{"id":101783,"date":"2018-10-12T13:30:24","date_gmt":"2018-10-12T11:30:24","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=101783"},"modified":"2018-10-12T13:27:43","modified_gmt":"2018-10-12T11:27:43","slug":"servir-como-hija-de-la-caridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vincentians.com\/es\/servir-como-hija-de-la-caridad\/","title":{"rendered":"Servir como Hija de la Caridad"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abEl fin principal para el que Dios ha llamado y reunido a las Hijas de la Caridad es para honrar a Nuestro Se\u00ad\u00f1or Jesucristo como Manantial y Modelo de toda Ca\u00adridad, sirvi\u00e9ndole corporal y espiritualmente en la per\u00adsona de los pobres&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>San Vicente coment\u00f3 con frecuencia este texto de las Reglas comunes antes de escribirlo. Le gusta insistir en que si han llegado j\u00f3venes del campo, de pueblos y ciu\u00addades y se han reunido en Comunidad, ha sido para res\u00adponder a las m\u00faltiples necesidades de los pobres. Para ello naci\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda en 1633.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>S\u00ed, es verdad, hijas m\u00edas, Dios desde toda la eterni\u00addad ten\u00eda sus pensamientos y sus designios sobre vo\u00adsotras yen vosotras&#8230; desde toda la eternidad tenla el designio de emplearas en el servicio da los po\u00adbres&#8230; Dios queda que hubiese una Compa\u00f1\u00eda.., que se dedicase expresamente a servir a los pobres en\u00adfermos&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa de Marillac en el desempe\u00f1o de sus responsabili\u00addades de Fundadora y Superiora, va descubriendo a las Hermanas, a lo largo de los a\u00f1os, el significado profundo de ese servicio a los pobres. Las induce a que lleguen a ser en el mundo y en la Iglesia testigos del amor prefe\u00adrencial de Cristo hacia los humildes, los abandonados, los excluidos de la sociedad.<\/p>\n<p>Los puntos de insistencia de Luisa van apareciendo di\u00adferentes seg\u00fan los per\u00edodos de la vida de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<ul>\n<li>En un primer momento van llegando las j\u00f3venes. Todo es nuevo. Santa Luisa va a ayudarles a esclarecer su opci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 vienen? Pone el acento en las moti\u00advaciones del servicio.<\/li>\n<li>En un segundo tiempo, las muchachas, m\u00e1s nu\u00admerosas, van a diferentes lugares m\u00e1s o menos alejados de Par\u00eds, donde las condiciones de la vida de trabajo son a veces dif\u00edciles. Y puede darse el riesgo de una relaja\u00adci\u00f3n, por eso hace hincapi\u00e9 en las exigencias del servi\u00adcio.<\/li>\n<li>Despu\u00e9s sobreviene un per\u00edodo de crisis en la Compa\u00f1\u00eda, un per\u00edodo de interrogantes por parte de las Hermanas. Al tener que enfrentarse en varios lugares con las autoridades civiles y religiosas, surge la pregunta: \u00bfQui\u00e9nes son? \u00bfCu\u00e1l es su identidad? Pone entonces el acento en las caracter\u00edsticas del servicio de la Hija de la Caridad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos diferentes per\u00edodos no est\u00e1n completamente de\u00adlimitados; Luisa de Marillac va respondiendo en sus car\u00adtas a las preguntas de las Hermanas y aborda en ellas los problemas de distinta \u00edndole que se van planteando. Co\u00admo Vicente de Pa\u00fal, ella \u00abrecibe amistosamente los acon\u00adtecimientos que le llegan de la mano de Dios.\u00bb<\/p>\n<h2>Las motivaciones del servicio<\/h2>\n<p>En agosto de 1617, San Vicente funda la primera Co\u00adfrad\u00eda de la Caridad en Chatillon-les-Dombes. Vuelve en\u00adseguida a casa de los Gondi y establece las cofrad\u00edas de la Caridad en muchas localidades: Villepreux, Joigny, Fo\u00adIleville, Montmirail&#8230; y desde 1630, en las Parroquias de Par\u00eds.<\/p>\n<p>La Cofrad\u00eda de la Parroquia de San Salvador, la primera de Par\u00eds, estuvo formada por Se\u00f1oras de alto rango: Du\u00adquesas, Marquesas, Condesas, etc. Estas Se\u00f1oras ten\u00edan gran deseo de asistir a los Pobres, pero, seg\u00fan explica San Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab&#8230;cuando llegaron a la ejecuci\u00f3n, tuvieron muchas dificultades para prestarles los servicios m\u00e1s bajos y penosos. <\/i>\u00ab<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ables resultaba molesto llevar aquella olla, de forma que esto les repugnaba.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Ante tal situaci\u00f3n estas se\u00f1oras piensan, e incluso lle\u00adgan a hacerlo, descargar en sus criados aquellas tareas demasiado penosas. San Vicente se preocupa. Estos cria\u00addos y criadas \u00bfestar\u00e1n animados de la misma caridad cris\u00adtiana, tendr\u00e1n bastante afecto y amor a esos pobres a quienes se les manda servir?<\/p>\n<p>Es entonces cuando, en el transcurso de una misi\u00f3n, se presenta a San Vicente, Margarita Naseau. Queda im\u00adpresionado por aquella campesina de Suresnes de fe s\u00f3\u00adlida y maravillado por sus iniciativas para ense\u00f1ar a las ni\u00ad\u00f1as pobres. \u00a1Si las caridades pudieran tener j\u00f3venes de esta calidad para servir a los enfarmos! Y pide a Luisa de Maniac, su colaboradora, que hable con Margarita.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Le suplico me diga&#8230; si esa buena muchacha de Su\u00adresnes, que otras veces la ha visitado y que se dedi\u00adca a la ense\u00f1anza de ni\u00f1as, la ha ido a ver como me lo prometi\u00f3 el \u00faltimo domingo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo sedan las conversaciones entre aquellas dos mu\u00adjeres que eran poco m\u00e1s o menos de la misma edadl Lui\u00adsa de Marillac tiene 39 a\u00f1os y Margarita 36. El texto de la conferencia sobra las virtudes de Margarita lo deja en\u00adtrever cuando ella misma cuenta los diferentes episodios de su vida, su deseo de ser de Dios, su inquietud por la formaci\u00f3n de los pobres. Es probable que raflexionaran juntas sobre el servicio a los enfermos, sobre aquel cami\u00adno que, imperceptiblemente, Margarita Iba a abrir a las de\u00adm\u00e1s. Humildemente disponible, aquella campesina sale de su pueblo y va all\u00ed donde Dios la llama:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>&#8230;aquella buena joven se habla entregado a Dios para instruir a las ni\u00f1as&#8230; Le propuse el servicio de los en\u00adfermos. Lo acept\u00f3 enseguida con agrado y la envi\u00e9 a San Salvador&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Se\u00f1oras de la Caridad de las dem\u00e1s Cofradias de\u00adsean todas tener j\u00f3venes semejantes para los humildes ser\u00advicios que requieren los cuidados a los enfermos. Poco a poco se van presentando otras j\u00f3venes campesinas y Vicente de Pa\u00fal las pone en manos de la Se\u00f1orita Le Gres para que las forme y las ayude. Y el 29 de noviembre de 1633, las reune en su casa para vivir en Comunidad.<\/p>\n<p>La principal preocupaci\u00f3n de Luisa es comprobar las mo\u00adtivaciones de todas estas j\u00f3venes que van llegando. Es im\u00adportante mantener las Cofrad\u00edas en su esp\u00edritu primitivo. Si estas j\u00f3venes vienen, no es para ser criadas de las gran\u00addes Se\u00f1oras, ni para ver Par\u00eds, sino para servir a los po\u00adbres a imitaci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n<p>A la Superiora de las Benedictinas de Argenteuil que desea atraer a una de aquellas j\u00f3venes como Hermana le\u00adga, Luisa explica qui\u00e9nes son aquellas muchachas de las Caridades y qu\u00e9 es lo que hacen.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab\u00c9stas buenas j\u00f3venes, siervas de los pobres enfer\u00admos de las Caridades&#8230; se dan a Dios para el servi\u00adcio espiritual y temporal de esas pobres criaturas a las que su bondad quiere considerar como miembros suyos&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Y Luisa pide a la Madre Priora que no vaya en contra del designio de Dios, que no ponga trabas a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abNo puedo&#8230; ni siquiera imaginar que los que cono\u00adcen la importancia (de esta vocaci\u00f3n) quisieran opo\u00adnerse a los designios de Dios&#8230; privando a la vez de socorro a los pobres abandonados, sumidos en to\u00adda suerte de necesidades, que realmente s\u00f3lo son atendidos por los servicios de estas buenas j\u00f3ve\u00adnes&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Esta carta de 1639, notable por su precisi\u00f3n, subraya la motivaci\u00f3n teologal del servicio que llevan a cabo las Hijas de la Caridad, la mirada que dirigen a los pobres, la opci\u00f3n por los m\u00e1s abandonados.<\/p>\n<p>El paso que dan las j\u00f3venes que van a servir a los po\u00adbres es una actitud de Fe, una respuesta a la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or de entregarse totalmente a El para ser todas de los pobres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00bfNo es razonable, queridas Hermanas, quol pues Dios nos ha distinguido hasta el punto de llamamos a su servicio, nosotras le sirvamos en la forma que a El le agrada?\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Servir del modo que agrada a Dios quiere decir amar al hombre como Dios lo ama, es querer que todos, y en especial los peque\u00f1os, los abandonados vuelvan a encon\u00adtrar la dignidad que Cristo vino a traerles con su Encarna\u00adci\u00f3n redentora. Servir del modo que agrada a Dios es en\u00adtrar en la l\u00f3gica del Evangelio, que encuentra en el humil\u00adde, en el menospreciado, el rostro de Cristo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Cuando pienso en la felicidad de todas ustedes, ad\u00admiro que la Providencia las haya escogido. Hagan buen uso de ello y agraden al Se\u00f1or sirviendo a nues\u00adtros amos, sus queridos miembros, con devoci\u00f3n, dulzura y humildad.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>La Hija de la Caridad est\u00e1 por tanto llamada a compro\u00admeterse en ese servicio con toda su capacidad de Fe y de Amor. La meditaci\u00f3n del Evangelio le comunicar\u00e1 ca\u00adda d\u00eda una fuerza nueva, un nuevo impulso para amar. La actitud de Cristo durante su vida publica es su punto de referencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Hemos de tener continuamente ante la vista nues\u00adtro modelo que es la vida ejemplar de Jesucristo a cuya imitaci\u00f3n estamos llamadas no s\u00f3lo como cristianas, sino tambi\u00e9n por haber sido elegidas por Dios para servirle en la persona de los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 sufrimiento para Luisa de Marillac cuando hay Her\u00admanas que descuidan su servicio, que no respetan ya a los pobres!