{"id":55115,"date":"2015-06-17T05:39:51","date_gmt":"2015-06-17T03:39:51","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=55115"},"modified":"2015-06-17T05:39:51","modified_gmt":"2015-06-17T03:39:51","slug":"san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03)"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo III: Necesidad moral\u00a0 de la Oraci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-176057\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/vincent-Croatia-Zagreb-2-300x208.jpg?resize=300%2C208\" alt=\"vincent Croatia Zagreb 2\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/a>Hombre pr\u00e1ctico si hubiera, el Sr. Vicente no estudia la oraci\u00f3n como te\u00f3rico absorto en sabias investigaciones y discusiones sin fin. Si trata de este ejercicio en sus conferencias y charlas o en sus cartas de direcci\u00f3n, su intenci\u00f3n es siempre la de llevar almas. Si nadie habla con m\u00e1s elocuencia y claridad, es porque \u00e9l comprende y siente con mayor profundidad lo que se\u00a0 necesita. Consideraciones y advertencias sobre la naturaleza de este acto, la diversidad de sus formas y los efectos que se desprenden convergen todas hacia este fin. En la lectura, nos damos cuenta de las primeras l\u00edneas.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo precedente\u00a0 nos da ya un compendio de la mentalidad del santo en este asunto. Viendo la importancia de la cuesti\u00f3n surgida, es bueno hacer de ella un estudio especial. Estas p\u00e1ginas se dirigen m\u00e1s bien a desarrollar en las almas el gusto de la oraci\u00f3n que a contentar a esp\u00edritus curiosos.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente desarrolla su idea predilecta con una l\u00f3gica irresistible en la comparaci\u00f3n siguiente:<\/p>\n<p>\u00abLa oraci\u00f3n es el alma de nuestras almas, es decir lo que el alma es al cuerpo, la oraci\u00f3n lo es al alma. Ahora bien el alma da la vida al cuerpo, le hace moverse, ir, obrar en todo lo que es necesario. Si el cuerpo no tuviera alma ser\u00eda una carne infecta que no estar\u00eda pidiendo m\u00e1s que la tierra. Bueno pues, el alma sin oraci\u00f3n es casi parecida a ese cuerpo sin alma en lo que concierne al servicio de Dios: est\u00e1 sin sentimiento ni movimiento, y no tiene m\u00e1s que deseos rastreros de las cosas de la tierra.<\/p>\n<p>El santo maneja una y otra vez esta comparaci\u00f3n muy impresionante. En las hojas de un d\u00edptico de fuerte color coloca hombro con hombro a dos Religiosas, una que no deja nunca de hacer oraci\u00f3n, cada ma\u00f1ana, sin motivo grave: la otra que no se entrega m\u00e1s que irregularmente a este ejercicio y sin ardor. La primera no caminar\u00e1 por los caminos del Se\u00f1or, sino que correr\u00e1 como ciervo sediento tras el agua de las fuentes. No hay subida que no pueda hacer en el amor de Dios.<\/p>\n<p>Al contrario, la segunda se arrastra por el camino del deber: lleva sin duda el h\u00e1bito de las v\u00edrgenes consagradas al servicio del Cordero, pero no tiene su esp\u00edritu. La desdichada parece vivir ampliamente de una vida sobrenatural, y a su vida le falta solidez y profundidad. Du coraz\u00f3n no tiene sentimiento por las cosas divinas, ni apego a su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En nuestra marcha hacia la tierra prometida, es decir hacia el Cielo, cu\u00e1l es, seg\u00fan Vicente,\u00a0 el alimento m\u00e1s apropiado a nuestras necesidades, la oraci\u00f3n, ese man\u00e1 diario con el que se renuevan nuestras fuerzas.<\/p>\n<p>Este ejercicio es tambi\u00e9n comparable al sol que contribuye a la producci\u00f3n de todos los bienes de orden f\u00edsico y a su conservaci\u00f3n. Suprimid la oraci\u00f3n, los g\u00e9rmenes de las virtudes se secan. En cuanto a las creencias, pierden el color y se oscurecen.<\/p>\n<p>El santo pasa revista a los motivos para recurrir a esta pr\u00e1ctica. Aparte de la funci\u00f3n nutritiva que realiza en la vida sobrenatural, existen otras razones para adoptarla. Objeto de las recomendaciones del Maestro a sus ap\u00f3stoles y a sus disc\u00edpulos, \u00bfacaso no ser\u00eda hacer injuria a Cristo el no concederle ninguna importancia?<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en este argumento, Vicente dice a las Hijas de la Caridad, y con ello a toda persona devota: \u00abDeb\u00e9is tener sumo cuidado en huir de todos los impedimentos que podr\u00edan surgir enseguida, de los que\u00a0 a veces se satisface. Cuando eso ocurre y lo advert\u00eds, oh, animaos por la recomendaci\u00f3n que Jesucristo\u00a0 ha hecho. Vos hab\u00e9is recomendado, Dios m\u00edo, que yo haga oraci\u00f3n, y ser\u00eda una cobarde por disculparme! Oh, ya voy\u00bb.