{"id":120154,"date":"2022-02-03T08:07:45","date_gmt":"2022-02-03T07:07:45","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=120154"},"modified":"2022-01-05T11:27:05","modified_gmt":"2022-01-05T10:27:05","slug":"la-causa-de-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/","title":{"rendered":"La causa de los pobres"},"content":{"rendered":"<h2>De Dios se supo a ra\u00edz de un conflicto laboral<\/h2>\n<p>Refiri\u00e9ndose al \u00c9xodo, Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Faus ha escrito que \u00abde Dios se supo a ra\u00edz de un conflicto laboral\u00bb<span id='easy-footnote-1-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-1-120154' title='Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Faus, &lt;i&gt;La Humanidad nueva. Ensayo de Cristolog\u00eda, &lt;\/i&gt;Sal Terrae, Santander, 6.&amp;#8217; ed., 1984, p. 603.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>. Es mucho m\u00e1s que una frase ingeniosa. Como ha demostrado von Rad, las primeras noticias que el pueblo de Israel tuvo de Dios no fueron como creador del mundo, sino como salvador, y, m\u00e1s concre\u00adtamente, como el salvador que le sac\u00f3 de Egipto. S\u00f3lo m\u00e1s tarde comprendieron los israelitas que ese Dios que les sac\u00f3 de Egipto e hizo de ellos un pueblo tuvo que ser tambi\u00e9n el creador del mundo entero; y entonces surgieron los relatos de la creaci\u00f3n con los que hoy comienza la Biblia<span id='easy-footnote-2-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-2-120154' title='Cfr. Gerard von Rad, &lt;i&gt;Teolog\u00eda del Antiguo Testamento, t. &lt;\/i&gt;1, S\u00edgueme, Salamanca, 1972, p. 167.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Como creo que es muy instructivo seguir paso a paso la experiencia de lucha contra la pobreza que tuvo el pueblo de Israel, iniciaremos tambi\u00e9n nosotros el recorrido a partir del Exo\u00addo. Los datos de que hoy disponemos permiten reconstruir las cosas as\u00ed:<\/p>\n<p>Era frecuente antiguamente que grupos n\u00f3madas procedentes de los pa\u00edses asi\u00e1ticos del desierto del Sina\u00ed, empujados por la sequ\u00eda y el hambre, solicitaran la entrada en las f\u00e9rtiles comarcas regadas por el Nilo. Este ser\u00eda tambi\u00e9n el caso de algunas tribus del pueblo que m\u00e1s tarde se llam\u00f3 Israel. Una vez en Egipto, aquellos hombres fueron empleados en la construcci\u00f3n de las ciudades de Pitom y Rams\u00e9s, en el este del Delta del Nilo (cfr. Ex 1, 11). Esto nos hace pensar que estamos en el reinado de Rams\u00e9s II (1290-1223 a.C.), dentro de la XIX Dinast\u00eda. Rams\u00e9s II ser\u00eda, por tanto, \u00abel fara\u00f3n de la explotaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La suerte \u2014o m\u00e1s bien la \u00abmala suerte\u00bb\u2014 que corrieron los israelitas en Egipto no tuvo nada de excepcional. En aquel tiempo los extrajeros, tratados como un pueblo socialmente inferior, trabajaban como peones y eran obligados a arrastrar las piedras que se empleaban en construir las ciudades y templos, lo cual ten\u00eda que resultar especialmente insoportable para un pueblo n\u00f3\u00admada, acostumbrado a la libertad de los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Es comprensible, pues, que los israelitas, olvidada con el paso del tiempo el hombre que les llev\u00f3 a Egipto, quisieran recobrar su antigua libertad. Tambi\u00e9n es comprensible que los egipcios, en una \u00e9poca de intensa actividad constructora como fue la de Rams\u00e9s II, se resistieran a perder esa mano de obra y llegaran al extremo de perseguirla con sus carros de combate (Ex 14, 5-9). Sin embargo, guiados por Mois\u00e9s, los israelitas alcan\u00adzaron la libertad (Ex 14, 15-31).<\/p>\n<p>La verdad es que, si prescindimos de las diez plagas y todas las amplificaciones de car\u00e1cter midr\u00e1stico que tanto llamaban nuestra atenci\u00f3n cuando \u00e9ramos ni\u00f1os, no parece que estemos ante un acontecimiento con entidad suficiente para justificar la importancia que la tradici\u00f3n judeocristiana concede al Exodo. Al fin y al cabo, desde Espartaco hasta Marx, ha habido otras muchas luchas de liberaci\u00f3n. Hay, sin embargo, algo que hace signifi\u00adcativa para la teolog\u00eda a la que protagonizaron los israelitas y es que, mientras la mayor parte de esas luchas se hicieron al margen de Dios e incluso contra Dios, \u00e9sta se hizo <i>por inspiraci\u00f3n de Dios. <\/i>En el origen de todo, en efecto, se encuentran unas palabras de Dios a Mois\u00e9s: \u00abEl clamor de los israelitas ha llegado hasta m\u00ed y he visto adem\u00e1s la opresi\u00f3n con que los egipcios los oprimen. Ahora, pues, ve; yo te env\u00edo a Fara\u00f3n, para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto\u00bb (Ex 3, 9-10).<\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 una constante a lo largo de toda la Biblia: El clamor del pobre sube hasta el cielo y Dios se siente solidario con \u00e9l: El clamor de la sangre de Abel (Gn 4, 10), el de los israelitas en Egipto (Ex 3, 7-10), el de la viuda y el hu\u00e9rfano (Ex 22, 21\u00ad23), el de los segadores a quienes se estafa su salario (Sant 5, 4), al igual que las l\u00e1grimas de la viuda de Na\u00edm (Lc 7, 13), llegan al coraz\u00f3n del Padre.<\/p>\n<p>\u00abToda injusticia, toda opresi\u00f3n despierta un grito que implora justicia. No se trata de reprimir o adormecer ese clamor, como tal vez intentaron hacer los eclesi\u00e1sticos en el siglo XIX, sino de reconocer que la voluntad de Dios est\u00e1 inscrita en este cla\u00admor\u00bb<span id='easy-footnote-3-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-3-120154' title='Josep Maria Rovira, &lt;i&gt;Revelaci\u00f3n de Dios, salvaci\u00f3n del hombre, &lt;\/i&gt;Secretariado Trinitario, Salamanca, 1979, p. 114.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Merece la pena profundizar un poco m\u00e1s esta dimensi\u00f3n del Exodo. Como es sabido, la revelaci\u00f3n del nombre de Dios ocurri\u00f3 precisamente con ocasi\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Egipto (Ex 3, 13\u00ad15). Y todo aquel que sepa lo que significa para los semitas conocer el nombre de alguien estar\u00e1 en condiciones de interpretar el significado de ese dato: <i>Israel conoci\u00f3 la identidad de Dios luchando por su libertad. <\/i>A esto hay que a\u00f1adir que, seg\u00fan la tradici\u00f3n b\u00edblica, el Sina\u00ed fue el lugar donde Israel fue invitado a formalizar su Alianza con Yahveh (Ex 19, 1-8).<\/p>\n<p>Estamos en condiciones de enunciar ya la primera conclusi\u00f3n de nuestro estudio, y lo voy a hacer con palabras de uno de los sectores de trabajo del Congreso de Evangelizaci\u00f3n: \u00abLo espe\u00adc\u00edficamente cristiano no es el compromiso \u00e9tico de solidaridad con los marginados, que es irrenunciable para todo hombre, sino hacer en ese compromiso la experiencia de Dios\u00bb<span id='easy-footnote-4-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-4-120154' title='Renes, Maldonado y P\u00e9rez, &lt;i&gt;S\u00edntesis del trabajo de los grupos del Sexto Sector, &lt;\/i&gt;dedicado al mundo de la marginaci\u00f3n; en varios autores, &lt;i&gt;Evangelizaci\u00f3n y hombre de hoy. Congreso, &lt;\/i&gt;EDICE, Madrid, 1986, p. 447.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>(Espont\u00e1neamente me vienen a la memoria las p\u00e1ginas tan sugerentes que Jos\u00e9 Mar\u00eda Ib\u00e1\u00f1ez ha escrito en su libro <i>Vicente de Pa\u00fal, realismo <\/i>y <i>encarnaci\u00f3n <\/i>sobre la experiencia de Dios del Se\u00f1or Vicente, tan distinta de aquella neoplat\u00f3nica que ca\u00adracterizaba a sus contempor\u00e1neos; pero soy consciente de que la ponencia que se me ha confiado no debe abordar lo espec\u00edfica\u00admente vicenciano).<\/p>\n<h2>De los milagros a la legislaci\u00f3n justa<\/h2>\n<p>Volvamos al Exodo. Como es sabido, durante la traves\u00eda del desierto Yahveh regalaba a su pueblo el milagro diario del man\u00e1 y las codornices. Hab\u00eda suficiente para todos con la condici\u00f3n de que nadie pretendiera acaparar. Dios educaba a su pueblo en un estilo de vida responsable haciendo que el man\u00e1 acumulado para el d\u00eda siguiente se pudriera (Ex 16, 20) y que quienes salieran en busca de man\u00e1 durante el d\u00eda de descanso volvieran con las manos vac\u00edas (Ex 16, 27).<\/p>\n<p>Con el don del man\u00e1 <i>y <\/i>de las codornices diarias el pueblo de Israel aprendi\u00f3 que <i>la riqueza que viene de Dios es suficiencia, no superfluencia; <\/i>hicieron todos el descubrimiento del \u00abser mu\u00adcho\u00bb en el \u00abtener poco\u00bb. Y esa experiencia de vida solidaria result\u00f3 tan bonita que conservaron una vasija con man\u00e1 en el Arca de la Alianza (Ex 16, 33) para que las futuras generaciones recordaran el \u00abpan de cada d\u00eda\u00bb, y no las \u00abollas de Egipto\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, Dios sac\u00f3 a su pueblo de Egipto y lo cuid\u00f3 como un padre mientras anduvo a trav\u00e9s del desierto hacia la Tierra Prometida. Pero, naturalmente, \u00abla acci\u00f3n de Dios en favor del necesitado no puede tener siempre el car\u00e1cter directo, en primera persona, de las gestas narradas en el Exodo. El lugar cotidiano de la justicia no es el milagro; es una legislaci\u00f3n justa\u00bb<span id='easy-footnote-5-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-5-120154' title='Armido Rizzi, &lt;i&gt;El mesianismo en la vida cotidiana, &lt;\/i&gt;Herder, Barcelona, 1986, p. 25.