{"id":46318,"date":"2011-07-24T10:36:04","date_gmt":"2011-07-24T08:36:04","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=46318"},"modified":"2016-07-27T12:15:41","modified_gmt":"2016-07-27T10:15:41","slug":"edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/","title":{"rendered":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta)"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center\">Cap\u00edtulo II:<\/h2>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Gran caridad para con el pr\u00f3jimo tanto con los de dentro \u00a0como con los de fuera de la compa\u00f1\u00eda.<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_46293\" style=\"width: 251px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/jolly.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-46293\" class=\"size-medium wp-image-46293\" title=\"Edme Jolly, C.M.\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/07\/jolly-241x300.jpg?resize=241%2C300\" alt=\"Edme Jolly, C.M.\" width=\"241\" height=\"300\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-46293\" class=\"wp-caption-text\">Edme Jolly, C.M.<\/p><\/div>\n<p>Nosotros hemos recibido este mandamiento de Dios que \u00bb\u00a0quien ama a Dios debe tambi\u00e9n amar a su hermano\u00bb; y el Esp\u00edritu Santo nos asegura por la boca del bien amado disc\u00edpulo san Juan que \u00abel que no ama a su hermano, que es una imagen de Dios que entra por los sentidos, no puede amar a Dios a quien no ve\u00bb. Es lo que el difunto Sr. Jolly ha inculcado en las conferencias que dio sobre este tema grande e importante de la caridad del pr\u00f3jimo. La perfecci\u00f3n de la ley es la caridad: \u00abEstamos dedicados, dec\u00eda, a esta virtud; debemos acomodarnos a nuestro deber. Esta virtud es todo nuestro bien y nuestro tesoro, es un bien que nadie nos puede quitar\u00bb. Se ha enriquecido sin duda\u00a0 \u00e9l mismo con esta clase de riquezas, ya que toda su vida se ha repartido entre los ejercicios del amor de Dios y los de la gran caridad que ten\u00eda para con su pr\u00f3jimo. Le ve\u00eda no como hombre, sino como Dios; no seg\u00fan los sentimientos de la naturaleza. Sino seg\u00fan la luz de la fe. Ten\u00eda como primer principio esta gran m\u00e1xima de san Agust\u00edn y de los dem\u00e1s maestros de la vida espiritual que Dios nos ha dicho sin cesar en el fondo de coraz\u00f3n y en la sagrada Escritura:<\/p>\n<p>\u00abDad a \u00e9stos aquello que a m\u00ed me deb\u00e9is; os tendr\u00e9 en cuenta el menor servicio que hay\u00e1is prestado al menor de mis hermanos, como si yo lo hubiera recibido de vosotros en mi propia persona\u00bb.<\/p>\n<p>Con este modo de reconocer\u00a0 los beneficios recibidos y de obligar a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo como nuestro caritativo Padre se ocup\u00f3 de todas las necesidades de sus hijos y difundi\u00f3 su caridad\u00a0 hasta con los extranjeros. Es esta una excelente pr\u00e1ctica que se hab\u00eda prescrito en este asunto: \u00abYo debo, dec\u00eda \u00e9l, buscar\u00a0 a Dios \u00fanicamente en todas las cosas, no temer el desprecio ni afligirme por \u00e9l; alegrarme mucho por el bien del pr\u00f3jimo; y como no puedo hacer nada, necesito tomar parte en bien que hacen los dem\u00e1s, pedir de continuo por ellos, tenerles un afecto tierno, afligirme de sus indisposiciones y asistirlos en todo lo que me sea posible\u00bb. Pod\u00eda decir muy bien con el santo Ap\u00f3stol hablando a los fieles: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 enfermo y yo no lo est\u00e9 con \u00e9l? \u00bfQui\u00e9n sufre menoscabo en la virtud y en los dones de Dios y yo no sufra un tormento insoportable? Me alegro por vuestra abundancia, me afligen vuestras p\u00e9rdidas, me sois tan queridos\u00a0 como mis propias entra\u00f1as, y quien a vosotros toca a m\u00ed me hiere en la parte que me es m\u00e1s sensible\u00bb.