{"id":53172,"date":"2019-07-07T08:00:58","date_gmt":"2019-07-07T06:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/10\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/"},"modified":"2019-06-07T09:06:49","modified_gmt":"2019-06-07T07:06:49","slug":"vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/","title":{"rendered":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835)"},"content":{"rendered":"<p>El 5 de febrero de 1831 Catalina llama a la puerta del n\u00famero 12 de la calle de Picpus, el hospicio de Enghien a donde le han destinado. La acogen cuatro hijas de la Caridad. Los ancianos y las ancianas inspeccionan a la reci\u00e9n llegada.<\/p>\n<p>Tiene 24 a\u00f1os. Le quedan casi el doble de a\u00f1os de vida, aqu\u00ed mismo. Es el municipio de Reuilly, un barrio pobre al sudeste de Par\u00eds, a 5 kil\u00f3metros de la calle del Bac&#8230;, y a 4 solamente del restaurante de Carlos Labour\u00e9, situado igualmente al este de la capital, pero m\u00e1s hacia el norte.<\/p>\n<p>El hospicio de Enghien lleva s\u00f3lo doce a\u00f1os de existencia. Lo fund\u00f3 en 1819 la duquesa de Bourbon en recuerdo de su hijo, el duque de Enghien, fusilado en 1804 en los fosos de Vincennes por decisi\u00f3n de Napole\u00f3n I. Lo hab\u00eda fundado en la calle de Varenne, para atender a los convalecientes que sal\u00edan de los Hospitales de Par\u00eds, as\u00ed como a doce ancianas desamparadas. Su heredera, Adelaida d&#8217;Orle\u00e1ns, hermana de Luis-Felipe, actualmente reinante, hab\u00eda trasladado la fundaci\u00f3n a Reuilly en 1829, a\u00f1adiendo la carga de mantener a 50 antiguos servido\u00adres de la familia de Orle\u00e1ns, para que encontrasen all\u00ed una existencia decente despu\u00e9s de haber abandonado su deslumbrante librea.<\/p>\n<p>Si el padre Aladel quiso mantener a Catalina en un barrio cercano, fue para vigilar mejor a aquella hermana, normal en el servicio cotidiano pero preocupante por sus visiones.<\/p>\n<h2><strong>1.- La cocina, el huerto y el gallinero<\/strong><\/h2>\n<p>La casa, con pasillos abovedados, da a un huerto que se extiende dos hect\u00e1reas hacia la calle de Keuilly. En este lugar es donde pronto se va a encontrar con un trabajo a la medida de sus fuerzas.<\/p>\n<p>Demasiado joven para el servicio de los ancianos, a veces demasiado atrevidos, la destinan a la cocina. Se han dado cuenta de que entiende algo de aquello. Le vinieron bien enton\u00adces las experiencias de la granja, perfeccionadas por las expe\u00adriencias del restaurant Labour\u00e9, en donde la clientela exig\u00eda cada vez m\u00e1s refinamiento y esp\u00edritu inventivo. Trata ahora a sus ancianos como clientes a los que hay que honrar.<\/p>\n<p>Su \u00fanico problema procede de la cocinera titular, sor Vin\u00adcent, de 35 a\u00f1os. Esta hermana, una de las fundadoras de la casa, goza de buena reputaci\u00f3n por su gran abnegaci\u00f3n y su viva sensibilidad. Pero le gusta demasiado ahorrar. Para Catali\u00adna, que prefiere la esplendidez, aquellas restricciones resultaban intolerables.<\/p>\n<p>El padre Aladel, confesor de Enghien, le aconseja impertur\u00adbablemente: <em>Hay que tolerar con paciencia <\/em><em>ti esa compa\u00f1era.<\/em><\/p>\n<p>Ese es el camino de la virtud. C\u00f3mo puede serlo a contra pelo del servicio c incluso del amor a los pobres: Catalina, un tanto desconcertada, hace lo mejor que puede sin acabar de resignarse. \u00bfEstar\u00e1 acaso poco dotada para la virtud? Intenta convencerse de ello humildemente.<\/p>\n<p>Las cosas van mejor en el gallinero, que han puesto bajo su responsabilidad. Su competencia all\u00ed no encuentra rivales, lo mismo que en el amplio huerto en donde las hermanas de ciudad act\u00faan con desventaja. Aquellos son sus dominios. Administra, organiza y defiende aquel territorio contra los gorriones y otros depredadores: animales y personas. Poco a poco va renovando los m\u00e9todos de explotaci\u00f3n y convierte aquellas tierras en una peque\u00f1a granja a la moda de Borgo\u00f1a. Encuentra all\u00ed sus ra\u00edces, aunque en una tierra menos generosa.<\/p>\n<p>De esta forma realiza, tal como lo hab\u00eda aprendido en Fain, un sue\u00f1o de san Vicente, a quien su actividad \u00abno productiva\u00bb le atormentaba hasta el punto de escribir el 24 de julio de 1655: <em>Vivimos del patrimonio de Jesucristo, del sudor de la gente pobre&#8230; <\/em>Con frecuencia se me ocurre este pensamiento que me llena de confusi\u00f3n: <em>\u00a1Miserable! \u00bfte has ganado ese pan que vas a comer?, ese pan que ti <\/em><em>viene del trabajo de los pobres.<\/em><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis evang\u00e9lico de san Vicente es radical. Karl Marx le conced\u00eda al trabajo de los pobres m\u00e1s que una plusval\u00eda. El los reconoce, pura y simplemente, como los \u00fanicos autores leg\u00edtimos del pan que come&#8230;<\/p>\n<p>Catalina, granjera, est\u00e1 por encima de ese problema. Sirve a Ios pobres produciendo su propia subsistencia, un poco m\u00e1s dura a\u00f1o. A los millares de gallinas y de palomas se a\u00f1adir\u00e1 pronto la leche de las vacas que instalar\u00e1 en el establo de Reuilly. Esta fatiga resulta un buen t\u00f3nico para su conciencia.<\/p>\n<h2><strong>2.- La medalla, finalmente<\/strong><\/h2>\n<p>La vuelta a tareas materiales agobiantes ha hecho que la visi\u00f3n se apague en Catalina. De la Medalla no ha hablado al P.Aladel m\u00e1s que una vez despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del 27 de noviembre. Y \u00e9l emple\u00f3 tanta autoridad para prohibirle que pensara en ella que Catalina ha guardado para s\u00ed la segunda aparici\u00f3n, la de diciembre. Aunque ahora ya \u00abno ve\u00bb, tal como le hab\u00eda anunciado Nuestra Se\u00f1ora, una voz interior la impulsa a trasmitir su mensaje. As\u00ed pues, al llegar la primavera, cede a esta inspiraci\u00f3n que la atormenta. Esfuerzo in\u00fatil, Aladel la ve venir. Previene cualquier desbordamiento. La consigna sigue siendo la misma: resistir a la ilusi\u00f3n y Catalina se siente aliviada por haber hablado. Y Aladel se felicita al verla marchar tan tranquila.<\/p>\n<p>Pero la voz interior sigue insistiendo. \u00bfOu\u00e9 hacer entre aquellas consignas contradictorias de Nuestra Se\u00f1ora y del representante de Dios? En oto\u00f1o se atreve a replicar a Nuestra Se\u00f1ora: <em>\u00abEl\u00bb no quiere escucharme. <\/em>\u00abEl\u00bb es el padre Aladel. <em>\u00abEl\u00bb es mi servidor, responde aquella voz \u00edntima; temer\u00eda disgustarme.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed pues, en oto\u00f1o Catalina vuelve a la carga por tercera vez ante aquel a quien Nuestra Se\u00f1ora quiere ablandar: <em>-\u00a1La Virgen est\u00e1 molesta!, <\/em>se atreve a decirle.