{"id":117117,"date":"2021-08-15T07:38:46","date_gmt":"2021-08-15T05:38:46","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=117117"},"modified":"2021-05-19T10:11:11","modified_gmt":"2021-05-19T08:11:11","slug":"pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/","title":{"rendered":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Antes de comenzar mi PREGON, quiero agradecer a las Pri\u00admeras y Dign\u00edsimas Autoridades de la Provincia, de la Di\u00f3cesis y de la Capital su presencia y presidencia en este acto conmemo\u00adrativo del Centenario del establecimiento de los Padres Pa\u00fales en Teruel.<\/p>\n<p>Mi gratitud tambi\u00e9n al selecto p\u00fablico, que con su asistencia demuestra su afecto a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n de San Vi\u00adcente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Y en pago de esta cortes\u00eda pido para todos y cada <b>uno de los <\/b><b>aqu\u00ed presentes que el Se\u00f1or de la <\/b>vida y de la muerte, de la sa\u00adlud y de la enfermedad les conceda que puedan celebrar el cente\u00adnario de su propio nacimiento con la misma vitalidad y optimismo con que los Padres Pa\u00fales celebran hoy su nacimiento secular en Teruel.<\/p>\n<p>Y a mi Presentador, el M. <b>I. S. <\/b>Ventura Pamplona, le recuerdo aquella frase del aragon\u00e9s Baltasar Graci\u00e1n: \u00abNo hay cristales que muden los colores como los afectos\u00bb, pues, llevado de su amis\u00adtad, ha cargado las tintas en mi elogio, y mis oyentes pudieran formarse un concepto demasiado brillante de mi persona. Aunque como me present\u00f3, entre otras cualidades, como escritor de obras de teatro, habr\u00e1 tenido presente que a los actores se les maquilla con chillones coloridos, para que se les coman las luces de \u00abbater\u00eda\u00bb <i>y <\/i>candilejas y aparezcan as\u00ed en su fisonom\u00eda natural. Mis ben\u00e9vo\u00adlos oyentes, cuando oigan mis pobres palabras, podr\u00e1n rebajar los encomios para verme en mi exacta dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiero felicitar a Mosen Pamplona la certera evocaci\u00f3n <i>de <\/i>los Padres Pa\u00fales que conoci\u00f3 por trato o referencia, y sobre todo por la emotiva semblanza de un modesto lego, el Hermano Barbero, por la que se pone a tono con esta hora de exaltaci\u00f3n de los humil\u00addes. Con estas remembranzas me dispensa de fatigaros con la que yo ten\u00eda preparada, y ahora s\u00f3lo me resta rezar un \u00aborate pro nobis\u00bb dirigido a los santos varones <b>recordados.<\/b><\/p>\n<p><b>Con vuestra venia empiezo mi tarea. M\u00e1s que a mis propios <\/b><b>m\u00e9ritos, debo a la amabilidad de unos amigos el encargo de un <\/b>PREGON LIRICO que cantara el recuerdo y la presencia de la Fundaci\u00f3n de la Casa-Misi\u00f3n en Teruel a los cien a\u00f1os de su es\u00adtablecimiento. Otra voz m\u00e1s entonada que la m\u00eda debiera ser la cantora de acontecimiento tan notable, la de cualquiera de los educados en esa Residencia, pero quiz\u00e1 la hubiera empa\u00f1ado la emoci\u00f3n de una nostalgia entra\u00f1able o la hubiera velado el pu\u00addor varonil, que se resiste a referir haza\u00f1as de las que fue prota\u00adgonista. Por eso delegaron en otro su representaci\u00f3n, en otro me\u00adnos vinculado \u2014\u00a1 s\u00f3lo un poco menos!\u2014 a la Casa, y me designa\u00adron a m\u00ed.<\/p>\n<p>Los organizadores de esta solemnidad acertaron a buscarme para hablar porque sab\u00edan el cari\u00f1o que siempre sent\u00ed hacia ella, y que \u00faltimamente plasm\u00e9 en hechos al fundar la edificaci\u00f3n del templo en honor de la Inmaculada de la Medalla Milagrosa. Pero se equivocaron al confiarme un PREGON LIRICO, que pide p\u00edfa\u00adnos de oro de un heraldo, y yo soplo d\u00e9bilmente en la cuerna de un pregonero rural pues soy un poeta jubilado, de las \u00e9pocas idas, cuando al vate se le entend\u00eda lo que rimaba y no retorc\u00eda met\u00e1\u00adforas y tropos asequibles a \u00abla inmensa minor\u00eda\u00bb. Aunque, por otra parte, considero que esta equivocaci\u00f3n sea un acierto, porque la conmemoraci\u00f3n de un centenario mira a un evento hist\u00f3rico, y yo tambi\u00e9n pertenezco al pasado, y no caer\u00e9 en \u00abese anacronismo, que &#8211;seg\u00fan M. Proust\u2014 tantas veces impide que el calendario de los hechos coincida con el de los sentimientos\u00bb. Aqu\u00ed somos coin\u00adcidentes.<\/p>\n<p>Vuestro o\u00eddo, sensible y educado, disculpar\u00e1 y absolver\u00e1 mis seguras, si bien totalmente involuntarias, estridencias.<\/p>\n<p>UN CENTENARIO<\/p>\n<p>Es anacr\u00f3nico que en una \u00e9poca en que las noticias se aplastan unas a otras, como se borran las olas en la playa, en que los pe\u00adri\u00f3dicos de la tarde hacen olvidar las p\u00e1ginas de los matutinos, en que la vida toda sale disparada hacia adelante, pulverizando lo que queda detr\u00e1s, es anacr\u00f3nico que la memoria se retrotraiga a un acaecimiento que transcurri\u00f3 hace un siglo. \u00bfPor qu\u00e9 este re\u00adtroceso al pasado? \u00bfEs que nos asimos a \u00e9l en un af\u00e1n de perma\u00adnencia, como a islote inm\u00f3vil y berroque\u00f1o, en el fluir vertiginoso y alocado de las horas? \u00bfO es que preferimos el recreo en la foto\u00adgraf\u00eda fija de la linterna m\u00e1gica al mareo de la pel\u00edcula trepi\u00addante? \u00bfO es el conjuro a un fantasma, la pretendida animaci\u00f3n de un f\u00f3sil? O, m\u00e1s noblemente, \u00bfes el reconocimiento de deudas a los donantes, ya muertos, de un capital que beneficia a sus des\u00adcendientes? \u00bfO el regreso al manantial de aguas l\u00edmpidas y fres\u00adcas, con las que intentamos purificar las que, corriente abajo, llegan turbias, alborotadas o infectas?<\/p>\n<p>NUESTRO CENTENARIO<\/p>\n<p>Algunas conmemoraciones de Centenarios ver\u00e1n reflejados <b>sus <\/b>perfiles en estos s\u00edmiles. Nuestra conmemoraci\u00f3n, no. No desente\u00adrramos una momia con la resurrecci\u00f3n fingida de un recuerdo. Cantamos la perduraci\u00f3n de una energ\u00eda vital a lo largo y a lo ancho <b><i>de <\/i><\/b>cien a\u00f1os de existencia. Can tamos la renovaci\u00f3n de <b>cien <\/b><b>primaveras en un mismo \u00e1rbol de estremecido follaje, como gr\u00edm\u00adpolas de esperanza, o m\u00e1s bien la primavera secular de un \u00e1rbol de perenne lozan\u00eda, de un cipr\u00e9s decorativo y monacal, arpa de <\/b>ruise\u00f1ores, surtidor de aguas vivas y evang\u00e9licas que saltan de la tierra para derramarse en el mar azul de los cielos.<\/p>\n<p>Las linfas de este regalillo, cuyo rumor nos arrulla, encajan en la quietud de un embalse y en la fluencia de un canal, porque conservan el esp\u00edritu la esencia, la vida, que permanecen intactas y corren al ritmo y tornasoles de los tiempos, siempre antiguas y siempre nuevas.