{"id":53628,"date":"2019-06-03T08:45:35","date_gmt":"2019-06-03T06:45:35","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/10\/sobre-san-vicente-de-paul\/"},"modified":"2019-06-02T18:05:37","modified_gmt":"2019-06-02T16:05:37","slug":"sobre-san-vicente-de-paul","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/","title":{"rendered":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal"},"content":{"rendered":"<h2>I. Descubrir a Cristo en los hombres: <em>Vicente de Pa\u00fal, un hombre para los dem\u00e1s<\/em><\/h2>\n<p>Estamos en tiempo de centenarios de figuras del santo\u00adral. De centenarios de santos de primera divisi\u00f3n, si se permite la expresi\u00f3n. Se celebra el IV Centenario de la muerte de Santa Teresa. Y el VIII Centenario del nacimien\u00adto de San Francisco de As\u00eds. A una y otro hemos dedicado algunos art\u00edculos para aproximarnos algo a su mensaje y a su testimonio personal. Pero se han cumplido tambi\u00e9n los cuatrocientos a\u00f1os de la venida al mundo, en una peque\u00f1a aldea del sur de Francia, de un hombre llamado Vicente de Pa\u00fal. No pod\u00edamos dejar de referirnos a \u00e9l. Su personalidad y su esp\u00edritu son a\u00fan actuales: Vicente de Pa\u00fal es el ap\u00f3stol de la caridad, el hombre para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Vino al mundo el 24 de abril de 1581, tercer hijo de los seis que tuvo el matrimonio de labradores que resid\u00eda en Pouy (hoy la aldea lleva el nombre del santo). El ni\u00f1o que comenz\u00f3 su vida guardando el ganado de sus padres, llega\u00adr\u00eda a ser uno de los hombres m\u00e1s influyentes de su siglo y el creador de un gran movimiento de caridad que continuaron y contin\u00faan todav\u00eda hoy las dos congregaciones por \u00e9l funda\u00addas: <em>los Padres de la Misi\u00f3n o padres pa\u00fales <\/em>(en Francia llamados \u00ablazaristas\u00bb) y las <em>Hijas de la Caridad, <\/em>aquellas religiosas con h\u00e1bito azul y unas blancas y anchas cofias que m\u00e1s de uno todav\u00eda recordar\u00e1 de sus a\u00f1os de infancia.<\/p>\n<p>Sin entrar en detalles y discusiones de car\u00e1cter hist\u00f3rico, la infancia y la juventud de Vicente de Pa\u00fal pone en evi\u00addencia que <em>el santo no nace, sino que se hace. <\/em>Con \u00e9l ha ocurrido lo que con muchos otros santos. Cierta hagiograf\u00eda parec\u00eda feliz de poder probar que ya nacieron santos. La historia parece, sin embargo, demostrar que tambi\u00e9n ten\u00edan sus defectos, como todo el mundo, y que s\u00f3lo con un esfuer\u00adzo muy grande y la ayuda de Dios llegaron a superar sus inclinaciones menos rectas.<\/p>\n<p>\u00bfTenemos noticia de los defectos del que los franceses llaman todav\u00eda <em>\u00abMonsieur Vincent\u00bb <\/em>(que fue tambi\u00e9n el t\u00edtu\u00adlo de la famosa pel\u00edcula sobre su vida)? De algunos, s\u00ed. Por ejemplo, de su prisa por ordenarse sacerdote a los 19 a\u00f1os, contra lo prescrito por el Concilio de Trento, lo que llev\u00f3 a bi\u00f3grafos \u00abpiadosos\u00bb a alterar el a\u00f1o de su nacimiento para que \u00absalieran las cuentas\u00bb y no se divulgara esta cir\u00adcunstancia. \u00bfMinti\u00f3 o dijo verdad el joven Vicente al descri\u00adbir en dos cartas al se\u00f1or de Comet, uno de sus protectores, su cautiverio en Argel? Los historiadores discuten la cues\u00adti\u00f3n, pero las razones en contra del cautiverio parecen fuertes.<\/p>\n<p>Pero hay una \u00abdebilidad\u00bb de Vicente que \u00e9l mismo quiso dar a conocer, ya mayor. <em>\u00abSiendo yo mozuelo <\/em>\u2014dijo en una ocasi\u00f3n\u2014, <em>llev\u00f3me una vez mi padre consigo a la poblaci\u00f3n; yo me avergonzaba de ir con \u00e9l y de reconocerle por padre, pues iba mal vestido y cojeaba algo\u00bb. <\/em>Y en otra ocasi\u00f3n con\u00adfes\u00f3: <em>\u00abRecuerdo que en el colegio donde estudiaba, se me anunci\u00f3 en una ocasi\u00f3n que preguntaba por m\u00ed mi padre, el cual era un pobre campesino. Yo me negu\u00e9 a hablarle, con lo cual incurr\u00ed en una grave falta\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Los defectos de los santos los hacen m\u00e1s pr\u00f3ximos al com\u00fan de los mortales. Como los hace m\u00e1s humanos su buen humor. No le falt\u00f3 \u00e9ste a Vicente de Pa\u00fal. Y lo mani\u00adfest\u00f3 un d\u00eda en que, al verse en un espejo, sea porque ten\u00eda sentido del humor o porque conoc\u00eda bien sus limitaciones, dijo de s\u00ed mismo: <em>\u00ab\u00a1Buen p\u00edcaro!\u00bb.<\/em><\/p>\n<h2>II. Un cocido para cada d\u00eda: <em>La caridad organizada de \u00abMonsieur Vincent\u00bb<\/em><\/h2>\n<p>En Clichy, la primera parroquia a la que sirvi\u00f3 el sacer\u00addote Vicente de Pa\u00fal, aparecen ya en esbozo y a peque\u00f1a escala, todos los grandes campos que desarrollar\u00e1 en su futura acci\u00f3n misionera: la preocupaci\u00f3n por comunicar el Evangelio a la gente del campo, la movilizaci\u00f3n de los pode\u00adrosos en favor de los humildes, la caridad, la formaci\u00f3n del clero.<\/p>\n<p>El pueblo de Clichy y despu\u00e9s el de Ch\u00e1tillon-les-Dombes, a los que fue Vicente como p\u00e1rroco por indicaci\u00f3n de su consejero P. B\u00e9rulle, fundador del Oratorio de San Felipe Neri en Francia, guardar\u00edan siempre un grato recuerdo del que ellos <em>llamaban familiarmente \u00abMonsieur Vincent\u00bb, el se\u00f1or Vicente. <\/em>Y ellos fueron los que consagraron su nombre. El resto de su vida seguir\u00eda siendo ya siempre para todos \u00abel se\u00f1or Vicente\u00bb. As\u00ed le llamar\u00edan la reina, los cardenales Richelieu y Mazarino, los misioneros, las Hijas de la Cari\u00addad, los pobres de Ch\u00e1tillon, los obispos y los reyes y reinas. Y a\u00fan hoy en Francia el gran santo de la caridad es, simple\u00admente, \u00abel se\u00f1or Vicente\u00bb.