<\/p>\n<p>No quer\u00eda que nos dolieran prendas en cuanto a los alivios necesarios o incluso por los peque\u00f1os consuelos de los enfermos. Un d\u00eda uno de los enfermeros le hablaba de un joven seminarista que ten\u00eda una gran debilidad de est\u00f3mago y le dec\u00eda que hab\u00eda un remedio muy bueno para ese mal, pero que era muy costoso; el Sr. Jolly le detuvo con una especie de indignaci\u00f3n, le dec\u00eda: \u00abEn qu\u00e9 est\u00e1 pensando usted, hermano m\u00edo, si no hay suficiente dinero en la casa, venderemos los c\u00e1lices; pero haced lo que hay que hacer y no repar\u00e9is\u00a0 en lo que cuestan las medicinas\u00bb. Envi\u00f3 a algunos a tomar los aires en el campo y a otros a las aguas de Forges y de Bourbon, con mucha solicitud. Y si se mostr\u00f3 un tanto remiso en conceder alg\u00fan alivio extraordinario fue seguramente por temor de da\u00f1ar a la Compa\u00f1\u00eda\u00a0 y no por ning\u00fan sentimiento de dureza o de indiferencia\u00a0 por las personas a las que profesaba gran afecto; pero tem\u00eda que se convirtieran en sensuales, y que el demasiado cuidado del cuerpo debilitara en nosotros el fervor del esp\u00edritu y nos llevara a descuidar nuestra perfecci\u00f3n y la salud de nuestras almas.<\/p>\n<p>Como no ten\u00eda estos miramientos en los cuidados que se tom\u00f3 por la santificaci\u00f3n de sus queridos hijos, por eso su caridad no ha tenido l\u00edmites en este aspecto. La palabra y el ejemplo son los dos grandes instrumentos de la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo. Nuestro muy honorable Padre no hablaba mucho, pero lo poco que dec\u00eda era s\u00f3lido, sentencioso, lleno de piedad y muy apropiado al momento, al lugar y a las personas, as\u00ed como todos pudieron advertir en sus conferencias y en las cartas que se recib\u00edan de \u00e9l. En cuanto al ejemplo, era el fuerte inexpugnable en el que se refugi\u00f3 siempre el Sr. Jolly. La piedad m\u00e1s escrupulosa de los seminaristas, la curiosidad m\u00e1s atenta de los estudiantes, ni siquiera la m\u00e1s exacta cr\u00edtica de las personas m\u00e1s adelantadas en edad, pod\u00edan encontrar en \u00e9l\u00a0 con que colorear uno de estos defectos que hacen perder algo de estima debida a los grandes siervos de Dios. No estaba siquiera sujeto a esos peque\u00f1os defectos exteriores que no afectan al fondo de la santidad. Se ver\u00e1, en otro lugar, que era el modelo de una perfecta exactitud y de una entera puntualidad, no haciendo nada exteriormente que pudiera desedificar a nadie. No es f\u00e1cil decir qu\u00e9 \u00fatiles al pr\u00f3jimo han sido estas palabras: algunos de sus hijos declaran que las cartas que ha tenido la caridad de escribirles les han tra\u00eddo la curaci\u00f3n del cuerpo y del alma, libr\u00e1ndolos a veces de la tristeza que los abat\u00eda, o haciendo pasar a las tentaciones que los agobiaban; otros le contaban que se hallaban confusos por la caridad y la paciencia con las que\u00a0 los trat\u00f3, a pesar de sus defectos y el escaso cuidado que hab\u00edan tenido en corregirse. Todos confiesan que cualquier mal que se pudiera recibir de su mano paternal serv\u00eda para cerrar la llaga y curaba la herida\u00a0 con una de sus cartas, o con una entrevista. Ten\u00eda buena opini\u00f3n del m\u00e9rito de sus hijos, y los honraba a todos, no hablaba m\u00e1s de ninguno, y cuando se ve\u00eda obligado a hacerlo era, como \u00e9l dec\u00eda, con la precauci\u00f3n de los cirujanos que cortan carnes muertas y las separan de los m\u00fasculos y de los tendones. Les perdonaba las faltas que hab\u00edan confesado, como nosotros deseamos que Dios nos las perdone, es decir que las apartaba de su pensamiento, para nunca m\u00e1s recordarlas. Abr\u00eda el coraz\u00f3n de sus hijos pidi\u00e9ndoles sus oraciones y su parecer con inter\u00e9s, y recib\u00eda los consejos que le daban con bondad y testimonio de un cordial agradecimiento: soportaba pacientemente la falta de respeto y las faltas de consideraci\u00f3n que pod\u00edan cometer respecto de \u00e9l, o si las reprend\u00eda a veces, era con dulzura. Ten\u00eda siempre el o\u00eddo atento para o\u00edr a cualquiera que quisiera abrirle su coraz\u00f3n afligido al suyo para recibir alg\u00fan alivio, y nunca se quejaba porque le importunaran.