<\/p>\n<p>FUNDACION Y FUNCION<\/p>\n<p>El curso de los a\u00f1os y de las generaciones por el cauce de un siglo nos impuso la comparaci\u00f3n de las aguas deslizantes. Pero el Excmo. Sr. Obispo de Teruel, Don Francisco de Paula Gim\u00e9nez y Mu\u00f1oz, fundador de la Casa-Misi\u00f3n en 1867, la compar\u00f3 a \u00abun alc\u00e1zar para el Se\u00f1or y una fortaleza para el hombre\u00bb. Sin duda, pensaba en su estabilidad y solidez, al semejarla al se\u00f1or\u00edo y fir\u00admeza de esas construcciones regias y militares. La Casa-Misi\u00f3n llevaba en su nombre su destino : ser\u00eda el cuartel general de los Misioneros de San Vicente de Pa\u00fal destinados a evangelizar la Di\u00f3cesis, y un santuario donde se rindiera culto permanente a Je\u00adsucristo y a su Madre Sant\u00edsima y un refugio de las almas en sus retiros espirituales.<\/p>\n<p>Y no andar\u00eda lejos de la mente del Prelado la idea de compa\u00adrarla a \u00abun alc\u00e1zar y una fortaleza\u00bb la situaci\u00f3n de la Casa en una ciudad que cifra su ser y su historia en el lema de su escudo: \u00abMuy Noble, Fidel\u00edsima, Heroica y Vencedora\u00bb, pues cada uno de esos timbres ser\u00edan est\u00edmulos ejemplares de la nobleza, de la fidelidad, del hero\u00edsmo y de la victoria para los que moraran en la Casa- Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>En la madrugada del 19 de octubre de 1867 arribaron al restau\u00adrado Convento de Capuchinos, a las puertas de Teruel, unos Hijos de San Vicente de Pa\u00fal, molidos por el traqueteo de una desven\u00adcijada diligencia en un viaje de veinticuatro horas. Me viene a las mientes el carro de las Fundaciones teresianas, que era un palacio al lado de nuestra diligencia. All\u00ed la Santa ta\u00f1\u00eda una campanilla quebrada, que llamaba humor\u00edsticamente \u00abla ronquita\u00bb. Pero aqu\u00ed \u2014me documento en cr\u00f3nica del viaje\u2014 era ronco todo : los gritos aguardentosos del postill\u00f3n y las protestas y refunfu\u00f1os de los viajeros, zarandeados por baches del camino, y los chirridos de las desencuadernadas maderas del veh\u00edculo. Y, no obstante, la chis\u00adpa del buen humor de alguno de los Misioneros iluminaba el ne\u00adgro humor, como las gracias de la Madre Teresa aliviaban los sustos y penalidades de sus monjitas.<\/p>\n<p>Los Misioneros fueron recibidos por un grupito de sacerdotes y de Hijas de la Caridad bajo una temperatura de Polo Norte, Todo un presagio: el afecto de unos pocos y la frialdad hostil de una poblaci\u00f3n \u2014en aquel entonces\u2014 liberaloide y sectaria, que re\u00adchazaba a \u00ablos frailucos\u00bb.<\/p>\n<p>Y, fuera curiosidad natural o toque sobrenatural de la Gracia, el d\u00eda tres de noviembre acud\u00edan cerca de ocho mil personas a la inauguraci\u00f3n de la Casa-Misi\u00f3n. Dir\u00edase un min\u00fasculo Pentecos\u00adt\u00e9s, donde la lengua llameante de fervor y de ciencia del P Cardellach inflamaba los corazones y derret\u00eda en llanto el del Obispo Fundador all\u00ed presente. La rese\u00f1a de un testigo \u2014tal vez el mis\u00admo predicador\u2014 ha dejado un esquema amplio de la oraci\u00f3n sa\u00adgrada pronunciada en la Misa solemne de aquel fausto. El orador hab\u00eda de esforzarse por conquistar a un auditorio \u2014adverso, indiferente, curioso\u2014 de los beneficios que su Congregaci\u00f3n aportaba a la Di\u00f3cesis. Y le conquist\u00f3. Con sencillez vicenciana, con pro\u00adfundidad escritur\u00edstica y teol\u00f3gica, desarroll\u00f3 la tesis de lo que son las Misiones. \u00a1Es l\u00e1stima que no conservemos el texto \u00edntegro! Ser\u00eda el m\u00e1s oportuno y elocuente preg\u00f3n para la conmemoraci\u00f3n de este Centenario. \u00a1Un preg\u00f3n que, a la distancia de un siglo, gozar\u00eda de palpitante actualidad, encajado y orientado en la l\u00ednea recta que marca el Concilio Vaticano II para la Liturgia de la Palabra. Incluso ser\u00eda un buen pr\u00f3logo para la Gran Misi\u00f3n que el Se\u00f1or Obispo, aqu\u00ed presente, Dr. D. Juan Ricote, regala a la ciudad de Teruel, si, no estuviera ya escrita por el mismo querido Prelado en la CIRCULAR por la que invita y exhorta a todos los turolenses a cooperar y corresponder a esta Gracia extraordinaria en el A\u00f1o de la Fe.<\/p>\n<p>Con la ventaja de que hoy no caer\u00e1 la Palabra de los Misione\u00adros sobre la tierra helada de la indiferencia, porque esta tierra ya qued\u00f3 esponjosa y caliente con la sangre de los m\u00e1rtires turo\u00adlenses vertida por la Fe en Cristo y por una Espa\u00f1a grande y libre. Y ahora descubro como un presentimiento secular aquella lejan\u00edsima fecha fundacional de la Casa-Misi\u00f3n, en el d\u00eda de su inauguraci\u00f3n oficial, que fue en el que la Iglesia celebraba la fes\u00adtividad lit\u00fargica de \u00abLos innumerables M\u00e1rtires de Zaragoza\u00bb. Al doblar las dos p\u00e1ginas de la Historia, se besan y funden la sangre anta\u00f1ona y la reciente, y empapan en su jugo la esperanza de esta Gran Misi\u00f3n, que ser\u00e1 no s\u00f3lo semilla de cristianos, sino de unos cristianos saturados y vivificados por el ambiente posconciliar.<\/p>\n<p>MISIONES<\/p>\n<p>La estad\u00edstica puede ser lirismo. Los n\u00fameros son teclas de un piano que vibran seg\u00fan la inspiraci\u00f3n del que las pulsa. En nues\u00adtro caso la inspiraci\u00f3n es divina \u2014gloria de Dios y salvaci\u00f3n de los hombres\u2014, y los dedos del pianista son los dardos encendidos del ap\u00f3stol. Los Hijos de San Vicente de Pa\u00fal empezaron sus Mi\u00adsiones en Concud \u201414\u00b0 bajo cero en el cierzo y un ventarr\u00f3n m\u00e1s g\u00e9lido en las almas\u2014, pero aquella gelidez dur\u00f3 poco en aquel pue\u00adblo, y desde entonces, a trav\u00e9s de un siglo, la fiebre de religiosidad calde\u00f3 la Di\u00f3cesis. Los Pa\u00fales la misionaron en su antigua demar\u00adcaci\u00f3n totalmente ocho veces, y tambi\u00e9n completamente en su nueva demarcaci\u00f3n \u2014de 1956\u2014, aumentada en un centenar de Pa\u00adrroquias.<\/p>\n<p>Ocho veces, centenares de Parroquias, miles de almas son gua\u00adrismos que hay que descifrar como el que lee la partitura de una sinfon\u00eda y escucha en sus ojos y en su esp\u00edritu la m\u00fasica pautada. Esos guarismos miden las aguas lustrales de las Confesiones, el comp\u00e1s de las absoluciones impartidas, apuntan la galaxia de las Comuniones, enumeran los hogares enjabelgados de Gracia y ca\u00adlientes con la nueva lumbre del amor sacralizado y susurran que aquel serm\u00f3n olvidado o despreciado fue un ob\u00fas de espoleta re\u00adtardada, que explosion\u00f3 en el coraz\u00f3n empedernido cuando le apre\u00adt\u00f3 la angustia o le exalt\u00f3 el gozo o le estrangulaba la \u00faltima ago\u00adn\u00eda y alcanz\u00f3 la misericordia y el perd\u00f3n divinos.