<\/p>\n<p>En Ch\u00e1tillon, Vicente descubri\u00f3, a sus 37 a\u00f1os, su <em>talento para organizar la caridad: la gran tarea de su vida. <\/em>Un do\u00admingo de verano, mientras se revest\u00eda para celebrar la misa, una se\u00f1ora entr\u00f3 en la sacrist\u00eda y le dijo que en una casa distante de todas las dem\u00e1s, situada en una labranza a un cuarto de legua de all\u00ed, toda una familia estaba enferma, padre, madre, ni\u00f1os, sin nadie cerca para asistirles. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, hablando a las Hijas de la Caridad, Vicente recordaba este incidente tan menudo y, sin embargo, tan significativo: <em>\u00abDurante los avisos (al final de la misa) los recomend\u00e9 a todos con afecto y Dios, que toc\u00f3 el coraz\u00f3n de mis oven tes, hizo aue todos se vieran movidos a compasi\u00f3n vor aquellos afligidos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Tan movidos. aue he aau\u00ed lo aue ocurri\u00f3 en boca del mis\u00admo Vicente: <em>\u00abDespu\u00e9s de v\u00edsperas tom\u00e9 conmigo a un buen hombre, vecino de la poblaci\u00f3n, y juntos nos pusimos en camino hacia all\u00e1. Por el camino top\u00e1bamos con mujeres que nos adelantaban, y un poco m\u00e1s lejos con otras que vol\u00adv\u00edan. <\/em>Y <em>como era verano y hac\u00eda mucho calor, estas buenas mujeres se sentaban al borde del camino para descansar y refrescarse. En fin, hijas m\u00edas, hab\u00eda tantas que os hubiese parecido una procesi\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Vicente lleg\u00f3 y comprob\u00f3 por s\u00ed mismo la extrema nece\u00adsidad de aquella pobre gente. Administr\u00f3 los sacramentos a los m\u00e1s graves. Vio tambi\u00e9n la gran cantidad de socorros que los feligreses hab\u00edan aportado. <em>\u00abEstos pobres enfermos <\/em>\u2014se dijo\u2014 <em>han recibido hoy de golpe provisiones de sobras. Parte de ellas se les estropear\u00e1n, y ma\u00f1ana se encontrar\u00e1n en su primitivo estado. Esta caridad no est\u00e1 bien ordenada\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Vicente se dec\u00eda esto el 20 de agosto de 1617. Tres d\u00edas despu\u00e9s, el 23 de agosto, nac\u00eda la primera asociaci\u00f3n de caridad fundada por Vicente, con doce damas de la pobla\u00adci\u00f3n y con un reglamento pr\u00e1ctico y detallado: <em>\u00abLa que est\u00e9 de turno&#8230; preparar\u00e1 la comida y la llevar\u00e1 a los enfer\u00admos\u00bb. <\/em>Era la caridad organizada para asegurar no el cocido de un d\u00eda, sino un cocido para cada d\u00eda.<\/p>\n<h2>III. Vicente de Pa\u00fal, misionero: <em>El serm\u00f3n de Foll\u00e9ville<\/em><\/h2>\n<p>Cualquier mediano conocedor de Vicente de Pa\u00fal sabe que 1617 es un a\u00f1o clave en su vida, el a\u00f1o del descubrimien\u00adto decisivo de su vocaci\u00f3n. Si en Ch\u00e1tillon descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n a ejercer la caridad, en Foll\u00e9ville naci\u00f3 el misio\u00adnero de los campesinos, el sector humano m\u00e1s abandonado de aquel tiempo, tambi\u00e9n en el aspecto religioso.<\/p>\n<p>Obediente a las \u00f3rdenes de B\u00e9rulle, el \u00abse\u00f1or Vicente\u00bb abandonaba a finales de 1613 su parroquia de Clichy e iba a instalarse, con su parco equipaje, en casa de la familia de los Gondi, el general de las galeras, una de las m\u00e1s ilustres familias de Par\u00eds. Vicente iba a la casa como pre\u00adceptor para los hijos del matrimonio, que eran dos: Pedro, de once a\u00f1os, y Enrique, de tres. Un tercer v\u00e1stago, llamado a ser el m\u00e1s famoso, nac\u00eda ese mismo a\u00f1o de 1613. La histo\u00adria lo conoce como el cardenal de Retz, cuyas escandalosas memorias constituyen el m\u00e1s c\u00ednico testimonio de las gran\u00addezas y miserias de toda una \u00e9poca.<\/p>\n<p>Los Gondi, de origen florentino, descubrieron pronto la gran talla humana y espiritual del hombre que hab\u00eda entra\u00addo en su casa. Un d\u00eda de enero de 1617 se encontraba Vicente acompa\u00f1ando a la se\u00f1ora de Gondi, en una de sus posesiones: el castillo de Foll\u00e9ville, por tierras de Picard\u00eda. De una localidad cercana lleg\u00f3 el aviso de que un campesino moribundo quer\u00eda confesarse y llamaba a Vicente. La satis\u00adfacci\u00f3n espiritual del buen hombre, por haber encontrado un buen sacerdote, fue tan grande que la se\u00f1ora Gondi, con una gran sensibilidad religiosa, propuso a Vicente que la semana siguiente predicara en la iglesia de Foll\u00e9ville un serm\u00f3n sobre la confesi\u00f3n general.<\/p>\n<p>Vicente as\u00ed lo hizo el mi\u00e9rcoles siguiente, 25 de enero, fiesta de la Conversi\u00f3n de San Pablo. <em>\u00abDios <\/em>\u2014confes\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde\u2014 <em>bendijo mi pl\u00e1tica; y toda aquella gente qued\u00f3 tan conmovida, que ven\u00edan todos dispuestos a hacer confe\u00adsi\u00f3n general. Yo segu\u00eda instruy\u00e9ndoles y prepar\u00e1ndoles para los sacramentos; luego comenc\u00e9 a escucharles <\/em>(en confe\u00adsi\u00f3n). <em>Pero era tal el agobio, que al no bastarme ya con otro sacerdote que me ayudaba, orden\u00f3 Madame se avisara a los jesuitas de Amiens, para que viniesen en nuestra ayuda. Y los jesuitas de Amiens <\/em>\u2014a\u00f1ade el santo en su lenguaje positivo\u2014<em>hallaron en qu\u00e9 emplearse\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Las <em>misiones, <\/em>una de las grandes obras de Vicente, que\u00addaban fundadas a partir de aquella fecha. Pues \u2014nos dice \u00e9l mismo\u2014, <em>\u00abaquello motiv\u00f3 el que a lo largo de varios a\u00f1os se hiciese otro tanto con las dem\u00e1s parroquias de las tierras de dicha se\u00f1ora; \u00e9sta decidi\u00f3 sostener a sacerdotes que con\u00adtinuaran las misiones, e hizo se nos otorgara a este fin el colegio des Bons Enfants, al que nos retiramos el se\u00f1or Portail y yo, tomando con nosotros a un buen sacerdote, al que d\u00e1bamos cincuenta escudos al a\u00f1o. As\u00ed \u00edbamos los tres a predicar y dar misiones de una aldea en otra. Al salir d\u00e1ba\u00admos la llave a uno de los vecinos. <\/em>Los sacerdotes de Vicente predican s\u00f3lo en el mundo rural&#8230;<\/p>\n<p>El serm\u00f3n de Foll\u00e9ville <em>\u2014\u00bbel primer serm\u00f3n de misi\u00f3n\u00bb, <\/em>confesar\u00e1 el mismo Vicente\u2014 lo desencaden\u00f3 todo. Fue una revelaci\u00f3n. Sinti\u00f3 que aquella era su tarea: llevar el Evan\u00adgelio al pobre pueblo campesino. Nunca predicaba en las ciudades. Pasar\u00edan ocho a\u00f1os antes de que pusiera en marcha la que se llamar\u00eda <em>\u00abCongregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb. <\/em>Y, sin embargo, toda su vida har\u00eda que sus misioneros celebraran el 25 de enero como la fiesta del nacimiento de la compa\u00f1\u00eda. Vicente de Paul fue un gran misionero popular, al estilo de un Antonio Mar\u00eda Claret en tierras catalanas.