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>No puedo por m\u00e1s tiempo ocultarles el dolor que cau\u00adsan a mi coraz\u00f3n las noticias que he tenido de que dejan ustedes mucho que desear&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el esp\u00edritu de fervor que las animaba en los comienzos de su establecimiento en Angers?\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa invita a las Hermanas a revisar sus actitudes, es\u00adpecialmente su comportamiento con los enfermos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n la dulzura y la caridad que han de con\u00adservar tan cuidadosamente hacia nuestros queridos amos los pobres enfermos? Si nos apartamos, por poco que sea, del pensamiento de que son los miem\u00adbros de Jesucristo, eso nos llevar\u00e1 infaliblemente a que disminuyan en nosotras esas hermosas virtu\u00addes.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>El servicio a los pobres debe revelar el Amor de Dios hacia los hombres, testimoniar el amor de predilecci\u00f3n de la Iglesia hacia los peque\u00f1os. Ese servicio no puede ser testimonio verdadero sino a condici\u00f3n de que la hija de la Caridad est\u00e9 invadida por el Amor de Dios.<\/p>\n<p>\u00ab<i>A todas nuestras queridas Hermanas deseo que es\u00adt\u00e9n llenas (le un amor fuerte que las ocupe&#8230; suave\u00admente en Dios y&#8230; caritativamente en el servicio de los pobres\u00bb, <\/i>escribe Luisa de Marillac a las Her\u00admanas de Angers en 1642.<\/p>\n<p>El 10 de enero de 1660, Luisa, enferma y presintiendo que se acercaba su muerte, escribe a Margarita Ch\u00e9tif, a quien ha escogido para reemplazarla a la cabeza de la Compa\u00f1\u00eda, y le expl\u00edcita con claridad las motivaciones que deben llevar a las j\u00f3venes a entregarse al servicio de los pobres en la Compa\u00f1ia. Esta carta, \u00faltima expresi\u00f3n de su pensamiento en este punto, reviste un car\u00e1cter solem\u00adne.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i> \u00bfNo encuentra usted, pues, muchachas que tengan ganas de darse, en la Compa\u00f1\u00eda, al servicio de Nues\u00adtro Se\u00f1or en la persona de los Pobres? 113 sabe us\u00adted&#8230; que lo que se necesitan son esp\u00edritus equilibra\u00addos y que deseen la perfecci\u00f3n de los verdaderos cris\u00adtianos, que quieran morir a s\u00ed mismas por la mortifi\u00adcaci\u00f3n y la verdadera renuncia, ya hecha en el santo bautismo, para que el esp\u00edritu de Jesucristo reine en ellas y les d\u00e9 la firmeza de la perseverancia en esta forma de vida, del todo espiritual, aunque se mani\u00adfieste en continuas acciones exteriores que parecen bajas y despreciables a los ojos del mins\u00bb pero que son agradables ante Dios y sus \u00e1ngeles.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Servir a los pobres en la Compa\u00f1\u00eda es vivir plenamente la consagraci\u00f3n bautismal, es oir las llamadas de Cristo a trav\u00e9s del sufrimiento y la miseria de los m\u00e1s peque\u00f1os entre los hombres, es querer salir a su paso con una ver\u00addadera fraternidad.<\/p>\n<h2>Las exigencias del servicio<\/h2>\n<p>La Compa\u00f1ia va creciendo poco a poco. El n\u00famero de Hermanas pasa de una docena en 1634 a unas 30 en 1639 y a un centenar en 1645. Las casas se van multiplicando: de 5 en 1634 (todas en Paris), pasan a ser 16 en 1639 y despu\u00e9s unas 40 en 1645 (15 de ellas fuera de Par\u00eds).<\/p>\n<p>Acontecimientos ocurridos en diversos lugares van a Ne\u00advar a Luisa, atenta siempre a sacar conclusiones de la vi\u00adda, a puntualizar las exigencias del servicio de los Pobres.<\/p>\n<h3>La competencia.<\/h3>\n<p>En noviembre de 1646, Marta, una Hermana joven que parec\u00eda, dice Santa Luisa, una buena Hermana, est\u00e1 de\u00adseosa de convertirse en una sabionda enfermera. Sin de\u00adcir nada a su Comunidad hace que su madre le regale un estuche con todo lo necesario para hacer sangr\u00edas. Des\u00adpu\u00e9s de ver c\u00f3mo lo hac\u00edan los cirujanos y despu\u00e9s de haber pedido algunos consejos, se pone por su cuenta a hacerlas a los enfermos, hecho que se conoce ensegui\u00adda y del que pronto se entera Luisa, quien se preocupa, naturalmente. Marta no tiene la competencia requerida y corre el riesgo de perjudicar a los enfermos. Por otra par\u00adte, act\u00faa con independencia y sin contar con su Hermana Sirviente ni con su Comunidad local. \u00bfQu\u00e9 hacer? Lui\u00adsa pregunta a Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>C\u00f3mo proceder en tales casos con justicia y cari\u00addad.\u00bb<\/i><\/p>\n<ul>\n<li>con justicia, con relaci\u00f3n a los enfermos que nece\u00adsitan Hermanas formadas y competentes; con justicia en relaci\u00f3n a la organizaci\u00f3n de los servicios. En el S. XVII era la Hermana Sirviente quien coordinaba el trabajo, el servicio de enfermer\u00eda;<\/li>\n<li>con caridad, con relaci\u00f3n a aquella Hermana que pa-recia sencilla y buena, pero que, de hecho, se muestra muy emprendedora y segura de s\u00ed misma; con caridad, respecto a su madre que ha pensado obraba bien.<\/li>\n<\/ul>\n<p>No hay ning\u00fan documento que permita saber c\u00f3mo se resolvi\u00f3 el problema de Marta. Pero Luisa va a insistir en la competencia que necesita toda Hermana para cumplir su servicio y sobre la indispensable formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La boticaria es la que tiene el cometido de preparar los diferentes remedios para los enfermos. Se trata de un oficio importante, tanto en los hospitales como en la Ca\u00adsa Madre. Tiene la responsabilidad de distribuir las diver\u00adsas preparaciones (jarabes, pociones, pastillas&#8230;) y, si es necesario, ver cu\u00e1les convienen a los enfermos. Las re\u00adglas relativas a su oficio especifican:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Su primer cuidado ser\u00e1 el de instruirse bien en la for\u00adma de hacer las mezclas.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Despu\u00e9s emplear\u00e1 su competencia para dosificar bien las drogas, prepararlas en tiempo oportuno seg\u00fan las es\u00adtaciones, porque se elaboraban a base de hojas o de flores.<\/p>\n<p>En Nantes se proyecta el cambio de la Hermana que est\u00e1 encargada de la botica. Luisa pide a Juana Lepintre, la Hermana Sirviente, que prepare una Hermana capaz de reemplazar a Enriqueta Gesseaume en aquel oficio:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Le ruego me diga lo m\u00e1s pronto posible si no podr\u00eda usted acabar de ense\u00f1ar a una Hermana que ya se\u00adpa hacer remedios, a que haga las preparaciones de los medicamentos, porque ahora nos ser\u00eda dif\u00edcil en\u00adviarle a una ya formada del todo, por lo menos de inmediato.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las enfermeras, las cuidadoras de la \u00e9poca, deben recibir tambi\u00e9n una formaci\u00f3n. En enero de 1653, Luisa anuncia su destino a Juliana Loret. Pero no puede dejar Chars sino a condici\u00f3n de que su compa\u00f1era sea apta para cuidar bien a los enfermos, y de que sepa hacer correcta\u00admente las sangr\u00edas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Le ruego, Hermana, que regrese usted aqu\u00ed en la pri\u00admera ocasi\u00f3n que encuentre, y entre tanto, ense\u00f1e cuanto pueda a sangrar a Sor Juana Bonvilliers\u00bb <\/i>(Hermana joven que habla entrado el a\u00f1o anterior a la Compa\u00f1\u00eda).<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de enfermer\u00eda en el S. XVII se hace \u00abso\u00adbre el terreno\u00bb por la transmisi\u00f3n de la experiencia de las m\u00e1s antiguas a las m\u00e1s j\u00f3venes, por la observaci\u00f3n diaria y tambi\u00e9n mediante clases entre las Hermanas. San Vi\u00adcente muestra toda la importancia que esto tiene en una Conferencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Tened tambi\u00e9n mucho cuidado de fijaras en la ma\u00adnera con que los m\u00e9dicos tratfim a los enfermos en las ciudades, para que, cuando est\u00e9is en las aldeas, sig\u00e1is su ejemplo, o sea, en qu\u00e9 casos ten\u00e9is que san\u00adgrar, cu\u00e1ndo ten\u00e9is que retirar la sangr\u00eda, qu\u00e9 canti\u00addad de sangre ten\u00e9is que sacar cada vez, cu\u00e1ndo hay que hacer sangr\u00eda en el pie, cu\u00e1ndo las ventosas, cu\u00e1ndo las medicinas, y todas esas cosas que sir\u00adven en la diversidad de enfermos con quienes pod\u00e1is encontraras. Todo eso es muy necesario, y har\u00e9is mu\u00adcho bien cuando est\u00e9is instruidas en toda Es con\u00adveniente que teng\u00e1is algunas charlas sobre este te\u00adma.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Esta formaci\u00f3n debe tener en cuenta, sin embargo, las posibilidades de cada Hermana. Luisa se lo recuerda a Ni-colase Georget, Hermana Sirviente de Nanteuil:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>No creo que deba ense\u00f1ar usted a nuestra Herma\u00adna, ni permitir que aprenda de otros, porque no es capaz de ello, y no quisiera <\/i>yo <i>exponer a nadie a sus ensayos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Hermanas de ense\u00f1anza, encargadas de las es\u00adcuelitas, reciben una formaci\u00f3n adecuada: aprenden a leer y a escribir. Pero eso no basta para ser buenas maestras. En las cartas de San Vicente a Santa Luisa aparece la in\u00adquietud por una formaci\u00f3n pedag\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Hay que pensar un poco en la manera de ense\u00f1ar a las Hermanas a llevar la escuela.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Hay que ense\u00f1ara las Hermanas a llevar la escuela.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>A propuesta de Luisa, algunas Hermanas ir\u00e1n a formarse con las Ursulinas y despu\u00e9s ellas ense\u00f1ar\u00e1n a las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Luisa de Marillac contin\u00faa despu\u00e9s la formaci\u00f3n peda\u00adg\u00f3gica de las Hermanas, insistiendo en algunas actitudes indispensables a toda buena maestra de escuela. Las Her\u00admanas, a pesar de su saber, deben conservar la humildad y la sencillez de toda buena sierva de los Pobres.<\/p>\n<p>\u00ab<i>Pueden dar alguna explicaci\u00f3n familiar, nunca cosas elevadas.\u00bb <\/i>(25), explica Luisa a Ana Hardemont en\u00adcargada de la instrucci\u00f3n de las ni\u00f1as en Montreuil\u00adsur-Mer.<\/p>\n<p>Es importante que las ni\u00f1as comprendan bien lo que se les ense\u00f1a. La regla para la maestra de escuela indica, entre otras cosas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>La verdadera ciencia&#8230; consiste esencialmente en comprender bien lo que se aprende y en llevarlo a la pr\u00e1ctica.