/p>\n<h2><b><i>El Viaje<\/i><\/b><\/h2>\n<p>E d\u00eda 18 de agosto de 1844, despu\u00e9s de haber hecho en Madrid ejercicios es\u00adpirituales dirigidos por el P. Sanz, salieron en diligencia hacia Sevilla las diez Herma\u00adnas. Armengol y Sanz lo har\u00edan el d\u00eda 21. Reunidos todos en Sevilla, salieron para C\u00e1diz y despu\u00e9s de cuatro d\u00edas en C\u00e1diz, las once Hermanas y los dos misioneros se embarcaron en el barco mercante \u00abIsis\u00bb el 11 de septiembre a las 9 de la ma\u00f1ana, aunque, por falta de viento, no empezaron a navegar hasta las dos y media de la tarde. Llegar\u00edan a Veracruz el 4 de noviembre a las 9 y media de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Todo fue bien, con deleite para la vista y la curiosidad, hasta la primera carrera r\u00e1pida del barco, seguida de un fuerte vaiv\u00e9n. El mareo y los v\u00f3mitos consiguientes se adue\u00f1aron de las Hermanas desde el primer d\u00eda de la navegaci\u00f3n y por mucho tiempo a lo largo de la misma. S\u00f3lo se salv\u00f3 Sor Luisa Merladet, a quien le toc\u00f3 ha\u00adcer de enfermera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">\u00abEl d\u00eda 15 nos lo pasarnos casi en completa calma. En ese d\u00eda, pri\u00admer domingo de nuestra navegaci\u00f3n, el P. Armengol celebr\u00f3 la santa Misa en un altar que hab\u00edamos aderezado en la habitaci\u00f3n de popa, ante al cual las Hermanas hac\u00edan sus devociones y ejercicios prescritos por sus reglas. El P.Sanz asisti\u00f3 a la celebraci\u00f3n de los sagrados misterios y \u00e9l y todas las Hermanas recibieron la santa comuni\u00f3n. Tuvimos el con\u00adsuelo de decir una misa casi todos los d\u00edas&#8230; Los domingos se celebra\u00adban dos misas: una a las 5:15, en que las Hermanas comulgaban, y otra a las 8:00 sobre el puente, que o\u00eda todo el mundo y en la que se predi\u00adcaba. En este primer domingo pareci\u00f3 que Dios, por una providencia especial, hab\u00eda detenido los v\u00f3mitos de las Hermanas, para consolarlas con su divina visita en la comuni\u00f3n&#8230; .<\/p>\n<p>El d\u00eda 17 pasaron cerca de la isla de La Palma, Canarias, y el 21 comenzaron la novena a San Vicente de Pa\u00fal \u00abpara prepararnos a la celebraci\u00f3n de la fiesta de su gloriosa muerte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">\u00abCasi durante toda la navegaci\u00f3n el calor ha sido extraor\u00addinariamente intenso. El term\u00f3metro a 90 grados, durante la noche casi nos asfixi\u00e1bamos. Era tanto el sudor que se sent\u00eda uno ba\u00f1ado en \u00e9l. A esto es preciso agregar que hab\u00eda en la habitaci\u00f3n una multitud de insectos que durante el sue\u00f1o atacaban y ro\u00edan la piel, interrumpiendo el sue\u00f1o de las Hermanas, que se asustan por poca cosa. Con todo, Dios ha sido tan bueno con ellas que su salud ha mejorado notablemente. El d\u00eda 27 celebramos la fiesta de San Vicente de Pa\u00fal con la solemnidad posible: con misa, comuni\u00f3n, ejercicio de la novena, canto de los him\u00adnos, etc. Ese mismo d\u00eda, dos enfermas, Sor In\u00e9s y Sor Ma.Josefa, que estaban d\u00e9biles en su convalecencia, se sintieron fuertes por un favor de la divina bondad&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Continuaron el viaje entre mareos, sudores y otras distracciones m\u00e1s novedosas y amenas, como los peces y la pesca. Los d\u00edas 8 y 9 fueron de \u00abvientos variables y extraordinarios vaivenes\u00bb. El d\u00eda 10 caminaban ya cerca de las Antillas \u00abcon gran temor de una espantosa tempestad\u00bb. El d\u00eda 13 divisaron las islas V\u00edrgenes. El 14 las de Santo Tom\u00e1s, Culebras y Puerto Rico. El d\u00eda 16 entraron en el puerto de Aguadinas, en la isla de Puerto Rico y el 17 desembarcaron all\u00ed para un d\u00eda de descanso. Continuaron su viaje el 18 y \u00abel 20 ten\u00edamos en frente la isla de Santo Domingo. Durante el d\u00eda 