{"id":59177,"date":"2015-04-20T03:44:48","date_gmt":"2015-04-20T01:44:48","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=59177"},"modified":"2016-07-26T19:17:50","modified_gmt":"2016-07-26T17:17:50","slug":"vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/","title":{"rendered":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2>Presentaci\u00f3n<\/h2>\n<p>\u00ab<em>Vivid juntas como si no tuvierais m\u00e1s que un solo coraz\u00f3n y una sola alma para que por esta uni\u00f3n de esp\u00edritu, se\u00e1is una verdadera imagen de la unidad de Dios<\/em>\u00bb (San Vicente, 30-7-1651)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/Hijas-de-la-Caridad-.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-139451\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/Hijas-de-la-Caridad--300x210.jpg?resize=300%2C210\" alt=\"Hijas-de-la-Caridad-\" width=\"300\" height=\"210\" \/><\/a>\u00ab<em>Vivir y construir juntas<\/em>\u00ab, seg\u00fan el esp\u00edritu de Dios, \u00e9ste es el ideal de la vida comunitaria fraterna. Como sabemos, la eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, es el concepto central y fundamental de la Iglesia de hoy y del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p>Pero, como dice San Pablo (cf. G\u00e1l. 5, 25), \u00ab<em>vivir seg\u00fan el Esp\u00edritu<\/em>\u00bb significa \u00ab<em>llegar a ser una nueva criatura<\/em>\u00ab. Para el cristiano, ser \u00ab<em>persona adulta<\/em>\u00bb supone un acontecimiento en el transcurso del cual el creyente muere con Cristo crucificado y se convierte en un hombre nuevo con Cristo resucitado. Esta es la doctrina de la conversi\u00f3n, del nuevo nacimiento (cf. 1 Cor. 14, 20).<\/p>\n<p>Toda renovaci\u00f3n comunitaria en profundidad, debe proponerse como meta esta conversi\u00f3n evang\u00e9lica, sin la cual no hay vida comunitaria verdaderamente fraterna. No se consigue en un d\u00eda&#8230; \u00ab<em>Tal comunidad se construye todos los d\u00edas gracias a la confianza rec\u00edproca y a una voluntad de conversi\u00f3n que acepta las revisiones comunitarias regulares, la caridad espiritual, la correcci\u00f3n fraterna<\/em>\u00bb (C. 2, 171.<\/p>\n<p>Y hemos llegado al tema de la madurez espiritual. Todo parece indicar que cierta madurez es necesaria para explicar los postulados de la vida de la Iglesia de Jesucristo. Observemos que el misterio de la Iglesia exige, m\u00e1s que cualesquiera otros aspectos del misterio cristiano, una iniciativa activa: \u00ab<em>tener el sentido de Iglesia<\/em>\u00ab, lo que es muy distinto que definir la Iglesia y su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>San Pablo, haci\u00e9ndose eco del pensamiento del Se\u00f1or, nos advirti\u00f3 de ello: \u00ab<em>Para que no seamos ya ni\u00f1os, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina<\/em>\u00ab. Y a\u00f1ade: \u00ab<em>Hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo<\/em>\u00bb (Ef. 4, 13-14).<\/p>\n<p>Se comprende entonces la exigencia de una madurez espiritual, personal y comunitaria para la construcci\u00f3n continua de un di\u00e1logo aut\u00e9ntico en el interior de la Comunidad. De manera general, las orientaciones y las experiencias post- conciliares de las Comunidades religiosas se orientan en este sentido: buscar un estilo de vida m\u00e1s fraterno, favorecer las relaciones interpersonales de comuni\u00f3n y de caridad: intentar que las comunidades de vida lleguen a ser \u00ab<em>sacramento de Cristo en el mundo<\/em>\u00bb (cf. LG. 48).<\/p>\n<p>La prioridad en este campo, dec\u00eda Pablo VI, (Aloc. 10\/5\/1975) debe atribuirse, sin duda alguna, a la renovaci\u00f3n espiritual de las comunidades, condici\u00f3n indispensable para que las formas de renovaci\u00f3n en los diferentes campos den los resultados deseables; en particular, contribuyan a esta unidad interna de la que hablan los Hechos de los Ap\u00f3stoles: \u00ab<em>un solo coraz\u00f3n y una sola alma<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacerlo en la pr\u00e1ctica? \u00bfHasta d\u00f3nde \u00ab<em>llevar<\/em>\u00bb estas nuevas formas de vida comunitaria, siendo fieles a nuestros or\u00edgenes y al hombre de hoy? Estos aspectos \u00ab<em>constructivos<\/em>\u00bb van a ser el centro de nuestra reflexi\u00f3n esta ma\u00f1ana.<\/p>\n<h2>I- La comunidad religiosa: \u00ab<em>Comuni\u00f3n de personas<\/em>\u00bb que hay que construir<\/h2>\n<p>El \u00e1mbito de la psicolog\u00eda comunitaria es a la vez complejo y amplio. El conocimiento del otro no es m\u00e1s f\u00e1cil que el conocimiento de uno mismo. Supone algo distinto que el control de las propias tendencias. Es otra cosa, es una especie de capacidad de sentir desde el interior que trasciende la simple comprensi\u00f3n intelectual. Es una actitud que consiste, en cierto modo, en ponerse en lugar del otro.