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hermosos son los pies de los mensajeros del Evangelio, de Gracia, de paz y de alegr\u00eda por las sierras turolenses, por aldehue\u00adlas, aldeas y poblados numerosos, por sus f\u00e9rtiles vegas y sus aris\u00adcos riscos, en busca de la oveja descarriada, torturados y heridos! \u00bfQui\u00e9n contar\u00e1 sus pasos? \u00bfQui\u00e9n no admira que jam\u00e1s hayan sa\u00adcudido el polvo de sus sandalias sobre la ceguera de los que no los quisieron ver? \u00bfQui\u00e9n recoger\u00e1 las l\u00e1grimas y sudores de los Mi\u00adsioneros? S\u00f3lo el Se\u00f1or, que llama por su nombre a cada una del incontable cuento de las estrellas. No quiero molestaros con la lista de los Padres Pa\u00fales que durante estos cien a\u00f1os fueron pas\u00adtores y labriegos de los rediles y campos de Dios en la Di\u00f3cesis de Teruel \u2014Mosen Pamplona acaba de exonerarme de esta dulce obli\u00adgaci\u00f3n\u2014. Ni siquiera mencionar\u00e9 los m\u00e1s notables, porque en el orden sobrenatural de sus trabajos tanto o m\u00e1s monta el que aga\u00advilla haces como el espigador que rebusca granos. Ni tampoco pe\u00addir\u00e9 un aplauso colectivo para ellos, pues aprendieron la lecci\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos cuando les ense\u00f1\u00f3 a no vanagloriarse del \u00e9xito de sus Misioneros, sino a gozarse de que sus nombres estu\u00advieran escritos en los cielos, y estoy seguro de que las almas de los Misioneros fallecidos y los nombres de los que a\u00fan viven entre nosotros est\u00e1n registrados con letras de diamantes en el Libro de la Vida.<\/p>\n<p>PAR\u00c9NTESIS<\/p>\n<p>Permitidme en esta ocasi\u00f3n salir al paso de osadas afirmacio\u00adnes que sientan por s\u00ed y ante s\u00ed la muerte de las Misiones con el sofisma \u2014nunca raz\u00f3n\u2014 de que ya est\u00e1n desfasadas en la actua\u00adlidad. Cuando precisamente en la actualidad, en el Concilio Va\u00adticano II, la Iglesia se proclama definitoriamente \u00abMisionera\u00bb, y no s\u00f3lo para los pa\u00edses paganos, sino tambi\u00e9n para las naciones cristianas que hoy, desgraciadamente, est\u00e1n contaminadas de pa\u00adganismo y, lo que es peor, de ate\u00edsmo, pues los id\u00f3latras adoran a Dios err\u00f3neamente, mientras que los paganizados le persiguen, le rechazan y le entierran. No, no puede extinguirse la Misi\u00f3n del que se\u00f1al\u00f3 positivamente como nota de su Mesianidad: \u00abFui en\u00adviado a evangelizar a los pobres\u00bb, y \u00abpobres son no los econ\u00f3mi\u00adcamente d\u00e9biles, sino otros m\u00e1s miserables todav\u00eda \u2014escribe Glo\u00adria Fuertes\u2014, y es mendigo el que dice: \u00ab\u00bfY si Dios no existiera?\u00bb. M\u00e1s miserables todav\u00eda: llevan andrajos en el alma y ro\u00f1a de ignorancia religiosa en el pensamiento y lacras y lepra de pecados en la conciencia. Y esta deplorable miseria espiritual es peste m\u00e1s en las ciudades que en los campos. Los campesinos, por convic\u00adci\u00f3n, o tal vez por rutina, por respeto humano, guardan viva en sus costumbres la Fe heredada de sus mayores. Mientras que el ciudadano, sobre todo en las grandes urbes, y proporcionalmente en las peque\u00f1as, por el absorbente trabajo, que ha de multiplicar para mantenerse a duras penas, por el ambiente materialista que le ahoga, por las seducciones pecaminosas y asediantes, por la impunidad del anonimato entre \u00abel vulgo municipal y espeso\u00bb, por la excesiva preocupaci\u00f3n de la vida temporal, se olvida de la eter\u00adna; por el indispensable cuidado de su cuerpo no tiene en cuenta la salud de su alma. En el campo se admira y venera la grandeza majestuosa del Creador en la noche estrellada. En la ciudad, los focos el\u00e9ctricos y los anuncios luminosos impiden contemplar el parpadeo de los astros, y esas constelaciones artificiales, inventa\u00addas por los hombres, le incitan a pensar que su cielo est\u00e1 en la tierra. Por eso es necesario que las Misiones vayan tambi\u00e9n a las ciudades, para que al menos las velas encendidas en el altar o en el desfile de las procesiones recuerden al ciudadano o le hagan ver que son estrellas bajadas de la altura para dirigirle en la insegu\u00adridad de su existencia por las rutas del \u00abinmortal seguro\u00bb.<\/p>\n<p>EJERCICIOS ESPIRITUALES<\/p>\n<p>He de bajar la tesitura de mi PREGON LIRICO para tratar de un distinto aspecto de la Casa-Misi\u00f3n, morada para los Ejercicios Espirituales. No hay que quebrar el silencio de los que en ella los practican. Desde su Fundaci\u00f3n \u20141867\u2014 hasta el a\u00f1o 1935 \u2014con un intervalo de suspensi\u00f3n de nueve a\u00f1os : Revoluci\u00f3n, Amade\u00edsmo, Rep\u00fablica, Guerra Carlista, Restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica\u2014 se celebran anualmente dos tandas de Ejercicios Espirituales para Se\u00f1ores Sacerdotes y una para Ordenandos, dirigidas por los Padres Pa\u00fa\u00adles. Fuera inmodestia en m\u00ed asegurar, como acaba de decir Mosen Pamplona, que la fidelidad, la santidad y la ejemplaridad de los Sacerdotes de esta Di\u00f3cesis se debe en gran parte al esp\u00edritu que supieron infundirles los Padres Pa\u00fales.<\/p>\n<p>No hay que quebrar el silencio de la Casa. Cada peque\u00f1a habi\u00adtaci\u00f3n es celda de cartujo. Un golpe de tos, un carraspeo, atrue\u00adnan como estampidos. La campanilla insin\u00faa su invitatorio con t\u00edmida voz infantil, y por los oscuros pasillos vagan las sombras fantasmales de las sotanas, que se revisten de luz al entrar en la capilla. La pr\u00e9dica del Padre Director no rompe el silencio, le roza nada m\u00e1s, porque apenas brota de sus labios que absorbida, como en la espiral de un remolino, por las almas de su auditorio, reco\u00adgido y atento.<\/p>\n<p>Y a otras horas el silencio es el runr\u00fan varonil y pausado de \u00abuna conversaci\u00f3n con el cielo\u00bb. Es el rumor de las oleadas de los Salmos en la recitaci\u00f3n coral del Oficio Divino. Yo he so\u00f1ado estas escenas como aguas negras en la prisi\u00f3n de los atanores, que glogotean al asomarse al ca\u00f1o abierto, y fulgen en plata y parlo\u00adtean, orantes, por el caz<\/p>\n<p>Podr\u00edais ver a los Ejercitantes pasear por la huerta, callados y meditativos, con el Rosario o un libro entre las manos o con la mirada perdida en el aire o en la lejan\u00eda o abismada en los aden\u00adtros de su coraz\u00f3n. La transparencia del silencio queda rota un instante por el estruendo de un tren que pasa, como un cristal rayado por un diamante, o, mejor, como la superficie tersa de un lago, rayada por el vuelo de una golondrina, que recobra al mo\u00admento su tersura, porque el estruendo pasajero hizo m\u00e1s hondo y penetrante el silencio del ambiente y de las almas.<\/p>\n<p>El tren ha sacudido el balasto, y algunos guijos ruedan por el declive. As\u00ed un examen de conciencia desencaj\u00f3 y precipit\u00f3 al abis\u00admo de la Misericordia divina algunas faltas. La placidez de la huerta hace recuperar la serenidad con m\u00edstica purificada. Los Ejercitantes rastrean en su lozan\u00eda las huellas del que ama su alma:<\/p>\n<p>\u00abMil gracias derramando<\/p>\n<p>pas\u00f3 por estos sotos con presura y, y\u00e9ndolas mirando,<\/p>\n<p>con s\u00f3lo su figura<\/p>\n<p>vestidas las dej\u00f3 de su hermosura.