21 el calor fue excesivo, el term\u00f3metro marcaba 90 grados. El 23 empezamos una novena en honor del Arc\u00e1ngel San Rafael, durante la cual se apli\u00adc\u00f3 la misa con la misma intenci\u00f3n, que era obtener por mediaci\u00f3n del Santo Arc\u00e1n\u00adgel una feliz navegaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Una semana m\u00e1s, poco sosegada, y \u00abel 29 a la una del mediod\u00eda nos hall\u00e1ba\u00admos en el cabo Corrientes y a las 6 de la tarde en el Cabo de San Antonio y entra\u00admos en el Golfo. Desde ese d\u00eda al 4 de noviembre Dios siempre nos gui\u00f3 con su gran providencia y el 4 anunciado, a las 9:30 de la ma\u00f1ana, tuvimos la dicha de poner t\u00e9rmino a nuestra navegaci\u00f3n. Enseguida el Sr.Mu\u00f1oz, encargado de nuestra recepci\u00f3n, subi\u00f3 a bordo del Isis y en dos hermosas lanchas nos condujeron a tie\u00adrra. Fuimos colmados de honores&#8230;\u00bb<\/p>\n<h3>Veracruz<\/h3>\n<p>\u00abLa llegada del nav\u00edo al puerto de Veracruz fue saludada clamorosa\u00admente, pues se hab\u00eda extendido por la ciudad el rumor de su p\u00e9rdida a consecuencia del terrible hurac\u00e1n&#8230; Al d\u00eda siguiente, una fiesta magn\u00edfica en la iglesia parroquial, a la que concurri\u00f3 una inmensa multitud \u00e1vida de ver, rend\u00eda al Se\u00f1or solemnes acciones de gracias por un suceso tan feliz\u00bb.&#8217; \u00abLas Hermanas y sus directores se contentaban con una misa rezada, pero los veracruzanos dispusieron una solemne funci\u00f3n en la iglesia parroquial en acci\u00f3n de gracias por el arribo de las Hermanas, en la que cant\u00f3 la misa el Sr. Armengol y predic\u00f3 el Sr.Sanz. El concurso fue extraordinario\u00bb.<\/p>\n<p>Los Sres. Mu\u00f1oz, Joaqu\u00edn y Jos\u00e9, fueron comisionados por la Condesa de la Cortina para dar en Veracruz la bienvenida a las Hermanas, y a las Hermanas y a los Padres les falt\u00f3 tiempo para escribir a la Condesa sendas cartas de agradecimiento, cosa que hicieron d mismo 4 de noviembre.<\/p>\n<p>Descansaron cuatro d\u00edas en Veracruz antes de reanudar camino. Extra\u00f1a no poco la apoteosis del recibimiento que el pueblo mexicano dispens\u00f3 a las Hijas de la Caridad y, por eso mismo, extra\u00f1a infinitamente m\u00e1s su expulsi\u00f3n de M\u00e9xico exactamente treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde en virtud o en vicio de una de las decisiones m\u00e1s ominosas del gobierno liberal, encabezado por el triste y jalape\u00f1o por m\u00e1s se\u00ad\u00f1as Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada. Son fechas cuya antirelaci\u00f3n no es posible evitar.<\/p>\n<h3>Jalapa<\/h3>\n<p>\u00abEl 9 al medio d\u00eda -escribe el P. Armengol- llegamos a Jalapa, un pueblo bonito donde fuimos recibidos por don Joaqu\u00edn y don Jos\u00e9 Mu\u00f1oz, que nos hab\u00edan prepa\u00adrado un alojamiento muy c\u00f3modo en una casa de retiros llamada <i>San Ignacio. <\/i>Pa\u00adsamos all\u00ed el domingo y nuestras Hermanas tuvieron la facilidad de recibir la santa comuni\u00f3n ese d\u00eda y el lunes siguiente. Este d\u00eda a las 6 de la ma\u00f1ana dejarnos Jalapa y por la tarde llegamos a Perote, que es una peque\u00f1a y bonita poblaci\u00f3n y nos hos\u00adpedamos en casa de Don Miguel Sanfuentes. El 12 a las 3 de la ma\u00f1ana subimos a las literas para continuar nuestra ruta y pasarnos la noche en un miserable hotel llamado Ojo de Agua y el 13 casi al medio d\u00eda llegamos a Amozoc, cuatro leguas antes de Puebla.