<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndole escrito una persona con un estilo injurioso y despectivo, \u00e9l le contest\u00f3 con dulzura y caridad, y se cuid\u00f3 de quitarle las dudas y de curarle sus falsos juicios, dando testimonio a la verdad y no diciendo nada que fuese capaz de amargar a este esp\u00edritu mal dispuesto. Esto es lo que escrib\u00eda: \u00abOs quej\u00e1is de nuevo, Se\u00f1or, porque no he querido consentir en vuestra petici\u00f3n de venir a Par\u00eds; es verdad, pero no que yo lo haya hecho por ninguna aversi\u00f3n que sienta por vos, sino porque no es conveniente, por las razones que he alegado. Nada os ha faltado mientras hab\u00e9is estado en ese lugar y no se dejar\u00e1 que os falte nada todo el tiempo que Dios os conserve la vida, que deseamos sea muy larga\u00bb. \u2013Otro habiendo entregado o mandado entregar\u00a0 al Admonitor del Superior general un pliego de quejas, el Admonitor no encontr\u00e1ndolas razonables, las refut\u00f3 todas una tras otra, lo que ofendi\u00f3 mucho al que las hab\u00eda formulado; y entonces, tom\u00e1ndolas con\u00a0 el Admonitor , escribi\u00f3 enseguida al Superior general para justificarse. El bueno del Sr. Jolly, quien no ten\u00eda motivos para estar muy contento por estos comportamientos, le respondi\u00f3 sin embargo con tanta caridad y desinter\u00e9s como si no hubiera tenido nada que ver en el asunto: \u00abHe le\u00eddo, Se\u00f1or, le dijo, las cartas que me hab\u00e9is dirigido y, para decirle la verdad, no he encontrado nada ofensivo ni que pueda enturbiar la caridad que hay entre vos y el Sr. Admonitor. Os expresa sus sentimientos sobre vuestra Memoria con respeto, y esto s\u00f3lo entre vos y \u00e9l. Si, en las reflexiones que ha hecho sobre esta Memoria, veis que no diga la verdad, pod\u00e9is quejaros de \u00e9l; pero, si os dice la verdad, me parece que no deb\u00e9is ver mal que os desenga\u00f1e de vuestra persuasi\u00f3n no verdadera, por temor a que cargu\u00e9is a vuestra conciencia profiriendo cosas\u00a0 contrarias a la reputaci\u00f3n de vuestro pr\u00f3jimo, sin tener toda la seguridad de que son verdaderas; pues, en verdad, hab\u00e9is dicho las cosas contenidas en dicha Memoria a varias personas; estamos seguros de ello\u00bb. Hay poca gente que no hubieran mortificado en semejante ocasi\u00f3n a un hombre sin fundamento y temerario como aqu\u00e9l;\u00a0 pero la gran caridad de nuestro Padre le llev\u00f3 a tratar con suavidad a una persona que se hab\u00eda ganado una buena reprimenda.<\/p>\n<p>Estos dos ejemplos ser\u00e1n suficientes para dar una justa idea de sus caritativas respuestas en otras ocasiones\u00a0 semejantes; \u00e9l trataba entonces al pr\u00f3jimo con benignidad. Dec\u00eda que la cordialidad, el afecto y la ayuda son los medios\u00a0\u00a0 de vivir en uni\u00f3n y en caridad, y que dan esta gran ventaja, de la que gozan los verdaderos cristianos, la de hacer que entre diversas personas\u00a0 no haya m\u00e1s que un coraz\u00f3n una sola alma; eso, dec\u00eda, que se perdonaban de buena gana\u00a0 los peque\u00f1os disgustos que recib\u00edan unos de otros, y que se compadecieran las debilidades del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Era muy clarividente, y las miserias corporales y espirituales de sus hijos no se le escapaban apenas. Tan pronto como las ve\u00eda, hac\u00eda que se remediasen. Aconsejaba el retiro a los j\u00f3venes en quienes advert\u00eda disposici\u00f3n; y alejaba a los que mostraban alg\u00fan apego a los lugares\u00a0 y a los empleos; separaba a las personas demasiado unidas\u00a0 para hacerlas libres y m\u00e1s capaces del servicio de Nuestro Se\u00f1or. Humillaba a las personas altaneras que parec\u00edan demasiado apegadas a sus sentimientos; entusiasmaba muy agradablemente a las que sab\u00eda que eran pusil\u00e1nimes; y, form\u00e1ndose \u00e9l mismo en los instintos de la caridad, bien en alabanzas, bien en reprimendas con alguno de sus hijos de sus defectos, por diferentes que fuesen los tratamientos que les daba, ten\u00eda para con todos un solo amor: <em>Diversis diversa exhibens , diligebat universos.