<\/p>\n<h2>IV. Vicente de Pa\u00fal, reformador del clero: <em>Las Conferencias de los Martes<\/em><\/h2>\n<p>Vicente sab\u00eda bien que predicar al pueblo no bastaba. Tanto en Ch\u00e1tillon como en Foll\u00e9ville pudo darse perfecta cuenta de ello: la causa m\u00e1s profunda del alejamiento reli\u00adgioso de la gente se deb\u00eda a la degradaci\u00f3n del clero. Una frase acud\u00eda frecuentemente a sus labios y a su pluma: <em>\u00abEl cristianismo depende de los sacerdotes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Hay que confesar, empero, que el clero franc\u00e9s en aquel tiempo, al igual que el clero de toda la cristiandad, ten\u00eda gran necesidad de volver al camino de la santidad. El Con\u00adcilio de Trento comprendi\u00f3 el problema y valor\u00f3 su grave\u00addad: al decidir la fundaci\u00f3n de seminarios para la formaci\u00f3n de los sacerdotes, se\u00f1al\u00f3 el camino para el porvenir. Pero era necesario que sus acuerdos se aplicasen, que pasasen a la vida pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Vicente no se hac\u00eda ilusiones f\u00e1ciles. Sab\u00eda que la tarea iba a ser complicada. De sus labios salieron frases como las siguientes: <em>\u00abLa manera como viven la mayor\u00eda de los sacer\u00addotes de ahora, hace de ellos los m\u00e1s grandes enemigos que tiene la Iglesia de Dios\u00bb. <\/em>Y esta otra: <em>\u00abLa depravaci\u00f3n del estado eclesi\u00e1stico es la causa principal de la ruina de la Iglesia\u00bb. <\/em>Y tambi\u00e9n: <em>\u00abSi un buen sacerdote puede hacer grandes bienes, \u00a1cu\u00e1ntos da\u00f1os puede ocasionar un mal sacerdote!\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Comprendi\u00f3 perfectamente que <em>la reforma del pueblo cristiano pasaba necesariamente por la del clero. La idea <\/em>de esta empresa surgi\u00f3 en su vida, como tantas otras, de forma absolutamente circunstancial. Un d\u00eda de julio de 1628, el obispo de Beauvais, Agust\u00edn Potier de Gesvres, viajaba en su gran carroza en compa\u00f1\u00eda de varios eclesi\u00e1sticos, entre los cuales se hallaba nuestro Vicente.<\/p>\n<p>El prelado cerr\u00f3 los ojos como si durmiese. De pronto los abri\u00f3 y exclam\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u2014 Por fin he encontrado un medio r\u00e1pido y eficaz para preparar los cl\u00e9rigos a las sagradas \u00f3rdenes. Los acoger\u00e9 en mi casa durante varios d\u00edas. All\u00ed se entregar\u00e1n a ejercicios de piedad y se les instruir\u00e1 sobre sus deberes y obligaciones.<\/em><\/p>\n<p>\u2014 <em>Este pensamiento viene de Dios, monse\u00f1or <\/em>\u2014exclam\u00f3 Vicente\u2014 <em>yo tampoco encuentro nada mejor, para llevar a vuestro clero al buen camino.<\/em><\/p>\n<p>\u2014 <em>Ser\u00eda conveniente empezar en seguida <\/em>\u2014repuso el obispo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed comenzaron los retiros para ordenandos. Y las fa\u00admosas <em>conferencias de los martes <\/em>para ayudarles a perse\u00adverar en la virtud. Ya en vida de Vicente, las frecuentaban m\u00e1s de 250 sacerdotes. El poderoso cardenal Richelieu quiso saber un d\u00eda qu\u00e9 pasaba all\u00ed. Reclam\u00f3 a Vicente, le interrog\u00f3 y qued\u00f3 tan admirado de lo que oy\u00f3, que pidi\u00f3 al santo le diera de inmediato la lista de sus oyentes, con indicaci\u00f3n de los que juzgaba m\u00e1s aptos para el episcopado. Poco despu\u00e9s eran provistos de sedes todos los candidatos pro\u00adpuestos. Luis XIII pidi\u00f3 a Vicente, muerto el cardenal, que le prestara ese mismo servicio. Consinti\u00f3 en ello, pero a con\u00addici\u00f3n de que se guardase absoluto secreto. El hab\u00eda funda\u00addo sus <em>conferencias de los martes <\/em>para hacer santos, no para atraer intrigantes.<\/p>\n<h2>V. Vicente de Pa\u00fal y la mujer: <em>Fuera del claustro, servir a Cristo en los pobres<\/em><\/h2>\n<p>En el siglo XVII y en Francia no andan las opiniones muy bien para la mujer. Se liquida el sentido caballeresco \u00abrom\u00e1ntico\u00bb y se pasa a un largo ataque contra sus leg\u00edti\u00admas pretensiones.<\/p>\n<p>Vicente no discute. Lo que le preocupa es servir a los pobres y para esto busc\u00f3 a los ricos y comprendi\u00f3 de inmediato que les superaban en val\u00eda sus mujeres y que, en cualquier caso, estaban m\u00e1s preparadas para la tarea que \u00e9l se sent\u00eda llamado a promover. Ninguna de las mujeres que rode\u00f3 a Vicente fue banal. El, que como buen campesino no se andaba con excesivas finezas, sab\u00eda sacar de cada alma femenina sus mejores frutos. Desde la \u00abgenerala\u00bb de la Armada francesa, la sentimental y escrupulosa <em>se\u00f1ora de Gondi <\/em>\u2014a la que Vicente nos confiesa que se propuso siem\u00adpre tratar con todo el respeto con que hubiera tratado a la misma Virgen Mar\u00eda\u2014, pasando por <em>Santa Francisca Chan\u00adtal, <\/em>a la que dirigi\u00f3 por encargo de su gran amigo San Fran\u00adcisco de Sales, hasta la introvertida y atribulada <em>Luisa de Marillac, <\/em>a quien lanz\u00f3 a la acci\u00f3n caritativa por toda Francia y fue la cofundadora de las Hijas de la Caridad, como la se\u00f1ora de Gondi lo fue de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vicente cont\u00f3 con las mujeres para cada una de las tres grandes creaciones caritativas que hay en su vida: las <em>\u00abCari\u00addades\u00bb, <\/em>agrupaciones locales al estilo de la que hemos visto como naci\u00f3 en Ch\u00e1tillon; las <em>\u00abDamas de la Caridad\u00bb, <\/em>obra eminentemente parisiense, de asistencia a los hospitales, para lo que cont\u00f3 con numerosas mujeres de la alta socie\u00addad, y las <em>\u00abHijas de la Caridad\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Esta \u00faltima obra es la que encierra un especial inter\u00e9s porque representa una <em>nueva frontera: <\/em>mujeres consagradas con votos temporales al servicio de los pobres. Vicente ten\u00eda un prop\u00f3sito claro y firme. Tanto si dirig\u00eda a la sobrina de Richelieu, duquesa de Aiguillon, o a la misma reina Ana de Austria, o a una buena campesina, a todas las impulsaba a la <em>caridad social, <\/em>a servir a los m\u00e1s necesitados en una naci\u00f3n en luchas continuas (Guerra de los Treinta A\u00f1os y la Fronda).