{"id":6884,"date":"2009-04-13T18:42:51","date_gmt":"2009-04-13T17:42:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vicencianos.org\/web\/2009\/04\/13\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/"},"modified":"2016-07-26T11:00:28","modified_gmt":"2016-07-26T09:00:28","slug":"vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/","title":{"rendered":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo"},"content":{"rendered":"<p><em>(02.11.55)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>(Reglas comunes, art. 4)<\/p>\n<p>Mis queridas hermanas, las dos \u00faltimas conferencias trataron de vuestras reglas. En la pen\u00faltima explicamos todo lo referente a las oficiales, y en la \u00faltima empezamos a explicaros las reglas comunes que todas tienen que guardar en cualquier lugar en que estuvieren. Hablamos en aquella ocasi\u00f3n de las dos primeras reglas; continuaremos hoy con el mismo tema de las reglas comunes; dice as\u00ed el art\u00edculo cuarto: \u00abMirar\u00e1n con horror las m\u00e1ximas del mundo y abrazar\u00e1n las de Jesucristo\u00bb, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Realmente, hermanas m\u00edas, estas reglas son todas ellas de Dios. En el santo evangelio vemos que lo que Nuestro Se\u00f1or practic\u00f3 con frecuencia es lo que las reglas dicen; han sido sacadas propiamente del evangelio, que \u00e9l ense\u00f1\u00f3 y practic\u00f3, especialmente las que vamos a explicar. Por tanto, si est\u00e1n contenidas en el santo evangelio, podemos decir verdaderamente que son de Dios y que \u00e9l las ha inspirado. \u00bfNo os parece esto hermoso? \u00abMirar\u00e1n con horror las m\u00e1ximas del mundo y abrazar\u00e1n las de Jesucristo\u00bb. Fijaos en lo que os dicen estas reglas, hermanas m\u00edas: que vosotras y yo tenemos que odiar las maneras de obrar del mundo. Si quer\u00e9is ser buenas hijas de la Caridad, y yo buen sacerdote de la Misi\u00f3n, tenemos que tener odio y aversi\u00f3n por las m\u00e1ximas de las personas que viven seg\u00fan el mundo, hay que entender bien esto, porque hay almas santas que viven en el mundo como si no estuvieran en \u00e9l; est\u00e1n entre los malos, pero viven cristianamente. Vosotras mismas lo veis muchas veces. No es de esas personas de las que hablamos, sino de las personas que viven del esp\u00edritu del mundo. As\u00ed pues, Dios tiene dos clases de servidores en su Iglesia: unos que viven como buenos cristianos, aunque no se vean siempre libres de los jaleos del siglo, y otros a los que ha separado de esta masa corrompida del mundo para servirle con mayor perfecci\u00f3n. Pues bien, los unos y los otros tienen que trabajar, seg\u00fan su condici\u00f3n, por conseguir su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero me preguntar\u00e9is: \u00bfes que no tienen todos los cristianos obligaci\u00f3n de mirar con horror las m\u00e1ximas del mundo? S\u00ed, hijas m\u00edas, pero vosotras est\u00e1is especialmente obligadas a ello, no s\u00f3lo como cristianas, pues todos los cristianos tienen esa obligaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n como hijas de la Caridad. Pero, como os he dicho, hay almas que est\u00e1n en el mundo como si no estuvieran y que viven seg\u00fan las m\u00e1ximas del evangelio.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or estaba en el mundo sin participar en lo m\u00e1s m\u00ednimo de sus m\u00e1ximas; todo lo contrario, las miraba con horror, predicando continuamente en contra de ellas; se opon\u00eda a ellas en sus obras y en sus palabras, en resumen, en toda su manera de proceder; odiaba, no ya a las almas que estaban en el mundo, sino el mal que hab\u00eda en ellas. Del mismo modo la Compa\u00f1\u00eda tiene que mirar con horror las m\u00e1ximas del mundo, a ejemplo de Nuestro Se\u00f1or. Voy a hablaros de algunas de ellas para que las evit\u00e9is por el horror con que las hab\u00e9is de considerar.<\/p>\n<p>En primer lugar, el mundo estima la riqueza, el honor y la distinci\u00f3n. Cuando, por ejemplo, se ve a una joven ingeniosa, gentil, graciosa y elegante, el mundo estima y aprecia mucho esas cosas. Esa es una de las m\u00e1ximas del mundo. Pues bien, los hijos de Nuestro Se\u00f1or tienen que despreciar todo eso, ya que tampoco hac\u00eda caso de ello Nuestro Se\u00f1or. \u00bfC\u00f3mo iba a estimar el Hijo de Dios la belleza de este mundo, si no tuvo en cuenta la suya propia, aunque fuera la misma belleza, ya que es el esplendor y la hermosura del Padre (1), en cuanto Hijo de Dios? Adem\u00e1s, se dice de \u00e9l Speciosus forma prae filiis hominum (2), que es el m\u00e1s hermoso de los hijos de los hombres. Pero a pesar de ser tal, despreci\u00f3 tanto su hermosura que permiti\u00f3 que su rostro se cubriera de esputos durante su pasi\u00f3n; esto nos demuestra que \u00e9l no estim\u00f3 en nada su belleza. Hermanas m\u00edas, despu\u00e9s de este ejemplo, ten\u00e9is que estimar como barro todas esas cosas que el mundo busca; pues no hay nada digno de ser estimado en el mundo m\u00e1s que la virtud.