<\/p>\n<p>Esto supone, por otra parte, un cierto estilo de relaci\u00f3n con el otro y con el grupo. Recientemente se han hecho estudios sobre el modo de establecerse las relaciones interpersonales y sobre las diversas causas que intervienen en la aparici\u00f3n de estas relaciones. Una conclusi\u00f3n pr\u00e1ctica parece desprenderse con claridad: la pertenencia a un grupo, sobre todo a una comunidad de vida, es de importancia capital para el desarrollo arm\u00f3nico de una persona. No solamente encuentra en ella una fuente de satisfacci\u00f3n, sino que puede decirse que el grupo la forma, poni\u00e9ndola en presencia del otro en general y de sus valores.<\/p>\n<p>Por el contrario, la estructura defectuosa de las relaciones interpersonales, tender\u00eda primero a crear una situaci\u00f3n de \u00ab<em>ansiedad<\/em>\u00bb y, si se prolongara, aparecer\u00eda la agresividad que es una manera de desviar la angustia y transformarla en miedo.<\/p>\n<p>Lo que se nos plantea aqu\u00ed es, por tanto, la relaci\u00f3n de la persona con el grupo, su pertenencia al grupo.<\/p>\n<h3>A. Llegar a ser \u00ab<em>Comunidad-comuni\u00f3n<\/em>\u00ab<\/h3>\n<p>El Concilio Vaticano II pone a la base de este trabajo constructivo la necesidad de una verdadera conversi\u00f3n, \u00ab<em>conversi\u00f3n del coraz\u00f3n<\/em>\u00ab, la que permite pasar de la especulaci\u00f3n a la fe. Los valores evang\u00e9licos no son objeto de especulaci\u00f3n, sino de acci\u00f3n, y la conducta que observamos con relaci\u00f3n a ellos es precisamente la se\u00f1al de la presencia de esos valores. Sin embargo, siempre es posible una confusi\u00f3n entre \u00ab<em>experimentar<\/em>\u00bb funciones y \u00ab<em>vivir<\/em>\u00bb unos valores. Una religiosa puede sentirse muy a gusto trabajando como enfermera o como educadora, y sentirse, en cambio, despersonalizada, artificial, cuando ora o participa en una celebraci\u00f3n comunitaria. Lo que importa aqu\u00ed no es la pregunta: \u00bfqu\u00e9 hace esa religiosa? sino \u00bfpor qu\u00e9 lo hace? Es el problema de la motivaci\u00f3n espiritual, que implica, precisamente, la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Convertirse<\/em>\u00ab. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Para contestar de manera satisfactoria a esta pregunta ser\u00eda necesario adentrarse en el an\u00e1lisis de lo que el Nuevo Testamento llama la \u00ab<em>metanoia<\/em>\u00ab, expresi\u00f3n cuyo equivalente menos pobre ser\u00eda \u00ab<em>conversi\u00f3n del coraz\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>El \u00ab<em>coraz\u00f3n<\/em>\u00ab, seg\u00fan el Evangelio, es el centro de la personalidad: el lugar de la acci\u00f3n y de la comuni\u00f3n de las personas con Dios, el nudo de las decisiones que implican al esp\u00edritu tanto como a la voluntad, a la libertad tanto como a la fidelidad, a la conciencia moral como llamada y juicio de Dios. En una palabra, el hombre vale ante Dios y ante \u00e9l mismo, lo que vale su coraz\u00f3n: \u00ab<em>Donde est\u00e1 tu tesoro ah\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n<\/em>\u00bb (Mt. 6, 21).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Convertirse<\/em>\u00ab, para un religioso (una religiosa), ser\u00e1, pues, aceptar, empe\u00f1\u00e1ndose en ello por completo, el mundo de los juicios y de los valores de Jesucristo, acoger en s\u00ed mismo &#8211; en su coraz\u00f3n &#8211; una mentalidad nueva, la del Evangelio. San Pablo puntualiza: \u00ab<em>llegar a ser una nueva criatura<\/em>\u00ab, lo que significa: \u00ab<em>vivir seg\u00fan el Esp\u00edritu<\/em>\u00bb (cf. G\u00e1l. 5, 25), es decir, llevar una existencia, impulsada, movida por ese \u00ab<em>Compa\u00f1ero de nuestra vida diaria<\/em>\u00ab, que es el Enviado de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Toda evoluci\u00f3n espiritual de la comunidad debe proponerse como meta esa conversi\u00f3n evang\u00e9lica: \u00ab<em>llegar a ser comunidad cristoc\u00e9ntrica<\/em>\u00ab. La f\u00f3rmula parece sencilla, pero su aplicaci\u00f3n no lo es, ya que conlleva dificultades de todo tipo. La resistencia al cambio es un hecho propio de toda sociedad, ya que \u00e9sta suele cristalizar en instituciones que pretenden ser estables, se hacen r\u00edgidas, tienden a convertirse en finalidades en s\u00ed, al entrar en juego las costumbres y los ritos. De todas formas, y sobre todo en las comunidades de vida, no se puede pensar en un movimiento potente de renovaci\u00f3n, si no es movilizando y conjugando todas las fuerzas vivas. Pero este movimiento convergente tropieza no s\u00f3lo con los obst\u00e1culos psico-sociol\u00f3gicos se\u00f1alados, sino tambi\u00e9n y sobre todo con dificultades personales, relacionadas con los mismos miembros, su selecci\u00f3n, su formaci\u00f3n inicial, la organizaci\u00f3n comunitaria, etc.<\/p>\n<p>Este aspecto de realismo evang\u00e9lico de la situaci\u00f3n actual de nuestras comunidades, nos hace comprender hasta qu\u00e9 punto cada una de esas comunidades, m\u00e1s que una comunidad \u00ab<em>ya realizada<\/em>\u00ab, ha de considerarse como una comunidad \u00ab<em>en v\u00edas de construcci\u00f3n<\/em>\u00bb , a cuya construcci\u00f3n, todos tienen que ofrecer su aportaci\u00f3n efectiva y responsable.<\/p>\n<p>Parece, pues, importante, a partir de estos datos, el distinguir dos planos, distintos pero complementarios, en la edificaci\u00f3n de una comunidad-comuni\u00f3n para el Reino: hay que construir en el plano humano psico-social, y en el plano sobrenatural.