<\/p>\n<p>Vicente menciona el caso de las <em>diaconisas <\/em>en la Iglesia antigua, pero con su peculiar realismo afirma que <em>\u00abeste sexo qued\u00f3 privado de todo empleo, sin que de entonces ac\u00e1 haya tenido alguno otro\u00bb <\/em>(Obras, tomo X, p\u00e1gs. 810-811). Y \u00e9l les busc\u00f3 empleo. \u00a1Y de qu\u00e9 manera! Donde fracas\u00f3 San Francisco de Sales \u2014que primero pens\u00f3 que sus Hijas de la Visitaci\u00f3n se dedicaran tambi\u00e9n a las obras de miseri\u00adcordia, pero al final, por el peso ambiental, tuvo que en\u00adclaustrarlas\u2014 venci\u00f3 el tes\u00f3n de Vicente. El rompi\u00f3 los mol\u00addes de la vida religiosa. Y llevar\u00e1 a las zonas devastadas por la guerra y a los hospitales un ej\u00e9rcito de \u00abbuenas chicas del campo\u00bb, algunas incluso analfabetas \u2014lo que era entonces corriente\u2014, entregadas a <em>\u00abhonrar y servir a Jesu\u00adcristo, manantial de caridad, en las personas de nuestros se\u00f1ores los pobres, teniendo por clausura la obediencia; por monasterio, las casas de los pobres; por claustro, las calles de la ciudad; por capilla, la iglesia parroquial; por velo, la santa modestia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El 20 de mayo de 1790 las primeras Hijas de la Caridad llegaron a Barcelona y empezaron a trabajar en el Hospital de la Santa Cruz (el actual Hospital de la Santa Cruz y San Pablo), el gran centro hospitalario de la ciudad, del cual se extendieron a otras poblaciones catalanas. Catalu\u00f1a ser\u00e1 el centro de irradiaci\u00f3n de un movimiento de religiosas dedi\u00adcadas a tareas sociales, en la l\u00ednea de la \u00abnueva misi\u00f3n\u00bb abierta a la mujer por Vicente.<\/p>\n<h2>VI. Vicente de Pa\u00fal y los galeotes: <em>El capell\u00e1n de las galeras<\/em><\/h2>\n<p>Si los ni\u00f1os exp\u00f3sitos constitu\u00edan una lacra de la socie\u00addad en que vivi\u00f3 San Vicente, los galeotes lo eran de la sociedad y del Estado. Este era el responsable de la espan\u00adtosa situaci\u00f3n de miles de hombres condenados a consumir su vida amarrados a los bancos de las galeras. Ninguna marina del mundo se librar\u00eda de ese espectro hasta que la evoluci\u00f3n de la navegaci\u00f3n a vela, primero, y, m\u00e1s tarde, la introducci\u00f3n del vapor permitiera prescindir de los brazos humanos como fuerza motriz. Pero en el segundo tercio del siglo XVII esa soluci\u00f3n estaba muy lejos. El estado de guerra permanente agravaba el mal. Por otra parte, la pol\u00edtica de expansi\u00f3n de la marina, perseguida por Richelieu en su lucha por la hegemon\u00eda europea, hizo aumentar el n\u00famero y la duraci\u00f3n de las condenas.<\/p>\n<p>Vicente tuvo el coraje de llevar su caridad hasta ellos. Como preceptor de los hijos de <em>Emmanuel de Gondi, <\/em>gene\u00adral de las galeras, encontr\u00f3 el camino para poder entrar en las c\u00e1rceles de Par\u00eds, en las que los condenados esperaban ser llevados al puerto de Marsella. Lo que vio era horrible. Locales l\u00f3bregos y h\u00famedos, hombres encadenados al muro, par\u00e1sitos, llagas, inmundicias, hedor, blasfemias: qued\u00f3 ate\u00adrrado. <em>\u00abYo vi a estas pobres gentes tratadas como bestias&#8230;, cuando me compadec\u00ed de sus sufrimientos, cuando bes\u00e9 sus cadenas&#8230;, entonces me aceptaron\u00bb. <\/em>Vicente fue para ellos lo que el santo catal\u00e1n Pere Claver fue para los esclavos negros que llegaban al puerto de Cartagena de Indias. \u00bfLleg\u00f3 Vicente a ponerse en lugar de uno de los forzados? El hecho lo ponen en duda las biograf\u00edas m\u00e1s rigurosas. Pero, sea de esto lo que fuere, realmente <em>\u00abse puso en su lugar\u00bb, <\/em>en el sentido humano de hacer suya la causa de aque\u00adllos hombres. El bien que realizaba el santo sacerdote en las c\u00e1rceles lleg\u00f3 a la corte de Luis XIII, el cual a propuesta del se\u00f1or Gondi cre\u00f3 para \u00e9l un nuevo cargo: el de <em>capell\u00e1n general de las galeras.<\/em><\/p>\n<p>Su dif\u00edcil apostolado encontr\u00f3 desde entonces m\u00e1s facili\u00addades. Inspeccion\u00f3 los puertos, en particular el de Marsella. Vio los remeros con sus gorros, las espaldas desnudas para recibir los latigazos, con los que el comitre aseguraba el ritmo de la navegaci\u00f3n. Vicente era muy realista: procur\u00f3 sanear las c\u00e1rceles de Par\u00eds; cre\u00f3 un hospital para los galeo\u00adtes; y tuvo el coraje de predicarles misiones, ayudado por los sacerdotes de su Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1640 entraron en acci\u00f3n las Hijas de la Caridad: les preparaban la comida, les lavaban la ropa, cuidaban a los enfermos&#8230; Eran realmente las criadas de unos amos que a veces se burlaban de ellas, les hac\u00edan proposiciones deshones\u00adtas y les dec\u00edan insolencias. Asombra el valor de Vicente y Luisa de Marillac al llevar a sus hijas a aquellos antros. Como asombra su buen sentido en la redacci\u00f3n de las \u00abRe\u00adglas para las Hijas de la Caridad que cuidan de los ga\u00adleotes\u00bb.