<\/p>\n<p>Un d\u00eda me dijo una religiosa que algunas personas le hab\u00edan dicho que ten\u00eda unas manos muy bonitas, y que esto le daba mucha pena. \u00abTengo miedo, me dec\u00eda, de que el diablo me las haya dado para perderme\u00bb. Mirad, hijas m\u00edas, qu\u00e9 sentimientos ten\u00eda ese alma ante el aprecio que hac\u00edan de la belleza de sus manos. Estaba muy lejos de aquellas que hacen todo lo que pueden para tenerlas suaves y blancas, pues tem\u00eda que aquello fuera una trampa para perderla. Pues bien, eso es lo que hemos de pensar nosotros cuando alguien nos alabe por cualquier cosa: temer que sea quiz\u00e1s el demonio que quiere arruinarnos, y despreciar todas las alabanzas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es una m\u00e1xima del mundo huir de la pobreza y de la miseria y juzgarse feliz de poder evitarla, ya que el mundo aprecia las cosas mundanas, como es la prosperidad, los honores y las alabanzas. Todas sab\u00e9is que el mundo desea siempre algo m\u00e1s de lo que posee, y que nunca est\u00e1 contento. Tiene envidia de lo que tienen los dem\u00e1s; y cuando alguien los supera en alguna cosa, dice: \u00ab\u00a1Ay! \u00a1Qu\u00e9 pena no ser como ese hombre o como esa mujer! \u00a1Qu\u00e9 pena no tener esa cosa que tiene aquel!\u00bb. As\u00ed pues, es una m\u00e1xima del mundo estimar todo eso, ya que no s\u00f3lo lo ama cuando lo posee, sino que siente envidia de ello ante los dem\u00e1s. Por el contrario, una hija de la Caridad tiene que pensar que el Hijo de Dios prefiri\u00f3 siempre la pobreza a las riquezas, el desprecio al honor, y que dijo que era m\u00e1s f\u00e1cil que pasara una maroma (3) por el ojo de una aguja que el que un hombre rico entrara en el cielo. Ya sab\u00e9is lo que son esas maromas gruesas que sirven para atar los barcos en la orilla; pues bien, el Hijo de Dios ha dicho que es m\u00e1s dif\u00edcil que un rico entre en el cielo que pasar una de esas cuerdas tan gruesas por el ojo de una aguja. Pues bien, hijas m\u00edas, despu\u00e9s de esto, \u00bfestimar\u00e9is los bienes y las comodidades de la vida? \u00a1No! En lugar de estimarlas, hay que despreciarlas, ya que as\u00ed lo hizo el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>El mundo tiene tambi\u00e9n como m\u00e1xima el gozar de las fiestas, y por eso hay tantos que quieren ir a banquetes, como la mayor parte del mundo en Par\u00eds. Las hijas de la Caridad, por el contrario, tienen que tener miedo de asistir a los festejos y evitarlos todo cuanto puedan. En cuanto a los banquetes, no son un peligro para quienes practican la regla, que les proh\u00edbe comer fuera de sus casas.<\/p>\n<p>En fin, una de las m\u00e1ximas del mundo es buscar la satisfacci\u00f3n propia en todas las cosas, hasta en la virtud; pues, si los que viven seg\u00fan el esp\u00edritu del mundo hacen alg\u00fan bien, les gusta que todos lo sepan; hasta cuando oyen misa y realizan sus mejores acciones, buscan en ello su gloria. Pues bien, mis queridas hermanas, vosotras ten\u00e9is que procurar dar gusto a Dios y hacer por \u00e9l todas vuestras acciones, y no por complacer a nadie. Cuando vay\u00e1is a servir a los pobres, decid: \u00abVoy a los enfermos por amor de Dios\u00bb. Y ten\u00e9is que precaveros contra esa m\u00e1xima, que procura introducirse por todas partes. Ni siquiera est\u00e1n libres de ellas las personas espirituales, que pueden muy bien, si no ponen cuidado, buscar su propia satisfacci\u00f3n en todo lo que hacen. Una hermana ir\u00e1 de buena gana a tal parroquia, porque las damas la quieren y hablan bien de ella; otra hablar\u00e1 con afabilidad y dulzura a los pobres, porque dicen que es una buena hermana y que cumple muy bien con su deber. \u00a1Ay, hermanas m\u00edas! Esa es una m\u00e1xima del mundo: hacer las cosas por la propia satisfacci\u00f3n. Esa es una de las m\u00e1ximas del mundo. Tened mucho cuidado con ella.<\/p>\n<p>Pero, me dir\u00e9is, \u00bfsi se trata de una obra buena!; \u00bfacaso no puedo sentir satisfacci\u00f3n en ella?\u00a0 &#8211; S\u00ed, es buena por s\u00ed misma, pero la hac\u00e9is mala cuando no busc\u00e1is en ella la voluntad de Dios, sino la vuestra. Por eso debemos sentir horror a todas las alabanzas, halagos y las dem\u00e1s cosas que podr\u00edan darnos alguna vana satisfacci\u00f3n, tanto en el cuerpo como en el esp\u00edritu. Hay que despreciar todo eso y decir: \u00abNo quiero, porque son \u00e9sas las m\u00e1ximas del mundo\u00bb. Hermanas m\u00edas, observad bien esto, porque es donde naufragan las personas m\u00e1s espirituales. Buscan en su devoci\u00f3n su gusto y su satisfacci\u00f3n: en la confesi\u00f3n, en la sagrada comuni\u00f3n, en sus oraciones, en sus conversaciones espirituales; en una palabra, se buscan a s\u00ed mismas en todas las cosas; y si os fij\u00e1is bien, ver\u00e9is c\u00f3mo es posible buscar la satisfacci\u00f3n propia en las mejores acciones, incluso al dar cuenta a los superiores de vuestros trabajos, si lo hac\u00e9is por ser estimadas y parecer virtuosas. \u00bfQu\u00e9 es lo que hace que caigamos tan f\u00e1cilmente en este defecto, sin darnos cuenta muchas veces? Es el esp\u00edritu de la carne y esa m\u00e1xima del mundo de la que acabamos de hablar y que nos tiene que dar al mismo tiempo mucho miedo, al verlas tan alejadas de las m\u00e1ximas de Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Mirad, hijas m\u00edas, vuestra labor es grande. Si es grande, tambi\u00e9n son grandes los designios de Dios; para cooperar en ellos, es menester que las hijas de la Caridad hagan todas las cosas en conformidad con el nombre que llevan. \u00bfNo son acaso grandes los designios de querer que ocup\u00e9is