<\/p>\n<p>Aladel se queda de m\u00e1rmol. Pero aquellas palabras le impre\u00adsionan y le atormentan. \u00bfSer\u00e1 acaso un \u00abmal servidor\u00bb de \u00abAquella a la que le gusta llamar: <em>Refugio de los pecadores? <\/em>Perplejo, deja que Catalina se expansione m\u00e1s que las otras dos veces, pero sin darle a conocer su perplejidad. Vuelve a despedir\u00adla, sin ofrecerle ninguna esperanza.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta vez habla seriamente con el padre Etien\u00adne, procurador general de los lazaristas y amigo suyo, con quien ya antes hab\u00eda hablado vagamente sobre la impresi\u00f3n que le hab\u00edan dejado en julio de 1830 las predicciones de la Revolu\u00adci\u00f3n. Estas dos j\u00f3venes esperanzas de la Congregaci\u00f3n, cargados ya de responsabilidades cuando apenas ten\u00edan 30 a\u00f1os, com\u00adparten preocupaciones y proyectos. Conocen la extrema pru\u00addencia que exige la Iglesia en cuesti\u00f3n de apariciones.Sin embargo, someten este caso al padre Salhorgne, superior gene\u00adral, que no se muestra desfavorable: <em>Dentro de poco ir\u00e9 a visitar al arzobispo de Par\u00eds, monse\u00f1or de Qu\u00e9len, para tratar unos asuntos de la Congregaci\u00f3n, acomp\u00e1\u00f1eme <\/em>-propone el padre Etienne a su compa\u00f1ero-; <em>aprovecharemos la ocasi\u00f3n para someterle esta petici\u00f3n&#8230;, entre otras.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 va a pensar el prelado?, se preguntan a punto de entrar en la audiencia. \u00a1Sorpresa! La aparici\u00f3n de Mar\u00eda en el misterio de su gracia original encuentra en \u00e9l una profunda simpat\u00eda.Esa irradiaci\u00f3n del sol de justicia -Jesucristo- \u00a1qu\u00e9 hermosa ilustraci\u00f3n de este misterio! S\u00ed, Mar\u00eda, la mujer revestida de sol de que habla al Apocalipsis, quiere irradiar a Aquel a quien trajo al mundo: N<em>o hay ning\u00fan inconveniente en acu\u00f1ar esa Medalla, concluye el arzobispo. Est\u00e1 plenamente conforme con la fe y con la piedad. Puede contribuir a honrar a Dios.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed, pues, el camino est\u00e1 libre, con la prudencia que requiere la Iglesia en estos casos: <em>No hay que prejuzgar de la naturaleza de la visi\u00f3n ni divulgar sus circunstancias. Que se difunda esta medalla, simplemente. Y se podr\u00e1 juzgar el \u00e1rbol por sus frutos.<\/em><\/p>\n<p>EI proyecto toma forma, pero sin precipitaci\u00f3n. Aladel estableceun modelo reducido a sus rasgos esenciales. En el anverso de la medalla, la invocaci\u00f3n que se ha de inscribir: <em>Mar\u00eda. Concebida sin pecado; <\/em>invita a grabar el tipo cl\u00e1sico de la lnmaculada Concepci\u00f3n, seg\u00fan los deseos del arzobispo. As\u00ed pues, servir\u00e1 de modelo la estatua de Bouchardon que se encuentra en San Sulpicio, pero con la irradiaci\u00f3n de las manos que constituye la novedad de esta visi\u00f3n. Para el reverso Aladel se encuentra m\u00e1s embarazado. En contra de sus costumbres consultaa Catalina en el confesionario de Reuilly:<\/p>\n<p><em>\u00bfNo hab\u00eda otra inscripci\u00f3n, lo mismo que en el anverso?<\/em><\/p>\n<p>Ella no lo sabe. Rezar\u00e1. En la confesi\u00f3n siguiente da la respuesta que ha recibido en la oraci\u00f3n: <em>La M y los dos corazones dicen bastante<\/em>.<\/p>\n<h3><strong>El C\u00f3lera<\/strong><\/h3>\n<p>As\u00ed pues, la grabaci\u00f3n va a comenzar a comienzos de marzo de 1832. Y he aqu\u00ed que el c\u00f3lera se desencadena sobre Par\u00eds el d\u00eda 26, en pleno carnaval. La epidemia, que llega de Rusia a trav\u00e9s de Polonia, provoca diarreas torrenciales, que obligan a los hospitales desbordados a agujerear las camas de los enfer\u00admos para que el l\u00edquido caiga en los cubos preparados para la cat\u00e1strofe. En 4 \u00f3 5 horas el cuerpo de un hombre de buena salud queda reducido a un esqueleto. El balance de muertos va creciendo de forma impresionante.<\/p>\n<p>En total hubo 18.400 defunciones oficiales; pero m\u00e1s de 20.000 en realidad, ya que las estad\u00edsticas y la prensa minimi\u00adzan el fen\u00f3meno para limitar el p\u00e1nico.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos que acuden a Par\u00eds para informarse sobre la epidemia contribuyen a propagarla en provincias. Les ense\u00f1an m\u00e1s a combatir los s\u00edntomas que la enfermedad: diarrea, calam\u00adbres o v\u00f3mitos. Bolsas de agua y ba\u00f1os calientes combaten el fr\u00edo que deja helados a los pacientes. Las sangr\u00edas, el calomel y el opio calman los espasmos, cuyo vigor parece concentrarse en estas eyecciones inagotables. Dupuytres, influido por una receta de las prostitutas de Hamburgo \u00abpara ocultar sus reglas\u00bb, aplica acetato de plomo para impedir las evacuaciones. Otros prescri\u00adben ipecacuana, \u00aba fin de sustituir los v\u00f3mitos naturales por v\u00f3mitos artificiales\u00bb seg\u00fan el principio vomitus vomitu curatur tirar el mal por el mal. Recamier y Chaumel practican fricciones. Velpeau receta camomila, valeriana, menta, \u00e9ter y l\u00e1udano en el hospital de la Caridad. En el H\u00f3tel-Dieu Magendie salva al 40% de los enfermos mediante pociones alternas de ponche y camomila, con acetato am\u00f3nico. Broussais pregona los triunfos de su m\u00e9todo: ingesti\u00f3n de malvavisco con hielo, calentamiento externo por ba\u00f1os de vapor, cataplasmas y sanguijuelas detr\u00e1s de las orejas y en la nuca. Estas medicaciones bastante extra\u00f1as revelan su l\u00f3gica cuando tenemos en cuenta que consideraba al c\u00f3lera como una \u00abgastroencefalia\u00bb. Las sanguijuelas colocadas en el ano servir\u00edan para \u00abatraer los movimientos del centro hacia la periferia\u00bb. De este modo aseguraba haber curado a 39 de 40 enfermos. La Gazette m\u00e9dicale discute este balance, oponi\u00e9ndole la cifra de 24 curaciones en 129 casos; Broussais envi\u00f3 sus testigos al redactor Julen Gu\u00e9rin. Fue entonces cuando muri\u00f3 Casimir-P\u00e9rier, presidente del consejo de ministros, \u00abaunque atendido por \u00e9l\u00bb. Se curaba el que pod\u00eda.