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 pr\u00e1cticos son estos consejos: a cada uno de nosotros nos toca reflexionar por su cuenta personal. \u00bfSoy acaso del n\u00famero de esas almas siempre buscando pretexto para escuchar la oraci\u00f3n o dispensarse de ella?<\/p>\n<p>Otro motivo), al que los caracteres t\u00edmidos\u00a0 y temerosos ser\u00e1n sensibles, son estas palabras alentadoras de Nuestro Se\u00f1or: Pedid y ser\u00e9is escuchados. \u00abJesucristo ha querido dar toda seguridad de ser el bienvenido ante su Padre cuando se hace oraci\u00f3n. No se ha comentado con hacer una simple promesa, aunque fuera m\u00e1s que suficiente, sino que ha dicho: <em>Os afirmo en verdad <\/em>que<em> todo lo que pid\u00e1is en mi nombre os ser\u00e1 concedido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0 <\/em>En esta confianza, \u00bfno debemos traer toda clase cuidados para no perder las gracias que la bondad de Dios promete repartirnos en la oraci\u00f3n, si la hacemos del modo que se debe?\u00bb<\/p>\n<p>Ante este aliento dado por el Maestro, nuestras infidelidades en este ejercicio no tienen excusas. Es de mal coraz\u00f3n no rendirse a estos favores o no responder m\u00e1s que con largos intervalos y como a disgusto.<\/p>\n<p>Siempre en el mismo orden de ideas, el santo propone el ejemplo del Verbo hecho carne, <em>hombre de grand\u00edsima oraci\u00f3n. <\/em>En el curso de su vida laboriosa, era exacto y puntual en hacerla y Vicente nos le presenta unas veces entrando en Jerusal\u00e9n, otras retir\u00e1ndose al desierto o aisl\u00e1ndose de sus disc\u00edpulos durante sus carreras evang\u00e9licas para hablar con su Padre en el recogimiento y la paz. Tenemos el ejemplo de Cristo: \u00bb\u00a0Ha hecho lo que quer\u00eda que nosotros hici\u00e9semos \u2013concluye el santo y jam\u00e1s quiso nada que no fuera para nuestro mayor bien\u00bb.<\/p>\n<p>Se puede juzgar de qu\u00e9 importancia conviene que sea la oraci\u00f3n para ser recomendada, ense\u00f1ada y puesta en pr\u00e1ctica por Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Este ejercicio se impone a las almas de buena voluntad por ser el medio m\u00e1s eficaz y m\u00e1s r\u00e1pido para progresar en el amor de Dios. Sin \u00e9l, en efecto, piadosas lecturas y sermones producen poco fruto. La semilla que ellos arrojan, por falta de una tierra bien preparada, permanece est\u00e9ril. En una de sus par\u00e1bolas, el evangelio confirma esta verdad de experiencia. Sin \u00e9l,\u00a0 la direcci\u00f3n de conciencia no tiene m\u00e1s que una\u00a0 acci\u00f3n pasajera y a flor de piel. Hasta la recepci\u00f3n de los sacramentos, y principalmente de la Eucarist\u00eda, que no exige este ejercicio por ser verdaderamente \u00fatil. Por ello el santo prefiere con mucho una comuni\u00f3n espiritual bien hecha a una sacramental, pero distra\u00eddamente hecha.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n es necesaria por otro t\u00edtulo: Ella nos instruye de lo que se ha de hacer y de lo que se ha de evitar. Seg\u00fan el Sr. Vicente, ning\u00fan acto \u00abque nos haga conocernos mejor a nosotros mismos, ni que nos demuestre m\u00e1s evidentemente las voluntades de Dios\u00bb, como este ejercicio. De donde la obligaci\u00f3n de adoptarlo por todo aqu\u00e9l que se preocupa de su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los esp\u00edritus reflexivos se preguntan con frecuencia qu\u00e9 partido tomar, qu\u00e9 conducta seguir. Existen casos de conciencia en los que los m\u00e1s sabios vacilan sobre la ruta que seguir. La elecci\u00f3n de una carrera, un cambio de estado o de residencia, relaciones de familia o de amistad, ciertos asuntos de dinero plantean puntos de interrogaci\u00f3n en los que la conciencia no sabe qu\u00e9 responder, y sin embargo fuerza es determinarse lo antes posible en jun sentido o en otro. \u00bfAcaso no es un deber, en casos parecidos, recurrir a este foco de luz que es la oraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Este ejercicio espiritual es finalmente necesario a las almas de buena voluntad porque les facilita el acceso a todas las virtudes cristianas. El santo les da la seguridad: la oraci\u00f3n bien y regularmente hecha las introduce <em>infaliblemente<\/em> en la pr\u00e1ctica de la mortificaci\u00f3n, del desprendimiento de coraz\u00f3n de los bienes y placeres de aqu\u00ed abajo. Ella las hace buenas, generosas, sumisas a las leyes divinas y humanas. Por a\u00f1adidura, les facilita el cumplimiento de los deberes de estado. Este ejercicio no hace m\u00e1s que aclarar el camino que seguir, da adem\u00e1s la fuerza para caminar e incluso para correr por \u00e9l.