<\/em><\/p>\n<p>Ten\u00eda el mismo cuidado de las enfermedades del cuerpo; si ve\u00eda a alguno que llevaba la ropa rota, o que no fuera bastante caliente, o lo suficiente limpia, avisaba a los oficiales para remediarlo. Envi\u00f3, en 1689, a un sacerdote de la Compa\u00f1\u00eda para aliviar a varios alemanes prisioneros de guerra, a Ch\u00e2lons-sur-Narne, que se mor\u00edan casi todos de una enfermedad purpurosa muy maligna y que se dominaba f\u00e1cilmente, Se preocup\u00f3 de que se preparara un medicamento contra la peste y se lo envi\u00f3 al superior de esta casa, orden\u00e1ndole que lo tomaran, no solamente a este sacerdote\u00a0 que estaba expuesto siempre, sino tambi\u00e9n a todas las personas de la familia, por temor a que por la conversaci\u00f3n familiar con este querido cohermano se convirtieran en v\u00edctimas de alg\u00fan vapor maligno.<\/p>\n<p>Las personas tentadas contra su vocaci\u00f3n u otras cosas, le han proporcionado muchas ocasiones de\u00a0 ejercer esta tierna caridad y compasi\u00f3n que le hac\u00eda sentir sus males y ponerles los remedios m\u00e1s propios y m\u00e1s eficaces. Les escrib\u00eda de su propia mano de ordinario, y esas cartas eran siempre m\u00e1s tiernas\u00a0 y m\u00e1s paternales que todas las dem\u00e1s. Se han recogido varias de esta clase\u00a0 pero ser\u00eda demasiado prolijo referirlas aqu\u00ed. Veamos un fragmento tan s\u00f3lo que podr\u00e1 ser suficiente para hacernos entrever las ternuras de su coraz\u00f3n paternal para con sus queridos hijos cuando eran tentados: Vuestra carta del 24 de este mes me ha afligido (escribe a un sacerdote a quien hab\u00eda entristecido un superior), viendo que os han dado motivos para quejaros, y que cuando hab\u00e9is dicho que recurrir\u00edais a nos, se os ha respondido que yo ya no estaba en condiciones de hacer nada. Siempre lo he estado poco; pero, gracias a Dios, no estoy a\u00fan tan caduco que no tenga fuerza, ya que me aguantan en el lugar en que estoy, para hacer justicia a aquellos de nuestra Congregaci\u00f3n a quienes les han hecho da\u00f1o. Si el Sr. N. os ha dicho que erais in\u00fatil en nuestra Congregaci\u00f3n, ha hablado mal; os miramos como quien presta servicio, con vuestros\u00a0 buenos ejemplos y vuestra fidelidad en hacer cuanto os piden. No deb\u00e9is pensar de toda la Congregaci\u00f3n\u00a0 por el procedimiento de un particular. Espero que recib\u00e1is, de parte del se\u00f1or N\u2026, toda la satisfacci\u00f3n que pod\u00e9is recibir. Adem\u00e1s, si necesit\u00e1is algo si hab\u00e9is sido tratado como deb\u00e9is serlo, informadme y yo proveer\u00e9. Sois demasiado formal para,\u00a0 despu\u00e9s de permanecer\u00a0 tantos a\u00f1os en nuestra Congregaci\u00f3n y haberos ofrecido a Dios para servirle toda vuestra vida, arrepentiros de ello y quedaros en camino en lugar de terminar vuestra carrera: Nuestro Se\u00f1or no prometiendo la recompensa a los que le sirven, sino a condici\u00f3n\u00a0 de que perseveren en su servicio hasta el fin, es lo que espero de vos, y soy, etc.\u00bb.<\/p>\n<p>Todas las dem\u00e1s cartas a las personas tentadas est\u00e1n llenas de amor y compasi\u00f3n; han suavizado casi siempre la amargura de los afligidos corazones y repuestos en el buen camino a los que se hab\u00edan desviado un poco.<\/p>\n<p>Siendo la Caridad una virtud universal, como hablan algunos santos Padres, no pod\u00eda ajustarse\u00a0 a los l\u00edmites de la familia. El buen coraz\u00f3n del Sr. Jolly se hab\u00eda dilatado tanto, por el ejercicio de esta virtud, que \u00e9l no reconoc\u00eda extra\u00f1os; los miserables estaban en su casa como pertenecientes a la casa por la comunidad de la fe, <em>domestici<\/em> <em>fidei, <\/em>como lo expresa el Ap\u00f3stol, y ten\u00eda para todos una gran compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por encima de todo ten\u00eda un gran celo por la salvaci\u00f3n de las almas; y oraba sin cesar por esta intenci\u00f3n. Recomendaba en casi todas las repeticiones de oraci\u00f3n el fruto de las misiones y la conservaci\u00f3n y multiplicaci\u00f3n de los obreros evang\u00e9licos: <em>Rogate Dominum messis, ut mitat operarios in messem suam.