{"id":9725,"date":"2015-06-09T05:21:28","date_gmt":"2015-06-09T03:21:28","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/02\/06\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-5\/"},"modified":"2016-07-26T16:58:11","modified_gmt":"2016-07-26T14:58:11","slug":"el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/","title":{"rendered":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05"},"content":{"rendered":"<h1>Cap\u00edtulo V: La reforma del clero parroquial<\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/01\/paris_clasico.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-61580\" title=\"paris_clasico\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/01\/paris_clasico-300x243.jpg?resize=300%2C243\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"243\" \/><\/a>La situaci\u00f3n, sombr\u00eda a principios del siglo XVII, se modifica radicalmente en los \u00faltimos decenios, a veces incluso desde 1640. Es en este momento en efecto cuando se opera la reforma del clero parroquial, aspecto esencial de lo que se llama la Reforma cat\u00f3lica, es decir la penetraci\u00f3n del esp\u00edritu tridentino en todos sectores de la vida cristiana. Una tal transformaci\u00f3n fue lenta en conjunto; precoz en algunas di\u00f3cesis, no despunta m\u00e1s que t\u00edmidamente y con frecuencia por etapas en la mayor parte de ellas y es que no se trata tan s\u00f3lo del resultado de la acci\u00f3n pastoral de los obispos, se relaciona muy \u00edntimamente con la a parici\u00f3n de instituciones nuevas, en especial la de los seminarios.<\/p>\n<h2>I.\u00a0 Los seminarios<\/h2>\n<h3><em>1-Los ritmos de expansi\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>Fueron el \u00fatil esencial de la transformaci\u00f3n; acomet\u00edan en efecto al principio del mal, es decir a la insuficiencia de la formaci\u00f3n intelectual del clero. Su creaci\u00f3n fue decidida por los Padres de Trento: de ellos se trat\u00f3 durante todo el concilio; los trabajos de una comisi\u00f3n en la que dos prelados, el cardenal de Lorraine, arzobispo de Reims, \u00a0y Nicol\u00e1s Psaume, obispo de Verdun, tuvieron un papel esencial, lleg\u00f3 en el curso de la sesi\u00f3n 23 al\u00a0 decreto que institu\u00eda los seminarios. Prescrib\u00eda a cada iglesia catedral nutrir y formar en la vida eclesi\u00e1stica a un cierto n\u00famero de ni\u00f1os de\u00a0 de al menos doce a\u00f1os, agrupados en un colegio cuya organizaci\u00f3n daba el concilio. El futuro sacerdote deb\u00eda en efecto crecer en un medio \u00abaparte\u00bb y no en la universidad; este corte del mundo respond\u00eda a la espiritualidad profunda de la Reforma cat\u00f3lica que no dej\u00f3 de afirmar en todo momento o de recordar la superioridad de la condici\u00f3n sacerdotal sobre la de los laicos. De hecho, los seminarios no pudieron, en Francia, ser creados de inmediato. En primer lugar porque los decretos del concilio no se recibieron jur\u00eddicamente en el reino: hab\u00eda que esperar una lenta impregnaci\u00f3n de los esp\u00edritus. Despu\u00e9s, porque la larga serie de las guerras de religi\u00f3n paraliz\u00f3 Francia hasta 1598, arruinando las di\u00f3cesis y obligando incluso lo m\u00e1s a menudo a cerrar las escuelas existentes. La debilidad del poder real y la anarqu\u00eda eran tales que llagaba a ser imposible incluso proveer a las sedes episcopales vacantes: eran veintiocho en n\u00famero en 1579; la situaci\u00f3n se agrav\u00f3 en 1588 cuando Enrique III mandado dar muerte al cardenal de Guisa, rompiendo as\u00ed las relaciones con Roma. El establecimiento de los seminarios no dependi\u00f3, en el siglo XVI, m\u00e1s que de iniciativas\u00a0 locales y dispersas: el primero fue creado en el reino en 1567, por el cardenal de Lorraine, arzobispo de Reims, uno de los iniciadores del proyecto en el concilio. Cerca de la universidad de Pont-\u00e0-Mousson, fundada en 1572, se establecieron\u00a0 unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, un seminario para Toul y otro para Metz. se han de a\u00f1adir otras creaciones espor\u00e1dicas, a principios del siglo XVII, sobre todo en las di\u00f3cesis del mediod\u00eda, cuando un obispo celoso ocupaba la sede y la regi\u00f3n hab\u00eda sido relativamente perdonado por las guerras: en Burdeos, Valence, Aix, Avignon, Toulouse, Auch, Rodez,\u2026Pero la gran ola no comienza hasta 1640, m\u00e1s o menos activa seg\u00fan los recursos locales. Los obispos en efecto ten\u00edan numerosos obst\u00e1culos que vencer: dos en particular. Necesitaban constituir un cuerpo de profesores competente; a menudo debieron esperar la instituci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas de sacerdotes \u2013oratorianos, eudistas, sulpicianos- \u2026 especializados en la formaci\u00f3n de los aspirantes al sacerdocio. Deb\u00edan adem\u00e1s procurarse beneficios capaces de dar vida al futuro seminario; no encontraron por lo general otro medio, pero a costa de\u00a0 vivas oposiciones, m\u00e1s que adelantar tasas sobre las rentas de los beneficiarios de la di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>El periodo m\u00e1s fecundo en la instituci\u00f3n de los seminarios se extiende de 1642 a 1660: se asiste entonces a unas cuarenta fundaciones (entre las m\u00e1s importantes: Alet, Marsella, Ch\u00e2lons-sur-Marne, Clermont, Lyon, Chartres\u2026Los ritmos se rebajaron, por la simple disminuci\u00f3n de las necesidades, bajo el reino personal de Luis XIV, pero no hubo nunca parada total. El rey ten\u00eda por lo dem\u00e1s empe\u00f1o en estimular el celo de los obispos retardatarios, lo hizo en particular por medio de una declaraci\u00f3n solemne del 16 de diciembre de 1698. \u00abNo habiendo nada m\u00e1s importante, recordaba en el pre\u00e1mbulo, para el bien de la religi\u00f3n que tener eclesi\u00e1sticos capaces por sus costumbres y por su doctrina de cumplir las santas funciones a las que son destinados, la Iglesia ha juzgado que el medio m\u00e1s seguro para conseguirlo era el establecimiento de los seminarios en los cuales se los pudiera educar desde los primeros tiempos de su juventud, formarlos en la piedad, instruirlos en las ciencias que son necesarias en su estado.