{"id":6766,"date":"2009-02-19T17:50:40","date_gmt":"2009-02-19T16:50:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vicencianos.org\/web\/2009\/02\/19\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/"},"modified":"2016-07-26T11:00:39","modified_gmt":"2016-07-26T09:00:39","slug":"vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/","title":{"rendered":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne"},"content":{"rendered":"<p><em>(15.01.45)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Mis queridas hermanas, estamos reunidos para tratar, seg\u00fan la santa costumbre de esta Compa\u00f1\u00eda, de las virtudes de nuestras hermanas difuntas. Hijas m\u00edas, \u00a1qu\u00e9 bueno es tratar de las buenas acciones de los difuntos! Es lo que desea el Esp\u00edritu Santo. Por eso, mis queridas hermanas, os servir\u00e1 de consuelo referir lo que hay\u00e1is observado en esa buena hermana, lo mismo que ya hab\u00e9is hecho con las otras.<\/p>\n<p>Pues bien, mis queridas hermanas, empecemos. Todas hab\u00e9is hecho la oraci\u00f3n, como de ordinario, sobre los tres puntos propuestos. Diga usted, hermana, \u00bfqu\u00e9 ha observado en nuestra buena hermana?<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1or, ten\u00eda en su coraz\u00f3n tanta caridad, que la hacia muy asidua en visitar a los pobres. Los visitaba despu\u00e9s de comer, cuando no ten\u00eda nada que hacer, y cuidaba especialmente de instruirlos y les hablaba siempre con gran mansedumbre.<\/p>\n<p>&#8211; Hijas m\u00edas, \u00e9se es el deber de una buena Hija de la Caridad: ofrecer todos sus cuidados a los pobres, para que no solamente sus cuerpos reciban la ayuda que les deb\u00e9is, sino que tambi\u00e9n sus almas obtengan el bien que, con la gracia de Dios, reciben por vuestro medio.<\/p>\n<p>\u00bfY usted, hermana?<\/p>\n<p>&#8211; Recuerdo de nuestra buena hermana, que ten\u00eda una gran modestia y que siempre caminaba en la presencia de Dios. Consolaba de buen grado a las hermanas que ve\u00eda entristecidas; las animaba con una mansedumbre tan grande que sus penas quedaban aliviadas. Sent\u00eda tambi\u00e9n mucho gusto en hablar de Dios, especialmente con los pobres.<\/p>\n<p>&#8211; Buena observaci\u00f3n, hermanas m\u00edas: caminaba siempre en la presencia de Dios. \u00a1Qu\u00e9 virtud, hijas m\u00edas! \u00a1Caminar siempre en la presencia de Dios, qu\u00e9 medio tan estupendo para perfeccionarse! \u00a1Qu\u00e9 ayuda tan poderosa para servir bien a los pobres!<\/p>\n<p>D\u00edganos, hermana, los pensamientos que Dios le ha comunicado.<\/p>\n<p>&#8211; Padre, debemos hablar de las virtudes de nuestra hermana difunta para agradar a Dios, que nos ha prometido estar en medio de nosotros, si nos reunimos en su nombre (1). Tenemos que hacerlo tambi\u00e9n, porque lo que se dice sirve de est\u00edmulo para hacernos mejores y para perseverar en la vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre las virtudes que practicaba, la primera que se me ocurre es la presencia de Dios. Cuando me encontraba cargada, al volver de la ciudad, me dec\u00eda: \u00abAnimo, hermana, trabajemos por Dios\u00bb. Y cuando descansaba: \u00abMi querida hermana, \u00a1qu\u00e9 bueno es Dios!\u00bb. Cuando ten\u00eda algunos sentimientos de alegr\u00eda, la ve\u00eda inmediatamente entrar dentro de s\u00ed misma, y de su coraz\u00f3n se escapaban estas palabras: \u00abMi querida hermana, pida a Dios para mi el desprecio de mi misma\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he observado que hablaba poco; que ten\u00eda una gran modestia y una gran mansedumbre.<\/p>\n<p>He tomado la resoluci\u00f3n de acostumbrarme a la pr\u00e1ctica de la presencia de Dios y de ordenar mis pasiones para aniquilar los primeros movimientos de mi impaciencia.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Bendito sea Dios, hermanas m\u00edas, por las gracias que ha dado a esa buena hermana! Continuad.<\/p>\n<p>\u00bfY usted, hermana, qu\u00e9 ha pensado?<\/p>\n<p>&#8211; Padre, hablamos de las virtudes de nuestras hermanas difuntas para glorificar a Dios por las gracias que su bondad les ha hecho y para animarnos a perseverar en nuestra vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las principales virtudes que he observado en ella, durante el poco tiempo que tuve la dicha de verla, son una gran modestia y recato y una gran exactitud en el reglamento de la Casa. Estimaba la obediencia, parec\u00eda tener el esp\u00edritu unido a Dios, no aspiraba m\u00e1s que a cumplir su sant\u00edsima voluntad y serv\u00eda a los pobres con gran afecto, mansedumbre y caridad. Ten\u00eda una gran indiferencia ante todo lo que pudiera sucederle. Creo que amaba mucho la pobreza, de forma que no ten\u00eda nada suyo.<\/p>\n<p>Un d\u00eda me cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda entrado en la Compa\u00f1\u00eda. Fue a consecuencia de una fuerte inspiraci\u00f3n y para responder al impulso que sent\u00eda en sus oraciones. Vino a presentarse, con el esp\u00edritu lleno de sumisi\u00f3n a Dios: \u00abTanto si me reciben como si me rechazan, creer\u00e9 que se trata de la voluntad de Dios, y estar\u00e9 contenta de cualquier cosa que hagan conmigo\u00bb. Y a pesar de que las buenas religiosas con las que estaba se opusieron sus proyectos, no desisti\u00f3 nunca y persever\u00f3 en su demanda.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 virtudes, hermanas m\u00edas! Verdaderamente ten\u00edamos un gran tesoro en esa hermana. \u00a1Cu\u00e1ntas gracias! Hijas m\u00edas, verdaderamente hab\u00e9is perdido mucho con esa hermana; y quiera Dios que no hayan sido los pecados de este miserable los que hayan causado su muerte. Ved, hijas m\u00edas, hay que considerarla en el cielo como un modelo que ten\u00e9is que imitar. Tenedle devoci\u00f3n. Ella ve vuestras l\u00e1grimas; s\u00ed, hijas m\u00edas, ella ve los afectos de vuestros corazones, y tiene caridad para con vosotras, mucho m\u00e1s todav\u00eda que la que atestigu\u00f3 mientras estaba en este mundo.<\/p>\n<p>Diga usted, hermana.<\/p>\n<p>&#8211; Sobre el primer punto, he pensado que era razonable hablar de las virtudes de nuestras hermanas para dar gloria a Dios y para ver los defectos que me impiden adquirir las virtudes que ellas han practicado.<\/p>\n<p>Cuando estaba con las carmelitas, ella no pod\u00eda sufrir que se dijese el bien que hac\u00eda; si se hablaba de \u00e9l, lloraba; al menos yo la vi llorar una vez y creo que era por su gran humildad, al no poder sufrir las alabanzas.