vuestra vida en seguir las m\u00e1ximas de su Hijo? \u00a1Qu\u00e9 dichosas sois, hijas m\u00edas! No ten\u00e9is que amar nada m\u00e1s que lo que \u00e9l am\u00f3. Si Nuestro Se\u00f1or aprecia alguna cosa, ten\u00e9is que apreciarla vosotras; cuando la desprecia, ten\u00e9is que despreciarla. Ya hemos indicado las m\u00e1ximas del mundo que \u00e9l despreci\u00f3. A imitaci\u00f3n suya, tenemos que despreciarlas para llegar a la perfecci\u00f3n que Dios pide de nosotros, que no es m\u00e1s que despreciar lo que \u00e9l desprecia y estimar lo que \u00e9l estima, mirar con horror las m\u00e1ximas del mundo, las riquezas, los honores y todo lo que \u00e9l busca. Las personas que desean vivir cristianamente rechazan todo esto; y cuando quieren alabarlas por algo, dicen: \u00ab\u00a1Nuestro Se\u00f1or no estima eso!; \u00a1tampoco yo he de quererlo! Nada de riquezas, nada de placeres. Todos esos deseos parten de las m\u00e1ximas mundanas, que el Hijo de Dios mira con horror. Es el esp\u00edritu de la carne, que no busca m\u00e1s que lo que Nuestro Se\u00f1or rechaz\u00f3 mientras estuvo en el mundo; por eso, no quiere mirar esas cosas m\u00e1s que para despreciarlas\u00bb. Eso es lo que hacen las almas buenas. Pero las que no tienen m\u00e1s finalidad que su gusto en todo lo que hacen y dicen (\u00a1ay! \u00a1de ah\u00ed es de donde nace todo el mal!), s\u00f3lo se preocupan de buscar los medios para dar p\u00e1bulo a sus pasiones desordenadas y s\u00f3lo piensan en su cuerpo. De esos es de los que dec\u00eda san Pablo: \u00abConvierten a su vientre en un dios\u00bb (4), esto es, son id\u00f3latras de s\u00ed mismos; no les importan los medios, con tal que puedan saciar su sensualidad.<\/p>\n<p>Pues bien, los hijos de Nuestro Se\u00f1or no se afanan en buscar su satisfacci\u00f3n en las cosas que hacen; lo \u00fanico que desean es dar gusto a Dios; y es lo que deb\u00e9is hacer, hijas m\u00edas, abrazando las m\u00e1ximas de Jesucristo. \u00a1Qu\u00e9 elevado es este estado de abrazar las m\u00e1ximas de Jesucristo! Pero hay que humillarse, conoci\u00e9ndose indignas de tal gracia.<\/p>\n<p>Me preguntar\u00e9is quiz\u00e1s si las hijas de la Caridad est\u00e1n obligadas a tener tanta virtud como las religiosas. Os aseguro, hijas m\u00edas, que ten\u00e9is m\u00e1s necesidad que ellas. \u00ab\u00a1C\u00f3mo!, me dir\u00e9is todav\u00eda, \u00bfestamos obligadas a ser m\u00e1s perfectas que las religiosas?\u00bb. Es que las disposiciones de cada una tienen que estar en relaci\u00f3n con las gracias que reciben. Y para decirlo todo en una palabra, no hay religiosas a las que Dios les pida tanto como a vosotras, que hab\u00e9is sido llamadas a unas cosas a las que no ha sido llamada una religiosa, ni de la manera con que vosotras lo hab\u00e9is sido. Por esa raz\u00f3n Dios quiere de vosotras mayor perfecci\u00f3n. Si las carmelitas est\u00e1n obligadas a vivir santamente, a honrar a Dios y a amar al pr\u00f3jimo, vosotras hab\u00e9is venido aqu\u00ed para esto y para seguir las m\u00e1ximas de Jesucristo, que desea que todo el mundo sea santo, cada uno en su condici\u00f3n. \u00bfPens\u00e1is que s\u00f3lo los religiosos y las religiosas tienen que aspirar a la perfecci\u00f3n? Hermanas m\u00edas, todos los cristianos est\u00e1n obligados a ella, y vosotras m\u00e1s a\u00fan que las religiosas. No es la religi\u00f3n la que hace a los santos; es el cuidado que ponen las personas que est\u00e1n en ella de perfeccionarse, pues puede muy bien haber en una religi\u00f3n personas imperfectas y viciosas, como se ha visto a veces. Esto os demuestra que no es necesario estar encerrado en un claustro para adquirir la perfecci\u00f3n que Dios pide de vosotras. El estado religioso es muy santo; pero de ah\u00ed no se sigue que solamente se santifiquen aquellos que lo abrazan.<\/p>\n<p>Os digo adem\u00e1s que, si las hermanas del H\u00f4tel-Dieu necesitan ser virtuosas porque tienen que servir a los enfermos, vosotras los serv\u00eds, no solamente como ellas, sino m\u00e1s todav\u00eda porque lo hac\u00e9is como Nuestro Se\u00f1or lo hac\u00eda cuando iba a visitarles, no ya en vuestras casas como las religiosas, sino que est\u00e1is obligadas a ir a buscarles adonde ellos viven; y en esto las super\u00e1is, porque no os content\u00e1is con atender a los que os traen, como ellas, sino que vais a servirles en sus propias casas, les llev\u00e1is la comida y les hac\u00e9is otros muchos servicios. Digo esto con todo el respeto que se debe a esas almas, a las que estimo mucho; pero puede decirse que en cierto modo vosotras deb\u00e9is tener m\u00e1s virtud que ellas. Y \u00e9sta es la raz\u00f3n. Cuanto m\u00e1s les pide Dios a unas personas, tanta mayor perfecci\u00f3n tienen que tener para hacer lo que la Providencia les ordena. Pues bien, las religiosas del Hotel-Dieu no est\u00e1n obligadas a hacer lo que hac\u00e9is vosotras. Vosotras vais, como los ap\u00f3stoles, de un sitio para otro, tal como Nuestro Se\u00f1or os env\u00eda por medio de vuestros superiores. Hab\u00e9is aceptado hacer lo que Nuestro Se\u00f1or hac\u00eda en la tierra. Hermanas m\u00edas, \u00a1si pudieseis ver cu\u00e1nta perfecci\u00f3n requiere vuestro estado!