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>El fin primero de toda ense\u00f1anza es educativo: apren\u00adder a vivir como es debido, a vivir cristianamente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Sor Marfa\u2014 ha de continuar instruyendo (a las ni\u00ad\u00f1as de la escuela) en el temor y amor de Dios, m\u00e1s que&#8230; ense\u00f1arles a hablar mucho de ello.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Hermanas de los Servicios Generales deben te\u00adner el perfecto conocimiento del trabajo de su oficio. Las reglas para la panadera, la cocinera, insisten en la com\u00adpetencia necesaria para cumplir bien el servicio que tie\u00adnen confiado. La panadera debe saber que hay que vigi\u00adlar la temperatura del agua para amasar el pan, vigilar tam\u00adbi\u00e9n el calor del horno&#8230; A la cocinera se la ense\u00f1a a do\u00adsificar bien los aderezos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Se las ingeniar\u00e1 para que la carne no est\u00e9 ni dema\u00adsiado cocida ni medio cruda; cuando se trate de car\u00adne guisada en trozos, preparar\u00e1 la salsa como es de\u00adbido, ni demasiado picante, ni salada, ni con dema\u00adsiado vinagre, ya que todo esto es perjudicial para la salud; pero tampoco debe estar sin sazonar, de tal manera que resulte incomible para las Hermanas.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Lo que Luisa desea es que cada Hermana, cualquiera que sea su oficio, comprenda la importancia de su traba\u00adjo y lo haga con sentido com\u00fan y con inteligencia. Por esta raz\u00f3n insiste tanto en la formaci\u00f3n. Pero si esta for\u00admaci\u00f3n es indispensable, si debe proseguirse toda la vi\u00adda, no puede y no debe enfocarse sino con miras al servi\u00adcio de los pobres.<\/p>\n<p>Luisa se muestra reticente, en 1640, ante la petici\u00f3n de las Hermanas del Hospital de Angers que quieren apren\u00adder a leer y no tienen ni\u00f1as a quienes ense\u00f1ar. M\u00e1s tarde la postura de Luisa ser\u00e1 diferente con relaci\u00f3n a la lectura y la escritura, porque se dar\u00e1 cuenta de la necesi\u00addad que ello supone para que las Hermanas puedan dar sus noticias y recibir las cartas de los Superiores sin tener que recurrir a ning\u00fan externo.<\/p>\n<p>Es siempre de temer la b\u00fasqueda excesiva de forma\u00adci\u00f3n. En 1659, Luisa se\u00f1ala los peligros que ello encierra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abOtras entrar\u00edan con ansiedad en deseos de leer, aun\u00adque les costara trabajo y aparentar ser competentes, por lo que se esforzar\u00edan en aprender, dejando de la\u00addo los trabajos&#8230; Podr\u00edan pretender que se las exi\u00adma de otros trabajos y hasta del trato con las que en ellos se emplean, lo que, al neg\u00e1rseles, pronto las empujar\u00eda a salir de la Compa\u00f1\u00eda.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>La formaci\u00f3n no hay que enfocada en favor de la pro\u00adpia promoci\u00f3n o para el propio placer, para saber cada vez m\u00e1s&#8230; La formaci\u00f3n ha de llevarse a cabo con miras al servicio que se ha de prestar, con miras al bien de los po\u00adbres.<\/p>\n<h3>La atenci\u00f3n a las necesidades de los pobres<\/h3>\n<p>Varios acontecimientos, insignificantes en apariencia, llevan a Luisa de Marillac a repetir a las Hermanas c\u00f3mo la atenci\u00f3n a las personas, a su vida, es una de las exi\u00adgencias de todo servicio.<\/p>\n<p>A Juliana Loret que vivi\u00f3 muchos anos en la Casa Ma\u00addre, le gusta enviar hermosos frutos del campo durante su estancia en Chars y en Fontenay-aux-Roses. Luisa, al mismo tiempo que le agradece, llama su atenci\u00f3n sobre las necesidades de los pobres que la rodean.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abAdmiro su hermosa fruta; pero, querida Hermana, no vaya usted a perjudicar a sus Pobres, se lo pido por favor; mire siempre antes de nada sus necesida\u00addes para darles lo mejor que tenga, porque les per\u00adtenece.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Uno de los habitantes de Chantilly regal\u00f3 a Genoveva Doinel un hermoso pescado que acababa de coger en el Nonette, r\u00edo que atraviesa la regi\u00f3n. Al mismo tiempo se presenta la ocasi\u00f3n de hacerlo llegar por el correo a Pa\u00adr\u00eds. Gozosa de tener esta oportunidad, Genoveva env\u00eda ese buen pescado a las Hermanas de la Casa Madre. Luisa, en su respuesta, subraya la necesidad de servir primero a los pobres; pero como conoce el temperamento de Ge\u00adnoveva, le explica con mucha delicadeza c\u00f3mo se ha uti\u00adlizado este manjar suculento, que no pod\u00eda conservarse mucho tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLe agradezco de coraz\u00f3n, querida Hermana, en nom\u00adbre de toda la Comunidad, el hermoso pescado que nos ha enviado: si hubiera sido posible devolv\u00e9rselo con prontitud, le hubiera rogado diera usted con \u00e9l un fest\u00edn a sus pobres enfermos, porque bien sabe\u00admos que nuestra Campante no se regala de ese mo\u00addo; pero como no pod\u00eda hacerlo, su caridad ha ser\u00advido para obsequiar a varias de nuestras Hermanas enfermas entre las que me encuentro yo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>B\u00e1rbara Anglboust est\u00e1 en Bernay, en Normand\u00eda, la regi\u00f3n de los hermosos manzanos. Le han dado magn\u00edfi\u00adcas manzanas y sidra excelente. Las env\u00eda a Luisa de Ma\u00adrillac quien la interpela:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>&#8230;lo que me hace pensar que la gran parte que de ello reservan a los Pobres no les permite considerar\u00adse como due\u00f1as.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>El pobre ha de ser el primer servido, \u00e9sta es la divisa de la Hija de la Caridad.<\/p>\n<p>Responder a las necesidades de los pobres implica co\u00adnocerles. La buena sierva debe saber mirar, observar, es\u00adcuchar, para descubrir las verdaderas necesidades de sus Amos y Se\u00f1ores. En Ussel, el servicio a los Pobres se or\u00adganiza demasiado lentamente al parecer de la fogosa Ana Hardemont. Luisa le explica la importancia <i>de \u00abconocer bien las necesidades\u00bb<\/i>, de forma que el servicio est\u00e9 adaptado a dichas necesidades. Ana no se acuerda ya de las recomendaciones recibidas en el momento de su par\u00adtida a Montreuil-sur-Mer:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abEn lo que se refiere a su comportamiento con los en\u00adfermos, \u00a1por Dios!, que no sea para salir del paso, sino llenos de afecto, habl\u00e1ndoles y sirvi\u00e9ndoles con el coraz\u00f3n; inform\u00e1ndose con detalle de sus necesi\u00addades&#8230; proporcion\u00e1ndoles, sin importancia ni agi\u00adtaci\u00f3n, la ayuda que sus necesidades requieran.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>La caridad es atenta a la persona. Rehusa la rutina, esa repetici\u00f3n de los mismos gestos, sin ning\u00fan esfuerzo de adaptaci\u00f3n. El enfermo no puede sentirse confiado y se\u00adguro, a no ser que tenga la certeza de que toda modifica\u00adci\u00f3n de su estado de salud ser\u00e1 detectada por quien le cuida:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLa Hermana Enfermera estar\u00e1 muy atenta para ob\u00adservar todas las alteraciones y accidentes que les so\u00adbrevengan a las enfermas para advert\u00edrselo al m\u00e9di\u00adco o ala Hermana Boticaria, y lo mismo si las ve de\u00adcaer para que les administren los Sacramentos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Al instalar a los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos en el Castillo de Bic\u00e9\u00adtre, Luisa se extra\u00f1a de que los Administradores de la obra no hayan previsto lugar para la escuela. La instrucci\u00f3n de los ni\u00f1os (tanto ni\u00f1os como ni\u00f1as) le parece esencial pa\u00adra aquellos peque\u00f1os que m\u00e1s tarde deber\u00e1n afrontar un mundo m\u00e1s bien hostil hacia ellos. Muy organizadora, Lui\u00adsa prev\u00e9 las adaptaciones necesarias:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abNuestras Se\u00f1oras no han pensado en disponer un local para la escuela. Hemos visto uno en el piso ba\u00adjo que ser\u00eda muy indicado para los ni\u00f1os, a los que hay que separar de las ni\u00f1as; no habr\u00eda m\u00e1s que ha\u00adcer una puerta y tapiar algunas ventanas; la de las ni\u00f1as se har\u00eda en el piso de arriba.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa de Marillac encuentra, seg\u00fan parece, cierta opo\u00adsici\u00f3n por parte del Se\u00f1or Leroy, que se considera a si mis\u00admo Director General y Administrador de la Obra de los Ni\u00ad\u00f1os Exp\u00f3sitos. Humilde pero firmemente, Luisa mantiene su proyecto educativo. El reglamento para las Hermanas que se ocupan de los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos prev\u00e9:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>A la una reunir\u00e1 a los mayores para explicarles el ca\u00adtecismo y ense\u00f1arles a conocer las letras.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Como reconoce la dignidad de toda persona humana, Luisa defiende el derecho a la instrucci\u00f3n de aquellos ni\u00ad\u00f1os a quienes en el S. XVII se les miraba como el dese\u00adcho de la sociedad. Del mismo modo invita a las Herma\u00adnas a que se dirijan a las Se\u00f1oras, a los Obispos, e inclu\u00adso a la Reina para dar a conocer las necesidades de los pobres con el fin de remediarlas.<\/p>\n<p>Luisa en sus meditaciones considera con frecuencia <i>\u00abla libertad que Dios ha dado al hombre\u00bb <\/i>cre\u00e1ndole a su ima\u00adgen. Obligar al pobre a ir al hospital le parece como una falta de respeto a esa libertad. Por eso pide a las Herma\u00adnas de Bernay que mantengan y defiendan, si es necesa\u00adrio, el servicio al enfermo en su casa, en su domicilio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 del ejercicio de las Se\u00f1oras de la Caridad si se obliga a sus enfermos a que se vayan al hospi\u00adtal? Ya ver\u00e1 usted c\u00f3mo los pobres vergonzantes van a verse privados del socorro que era para ellos la co\u00admida ya preparada y las medicinas y que la peque\u00f1a cantidad de dinero que se les proporcionaba ya no se emplear\u00e1 en sus necesidades. Estamos obligadas, tanto como lo podamos, a trav\u00e9s de nuestras carita\u00adtivas advertencias, a impedir que esto ocurra.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En Narbona, Francisca Carcireux actuar\u00e1 del mismo mo\u00addo ante Mons. Fouquet que hab\u00eda llamado a las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Si se le pregunta su parecer, ser\u00e1 para saber c\u00f3mo se hace en Par\u00eds el servicio a los pobres. Si se trata de un hospital, no se olviden de hacer pensar en los pobres vergonzantes que se quedar\u00edan sin asistencia ya que nunca ir\u00edan al hospital por m\u00e1s que se les quisiera forzar; por eso el establecimiento de la Ca\u00adridad es del todo necesario.