<\/p>\n<p>Otra hermana:<\/p>\n<p>&#8211; Me parece, padre, que tenemos que hablar de nuestras hermanas difuntas porque el conocimiento de sus virtudes y del celo de su perfecci\u00f3n anima a toda la compa\u00f1\u00eda a que haga lo mismo. He observado en la difunta una gran humildad. Deseaba que la superiora fuese advertida de todas sus faltas. Cuando est\u00e1bamos juntas en San Nicol\u00e1s, ella demostraba un gran amor a Dios, un gran deseo de su perfecci\u00f3n y un gran cuidado de la salvaci\u00f3n de las almas de los pobres, a los que asist\u00eda y serv\u00eda con mucho cari\u00f1o. Era indiferente a todo, y sumisa al cambio de lugares, adorando en todo la direcci\u00f3n de la divina Providencia. Ten\u00eda gran mansedumbre en su conversaci\u00f3n, mucha sobriedad en la comida, y ning\u00fan apego a los bienes de la tierra.<\/p>\n<p>&#8211; Ved, hijas m\u00edas, \u00e9sa es la se\u00f1al de una s\u00f3lida perfecci\u00f3n; sed exactas en la obediencia, tanto si los superiores est\u00e1n ausentes como si est\u00e1n presentes. \u00a1Qu\u00e9 gran virtud es la del desapego a los lugares! Hay que ser as\u00ed para ser verdadera Hija de la Caridad; de lo contrario, se faltar\u00eda con frecuencia.<\/p>\n<p>\u00bfY usted, hermana, qu\u00e9 ha pensado?<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1or, tenemos que hablar de las virtudes de nuestras hermanas difuntas para servirnos de sus ejemplos imit\u00e1ndolos. He observado en nuestra hermana Juana mucha mansedumbre y humildad. Ten\u00eda mucho cuidado de animar a las personas que se dirig\u00edan a ella. He sentido grandes deseos de imitar su celo en el servicio de los pobres y de hacer todo lo que se me mande.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Bendito sea Dios, hermana m\u00eda!; \u00a1Que \u00e9l le conceda esta gracia!<\/p>\n<p>La mayor parte de las hermanas repitieron estas dos razones, que es bueno hablar de las virtudes de las hermanas difuntas para glorificar a Dios por las gracias que les ha hecho, y para animarnos a imitarlas. Por eso, ya no las repetir\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY usted, hermana?<\/p>\n<p>&#8211; La principal virtud que he observado en ella es una verdadera humildad. En cierta ocasi\u00f3n me dijo: \u00abNo s\u00e9 c\u00f3mo quieren servirse de mi; no puedo hacer nada bueno. Me ha pasado esto mismo durante toda mi vida\u00bb. En su enfermedad le ped\u00ed una palabra de edificaci\u00f3n; ella me respondi\u00f3: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n se dirige usted?\u00bb Esto fue dos d\u00edas antes de su muerte. Mi resoluci\u00f3n ha sido, con la ayuda de Dios, imitar su humildad, como la virtud que m\u00e1s necesito.<\/p>\n<p>&#8211; Mis queridas hermanas, aquellas palabras: \u00abNo sirvo para hacer nada bueno\u00bb. Ten\u00edamos en aquella hermana un gran modelo de virtudes. Demos muchas gracias a Dios y pid\u00e1mosle que nos d\u00e9 las virtudes que le vimos practicar.<\/p>\n<p>D\u00edganos tambi\u00e9n sus pensamientos, hermana.<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1or, yo observ\u00e9 en la enfermedad de nuestra buena hermana que ten\u00eda mucha paciencia y resignaci\u00f3n con la voluntad de Dios. Dec\u00eda que no ten\u00eda en la hora de la muerte m\u00e1s pesar que el de no haber servido bien a los pobres, y que si le devolv\u00eda la vida y la salud, les servir\u00eda mejor que nunca. Mi resoluci\u00f3n ha sido la de practicar lo que ella nos recomend\u00f3 el d\u00eda antes de morirse. Despu\u00e9s de un desmayo, se esforz\u00f3 en hablar y, mir\u00e1ndonos a todas, nos dijo que fu\u00e9ramos muy felices por haber sido llamadas al servicio de los pobres, y que hab\u00eda que servirles mejor que lo que ella hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>&#8211; Hijas m\u00edas, esa buena hermana sab\u00eda estimar como se debe su propia vocaci\u00f3n. Tengo el coraz\u00f3n lleno de consuelo al o\u00edr esas virtudes.<\/p>\n<p>Contin\u00fae usted, la hermana que sigue.<\/p>\n<p>&#8211; Yo observ\u00e9 en nuestra hermana difunta que su conversaci\u00f3n era siempre buena, y ordinariamente sobre la vida de los santos, y que tambi\u00e9n, cuando ve\u00eda a nuestras hermanas con alguna aflicci\u00f3n en el esp\u00edritu, ten\u00eda mucho cuidado de consolarlas; y cuando se le daban las gracias, dec\u00eda que no se le deb\u00eda nada a ella, sino a Dios. Me dec\u00eda muchas veces que importaba mucho dar buen ejemplo a las dem\u00e1s. Sent\u00eda un gran desprecio de s\u00ed misma y elevaba con frecuencia su esp\u00edritu a Dios. He tomado la resoluci\u00f3n de imitarla en esta pr\u00e1ctica de la presencia de Dios.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY usted, hermana?<\/p>\n<p>&#8211; Yo no s\u00e9 nada de la vida de nuestra hermana, pues no he tenido la dicha de verla m\u00e1s que en su enfermedad. Lo que he observado en ese poco tiempo me da motivos para creer que fue virtuosa durante toda su vida, ya que estaba muy resignada con la voluntad de Dios en sus sufrimientos y no dejaba de hacer actos de amor a Dios interiormente. Demostraba muchas veces que no deseaba m\u00e1s que unirse con su querido Esposo. Deseo habituarme a hacer muchas veces estos actos para llegar adonde creo que ella lleg\u00f3.<\/p>\n<p>Tuvo una grave enfermedad en Nanteuil, un a\u00f1o antes de morir. Dijo a la hermana que le hab\u00eda sido enviada desde Par\u00eds, que hab\u00eda sentido no haber servido a los pobres con el amor y el despego necesarios a una Hija de la Caridad, y le manifest\u00f3 su pena por no haber sido humilde. Nos hac\u00eda muchas veces vislumbrar que su esp\u00edritu estaba en la presencia de Dios.<\/p>\n<p>Un d\u00eda le dijo con gran afecto: \u00abMi querida hermana, ame mucho nuestra vocaci\u00f3n, sirva a los pobres con mucha humildad\u00bb. Mi resoluci\u00f3n ha sido la de trabajar por adquirir estas virtudes, y especialmente la fidelidad a las santas inspiraciones que quiera darme Dios, su despego y su indiferencia.<\/p>\n<p>Otra hermana dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Padre, yo he observado su constancia en querer hacerse Hija de la Caridad. Aunque varias personas de gran virtud se opon\u00edan a sus planes, ella dec\u00eda siempre que quer\u00eda morir en el servicio de los pobres. Resisti\u00f3 con \u00e1nimo a todos los que le promet\u00edan recomendarla, con ventaja para su vida, a las religiosas de las que hab\u00eda sido tornera, quienes le propusieron recibirla en su monasterio, y a la se\u00f1ora princesa (3) que le ofreci\u00f3 escoger ella misma el convento y la Orden que quisiese. Hemos sabido esto de una de las torneras del mismo convento. Tanto la urgieron que sigui\u00f3 durante alg\u00fan tiempo. Pero sent\u00eda continua tristeza, la oraci\u00f3n se le hac\u00eda dif\u00edcil, sus enfermedades se agravaron. De esta manera se dio cuenta de que Dios la quer\u00eda para el servicio de los pobres, y continu\u00f3 su camino. Aunque el diablo se sirvi\u00f3 de las recomendaciones del mundo para contrariar sus planes, fue recibida entre las Hijas de la Caridad. Vivi\u00f3 entre nosotras, como hemos dicho, en la pr\u00e1ctica de sus reglas.