\u00bb Era, repetido casi en su carta, el programa del concilio de Trento. El movimiento de creaci\u00f3n se prosigui\u00f3 as\u00ed en el siglo XVII y hasta en el XVIII: se fundaron seminarios en todas las di\u00f3cesis, con excepci\u00f3n de las m\u00e1s peque\u00f1as como Lectoure o Saint-Paul-Trois-Ch\u00e2teaux. No todos no obstante tuvieron, desde el principio, la plenitud de la ense\u00f1anza<\/p>\n<h3><em>2 \u2013La organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza<\/em><\/h3>\n<p>Por lo general, la instituci\u00f3n se realizaba por etapas. Se organizaban en primer lugar simples <em>retiros de ordenandos: <\/em>los cl\u00e9rigos que se preparaban a las \u00f3rdenes mayores ven\u00edan, antes de cada una de las tres \u00f3rdenes (subdiaconado, diaconado y sacerdocio), a hacer un retiro de\u00a0 de quince d\u00edas a tres meses en una casa religiosa especializada. Recib\u00edan all\u00ed una formaci\u00f3n r\u00e1pida que abarcaba la formulaci\u00f3n del dogma seg\u00fan el catecismo del concilio de Trento, sobre la liturgia, el canto gregoriano, sobre la distribuci\u00f3n de los sacramentos, sobre la predicaci\u00f3n, sobre la meditaci\u00f3n y la vida espiritual. Esos retiros fueron organizados en diversas ciudades de Francia, en particular en Par\u00eds en la casa de San L\u00e1zaro, bajo la direcci\u00f3n de san Vicente de Pa\u00fal: Bossuet vino all\u00ed a prepararse al sacerdocio, y m\u00e1s tarde \u00e9l mismo prepar\u00f3 a los futuros sacerdotes. Los resultados fueron excelentes: se tradujeron en una neta mejora en el reclutamiento sacerdotal. Pero su brevedad no permit\u00eda alcanzar una formaci\u00f3n en profundidad; poco a poco se orient\u00f3 hacia una instituci\u00f3n de car\u00e1cter m\u00e1s permanente.<\/p>\n<p>Dos hombres jugaron un papel determinante en esta evoluci\u00f3n: san Vicente de Pa\u00fal y Richelieu. El cardenal hab\u00eda ideado un plan muy preciso de la reforma cat\u00f3lica que se hab\u00eda de realizar, lo expone largamente en su <em>Testamento<\/em> <em>pol\u00edtico: <\/em>los dos puntos esenciales a sus ojos eran la elecci\u00f3n de los obispos y la formaci\u00f3n de los sacerdotes, de hecho, \u00e9l ayud\u00f3 a las congregaciones de sacerdotes (oratorianos, eudistas\u2026) en la creaci\u00f3n de los seminarios. El primero plenamente constituido fue Saint-Magloire de Par\u00eds,\u00a0 seguido de Saint-Nicolas du Chardonnet, igualmente en Par\u00eds, luego en Par\u00eds tambi\u00e9n, Saint-Sulpice, obra del Sr. Olier. Estas tres casas dieron el tono al resto del pa\u00eds; all\u00ed se pusieron a punto la organizaci\u00f3n material y disciplinar, los m\u00e9todos de ense\u00f1anza pero sobre todo la materia de esta ense\u00f1anza, inspirada en sus grandes l\u00edneas por la teolog\u00eda y la espiritualidad de Pierre de B\u00e9rulle. El movimiento lleg\u00f3 pronto a provincias. Estos primeros seminarios se diferenciaban entre s\u00ed por la duraci\u00f3n de la escolaridad: la ense\u00f1anza era a menudo de uno o dos a\u00f1os; en el mejor de los casos pod\u00eda alcanzar cinco a\u00f1os. Hab\u00eda a veces una interrupci\u00f3n de uno o dos a\u00f1os; los seminaristas se convert\u00edan entonces en maestros de pueblos, despu\u00e9s reemprend\u00edan los estudios; esa fue la regla establecida por Nicol\u00e1s Pavillon en Alet.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n precisa de los seminarios nos es conocida por un cierto n\u00famero de textos redactados bien por los obispos bien por las congregaciones encargadas de la ense\u00f1anza; as\u00ed, para los oratorianos el <em>Exemplar<\/em> <em>seminarii<\/em> del Padre Bourgoing, \u00a0publicado en 1643. La ense\u00f1anza se inspira en conjunto en los \u00a0principios del concilio de Trento, pero est\u00e1n expuestos seg\u00fan m\u00e9todos muy diversos. A menudo se trataba como en las universidades: el profesor, en cada disciplina, dictaba una lecci\u00f3n durante media hora, luego la comentaba durante dos horas. A veces estas lecciones eran completadas por conferencias, es decir por reuniones en peque\u00f1os grupos de doce a quince alumnos en las que, bajo la direcci\u00f3n de un seminarista de m\u00e1s edad, se repet\u00edan y discut\u00edan los principales puntos de la lecci\u00f3n. San Vicente de Pa\u00fal y los lazaristas rechazaban por su parte toda exposici\u00f3n escrita; desterraban los dictados e incluso las notas. Quer\u00edan una ense\u00f1anza puramente oral en la que el profesor explicaba su lecci\u00f3n \u00a0y hac\u00eda luego repetir lo esencial a los estudiantes; este m\u00e9todo era, a sus ojos, m\u00e1s formador para el ministerio pastoral.