\u00bb<\/p>\n<p>En un remanso de la acequia otro se detiene, hundidas en su espejo las miradas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Oh cristalina fuente,<\/p>\n<p>si en esos tus semblantes plateados formases de repente<\/p>\n<p>los ojos deseados<\/p>\n<p>que tengo en mis entra\u00f1as dibujados.\u00bb<\/p>\n<p>Ha ca\u00eddo la noche. Todos volvieron a sus cub\u00edculos. En m\u00e1s de uno, rostros constelados de l\u00e1grimas de amor y contrici\u00f3n la trans\u00adforman en un cielo. El murmullo persistente y sordo de la vecina acequia trae a m\u00e1s <i>de <\/i>una mente preocupada y oscurecida el es\u00adtribillo de Juan de la Cruz:<\/p>\n<p>\u00abQue bien s\u00e9 yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche.\u00bb<\/p>\n<p>Y le conforta el \u00e1nimo con un himno de esperanza. Y tal vez otro asoma a la ventana su sosiego y reza ante la maravilla astral:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n el que esto mira<\/p>\n<p>y precia la baxeza de la tierra<\/p>\n<p>y no gime y suspira<\/p>\n<p>por romper lo que encierra<\/p>\n<p>el alma y de estos bienes la destierra?\u00bb<\/p>\n<p>Y \u00abestando ya su casa sosegada\u00bb, su alma en paz y en luz, sal\u00addr\u00e1n de los Ejercicios Espirituales m\u00e1s fervorosos Sacerdotes, m\u00e1s ap\u00f3stoles para laborar \u00abpor un mundo mejor\u00bb, pues mejoraron sus almas, y, como dijo Tolstoi, \u00abs\u00f3lo lo que ocurre en el alma transforma el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>SEMINARIO VICENCIANO<\/p>\n<p>\u00abEl alc\u00e1zar para el Se\u00f1or y la fortaleza para el hombre\u00bb que ide\u00f3 y realiz\u00f3 en la Casa-Misi\u00f3n el Ilmo. Sr. Obispo D. Francisco de Paula Gim\u00e9nez y Mu\u00f1oz ensancha sus actividades all\u00e1 por los a\u00f1os noventa, y, manteni\u00e9ndose \u00abalc\u00e1zar y fortaleza\u00bb, es, adem\u00e1s, \u00absemillero\u00bb, es decir, Seminario Menor de los Padres Pa\u00fales. Es\u00adtos no s\u00f3lo barcinan almas para los trojes celestiales, sino que se\u00adleccionan semillas de futuros ap\u00f3stoles. Las buenas gentes de esta tierra ven que sus hijitos se entusiasman con los trabajos de los evangelizadores y que ans\u00edan imitarles, y las familias devuelven al Creador el regalo que les hizo, para inmolarle en servicio del Evan\u00adgelio y del altar. La fama del Seminario se expande por las pro\u00advincias lim\u00edtrofes y lejanas de Teruel, y le llegan ni\u00f1os de Valen\u00adcia y Zaragoza de Cuenca y Madrid, de Navarra y Vascongadas, de Granada y Murcia.<\/p>\n<p>PAR\u00c1BOLA DEL SEMILLERO<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n ignora lo que es un \u00absemillero\u00bb? En \u00e9l la vida late so\u00adterrada. Apenas asoman las puntas de unos tallos fr\u00e1giles y tier\u00adnos, de las que no se puede predecir, como de su huerto anunciaba Fray Luis de Le\u00f3n, \u00abque muestran en esperanza el fruto cierto\u00bb, pues a\u00fan es muy aventurado el pron\u00f3stico. Han de ser trasplanta\u00addas a otros tierras y a otros climas, y no pocas perecer\u00e1n en el trasplante. El cultivador se confunde a veces por la enga\u00f1osa homogeneidad de los brotes, y ha de velar para que el clima, la humedad y el mantillo se mantengan en su punto conveniente. Y \u00a1c\u00f3mo le duele ver perdidos sus afanes y desvelos por yemas y capullos que secaron soles y hielos o que el viento arrebat\u00f3! Y \u00a1c\u00f3mo se alegra al ver que con el tiempo las semillas que arraigaron producen el ciento por uno en un incendio de rosales o en una empinada teor\u00eda de \u00e1rboles enhiestos y copudos! Esta es la par\u00e1bola del semillero, de la alm\u00e1ciga vegetal.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>APLICACI\u00d3N DE LA PARABOLA<\/p>\n<p>Pero en nuestro \u00absemillero\u00bb o Seminario Menor la par\u00e1bola no es tan simple. Aqu\u00ed la semilla es un hombre. Semilla que parece colocada por el Divino Sembrador, y que tal vez fue voleada, arro\u00adjada por otras manos en ajeno sembrad\u00edo. Al llegar, se le supone un hombre llamado por Dios a ser un \u00abenviado\u00bb, un misionero de Cristo. Un hombre que es un hombre-ni\u00f1o, con una piedad ma\u00admada en su familia, con una inclinaci\u00f3n y unas aptitudes para el sacerdocio misionero, con inocencia casi bautismal y con ignoran\u00adcia del mundo y de la vida. Esto es la celdilla m\u00e1s interior, m\u00e1s delicada, m\u00e1s divina, de la simiente. La otra, la exterior, la hu\u00admana, es una fantas\u00eda fabuladora, asombrosa y asombrada, una atenci\u00f3n vers\u00e1til, un entendimiento superficial, una libertad ca\u00adprichosa, un sentimiento en carne viva, a flor del coraz\u00f3n, un sen\u00adtido radical de la justicia, una f\u00e1cil adaptaci\u00f3n al mimetismo, una noble apertura a la amistad. Presto a la risa y al llanto, al ego\u00eds\u00admo y a la generosidad, al temor y a la osad\u00eda, al resentimiento y al perd\u00f3n, a la afectuosidad y al despego, al tes\u00f3n y a la incons\u00adtancia, a la l\u00f3gica y a la inconsecuencia, al olvido y al recuerdo. En suma, todo un hombre en peque\u00f1o, sin la plena responsabilidad y las penosas consecuencias de los mayores.<\/p>\n<p>Estas son las semillas que el pedagogo de Cristo cultiva en la Casa-Misi\u00f3n desde casi un siglo. \u00a1Con qu\u00e9 inteligencia, con qu\u00e9 solicitud, con qu\u00e9 amor, con qu\u00e9 amor sobre todo, las cultiva! No es tiempo de descortezar la piel ni de cascar la envoltura. Tal procedimiento pudiera herir o espachurrar la simiente. Ni cuchillo ni mazo. Sino algo as\u00ed como la suave presi\u00f3n esf\u00e9rica de la servi\u00adlleta sobre el melocot\u00f3n para limpiarle de suciedad y pelusilla. Inteligencia y comprensi\u00f3n de padre y manos cariciosas y calientes de Madre.<\/p>\n<p>De esta manera conservan, fomentan y pulen todos los valores del aspirante a Sacerdote-Misionero, sin ocuparse exclusivamente de los valores sobrenaturales, pues lo que tienen a su guarda y cuidado no son almas descarnadas, sino hombres, hombres a los que en su totalidad humana ha votado el Due\u00f1o de la mies a su servicio, destinados a evangelizar a hombres enteros, y no a esp\u00ed\u00adritus puros, hombres que todav\u00eda pueden ser \u2014\u00a1 y ojal\u00e1 no lo sean m\u00e1s tarde !\u2014 ambiciosos como Juan y Santiago, desconfiados como Tom\u00e1s, cobardes como los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, pero a los que la Gra\u00adcia y la educaci\u00f3n entrenan para ser testigos o, lo que es igual, m\u00e1rtires de Cristo.