\u00a0 <\/em>\u00bb\u00a0Roguemos, dec\u00eda, mientras trabajan nuestros cohermanos\u00bb. \u00abDesear\u00eda de todo coraz\u00f3n poder ir como vos, Se\u00f1or, dijo a uno de sus sacerdotes, a dar el catecismo a los ni\u00f1os por la gloria de Nuestro Se\u00f1or\u00bb. Escrib\u00eda a un hermano en Argel: \u00abLo que puedo deciros, al concluir esta carta, es que si tuviera suficientes fuerzas y valor, me tendr\u00eda por muy feliz en poder participar en vuestras santas obras. Mi caducidad y mi debilidad al excluirme de esta gracia, tendr\u00e9 cuidado, en recompensa, de ofreceros a Dios en el santo sacrificio del altar, y tendr\u00e9 como gran gracia que me ofrezc\u00e1is tambi\u00e9n de vez en cuando a Nuestro Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Ha llevado esta caridad con el pr\u00f3jimo hasta los actos heroicos. Azotaba la peste la ciudad de Roma, en 1656,\u00a0 se prepar\u00f3 para socorrer a los apestados, y se dispuso entes a la muerte. De ello escrib\u00eda en estos t\u00e9rminos, el 26 de junio a nuestro muy honorable padre el Sr, Vicente: \u00abEl mal contagioso con el que ha querido Dios comenzar a afligir a esta ciudad ha hecho suspender, por alg\u00fan tiempo, todo comercio y las asambleas. Estas \u00f3rdenes y varias m\u00e1s que se dan cada d\u00eda, podr\u00e1n con la ayuda de Dios detener el curso del mal. El Papa ha mandado hacer con esta intenci\u00f3n oraciones; nosotros hemos cre\u00eddo oportuno asociarnos, en particular, a ejemplo de lo que vos mandasteis hacer en tiempos pasados, en San L\u00e1zaro, diciendo una misa, y haciendo una comuni\u00f3n y un ayuno, cada d\u00eda. Su Santidad ha mandado preguntar a las casas religiosas la asistencia que cada una podr\u00eda dar, en la administraci\u00f3n de los sacramentos y en el servicio de los enfermos, en caso de que aumente el mal; y esperamos recibir las mismas \u00f3rdenes. Digo que esperamos porque, por la misericordia de Dios, no s\u00e9 de nadie por aqu\u00ed que no desee sacrificar su vida en una acci\u00f3n de tan grande caridad, y ya me lo han pedido con insistencia. Me voy a ver c\u00f3mo les va a las casas religiosas bien regladas en esta ocasi\u00f3n, y luego pediremos a Nuestro Se\u00f1or la gracia de darnos a conocer\u00a0 lo que debemos hacer y que nos d\u00e9 la fuerza de hacerlo bien. Si es la voluntad de la divina Providencia disponer de m\u00ed, despu\u00e9s de daros las m\u00e1s humildes e indecibles acciones de gracias que os debo, Se\u00f1or y muy honorable Padre, por el exceso de bondad y de caridad que me hab\u00e9is demostrado, por lo que siento mucha confusi\u00f3n, habi\u00e9ndome mostrado siempre muy indigno del honor de una benevolencia tal, no me preocupo en recomendaros mi pobre alma, ya que estoy seguro de\u00a0 vuestra caridad paternal; pero os suplico que mand\u00e9is hacer lo antes posible despu\u00e9s de mi muerte el viaje que, con vuestro consentimiento, Se\u00f1or, promet\u00ed a Nuestra Se\u00f1ora de Liesse, por el buen \u00e9xito del asunto de nuestros votos; siendo mi idea entonces que, si la obediencia me reten\u00eda aqu\u00ed y yo pudiera cumplir dicho voto, os suplicar\u00eda que mandarais hacer esta santa peregrinaci\u00f3n por alg\u00fan otro\u00bb. La enfermedad iba a m\u00e1s cada d\u00eda. Treinta y cuatro m\u00e9dicos desaparecieron; las personas mejor atendidas fueron a las que atac\u00f3 el mal con mayor malignidad. Faltando los socorros, la Congregaci\u00f3n llamada de la Salud estuvo a punto de mandar hacer un mandamiento por parte del Papa a los religiosos que se expusieran; pero algunos prelados sugirieron que un medio m\u00e1s dulce para convencerlos, tales como prometer el magisteriado a los que hicieran el servicio quince d\u00edas seguidos; prometer obispados a los que sirvieran a los enfermos durante dos meses, y restituir a las \u00f3rdenes religiosas los peque\u00f1os conventos de Italia, que el difunto Papa les hab\u00eda quitado. \u00abSi somos llamados, a\u00f1ade el Sr. Jolly, daremos, Dios mediante, lo que seg\u00fan nuestro peque\u00f1o n\u00famero se nos pida; y estoy bien seguro de que, por la misericordia de Dios, todos los de la casa est\u00e1n muy lejos de desear otra recompensa que Dios: hacer otra cosa, sobre todo en parecidas ocasiones, es una gran ceguera\u00bb.