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Hermanas no han de temer informar e inducir a quienes toman decisiones a que reflexionen en las con\u00adsecuencias que pueden tener sus actos en relaci\u00f3n con los m\u00e1s pobres. Incluso a la Reina Ana de Austria que ejer\u00adce la regencia desde la muerte de Luis XIII, una campesi\u00adna, B\u00e1rbara Angiboust, ir\u00e1 a hablarle de las necesidSdes de los pobres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Seg\u00fan tengo entendido, querida Hermana, gozan us\u00adtedes de la dicha de tener ah\u00ed, en Fontainebleau, a nuestra bondadosa Reina; si su Majestad quiere ha\u00adblarle, no ponga ninguna dificultad, aunque el res\u00adpeto que debe a su persona le inspire temor de acer\u00adcarse a ella. Su virtud y su caridad infunden confianza a los m\u00e1s pequeflos para exponerle sus necesidades; no dejen ustedes de hacerlo tambi\u00e9n, con toda ver\u00addad, con las de los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>La atenci\u00f3n a la persona, el respeto a su dignidad, se traducen concretamente en gestos poco corrientes en el mundo de los pobres. Pero las Hermanas reconocen en ellos a sus Amos y Se\u00f1ores.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>No s\u00e9 si tienen ustedes la costumbre de lavar las ma\u00adnos a los pobres; si no lo hacen, les ruego se acos\u00adtumbren a ello.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las numerosas perturbaciones f\u00edsicas y ps\u00edquicas que llevan consigo la enfermedad y la miseria, el estado de degradaci\u00f3n en que a veces caen los pobres, no han de ser motivo para que se descuide la higiene tan poco de\u00adsarrollada en el S. XVII.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00bfTienen servilletas en las camas de los enfermos? \u00bfLas tienen limpias?<i>\u00ab<\/i><\/i><\/p>\n<p>El servicio corporal, por muy respetuoso que sea hacia la persona humana, no puede separarse del servicio espi\u00adritual. El hombre no encuentra su plenitud m\u00e1s que en el conocimiento de su Dios, de Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Hagan por sus pobres todo lo que puedan, especial\u00admente en relaci\u00f3n con el servicio espiritual que les deben ustedes.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En el S. XVII, epidemias, hambres, guerras, son causa de una mortalidad muy elevada. Luisa escribe desde el hospital de Nantes donde ha ido a acompa\u00f1ar a las Her\u00admanas en 1646:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Aqu\u00ed casi todos los d\u00edas vemos muertos o moribun\u00addos, lo que nos ense\u00f1a&#8230; que esta vida no es sino un viaje que nos lleva a la eternidad.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Ayudar a los pobres a bien morir es uno de los prime\u00adros deberes espirituales de la Hija de la Caridad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Quiero creer, queridas Hermanas, que ponen gran cuidado en ayudar a sus pobres enfermos a hacer una buena confesi\u00f3n antes de morir.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Pero Luisa muestra la importancia de una s\u00f3lida edu\u00adcaci\u00f3n cristiana para los que hayan de curarse, educaci\u00f3n que no pueden reducirse a una simple pr\u00e1ctica de los sa\u00adcramentos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>En nombre de Dios, queridas Hermanas, hagan lo po\u00adsible para ayudar a las almas de sus pobres enfer\u00admos a hacer actos de fe, esperanza y caridad, nece\u00adsarios para la salvaci\u00f3n. <\/i>\u00ab<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n cristiana, tanto de los adultos como de los ni\u00f1os, no ha de limitarse a un saber, sino que es toda la vida la que ha de transformarse:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLe suplico por amor de Dios que tengan gran man\u00adsedumbre con los Pobres y mucho cuidado de su sal\u00advaci\u00f3n, advirti\u00e9ndoles de la necesidad que tenemos de guardar los mandamientos de la ley de Dios, cum\u00adpliendo su santa voluntad, y despu\u00e9s (ense\u00f1arles tambi\u00e9n) los medios.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abCreo, mis queridas Hermanas, que ponen uestedes gran cuidada.. en instruir a las ni\u00f1as no s\u00f3lo en la doctrina, sino tambi\u00e9n en los medios para vivir co\u00admo buenas cristianas.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Tanto para Luisa de Marillac como para Vicente de Pa\u00fal el servicio corporal no puede separarse del servicio espi\u00adritual. Trabajar en la Humanizaci\u00f3n de los pobres, es tra\u00adbajar en su Evangelizaci\u00f3n. Cristo Redentor, mediante la revelaci\u00f3n de su Amor, descubre al hombre la sublimidad de su vocaci\u00f3n y el sentido de su existencia en el mundo.<\/p>\n<h3>Respeto a los \u00abprofesionales\u00bb<\/h3>\n<p>En los lugares donde sirven a los Pobres, las Hermanas encuentran \u00abprofesionales\u00bb que trabajan por su propia cuenta: m\u00e9dicos, cirujanos, artesanos&#8230; En los hospita\u00adles encuentran empleados que ejercen diversas tareas: cui\u00addado a los enfermos, economato, cocina, lavadero&#8230; Las relaciones entre estos \u00abprofesionales\u00bb y las Hermanas dan lugar a veces a dificultades. Algunos piensan que las Her\u00admanas van a \u00abhacerles la competencia\u00bb y a privarles de su trabajo. Luisa, con sus consejos, intenta mantener el equilibrio entre el respeto al trabajo de todos y la necesa\u00adria respuesta que hay que dar a las necesidades de los Po\u00adbres.<\/p>\n<p>La competencia que han adquirido las Hermanas junto a los enfermos, no puede dispensarles de la obediencia a los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abQue la costumbre de tratar con los enfermos y lo que han aprendido de los m\u00e9dicos no las tome demasia\u00addo atrevidas, ni las !leve a hacerse las entendidas para no prestar atenci\u00f3n a lo que recetan (los m\u00e9dicos) o no obedecer a las \u00f3rdenes que puedan darles.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Los enfermos de las parroquias, de los pueblos, reco\u00adnocen la competencia de las Hermanas, su delicada bon\u00addad en los cuidados, y recurren m\u00e1s a ellas que a los ciru\u00adjanos (palabra con la que en el S. XVII se designa a quie\u00adnes se dedican a los cuidados sanitarios). Estos se que\u00adjan porque no tienen clientes. Juliana Loret somete el pro\u00adblema a Luisa quien sugiere que en los alrededores de Fontenay-aux-Roses se haga una distribuci\u00f3n del terreno en el que han de ejercer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abEvite, todo lo posible, ir a donde pueda ser \u00e9l <\/i>(el ci\u00adrujano) <i>llamado.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En Par\u00eds se plantea el mismo problema. En el \u00abDispen\u00adsario\u00bb (como lo llamar\u00edamos hoy) de la Casa Madre se atender\u00e1 solamente a los enfermos que no tengan posi\u00adbilidades econ\u00f3micas para pagar al cirujano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab(La boticaria) har\u00e1 que se vigile en lo posible, para no sangrar a nadie que tenga medios para acudir a los cirujanos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Cuando llegan las Hermanas a Montreuil-sur-Mer, en\u00adcuentran un n\u00famero de mujeres y de muchachas j\u00f3venes al servicio del hospital. La colaboraci\u00f3n se presenta dif\u00ed\u00adcil. Luisa aconseja a las Hermanas el respeto, la manse\u00addumbre y una verdadera humildad en los menores actos y gestos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00c9s necesario que nuestras Hermanas tengan mucho respeto a las mujeres y doncellas que desde hace tiempo gobiernan dicho hospital, que les demues\u00adtren mucho amor y cordialidad y no hagan nada sin su permiso, ni siquiera tomar un puchero, una sar\u00adt\u00e9n que puedan necesitar para ellas, ni ninguna otra cosa.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En Chars, Juliana Loret elabora ella misma el pan des\u00adtinado a los pobres enfermos que visita. Luisa piensa que seria preferible dejar ese trabajo al panadero:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Si cuecen ustedes pan s\u00f3lo para los pobres enfer\u00admos, dado que de ordinario no son muchos, no pue\u00adden consumir gran cantidad, y me parece que seda m\u00e1s conveniente comprar el pan.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En todas las situaciones es bueno aprender a soportar\u00adse, a aceptar mutuamente los peque\u00f1os defectos. Este es el consejo que da a las Hermanas del Hospital de Nantes con relaci\u00f3n al mancebo de la botica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Es preciso vivir en paz y sobrellevando mutuamente los defectos unos de otros.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Competencia, atenci\u00f3n, respeto a los \u00abprofesionales\u00bb son tres exigencias que subraya Luisa de Marillac. Pero estas exigencias son v\u00e1lidas para todo trabajo, no son es\u00adpecificas del servicio de la Hija <i>de <\/i>la Caridad.<\/p>\n<h2>Las caracter\u00edsticas del servicio de la Hija de la Caridad<\/h2>\n<p>A partir de 1650-52, los Fundadores reciben muchas lla\u00admadas. Piden Hijas de la Caridad desde muy lejos: en Po\u00adlonia las pide la reina Maria de Gonzaga, en Saint Fargeau la Gran Se\u00f1orita, la c\u00e9lebra prima de Luis XIV, en Cahots y Narbona los Obispos del lugar, en Metz y La F\u00e9re la Rei\u00adna Ana de Austria; en Santa Marfa del Monte y en Ussel la duquesa de Ventadour, etc.<\/p>\n<p>Los Fundadores se preguntan si el contacto frecuente de las Hermanas con todas aquellos \u00abgrandes del mun\u00addo\u00bb no representa un peligro para aquellas campesinas que han ido a servir a los pobres. \u00bfNo corren el riesgo de de\u00adjarse coger por ideas de grandeza? \u00bfNo corren el riesgo <i>de <\/i>perder el sentido de su vocaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Muy preocupada por la fidelidad al \u00abcarisma\u00bb recibido de Dios, Luisa, en sus cartas y sus avisos, insiste a las Her\u00admanas en lo que le parece fundamental para las Hijas de la Caridad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab\u00c9l recuerdo de su condici\u00f3n de Siervas de los Po\u00adbres es muy necesario a las Hijas de la Caridad para mantenerse fieles a su deber.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentido da Luisa a esta expresi\u00f3n \u00abSierva de los Pobres\u00bb que utiliza tan frecuentemente los \u00faltimos a\u00f1os de su vida? Subraya dos aspectos complementarios:<\/p>\n<ul>\n<li>el primero, el m\u00e1s concreto, es de orden sociol\u00f3gico.<\/li>\n<li>el segundo, que resulta de su meditaci\u00f3n, es de orden teol\u00f3gico.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Aspecto sociol\u00f3gico.