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>. Y as\u00ed lo entendi\u00f3 Israel.<\/p>\n<p>Vamos a pasar revista a las principales leyes sociales del pueblo del Antiguo Testamento, que han llamado siempre la atenci\u00f3n de los historiadores por su progresismo<span id='easy-footnote-6-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-6-120154' title='Cfr. Robert Gnuse, &lt;i&gt;Comunidad y propiedad en la tradici\u00f3n b\u00edblica, &lt;\/i&gt;Verbo Divino, Estella, 1987.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>:<\/p>\n<h3><i>1. La propiedad de la tierra<\/i><\/h3>\n<p>Nosotros pensamos qu\u00e9 la distribuci\u00f3n de la tierra es un asunto puramente secular. Dios, en cambio, afirm\u00f3 repetidas veces que la tierra era suya (Lev 25, 23os 22, 19; 0s9, 3; Jer 16, 18; Sal 85, 2; Ez 36, 5; etc.) y deseaba que <i>todos sus hijos disfrutaran de ella por igual. <\/i>En consecuencia, al llegar a la tierra prometida hicieron una distribuci\u00f3n equitativa entre las distintas tribus seg\u00fan el n\u00famero de sus individuos (cfr. Jos 13-19). Esta fue la orden de Yahveh:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abRepartir\u00e9is la tierra a suertes entre vuestros clanes. Al grande le aumentar\u00e9is la herencia y al peque\u00f1o se la reducir\u00e9is. Donde le caiga a cada uno la suerte, all\u00ed ser\u00e1 su propiedad\u00bb (N\u00fam 33, 54; cfr. 26, 55-56).<\/p>\n<p>Pero, como todo el mundo sabe, un buen comienzo no ga\u00adrantiza autom\u00e1ticamente un buen final. La experiencia nos dice que una sociedad carente de alg\u00fan tipo de mecanismos correctores peri\u00f3dicos acaba estructur\u00e1ndose en la desigualdad. Pues bien, para evitar que ocurriera tal cosa en Israel, cada cincuenta a\u00f1os deb\u00eda celebrarse un A\u00f1o Jubilar durante el cual las tierras volv\u00edan a sus propietarios originales (cfr. Lev 25, 8-17.23-34). Es una consecuencia de la titularidad de Dios como propietario de la tierra: \u00abLa tierra \u2014dice Dios\u2014 no puede venderse para siempre, porque la tierra es m\u00eda\u00bb (Lev 25, 23).<\/p>\n<p>Puesto que el fin \u00faltimo de la ley del Jubileo era conseguir que ning\u00fan israelita careciera de tierra, si emple\u00e1ramos t\u00e9rminos actuales, podr\u00edamos llamarla muy bien la \u00abreforma agraria de Yahveh\u00bb<span id='easy-footnote-7-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-7-120154' title='La expresi\u00f3n es de Jos\u00e9 Galat y Francisco Ord\u00f3\u00f1ez, &lt;i&gt;Liberaci\u00f3n de la liberaci\u00f3n, &lt;\/i&gt;Paulinas, Bogot\u00e1, 2.\u00b0 ed., 1976, p. 36.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>. Y es que, de hecho, en Israel propiamente no se compraban y vend\u00edan los terrenos, sino las cosechas que faltaban hasta el Jubileo. Incluso se dieron normas para valorar debida\u00admente las tierras teniendo en cuenta la depreciaci\u00f3n que supon\u00eda la mayor o menor proximidad a un A\u00f1o Jubilar.<\/p>\n<p>No acaban aqu\u00ed las limitaciones a que estaba sometido el uso de la tierra. Precisamente \u2013una vez m\u00e1s\u2014 porque la tierra era en el fondo de Dios, los campesinos no pod\u00edan segar comple\u00adtamente sus campos con el fin de que los pobres pudieran be\u00adneficiarse de lo que dejaban sin recoger (cfr. Dt 24, 19-22; Lv 19, 9-10; 23, 22). La historia de Rut, que espigaba en los campos de Booz, es un ejemplo famoso de esa costumbre (cfr. Rut 2). Adem\u00e1s, cuando los pobres se encontraban especialmente apu\u00adrados ten\u00edan derecho a entrar en cualquier campo para satisfacer su hambre sin necesidad de esperar a que los propietarios hubieran recogido la cosecha (cfr. Dt 23, 25-26).<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir, en resumen, que las leyes de Israel estaban en abierto contraste con el moderno concepto de propiedad pri\u00advada. Desde luego, no se parecen en nada al c\u00e9lebre art\u00edculo 544 del C\u00f3digo Civil napole\u00f3nico.<\/p>\n<h3><i>2. <\/i><i>Condiciones laborales<\/i><\/h3>\n<p>Los campesinos que entre Jubileo y Jubileo perdieran sus tierras y tuvieran que trabajar para otro no quedaban tampoco desprotegidos. Las leyes exig\u00edan que recibieran un salario sufi\u00adciente y sin demoras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNo explotar\u00e1s al jornalero humilde y pobre, ya sea uno de tus hermanos o un forastero que resida en tus ciudades. Le dar\u00e1s cada d\u00eda su salario sin dejar que el sol se ponga sobre esta deuda; porque es pobre, y para vivir necesita de su salario. As\u00ed no apelar\u00e1 por ello a Yahveh contra t\u00ed, y no te cargar\u00e1s con un pecado\u00bb (Dt 24, 14-15).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNo oprimir\u00e1s a tu pr\u00f3jimo, ni lo despojar\u00e1s. No retendr\u00e1s el salario del jornalero hasta el d\u00eda siguiente\u00bb (Lv 19, 13).<\/p>\n<h3><i>3. <\/i><i>Pr\u00e9stamos<\/i><\/h3>\n<p>En la antig\u00fcedad, las legislaciones que hoy llamar\u00edamos \u00abpro\u00adgresistas\u00bb \u2014como los c\u00f3digos de Hammurabi y de Esnunna\u2014 , a lo m\u00e1s que llegaban es a limitar los tipos de inter\u00e9s, que quedaron fijados en el 20% para pr\u00e9stamos de dinero y el 33% para inversiones en cereales. Los tipos asirios llegaban hasta el 25% para dinero y el 33% para cereales<span id='easy-footnote-8-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-8-120154' title='Cfr. James B. Pritchard, &lt;i&gt;La sabidur\u00eda del Antiguo Oriente. Antolog\u00eda de textos e ilustraciones, &lt;\/i&gt;Garriga, Barcelona, 1966, pp. 159 y 174.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>. Pues bien, el pueblo de Israel fue tan lejos \u2014tan sorprendentemente lejos\u2014 que pro\u00adhibi\u00f3 a los prestamistas cobrar el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi prestas dinero a uno de mi pueblo, al- pobre que habita contigo, no ser\u00e1s con \u00e9l un usurero; no le exigir\u00e1s inter\u00e9s\u00bb (Ex 22, 24).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi tu hermano se empobrece y se acoge a t\u00ed, lo mantendr\u00e1s como forastero o hu\u00e9sped, para que pueda vivir junto a t\u00ed. No tomar\u00e1s de \u00e9l inter\u00e9s ni usura, antes bien teme a tu Dios y deja vivir a tu hermano junto a t\u00ed. No le dar\u00e1s por inter\u00e9s ni le dar\u00e1s tus v\u00edveres a usura\u00bb (Lev 25, 35-37).<\/p>\n<p>En honor a la verdad debemos decir que aquellas normas estaban parasitadas todav\u00eda por el particularismo israelita, y a los extranjeros s\u00ed permit\u00edan cobrarles intereses:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abAl extranjero podr\u00e1s prestarle a inter\u00e9s, pero a tu hermano no le prestar\u00e1s a inter\u00e9s, para que Yahveh, tu Dios, te bendiga en todas tus empresas, en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n\u00bb (Dt 23, 20-21).<\/p>\n<p>Hoy nos extra\u00f1a que no se pueda cobrar un inter\u00e9s razonable por los pr\u00e9stamos, pero conviene observar que en la antig\u00fcedad y todav\u00eda durante la Edad Media los pr\u00e9stamos no eran pr\u00e9stamos para la producci\u00f3n sino para el consumo. Y, adem\u00e1s, para el consumo de primera necesidad. Eran tiempos en que bastaba una mala cosecha o una enfermedad para que multitud de campesinos se encontraran sin recursos para pasar el invierno y tuvieran que recurrir a los prestamistas. Lo malo es que por buena que fuera la pr\u00f3xima cosecha raramente produc\u00eda m\u00e1s de lo necesario para sobrevivir y, no pudiendo pagar las deudas, los escasos bienes que pose\u00edan aquellos hombres iban pasando a manos de los usureros. Tiene, pues, una raz\u00f3n de ser la prohibici\u00f3n de cobrar inter\u00e9s por los pr\u00e9stamos. (Como es sabido, la Iglesia mantuvo esa prohibici\u00f3n hastala enc\u00edclica <i>Vix pervenit, <\/i>de Benedicto XIV, en 1745<span id='easy-footnote-9-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-9-120154' title='Cfr. Benedicto XIV, &lt;i&gt;Vix pervenit &lt;\/i&gt;(1 de noviembre de 1745); en &lt;i&gt;Doctrina Pon\u00adtificia, &lt;\/i&gt;t. 3, BAC, Madrid, 2.&amp;#8217; ed., 1964, pp. 16-28.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>).<\/p>\n<p>Las leyes de Israel limitaron tambi\u00e9n las fianzas que pod\u00edan exigirse a los deudores para evitarles perjuicios graves:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi tomas en prenda el manto de tu pr\u00f3jimo, se lo devolver\u00e1s al ponerse el sol, porque con \u00e9l se abriga\u00bb (Ex 22, 25-26).