<\/p>\n<p>Monse\u00f1or de Qu\u00e9len se enter\u00f3 de esta plaga en el retiro en que estaba oculto. Un mot\u00edn popular lo hab\u00eda expulsado de su arzobispado el 15 de enero de 1831 y hab\u00eda tenido que refugiarse en el monasterio Saint-Michel y luego en casa de los Cafferelli. Inmediatamente vuelve entre su pueblo que sufre, celebra la misa en las hijas de la Caridad en la capilla de las apariciones y su dirige inmediatamente al H\u00f3tel-Dieu. El padre Etienne, preo\u00adcupado por la violencia que parece amenazar al prelado, insiste en acompa\u00f1arle por los hospitales. Pero el gesto del arzobispo aplac\u00f3 los odios. Sus oraciones y sus bendiciones infunden esperanza. A petici\u00f3n de monse\u00f1or de Qu\u00e9len, el padre Etienne abre San L\u00e1zaro a los enfermos; se ve atrapado por el torbellino de ese ministerio en el que se multiplican el drama y Io imprevisto. Lo mismo ocurre con el padre Aladel, cuya salud recibir\u00e1 tambi\u00e9n una grave sacudida.<\/p>\n<h3><strong>La medalla acu\u00f1ada por M. Vachette<\/strong><\/h3>\n<p>A finales de mayo la epidemia empieza a retroceder. Los peri\u00f3dicos anuncian su fin. Aladel toma contacto finalmente con el joyero Vachette, n.\u00b0 54 de la calle de los Orfebres y le ordena que acu\u00f1e la medalla.<\/p>\n<p>Desgraciadamente la epidemia vuelve a recrudecerse en la segunda quincena de junio. Se acrecienta el p\u00e1nico, pero la fabricaci\u00f3n est\u00e1 ya en camino. Vachette entrega los primeros 1. 500 ejemplares el 30 de junio.El arzobispo recibe la prime\u00adra medalla y no tardar\u00e1 en mandar hacer para su habitaci\u00f3n particular una estatua \u00abseg\u00fan el modelo indicado a la herma\u00adna\u00bb.<\/p>\n<p>Catalina recibe su Medalla a comienzos de julio, en su comunidad, sin que haya nada que la distinga y pueda airear el secreto. Mira la efigie \u00bfHab\u00eda visto ya antes un croquis? No hay ning\u00fan documento que lo sugiera. \u00bfQu\u00e9 es lo que siente enton\u00adces? Ante todo, la alegr\u00eda de ver que se ha escuchado el deseo de Nuestra Se\u00f1ora, despu\u00e9s de aquel callej\u00f3n aparentemente sin salida: la Virgen est\u00e1 all\u00ed, irradiando su amor, con la invocaci\u00f3n por un lado y la cruz y los corazones por otro.<\/p>\n<p>Catalina se preocupa por las libertades que se han tomado con su interpretaci\u00f3n: las de Aladel, que hab\u00eda estilizado el modelo seg\u00fan la Virgen de Bouchardon; las del orfebre, que hab\u00eda puesto en el reverso las estrellas omitidas en el anverso (alrededor de la cabeza de la Virgen) y hab\u00eda a\u00f1adido dos barras horizontales y un tr\u00e9bol: su cu\u00f1o.<\/p>\n<p>Aladel le hab\u00eda dejado plena libertad para los detalles, sa\u00adbiendo que la expresi\u00f3n de una visi\u00f3n inefable y luminosa en el min\u00fasculo bajorrelieve de una medalla no pod\u00eda ser m\u00e1s que una interpretaci\u00f3n. En Lourdes el abate Peyramale tendr\u00e1 que enfrentarse pronto con el mismo problema entre Bernadette y el escultor Fabisch, encargado de hacer una estatua conforme a la visi\u00f3n; y tendr\u00e1 que acallar la decepci\u00f3n de la vidente por deferencia para con un artista afamado que ha interpretado \u00abseg\u00fan las reglas del arte\u00bb. De todas formas, era imposible representar a la Virgen tal como es. Catalina no se detiene en los detalles demasiado feliz de ver realizado lo esencial: la aparici\u00f3n, los rayos de la Inmaculada, s\u00edmbolos de la cruz y del amor. En aquella primera distribuci\u00f3n no hizo m\u00e1s que manifestar aprobaci\u00f3n: <em>Ahora hay que propagarla, <\/em>dice segura de que Dios har\u00eda lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Si la realizaci\u00f3n material le produjo algunas decepciones, las primeras curaciones y conversiones no tardaron en tranquilizarla por encima de todas las esperanzas.<\/p>\n<h3><strong>Primeros rayos<\/strong><\/h3>\n<p>La Medalla se distribuy\u00f3 primero en la regi\u00f3n de Par\u00eds, por Hijas de la Caridad, al reanudarse el c\u00f3lera.<\/p>\n<p>En Par\u00eds, en la escuela de la plaza del Louvre, la peque\u00f1a Carolina Nenain (8 a\u00f1os), de la parroquia de San Germ\u00e1n de Auxerre, la \u00fanica de su clase que no llevaba la medalla, es tambi\u00e9n la \u00fanica atacada por el c\u00f3lera. Las hermanas le propor\u00adcionan la medalla y enseguida se cura. Al d\u00eda siguiente, vuelve a clase.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n conversiones: el 13 de junio de 1833, un militar de Alen\u00e7on, \u00abiracundo y blasfemo\u00bb, a quien entregaron las hermanas la medalla, se puso a rezar sin que nadie lo esperara. Vio venir con serenidad a la muerte, llegando a decir: <em>Lo que me causa m\u00e1s pena es haber amado tan tarde y no amar a\u00fan m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>La medalla se difundi\u00f3 sin una referencia expl\u00edcita a la aparici\u00f3n. Para ello habr\u00eda sido menester proceder a una inves\u00adtigaci\u00f3n can\u00f3nica y consultar luego a Roma en donde suelen ser mal acogidos estos expedientes.<\/p>\n<h3><strong>Marejada<\/strong><\/h3>\n<p>Perro el \u00e9xito empez\u00f3 a desbordar la discreci\u00f3n. Los milagros de los que se habla provocan preguntas sobre el origen de la medalla y respuestas improvisadas. El rumor va creciendo y produce cierta marejada. Llegan espont\u00e1neamente a San L\u00e1zaro cartas agradecidas y pidiendo m\u00e1s medallas y explica\u00adciones.<\/p>\n<p>El 5 de agosto de 1833, el padre Lamboley, lazarista, emigrado a Espa\u00f1a durante la revoluci\u00f3n, env\u00eda un relato de las apariciones, en donde cuenta no solamente la de la medalla, sino tambi\u00e9n las del coraz\u00f3n de san Vicente, tan apreciadas por \u00ablas dos familias\u00bb fundadas por \u00e9l.<\/p>\n<p>Desde febrero de 1834, antes de que se hubiera publicado ning\u00fan relato, la medalla es calificada corrientemente de milagrosa \u00bfC\u00f3mo canalizar aquel movimiento sin ponerse en una dif\u00edcil situaci\u00f3n ante la Santa Sede, que proh\u00edbe la propaganda prematura de revelaciones y de milagros?<\/p>\n<h3><strong>Primera publicaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Fue el abate Le Guillou quien encontr\u00f3 la soluci\u00f3n. Este sacerdote bret\u00f3n, artista y m\u00fasico, que el arzobispo ha hecho venir a Par\u00eds, se ha convertido en uno de sus consejeros. Propone editar una informaci\u00f3n en el marco modesto de un Mes de Mar\u00eda. Se acepta que estos libros piadosos vayan ilustrados con \u00abmilagros\u00bb y \u00abejemplos\u00bb, narrados con libertad a modo de ilustraci\u00f3n, para estimular el fervor. La Medalla ser\u00e1 presentada de este modo. Con esta finalidad, Le Guillou pide al padre Aladel una carta en la que cuente la aparici\u00f3n (bajo el anonimato). La carta, escrita el 17 de marzo de 1834, es lac\u00f3nica: apenas una p\u00e1gina muy prudente:<\/p>\n<p>A finales del a\u00f1o 1830 <em>una persona <\/em>me comunic\u00f3 una visi\u00f3n que hab\u00eda tenido, <em>seg\u00fan ella, <\/em>en la oraci\u00f3n. Hab\u00eda visto, <em>como en un cuadro<\/em>, a la sant\u00edsima Virgen&#8230;<\/p>\n<p>Se califican con prudencia algunos \u00abdetalles de curaciones, conversiones y protecci\u00f3n\u00bb. Los m\u00e9dicos se muestran perplejos -indica Le Guillou-, y dicen en diferentes tonos: <em>\u00a1Es un fen\u00f3meno!!