{"id":83238,"date":"2017-11-13T08:03:28","date_gmt":"2017-11-13T07:03:28","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=83238"},"modified":"2017-10-01T16:41:59","modified_gmt":"2017-10-01T14:41:59","slug":"p-juan-roca-octavo-visitador-ii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/","title":{"rendered":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">CAPITULO II<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Viene a Madrid como superior de la casa y vicevisitador. Visitador de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n y Director de las Hijas de la Caridad (1828-1844).<\/em><\/p>\n<p>Una vez que el. P. Feu hubo establecido la casa de Madrid, y en vista de que sus acha\u00adques le imped\u00edan cumplir fielmente sus obli\u00adgaciones de Visitador, el Padre General nombr\u00f3 en oto\u00f1o de 1828 superior de la nueva casa y vicevisitador de la Provincia al P. Juan Roca. Parti\u00f3 \u00e9ste de Badajoz para Madrid a 28 de noviembre del a\u00f1o susodi\u00adcho, llegando a la Corte el 6 de diciembre dando en la prosecuci\u00f3n de las obras de la nueva casa, como en proporcionarse recur\u00adsos y defender los intereses de la comunidad, tuvo el P. Roca ocasi\u00f3n de mostrar su rec\u00adto juicio, fino tacto y hombr\u00eda de bien.<\/p>\n<p>Presidi\u00f3 el P. Roca la asamblea provincial, celebrada en nuestra casa de Valencia, desde el 28 de marzo al 4 de abril de 1829, trat\u00e1ndose en ella de asuntos muy importantes y pr\u00e1cticos. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s de cerrar la asamblea, abri\u00f3 el P. Roca la visita de aque\u00adlla casa, concluy\u00e9ndola el 22 del mismo mes. Las ordenanzas que dej\u00f3 manifiestan un ca\u00adri\u00f1o muy grande a la Congregaci\u00f3n, a sus ministerios y a la santa uni\u00f3n que debe rei\u00adnar entre los miembros de la comunidad. Pas\u00f3 tambi\u00e9n visita a las Hermanas del Hos\u00adpital General de Valencia, y les dio los ejercicios. Poco despu\u00e9s fue a Mallorca, donde estuvo haciendo la visita desde el 23 de ju\u00adnio al 16 de julio, recomend\u00e1ndoles que con\u00adservaran el buen nombre de los<sup>&#8211;<\/sup> antiguos Misioneros de aquella casa, imit\u00e1ndoles \u00aben el recogimiento, no andando por la ciudad sino por precisa necesidad, y siempre con compa\u00f1ero sacerdote o hermano coadjutor\u00bb. Desde el 10 de septiembre al 6 de octubre hizo asimismo la visita en la casa de Bar\u00adcelona, dejando ordenanzas muy sabias y prudentes, en las que palpita su ardiente celo por la buena formaci\u00f3n de nuestros j\u00f3venes y por mantener en todos la observan\u00adcia y el esp\u00edritu de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la Asamblea general de la Congregaci\u00f3n, tenida en Par\u00eds en mayo de 1829, la que eligi\u00f3 Superior General al P. Salhorgne, fue el P. Roca nombrado Vi\u00adsitador de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de las Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a, aunque en \u00e9stas tuvo, por entonces, poca intervenci\u00f3n, porque continu\u00f3 de Director el P. Feu.<\/p>\n<p>En marzo de 1830 consigui\u00f3 el P. Roca mil reales semanales del Rey \u00abpara atender a la total habilitaci\u00f3n de la casa\u00bb de Madrid.<\/p>\n<p>Aquel mismo a\u00f1o tuvo la gloria de dar per\u00adsonalmente comienzo a las misiones de la casa de Madrid, dej\u00e1ndonos \u00e9l mismo nota de las tres primeras, que copiamos a continua\u00adci\u00f3n: \u00abA los 22 de abril del 1830 se comenz\u00f3 la Misi\u00f3n de Las Rozas, y se concluy\u00f3 a 11 de mayo. Dicho pueblo dista de Madrid dos leguas y media; sus vecinos son en n\u00famero de 95. La Misi\u00f3n fue la 1<sup>a<\/sup> que hizo esta Casa en Castilla, y Dios la ech\u00f3 una copiosa ben\u00addici\u00f3n; pues fue muy fervorosa, de modo que las gentes asist\u00edan a todas las funciones, y estaban oy\u00e9ndolas con tanta atenci\u00f3n y silen\u00adcio, que el Doctrinero [lo era el propio Pa\u00addre Roca] se admir\u00f3, porque jam\u00e1s hubo de avisar a los muchachos que callasen, cosa que jam\u00e1s le hab\u00eda sucedido en m\u00e1s de 30 a\u00f1os de misiones. Todos se confesaron generalmente, excepto unos pocos que no pudie\u00adron verificarlo por haberse de ausentar por ciertos negocias. La Comuni\u00f3n general se hizo con todo lucimiento, asistiendo los rea\u00adlistas en cuerpo. Cant\u00f3 la Misa el Sr. Juan Roca, el Sr. Mariano Ig\u00fces hizo de di\u00e1cono y de subdi\u00e1cono el Sr. D. Jos\u00e9 Cerd\u00e1, Ca\u00adn\u00f3nigo y Vicario General de Mallorca, que era novicio, y vino con ocho m\u00e1s novicios que hicieron de ac\u00f3litos y comulgaron los primeros, y edificaron mucho con la modes\u00adtia y exactitud de ceremonias. Por la tarde, cantarnos v\u00edsperas y completas antes de la Procesi\u00f3n, que se hizo con toda solemnidad, asistiendo los realistas en cuerpo; y porque en dicho pueblo no hab\u00eda Cura, ni otro sacer\u00addote, el Sr. Juan Roca, Visitador y Superior de la casa de Madrid cant\u00f3 la Misa, hizo la Comuni\u00f3n general y llev\u00f3 la Custodia en la Procesi\u00f3n, asistiendo a ella los novicios, de manera que todo se practic\u00f3 con la misma exactitud de ceremonias, como si estuvi\u00e9se\u00admos en nuestra iglesia. En tiempo de la Mi\u00adsi\u00f3n el Sr. Roca administr\u00f3 un bautismo y un vi\u00e1tico por estar aquel pueblo sin ecle\u00adsi\u00e1stico alguno; mas despu\u00e9s de la Misi\u00f3n enviaron un Cura. Al regreso de la Proce\u00adsi\u00f3n se hizo el serm\u00f3n de la perseverancia, y el d\u00eda siguiente pasamos a 1VIlajadahonda, acompa\u00f1ados de todo el pueblo, hombres, mujeres y ni\u00f1os, que por m\u00e1s que nosotros les rog\u00e1bamos que se volvieran, quisieron acompa\u00f1arnos hasta la misma iglesia de Ma\u00adjadahonda, cuyo solemne acompa\u00f1amiento conmovi\u00f3 sus vecinos de tal manera que has\u00adta el mismo Cura derram\u00f3 l\u00e1grimas por ver tanta devoci\u00f3n y afecto a los Misioneros. Los operarios fueron Sr. Juan Roca, Doctrine\u00adro, Sr. Gaspar Torres, Predicador, y Sr. Ma\u00adriano Ig\u00fces, Platiquista: vino a ayudarnos a confesar un religioso capuchino del Pardo. Nos asisti\u00f3 el Hermano Mariano Bauliri.