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNo tomar\u00e1s en prenda el molino ni la muela; porque ello ser\u00eda tomar en prenda la vida misma (&#8230;). Si es un hombre de con\u00addici\u00f3n humilde, no te acostar\u00e1s guardando su prenda; se la de\u00advolver\u00e1s a la puesta del sol, para que pueda acostarse en su manto. As\u00ed te bendecir\u00e1 y habr\u00e1s hecho una buena acci\u00f3n a los ojos de Yahveh tu Dios\u00bb (Dt 24, 6. 10-13).<\/p>\n<p>Sin embargo no hemos llegado todav\u00eda a lo m\u00e1s sorprendente de la legislaci\u00f3n sobre los pr\u00e9stamos, y es que al llegar el A\u00f1o Sab\u00e1tico \u2014que, como el nombre indica, se celebra cada siete arios\u2014 \u00a1deb\u00edan perdonarse las deudas! (cfr. Dt 15, 1-3.9).<\/p>\n<p>Naturalmente, esta legislaci\u00f3n sobre los pr\u00e9stamos debe si\u00adtuarse, una vez m\u00e1s, en su contexto propio, que era la afirmaci\u00f3n de que todos los bienes son comunes porque en realidad perte\u00adnecen a Dios. Siendo as\u00ed las cosas, \u00bfc\u00f3mo cobrar intereses al necesitado por un dinero que en el fondo es suyo? E incluso, \u00bfc\u00f3mo seguir reclam\u00e1ndole lo que en siete arios no fue capaz de devolver?<\/p>\n<h3>4. <i>\u00abEsclavitud\u00bb<\/i><\/h3>\n<p>Tambi\u00e9n en cuanto a la esclavitud Israel se distanci\u00f3 de los pueblos circundantes. En la leyes mesopot\u00e1micas se subrayaba que la dependencia del esclavo respecto de su se\u00f1or, era de por vida diciendo: \u00abLa amistad dura solamente un d\u00eda, pero la es\u00adclavitud es perpetua\u00bb<span id='easy-footnote-10-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-10-120154' title='W. G., Lambert, &lt;i&gt;Babylonian Wisdom Literature, &lt;\/i&gt;Clarendon, Oxford, 1960, 259.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span>. En cambio en Israel, al llegar el A\u00f1o Sab\u00e1tico hab\u00eda que devolver la libertad a los esclavos (cfr. Ex 21, 2; Dt 15,12-15). Y la verdad es que una esclavitud que, en el peor de los casos, duraba siete a\u00f1os, s\u00f3lo con muchas reservas puede seguir llam\u00e1ndose esclavitud. Se trataba, en realidad, de un contrato laboral sometido adem\u00e1s a reglamentaciones muy precisas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi se empobrece tu hermano en asuntos contigo y t\u00fa lo compras, no le impondr\u00e1s trabajos de esclavo; estar\u00e1 contigo como jor\u00adnalero o como hu\u00e9sped, y trabajar\u00e1 junto a t\u00ed hasta el ano del jubileo. Entonces saldr\u00e1 de tu casa, \u00e9l y sus hijos con \u00e9l, volver\u00e1 a su familia y a la propiedad de sus padres. Porque ellos son siervos m\u00edos, a quienes yo saqu\u00e9 de la tierra de Egipto; no han de ser vendidos como se vende un esclavo\u00bb (Lev 25,39-42; cfr. Ex 21, 26-27; Dt 15, 12-18).<\/p>\n<h2>Crecimiento de la injusticia en Israel<\/h2>\n<p>Resumiendo lo anterior podr\u00edamos decir, con Wright, que en Israel \u00abla atenci\u00f3n de la ley no se centraba en los derechos de los fuertes, sino en los de los d\u00e9biles\u00bb<span id='easy-footnote-11-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-11-120154' title='George E. Wright, &lt;i&gt;Deuteronomy, en Interpreter&amp;#8217;s Bible, t. &lt;\/i&gt;2, Nashville, 1952, p. 476.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span> . El libro del Deutero\u00adnomio indica claramente cu\u00e1l era la meta: \u00abNo habr\u00e1 ning\u00fan necesitado en medio de vosotros\u00bb (15, 4).<\/p>\n<p>Sin embargo todas esas leyes no fueron capaces de impedir que con el tiempo acabaran consolid\u00e1ndose grandes desigual\u00addades econ\u00f3micas y sociales en Israel. Roland de Vaux, hablando de las excavaciones dirigidas por \u00e9l mismo en Tirsa, dice: \u00abEn Tirsa, la actual Tell el-F\u00e1r&#8217;ah, cerca de Naplusa, las casas del siglo X a.C. tienen todas las mismas dimensiones y la misma instalaci\u00f3n; cada una representa la morada de una familia, que llevaba el mismo tren de vida que sus vecinas. Es notable el contraste cuando se pasa al nivel del siglo VIII en el mismo emplazamiento: El barrio de las casas ricas, m\u00e1s grandes y mejor construidas, est\u00e1 separado del barrio en que est\u00e1n hacinadas las casas de los pobres\u00bb<span id='easy-footnote-12-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-12-120154' title='Roland de Vaux, &lt;i&gt;Instituciones del Antiguo Testamento, &lt;\/i&gt;Herder, Barcelona, 2.&amp;#8217; ed., 1976, p. 115.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>La mayor paradoja radica en el hecho de que, a partir del establecimiento de la monarqu\u00eda, los israelitas se vieron obligados a trabajar varios meses al ario en las construcciones reales, de la misma manera que los faraones hab\u00edan obligado a sus antepasados a construir las pir\u00e1mides. Al principio eran solamente los ca\u00adnaneos y los esclavos quienes realizaban los trabajos forzados (cfr. 1 Re 9, 20-22; 2 Cr 2, 16-17), pero m\u00e1s tarde el rey As\u00e1 oblig\u00f3 por la fuerza a todo Jud\u00e1 a realizar estos trabajos (1 Re 15, 22). As\u00ed, pues, aquellos aborrecidos trabajos de Egipto que dieron lugar a la intervenci\u00f3n de Yahveh acabaron instal\u00e1ndose en Israel.<\/p>\n<p>Y es que, por muy justas que sean las leyes, si no se cumplen no sirven para nada.<\/p>\n<p>La mayor parte de los comentaristas piensan que el Jubileo nunca se puso en pr\u00e1ctica<span id='easy-footnote-13-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-13-120154' title='Cfr. Karl Elliger, &lt;i&gt;Leviticus, en Handbuch zum Alten Testament, &lt;\/i&gt;Mohr, T\u00fcbingen, t. 4, 1966, p. 351; P. van Imschoot, &lt;i&gt;Teolog\u00eda del Antiguo Testamento, &lt;\/i&gt;Fax, Madrid, 1969, pp. 575-576; Juli\u00e1n Morgenstern, &lt;i&gt;Jubilee. Year of, &lt;\/i&gt;en G. A. Buttrick (ed.), &lt;i&gt;Inter\u00adpreter&amp;#8217;s Dictionary of the Bible, &lt;\/i&gt;t. 2, Nashville, 1963, 1002; Johannes Pedersen, &lt;i&gt;Israel: Its life and culture, &lt;\/i&gt;t. 1, Cumberlege, London, 1926, p. 89; J. R. Porter, &lt;i&gt;Leviticus, en Cambridge Bible Commentaty, Cambridge University Press, 1976, pp. 196-198; Gordon Wenham, The Books of Leviticus, en New International Commentary on the Old Testament, &lt;\/i&gt;Eerdmans, Grand Rapids, 6 (1971) 221-222.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span>. Es m\u00e1s f\u00e1cil saber si se perdonaban o no las deudas al llegar el s\u00e9ptimo ario. En todo caso no debi\u00f3 llegar a ser una pr\u00e1ctica general porque el Lev\u00edtico (26, 34.43), Jerem\u00edas (34, 8-22) y el Libro Segundo de las Cr\u00f3nicas (36, 21) sostienen que el destierro de Babilonia fue un castigo de Dios por no observar el ario sab\u00e1tico. Sabemos que se idearon trampas para burlar la ley. El rab\u00ed Hillel, contempor\u00e1neo de Jes\u00fas, ide\u00f3 la cl\u00e1usula \u00abprosbul\u00bb (del griego <i>pr\u00f3s.boul\u00e9 = <\/i>\u00aben presencia de la corte\u00bb), por la cual el deudor renunciaba p\u00fablicamente a los derechos que le conced\u00eda el ario sab\u00e1tico. De hecho, se han encontrado en Murabba&#8217;at (Palestina) unos contratos del a\u00f1o 133 d. C. que conten\u00edan la cl\u00e1usula \u00abprosbul\u00bb. Lo mismo ocurri\u00f3 con la prohibici\u00f3n de cobrar intereses: Surgi\u00f3 una ficci\u00f3n jur\u00eddica por la cual el deudor se ofrec\u00eda voluntariamente a pagar intereses; el acreedor, cort\u00e9smente, se negaba a ello, pero luego aceptaba el dinero.<\/p>\n<p>Naturalmente, el incumplimiento de tales leyes no les resta valor. Muestran claramente cu\u00e1l era la voluntad de Dios: Erra\u00addicar la pobreza. Las leyes de Israel, aunque se cumplieran nunca y mal, <i>seguir\u00e1n siendo siempre un mensaje para nosotros.<\/i><\/p>\n<h2>El movimiento prof\u00e9tico<\/h2>\n<p>Cuando la injusticia lleg\u00f3 a ser insoportable en Israel, se dej\u00f3 o\u00edr la voz de los profetas. Con palabras desgarradas denunciaron a los que promulgaban leyes injustas para atropellar el derecho de los d\u00e9biles (Is 10, 1-3), a los gobernantes que viv\u00edan del expolio de su pueblo (Is 3, 14-15), a los ricos que se hac\u00edan due\u00f1os del pa\u00eds entero (Is 5, 8-9), etc., etc.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s debemos decir que la relevancia de los profetas de Israel para nosotros no radica en el contenido de sus denuncias. Desde los \u00abtribunos de la plebe\u00bb del Imperio Romano hasta los reformadores sociales, podr\u00edamos coleccionar millares de de\u00adnuncias semejantes. La relevancia de los profetas de Israel radica en el hecho de que ellos denunciaban todas esas injusticias <i>en nombre de Dios. <\/i>Recordemos el famoso estribillo que interca\u00adlaban en sus \u00f3raculos: \u00ab\u00a1As\u00ed dice Yahveh!