{"id":47124,"date":"2015-03-21T08:45:52","date_gmt":"2015-03-21T07:45:52","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=47124"},"modified":"2016-07-26T19:17:52","modified_gmt":"2016-07-26T17:17:52","slug":"vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/","title":{"rendered":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres"},"content":{"rendered":"<h2><strong>I. &#8211; Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/018.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-47125 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/018-300x295.jpg?resize=255%2C250\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"250\" \/><\/a><\/strong>A la mirada de los cristianos, esclarecida por la luz prof\u00e9tica y evang\u00e9lica, por la persona de Cristo, la exigencia de pobreza se refleja primordial para acceder al centro de la fe y los pobres se revelan los testigos privilegiados del porvenir del hombre en la historia, tal y como ha sido revelado en la plenitud del misterio de Cristo.<\/p>\n<p>A su vez, los movimientos pol\u00edticos m\u00e1s o menos revolucionarios marxistas o no, milenaristas o no\u2014 deseosos de construir el futuro de los hombres, cifran las esperanzas en los pobres y por eso se centran en ellos. Este futuro, afirman ininterrumpidamente, no se podr\u00e1 obtener si los pobres no obran eficazmente. Para ello se requiere que estos cobren conciencia de su situaci\u00f3n \u00abalie\u00adnante \u00ab, comprometan su pensamiento en la acci\u00f3n y act\u00faen, si es preciso, por la violencia revolucionaria.<\/p>\n<p>Dig\u00e1moslo brevemente. Cada vez que en el correr de la historia se fija la mirada en la pobreza, es el porvenir del hombre lo que est\u00e1 en juego, en juicio. Cada vez que se centra el inter\u00e9s en los pobres, es el sentido del hombre lo que est\u00e1 en proceso. Pobreza y pobres apelan a la conciencia humana \u2014cristiana o no&#8211; para descubrir y orientar el sentido de la esperanza, para afrontar el porvenir del hombre, programado en los m\u00f3viles y doctrinas de la acci\u00f3n pol\u00edtica de los partidos revolucionarios o inscrito en el programa del \u00abReino de Dios \u00bb y en las \u00abBiena\u00adventuranzas \u00ab.<\/p>\n<p>Este juicio y este proceso ayudan a desterrar el centrar la pobreza y a los pobres en una visi\u00f3n, en una opci\u00f3n, moralistas y legalistas, orientadas en orden al \u00abtener \u00ab, al \u00abposeer \u00ab. Al mismo tiempo abren a una y a otros a la luz prof\u00e9tica y a la luz evang\u00e9lica, al sentido de la Creaci\u00f3n y al movimiento de la Encarnaci\u00f3n, a la dimensi\u00f3n socio-econ\u00f3mico-pol\u00edtica y al sentido de la existencia del hombre, a la solidaridad humana y a la fraternidad evang\u00e9lica. Solo as\u00ed se pueden hacer inteligibles el dinamismo de la vida y el dinamismo del Evangelio en orden al objetivo de todo proyecto humano. El hombre \u2014cristiano o no, revolucionario o no\u2014 debiera cobrar conciencia de que, a trav\u00e9s de la \u00abconstrucci\u00f3n del mundo en la econom\u00eda de la Creaci\u00f3n \u00bb y a trav\u00e9s de la \u00abEncarnaci\u00f3n liberadora en la econom\u00eda mesi\u00e1\u00adnica \u00ab, la pobreza instaura una cr\u00edtica radical del \u00abtener \u00ab, del \u00abpoder \u00ab. Esta cr\u00edtica intenta suprimir la dominaci\u00f3n y, en con\u00adsecuencia, el servilismo en las relaciones humanas. No obstante, la contextura interna, la columna vertebral, de la pobreza no se centra en el tener, en el poseer, en el uso y abuso de los bienes de este mundo. Su l\u00ednea de fuerza, por el contrario, abre a la \u00abluz del mundo\u00bb (Jn 8, <em>12) <\/em>para realizar una cr\u00edtica en lo m\u00e1s genuino de la existencia humana.<\/p>\n<p>Nos es f\u00e1cil percibir \u2014a pesar de la diferencia de las coorde\u00adnadas socio-culturales y religiosas, de la diversidad de sensibilidad y de registro de expresi\u00f3n, del siglo XVII y del mundo de hoy\u2014 que estas cuestiones planteadas implican la preocupaci\u00f3n mayor de Vicente de Pa\u00fal. Ellas se relacionan con un aspecto, cuya importancia es capital en la espiritualidad vicenciana: <em>el juicio de los pobres.<\/em><\/p>\n<h2><strong>II. &#8211; Concienciaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Conscientes de que la \u00abBuena Nueva\u00bb tra\u00edda por Jesucristo no se confunde con ninguno de los proyectos sociales \u2014pol\u00edticos, econ\u00f3micos\u2014 sea quien sea el grupo de hombres que los pro\u00adclamen, sino que los supera a todos, pero sabedores tambi\u00e9n con P\u00e9guy de que \u00ablo espiritual est\u00e1 corriendo en el cauce de lo temporal\u00bb, se trata de buscar en la inteligencia de la fe la luz que ilumina el verdadero rostro de los pobres y esclarece la significaci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>Al hablar de pobreza, dos preocupaciones deben orientar nues\u00adtro esp\u00edritu. Esta doble preocupaci\u00f3n no solo nos vacuna contra la hipocres\u00eda, que quiere recuperar con palabras la carencia que existe en la vida, sino que nos ayuda a abordar constantemente a la pobreza y a los pobres en una perspectiva evang\u00e9lica, en el misterio de Cristo. Si ambas preocupaciones renacen continua\u00admente, es porque ellas mismas se reinventan incesantemente, al mismo tiempo que abren el esp\u00edritu del hombre a una b\u00fasqueda continua y lo transforman.<\/p>\n<h3><strong>La primera preocupaci\u00f3n es un deseo de realismo objetivo<\/strong><\/h3>\n<p>La pobreza no puede ser abordada con palabras ni a nivel de hechos materiales. Palabras y hechos deben ser insuficientes. Es evidente que no se puede abordar la pobreza m\u00e1s que con pala\u00adbras alusivas, que se refieren a la vez al misterio de Cristo, de la Iglesia, de cada cristiano, de cada hombre. En esta perspectiva podemos comprender la significaci\u00f3n de la divisa de Vicente de Pa\u00fal: \u00abnada me agrada si no es en Jesucristo\u00bb y la confesi\u00f3n de Pascal: \u00abamo la pobreza porque \u00c9l la am\u00f3\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>La segunda preocupaci\u00f3n es un deseo de realismo <\/strong><strong>subjetivo<\/strong><\/h3>\n<p>Quien habla de pobreza, debe alimentar su lenguaje con una experiencia de la fe, m\u00e1s exactamente, de la experiencia de la pobreza como una verdad de la fe. De lo contrario sus palabras no tienen ninguna consistencia. Esto quiere decir que la pobreza no es un dato aislado, sino que introduce en la verdadera vida cristiana, en la vida de Cristo. Dos pensamientos de Pascal nos dan la clave, m\u00e1s exactamente, la luz que nos permite acceder a otro orden del conocimiento: \u00absolo conocemos a Dios por Jesucristo\u00bb y a\u00f1ade: \u00abno solamente no conocemos a Dios m\u00e1s que por Jesucristo, sino que no nos conocemos a nosotros mismos m\u00e1s que por Jesucristo; solo conocemos la vida y la muerte por Jesucristo. Fuera de Jesucristo no sabemos qu\u00e9 es nuestra vida ni nuestra muerte, ni qu\u00e9 es Dios, ni qu\u00e9 somos nosotros mismos\u00bb.<\/p>\n<p>Estas dos preocupaciones impulsan al cristiano a abordar a la pobreza evang\u00e9lica, cristiana, a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n en el misterio de Cristo. Esta participaci\u00f3n le har\u00e1 estar atento a la inteligencia de su fe y le impedir\u00e1 endulzar, suavizar, pulir lo abrupto y la aspereza de los t\u00e9rminos evang\u00e9licos, su <em>paradoja<\/em>. El cristiano participar\u00e1 en el combate por la justicia y la promo\u00adci\u00f3n de todos los hombres, de todo el hombre, por hacer m\u00e1s habitable la tienda de Dios en este mundo, pero en este terreno de di\u00e1logo, de encuentro, con el increyente, velar\u00e1 por no oscurecer la luminosidad de la fe, por no desvirtuar el sabor de la sal evang\u00e9lica, en el afrontamiento del misterio. Solo entonces podr\u00e1 dar a los textos evang\u00e9licos su vitalidad, su palpitaci\u00f3n, su radicalismo.<\/p>\n<h2><strong>III. &#8211; El sentido de la pobreza y de los pobres se revela en Dios y a trav\u00e9s de Jesucristo<\/strong><\/h2>\n<p>Para llegar a descubrir el sentido de la pobreza, de los pobres, es necesario referirse al movimiento de la Encarnaci\u00f3n de Cristo. Este mes\u00edas, es Dios encarnado en la historia. Por esta encarna\u00adci\u00f3n, a trav\u00e9s de este movimiento de \u00ab<em>anonadamiento\u00bb, <\/em>Jesu\u00adcristo es un ser hist\u00f3rico y al mismo tiempo el \u00abprototipo su\u00adpremo de toda pobreza\u00bb. De una pobreza que no afecta solo al tener sino al ser de su humanidad. Dios se revela en la pobreza a trav\u00e9s de Jesucristo.<\/p>\n<p>El rostro de Cristo, que debe imantar nuestra atenci\u00f3n, es\u00adclarecer nuestra mirada, orientar nuestra acci\u00f3n, es el descubierto por san Pablo en dos textos, suficientemente claros y excesiva\u00admente ricos.<\/p>\n<p>En la carta a los cristianos de Filipos escribe: Cristo, \u00abexis\u00adtiendo en la forma de Dios, no juzg\u00f3 tesoro codiciable mantenerse igual a Dios, antes se anonad\u00f3, tomando la forma de siervo y haci\u00e9ndose semejante a los hombres; y en la condici\u00f3n de hombre se humill\u00f3, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz \u00bb (Fil 2,6-8). En la \u00abkenosis\u00bb de su encarnaci\u00f3n, Cristo nos ense\u00f1a hasta donde llega su amor por los hombres y hasta donde le conduce su participaci\u00f3n en la miseria humana. Por eso en su descenso llega hasta la muerte y experimenta en ella lo m\u00e1s profundo de la pobreza radical, de la soledad y de la limita\u00adci\u00f3n humanas.<\/p>\n<p>El himno de Filipenses est\u00e1 introducido por estas palabras: \u00abTened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas \u00bb (Fil 2,5). Introducirse en este movimiento de encarna\u00adci\u00f3n, es comprometerse en un proceso de transformaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n, de salvaci\u00f3n. Este compromiso consiste en descender hasta lo m\u00e1s bajo, hasta ponerse a existir con los pobres a trav\u00e9s de un movimiento, de una actitud, de un comportamiento de anonadamiento.<\/p>\n<p>El otro texto de san Pablo se encuentra en una de sus cartas a los fieles de Corinto: \u00abConoc\u00e9is la generosidad de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza \u00bb (2 Cor 8,9). Cristo renuncia a su riqueza divina para enriquecer a los hombres. Su ser de hombre se encuentra en una dependencia fundamental del Verbo. Solo por la comuni\u00f3n con este movimiento de empobreci\u00admiento de Cristo, a trav\u00e9s de todo el ser del hombre, el cris\u00adtiano puede llegar a descubrir el sentido de la pobreza evang\u00e9\u00adlica, cristiana y a participar en ella.<\/p>\n<p>Esta dos disposiciones de Cristo son explicadas por san Juan en su evangelio. Jes\u00fas se declara fundamentalmente dependiente. No solo afirma que no puede hacer nada por su cuenta (cf. Jn 5,19.30), sino que no busca su gloria (cf. Jn 7,18; 8,50) ni hacer su voluntad (cf. Jn 6,38). Su quehacer es hacer siempre lo que le agrada al que le ha enviado (cf. Jn 8,29). Su doctrina tampoco es suya, sino de quien le ha enviado (cf. Jn 7,16). Su ense\u00f1anza, lo mismo que su vida, que entrega (cf. Jn 10,17-18) llegada la hora fijada (cf. Jn 2,4; 7,30; 8,20; 12,23.27; 13,1; 17,1), son la manifestaci\u00f3n y la realizaci\u00f3n perfecta de la volun\u00adtad del Padre (cf. Jn 7,16-17).