<\/em><\/p>\n<p>Algunos indican con cierta iron\u00eda: <em>-\u00a1Se trata de magnetismo!<\/em>&#8216;.<\/p>\n<p>El <em>Mes de Mar\u00eda <\/em>se publica con la aprobaci\u00f3n personal del arzobispo, con fecha del 10 de abril de 1834. Pronto (y con prudencia) le hace recensi\u00f3n un joven de 21 a\u00f1os, llamado Federido Ozanam. A quien desea informarse, se le puede decir ahora: <em>Lea a Le Guillou, p\u00e1gina 317.<\/em><\/p>\n<p>Esta primera difusi\u00f3n contribuye a que algunos deseen una informaci\u00f3n ex-profeso de la Medalla. Es eso lo que el p\u00fablico pide.<\/p>\n<p>Aladel se decidi\u00f3 a ampliar las noticias, siempre bajo el anonimato. Desarrolla un poco el relato lac\u00f3nico del 17 de marzo. Por dos veces empieza su redacci\u00f3n, no sin tachaduras, que muestran su vacilaci\u00f3n. Se\u00f1ala un poco la identidad de la vidente: no se trata ya solamente de \u00abuna persona\u00bb, sino de \u00abSor M&#8230;, novicia de Par\u00eds en una de las comunidades que se consa\u00adgran al servicio de los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Aladel, que hab\u00eda escrito prudentemente en el manuscrito: \u00abella crey\u00f3 ver\u00bb, se atreve a escribir en esta edici\u00f3n que \u00abvio en la oraci\u00f3n un <em>cuadro\u00bb<\/em>.Pero esta \u00faltima palabra relativiza la aparici\u00f3n y a continuaci\u00f3n se subraya que \u00abla sant\u00edsima Virgen\u00bb figura all\u00ed <em>\u00abtal como se la suele representar bajo el t\u00edtulo de la Inmaculada Concepci\u00f3n\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Estas precauciones ser\u00e1n una protecci\u00f3n en el caso de que Roma empiece a inquietarse.<\/p>\n<p>Cuando recibe las pruebas del volumen, en julio, Aladel pide a Catalina autorizaci\u00f3n para divulgar (respetando desde luego el anonimato) lo que ella le hab\u00eda dicho en el confesonario y para hacer constar esta autorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de este contacto repara una omisi\u00f3n se\u00f1alada con viveza por sor Catalina:<\/p>\n<p>Hace poco sor M&#8230; nos ha comunicado una circunstancia que hab\u00edamos omitido al narrar las tres visiones. Que esas gracias, representadas en los rayos, se derramaban con mayor abundan\u00adcia sobre una parte del globo que se encontraba en los pies de Mar\u00eda: y esta parte privilegiada era Francia.<\/p>\n<p>La Notice apareci\u00f3 el 20 de agosto. El relato de la aparici\u00f3n sigue siendo lac\u00f3nico y descarnado: ni descripci\u00f3n de la apari\u00adci\u00f3n, ni colores, ni detalles. Aladel habla como si las \u00abtres visiones\u00bb que menciona fueran estrictamente id\u00e9nticas y ampliamente esparcidas en el tiempo, seg\u00fan ciertos intervalos que va modificando en redacciones sucesivas. Viene luego un florilegio de milagros f\u00edsicos y espirituales, en donde se encuentra ya la curaci\u00f3n de una mujer muda, ocurrida en Constantinopla el 10 de junio de 1834.Con una tirada de 10.000 ejemplares, la Notice se agot\u00f3 en menos de dos meses. No habr\u00e1 existencias durante los dos meses siguientes.<\/p>\n<p>La segunda edici\u00f3n, que sali\u00f3 finalmente el 20 de octubre, desapareci\u00f3 m\u00e1s pronto todav\u00eda: en menos de un mes, aunque la tirada fue de 15.000 ejemplares. La tercera tirada alcanz\u00f3 los 37.664 ejemplares.<\/p>\n<h3><strong>Dos <\/strong><strong>millones de medallas<\/strong><\/h3>\n<p>En las ediciones ulteriores los relatos de curaciones se extienden a Estados Unidos (1836), a Polonia (1837), a China, a Rusia (1838) y a Abisinia (1839). En esta \u00faltima fecha la Medalla se ha extendido por el mundo entero con m\u00e1s de diez millones de ejemplares. La fabrican un gran n\u00famero de orfebres. Desbordado el se\u00f1or Vachette, no tiene tiempo para litigar con los numerosos competidores y falsificadores.<\/p>\n<p>-Como explicar esta difusi\u00f3n? \u00bfFue la epidemia de c\u00f3lera la que lanz\u00f3 la medalla? La hip\u00f3tesis parece l\u00f3gica, pero no resiste el examen. Los m\u00e9dicos del <em>Institut Pasteur, <\/em>que muestran tambi\u00e9n inter\u00e9s por las ciencias humanas, han se\u00f1alado bien la diferencia de repercusi\u00f3n psico-sociol\u00f3gica entre la peste y el c\u00f3lera. La <em>peste <\/em>despierta el sentimiento de un castigo divino y estimula el sentimiento religioso; el c\u00f3lera, con sus diarreas grotescas, provoca m\u00e1s bien la burla y la cr\u00edtica de los poderes p\u00fablicos. La gente se la toma contra ellos, m\u00e1s bien que contra Dios.<\/p>\n<p>Y sobre todo, la gran expansi\u00f3n de la Medalla no hab\u00eda empezado a\u00fan cuando la epidemia se acab\u00f3 en oto\u00f1o de 1832.A comienzos de 1834, cuando ya el c\u00f3lera llevaba m\u00e1s de un a\u00f1o en el olvido, apenas se hab\u00edan repartido una docena de millares de medallas. El n\u00famero de 50.000 no se alcanz\u00f3 hasta principios de marzo; las 150.000 durante el verano y las 500.000 en oto\u00f1o (finales de noviembre) y desde entonces el movimiento se extiende por todo el mundo, independiente\u00admente de las circunstancias particulares.<\/p>\n<h3><strong>Acci\u00f3n de gracias<\/strong><\/h3>\n<p>Catalina se siente agradecida, ya que esta fulgurante expan\u00adsi\u00f3n va acompa\u00f1ada de conversiones, curaciones y favores que alimentan las conversaciones de cada d\u00eda. La fe, que parec\u00eda impotente, cura, convierte y protege. Se hace actual la buena nueva anunciada por Isa\u00edas: \u00abLos ciegos ven, los cojos andan, los pobres son evangelizados\u00bb. Es un despertar para el pueblo cuya tradici\u00f3n religiosa no ha quedado desarraigada por la Revolu\u00adci\u00f3n. La Medalla es una Biblia de los pobres, un icono, el signo de una presencia, amiga y poderosa: la de Mar\u00eda en la comu\u00adni\u00f3n de los santos,en la luz de Cristo, a la sombra de la cruz, bajo el signo de un solo amor representado en forma de coraz\u00f3n en el reverso de la Medalla. Catalina se siente feliz. Lo que le hab\u00edan pedido en la noche se realiza ahora con esplendor.