<\/p>\n<h3>B. Construir en el plano humano<\/h3>\n<p>La Comunidad religiosa, aunque nacida del Esp\u00edritu y no de la carne, no deja por ello de estar sometida a dinamismos psico-sociol\u00f3gicos como los que sustentan la vida de cualquier otro tipo de comunidad. Por eso, a partir de nuestra opci\u00f3n fundamental, que parte de la Fe, se hace necesario e importante un conocimiento profundo y exacto de la construcci\u00f3n de la Comunidad religiosa, en el plano humano (elementos que ir\u00e1n unidos al de la gracia) para que pueda desarrollarse en la Caridad.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica de estos \u00faltimos decenios, se ha orientado desde un principio hacia el hombre \u00ab<em>situado<\/em>\u00ab, es decir, el hombre concreto, el hombre \u00ab<em>relacional<\/em>\u00ab. La ciencia psico-social rechaza, desde un principio, la idea de un individuo de base, aislado. La personalidad se desarrolla en el grupo, en la relaci\u00f3n con los otros, en la relaci\u00f3n interpersonal, en el seno de un grupo de personas. Su madurez y su expansi\u00f3n implican los t\u00e9rminos de relaci\u00f3n, de comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>1. La persona y la otra persona. La observaci\u00f3n psicol\u00f3gica se\u00f1ala, en la ra\u00edz de la personalidad, una especia de \u00ab<em>oposici\u00f3n<\/em>\u00bb al otro, muy primitiva: la oposici\u00f3n de los caracteres&#8230; El sentido del otro empieza verdaderamente, con la aceptaci\u00f3n no de otro \u00ab<em>yo mismo<\/em>\u00ab, sino de otro diferente. Esa aceptaci\u00f3n es el acto de una persona, constituida, como nosotros lo estamos, en una multiplicidad generosa, y ese acto es tan fundamental por parte de ella como la conciencia que tiene de s\u00ed.<\/p>\n<p>Aceptar el verdadero di\u00e1logo significa, pues, admitir que el hecho de reconocerse uno mismo, no es posible sino en el otro, en tanto en cuanto se le acepta como \u00ab<em>otro<\/em>\u00ab. El verdadero di\u00e1logo presupone la voluntad de escuchar las palabras del otro, para comprenderlas, s\u00f3lo as\u00ed llega a descubrirse la verdad.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con el otro puede hacerse de diferentes maneras y en profundidades distintas. En un encuentro, por ejemplo, siempre es posible que uno de los sujetos vea en el otro no a su \u00ab<em>t\u00fa<\/em>\u00bb (persona), sino s\u00f3lo a su \u00ab<em>objeto<\/em>\u00ab: una funci\u00f3n&#8230; El Oso de la reacci\u00f3n espont\u00e1nea (emp\u00edrica) a la relaci\u00f3n espiritual implica una interioridad, una superaci\u00f3n de las estructuras de los caracteres y de las situaciones funcionales o profesionales. Las situaciones profesionales, en particular, parecen dejar con frecuencia fuera de su \u00e1mbito lo m\u00e1s profundo que existe en las relaciones humanas: se detienen en lo aparente, lo social, lo interesante, los perfiles o contornos, sin llegar a la persona.<\/p>\n<p>A nivel de la comunicaci\u00f3n espiritual, el otro no es \u00fanicamente para m\u00ed una presencia social. Esa presencia puede llegar a ser \u00edntima, personalizada, pero a condici\u00f3n de que yo sepa hacerme disponible. S\u00f3lo esta comunicaci\u00f3n \u00ab<em>inter-personal<\/em>\u00bb parece ser capaz, a la vez, de \u00ab<em>realizar<\/em>\u00bb \u00edntegramente a cada uno de los miembros, y producir un \u00ab<em>nosotros<\/em>\u00bb aut\u00e9ntico, ese nosotros en el que los sujetos no enajenan para nada su personalidad, aunque se dan sin reservas. S\u00f3lo ese \u00ab<em>nosotros<\/em>\u00bb espiritual merece el nombre de comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, la relaci\u00f3n \u00ab<em>Yo-T\u00fa<\/em>\u00bb conserva un car\u00e1cter inacabado, hasta que el movimiento no se desarrolla en sentido inverso: el otro acepta que yo llegue a ser su \u00ab<em>t\u00fa<\/em>\u00ab. Dicho de otro modo, la relaci\u00f3n positiva interpersonal implica la reciprocidad.<\/p>\n<p>2. La persona y el grupo. Acabamos de ver que s\u00f3lo el \u00ab<em>nosotros<\/em>\u00bb espiritual merece el nombre de comuni\u00f3n. Se dan, por lo menos, tres etapas principales para que el grupo llegue a sentirse como un organismo y como un cuerpo vivo.<\/p>\n<p>Los miembros presentes se conocen y se aceptan mutuamente; aceptan vivir juntos, pertenecer al grupo; pero no existe todav\u00eda comunicaci\u00f3n o intercambios reales.<\/p>\n<p>La etapa siguiente en esta progresi\u00f3n va se\u00f1alada por una especie de redefinici\u00f3n de la participaci\u00f3n de todos: aceptaci\u00f3n de \u00ab<em>compartir<\/em>\u00bb con&#8230; Queda admitido (impl\u00edcita o expl\u00edcitamente), al iniciarse esta etapa, que el grupo est\u00e1 psicol\u00f3gicamente estructurado, que es capaz de vivir y trabajar, y que el enfrentamiento de ideas, opiniones: tesis y ant\u00edtesis, no significa la paralizaci\u00f3n del grupo, sino al contrario, es se\u00f1al de su vitalidad y de su posibilidad de progresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Conciencia, pues, de s\u00ed, cargada de promesas que empuja al grupo hacia la etapa siguiente, la de su \u00ab<em>propia vida<\/em>\u00bb y la de las normas que se tomen en su seno. El grupo-comunidad se halla en estado de \u00ab<em>responder de s\u00ed mismo<\/em>\u00ab, expresando con esto su autonom\u00eda, su responsabilidad, al establecer relaciones concertadas con los otros grupos que le rodean.