<\/p>\n<p>Para este trabajo se ech\u00f3 mano de las m\u00e1s valientes. El oficio era capaz de agotar la paciencia de las m\u00e1s santas. Vicente dudaba de si no ser\u00eda superior incluso a las fuerzas de <em>B\u00e1rbara Angiboust, <\/em>la cual, a pesar de su estatura, era algo delicada de salud. En la conferencia p\u00f3stuma sobre sus virtudes, una compa\u00f1era relat\u00f3 que, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n los detenidos, <em>\u00able tiraban el plato de caldo y la carne a la cara&#8230;, y ella lo volv\u00eda <\/em>a <em>recoger con mansedumbre, poni\u00e9n\u00addoles tan buena cara como si no le hubieran hecho ni dicho nada\u00bb. <\/em>Vicente sol\u00eda a\u00f1adir un comentario. Esta vez, acaso por la emoci\u00f3n, fue muy breve: <em>\u00abHijas m\u00edas, aprended de nuestra hermana c\u00f3mo hay que soportar a los pobres con paciencia\u00bb.<\/em><\/p>\n<h2>VII. Los santos an\u00f3nimos: <em>Margarita Naseau una buena campesina<\/em><\/h2>\n<p>En la conciencia de Vicente la historia de <em>Margarita Naseau, <\/em>junto con la de la asociaci\u00f3n caritativa de Ch\u00e1tillon\u00adles-Dombes, era, para las Hijas de la Caridad, lo que el serm\u00f3n de Foll\u00e9ville era para los misioneros. Una muestra del realismo y de la laboriosidad de Vicente es el hecho de que a las primeras Hijas de la Caridad les proponga como ejemplo la <em>imitaci\u00f3n de las campesinas. <\/em>\u00abImitad las virtudes de las buenas aldeanas&#8230; Con gusto os hablar\u00eda sobre las virtudes de las mujeres del campo, gracias a mi conocimiento experimental y natural de ellas, pues soy hijo de un pobre labrador y viv\u00ed en el campo hasta la edad de quince a\u00f1os\u00bb. (Conferencia del 25 de enero de 1643).<\/p>\n<p>Cuando Vicente dec\u00eda estas palabras \u2014tomadas por es\u00adcrito sin que \u00e9l lo supiera\u2014, pensaba sin duda en Margarita Naseau, a la que conoci\u00f3 en una de sus misiones en el campo. Era de Suresnes, un pueblecito cercano a Par\u00eds. Era una pobre vaquera sin instrucci\u00f3n. Compr\u00f3 un peque\u00f1o libro y, aunque no pod\u00eda ir a la escuela, <em>\u00abfue al se\u00f1or p\u00e1rroco <\/em>\u2014dice el mismo Vicente\u2014 <em>o al vicario que le dijese qu\u00e9 letras eran las cuatro primeras; otra vez les pregunt\u00f3 sobre las cuatro siguientes, y as\u00ed con las dem\u00e1s. Luego, mientras segu\u00eda guardando sus vacas, estudiaba la lecci\u00f3n. Ve\u00eda pasar a alguno que daba la impresi\u00f3n de saber leer, y le pregunta\u00adba: \u00abSe\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo hay que pronunciar esta palabra?\u00bb. Y as\u00ed, poco a poco, aprendi\u00f3 a leer; luego instruy\u00f3 a otras mucha\u00adchas de su aldea\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Vicente propuso a Margarita trasladarse a Par\u00eds, para dedicarse al servicio de los enfermos. Bien necesitado estaba del dinero y la ayuda personal para sus cofrad\u00edas de la Caridad de las m\u00e1s encumbradas damas parisienses. Pero el antiguo vaquero de Pouy encontr\u00f3 en las \u00abbuenas chicas del campo\u00bb la base del \u00abej\u00e9rcito de la caridad\u00bb que \u00e9l puso en pie. Por eso Vicente, aunque fue mucho lo que le ayud\u00f3 Luisa de Marillac, a la \u00fanica a la que dio el t\u00edtulo de <em>\u00abprime\u00adra Hija de la Caridad\u00bb <\/em>fue a Margarita Naseau. Y, en reali\u00addad, \u00e9sta no pudo formar parte del grupo inicial, reunido en la misma casa de Luisa de Marillac. Unos meses antes hab\u00eda fallecido, v\u00edctima de su caridad heroica, por haber acogido en su casa y compartido su mismo lecho con una muchacha enferma de la peste.<\/p>\n<p>Margarita Naseau representa uno de los muchos <em>santos an\u00f3nimos, <\/em>que crecen como una constelaci\u00f3n junto a los grandes santos. Una de aquellas santos y santos que forman el pueblo de Dios. Las Hijas de la Caridad \u2014que hoy son 46.000, la congregaci\u00f3n femenina m\u00e1s numerosa de la Igle\u00adsia\u2014 han tenido, sin duda, en sus filas a no pocas Margari\u00adtas Naseau.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 admiraba Vicente en la peque\u00f1a vaquera de Sures\u00adnes y en las dem\u00e1s \u00abbuenas chicas del campo\u00bb? Ante todo, su capacidad de entrega y de trabajo. En tiempos de Vicente lo que m\u00e1s faltaba era personas que se pusieran a la tarea por la Iglesia y por los pobres. El se puso a trabajar y pidi\u00f3 a todos los que quisieron escucharle que hicieran lo mismo. Por eso, desconfiaba de quienes en la oraci\u00f3n <em>\u00abhablan casi como los \u00e1ngeles\u00bb, <\/em>pero <em>\u00abse detienen en esto y cuando se llega a los hechos y se presentan ocasiones de obrar, se quedan cortos\u00bb. \u00abNo nos enga\u00f1emos <\/em>\u2014a\u00f1ad\u00eda\u2014. <em>Totum opus nostrum in operatione consistit. (Todo lo que tenemos que hacer es trabajar)\u00bb.<\/em><\/p>\n<h2>VIII. Vicente de Pa\u00fal y Saint Cyran: <em>Contra el jansenismo porque opt\u00f3 por los pobres<\/em><\/h2>\n<p>Vicente de Pa\u00fal, que toda la vida confiesa temi\u00f3 verse envuelto en alguna herej\u00eda, por su especial influencia en la marcha de la Iglesia cat\u00f3lica francesa de su tiempo, <em>no pudo evitar el choque con el jansenismo, <\/em>la corriente her\u00e9tica que ser\u00eda condenada por la Iglesia, por un rigorismo moral radical y por su determinismo <em>y <\/em>pesimismo en la doctrina de la gracia y en la comprensi\u00f3n de la naturaleza humana. El nombre de jansenismo deriva de <em>Cornelius Jansen, <\/em>te\u00f3lo\u00adgo holand\u00e9s dedicado al estudio de la patr\u00edstica, sobre todo al de San Agust\u00edn, que vivi\u00f3 en Francia y expuso en su libro \u00abAugustinus\u00bb las ideas capitales del jansenismo.