<\/p>\n<p>\u00abNota. Una de las cosas de que se edi\u00adficaron mucho aquellas gentes fue nuestro desinter\u00e9s, pues nada se tom\u00f3 de balde, ni le\u00f1a, ni agua, ni otra cosa fuera de la habi\u00adtaci\u00f3n; y porque el Sr. Roca hubo de pasar a Madrid por asuntos de la casa pag\u00f3 la ca\u00adballer\u00eda, por m\u00e1s que el due\u00f1o no quisiera los ocho reales que le correspond\u00edan por jornal; y lo mismo se practic\u00f3 en los dem\u00e1s pueblos, pagando el carro que nos llevaba de un pueblo a otro por m\u00e1s que el Ayun\u00adtamiento repugnase aceptar el pago.<\/p>\n<p>\u00abA los 11 de mayo se comenz\u00f3 la Misi\u00f3n de Majadahonda y se concluy\u00f3 a 1 de junio. Dicho pueblo dista de Madrid dos leguas y media, y consta de 130 vecinos. La Misi\u00f3n fue fervorosa como la de Las Rozas. Como aquellos vecinos eran muy aficionados a fre\u00adcuentar la taberna y de aqu\u00ed se originaban las borracheras, por medio de la Misi\u00f3n se logr\u00f3 que el Alcalde y Ayuntamiento reno\u00advasen las pragm\u00e1ticas de S. M. en las que se proh\u00edbe jugar y beber en la taberna, mul\u00adtando a los que las infringen, y en especial a los taberneros, cuya prohibici\u00f3n impedir\u00e1 los des\u00f3rdenes que ocasionaba el beber y ju\u00adgar en la taberna. La Comuni\u00f3n general fue igualmente lucida que la anterior; porque tambi\u00e9n viniera los novicios para ac\u00f3litos y comulgar; pero no estuvieron en la proce\u00adsi\u00f3n, porque se volvieron a casa por la tar\u00adde. Los operarios fueron los mismos e hi\u00adcieron las mismas funciones, y el Sr. Cerd\u00e1, novicio, empez\u00f3 a hacer cinco doctrinas y nos ayud\u00f3 a confesar. El Sr. Juan Roca hizo la Comuni\u00f3n general. El pueblo acompa\u00f1\u00f3 a los Misioneros a Somosaguas, como los de Las Rozas a Majadahonda, y era un espec\u00adt\u00e1culo muy edificante ver andar la pobre gente a pie por espacio de dos horas, y pa\u00adsaron por Pozuelo, cuya gente admirada de tanta devoci\u00f3n se conmovieron mucho y vi\u00adnieron a Somosaguas a o\u00edr las funciones y a hacer confesi\u00f3n general. Nos asisti\u00f3 el Her\u00admano Bauliri.<\/p>\n<p>\u00abA los 2 de junio se comenz\u00f3 la Misi\u00f3n de Somosaguas y se concluy\u00f3 a los 14 del mismo mes. El Palacio de Somosaguas dis\u00adta de Madrid hora y media. El motivo de ha\u00adcer la Misi\u00f3n en Somosaguas fue porque la iglesia de H\u00famera estaba interdicta por amenazar ruina. Este pueblo consta de seis vecinos. Las funciones se hicieron a las seis de la tarde por miedo a los ladrones que a menudo van de Madrid a robar all\u00e1. El con\u00adcurso era bastante, pues ven\u00edan de Pozuelo. Los operarios fueron los mismos, menos el Sr. Juan Roca que s\u00f3lo hizo la Comuni\u00f3n general, y el Sr. Cerd\u00e1 las doctrinas. La Mi\u00adsi\u00f3n fue fervorosa, y la Marquesa estuvo todo el tiempo de la Misi\u00f3n. Comulgaron como unas 150 personas\u00bb.<\/p>\n<p>En vista de los excelentes resultados de \u00e9stas y otras misiones que dieron en los a\u00f1os sucesivos, no faltaron personas piadosas y pudientes que trataron de hacer fundacio\u00adnes para proveer a la subsistencia de los Mi\u00adsioneros; pero les arredraba el tener que dar la cuarta parte al Estado. Entonces el Pa\u00addre Roca elev\u00f3 al Monarca una sentida ex\u00adposici\u00f3n, en que le dice: \u00abEstablecida bajo la soberana protecci\u00f3n de V. M. nuestra Con\u00adgregaci\u00f3n en la Corte con el doble objeto de atender a la direcci\u00f3n de las Hijas de la Caridad y al ejercicio de sus funciones en orden a los pueblos m\u00e1s necesitados de pas\u00adto espiritual, ha procurado desempe\u00f1ar lo primero, reuniendo los \u00e1nimos de todas bajo de un gobierno paternal y extendi\u00e9ndolas con el real permiso y benepl\u00e1cito de V. M. en casi todas las provincias de la Monarqu\u00eda: y ha principiado a-,desempe\u00f1ar lo segundo no s\u00f3lo abriendo y franqueando su casa a cuantas personas, as\u00ed eclesi\u00e1sticas como se\u00adculares quieran retirarse a hacer los ejerci\u00adcios espirituales; sino tambi\u00e9n enviando sacerdotes a los pueblos m\u00e1s miserables, y por lo mismo m\u00e1s necesitados de instruc\u00adci\u00f3n cristiana, haci\u00e9ndoles misiones por todo el tiempo que necesiten, hasta su completa instrucci\u00f3n en los deberes de un buen cris\u00adtiano y de l\u00e9ales vasallos de Vuestra Real Majestad\u00bb. Manifiesta luego el Sr. Visitador que las misiones han de hacerse completa\u00admente gratis, y la Comunidad reci\u00e9n funda\u00adda y con solos 18.000 reales de renta anual fija para sostener a 40 individuos, no puede sobrellevar los gastos de las misiones; pero al ver los extraordinarios frutos de \u00e9stas, al\u00adgunas personas buenas han manifestado su \u00e1nimo decidido de hacer fundaciones, a fin de que se contin\u00fae y extienda tan santa obra; s\u00f3lo les detiene el tener que dar una cuarta parte al tesoro. \u00abEn tal conflicto, Se\u00ad\u00f1or, no hallando otro camino que implorar vuestra soberana protecci\u00f3n, y persuadido de que V. M., que ha dado el ser a esta Co\u00admunidad, querr\u00e1 logre tambi\u00e9n su progreso y perfecci\u00f3n, lo que no puede verificarse, sino tiene una renta fija y suficiente para que pueda atender al socorro espiritual de los pobres necesitados; por tanto, a vuestra Real Majestad humildemente suplica: Que por un efecto de su bondadoso coraz\u00f3n y de la soberana protecci\u00f3n con que vuestra Ma\u00adjestad se ha dignado admitirnos en su Cor\u00adte, tenga a bien conceder la gracia de que nuestra Casa de Misi\u00f3n de Madrid pueda ad\u00adquirir aquella porci\u00f3n de bienes necesarios que la piedad de los fieles les quiera donar para su sustentaci\u00f3n, y para hacer las fun\u00adciones propias de su instituto, sin obligarla a pagar el 25 por 100 a que est\u00e1n sujetas las adquisiciones de bienes temporales, he\u00adchas por las comunidades\u00bb.