<\/p>\n<p>Se ha llegado a la cohesi\u00f3n del grupo (unidad de esp\u00edritu) que se encuentra en el centro de las preocupaciones pastorales. Depende esencialmente de la fuerza de la pertenencia de sus miembros. La calidad de la adhesi\u00f3n personal desempe\u00f1a, pues, un papel primordial: es, por s\u00ed misma, la resultante de varios factores relativos al grupo: el conocimiento rec\u00edproco, la confianza mutua, la vida fraterna. Es de notar igualmente la implicaci\u00f3n personal en los proyectos comunitarios y la integraci\u00f3n, por parte del sujeto, de los valores y de las normas comunitarias. El conjunto de estos factores revela la interacci\u00f3n estrecha que existe entre la cohesi\u00f3n y el talante del grupo. Este estado moral implica, adem\u00e1s, la fe en el porvenir del grupo y en el valor de su organizaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>C. Construir en el plano sobrenatural<\/h3>\n<p>Cuando se trata de una comunidad de religiosos (o de religiosas), podr\u00edamos decir que es el Acontecimiento de Jesucristo, reconocido en Fe, el que explica, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el hecho de que sus miembros permanezcan juntos. \u00ab<em>Comunidad en Jesucristo y por Jesucristo<\/em>\u00ab: no puede ser ni m\u00e1s ni menos que esto.<\/p>\n<p>La Fe es la que re\u00fane. El \u00ab<em>nosotros<\/em>\u00bb comunitario no se interpreta verdaderamente si no es en la Fe. Porque hab\u00edan sido aprehendidos por el Evangelio y por las urgencias que abr\u00eda ante ellos, fue por lo que los primeros cristianos optaron espont\u00e1neamente por la vida comunitaria m\u00e1s radical. \u00ab<em>Todos los que cre\u00edan, viv\u00edan unidos, teniendo todos sus bienes en com\u00fan<\/em>\u00ab, leemos en Hch. 2, 44-47.<\/p>\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 la Iglesia, comunidad de los disc\u00edpulos de Jesucristo. As\u00ed es como la Sagrada Escritura, ya desde el Antiguo Testamento, habla de la Iglesia: una Asamblea convocada por la Palabra de Dios. La humanidad llamada responde positivamente. All\u00e1 donde la llamada encontr\u00f3 condiciones de escucha, produjo su efecto, en el Esp\u00edritu, y un grupo de hombres se constituy\u00f3 en comunidad de disc\u00edpulos de Jesucristo.<\/p>\n<p>El dejarse interpelar por el Evangelio, que abre la decisi\u00f3n de los creyentes, se realiza en la profundidad de la existencia de cada uno de ellos, que se siente interpelado. Es una decisi\u00f3n personal por excelencia, que nadie puede tomar en lugar m\u00edo, que no puede darse en serie&#8230; Pero es tambi\u00e9n, y al mismo tiempo, una decisi\u00f3n que no puede permanecer como s\u00f3lo individual y secreta. Es una decisi\u00f3n que sit\u00faa al creyente en comuni\u00f3n con los que han aceptado el mismo Evangelio. Ese Evangelio es convocante y fuente de una decisi\u00f3n previa comunitaria por su propia naturaleza. Compartir la Fe, confesar a Jesucristo juntos, es la din\u00e1mica misma de la conversi\u00f3n al Evangelio.<\/p>\n<p>Es por lo tanto la Fe vivida la que hace existir a la Iglesia como comunidad fraterna. Es de la mayor importancia el hacerse conscientes, lo primero, de que la fraternidad evang\u00e9lica no es un mero ideal humano, sino un don de Dios; de que esta realidad es de orden espiritual y no de orden psicol\u00f3gico. Es desde lo interior, desde su experiencia de Fe, como los miembros de una Comunidad religiosa pueden comprender de manera aut\u00e9ntica lo que fundamenta su \u00ab<em>estar juntos<\/em>\u00ab. Por eso, pod\u00eda el Ap\u00f3stol San Pablo escribir a la Comunidad de Corinto: \u00ab<em>Examinaos a vosotros mismos si est\u00e1is en la Fe, probaos a vosotros mismos. \u00bfNo reconoc\u00e9is que Jesucristo est\u00e1 en vosotros?<\/em>\u00bb (2 Con 13, 5).<\/p>\n<h2>II. Una comunidad fraterna para el testimonio y el servicio a los pobres, nuestra finalidad espec\u00edfica<\/h2>\n<p>\u00ab<em>La Compa\u00f1\u00eda es misionera por naturaleza<\/em>\u00bb (C. 2, 10). \u00ab<em>Para las Hijas de la Caridad, el Servicio de Cristo en los Pobres es un acto de amor \u2014amor afectivo y efectivo\u2014 que constituye la trama de su vida<\/em>\u00bb (cf. San Vicente, 9-2-1653.<\/p>\n<p>Estas palabras que anteceden nos permiten comprender mejor el car\u00e1cter espec\u00edficamente misionero de nuestras comunidades. Como \u00ab<em>comuni\u00f3n<\/em>\u00bb la comunidad apost\u00f3lica es el sacramento de Cristo en el mundo. La relaci\u00f3n entre la historia humana y la historia de la salvaci\u00f3n debe explicarse a la luz del misterio pascual. Sin duda, la teolog\u00eda de la Cruz no excluye en manera alguna la teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n y de la Encarnaci\u00f3n, pero, evidentemente, la presupone.