<\/p>\n<p>&#8211; Hijas m\u00edas, \u00a1cu\u00e1ntas gracias y cu\u00e1nta fuerza en una hija pobre y sencilla! Estoy lleno de admiraci\u00f3n ante tantas virtudes.<\/p>\n<p>Contin\u00fae, hermana.<\/p>\n<p>&#8211; Un d\u00eda, cuando le acompa\u00f1aba por la ciudad, me dijo: \u00abHermana, procure aprovechar los buenos ejemplos y ense\u00f1anzas que se nos dan en la Casa. Esto tiene que servirnos de mucho cuando estemos lejos de ella\u00bb. M\u00e1s tarde pens\u00e9 que quer\u00eda decirme, no s\u00f3lo que las recordase, sino tambi\u00e9n que las pusiera en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Otra hermana dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Padre, he observado que ten\u00eda tanto miedo a la presunci\u00f3n que muchas veces durante su enfermedad, cuando se le quer\u00eda consolar dici\u00e9ndole que sus sufrimientos le servir\u00edan de purgatorio, ella demostraba que no le agradaba este consuelo. Ten\u00eda mucha uni\u00f3n con las hermanas y deseaba ver esta uni\u00f3n en todas. Un d\u00eda, como se notase en algunas cierta indiferencia, nos dijo: \u00abHermanas m\u00edas, hay que amarse mucho, y entonces estar\u00e9is todas de acuerdo\u00bb. Ten\u00eda gran amor a la obediencia, y para practicarla mejor hubiese deseado estar siempre en la Casa. Cuando su \u00faltimo viaje a Nanteuil, nos dijo: \u00abHermanas m\u00edas, tengo mucho miedo de volver a hacer de nuevo mi propia voluntad. Rezad para que no suceda as\u00ed, por favor\u00bb. Respetaba mucho a los pobres; eso nos hac\u00eda ver que ve\u00eda a Dios en ellos.<\/p>\n<p>Otra hermana dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Padre m\u00edo, durante los dieciocho meses que viv\u00ed con ella, no he observado ninguna imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Hermanas m\u00edas, \u00a1qu\u00e9 admirable es esto! \u00a1bendito sea Dios! \u00abDurante dieciocho meses, no se pudo observar ninguna imperfecci\u00f3n en una hermana\u00bb! no he o\u00eddo nunca que se dijese de nadie eso mismo. Realmente, hijas m\u00edas, tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios, que nos ha dado este ejemplo de virtud. Tened cuidado, hijas m\u00edas; decidme, por favor, decidme todas ingenuamente, qu\u00e9 defecto hab\u00e9is observado en ella.<\/p>\n<p>Y el padre Vicente aguard\u00f3, dej\u00e1ndoles a todas el tiempo suficiente para reflexionar. Una hermana tom\u00f3 finalmente la palabra:<\/p>\n<p>&#8211; Lo que podr\u00eda ser virtud en otra, dijo, es la \u00fanica cosa de la que se le podr\u00eda acusar; el excesivo deseo que sent\u00eda de servir a Dios y de ocuparse en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Oh! \u00bfno es hermoso todo esto? \u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo jam\u00e1s decir algo semejante de un alma santa? Habl\u00e1bamos, hace alg\u00fan tiempo, de una hermana que era muy estimada y que hab\u00eda tenido grandes perfecciones; pero se advirti\u00f3 que Dios la hab\u00eda probado por medio de algunas peque\u00f1as ca\u00eddas y con algunas pasiones todav\u00eda sin mortificar. Pero de nuestra buena hermana no se ha observado nada de esto. \u00a1Oh, Dios! \u00a1qu\u00e9 admirable! Tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios, que ha dado a la Compa\u00f1\u00eda este tesoro; os dir\u00e9, hermanas m\u00edas, que no me acuerdo haber tratado nunca con ella sin sentirme edificado.<\/p>\n<p>Otra hermana:<\/p>\n<p>&#8211; Padre m\u00edo, se compadec\u00eda mucho de los pobres. Cuando no pod\u00eda asistirles corporalmente, los consolaba, lloraba con ellos, les animaba a sufrir su pobreza y sus enfermedades y les ense\u00f1aba a utilizarlas bien. Incluso en su enfermedad, les hablaba con tanto fervor que parec\u00eda como si ella misma padeciese del mismo mal. Nos parec\u00eda que todo lo que hac\u00eda y dec\u00eda era siempre en Dios y por Dios. Esto me ha hecho pensar que, para ser verdaderas Hijas de la Caridad, tenemos que estar totalmente despegadas del mundo para estar m\u00e1s unidas con Dios. Ten\u00eda mucha prudencia en su hablar, una gran sumisi\u00f3n y condescendencia con el pr\u00f3jimo. Aunque la cosa le resultase molesta, ced\u00eda con gran mansedumbre cuando pod\u00eda hacerlo sin ofender a Dios. Cuando alguno le hablaba en contra de su agrado, no se molestaba, sino que le pon\u00eda buena cara, interpretaba bien todas las cosas y buscaba ocasiones para humillarse. No demostraba ning\u00fan sentimiento de pena cuando los m\u00e9dicos le declaraban que no podr\u00eda curar.<\/p>\n<p>Otra hermana dijo que la conversaci\u00f3n que tenemos sobre nuestras hermanas difuntas manifiesta la bondad de la divina Providencia que, por medio de sus planes ocultos, tiene medios tan poderosos para hacer cosas tan admirables en unas criaturas tan malas como somos nosotras, y nos confunde mostr\u00e1ndonos nuestra negligencia en tomar los medios para hacernos virtuosas como nuestras buenas hermanas.<\/p>\n<p>Ella practic\u00f3 muchas veces la humildad conmigo. Cuando cre\u00eda que yo sent\u00eda alg\u00fan disgusto, se echaba a mis pies. Y como yo no pudiese hablarle por la verg\u00fcenza y confusi\u00f3n que sent\u00eda, estaba en aquella postura hasta que le demostraba que ya no ten\u00eda ninguna pena. No se acost\u00f3 nunca con alguna antipat\u00eda en el coraz\u00f3n, ni siquiera con la sospecha de que alguien estuviese quejoso de ella. Vino muchas veces a postrarse a los pies de mi cama para pedirme perd\u00f3n con mucha humildad; me dec\u00eda luego que no hab\u00eda que acostarse nunca, si se hab\u00eda tenido alguna diferencia con el pr\u00f3jimo y no se hab\u00eda reconciliado con \u00e9l.<\/p>\n<p>Ten\u00eda tambi\u00e9n mucha caridad con el pr\u00f3jimo, pero especialmente con los pobres, cualquiera que fuese su condici\u00f3n. No ahorraba ning\u00fan esfuerzo en servirles, en todo lo que ella pod\u00eda y juzgaba necesario, tanto para su alma, como para su cuerpo. Toda su preocupaci\u00f3n consist\u00eda en procurar darles alg\u00fan alivio, y en encontrar algunos remedios para sus males. Les serv\u00eda con mucho cari\u00f1o.