<\/p>\n<p>Est\u00e1 firmado el memorial el 7 de marzo de 1833, y un mes despu\u00e9s, el 10 de abril, comunic\u00e1base al P. Roca una R. O., que dice: \u00abQueriendo el Rey N. S. dar a la Con\u00adgregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n establecida en esta Corte bajo sus soberanos auspicios una nue\u00adva prueba del inter\u00e9s que tiene en su au\u00admento y bienestar, se ha servido permitirla que adquiera los bienes necesarios para la subsistencia de sus individuos hasta en can\u00adtidad de seiscientos mil reales, sin pagar la contribuci\u00f3n del 25 por 100.<\/p>\n<p>De este modo prove\u00eda el P. Roca el sos\u00adtenimiento de su querida obra de las misiones; pero los trastornos que pronto sobre\u00advinieron, lo echaron todo por tierra.<\/p>\n<p>En casa, adem\u00e1s de dirigir a algunos ejer\u00adcitantes en particular, tambi\u00e9n tom\u00f3 parte el P. Roca en las numerosas tandas de ejer\u00adcicios a ordenandos, encarg\u00e1ndose unas ve\u00adces de la explicaci\u00f3n de las ceremonias de la Misa o del Nuevo Testamento, y otras de las pl\u00e1ticas.<\/p>\n<p>A mediados de diciembre de 1830, con el fin de pasar visita, se dirigi\u00f3 el P. Roca a Badajoz, llevando consigo al Hermano Ar\u00admisen, al novicio Melchor Ig\u00fces y a los es\u00adtudiantes Jos\u00e9 Canals y Manuel Barrio: los tres \u00faltimos para que estudiaran teolog\u00eda en aquella casa y el primero para formar par\u00adte de su Comunidad. Empez\u00f3 la visita el 9 de enero de 1831 y la cerr\u00f3 el 22 del mismo mes. Elogia con mucho encarecimiento, en las ordenanzas que dej\u00f3 para prevenir abu\u00adsos, el bello orden y la exacta observancia de todas las reglas que reinaba en aquella Comunidad. A esto se deb\u00eda el buen olor de Jesucristo que hab\u00eda difundido por todo el obispado. Les exhorta a no dejar introducir ninguna relajaci\u00f3n, por peque\u00f1a que sea; ser muy mirados en todo lo que se refiere a la religi\u00f3n y al culto, imitando los hermo\u00adsos ejemplos de nuestros mayores y siendo edificaci\u00f3n de los eclesi\u00e1sticos que nos mi\u00adran como norma del clero \u00aby algunos pro\u00adcuran imitarnos, como lo hallamos en las misiones, y hasta ha habido sacerdote que ha pedido la sotana de Misionero, que ac\u00adtualmente conserva, movido de la limpieza que observ\u00f3 en los corporales y purificado\u00adres una vez que dijo una Misa en una de nuestras casas\u00bb. Pero si todos los Misione\u00adros deben ser luz resplandeciente, m\u00e1xime en las cosas referentes al culto, tienen m\u00e1s obligaci\u00f3n de serlo los de esta casa; porque tienen el honor de educar y formar en la ciencia y virtud a los j\u00f3venes del obispado aspirantes al sacerdocio. Les anima a con\u00adtinuar practicando fielmente las virtudes propias de la Congregaci\u00f3n, en especial el silencio y el retiro, que siempre han dado tanto cr\u00e9dito a los Misioneros, y evitar todo cuanto pueda herir la caridad. Termina con algunas recomendaciones a los estudiantes de la Congregaci\u00f3n que cursaban all\u00ed parte de sus estudios, y a los hermanos coadju\u00adtores.<\/p>\n<p>\u00abEstoy visitando esta casa, de Badajoz en la que se guarda un bell\u00edsimo orden, a pe\u00adsar de los muchos j\u00f3venes que hay \u2014dec\u00eda en carta de 11 de enero a un Superior\u2014; y el buen olor de la vigorosa observancia de nuestras santas Reglas se ha difundido por toda la provincia, por lo que los padres rue\u00adgan con instancia que se les admitan sus hi\u00adjos. Bendito sea Dios por las misericordias que derrama sobre estos buenos Misioneros. Esta casa mantiene tres estudiantes que han venido conmigo\u00bb.<\/p>\n<p>El 13 de julio de 1831 dirigi\u00f3 el P. Roca una circular a los Superiores, exponiendo con noble franqueza el estado de la Provin\u00adcia, abocada a la ruina por falta de sujetos, y pidi\u00e9ndoles que vinieran en auxilio de las casas de formaci\u00f3n, con el fin de que \u00e9stas pudieran recibir y sostener a los j\u00f3venes; porque \u00abno habiendo suficientes sujetos en las casas para salir a misi\u00f3n,. los pocos que haya se habr\u00e1n de quedar en ellas: y como les faltar\u00e1 el est\u00edmulo de salir a las tareas del ministerio, no se aplicar\u00e1n al estudio de las funciones, antes bien se dar\u00e1n al ocio; de aqu\u00ed quebrantar el silencio, murmurar de unos y otros, tratar con los externos, ser amigos de curiosidades y de leer papeles nada conducentes a nuestra profesi\u00f3n, y por \u00faltimo, otros des\u00f3rdenes que a pasos agigan\u00adtados llevar\u00e1n a la relajaci\u00f3n y a la ruina de nuestra madre la Congregaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra circular del 31 de agosto del mismo a\u00f1o comunicaba a todos un ruego del &#8216;P. General, de que no le molestaran con cartas sobre cosas ordinarias y de poco mo\u00admento, sino que se dirigieran al Visitador.<\/p>\n<p>Desde el 27 de octubre al 3 de diciembre de 1831 hizo la visita en la casa de Barce\u00adlona. A continuaci\u00f3n la hizo probablemente en la casa de Reus, y luego, a principios de febrero de 1832, en la casa de Guisona, se\u00adg\u00fan consta por el borrador de las ordenanzas que dio. En mayo del mismo a\u00f1o pas\u00f3 visita en la casa de Barbastro y desde el 17 de julio al 28 de agosto en la de Palma de Mallorca. Las ordenanzas y avisos de estas y otras visitas nos revelan el coraz\u00f3n paternal del P. Roca, su prudencia y su ardiente celo por mantener en todo su vigor la m\u00e1s es\u00adtricta observancia, el decoro en la celebra\u00adci\u00f3n de los divinos misterios, la limpieza, so\u00adbre todo, en lo referente al culto, el apar\u00adtamiento del mundo y la intensa vida inte\u00adrior para aprovecharse a s\u00ed y a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En una circular de 30 de junio de 1833 comunica el P. Roca a las Hijas de la Cari\u00addad de Espa\u00f1a algunas disposiciones toma\u00addas por el Superior General, referentes a sus directores; pues las reglas de direcci\u00f3n que hab\u00eda dado al P. Feu, cuando Te nombr\u00f3 Di\u00adrector general, eran ya insuficientes, a cau\u00adsa de la multiplicaci\u00f3n de los establecimien\u00adtos. Los directores ser\u00e1n