<\/p>\n<p>Esta existencia de Cristo, que es una pobreza en la existencia, da el secreto de la ense\u00f1anza de Cristo sobre la pobreza. En esta perspectiva, el renunciamiento, el desprendimiento, no solo se refieren y alcanzan al tener, sino al ser (cf. Jn 15,12-14; 2,25\u00ad26; Lc 14,27; 17,33; Mt 16,24-25).<\/p>\n<p>La visi\u00f3n paulina y jo\u00e1nica de Cristo est\u00e1n completadas por los sin\u00f3pticos, especialmente por san Lucas.<\/p>\n<p>En la perspectiva de Lucas, Cristo es el <em>mes\u00edas pobre. <\/em>Pobre en las circunstancias que rodean su nacimiento en Bel\u00e9n (ef. Lc 2,6-7,16) y en la ofrenda ofrecida por su rescate en la presentaci\u00f3n en el templo (cf. Lc 2,24). Su vida en Nazareth se pasa en la oscuridad. Durante su vida p\u00fablica no tiene donde reclinar su cabeza (cf. Lc 9,58), vive de lo que le dan (cf. Lc 8,3), convive con los pobres, los enfermos, los fuera de ley (cf. Lc 15,1ss.; 17,11-20) y con los pecadores (cf. Lc 5,30-32; 7,3 4,36ss.; 15,1-2; 19,1-10). No hay que extra\u00f1arse que fije su mirada en la viuda pobre (cf. Lc 21,2-3) y cuente la par\u00e1bola del pobre L\u00e1zaro (cf. Lc 16,20). En la cruz asume el sufrimiento total y repite la s\u00faplica de los pobres de Yahv\u00e9 (cf. Lc 23,33-34.46; Sal 31; Mt 27,35.43-46; Sal 22).<\/p>\n<p>Este mes\u00edas pobre, es el <em>evangelizador de los pobres. Si <\/em>Marcos nos presenta a Jes\u00fas en Galilea pregonando el programa de su ministerio con estas palabras: \u00abProclamaba la Buena Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en la Buena Nueva\u00bb (Mc 1,14-15), si Mateo ampl\u00eda este programa del reino, que Jes\u00fas instaura, en las Bienaventuranzas (cf. Mt 5,1-12), solo Lucas explicita con niti\u00addez e insistencia, sonoridad y fuerza, que el mensaje de salvaci\u00f3n plena, de liberaci\u00f3n total, proclamado por Jes\u00fas en Nazareth es para todo pobre, para todo necesitado, para todo desdichado.<\/p>\n<p>Lucas nos presenta a Jes\u00fas, ungido mesi\u00e1nicamente por el Esp\u00edritu, como el profeta de los \u00faltimos tiempos que anuncia la \u00abBuena Nueva \u00bb a los pobres. El Cristo pobre de Lucas, es el <em>evangelizador de los pobres. <\/em>El les trae un \u00aba\u00f1o de gracia del Se\u00f1or \u00bb (Lc 4,19; cf. Is 61,1-3; Lv 25,10; Dt 15,12-18; Ex 21,2-11; Jet 34,8-16). Va a realizar en su favor lo que el segundo Isa\u00edas hab\u00eda anunciado a los pobres desterrados del exilio de Babilonia (cf. Is 61,1-3):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or sobre m\u00ed,<br \/>\nporque me ha ungido.<br \/>\nMe ha enviado a anunciar a los pobres la buena nueva,<br \/>\na proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos<br \/>\ny la vista a los ciegos,<br \/>\npara dar libertad a los oprimidos,<br \/>\nproclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or \u00bb (Lc 4,18-19).<\/p>\n<p>Este texto, programa mesi\u00e1nico de la acci\u00f3n liberadora y salva\u00addora de Cristo, contiene toda la moral, toda la pol\u00edtica, toda la m\u00edstica, del mensaje de Jes\u00fas de Nazareth referente a los pobres. Jes\u00fas explicitar\u00e1 y realizar\u00e1 su contenido durante su vida a trav\u00e9s de su amor compasivo en beneficio de los desdichados (cf. Lc 7,18-23).<\/p>\n<p>La buena nueva, que proclama a los pobres, es el anuncio de la llegada del reino de Dios. Este reino, les dice, es \u00abpara vosotros \u00ab, \u00abes vuestro \u00bb (cf. Lc 6,20-23; Mc 1,14-15; Mt 5,1-12). Lo que da sentido a las Bienaventuranzas, programa central del mensaje de Jes\u00fas (cf. Lc 6,20-23; Mt 5,1-12) es el <em>reino de Dios. <\/em>El contexto prof\u00e9tico de las Bienaventuranzas ayuda a comprender la profundidad de su arraigamiento en el ministerio de Jes\u00fas y a reconocer en ellas una expresi\u00f3n de la \u00abbuena nueva\u00bb que anuncia a los pobres. Entonces se comprende la significaci\u00f3n del anuncio: \u00abel reino de Dios es vuestro\u00bb (Lc 6,20).<\/p>\n<p>\u00abEl reino de Dios\u00bb o \u00abde los cielos\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Mateo (cf. Lc 10,9.11; 21,31; Mc 1,15; Mt 4,17; 5,3; 10,17), que Jes\u00fas promete a los pobres, corresponde al reino de Yahv\u00e9, del que el profeta anuncia la <em>buena nueva <\/em>(cf. Is 52,7-8; 61,1-3). Ello significa que la intervenci\u00f3n de Dios en la historia, por la que ejerce efectivamente su \u00abjusticia real \u00bb (6), es decir, <em>toma <\/em><em>la defensa de los pobres y les concede la salvaci\u00f3n, <\/em>ha llegado. Esta intervenci\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios sit\u00faa a los pobres ante una nueva situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Comprender el <em>ministerio <\/em>de Jes\u00fas (cf. Lc 4,16-22), en el que el anuncio de su mensaje (kerigma) va unido inseparablemen\u00adte a sus signos o acciones \u2014que aseguran su significaci\u00f3n profun\u00adda y la ilustran concreta y eficazmente (cf. Lc 7,18-23)\u2014 es reconocer en \u00e9l la intervenci\u00f3n de Dios en la historia. Jes\u00fas inaugura una era nueva de Dios en el mundo. La presencia y el objetivo del reino se realiza en favor de los \u00abpobres\u00bb, de los \u00abafligidos\u00bb, de los \u00abhambrientos\u00bb. El reino de Dios es para ellos. El reino de Dios les pertenece. Dirigido a los pecadores, \u00abel anuncio del reino es una llamada a la conversi\u00f3n\u00bb (cf. Mc 1,14-15). Dirigido a los pobres, este anuncio se expresa en una \u00abinvitaci\u00f3n a la alegr\u00eda, al gozo\u00bb (cf. Lc 6,20-23; Mt 5,1-12). En la perspectiva de Lucas los pobres son los \u00abprimeros clien\u00adtes\u00bb, los primeros beneficiarios, los predilectos, del reino de Dios.<\/p>\n<p>Esta perspectiva, que inserta a los pobres de Cristo en el mo\u00advimiento de los pobres de Yahv\u00e9, proclamado en los salmos, alertado e iluminado por los profetas, ha sido suntuosamente explotada y presentada por Bossuet en el serm\u00f3n de la \u00ab<em>emi\u00ad<\/em><em>nente dignidad de los pobres\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>La \u00abeminente dignidad de los pobres\u00bb est\u00e1 sometida hoy \u00absospechas\u00bb y a \u00abambig\u00fcedades\u00bb. No obstante las ambig\u00fcedades y las sospechas que encierra, ella nos ilumina y nos permite abordarla hoy bajo el aspecto del juicio de los pobres.<\/p>\n<p>Los pobres de Yahv\u00e9 y los pobres de Cristo, los pobres de ayer y los de hoy, no se definen en raz\u00f3n de los med\u00edos de producci\u00f3n, de las estructuras socio-econ\u00f3mico-pol\u00edticas, de la conciencia de clase, de la ideolog\u00eda de una sociedad, aunque se llame cristiana, incluso aunque todos estos elementos produzcan y mantengan su situaci\u00f3n de pobreza. Su existencia de hombres en la historia se define solamente en relaci\u00f3n al reino de Dios y a las bienaventuranzas. Por eso no hay por qu\u00e9 <em>separar <\/em>en demas\u00eda, aunque haya que <em>distinguirlos, <\/em>al \u00abpobre de esp\u00edritu\u00bb (Mt 5,3) del pobre econ\u00f3mica y socialmente hablando (Lc 6,20). Semejante separaci\u00f3n har\u00eda correr el riesgo de hacer del primero un \u00abbienaventurado\u00bb y del segundo un desdichado. Si hay que distinguirlos, es para unirlos en el \u00fanico designio de Dios. La mi\u00adseria de los pobres, ayer como hoy, apela al <em>juicio divino, <\/em>porque pone en juego la \u00abjusticia real \u00bb de Dios. Los pobres, econ\u00f3mica, socialmente hablando, tienen el privilegio de apelar a la potencia de Dios y proclamarla.<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de este juicio, los pobres revelan y ejercen un juicio sobre todo proyecto humano y \u00abencarnan en la historia el juicio de Dios\u00bb. Al mismo tiempo rechazan todos los imperativos de quienes quieren decidir de su porvenir y se oponen a quienes quieren hacerlos creer que en el hombre todo se juega en una sociedad de abundancia y de productividad. Los pobres deben combatir frente a las ideolog\u00edas de los partidos pol\u00edticos y contra los \u00abfalsos profetas \u00bb (cf. 1 Jn 2,19) de los falsos mesianismos. El nudo gordiano del juicio de los pobres en la historia, que \u00abcoincide con el juicio de Dios\u00bb en la misma historia, se centra en saber si el porvenir del hombre se apoya en Dios o en el hombre. Dios se revela \u00abantropoc\u00e9ntrico\u00bb. El hombre es el centro del mundo. El templo de Dios debe ser tallado \u00abcon piedras vivas \u00bb (cf. 1 Pe 2,4). A Dios se le encuentra sin ilusiones, se le ama o se le traiciona, a trav\u00e9s del hombre, del pobre (cf. Is 58; Mt 25,31-46).<\/p>\n<p>Si \u00abel hombre es el ser supremo para el hombre \u00ab, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Marx (12), hay que saber en qu\u00e9 sentido, por qu\u00e9 es cierto. Pascal nos ayuda a esclarecer esta realidad al recordarnos que \u00abel hombre sobrepasa al hombre \u00bb y el profeta Jerem\u00edas no olvida declarar donde se encuentra el apoyo del hombre (cf. Jer 17,5-7). Si la \u00abeconom\u00eda busca un orden en la construcci\u00f3n del hombre por el hombre \u00bb (13), lo que est\u00e1 en conformidad con la econom\u00eda de la creaci\u00f3n \u2014llevada a su t\u00e9rmino por el trabajo continuo del hombre\u2014 la econom\u00eda de la liberaci\u00f3n mesi\u00e1nica de Cristo, que nos introduce en las perspectivas del \u00abreino de Dios \u00ab, la sobrepasa al mismo tiempo que la lleva a su t\u00e9rmino. Esta permite a los pobres levantarse contra todas las idolatr\u00edas socio-econ\u00f3mico-pol\u00edticas, que intentan encerrar a los hombres en s\u00ed mismos y los impide abrirse a la transcendencia inmanente de la Creaci\u00f3n y a la inmanencia transcendente de la Encarnaci\u00f3n, de donde surge toda liberaci\u00f3n humana, de donde brota toda salvaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>El drama espiritual de nuestra \u00e9poca proviene en gran parte de abordar los problemas en una perspectiva dualista, que crea una divisi\u00f3n, una ruptura en lo m\u00e1s \u00edntimo del hombre: natural- sobrenatural, doctrina-acci\u00f3n, liberaci\u00f3n-salvaci\u00f3n, creaci\u00f3n-encar\u00adnaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Filosof\u00eda y cristianismo, revolucionarios y cristianos, reivindi\u00adcan hoy, m\u00e1s que en otros tiempos, en raz\u00f3n de la \u00abpraxis\u00bb, la uni\u00f3n entre doctrina y acci\u00f3n. En los compromisos efectivos se encuentra, como por instinto, la juntura que las distinciones ideol\u00f3gicas no llegan a establecer. Pero solo a una condici\u00f3n: que <em>nuestro quehacer no debe ocultar, olvidar, las razones de <\/em><em>nuestro obrar.