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente repet\u00eda con frecuencia estas palabras tan verdaderas convertidas en un lugar com\u00fan en sus labios: \u00abDadme un hombre de oraci\u00f3n y ser\u00e1 capaz de todo; \u00e9l podr\u00e1 decir con el santo ap\u00f3stol: <em>Yo lo puedo todo en Aqu\u00e9l que me sostiene y me conforta.<\/em><\/p>\n<p>Indispensable para todo el que desea llevar una vida profundamente cristiana, la oraci\u00f3n es particularmente necesaria al sacerdote para su propio adelanto y para la santificaci\u00f3n de las almas a su cargo. El Fundador de la Misi\u00f3n insiste ante sus misioneros sobre el car\u00e1cter obligatorio de este ejercicio. Su convicci\u00f3n en este respecto es tal que coloca en primer lugar esta pr\u00e1ctica en la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos.<\/p>\n<p>Vicente felicita en estos t\u00e9rminos a un Superior por la prosperidad de su seminario: \u00bb\u00a0Alabo a Dios por el n\u00famero de los eclesi\u00e1sticos que el obispo os env\u00eda.\u00a0No carecer\u00e9is de ellos si os preocup\u00e1is en educarlos en el verdadero esp\u00edritu de su condici\u00f3n, que consiste particularmente en la vida interior y en la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n; ya que nos basta con mostrarles el canto, las ceremonias y un poco de moral: lo principal el formarlos en la s\u00f3lida piedad y devoci\u00f3n. Y para ello, Se\u00f1or, nosotros debemos ser los primeros imbuidos, pues ser\u00eda casi in\u00fatil darles la instrucci\u00f3n y no el ejemplo. Debemos poseer este esp\u00edritu del que queremos que est\u00e9n animados; ya que\u00a0 nadie puede dar lo que no tiene. Pidamos el bien a Nuestro Se\u00f1or y d\u00e9monos a \u00e9l para tratar de conformar nuestra conducta y nuestras acciones a las suyas, entonces vuestro seminario\u00a0 despedir\u00e1 una suavidad que le har\u00e1 multiplicar en n\u00famero y en bendiciones\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando uno de os Superiores de la Misi\u00f3n pregunta a su General qu\u00e9 medidas tomar para combatir en muchos eclesi\u00e1sticos\u00a0 el amor desordenado del vino, Vicente le da este \u00fanico consejo: \u00abHay que tratar de hacerlos interiores y gentes de oraci\u00f3n para preferir conversar con Dios en lugar de buscar las compa\u00f1\u00edas y para desempe\u00f1ar sus funciones antes que permanecer ociosos\u00bb.<\/p>\n<p>Si se le indican al santo otros abusos en los seminarios, es siempre el mismo remedio que prescribe, y con raz\u00f3n pues ninguno tiene una eficacia tan certera y tan general. Bueno contra la ligereza de esp\u00edritu, no le es menos contra el mal car\u00e1cter y el pesimismo. Produce maravillas tambi\u00e9n en los casos de indolencia.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente tiene el papel de la oraci\u00f3n por tan importante en la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos que le juzga irreemplazable. El Superior del Seminario de Marsella, el Sr. Firmin Get, por m\u00e1s que le expone sus fracasos en este sentido, fracasos cuya causa es la exuberancia meridional, su General no insiste menos en\u00a0 escribirle que debe tener por meta principal, en la educaci\u00f3n de los eclesi\u00e1sticos, educarlos en la vida interior, en la oraci\u00f3n, en el recogimiento y en la uni\u00f3n con Dios. Es un deber que resulta m\u00e1s riguroso por el car\u00e1cter naturalmente bullicioso y ligero de los Provenzales.<\/p>\n<p>Comprometiendo al Superior en esta campa\u00f1a contra la disipaci\u00f3n, Vicente no le disimula las dificultades que le esperan. \u00bb\u00a0Le costar\u00e1 mucho trabajo; -le escribe- pero la gracia de Dios y vuestros ejemplos os ayudar\u00e1n mucho. No es obra de un d\u00eda, sino de muchos a\u00f1os; no es una empresa que resulte con toda clase de personas; sino que todos se podr\u00e1n aprovechar poco o mucho, y algunos se volver\u00e1n espirituales y maestros en la virtud para ense\u00f1ar luego la pr\u00e1ctica en los lugares donde se hallen\u00bb.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de esta carta del santo es que a pesar de los peores obst\u00e1culos los sacerdotes entregados a la formaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos deben esforzarse por todos los medios en hacer hombres de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Vicente, la ineptitud en el recogimiento no puede invocarse leg\u00edtimamente para abstenerse de meditar: no dispensa m\u00e1s de lo que una falta de apetito no dispensa de comer. Por eso se encuentran condenados un gran n\u00famero de cristianos y sobre todo de cristianas que, juzg\u00e1ndose incapaces de fijar su atenci\u00f3n\u00a0 en un concepto o en una imagen interior, se niegan obstinadamente a hacer oraci\u00f3n. Se ver\u00e1 luego, su error proviene de que no tienen m\u00e1s que una idea incompleta de este ejercicio.