<\/p>\n<h3>Amozoc<\/h3>\n<p>\u00abEl 11 de noviembre -escribe a su vez el P. Sanz- salimos de Jalapa en siete lite\u00adras, que son una especie de camillas conducidas por dos mulas\u00bb. El d\u00eda 13 llegaron a Amozoc y su sorpresa fue may\u00fascula: \u00abNos preced\u00eda un inmenso gent\u00edo, entre \u00e9l una multitud de ni\u00f1os e indios con palmas en las manos cantando: Benditas las que vienen en el nombre del Se\u00f1or, y arrojando coronas de flores sobre la cabeza de las Ilermanas&#8230; En medio de numeroso pueblo, que se hab\u00eda juntado de los contornos, llegamos a las puertas de la casa del se\u00f1or cura, donde sali\u00f3 a recibirnos el se\u00f1or Obispo (don Francisco Pablo V\u00e1zquez), acompa\u00f1ado del clero y de la comunidad de los PP. Carmelitas, que hab\u00edan venido de Puebla con el solo objeto de obsequiar\u00adnos\u00bb. Tambi\u00e9n estaba all\u00ed el Dr. Manuel Andrade. No faltaba la imprescindible banda (la m\u00fasica para exaltar el regocijo. Pasaron a la iglesia para cantar un solemne &#8216;Te Deum\u00bb en acci\u00f3n de gracias. Comieron con el se\u00f1or obispo.<\/p>\n<h3>Puebla<\/h3>\n<p>\u00abA las 3 de la tarde salimos para Puebla. Las Hermanas se repartieron en seis coches: Monse\u00f1or, Sor Agustina, Sor Magdalena y su servidor -dice Armengol\u00ad ocupamos el coche episcopal y los dem\u00e1s, de dos en dos, acompa\u00f1ados por perso\u00adnas respetables, ocuparon los restantes. Entre las 4 o las 5 llegamos a la ciudad y, como las calles estaban repletas de gente, no dejamos los coches hasta la Iglesia del Esp\u00edritu Santo, destinada para agradecer de nuevo al Padre de la misericordia nues\u00adtra feliz llegada y se cant\u00f3 el Te Deum\u00bb. Sanz lo cuenta m\u00e1s coloridamente: \u00abUn cuarto de hora antes de llegar a la ciudad, sali\u00f3 a recibirnos todo lo mejor y princi\u00adpal de ella. Rode\u00e1banos una multitud de coches y jinetes a quienes segu\u00edan m\u00e1s de mil personas y s\u00f3lo despu\u00e9s de mucho tiempo pudimos entrar en las calles de la dad, cuyos balcones se hallaban todos ricamente entapizados y ondeaban en ellos varias banderas de distintos colores, en se\u00f1al de alegr\u00eda. Creo que se hallar\u00edan m\u00e1s de veinte mil personas&#8230; que hubieran hecho intransitables las calles si la tropa e las cubr\u00eda no hubiera abierto camino\u00bb. Y as\u00ed llegaron, en olor de multitudes, hasta la iglesia del Esp\u00edritu Santo, en cuyo atrio las esperaban el gobernador militar y los cabildos eclesi\u00e1stico y civil. En medio de dos filas de soldados que proteg\u00edan lo el pasillo central, el se\u00f1or obispo, seguido de los expedicionarios, pas\u00f3 hasta el altar mayor para participar en el canto del Te Deum. La multitud ocup\u00f3 por completo el templo para saludar all\u00ed mismo y m\u00e1s de cerca a las Hermanas.<\/p>\n<h3><b>M<\/b><b>\u00e9xico<\/b><\/h3>\n<p>Podemos suponernos la confusi\u00f3n de aquellas mujeres y comprendemos su sa\u00adla casi furtiva de la ciudad de Puebla a las 5 de la ma\u00f1ana el d\u00eda siguiente, 14 de Noviembre. Las acompa\u00f1aba el Dr. Manuel Andrade, quien hab\u00eda salido a su encuentro en Amozoc, y fueron a la Hacienda de San Isidro, donde las recibieron y hospedaron con la alegr\u00eda que se deja suponer las hermanas Faustina y Julia Fagoa\u00adga, esta \u00faltima con verdadera vocaci\u00f3n ya de Hija de la Caridad. El d\u00eda 15, viernes, las 3 de la ma\u00f1ana, salieron de la Hacienda y a las 10 avistaban ya la ciudad de M\u00e9xico, no tan transparente como la viera Bernal D\u00edaz del Castillo en 1531, pero indudablemente mucho m\u00e1s que en nuestros d\u00edas. Entraron por la garita de San L\u00e1zaro y -escribe Armengol- \u00abcerca de la ciudad encontramos a los enviados del se\u00f1or \u00a0Arzobispo y de las primeras autoridades para recibirnos. Ten\u00edan varios coches Ira nosotros, nos repartimos en seis como en Puebla. Hubo necesidad de una es\u00adcolta de caballer\u00eda para abrir paso entre el inmenso gent\u00edo\u00bb. Comenta Sanz: \u00abFue lo de los triunfos m\u00e1s magn\u00edficos y evidentes de la religi\u00f3n. Una inmensa multitud sali\u00f3 a recibirlas hasta el Pe\u00f1\u00f3n y las acompa\u00f1\u00f3 por todo el camino y las calles de capital. Escoltadas por un piquete de caballer\u00eda, no pudieron llegar hasta