nombrados por el Visitador, con la aprobaci\u00f3n del P. General, y estar\u00e1n siempre bajo la dependencia del Visitador. Recuerda el P. Roca el cuidado que de las Hermanas han tenido en todo tiempo, los Superiores generales, y a\u00f1ade: \u00abPero no ha sido menor el esmero con que los Superiores y Visitadores espa\u00f1oles, mis dignos predecesores, han mirado por vues\u00adtra conservaci\u00f3n y aumento. \u00bfCu\u00e1ntos des\u00advelos, cu\u00e1ntos trabajos, cu\u00e1ntas contradicciones han tenido que sufrir y cu\u00e1ntos sa\u00adcrificios han tenido que hacer desde el a\u00f1o 1790, en que comenz\u00f3 la dichosa \u00e9poca de vuestro establecimiento en Espa\u00f1a? Reco\u00adrred con vuestras memorias los varios acon\u00adtecimientos y las insuperables dificultades que desde vuestra entrada en el suelo espa\u00ad\u00f1ol han tenido que vencer para que vuestra Congregaci\u00f3n no quedase ahogada en su misma cuna. \u00bfCu\u00e1ntas veces hab\u00e9is sido mi\u00adradas como in\u00fatiles? \u00bfCu\u00e1ntas veces hab\u00e9is sido perseguidas, y hasta desechadas de vues\u00adtros establecimientos? Pero jam\u00e1s hab\u00e9is sido abandonadas ni olvidadas de vuestros Visitadores y Directores, quienes siempre han salido al frente para defender vuestro honor y para conservaros en vuestra voca\u00adci\u00f3n. Y si al presente os veis respetadas de las gentes, deseadas de las juntas de Benefi\u00adcencia, y vuestras casas multiplicadas, de\u00adb\u00e9is atribuirlo a los Superiores y Visitadores difuntos, y en estos \u00faltimos tiempos al celo y vigilancia con que vuestros Directores, el Sr. D. Fortunato Feu y D. Buenaventura Co\u00addina, os han dirigido. Ellos se han desvelado y a\u00fan desvivido para formaros en el esp\u00edri\u00adtu de vuestra vocaci\u00f3n y para extender vues\u00adtro Instituto&#8230; Yo tengo el consuelo de me\u00adrecerlos por mis compa\u00f1eros en vuestra to\u00adtal direcci\u00f3n; porque aunque antes, por ra\u00adz\u00f3n de mi empleo de Visitador de las dos familias de San Vicente, pod\u00eda visitar vues\u00adtras casas y ordenar en ellas lo que tuviese por conveniente, concluidas mis visitas, que\u00addaba exonerado de vuestro cuidado para po\u00adderme ocupar \u00fanicamente en el gobierno de los Misioneros, dejando vuestra direcci\u00f3n al cuidado de los dichos Sres. Directores.<\/p>\n<p>\u00abPero ahora por disposici\u00f3n de nuestro honorabil\u00edsimo P. el Sr. Salhorgne, Superior General de ambas familias, quien por un particular amor hacia vosotras quiere igualaros en todo al gobierno de los Misioneros, de modo que las dos familias tendr\u00e1n un mismo jefe que las dirija, como su repre\u00adsentante.<\/p>\n<p>\u00abA m\u00ed, pues, aunque sin m\u00e9rito, se me ha _confiado vuestro gobierno, as\u00ed como el de to\u00addos los Misioneros de Espa\u00f1a&#8230;\u00bb Despu\u00e9s de agradecerles los homenajes de respeto y su\u00admisi\u00f3n que de ellas recibe, dice: \u00abYo puedo aseguraros con toda la ingenuidad de que soy capaz, que despu\u00e9s que la Divina Pro\u00advidencia me ha colocado, a pesar de mi in\u00addignidad, al frente de vuestra Congregaci\u00f3n, mi felicidad es inseparable de la vuestra. No vivirte sino para vosotras, ni tendr\u00e9 otros de\u00adseos que el de conocer vuestras necesidades para socorrerlas; vuestras penas para suavi\u00adzar sus amarguras; vuestras dudas para acla\u00adrarlas; vuestras inquietudes para calmarlas; vuestros consuelos para participar de ellos y para congratularme con vosotras. En fin, no tendr\u00e9 otra felicidad, como nos dec\u00eda uno de nuestros superiores mayores, que la de sa\u00adcrificarme por el bien de las dos familias de S. Vicente que el Se\u00f1or me ha confiado\u00bb.<\/p>\n<p>A partir de la fecha de la precedente cir\u00adcular tom\u00f3, pues, el P. Roca parte m\u00e1s di\u00adrecta e inmediata en la direcci\u00f3n de las Hi\u00adjas de la Caridad. Para poder hacerlo mejor, dej\u00f3 por entonces, o poco despu\u00e9s, el car\u00adgo de Superior de la casa de Madrid, siendo nombrado en su lugar el P. Codina.<\/p>\n<p>El 31 de enero de 1835 dirigi\u00f3 el P. Roca desde Guisona una circular a las Hijas de la Caridad, congratul\u00e1ndose por la protecci\u00f3n que el &#8216;Se\u00f1or las hab\u00eda dispensado en medio del contagio donde prestaron con santa in\u00adtrepidez sus caritativos ministerios, que les granjearon el aprecio de los pueblos y de las autoridades. Exh\u00f3rtalas a la pureza de in\u00adtenci\u00f3n, con el fin de no perder el m\u00e9rito de tantas buenas obras, y termina con algunos avisos muy, importantes para la uniformidad.<\/p>\n<p>Desde el 9 de marzo al 7 de abril del a\u00f1o susodicho,<sup>&#8211;<\/sup> hizo la visita en la casa de Barcelona, confirmando las ordenanzas anterio\u00adres y dejando algunos avisos, particularmen\u00adte a los Hermanos, para la limpieza y buen orden de la comunidad.<\/p>\n<p>En agosto de 1835 celebr\u00f3se en Par\u00eds la d\u00e9cimaoctava Asamblea general de la Congregaci\u00f3n. De Espa\u00f1a asistieron los PP. Roca y Gros. El primero rog\u00f3 a los all\u00ed reunidos que, en vista de los trastornos de su patria, recibieran a los Misioneros espa\u00f1oles en sus Provincias. Todos aceptaron con agrado la proposici\u00f3n. El, concluida la Asamblea, se qued\u00f3 en Francia, haciendo mientras tanto sus veces en Espa\u00f1a el P. Codina.<\/p>\n<p>Desde Par\u00eds envi\u00f3 el 25 de septiembre de dicho a\u00f1o una circular a las Hermanas, anim\u00e1ndolas a confiar en Dios y en la protec\u00adci\u00f3n de la Virgen, y haci\u00e9ndoles saludables advertencias para mantener la uni\u00f3n y cari\u00addad, y conducirse con acierto en los dif\u00edciles trances en que se encontraban.<\/p>\n<p>Conform\u00e1ndose con los deseos de las Her\u00admanas y del mismo Superior General, regre\u00ads\u00f3 el P. Roca a Espa\u00f1a en abril de 1839, fijando su residencia en Sang\u00fcesa; pero en noviembre del mismo a\u00f1o el P. General, aten\u00addiendo las reiteradas instancias del P. Roca y su quebrantada salud, le relev\u00f3 de la di\u00adrecci\u00f3n de las Hijas de la Caridad, nombran\u00addo en su lugar al P. Gros. El primero con\u00adtinu\u00f3 en Sang\u00fcesa haciendo todo el bien que le permit\u00edan sus achaques en el colegio de las Hermanas.