<\/h3>\n<p>La sociedad, en el siglo XVII, est\u00e1 muy jerarquizada. En la cumbre de la escala social est\u00e1n el Rey y la Reina. Des\u00adpu\u00e9s vienen los nobles, con la nobleza de espada, la vieja nobleza a la que pertenece la familia Marillac, y la noble\u00adza de toga, de los qua han comprado su titulo reciente\u00admente (los nuevos ricos). La Nobleza reside en Paris o en los numerosos castillos que posee en medio de sus tie\u00adrras explotadas por el pueblo sencillo. Estos nobles llevan una vida agradable: paseos, distracciones, bailes, teatros&#8230; Viven de sus rentas.<\/p>\n<p>La tercera categor\u00eda social est\u00e1 constituida por la Bur\u00adgues\u00eda. Pueblo de gentes laboriosas, los burgueses tie\u00adnen una profesi\u00f3n: son m\u00e9dicos, abogados, negociantes, armadores&#8230; Son ricos y tienen cuidado de no dilapidar sus bienes.<\/p>\n<p>La \u00faltima categor\u00eda social es la del pueblo sencillo de campos y ciudades, que viven lo m\u00e1s a menudo en la ne\u00adcesidad y la inseguridad. Dependen de las cosechas, de los impuestos m\u00e1s o menos elevados exigidos por el Rey (para la guerra) y los exigidos por el clero y el se\u00f1or del castillo. Son campesinos que trabajan la tierra y guardan los raba\u00f1os. Algunos (como los padres de Vicente) posee unas tierras, otros \u00abalquilan\u00bb sus brazos como jorna\u00adleros. Si viven en la ciudad, ejercen numerosos oficios sen\u00adcillos: aguador, vendedor de le\u00f1a, de verduras, afila\u00addor&#8230;<\/p>\n<p>Para todo este pueblo pobre, el trabajo es el medio de ganaras el pan; si les llega a faltar como consecuencia de la guerra, de la enfermedad, caen en la miseria y todos, hombres, mujeres y ni\u00f1os van a engrosar la multitud de mendigos que asedian las ciudades.<\/p>\n<p>Cuando Luisa recuerda a las Hermanas que son Sier\u00advas de los Pobres, subraya a la vez el origen de la Compa\u00ad\u00f1\u00eda y la opci\u00f3n que han hecho de permanecer fieles a es\u00adta categor\u00eda social, con el fin de garantizar el servicio que las Se\u00f1oras no han podido prestar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abDios ha escogido a j\u00f3venes aldeanas para el estable\u00adcimiento s\u00f3lido de las Siervas de los Pobres enfer\u00admos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Con firmeza y tenacidad, Luisa repite, bajo formas di\u00adversas, la convicci\u00f3n que le parece responder al designio de Dios sobre la Compa\u00f1\u00eda: Sois Siervas, no os hag\u00e1is Se\u00f1oras; a ellas ten\u00e9is que respetarlas, pero vosotras se\u00adguid siendo siervas.<\/p>\n<p>No os hag\u00e1is unas Se\u00f1oras: Uno de los grandes pe\u00adligros que acechan a las Hijas de la Caridad llenas de ce\u00adlo, emprendedoras, abiertas, consiste en olvidar su origen, encontrar gusto en tratar con las Se\u00f1oras, con la Reina, conversar con ellas y programar su propio modo de vida imitando el de dichas Se\u00f1oras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abUna cosa que llevarla ala Compa\u00f1\u00eda a su ruina total es que las Hermanas, por olvido de lo que son y por una larga costumbre de estar entre las Se\u00f1oras, manejando el dinero de las limosnas, viviendo holgada\u00admente y sin pensar en que tienen que ganarse la vi\u00adda, se rodearan <\/i>de <i>una vana complacencia&#8230; que ir\u00eda acompa\u00f1ada del deseo de crecer&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Los temores de Luisa no son infundados. En 1666, cuen\u00adta al Se\u00f1or Portail, que est\u00e1 redactando lis reglas, lo que ha ocurrido en la parroquia de Saint Merry (San Mederi\u00adco):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Omit\u00eda, Se\u00f1or, decirle que el articulo trece necesita m\u00e1s de brida que de espuela, porque tan pronto co\u00admo una Hermana cae enferma, tiene que contar con pollo o ternera en el puchero, e instalarse en su ca\u00adma como una se\u00f1orona; cuando usan as\u00ed de cosas superfluas o acomodan sus habitaciones de tal for\u00adma, suelen pretextar que son las se\u00f1oras las que lo quieren, y seguramente \u00e9stas se contentar\u00edan con verlo todo limpio y ordenado.<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>Quedar\u00e1 usted tan sorprendido como yo cuando sepa que una de nuestras Hermanas ha hecho o mandado hacer una bata, y su Hermana enferma la ten\u00eda puesta ayer cuando estaba levantada; era de San Mederico. Es verdad que es muy c\u00f3modo, pero hay se\u00f1oritas y burguesas en Par\u00eds que no la tienen; y adem\u00e1s, se\u00f1or, trae consigo consecuencias de im\u00adportancia.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En 1659, Renata cae enferma en Morainvilliers. La Se\u00ad\u00f1ora Duquesa de Bouillon la hace ira su castillo para cui\u00addarla. Renata se encuentra a gusto en aquella vida del cas\u00adtillo y por su parte a la Se\u00f1ora Duquesa le gusta mucho estar rodeada de Sirvientas tan entregadas y agradables.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Hace ya m\u00e1s de un mes que me hab\u00edan dicho que no sal\u00edan del palacio, y es costumbre de la Se\u00f1ora mandarlas ir all\u00ed con frecuencia para que le den con\u00adversaci\u00f3n, y \u00e9sta sabe hacerlo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Este comentario lo dirige a San Vicente. Poco despu\u00e9s Luisa env\u00eda una carta bastante firme a la Duquesa de Boui\u00adllon, record\u00e1ndole que las Hijas de la Caridad est\u00e1n para el servicio de los Pobres y que no hay que desviarlas de ese servicio.<\/p>\n<p>Francisca Carcireux gusta de escribir a la Superiora de las Salesas de Toulouse, hermana del Obispo de Narbo\u00adna, con quien hizo el viaje Par\u00eds-Narbona. Luisa, que est\u00e1 al comente de la vida de las Hermanas, le escribe el 30 de diciembre de 1659.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abCreo, querida Hermana, que no tiene usted tiempo que dedicar a otra cosa ni a otro fin que al servicio de los pobres y que no se le ocurrir\u00e1 que tiene usted obligaci\u00f3n de visitar o escribir a las personas religio\u00adsas o a las Se\u00f1oras, a menos de que haya grande necesidad para ello.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Francisca Carcireux no es de origen campesino sino que pertenece a la baja burgues\u00eda de Beauvais. Luisa le pide que viva como humilde sierva, abandonando las formas de obrar y actuar del ambiente del que procede. Que no es que sean malas en si, pero que pueden hacer perder el tiempo a la sierva de los Pobres.<\/p>\n<p>Si Luisa reacciona tan firmemente cuando las Herma\u00adnas adquieren o conservan costumbres burguesas, cos\u00adtumbres de Se\u00f1oras, es a causa del servicio de los Po\u00adbres. El Pobre, a quien se mira con la mirada de Cristo, es el Amo y Se\u00f1or y necesita siervas humildes y disponi\u00adbles.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que pone en guardia a las Hermanas contra el peligro de querer asemejarse a la Burgues\u00eda, a la NObleza, Luisa de Marillac les recomienda un gran res\u00adpeto hacia las Se\u00f1oras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>\u00a1Por amor de Dios, Hermana! Practique una gran afa\u00adbilidad con los pobres y con todo el mundo, y trate de contentar tanto de palabra como con hechos; esto le ser\u00e1 f\u00e1cil si conserva en usted una gran estima ha\u00adcia su pr\u00f3jimo; hacia los ricos, porque est\u00e1n por en\u00adcima de usted; hacia los pobres porque son sus Amos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En las Cofrad\u00edas, son las Se\u00f1oras de la Caridad quie\u00adnes dan a las Hermanas lo necesario para servir a los po\u00adbres. Todos los d\u00edas, la Harmana va a buscar el \u00abpuche\u00adro\u00bb, la marmita de sopa, a casa de la Se\u00f1ora que se en\u00adcarga de hacerlo y recibe el dinero necesario para las pe\u00adque\u00f1as compras. Son las Se\u00f1oras quienes deciden la ad\u00admisi\u00f3n o no admisi\u00f3n de un enfermo en la Cofrad\u00eda. Toda la Administraci\u00f3n, como dir\u00edamos hoy, la llevan las Se\u00f1o\u00adras de la Caridad, las Hermanas son las \u00abejecutoras\u00bb que est\u00e1n en contacto m\u00e1s directo con el pobre, con el enfer\u00admo.<\/p>\n<p>Las relaciones entre las Se\u00f1oras y las Hermanas no son siempre f\u00e1ciles. Algunas Se\u00f1oras son muy exigentes, de\u00adsean tal o tal Hermana y no otra y se injieren en la vida de la Comunidad. Las Hermanas se muestran a veces ru\u00addas y groseras y se niegan a someterse a los deseos de las Se\u00f1oras, pretextando que conocen mejor las necesi\u00addades de los enfermos.<\/p>\n<p>Con frecuencia Luisa recuerda a las Hermanas el res\u00adpeto que deben a las Se\u00f1oras, pero siempre da la raz\u00f3n de ello: el servicio de los Pobres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Respete a todas las se\u00f1oras y mujeres alistadas en la Caridad, mir\u00e1ndolas como a personas a quienes debemos gratitud por admitimos a servir a los po\u00adbres con ellas.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Debemos respeto y honor a todo el mundo: a los po\u00adbres porque son los miembros de Jesucristo y nues\u00adtros amos, y a los ricos para que nos proporcionen medios de hacer el bien a los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Se\u00f1oras son un eslab\u00f3n indispensable para el ser\u00advicio de los Pobres. Sin ellas no hay fundaci\u00f3n, no hay dinero, no hay medio de subsistencia. Es la realidad con\u00adcreta del S. XVII.<\/p>\n<p>Las Hermanas van a manifestar d\u00eda a d\u00eda este respeto a las Se\u00f1oras. Luisa insiste mucho en una actitud humil\u00adde, impregnada de mansedumbre. En Bemay, las ralacio\u00adnes entre las Se\u00f1oras y las Hermanas se han hecho dif\u00edci\u00adles como consecuencia de distintas opiniones sobre la orientaci\u00f3n que se hab\u00eda de dar a la Cofrad\u00eda. Las Se\u00f1o\u00adras quieren un hospital en el que se atendiera a todos los Pobres, y las Hermanas insisten en continuar el servicio a domicilio e ir a veces a los Pobres en sus casas. Luisa da algunas orientaciones a Lorena Dubois:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>No me extra\u00f1an todas sus dificultades con las solio-ras; es corriente all\u00e1 donde hay hospitales unidos con la Caridad de las parroquias, que se den desavenen\u00adcias, sin que haya culpa por parte de unos ni <\/i>de <i>otros&#8230; Lo que tiene usted que hacer en medio de todas esas peque\u00f1as divergencias, es ser muy hu\u00admilde poner gran cuidado en que no se la pueda acu\u00adsar de arrogancia o de suficiencia; debe m\u00e1s bien pensar que est\u00e1 sujeta a todos, que es la \u00faltima de todos&#8230; \u00a1Si supieran ustedes, queridas Hermanas, qu\u00e9 humildad, qu\u00e9 mansedumbre y sumisi\u00f3n quiere Nuestro Se\u00f1or de las Hijas de la Caridad, sufrir\u00edan si advirtieran que no lo practicaban.