<\/p>\n<h2><strong>3. Catalina expuesta<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p>Pero ahora es precisamente cuando el secreto se ve m\u00e1s amenazado. Intentan adivinar qui\u00e9n es \u00abaquella novicia de 1830\u00bb que ha recibido la visi\u00f3n. Y los m\u00e1s sagaces ponen a veces en aprieto a Catalina<\/p>\n<h3><strong>Alerta en 1835<\/strong><\/h3>\n<p>En 1835, cuando ya se han repartido m\u00e1s de un mill\u00f3n de medallas<em>; <\/em>los superiores maravillados por la renovaci\u00f3n del fervor y de las vocaciones, mandan al pintor Lecerf ejecutar dos cuadros conmemorativos de las visiones de 1830: el coraz\u00f3n de san Vicente y la Medalla Milagrosa. Es el cuadro que se ha pintado buscando la mayor exactitud. Aladel se ha preocupado de indicar los colores, especialmente el manto azul plata.<\/p>\n<p>El pintor ha presentado con gran exactitud el marco de la capilla de la calle del Bac, antes de sus ampliaciones. Su inter\u00adpretaci\u00f3n no es minuciosa. El anverso y el reverso de la Medalla se representan en un solo cuadro. No es imposible que Aladel preguntara brevemente a Catalina sobre alg\u00fan otro detalle. El es tambi\u00e9n el que busca la ocasi\u00f3n oportuna para que vea los dos cuadros despu\u00e9s de su instalaci\u00f3n en el seminario. Es una visita discreta, anodina, aprovechando probablemente un d\u00eda de reti\u00adro de Catalina en la casa madre. Pero la puerta est\u00e1 abierta, como est\u00e1 mandado. Mientras que el confesor y su penitente est\u00e1n en contemplaci\u00f3n silenciosa, llega una hermana y dice ingenuamente se\u00f1alando a Catalina: <em>\u00a1Esta es seguramente la hermana que ha tenido la visi\u00f3n!<\/em><\/p>\n<p>El padre Aladel, sin saber qu\u00e9 hacer, se vuelve sonriendo a Catalina y le dice: <em>\u00a1Pues s\u00ed que nos han cogido!<\/em><\/p>\n<p>Entonces la hermana, que cre\u00eda haberlo adivinado, exclama: <em>-\u00a1No creo que sea ella! Si lo hubiera sido, usted no se habr\u00eda dirigido a ella para hac\u00e9rmelo saber\u2026<\/em>.<\/p>\n<h3><strong>Algunos <\/strong><strong>riesgos<\/strong><\/h3>\n<p>Aquella forma de difusi\u00f3n discreta que hab\u00eda autorizado el arzobispo se ve ahora desbordada por los acontecimientos. La Medalla es conocida mundialmente como \u00abmilagrosa\u00bb. Y nadie ignora que es el fruto de una visi\u00f3n. Por consiguiente, la curia romana tendr\u00eda raz\u00f3n para denunciar que se ha cometido un abuso. De momento no hay ning\u00fan peligro, ya que, en la misma Roma, los cardenales Lambruschini y Rivarola han defendido la causa de la Medalla; este mismo a\u00f1o de 183 5 mandan acu\u00f1arla a costa suya y patrocinan la edici\u00f3n italiana del libro de Le Guillou. Pero por poco que se mezcle en el asunto el Santo Oficio bajo el sello de su terrible secreto, estas influencias podr\u00edan ser insuficientes. Hay que hacer algo.<\/p>\n<h2><strong>4.- Un proceso por contumacia<\/strong><\/h2>\n<p>Monse\u00f1or de Ou\u00e9len abre entonces un proceso para garanti\u00adzar en su fuente este movimiento de gracias. Las apariciones, la Medalla y los milagros ser\u00e1n examinados seg\u00fan los m\u00e9todos promulgados desde el siglo XVIII por el papa Benedicto XIV.<\/p>\n<h3><strong>Una negativa<\/strong><\/h3>\n<p>Pero surge un obst\u00e1culo. El testimonio esencial es el de la propia vidente. Hasta ahora Catalina no ha hablado m\u00e1s que bajo el secreto de confesi\u00f3n.El mismo padre Etienne no sabe de qui\u00e9n se trata.<\/p>\n<p>El arzobispo hab\u00eda pedido hablar con ella, aunque fuese con el rostro cubierto y sin indagar su identidad; ha sufrido una negativa y la ha aceptado.El can\u00f3nigo Quentin, encargado del proceso por el arzobispo, tropieza con el mismo obst\u00e1culo. Lo constata al comienzo de su informe (1836): <em>Para la regularidad misma de la investigaci\u00f3n, habr\u00eda sido menester sin duda alguna recibir de labios de la hermana los detalles de la visi\u00f3n. <\/em><em>La autoridad eclesi\u00e1stica ten\u00eda que haber sido informada por ella misma <\/em><em>de todas las circunstancias de la apari\u00adci\u00f3n del cuadro. Finalmente, era su propio juramento el que ten\u00eda que asegurar y garantizar la fidelidad y la verdad de su relato<\/em><\/p>\n<p>Puesto que define tan claramente su obligaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo es que renunci\u00f3 a este testimonio? Es que el confesor, que hab\u00eda invitado a la vidente a \u00abcomparecer ante las autoridades eclesi\u00e1sticas&#8230;, encontr\u00f3 en ella tal repugnancia que no pudo vencerla. Era en el a\u00f1o 1835.<\/p>\n<p>Por diciembre de aquel mismo a\u00f1o reiter\u00f3 sus instancias, pidi\u00e9ndole en esta ocasi\u00f3n \u00abque quisiera hacer ella misma sus declaraciones al promotor\u00bb, pero ella se hab\u00eda negado formalmente.<\/p>\n<p>Para salir de aquel callej\u00f3n sin salida, el se\u00f1or Quentin hizo una \u00faltima tentativa, seguramente en enero de 1836, antes de Ios primeros interrogatorios. Pero acerca de esta \u00faltima insistencia el padre Aladel declar\u00f3: <em>Es <\/em><em>una cosa extra\u00f1a que ahora esta hermana no recuerde casi ninguna de las circunstancias de la visi\u00f3n. Por consiguiente, ser\u00eda completamente in\u00fatil cualquier intento para obtener datos <\/em><em>de <\/em><em>ella.<\/em><\/p>\n<p>Efectivamente, extra\u00f1a este \u00faltimo argumento, ya que ese extra\u00f1o olvido no era una raz\u00f3n para evitar que compareciera al contrario, exig\u00eda un examen sobre los motivos y la naturaleza de ese olvido. \u00bfCu\u00e1ndo? \u00bfC\u00f3mo? \u00bfY por qu\u00e9 hab\u00eda sucedido esa \u00abamnesia\u00bb? \u00bfCu\u00e1l era su extensi\u00f3n? \u00bfEra providencial<em>, <\/em>patol\u00f3gica o diplom\u00e1tica? El argumento aducido resulta m\u00e1s desconcertante todav\u00eda, ya que sabemos que Catalina recobr\u00f3 la memoria siempre que tuvo que explicarse sobre ello. M\u00e1s a\u00fan, mucho tiempo despu\u00e9s, en 1841, 1856 y 1876 pudo escribir otros relatos muy detallados de las apariciones.<\/p>\n<h3><strong><em>Los <\/em><\/strong><strong><em>motivos de Aladel<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Podemos imaginarnos el di\u00e1logo entre el director, un poco seco y nuestra campesina deseosa de proteger su secreto: <em>Pero <\/em>si no me <em>acuerdo de nada!<\/em><\/p>\n<p>Sin duda hab\u00eda algo de verdad en sus palabras. El recuerdo la un estado emocional es fr\u00e1gil, evanescente, m\u00e1s a\u00fan que el de un sue\u00f1o, ya que procede de la gracia de un momento. Pero, \u00bfno habr\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed una buena dosis de prudencia campesi\u00adna? <em>No s\u00e9&#8230;, no me acuerdo&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Esta respuesta ancestral, bien programada en la memoria de los pueblos, surge por s\u00ed misma, sin apelaci\u00f3n, en los casos dif\u00edciles.