<\/p>\n<p>\u00abSi yo no&#8217; he hecho todo lo que vosotras merec\u00edais, afirmaba en una circular a las Hermanas, anunci\u00e1ndolas el nombramiento del P. Gros, no ha sido por falta de voluntad; pues \u00e9sta siempre ha sido la misma, pronta para complaceros; pero la han falta\u00addo los alcances y la salud para poderlo veri\u00adficar como yo lo deseaba: lo que me hace digno de perd\u00f3n delante de Dios como lo espero de su infinita misericordia. Para im\u00adpetrarla, ayudadme con vuestros ruegos al Se\u00f1or para que me perdone todos mis peca\u00addos y me d\u00e9 una preciosa muerte en sus di\u00advinos ojos, la que tambi\u00e9n os deseo a todas.\u00bb<\/p>\n<p>Restablecida por fin su salud, el P. Gene\u00adral volvi\u00f3 a encomendarle, por renuncia del P. Gros, la direcci\u00f3n de las Hijas de la Ca\u00adridad a fines de 1841. Al comunic\u00e1rselo a las Hermanas en circular de 8 de diciembre, les anuncia tambi\u00e9n el P. Roca la formaci\u00f3n del Consejo que residir\u00e1 en el Noviciado de Madrid. En la circular de 1 de enero de 1842 les habla de la sumisi\u00f3n a los superiores le\u00adg\u00edtimos y de la utilidad del Consejo, piedra fundamental del gobierno de su compa\u00f1\u00eda. El 7 de enero de dicho a\u00f1o empez\u00f3 a fun\u00adcionar el Consejo, aunque no lo presidi\u00f3 el P. Roca; pues todav\u00eda se hallaba en Sang\u00fce\u00adsa; pero s\u00ed aprob\u00f3 sus resoluciones: \u00abDoy a ustedes las m\u00e1s afectuosas gracias \u2014escri\u00adb\u00eda el 16 de enero a los miembros del Con\u00adsejo\u2014 por haber dado principio a un acto que, practicado como se debe, dar\u00e1 mucha gloria a Dios, mucha utilidad a la Congregaci\u00f3n, mucho honor a las Hijas de la Caridad y mucho alivio y consuelo a los Superiores.\u00bb<\/p>\n<p>A fin de atender mejor a la direcci\u00f3n de las Hermanas, se traslad\u00f3 el P. Roca a Ma\u00addrid, desde donde escribi\u00f3 (28 de mayo de 1842) al Vicario general de la Congregaci\u00f3n P. Poussou, dici\u00e9ndole que, como estaban suprimidas las casas de Espa\u00f1a, no pod\u00eda convocar asamblea provincial, ni tampoco ir\u00eda \u00e9l a la general, para evitar los peligres que le ocasionar\u00eda el sacar el pasaporte. Ha\u00adblando de las Hermanas dice que son muy estimadas por el Gobierno, y pedidas de to\u00addas partes.<\/p>\n<p>Al comunicar en una circular de 18 de junio de 1842 su traslado a Madrid, hace resaltar el sacrificio que para \u00e9l supon\u00eda el dejar su amado rinc\u00f3n de Sang\u00fcesa, y pro\u00admete trabajar cuanto pueda por el bien de las Hijas de la Caridad; se preocupa de las enfermas y de las difuntas, se\u00f1alando los su\u00adfragios que se han de hacer por sus almas, y concluye con algunos avisos muy impor\u00adtantes para el buen orden de las casas y sos\u00adtenimiento del Noviciado.<\/p>\n<p>A fines de 1842 imprimi\u00f3se por primera vez el <strong>Cat\u00e1logo <\/strong>de las fundaciones, hechas hasta entonces, de las Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a, anotando la poblaci\u00f3n, escritura, toma de posesi\u00f3n, etc. De \u00e9l resulta que las fundaciones realizadas desde 1790 eran 45; casi todas subsist\u00edan y se hallaban en las principales ciudades del Reino, excepto Bar\u00adcelona. Sigue a continuaci\u00f3n el <strong>Cat\u00e1logo <\/strong>de las Hermanas, sumando 811 las que hab\u00edan ingresado y siendo 418 las que entonces vi\u00adv\u00edan en el Instituto; las dem\u00e1s hab\u00edan muer\u00adto, y algunas se hab\u00edan ido.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n del a\u00f1o nuevo escribi\u00f3 el Pa\u00addre Roca el 1 de enero de 1843 una circu\u00adlar a las Hermanas, en la que despu\u00e9s de desearles un a\u00f1o santo, les habla de la bre\u00advedad del tiempo; del estado de su Compa\u00ad\u00f1\u00eda en Espa\u00f1a; de los ejercicios espirituales de las Superioras en el Noviciado; de la ca\u00adridad y respeto mutuos; del trato in\u00fatil con las personas de fuera, etc. Con la circular env\u00eda una nota del estado de las casas y de lo que ha dado cada una al Noviciado.<\/p>\n<p>En agosto de 1843 tuvo lugar en Par\u00eds la decimonona Asamblea general de la Congre\u00adgaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, saliendo elegido Supe\u00adrior general, el P. Juan Bautista Etienne. Al felicitarle el P. Roca, muestra su agradeci\u00admiento por los beneficios que de \u00e9l hab\u00eda re\u00adcibido y le promete obediencia. Asegura que el P. Nozo le confi\u00f3 la direcci\u00f3n de las Her\u00admanas espa\u00f1olas y que \u00e9stas se portan muy bien, protegi\u00e9ndolas el Gobierno de una ma\u00adnera especial, lo mismo que a su Director. Afirma haber pedido el Catecismo de los Vo\u00adtos, la edici\u00f3n de las Palabras de Nuestro Se\u00f1or, el Manual de las Hijas de la Caridad y los Avisos a los confesores y que no le han mandado nada. Le suplica el env\u00edo de dichos libros, a fin de que haya uniformidad en el r\u00e9gimen de las Hermanas.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en carta del 7 de septiem\u00adbre, vuelve a hablarle del estado floreciente de las Hermanas y le comunica la orden del Gobierno para enviarlas a M\u00e9jico, yendo un Misionero de director. Respecto de los Pa\u00fa\u00adles residentes en Espa\u00f1a, dice que unos vi\u00adven con sus familias, y otros sirven parro\u00adquias. Ellos en Madrid son cinco sacerdotes, dos hermanos coadjutores y un dom\u00e9stico; viven juntos en una casa que es de las Her\u00admanas, procurando guardar las Reglas y cumplir sus ministerios. El Gobierno los deja en paz, y si&#8217; n\u00f3 fuera provisional, hasta po\u00addr\u00eda establecerse noviciado; pero en las ac\u00adtuales circunstancias era imprudente pedirlo.