\u00bb (de las 230 veces que aparece esa expresi\u00f3n en el Antiguo Testamento, 221 es en los libros prof\u00e9ticos). Como dice el exegeta jud\u00edo Andr\u00e9 Neher:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Hay \u00abreivindicaciones sociales fuera de la Biblia. Lo que impresiona en ellas es que no se trata, propiamente hablando, de un profetismo. Ni el autor egipcio de las <i>Lamentaciones del aldeano <\/i>ni Hes\u00edodo, se atribuyen la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica. Sus lamentaciones y sus cr\u00edticas emanan de reflexiones y de expe\u00adriencias puramente humanas. Los dioses son invocados \u00fanica\u00admente a t\u00edtulo de testigos o de \u00e1rbitros. No son ellos los ins\u00adpiradores de la indignaci\u00f3n y de la rebeld\u00eda que experimentan dentro de su alma los escritores y los poetas (&#8230;). La justicia ha sido en todas partes, en la antig\u00fcedad, una conquista del esp\u00edritu laico, de la raz\u00f3n\u00bb<span id='easy-footnote-14-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-14-120154' title='Andr\u00e9 Neher, &lt;i&gt;La esencia del profetismo, &lt;\/i&gt;S\u00edgueme, Salamanca, 1975, p. 49.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Recordemos lo que dijimos m\u00e1s arriba: Lo espec\u00edficamente cristiano no es defender los derechos de los pobres, pues esa es una tarea irrenunciable para cualquier hombre bien nacido, sino hacer en esa defensa la experiencia de Dios.<\/p>\n<p>Intentaremos comprender mejor por qu\u00e9 los profetas de Israel actuaban as\u00ed. Como es sabido, su acusaci\u00f3n era doble: Adorar dioses extra\u00f1os y oprimir a los pobres. Pues bien, pretendo mos\u00adtrar que esas dos acusaciones, en el fondo, se reduc\u00edan a una sola.<\/p>\n<p>Hemos visto que la religi\u00f3n yavista prohib\u00eda la venta definitiva de las tierras y proteg\u00eda de m\u00faltiples formas a los pobres. No ocurr\u00eda lo mismo, sin embargo, con la religi\u00f3n cananea de los primitivos habitantes de la tierra prometida. Y esa religi\u00f3n fue mezcl\u00e1ndose poco a poco con el yavismo hasta dar origen a un culto sincretista.<\/p>\n<p>Salom\u00f3n, que por raz\u00f3n de sus matrimonios pol\u00edticos ten\u00eda muchas mujeres y concubinas no israelitas, se atrevi\u00f3 a edificarles santuarios para que pudieran seguir ofreciendo culto a sus dioses, e incluso lleg\u00f3 a hacerlo \u00e9l mismo (1 Re 11, 1-8). Pues bien, con los dioses extranjeros se fueron introduciendo poco a poco las pr\u00e1cticas socioecon\u00f3micas de la religi\u00f3n cananea que Yahveh reprobaba. El rey compraba y vend\u00eda las tierras de sus s\u00fabditos (2 Sam 24, 24; 1 Re 16, 24), confiscaba las que pertenec\u00edan a los deportados o ejecutados e incluso lleg\u00f3 a regalar tierras a otros reyes (1 Re 9,10-14).<\/p>\n<p>El incidente de la vi\u00f1a de Nabot (1 Re 21), durante la \u00e9poca de los omridas y el reinado de Ajab, expresa perfectamente el conflicto entre las leyes israelitas y las leyes cananeas con res\u00adpecto a la propiedad. Cuando Nabot contesta al rey Ajab \u00abl\u00edbreme Yahveh de darte la herencia de mis padres\u00bb (1 Re 21, 3) no es porque est\u00e9 sentimentalmente apegado a su terru\u00f1o, como cual\u00adquier campesino viejo, sino porque seg\u00fan la concepci\u00f3n tradi\u00adcional de Israel, la tierra es un regalo que Dios hace al clan o la familia para siempre. Ajab, en cambio, ten\u00eda ideas econ\u00f3micas diferentes: El cre\u00eda que se pod\u00edan comprar y vender los bienes ra\u00edces de acuerdo con los principios mercantilistas de los cana\u00adneos.<\/p>\n<p>Por eso adorar dioses extra\u00f1os y caer en la injusticia social son las dos caras de una misma moneda. Cuando Oseas (4, 1) dice: \u00abNo hay ya fidelidad <i>(&#8216;emet), <\/i>ni amor <i>(hesed), <\/i>ni conoci\u00admiento de Dios <i>(da&#8217;at &#8216;elohtm) <\/i>en esa tierra\u00bb pretende llamar la atenci\u00f3n sobre el hecho de que la injusticia no es s\u00f3lo un problema social. Va unida al desconocimiento de Dios, porque si el pueblo supiera lo importante que es para Dios la fraternidad no actuar\u00eda de ese modo. Es lo mismo que dice Jerem\u00edas (22, 15-16) en un texto muchas veces citado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abTu padre hizo justicia y equidad,<br \/>\njuzg\u00f3 la causa del cuitado y del pobrecillo,<br \/>\n\u00bfno es \u00e9sto conocerme? \u2014or\u00e1culo de Yahveh \u2014\u00bb.<\/p>\n<p>Precisamente porque conocimiento de Dios y pr\u00e1ctica de la justicia son absolutamente indisociables, los profetas \u2014como portavoces de Dios\u2014 lucharon siempre de forma denodada contra lo que Jos\u00e9 Luis Sicre ha llamado \u00abteolog\u00eda de la opresi\u00f3n\u00bb<span id='easy-footnote-15-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-15-120154' title='Jos\u00e9 Luis Sicre, &lt;i&gt;\u00abCon los pobres de la tierra\u00bb. La justicia social en los profetas de Israel, &lt;\/i&gt;Cristiandad, Madrid, 1985, pp. 286 y 308.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span>; es decir, la deformaci\u00f3n monstruosa que consiste en buscar justi\u00adficaciones religiosas para las injusticias.<\/p>\n<p>Unas veces la legitimaci\u00f3n ofrecida por los hombres religiosos a la injusticia consistir\u00e1 en silenciar las exigencias sociales de la fe para evitarse problemas: \u00abPor eso el hombre prudente calla en esta hora, que es hora de infortunio\u00bb (Am 5, 13).<\/p>\n<p>Otras veces llegar\u00e1n m\u00e1s lejos y se atrever\u00e1n incluso a fal\u00adsificar el mensaje del que deb\u00edan ser portavoces: \u00abYo no envi\u00e9 a esos profetas, y ellos corrieron; no les habl\u00e9, y ellos profeti\u00adzaron\u00bb (Jer 23, 21; cfr. 23, 31-40).<\/p>\n<p>Frecuentemente lo que est\u00e1 detr\u00e1s de todo eso es el inter\u00e9s ecom\u00f3mico: \u00abSus sacerdotes \u2014se lamenta Miqueas\u2014 ense\u00f1an por salario, sus profetas vaticinan por dinero\u00bb (Miq 3, 11). Es probable que no fueran los \u00abte\u00f3logos de la opresi\u00f3n\u00bb quienes m\u00e1s beneficio sacaran de las injusticias existentes en Israel. Eze\u00adquiel dice de las falsas profetisas que se vend\u00edan por un mendrugo de pan (Ez 13, 19). Pero el hecho objetivo es que contribu\u00edan al sufrimiento de los pobres.<\/p>\n<h2>La justicia veterotestamentaria en un callej\u00f3n sin salida<\/h2>\n<p>En el siglo VII a.C., con la reforma deuteronomista, pro\u00admovida por el rey Jos\u00edas y apoyada con entusiasmo por los pro\u00adfetas, pareci\u00f3 encenderse una luz. Se reafirm\u00f3 la antigua legis\u00adlaci\u00f3n relativa a los derechos de propiedad y a los bienes familiares: \u00abNo desplazar\u00e1s los mojones de tu pr\u00f3jimo, puestos por los antepasados\u00bb (Dt 18, 14). Ese mismo imperativo lo ha\u00adllaremos tambi\u00e9n en la literatura sapiencial: \u00abNo desplaces el lindero antiguo, que tus padres pusieron\u00bb (Prov 22, 28); \u00abno desplaces el lindero antiguo, no entres en el campo de los hu\u00e9r\u00adfanos\u00bb (Prov 23, 10).<\/p>\n<p>Incluso es posible que comenzara una redistribuci\u00f3n de las tierras, pero desgraciadamente la inoportuna muerte del rey Jos\u00edas en Megiddo, en el ario 609, a.C., puso fm a este movimiento que s\u00f3lo hab\u00eda durado trece arios. Y el pueblo volvi\u00f3 a los ne\u00adgocios de siempre; a los negocios estilo cananeo.<\/p>\n<p>Cuando los profetas se convencieron de que las autoridades de Israel eran definitivamente incapaces de defender a los d\u00e9biles \u2014y, m\u00e1s todav\u00eda, cuando el exilio de Babilonia (587 a.C.) acab\u00f3 con la misma monarqu\u00eda\u2014, empezaron a confiar en que alg\u00fan d\u00eda una intervenci\u00f3n milagrosa de Yahveh har\u00eda aparecer un rey (el Mes\u00edas) digno de su misi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abMirad que vienen d\u00edas \u2014or\u00e1culo de Yahveh-<br \/>\nen que suscitar\u00e9 a David un v\u00e1stago justo;<br \/>\nreinar\u00e1 un rey prudente,<br \/>\npracticar\u00e1 el derecho y la justicia en la tierra.<br \/>\nEn sus d\u00edas estar\u00e1 a salvo Jud\u00e1,<br \/>\ne Israel vivir\u00e1 seguro.<br \/>\nY \u00e9ste es el nombre con que le llamar\u00e1n:<br \/>\n\u00abYahveh-nuestra-justicia\u00bb (Jer 23, 5-6).<\/p>\n<p>Como hace notar Cornill, al Mes\u00edas esperado \u00abs\u00f3lo se le atribuyen cualidades puramente \u00e9ticas; no se dice nada de accio\u00adnes militares ni de \u00e9xitos pol\u00edticos; a quien tenemos ante nosotros no es a un h\u00e9roe victorioso ni a un conquistador afortunado, sino a un rey justo y piadoso que implanta el derecho y la justicia\u00bb<span id='easy-footnote-16-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-16-120154' title='C. H. Cornill, &lt;i&gt;Das Buch Jeremia, &lt;\/i&gt;Leipzig, 1905, p. 264.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<h2>\u00a1Buenas noticias para los pobres!<\/h2>\n<p>Ya en los albores del Nuevo Testamento Mar\u00eda alaba a Dios en el <i>Magnificat <\/i>porque la salvaci\u00f3n tanto tiempo esperada va a hacerse por fin realidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab&#8230;Su brazo interviene con fuerza,<br \/>\ndesbarata los planes de los arrogantes,<br \/>\nderriba del trono a los poderosos<br \/>\ny exalta a los humildes,<br \/>\na los hambrientos los colma de bienes<br \/>\ny a los ricos los despide de vac\u00edo&#8230;\u00bb (Lc 1, 51-53).