<\/p>\n<p>Todas estas santas disposiciones no fueron in\u00fatiles, aunque la cosa se quedara en simples proyectos; Dios oy\u00f3 la buena voluntad\u00a0 del Sr. Jolly y permiti\u00f3 que fuera atacado del mal pocos d\u00edas despu\u00e9s. Se cur\u00f3, por la misericordia de Dios, que vigilaba por las necesidades de nuestra Congregaci\u00f3n y quer\u00eda conserv\u00e1rnosle m\u00e1s tiempo. El carb\u00f3n pestilencial, que apareci\u00f3 en primer lugar muy ardiente y muy inflamado, se apag\u00f3 en pocos d\u00edas y se purg\u00f3 con un cauterio, que el enfermo ten\u00eda desde entonces. Pero le qued\u00f3 de esta enfermedad un flujo continuo sobre las piernas, que le ha sido un gran ejercicio de paciencia hasta su muerte.<\/p>\n<p>No es la \u00fanica vez que el Sr. Jolly ha socorrido, por s\u00ed o por los suyos, a las personas atacadas por enfermedades contagiosas. Quinientos soldados holandeses hab\u00edan ca\u00eddo presos de las tropas francesas, doscientos cincuenta fueron llevados a \u00c9tampes, y casi inmediatamente atacados de enfermedad pestilente. El Sr. Jolly enterado, habl\u00f3 con la Sra. Miramion, y reunida una peque\u00f1a suma de 20 escudos, envi\u00f3 a un sacerdote y a un hermano de su Congregaci\u00f3n, <em>in nomine Domini, <\/em>para socorrer a aquellos pobres extranjeros. Pero, oh Providencia de mi Dios, exclama el sacerdote que tuvo la suerte de ser elegido para esta buena obra, no bien hab\u00eda escrito yo el estado de las cosas cuando la Sra. de Longueville ya estaba informada, y nos envi\u00f3 a un abate, con provisiones. Se realiz\u00f3 un breve impreso sobre el estado de estos pobres soldados; Par\u00eds se sinti\u00f3 conmovido, prepar\u00f3 un almac\u00e9n de toda clase de v\u00edveres, y estos pobres abandonados fueron atendidos de manera que no murieron m\u00e1s que quince, y adem\u00e1s tuvieron la dicha de abjurar del luteranismo antes de morir, tocados que fueron por el ejemplo de una tan grande caridad\u00bb.<\/p>\n<p>Los soldados alemanes, llevados de\u00a0 Fleurus a Ch\u00e2lons-sur-Marne, en mayor n\u00famero, participaron tambi\u00e9n de este gran coraz\u00f3n. Los sacerdotes de nuestra Congregaci\u00f3n que estaban en esta casa le informaron sobre el estado deplorable de estos pobres desdichados y sobre todo la malignidad\u00a0 de su mal del todo contagioso que hab\u00eda hecho morir a dos o\u00a0 tres eclesi\u00e1sticos de la ciudad y, entre otros, al Sr. de Buisson, doctor de Sorbona\u00a0 y muy digno vicario general de Mons. el Obispo de Ch\u00e2lons. Le pidieron permiso de ayudar a estos pobres enfermos, a falta de los dem\u00e1s eclesi\u00e1sticos. El Sr. Jolly neg\u00f3 a dos de los nuestros este permiso, y se lo concedi\u00f3 a un tercero; despu\u00e9s envi\u00f3 all\u00ed de vigilante a un sacerdote alem\u00e1n, y provey\u00f3 por este medio a estos pobres soldados\u00a0 de los socorros espirituales y corporales que necesitaban. Hubo m\u00e1s de noventa que abjuraron de la herej\u00eda de Lutero recibiendo la absoluci\u00f3n antes de morir. Los dem\u00e1s fueron aliviados lo mejor posible. El Sr. Jolly sufr\u00eda mucho porque Mons el Obispo y el Superior del seminario se hab\u00edan expuesto, sin gran provecho, al peligro de extrema enfermedad. Prohibi\u00f3 a todos los dem\u00e1s de nuestra Congregaci\u00f3n que pusieran el pie en las caba\u00f1as donde se alojaban estos desdichados. Fue maravilloso ver c\u00f3mo el sacerdote destinado a socorrerlos y que estaba en sus alojamientos, medias jornadas enteras, no contrajo el mal, mientras que los dem\u00e1s,\u00a0 por permanecer s\u00f3lo el tiempo que se necesita para decir un <em>De profundis<\/em>\u00a0 contrajeron enfermedades, casi todas mortales.