<\/p>\n<p>Es uno de los m\u00e9ritos del Fundador de la Misi\u00f3n, y no uno de los menores, el haber dicho en todos los tonos a sus misioneros que no existe, para el sacerdote, ministerio fecundo sin oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Colocado entre los hombres y Dios en un camino de reconciliaci\u00f3n, el primer deber que se impone al sacerdote es el de entregarse a agradar al\u00a0 Se\u00f1or. Que se quiere, en efecto, negociar un asunto importante, -como lo es el de la salvaci\u00f3n eterna- con un grande de la tierra, que despacha ante el pr\u00edncipe o el rey,\u00a0 si no es una persona que le sea agradable\u00a0 y que no tenga en su exterior ni en sus palabras nada para negar el favor. Dios no es un monarca\u00a0 sensible a los hermosos discursos y a las lisonjas. Lo que pide a los sacerdotes\u00a0 y busca en ellos por encima de todo es el esp\u00edritu de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las comisiones, a las que recurre Vicente para dibujar la naturaleza y los efectos de la oraci\u00f3n, corroboran nuestra tesis.<\/p>\n<p>Encargado de nutrir a las almas con las cosas de Dios, el sacerdote necesita asimil\u00e1rselas en la meditaci\u00f3n o la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Expuesto al calor secador del ego\u00edsmo, de la celotipia, de la c\u00f3lera, en una palabra de todas las pasiones malas, el sacerdote a pesar de su dignidad sublime, sigue siendo hombre y con este t\u00edtulo sujeto a\u00a0 las debilidades y miserias de la naturaleza humana. Sus virtudes sacerdotales de marchitan\u00a0 si la oraci\u00f3n cotidiana no les lleva el agua de la gracia. Por el contrario, cuando esta distribuci\u00f3n del agua es regular, abundante, \u00a1qu\u00e9 maravillosa actividad de la savia divina! Todos estos milagros de frescura que opera el agua en nuestras huertas en plena can\u00edcula, los opera la oraci\u00f3n\u00a0 en el alma de los eclesi\u00e1sticos que le son fieles.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con tantas personas de esp\u00edritu mal hecho o de humor dif\u00edcil, fatigados por los trabajos diarios, eclesi\u00e1sticos y Religiosos sienten la necesidad de un saludable y divino refresco.<\/p>\n<p>De acuerdo con los autores asc\u00e9ticos, Vicente de Pa\u00fal declara la oraci\u00f3n el abrigo m\u00e1s seguro y la salvaguarda por excelencia. Compara esta a un fuerte inexpugnable y a un dep\u00f3sito de armas y de municiones. \u00bfNo ser\u00eda una locura por parte del sacerdote frente a los ataques del mundo y de las potencias infernales hacer rechifla de este refugio y de este arsenal? A los golpes que quieren asestarle sus adversarios el opondr\u00e1 su perseverancia en abrigarse tras la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfLos eclesi\u00e1sticos no deben, m\u00e1s todav\u00eda que los fieles, mirarse a diario en ese espejo del que habla tan bien el Sr. Vicente? Necesario a las almas preocupadas de su virtud, este examen de conciencia se impone sobre todo en aquellos que las dirigen y las reprenden de sus faltas.<\/p>\n<p>Desde el momento\u00a0 que la oraci\u00f3n juega el papel, en el orden moral, del aire en el orden psicol\u00f3gico, no se puede poner en duda que un sacerdote est\u00e9 en la obligaci\u00f3n de hacerla cada d\u00eda, y lo mejor que pueda. La oraci\u00f3n es particularmente indispensable al eclesi\u00e1stico por motivos sacados bien de la grandeza de su ministerio, bien de los peligros a los que se expone.\u00a0\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda dispensarse de un acto por el que se une a Cristo de esp\u00edritu y de coraz\u00f3n el sacerdote que juega el papel de Jesucristo ante Dios y los hombres? Estos primeros motivos son demasiado conocidos para recordarlos aqu\u00ed. Examinemos ahora los segundos.<\/p>\n<p>Sol\u00edcito de la santificaci\u00f3n de los dem\u00e1s y ocup\u00e1ndose en ella diariamente, el sacerdote, si no tiene cuidado, pierde de vista poco a poco el deber de su santificaci\u00f3n personal. Una ilusi\u00f3n facilita este olvido. Este distribuidor de las gracias divinas da la impresi\u00f3n de ser rico en s\u00ed mismo. Hablando y actuando constantemente en nombre del Se\u00f1or, consciente de ser el instrumento de todo su poder, se muestra demasiado inclinado a no tener m\u00e1s que un recuerdo insuficiente de sus propios deberes. Adem\u00e1s la veneraci\u00f3n de que es objeto no es de naturaleza para devolv\u00e9rselos a la memoria. A fuerza de o\u00edr el elogio de sus virtudes y de ser un objeto de veneraci\u00f3n, como es dif\u00edcil estimarse un miserable pecador y preocuparse, como conviene, de su salvaci\u00f3n eterna!