<\/p>\n<p>Son palabras \u2014ha dicho Gonz\u00e1lez Faus\u2014 \u00abque tachar\u00eda el l\u00e1piz rojo de cualquier censor\u00bb<span id='easy-footnote-17-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-17-120154' title='J. I. Gonz\u00e1lez Faus, Selecciones de Teolog\u00eda 10 (1971) 76.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas en la sinagoga de Nazaret, haciendo suya una tra\u00addici\u00f3n que procede del Tercer Isa\u00edas, dir\u00e1:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed,<br \/>\nporque me ha ungido<br \/>\npara anunciar a los pobres la Buena Nueva;<br \/>\nme ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos<br \/>\ny la vista a los ciegos,<br \/>\npara dar la libertad a los oprimidos<br \/>\ny proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc 4, 18-19).<\/p>\n<p>Tan importantes son estas palabras que Lucas quiso resaltar la per\u00edcopa d\u00e1ndole categor\u00eda de <i>escena program\u00e1tica <\/i>que re\u00adsumiera la idea que Jes\u00fas ten\u00eda de su misi\u00f3n, y para ello la coloc\u00f3 al comienzo de la vida p\u00fablica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del recorrido que hemos hecho por el Antiguo Tes\u00adtamento ya sabemos lo que significa \u00abun ario de gracia\u00bb: remisi\u00f3n de las deudas, liberaci\u00f3n de los esclavos y reparto de las tierras. Hay personas a quienes todo eso les suena demasiado fuerte y dan por supuesto que las palabras de Jes\u00fas deber\u00e1n interpretarse en sentido simb\u00f3lico. Pero la cr\u00edtica literaria justifica m\u00e1s bien la lectura realista porque nos hace caer en la cuenta de que Lucas suprimi\u00f3 un estico del or\u00e1culo de Isa\u00edas que habr\u00eda permitido una comprensi\u00f3n de tipo intimista \u2014\u00bbvendar los corazones rotos\u00bb (Is 61, 1)\u2014 y lo sustituy\u00f3 por otro, tambi\u00e9n de Isa\u00edas (58, 6), que necesita mucha m\u00e1s imaginaci\u00f3n para interpretarlo en sentido figurado: \u00abPoner en libertad a los oprimidos\u00bb.<\/p>\n<h2>La originalidad del Nuevo Testamento con respecto al Antiguo<\/h2>\n<p>Al sostener que no hay por qu\u00e9 interpretar simb\u00f3licamente las palabras de Cristo no pretendo negar la existencia de ciertas diferencias entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Creo que las principales ser\u00edan estas cinco:<\/p>\n<p>1. <i>El Nuevo Testamento <\/i>AMPL\u00cdA notablemente las dimen\u00adsiones de la salvaci\u00f3n o, dicho de otra forma, la liberaci\u00f3n so\u00adcioecon\u00f3mica es muy importante, pero no es todo:<\/p>\n<p>En efecto, el campo de las esclavitudes humanas necesitadas de salvaci\u00f3n se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1 de las injusticias socio\u00adecon\u00f3micas: La enfermedad, por ejemplo \u2014 \u00a1cu\u00e1ntas curaciones realiz\u00f3 Jes\u00fas a su paso! \u2014 . Y no s\u00f3lo las enfermedades f\u00edsicas, sino tambi\u00e9n las enfermedades del alma, que nos esclavizan tanto o m\u00e1s que las del cuerpo: la angustia, la congoja, cuya causa y origen no conocemos a ciencia cierta; ese v\u00e9rtigo del sinsentido de todo; la soledad de amar sin ser amado o de ser amado sin amar, que tan malo es lo uno como lo otro&#8230;<\/p>\n<p>2. <i>El Nuevo Testamento <\/i>PROFUNDIZA <i>las dimensiones de la salvaci\u00f3n <\/i>hasta llegar a la causa \u00faltima del mal (el pecado):<\/p>\n<p>Todo hombre que se observa a s\u00ed mismo acaba descubriendo que no es bastante saber lo que exige la justicia y ni siquiera querer cumplirlo: \u00abAunque veo lo mejor y lo apruebo, practico lo peor\u00bb, dec\u00eda San Pablo (Rom 7, 14-25). Por eso la Iglesia, que es \u00abexperta en humanidad\u00bb<span id='easy-footnote-18-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-18-120154' title='Pablo VI, &lt;i&gt;Discurso ante las Naciones Unidas &lt;\/i&gt;(4 de octubre de 1965); en Pascual Galindo, &lt;i&gt;Colecci\u00f3n de Enc\u00edclicas y Documentos Pontificios, &lt;\/i&gt;t. 2, ACE, Madrid, 7.&amp;#8217; ed., 1967, p. 2961.'><sup>18<\/sup><\/a><\/span>, sabe que la salvaci\u00f3n tiene que <i>llegar hasta la ra\u00edz del mal: <\/i>El coraz\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Esto lo fueron descubriendo poco a poco los profetas de Israel. Al principio, cada vez que era entronizado un nuevo rey espe\u00adraban que har\u00eda justicia a los pobres. Con el tiempo, cuando comprobaron que uno tras otro defraudaban las esperanzas pues\u00adtas en \u00e9l, y sobre todo cuando se frustr\u00f3 la reforma de Jos\u00edas, comprendieron d\u00f3nde estaba el \u00abtend\u00f3n de Aquiles\u00bb de la Antigua Alianza: Los hombres intentaban una y mil veces ser mejores, pero estaban hechos de barro. Y, cuando se dieron cuenta de que ah\u00ed estaba la ra\u00edz del problema, empezaron a esperar la llegada de un tiempo futuro en el que los hombres ser\u00edan capaces de responder sin reservas a Dios:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abOs dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo \u2014dec\u00eda un famoso or\u00e1culo del profeta Ezequiel\u2014 , infundir\u00e9 en vosotros un esp\u00edritu nuevo, quitar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne\u00bb (Ez 36, 26).<\/p>\n<p>O con palabras de Jerem\u00edas (31, 31-33):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abHe aqu\u00ed que vienen d\u00edas \u2014or\u00e1culo de Yahveh\u2014 en que yo pactar\u00e9 con la casa de Israel (y con la casa de Jud\u00e1) una nueva alianza; no como la alianza que pact\u00e9 con sus padres cuando les tom\u00e9 de la mano para sacarles de Egipto (&#8230;) sino que pondr\u00e9 mi Ley en su interior y sobre sus corazones la escribir\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>El cristiano, heredero tanto de la tradici\u00f3n del Antiguo Tes\u00adtamento como de la tradici\u00f3n del Nuevo Testamento, no se con\u00adtentar\u00e1 con establecer estructuras justas sino que luchar\u00e1 por cambiar el coraz\u00f3n del hombre, empezando por el suyo mismo. Sabe que tan necesario es lo uno como lo otro. La experiencia dice que las personas malas acaban sirvi\u00e9ndose incluso de las estructuras justas para sus objetivos, pero la experiencia dice tambi\u00e9n que el ego\u00edsmo encuentra todav\u00eda m\u00e1s \u00abespacio\u00bb para expresarse cuando las estructuras son injustas.<\/p>\n<p>3. <i>El Nuevo Testamento <\/i>MODIFICA <i>la l\u00f3gica humana re\u00adnunciando al poder. <\/i>Otra diferencia importante entre el Antiguo Testamento y el Nuevo es el lugar social desde el cual se lleva a cabo la liberaci\u00f3n de los pobres: No desde el poder sino desde la debilidad y la pobreza misma.<\/p>\n<p>Como hemos visto, en el Antiguo Testamento se esperaba que fueran los reyes quienes defender\u00edan a los pobres. En los <i>salmos reales, <\/i>que hasta hace poco cre\u00edamos que hac\u00edan refe\u00adrencia al Mes\u00edas, se expresan as\u00ed las expectativas del pueblo ante el nacimiento de un nuevo rey:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEn sus d\u00edas florecer\u00e1 la justicia (&#8230;)<br \/>\nporque \u00e9l librar\u00e1 al pobre suplicante,<br \/>\nal desdichado y al que nadie ampara;<br \/>\nse apiadar\u00e1 del d\u00e9bil y del pobre\u00bb (Sal 72, 7. 12-13).<\/p>\n<p>Dijimos tambi\u00e9n que cuando result\u00f3 obvio que esa esperanza era ilusoria se abri\u00f3 paso la idea de que ser\u00eda el Mes\u00edas quien defender\u00eda a los pobres. Pero un Mes\u00edas que se esperaba, desde luego, lleno de poder\u00edo. Y, sin embargo, el Mes\u00edas result\u00f3 ser&#8230; <i>un pobre que \u00abno ten\u00eda donde reclinar la cabeza\u00bb <\/i>(Mt 8, 20) y cuya vida transcurri\u00f3 entre dos grandes desprecios: \u00abVino a su casa y los suyos no le recibieron\u00bb (Jn 1, 11), y \u00abpadeci\u00f3 fuera de la puerta\u00bb (Heb 13, 12).<\/p>\n<p>Eso trastorna por completo la l\u00f3gica humana. Incluso la de todos nosotros que, a pesar de nuestra herencia cristiana, segui\u00admos pensando que si conquist\u00e1ramos el poder, la Universidad, etc., ejercer\u00edamos un efecto multiplicador.<\/p>\n<p>Sin embargo, la salvaci\u00f3n en el Nuevo Testamento se carac\u00adteriza por el dinamismo de la <i>encarnaci\u00f3n, <\/i>y por eso Jes\u00fas exigir\u00e1 a quienes quieran seguirle que comiencen por hacerse pobres como \u00e9l. As\u00ed, pues, el cristiano <i>se niega a s\u00ed mismo el derecho a ser rico en un mundo como \u00e9ste donde quedan tantos pobres <\/i>y no aspira a ayudar a los pobres desde fuera, sino a <i>crecer juntos como personas y como creyentes.