despu\u00e9s de las doce al palacio arzobispal\u00bb. No nos falta tampoco el relato de Learreta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">\u00abEl d\u00eda 15 de noviembre, estando ya cerca de la ciudad de M\u00e9xico, poco antes del mediod\u00eda, se presentaron a la nueva comunidad las comi\u00adsiones del Ilmo. Sr. Arzobispo y del Excmo. Sr. Ayuntamiento y en compa\u00f1\u00eda de estas comisiones, entre una concurrencia inmensa com\u00adpuesta de todas las clases de la sociedad, recibiendo las felicitaciones sin\u00adceras y espont\u00e1neas, entre el estr\u00e9pito y bullicio mundano de centenares de coches, gente de a caballo y de a pie, y la religiosa alegr\u00eda de las campanas de todos los templos de M\u00e9xico: la pobre familia de San Vi\u00adcente, agobiada y confundida por tanto obsequio, entr\u00f3 a la hermosa ca\u00adpital de la Rep\u00fablica y fue recibida por el Ilmo. Sr. Metropolitano revestido de pontifical y acompa\u00f1ado de su Ilmo. Cabildo en su mismo palacio arzobispal&#8230; \u00ab.<\/p>\n<p>Las recibe el se\u00f1or Arzobispo, don Manuel Posada Gardu\u00f1o. El arzobispo y su Cabildo, ellas y la multitud, se dirigen al cercano templo de Santa Teresa y all\u00ed se exp\u00adone el Sant\u00edsimo y se canta otro Te Deum de acci\u00f3n de gracias. El arzobispo las agasaja despu\u00e9s con una espl\u00e9ndida comida y platica con ellas amistosamente. \u00abSalen del palacio arzobispal acompa\u00f1adas de las oleadas de la multitud, las bandas de m\u00fasica y las filas de los soldados\u00bb \u00a1Qu\u00e9 ganas tendr\u00edan las once Hermanas y los dos padrecitos de descanso y silencio!<\/p>\n<p>Pero les quedaban todav\u00eda dos visitas que hacer ese mismo d\u00eda: una cordial y otra m\u00e1s bien protocolaria. La Condesa de la Cortina las esperaba en su habitaci\u00f3n de enferma, colmada su espera y llena de dicha. Y el general Santa Anna, que por casualidad estaba en M\u00e9xico y no en Manga del Clavo, recibe en palacio, rodeado de sus principales ministros, a Sor Agustina Inza, a Sor Magdalena Latiegui y a los PP. Armengol y Sanz. Los acoge, seg\u00fan el historiador Nieto, \u00abno con el fr\u00edo formu\u00adlismo de las atenciones diplom\u00e1ticas, sino con verdadero cari\u00f1o y hasta emo\u00adci\u00f3n\u00bb, conversando con ellas de su necesidad en M\u00e9xico, de sus perspectivas de trabajo, de su apoyo total.<\/p>\n<p>Los peri\u00f3dicos de la capital dieron noticia del acontecimiento. Veamos c\u00f3mo lo hizo La <i>Abeja <\/i>del d\u00eda 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">\u00abLas Hermanas de la Caridad. Ayer han llegado a esta capital estas mujeres respetables. Han atravesado el mar, se han expuesto a los peli\u00adgros ordinarios de la navegaci\u00f3n y al furor de los huracanes, han dejado su patria para no verla m\u00e1s y han venido a ofrecer en nuestro pa\u00eds a la humanidad doliente y miserable todos los auxilios que la caridad cristiana prodiga al desdichado. \u00a1Y en qu\u00e9 circunstancias han llegado a M\u00e9xico las hijas caritativas de San Vicente de Pa\u00fal!&#8230; Cuando quiz\u00e1 va a haber, m\u00e1s que en otras \u00e9pocas, muchas desdichas que consolar, muchas l\u00e1grimas que enjugar, muchos desventurados a quienes socorrer&#8230; \u00a1Y quiera Dios que tantos males no hagan gemir a la humanidad en estos d\u00edas en que M\u00e9xico ha acogido con tanto regocijo a las caritativas religiosas, funda\u00addoras en nuestro pa\u00eds de una de las \u00f3rdenes m\u00e1s venerables que ha esta\u00adblecido el cristianismo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;padding-left: 30px\">Hemos presenciado la entrevista que han tenido aquellas religiosas con el Ilmo. Sr. Arzobispo. El venerable Prelado se ha conmovido profundamente y las ha abrazado llorando de ternura, han recibido de rodillas su bendici\u00f3n al retirarse a la casa de la se\u00f1ora Condesa de la Cortina, de donde pasaron en la noche al alojamiento que provisional\u00admente se les ha proporcionado por sus benefactores.