<\/p>\n<p>Misermont, vice-postulador del proceso de canonizaci\u00f3n, sugiere un tercer argumento. Es la sant\u00edsima Virgen la que habr\u00eda ordenado el secreto a Catalina. Pero ni Aladel, ni Quen\u00adtin, ni Catalina han hablado nunca de ello. Se trata de una inducci\u00f3n m\u00edstica o apolog\u00e9tica posterior. Si hubiera sido \u00e9sta realmente la raz\u00f3n, \u00bfno lo habr\u00eda dicho Aladel en el proceso?<\/p>\n<p>Aladel podr\u00eda haber obligado con su autoridad a Catalina, por necesidad de inter\u00e9s p\u00fablico y general, en nombre de la misma misi\u00f3n que ella hab\u00eda asumido. \u00bfPor qu\u00e9 no lo hizo? \u00bfAcaso por delicadeza con el secreto prometido? Sin duda. El secreto le hab\u00eda parecido \u00abagradable a la misma Virgen y protegido por ella\u00bb, seg\u00fan el padre Bor\u00e9, su bi\u00f3grafo.<\/p>\n<p>\u00bfPero no le mover\u00eda tambi\u00e9n el deseo de evitar confrontacio\u00adnes a prop\u00f3sito de una misi\u00f3n que \u00e9l hab\u00eda interpretado a su propio gusto, con ciertas simplificaciones? Aquella investigaci\u00f3n; no podr\u00eda agitar in\u00fatil y desafortunadamente ciertas diferencias sobre los detalles, suscitar discusiones sobre la acu\u00ad\u00f1aci\u00f3n de la medalla y crear complicaciones poco propicias al movimiento de gracias en pleno auge?<\/p>\n<p>No era un esp\u00edritu absorbente el que mov\u00eda a Aladel a proteger el secreto. Hab\u00eda mantenido el anonimato. No preten\u00add\u00eda ser el <em>factotum <\/em>de este movimiento. En 1835 hab\u00eda incluso solicitado que lo enviaran a misiones,precisamente en la \u00e9poca en que la difusi\u00f3n de la Medalla y de su <em>Notice <\/em>adquir\u00eda aires triunfales.S\u00f3lo su nombramiento de tercer asistente en la Asamblea del mes de agosto hab\u00eda impedido su marcha. Pero pod\u00eda temer la confrontaci\u00f3n de su dise\u00f1o con las indicaciones m\u00e1s complejas y precisas de Catalina, y que se alterase la discreta relaci\u00f3n de conciencia entre confesor y penitente ante las exigencias de la investigaci\u00f3n. El secreto protege la direcci\u00f3n de una gran empresa. Pero la historia no tiene m\u00e1s remedio que plantearse esta cuesti\u00f3n, ya que pronto surgir\u00e1n ciertas diferen\u00adcias entre Aladel y Catalina sobre la misma aparici\u00f3n. Se trata, pues de un enigma que nunca lograr\u00e1n disimular ni las buenas palabras ni los argumentos apolog\u00e9ticos.<\/p>\n<h3><strong>El punto de vista del promotor<\/strong><\/h3>\n<p>Si los motivos del silencio siguen estando en el aire por parte de Catalina y de Aladel, est\u00e1n sin embargo perfectamente claros en el caso del promotor. Consciente de la necesidad del testimonio de la vidente para la conclusi\u00f3n normal de la encuesta, se inclina finalmente ante el secreto de una conciencia y \u00abel secreto del rey\u00bb: \u00abDios tiene sus designios en todas las cosas\u00bb, dice formalmente.<\/p>\n<p>Su decisi\u00f3n se comprende f\u00e1cilmente dentro de la l\u00f3gica de su vida: joven sacerdote a los 26 a\u00f1os, bajo el Terror, en 1793, se vio bajo las \u00f3rdenes del obispo intruso y cism\u00e1tico de Loir-et-Cher. As\u00ed es como regres\u00f3 a la vida laica. Parti\u00f3 para Par\u00eds, empez\u00f3 a ganarse la vida entrando en la administraci\u00f3n p\u00fabli\u00adca, hizo una buena carrera y se vali\u00f3 de su posici\u00f3n para salvar a varios sacerdotes perseguidos. Al final de la Revoluci\u00f3n, el abate Desjardins, que los dirig\u00eda a \u00e9l, le sugiri\u00f3 que volviera al ministerio sacerdotal. La experiencia que monse\u00f1or Quentin hab\u00eda adquirido hizo que lo encargaran de \u00abla direcci\u00f3n de los asuntos temporales\u00bb de la di\u00f3cesis de Par\u00eds; as\u00ed lleg\u00f3 a ser can\u00f3nigo, vicario general (1833)&#8230; y promotor responsable de las cuestiones can\u00f3nicas. Le gustaba repetir la frase que su arzobispo le hab\u00eda dicho al confiarle estas funciones jur\u00eddicas: <em>Recuerde que en la Iglesia no hay procurador del Rey, sino que seg\u00fan el ejemplo de Jesucristo tiene que ser usted siempre un hombre de misericordia en sus funciones. Esa es una justicia que nunca se extrav\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>Su decisi\u00f3n, lamentable bajo el punto de vista del derecho y de la historia, proven\u00eda, pues, de una instancia superior: el evangelio.<\/p>\n<h3><strong>Lo que evit\u00f3 Catalina<\/strong><\/h3>\n<p>Con ello salieron ganando la vida y la santidad de Catalina. De esta manera se libr\u00f3 de una prueba tremenda tanto para el psiquismo como para sus tareas. Entregada a los jueces, luego a los adversarios y a los admiradores, habr\u00eda experimentado dificultades insoslayables, que resultaron mal a los videntes de la Salette. Sin duda habr\u00eda manifestado otros recursos ocultos que nunca conoceremos. Pero \u00bfa qu\u00e9 precio? Sin duda su vida habr\u00eda sido m\u00e1s corta, como fue la de Bernadette. Pero no era \u00e9sa su misi\u00f3n ni su opci\u00f3n. Conserv\u00f3 el inc\u00f3gnito s\u00f3lo para Dios y el servicio de los pobres, a los que se hab\u00eda entregado con toda su alma.<\/p>\n<p>De este modo el proceso de la Medalla milagrosa fue para Catalina un proceso por contumacia, en el sentido de \u00abnegativa a presentarse ante el tribunal\u00bb que tiene esta palabra, no en el sentido etimol\u00f3gico de \u00aborgullo\u00bb. Todo lo contrario, con toda raz\u00f3n pueden atestiguar Aladcl y Eticnne: \u00abLa repugnancia de esta hermana para comparecer se debe \u00fanicamente a su humil\u00addad\u00bb.<\/p>\n<p>La humildad encierra aqu\u00ed mucho de prudencia y de realis\u00admo. Catalina adivinaba todas las vejaciones que podr\u00edan deri\u00advarse de otra opci\u00f3n, dada la condici\u00f3n femenina de aquellos tiempos y su subordinaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>5. Los votos y la herida<\/strong><\/h2>\n<p>Mientras se desarrollaban estos acontecimientos, Catalina segu\u00eda imperturbable en su servicio.<\/p>\n<h3><strong>El final de una prueba<\/strong><\/h3>\n<p>En la cocina los ancianos apreciaban a aquella joven herma\u00adna que les serv\u00eda con generosidad siempre que no la acechaba sor Vincent Bergerault. Catalina ocultaba sus impaciencias ante la cocinera ahorrativa, las acusaba en la confesi\u00f3n, pero no llegaba a resignarse en este punto. Sor Savart tuvo compasi\u00f3n la ella. Despu\u00e9s de dos o tres a\u00f1os en Enghien la mand\u00f3 venir y le dijo sonriendo:<\/p>\n<p>En adelante su oficio no ser\u00e1 la cocina: sino la lavander\u00eda. Y aqu\u00ed tenemos a Catalina, enjabonando, repasando y plan\u00adchando la ropa. Era un asunto suyo: una de sus tareas de campesina. La ropa es el honor de una casa. Catalina pone un esmero especial en cuidar de la de los pobres: limpia y bien remendada.