<\/p>\n<p>Y, para ejemplo incitante de su Vocaci\u00f3n, ven a los Misioneros de la Casa partir a sus campa\u00f1as evangelizadoras. A son de cam\u00adpana se congrega la Comunidad en la Capilla, rezan las preces del itinerario y el Padre Superior bendice a los emisarios de Je\u00adsucristo. Ya en la puerta de la calle &#8211;del campo, hace a\u00f1os\u2014, les rodean los peque\u00f1os. Alguno de ellos les encarga cari\u00f1os y recuer\u00addos para sus familiares en el pueblo que van a misionar. Un \u00abi Vi\u00advan los Misioneros!\u00bb estalla en las gargantas infantiles; sus ma\u00adnecitas sacuden el aire en aplausos de despedida, y su imaginaci\u00f3n y sus ojos les acompa\u00f1an, santamente envidiosos, y adivinan que esos fuertes varones van roturando senderos que ellos recorrer\u00e1n un d\u00eda ya muy cercano en sus deseos y aspiraciones.<\/p>\n<p>Entre tanto, tambi\u00e9n ellos \u2014\u00bfno son \u00abApost\u00f3licos\u00bb?\u2014 reali\u00adzan su campa\u00f1a misional. Antes de que los Misioneros escalen los p\u00falpitos, se les adelant\u00f3 una bandada de \u00e1ngeles que echaron a volar en las oraciones de los peque\u00f1uelos y el fervor <b>de <\/b>aquellos corazoncitos madur\u00f3 la cosecha de almas que recolectar\u00e1n los segadores del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Y acompasando el vuelo de las oraciones, marcan sus pisadas firmes sobre el suelo de las realidades cotidianas, esas realidades que les disponen y preparan para su actividad misionera ; los es\u00adtudiosos: el conciso lat\u00edn, el armonioso griego, el delicuescente ingl\u00e9s, el rotundo castellano, las secas matem\u00e1ticas, la jugosa Religi\u00f3n, la aventurera Geograf\u00eda, la enso\u00f1adora Historia, las reveladoras Ciencias naturales, que van trepanando las duras o blandas molleras de las frentes intactas, los v\u00edrgenes o\u00eddos con inauditos vocablos, abstracciones nebulosas, descubrimientos sor\u00adprendentes que ellos colocan como sacrificios en el ara para el feliz \u00e9xito de las Misiones y la salud de los Misioneros.<\/p>\n<p>Y cuando \u00e9stos retornan de sus expediciones evangelizantes, las peque\u00f1as manos chocan como cr\u00f3talos de alegr\u00eda. El bullicioso comentario se apaga al entrar en la Capilla para la acci\u00f3n de gracias. Despu\u00e9s, unas nerviosas, telegr\u00e1ficas noticias, con la pro\u00admesa de m\u00e1s detenidos y puntuales comentarios en d\u00edas sucesivos. Ya les ir\u00e1n refiriendo lo del cierzo y la ventisca, y la nieve, y las heladas, y el barro, y los dorados oto\u00f1os, y las verdes primaveras, y el celo de P\u00e1rrocos y Coadjutores, y la cortes\u00eda humilde y rega\u00adlada de sus anfitriones, y la atenta escucha de los fieles, y el sucedido pintoresco y la an\u00e9cdota edificante, y la frialdad de al\u00adgunos y la sincera piedad, y la arraigada Fe de muchos y el entu\u00adsiasmo lagrimeante de las despedidas, que a veces contrastaba con la enemiga de las recepciones, y las coplas improvisadas y de ocasi\u00f3n que nunca figurar\u00e1n en antolog\u00edas po\u00e9ticas, pero que se grabaron con caracteres de bronce y oro en las antolog\u00edas del amor y de la gratitud.<\/p>\n<p>Tal fue desde casi un siglo y lo es hoy fa escondida y callada labor de educadores y disc\u00edpulos en el Seminario Vicenciano y Casa-Misi\u00f3n de Teruel. Un cen\u00e1culo chiquito que no le zarandea el vendaval de Pentecost\u00e9s, pero le acaricia el aura, que, como al Profeta, le trae el leve susurro de la voz de Yav\u00e9. Pod\u00e9is escu\u00adchar entre sus muros el zumbido constante de una laboriosa col\u00admena, roto a diario varias veces por la gozosa algarab\u00eda de los juegos \u2014ayer por las carreras del \u00abmarro\u00bb, de \u00ablas cuatro esqui\u00adnas\u00bb o el front\u00f3n de pelota, y hoy por los zambombazos del \u00abfoot\u00adball\u00bb y el retozo saltar\u00edn del baloncesto\u2014. El Seminario Vicen\u00adciano es un crisol al rojo vivo, de nobleza aragonesa, en el que se fusionan los nativos y los llegados de otras provincias en un cari\u00f1o de hermanos \u2014\u00bbma\u00f1os\u00bb\u2014 y donde el ambiente familiar de cristianas costumbres y todos los tesoros espirituales de Espa\u00f1a son combustibles de altos hornos para una forja de ap\u00f3stoles en ciernes, que aqu\u00ed rebullen jocundos, recios y disciplinados, como una jota bailada ante la Virgen del Pilar, o se plantan formales, devotos y sonrientes, como los Infanticos que cantan la Salve en la Santa Capilla zaragozana.<\/p>\n<p>DEVOCION MARIANA<\/p>\n<p>No pens\u00e9is que esta alusi\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen es un re\u00adcurso efectista de oratoria. Regojo en ella la realidad de una tradici\u00f3n. Porque una de las notas caracter\u00edsticas de este Semi\u00adnario ha sido la acendrada devoci\u00f3n a Mar\u00eda. No en vano fue esta Casa de Teruel la sede del Estado Mayor propagandista de la Medalla Milagrosa que extendi\u00f3 el culto a esta advocaci\u00f3n mariana por toda nuestra Pen\u00ednsula y por el extranjero. Es na\u00adtural que junto al hogar ardiente de esta devoci\u00f3n los peque\u00f1os educandos sintieran inflamarse sus corazones en el amor a la Madre de Dios. Tanto m\u00e1s cuanto que con s\u00f3lo contemplar su imagen ve\u00edan en ella la m\u00e1s maravillosa lecci\u00f3n y el m\u00e1s exci\u00adtante paradigma de su apostolado. En su resplandor aprendieron a ser luz sobre el celem\u00edn; en la amplitud de su manta, la cari\u00addad ecum\u00e9nica; en su pie virginal y poderoso, la victoria contra la Serpiente infernal, y en su postura, el erguimiento sobre la bajeza del mundo.<\/p>\n<p>Y si por fueros de historia y de gloria, fue esta Casa la ade\u00adlantada de la devoci\u00f3n a Mar\u00eda en otros tiempos, en \u00e9stos lo debe ser con mayor \u00edmpetu y raz\u00f3n. Porque ahora surgen algunos, con buenas intenciones y desaconsejada prudencia, que al decir ir\u00f3\u00adnico de una revista italiana padecen \u00abencefalitis lit\u00fargica\u00bb y entienden a medias la Teolog\u00eda y pretenden suprimir o entene\u00adbrecer el culto mariano y, nuevos iconoclastas, retirar de los templos o esconder en ellos las efigies de Mar\u00eda, con el pretexto de evitar el fetichismo iconogr\u00e1fico, con el pretexto de ampliar el ecumenismo hacia nuestros hermanos separados, con el pre\u00adtexto de adorar en esp\u00edritu y en verdad, sin la supercher\u00eda de los sentidos. Cuando lo urgente no es destruir, sino instruir; no ocultar, sino esclarecer. La Iglesia, que conoce muy bien la psi\u00adcolog\u00eda humana, utiliza el m\u00e9todo pedag\u00f3gico de la imaginer\u00eda y por eso nos ordena en el Concilio Vaticano II: \u00abMant\u00e9ngase firmemente \u2014\u00bflo hemos o\u00eddo?: \u00abFIRMEMENTE\u00bb\u2014 la pr\u00e1ctica de exponer im\u00e1genes sagradas a la veneraci\u00f3n de los fieles\u00bb, con tal que sean pocas, ortodoxas, ordenadas y art\u00edsticas ; m\u00e1s pienso yo, no con un arte de piruetas culturales y de blasfemias o \u2014si os parece duro mi anatema\u2014 irreverencias culturales&#8217;, no con un arte abstruso y destripado como una herej\u00eda picassiana.