<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n cotidiana remedia este mal inevitable reemplazando al sacerdote, cada ma\u00f1ana, ante su nada y una nada dos veces miserable como rebelde a la acci\u00f3n divina. Lejos de toda admiraci\u00f3n y de todo cumplimiento, solo en la presencia de Dios,\u00a0 ya lo tenemos por fin atento a las necesidades de su alma, preocupado en trabajar en su curaci\u00f3n\u00a0 y en afirmarle en el bien. Nada entonces le distrae\u00a0 de sus intereses espirituales: es el tiempo exclusivamente dedicado al gran asunto de su salvaci\u00f3n; la hora principal del d\u00eda ya que prepara a los dem\u00e1s consiguiendo la gracia de cumplirlos exactamente.<\/p>\n<p>El sacerdote, no teniendo de ordinario a nadie alrededor suyo para reprenderle por sus torpezas y de sus desaciertos, puede ilusionarse\u00a0 de muy buena fe sobre su estado moral, creerse, por ejemplo, de humor f\u00e1cil cuando es de car\u00e1cter detestable. No teniendo en su ambiente ni superior ni predicador para advertirle de sus faltas, se ve, bajo este punto de vista, privado de los socorros que tienen los fieles. Su deber es de constituirse, cada d\u00eda, su propio predicador, y un predicador implacable aunque animador.<\/p>\n<p>Esta transformaci\u00f3n es posible, incluso f\u00e1cil; el Sr. Vicente indica luego el medio: \u00abLa oraci\u00f3n es una predicaci\u00f3n que se hace a s\u00ed mismo para convencerse de la necesidad que se tiene de recurrir a Dios y de cooperar con su gracia para extirpar los vicios de nuestra alma y para plantar en ella las virtudes. Se ha de aplicar en particular a combatir la mala inclinaci\u00f3n que nos reprende y tender siempre a mortificarla, pues, cuando hemos acabado con ella, el resto sigue f\u00e1cilmente\u00bb.<\/p>\n<p>Estos argumentos que prueban\u00a0 la necesidad de la oraci\u00f3n para los sacerdotes se aplican en una medida m\u00e1s o menos amplia a un gran n\u00famero de laicos. Padres y madres, profesores encargados de la formaci\u00f3n moral de los dem\u00e1s, no se ven sino demasiado llevados, tambi\u00e9n ellos,\u00a0 a descuidar la suya. Como el clero secular, no tienen de ordinario a nadie para avisarlos de sus defectos. Por consiguiente el mismo peligro de creerse perfectos y de vivir y morir en esta perniciosa ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las personas dadas a las buenas obras, a fuerza de ayudar a los sacerdotes en su ministerio, se creen a menudo llenas de las gracias de Dios, cuando ellas se encuentran todav\u00eda muy lejos de la perfecci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>Padres, maestros, hombres y mujeres de acci\u00f3n religiosa no leer\u00e1n sin provecho los consejos tan pr\u00e1cticos que dirige el Fundador de la Misi\u00f3n a sus misioneros. Que puedan convencerse bien, como estos \u00faltimos, de la necesidad de la oraci\u00f3n. Los consejos del santo a las Hijas de la Caridad les ser\u00e1n \u00fatiles.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente no concibe que una Religiosa, sea claustrada o no, pueda sin oraci\u00f3n diaria llevar una vida conforme a su ideal y observar sus votos. Bajo el imperio de este sentimiento, escribe estas l\u00edneas a su colaboradora Luisa de Marillac: \u00abMe ha llegado al pensamiento esta ma\u00f1ana y ayer, me parece, que es de desear que os <em>form\u00e9is<\/em> <em>bien en la oraci\u00f3n mental <\/em>la que cuida de las reci\u00e9n llegadas para educarlas en este santo ejercicio.<\/p>\n<p>Cuando el santo se preocupa de sus hijas de adopci\u00f3n enviadas lejos, la primera cosa de que se informa es el modo como ellas realizan el gran deber de la oraci\u00f3n. Se realiza esta diariamente y por toda la Comunidad. Esta no dejar\u00e1 de prosperar cada vez m\u00e1s; por desgracia, si se descuida, todo ir\u00e1 de mal en peor, se debe esperar alguna cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Vicente considera esta pr\u00e1ctica como el \u00fanico medio de mantener a una Religiosa en vocaci\u00f3n, y no se los oculta a los interesados. Esta es de su pu\u00f1o y letra una vigorosa descripci\u00f3n de la decadencia que arrastra el abandono de este ejercicio: \u00bb\u00a0ihay quienes no sean fieles en