<\/p>\n<p>Los ingleses refugiados en Francia con ocasi\u00f3n de las \u00faltimas revoluciones ocurridas en su reino, habiendo dejado todo para salvar su fe y su religi\u00f3n, han encontrado en \u00e9l a un padre y a un poderoso protector, que no se desanimaba ni del n\u00famero de los pobres, ni de su gran miseria. \u00abSer\u00eda algo muy triste, dec\u00eda a uno de sus sacerdotes, ver en la necesidad gente que lo han dejado todo por la religi\u00f3n, y no esforzarse en tenderles la mano\u00bb.<\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas carest\u00edas, ha movilizado a varios de los sacerdotes y hermanos de la Congregaci\u00f3n para reconocer las necesidades de los pobres que se mor\u00edan de hambre, y ha rescatado de las garras de la muerte\u00a0 a una infinidad de pobres que sucumb\u00edan de miseria. Ha alimentado, en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, a los pobres de tres provincias, a los que ha proporcionado los granos necesarios como semillas,\u00a0 por medio de las Damas de la Caridad.<\/p>\n<p>Parece incluso que haya sido destinado por Dios para ser el escudo de los pobres contra el furor de los elementos. Ha restablecido las casas de una infinidad de pobres incendiadas. Ha reparado los da\u00f1os que las inundaciones hab\u00edan causado en las provincias. Tras los grandes estragos causados en el Anjou, en 1690,\u00a0 por el r\u00edo Loira, orden\u00f3 al superior de nuestra casa de Angers que se trasladara a estos lugares\u00a0 y le diera un detalle exacto\u00a0 el estado de los pobres campesinos que esta inundaci\u00f3n hab\u00eda perjudicado en sus cosechas, y trat\u00f3\u00a0 de proveer con la mayor abundancia que le fue posible. -Habi\u00e9ndose enterado, en 1690, que elr\u00edo Sena hab\u00eda inundado las poblaciones de Gennevilliers y de la isla Saint Denis, envi\u00f3 a hermanos nuestros coadjutores a reconocer las necesidades de esta pobre gente, y mand\u00f3 llevarles una barca de panes que hab\u00eda mandado cocer en la casa de San L\u00e1zaro. \u2013Durante los rudos inviernos, mandaba distribuir, en ciertos d\u00edas se\u00f1alados de la semana, pan, sopa, le\u00f1as, a los pobres de la parroquia de Saint-Laurent, y hac\u00eda visitar a los enfermos y pobres vergonzantes por personas fieles, que los aliviaban seg\u00fan las \u00f3rdenes y los medios que les proporcionaba. Daba \u00e9l mismo sus peque\u00f1as rentas a pobres monasterios de j\u00f3venes, cuando \u00e9l no cre\u00eda que sus padres lo necesitaran: realizaba esta acci\u00f3n de caridad con todas las precauciones de la humildad cristiana, comunicando\u00a0 al Superior de una de las casas de la Compa\u00f1\u00eda que hicieran estas limosnas sin decir de d\u00f3nde ven\u00edan. Ha contribuido mucho a ayudar a tener los claustros bien cerrados de los monasterios pobres de las j\u00f3venes. Y ha procurado en algunos lo que era necesario para que cada religiosa tuviera su celda particular y su lecho. Ha dotado de ornamentos a varias iglesias desoladas; ha mantenido a cantidad de pobres p\u00e1rrocos en parroquias abandonadas, mediante retribuciones de misas que les buscaba. En una palabra, vigilaba todas las necesidades de los pobres; nunca se le ha visto dar un paso atr\u00e1s cuando se trataba de aliviar sus necesidades. Se serv\u00eda de poderosos recursos ante las personas de categor\u00eda, a las que comunicaba los accidentes de heladas, de esterilidad, de enfermedades ocurridas en las diferentes provincias del reino: socorr\u00eda de esta forma\u00a0 las necesidades de los particulares y de ciudades enteras.