<\/p>\n<p>Vicente fue amigo de uno de los l\u00edderes del jansenismo en Francia \u2014donde vivi\u00f3 el mismo Cornelio Jansen muchos a\u00f1os\u2014. Se trata del c\u00e9lebre <em>Jean Duverger de Hauranne, abad comendatario de Saint Cyran, <\/em>y conocido, por lo mis\u00admo, simplemente como \u00abSaint Cyran\u00bb. Por temperamento y formaci\u00f3n Saint Cyran era un polemista y desde muy joven tom\u00f3 parte activa en las controversias intelectuales. Confesor y director de las religiosas de Port Royal, influy\u00f3 en los m\u00e1s altos c\u00edrculos espirituales. <em>Vicente, que no era un intelectual sino un hombre de acci\u00f3n y un gran ap\u00f3stol, <\/em>defendi\u00f3 a su amigo cuando \u00e9ste cay\u00f3 en las manos del po\u00adderoso cardenal Richelieu, que le encarcel\u00f3 y someti\u00f3 a jui\u00adcio, pero pronto vio que las ideas de los jansenistas no eran acordes con el pensamiento de la Iglesia. Y de amigo y de\u00adfensor <em>pas\u00f3 a ser un denunciador implacable, <\/em>de manera que los historiadores reconocen que tuvo una intervenci\u00f3n decisiva en la condena por el Papa de este movimiento hete\u00adrodoxo. Por eso, la relaci\u00f3n entre Vicente y Saint Cyran acab\u00f3 en ruptura.<\/p>\n<p>Imposible entrar aqu\u00ed en detalles sobre la compleja con\u00adtroversia jansenista. Pero s\u00ed tiene inter\u00e9s recoger <em>los motivos de fondo de la ruptura. <\/em>Las tesis de Saint Cyran chocaban con valores b\u00e1sicos de la orientaci\u00f3n vital de Vicente. <em>Su rigorismo penitencial <\/em>\u2014exigencia de la contrici\u00f3n y del cum\u00adplimiento de la penitencia antes de la absoluci\u00f3n\u2014 <em>era in\u00adcompatible con el trabajo misionero <\/em>y <em>la pr\u00e1ctica de las confesiones generales. Su desvalorizaci\u00f3n de los votos reli\u00adgiosos contradec\u00eda la necesidad intuida por Vicente de ase\u00adgurar con ellos la perseverancia y el ideal de vida de los misioneros. Su pesimismo sobre la naturaleza humana con\u00adtrastaba con la visi\u00f3n vicenciana del pobre como imagen de Cristo.<\/em><\/p>\n<p>En una de las entrevistas, cuando la amistad era todav\u00eda s\u00f3lida, Saint Cyran pregunt\u00f3 en un cierto momento a Vicen\u00adte qu\u00e9 entend\u00eda \u00e9l por Iglesia. Vicente contest\u00f3 llanamente: <em>\u00abLa congregaci\u00f3n de los fieles bajo nuestro Santo Padre el Papa\u00bb. <\/em>El abad le dijo despectivamente: <em>\u00abDe esto entiende usted menos que de alem\u00e1n antiguo\u00bb. <\/em>Y a\u00f1adi\u00f3: <em>\u00abEs usted un ignorante; su ignorancia es tan supina, que me asombra que su congregaci\u00f3n lo aguante como superior\u00bb. <\/em>Otro se hubiera encolerizado. Pero Vicente comprendi\u00f3 que lo que aquel orgulloso necesitaba era sobre todo el correctivo del humilde buen humor. Al exabrupto del abad contest\u00f3 con una admirable sentencia: <em>\u00abM\u00e1s asombrado estoy yo, se\u00f1or; mi ignorancia es todav\u00eda mayor de lo que usted imagina\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Por entonces, Vicente no quer\u00eda consumar la ruptura. Por eso concluy\u00f3 la entrevista ofreciendo al abad, que estaba a punto de partir para su abad\u00eda, un caballo para el viaje. Saint Cyran lo acept\u00f3, prometiendo devolverlo.<\/p>\n<p>El jansenismo \u2014y ciertas formas actuales de neojanse\u00adnismo\u2014 no son para los pobres. Vicente no ten\u00eda cierta\u00admente la cultura de su ilustre y pol\u00e9mico amigo. Pero su \u00absentido de la fe\u00bb y su \u00absexto sentido\u00bb de pastor le advir\u00adtieron de que el jansenismo no era el camino de la Iglesia.<\/p>\n<h2>IX. Vicente de Pa\u00fal y las vocaciones: <em>Tenemos una norma: no urgir a nadie<\/em><\/h2>\n<p>En estas semanas pr\u00f3ximas a la festividad de San Jos\u00e9, en que cada a\u00f1o retorna la \u00abcampa\u00f1a pro-seminario\u00bb y el problema de la falta de vocaciones, acaso sea \u00fatil recordar la actitud de San Vicente de Pa\u00fal en este punto. He de confesar que, al estudiarla, me sorprendi\u00f3 mucho; y con\u00adfieso que, tambi\u00e9n en este punto, me pareci\u00f3 que daba la \u00abmedida de santo\u00bb, medida que contrasta frecuentemente con nuestras medidas demasiado humanas.<\/p>\n<p>Por principio, <em>no buscaba vocaciones <\/em>y se contentaba con las que el Se\u00f1or quisiera enviarle. Aplicaba tambi\u00e9n en este punto lo que, seg\u00fan Daniel Rops, fue la quintaesencia de su \u00absabidur\u00eda cristiana\u00bb: dejar obrar a la divina Providen\u00adcia, no querer adelantarse a ella, pero estar siempre dispo\u00adnible para secundarla&#8230; A esta m\u00e1xima permaneci\u00f3 fiel toda su vida. En fecha tan tard\u00eda como mayo de 1660 \u2014Vicente muri\u00f3 el 27 de septiembre del mismo a\u00f1o\u2014 retuvo la carta de un misionero suyo a un sacerdote, porque el primero intentaba inducir al segundo a que entrara en la Compa\u00f1\u00eda, la Congregaci\u00f3n por \u00e9l fundada.<\/p>\n<p>Con esta ocasi\u00f3n, expuso su pensamiento sobre el reclu\u00adtamiento de vocaciones y el fundamento espiritual en que se basaba, que no era otro que su profundo convencimiento de que la vocaci\u00f3n viene de Dios: <em>\u00abNosotros tenemos una m\u00e1xima&#8230;, que consiste en no urgir jam\u00e1s a nadie para que abrace nuestro estado. Le pertenece a Dios solamente esco\u00adger a los que El quiere llamar, y estamos seguros de que un misionero dado por su mano paternal har\u00e1 \u00e9l solo m\u00e1s bien que otros muchos que no tengan una pura vocaci\u00f3n. A nosotros nos toca rogarle que env\u00ede obreros a su mies <\/em>y <em>vivir tan bien que con nuestros ejemplos les demos m\u00e1s alicientes que desgana para que trabajen con nosotros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 actualidad tienen estas palabras en esta hora, en que tantos sacerdotes miran atr\u00e1s y no ven j\u00f3venes dispues\u00adtos a tomar el relevo en el trabajo! A pesar de todo, hay que tener en cuenta que s\u00f3lo una actitud de fe y de desinter\u00e9s evang\u00e9lico podr\u00e1n preparar los caminos de Dios para su Iglesia en el futuro.