<\/p>\n<h3><em>3 \u2013Las materias ense\u00f1adas <\/em><\/h3>\n<p>S\u00f3lo se ense\u00f1aba a los futuros sacerdotes\u00a0 las materias tenidas por necesarias a su estado. El derecho can\u00f3nico se omit\u00eda, como reservado a la gente de ley que lo estudiaban al mismo tiempo que el derecho civil y las costumbres y se serv\u00edan de ello en\u00a0 las causas de beneficios, pero se evitaba ense\u00f1arlo a los cl\u00e9rigos, por miedo a deslizarse en\u00a0 tesis ultramontanas se\u00f1aladas\u00a0 por el esp\u00edritu del concilio de Trento. La historia no constitu\u00eda una materia particular, con la excepci\u00f3n de la historia santa considerada como un testimonio esencial de la Revelaci\u00f3n; a prop\u00f3sito de otras disciplinas, la teolog\u00eda positiva por ejemplo se evocaba la historia eclesi\u00e1stica. Se ense\u00f1aba el canto llano, la liturgia, la ordenanza de las ceremonias, insistiendo en lo simb\u00f3lico de los gestos rituales. Era algo nuevo, ya que hasta entonces la liturgia se descuidaba\u00a0 hasta el punto de convertirse en arcaica. <em>La explicaci\u00f3n de la misa <\/em>del Sr. Olier, pero m\u00e1s todav\u00eda, el <em>Manual, <\/em>publicado en 1654 por Mathieu Beuvelet, sacerdote del seminarios Saint-Nicolas-du-Chardonnet, eran las obras m\u00e1s habitualmente en uso en esta formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un gran espacio se conced\u00eda a la Escritura: su estudio era necesario por la amplitud de las controversias sostenidas con los protestantes. El regreso al texto sagrado es, de hecho, general\u00a0 en el siglo XVII; en 1667, se vend\u00edan en Par\u00eds, en algunos meses, 5.000 ejemplares del <em>Nuevo<\/em> <em>Testamento <\/em>llamado de Mons y, en dos a\u00f1os, se hab\u00edan publicado nueve ediciones. Los cl\u00e9rigos j\u00f3venes no pod\u00edan quedarse al margen de este movimiento colectivo y seguir en este terreno inferiores a los laicos. En Pont-\u00e0-Mousson, desde principios del siglo XVII, el curso de Escritura se extiende a dos a\u00f1os y se programa en el segundo y tercer a\u00f1o de teolog\u00eda. Se completa con un curso de lengua hebrea cuya frecuentaci\u00f3n es obligatoria; el profesor explica en \u00e9l\u00a0 la estructura gramatical y comenta algunos pasajes de la Biblia. Esta figura adem\u00e1s en todas partes en el peque\u00f1o n\u00famero de libros exigidos a los cl\u00e9rigos a su entrada en el seminario y su estudio se justifica por la parte que se le otorga en los ex\u00e1menes: en Lisieux, a partir de 1678, los futuros di\u00e1conos son examinados sobre el Nuevo Testamento y los aspirantes al sacerdocio sobre toda la Biblia. Estas reglas se extienden poco a poco a la mayor parte de los seminarios. \u00abEl amor a la sagrada\u00a0 Escritura, podr\u00e1 escribir el <em>Diario de Tr\u00e9voux <\/em> de octubre de 1704, no fue m\u00e1s ardiente entre los fieles del propio tiempo de san Jer\u00f3nimo: los eclesi\u00e1sticos sobre todo, llevados por sus propios gustos y por las frecuentes exhortaciones de los obispos, se entregan a este estudio m\u00e1s de lo que lo hab\u00edan hecho hasta el presente.\u00bb El obispo\u00a0 Nicol\u00e1s Pavillon iniciaba tambi\u00e9n a los j\u00f3venes cl\u00e9rigos en el conocimiento de los textos sagrados. Este estudio se hac\u00eda por lo general con una intenci\u00f3n m\u00e1s m\u00edstica que cient\u00edfica: la Biblia y el nuevo Testamento se consideraban\u00a0 como medios de edificaci\u00f3n personal; los representantes m\u00e1s eminentes de la Escuela francesa \u2013Godeau, el Sr. Olier\u2026- as\u00ed los juzgaban: hasta finales del siglo XVII y sobre todo en el XVIII, con los recursos de la ex\u00e9gesis, ser\u00e1 valorada la Escritura por s\u00ed misma: este movimiento se beneficiar\u00e1 del impulso de los oratorianos \u2013con frecuencia directores de seminarios- en particular de Richard Simon y del Padre Lamy, este \u00faltimo es el autor de un libro llamado a una gran audiencia en los medios eclesi\u00e1sticos: el <em>Apparatus<\/em> <em>biblicus, <\/em>publicado en 1687 y traducido varias veces con el t\u00edtulo de <em>Introducci\u00f3n a toda la Escritura; <\/em>se trata, de hecho, de una suma de conocimientos geogr\u00e1ficos , hist\u00f3ricos, arqueol\u00f3gicos y cr\u00edticos \u00a0necesarios a la comprensi\u00f3n del texto sagrado; la obra es rica en inter\u00e9s pues se inscribe en el movimiento de retorno a los estudios positivos, aspecto esencial de la \u00abcrisis de la conciencia europea\u00bb.<\/p>\n<p>A la teolog\u00eda, seg\u00fan parece, deb\u00eda estar reservado el lugar de elecci\u00f3n, pero solamente se ense\u00f1\u00f3 la teolog\u00eda moral en un principio porque ten\u00eda la incidencia pr\u00e1ctica m\u00e1s inmediata y tambi\u00e9n porque al principio faltaba tiempo para abordar la teolog\u00eda dogm\u00e1tica; \u00e9sta quedaba pues reservada a las universidades. San Vicente de Pa\u00fal mismo limitaba su ense\u00f1anza a la moral. No fue hasta los \u00faltimos decenios del siglo cuando la teolog\u00eda dogm\u00e1tica penetr\u00f3 poco a poco en los seminarios pero, como el tiempo de escolaridad era bastante breve \u2013dos o tres a\u00f1os- algunos profesores se limitaban a una exposici\u00f3n muy r\u00e1pida trabajando sobre todo las definiciones. Algunos no trataban m\u00e1s que un programa restringido, otros por \u00faltimo operaban s\u00edntesis que permit\u00edan\u00a0 ver los grandes problemas de la teolog\u00eda; es el m\u00e9todo que fue aplicado con \u00e9xito por Louis Habert en Verdun, despu\u00e9s de 1680, luego en Ch\u00e2lons-sur-Marne. Las teolog\u00edas difer\u00edan a la vez por su contenido y por su orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica: la elecci\u00f3n depend\u00eda del obispo. Hab\u00eda en el siglo XVII dos grandes tendencias: las teolog\u00edas jansenistas o jansenizantes (las de Genet, de Louis Habert, de Ju\u00e9nin\u2026); las teolog\u00edas de inspiraci\u00f3n molinista (las de Tournely , de Collet\u2026). La ense\u00f1anza durable de una teolog\u00eda en un seminario daba a una di\u00f3cesis una tonalidad particular ya que formaba a todo el clero y, por v\u00eda de consecuencia, a la masa de los laicos; as\u00ed la ense\u00f1anza de la teolog\u00eda de Louis Habert en Verdun ha dado a la di\u00f3cesis una marca jansenista sensible hasta fines del siglo XVIII. Adem\u00e1s de los cursos te\u00f3ricos, los seminaristas eran iniciados en disciplinas pr\u00e1cticas, tales como la controversia, la manera de ense\u00f1ar el catecismo, y sobre todo la predicaci\u00f3n, a la saz\u00f3n tenida por \u00abuna de las m\u00e1s importantes \u00a0funciones del santo ministerio\u00bb.