<\/p>\n<p>Como Cristo, los religiosos est\u00e1n llamados para los dem\u00e1s: plenamente orientados hacia el Padre, en el Amor, por ese mismo hecho est\u00e1n plenamente dedicados a participar de una manera m\u00e1s directa en la misi\u00f3n salv\u00edfica de Cristo. Este principio vale para todos los tipos de comunidades apost\u00f3licas.<\/p>\n<p>El consagrado, dedicado a las obras apost\u00f3licas, prolonga en el tiempo la presencia de Cristo \u00ab<em>ya anunciando el Reino de Dios a las multitudes, o curando a los enfermos&#8230; y haciendo bien a todos, siempre sin embargo, obediente a la voluntad del Padre que lo envi\u00f3<\/em>\u00bb (L.G. 46).<\/p>\n<p>Esta misi\u00f3n salv\u00edfica de Cristo se comparte con los servicios que la Iglesia encomienda al Instituto cuando aprueba sus Constituciones. Esta aprobaci\u00f3n es precisamente la que cualifica nuestro servicio apost\u00f3lico, cumplido en fidelidad al Evangelio, a la Iglesia, al Instituto.<\/p>\n<h3>A. Condiciones de la eficacia apost\u00f3lica<\/h3>\n<p>Llegados a este punto de nuestra reflexi\u00f3n, bueno ser\u00e1 que recordemos brevemente las tres condiciones principales para la eficacia de nuestro servicio apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>1. Una vida cristiana \u00ab<em>comprometida<\/em>\u00ab: antes de buscar m\u00e9todos y t\u00e9cnicas de evangelizaci\u00f3n, lo que necesita el \u00ab<em>enviado<\/em>\u00bb a misi\u00f3n es vivir el Evangelio. Cristo no describi\u00f3 los modos en que sus ap\u00f3stoles deb\u00edan cumplir su misi\u00f3n. En cambio, s\u00ed que describi\u00f3 repetidamente las cualidades que debe tener el ap\u00f3stol enviado a misi\u00f3n. \u00ab<em>No teng\u00e1is dos t\u00fanicas, no os deteng\u00e1is en el camino a charlar in\u00fatilmente&#8230;<\/em>\u00bb Pide pobreza, libertad, disponibilidad. Da el contenido esencial de la predicaci\u00f3n: \u00ab<em>el Reino de los Cielos ha llegado hasta vosotros&#8230; Haced disc\u00edpulos, bautizad, ense\u00f1adles a observar lo que yo os he ense\u00f1ado<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>2. Un testimonio aut\u00e9ntico: Esta palabra \u00ab<em>testimonio<\/em>\u00bb significa que el \u00ab<em>enviado<\/em>\u00bb a misi\u00f3n no puede contentarse con transmitir una ense\u00f1anza, como lo har\u00eda un profesor de geograf\u00eda o de historia. El misionero da testimonio de una Palabra que le ha alcanzado y le ha convertido. Si anuncia la Buena Noticia a los dem\u00e1s, es porque esa Noticia es buena, en primer lugar para \u00e9l, y que la ha transformado en vida. Da testimonio de su Fe en Cristo, y lo da con su palabra, pero tambi\u00e9n y sobre todo con su manera de vivir. La Palabra de Dios no es s\u00f3lo un mensaje inteligible, dirigido a los hombres. Es una realidad din\u00e1mica, un poder que opera infaliblemente los efectos deseados por Dios. Por eso, una mera ense\u00f1anza no basta.<\/p>\n<p>3. Un acto eclesial: La misi\u00f3n es una obra comunitaria es la Iglesia la que es Misionera, y cada uno de los cristianos participa por su parte de ese deber que incumbe a toda la Iglesia. La misi\u00f3n supone un compromiso personal, pero no es una actividad individual: es la actividad de un miembro de la Iglesia.<\/p>\n<p>La Fe cristiana nace y crece en el seno de una comunidad. Se actualiza de manera especial en los encuentros con las personas y las comunidades que viven de Fe. De esta manera toma toda su importancia la idea de una actualizaci\u00f3n continua y el testimonio evang\u00e9lico de las comunidades religiosas.<\/p>\n<p>Pablo VI (Ev. N. 691 recuerda a los religiosos la importancia de ese testimonio comunitario, que es primordial en la evangelizaci\u00f3n. \u00ab<em>Este testimonio silencioso de pobreza y desprendimiento, de pureza y de transparencia, de abandono en la obediencia, puede ser, a la vez que una interpelaci\u00f3n al mundo y a la Iglesia misma, una predicaci\u00f3n elocuente, capaz de tocar incluso a los no cristianos de buena voluntad, sensibles a ciertos valores<\/em>\u00ab.<\/p>\n<h3>B. Frente a situaciones nuevas<\/h3>\n<p>Para la Iglesia, evangelizar es llevar la Buena Noticia al hombre de hoy, y con su impacto, transformar desde dentro, hacer nueva a la misma humanidad. \u00ab<em>He aqu\u00ed que hago nuevas todas las cosas<\/em>\u00bb (Ap. 21, 5).<\/p>\n<p>Ahora bien, esta inquietud del hombre moderno cambia. Reviste modalidades nuevas en funci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de la sociedad y de la conciencia que el hombre toma de s\u00ed mismo y de su destino colectivo. De no ser as\u00ed, vagar\u00eda abstractamente en las nubes y condenar\u00eda a los misioneros a la ineficacia, a la inconsistencia apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Tal es el problema de la \u00ab<em>adaptaci\u00f3n<\/em>\u00bb que se nos plantea: \u00ab<em>adaptarse<\/em>\u00bb al mundo moderno no equivale, en manera alguna, a un deseo no reflexionado de acogerse al \u00faltimo \u00ab<em>grito de la moda<\/em>\u00ab, menos a\u00fan a revestirse de un barniz superficial de nuevas actitudes o de mutaciones ligeras, salpicando con ello un conjunto estructural que no habr\u00edamos modificado. Es una cuesti\u00f3n de fidelidad a la llamada recibida y de obediencia al carisma del Esp\u00edritu. El proyecto religioso as\u00ed lo exige. Hay que cambiar lo que es mudable para que la vida triunfe.