<\/i><\/p>\n<p>Todo aquel que hace suya la causa de los pobres y simult\u00e1\u00adneamente renuncia al poder tiene que contar con la persecuci\u00f3n. El 17 de febrero de 1980 dec\u00eda Mons. Romero:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abCr\u00e9anlo, hermanos, el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo deltino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: ser desa\u00adparecidos, ser torturados, ser capturados, aparecer cad\u00e1veres&#8230; Ser\u00eda triste que en una patria donde se est\u00e1 asesinando tan ho\u00adrrorosamente no cont\u00e1ramos entre las v\u00edctimas tambi\u00e9n a los sacerdotes. Son el testimonio de una Iglesia encarnada en los problemas del pueblo\u00bb<span id='easy-footnote-19-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-19-120154' title='Recogido en Oscar A. Romero, &lt;i&gt;\u00ab\u00a1Cese la represi\u00f3n!\u00bb, &lt;\/i&gt;IEPALA y Editorial Popular, Madrid, 1980, p. 137.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Apenas un mes despu\u00e9s el mismo Mons. Romero era asesi\u00adnado. Seguramente no ser\u00e1 ese el destino de ninguno de nosotros porque una sociedad democr\u00e1tica no hace m\u00e1rtires. \u00abPero hace locos, desprestigiados y marginados, a los que se niega hasta la gloria del martirio\u00bb<span id='easy-footnote-20-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-20-120154' title='Rafael Aguirre, &lt;i&gt;\u00bfPueden ser los pobres el lugar social de una Iglesia \u00bb segun\u00addomundista\u00bb?: Misi\u00f3n Abierta 75 (1982) 117&lt;\/i&gt;.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span>. Y habr\u00e1 que contar con ello.<\/p>\n<p>Mateo, a continuaci\u00f3n de \u00abBienaventurados los perseguidos por causa de la justicia\u00bb, a\u00f1ade: \u00abBienaventurados ser\u00e9is cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa\u00bb (Mt 5, 11). Da la impresi\u00f3n, pues, de que ser perseguidos por la justicia equivale a ser perseguidos por causa de Jes\u00fas. De hecho, Lucas engloba ambas cosas en una sola bienaventuranza: Ser perseguidos \u00abpor causa del Hijo del hombre\u00bb (Lc 6, 23).<\/p>\n<p>4. <i>La <\/i>LUCHA <i>contra la injusticia debe ir unida al <\/i>AMOR <i>a los causantes de la injusticia. <\/i>El cristiano, al asumir la causa de los pobres, no podr\u00e1 dejar de enfrentarse a las pretensiones de los poderosos. Pero nunca lo har\u00e1 movido por el resentimiento.<\/p>\n<p>Jes\u00fas descart\u00f3 cualquier idea de venganza. Es significativo que aquel pasaje de Isa\u00edas (61, 1-2) sobre el cual bas\u00f3 su discurso program\u00e1tico en la sinagoga de Nazaret (Lc 4, 18-19) qued\u00f3 bruscamente cortado a mitad de una frase. A las palabras \u00abpro\u00adclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb segu\u00edan en el or\u00e1culo del profeta estas otras: \u00ab&#8230;D\u00eda de venganza de nuestro Dios\u00bb, que fueron significativamente omitidas por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Para el cristiano ser\u00e1 siempre irrenunciable que su amor al\u00adcance incluso a los enemigos (Mt 5, 44), aunque eso no excluya, naturalmente, oponernos al mal que ellos hagan. San Juan Cri\u00ads\u00f3stomo \u2014ese obispo que se mostr\u00f3 tan inexorable con los ricos que fue desterrado de Constantinopla por la emperatriz Euxodia\u00adjustificaba as\u00ed su conducta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abVosotros no os hart\u00e1is de devorar y tragaros a los pobres y yo no me harto de ech\u00e1roslo en cara. \u00a1Apartaos de mis ovejas; no me destruy\u00e1is el reba\u00f1o! Y si me los destru\u00eds, \u00bfpod\u00e9is acusarme de que os persiga? \u00bfAcaso si fuera pastor de ovejas me acusar\u00edais de perseguir al lobo que atacara mi reba\u00f1o?\u00bb.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ad\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abYo no hablo contra los ricos, sino en favor de los ricos. Al hablar como hablo, en favor tuyo hablo: aun cuando no te des cuenta de ello. \u00bfQue c\u00f3mo hablo en tu favor? Pues porque te libro del pecado, te saco de la rapi\u00f1a, te hago amigo de todos, te hago amable a todos\u00bb<span id='easy-footnote-21-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-21-120154' title='San Juan Cris\u00f3stomo, &lt;i&gt;Sobre el hombre que se hizo rico, &lt;\/i&gt;homil\u00eda 1, n\u00fam. &lt;i&gt;4; &lt;\/i&gt;PG 55, 500 y ss.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Como dir\u00e1 m\u00e1s tarde San Agust\u00edn, \u00abla Iglesia persigue por amor y los imp\u00edos por crueldad\u00bb<span id='easy-footnote-22-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-22-120154' title='San Agust\u00edn, &lt;i&gt;Carta &lt;\/i&gt;n\u00fam. 11, en &lt;i&gt;Obras completas de San Agust\u00edn, t. &lt;\/i&gt;XI a, BAC, Madrid, 3.&amp;#8217; ed., 1987, p. 726.'><sup>22<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>5. <i>La salvaci\u00f3n del Nuevo Testamento es, a la vez, <\/i>ESCA\u00adTOL\u00d3GICA <i>e <\/i>HIST\u00d3RICA. Los libros veterotestamentarios, casi en su totalidad (debemos exceiatuai<sup>&#8211;<\/sup> los apocal\u00edpticos, el libro de la Sa\u00adbidur\u00eda y los Macabeos), encuadraban la salvaci\u00f3n dentro del ho\u00adrizonte intramundano.<\/p>\n<p>Nosotros somos conscientes de que la salvaci\u00f3n nunca podr\u00e1 ser plena mientras vivamos en la historia. Por lo pronto, el hombre sabe que tendr\u00e1 que v\u00e9rselas con la muerte, \u00abel \u00faltimo enemigo\u00bb (1 Cor 15, 26), y tambi\u00e9n sobre ella debe triunfar la salvaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo eso. Mientras vivamos en la historia, cualquier logro, por espectacular que pueda ser, manifestar\u00e1 la tensi\u00f3n entre el <i>ya <\/i>y el <i>todav\u00eda no. <\/i>Tambi\u00e9n los logros de la justicia. Por eso, cuando el cristiano hace suya la causa de los pobres no puede dejar de recordar con cierta melancol\u00eda unas palabras de Cristo: \u00abSiempre habr\u00e1 pobres entre vosotros\u00bb (Mt 26, 11 y par.). Pa\u00adlabras que, naturalmente, de ninguna manera pueden aducirse como justificaci\u00f3n de la pobreza existente en una sociedad de\u00adterminada. Tambi\u00e9n dijo Cristo que siempre habr\u00e1 esc\u00e1ndalos entre nosotros (Mt 18, 7 y par.) y no porque aprobara los es\u00adc\u00e1ndalos. Incluso a\u00f1adi\u00f3: \u00abPero \u00a1ay de aquel hombre por quien viniere el esc\u00e1ndalo!\u00bb.<\/p>\n<p>Que siempre habr\u00e1 pobres entre nosotros, y siempre habr\u00e1 esc\u00e1ndalos, quiere decir en definitiva que siempre habr\u00e1 <i>pecado <\/i>entre nosotros; que la salvaci\u00f3n jam\u00e1s se realizar\u00e1 del todo y para siempre en el horizonte del tiempo.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, la salvaci\u00f3n cristiana es, a la vez, <i>escatol\u00f3gica <\/i>(jam\u00e1s se realizar\u00e1 del todo y para siempre en el horizonte del tiempo) e <i>hist\u00f3rica <\/i>(se realiza anticipada y parcialmente tambi\u00e9n en la historia).<\/p>\n<p>Al acabar este repaso de las principales diferencias existentes entre el Antiguo y el Nuevo Testamento cuando abordan la causa de los pobres, se me ocurre que tambi\u00e9n a lo social se aplica aquello de \u00abno pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir sino a dar plenitud\u00bb (Mt 5, 17).<\/p>\n<h2>Los Santos Padres defendieron siempre con voz prof\u00e9tica los derechos de los pobres<\/h2>\n<p>Los Santos Padres, herederos de la rica tradici\u00f3n que hemos recordado, sostuvieron de forma un\u00e1nime que, al ser voluntad de Dios que todos sus hijos compartan fraternalmente los bienes de la tierra, el hecho de que unos sean ricos mientras otros son pobres ser\u00e1 siempre injusto; y \u00e9sto <i>prescindiendo de c\u00f3mo hayan llegado unos y otros a esa situaci\u00f3n. <\/i>Recordemos un par de ejemplos. En primer lugar vamos a escuchar unas pa\u00adlabras de San Juan Cris\u00f3stomo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abDime, \u00bfde d\u00f3nde te viene a t\u00ed ser tan rico? \u00bfde qui\u00e9n recibiste la riqueza?, y ese otro \u00bfde qui\u00e9n la recibi\u00f3? Del abuelo \u2014di\u00adr\u00e1s\u2014, del padre. \u00bfY podr\u00e1s, remont\u00e1ndote por el \u00e1rbol genea\u00adl\u00f3gico, demostrar la justicia de vuestras posesiones? Seguro que no podr\u00e1s. Necesariamente en su principio y en su ra\u00edz hay una injusticia. \u00bfQue c\u00f3mo llego a esa conclusi\u00f3n? Porque al principio Dios no hizo rico a uno y pobre a otro, ni tom\u00f3 al uno y le mostr\u00f3 grandes yacimientos de oro y al otro lo priv\u00f3 de este hallazgo. No, Dios, puso delante de todos la misma tierra. \u00bfC\u00f3mo, pues, siendo todo com\u00fan t\u00fa posees tierras y m\u00e1s tierras y el otro ni un terr\u00f3n?\u00bb<span id='easy-footnote-23-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-23-120154' title='San Juan Cris\u00f3stomo, &lt;i&gt;Homil\u00edas sobre la Primera Carta a Timoteo, &lt;\/i&gt;homil\u00eda 12, n\u00fam. 4 (PG 62, 562-563).'