<\/p>\n<p>A algunos enfermos incurables los ha curado milagrosamente de sus heridas y diversas llagas. Sin embargo, ella no ten\u00eda ninguna experiencia, porque muchas veces no sab\u00eda por d\u00f3nde comenzar, ni qu\u00e9 es lo que ten\u00eda que poner; pero entonces se dirig\u00eda a Dios y dec\u00eda luego: \u00ab\u00a1qu\u00e9 buen amo es nuestro Se\u00f1or!\u00bb.<\/p>\n<p>No ten\u00eda miedo de los malos olores que ven\u00edan de los enfermos. En Nanteuil hab\u00eda una pobre mujer totalmente escrofulosa y abandonada de todos por el hedor de su mal. Su misma madre no pod\u00eda ya ganarse la vida a causa de la aprensi\u00f3n que ten\u00edan contra su hija. Nuestra hermana vel\u00f3 por sus necesidades con gran inter\u00e9s. Iba dos veces al d\u00eda a curar y limpiar las llagas de la enferma, a pesar de sus propias indisposiciones. Aquel mal olor la molestaba mucho y aumentaba sus debilidades. Cuando me expuso aquella situaci\u00f3n y me pidi\u00f3 que la reemplazase, me dijo que era por su poco \u00e1nimo y que, como ella no pod\u00eda hacer grandes servicios a Dios, era preciso por lo menos ejercitarse en las peque\u00f1as ocasiones en el servicio a los pobres vergonzantes. Muchas veces, antes de salir el sol, cuando todav\u00eda no se hab\u00edan levantado aquellas pobres personas, se encontraba delante de su puerta con alguna limosna, y esto lo hac\u00eda con mucha prudencia, cuando menos lo pensaban.<\/p>\n<p>Cuando se enteraba de la mala conducta de algunos, buscaba la ocasi\u00f3n para hablarle; y muchas veces segu\u00edan sus recomendaciones. Si la persona amonestada le promet\u00eda corregirse y faltaba a sus promesas, lo hac\u00eda ocultamente, para que ella no lo supiese. No dejaba de visitar todas las tardes a los pobres forasteros que se alojaban en el hospital, donde est\u00e1 tambi\u00e9n la residencia de las Hijas de la Caridad. Los instru\u00eda en todo lo que pod\u00eda, especialmente sobre los principales misterios de nuestra fe. Si encontraba alg\u00fan pobre que necesitase pan, y ella no pod\u00eda proporcion\u00e1rselo por otra parte, ven\u00eda a pedirme permiso para darle de cenar, para no hacer nada que no fuese en contra de la voluntad de sus superiores, y cuando le dec\u00eda: \u00abHermana, aqu\u00ed hay un poco de pan duro, puede usted d\u00e1rselo\u00bb, me respond\u00eda: \u00abNo es necesario, hermana, me lo comer\u00e9 yo; no hay que dar a Dios m\u00e1s que lo que es bueno\u00bb.<\/p>\n<p>Se preocupaba mucho de visitar a los pobres ancianos, de consolarles y exhortarles a recibir los sacramentos. Un d\u00eda hizo confesar y comulgar a una anciana que ten\u00eda mucha necesidad y que muri\u00f3 al d\u00eda siguiente; esto nos hizo creer que se trataba de una gracia especial de la divina Providencia con aquella pobre alma.<\/p>\n<p>Su caridad no se limitaba a Nanteuil; con el permiso de los superiores, se extend\u00eda a las aldeas circunvecinas. Iba algunas veces a ellas con gran fatiga a causa de sus enfermedades.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, una muchacha ten\u00eda necesidad de que la sangrasen en el pie; ella le hizo este servicio; y media hora m\u00e1s tarde hubo que darle la santa unci\u00f3n. Creyeron que nuestra buena hermana la hab\u00eda hecho morir, y corri\u00f3 por todas partes el rumor, tanto en Nanteuil, como en otros sitios. Ella se dio cuenta de que yo lo sent\u00eda mucho; me dijo que esa era la voluntad de Dios y me exhort\u00f3 a rezar con ella. Poco tiempo m\u00e1s tarde, la muchacha se puso bien y vino a darnos las gracias por la asistencia que hab\u00eda recibido. De esa forma conoc\u00ed cu\u00e1n resignada estaba nuestra buena hermana con la voluntad de Dios para sufrir esa injuria, si hubiera muerto aquella muchacha.<\/p>\n<p>Ten\u00eda mucha cordialidad y paciencia. Cuando me ve\u00eda de mal humor, me aconsejaba con mansedumbre y con algunas invenciones o distracciones, e incluso prescind\u00eda de su voluntad y de sus sentimientos para darme alguna satisfacci\u00f3n. Algunas veces le descubr\u00ed mi interior; ella me animaba y me dec\u00eda que era peor que yo. Cuando me ve\u00eda en medio de algunas penas extraordinarias cuyo motivo le ocultaba, rezaba a Dios por mi. Muchas veces he experimentado los efectos, especialmente un d\u00eda de Pentecost\u00e9s. Como no me atrev\u00eda a confesarme, por los grandes escr\u00fapulos que ten\u00eda, estuve todo el d\u00eda muy triste y abatida; al d\u00eda siguiente, me sent\u00ed en un momento libre de todas mis penas y me confes\u00e9 con gran facilidad. A la vista de mi satisfacci\u00f3n, cuyo motivo yo no pod\u00eda manifestarle, ella me dijo: \u00ab\u00a1Bendito sea Dios, porque su bondad ha querido escuchar nuestras plegarias!\u00bb. En otras muchas ocasiones he experimentado el poder de sus oraciones.<\/p>\n<p>Ten\u00eda mucha libertad de esp\u00edritu en lo que se refer\u00eda a la gloria de Dios, y hablaba con tanta franqueza con los ricos como con los pobres, cuando ve\u00eda en ellos alg\u00fan mal. Un d\u00eda, al saber que algunas personas ricas se hab\u00edan eximido de tributo, para sobrecargar a los pobres, les dijo libremente que era contra la justicia y que Dios los juzgar\u00eda por esos abusos. Y como yo le hiciese advertir que hablaba con mucho atrevimiento, me contest\u00f3 que, cuando se trataba de la gloria de Dios y del bien de los pobres, no hab\u00eda que tener miedo de decir la verdad<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a la duraci\u00f3n de su enfermedad, solamente se quej\u00f3 al final, y jam\u00e1s perd\u00eda ninguna pr\u00e1ctica de los ejercicios, hasta el punto de que me vi obligada a veces, a causa de su grave enfermedad, a prohibir que los quisiese hacer, o a mandarle que se tomase un poco de descanso. Era muy aficionada a la oraci\u00f3n, que hac\u00eda tres veces cada d\u00eda, a pesar de todos sus quehaceres, sin quitar nada a sus ocupaciones; y me dec\u00eda que era precisamente la oraci\u00f3n lo que le daba fuerzas.