<\/p>\n<p>Pero, como nos lo muestra la observaci\u00f3n m\u00e1s elemental, estos cambios que afectan a nuestras maneras de actuar m\u00e1s caracter\u00edsticas, a nuestras \u00ab<em>mentalidades<\/em>\u00ab, son tambi\u00e9n los m\u00e1s dif\u00edciles de efectuar, ya se trate de definir nuevas finalidades, de imaginar otras estrategias apost\u00f3licas, de pensar en t\u00e9rminos nuevos los comportamientos o de los mismos agentes en general&#8230; La resistencia a los cambios es un hecho propio de toda sociedad. Algunos observadores afirman que esto es todav\u00eda m\u00e1s verdad cuando se trata de comunidades de vida, que han conservado el sentido del \u00ab<em>esquema<\/em>\u00bb y perdido el atractivo por el riesgo.<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica de las obras merece que le dediquemos aqu\u00ed una atenci\u00f3n especial. En el pasado \u2014y hoy todav\u00eda\u2014 nuestras Instituciones ocupaban una importante funci\u00f3n social, como la ense\u00f1anza, la sanidad, el servicio parroquial, etc. Con ello se trata de servir a la sociedad y colaborar en la realizaci\u00f3n del designio de Dios sobre el mundo. Es evidente que la sociedad siempre tendr\u00e1 necesidad de educadores, de enfermeras, de cuadros, de animadores especializados. Pero en un mundo que se seculariza progresivamente, que es due\u00f1o de sus medios e instrumentos, esa necesidad ya no se expresa ni se satisface de la misma manera que se hac\u00eda antes. La sociedad civil, con todo derecho, entiende ella misma las Instituciones y, por supuesto, conservar toda autoridad sobre ellas, que son claves importantes.<\/p>\n<p>Una nueva situaci\u00f3n de las obras trae consigo un desconcierto considerable de la estrategia apost\u00f3lica, al mismo tiempo que un cambio progresivo de la funci\u00f3n de la comunidad en la vida apost\u00f3lica de los religiosos. Porque si ya no se dan obras que est\u00e9n bajo la responsabilidad directa de la Congregaci\u00f3n, \u00e9sta debe en adelante centrar sus esfuerzos en la preparaci\u00f3n de personas aptas para ejercer, donde puedan, las funciones del carisma propio del Instituto.<\/p>\n<p>Teniendo esto en cuenta, una reflexi\u00f3n sobre la funci\u00f3n de la comunidad, abarca todas las dimensiones de la misi\u00f3n. En efecto, la comunidad, con su comuni\u00f3n de caridad, vuelve a ser el foco de energ\u00edas apost\u00f3licas, el lugar donde esas energ\u00edas se templan. El equipo de trabajo escapa a la responsabilidad directa de los Superiores: el esfuerzo de \u00e9stos habr\u00e1 de concentrarse en la comunidad de vida y en su autenticidad. La vida comunitaria es, en efecto, comuni\u00f3n y misi\u00f3n.<\/p>\n<p>A la preocupaci\u00f3n por la cohesi\u00f3n interna en las relaciones interpersonales, deber\u00e1 ahora a\u00f1adirse la preocupaci\u00f3n por la calidad de la actividad particular, unida al proyecto religioso de la mayor\u00eda de nuestras comunidades. Ya no se trata, pues, sencillamente de \u00ab<em>vivir juntos<\/em>\u00ab, sino tambi\u00e9n de \u00ab<em>construir juntos<\/em>\u00ab, lo que representa otra dimensi\u00f3n del proyecto comunitario. En adelante, esta tarea com\u00fan se cumple seg\u00fan unos esquemas nuevos m\u00e1s personalizados. Es, pues, importante buscar una nueva articulaci\u00f3n de las funciones y de las posibilidades personales, de tal manera que se consiga que cada uno se encuentre feliz en el cumplimiento de un servicio a su medida, y que la complementariedad de personas bien encajadas en su puesto, garantice al proyecto apost\u00f3lico del conjunto su \u00e9xito.<\/p>\n<p>Esta es, me parece, una de las ideas dominantes de la comunidad apost\u00f3lica en el mundo de hoy: \u00ab<em>participar activamente y espec\u00edficamente<\/em>\u00ab, seg\u00fan el carisma del Instituto, en la misi\u00f3n salv\u00edfica de Cristo. Naturalmente, ello implica una formaci\u00f3n m\u00e1s especializada de los \u00ab<em>obreros<\/em>\u00bb de la evangelizaci\u00f3n. En un mundo en el que las especializaciones se multiplican, ya no se puede actuar como si cualquier persona pudiera hacerlo todo&#8230; En la situaci\u00f3n actual, que se hace cada vez m\u00e1s compleja, la f\u00f3rmula parece imponerse.<\/p>\n<p>De manera general, las orientaciones y las experiencias postconciliares de las comunidades religiosas van en este sentido: dar nuevo valor a los obreros de la evangelizaci\u00f3n, volver a definir la finalidad apost\u00f3lica, buscar la manera en la que las comunidades de vida deber\u00e1n manifestarse como \u00ab<em>sacramento de Cristo en el mundo<\/em>\u00bb (LG. 48).<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n pastoral Gaudium et Spes concede gran importancia a las mutaciones de este mundo de hoy (GS. 7). En consecuencia pide un dif\u00edcil esfuerzo de lucidez. Ya no basta, en efecto, con repetir el pasado, ni siquiera con volver a encontrar en toda su pureza las formas originales. En este preciso momento, es necesario ver c\u00f3mo la vida que brotaba de aquellas primeras formas \u2014por lo tanto, la verdadera vida\u2014 puede encontrar hoy formas que permitan no ya simplemente continuar el pasado, sino hacerlo en simbiosis profunda con lo que son los hombres de hoy y con lo que el Esp\u00edritu suscita hoy en las Iglesias.