<\/p>\n<p>Siento una verdadera desolaci\u00f3n cuando penetro en templos despojados de im\u00e1genes. Me recuerdan los salones protestantes, las paredes desnudas de un quir\u00f3fano. Pero cuando mi asombro y mi pena son m\u00e1s intensos es cuando ni atisbo en ellos el re\u00adtrato de mi Madre celestial. Me oprime entonces como un dolor de orfandad.<\/p>\n<p>\u00a1Retirar de los templos la imagen de Mar\u00eda cuando la recien\u00adt\u00edsima \u00abConstituci\u00f3n de la Iglesia\u00bb la se\u00f1ala como Tipo y Modelo de la misma, cuando al declararla Pablo VI en el Concilio Vati\u00adcano II \u00a1Madre de la Iglesia!, su declaraci\u00f3n fue acogida con una ovaci\u00f3n oce\u00e1nica y un\u00e1nime de los Padres conciliares!<\/p>\n<p>Pero \u00bfno se dan cuenta esos cegados iconoclastas que Mar\u00eda Sant\u00edsima es el mejor testimonio y <sup>\u00ab<\/sup>la prueba sensible de la En\u00adcarnaci\u00f3n del Verbo y de nuestra Redenci\u00f3n? Pero \u00bfno se dan cuenta esos que pretenden el \u00abaggiornamento\u00bb que la civilizaci\u00f3n y la cultura actuales son predominantemente visuales y audi\u00adtivas, que nos nutrimos de \u00abla cultura de la imagen\u00bb y que la insistencia machacona en los anuncios comerciales engendra en nosotros la obsesi\u00f3n de una necesidad? Pues ese mismo prurito de \u00abaggiornamento\u00bb les deb\u00eda abrir los ojos para poner ante los de todos las im\u00e1genes de Mar\u00eda, que produjeran una bendita obsesi\u00f3n que nos arrebatara al amor del \u00abfruto bendito de su vientre, Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>Precisamente por ese af\u00e1n de actualidad se inculca a nuestros peque\u00f1os apost\u00f3licos la devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen y <b><i>de <\/i><\/b>modo especial en su advocaci\u00f3n de la Inmaculada la Sagrada Medalla no s\u00f3lo, como os dec\u00eda antes, por ser modelo de su apos\u00adtolado, sino porque goza <b><i>de <\/i><\/b>la garant\u00eda de una aparici\u00f3n de la Virgen a Santa Catalina Labour\u00e9, reconocida y bendecida por la Iglesia, y porque si hay alguna advocaci\u00f3n mariana conforme a la mente conciliar, es \u00e9sta de la Medalla vulgarmente conocida como \u00abMilagrosa\u00bb, donde la Sagrada Escritura y la Teolog\u00eda re\u00adferentes a Mar\u00eda est\u00e1n representadas en s\u00edmbolos pl\u00e1sticos y transparentes, donde aparece la Mujer del G\u00e9nesis y la Mujer coronada de estrellas del Apocalipsis, donde la Maternidad divina y la Mediaci\u00f3n universal y la Corredenci\u00f3n y la Reina del mundo no requieren m\u00e1s argumentos que una detenida y simple mirada de amor.<\/p>\n<p>PATRONA DE LA GRAN MISI\u00d3N<\/p>\n<p>Y si me permit\u00eds una digresi\u00f3n al hilo de las circunstancias, os har\u00e1 reparar en una coincidencia, fortuita o providencial, como gust\u00e9is. La Gran Misi\u00f3n de Teruel, que se abrir\u00e1 dentro de po\u00adcos d\u00edas y a la que asistir\u00e9is todos resueltamente, constantemente, generosamente, tiene por Patrona la Virgen del Tremedal y va a ser dirigida por la Hermandad Misionera de San Vicente de Pa\u00fal. Pues bien, la coincidencia es \u00e9sta, basada en la sinonimia de dos palabras: \u00abTremedal\u00bb es lo mismo que \u00abterreno panta\u00adnoso cubierto de c\u00e9sped\u00bb y \u00abPa\u00fal\u00bb equivale a \u00absitio pantanoso cubierto de hierbas\u00bb. Me anticipo a confesar que de esta coinci\u00addencia verbal nada l\u00f3gico podemos concluir. Pero estoy pronun\u00adciando un PREG\u00d3N L\u00cdRICO y me salieron al paso dos palabras con m\u00fasica de notas simp\u00e1ticas que suenan al mismo tono al ser pulsada una de ellas y les acorda en afinidad, en hermandad, en compenetraci\u00f3n. No quiero que esta ingeniosidad m\u00eda se di\u00adsuelva en l\u00fadica palabrer\u00eda. Mi deseo y mi s\u00faplica a la Sant\u00edsima Virgen es que \u00abtremedal\u00bb y \u00abpa\u00fal\u00bb operen como un ensalmo a lo divino y produzcan el milagro de una afinidad, de una compren\u00adsi\u00f3n, de una compenetraci\u00f3n, de una hermandad sobrenaturales y que sean dos hemistiquios de un vers\u00edculo s\u00e1lmico que cantar\u00e1 todo Teruel en gracia de Dios con alegr\u00eda del alma.<\/p>\n<p>EVOCACI\u00d3N<\/p>\n<p>Para arrancar del punto de partida de esta conmemoraci\u00f3n del Centenario de los Padres Pa\u00fales de Teruel, me di un paseo por \u00abCapuchinos\u00bb. Seg\u00fan me cuentan \u2014y lo recordaba hace poco Mosen Pamplona\u2014, el buen pueblo turolense bajaba a los alre\u00addedores del Convento no atra\u00eddo por piadosa devoci\u00f3n, sino en peregrinaci\u00f3n gastron\u00f3mica, a \u00abla fiesta de las tortillas\u00bb, para solazarse en aquellos parajes de amenidad y frescura. Cuando les visit\u00e9 contrastaba su amenidad con la soledad desolada del antiguo Convento. Un azulejo incrustado en la fachada principal; dice: \u00abCasa-Misi\u00f3n\u00bb. Lo le\u00ed como la inscripci\u00f3n de un sarc\u00f3fago, como el tarjet\u00f3n que en un museo clasifica el esqueleto de un animal antediluviano. El \u00absunt lacrymae rerum\u00bb, cl\u00e1sico y rom\u00e1n\u00adtico, cobraba fuerza ac\u00fastica en el murmurio de las acequias que corren por all\u00ed. Sonaban a responsos. Pero si se aguza el o\u00eddo no se escucha un rezo funeral, se percibe la entonaci\u00f3n de un \u00abale\u00adluya\u00bb de resurgimiento, orquestado por el retumbo de los trenes que ruedan y avanzan cabe sus muros y les hacen temblar <b><i>y <\/i><\/b>estremecerse con anhelos de vida. Y como en la visi\u00f3n de Ezequiel, los huesos de estas ruinas se unieron y soldaron, se revis\u00adtieron de carne y de belleza y por el brazo tit\u00e1nico y garboso del Viaducto fueron transportados al ensanche de Teruel, en la flamante juventud del Seminario Vicenciano y Casa-Misi\u00f3n. El Ezequiel de este prodigio \u2014no so\u00f1ado, sino real&#8212; fue un hombre pr\u00f3digo de su persona y energ\u00edas, de fantas\u00eda iluminada y des\u00adbordado coraz\u00f3n, orador fogoso y ap\u00f3stol infatigable, enamorado de la ciudad y de sus ni\u00f1os apost\u00f3licos, que se llam\u00f3 Padre Joa\u00adqu\u00edn Tom\u00e1s Lozano.<\/p>\n<p>Y puestos a evocar, recordemos al Padre Jos\u00e9 Mar\u00edn \u2014voz de plata y coraz\u00f3n de oro\u2014, a cuya generosidad se deben los cimientos del nuevo templo a La Milagrosa; hagamos memoria de los principales propagandistas de la Medalla que aqu\u00ed resi\u00addieron: Padres Eduardo Tabar, Faustino Arnao, Hilario Orzanco, Celestino Moso; mencionemos al triunvirato de los Hermanos Ro\u00admero, Francisco, Benito y Tom\u00e1s, delicados poetas y oradores sagrados<sub>;<\/sub> y de modo especial a Francisco, escritor en verso y prosa, del que podr\u00edamos decir lo que Lope de los aragoneses Argensola : \u00abque vino a Castilla a ense\u00f1ar a escribir en caste\u00adllano\u00bb y que entre otras p\u00e1ginas de su numen nos leg\u00f3 sus \u00abCro\u00admos evang\u00e9licos\u00bb, dedicados \u00abA los millares de sacerdotes espa\u00ad\u00f1oles v\u00edctimas de la Barbarie Roja\u00bb y \u00aba los que llaman en feliz concierto M\u00e1rtires, Cristo, y H\u00e9roes, Espa\u00f1a\u00bb. Y a tantos y tan\u00adtos Padres y Hermanos Pa\u00fales que desfilaron por la Casa-Misi\u00f3n como Misioneros, educadores y disc\u00edpulos, que con sus vidas, vir\u00adtudes y trabajos hicieron posible la celebraci\u00f3n de este Cente\u00adnario fecundo y glorioso.