<\/p>\n<h2>II. Las instituciones de perfeccionamiento<\/h2>\n<p>Esta formaci\u00f3n, aunque parezca demasiado estrecha o inacabada a mejorar de forma radical al clero parroquial en su reclutamiento y preparaci\u00f3n a las \u00f3rdenes, m\u00e1s para mantenerle los efectos duraderos, hab\u00eda que asegurarle la continuidad: es la meta de las instituciones de perfeccionamiento. Residen en primer lugar en las grandes citas peri\u00f3dicas: s\u00ednodos y conferencias eclesi\u00e1sticas. Los primeros en principio a todos los sacerdotes de la di\u00f3cesis para un estudio en profundidad de los problemas disciplinares.<\/p>\n<p>No menos importantes eran las <em>conferencias<\/em> <em>eclesi\u00e1sticas<\/em>: iban destinadas bien a perfeccionar la cultura intelectual y pastoral de los que hab\u00edan pasado por el seminario, bien para los dem\u00e1s, con el\u00a0 fin de suplir la ausencia de formaci\u00f3n. El principio de su organizaci\u00f3n era simple: la di\u00f3cesis era dividida en circunscripciones de cinco a diez parroquias, llevando a su vez el nombre de conferencias, hab\u00eda por lo tanto de treinta a cincuenta por una di\u00f3cesis media. Se fijaba un programa por a\u00f1o: los sacerdotes de cada conferencia lo estudiaban progresivamente en el curso de una reuni\u00f3n mensual; a veces tambi\u00e9n todos los sacerdotes se juntaban en\u00a0 la ciudad episcopal varios d\u00edas al a\u00f1o, generalmente en primavera, era por ejemplo el caso de Verdun. La conferencia estaba presidida ya por el obispo, ya por uno de sus representantes; la asamblea entera consagraba sus trabajos a uno o varios asuntos puestos en el programa: los temas eran muy variados; la mayor parte eran de car\u00e1cter pr\u00e1ctico y ten\u00edan relaci\u00f3n con el ministerio parroquial, pero a veces se abordaban grandes problemas tales como \u00abIglesia y cuerpo m\u00edstico\u00bb o \u00abEl sacerdocio de los fieles y sus relaciones con el sacerdocio ministerial\u00bb. En ciertas di\u00f3cesis se enviaba un cuestionario a los p\u00e1rrocos alg\u00fan tiempo antes de la reuni\u00f3n con la lista de las obras de consulta. A veces las conferencias eclesi\u00e1sticas se imprim\u00edan; as\u00ed sucedi\u00f3 con las de la di\u00f3cesis de Verdun en los a\u00f1os 1696-1697; los vol\u00famenes representaban esencialmente la s\u00edntesis de los debates, redactada bajo la direcci\u00f3n del obispo. La instituci\u00f3n de las conferencias eclesi\u00e1sticas se estableci\u00f3 en el curso del siglo XVII en\u00a0 la mayor parte de las di\u00f3cesis de Francia: en Beauvais en 1646, en Meaux en 1652, en Ch\u00e2lons-sur-Marne en 1650, en La Rochelle en 1655, en Sens en 1658, en Par\u00eds en 1666, en Verdun en 1678\u2026 Las conferencias eclesi\u00e1sticas tuvieron por efecto no s\u00f3lo profundizar la cultura de\u00a0 de los p\u00e1rrocos sino crear un esp\u00edritu com\u00fan en el clero de una misma regi\u00f3n; permitieron sobre todo a los sacerdotes y m\u00e1s celosos ejercer sobre sus cohermanos una influencia ben\u00e9fica.<\/p>\n<p>Paralelamente a la acci\u00f3n de la palabra, hay que contar con la del libro: el siglo XVII ve constituirse las <em>bibliotecas<\/em> <em>clericales<\/em>. A principios de siglo resultan raras o pobres, pero bien pronto toman conciencia los obispos de que el verdadero remedio a la mayor parte de los males del clero reside en un ahondamiento\u00a0 de la cultura; algunos aconsejan a los p\u00e1rrocos que se formen una biblioteca, luego, progresivamente, las exigencias se vuelven m\u00e1s precisas. As\u00ed, en 1623, el obispo Maillezais, Henri de Escoubleau de Sourdis ordena a sus sacerdotes que posean algunas obras indispensables, sobre todo manuales. En 1658, su sucesor en La Rochelle \u2013a donde se traspas\u00f3 diez a\u00f1os antes-\u00a0 Jacques Raoul, completa esta lista a\u00f1adi\u00e9ndole: el <em>Nuevo<\/em> <em>Testamento<\/em>, las <em>Vidas de los santos<\/em>, algunos tratados de casu\u00edstica; el conjunto resulta sin embargo de un nivel inmediatamente pr\u00e1ctico. El obispo siguiente, Henri de Laval, va m\u00e1s lejos; por su ordenanza de 1669 prescribe obras fundamentales de cultura: la Biblia, las obras de san Gregorio, las de san Bernardo, la Teolog\u00eda moral de santo Tom\u00e1s\u2026, y para asegurarse de la ejecuci\u00f3n de esta orden, en 1671, pide a los p\u00e1rrocos que se inscriban en los cuestionarios que les han presentado, en el momento de las visitas can\u00f3nicas, la lista de los libros en su posesi\u00f3n. Hechos semejantes se encuentran en la mayor parte de las di\u00f3cesis gobernadas por obispos reformadores: en Beauvais, Auguste Potier prescribe \u00e9l tambi\u00e9n\u00a0 varias obras;\u00a0 el obispo de Ch\u00e2lons, F\u00e9lix de Vialart de Herse. Ordena en 1651, a sus p\u00e1rrocos y vicarios que se procuren bajo pena de multa once\u00a0 libros cuya lista da; en 1658, el arzobispo de Sens, Gondrin obliga a sus p\u00e1rrocos a poseer\u00a0 diecisiete vol\u00famenes y estar a punto para presentarlos en cualquier pesquisa (entre ellos: la <em>Biblia<\/em>, el <em>Catecismo<\/em> <em>romano<\/em>, la <em>Summa<\/em> de santo Tom\u00e1s, la <em>Imitaci\u00f3n de<\/em> <em>Jesucristo<\/em>, la <em>Introducci\u00f3n a la vida devota<\/em>, la <em>Colecci\u00f3n de las Conferencias eclesi\u00e1sticas,\u2026). <\/em>No