<\/p>\n<p>Vicente se mostraba exigente en cuanto a las cualidades de los aspirantes y deseaba que sus sacerdotes vivieran heroicamente \u2014incluso hasta el martirio\u2014 las exigencias de la vocaci\u00f3n. Pero su caracter\u00edstica m\u00e1s notable es <em>su absolu\u00adto desinter\u00e9s, <\/em>que le imped\u00eda capitalizar en provecho propio los contactos que los ejercicios a ordenandos y otras obras an\u00e1logas le procuraban con personas valiosas. Las palabras con que aconseja en este punto a sus sacerdotes demuestran su confianza en Dios y su escrupuloso respeto de la libertad de cada persona: <em>\u00abIndicadles las dificultades que podr\u00e1n surgir y que es menester que si abrazan este estado, esperen muchos sufrimientos y trabajos por Dios. Si despu\u00e9s de esto toman esta resoluci\u00f3n, enhorabuena; se les puede hacer que hablen con el superior, para que traten m\u00e1s ampliamente con \u00e9l de su vocaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Sin embargo, Vicente insist\u00eda en <em>\u00abla norma\u00bb, <\/em>hablando a sus sacerdotes, con particular intensidad: <em>\u00abDejemos obrar a Dios, padres, y manteng\u00e1monos humildemente en la espera y en la dependencia de las \u00f3rdenes de su Providen\u00adcia&#8230; En nombre de Dios, padres, sigamos esta norma, por favor, y dejemos obrar a Dios, content\u00e1ndonos con ser sus cooperadores. Creedme, padres; si la Compa\u00f1\u00eda sigue obran\u00addo as\u00ed, Dios la bendecir\u00e1\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Eran la medida y la actitud de un santo.<\/p>\n<h2>X. Las ra\u00edces de san Vicente de Pa\u00fal: <em>Un instrumento de la ternura de Dios<\/em><\/h2>\n<p>Llegados al \u00faltimo de estos breves recuerdos sobre la gran figura de San Vicente de Pa\u00fal, publicados con motivo de la celebraci\u00f3n del cuarto centenario de su nacimiento (1581-1981), parece obligado centrarse en lo que pudi\u00e9ramos llamar sus \u00abra\u00edces\u00bb, el n\u00facleo de su personalidad. Segura\u00admente lo m\u00e1s profundo del alma de Vicente era una zona constituida, en partes iguales, por sentimientos de <em>bondad <\/em>y de <em>ternura. <\/em>Fue un gran signo y un instrumento de la ternura de Dios.<\/p>\n<p>El escritor franc\u00e9s Antoine Redier lo reconoce as\u00ed en su libro sobre Vicente, un libro cuyas intuiciones, en opini\u00f3n de los conocedores de la vida y obra de San Vicente, son casi siempre acertadas. El Rey Luis XIII, que en 1619 hab\u00eda nombrado a Vicente capell\u00e1n general de las galeras, solicit\u00f3 poco antes de su muerte que fuera a asistirle Vicente. Con respecto a este encargo, escribe Redier: \u00abEl superior de la Misi\u00f3n pas\u00f3 all\u00ed d\u00edas emocionantes. <em>Habl\u00f3 poco, pero h\u00edzolo con su hombr\u00eda de bien y su ternura habituales\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El estilo de Vicente y su espiritualidad son, como ha se\u00f1alado Juan Pablo II, sumamente actuales. Es un hombre para nuestro tiempo. Acaso \u00e9ste es el secreto de los grandes santos: <em>que siempre son nuestros contempor\u00e1neos. <\/em>Incluso podr\u00eda establecerse un sugestivo paralelismo entre la perso\u00adnalidad de Vicente y la del Papa actual. Y tambi\u00e9n entre las ense\u00f1anzas de ambos.<\/p>\n<p>Un texto y un hecho de la vida de San Vicente lo podr\u00e1 ilustrar. El texto \u2014mezcla de reflexi\u00f3n, exhortaci\u00f3n y plega\u00adria, lo que era habitual en \u00e9l\u2014 dice as\u00ed: <em>\u00abCuando vamos a ver a los pobres debemos entrar en sus sentimientos para sufrir con ellos y ponernos en las disposiciones del gran Ap\u00f3stol cuando exclamaba: &#8216;Me hago todo a todos&#8217;, de forma que no sea sobre nosotros sobre quienes recaiga la queja que un d\u00eda profiri\u00f3 Nuestro Se\u00f1or por boca de un profeta: &#8216;He buscado quien me consolase y no lo he hallado&#8217;. Y para conseguirlo hemos de procurar enternecer nuestros corazo\u00adnes y hacerles sensibles a los sufrimientos y miserias del pr\u00f3jimo, y suplicar al Se\u00f1or que nos d\u00e9 el verdadero sen\u00adtido de misericordia, que es el mismo esp\u00edritu de Dios. \u00a1Oh, Salvador, no permitas que abusemos de nuestra vocaci\u00f3n, y conc\u00e9denos que el esp\u00edritu de misericordia no abandone ja\u00adm\u00e1s esta Compa\u00f1\u00eda!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El hecho hace referencia a lo que ocurri\u00f3 en el mismo momento de morir nuestro santo. Vicente se hab\u00eda prepa\u00adrado para entregar su alma a Dios con los auxilios de la Iglesia y con la plegaria. Pacientemente, repiti\u00f3 todas las invocaciones que los buenos sacerdotes de la misi\u00f3n le susu\u00adrraban al o\u00eddo, como rivalizando por atenderle. El padre Gicquel le dec\u00eda con excesiva frecuencia: \u00abDeus in adjuto\u00adrium&#8230;\u00bb (Oh Dios, ven en mi ayuda). El, primero, contest\u00f3 pacientemente. Pero, despu\u00e9s, despabil\u00e1ndose, dijo: <em>\u00ab\u00a1Ya basta!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Gran San Vicente, que hasta el \u00faltimo momento tuvis\u00adteis que imponer vuestra autoridad, para recordarnos que tambi\u00e9n el amor y el celo apost\u00f3lico pueden ser inoportu\u00adnos y que, a veces, nada expresa mejor la ternura que el silencio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Descubrir a Cristo en los hombres: Vicente de Pa\u00fal, un hombre para los dem\u00e1s Estamos en tiempo de centenarios de figuras del santo\u00adral. De centenarios de santos de primera divisi\u00f3n, si se permite la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":400778,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[5],"tags":[168,130,163,148,152,119,127,117,115,120],"class_list":["post-53628","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vicente-de-paul","tag-argel","tag-beauvais","tag-bons-enfants","tag-clichy","tag-duquesa-de-aiguillon","tag-gondi","tag-portail","tag-pouy","tag-senor-de-comet","tag-senora-de-gondi"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"I. Descubrir a Cristo en los hombres: Vicente de Pa\u00fal, un hombre para los dem\u00e1s Estamos en tiempo de centenarios de figuras del santo\u00adral. De centenarios de santos de primera divisi\u00f3n, si se permite la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-06-03T06:45:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"32 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Sobre san Vicente de