<\/em><\/p>\n<p>Los pobres, iluminados, alertados, por los profetas, han recha\u00adzado todo dualismo y no han abandonado la conflictividad de la historia, porque la presencia de Yahv\u00e9 llevaba la Promesa a encarnarse. Por eso han surgido en la historia las figuras del \u00abNi\u00f1o que nos ha nacido\u00bb (Is 9,5), del \u00abSiervo de Yahv\u00e9\u00bb (cf. Is 42,2-3; 49,4-6; 52,13-5 3,1 3). Jesucristo asume estas figuras. Por eso El, Dios-encarnado-en-la-historia, es el prototipo que sobrepasa los dualismos. \u00c9l es simult\u00e1neamente y por exce\u00adlencia el pobre y el profeta. Por eso establece un juicio en la historia, que se desarrolla dentro del \u00abreino\u00bb, que El instaura. Porque los fines de este \u00abreino \u00bb sobrepasan a todo proyecto humano. Cristo constituye a los pobres, en quienes est\u00e1 presente (cf. Mt 25,31-46), jueces de este juicio en la historia.<\/p>\n<h2><strong>IV. &#8211; El evangelio se interpreta a trav\u00e9s de Cristo<\/strong><\/h2>\n<p>Jesucristo no vino a fijar la Revelaci\u00f3n, sino que la centr\u00f3 definitivamente en la \u00abincalculable riqueza \u00bb de su persona y as\u00ed \u00abesclarecer como se ha dispensado el misterio escondido desde siglos en Dios, Creador de todas las cosas\u00bb (Ef 3,8-10).<\/p>\n<p>La clave para interpretar el mensaje del Evangelio no puede ser otra que la misma persona de Cristo. Es necesario, en conse\u00adcuencia, referirse a Cristo y de El pasar a interpretar su ense\u00ad\u00f1anza. Solo a trav\u00e9s de esta referencia se puede descubrir el sen\u00adtido, el dinamismo, las exigencias, de la pobreza evang\u00e9lica. Al mismo tiempo este criterio de interpretaci\u00f3n ayuda a purificar de toda idolatr\u00eda a todo proyecto humano, a discernir en los movimientos de pobreza, en los movimientos comprometidos en favor de los pobres, las exigencias y esperanzas evang\u00e9licas de la \u00abseducci\u00f3n m\u00edstica \u00bb de los mismos, mezcla de anarquismo, de espiritualismo y de fermentaci\u00f3n pol\u00edtica. Esto es tanto m\u00e1s acuciante e importante, cuanto que el mensaje evang\u00e9lico es el eje sobre el que gira la doctrina y la praxis de la vida cristiana.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, lo que con frecuencia est\u00e1 ausente de la interpretaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico, referente a la pobreza y a los pobres, es la referencia a la persona de Cristo, a su vida. Pero es la persona de Cristo quien imanta, unifica, esclarece, explica, la diversidad de los textos evang\u00e9licos. Pascal nos ayuda a reconocer el valor de esta regla de interpretaci\u00f3n: \u00abPara com\u00adprender el sentido de un autor es necesario concordar todos los pasajes contrarios&#8230; Todo autor tiene un sentido con el cual todos los pasajes est\u00e1n concordes o no tiene en absoluto ning\u00fan sentido&#8230; En Jesucristo todas las contradicciones (de la Escritura) est\u00e1n concordadas\u00bb. Con sencillez y precisi\u00f3n Vicente de Pa\u00fal declara: \u00abla regla de la Misi\u00f3n es Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>El Cristo, en quien la diversidad de tonos de la Escritura registra los acordes sonoros de la sinfon\u00eda del Evangelio, es el que \u00abse hace pobre para enriquecernos\u00bb (cf. 2 Cor 8,9). Gracias a este empobrecimiento enriquecedor somos introducidos en el \u00abreino de Dios\u00bb y somos enriquecidos (cf. Ef 3,8-12). \u00c9l nos permite unir los dos extremos de la ense\u00f1anza b\u00edblica sobre la riqueza y la pobreza y restituir el dinamismo genuino del cristianismo.<\/p>\n<h3><strong>Ense\u00f1anza de Cristo sobre la riqueza y la pobreza<\/strong><\/h3>\n<p>La pedagog\u00eda de Dios que \u00abva de comienzo en comienzo a trav\u00e9s de comienzos que no tienen fin \u00ab, seg\u00fan la expresi\u00f3n de san Gregorio Nacianceno en el comentario al Cantar de los Cantares, intenta iluminar nuestro pensamiento, orientar nuestra vida.<\/p>\n<p>Esta pedagog\u00eda de Dios, referente a la riqueza, a la pobreza, es evolutiva. Puede encantar o desencantar, pero no se puede dudar de que intenta educar nuestra conciencia, a trav\u00e9s de las diversas etapas de la Historia de la salvaci\u00f3n hasta llegar a Cristo.<\/p>\n<p>1. &#8211; <strong>Inversi\u00f3n en la escala <em>de <\/em>valores referente a la ri\u00ad<\/strong><strong>queza y a la pobreza<\/strong><\/p>\n<p>La mejor manera de captar esta pedagog\u00eda evolutiva, es rela\u00adcionar los dos extremos de la misma. Para ello comparamos el texto del Deuteronomio (28,1-15), en el que se promete \u00abrebosar de bienes\u00bb a quien \u00abobedece a los mandamientos de Dios\u00bb \u2014la riqueza es un bien, un t\u00edtulo de nobleza, signo de la amistad de Dios con sus amigos, sus fieles\u2014 y el texto de Lucas (6,20.24), que presenta a los pobres concretos, herederos de las bendiciones, y lanza las maldiciones a los ricos. En esta relaci\u00f3n de contrastes Cristo invierte la escala de valores referente a la riqueza.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de esta orientaci\u00f3n evang\u00e9lica, totalmente distinta a la del Deuteronomio, se encuentra en la perspectiva y exigencias del \u00abreino \u00ab, de la esperanza mesi\u00e1nica. Por eso Cristo afirma: Se requiere vender todo para adquirir la piedra preciosa, arra de la pertenencia al \u00abreino\u00bb (cf. Mt 13,45) y es imposible servir a dos se\u00f1ores: Dios y el Dinero (cf. Mt 6,24; Lc 16,13). La seducci\u00f3n de las riquezas es asfixiante, ahoga la Palabra, impide la verdadera vida (cf. Mt 13,22) y hace olvidar la soberan\u00eda de Dios (cf. Lc 12,15-21). No se puede, en consecuencia, entrar en el \u00abreino \u00ab, ser disc\u00edpulo de Cristo, es decir, ser cristiano, si no se renuncia a todos los bienes (cf. Lc 14,33; 12,33; Mt 19,16-26; Lc 18,18-27; Mc 10,17-27).<\/p>\n<p>Cristo, en definitiva, nos exorciza contra los demonios fami\u00adliares de la riqueza. El primero de ellos nos hace ver en la riqueza el punto de apoyo absoluto, \u00faltimo, y nos hace olvidar que somos \u00abgerentes \u00ab, no propietarios, de los bienes (cf. Lc 12,15-21).<\/p>\n<p>El segundo de estos demonios familiares termina por anestesiar la sensibilidad y arrancarnos el alma cristiana (cf. Mt 13,22). Pero la vida cristiana es anonadamiento, don, ofrenda (cf. Jn 15,12-15). Este paso de la posesi\u00f3n, de la captaci\u00f3n, de la con\u00adquista humana, propio de las riquezas, al desprendimiento, al don, a la entrega, reclama una ruptura. Cristo nos ense\u00f1a c\u00f3mo realizarla y cu\u00e1les son las exigencias.<\/p>\n<p><strong>2. &#8211; Dinamismo de la pobreza evang\u00e9lica<\/strong><\/p>\n<p>La ense\u00f1anza evang\u00e9lica concreta y universal, concretada en tres par\u00e1bolas registradas en el evangelio de Lucas, nos proporciona las directrices, a trav\u00e9s de las cuales, se descubre el doble dina\u00admismo que orienta a la pobreza evang\u00e9lica, cristiana: <em>la <\/em><em>par\u00e1bola de un hombre rico y de un pobre, llamado L\u00e1zaro <\/em><em>(cf. <\/em>Lc 16,19-31), nos presenta dos situaciones diferentes y yux\u00adtapuestas, dos experiencias, dos visiones del mundo. El hombre rico tiene su \u00ab<em>consolaci\u00f3n\u00bb <\/em>en la riqueza y se apoya en ella.<\/p>\n<p>El pobre, L\u00e1zaro, no posee nada y no puede apoyarse m\u00e1s que en Dios. La muerte invierte las situaciones de ambos.<\/p>\n<p>Es menester se\u00f1alar la <em>proximidad <\/em>en que se encuentran y el <em>abismo <\/em>que los separa. Materialmente est\u00e1n pr\u00f3ximos y alejados. Cristianamente est\u00e1n pr\u00f3ximos: el pobre es verdaderamente el pr\u00f3jimo del rico. Cuanto m\u00e1s se encuentra uno en la miseria, en la deficiencia, en el abandono, tanto m\u00e1s quienes est\u00e1n cercanos a \u00e9l se constituyen en pr\u00f3jimos. Esta noci\u00f3n de la <em>proximidad en la responsabilidad <\/em>no se puede olvidar. En ella se encuentra la revelaci\u00f3n fundamental de la ense\u00f1anza de Cristo. De nin\u00adguna manera podemos decir, desde que vemos a una persona en la miseria, que no es nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p><em>La par\u00e1bola del administrador infiel <\/em>(cf. Lc 16,1-13) nos revela la ambig\u00fcedad a la que est\u00e1n sometidas las riquezas. Pueden ser materia de propiedad, punto de apoyo, o pueden ser materia de don. Solo cuando las utilizamos en esta \u00faltima perspectiva, les damos el valor y la significaci\u00f3n que tienen en Dios.<\/p>\n<p><em>La par\u00e1bola del samaritano compasivo <\/em>(cf. Lc 10,29-37) nos esclarece sobre quien es mi pr\u00f3jimo. La respuesta est\u00e1 formulada sin ambig\u00fcedades: pr\u00f3jimo es quien me conduce, quien me \u00abcondena\u00bb, si se me permite la palabra, a ser caritativo, miseri\u00adcordioso, donador, con \u00e9l, es decir, con quien se encuentra en la miseria y no puede salir de ella sin mi ayuda.<\/p>\n<p><strong>3. &#8211; La pobreza evang\u00e9lica se encuentra en el centro de <\/strong><strong>una m\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Cristo, a trav\u00e9s de estas par\u00e1bolas, se en\u00adcuentra en un cambio de actitud. Instintivamente tenemos una actitud de propietario, de acumulador. Acumulamos para estabili\u00adzarnos, instalarnos, para estar m\u00e1s seguros de nuestra existencia. Frente a esta actitud de apropiaci\u00f3n, Cristo propone sustituirla por la actitud de donaci\u00f3n, de entrega de nosotros mismos a los dem\u00e1s a trav\u00e9s del don que realizamos. La donaci\u00f3n es un modo de ser m\u00e1s que un modo de actuar. Ella desarrolla un movimiento que orienta a la existencia cristiana en otra orientaci\u00f3n total\u00admente distinta. En ella se encuentra el dinamismo del cristiano al participar en el movimiento de Cristo que \u00abse empobrece para enriquecernos con su pobreza\u00bb.<\/p>\n<p>La pobreza evang\u00e9lica no es un sentimiento ajustado desde el exterior. Supone una movilizaci\u00f3n general de todo el ser del hombre. Por eso la pobreza es a la vez introducci\u00f3n y signo de la vitalidad de la gracia, del ser nuevo, nacido en el cristiano por la re-creaci\u00f3n en Cristo, \u00abnueva criatura\u00bb.<\/p>\n<p>Toda la m\u00edstica de la pobreza consiste en introducirse en el movimiento de Cristo, que se empobrece para enriquecernos. Solo por la comuni\u00f3n con este movimiento del empobrecimiento enriquecedor de Cristo, se accede, a otro orden del <em>conoci\u00ad<\/em><em>miento, <\/em>distinto del conocimiento ordinario: lo visible se descifra a trav\u00e9s de lo invisible.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del conocimiento, la m\u00edstica de la pobreza es una <em>actividad. <\/em>En ella se encuentra el resorte, el dinamismo, de la existencia cristiana. Lo interesante no es \u00abposeer \u00bb y \u00abdominar \u00bb en nuestra abertura de seres humanos a los dem\u00e1s, ni encerrarse en s\u00ed mismo, que ser\u00eda contrario al esp\u00edritu de Dios y al es\u00adp\u00edritu del hombre, sino \u00abtener hambre y sed de justicia\u00bb. Nadie puede comprender la pobreza si no tiene este hambre y esta sed de justicia. No se trata de \u00abcomprometerse\u00bb, de afiliarse a un partido, sino de <em>continuar la misi\u00f3n de Cristo pobre, <\/em><em>presente en los pobres, en beneficio de los pobres. <\/em>Este elemento activo es indispensable para preservar a la pobreza de todas las caricaturas, al mismo tiempo que impide <em>separar pobreza y pobres.