<\/p>\n<h3><strong>Catalina y los ancianos<\/strong><\/h3>\n<p>Pronto la mandan a prueba en la sala de ancianos varones, ni siempre c\u00f3modos, cuyo lenguaje y malos deseos turban a las Hermanas j\u00f3venes. S\u00f3lida y firme, Catalina se hace respetar. En adelante, \u00e9se ser\u00e1 su oficio.<\/p>\n<h3><strong>Los <\/strong><strong>votos (3 de mayo de 1835)<\/strong><\/h3>\n<p>Seguramente se le confirm\u00f3 en \u00e9l con ocasi\u00f3n de los votos que hizo, seg\u00fan la costumbre, al cabo de cinco a\u00f1os. El 3 de mayo de 1835, domingo del Buen Pastor, en la modesta capilla Enghien, despu\u00e9s de la elevaci\u00f3n del c\u00e1liz se eleva su voz en medio de la peque\u00f1a comunidad que contaba entonces cinco miembros:<\/p>\n<p><em>Yo. Catalina Labour\u00e9, en presencia de Dios y de toda la corte celestial, renuevo las promesas de mi bautismo y hago voto a Dios de pobreza, de castidad y de obediencia&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>A <\/em>estos tres votos, las hijas de san Vicente de Pa\u00fal a\u00f1aden un cuarto voto, muy querido a Catalina y que ya est\u00e1 bien arraigado en su vida: <em>y de trabajar en el servicio corporal ,y espiritual de los pobres enfermos, nuestros verdaderos amos, en la Compa\u00f1\u00eda de las hijas de la Caridad. As\u00ed lo pido por los m\u00e9ritos de Jesucristo crucificado y la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen.<\/em><\/p>\n<p>Catalina sella de este modo sus primeros a\u00f1os de valientes servicios, preparados por su experiencia campesina.<\/p>\n<h3><strong>Un relevo<\/strong><\/h3>\n<p>Pero aquel d\u00eda est\u00e1 velado por una sombra. El a\u00f1o pasado, el 26 de abril de 1834, su hermana mayor Mar\u00eda Luisa, que le hab\u00eda precedido 12 a\u00f1os antes, deja las hijas de la Caridad, seg\u00fan la libertad que san Vicente hab\u00eda concedido a sus hijas de renovar o no su decisi\u00f3n cada a\u00f1o 76.<\/p>\n<p>Para Catalina se trata de un choque incomprensible: estimu\u00adlada por el entusiasmo de Mar\u00eda Luisa en la vocaci\u00f3n de hija de la Caridad, no se hab\u00eda visto decepcionada. La salida de la hermana mayor era todav\u00eda m\u00e1s preocupante por el hecho de que su vocaci\u00f3n hab\u00eda sido antes un \u00e9xito en todos los aspectos. Hermana sirviente (superiora) a los 33 a\u00f1os, manifestaba su felicidad irreversible a Catalina, cuando \u00e9sta andaba todav\u00eda buscando su camino. Ella no habr\u00eda cambiado su puesto -le escrib\u00eda- ni siquiera para ser reina.<\/p>\n<p>Su carta de agosto de 1831, que recibi\u00f3 Catalina cuando velaba sus primeras armas en Reuilly, reflejaba este mismo entusiasmo y el \u00fanico deseo de que Catalina se dedique a todas sus \u00abtareas con sencillez, ingenuidad, alegr\u00eda, diligencia y aper\u00adtura de coraz\u00f3n\u00bb y que se mantenga a la altura: <em>Una hija de la Caridad que tiene de veras caridad&#8230;. Llena de satisfacci\u00f3n a todos los que la rodean. Al verla, se dice: \u00a1Esa es la imagen de Dios!: Qu\u00e9 humildad! \u00a1qu\u00e9 compasi\u00f3n! \u00a1qu\u00e9 indulgen\u00adcia! \u00a1qu\u00e9 bondad! <\/em><em>El <\/em><em>admirador de una hija de la Caridad se dice a s\u00ed mismo: Si Dios es tan bueno en sus d\u00e9biles criaturas, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 cuando veamos sus perfecciones infinitas? \u00a1Qu\u00e9 felices son las hijas de la Caridad que tienen cierto parecido con Dios! <\/em><em>\u00a1El <\/em><em>no podr\u00e1 renegar de ellas!&#8230; Mi querida Zo\u00e9&#8230;, reconozcamos que no somos muy buenas pintoras, \u00bfverdad?&#8230; No hacemos m\u00e1s que estropearlo todo. \u00bfQu\u00e9 hacer? \u00a1No desanimarse!&#8230; <\/em><em>Tu <\/em><em>hermana de toda la vida en el amor de Jes\u00fas y de Mar\u00eda<\/em><em>, <\/em><em>Mar\u00eda Luisa.<\/em><\/p>\n<p>Sin embargo, ya por estas fechas Mar\u00eda Luisa se encontraba bajo el peso de una calumnia, tan grave que la hab\u00edan \u00abdepues\u00adto en 1829. Hab\u00eda dejado de ser superiora y hab\u00eda vuelto a ser una simple hermana: primero en el mismo sitio en que estaba, Iuego dos a\u00f1os (situaci\u00f3n traumatizante en contacto con sus adversarios); luego en el hospital de Saint-Cloud en 1832 y en Tarbes en 1833 (dos cambios que llegaron ya demasiado tarde). Algo se hab\u00eda roto. El 2 de abril de 1834, cuando est\u00e1 a punto de aparecer el primer folleto sobre la Medalla, la llaman a la casa madre, en donde el enfrentamiento resulta fatal. Los Labour\u00e9 son orgullosos. Tienen la sensibilidad viva y la palabra tan impetuosa como lac\u00f3nica en las dificultades. Bajo el golpe de la injusticia Mar\u00eda Luisa se ha endurecido. Ha perdido aquel impulso que da sentido a la vida y hace posible una vida austera y a veces heroica.<\/p>\n<p>Los votos que pronuncia Catalina un a\u00f1o m\u00e1s tarde toman as\u00ed un valor de relevo&#8230;, esperando el retorno. Porque Catalina reza con una tenaz esperanza. Si tantos milagros llegan cada d\u00eda, desde hace 3 a\u00f1os, en la comunidad, \u00bfpor qu\u00e9 no \u00e9ste? Aquel choque no la ha quebrantado. Valiente por las dos, en esto, como en todo, sigue esperando la aurora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 5 de febrero de 1831 Catalina llama a la puerta del n\u00famero 12 de la calle de Picpus, el hospicio de Enghien a donde le han destinado. La acogen cuatro hijas de la Caridad. &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":399749,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20],"tags":[233,161,132,143,140,185],"class_list":["post-53172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-catalina-laboure","tag-abisinia","tag-etienne","tag-saint-cloud","tag-san-lazaro","tag-san-sulpicio","tag-tarbes"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El 5 de febrero de 1831 Catalina llama a la puerta del n\u00famero 12 de la calle de Picpus, el hospicio de Enghien a donde le han destinado. La acogen cuatro hijas de la Caridad. ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-07-07T06:00:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"34 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835)\",\"datePublished\":\"2019-07-07T06:00:58+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\"},\"wordCount\":6884,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Abisinia\",\"Etienne\",\"Saint-Cloud\",\"San L\u00e1zaro\",\"San Sulpicio\",\"Tarbes\"],\"articleSection\":[\"Catalina Labour\u00e9\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\",\"name\":\"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2019-07-07T06:00:58+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos","og_description":"El 5 de febrero de 1831 Catalina llama a la puerta del n\u00famero 12 de la calle de Picpus, el hospicio de Enghien a donde le han destinado. La acogen cuatro hijas de la Caridad. ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2019-07-07T06:00:58+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"34 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835)","datePublished":"2019-07-07T06:00:58+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/"},"wordCount":6884,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Abisinia","Etienne","Saint-Cloud","San L\u00e1zaro","San Sulpicio","Tarbes"],"articleSection":["Catalina Labour\u00e9"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/","name":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2019-07-07T06:00:58+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-4-primeros-pasos-en-el-hospicio-de-enghien-5-febrero-a-3-de-mayo-de-1835\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 4. Primeros pasos en el hospicio de Enghien (5 febrero a 3 de mayo de 1835)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/hijas-caridad.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-dPC","jetpack-related-posts":[{"id":6052,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-31-de-diciembre\/","url_meta":{"origin":53172,"position":0},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 31 de diciembre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"31\/12\/2016","format":false,"excerpt":"1632. El Arzobispo de Par\u00eds, Juan Francisco de Gondi, une, anexiona e incorpora perp\u00e9tuamente la casa y leproser\u00eda de San L\u00e1zaro a los Sacerdotes de la Misi\u00f3n. 1839. Muere en Par\u00eds, su arzobispo, Mons. Jacinto Luis de Qu\u00e9len, a los sesenta y un a\u00f1os de edad, tras dieciocho como arzobispo.\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":22876,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-santa-catalina-laboure-13\/","url_meta":{"origin":53172,"position":1},"title":"Vida de santa Catalina Labour\u00e9 1\/3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/11\/2013","format":false,"excerpt":"Video \"El paso de Dios en una vida: Catalina Labour\u00e9, mensajera de la Inmaculada\" (Primera parte) http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9xiCfE0Gm9E Santa Catalina Labour\u00e9 (en franc\u00e9s: Catherine Labour\u00e9; Fain-l\u00e8s-Moutiers, 2 de mayo de 1806 - 31 de diciembre de 1876) fue una Hija de la Caridad, que transmiti\u00f3 el pedido de la Virgen Mar\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/img.youtube.com\/vi\/9xiCfE0Gm9E\/0.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":22877,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-santa-catalina-laboure-23\/","url_meta":{"origin":53172,"position":2},"title":"Vida de santa Catalina Labour\u00e9 2\/3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/11\/2013","format":false,"excerpt":"Video \"El paso de Dios en una vida: Catalina Labour\u00e9, mensajera de la Inmaculada\" (Segunda parte) http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=cJG3t1DcHvU Santa Catalina Labour\u00e9 (en franc\u00e9s: Catherine Labour\u00e9; Fain-l\u00e8s-Moutiers, 2 de mayo de 1806 - 31 de diciembre de 1876) fue una Hija de la Caridad, que transmiti\u00f3 el pedido de la Virgen Mar\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/img.youtube.com\/vi\/cJG3t1DcHvU\/0.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":22878,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-santa-catalina-laboure-33\/","url_meta":{"origin":53172,"position":3},"title":"Vida de santa Catalina Labour\u00e9 3\/3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"30\/11\/2013","format":false,"excerpt":"Video \"El paso de Dios en una vida: Catalina Labour\u00e9, mensajera de la Inmaculada\" (Tercera y \u00faltima parte) http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=v4JSrvjzhm8 Santa Catalina Labour\u00e9 (en franc\u00e9s: Catherine Labour\u00e9; Fain-l\u00e8s-Moutiers, 2 de mayo de 1806 - 31 de diciembre de 1876) fue una Hija de la Caridad, que transmiti\u00f3 el pedido de la\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/img.youtube.com\/vi\/v4JSrvjzhm8\/0.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":53175,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-catalina-laboure-rene-laurentin-7-resplandor-de-atardecer-1871-1876\/","url_meta":{"origin":53172,"position":4},"title":"Vida de Catalina Labour\u00e9 (Ren\u00e9 Laurentin): 7. Resplandor de atardecer (1871-1876)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/07\/2019","format":false,"excerpt":"El retorno El 31 de mayo de 1871 sor Catalina se ha encontrado de nuevo con su hospicio, con su huerto, con su porter\u00eda. Hay ambiente de alegr\u00eda. Los pobres, m\u00e1s numerosos despu\u00e9s de tantos trastornos, se sienten dichosos de volver a verla, a la puerta, siempre acogedora y dadivosa.\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/anyos-vida-vicente.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/anyos-vida-vicente.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/anyos-vida-vicente.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/anyos-vida-vicente.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/anyos-vida-vicente.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":1194,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-medalla-de-la-madre-1-zoe-catalina-laboure-2\/","url_meta":{"origin":53172,"position":5},"title":"La medalla de la Madre: 1. Zoe Catalina Labour\u00e9","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/11\/2013","format":false,"excerpt":"1. Zoe Catalina Labour\u00e9 Muchos piensan que para hacerse santos hay que tener grandes dotes, ricos talentos, facultades extraordinarias. Una ilusi\u00f3n muy sutil del yo, que todav\u00eda no vive en Cristo. Los fariseos no se desacreditan: piden se\u00f1ales ruidosas y brillantes a los ojos de la carne, aunque el esp\u00edritu\u2026","rel":"","context":"En \u00abCatalina Labour\u00e9\u00bb","block_context":{"text":"Catalina Labour\u00e9","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/la-familia-vicenciana-en-los-altares\/santos\/catalina-laboure\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/11\/peregrinacion_paris_2-201x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53172"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402361,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53172\/revisions\/402361"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399749"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}