s\u00f3lo se acrecienta el n\u00famero de los libros, sobrepasando muchos el n\u00famero prescrito, sino que se extiende la gama de las curiosidades; de los simples manuales se pasa a\u00a0 los grandes cl\u00e1sicos (Padres y te\u00f3logos de la Edad Media\u2026), a las obras de espiritualidad (las de B\u00e9rulle, de Francisco de Sales\u2026) e incluso a obras m\u00e1s \u00abcomprometidas\u00bb, las de Saint-Cyran, de Arnauld, de pascal. En las di\u00f3cesis en las que existe una comunidad protestante, se hace un lugar a los grandes autores reformados: Calvino, Teodoro de Beza, Duplessis-Mornay, Dumoulin\u2026 Entretanto los tratados m\u00e1s habitualmente representados conciernen a las directivas pastorales y est\u00e1n concebidos especialmente\u00a0 para los p\u00e1rrocos; son por ejemplo: colecciones de extractos de san Carlos Borromeo traducidas al franc\u00e9s muchas veces en el curso del siglo con t\u00edtulos diferentes, <em>Avisos a los p\u00e1rrocos, El pastoral de san Carlos<\/em>, y sobre todo <em>las Instrucciones de san Carlos Borromeo a los confesores <\/em>publicadas y difundidas\u00a0 por orden de la asamblea del clero de\u00a0 de Francia de 1657, la que decidi\u00f3 que servir\u00edan de norma en la distribuci\u00f3n del sacramento de la penitencia, estimando por este medio hacer frente a la <em>Frecuente<\/em> <em>comuni\u00f3n<\/em> de Antonio Arnauld.<\/p>\n<p>Estas instituciones y estos tratados contribuyeron a la mejora intelectual. Espiritual y moral del clero franc\u00e9s en el siglo XVII.<\/p>\n<h2>III.\u00a0 \u2013Un nuevo tipo de sacerdote<\/h2>\n<p>Los primeros seminarios fueron seminarios de ordenandos: su fin era preparar inmediatamente a los futuros sacerdotes a las \u00f3rdenes sagradas. Su duraci\u00f3n era por lo tanto muy breve: algunas semanas apenas, ya que se supon\u00eda que los cl\u00e9rigos pasaban por la universidad\u00a0 fue poco a poco como los seminarios adoptaron la soluci\u00f3n de una ense\u00f1anza completa, bast\u00e1ndose a s\u00ed mismo, capaz de insuflar a la vez los conocimientos pastorales indispensables y lo que se llamaba entonces el esp\u00edritu eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<h3><em>1 \u2013Esp\u00edritu eclesi\u00e1stico y vocaci\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>Este esp\u00edritu no es ni una ciencia, ni una t\u00e9cnica en el sentido estricto, sino un conjunto de cualidades que dan al\u00a0 sacerdote una mentalidad particular, un principio de acci\u00f3n y una costumbre de pensar; se trata no de una adquisici\u00f3n intelectual, sino de un giro del esp\u00edritu consistente en examinarlo todo bajo el punto de vista cristiano. Para alcanzar este fin, dos reglas se deb\u00edan observar particularmente; un desarrollo constante de la piedad sacerdotal, gracias a charlas, retiros y conferencias\u00a0 que daban un ritmo religioso al d\u00eda del seminario, y sobre todo el examen en profundidad de la vocaci\u00f3n. La conciencia clara de la noci\u00f3n de vocaci\u00f3n \u00a0es una gran novedad del siglo XVII, en el estado de cristiandad de la Edad Media en el que la mezcla org\u00e1nica de lo espiritual y de lo temporal era constante, y no se les ped\u00eda a los futuros sacerdotes que se distinguieran por ninguna se\u00f1al particular; santo Tom\u00e1s por ejemplo no espera de los cl\u00e9rigos m\u00e1s que una vida moralmente digna y una ciencia que les permita ejercer sus funciones. El concilio de Trento mismo no exige m\u00e1s. Todo se regula seg\u00fan las necesidades de una di\u00f3cesis, no a la vista del destino espiritual de una persona: las necesidades de la Iglesia constituyen\u00a0 la ley esencial. Esta concepci\u00f3n del estado clerical no desapareci\u00f3 nunca del todo de las mentalidades del la Francia del Antiguo r\u00e9gimen ya que la entrada en las \u00f3rdenes estaba determinada por costumbres sociol\u00f3gicas, especialmente por el apego a un beneficio. Mucos textos denuncian la servidumbre de estos imperativos econ\u00f3micos sociales o mundanos. Bossuet habla de los \u00abni\u00f1os inmolados\u00bb a los intereses de las familias y \u00a0Bourdaloue condena en t\u00e9rminos hirientes parecidas costumbres: \u00abApenas ha nacido este ni\u00f1o, cuando la Iglesia es su suerte, y se puede decir de \u00e9l, aunque en un sentido bien opuesto, lo que est\u00e1 escrito de Isa\u00edas que desde el vientre de su madre est\u00e1 destinado al altar, no por una vocaci\u00f3n divina, sino por una vocaci\u00f3n humana\u2026Dir\u00edais que este abuso\u00a0 se ha hecho ley en adelante.\u00bb De todas partes se denuncian los privilegios familiares que tienden a reservar el estado eclesi\u00e1stico al menor privado de patrimonio. \u00bfEst\u00e1 un hijo al margen del \u00e9xito social?\u00a0 \u00abEs suficiente, dice tambi\u00e9n Bourdaloue, que sea el menor de su casa para no dudar que sea llamado a partir de entonces a las funciones temibles de pastor de las almas\u00bb<\/p>\n<p>Pero se trata ante todo de definir los caracteres positivos de la vocaci\u00f3n; numerosos tratados est\u00e1n dedicados a ella, los dos m\u00e1s c\u00e9lebres son: el <em>Discurso de la vocaci\u00f3n eclesi\u00e1stica<\/em> de Godeau, impreso en Par\u00eds en 1651, y el <em>Tratado de las santas \u00f3rdenes <\/em>del Sr.\u00a0 Olier, publicado en 1675, bastante tiempo despu\u00e9s de la muerte de su autor. Estos tratados distinguen por lo general cuatro indicativos de de vocaci\u00f3n: la pureza de vida, el desprendimiento del mundo, la inclinaci\u00f3n constante hacia el estado eclesi\u00e1stico, la disposici\u00f3n a cumplir bien las funciones sacerdotales. Esta teor\u00eda de la vocaci\u00f3n ha tenido una importancia considerable en el siglo XVII, pero su papel se rebajar\u00e1, pues la multiplicaci\u00f3n de los seminarios en los que cada cl\u00e9rigo es conocido, observado y seguido tendr\u00e1 por efecto hacerla menos \u00fatil: la pr\u00e1ctica sustituir\u00e1 poco a poco a la teor\u00eda.