<\/p>\n<p>En la circular de primero de a\u00f1o (1844) habla el P. Roca del estado pr\u00f3spero de las Hermanas en Espa\u00f1a, multiplic\u00e1ndose los establecimientos y las vocaciones. \u00abNo dudo, mis amadas Hermanas, que todas, vosotras sab\u00e9is el objeto de mi viaje a Sang\u00fcesa el a\u00f1o pasado. Este fue la construcci\u00f3n de un nuevo departamento para vuestro refugio en caso de necesidad, y un asilo para el alivio de vuestras fatigas y achaques contra\u00eddos en vuestros penosos ministerios. Este mismo hab\u00eda sido el proyecto de mis dignos predece\u00adsores, el que por raz\u00f3n de las circunstancias de los tiempos no pudieron efectuar&#8230; De aqu\u00ed pod\u00e9is inferir, Hermanas m\u00edas car\u00edsi\u00admas, que mi amor hacia vosotras no es est\u00e9\u00adril y Que mi sacrificio es un continuo holo\u00adcausto de mi reposo, de mis conveniencias, de mi salud, y lo ser\u00eda tambi\u00e9n de mi &#8216;vida, si esta se me exigiese para conservar entre vosotras en su primitiva hermosura la obra de San Vicente y asegurar vuestra doble fe\u00adlicidad. Ninguna recompensa temporal exijo por esto de vosotras; las rehuso altamente; mi ancianidad no me permite andar tras unos bienes que muy luego he de dejar, y a\u00fan cuando olvidando la proximidad de mi sepulcro quisiera ambicionados, no podr\u00eda hacerlo sin desvirtuar y envilecer el minis\u00adterio sagrado que respecto de vosotras se me ha confiado. Deseo y pretendo \u00fanicamen\u00adte de vosotras lo que no me es dado descui\u00addar: deseo vuestra observancia, deseo vues\u00adtra perfecci\u00f3n, deseo que se\u00e1is fieles a la pa\u00adlabra que hab\u00e9is dado a Jes\u00fas vuestro divino esposo, a la Congregaci\u00f3n vuestra tierna madre, y a los pobres, vuestros verdaderos se\u00f1ores\u00bb&#8230; Termina d\u00e1ndoles avisos muy in\u00adteresantes para la fiel observancia de la vida com\u00fan y el buen orden de la Comunidad, sobre todo, en lo referente al dinero, debiendo al fin del a\u00f1o dar cuenta de las en\u00adtradas y salidas al Director.<\/p>\n<p>El 20 de febrero de 1844 dirigi\u00f3 una cir\u00adcular a las Hermanas, d\u00e1ndoles cuenta de los pasos que se estaban dando para su estable\u00adcimiento en M\u00e9jico, pidiendo asimismo a las que se sientan con fuerzas para ir y tengan las condiciones requeridas, que se lo comuniquen a principios de abril. Se firm\u00f3, efec\u00adtivamente la escritura, y las Hermanas pu\u00adsieron por primera vez los pies en la rep\u00fa\u00adblica mejicana en noviembre de aquel mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Habiendo manifestado en un principio de\u00adseos el P. General de que fueran a embar\u00adcar en Francia las Hijas de la Caridad desti\u00adnadas a M\u00e9jico, el P. Roca le expuso con noble franqueza los grav\u00edsimos inconvenien\u00adtes y fatales consecuencias que esto traer\u00eda; \u00abporque el Gobierno espa\u00f1ol \u2014afirma el Vi\u00adsitador\u2014 no mira con buenos ojos nuestra dependencia de Francia; bien que al presen\u00adte disimula, y yo hago todo lo posible para conservarla, como usted ver\u00e1 por la escri\u00adtura de contrata, donde siempre se os nom\u00adbra como nuestro Superior General\u00bb. Si se ejecutaba su deseo, podr\u00eda suceder que las Hermanas fueran expulsadas del reino. Pero adem\u00e1s, no admiten los fundadores sino a las que env\u00ede su comisionado de acuerdo con el Gobierno espa\u00f1ol, que se interesa mucho por la ida de las Hermanas. \u00abHice cuanto pude \u2014vuelve a decir\u2014 por conservar nues\u00adtra total dependencia de usted, seg\u00fan apare\u00adce en todas las escrituras ; pero si usted, Re\u00adverend\u00edsimo Padre, se opone a los decretos de los dos Gobiernos y a la voluntad de los funda\u00addores, yo no respondo de las consecuencias&#8230; Le escribo todo esto con la m\u00e1s pura intenci\u00f3n de hacer la voluntad de Dios, sin olvidar el bien de la. Congregaci\u00f3n. Soy anciano y no puedo pensar m\u00e1s que en prepararme para la eternidad. Ser\u00eda para m\u00ed cargo de con-, ciencia, si no le advirtiera lo que suceder\u00e1, si hace usted lo que dice el Sr. Codina. Rue\u00adgo al Se\u00f1or que os ilumine, a fin de no ex\u00adponer a que queden fuera de vuestra de\u00adpendencia y de la uni\u00f3n con la cabeza las dos familias de San Vicente en Espa\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>De otras cartas del P. Roca al P. General aparece el floreciente desarrollo Y prosperi\u00addad que iban alcanzando las Hijas de la Ca\u00adridad en nuestra patria. El Gobierno las es\u00adtima y protege dice en carta de 16 de ene\u00adro de 1844. \u00abNunca fueron tan deseadas y apreciadas como ahora en Espa\u00f1a. Bendi\u00adto sea Dios. El 4 de este mes partieron cin\u00adco Hermanas para C\u00f3rdoba; el 3 de febre\u00adro saldr\u00e1 otra colonia para Manresa, y en seguida para Santander y Jerez de los Caba\u00adlleros: El Se\u00f1or que abre campo a nuestras Hermanas para extenderse por toda la Pen\u00ednsula, nos env\u00eda tambi\u00e9n muchas postu\u00adlantas: tenemos 22 en el noviciado, y a di- timos del mes, ser\u00e1n 30\u00bb. Renueva la peti\u00adci\u00f3n que le ha hecho otras veces de que le env\u00ede los libros e instrucciones pedidas; por\u00adque, para que las Hijas de la Caridad est\u00e9n s\u00f3lidamente instruidas en el esp\u00edritu de su vocaci\u00f3n, es preciso darles las reglas por que se han de dirigir en todos sus ministerio s.<\/p>\n<p>En el verano de 1844 determin\u00f3 el Pa\u00addre General poner al frente de las Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a al P. Codina. \u00abRecib\u00ed con mucha alegr\u00eda vuestra afectuosa carta, escrib\u00eda el P. Roca al P. Etienne el 26 de agosto del citado ario-. De todo coraz\u00f3n doy a usted las gracias por haberme quitado la pesada carga que me agobiaba. Dios se lo pague. Hace 34 a\u00f1os que gimo bajo el grave y terrible peso de la responsabilidad; pero ahora me veo libre. Doy gracias a Dios y a usted por haber escuchado mis s\u00faplicas. Ahora tendr\u00e9 tiempo de prepararme para una buena muerte, que es lo \u00fanico nece\u00adsario\u00bb.