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>No mostrar arrogancia, considerarse como la \u00faltima, es la actitud del pobre, siempre en situaci\u00f3n de inferioridad frente al rico. Si para las primeras Hermanas esta actitud es \u00abnatural\u00bb, Luisa les pide que superen esta realidad hu\u00admana, que la trasformen en virtud de humildad, a imita\u00adci\u00f3n de Jesucristo, \u00abque de Dios que era se hizo hombre y se anonad\u00f3 hasta el suplicio de la Cruz\u00bb.<\/p>\n<p>Esta virtud de la humildad que permite reconocer de\u00adlante de Dios la propia debilidad, insuficiencia, peque\u00f1ez, va a convertirse en la \u00abfuerza\u00bb de las Hermanas que les permitir\u00e1 hablar a las Se\u00f1oras cuando se trate del bien de los Pobres. A prop\u00f3sito de los conflictos de Bemay, Luisa escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Si tiene usted necesidad de negar alguna cosa, h\u00e1\u00adgalo con mansedumbre y humildad, porque no te\u00adnemos derecho a hacerlo de otro modo, ya que Dios nos ha llamado a nuestra vocaci\u00f3n para ayudar a las Se\u00f1oras en el servicio a los Pobres y por consiguiente somos las servidoras de unas y otros.<\/i>\u00ab<\/p>\n<p>Esta virtud de la humildad debe reflejarse en todo el comportamiento. As\u00ed, a las Hermanas de Angers, Luisa las invita a que acojan a las Se\u00f1oras con amabilidad, y es que, en efecto, a las Hermanas no les gustan las visi\u00adtas de las Se\u00f1oras de la Caridad al hospital. Les parece que les hacen perder el tiempo: hay que prepararles la colaci\u00f3n que distribuyen, hay que acompa\u00f1adas&#8230; Luisa ha\u00adce reflexionar a la Comunidad: es siempre el servicio a los Pobres lo que les presenta como, primera motivaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Tenemos que acoger con agrado a los que vienen a ver a los pobres, sin tener en cuenta nuestro inte\u00adr\u00e9s particular, sino sencillamente porque hay que ha\u00adcerlo as\u00ed y porque puede resultar un bien para aque\u00adllos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Y en otra carta, Luisa propone a Cecilia, la Hermana Sirviente, que organice un turno de guardia para recibir a las Se\u00f1oras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Cuando van las Se\u00f1oras podr\u00eda usted encargar a una Hermana, una vez a una, otra a otra, de que las aten\u00addiera lo mejor que perdiese&#8230; Un buen entendimien\u00adto entre ustedes lo arreglarla todo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa de Marillac va todav\u00eda m\u00e1s lejos a prop\u00f3sito de la humildad. Piensa que la actitud de la Hija de la Caridad puede ser un testimonio para las Se\u00f1oras que las estimu\u00adle a servir bien a los Pobres, seg\u00fan sus posibilidades. El Pobre es el que puede ense\u00f1ar al Rico, parece decir Lui\u00adsa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Para cumplir con sus obligaciones de buena Hija de la Caridad, preciso ser\u00e1 que intente por todos los me\u00addios a su alcance que las Se\u00f1oras de la Caridad se empleen en visitar a los enfermos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Espero que si ustedes est\u00e1n muy sometidas a sus se\u00ad\u00f1oras con relaci\u00f3n a los enfermos de la ciudad, el ejemplo que den les servir\u00e1, mucho m\u00e1s que cual\u00adquiera otra cosa, a entrar en sentimientos de fervor.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Respetar al rico no significa dejarse pisar por \u00e9l, como hoy se dir\u00eda, sino, sencillamente, aceptar la diferencia, tomando conciencia de la propia identidad. Respetar al ri\u00adco es tambi\u00e9n respetar la vocaci\u00f3n de cada uno en el se\u00adno de la Iglesia.<\/p>\n<p>Seguid siendo siervas: Luisa de Marillac desarrolla dos puntos concretos: la vida de trabajo y la vida pobre.<\/p>\n<p>En 1648, Luisa recuerda con cierto rigor a Isabel Turgis una de las reglas de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Cari\u00addad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i><i>\u00ab<\/i>Recuerde esa pr\u00e1ctica nuestra de que debemos tra\u00adbajar para ganamos la vida.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Los Fundadores en el S. XVII establecen una clara di\u00adferencia entre el \u00abtrabajo\u00bb para ganar la propia vida y los \u00abempleos\u00bb del servicio de los Pobres.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino empleo que significa funci\u00f3n, cargo, misi\u00f3n, est\u00e1 reservado a todo lo que concierne al servicio de los Pobres. Estos empleos muy variados (servicio a domici\u00adlio, escuelas, hospitales, forzados, orfanatos&#8230;) dependen todos de fundaciones. Antes de enviar una peque\u00f1a Co\u00admunidad a un lugar determinado, se establec\u00eda una fun\u00addaci\u00f3n, es decir, que quienes hab\u00edan solicitado la ida de las Hermanas pagar\u00edan regularmente una cantidad, ya se tratare de Se\u00f1oras de la Caridad, Cofrad\u00edas de la Caridad, P\u00e1rrocos, Obispos, Administradores&#8230;, Esa cantidad es\u00adtaba destinada a sostener el servicio de los Pobres: (cui\u00addados, alimento, educaci\u00f3n&#8230;) y tambi\u00e9n la vida de las Hermanas (vivienda, comida).<\/p>\n<p>Las cantidades que se abonaban a las Hermanas (ac\u00adtualmente hablar\u00edamos de \u00abasignaci\u00f3n\u00bb), no eran propiamente un sueldo. Tanto los Fundadores como las Herma\u00adnas no quieren que tos emplaos del servicio de los Pobres sean considerados como un trabajo remunerado. En 1645, Santa Luisa habla a San Vicente de las Hermanas de la parroquia de San Gervasio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLa Se\u00f1ora de Chavanas quiere que nuestras Herma\u00adnas de San Gervaslo perciban los cinco sueldos que las se\u00f1oras que se encargan de preparar la comida para los pobres daban como salario a la mujer que llevaba el puchero antes de que fuesen las Herma\u00adnas a esa parroquia&#8230; Las Hermanas est\u00e1n disgus\u00adtadas con esto porque las Se\u00f1oras les preguntan si est\u00e1n a sueldo&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Hermanas, al negarse a recibir un sueldo de parte de las Se\u00f1oras, muestran claramente que ellas no son sus criadas, que no dependen de ellas. Las Hermanas sit\u00faan el servicio que prestan a los Pobres y a los enfermos a otro nivel. El servicio de los Pobres es su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la palabra trabajo, que tiene un sentido de esfuer\u00adzo, de fatiga, l\u00f3s Fundadores se refieren siempre a aque\u00adllo que reporta dinaro para vivir. Ese t\u00e9rmino \u00abtrabajo\u00bb de\u00adsigna en el S. XVII el trabajo manual del pueblo sencillo de las ciudades <i>y de <\/i>los campos.<\/p>\n<p>En la Conferencia sobre el amor al trabajo, del 28 de no\u00adviembre de 1649, San Vicente explica detenidamente las razones que tiene este trabajo manual para las Hermanas. Hay que trabajar para imitar a Jesucristo, para cumplir el mandamiento <i>de <\/i>Dios: \u00abComer\u00e1s el pan con el sudor de tu frente\u00bb, para huir de la ociosidad, madre de todos los vicios. En esa Conferencia una Hermana intervino subra\u00adyando la importancia de este trabajo para las Hijas de la Caridad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>La mayor\u00eda de nosotras estar\u00edamos obligadas a ga\u00adnamos la vida, si estuvi\u00e9ramos en el mundo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Y otra a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Si se introdujese en la Compa\u00f1\u00eda la idea de que no tenemos nada que hacer para ganamos la vida, pron\u00adto caer\u00edamos en la ociosidad.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Trabajar manualmente, trabajar para ganarse la vida, es para las primeras Hermanas un medio concreto de per\u00admanecer en su estado de sirvientas, de evitar convertirse en Se\u00f1oras que viven tranquilamente de sus rentas. En el transcurso de la conferencia aludida, San Vicente pro\u00adlonga su reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Cuando se vean nuestras Hermanas bien estableci\u00addas y que no tienen mucho en qu\u00e9 ocuparse, no se preocupar\u00e1n de trabajar y no se cuidar\u00edan de ira ver a los pobres. Y entonces habr\u00eda que despedirse de la Caridad&#8230; Habr\u00eda que celebrar entonces las exe\u00adquias de la Caridad.<i>\u00ab<\/i><\/i><\/p>\n<p>El trabajo que llevan a cabo las Hermanas es un trabajo artesanal, semejante al de las mujeres del pueblo, al de las mujeres del campo. Mar\u00eda Joly lava ropa cuando est\u00e1 en la parroquia de San Germ\u00e1n; las mujeres del Hotel-Dieu hacen mermeladas; en Montreull, Sedan, Chem, Bemay, las Hermanas cr\u00edan animales y venden sus productos; mu\u00adchas hilan y cosen. Este trabajo se hace siempre fuera del servicio a los Pobres y en nada puede serle perjudicial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abTrabajo manual quiere decir lo que hac\u00e9is fuera de las horas en que est\u00e1is ocupadas con los enfermos, en el tiempo que os quede&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa estimula con frecuencia a las Hermanas al traba\u00adjo manual: les recuerda que son pobres siervas y que el trabajo forma parte de su modo de vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Si acaso tuviera usted algo de tiempo de sobra, creo que lo empleada mejor en ganar algunos sueldos tra\u00adbajando para los pobres&#8230; que en dedicarlo a hacer cumplidos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las mismas observaciones hace a Marta en Chars y a Ana Levies en Bemay.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Cu\u00e1nto temolos lugares en donde se est\u00e1 con de\u00admasiadas comodidades para nuestra condici\u00f3n (nuestra condici\u00f3n de siervas). Cuide&#8230; de que (nues\u00adtra Sor Marta) est\u00e9 ocupada, y en trabajos fuertes, lo m\u00e1s que pueda.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abSor Ana \u00bfqu\u00e9 hace usted?&#8230; le dir\u00e9 lo que otras ve\u00adces le he dicho, que hay que trabajar, porque la hol\u00adgazaner\u00eda fomenta el pecado en el alma y la indispo\u00adsici\u00f3n en el cuerpo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>El dinero que ganan con ese trabajo manual sirve a las Hermanas para alimentarse, vestirse y compartir con los Pobres. A menudo es un complemento a las cantidades que las Se\u00f1oras pagan con mucha Irregularidad. Pero, lo que queda, el sobrante, se env\u00eda a la Casa Madre para los gastos de formaci\u00f3n de las Hermanas j\u00f3venes y para los gastos que originan los cuidados a las Hermanas enfer\u00admas.