<\/p>\n<p>Aquel alojamiento provisional fue la casa n\u00famero 3 de la calle del Puente de Monz\u00f3n. Fue la primera casa de las Hijas de la Caridad en M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Preparativos A nuestras anchurosas y secularizadas mentes del siglo vig\u00e9simo, casi vig\u00e9simoprimero, les resulta sorpresivo el eco de aquel acontecimiento en toda la sociedad mexicana o al menos en la del centro de la Rep\u00fablica. &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404045,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[237],"tags":[143,147],"class_list":["post-128108","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-las-hijas-de-la-caridad","tag-san-lazaro","tag-santo-domingo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Preparativos A nuestras anchurosas y secularizadas mentes del siglo vig\u00e9simo, casi vig\u00e9simoprimero, les resulta sorpresivo el eco de aquel acontecimiento en toda la sociedad mexicana o al menos en la del centro de la Rep\u00fablica. ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-10-03T06:18:09+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II)\",\"datePublished\":\"2024-10-03T06:18:09+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\"},\"wordCount\":3372,\"commentCount\":1,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1\",\"keywords\":[\"San L\u00e1zaro\",\"Santo Domingo\"],\"articleSection\":[\"Historia de las Hijas de la Caridad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\",\"name\":\"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1\",\"datePublished\":\"2024-10-03T06:18:09+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1\",\"width\":400,\"height\":300},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos","og_description":"Preparativos A nuestras anchurosas y secularizadas mentes del siglo vig\u00e9simo, casi vig\u00e9simoprimero, les resulta sorpresivo el eco de aquel acontecimiento en toda la sociedad mexicana o al menos en la del centro de la Rep\u00fablica. ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2024-10-03T06:18:09+00:00","og_image":[{"width":400,"height":300,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II)","datePublished":"2024-10-03T06:18:09+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/"},"wordCount":3372,"commentCount":1,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","keywords":["San L\u00e1zaro","Santo Domingo"],"articleSection":["Historia de las Hijas de la Caridad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/","name":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","datePublished":"2024-10-03T06:18:09+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","width":400,"height":300},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (II)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-xkg","jetpack-related-posts":[{"id":387760,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-xl\/","url_meta":{"origin":128108,"position":0},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XL)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"19\/08\/2016","format":false,"excerpt":"La Junta Municipal de Beneficencia de Alicante trat\u00f3 de poner Hermanas al frente de aquel Establecimiento y, en 29 de octubre de 1839, Sor Mar\u00eda Pe\u00f1asco, escrib\u00eda desde Madrid haber ya llegado el momento deseado, \"por hallarse este Noviciado dispuesto a acceder a las ben\u00e9ficas miras de V.E. Pues puedo\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":128102,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-las-hijas-de-la-caridad-mexico-i\/","url_meta":{"origin":128108,"position":1},"title":"Fundaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad (M\u00e9xico) (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"01\/10\/2024","format":false,"excerpt":"Fundadores \"El alma