<\/p>\n<p>Siempre se mostraba con un gran recogimiento, especialmente los d\u00edas de comuni\u00f3n. Esos d\u00edas, apenas volver a casa, se retiraba sola un cuarto de hora, adem\u00e1s del tiempo que empleaba en la iglesia para la acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>Daba tan buen ejemplo que, mientras estuvo en la Compa\u00f1\u00eda, tanto en Casa como en otro sitio, no sal\u00eda sin haber dado antes alguna edificaci\u00f3n. Ten\u00eda mucho amor a Dios; no suspiraba m\u00e1s que por Dios y por las ocasiones de hacer el bien por su amor. Sent\u00eda tan gran menosprecio de s\u00ed misma que deseaba manifestar sus defectos a todo el mundo. Me suplicaba, cuando ven\u00eda a Par\u00eds que se los dijese a nuestros superiores. Me rogaba muchas veces que la amonestase para ayudarle a corregirse de sus defectos y me ped\u00eda este servicio como un testimonio de mi cari\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211; Hijas m\u00edas, nos dijo nuestro venerad\u00edsimo padre, \u00bfno os sent\u00eds muy contentas de escuchar las gracias que Dios ha hecho a nuestra buena hermana? Hay que agradecerle mucho el que su bondad la haya dado a vuestra Compa\u00f1\u00eda. Por lo que a mi se refiere, tengo que confesaros que estoy lleno de dolor y de consuelo: dolor, por la p\u00e9rdida que ha tenido la Compa\u00f1\u00eda, y consuelo, al ver c\u00f3mo una persona tan buena ha servido de ejemplo a todas vosotras y a las que vengan despu\u00e9s. \u00a1Oh hija, llena de fe! Ved, hermanas m\u00edas; la gracia que hab\u00eda en aquella alma se extend\u00eda hasta vosotras por los efectos que en ella obraba. Os aseguro, hermanas m\u00edas, que muchas veces he sentido cierto recogimiento al verla, no ya por mi virtud, pobre miserable, sino porque Dios permite a veces que las almas predestinadas sean como el almizcle, que no puede estar en un lugar sin llenarlo con su buen olor.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la noticia de la muerte de nuestra buena hermana, una hermana de Saint-Germain-en-Laye escribi\u00f3 lo siguiente a las de la Casa: \u00abHemos perdido un buen ejemplo. Espero que nuestro buen Dios dar\u00e1 a conocer las virtudes que ha practicado en la tierra para su gloria y para nuestro est\u00edmulo\u00bb.<\/p>\n<p>He sabido de la due\u00f1a, a la que estuvo sirviendo durante ocho o diez a\u00f1os, que ya entonces era muy asidua a la oraci\u00f3n; en todas partes la sorprend\u00edan orando, tanto en las cuadras, como en la bodega, como en la habitaci\u00f3n. Se levantaba muy de ma\u00f1ana para o\u00edr la santa misa, temiendo verse impedida m\u00e1s tarde; al ver esto, su due\u00f1a le permiti\u00f3 que fuese todos los d\u00edas. Ayunaba con toda exactitud los d\u00edas de obligaci\u00f3n y durante toda una cuaresma no hizo m\u00e1s que una comida al d\u00eda, e incluso de poca cosa. Su desayuno y lo que hubiese podido comer de m\u00e1s, lo destinaba a los pobres. Serv\u00eda en Saint-Germain-en-Laye, donde estaba la corte, y aunque varias personas se alojaban en casa de su due\u00f1a, esto no imped\u00eda sus devociones. Les reprend\u00eda a los lacayos y a los otros sirvientes cuando les o\u00eda jurar; catequizaba a los que ten\u00edan necesidad de ello. Se ha observado que las personas a las que reprend\u00eda sent\u00edan confusi\u00f3n y se retiraban de su presencia; lo cual es una gran se\u00f1al de que nuestro buen Dios aceptaba con agrado el servicio que le hac\u00eda en aquella ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Como sucede de ordinario que las personas del mundo quieren ganar en todas las cosas, su amo y su ama, bien sea para probarla o por otro motivo, le mandaban a veces quitar los le\u00f1os m\u00e1s gruesos de los haces que vend\u00edan: \u00abSi creen que van a perder con ello, les dec\u00eda, v\u00e9ndanlos m\u00e1s caros; pero, si es para quitar le\u00f1a, no lo har\u00e9\u00bb. Aunque fuese muy obediente, jam\u00e1s har\u00eda nada, por obedecer, que fuese contra Dios.<\/p>\n<p>Ya entonces era muy caritativa y amaba a los pobres; todo lo que se le daba era para ellos. Cuando su due\u00f1a le reprend\u00eda, dec\u00eda: \u00ab\u00a1Si no lo doy! Lo que hago es ponerlo en cuenta; alg\u00fan d\u00eda se me dar\u00e1 el ciento por uno\u00bb.<\/p>\n<p>El padre Vicente pregunt\u00f3 a otra hermana.<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1or, Dios quiere que hablemos entre nosotras de las virtudes de nuestras hermanas difuntas, ya que nuestro Se\u00f1or les permiti\u00f3 a los disc\u00edpulos de san Juan referirle lo que hab\u00edan visto en sus obras, y esto para robustecerles en la fe de las ense\u00f1anzas que hab\u00edan recibido de \u00e9l sobre el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or nos da tambi\u00e9n otro motivo para hablar de nuestras hermanas difuntas en varias ense\u00f1anzas durante su vida, pero sobre todo cuando les prohibi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles, en la transfiguraci\u00f3n, decir antes de su muerte (5) lo que hab\u00edan visto; lo cual nos hace comprender que lo permiti\u00f3 despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p>Otra hermana dijo que se admiraba con qu\u00e9 fidelidad hab\u00eda respondido la hermana Juana a la primera llamada de Dios, que la destinaba al servicio de los pobres, y esto mucho antes de que conociese la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad; lo cual indica que Dios la quer\u00eda en esta vocaci\u00f3n. En aquel tiempo, cuando estaba sirviendo en Saint-Germain, supo por casualidad que se necesitaba una tornera en las Carmelitas. Se ofreci\u00f3 a ello. Las Carmelitas tomaron referencias de su due\u00f1a, que lo sinti\u00f3 mucho. Estas referencias les hicieron apreciar ya de antemano a sor Juana. La recibieron en el convento; pero no fue por mucho tiempo. Poco despu\u00e9s, se resolvi\u00f3 a hacerse Hija de la Caridad. Las instancias de las criaturas no pudieron quebrantar su decisi\u00f3n. \u00a1Gran lecci\u00f3n para ense\u00f1arnos a cumplir la sant\u00edsima voluntad de Dios! Como no ten\u00eda bastantes razones para convencer a las Carmelitas, ni bastante fuerza para soportar ella sola todas las dificultades, puso la decisi\u00f3n en manos del reverendo padre dom Morice, religioso barnalita. Este, tras haber interrogado y considerado el plan de Dios sobre ella, le aconsej\u00f3 que se entregase al servicio de los pobres en la Compa\u00f1\u00eda de Hijas de la Caridad que \u00e9l s\u00f3lo conoc\u00eda por la relaci\u00f3n de lo que ella dec\u00eda, convencido de que tal era la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Ha sido siempre muy exacta en cumplir el reglamento; y aunque sintiese mucha afici\u00f3n por la oraci\u00f3n, no era en detrimento de los pobres, a los que serv\u00eda sin salir del recogimiento que le era casi continuo. Dejaba de buen grado la oraci\u00f3n, cuando se lo ped\u00eda la voluntad de Dios, sabiendo que no se alejaba de \u00e9l cuando iba a servir a los pobres por su amor. Era muy despegada de todas las cosas, incluso de los objetos de devoci\u00f3n. No ten\u00eda en total m\u00e1s que un rosario, su librito y un estuche de cirug\u00eda, y no esas cosas a las que se apegan las personas. Y aunque la quer\u00edan en todos los lugares en donde estuvo, y ten\u00eda muchos motivos para quedarse en ellos, dec\u00eda que ten\u00eda necesidad de salir de all\u00ed; iba a otra casa con alegr\u00eda y dec\u00eda: \u00abAprender\u00e9 a no hacer mi voluntad\u00bb.