<\/p>\n<p>No obstante con los a\u00f1os aparecen abusos. Las Her\u00admanas quieren tener dinero para ellas, desean poder ali\u00admentarse mejor. San Vicente interviene:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>No hay que tener ante la vista la ganancia&#8230; no, eso lo estropear\u00eda todo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Tener dinero, manejarlo, es siempre un peligro. Las Her\u00admanas que en su mayor parte proceden del campo, no est\u00e1n aconstumbradas a tener dinero, ya que los campe\u00adsinos pose\u00edan muy poco. Si ten\u00edan algunas monedas las guardaban en el calcet\u00edn de lana y con frecuencia las gas\u00adtaban en la feria anual del pueblo vecino.<\/p>\n<p>Las Hermanas, en las Cofrad\u00edas, en los pueblos, son res\u00adponsables del dinero que se les entrega para los Pobres, del que tienen para vivir y del que han ganado con su tra\u00adbajo. Por eso reciben directivas concratas y precisas con relaci\u00f3n al manejo de ese dinero. Es necesaria una admi\u00adnistraci\u00f3n rigurosa que distinga bien lo que pertenece a los Pobres y lo que es para la Comunidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Sean muy exactas en no tomar en provecho suyo nada que pertenezca a los Pobres, y si cr\u00edan algunos animales para ~dad de ustedes, sean tambi\u00e9n muy exactas en pagar lo que gasten en piensos&#8230; Ten\u00adgan tambi\u00e9n cuidado en no pagar con dinero de los Pobres lo que les cueste cuidar esos animales o guar\u00addarlos, o cualquier otra cosa que pueden hacer para su utilidad particular.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>San Vicente, sin duda informado por la Se\u00f1orita, cita en las conferencias peque\u00f1os detalles en los que las Her\u00admanas faltan a la justicia respecto a los bienes de los Po\u00adbres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Una Hermana que se sirve del dinero de los pobres para utilizarlo en estampas o en otras cosas de de\u00advoci\u00f3n, comete un robo, dado que aquel dinero se le entreg\u00f3 s\u00f3lo para auxiliar a los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00c9n cuanto a las que tienen que administrar el bien de los pobres, es menester que cumplan fielmente con su encargo&#8230; y que no digan jam\u00e1s que una me\u00addicina cost\u00f3 m\u00e1s de lo que cost\u00f3&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa conoce todas las tentaciones que puede procu\u00adrar el manejo del dinero: tentaci\u00f3n da satisfacerse a s\u00ed mis\u00adma en pequaflas o grandes cosas, tentaci\u00f3n de querer apa\u00adrentar, tentaci\u00f3n m\u00e1s sutil de mandar ayuda a las perso\u00adnas queridas. Reflexionando sobre las razones que podr\u00edan causar la ruina de la Compailla, Luisa escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00c9n cuanto al manejo del dinero, podr\u00edan llegara apro\u00adpi\u00e1rselo y a usar de \u00e9l seg\u00fan su inclinaci\u00f3n <\/i>(pasi\u00f3n de poseer), <i>a hacerse con cosas in\u00fatiles porque han visto que otras las tienen y, hasta a d\u00e1rselo a sus fa\u00ad<\/i><i>miliares&#8230; <\/i><i>no s\u00f3lo de lo suyo sino del bien de los po\u00adbres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Para evitar toda confusi\u00f3n entre el dinero que est\u00e1 des\u00adtinado a los Pobres y el que est\u00e1 destinado a la vida <i>de <\/i>Comunidad, se pide expresamente que se lleven las cuen\u00adtas por separado. Luisa de Manliac recomienda a Ana Har\u00addemont y a Mar\u00eda Lullen que van a Montreuil:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abQue una manejase el dinero de sus gastos y la otra el de los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>En 1658 Luisa pide al Padre Portal, que redacte el regla\u00admento para las Hermanas que van a Ussel:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>&#8230;sus gastos (los de las Hermanas) ir\u00e1n separados de los gastos de los Pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>El respeto hacia el dinero de los Pobres, la separaci\u00f3n de las diferentes cuentas, el rigor en la contabilidad, ir\u00e1n acompa\u00f1ados por una rendici\u00f3n de cuentas peri\u00f3dica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>En nombre de Dios, Hermana, administre el bien de los pobres lo mejor que pueda y est\u00e9 atenta para que nuestras Hermanas lo hagan tambi\u00e9n as\u00ed con cari\u00ad\u00f1o. Creo que da usted cuenta de sus ingresos y gas\u00adtos lo m\u00e1s exactamente posible.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>A B\u00e1rbara Angiboust cuando deja Brienne, Luisa que siempre ha mostrado una gran prudencia, le pide que ha\u00adga por escrito su rendici\u00f3n de cuentas y que lleve una co\u00adpia a la Casa Madre, con el fin de evitar despu\u00e9s toda re\u00adclamaci\u00f3n por parte de las Se\u00f1oras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Deje por escrito todo lo que tiene ah\u00ed que pertenece a los pobres y f\u00edrmelo, trayendo una copia que har\u00e1 usted firmar a la persona en cuyas manos entregue usted todo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>\u00a1Una buena administraci\u00f3n no puede desde\u00f1ar la pru\u00addencia!<\/p>\n<p>El reglamento de Angers, redactado entre 1639-40, ex\u00adplica las Hermanas el estilo de vida que han de adoptar en el interior del hospital:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Se acordar\u00e1n de que han nacido pobres, de que tie\u00adnen que vivir como pobres, por amor al Pobre de los Pobres, Jesucristo, Nuestro Se\u00f1or y de que, en calidad de tales, tienen que ser muy humildes y res\u00adpetuosas con todo el mundo&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las Hermanas son pobres de nacimiento. La vida sen\u00adcilla y sobria les resulta natural. Pero muy pronto, el con\u00adtacto con los ricos, el manejo del dinero, influyen en su comportamiento. Ya en 1639, Luisa de Marillac, interpela a Luisa Ganset que est\u00e1 en Richelieu:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abYo <i>creo que la causa de la mayor parre de las faltas que comete es que maneja usted dinero y que siem\u00adpre le ha gustado tenerlo. SI quiere seguir mi conse\u00adjo, desh\u00e1gase de esa afici\u00f3n; p\u00f3ngalo todo en ma\u00adnos de Sor B\u00e1rbara <\/i>(la Hermana Sirviente)&#8230; <i>y exc\u00ed\u00adtese al amor de la santa pobreza, para honrar la del Hijo de Dios, y por este medio conseguir\u00e1 lo que ne\u00adcesita para ser verdadera Hija de la Caridad.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Encontramos, durante estos primeros a\u00f1os de la Com\u00adpa\u00f1\u00eda, la insistencia en la dimensi\u00f3n espiritual: imitar a Je\u00adsucristo. En los a\u00f1os siguientes, sin dejar de mantener esta mirada en Cristo, Luisa entra en lo concreto de la vida.<\/p>\n<p>En 1654, en Bemay, las Se\u00f1oras de la Caridad desean comprar una casa para alojar a las Hermanas e instalar despu\u00e9s en ella una especie de hospital. Luisa, despu\u00e9s de haber sido informada del proyecto, escribe a B\u00e1rbara Angiboust:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Cuando se trate de buscarles alojamiento definitivo, tendr\u00e1 usted cuidado en elegir una vivienda propia para unas pobres Hermanas.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>No se tienen en cuenta los consejos de Luisa. Las Se\u00ad\u00f1oras de la Caridad compran la hermosa casa que ten\u00edan en perspectiva. En octubre de 1656, unos dos a\u00f1os des\u00adpu\u00e9s de la primera carta, Luisa vuelve a intervenir en este asunto e invita a las Hermanas a Interrogarse:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>\u00bfY qu\u00e9 le dir\u00e9 de esa hermosa casa en que habitan ustedes? Su profesi\u00f3n de peque\u00f1ez y pobreza \u00bfno le hace sentir a veces como oleadas de temor? Si es as\u00ed, quiero creer que hace usted actos de heroica vir\u00adtud interior y exteriormente, de tal manera que has\u00adta le dar\u00e1 verg\u00e9nza presentarse ante la gente, consi\u00adder\u00e1ndose usted como la menor de todo el lugar.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Francisca Carcireux, en Narbona, deber\u00e1 decir al Se\u00ad\u00f1or Obispo y a las Se\u00f1oras de la Caridad la opci\u00f3n que han hecho las Hijas de la Caridad de vivir pobremente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abPero sobre todo como en ese lugar no conocen su forma de vivir pobremente, tambi\u00e9n en lo que se re\u00adfiere al alojamiento, no deseen que se las trate de otro modo aunque s\u00f3lo fuera con poca diferencia; no dis\u00adcutan, pero expongan humildemente, con firmeza, con dulzura y con brevedad, sus razones.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Vivir pobremente es aceptar tambi\u00e9n la moderaci\u00f3n en la cantidad y calidad de la comida. Luisa escribe a las Her\u00admanas de Chars:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abUna y otra saben muy bien, queridas Hermanas, quek en cualquier lugar en que se encuentren, han de prac\u00adticar siempre la sobriedad, tanto en la cantidad co\u00admo en la calidad de los alimentos&#8230;\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Pero la pobreza que exige Luisa es una pobreza llena de sentido com\u00fan. Ser sobrio no significa carecer de lo necesario hasta el punto de caer enfermo. Varias veces, Luisa suplica a las Hermanas que pidan dinero prestado para poder alimentarse; as\u00ed ocurre en Chantilly en 1653 (98), en Arras en 1657 (99), en Brienne en 1659:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLe ruego por el amor de Dios, querida Hermana, que no carezcan de nada de lo necesario, en su alimen\u00adtaci\u00f3n: Sor Genoveva se ha quedado espantada al verla tan fiaca, es verdad que no recuerda que por contextura natural es usted as\u00ed. No obstante, ponga cuidado en no estar tan delgada porque pase nece\u00adsidad; pida prestado dinero, con toda libertad, cuan\u00addo lo necesite, que\u2022 ya s\u00e9 muy bien que no ha de abu\u00adsar.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Este sentido com\u00fan de Luisa de Marillac vuelve a en\u00adcontrarse cuando hay que hacer compras. A las Herma\u00adnas que van de viaje da sencillos consejos de econom\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abY <i>como de ordinario el pan cuesta caro en los me\u00adsones, har\u00e1n bien en comprar uno grande en la pa\u00adnader\u00eda y tener as\u00ed lo suficiente\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>En 1656, Luisa agradece a B\u00e1rbara la tela tan buena que le ha enviado de Bemay, regi\u00f3n en la que hay ricas ma\u00adnufacturas. Pero la carta indica que dicha tela resulta ca\u00adra <i>teniendo en cuenta su poco ancho <\/i>(102). B\u00e1rbara se fij\u00f3 en el precio pero sin comprobar m\u00e1s detalles. Cuan\u00addo se trata de enviar mantecas de Brienne a Par\u00eds, Luisa pide que se informen cu\u00e1nto costar\u00eda con los portes una libra de manteca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abMe habla usted dicha querida Hermana, que la man\u00adteca estaba ah\u00ed a muy buen precio y que podr\u00eda pro\u00adcur\u00e1rnosla derretida. Le ruego que se informe cu\u00e1n\u00adto costarla puesta aqu\u00ed, es decir, con los portes, y si te que no nos saldr\u00eda a m\u00e1s de seis sueldos la li\u00adbra, nos har\u00eda usted un gran favor, mand\u00e1ndonos la mayor cantidad que pudiera, cien libras o m\u00e1s.