<\/em><\/p>\n<p>La pobreza evang\u00e9lica no es solamente una ascesis, ni una moral \u00abcodificada\u00bb, \u00abregulada\u00bb, por la que el rico se desprender\u00eda de lo que ya no le cabe en la cartera, para poder practicar la pobreza y hablar de ella en un orden moral, huma\u00adnitario, caritativo, naturalista, ecologista, y por la que el religioso la reducir\u00eda en el sentido <em>econ\u00f3mico <\/em>a una relaci\u00f3n entre insti\u00adtuci\u00f3n y persona, en el orden <em>teol\u00f3gico <\/em>identificar\u00eda pobreza y obediencia y en el orden <em>psicol\u00f3gico <\/em>transformar\u00eda una vivencia de la fe en un acto material, que intenta compartir la inquietud constante de los pobres. La pobreza evang\u00e9lica debe estimular en el ser del hombre todo lo que tiene de m\u00e1s genuinamente divino. Un ser entregado a la pobreza puede hacer frente a todo proyecto humano, socio-econ\u00f3mico-pol\u00edtico, por ser el testigo privilegiado de Cristo pobre.<\/p>\n<h2><strong>V. &#8211; Vicente de Pa\u00fal, un pobre y un profeta<\/strong><\/h2>\n<p>La solemne declaraci\u00f3n de Mons. Enrique de Maupas du Tour, en la primera oraci\u00f3n f\u00fanebre pronunciada en honor de Vicente de Pa\u00fal: \u00ab\u00c9l ha cambiado casi totalmente el rostro de la Igle\u00adsia\u00bb, m\u00e1s que halagar a nuestra sensibilidad filial, sacude nuestra atenci\u00f3n perezosa y so\u00f1olienta. En definitiva nos obliga a una reflexi\u00f3n ben\u00e9fica, capaz de hacernos descubrir el dina\u00admismo que explicar\u00eda la variedad, la profundidad, la permanencia de la obra vicenciana, el sentido vicenciano de la unidad en la diversidad. Al mismo tiempo nos har\u00eda comprender por qu\u00e9 los sencillos lo adoran, incluso si se unen a los rumores pasajeros y divergentes contra Vicente, los grandes lo consultan, los maestros de la vida espiritual lo tienen por un \u00abhombre prudente\u00bb, los partidos se lo discuten sin que ninguno de ellos consiga encontrarle entre sus partidarios, los revoluciona\u00adrios y ateos le llaman su santo, quienes se dedican a la teolog\u00eda por vocaci\u00f3n comienzan a interesarse por \u00e9l en esta Iglesia del Vaticano II, de la \u00abPopulorum Progressio\u00bb, de la \u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb.<\/p>\n<p>Para acceder al sentido de un autor, para caracterizar la fisono\u00adm\u00eda de un hombre, es menester discernir \u00abel talento que regula todos los dem\u00e1s\u00bb. Este talento, este criterio dir\u00edamos noso\u00adtros, al referirnos a Vicente de Pa\u00fal, es <em>la presencia del misterio <\/em><em>de Cristo en los pobres.<\/em><\/p>\n<p>Para comprender c\u00f3mo Vicente de Pa\u00fal lleg\u00f3 a ser un pobre, para discernir su m\u00edstica de los pobres, la estrategia din\u00e1mica de su caridad, es indispensable descubrir el contenido y el dina\u00admismo de su experiencia religiosa. Solo as\u00ed se podr\u00e1 descubrir, captar, asir, la originalidad de su doctrina, de su profec\u00eda. Sin esta precauci\u00f3n, no solo se reduce y se vac\u00eda el dinamismo vivo e intenso de la personalidad de Vicente, sino que se arriesgar\u00eda no descubrir el sentido y la significaci\u00f3n de sus palabras.<\/p>\n<h3><strong>La experiencia de la pobreza y de los pobres en Vicente <\/strong><strong>de Pa\u00fal<\/strong><\/h3>\n<p>La experiencia de la pobreza y de los pobres en Vicente de Pa\u00fal no se puede encerrar, encajonar, en unas cuantas frases por muy pulidas y brillantes que sean, Esta experiencia evolutiva camina al ritmo de los acontecimientos imprevistos e imprevisi\u00adbles. Para caracterizarla, lo menos imperfectamente posible, fija\u00adremos nuestra mirada en el momento clave que se\u00f1ala esta evoluci\u00f3n y a partir del cual se acelera su ritmo, crece en pro\u00adgresi\u00f3n y aumenta en extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando Vicente de Pa\u00fal llega a Par\u00eds en 1608 se encuentra en la miseria. Como otros muchos gascones, que abundan y viven agrupados en la capital, intenta buscar fortuna. El nombramiento de limosnero en el fastuoso palacio de la reina Margarita no es suficiente para enriquecerle, ni para permitirle vivir seg\u00fan el deseo de su sue\u00f1o. La pobreza, en que se encuentra envuelta su existencia, le impulsa a buscar un \u00abhonorable beneficio \u00ab, capaz de hacerle deshacerse de esta envoltura molesta. La <em>miseria, <\/em>en definitiva, no es para \u00e9l de 1581 a 1617 m\u00e1s que el <em>resultado <\/em><em>de no saber defenderse en la vida y los pobres, <\/em>estas miserias ambulantes, no interesan, ni preocupan excesivamente a Vicente de Pa\u00fal. Al menos, <em>no interpelan a su existencia ni le plantean un <\/em><em>problema.<\/em><\/p>\n<h3><strong>El descubrimiento de los pobres<\/strong><\/h3>\n<p>Al mismo tiempo que obtiene en el aspecto econ\u00f3mico el deseo de su sue\u00f1o por la acumulaci\u00f3n de beneficios y la entrada en la casa se\u00f1orial de los Gondi, Vicente, entre 1613 y 1617, se agita en una \u00abnoche oscura \u00bb del esp\u00edritu. Para re-estructu\u00adrarse en su fe, se esfuerza en testimoniar por sus actos que cree en estas palabras de Jes\u00fas: \u00abCuantas veces hicisteis un servicio a uno de estos peque\u00f1uelos a m\u00ed me lo hicisteis\u00bb. Los servicios realizados en favor de los desdichados, en quienes Cristo est\u00e1 presente, apaciguan su esp\u00edritu y le iluminan. En esta situaci\u00f3n \u00abse decidi\u00f3 un d\u00eda a tomar una resoluci\u00f3n firme e inviolable para honrar m\u00e1s a Jesucristo e imitarle m\u00e1s perfectamente de lo que hasta entonces lo hab\u00eda hecho, que fue <em>dar toda su vida <\/em><em>por su amor al servicio de los pobres\u00bb<\/em>. Vicente descubre la presencia de Cristo en los pobres, el sentido de los pobres, <em>cuando se da a ellos y asume su propia pobreza. <\/em>El sufrimiento, que le causa su propia existencia, le lleva a percibir m\u00e1s profun\u00addamente el rostro de los desdichados y esta percepci\u00f3n le hace ser un excelente testigo y un cliente privilegiado de los pobres. En ese momento su caminar cambia de ritmo y sus perspectivas de sentido: una luz nueva invade su alma. \u00abSu alma, nos dice Ahelly, se encontr\u00f3 sumergida en una dulce libertad&#8230; fue llenada de una luz tan abundante que, como \u00e9l lo ha confesado en varias ocasiones, le parec\u00eda ver las verdades de fe con una luz total\u00admente especial\u00bb. Dios transforma a este cazador-de-benefi\u00adcios-eclesi\u00e1sticos en un <em>profeso de los pobres <\/em>y har\u00e1 de \u00e9l, a trav\u00e9s del genio econ\u00f3mico y financiero de este intendente general de la caridad parisina, <em>un profeso de la pobreza. <\/em>A partir de ese d\u00eda la voz de Vicente de Pa\u00fal, a trav\u00e9s de su ense\u00f1anza, ser\u00e1 el clamor de un <em>profeta de los pobres <\/em>de la Iglesia Moderna.<\/p>\n<p>Una nueva convicci\u00f3n se instala, al mismo tiempo, en lo m\u00e1s profundo de la conciencia de Vicente: no se puede conocer sin amar. Pero el conocimiento se encuentra al t\u00e9rmino de un inter\u00adcambio profundo y el amor requiere dar su vida por los dem\u00e1s. Conocimiento y amor exigen pagar el precio de la abertura, del descubrimiento, del don al \u00abotro\u00bb. Por eso declara sencilla\u00admente: \u00abEs necesario dar su coraz\u00f3n para obtener el coraz\u00f3n de los otros\u00bb.<\/p>\n<p>Este doble movimiento del conocimiento y del amor va a orientar la din\u00e1mica generadora del pensamiento y de la vida de Vicente. Buen alquimista de f\u00f3rmulas espirituales, funde en una frase los elementos del contenido de su experiencia. A trav\u00e9s de ella intenta comunicar su experiencia re-creadora y modelar el esp\u00edritu de los Misioneros, de las Hijas de la Caridad: \u00abEs necesario darse a Dios para amar a Jesucristo y servirle en la persona de los pobres\u00bb. Este don, en definitiva, es la respuesta del hombre a Dios fiel, sorprendente y comprometido en la historia humana. Al mismo tiempo introduce al hombre en el dinamismo del esp\u00edritu de Cristo y le permite desarrollar las dos virtudes, que caracterizan al Hijo de Dios: \u00abla religi\u00f3n en relaci\u00f3n al Padre y la caridad en orden a los hombres\u00bb. Abordada en esta perspectiva se puede descubrir la riqueza y la profundidad de la expresi\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal: \u00abcontinuar la misi\u00f3n de Cristo\u00bb, de este Cristo que \u00abestar\u00e1 en agon\u00eda\u00bb en cada hombre \u00abhasta el fin de los d\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Al paso del tiempo un movimiento progresivo y continuo se desarrolla en la conciencia de Vicente: cuanto m\u00e1s se purifica, ve m\u00e1s profundamente. El genio del cristianismo para \u00e9l no tiene m\u00e1s que una ambici\u00f3n: \u00abvaciarse de s\u00ed mismo para llenarse de Dios\u00bb. Pero son los pobres quienes le ayudan a realizar este doble movimiento. Al mismo ritmo que la gracia y la miseria de los dem\u00e1s le purifican, vuelve a dar a la Iglesia su verdadero sentido: el sentido de los pobres. El adquiere una visi\u00f3n evan\u00adg\u00e9lica de los pobres <em>y <\/em>comienza todo un movimiento de acci\u00f3n y de doctrina en beneficio de los desdichados.<\/p>\n<h3><strong>El juicio de los pobres<\/strong><\/h3>\n<p>En la visi\u00f3n, en la m\u00edstica, de los pobres de Vicente de Pa\u00fal hay un rasgo que se debe meditar con detalle, explotar con esme\u00adro: es el juicio de los pobres.<\/p>\n<p>Progresivamente los pobres van a ser para Vicente de Pa\u00fal un \u00absigno\u00bb, una \u00abpresencia\u00bb y sobre todo una \u00abllamada\u00bb de Cristo, que le <em>proporcionan el beneficio de una concientizaci\u00f3n, <\/em><em>le comprometen en una responsabilidad, le dan una vocaci\u00f3n. <\/em>Consciente de esta mediaci\u00f3n de los pobres, utilizada por Dios, el buen padre Vicente no olvida informarnos discretamente del contenido de estos seres aparentemente insignificantes: su presencia le transmiti\u00f3 una orden de parte de Dios, su miseria jalo\u00adn\u00f3 las etapas de su caminar hacia Dios y hacia los hombres.<\/p>\n<p>La inspiraci\u00f3n verdadera, donde Vicente de Pa\u00fal descubre el juicio de los pobres, no es otra que <em>la presencia del misterio de <\/em><em>Cristo en los pobres. <\/em>En ella encontramos las directrices que orientan y motivan su estrategia din\u00e1mica de la caridad, su m\u00eds\u00adtica de los pobres, al mismo tiempo que impiden a los pobres convertirse en miserables:<\/p>\n<p>Jes\u00fas no se content\u00f3 con predicar su mensaje a los pobres, los sirvi\u00f3.