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s escrib\u00eda en una circular a las Hijas de la Caridad: \u00abYa ha llegado, ama\u00addas Hermanas m\u00edas, el momento feliz de poderos comunicar una agradable noticia: escuchadla con atenci\u00f3n, porque es muy \u00fatil a vosotras mismas y a m\u00ed muy provechosa. Sabed, pues, que nuestro honorable Padre, el Sr. Superior General, cerciorado de mi avanzada edad, de mis achaques ha\u00adbituales y de los deseos que yo ten\u00eda de ver\u00adme libre de la pesada carga y formidable responsabilidad que gravitaban sobre mis d\u00e9biles hombros, se ha dignado compadecer\u00adse de m\u00ed, y ha tenido a bien nombrar al se\u00ad\u00f1or D. Buenaventura Codina, sacerdote de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, para que sea mi sucesor en el honor\u00edfico empleo de Di\u00adrector y Visitador de las Hijas de la Cari\u00addad en los dominios de Espa\u00f1a\u00bb. Las exhor\u00adta a obedecerle; agradece la pronta y amo\u00adrosa obediencia que a \u00e9l mismo le han pres\u00adtado, deseando que todos sus sucesores pue\u00addan darles un testimonio tan honor\u00edfico; re\u00adcuerda que en varias circulares les prome\u00adti\u00f3 sacrificarse por su bien espiritual y cor\u00adporal, empleando en ello todas sus energ\u00edas y a\u00f1ade: \u00abTengo la satisfacci\u00f3n de pensar que he cumplido con lo que os ofrec\u00ed. Vos\u00adotras mismas sois testigos los m\u00e1s abonados de mis cuidados, de mis trabajos y sudores para vuestra santificaci\u00f3n, honor de vuestra Congregaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de &#8216;vuestro Ins\u00adtituto: este ha sido de d\u00eda y de noche el blanco de mis desvelos y el \u00fanico blanco de mis oraciones en el acatamiento del Todo\u00adpoderoso; a este fin os llevaba todos los d\u00edas al altar del adorable sacrificio para ofreceros al Alt\u00edsimo Dios juntamente con la Hos\u00adtia santa e inmaculada, para que vosotras fueseis hostias agradables .y puras a sus di\u00advinos ojos. En pocas palabras: todos mis vo\u00adtos al cielo, todas mis s\u00faplicas a la Reina del cielo, y todos mis ruegos a N. S. Padre San Vicente, se dirig\u00edan para obteneros del Dios de las misericordias las gracias necesarias para vuestra conservaci\u00f3n y salvaci\u00f3n, de modo que casi me olvidaba de mi pobre alma para pensar en las vuestras\u00bb.<\/p>\n<p>Atribuye a la protecci\u00f3n de la Virgen el que Dios haya escuchado sus votos; pide perd\u00f3n a las Hermanas, les recomienda la caridad fraterna y termina envi\u00e1ndoles a todas su bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la segunda etapa de direcci\u00f3n del P. Roca se establecieron las Hermanas en el Hospital de la Santa Caridad y en el Hos\u00adpital Provincial de mujeres de Sevilla, Hos\u00adpitales de Sig\u00fcenza, Vich y Manresa, Cuna y Hospicio de M\u00e1laga, Cuna de C\u00f3rdoba e Inclusa de Santander.<\/p>\n<p>Juzgando necesaria la presencia del Padre Roca en Madrid, el P. Codina le rog\u00f3 que continuara \u00e1 su lado, como en efecto lo hizo, ayudando en la direcci\u00f3n de las Hermanas. Sin embargo, en el verano de 1846 le en\u00adcontramos en Sang\u00fcesa, desde donde escri\u00adbe el 29 de agosto al P. General agrade\u00adci\u00e9ndole la afectuosa carta que le hab\u00eda escrito y las consoladoras noticias que le daba de la Compa\u00f1\u00eda. \u00abMe alegro \u2014a\u00f1ade\u2014 como buen hijo, de la prosperidad de mi tierna madre. Dios Nuestro Se\u00f1or, la Sant\u00edsima Vir\u00adgen y nuestro Santo Padre nos miran con ojos de piedad. Doy gracias a Dios por las bendiciones que sobre nosotros derrama&#8230; En Espa\u00f1a no ha llegado todav\u00eda la hora de la Providencia para nuestro restablecimiento; pero confiamos que llegar\u00e1. Las Hermanas se extienden prodigiosamente en Espa\u00f1a y son deseadas en todas partes&#8230; Estoy bien de salud, gracias a Dios. Me ocupo en con\u00adfesar a las Hermanas y a las ni\u00f1as del co\u00adlegio, que son muy edificantes\u00bb.<\/p>\n<p>En octubre del mismo a\u00f1o&#8217; fue a San Se\u00adbasti\u00e1n a ruegos del P. Codina, para asistir al P. Cerda que se encontraba all\u00ed enfermo, y quiz\u00e1 estuvo con \u00e9l hasta diciembre del a\u00f1o siguiente en que muri\u00f3, volvi\u00e9ndose lue\u00adgo a Sang\u00fcesa.<\/p>\n<p>Cuando en 1.847 el P. Codina, bien a pe\u00adsar suyo, fue nombrado obispo de Canarias, al indicar al P. General quien pod\u00eda suce\u00adderle en el gobierno de las Hijas de la Ca\u00adridad en Espa\u00f1a, pone en primer t\u00e9rmino a su digno antecesor el P. Roca que \u00abse con duce muy bien; y, a pesar de su avanzada edad, puede viajar todav\u00eda, como, en efec\u00adto, lo hace con frecuencia y sin molestia; co\u00adnoce bien a los Misioneros y a las Hermanas y goza de excelente reputaci\u00f3n dentro y fue\u00adra de ambas Congregaciones. S\u00e9 que su edad no le permitir\u00e1 trabajar tanto como yo; pero puede tener consigo alg\u00fan Misionero a pro\u00adp\u00f3sito para ayudarle\u00bb. Al P. General le pa\u00adreci\u00f3 m\u00e1s conveniente nombrar al P. San\u00adtasusana.<\/p>\n<p>En enero de 1851, por insinuaci\u00f3n del P. Santasusana y de las Hermanas, estaba de nuevo en Madrid el P. Roca, sufriendo en mayo del a\u00f1o siguiente una peligrosa enfer\u00admedad que le puso a las puertas de la muerte.<\/p>\n<p>Restablecida la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a, continu\u00f3 el P. Roca formando parte de la Comunidad de Madrid, manteni\u00e9ndose firme en aquellos tiempos dif\u00edciles, siendo ejem\u00adplo y sost\u00e9n de muchos. Lleno de a\u00f1os y de m\u00e9ritos termin\u00f3 santamente sus d\u00edas el 29 de enero de 1859 a las siete de la tarde.<\/p>\n<p>Distingui\u00f3se por su acendrado amor a la Congregaci\u00f3n y a la observancia regular. A pesar de, su edad y achaques, sobre todo de sus piernas, se levantaba siempre a las cua\u00adtro. Todos los que le conocieron y trataron, hablan de \u00e9l con veneraci\u00f3n. Como Director de las Hijas de la Caridad fue uno de los que m\u00e1s se preocuparon de su formaci\u00f3n y aumento, mereciendo figurar en primer t\u00e9r\u00admino entre los que echaron los s\u00f3lidos fundamentos de su posterior florecimiento y grandeza.