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Se percibe, a trav\u00e9s de estos m\u00faltiples ejemplos, que Luisa desconf\u00eda <i>de <\/i>las palabras bonitas sobre la pobreza si no van acompa\u00f1adas de realizaciones concretas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00bb\u00a0&#8230;(le) ruego ame mucho la santa pobreza, no s\u00f3lo por la estima y con las palabras, sino en la pr\u00e1ctica, en todos sus efectos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Ser sierva significa someterse de grado a la ley del tra\u00adbajo manual, trabajo que se despreciaba en el S. XVII; sig\u00adnifica vivir pobremente, con prudencia, con sobriedad y sencillez.<\/p>\n<h3>Aspecto teol\u00f3gico.<\/h3>\n<p>En su oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, Luisa de Marillac contem\u00adpla a Cristo, el Redentor del mundo, y se esfuerza por aprender de El c\u00f3mo servir a los Pobres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Todas las acciones del 1-10 de Dios son s\u00f3lo para nuestro ejemplo e instrucci\u00f3n.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Cristo vive en medio de sus disc\u00edpulos como el que sir\u00adve y va hasta el extremo de las exigencias del amor dan\u00addo su vida por la Redenci\u00f3n de los hombres. Luisa desea a las Hermanas que imiten a Cristo Servidor de los de\u00adsignios del Padre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Nuestro Se\u00f1or siempre se someti\u00f3 a la voluntad da.. su Padre&#8230; Suplico a la bondad de Nuestro Se\u00f1or que disponga nuestras almas para recibir al Esp\u00edritu Santo y que as\u00ed, inflamadas con el fuego de su san\u00adto Amor, se consuman ustedes en la perfecci\u00f3n de ese amor que les har\u00e1 amar la sant\u00edsima voluntad de Dios.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Penetrada por la palabra de Cristo: \u00abCuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a MI me lo hicisteis\u00bb, Luisa vive una inversi\u00f3n de valores. Aquellos a quienes, con frecuencia, el mundo desprecia, ella los pre\u00adsenta como Amos. No hace falta puntualizar m\u00e1s. Ca\u00adda una, dentro de esta inversi\u00f3n, totalmente evang\u00e9lica, ve a un Amo, en aquel a quien sirve, consuela o educa.<\/p>\n<p>En agosto de 1640, Luisa se acuerda de su estancia en Angers a principios del a\u00f1o. Le parece que se est\u00e1 viendo con las Hermanas en la gran sala del hospital San Juan:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Parece que me estoy viendo en medio de todas us\u00adtedes al servicio de nuestros amados Amos, d\u00e1ndo\u00adles la cena.<\/i>\u00ab<\/p>\n<p>En 1652, la regi\u00f3n de Angers ha sufrido mucho por los disturbios de la Fronda. Muchos campesinos arruinados hablan ido a refugiarse en la ciudad y a buscar un poco de alimento. M\u00e1s de 20.000 mendigos vagan por las ca\u00adlles. Cecilia ha comunicado a Luisa de Marillac todo este sufrimiento y las angustias que experimentaron.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>La lectura de todas las aflicciones y calamidades ocu\u00adrridas en Angora, me han causado honda pena por todo lo que los pobres tendr\u00e1n que sufrir; suplico a la divina bondad los consuele y les d\u00e9 el socorro que necesitan. Tambi\u00e9n ustedes, queridas hermanas, han tenido gran trabajo y dificultades, pero \u00bfhan pensa\u00addo que era justo que las siervas de los pobres sufrie\u00adsen con sus Amos&#8230;?\u00bb<\/i><\/p>\n<p>San Vicente, profundamente convencido de la \u00abeminen\u00adte dignidad de los Pobres\u00bb, exclama en una Conferencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Los pobres son nuestros amos, son nuestros reyes; hay que obedecerles; y no es una exageraci\u00f3n lla\u00admarlos de ese modo, ya que Nuestro Se\u00f1or est\u00e1 en los pobres.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Las primeras Hermanas viven con toda sencillez esta inversi\u00f3n evang\u00e9lica de valores. La Duquesa de Alguilion pide a San Vicente tener a su lado a una Hija de la Cari\u00addad. No atrevi\u00e9ndose a darle una negativa, San Vicente pide a B\u00e1rbara Angiboust que vaya al palacio de dicha Da\u00adma. Despu\u00e9s de una breve parada, B\u00e1rbara pide salir de all\u00ed, provocando la extra\u00f1eza de la Duquesa, a quien ma\u00adnifiesta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Se\u00f1ora, he salido de casa de mis padres para servir a los pobres, y usted es una gran dama, rica y pode\u00adrosa. <\/i>SI usted fuera pobre, se\u00f1ora, la servida de buena gana.\u00bb<\/p>\n<p>Las Hermanas van hacia sus verdaderos Amos con mu\u00adcha alegr\u00eda. Todo el respeto que habitualmente se prodi\u00adga a los Ricos y Poderosos las Hermanas lo otorgan prio\u00adritariamente a los Pobres. En ellos saben descubrir y re\u00adconocer, m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, la grandeza de todo hombra. Con paciencia y amor se esfuerzan por compren\u00adder y compartir sus penas y sufrimientos. Dulzura y deli\u00adcadeza son la prueba de su profundo amor hacia ellos.<\/p>\n<p>Juana Francisca est\u00e1 encargada de un orfanato en Etampes. Luisa la anima evocando la grandeza de aque\u00adllos ni\u00f1os a quien sirve.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>Contin\u00fae sirviendo a nuestros queridos Amos con gran dulzura, respeto y cordialidad, viendo siempre a Dios en ellos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Los soldados heridos a quienes Ana Hardemont atien\u00adde en Chillona tienen derecho al mismo respeto, a la mis\u00adma mansedumbre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<i>&#8230;sirva a sus pobres enfermos con esp\u00edritu de man\u00adsedumbre y gran compasi\u00f3n, a imitaci\u00f3n de Nues\u00adtro Se\u00f1or que as\u00ed trataba a los m\u00e1s molestos.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s desamparado, abandonado, despreciado sea el Pobre, tanto m\u00e1s se hace grande a los ojos de su sierva. Los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos a quienes Luisa tanto am\u00f3 y defendi\u00f3, son en el siglo XVII el tipo mismo de esos po\u00adbres abandonados de todos, excluidos de la sociedad. Lo mismo ocurre con las ni\u00f1as a quienes las Hermanas ins\u00adtruyen en las aldeas; a \u00e9stas el mundo no las toma en con\u00adsideraci\u00f3n porque son pobres y adem\u00e1s ni\u00f1as.<\/p>\n<p>En tiempo de los Fundadores la miseria es inmensa en el campo, tanto desde el punto de vista material como espiritual. Luisa de Marillac, reflexionando en el futuro de la Compa\u00f1\u00eda, desea que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab&#8230;acaso reciba alg\u00fan d\u00eda (la Compafita) la gracia de ser empleada m\u00e1s en el servicio de los aldeanos que en las ciudades, como fue su primitivo designio o m\u00e1s bien el de Dios, cosa que podr\u00eda ocurrir a causa de las mudanzas ordinarias del mundo.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Luisa parece desear que la Compa\u00f1\u00eda dependa menos de los Grandes, de los Ricos que son quienes aportan las finanzas para el servicio; desea igualmente que pueda de\u00addicarse, seg\u00fan su opci\u00f3n, a aquellos a quienes el Se\u00f1or reconoce como \u00absus miembros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00ab\u00a1Ah!, \u00a1qu\u00e9 dicha si la Compa\u00f1ia, sin ofensa de Dios, no tuviera que ocuparse m\u00e1s que de los pobres des\u00adprovistos de todol Y por eso la Compa\u00f1ia no debe apartarse del ahorro ni cambiar de manera de vida con el fin de que si la Providencia le da m\u00e1s de lo necesario, <\/i>(las Hermanas) <i>vayan a servir a sus ex\u00adpensas a los pobres, espiritual y corporalmente, sin ruido, con sordina, con tal de que la almas honren eternamente los m\u00e9ritos de la Redenci\u00f3n de Nues\u00adtro Se\u00f1or.\u00bb<\/i><\/p>\n<p>Los pobres participan de un modo especial en la Pasi\u00f3n de Cristo. Eternamente ellos y todos los elegidos glorifi\u00adcar\u00e1n a Dios por la inmensa gracia de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando pide a las Hijas de la Caridad que sean Siervas de los Pobres, Luisa de Manilac desea que todos tengan la \u00abobsesi\u00f3n del pobre\u00bb, del que no tiene nada, del que est\u00e1 destituido de todo, del que no puede vivir como hom\u00adbre libre.<\/p>\n<p>Servir como Hija de la Caridad es responder a la llama\u00adda de Cristo, esa llamada a une entrega total a los pobres, sus miembros preferidos.<\/p>\n<p>Servir como Hija de la Caridad es ir hacia los m\u00e1s aban\u00addonados, prestando atenci\u00f3n a sus verdaderas necesida\u00addes.<\/p>\n<p>Servir como Hija de la Caridad es ponerse humildemente al servicio de los Amos seg\u00fan el Evangelio y trabajar por devolverles su dignidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abSean muy afables y bondadosas con sus pobres; ya saben que son nuestros Se\u00f1ores a los que debemos amar con ternura y respetar profundamente.\u00bb<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl fin principal para el que Dios ha llamado y reunido a las Hijas de la Caridad es para honrar a Nuestro Se\u00ad\u00f1or Jesucristo como Manantial y Modelo de toda Ca\u00adridad, sirvi\u00e9ndole corporal y espiritualmente &#8230; <a href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/servir-como-hija-de-la-caridad\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":399864,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[199],"tags":[173,119,125,131,135],"class_list":["post-101783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hijas-de-la-caridad","tag-chatillon-les-dombes","tag-gondi","tag-joigny","tag-montmirail","tag-villepreux"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Servir como Hija de la Caridad - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/servir-como-hija-de-la-caridad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Servir como Hija de la Caridad - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abEl fin principal para el que Dios ha llamado y reunido a las Hijas de la Caridad es para honrar a Nuestro Se\u00ad\u00f1or Jesucristo como Manantial y Modelo de toda Ca\u00adridad, sirvi\u00e9ndole corporal y espiritualmente ... 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Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. 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