<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>El problema prioritario en este campo sigue siendo espiritual y comunitario, como lo recuerda el documento citado de Pablo VI (Ev. N. 75). No se dar\u00e1 renovaci\u00f3n posible en la Iglesia sin la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. \u00ab<em>Jes\u00fas naci\u00f3 del Esp\u00edritu<\/em>\u00bb (cf. Lc. 1, 35). El esp\u00edritu fue quien lo impuls\u00f3 al desierto, donde decidi\u00f3 cu\u00e1l iba a ser el esp\u00edritu de su misi\u00f3n&#8230; Por el Esp\u00edritu se ofreci\u00f3 sin mancha a Dios. La Resurrecci\u00f3n lo estableci\u00f3, \u00ab<em>seg\u00fan el Esp\u00edritu de Santidad<\/em>\u00ab. (Rm. 1, 4) en el poder salv\u00edfico de Dios.<\/p>\n<p>Gracias al Esp\u00edritu, la comunidad se acrecienta, el Reino se construye (EN. 75). El Esp\u00edritu es el Agente principal de la misi\u00f3n. Es El quien nos impulsa a cada uno a anunciar el Evangelio y El tambi\u00e9n quien, en lo profundo de las conciencias, hace aceptar y comprender la Palabra de salvaci\u00f3n (LG. 4). Pero se puede decir igualmente que \u00c9l es el t\u00e9rmino de la evangelizaci\u00f3n: El quien suscita la nueva creaci\u00f3n, la humanidad nueva, a la que quiere llegar la evangelizaci\u00f3n, con la unidad en la variedad. A trav\u00e9s de El, el Evangelio penetra en el coraz\u00f3n del mundo, porque es El quien hace discernir los signos de los tiempos, signos de Dios, que la evangelizaci\u00f3n descubre y a los que da nuevo valor dentro de la historia.<\/p>\n<p>El ministerio apost\u00f3lico es un lugar privilegiado para esta fidelidad al Esp\u00edritu: es acci\u00f3n en forma de testimonio vivido junto a los hombres, tanto como en forma de discurso: \u00ab<em>A nadie damos ocasi\u00f3n alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio&#8230; con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias&#8230; en pureza, ciencia, longanimidad, benignidad, en amor sincero<\/em>\u00bb (2 Cor. 6, 3-6).<\/p>\n<p>Hemos recibido de Jes\u00fas la promesa del Esp\u00edritu: \u00c9l nos llevar\u00e1 a la verdad plena, nos ayudar\u00e1 a interpretar los signos de los tiempos (cf. Jn. 14, 17). La oraci\u00f3n de Jes\u00fas es garant\u00eda de la nuestra porque el Padre no puede rehusar su Esp\u00edritu Santo a quien se lo pida filialmente (cf. Jn. 14, 16).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n \u00abVivid juntas como si no tuvierais m\u00e1s que un solo coraz\u00f3n y una sola alma para que por esta uni\u00f3n de esp\u00edritu, se\u00e1is una verdadera imagen de la unidad de Dios\u00bb (San Vicente, 30-7-1651) &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":139451,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226,28],"tags":[172],"class_list":["post-59177","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana","category-formacion-vicenciana","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Presentaci\u00f3n \u00abVivid juntas como si no tuvierais m\u00e1s que un solo coraz\u00f3n y una sola alma para que por esta uni\u00f3n de esp\u00edritu, se\u00e1is una verdadera imagen de la unidad de Dios\u00bb (San Vicente, 30-7-1651) ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-04-20T01:44:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T17:17:50+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"25 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n\",\"datePublished\":\"2015-04-20T01:44:48+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T17:17:50+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\"},\"wordCount\":4951,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\",\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\",\"name\":\"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-04-20T01:44:48+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T17:17:50+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos","og_description":"Presentaci\u00f3n \u00abVivid juntas como si no tuvierais m\u00e1s que un solo coraz\u00f3n y una sola alma para que por esta uni\u00f3n de esp\u00edritu, se\u00e1is una verdadera imagen de la unidad de Dios\u00bb (San Vicente, 30-7-1651) ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-04-20T01:44:48+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T17:17:50+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"25 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n","datePublished":"2015-04-20T01:44:48+00:00","dateModified":"2016-07-26T17:17:50+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/"},"wordCount":4951,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Pobreza"],"articleSection":["Espiritualidad vicenciana","Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/","name":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-04-20T01:44:48+00:00","dateModified":"2016-07-26T17:17:50+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria-fraterna-condiciones-para-su-realizacion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida comunitaria fraterna: condiciones para su realizaci\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-fot","jetpack-related-posts":[{"id":140961,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/en-comunidad-como-jesus-con-sus-discipulos\/","url_meta":{"origin":59177,"position":0},"title":"En comunidad como Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abPor aquel entonces se fue \u00ada la monta\u00f1a a orar y se pas\u00f3 \u00adla noche orando a Dios. Cuando se hizo de d\u00eda llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos, escogi\u00f3 a doce de ellos y los nombr\u00f3 ap\u00f3stoles\u00bb. (Lc 6,12-13). \u00abSeguimos a Cristo que convoca a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos y que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/asd3-300x195.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":131671,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/participes-del-espiritu-de-cristo\/","url_meta":{"origin":59177,"position":1},"title":"Part\u00edcipes del Esp\u00edritu de Cristo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\"Pedimos a Dios que os d\u00e9 pleno conocimiento de su designio, con todo el saber e inteligencia que procura el Esp\u00edritu. As\u00ed vivir\u00e9is como el Se\u00f1or se merece, agrad\u00e1ndole en todo: dando fruto\u00a0 creciente en toda actividad, gracias al conocimiento de Dios; fortalecidos en todo aspecto por el poder que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"OXYGEN Volume 8","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/thespirit-300x225.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":141002,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/nuestra-forma-ordinaria-de-vivir\/","url_meta":{"origin":59177,"position":2},"title":"Nuestra forma ordinaria de vivir","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"01\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abLos creyentes viv\u00edan todos unidos y lo ten\u00edan todo en \u00adcom\u00fan; vend\u00edan posesiones y bienes y lo repart\u00edan entre todos seg\u00fan la necesidad de cada uno\u00bb. (Hch 2,44). \u00abLa vida comunitaria es un rasgo propio de la Congregaci\u00f3n y su forma ordinaria de vivir ya desde su fundaci\u00f3n y por\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"comunidad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/04\/comunidad-300x224.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":116979,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-y-renovacion-conciliar\/","url_meta":{"origin":59177,"position":3},"title":"Espiritualidad vicenciana y renovaci\u00f3n conciliar","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/03\/2015","format":false,"excerpt":"En la Iglesia posconciliar se necesita un estudio s\u00f3lido y diverso de la espiritualidad cristiana b\u00e1sica y de las \"espiritualidades\" que han aplicado la Espiritualidad evang\u00e9lica a distintas situa\u00adciones hist\u00f3ricas y a familias religiosas y apost\u00f3licas, para reali\u00adzar la \"adecuada renovaci\u00f3n\" de estas espiritualidades a la au\u00adt\u00e9ntica espiritualidad Cristoc\u00e9ntrica y\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"concilio1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/01\/concilio1-300x113.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":398646,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-10-fin\/","url_meta":{"origin":59177,"position":4},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (10 &#8211; Fin)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/08\/2016","format":false,"excerpt":"10.- La circularidad vicenciana: de Cristo a los pobres, de los pobres a Cristo. Para concluir esta reflexi\u00f3n sobre la aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia, me parece oportuno referirme a la \u201ccircularidad\u201d vicenciana: de Cristo a los pobres, de los pobres a Cristo. \u201cAmemos al\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387816,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/espiritu-de-jesus-espiritu-de-la-familia-vicenciana\/","url_meta":{"origin":59177,"position":5},"title":"Esp\u00edritu de Jes\u00fas, esp\u00edritu de la Familia Vicenciana","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"14\/09\/2016","format":false,"excerpt":"El Esp\u00edritu de Jes\u00fas es el Esp\u00ed\u00adritu Santo, Se\u00f1or y dador de vida, trasmitido a los cristianos por la participaci\u00f3n en la misi\u00f3n sacerdotal de Jesucristo. Pero se en\u00adtiende tambi\u00e9n por esp\u00edritu de Jes\u00fas un talante o estilo de vida que le distingue de los maestros de la Ley. Jes\u00fas\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana sin categorizar\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana sin categorizar","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/formacion-vicenciana-sin-categorizar\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59177\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}