><sup>23<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Y San Jer\u00f3nimo escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSabiamente habla el Evangelio de \u00abriquezas injustas\u00bb, pues todas las riquezas proceden de la injusticia y uno no se puede adue\u00f1ar de ellas a no ser que otro las pierda o se arruine. Por eso a m\u00ed me parece cert\u00edsima aquella sentencia popular que dice: \u00abEl rico o es injusto o es heredero de un injusto\u00bb\u00bb<span id='easy-footnote-24-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-24-120154' title='San Jer\u00f3nimo, &lt;i&gt;Carta 120, a Edibia, &lt;\/i&gt;n\u00fam. 1 (PL 22, 984); en &lt;i&gt;Cartas de San Jer\u00f3nimo, &lt;\/i&gt;t. 2, Madrid, 1962, pp. 447-448.'><sup>24<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Sacando ahora las oportunas conclusiones de ese plantea\u00admiento \u2014tan enraizado, por otra parte, como hemos visto, en la Biblia\u2014 los Santos Padres afirmar\u00e1n que lo que sobra al rico pertenece al pobre:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abCuando alguien roba los vestidos de un hombre, decimos que es un ladr\u00f3n. \u00bfNo debemos dar el mismo nombre a quien pu\u00addiendo vestir al desnudo no lo hace? El pan que hay en tu despensa pertenece al hambriento; el abrigo que cuelga, sin usar, en tu guardarropa pertenece a quien lo necesita; los zapatos que se est\u00e1n estropeando en tu armario pertenecen al descalzo; el dinero que t\u00fa acumulas pertenece a los pobres\u00bb<span id='easy-footnote-25-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-25-120154' title='San Basilio, &lt;i&gt;Homil\u00eda \u00abDestruir\u00e9 mis graneros\u00bb, sobre Lc 12, 16-21, &lt;\/i&gt;n. 7 (PG 31, 277).'><sup>25<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>En consecuencia, socorrer a los necesitados no tiene car\u00e1cter graciable, sino que es una restituci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNo le regalas al pobre una parte de lo tuyo, sino que le de\u00advuelves algo de lo que es suyo, pues lo que es com\u00fan y ha sido dado para el uso de todos lo usurpas t\u00fa solo\u00bb<span id='easy-footnote-26-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-26-120154' title='San Ambrosio, &lt;i&gt;Libro de Nabot Yizreelita, &lt;\/i&gt;n\u00fam. 53 (PL 14, 747).'><sup>26<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<h2>Los escol\u00e1sticos formularon con precisi\u00f3n las exigencias de una comunicaci\u00f3n cristiana de bienes<\/h2>\n<p>Unos siglos despu\u00e9s, los escol\u00e1sticos dir\u00e1n \u2014con t\u00e9rminos menos violentos, pero desde planteamientos id\u00e9nticos\u2014 que dar lo superfluo a los pobres es una exigencia de justicia, y compartir con ellos lo necesario es una exigencia de caridad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLos pobres pueden ser socorridos de dos maneras: O bien de lo superfluo, lo que es de justicia (&#8230;) ya que lo superfluo es de los pobres, y propio de la justicia es devolver a cada uno lo suyo, o bien podemos socorrerles sustray\u00e9ndonos lo que es ne\u00adcesario\u00bb, lo que ya no viene exigido por la justicia, sino por la caridad<span id='easy-footnote-27-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-27-120154' title='Alejandro de Hales, &lt;i&gt;In 3 Sententiarum, &lt;\/i&gt;dist. 33.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Dar limosna de lo superfluo \u2014ahora es Santo Tom\u00e1s el que habla\u2014 es de precepto; lo mismo que darla al que est\u00e1 en necesidad extrema. Hacer otras limosnas es de consejo, igual que se dan consejos acerca de cualquier otro bien mayor\u00bb<span id='easy-footnote-28-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-28-120154' title='Santo Tom\u00e1s de Aquino, &lt;i&gt;Summa Theologica, &lt;\/i&gt;2-2, q. 32, a. 5; BAC, Madrid, 1959, t. 7, p. 969.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n de que no han dicho nada, pero consider\u00e9\u00admoslo m\u00e1s despacio: Si dar de lo superfluo es una exigencia de la justicia, quiere decir que no basta dar <i>una parte <\/i>de lo superfluo, sino <i>todo, <\/i>porque mientras me quede algo superfluo la justicia seguir\u00e1 exigi\u00e9ndome que lo d\u00e9. Y ni siquiera eso es bastante: Incluso cuando s\u00f3lo me haya quedado con lo necesario, la caridad me pide que est\u00e9 dispuesto a compartirlo con los que todav\u00eda tienen menos que yo. Naturalmente, ahora es la caridad, no la justicia, porque tengo realmente derecho a poseer lo necesario; lo que pasa es que la caridad va m\u00e1s all\u00e1 que la justicia&#8230;<\/p>\n<h2>Hacia un reconocimiento jur\u00eddico de los derechos de los pobres<\/h2>\n<p>Como vemos, los sermones de los Santos Padres no tienen nada que envidiar a los \u00f3raculos de los profetas de Israel, y los escol\u00e1sticos no se quedaban atr\u00e1s a la hora de exigir. Sin embargo, a nadie se le oculta que la \u00abdebilidad\u00bb de las normas \u00e9ticas radica en la ausencia de medios coercitivos. Roberto de Courson, a principios del siglo XIII, enseriaba de forma expresa que los ricos deben ser invitados a compartir sus bienes, pero nadie puede obligarles a hacerlo. \u00a1Imposible afirmar m\u00e1s decididamente la dislocaci\u00f3n existente entre la \u00e9tica y el derecho! Conscientes de esa debilidad, que caracteriza a las normas \u00e9ticas cuando no se ven apoyadas por el derecho, los canonistas medievales quisieron dar una sanci\u00f3n jur\u00eddica a los derechos de los pobres.<\/p>\n<p>Por una parte, de la tesis seg\u00fan la cual lo superfluo de los ricos pertenece a los pobres, el m\u00e1s grande de los decretistas medievales, Huguccio de Pisa, dedujo all\u00e1 por el a\u00f1o 1189, el derecho correlativo que tienen los hambrientos a apoderarse por la fuerza de lo que sobra a los ricos sin ser por ello ladrones<span id='easy-footnote-29-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-29-120154' title='Huguccio de Pisa, &lt;i&gt;Summa Decretorum, &lt;\/i&gt;C. 12, q. 2, c. 11 (Ms. Vaticano, f186v, 187r).'><sup>29<\/sup><\/a><\/span>. A comienzos del siglo XIII, a partir de Juan el Teut\u00f3n, entre los canonistas, y de Guillermo de Auxerre, entre los te\u00f3logos, la opini\u00f3n del obispo de Ferrara se convirti\u00f3 en doctrina com\u00fan: \u00abQuien se halla en situaci\u00f3n de necesidad extrema tiene derecho a tomar de la riqueza ajena lo necesario para s\u00ed\u00bb<span id='easy-footnote-30-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-30-120154' title='Concilio Vaticano II, &lt;i&gt;Gaudium et Spes, &lt;\/i&gt;69a. Cfr. Santo Tom\u00e1s de Aquino, &lt;i&gt;Summa Theologica, &lt;\/i&gt;2-2, q. 66, a. 7 (BAC, Madrid, t. 8, 1956, pp. 505-507); San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, &lt;i&gt;Theologia Moralis, &lt;\/i&gt;3, 5, 1; Dub. 1 (ed. Marietti, 1847, 2, n. 520, 500\u00ad504).'><sup>30<\/sup><\/a><\/span>. El franciscano Alejandro de Hales aportar\u00e1 en la primera mitad del siglo XIII una precisi\u00f3n importante, y es que el derecho del necesitado a los bienes ajenos es todav\u00eda m\u00e1s claro cuando se trata de los bienes de la Iglesia, dado que \u00e9stos constituyen de una forma muy especial el patrimonio de los pobres<span id='easy-footnote-31-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-31-120154' title='Alejandro de Hales, &lt;i&gt;Qu. de eleemosyna, &lt;\/i&gt;11: \u00abEt cum bona ecclesie specialiter sint bona pauperum, maxime in extrema necessitate, multo magis videtur quod non peccet talis accipiendo de bonis ecclesie\u00bb (Ms. Paris, f 67v).'><sup>31<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del derecho de apropiaci\u00f3n por parte de los pobres los canonistas introdujeron en el derecho can\u00f3nico la figura de la \u00abde\u00adnuncia evang\u00e9lica\u00bb, mediante la cual la Iglesia pod\u00eda constre\u00f1ir a los ricos a compartir sus bienes con los pobres pudiendo llegar, tras un detallado procedimiento, incluso hasta la excomuni\u00f3n de los recalcitrantes. Es dif\u00edcil saber si la \u00abdenuncia evang\u00e9lica\u00bb lleg\u00f3 a tener vigencia o no, aunque por una carta del Papa Gregorio IX, fechada en 1232, puede deducirse la existencia de un recurso que los pobres de Venecia hab\u00edan entablado contra el obispo Marcos-Miguel por no compartir con ellos los diezmos que percib\u00eda<span id='easy-footnote-32-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-32-120154' title='Cfr. Gilles Couvreur, &lt;i&gt;Les pauvres ont-ils des droit? Recherches sur le vol en cas d&amp;#8217;extr\u00e9me n\u00e9cessit\u00e9 depuis la Concordia de Graden (1140) jusqu&amp;#8217;a Guillaume d&amp;#8217;Au\u00adxerre (j1231), &lt;\/i&gt;Presses de l&amp;#8217;Universit\u00e9 Gr\u00e9gorienne-Editions S.O.S., Roma-Par\u00eds, 1961, pp. 110-115.'><sup>32<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s de Vio, el cardenal Cayetano (1468-1534) dar\u00e1 un paso m\u00e1s al afirmar que si un rico no distribuye voluntariamente lo que le sobra, el juez puede hacerlo de oficio entre los indigentes \u2014in\u00adcluso fuera del caso de extrema necesidad\u2014 para que se respete la justicia<span id='easy-footnote-33-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-33-120154' title='(Tom\u00e1s de Vio) Cayetano, &lt;i&gt;Comentario a la IP IPe de la Suma Teol\u00f3gica de Santo Tom\u00e1s de Aquino, &lt;\/i&gt;q. 118, art. 4, n. 4.