<\/p>\n<p>El Hijo de Dios est\u00e1 presente en los pobres. Si a la mirada humana estos pobres aparecen toscos, ignorantes y apenas ofrecen rostro y sensibilidad de seres racionales, sin embargo fuerzan a descubrir que la verdadera religi\u00f3n se encuentra en ellos. Y si \u00abse vuelve la medalla\u00bb, si se los mira \u00aba la luz de la fe\u00bb, aparecer\u00e1n como im\u00e1genes de Jes\u00fas \u00abque quiso ser pobre <em>y <\/em>que nos es representado por los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, Cristo, al estar presente en los pobres, considera hecho a su persona todo lo que se hace a los pobres. A quie\u00adnes los sirven les procuran algo m\u00e1s que \u00abrecompensas eternas\u00bb. Incluso en este mundo otorgan una \u00abdicha especial\u00bb, una \u00abprotecci\u00f3n particular\u00bb. Quienes sirven a los pobres no temen la muerte.<\/p>\n<p>Los pobres, de quienes Vicente de Pa\u00fal habla con sus interlo\u00adcutores y a quienes quiere introducir en sus existencias, impiden dormir a las personas de \u00abbuena conciencia\u00bb. Al ser testigos e im\u00e1genes de Jes\u00fas, este los constituye abogados acusadores y defensores de su propia causa. A lo largo del proceso los pobres se levantan para convocarnos ante el tribunal de Dios y de la sociedad. Pueden condenarnos en cada minuto, pero tambi\u00e9n tienen poder para liberarnos y salvarnos. Sus argumentos constatan nuestros gustos refinados con su miseria, nuestro des\u00adpilfarro con su escasez, nuestro dominio con su servilismo, nuestra indiferencia con su abandono. Estos seres, aparentemente despre\u00adciables, sin derecho a la mirada de la<sup>,<\/sup> sociedad, son, en realidad, grandes se\u00f1ores y nosotros somos sus servidores. El poder de los pobres es inconmensurable, porque pueden aclarar nuestra mirada miope. Nos invitan a ver las cosas como son en Dios, en Cristo.<\/p>\n<p>Los pobres, en el misterio de Cristo, nos revelan lo que somos y lo que debi\u00e9ramos ser. Los pobres juzgan lo que hemos hecho y lo que hubi\u00e9ramos debido hacer, lo que hacemos y lo que deber\u00edamos hacer. Portadores inconscientes de las exigencias de la \u00abjusticia de Dios\u00bb, inauguran en nosotros otro ritmo de existencia, otra manera de existir en los dem\u00e1s, de habitar en Dios.<\/p>\n<p>Este juicio de los pobres condujo a Vicente de Pa\u00fal a cono\u00adcerlos y a amarlos con una generosidad vivida en la verdadera fraternidad, iluminada por los dogmas de la Creaci\u00f3n, de la Encarnaci\u00f3n, de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la base de la m\u00edstica vicenciana hay, en primer lugar, una toma de conciencia de la responsabilidad. Esta concientizaci\u00f3n con respecto a los pobres es para Vicente una <em>intuici\u00f3n profunda <\/em><em>y creadora: <\/em>\u00e9l ve en los pobres a sus bienhechores. Esta intuici\u00f3n inicial se traducir\u00e1 en:<\/p>\n<ul>\n<li><em>instituci\u00f3n: <\/em>los sacerdotes de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, las Hijas de la Caridad, las \u00abCaridades\u00bb;<\/li>\n<li><em>acci\u00f3n: <\/em>la obra socio-caritativa;<\/li>\n<li><em>f\u00f3rmula: \u00ab<\/em>los pobres son nuestros se\u00f1ores y maestros\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El fundamento m\u00e1s din\u00e1mico, m\u00e1s inmortal, utilizado por Vicente de Pa\u00fal para formular doctrinalmente esta intuici\u00f3n, es el dato b\u00edblico. \u00c9l nos re\u00fane en el movimiento del pueblo de Dios, \u00abeste Israel permanente que vive en la oraci\u00f3n y en la espera&#8230; constantemente en tensi\u00f3n hacia el encuentro con Dios\u00bb. Nos presenta a Cristo como la esperanza de \u00ablos pobres de Yahv\u00e9\u00bb. A partir de esta visi\u00f3n: Cristo enviado a los pobres, Vicente de Pa\u00fal presenta a Cristo pobre, Cristo presente en los pobres y los pobres presentes en Cristo.<\/p>\n<p>Los pobres son, en consecuencia, el lugar privilegiado del encuentro con Dios, la imagen de Cristo, un \u00absacramento\u00bb de su propia presencia. Su cometido es mantener viva en ellos la marca de Jesucristo\u00bb, quien en su Encarnaci\u00f3n, en su vida p\u00fablica y en su Pasi\u00f3n asumi\u00f3 la pobreza, el sufrimiento. Como siempre Cristo descifra la realidad de los pobres:<\/p>\n<p>\u00abNada me agrada si no es en Jesucristo\u00bb, declara Vicente de Pa\u00fal. Los pobres solo le agradan en Jesucristo. A la mirada de Vicente los pobres merecen el m\u00e1s profundo respeto, porque su mirada es iluminada por la luminosidad de la fe.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo resumir el secreto de Vicente de Pa\u00fal, su visi\u00f3n, su juicio de los pobres? Toda f\u00f3rmula ser\u00eda inexacta, porque ocul\u00adtar\u00eda, sin quererlo, la riqueza desbordante que intentar\u00eda aclarar. Si quisi\u00e9ramos resumir su secreto, tomar\u00edamos prestadas algunas palabras de este pobre de Dios y de este amigo de los pobres:<\/p>\n<p>\u00abDios ama a los pobres y, en consecuencia, ama a quienes aman a los pobres, porque cuando se quiere a alguien, se tiene afec\u00adto por sus amigos y servidores. Pero, la peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda de la Misi\u00f3n trata de ocuparse con <em>afecto de servir a los pobres, que son <\/em><em>los predilectos de Dios, <\/em>y de esta manera tenemos motivos de esperar que por amor a ellos Dios nos amar\u00e1. Vayamos, pues, hermanos m\u00edos, y dediqu\u00e9monos con nuevo amor a servir a los pobres e, incluso, busquemos a los m\u00e1s pobres y a los m\u00e1s abandonados; reconozcamos delante de Dios que son <em>nuestros <\/em><em>se\u00f1ores <\/em>y <em>maestros <\/em>y que somos indignos de ofrecerles nuestros peque\u00f1os servicios\u00bb.<\/p>\n<p>Si Bossuet proclama en el p\u00falpito: \u00aben la Iglesia los pobres son ricos y los ricos sus servidores \u00ab, preferimos la declaraci\u00f3n de uno de los primeros clientes de los pobres, Vicente de Pa\u00fal:<\/p>\n<p>\u00abEl Hijo de Dios, que quiso ser pobre, nos es representado por los pobres\u00bb. \u00abNuestra herencia son los pobres\u00bb. \u00abSon los predi\u00adlectos de Dios\u00bb.<\/p>\n<h2><strong>VI. &#8211; La evangelizaci\u00f3n de los pobres<\/strong><\/h2>\n<p>Si Vicente de Pa\u00fal propone concertar todas las variantes del dinamismo vital para conseguir un solo fin: buscar y realizar el reino de Dios en s\u00ed mismo y en los dem\u00e1s, es para poder <em>glorificar al Padre continuando la misi\u00f3n de Cristo, evangelizador de los pobres.<\/em><\/p>\n<p>Esta misi\u00f3n de Cristo de evangelizar a los pobres (cf. Lc 4,18), se inscribe en lo m\u00e1s profundo de la conciencia de Vicente. Orienta sus opciones, su actividad, su moral, su pol\u00edtica. Por eso este Cristo pobre, presente en los pobres, que se dirige prefe\u00adrentemente a los pobres y se declara su evangelizador, imanta y poraliza la conciencia vicenciana.<\/p>\n<p>Apoyado en la triple fuente de inspiraci\u00f3n jo\u00e1nica, paulina y lucana, Vicente de Pa\u00fal contempla, y nos pide mirar de manera privilegiada, a un Cristo lleno de celo, de ternura o compasi\u00f3n, humilde. Este Cristo, que se refleja en la profundidad de la mirada vicenciana, es un Cristo \u00abescarnecido\u00bb, \u00abdespreciado\u00bb, \u00abhumillado\u00bb, hasta llegar a asumir al maximum la condici\u00f3n de pobre, sometido a la voluntad del Padre hasta el anonadamiento de la encarnaci\u00f3n y de la muer\u00adte. La visi\u00f3n de Cristo y de su obra adquieren una atracci\u00f3n irresistible y una densidad inolvidable en la espiritualidad vicenciana.<\/p>\n<p>Este Cristo vino para los pobres y se identifica con ellos. La Iglesia, comunidad que contin\u00faa el misterio de Cristo, debe extender esta presencia y esta misi\u00f3n. Si no vemos c\u00f3mo Cristo est\u00e1 en los pobres, ya no podemos discernir, descubrir, c\u00f3mo la Iglesia de Cristo es la Iglesia de los pobres, la Iglesia pobre. Ante esta actitud evang\u00e9lica hay en la Iglesia \u2014de ayer y de hoy\u2014 ideolog\u00edas mal bautizadas y de ninguna manera convertidas. El mal viene de antiguo y es profundo: desde el siglo IV, cuando el paganismo, a trav\u00e9s del Derecho Romano, se infiltra y se injerta en la doctrina cristiana, hasta el \u00abmarxismo \u00bb o \u00absocialismo cristiano \u00bb de hoy, pasando por el mercantilismo de los siglos XVI y XVII y por el angelismo, que se desliza si\u00adnuosamente a trav\u00e9s del paso de los siglos.<\/p>\n<p>Vicente se pod\u00eda haber dejado seducir f\u00e1cilmente por la fuerza jur\u00eddica y la riqueza econ\u00f3mica de la iglesia de Francia del siglo XVII. Pero un \u00abhugonote \u00ab, que desea \u00abconvertirse \u00ab, le re\u00adcuerda la realidad. Este denuncia 10.000 sacerdotes que vaga\u00adbundean por las calles de Par\u00eds y publica el abandono en que se encuentran los pobres (63). Y esto es precisamente lo que im\u00adpresiona a Vicente de Pa\u00fal. La l\u00ednea original de la construcci\u00f3n de la Iglesia, Iglesia-Pobres, parece olvidada, abandonada.<\/p>\n<p>La Iglesia de Cristo no es, en consecuencia, para Vicente de Pa\u00fal una promesa de poder\u00edo, sino \u00abla Iglesia de los pobres\u00bb, \u00abla Iglesia pobre\u00bb. Solo la preocupaci\u00f3n, la acci\u00f3n, en benefi\u00adcio de los pobres pueden exorcizar, expulsar, a los fantasmas que impiden ver que la Iglesia de Cristo sea la verdadera Iglesia, la conducida por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El fracaso esencial de la Iglesia \u2014la de ayer y la de hoy\u2014 ser\u00eda no dar la \u00abpreeminencia \u00bb en ella a los pobres. Y mucho m\u00e1s no encontrarlos en sus filas. Consciente de esta \u00abpree\u00adminencia \u00bb de los pobres en la Iglesia, Vicente lanzar\u00e1 su con\u00adsigna: \u00abVayamos, pues, hermanos m\u00edos, y dediqu\u00e9monos con nuevo amor a servir a los pobres e, incluso, busquemos a los m\u00e1s pobres y a los m\u00e1s abandonados; reconozcamos delante de Dios que son nuestros se\u00f1ores y nuestros maestros y que somos indignos de ofrecerles nuestros peque\u00f1os servicios\u00bb. Al mis\u00admo tiempo nos entregar\u00e1 un secreto de amor y de servicio: \u00abLa mejor manera de asegurar nuestra felicidad eterna es vivir y morir al servicio de los pobres, en los brazos de la Providencia y en un renunciamiento de nosotros mismos para seguir a Jesu\u00adcristo\u00bb. En esta misma l\u00ednea de pensamiento nos pone en frente de nuestra responsabilidad: \u00ab\u00a1Ah! tendr\u00edamos que ven\u00addernos a nosotros mismos para sacar a nuestros hermanos de la miseria\u00bb. \u00abDios nos conceda la gracia de conmover nuestros corazones para con los pobres y de pensar que socorri\u00e9ndolos \u00a1practicamos la justicia y no la misericordia!