<\/p>\n<p>Las ursulinas atienden al pr\u00f3jimo instruyendo y recibiendo alumnas; pero lo hacen para los casos ordinarios, mientras que vosotras ten\u00e9is que instruir a los pobres en todas partes y siempre que teng\u00e1is ocasi\u00f3n, no s\u00f3lo a los ni\u00f1os que van a la escuela, sino en general a todos los pobres a quienes asist\u00eds, de forma que ten\u00e9is que tener la virtud de las religiosas de Santa Ursula, puesto que hac\u00e9is lo que ellas hacen, la virtud de las hermanas del Hotel-Dieu, la de las carmelitas, la de las de Santa Mar\u00eda, y en general todas las virtudes que son propias y necesarias a todas las congregaciones que hacen profesi\u00f3n de servir a Dios, ya que \u00e9l pide todo esto de vosotras. Por eso, mis queridas hermanas, vuestro tesoro tiene que consistir en haceros muy virtuosas, odiando sobre todo al mundo y sus m\u00e1ximas, ya que vuestros trabajos as\u00ed lo exigen. Como ya os he dicho, hay religiosas que se ocupan de atender a los pobres; y vuestra Compa\u00f1\u00eda tiene como fin principal servir a los pobres ni\u00f1os exp\u00f3sitos, a los pobres galeotes: y eso no lo ha hecho hasta ahora ninguna casa religiosa. Hijas m\u00edas, decid en vuestro interior: \u00abDios me pide m\u00e1s a m\u00ed que a las religiosas\u00bb. Os lo aseguro: Dios os pide a vosotras grandes virtudes, puesto que os ha encomendado tantos trabajos.<\/p>\n<p>\u00a1Que bien sab\u00eda todo esto la pobre se\u00f1ora de Goussault! Antes de morir me dijo que hab\u00eda visto a las hijas de la Caridad delante de Dios y que Dios les ped\u00eda grandes cosas. Pero hemos de creer que esas grandes cosas no se realizar\u00e1n si vosotras no os hac\u00e9is m\u00e1s virtuosas incluso que las religiosas.<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, huyamos del mundo, estimemos lo que Nuestro Se\u00f1or estima. \u00bfNo es hermosa esta regla? \u00bfNo os parece que ha sido razonable ordenaros esto? \u00bfY que solamente Dios es el que ha inspirado vuestras reglas?<\/p>\n<p>El padre Vicente repiti\u00f3 varias veces lo mismo y todas las hermanas dijeron que as\u00ed lo cre\u00edan.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 felices sois, prosigui\u00f3, por haber sido llamadas a esta Compa\u00f1\u00eda, a la que Dios ha dado tan buenas reglas! Otra m\u00e1xima del mundo es la burla. Se burlan unos de otros. Si hubiera entre vosotras alguna que se burlase de las que se entregan a Dios de una manera m\u00e1s perfecta, estar\u00eda siguiendo las m\u00e1ximas del mundo, tendr\u00eda su esp\u00edritu o, mejor dicho, el del demonio, pues es el demonio el que incita a los mundanos a burlarse principalmente de las almas buenas. Y la que se mofa de sus hermanas, porque son m\u00e1s recatadas, porque cumplen bien todas las reglas, porque caminan con modestia y porque no siguen sus caprichos, eso es esp\u00edritu del demonio, es imitar al demonio. Por eso hay que desterrar este vicio de la Compa\u00f1\u00eda. \u00a1Que jam\u00e1s ocupe en ella sitio alguno la burla! Nunca hay que burlarse de las que se portan como es debido.<\/p>\n<p>Otra m\u00e1xima del mundo es la de no abrir f\u00e1cilmente el coraz\u00f3n. Las almas buenas, por el contrario, exponen con sencillez sus pensamientos, no hablan en contra de sus propios sentimientos. Pero la m\u00e1xima del mundo es proceder con enga\u00f1o y disimulo, ocultar lo que se piensa para sorprender a los dem\u00e1s. Las buenas personas, por el contrario, proceden con rectitud y sin dar rodeos. As\u00ed ten\u00e9is que obrar vosotras, hijas m\u00edas. No os negu\u00e9is nunca a manifestar vuestras disposiciones interiores, cuando os las pregunten los superiores; ni siquiera esper\u00e9is a que os las pregunten, sino hacedlo por vosotras mismas, sobre todo cuando teng\u00e1is alguna cosa que os preocupe.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se aprecia mucho en el mundo la brillantez, las buenas ocurrencias, el ingenio, saber hablar bien y replicar a prop\u00f3sito. Cuando ve\u00e1is entre vosotras algunas que estimen esas m\u00e1ximas, hijas m\u00edas, llenaos de pena, llorad sus miserias y decid: \u00ab\u00a1C\u00f3mo, Dios m\u00edo! \u00bfHabr\u00e1 en la Compa\u00f1\u00eda personas que conserven este esp\u00edritu del mundo, disipando las gracias que Dios ha dado a la Compa\u00f1\u00eda? Hemos venido aqu\u00ed para divorciarnos del mundo, \u00a1y ahora queremos seguir su manera de obrar! \u00a1No es eso lo que Nuestro Se\u00f1or quiere de nosotras!\u00bb. Por eso, hermanas m\u00edas, ten\u00e9is que mirar con horror todo lo que se acerque un poco a las m\u00e1ximas del mundo y combatir contra toda inclinaci\u00f3n hacia \u00e9l, hasta lograr destruirlo por completo. Evitad el trato con las personas mundanas. Si quer\u00e9is seguir a Jesucristo, ten\u00e9is que divorciaros de las personas del mundo que son contrarias a \u00e9l. Y cuando ve\u00e1is que se estiman las cosas del mundo, es mala se\u00f1al; desconfiad de esa persona. Si os dijeran: \u00ab\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Bienvenida esa hermana a la Compa\u00f1\u00eda! \u00a1Cu\u00e1nto la quieren las damas!\u00bb, tened horror de todo eso. No hay que alabar nunca las gracias naturales en una persona que se ha entregado a Dios, ni hablar mal de las que no tienen tanto.