<\/p>\n<p>Nos quedan del P. Roca bastantes doctri\u00adnas y pl\u00e1ticas, y confiamos todav\u00eda encon\u00adtrar m\u00e1s con el tiempo. Basta hojearlas, para ver que est\u00e1n repletas de s\u00f3lida y abundante doctrina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPITULO II Viene a Madrid como superior de la casa y vicevisitador. Visitador de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n y Director de las Hijas de la Caridad (1828-1844). Una vez que el. P. Feu hubo &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[19],"tags":[161],"class_list":["post-83238","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-etienne"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"CAPITULO II Viene a Madrid como superior de la casa y vicevisitador. Visitador de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n y Director de las Hijas de la Caridad (1828-1844). Una vez que el. P. Feu hubo ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-11-13T07:03:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"35 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II)\",\"datePublished\":\"2017-11-13T07:03:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/\"},\"wordCount\":7052,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Etienne\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/\",\"name\":\"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2017-11-13T07:03:28+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos","og_description":"CAPITULO II Viene a Madrid como superior de la casa y vicevisitador. Visitador de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n y Director de las Hijas de la Caridad (1828-1844). Una vez que el. P. Feu hubo ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2017-11-13T07:03:28+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"35 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II)","datePublished":"2017-11-13T07:03:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/"},"wordCount":7052,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Etienne"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/","name":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2017-11-13T07:03:28+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca-octavo-visitador-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"P. Juan Roca, Octavo Visitador (II)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-lEy","jetpack-related-posts":[{"id":115514,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-roca\/","url_meta":{"origin":83238,"position":0},"title":"P. Juan Roca","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/12\/2012","format":false,"excerpt":"Naci\u00f3 el 18 de marzo de 1769 en Dorras, di\u00f3cesis de Urgell; ingres\u00f3 en la Congrega\u00adci\u00f3n el 26 de octubre de 1789 e hizo los votos dos a\u00f1os despu\u00e9s, el 28 de dicho mes. Ordenado sacerdote en 1796, consagr\u00f3se durante muchos a\u00f1os a dar misiones. Cuando la guerra de la\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131037,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/juan-roca-1829-1839-1841-1844-visitador\/","url_meta":{"origin":83238,"position":1},"title":"Juan Roca (1829-1839) (1841-1844) (Visitador)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"19\/08\/2014","format":false,"excerpt":"Naci\u00f3 el 18 de marzo de 1769 en Dorras (L\u00e9rida). Ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n el 26 de octubre de 1789. Se orden\u00f3 de sacerdote en 1796 y se consagr\u00f3 por entero a las misiones. Pas\u00f3 la guerra de la \"independencia\" en Badajoz. Luego pas\u00f3 de superior a Palma de Mallorca\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":121925,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-eusebio-fantova\/","url_meta":{"origin":83238,"position":2},"title":"P. Eusebio Fantova","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/05\/2013","format":false,"excerpt":"Era de Barbastro y fue bautizado el 6 de marzo de 1797. Ingres\u00f3 en la casa de Guisona el 25 de julio de 1816, haciendo los votos dos a\u00f1os despu\u00e9s (26 de julio) en Barcelona. Le enviaron en marzo de 1821 a cursar moral en Barbastro, y a su paso\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":127607,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/hno-ramon-armisen\/","url_meta":{"origin":83238,"position":3},"title":"Hno. Ram\u00f3n Armisen","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/02\/2014","format":false,"excerpt":"Empez\u00f3 el noviciado en la casa de Barbastro el 5 de octubre de 1828, y al a\u00f1o si\u00adguiente fue trasladado a Madrid. Hab\u00eda nacido en Liguerri de Cinca, (Huesca) el d\u00eda primero de julio de 1806. La v\u00edspera de Navidad de 1830 lleg\u00f3 destinado a la casa de Ba\u00addajoz. A\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":127471,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jose-marimon\/","url_meta":{"origin":83238,"position":4},"title":"Jos\u00e9 Marim\u00f3n","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/01\/2014","format":false,"excerpt":"Naci\u00f3 el 24 de noviembre de 1803 en Sta. Coloma de Queralt (Tarragona) e ingres\u00f3 en el noviciado el 19 de octubre de 1824, haciendo los votos dos a\u00f1os despu\u00e9s (20 octubre). Lleg\u00f3 a Madrid con otros estudiantes el 23 de abril de 1828. En oto\u00f1o del a\u00f1o si\u00adguiente sali\u00f3\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130634,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-juan-masnou\/","url_meta":{"origin":83238,"position":5},"title":"P. Juan Masnou","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"10\/06\/2014","format":false,"excerpt":"Natural de Manresa, donde naci\u00f3 el 23 de septiembre de 1813. Ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n, en la casa de Madrid, el 24 de marzo de 1831 y aqu\u00ed hizo dos a\u00f1os despu\u00e9s los votos el d\u00eda de la Anunciaci\u00f3n. Concluy\u00f3 sus estudios en la casa generalicia, donde fue ordenado sacerdote,\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401321,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83238\/revisions\/401321"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}