<\/p>\n<p>PANEGIRISTAS DE TERUEL<\/p>\n<p>Os aseguro que todos ellos, adem\u00e1s de los m\u00e9ritos de su tarea evangelizadora, llevan por la ancha geograf\u00eda del mundo el pa\u00adneg\u00edrico de esta ciudad donde respiraron la pureza de sus aires y curtieron su piel y endurecieron sus m\u00fasculos en la reciedumbre y salubridad de su clima y ba\u00f1aron sus ojos en la di\u00e1fana cla\u00adridad de su atm\u00f3sfera y disfrutaron del trato y conversi\u00f3n de sus gentes.<\/p>\n<p>En sus almas se troquel\u00f3 con hondura y relieve el recuerdo imborrable de su estancia en Teruel, pues esta ciudad, por chi\u00adquita y bonita, por antigua y moderna, se graba en mente y coraz\u00f3n y su memoria es como un dije con el retrato de la per\u00adsona amada, Gomo un guardapelo que conserva su mech\u00f3n per\u00adfumado.<\/p>\n<p>Las pupilas que vieron Teruel son esmaltes donde rebrilla la cer\u00e1mica pol\u00edcroma y vidriada de las torres mud\u00e9jares de San Mart\u00edn y El Salvador, <i>de <\/i>San Pedro y de la Catedral \u2014esa cer\u00e1\u00admica que hace gui\u00f1os al sol y a la luna en las noches de cristal y tiembla como l\u00e1grimas bajo el gris entoldado de nieblas y nu\u00adbes y lluvias\u2014; pupilas-esmaltes donde relucen el artesona do g\u00f3\u00adtico-mud\u00e9jar de la Catedral y el techo estrellado de la Parroquia de San Pedro ; pupilas-esmaltes con el cerco de plata oxidada que forman las calles angostas, recoletas, ensombradas, medie\u00advales, como laber\u00ednticos arabescos, y que rodean la plaza, donde fulge como una chispa la figura del \u00abTorico\u00bb, que no es \u00abtotem\u00bb mitol\u00f3gico, sino empinado emblema de un nombre hist\u00f3rico y nobiliario, que desaf\u00eda arrogancias y bravuras, advirtiendo, en\u00adcampanado, el peligro a los que intenten perturbar su paz y su sosiego ; pero es no m\u00e1s que una advertencia su postura, pues para significar su temperamento pac\u00edfico, que disimula el coraje de sus reda\u00f1os, quiso nombrarse \u00abTorico\u00bb, con un diminutivo, porque es un toro her\u00e1ldico, enamorado de una estrella reful\u00adgente a la que con esfuerzo busca abrazar con la media luna de sus astas.<\/p>\n<p>Y los que moraron en Teruel retratar\u00e1n en sus retinas la estatua del Padre Anselmo Polanco, el Obispo, al que visten de Cardenal con la p\u00farpura de su martirio los reflejos del sol en los rojos ladrillos de la plaza. Y recordar\u00e1n la ciudad modernizada y singularmente ese estuche forrado de terciopelo verde y acolchado que es El Ensanche.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adentro de sus almas custodiar\u00e1n el conmovedor re\u00adcuerdo de \u00abLos Amantes\u00bb, a los que la sensualidad, la vulgaridad y la estolidez pretendi\u00f3 insultar como tontos en un pareado zafio y pueril, cuando en verdad de verdad son los m\u00e1s altos expo\u00adnentes del m\u00e1s profundo y aut\u00e9ntico amor por la fidelidad a su juramento conyugal en Isabel y por la constancia viril y espe\u00adranzada hasta la desesperaci\u00f3n en Diego. Por ambos ser\u00e1 siem\u00adpre Teruel la capital mundial del amor humano, rom\u00e1ntico y sublime, que atraer\u00e1 peregrinos sentimentales, espirituales e ilu\u00adsionados en una \u00e9poca como la nuestra, afrodis\u00edaca y positivista, para purificar sus amores al admirar los cuerpos de \u00abLos Aman\u00adtes\u00bb, que se conservan incorruptos como un premio a la <i>inco<\/i>rrupci\u00f3n de las almas que los animaron y como dechado de la incorrupci\u00f3n del amor humano para los peregrinos del amor.<\/p>\n<p>Y los que \u00faltimamente moraron en Teruel recordar\u00e1n que hubo un improvisado Hospital de sangre en nuestra reciente Cruzada nacional atendido por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal. Un d\u00eda les avisaron apremiantemente que aban\u00addonaran el local, pues iba a ser dinamitado dentro de unos ins\u00adtantes. La respuesta a tan angustioso aviso la dio Sor Presen\u00adtaci\u00f3n Romero al emisario: \u00abNo saldremos de aqu\u00ed mientras haya un solo herido\u00bb. Pocos minutos despu\u00e9s volaban por los aires el techo y paredes del edificio. Sor Purificaci\u00f3n y Sor Pilar queda\u00adron sepultadas bajo los, escombros. El mencionado Hospital estaba en la que es hoy plaza del General Valera, esa placita que en una \u00abboutique\u00bb elegante y coquetona esconde los riqu\u00edsimos rub\u00edes de sangre de dos v\u00edrgenes heroicas, vertida por Cristo en el amor a sus hermanos heridos y enfermos. Fue en un tiempo cuando descarg\u00f3 sobre la ciudad una granizada de rub\u00edes de sangre que enjoyan a Teruel con una corona de gloria por Dios y por Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>COLOF\u00d3N<\/p>\n<p>Los organizadores de esta efem\u00e9rides conmemorativa no qui\u00adsieron inmortalizarla con un monumento de materia muerta e inm\u00f3vil. Prefirieron cantarla con la palabra que vive, puesto que de vida comenzada hace un siglo y hoy palpitante y vigorosa se trataba. Quiz\u00e1 tuvieron presentes los versos de Antonio Machado:<\/p>\n<p>\u00abNi m\u00e1rmol duro y eterno,<\/p>\n<p>ni m\u00fasica ni pintura,<\/p>\n<p>sino palabra en el tiempo.<\/p>\n<p>Canto y cuento es poes\u00eda.<\/p>\n<p>Se canta, una viva historia<\/p>\n<p>cantando su melod\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Con mi PREGON LIRICO pretend\u00ed entonar un \u00abcarmen saecu\u00adlare\u00bb. Ignoro si lo he conseguido. Fue mi \u00abpalabra en el tiempo\u00bb. Pero la mejor conmemoraci\u00f3n del Centenario de la venida de los Padres Misioneros de San Vicente de Pa\u00fal a Teruel ser\u00e1 la Gran Misi\u00f3n que comenzar\u00e1 en estos d\u00edas. Entonces la \u00abpalabra en el tiempo\u00bb ser\u00e1 palabra de eternidad.<\/p>\n<p>VICENTE FRANCO VELASCO, C. M.