<\/p>\n<h3><em> 2 \u2013Las doctrinas sacerdotales de la Escuela francesa<\/em><\/h3>\n<p>No obstante el sacerdote no se define por estos solos caracteres psicol\u00f3gicos y morales. Los maestros de la Escuela francesa de espiritualidad \u2013Francisco de Sales, B\u00e9rulle, Condren, Olier\u2026- le integran estrechamente y como org\u00e1nicamente en el misterio de la Encarnaci\u00f3n. Entre el Cristo y el sacerdote se opera una especie de identificaci\u00f3n: Cristo predica por la boca del sacerdote; por su ministerio perdona los pecados y consagra la eucarist\u00eda. Todo acto del sacerdote participa de estas realidades divinas.<\/p>\n<p>\u00abEl sacerdote es as\u00ed en la Iglesia, escribe Olier en el <em>Tratado de las santas \u00f3rdenes<\/em>, como un Jesucristo vivo y un Jesucristo hijo de su Iglesia, que no solamente tiene una plenitud de gracias y de riquezas divinas para su propia perfecci\u00f3n, sino que las tiene para todos los pueblos\u00bb.<\/p>\n<p>El sacerdocio coloca a quien ha sido revestido de \u00e9l en relaciones \u00edntimas y constantes con las personas divinas ya que el mundo creado constituye un universo espiritual que prolonga la Encarnaci\u00f3n y en el que el sacerdote es el \u00abmediador\u00bb por excelencia; su misi\u00f3n propia es difundir la gracia y ayudar a las almas a escalar los grados de la santidad.<\/p>\n<p>\u00abEn el orden establecido por Dios, se\u00f1ala B\u00e9rulle, hay dos clases de personas: unas que reciben y las otras que comunican el esp\u00edritu, la luz y la gracia de Jes\u00fas. las primeras son todos los fieles y las segundas son los sacerdotes\u00bb\u2026<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n teol\u00f3gica penetra\u00a0 la ense\u00f1anza de los seminarios, en particular los de la capital, y forma lo que se ha llamado \u00abel esp\u00edritu de Saint-Nicolas-du-Chardonnet\u00bb: \u00e9l se encarna en efecto en esta casa gracias a la fuerte personalidad de su superior, Adri\u00e1n Bourdoise; muchos obispos reformadores han forjado all\u00ed su regla de acci\u00f3n. \u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1 hecho este esp\u00edritu? De un cristocentrismo exclusivamente, y tambi\u00e9n de la exaltaci\u00f3n del sacerdote, mediador entre Jesucristo y los hombres. Descourveaux, bi\u00f3grafo de Bourdoise, refiere este acontecimiento en apariencia menor pero grave de sentido, el joven Bourdoise, en la misa, pregunta a su madre qu\u00e9 ten\u00eda el sacerdote en las manos en la consagraci\u00f3n, \u00e9sta \u00abhabiendo respondido que era el cuerpo del Hijo de Dios lo que los sacerdotes producen al decir la Misa: es preciso, dice \u00e9l, que los sacerdotes sean grandes santos ya que producen as\u00ed el cuerpo del hijo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Este concepto muy elevado del sacerdocio recuerda que la reforma del pueblo no es simple asunto de disciplina, ni siquiera de moral, su fin fundamental es devolver a la Iglesia la pureza de sus or\u00edgenes y la plenitud de su misi\u00f3n espiritual.<\/p>\n<h3><em>3 \u2013El \u00abbuen sacerdote\u00bb<\/em><\/h3>\n<p>Concretamente un ideal semejante se realiza en el \u00abbuen sacerdote\u00bb ; su imagen no responde s\u00f3lo al concepto\u00a0 te\u00f3rico de algunos te\u00f3logos, se encarna en la existencia cotidiana de los pastores de parroquias; las visitas pastorales tienen precisamente por objeto velar por esta inserci\u00f3n.<\/p>\n<p>Consciente de la inminente dignidad de su estado, el buen sacerdote se distingue exteriormente de los laicos: lleva la tonsura y viste regularmente la sotana. Se abstiene de toda actividad degradante o \u00abderogante\u00bb: el negocio, la cirug\u00eda, la caza, la taberna y el juego. Reside naturalmente en la parroquia, y lleva en ella una vida ejemplar: es mesurado y discreto en sus palabras, virtuoso pero sin ostentaci\u00f3n. Su piedad se expresa en su reverencia al sant\u00edsimo Sacramento, en su porte digno, edificante y solemne de celebrar los oficios, en su fidelidad a la misa cotidiana, pr\u00e1ctica entonces ca\u00edda en desuso pero recuperada por B\u00e9rulle. Sus ovejas son el objeto de sus cuidados constantes: distribuye con regularidad los sacramentos y est\u00e1 \u00abd\u00eda y noche\u00bb a disposici\u00f3n de los enfermos. Se esfuerza por atraer a los no cumplidores \u00abal camino de la vida eterna.\u00bb La ense\u00f1anza de la doctrina constituye una de sus tareas esenciales; el catecismo tiene lugar cada domingo, por lo general a la hora de las v\u00edsperas; se dirige a los adultos as\u00ed como a los ni\u00f1os; pero esta catequesis no podr\u00eda, en su contenido, dar libre curso a interpretaciones subjetivas, debe reflejar con exactitud la estricta ortodoxia definida\u00a0 en el concilio de Trento. La iglesia debe conservarse \u00abcon limpieza y devoci\u00f3n\u00bb; los p\u00e1rrocos beneficiarios evitar\u00e1n amontonar en ella paja o grano; el templo del Se\u00f1or debe, por su belleza,\u00a0 rendir un homenaje solemne al Alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>Sin duda este modelo tridentino est\u00e1 lejos de imponerse por todas partes con el mismo vigor: una \u00abgeograf\u00eda espiritual\u00bb del reino mostrar\u00eda numerosas imperfecciones y subrayar\u00eda la variedad de contrastes regionales. Los abusos y los des\u00f3rdenes observados a principios del siglo se prolongan a veces por largo tiempo. Persisten en particular en las regiones