Pa\u00fal\",\"datePublished\":\"2019-06-03T06:45:35+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\"},\"wordCount\":6344,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Argel\",\"Beauvais\",\"Bons Enfants\",\"Clichy\",\"Duquesa de Aiguillon\",\"Gondi\",\"Portail\",\"Pouy\",\"Se\u00f1or de Comet\",\"Se\u00f1ora de Gondi\"],\"articleSection\":[\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\",\"name\":\"Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2019-06-03T06:45:35+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sobre san Vicente de Pa\u00fal\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos","og_description":"I. Descubrir a Cristo en los hombres: Vicente de Pa\u00fal, un hombre para los dem\u00e1s Estamos en tiempo de centenarios de figuras del santo\u00adral. De centenarios de santos de primera divisi\u00f3n, si se permite la ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2019-06-03T06:45:35+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"32 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal","datePublished":"2019-06-03T06:45:35+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/"},"wordCount":6344,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Argel","Beauvais","Bons Enfants","Clichy","Duquesa de Aiguillon","Gondi","Portail","Pouy","Se\u00f1or de Comet","Se\u00f1ora de Gondi"],"articleSection":["Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/","name":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2019-06-03T06:45:35+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sobre-san-vicente-de-paul\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Sobre san Vicente de Pa\u00fal"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-dWY","jetpack-related-posts":[{"id":121638,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-05\/","url_meta":{"origin":53628,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 05","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo V Vicente de Pa\u00fal y la Sra. de Gondi en el castillo de Folleville. - Nacimiento de la obra de las Misiones. - Salida de Vicente de la casa de Gondi. - Vicente, p\u00e1rroco de Chatillon-lez-Dombes. A comienzos del a\u00f1o de 1617, la familia de Gondi se hallaba reunida\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130259,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-06\/","url_meta":{"origin":53628,"position":1},"title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (06)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/02\/2015","format":false,"excerpt":"ESOS que est\u00e1n cubiertos de blancas vestiduras, \u00bfqui\u00e9nes son y de d\u00f3nde han venido? (Apocalipsis, VII.) VICENTE de Pa\u00fal ha sido uno de los mayores dones que la ca\u00adridad y la misericordiosa de Dios han concedido al mundo. Su santidad personal es tan atrayente, tan humana, tan digna de imitaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"OLYMPUS DIGITAL CAMERA","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac-300x248.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":121663,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-06\/","url_meta":{"origin":53628,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 06","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo VI Vicente de Pa\u00fal en Ch\u00e2tillon-lez-Dombes. - Primera fundaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n de sirvientas para los pobres. - Vuelta de Vicente a la casa de los Gondi. - Misiones en sus dominios. - Vicente de Pa\u00fal capell\u00e1n real de las galeras. Al llegar a Ch\u00e2tillon-lez-Dombes, Vicente de Pa\u00fal encontr\u00f3\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131357,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-evolucion-de-un-santo-viii\/","url_meta":{"origin":53628,"position":3},"title":"El se\u00f1or Vicente, evoluci\u00f3n de un santo (VIII)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"02\/10\/2014","format":false,"excerpt":"8. LA C\u00c1NDIDA EVA 1.El se\u00f1or Vicente, p\u00e1rroco de Clichy.- 2.La Hermandad del Rosario.- 3.Restauraci\u00f3n de la iglesia.- 4.Adios a la parroquia.- 5.En la casa de los Gondi.- 6.La familia.- 7.Beneficio.- 8.Las tierra de los Gondi.- 9.Maestro y maestra.- 10.\"El se\u00f1or Vicente\".- 11.Los ni\u00f1os.- 12.El preceptor.- 13.Conducata del capell\u00e1n; proyecto\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"coraz\u00f3n","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/03\/coraz%C3%B3n.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387857,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-prueba-y-ensayo-1617-1625\/","url_meta":{"origin":53628,"position":4},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de prueba y ensayo (1617-1625)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"13\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Por segunda vez, en casa de los Gondi En el palacio, suced\u00edan cosas extra\u00f1as. \u00abLa princesa estaba triste.\u00bb Muy triste. Margarita no conciliaba el sue\u00f1o por las noches. Todo era un continuo insomnio. Cuando se levantaba, cada ma\u00f1ana, abrigaba una leve esperanza: \u00bfSer\u00e1 hoy? Pero, se desvanec\u00eda seg\u00fan iba avanzando\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":121667,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-13\/","url_meta":{"origin":53628,"position":5},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 13","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XIII El Consejo de conciencia y Vicente de Pa\u00fal. - La hoja de los beneficios. - Lucha de Vicente y de Mazarino. - El partido de los santos. - Desgracia de Vicente de Pa\u00fal. En una de sus \u00faltimas declaraciones, Luis XIII hab\u00eda ordenado a la Reina no tomar\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53628"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402319,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53628\/revisions\/402319"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400778"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}