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de comenzar mi PREGON, quiero agradecer a las Pri\u00admeras y Dign\u00edsimas Autoridades de la Provincia, de la Di\u00f3cesis y de la Capital su presencia y presidencia en este acto conmemo\u00adrativo del Centenario del establecimiento &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399990,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214,252],"tags":[],"class_list":["post-117117","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Antes de comenzar mi PREGON, quiero agradecer a las Pri\u00admeras y Dign\u00edsimas Autoridades de la Provincia, de la Di\u00f3cesis y de la Capital su presencia y presidencia en este acto conmemo\u00adrativo del Centenario del establecimiento ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-08-15T05:38:46+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"38 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967)\",\"datePublished\":\"2021-08-15T05:38:46+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\"},\"wordCount\":7673,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\",\"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\",\"name\":\"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"datePublished\":\"2021-08-15T05:38:46+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos","og_description":"Antes de comenzar mi PREGON, quiero agradecer a las Pri\u00admeras y Dign\u00edsimas Autoridades de la Provincia, de la Di\u00f3cesis y de la Capital su presencia y presidencia en este acto conmemo\u00adrativo del Centenario del establecimiento ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2021-08-15T05:38:46+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"38 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967)","datePublished":"2021-08-15T05:38:46+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/"},"wordCount":7673,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","articleSection":["Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/","name":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","datePublished":"2021-08-15T05:38:46+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/pregon-lirico-de-la-llegada-de-los-pp-a-la-ciudad-de-teruel-1867-1967\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Preg\u00f3n l\u00edrico de la llegada de los Padres Pa\u00fales a la ciudad de Teruel (1867-1967)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-usZ","jetpack-related-posts":[{"id":115068,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/la-c-m-se-hizo-cargo-del-santuario-de-los-milagros-en-1869\/","url_meta":{"origin":117117,"position":0},"title":"La C.M. se hizo cargo del Santuario de Los Milagros en 1869","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"24\/02\/2019","format":false,"excerpt":"El d\u00eda 4 de mayo el P. Francisco Carballo pronunci\u00f3 el preg\u00f3n. Es costumbre repicar las campanas del Santuario al atardecer de los primeros s\u00e1bados de mayo. El zumbido de los cohetes acom\u00adpa\u00f1a al sonido met\u00e1lico recordando a las aldeas vecinas que \"ma\u00f1\u00e1 e festa\". La tradicional de Hijas de\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/05\/Limpias15.jpg?fit=550%2C370&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/05\/Limpias15.jpg?fit=550%2C370&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/05\/Limpias15.jpg?fit=550%2C370&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":129628,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/memorias-de-un-paul-la-iglesuela-del-cid-x\/","url_meta":{"origin":117117,"position":1},"title":"Memorias de un Pa\u00fal: la Iglesuela del Cid (X)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"07\/03\/2014","format":false,"excerpt":"XXIV.- CONCLUSI\u00d3N Pa\u00fales, Pa\u00falas y Monjas.- Cofrad\u00eda de la Santa Agon\u00eda.- Misiones. Merecen, efectivamente, menci\u00f3n honor\u00edfica los Religiosos y Religiosas nacidos, dig\u00e1moslo as\u00ed, al calor de la Casa de La Iglesuela. A poco de estar funcionando \u00e9sta se not\u00f3 movimiento de vocaciones religiosas. No era novedad sorprendente; el pueblo ten\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"La Iglesuela-3","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/02\/La-Iglesuela-3.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":118261,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/nebreda-santos-secundino-1917-2004\/","url_meta":{"origin":117117,"position":2},"title":"Nebreda Santos, Secundino (1917 \u2013 2004)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"17\/03\/2013","format":false,"excerpt":"Naci\u00f3 el 9 de enero de 1917 en Las Quintanillas, Burgos. Sus padres fueron D. Silverio y Do\u00f1a Joaquina. Curs\u00f3 sus primeros estudios en la \"Escuela Nacional\" de Las Quintanillas. \u00a0Hab\u00eda ingresado en la \"Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\", el 18 de marzo de 1943, en Hortaleza (Madrid). Los votos perpetuos\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":117058,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/fundacion-de-la-casa-de-teruel\/","url_meta":{"origin":117117,"position":3},"title":"Fundaci\u00f3n de la Casa de Teruel","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"06\/06\/2016","format":false,"excerpt":"Como preludio y anuncio del extraordinario aconteci\u00admiento del centenario de nuestra Casa de Teruel, que est\u00e1 ya muy pr\u00f3ximo a realizarse, ponemos aqu\u00ed una relaci\u00f3n contempor\u00e1nea de dicho suceso, redactada precisamente por uno de los principales actores del mismo con gran lujo de detalles y en un estilo muy propio\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/asd-300x181.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":118252,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/jacinto-fernandez-martinez-1911-2005\/","url_meta":{"origin":117117,"position":4},"title":"Jacinto Fern\u00e1ndez Mart\u00ednez (1911 \u2013 2005)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"09\/03\/2013","format":false,"excerpt":"Nacido el 16 de agosto de 1911 en Y\u00e9lamos de Abajo, Guadalajara. Sus padres fueron D. Francisco Fern\u00e1dez y D\u00f1\u00aa Julia Mart\u00ednez. Ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n el 14 de septiembre de 1926, en Hortaleza, Madrid. Realiz\u00f3 sus primeros estudios en Alcorisa, Teruel. En Villafranca del Bierzo, curs\u00f3\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":117103,"url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/parroquia-de-zaragoza-1967\/","url_meta":{"origin":117117,"position":5},"title":"Parroquia de Zaragoza (1967)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"07\/08\/2021","format":false,"excerpt":"El Director de ANALES aprovech\u00f3 las vacaciones de verano para visitar gran parte de las Casas peninsulares de la Provincia para recoger alguna informaci\u00f3n de las mismas, especialmente de las novedades de que a\u00fan no se ha dado cuenta en las cr\u00f3ni\u00adcas de ANALES. Claro es que la informaci\u00f3n no\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=117117"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117117\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":403636,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117117\/revisions\/403636"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399990"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=117117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=117117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=117117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}