<\/p>\n<p>Una tarde, creyendo que estaba pr\u00f3xima la muerte, rog\u00f3 a su hermana que manifestase sus imperfecciones a todas las hermanas despu\u00e9s de morir, para darles a conocer su ingratitud y ense\u00f1arles con su ejemplo a no obrar como ella. Luego, esforz\u00e1ndose por hablarles, les dijo: \u00abHermanas m\u00edas, si tuviese alguna pena ser\u00eda por no haber servido bien a los pobres. Os ruego que les sirv\u00e1is bien. Sois muy felices por haber sido llamadas por Dios a esta vocaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Como no pod\u00eda hablar f\u00e1cilmente, casi siempre que una se acercaba a ella, le testimoniaba con sus ojos o con alg\u00fan movimiento de su rostro que su esp\u00edritu estaba siempre fijo en Dios. Y cuando ve\u00eda a su lado a las hermanas j\u00f3venes, parec\u00eda como si sintiese deseos de animarlas a la perseverancia. Si no se lo pod\u00eda decir, se lo manifestaba con su ejemplo.<\/p>\n<p>Bien, hijas m\u00edas, dijo el padre Vicente, cuando la confes\u00e9 la \u00faltima vez (os puedo decir esto para vuestra edificaci\u00f3n sin romper el sigilo de la confesi\u00f3n), cre\u00eda que ten\u00eda que acusarse de la satisfacci\u00f3n que ten\u00eda en sus sufrimientos. \u00abD\u00edgame, hermana, le pregunt\u00e9, \u00bfen qui\u00e9n pone su esperanza?\u00bb, y ella respondi\u00f3: \u00abSolamente en Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Os aseguro, hermanas m\u00edas, que he le\u00eddo muchas vidas de santos; pocos santos superan a nuestra hermana en el amor de Dios y del pr\u00f3jimo. \u00a1Dios m\u00edo!, hijas m\u00edas, \u00bfser\u00e1 posible que tengamos este ejemplo ante los ojos y que nos quedemos en nuestras malas costumbres, vi\u00e9ndola a ella tan aplicada en la observancia de las reglas y siguiendo nosotros faltando a ellas?<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, estad muy atentas al ejemplo de esta buena hermana. Es preciso que os sirva de est\u00edmulo. Pensad muchas veces que hab\u00e9is tenido la felicidad de tener en vuestra Compa\u00f1\u00eda a una hermana en la que no os acord\u00e1is haber visto nunca una imperfecci\u00f3n. Los ni\u00f1os tienen tambi\u00e9n faltas, y de ordinario Dios permite que siga habiendo en la mayor parte de las hermanas, durante la mayor parte de su vida, alguna pasi\u00f3n para ejercitar su virtud. En ella no hemos observado ninguna. Una vez m\u00e1s, hijas m\u00edas, agradezcamos mucho esta gracia. Muchas veces le resulta a uno dif\u00edcil encontrar alg\u00fan bien en las palabras y las acciones de los difuntos, pero en nuestra hermana estamos todos tan llenos del bien que en ella apareci\u00f3 que, si nos pusi\u00e9semos a examinar con cuidado todo lo que ha hecho en su vida, nos costar\u00eda mucho encontrar alg\u00fan defecto. \u00a1Bendito sea Dios, hermanas m\u00edas!<\/p>\n<p>Su despego era muy grande. Como un d\u00eda se le preguntase si quer\u00eda ver a su hermana, que estaba en esta ciudad, dijo: \u00abDejemos a los muertos sepultar a los muertos\u00bb (6), La misma pregunta le hicieron a prop\u00f3sito del reverendo padre dom Morice, que era su director antes de venir a la Compa\u00f1\u00eda; ella respondi\u00f3 que hab\u00eda que ped\u00edrselo a su superiora. El que la confesaba antes de su entrada en las Carmelitas ha declarado que velaba con mucho cuidado por la pureza de su alma.<\/p>\n<p>Ten\u00eda una total indiferencia para vivir o para morir. Dec\u00eda a veces, convencida de que su enfermedad la llevar\u00eda a la muerte. \u00abMe voy, me voy\u00bb. Yo le respond\u00ed: \u00abBien, hermana m\u00eda, vaya con agrado al encuentro de su Esposo, que la llama\u00bb. A estas palabras, su rostro se llen\u00f3 de un gran consuelo. Besaba con frecuencia la cruz. Despu\u00e9s de varias crisis, de las que cre\u00edamos que no pod\u00eda reponerse, preguntaba a la que ella consideraba como su superiora (7): \u00ab\u00bfEstar\u00e9 todav\u00eda aqu\u00ed mucho tiempo?\u00bb Ella le respondi\u00f3 que no lo cre\u00eda, pero que hab\u00eda que estar hasta el final sometidos a la voluntad de Dios. Ella testimoni\u00f3 que estaba dispuesta, pero que ten\u00eda mucho miedo de faltar a la paciencia por la intensidad de sus sufrimientos. Raras veces se quejaba, y era una peque\u00f1a queja muy tierna.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su muerte, la abrieron y encontraron sus pulmones por encima de su lugar ordinario, casi junto a la garganta; esto demuestra una gran violencia en las partes interiores. Parece que sufri\u00f3 m\u00e1s que los que mueren del pulm\u00f3n; es que Dios quer\u00eda llevarla a una mayor perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bendito sea Dios, hermanas m\u00edas, por haber querido que todos los pensamientos, palabras y obras de nuestra hermana nos dieran motivo de glorificarle en la tierra y de edificarnos Es muy extra\u00f1o que podamos decir que no hemos observado en ella ninguna imperfecci\u00f3n condenable, aunque se haya escrito del justo que caer\u00e1 hasta siete veces al d\u00eda (8), Pod\u00e9is decir de ella, hermanas m\u00edas, que era en vuestra Compa\u00f1\u00eda una imagen perfecta, y en esto podr\u00e9is reconocer que es una gran felicidad ser Hija de la Caridad, o sea, una buena y verdadera Hija de la Caridad, como ella era.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez que le vi, cuando ya casi no pod\u00eda hablar, le pregunt\u00e9: \u00abBien, hermana m\u00eda, d\u00edgame ahora lo que preferir\u00eda haber sido en su vida: \u00bfgran se\u00f1ora o Hija de la Caridad?\u00bb. Aquella buena hermana, me respondi\u00f3: \u00abHija de la Caridad\u00bb. \u00a1Unas palabras admirables, que nos muestran, hermanas m\u00edas, que la condici\u00f3n de Hija de la Caridad es mayor que todas las grandezas del mundo! \u00bfY qui\u00e9n duda de ello, si ser Hija de la Caridad es ser hija de Dios? Hermanas m\u00edas, \u00bfqui\u00e9n no preferir\u00e1 esta condici\u00f3n a la de hija del rey? As\u00ed pues, hijas m\u00edas, no and\u00e9is cavilando mucho, buscando a qui\u00e9n recurrir en el cielo para que os ayude a obtener las virtudes de verdadera Hija de la Caridad, ya que podemos creer que ella lo har\u00e1. S\u00ed, pod\u00e9is creerlo de esta forma, ya que vivi\u00f3 y muri\u00f3 como viven y mueren los justos. Pod\u00e9is invocarla cada una en particular, hijas m\u00edas; es una gran p\u00e9rdida para vuestra Compa\u00f1\u00eda. \u00a1Quiera Dios que mis miserias no hayan sido la causa de ello!