<\/p>\n<p>Las casas bien ordenadas tienen como norma no alabar nunca los talentos naturales; s\u00f3lo se estima en ellas la virtud; y si hay una persona inteligente que compone libros, que escribe bien y que canta perfectamente, no se habla de eso, pues no vale la pena hacerlo por tratarse de cosas indiferentes. Lo mismo vosotras, no os entreteng\u00e1is en esas tonter\u00edas, que s\u00f3lo sirven para perder el tiempo e impedir a las almas ocuparse en santos pensamientos con Dios. \u00bfSab\u00e9is lo que hay que alabar? La virtud, la fidelidad a las reglas. Cuando ve\u00e1is a una hermana que ama la pobreza, que escoge lo peor para ella y guarda lo mejor para el pr\u00f3jimo, que no quiere hacer nada en contra de las disposiciones de los superiores, eso es lo que hay que estimar. No hay peligro en hablar de esas cosas y decirse unas a otras para animarse: \u00abHermana, \u00bfse ha fijado usted en la virtud de tal hermana, con cu\u00e1nta bondad sirve a los enfermos, c\u00f3mo tiene un gran inter\u00e9s en progresar en la virtud? No pierde la menor ocasi\u00f3n de practicarla\u00bb. Eso es lo que hay que alabar, y no otras cosas. \u00a1Jam\u00e1s! Al contrario, no hay que hablar de la belleza, ni de la habilidad, ni de la facilidad de expresi\u00f3n, ni de la buena voz, ni de que sabe escribir bien. Eso no vale la pena.<\/p>\n<p>Y como hay una m\u00e1xima del mundo que dice que, para ser algo, hay que hacerse valer, ten\u00e9is que mirar con horror esta m\u00e1xima como todas las dem\u00e1s. Hermanas m\u00edas, eso es propio del diablo, que intenta aparentar, brillar y hacernos ver que nos conviene atraer la estima de los dem\u00e1s. Si, por desgracia, hubiera alguna entre vosotras que se sintiera enredada en este vicio, que se arrepienta y se humille delante de Dios, diciendo: \u00ab\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las virtudes que debe tener una hija de la Caridad? Yo no tengo en su lugar m\u00e1s que orgullo y obras contrarias a las de Nuestro Se\u00f1or. Por tanto, hay que humillarse y pedirle perd\u00f3n a Dios cuando se vea que ha ca\u00eddo uno en alguna m\u00e1xima del mundo.<\/p>\n<p>No solamente hay que evitar que nos miren por encima de los dem\u00e1s, sino que, para imitar a Nuestro Se\u00f1or, hay que huir como de la peste de todo lo que podr\u00eda proporcionarnos gloria y honor, ya que dejar que nos alaben y ver bien que los dem\u00e1s nos aprecien es seguir el esp\u00edritu de la carne o, lo que es lo mismo, una m\u00e1xima diab\u00f3lica. Hab\u00e9is sido llamadas a seguir a Nuestro Se\u00f1or y por eso ten\u00e9is que huir de todo lo que le es contrario, amar todo lo que \u00e9l ama, alabar todo lo que \u00e9l alaba. Pero recordad bien esto: jam\u00e1s hay que alabar lo que el mundo alaba. Es lo que nos ense\u00f1a esta regla, que ten\u00e9is que recordar bien, lo mismo que las dem\u00e1s; porque fijaos, hijas m\u00edas, lo principal que ten\u00e9is que hacer es entender bien vuestras reglas.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 dichosas sois al tener esta obligaci\u00f3n de odiar al mundo! \u00bfPero c\u00f3mo ten\u00e9is que odiarlo? Como lo odi\u00f3 Nuestro Se\u00f1or. El dijo que no rogaba por el mundo: Non pro mundo rogo, yo no rezo por el mundo (5). Entended bien esto, hermanas m\u00edas. Cuando digo que Nuestro Se\u00f1or no reza por el mundo, no hablo de todas las personas que est\u00e1n en el mundo, pues tambi\u00e9n hay en \u00e9l personas buenas; me refiero a los que viven seg\u00fan las m\u00e1ximas del mundo, como son aquellas de las que hemos hablado. Mirad qu\u00e9 gran odio sent\u00eda Nuestro Se\u00f1or contra el mundo: dice que no reza por \u00e9l, \u00a1y rez\u00f3 por los que le crucificaban! Esto os demuestra que lo miraba con m\u00e1s horror que a sus mismos verdugos, ya que no quiere rezar por el mundo, a pesar de que rez\u00f3 por sus enemigos.<\/p>\n<p>Esta regla sigue diciendo que abrazar\u00e1n las m\u00e1ximas de Jesucristo, de forma, hermanas m\u00edas, que no basta con rechazar y aborrecer las m\u00e1ximas del mundo, sino que es preciso abrazar las de Jesucristo, que son totalmente contrarias a las del mundo, como \u00e9stas:<\/p>\n<p>Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos (6); con lo que se combate el deseo de las riquezas y de los honores.<\/p>\n<p>Bienaventurados los mansos, porque ellos poseer\u00e1n la tierra.<\/p>\n<p>Bienaventurados los que lloran; esto es, Nuestro Se\u00f1or llama bienaventurados a los que gimen y se sienten afligidos; y el mundo hace lo contrario. Pues bien, hermanas m\u00edas, ten\u00e9is que entregaros a Dios para adoptar esta pr\u00e1ctica; y desde el momento en que escuch\u00e1is estas cosas, haced un acto de deseo de ser muy virtuosas.<\/p>\n<p>Bienaventurados los misericordiosos, que se dedican a atender a los pobres en sus miserias.<\/p>\n<p>Bienaventurados los puros y modestos de coraz\u00f3n. Hijas m\u00edas, la pureza de coraz\u00f3n agrada tanto a Nuestro Se\u00f1or que les promete nada menos que ver\u00e1n a Dios.<\/p>\n<p>Bienaventurados los pac\u00edficos, esto es, los que aplacan las disensiones, los que no quieren rencillas ni cr\u00edticas. Esos son los llamados hijos de Dios, porque se hacen semejantes a su Hijo, que es un Dios de paz y que ha bajado del cielo a la tierra para traer la paz. Por eso es bienaventurada la hermana que procura poner paz en todas partes y conservarla en su interior.