monta\u00f1osas, poco permeables a la circulaci\u00f3n de las ideas y de los hombres; en 1672-1673, las visitas can\u00f3nicas de \u00c9tienne Le Camus, en Grenoble, revelan que de 142 p\u00e1rrocos, una veintena s\u00f3lo, es decir uno entre siete, est\u00e1n animados de una voluntad de reforma; los dem\u00e1s practican la usura, la uni\u00f3n libre, la poligamia y hasta el incesto. Carencias semejantes sobreviven en las provincias alejadas de todo gran hogar intelectual o espiritual, o tambi\u00e9n en aquellas en que\u00a0 el \u00abmagistrado\u00bb local, reivindicando la \u00abse\u00f1or\u00eda temporal\u00bb de las iglesias parroquiales, interviene en los asuntos eclesi\u00e1sticos como el control de los gastos, la elecci\u00f3n de los mayordomos o la designaci\u00f3n de los predicadores del adviento y de la cuaresma; semejantes\u00a0 pesos sociol\u00f3gicos se observan, a finales del siglo XVII en Flandre que fue francesa ya.<\/p>\n<p>Algunas regiones ignoran tales abusos, pero ilustran la permanencia de otro tipo sacerdotal. Al lado del sacerdote \u00abberuliano\u00bb, sacrificador \u00fanico, ordenador de la liturgia, maestro de la pastoral sacramental, ven perpetuarse el ejemplo del pastor, heredero del p\u00e1rroco del Renacimiento: cabeza espiritual sin duda, pero al propio tiempo administrador, justiciero, a veces m\u00e9dico, gu\u00eda de la comunidad rural en cada uno de los detalles de su vida cotidiana. Pierre Fourier, p\u00e1rroco de Mattaincourt en la di\u00f3cesis de Toul, ofrece un ejemplo cumplido de un tipo as\u00ed de p\u00e1rroco cuyo retrato \u00e9l mismo nos ha trazado. A las religiosas de Ch\u00e2lons que le aconsejaban abandonar su parroquia amenazada por la peste, Pierre Fourier respond\u00eda: \u00abMis buenas hermanas, si supierais lo que es ser p\u00e1rroco, es decir pastor de los pueblos, padre, madre, capit\u00e1n, guarda, gu\u00eda, centinela, m\u00e9dico, abogado, procurador, intermediario, nutricio, ejemplo, espejo, todo a todos, os guardar\u00edais mucho de aprobar que me ausentase de mi parroquia durante esta estaci\u00f3n\u00bb. Este tipo de pastor comprometido a la vez en lo espiritual y en lo temporal sobrevive y desarrolla en los pa\u00edses de cristiandad: Lorraine, Trois-Ev\u00each\u00e9s, Franche-Comt\u00e9\u2026; y se mantendr\u00e1 hasta la Revoluci\u00f3n francesa-.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n b\u00e1sica que, en el siglo XVII, afecta al clero parroquial fue pues la obra de los obispos; ellos actuaron por su\u00a0 influencia personal, pero m\u00e1s todav\u00eda por medio de instituciones\u00a0 que crearon o generalizaron: los s\u00ednodos, las conferencias eclesi\u00e1sticas y, por encima de todo, los seminarios, verdaderos pivotes de la Reforma.\u00a0 El principio com\u00fan en estas instituciones\u00a0 reside en la voluntad de separar a los cl\u00e9rigos de los laicos, de ponerlos aparte de la vida del mundo en todos los terrenos: los vestidos, los ritmos de vida, la espiritualidad. Este tr\u00e1mite se inscribe en el movimiento m\u00e1s general de separaci\u00f3n de lo espiritual y de lo temporal; favorece la constituci\u00f3n de un clero m\u00e1s uniformado en sus modos de existencia cotidiana, en su cultura y sus mentalidades.<\/p>\n<p>Una mutaci\u00f3n tal tendr\u00e1 por resultado favorecer en los sacerdotes seculares el nacimiento de una conciencia de clase que se manifestar\u00e1 en el terreno de la eclesiolog\u00eda \u2013los p\u00e1rrocos se presentar\u00e1n a veces como rivales de los obispos- pero tambi\u00e9n en el orden pol\u00edtico. Tales movimientos llamados a conocer una amplia audiencia en el siglo XVIII, aparecen como consecuencias imprevistas de la Reforma cat\u00f3lica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo V: La reforma del clero parroquial La situaci\u00f3n, sombr\u00eda a principios del siglo XVII, se modifica radicalmente en los \u00faltimos decenios, a veces incluso desde 1640. Es en este momento en efecto cuando se &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":61580,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[17],"tags":[130,224,142,161,143],"class_list":["post-9725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-tiempos-de-vicente-de-paul","tag-beauvais","tag-berulle","tag-collet","tag-etienne","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo V: La reforma del clero parroquial La situaci\u00f3n, sombr\u00eda a principios del siglo XVII, se modifica radicalmente en los \u00faltimos decenios, a veces incluso desde 1640. Es en este momento en efecto cuando se ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-06-09T03:21:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T14:58:11+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"29 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05\",\"datePublished\":\"2015-06-09T03:21:28+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T14:58:11+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/\"},\"wordCount\":5783,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Beauvais\",\"Berulle\",\"Collet\",\"Etienne\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"En tiempos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/\",\"name\":\"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-06-09T03:21:28+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T14:58:11+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\\\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/chento.org\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/JavierChento\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/https:\\\/\\\/twitter.com\\\/javierchento\"],\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/chento\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo V: La reforma del clero parroquial La situaci\u00f3n, sombr\u00eda a principios del siglo XVII, se modifica radicalmente en los \u00faltimos decenios, a veces incluso desde 1640. Es en este momento en efecto cuando se ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-06-09T03:21:28+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T14:58:11+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"29 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05","datePublished":"2015-06-09T03:21:28+00:00","dateModified":"2016-07-26T14:58:11+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/"},"wordCount":5783,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Beauvais","Berulle","Collet","Etienne","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["En tiempos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/","name":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-06-09T03:21:28+00:00","dateModified":"2016-07-26T14:58:11+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-catolicismo-en-la-francia-clasica-capitulo-05\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El catolicismo en la Francia cl\u00e1sica. Cap\u00edtulo 05"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-2wR","jetpack-related-posts":[{"id":126035,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-siervo-de-los-pobres-10\/","url_meta":{"origin":9725,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, siervo de los pobres (10)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/12\/2013","format":false,"excerpt":"X. La reforma del clero Las conferencias del martes Para reformar a los eclesi\u00e1sticos y perfeccionarlos en las virtudes sacerdotales, junto con los retiros, las misio\u00adnes los seminarios, Vicente ide\u00f3 las conferencias que, porque se ten\u00edan semanalmente, el martes, se llamaron conferencias del martes. La primera se tuvo el 19\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":109330,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-en-la-reforma-pastoral-de-francia-s-xvii\/","url_meta":{"origin":9725,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal en la reforma pastoral de Francia (s. XVII)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/10\/2012","format":false,"excerpt":"I. INTRODUCCION Es dif\u00edcil dar el reparto de las di\u00f3cesis en la Francia del siglo XVII. Sus fronteras a\u00fan no est\u00e1n totalmente definidas y el estado continuo de guerras hace dif\u00edcil asegurar el tiempo en que una di\u00f3cesis, sobre todo las involucradas en los conflictos, pertenecen al clero franc\u00e9s; \u00e9ste\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/09\/coraz%C3%B3n.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":116981,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-jose-fernandez-diaz\/","url_meta":{"origin":9725,"position":2},"title":"P. Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez D\u00edaz","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"31\/01\/2013","format":false,"excerpt":"El R. P. Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez D\u00edez naci\u00f3 en Olmos de la Picaza, pro\u00advincia de Burgos, el 17 de marzo de 1886, y muri\u00f3 el 12 de marzo de 1967, en la Casa Central de Madrid. Las primeras letras las aprendi\u00f3 en su pueblo natal. Curs\u00f3 las Humanidades en el Colegio\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":118949,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-los-paules-en-cuba-capitulo-iv-a\/","url_meta":{"origin":9725,"position":3},"title":"Historia de los Pa\u00fales en Cuba (Cap\u00edtulo IV A)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"29\/12\/2021","format":false,"excerpt":"1. El primer Seminario de la Habana. Breve Historia de la fundaci\u00f3n. Corr\u00eda el a\u00f1o 1605 cuando el gran Obispo Juan de las Cabezas Altamirano, de la Orden de Predicadores, fund\u00f3 el primer Seminario Tridentino que funcion\u00f3 en la Isla de Cuba, y que tuvo una corta existencia, tal vez\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":123748,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/verdad-religiosa-y-caridad-social-tercera-parte\/","url_meta":{"origin":9725,"position":4},"title":"Verdad religiosa y caridad social: Tercera parte","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"25\/09\/2022","format":false,"excerpt":"Tercera parte: Al Servicio del Clero La \"Religi\u00f3n de San Pedro\".\u2014Urgente necesidad.\u2014Los \"Ejercicios de San Vi\u00adcente\". \u2014 Los Ordenados. \u2014 Asociaci\u00f3n Sacerdotal.\u2014Las Conferencias eclesi\u00e1sti\u00adcas y Bossuet.\u2014Difusi\u00f3n de las Conferen\u00adcias.\u2014El Clero Espa\u00f1ol.\u2014Los Seminarios en Francia.\u2014La Innovaci\u00f3n de San Vi\u00adcente.\u2014La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y los Seminarios Conciliares.\u2014En Espa\u00f1a y sus Colonias.\u2014Episcopologio\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/formacion_permanente-1.jpg?fit=303%2C303&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":118283,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-los-paules-en-cuba-capitulo-i\/","url_meta":{"origin":9725,"position":5},"title":"Historia de los Pa\u00fales en Cuba (Cap\u00edtulo I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"15\/12\/2021","format":false,"excerpt":"CAP\u00cdTULO I: Cuba en el siglo XIX antes de la llegada de los PP. Pa\u00fales. 1. Situaci\u00f3n de Cuba y de su Iglesia en la primera mitad del siglo XIX. Sociedad, econom\u00eda, pol\u00edtica y religi\u00f3n. Los asuntos de Espa\u00f1a y su repercusi\u00f3n en la Isla. Cuba es la mayor de\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}