<\/p>\n<p>\u00a1Dios ha puesto en vuestra Compa\u00f1\u00eda un sujeto tan perfecto, para que se lo sep\u00e1is agradecer! Dios obtiene de ello la gloria que su bondad pretende que le demos! Ha permitido que tengamos el consuelo de verla morir entre nosotros y que se cumpliese el deseo que hab\u00eda mostrado aunque estaba despegada de todas las cosas y no ten\u00eda m\u00e1s deseo que el de cumplir su sant\u00edsima voluntad en la condici\u00f3n a la que su bondad la hab\u00eda llamado.<\/p>\n<p>Hijas m\u00edas, os considero muy felices por haber tenido a esta buena hija en vuestra Compa\u00f1\u00eda. Bendito seas Dios m\u00edo, por las gracias que le has concedido y por el conocimiento que nos das de sus virtudes, especialmente de su disposici\u00f3n para aceptar la muerte, si Dios lo quer\u00eda, y para sufrir las injurias que se le hubieran hecho si hubiera muerto la muchacha a la que hab\u00eda sangrado.<\/p>\n<p>Suplico a Dios con todo mi coraz\u00f3n que os haga part\u00edcipes de sus virtudes, que os conceda la gracia de imitar su despego de todas las cosas, de amar la pr\u00e1ctica de vuestras reglas, y la condescendencia con las hermanas en todo lo que no ofende a Dios, de estimar y apreciar vuestra vocaci\u00f3n, de forma que se\u00e1is siempre fieles a ella. Es la s\u00faplica que te hago, Dios m\u00edo, rog\u00e1ndote que bendigas a todas nuestras hermanas, en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>La hermana Juana estuvo mucho tiempo entre la vida y la muerte. Nos dijeron que deseaba ver al padre Vicente, el cual no pod\u00eda acudir, debido a sus muchas ocupaciones. Como le dijesen en secreto que hab\u00eda pocas esperanzas de que escapase a la muerte, nuestra hermana Isabel, una de las m\u00e1s antiguas de la Casa, fue enviada. Apenas la vio la enferma pareci\u00f3 como si Dios le devolviese nuevas fuerzas. Dijo: \u00abMe ir\u00e9 con usted\u00bb; y sigui\u00f3 poni\u00e9ndose mejor, hasta el punto de que, como el m\u00e9dico asegurase que pod\u00eda hacer el viaje, el se\u00f1or p\u00e1rroco de Nanteuil y los dem\u00e1s administradores, aunque les hubiese gustado tenerla entre ellos, consintieron en darle la satisfacci\u00f3n que deseaba, a expensas del hospital, y procuraron una litera para envi\u00e1rnosla; lo cual le dio gran consuelo, a pesar de que estaba en una situaci\u00f3n muy delicada e incapaz de hacer el viaje sin peligro de muerte. No obstante, Dios permiti\u00f3 que hiciese el viaje con toda felicidad, ayudada de nuestra buena hermana. Su llegada nos llen\u00f3 a todas de consuelo, pero sobre todo a ella, que dec\u00eda muchas veces: \u00abQu\u00e9 feliz soy por estar aqu\u00ed, \u00a1Dios m\u00edo!, que me quede aqu\u00ed todo el tiempo que t\u00fa quieras\u00bb.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, nos llovieron muchas gracias de Dios, porque, como est\u00e1bamos indiferentes, por sumisi\u00f3n a la divina Providencia, para que viniese o se quedase all\u00ed, creo que su bondad quiso hacernos experimentar que \u00e9l aceptaba con agrado esta disposici\u00f3n, d\u00e1ndonos ya en este mundo alguna recompensa, como lo hizo en que, sin haberlo elegido nosotras, su cuerpo fue abierto despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s estimo es, que dos o tres d\u00edas antes de morir, ante su insistente petici\u00f3n, nuestro venerad\u00edsimo padre vino una tarde, y su caridad, al ver que se morir\u00eda la noche siguiente, hizo todas las recomendaciones del alma, con el padre Portail, en presencia de todas las hermanas que estaban entonces en la Casa. Y luego, la m\u00e1s antigua le pidi\u00f3 su bendici\u00f3n para toda la Compa\u00f1\u00eda, tanto presentes como ausentes, a fin de que Dios les diese la gracia de tener todas a la hora de su muerte la gracia que la iglesia acababa de pedir para el alma de aquella querida hermana; su caridad acept\u00f3 de buen grado, pronunciando con su boca, tanto como con su coraz\u00f3n, las palabras de la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda antes de morir, ella nos pidi\u00f3 varias veces ver a este querido padre, y en sus crisis de aprensi\u00f3n y de debilidad, volv\u00eda siempre sus ojos hacia san L\u00e1zaro para manifestarnos su deseo. Nuestro buen Dios le quiso dar este consuelo. Al acercarse a su lecho el padre Vicente ella demostr\u00f3 recibir una gran alegr\u00eda. La que conoc\u00eda el estado de su esp\u00edritu (10) dijo: \u00abPadre, nuestra hermana desea tener el honor de verle para entregar su alma enteramente en sus manos; suplica con toda humildad que la ofrezca usted a Dios de la forma que ella sabe que le agrada, para que en el instante de su separaci\u00f3n est\u00e9 unida con la de Jesucristo y, por este medio, obtener su misericordia\u00bb \u00abCon mucho gusto, mi querid\u00edsima hermana; le prometo ofrec\u00e9rsela muchas veces a Dios de la manera que usted desea. Suplico a su divina bondad que les conceda esta gracia a usted y a todas las Hijas de la Caridad que ahora hay y a las que vengan en el futuro\u00bb.<\/p>\n<p>Todas sintieron tan gran satisfacci\u00f3n con el pensamiento de que el poder de esta plegaria y bendici\u00f3n les serv\u00eda para la muerte, que he querido detallarlo por extenso, para que las pobres Hijas de la Caridad conozcan as\u00ed la preocupaci\u00f3n de la divina Providencia sobre su Compa\u00f1\u00eda y que se muestren siempre muy agradecidas.<\/p>\n<p>No quiero omitir que una de nuestras hermanas, encontr\u00e1ndose con el padre dom Morice, que era confesor de Juana Dalmagne antes de su entrada en la Compa\u00f1\u00eda, le comunic\u00f3 la muerte de aquella buena hermana y la encomend\u00f3 a sus oraciones. Dom Morice respondi\u00f3: \u00abNo creo que tenga necesidad de oraciones, sino que ella rezar\u00e1 por todos nosotros\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(15.01.45) Mis queridas hermanas, estamos reunidos para tratar, seg\u00fan la santa costumbre de esta Compa\u00f1\u00eda, de las virtudes de nuestras hermanas difuntas. Hijas m\u00edas, \u00a1qu\u00e9 bueno es tratar de las buenas acciones de los difuntos! &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":393753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[65],"tags":[127,143],"class_list":["post-6766","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-vicente-de-paul","tag-portail","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(15.01.45) Mis queridas hermanas, estamos reunidos para tratar, seg\u00fan la santa costumbre de esta Compa\u00f1\u00eda, de las virtudes de nuestras hermanas difuntas. Hijas m\u00edas, \u00a1qu\u00e9 bueno es tratar de las buenas acciones de los difuntos! ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-02-19T16:50:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T09:00:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"37 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne\",\"datePublished\":\"2009-02-19T16:50:40+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:39+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\"},\"wordCount\":7432,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Portail\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\",\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2009-02-19T16:50:40+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T09:00:39+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos","og_description":"(15.01.45) Mis queridas hermanas, estamos reunidos para tratar, seg\u00fan la santa costumbre de esta Compa\u00f1\u00eda, de las virtudes de nuestras hermanas difuntas. Hijas m\u00edas, \u00a1qu\u00e9 bueno es tratar de las buenas acciones de los difuntos! ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2009-02-19T16:50:40+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T09:00:39+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"37 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne","datePublished":"2009-02-19T16:50:40+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:39+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/"},"wordCount":7432,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Portail","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Escritos de Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/","name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2009-02-19T16:50:40+00:00","dateModified":"2016-07-26T09:00:39+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-019-sobre-las-virtudes-de-la-hermana-juana-dalmagne\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 019: Sobre las virtudes de la hermana Juana Dalmagne"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1L8","jetpack-related-posts":[{"id":103882,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-0980-a-las-hijas-de-la-caridad-del-hospital-de-nantes\/","url_meta":{"origin":6766,"position":0},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 0980: A Las Hijas De La Caridad Del Hospital De Nantes","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/09\/2012","format":false,"excerpt":"Orsigny, a cuatro leguas de Par\u00eds, 24 abril 1647. Mis queridas hermanas: La gracia de Nuestro Se\u00f1or sea siempre con nosotros. Siempre pienso con gran consuelo en vosotras y en la dicha que ten\u00e9is de ser Hijas de la Caridad y de trabajar las primeras en ese lugar en que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":141794,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/intercesores-de-los-hermanos-difuntos\/","url_meta":{"origin":6766,"position":1},"title":"Intercesores de los hermanos difuntos","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"20\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. El que tiene fe en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1; y todo el que est\u00e1 vivo y tiene fe en m\u00ed, no morir\u00e1 nunca\u00bb. (In 11,25-26). Cuando mor\u00eda alg\u00fan misionero, el Fundador de la Congregaci\u00f3n sol\u00eda pedir oraciones a la comunidad por el eterno\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd9.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130536,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-hermano-perez-octaviano\/","url_meta":{"origin":6766,"position":2},"title":"El Hermano P\u00e9rez Octaviano","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"31\/05\/2014","format":false,"excerpt":"Siempre que el Se\u00f1or se digna llamar a alguno de sus, hijos al estado perfecto de la Religi\u00f3n, y \u00e9ste cumple fielmente su cometido dentro del c\u00edrculo en que el mismo Se\u00f1or le coloc\u00f3, digno y muy justo es que se publique su vida, se enumeren sus buenas cualidades, se\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":120295,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-la-fe-que-dio-sentido-a-su-vida-ix-algunas-virtudes-muy-simples\/","url_meta":{"origin":6766,"position":3},"title":"Vicente de Pa\u00fal: la fe que dio sentido a su vida. IX. Algunas virtudes muy simples","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/01\/2015","format":false,"excerpt":"IX. Algunas virtudes muy simples El Se\u00f1or Vicente cre\u00eda m\u00e1s en las virtudes m\u00e1s sencillas que en los grandes sentimientos. Uno de los aspectos m\u00e1s atrayentes de su pensamiento se sit\u00faa justamente en este sa\u00adbroso equilibrio entre la solidez de un buen sentido que no se paga de palabras, y\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"Vincent-de-Paul-and-bible-alternate","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/Vincent-de-Paul-and-bible-alternate-216x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126859,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1206-al-hermano-santiago-rivet-hermano-coadjutor-de-la-rose\/","url_meta":{"origin":6766,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1206: Al Hermano Santiago Rivet, Hermano Coadjutor De La Rose","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/01\/2014","format":false,"excerpt":"13 noviembre 1649. Recib\u00ed su carta y con ella un consuelo que no puedo expresarle, al conocer su regreso a La Rose, adonde le dirijo la presente para decirle que es usted bien venido. Ciertamente, a pesar de lo que me escribieron de usted, siempre he cre\u00eddo que har\u00eda lo\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130949,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-la-caridad-en-varsovia-ii\/","url_meta":{"origin":6766,"position":5},"title":"Las hijas de la Caridad en Varsovia (II)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"31\/07\/2014","format":false,"excerpt":"Ahora nos resta decir algunas palabras sobre cada una de las tres Hijas de la Caridad escogidas por San Vicente de Pa\u00fal y Luisa de Marillac para la misi\u00f3n de Polonia. En Varsovia, donde ellas vivieron y trabajaron con el sudor de su rostro, donde sufrieron mucho y donde consiguieron\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"Hijas-de-la-Caridad-18-Luisa","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/05\/Hijas-de-la-Caridad-18-Luisa.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6766"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6766\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/393753"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}