\u00bb. Finalmente, consciente de que en la iglesia y en la sociedad todos vivimos del trabajo de los pobres, exclama: \u00abVivimos del patrimonio de Jesucristo, del sudor de los pobres&#8230; Somos responsables, si ellos, los pobres, sufren por su ignorancia y sus pecados; en conse\u00adcuencia somos culpables de todo, lo que sufren, si no sacrificamos toda nuestra vida para instruirlos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Aspectos de la miseria<\/strong><\/h3>\n<p>Nuestras categor\u00edas mentales nos llevan a concebir dos formas de miseria: una f\u00edsica y otra espiritual. Si hay que distinguir la una de la otra, no hay por qu\u00e9 disociarlas. Y esto no por perfidia de confusi\u00f3n, ni de sacralizaci\u00f3n, sino por exigencia de encar\u00adnaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lejos de provocar una obsesi\u00f3n y de alimentar el p\u00e1nico, la miseria debe convencer al hombre de que no hay m\u00e1s que una pol\u00edtica. Esta consiste en dar su vida, como Cristo, para vivir m\u00e1s intensamente y hacer vivir mejor a los dem\u00e1s. Esta pers\u00adpectiva de la miseria, anclada en los pobres, conduce a Vicente de Pa\u00fal y a quienes le escuchan, a un modo de ser y de obrar, capaces de ayudar a los pobres a liberarse de la miseria y a los poseedores a hacer fructificar los bienes en beneficio de los desdichados. Lo que est\u00e1 en juego a trav\u00e9s de las mediaciones del tener, de la riqueza, es la liberaci\u00f3n, la salvaci\u00f3n del hombre en la sociedad. La econom\u00eda de la Creaci\u00f3n manifiesta que el hombre debe \u00abdominar \u00bb el mundo para ponerlo al servicio de los dem\u00e1s, para permitir a la comunidad humana desarrollarse en la dignidad y la miseria lo impide.<\/p>\n<p>Al ser socialmente una realidad compleja y al mismo tiempo una participaci\u00f3n del \u00abmisterio\u00bb de Cristo, la miseria exige, para descifrarla y poder luchar contra ella, desarrollar tres dinamismos:<\/p>\n<ul>\n<li><em>Dinamismo del conocimiento, <\/em>que lleva a informarse para descubrir hasta donde llega la gravedad del mal. El t\u00e9rmino de este conocimiento se encuentra en el descubrimiento de los meca\u00adnismos, de las mediaciones, de las estructuras sociales, que engen\u00addran y mantienen la miseria. Cuando la pol\u00edtica del gobierno central, instalada en la guerra y en el despilfarro, convierte a una multitud de campesinos en mendigos errantes, Vicente de Pa\u00fal exclama: \u00abLos pobres, que no saben a d\u00f3nde ir ni que hacer, que sufren y que se multiplican todos los d\u00edas, constituyen mi peso y mi dolor\u00bb.<\/li>\n<li><em>Dinamismo de la compasi\u00f3n, <\/em>que lleva a compartir la situaci\u00f3n de la miseria de los dem\u00e1s. Esta compasi\u00f3n brota del Cuerpo M\u00edstico de Cristo y hace vivo el esp\u00edritu de Jes\u00fas. Toda la empresa caritativa de Vicente de Pa\u00fal est\u00e1 atravesada, dinamiza\u00adda, por este esp\u00edritu de compartir la existencia de los desdichados, de los pobres. Quienes toman en serio el mensaje evang\u00e9lico est\u00e1n invitados a participar en la lucha contra la miseria de los pobres por s\u00ed mismos y por los dem\u00e1s.<\/li>\n<li><em>Dinamismo de la vida, <\/em>que hace \u00abacudir al socorro de las necesidades como se corre cuando hay fuego\u00bb, \u00abporque no socorrer es matar\u00bb. El amor efectivo por los pobres se verifica en las posiciones y compromisos adquiridos en beneficio de ellos. No es suficiente tener inquietud por los pobres, se requiere que esta preocupaci\u00f3n sea comunicativa y, sobre todo, que se traduzca en actos. Es necesario que la presencia de la miseria, de los pobres, desencadene en los dem\u00e1s un movimiento de vida, cree una conciencia com\u00fan para vivir las exigencias evan\u00adg\u00e9licas en medio de los pobres.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Colocado en esta perspectiva, Vicente de Pa\u00fal descifra la miseria a trav\u00e9s de las exigencias de Dios, manifestadas en la <em>Creaci\u00f3n, <\/em>a trav\u00e9s de las exigencias de Cristo, realizadas en la <em>Encarnaci\u00f3n. <\/em>Por eso despu\u00e9s de haber exclamado que \u00abel pobre pueblo&#8230; muere de hambre y se condena\u00bb consume toda su vida en el alivio de esta doble miseria. Solo entonces, cuando haciendo el bien sea anonadado y consumido, habr\u00e1 realizado todo lo que podr\u00eda pretender hacer. \u00abConsumirse por Dios, no tener ni bienes ni fuerzas sino para consumirlos por Dios, es hacer lo que hizo Nuestro Se\u00f1or, que se consumi\u00f3 por amor a su Padre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>La evangelizaci\u00f3n de los pobres por la catequesis<\/strong><\/h3>\n<p>La presencia de los pobres, el contacto personal con ellos, ampli\u00f3 el \u00e1ngulo de visi\u00f3n de la conciencia de Vicente de Pa\u00fal: le hizo cambiar las perspectivas de su vida y velar para hacer eficaz el Evangelio. Para nosotros permanece, a\u00fan hoy, el testigo privi\u00adlegiado de esta toma de conciencia. Esta concientizaci\u00f3n impide pasar al pobre de servicio en servicio, convertirlo en un vertedero de la sensibilidad enfermiza o en una piedra de pedestal de los pol\u00edticos. Al mismo tiempo obliga a estar atento al rostro concreto de los pobres. Recordemos las palabras de Vicente de Pa\u00fal al cardenal Richelieu seg\u00fan J. Anouilh en el film <em>Monsieur<\/em><\/p>\n<p><em>Vincent: <\/em>\u00abDesde que ha empezado a actuar en eso que Ud. llama obras grandes, no he visto el rostro de ning\u00fan pobre, no conozco a ning\u00fan pobre por su nombre. Y esto, precisamente, me da miedo\u00bb.<\/p>\n<p>Al ser llamado por Dios para ayudar a los pobres a salir de su miseria, Vicente responde \u00bfc\u00f3mo va a ejercer esta responsa\u00adbilidad?<\/p>\n<p>La actividad evangelizadora de Vicente de Pa\u00fal se origina a partir de dos experiencias fundamentales: Gannes-Follevile y Ch\u00e1tillon-les-Dombes. Ambas experiencias orientan e impulsan su fidelidad a Dios, su re-creaci\u00f3n. Con respecto a los dem\u00e1s le conducen a evangelizar sus vidas por la verdad, que salva, y por la caridad que completa y verifica esta evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El abandono y la miseria en que se encuentran los pobres, descubiertos en Gannes-Folleville, confirmados durante las misio\u00adnes dadas en las tierras de los Gondi y posteriormente por los misioneros en las provincias de Francia, le hacen cobrar conciencia de la necesidad de instruirlos lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible.<\/p>\n<p>Para iniciarlos en la conversi\u00f3n adulta, Vicente de Pa\u00fal aplica la estrategia de los actos de la misi\u00f3n. El deseo y la preo\u00adcupaci\u00f3n de eficacia le inducen a buscar continuamente nuevas f\u00f3rmula para evangelizarlos. Para conseguirlo tratar\u00e1 siempre de iluminar, persuadir, convencer, ganar, sus esp\u00edritus. Buena, sencilla, familiarmente, predicar\u00e1 y mandar\u00e1 predicar, \u00abde tal manera que todos puedan comprender y sacar provecho\u00bb. \u00abLa caridad en la predicaci\u00f3n&#8230; obliga a acomodarse a todos para ser \u00fatil a todos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Anunciar el evangelio a los pobres<\/strong><\/h3>\n<p>Para Vicente de Pa\u00fal la misi\u00f3n tiene un objetivo fundamental: \u00abpredicar el evangelio\u00bb, \u00abdar a conocer a Dios a los pobres, anunciarles a Jesucristo, decirles que el reino de Dios est\u00e1 cerca y que es para los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Continuar la misi\u00f3n de Cristo, es anunciar su mensaje de \u00abla buena nueva \u00ab, desarrollar todo lo que contiene de verdad y de amor, hacerlo vivir a trav\u00e9s de las realidades sacramentales, don\u00adde la palabra y la gracia contin\u00faan despleg\u00e1ndose. Su culmi\u00adnaci\u00f3n se encuentra en la Eucarist\u00eda, celebrada en \u00abmemorial \u00bb del Se\u00f1or, en la caridad vivida en la profundidad de <em>uni\u00f3n con la <\/em><em>Trinidad <\/em>y en <em>comuni\u00f3n con los dem\u00e1s. <\/em>Cristo es a la vez Palabra de Dios y pan de vida.<\/p>\n<p>Si las confidencias de los campesinos y de los misioneros, lo mismo que las objecciones, que soportan las misiones parroquia\u00adles, le conducen a nuevas indagaciones e invenciones, siem\u00adpre, sin embargo, la <em>pastoral de la catequesis <\/em>ser\u00e1 el m\u00e9todo preferido para evangelizar a los pobres. Catequizar a los pobres ser\u00e1 un \u00abgozo \u00bb y una \u00abpasi\u00f3n \u00bb para \u00e9l (84). Por eso no tiene inconveniente en declarar: \u00abTodo el mundo est\u00e1 de acuerdo (en afirmar) que el fruto, que se hace en la misi\u00f3n, es por el cate\u00adcismo\u00bb.<\/p>\n<p>Para comprender y, en consecuencia, para anunciar el evan\u00adgelio, se requiere pensar en los peque\u00f1os, en los pobres, en los humildes. Es menester mezclarse con ellos, como un pobre, para hablarles \u00abbuena, sencilla, familiarmente\u00bb. Nuestro Se\u00f1or y los ap\u00f3stoles predicaron de esta manera el mensaje evang\u00e9lico. Y Cristo, que \u00abera todopoderoso, se acomod\u00f3 a la capacidad de los m\u00e1s d\u00e9biles\u00bb. No hay que olvidar que la palabra de Dios, la instrucci\u00f3n religiosa, la catequesis \u00abse orientan a la sal\u00advaci\u00f3n\u00bb. Para imitar a Jesucristo, es necesario acordarse que su esp\u00edritu, lo mismo que la actitud de Dios con los hombres, revelan la \u00abmisericordia\u00bb, la \u00abpaciencia\u00bb, el \u00abrenuncia\u00admiento\u00bb.<\/p>\n<p>En realidad todo el esfuerzo desarrollado por Vicente de Pa\u00fal en orden a la predicaci\u00f3n misionera, de matiz catequ\u00e9tico, gira en torno a un objetivo: secundar el desarrollo de la vida de Jes\u00fas en los pobres, en los hombres, revelarles a Jesucristo, manifestar que el reino de Dios est\u00e1 en medio de los hombres, que la Igle\u00adsia es conducida por el Esp\u00edritu Santo. Solo entonces se podr\u00e1 comprender la intenci\u00f3n, la preocupaci\u00f3n, de Vicente de Pa\u00fal de fundar \u00abuna Compa\u00f1\u00eda que tenga por herencia a los pobres y que se d\u00e9 totalmente a los pobres\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Actitud inspiradora<\/strong><\/h3>\n<p>En la Iglesia toda misi\u00f3n tiene su origen en la sabidur\u00eda y en el amor del Padre. Por esta voluntad del Padre, los hombres son asociados a la misi\u00f3n del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. La acci\u00f3n misionera es la obra de las tres Personas, que asocian a los hombres para salvar a los hombres. Atento a esta rea\u00adlidad b\u00edblica, Vicente de Pa\u00fal concibe la evangelizaci\u00f3n como una obra de amor, de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb con la voluntad del Padre, que contin\u00faa y realiza en el hombre la redenci\u00f3n del mundo. En esta continuaci\u00f3n de la redenci\u00f3n, Dios \u00absuscita a la Com\u00adpa\u00f1\u00eda de la Misi\u00f3n\u00bb y la \u00abenv\u00eda a los pobres para decirles que quiere salvarlos en Jesucristo e instruirlos en las verdades de fe\u00bb.