hacer bien la oraci\u00f3n de la tarde, oh Se\u00f1or, est\u00e1is seguras de que las ver\u00e9is decaer poco a poco y caer en un lastimoso estado. Si tuvieran la bondad antes de ello, no se ver\u00e1 m\u00e1s; si tuvieran amor de Dios y del pr\u00f3jimo, ellas no tendr\u00e1n nada. En una palabra, si tuvieren alguna buena costumbre, como hablar de algo bueno, no quedar\u00e1 ya nada de todo eso porque no habr\u00e1n sido exactas en guardar esta regla. Si veis deshechos en algunas de entre vosotras, si las vemos entre nosotros (oh, qu\u00e9 s\u00e9 yo\u00a0 si las hay o no las hay en absoluto) pero, si las hubiera, es por no haber sido fieles\u00a0 en hacer esta oraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Las Hijas de la Caridad ponen todos sus\u00a0 cuidados\u00a0 en el cumplimiento de esta pr\u00e1ctica, el santo lo celebra y\u00a0 las felicita. Son culpables de negligencia, se lo reprocha en t\u00e9rminos entristecidos.<\/p>\n<p>Alabando a una Comunidad de las Ardenas por su esp\u00edritu de oraci\u00f3n, Vicente escribe a sus miembros: \u00abEs la gracia que os deseo\u00a0 y los mejores consejos que pueda daros\u00bb.<\/p>\n<p>En el pensamiento del Fundador de los Sacerdotes de la Misi\u00f3n y de las Hijas de la Caridad, el futuro de los dos Institutos depende del lugar que all\u00ed ocupe la oraci\u00f3n. Mientras este ejercicio est\u00e9 en honor, estas sociedades prosperar\u00e1n; el s\u00eda que se abandone, no le sobrevivir\u00edan apenas.<\/p>\n<p>Razonable en todo el Sr. Vicente recomienda a sus hijas espirituales que retrasen la oraci\u00f3n o que no la hagan\u00a0 cuando el deber lo exige. \u00bb\u00a0Dejar la oraci\u00f3n o la lectura para asistir a un pobre, observa \u00e9l, es servir a Dios. Por eso se debe acudir con alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Se juzga por ah\u00ed del tacto y de la prudencia con los que importa aconsejar la oraci\u00f3n diaria a los escrupulosos y a los sencillos. Si es preciso, por una parte,\u00a0 poner en evidencia su car\u00e1cter vital y sus ventajas incomparables, de debe, por otra parte, a ejemplo del santo,\u00a0 insistir en el deber de renunciar a ello cuando la caridad para con el pr\u00f3jimo lo ordena.<\/p>\n<p>Este caso, en lugar de ser quim\u00e9rico, se presenta con frecuencia: Es una madre ocupada todo el d\u00eda por los cuidados de los ni\u00f1os y por los trabajos de la casa; es una joven que trabaja de la ma\u00f1ana a la noche en hacer vivir a sus padres enfermos. Apenas ha terminado el orden interior familiar cuando tiene que ir a la oficina o al taller, y\u00a0 al regresar bajo su techo, la preparaci\u00f3n de las comidas absorbe el escaso tiempo que le queda. Por fin ciertos comercios no permiten distraer del d\u00eda media hora.<\/p>\n<p>El santo dir\u00eda a estas madres de familia: Esta es la hora de vuestra oraci\u00f3n, si escuch\u00e1is a vuestros hijos que os llaman, acudid inmediatamente en su ayuda, dejad a Dios por Dios.<\/p>\n<p>Veamos en qu\u00e9 t\u00e9rminos paternales reafirma Vicente las conciencias timoratas: \u00abNo os d\u00e9 pena si vuestros empleos\u00a0 os impiden ser exactas en la oraci\u00f3n, porque la caridad siendo la reina de las virtudes, hay que dejarlo todo por ella\u00bb.<\/p>\n<p>El santo vuelve a menudo sobre el importante problema de la conducta que se ha de observar en los conflictos donde se ha de optar por la fuerza de las cosas entre el tiempo de la oraci\u00f3n\u00a0 y el cumplimiento de sus deberes. En ciertas ocasiones \u2013dice a las Hijas de la Caridad- no se puede seguir el orden del empleo del tiempo. \u00abPor ejemplo vendr\u00e1n a vuestra puerta durante la oraci\u00f3n para que una de vosotras vaya ver a un pobre enfermo con urgencia; \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 ella? Obrar\u00e1 bien acudiendo, ya que Dios se lo manda. Porque, ya lo veis, la caridad est\u00e1 por encima de todas las reglas, y todas\u00a0 se deben referir a ella- es una gran se\u00f1ora. Se ha de hacer lo que mande. Luego se trata de dejar a Dios por Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Vicente se alza con fuerza contra ciertas Hermanas de esp\u00edritu mal formado que contin\u00faan su oraci\u00f3n cuando vienen a buscarlas con toda urgencia para un enfermo. Su indignaci\u00f3n ser\u00eda mayor a\u00fan contra las madres que se entregaran\u00a0 a este ejercicio con detrimento de su familia.