<\/p>\n<p>Bienaventurados los perseguidos. He aqu\u00ed una hermana virtuosa que quiere obedecer a sus superiores y seguir sus \u00f3rdenes con fidelidad, que no querr\u00eda hacer nada en contra de la voluntad de los superiores, ni siquiera tener un solo pensamiento contra su intenci\u00f3n, si fuera posible. Si por este motivo se le critica, si se ve mal que no sea como las otras que no tienen tantos miramientos, si debido a su fidelidad se habla mal de ella y se la desprecia, \u00a1qu\u00e9 feliz es esa hermana! Es verdad que sufre, pero por la justicia; y entonces, seg\u00fan esta m\u00e1xima, es bienaventurada.<\/p>\n<p>Estas son, mis queridas hermanas, las m\u00e1ximas del Hijo de Dios y las que practic\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 de ordinario cuando estaba en el mundo. Pues bien, hay que abrazarlas con ardor, puesto que ten\u00e9is que amar lo que Nuestro Se\u00f1or ama y odiar lo que odia.<\/p>\n<p>La regla sigue diciendo: \u00abAbrazar\u00e1n las de Jesucristo, especialmente las que recomiendan la mortificaci\u00f3n interior y exterior, el desprecio de s\u00ed mismas y de las cosas de la tierra, prefiriendo los empleos bajos y viles a los honrosos y agradables, tomando siempre el \u00faltimo lugar y guardando lo mejor para su pr\u00f3jimo\u00bb.<\/p>\n<p>Mis queridas hermanas, es necesaria la mortificaci\u00f3n, sin la cual no pod\u00e9is seguir las m\u00e1ximas del Hijo de Dios, especialmente la interior. Nuestro Se\u00f1or vino a ense\u00f1arnos estas dos clases de mortificaci\u00f3n: la interior, sufriendo en su alma el que los hombres cometan tantos pecados contra su Padre, y la exterior, padeciendo grandes tormentos en todas las partes de su cuerpo. Por tanto, hemos de imitarle y estar en una continua mortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La exterior consiste tambi\u00e9n en no mirar las cosas bonitas cuando la curiosidad os incline a ello; en ir con la vista baja, sin detenerse a ver lo que pasa por los lugares que recorr\u00e9is. No tengo motivos para quejarme de ello: hasta el presente siempre me ha edificado mucho la modestia que guard\u00e1is por la calle. Pero hay que continuar as\u00ed, hijas m\u00edas.<\/p>\n<p>Hay que mortificar los ojos y los o\u00eddos, que se complacen en o\u00edr canciones, m\u00fasicas, las alabanzas que nos tributan, las noticias, el canto de las aves. Los o\u00eddos se deleitan en esas cosas; pero hay que mortificarse y huir de ellas en vez de buscarlas.<\/p>\n<p>El gusto intenta siempre deleitarse en la bebida y la comida, desea los manjares bien preparados y delicados. Hay que mortificarse rechazando todo eso, prefiriendo las comidas vulgares a las que est\u00e1n bien sazonadas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s tenemos el tacto. A veces le gusta a uno tocarse las manos mutuamente, e incluso dejarse tocar por los hombres. Hermanas m\u00edas, hay que mortificarse y sentir horror a estas cosas. Cuando se advierte que alguno intenta hacerlo, no lo dej\u00e9is nunca, sobre todo con los hombres. Si tuvierais carbones encendidos, habr\u00eda que arroj\u00e1rselos para que vieran que no deben ser tan atrevidos.<\/p>\n<p>Esto es lo que deb\u00e9is hacer en lo exterior. Pero no basta con ello; se necesita lo interior, que consiste en mortificar las facultades del alma.<\/p>\n<p>El entendimiento se inclina a querer saber todas las cosas curiosas, en indagar lo que no es necesario. \u00a1Qu\u00e9 gran da\u00f1o es la curiosidad! Hay que mortificarla, pues no es necesario saber tanto, ya que, como dice san Pablo (7), la ciencia hincha y solamente la caridad es lo que edifica.<\/p>\n<p>A la memoria le agrada acordarse de los placeres que se sintieron antes en las familias de donde uno ha salido, recordar a los padres, sus caricias y el buen trato que le daban, las propuestas de matrimonio&#8230;\u00a1Ay, hermanas m\u00edas! Hay que mortificar todo esto y no fijarse ya en las cosas que se dejaron; no deb\u00e9is dejar nunca que vuestra memoria se recree en esos pensamientos.<\/p>\n<p>La voluntad se inclina a amar lo que le agrada y rechazar las cosas que le resultan costosas.<\/p>\n<p>En fin, mis queridas hermanas, ten\u00e9is que poner mucha atenci\u00f3n en esa mortificaci\u00f3n interior y exterior. En relaci\u00f3n con la vista, como ya os dije, no puedo quejarme; si condeno el vicio, tambi\u00e9n es menester que apruebe la virtud. As\u00ed pues, hay que mortificarse en todo lo que nos deleita: el olfato, el gusto, el tacto, en resumen, todos los sentidos. Y sentirse dichosas de tener las cosas m\u00e1s bajas, tanto en los h\u00e1bitos y en la ropa como en las dem\u00e1s cosas de la vida. Nunca hay que huir de ello. Para ser buenas hijas de la Caridad, hay que amar la pobreza y la bajeza, puesto que es m\u00e1xima de Jesucristo escoger lo peor y despreciarse a s\u00ed mismo, hasta decir que era como un jumento, como un gusano de la tierra y el oprobio de los hombres (8), \u00a1tan poca era la estima en que se ten\u00eda! Ese bajo aprecio de s\u00ed mismo fue el que le llev\u00f3 a morir por los hombres, prefiriendo la salvaci\u00f3n de los dem\u00e1s a su propia vida, de forma que, aun cuando s\u00f3lo hubiera habido un alma, habr\u00eda dado su vida por salvarla.