<\/p>\n<p>Pero es suficiente contemplar a Cristo para descubrir que la evangelizaci\u00f3n se relaciona con una <em>obra de amor y con un movi\u00ad<\/em><em>miento de anonadamiento<\/em>. Cristo, \u00abfuente del amor humi\u00adllado\u00bb, entra en la miseria humana para implantar en ella la fuerza transformadora de la voluntad salvadora del Padre. Al asumir por la comuni\u00f3n en el amor la miseria de la humanidad pobre, Cristo revela hasta donde llega su pobreza interior, su comuni\u00f3n con este querer del Padre y con el destino de todo hombre. Quien quiere continuar la misi\u00f3n de Cristo debe encarnar esta voluntad de salvaci\u00f3n, este esp\u00edritu de redenci\u00f3n, inscrito en el movimiento de la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando est\u00e1 introducido en este movimiento de vida, cuando se encuentra asociado en esta obra de \u00abreligi\u00f3n\u00bb, de \u00abcaridad\u00bb, de \u00abanonadamiento\u00bb, Vicente intenta \u00abformar, orientar, una congregaci\u00f3n animada por el esp\u00edritu de Dios y que se conserve en las obras de este esp\u00edritu\u00bb, una compa\u00f1\u00eda en la Iglesia de Dios \u00abque tenga por herencia a los pobres y que se d\u00e9 total\u00admente a los pobres\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abSomos los sacerdotes de los pobres, Dios nos ha elegido para ellos. Esto es capital para nosotros, el resto es accesorio\u00bb. \u00abLa obra por excelen\u00adcia de Nuestro Se\u00f1or \u00bfno fue evangelizar a los pobres?&#8230; Nuestro Se\u00f1or nos pide que evangelicemos a los pobres, eso es lo que El hizo <em>y <\/em>lo que quiere continuar haciendo por nosotros&#8230; El Padre eterno nos asocia a los designios de su Hijo, que vino a evangelizar a los pobres y que lo dio como signo de que era el Hijo de Dios, de que el Mes\u00edas, que se esperaba, hab\u00eda llega\u00addo&#8230;\u00bb. La continuaci\u00f3n de esta misi\u00f3n exige siempre <em>y <\/em>por todas parte un esfuerzo de disponibilidad, requerido por los cambios que impone la realidad. Ante la responsabilidad, que surge de esta realidad, el <em>dinamismo, <\/em>la <em>extraordinaria vitalidad <\/em>de Vicente se manifiesta al afirmar: \u00abNo es suficiente ser sal\u00advado, es menester ser salvador como Cristo\u00bb. \u00abDebemos desprendernos de todo lo que no es Dios, y unirnos al pr\u00f3jimo por caridad para unirnos a Dios por Jesucristo\u00bb. \u00abLa salvaci\u00f3n de los pobres y la nuestra personal son un bien tan grande, que merecen conseguirse al precio que sea; y no interesa que muramos con las armas en la mano. Seremos por ello m\u00e1s felices y la Compa\u00f1\u00eda no ser\u00e1 por eso m\u00e1s pobre&#8230; Lo que est\u00e1 en juego es la gloria del Padre eterno, la eficacia de la palabra y de la pasi\u00f3n de su Hijo\u00bb. Ahora podemos comprender la extra\u00f1a s\u00faplica de Vicente de Pa\u00fal: \u00abPido a Dios todos los d\u00edas, hasta dos y tres veces, que nos aniquile si no somos \u00fatiles para su gloria\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>La evangelizaci\u00f3n de los pobres por la caridad<\/strong><\/h3>\n<p>La otra experiencia fundamental, en la que se origina la acti\u00advidad evangelizadora de Vicente de Pa\u00fal, es Ch\u00e1tillon-les-Dom\u00adbes. A partir de esta experiencia, \u00abuna caridad mal organizada\u00bb, cobra conciencia de que para estar presente y ser eficaz en todos los frentes, donde aparece la miseria, se requiere \u00absocia\u00adlizar\u00bb la caridad, hacerla \u00abinventiva\u00bb.<\/p>\n<p>Para comprender la acci\u00f3n caritativo-social de Vicente de Pa\u00fal, hay que situar a este organizador de la caridad parisina en el mundo vivo de su tiempo. En este mundo de la primera mitad del \u00abGran Siglo \u00bb la miseria abunda. Esta miseria est\u00e1 provo\u00adcada por la baja productividad de la, tierra y aumentada, hasta llegar a veces al paroxismo, por la guerra, la peste, los impuestos fiscales, las rebeliones populares&#8230; La preocupaci\u00f3n financiera es acuciante y la burgues\u00eda lucha sagazmente por todos los me\u00add\u00edos para llegar a \u00abla conquista de la tierra \u00bb y forjarse su \u00e9xito social. A pesar del gran desorden econ\u00f3mico, que existe, aparece en la sociedad un desarrollo de fuerza productiva del hombre, una esperanza de promoci\u00f3n, cuyas causas promotoras son el progreso \u00abmanufacturero \u00ab, comercial y la econom\u00eda de circulaci\u00f3n y de trabajo.<\/p>\n<p>En esta coyuntura hay que colocar la vida y la obra de Vicente de Pa\u00fal. Los primeros inventarios de archivos notariales, que nos permiten conocer su talento econ\u00f3mico y financiero extra\u00adordinario, nos impiden caer en la tentaci\u00f3n del angelismo. \u00bfPor qu\u00e9 olvidar que los bienes econ\u00f3micos pueden convertirse en materia de la caridad evang\u00e9lica?. Lo importante es percibir la influencia de las dimensiones econ\u00f3micas en el plan socio-pol\u00edtico-religioso en la iglesia y en la sociedad. El sentido que Vicente de Pa\u00fal tiene de las realidades econ\u00f3micas nos ayuda a comprender mejor su gran sentido de las coordinaciones y la cooperaci\u00f3n en el plano caritativo-asistencial con los llamados \u00abjansenistas\u00bb. Por eso cuando se entrega a liberar a los pobres de la miseria, Vicente de Pa\u00fal invita a otros a dedicarse a la liberaci\u00f3n de esta miseria por la caridad, hasta hacerlos pagar con sus propias personas. Para hacer comprender la significaci\u00f3n de la invitaci\u00f3n y evitar que sea rechazada, se esfuerza en trans\u00admitir las exigencias del amor de Dios, inscrita en la carne viva de los pobres. Los pobres no intentan dar l\u00e1stima, sino ser testi\u00adgos de la injusticia de la que son v\u00edctimas.<\/p>\n<h3><strong>Estrategia din\u00e1mica de la caridad<\/strong><\/h3>\n<p>Por raz\u00f3n de brevedad limitar\u00e9 la riqueza desbordante de la estrategia din\u00e1mica de la caridad de Vicente de Pa\u00fal a dos aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>llamamiento a la fraternidad;<\/li>\n<li>organizaci\u00f3n de la caridad.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Llamamiento a la fraternidad<\/strong><\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo Vicente de Pa\u00fal va a lograr, de acuerdo con el evan\u00adgelio, hacer vivir la vida bautismal entre los pobres? \u00bfC\u00f3mo va a convertir en moneda corriente las exigencias evang\u00e9licas en medio de la sociedad aduladora, incluso, a veces dura, que le toc\u00f3 vivir?<\/p>\n<p>Cuando se convence de que el amor a los pobres encarna, hace presente, el esp\u00edritu de Cristo, se siente responsable de continuar en el mundo este esp\u00edritu de caridad. Para realizarlo movilizar\u00e1 todas sus energ\u00edas hasta morir, incluso si por ello tiene que oponerse p\u00fablicamente, casi agresivamente, contra Mazarino en 1649, permanecer exilado de Par\u00eds durante cinco meses y escribir a Mazarino el 11 de septiembre de 1652 para pedirle que salga del reino.<\/p>\n<p>La urgencia de la pobreza cruel y desoladora de su \u00e9poca, le impone medir la profundidad de la miseria, oponerse a sus causas, buscar a las personas que trabajen en reducirla. Vicente encuentra nuevas f\u00f3rmulas de estar y de hacer estar presente en el mundo de los pobres. Este contacto con los pobres es su preocupaci\u00f3n permanente. Pero hoy, lo mismo que ayer, es imposible estar con los pobres, si no se lucha al mismo tiempo contra la pobreza de los pobres y las causas que la provocan.<\/p>\n<p>Si hay alg\u00fan criterio para suprimir la pobreza, es el amor a los pobres, vivido en la verdadera fraternidad. Solo este amor puede realizar la comuni\u00f3n con la esperanza de los pobres en contra de la riqueza que separa. Utilizando este criterio, Vicente llega a crear la comunicaci\u00f3n entre ricos y pobres. Por eso lanza una llamada a todos los que opone la diversidad de opiniones: Jesuitas y Port-Royalistas, Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento y \u00d3rdenes religiosas, ricos y pobres, a fin de impedir sepultar vivos a los seres que todav\u00eda respiran. Solo la prodigiosa actividad de Vicente explica la gracia de su arte de persuadir y el car\u00e1cter \u00fanico y convincente de su caridad. En ella se com\u00adprueba el genio de su caridad y se descubre la m\u00edstica de su caridad. Este m\u00edstico de la caridad habla a otro, habla de otro, de Cristo, <em>a <\/em>quien suplica: \u00abAh! Se\u00f1or, atraednos hacia ti, con\u00adcedednos la gracia de entrar en la pr\u00e1ctica de vuestro ejemplo y de nuestra regla, que nos lleva a buscar el reino de Dios y su justicia; haced que vuestro Padre reine en nosotros y reinad tambi\u00e9n vos mismo haci\u00e9ndonos reinar en vos por la fe, la espe\u00adranza y la caridad, por la humildad, por la obediencia y por la uni\u00f3n con vuestra divina majestad&#8230; \u00bfC\u00f3mo har\u00e9 para que Dios reine soberanamente en mi coraz\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo obrar\u00e9 para extender por todo el mundo el conocimiento y el amor de Jesucristo? Mi buen Jes\u00fas, ense\u00f1adme a hacerlo y haced que lo haga\u00bb. Este Cristo, este \u00abdulce Salvador\u00bb es a quien presenta a sus interlocutores. De ah\u00ed su persuasi\u00f3n y su eficacia. La imitaci\u00f3n del \u00abamor compasivo\u00bb del Hijo de Dios da sentido y unidad al llamamiento a la fraternidad vicenciana.<\/p>\n<h3><strong>Organizaci\u00f3n de la caridad<\/strong><\/h3>\n<p>Vicente de Pa\u00fal sabe que la caridad es una en el objeto y m\u00faltiple en sus manifestaciones. Por eso \u00e9l y los misioneros establecen \u00ablas Caridades\u00bb para completar y verificar la evan\u00adgelizaci\u00f3n por la caridad organizada y viva. El v\u00ednculo que une la instituci\u00f3n a los miembros es <em>la presencia de Cristo en los <\/em><em>pobres.<\/em><\/p>\n<p>Si desde el comienzo de la obra caritativa de Vicente aparece el sentido de la organizaci\u00f3n, durante la Guerra de los 30 a\u00f1os y de la Fronda, esta organizaci\u00f3n se har\u00e1 inventiva e ingenio\u00adsa. Pero Vicente de Pa\u00fal no est\u00e1 solo en la empresa cari\u00adtativa del siglo XVII franc\u00e9s. La diversidad de obras realizadas est\u00e1 sostenida por una voluntad com\u00fan de personas y de dones, por una respuesta a las mismas llamadas de Dios, a las cuales responden las diversas \u00d3rdenes religiosas y grupos cristianos. Es hora de deshacernos definitivamente de los \u00abgigantismos \u00bb de los \u00abmon\u00f3culos \u00bb creados al exterior y al interior de la Con\u00adgregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, que har\u00edan de Vicente lo que no fue: un solitario y un gigante monstruoso o un simple realizador de las obras concebidas por la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento. Los documentos nos informan de la diversidad de obras y de la variedad de personas que trabajan en ellas. Una vez m\u00e1s debe admitirse la unidad en la diversidad. No obstante Vicente de Pa\u00fal es el arquitecto del movimiento caritativo del siglo XVII franc\u00e9s que se construye d\u00eda a d\u00eda. Es prudente, est\u00e1 en el Consejo de Conciencia y puede hacerlo.