<\/p>\n<p>Tanto acepta el santo\u00a0 los motivos serios de omitir la oraci\u00f3n o de retrasarla, como no se deja\u00a0 enga\u00f1ar\u00a0 por los pretextos indicados para acortarla o no hacerla. La pereza de ciertos sujetos, el humor caprichoso de otros m\u00e1s le son conocidos, por ello no se sorprende\u00a0 por este abandono por ruina pr\u00e1ctica\u00a0 laboriosa y cotidiana. Su previsi\u00f3n, que nunca falta, recomienda a los suyos que no se entreguen\u00a0 a la oraci\u00f3n por inclinaci\u00f3n natural, sino por deber. Es el medio de ser fiel a este ejercicio, incluso en los d\u00edas de cansancio y de desgana.<\/p>\n<p>Estos caracteres cambiantes y a la merced de sus opiniones, que bien se entusiasman con una cosa,\u00a0 y bien no quieren volver a o\u00edr hablar de ella, producir\u00edan desesperanza al santo si no contara con la acci\u00f3n\u00a0 todopoderosa de la gracia. Qu\u00e9 garant\u00eda de perseverancia pueden ofrecer estas naturalezas d\u00e9biles cuya conducta sigue su vida afectiva en sus idas y venidas.<\/p>\n<p>Nadie es due\u00f1o de sus atractivos y de sus repulsas, de sus ardores y de sus abatimientos. Ay del cristiano que los toma por regla de sus relaciones con Dios: un d\u00eda prolong\u00f3 su meditaci\u00f3n\u00a0 desmesuradamente y, al d\u00eda siguiente, la har\u00e1 demasiado breve o la omitir\u00e1 del todo. Su vida religiosa ser\u00e1 sin consecuencias, y sin valor alguno.<\/p>\n<p>Haciendo alusi\u00f3n a los sacerdotes de esta mentalidad, el santo dec\u00eda con tristeza: \u00ab\u00bfQu\u00e9 se podr\u00e1 hacer con esa gente, sino pedir a Dios que los conmueva y les haga conocer el desorden en que se encuentran? Ya que es preciso que Dos mismo lo haga, puesto que los avisos no conducen a nada\u00bb.<\/p>\n<p>Para progresar\u00a0 en el vasto dominio de la oraci\u00f3n y no exponerse a salir, conviene dejarse guiar por el deber sin tener en cuenta sus impresiones personales. No lo disimulemos, la fidelidad a este ejercicio est\u00e1 lejos de ser un juego: todo el mundo puede lograrlo, pero no sin trabajo. Los esfuerzos, tan generosos como se los suponga, no se acaban sino a condici\u00f3n de hacerse en el sentido querido. Por falta de reflexi\u00f3n y de m\u00e9todo, cu\u00e1ntas almas se fatigan, se agotan y con todo no perseveran en esta pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 tonter\u00eda la de emplear todas sus fuerzas a tontas y a locas. Como el arte y la ciencia, la espiritualidad tiene estos Don Quijote que se baten contra molinos de viento. No seamos pues de ese n\u00famero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo III: Necesidad moral\u00a0 de la Oraci\u00f3n Hombre pr\u00e1ctico si hubiera, el Sr. Vicente no estudia la oraci\u00f3n como te\u00f3rico absorto en sabias investigaciones y discusiones sin fin. Si trata de este ejercicio en sus &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":176057,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[226],"tags":[],"class_list":["post-55115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo III: Necesidad moral\u00a0 de la Oraci\u00f3n Hombre pr\u00e1ctico si hubiera, el Sr. Vicente no estudia la oraci\u00f3n como te\u00f3rico absorto en sabias investigaciones y discusiones sin fin. Si trata de este ejercicio en sus ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-06-17T03:39:51+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03)\",\"datePublished\":\"2015-06-17T03:39:51+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/\"},\"wordCount\":4817,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/\",\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-06-17T03:39:51+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\\\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/chento.org\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/JavierChento\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/https:\\\/\\\/twitter.com\\\/javierchento\"],\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/chento\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo III: Necesidad moral\u00a0 de la Oraci\u00f3n Hombre pr\u00e1ctico si hubiera, el Sr. Vicente no estudia la oraci\u00f3n como te\u00f3rico absorto en sabias investigaciones y discusiones sin fin. Si trata de este ejercicio en sus ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-06-17T03:39:51+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"24 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03)","datePublished":"2015-06-17T03:39:51+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/"},"wordCount":4817,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/","name":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-06-17T03:39:51+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-03\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (03)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-ekX","jetpack-related-posts":[{"id":387160,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/no-podeis-velar-una-hora-conmigo\/","url_meta":{"origin":55115,"position":0},"title":"\u00ab\u00bfNo