<\/p>\n<p>Hermanas m\u00edas, hay que entrar en estos sentimientos y pedirle muchas veces a Dios que nos conceda el desprecio a nosotros mismos, de modo que nos guste ser tenidos por pobres y miserables, que amemos todo lo que nos lleve a ese desprecio y que tomemos siempre lo peor, si se nos permite escoger: la ropa peor, la toca peor, la camisa m\u00e1s basta, o sea, que corramos a lo que sea m\u00e1s vil y que deseemos que nos traten lo peor posible, pues \u00e9sta es la m\u00e1xima de Nuestro Se\u00f1or, que despreci\u00f3 siempre las cosas de la tierra. Hijas m\u00edas, hab\u00e9is sido llamadas a la vida que \u00e9l llev\u00f3; por tanto, ten\u00e9is que obrar como \u00e9l. \u00a1Qu\u00e9 consuelo para un alma saber que trabaja seg\u00fan las m\u00e1ximas del Hijo de Dios!<\/p>\n<p>Una buena persona que vi hoy en la Magdalena, al volver de Santa Mar\u00eda, me dijo refiri\u00e9ndose a lo mucho que apreciaba el servicio que se les presta a aquellas pobres almas convertidas: \u00abSi las hermanas (9) supieran la alegr\u00eda y el gran consuelo que da servir a Nuestro Se\u00f1or en esas pobres hijas penitentes, todas querr\u00edan acudir all\u00e1\u00bb. Mirad, hermanas m\u00edas, vosotras tendr\u00e9is mayor consuelo y alegr\u00eda en mortificaros, en escoger lo peor y dejar lo mejor para vuestras hermanas, que si recibieseis todas las satisfacciones que ofrece la naturaleza cuando seguimos nuestras inclinaciones, pues eso es seguir las m\u00e1ximas de Jesucristo, que escogi\u00f3 siempre lo peor, hasta aceptar morir en la cruz que es la muerte m\u00e1s dolorosa e ignominiosa que se puede padecer.<\/p>\n<p>Si se os ocurriese la idea de ser oficiala, hijas m\u00edas, rechazadla: ser\u00eda que el diablo intenta arruinaros, d\u00e1ndoos ganas de llegar a tener un cargo para ser estimadas y apreciadas por encima de las dem\u00e1s. Eso es una m\u00e1xima del mundo. Y desde el mismo momento en que not\u00e9is que vuestro esp\u00edritu se entretiene en esas cosas y juzg\u00e1is dichosas a las que son llamadas a ese cargo, inmediatamente exorcizad a ese demonio, condenad a ese monstruo y decid: \u00abDios m\u00edo, es mucho mejor para mi salvaci\u00f3n estar en la \u00faltima fila que en los puestos m\u00e1s elevados. Hasta el \u00faltimo lugar es demasiado honroso para m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Si obr\u00e1is as\u00ed, mis queridas hermanas, guardando siempre lo mejor para vuestras hermanas, seguir\u00e9is las m\u00e1ximas de Jesucristo; y si hac\u00e9is lo contrario, seguir\u00e9is las del diablo, que hace guardar lo mejor para s\u00ed mismo. Nuestro Se\u00f1or, por el contrario, ha prometido y concedido toda clase de bienes a los hombres y ha escogido toda clase de penas y de maldiciones para s\u00ed. Mirad a ver a qui\u00e9n quer\u00e9is seguir.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dec\u00eds, hijas m\u00edas? \u00bfNo os parece razonable obedecer y guardar esta regla que nos ense\u00f1a a huir de las m\u00e1ximas del mundo y abrazar las de Nuestro Se\u00f1or?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, padre, respondieron las hermanas.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfNo os propon\u00e9is seguir las m\u00e1ximas de Nuestro Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Ellas respondieron lo mismo y el padre Vicente a\u00f1adi\u00f3: Hemos de pedir esta gracia a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Por intercesi\u00f3n de la sant\u00edsima Virgen, le pido que as\u00ed se lo conceda a la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Benedictio Dei Patris&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(02.11.55) (Reglas comunes, art. 4) Mis queridas hermanas, las dos \u00faltimas conferencias trataron de vuestras reglas. En la pen\u00faltima explicamos todo lo referente a las oficiales, y en la \u00faltima empezamos a explicaros las reglas &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":393753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-6884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-vicente-de-paul"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(02.11.55) (Reglas comunes, art. 4) Mis queridas hermanas, las dos \u00faltimas conferencias trataron de vuestras reglas. En la pen\u00faltima explicamos todo lo referente a las oficiales, y en la \u00faltima empezamos a explicaros las reglas ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-04-13T17:42:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T09:00:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"30 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo\",\"datePublished\":\"2009-04-13T17:42:51+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/\"},\"wordCount\":5969,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"articleSection\":[\"Escritos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/\",\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2009-04-13T17:42:51+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:28+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\\\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/chento.org\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/JavierChento\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/https:\\\/\\\/twitter.com\\\/javierchento\"],\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/chento\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos","og_description":"(02.11.55) (Reglas comunes, art. 4) Mis queridas hermanas, las dos \u00faltimas conferencias trataron de vuestras reglas. En la pen\u00faltima explicamos todo lo referente a las oficiales, y en la \u00faltima empezamos a explicaros las reglas ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2009-04-13T17:42:51+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T09:00:28+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"30 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo","datePublished":"2009-04-13T17:42:51+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/"},"wordCount":5969,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","articleSection":["Escritos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/","name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2009-04-13T17:42:51+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:28+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-072-sobre-las-maximas-de-jesucristo-y-las-del-mundo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 072: Sobre las m\u00e1ximas de Jesucristo y las del mundo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1N2","jetpack-related-posts":[{"id":131673,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-regla-de-la-mision\/","url_meta":{"origin":6884,"position":0},"title":"\u00abJesucristo, regla de la Misi\u00f3n\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\"Vosotros me llam\u00e1is Maestro y Se\u00f1or, y con raz\u00f3n, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y Se\u00f1or, os he lavado los pies, tambi\u00e9n vosotros deb\u00e9is lavaros los pies unos a otros, porque os he dado ejemplo, para que hag\u00e1is vosotros lo mismo que yo he hecho. S\u00ed, os\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"pescadores","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/pescadores-300x166.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":124201,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-perfeccionando-la-obra\/","url_meta":{"origin":6884,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal: Perfeccionando la obra","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/03\/2023","format":false,"excerpt":"En a\u00f1o 1642 se celebr\u00f3 una Asamblea General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, donde el P. Vicente present\u00f3 la renuncia a su puesto de Superior. Pensaba que, despu\u00e9s de serlo por diecis\u00e9is, y habiendo entrado en ella bastantes nuevos miembros, deb\u00eda dar la oportunidad de que se escogiera otro\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":119421,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-espiritualidad-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":6884,"position":2},"title":"La espiritualidad de san Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/02\/2015","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n En \"San Vicente y la Caridad\", Andr\u00e9 Dodin muestra bien la inutilidad de la empresa, que consistir\u00eda en intentar definir la doctrina espiritual de san Vicente, y demuestra que no pod\u00eda tratarse m\u00e1s que de una doctrina en una vida. Es pues, siguiendo la vida de san Vicente, analizando\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"nddm_vincent1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/03\/nddm_vincent1-300x242.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387869,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/amigo-de-los-pobres-anos-de-despedida-1654-1660\/","url_meta":{"origin":6884,"position":3},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de despedida (1654-1660)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"17\/10\/2016","format":false,"excerpt":"La vejez se parece a los atardeceres. Todos los d\u00edas, cuando concluye la tarde las nubes sacan sus vestidos de colores para celebrar la fiesta del sol que ha completado felizmente su jornada. Vicente de Pa\u00fal ha llegado al ocaso de su vida. Va a concluir una feliz jornada. Hab\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131669,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edificad-sobre-roca-firme\/","url_meta":{"origin":6884,"position":4},"title":"Edificad sobre roca firme","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/11\/2014","format":false,"excerpt":"\"Todo aquel que escucha estas palabras m\u00edas y las pone por obra se parece al hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cay\u00f3 la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos, y arremetieron contra la casa; pero no se hundi\u00f3, porque estaba cimentada sobre roca firme\". (Mt 7,24-25). \"La\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"casa-rocas","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/casa-rocas-300x183.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126686,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/al-servicio-de-los-pobres-iv\/","url_meta":{"origin":6884,"position":5},"title":"Al servicio de los pobres (IV)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/02\/2024","format":false,"excerpt":"Las restantes religiosas... estaban todas enclaustradas A comienzos del siglo XVII, se hicieron en Francia seis o siete fundaciones de Ursulinas. Pero las \"seglares\" de \u00c1n\u00adgela Medici, despu\u00e9s de haber sido las \"congregadas\" de san Carlos Borromeo, se convirtieron en Par\u00eds, desde 1612, en monjas en el pleno sentido de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/n-1.jpg?fit=823%2C564&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/393753"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}