<\/p>\n<p>Otro aspecto de esta organizaci\u00f3n de la caridad vicenciana se impone al historiador. Vicente muestra que ning\u00fan \u00abtradiciona\u00adlismo\u00bb puede reducir la fuerza del fermento evang\u00e9lico que trabaja la pasta humana. En medio de la miseria que \u00abhace estremecer\u00bb, intenta una <em>organizaci\u00f3n de la sociedad m\u00e1s justa y m\u00e1s fraternal. <\/em>Esta organizaci\u00f3n la apoya en los acontecimientos de su tiempo y en las exigencias del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, que se construye cada d\u00eda \u00aben el orden de la caridad\u00bb. El punto eficaz seg\u00fan el \u00abEvangelio de la Promesa\u00bb es para Vicente de Pa\u00fal el amor a los pobres, porque a la mirada de la Iglesia y de la sociedad, los pobres deben tener siempre una funci\u00f3n de \u00abtes\u00adtigos privilegiados de fuerza y de gracia\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra parte, el <em>trabajo, <\/em>cuando se convierte en nudo privile\u00adgiado de relaciones humanas, es para Vicente un medio de cons\u00adtruir el mundo seg\u00fan el plan creador y liberador de Dios. Por esta raz\u00f3n reivindica la fuerza creadora del trabajo para la construcci\u00f3n de la comunidad de los hombres y la emancipaci\u00f3n de las personas. Recordemos que Vicente de Pa\u00fal proyect\u00f3 liberar a los pobres y hacerlos vivir del trabajo organizado y no, como se dice, de la limosna que humilla, incluso si para \u00e9l esta limosna era una deuda sagrada.<\/p>\n<p>El amor a los pobres compromete a Vicente de Pa\u00fal a luchar contra toda pobreza, que degrada al hombre y le convierte en desdichado. Por eso afirma: \u00abSi hay alguien entre nosotros que piensa que est\u00e1 en la Misi\u00f3n para evangelizar a los pobres y no para aliviarlos, para remediar sus necesidades espirituales y no las temporales, respondo que debemos asistirlos de todas las manera, por nosotros y por los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora comprendemos mejor a Vicente de Pa\u00fal cuando \u00abSe puede decir que evangelizar a los pobres no se entiende solamente ense\u00f1arles los misterios necesarios para salvarse, sino realizar las cosas predichas y figuradas por los profetas, hacer efectivo el Evangelio\u00bb, es decir, generador de vida, fer\u00admento de transformaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n, de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La ense\u00f1anza de Vicente de Pa\u00fal, que no se concentra en un sistema racional, ni se fija en \u00abarquitecturas conceptuales\u00bb, trans\u00admite los elementos de su experiencia y de su intuici\u00f3n creadoras. Ella evoca, en definitiva, una doble realidad, que interroga e inquieta, hoy como ayer, a la conciencia del hombre, a la con\u00adciencia de la sociedad:<\/p>\n<p>Cristo pobre, evangelizador de los pobres: presencia del misterio de Cristo en los pobres, que interrogan a la fuerza crea\u00addora y al dinamismo liberador, depositados por Dios en el ser del hombre.<\/p>\n<p>Las realidades concretas, duras, sorprendentes, que invaden nuestra existencia y apelan a nuestra responsabilidad; a trav\u00e9s de estas realidades se debe buscar y realizar el reino de Dios, la uni\u00f3n con la voluntad del Padre.<\/p>\n<p>Esta vida de su vida, este esp\u00edritu de su esp\u00edritu, nos revela lo mejor del alma de Vicente de Pa\u00fal. Su intenci\u00f3n m\u00e1s profunda y delicada, m\u00e1s din\u00e1mica y creadora, es el esfuerzo desarrollado para compartir su experiencia y orientar un futuro imprevisible e insospechado para \u00e9l. Solamente si entramos en el movimiento de su experiencia y de su fe, en el dinamismo de su \u00abb\u00fasqueda\u00bb, de su \u00abpreocupaci\u00f3n\u00bb, de su \u00abacci\u00f3n\u00bb, podremos pagar la deuda contra\u00edda con \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. &#8211; Introducci\u00f3n A la mirada de los cristianos, esclarecida por la luz prof\u00e9tica y evang\u00e9lica, por la persona de Cristo, la exigencia de pobreza se refleja primordial para acceder al centro de la fe &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":47125,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[175,145,119,172,179],"class_list":["post-47124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana","tag-folleville","tag-gannes","tag-gondi","tag-pobreza","tag-reina-margarita"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"I. &#8211; Introducci\u00f3n A la mirada de los cristianos, esclarecida por la luz prof\u00e9tica y evang\u00e9lica, por la persona de Cristo, la exigencia de pobreza se refleja primordial para acceder al centro de la fe ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-21T07:45:52+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T17:17:52+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"63 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres\",\"datePublished\":\"2015-03-21T07:45:52+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T17:17:52+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\"},\"wordCount\":12531,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Folleville\",\"Gannes\",\"Gondi\",\"Pobreza\",\"Reina Margarita\"],\"articleSection\":[\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\",\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2015-03-21T07:45:52+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T17:17:52+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos","og_description":"I. &#8211; Introducci\u00f3n A la mirada de los cristianos, esclarecida por la luz prof\u00e9tica y evang\u00e9lica, por la persona de Cristo, la exigencia de pobreza se refleja primordial para acceder al centro de la fe ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-03-21T07:45:52+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T17:17:52+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"63 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres","datePublished":"2015-03-21T07:45:52+00:00","dateModified":"2016-07-26T17:17:52+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/"},"wordCount":12531,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Folleville","Gannes","Gondi","Pobreza","Reina Margarita"],"articleSection":["Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/","name":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2015-03-21T07:45:52+00:00","dateModified":"2016-07-26T17:17:52+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-el-juicio-de-los-pobres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vicente de Pa\u00fal y el juicio de los pobres"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-cg4","jetpack-related-posts":[{"id":191185,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/13o-domingo-de-t-o-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron\/","url_meta":{"origin":47124,"position":0},"title":"13\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Jes\u00fas se hizo pobre para salvarnos La lectura de Pablo (2Cor 8,7-15) nos ofrece la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de la\"opci\u00f3n preferencial y evang\u00e9lica por los pobres\",\u00a0vigente en la Iglesia Latinoamericana como l\u00ednea fundamental de su acci\u00f3n misionera. All\u00ed se nos muestra a\u00a0Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros\u00a0para\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-b\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":116700,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/caridad-en-san-vicente-de-paul\/","url_meta":{"origin":47124,"position":1},"title":"Caridad en San Vicente de Pa\u00fal","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/10\/2018","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n Hablar de la caridad en Vicente de Pa\u00fal en esta semana de Estudios Vicencianos significa hacer una \"relectura\" de la misma. Esta relectura implica no una simple exposici\u00f3n de lo que dijo e hizo Vicente de Pa\u00fal referente a la caridad, sino un volver a leer su ense\u00f1anza y\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":124805,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/imposible-soportar-el-peso-de-la-riqueza-y-el-de-la-virtud-v-ii-396-ii\/","url_meta":{"origin":47124,"position":2},"title":"Imposible soportar el peso de la riqueza y el de la virtud (V, II, 396) (II)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/12\/2023","format":false,"excerpt":"Pobreza e Institutos de Vida Consagrada Anda, vende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres y Dios ser\u00e1 tu riqueza y luego ven y s\u00edgueme (Lc 18, 22). 22.- En el Evangelio, existe una invitaci\u00f3n a un mayor radicalismo en la pobreza, a causa del reino de los cielos.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/formacion_permanente-1.jpg?fit=303%2C303&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":398638,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-2\/","url_meta":{"origin":47124,"position":3},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (2)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/08\/2016","format":false,"excerpt":"2.- La vida cristiana a partir de la Teolog\u00eda de la Misi\u00f3n: continuadores de la Misi\u00f3n del Hijo. Acabo de hacer referencia a la teolog\u00eda de la Misi\u00f3n como punto de partida para las nuevas formas de vida en la Iglesia de las que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":127306,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-prioridad-de-los-pobres-en-el-nuevo-testamento-principio-de-otro-mundo-posible-i-pablo-y-marcos\/","url_meta":{"origin":47124,"position":4},"title":"La prioridad de los pobres en el Nuevo Testamento, principio de otro mundo posible I: Pablo y Marcos","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/06\/2024","format":false,"excerpt":"1. La opci\u00f3n por los pobres en el contexto de la gran crisis La gran crisis del momento presente no es una crisis eco\u00adn\u00f3mica sino una crisis de hegemon\u00eda de ideas. La crisis fatal que estamos sufriendo, principalmente en Europa en estos momentos, deriva de los coletazos letales que propicia\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Cristiana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Cristiana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/tres-descubrimientos-de-Vicente-de-Paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/tres-descubrimientos-de-Vicente-de-Paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/tres-descubrimientos-de-Vicente-de-Paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/tres-descubrimientos-de-Vicente-de-Paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/04\/tres-descubrimientos-de-Vicente-de-Paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":117335,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/evangelizar-siguiendo-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":47124,"position":5},"title":"Evangelizar siguiendo a san Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/11\/2018","format":false,"excerpt":"Una de las opciones en Misiones Populares, tal y como lo hacemos los vicencianos, es el trabajo en equipo, que se compone de Consagrados (Pa\u00fales, Hijas de la Caridad, sacerdotes diocesanos\u2026) y Seglares Vicencianos. No lo hacemos as\u00ed por \"moda\", sino que es una de las urgencias en nuestra sociedad\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47124\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}