pod\u00e9is velar una hora conmigo?","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/03\/2016","format":false,"excerpt":"Se acerc\u00f3 a los disc\u00edpulos, los encontr\u00f3 adormilados y dijo a Pedro: \u00a1Vaya! \u00bfNo hab\u00e9is podido velar ni una llora conmigo? Estad en vela y pedid no ceder en la prue\u00adba; el esp\u00edritu es animoso, pero la carne el d\u00e9bil\u00bb. 1Mt 26,40-1). \u00abPondremos todo el empe\u00ad\u00f1o que podamos en hacer\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/asd-1-286x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":142315,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/dadme-un-hombre-de-oracion\/","url_meta":{"origin":55115,"position":1},"title":"\u00abDadme un hombre de oraci\u00f3n\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/04\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abNinguna situaci\u00f3n tiene se\u00adcretos para m\u00ed, ni estar har\u00adto, ni pasar hambre, ni tener sobra, ni pasar falta; para todo me siento con fuerzas, gracias al que me robustece\u00bb. (Flp 4,12-13). \u00abDadme un hombre de ora\u00adci\u00f3n y ser\u00e1 capaz de todo'\u00bb (SV XI 83; ES XI 778). En efecto, seg\u00fan\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"oracion-viva1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/04\/oracion-viva1-300x200.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387803,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesus-ora-al-padre-movido-por-el-espiritu\/","url_meta":{"origin":55115,"position":2},"title":"Jes\u00fas ora al Padre, movido por el Esp\u00edritu","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Jes\u00fas de Nazaret es un trabajador fiel que hace de su vida oraci\u00f3n, y de la oraci\u00f3n compromiso de salvaci\u00f3n para los hombres. Trabajo y oraci\u00f3n se funden indisolublemente en su persona. Es inconcebible un Jes\u00fas que no ora expresamente al Padre y que no ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos a\u2026","rel":"","context":"En \u00abOraci\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Oraci\u00f3n","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/oracion\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/jesus-ora-al-padre.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":141953,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sed-hospitalarios\/","url_meta":{"origin":55115,"position":3},"title":"Sed hospitalarios","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abQuerido amigo, qu\u00e9 leal\u00admente te portas en todo lo que haces por los hermanos, y eso que para ti son extra\u00ad\u00f1os; ellos han hablado de tu caridad delante de la comu\u00adnidad de aqu\u00ed. Por favor, prov\u00e9elos para el viaje, como Dios se merece\u00bb. (III Jn 5-7). \u00abProcuraremos acoger con \u00e1nimo\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd11.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":129151,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-contemplativa\/","url_meta":{"origin":55115,"position":4},"title":"Vida contemplativa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"02\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Aunque parezca extra\u00f1o, la exorbitante actividad de Luisa no destruy\u00f3 su experiencia de Dios, al contrario, la complet\u00f3. Luisa aparece en la historia de la espiritualidad como una de las mujeres m\u00e1s contemplativas; tan contemplativa como San Pablo, Santa Teresa o San Vicente de Pa\u00fal y tan activa como ellos.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cartel","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/01\/cartel.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":141786,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/unidos-en-la-oracion\/","url_meta":{"origin":55115,"position":5},"title":"Unidos en la oraci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abSi aqu\u00ed en la tierra dos de vosotros se ponen de acuerdo, cualquier asunto por el \u00ad que pidan les resultar\u00e1, por obra de mi Padre del cielo, pues donde est\u00e1n dos o tres reunidos apelando a m\u00ed, all\u00ed en medio de ellos estoy yo\u00bb. (Mt 18, 19-20). \u00abLa comunidad\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd7-269x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55115\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}