privilegiada que Dios escogi\u00f3 como instrumento de la funda\u00adci\u00f3n de las Hijas de la Caridad en M\u00e9xico fue la se\u00f1ora Condesa Ana G\u00f3mez de la Cortina. Y como las buenas ideas son contagiosas, a esa piadosa dama se le unieron pronto, para la realizaci\u00f3n de su proyecto,\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad.jpg?fit=400%2C300&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":134896,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/por-claustro-las-calles-de-la-ciudad\/","url_meta":{"origin":128108,"position":2},"title":"&#8230;Por claustro las calles de la ciudad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/01\/2015","format":false,"excerpt":"La parte III del Libro II del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1983, que lleva el t\u00edtulo \"De los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apost\u00f3lica\", contiene afirmaciones y distinciones fundamentales importantes. Vale la pena recordar algunas. Se afirma que los consejos evang\u00e9licos son un don\u2026","rel":"","context":"En \u00abHijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"hijas_caridad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/01\/hijas_caridad-300x225.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387767,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-las-caridad-xliii\/","url_meta":{"origin":128108,"position":3},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (XLIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"29\/08\/2016","format":false,"excerpt":"No sabemos lo que el P. General pudo contestar a estas efusivas comunicaciones hechas por eI P. Roca, pero el pobre anciano debi\u00f3 de sufrir la m\u00e1s desconsoladora sorpresa al recibir una carta del P. Codina, desterrado entonces en Francia, y cuyo contenido sabemos por la franca respuesta del P.\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":144672,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-los-escritos-espirituales-de-luisa-de-marillac\/","url_meta":{"origin":128108,"position":4},"title":"Introducci\u00f3n a los escritos espirituales de Luisa de Marillac","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Es un placer poder compartir con ustedes sobre los Escritos Espirituales de Luisa de Marillac. Si queremos realmente conocerla, tomarla como modelo o formadora de cada una de nosotras como Hijas de la Caridad y como amiga, debemos dejarla hablar por s\u00ed misma. Esto lo hace de manera clara en\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Santa Luisa de Marillac 1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/05\/Santa-Luisa-de-Marillac-1-300x203.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":128112,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-la-congregacion-de-la-mision-en-mexico\/","url_meta":{"origin":128108,"position":5},"title":"Fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en M\u00e9xico","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"27\/05\/2024","format":false,"excerpt":"De hecho la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n apareci\u00f3 en M\u00e9xico por causa de las Hijas de la Caridad. Por eso era obligado y agradecido comenzar por la narraci\u00f3n la fundaci\u00f3n de las Hermanas. Hasta que los Padres llegaron a la Rep\u00fablica no w ning\u00fan testimonio de que alguien hubiera pensado\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-4-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-4-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-4-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-4-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-4-scaled.jpg?fit=1200%2C570&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128108"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405441,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128108\/revisions\/405441"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}