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>En los modernos Estados, como es sabido, los poderes p\u00fa\u00adblicos llevan a cabo una redistribuci\u00f3n m\u00e1s o menos grande de la riqueza mediante el sistema tributario y los seguros sociales. Pues bien, hacen simplemente lo que el cardenal Cayetano con\u00adsideraba incumbencia del juez, nada m\u00e1s que de una forma tan nueva y desprovista de cualquier fundamentaci\u00f3n religiosa que casi nadie reconoce en ello la antigua doctrina.<\/p>\n<h2>La exigencia de cambiar las estructuras<\/h2>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos hablado tan solo del pensamiento cristiano sobre los pobres y la pobreza. Junto a ello habr\u00eda que considerar tambi\u00e9n la praxis. Nadie puede discutir hoy que la Iglesia llev\u00f3 a cabo a lo largo de la historia una gigantesca tarea de servicio a la humanidad sufriente<span id='easy-footnote-34-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-34-120154' title='Desgraciadamente apenas existen obras de conjunto sobre el particular. V\u00e9ase la cl\u00e1sica de Michel Mollat, &lt;i&gt;Les pauvres au Moyen Age. &lt;\/i&gt;&lt;i&gt;\u00c9tude sociale, &lt;\/i&gt;Hachette, Paris, 1978 (es un resumen de los dos vol\u00famenes publicados cuatro a\u00f1os antes con el t\u00edtulo de &lt;i&gt;\u00c9tudes sur l&amp;#8217;Histoire de la Pauvret\u00e9. &lt;\/i&gt;&lt;i&gt;Moyen Age-XVP s.). &lt;\/i&gt;Tambi\u00e9n Robert Hemunann, &lt;i&gt;La Charit\u00e9 de l&amp;#8217;\u00c9glise, de ses origines a nos jours, &lt;\/i&gt;Salvator-Mulhouse, Strasbourg, 1961. Sobre Espa\u00f1a pueden consultarse Elena Maza, &lt;i&gt;Pobreza y asistencia social en Espa\u00f1a. Siglos XVI al XX, &lt;\/i&gt;Universidad de Valladolid, 1987; Carmen L\u00f3pez Alonso, &lt;i&gt;La pobreza en la Espa\u00f1a medieval. Estudio hist\u00f3rico-social, &lt;\/i&gt;Ministerio de Trabajo, Madrid, 1985.'><sup>34<\/sup><\/a><\/span>. Durante la Edad Media no hab\u00eda en toda Europa una ciudad o pueblo importante que no contara con alg\u00fan hospital donde se atend\u00eda gratuitamente a los enfermos pobres (s\u00f3lo las leproser\u00edas se calcula que en el siglo XIII llegaron a las 20.000). Inmensa fue igualmenta la obra educativa realizada en favor de las clases populares. Ni que decir tiene que en la historia del amor al pr\u00f3jimo brilla con luz propia la figura de Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>A partir de la Revoluci\u00f3n Francesa apareci\u00f3 una novedad importante. Hasta ese momento asumir la causa de los pobres se concretaba necesariamente en acciones asistenciales y promocio\u00adnales que luchaban contra la pobreza individuo a individuo. Lo malo es que la sociedad, tal como estaba organizada, era una m\u00e1quina de producir pobres. Sin embargo, nadie se percataba de \u00e9so. Aquel orden establecido parec\u00eda a todos inmutable, natural. En cambio a finales del siglo XVIII la humanidad tom\u00f3 con\u00adciencia de que el orden \u2014o \u00abdesorden\u00bb\u2014 establecido era un fen\u00f3meno cultural y, por tanto, susceptible de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es verdad que antes de la Revoluci\u00f3n Francesa se produjeron de vez en cuando revueltas de los dominados y oprimidos que se sublevaban contra un exceso ya insoportable de arbitrariedad y explotaci\u00f3n. Pero las revoluciones eran siempre contra los poderosos, nunca contra el \u00absistema\u00bb como tal, por cuanto nadie pod\u00eda tampoco imaginar una cosa distinta.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, cuando la humanidad tom\u00f3 conciencia de que era posible llevar a cabo transformaciones sociales audaces para luchar m\u00e1s eficazmente contra la pobreza, la Iglesia \u2014lejos de comprender hasta qu\u00e9 punto esas transformaciones ven\u00edan exigidas por la fe\u2014 se opuso a ellas y se empe\u00f1\u00f3 con terquedad inaudita en defender con argumentos pseudoteol\u00f3gicos las so\u00adciedades estructuradas en la desigualdad. Hace cincuenta a\u00f1os escrib\u00eda todav\u00eda P\u00edo XII:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLa memoria de todos los tiempos ense\u00f1a que siempre hubo pobres y ricos, y la inflexible condici\u00f3n de las cosas presagia que los habr\u00e1 siempre. Son honorables los pobres que temen a Dios, porque de ellos es el Reino de los Cielos y f\u00e1cilmente abundan en gracias espirituales; los ricos, en cambio, si son rectos y probos, son los dispensadores y administradores de los bienes terrenales de Dios; como auxiliares de la Providencia divina, socorren a los necesitados, por cuyas manos reciben frecuentemente los dones del esp\u00edritu y bajo cuya direcci\u00f3n esperan conseguir la vida eterna. <i>Dios, \u00f3ptimo provisor de las cosas, ha establecido que, para ejercicio de las virtudes y acri\u00adsolamiento de los m\u00e9ritos, haya en el mundo a la vez ricos y<\/i> pobres<span id='easy-footnote-35-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-35-120154' title='P\u00edo XII, &lt;i&gt;Sertum laetitiae (1 &lt;\/i&gt;de noviembre de 1939), n. 14; en &lt;i&gt;Doctrina Pontificia, &lt;\/i&gt;t. 3 (Documentos Sociales), BAC, Madrid, 2.&amp;#8217; ed., 1964, p. 855 (el subrayado es m\u00edo).'><sup>35<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>El resultado fue que durante el siglo XIX otros hombres to\u00admaron el relevo de los cristianos en la defensa eficaz de los derechos de los pobres. La Iglesia, cada vez m\u00e1s aislada cultu\u00adralmente, jug\u00f3 un papel pura y simplemente reaccionario.<\/p>\n<p>Hoy las cosas han cambiado. Es llamativo el contraste entre la \u00faltima frase de P\u00edo XII que acabamos de recordar y unas palabras pronunciadas por Juan Pablo II ante los habitantes de la Favela dos Alagados, en Salvador de Bah\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNo dig\u00e1is que es voluntad de Dios que vosotros permanezc\u00e1is en una situaci\u00f3n de pobreza, enfermedad, en una mala vivienda, contraria, muchas veces, a vuestra dignidad de personas hu\u00admanas. No dig\u00e1is: \u00a1Es Dios quien lo quiere!\u00bb<span id='easy-footnote-36-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-36-120154' title='Juan Pablo II, &lt;i&gt;Discurso en\u2022 Salvador de Bah\u00eda &lt;\/i&gt;(7 de julio de 1980), n. 3: Ecclesia 1990 (19 de julio de 1980) 894-895.'><sup>36<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>El mismo Juan Pablo II, en la reciente Enc\u00edclica \u00abSollicitudo Rei Socialis\u00bb, ha dado a esas estructuras sociales, econ\u00f3micas y financieras que fabrican pobres el nombre que teol\u00f3gicamente les corresponde: Son \u00abestructuras de pecado\u00bb<span id='easy-footnote-37-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-37-120154' title='Por diez veces utiliza el Papa esa expresi\u00f3n (nn. 36a, 36b, 36c, 36f, 37c, 37d, 38f, 39g, 40d, 46e), y llega a decir que no se puede tener una comprensi\u00f3n profunda de la realidad sin hablar de \u00abpecado\u00bb y de \u00abestructuras de pecado\u00bb.'><sup>37<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, esa expresi\u00f3n est\u00e1 llamada a revolucionar la mente y la praxis de no pocos cristianos. La Doctrina Social de la Iglesia hab\u00eda sido acusada a menudo de encerrarse en un mo\u00adralismo ingenuo que, para cambiar el mundo, pon\u00eda el \u00e9nfasis en la buena voluntad del hombre individual o colectivo ignorando que no son los deseos del maquinista, sino el trazado de las v\u00edas y la posici\u00f3n de las agujas, quienes determinan la direcci\u00f3n que seguir\u00e1 el tren.<\/p>\n<p>El supremo magisterio de la Iglesia, al reconocer ahora que el pecado no anida solamente en el coraz\u00f3n de los individuos, sino que ha cristalizado tambi\u00e9n en esas estructuras socio-eco\u00adn\u00f3micas que tan \u00abnaturales\u00bb parec\u00edan a nuestros antepasados, nos convoca a luchar no s\u00f3lo por la conversi\u00f3n de los individuos sino tambi\u00e9n por la reforma de las estructuras.<\/p>\n<p>Ante nosotros se abre una tarea inmensa pero ilusionante. Lo diremos con palabras del Mensaje Final del \u00faltimo S\u00ednodo de los Obispos: \u00abEl Esp\u00edritu nos lleva a descubrir m\u00e1s claramente que hoy la santidad no es posible sin un compromiso con la justicia, sin una solidaridad con los pobres y oprimidos\u00bb<span id='easy-footnote-38-120154' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/vincentians.com\/es\/la-causa-de-los-pobres\/#easy-footnote-bottom-38-120154' title='S\u00ednodo de los Obispos, &lt;i&gt;Mensaje al Pueblo de Dios &lt;\/i&gt;(29 de octubre de 1987), n. 4: Ecclesia 2344-2345 (7 y 14 de noviembre de 1987) 1558.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Dios se supo a ra\u00edz de un conflicto laboral Refiri\u00e9ndose al \u00c9xodo, Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Faus ha escrito que \u00abde Dios se supo a ra\u00edz de un conflicto laboral\u00bb. 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