<\/p>\n<p>Ejerc\u00eda esta caridad respecto de nuestros bienhechores de forma extraordinaria. Tomaba arte en todo lo que se refer\u00eda a ellos: los visitaba en sus enfermedades; los consolaba en sus aflicciones; los felicitaba en su prosperidad. Se cuenta incluso que, en las visitas frecuentes que hac\u00eda al difunto Sr. Husson, gran amigo de nuestra Congregaci\u00f3n, el cual se encomendaba a nosotros de viva voz y por cartas tras su muerte, un Hermano de la Caridad habi\u00e9ndole suplicado que diera su bendici\u00f3n a este querido enfermo, se resisti\u00f3 en un principio; luego, cediendo a sus impertinencias, se la dio, sirvi\u00e9ndose de las palabras\u00a0 del patriarca Jacob. \u00abQuiera Dios, a\u00f1adi\u00f3, que esto atraiga\u00a0 sobre vos, se\u00f1or, las bendiciones del cielo y de la tierra\u00bb. El enfermo recibi\u00f3 esta bendici\u00f3n con una gran humildad; recobr\u00f3 poco a poco nuevas fuerzas y, en la primera visita, el Sr. Jolly le encontr\u00f3 en pie fuera de peligro, bien resuelto a sufrirlo todo por Nuestro Se\u00f1or, y pidiendo a Dios mayores males, con un igual socorro de gracias y de paciencia. Era algo maravilloso ver a estos dos buenos amigos y fieles servidores de Nuestro Se\u00f1or conversar juntos sobre la vanidad del mundo y la felicidad de la otra vida. \u2013No se puede decir cu\u00e1ntos actos parecidos ha hecho el Sr. Jolly de una caridad verdaderamente agradecida.<\/p>\n<p>Obligaba tambi\u00e9n de buen grado a las personas\u00a0 a las que no estaba obligado de manera alguna. Se le ha visto recoger a ni\u00f1os, apartar\u00a0 a ciegos del peligro, llevar a pobres en su carroza al hospital. Un d\u00eda defendi\u00f3 a un lacayo contra sus camaradas que le reprochaban su patria como un defecto, y les dijo, con una gran sencillez. Que hab\u00eda gente honrada de todos los pa\u00edses, y que no hab\u00eda que mostrar desagrado de unos con otros. \u2013<em>Amor operatur si est; si renuit operari, amor non est.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo II: Gran caridad para con el pr\u00f3jimo tanto con los de dentro \u00a0como con los de fuera de la compa\u00f1\u00eda. Nosotros hemos recibido este mandamiento de Dios que \u00bb\u00a0quien ama a Dios debe tambi\u00e9n &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[19],"tags":[168,177,160,143],"class_list":["post-46318","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-argel","tag-jolly","tag-nimes","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo II: Gran caridad para con el pr\u00f3jimo tanto con los de dentro \u00a0como con los de fuera de la compa\u00f1\u00eda. Nosotros hemos recibido este mandamiento de Dios que \u00bb\u00a0quien ama a Dios debe tambi\u00e9n ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-07-24T08:36:04+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:15:41+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta)\",\"datePublished\":\"2011-07-24T08:36:04+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:41+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/\"},\"wordCount\":4865,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Argel\",\"Jolly\",\"Nimes\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/\",\"name\":\"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2011-07-24T08:36:04+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:15:41+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo II: Gran caridad para con el pr\u00f3jimo tanto con los de dentro \u00a0como con los de fuera de la compa\u00f1\u00eda. Nosotros hemos recibido este mandamiento de Dios que \u00bb\u00a0quien ama a Dios debe tambi\u00e9n ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2011-07-24T08:36:04+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:15:41+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"24 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta)","datePublished":"2011-07-24T08:36:04+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:41+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/"},"wordCount":4865,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Argel","Jolly","Nimes","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/","name":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2011-07-24T08:36:04+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:15:41+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-cuarta\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte cuarta)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-c34","jetpack-related-posts":[{"id":131834,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-c-m-1622-1697-superior-general\/","url_meta":{"origin":46318,"position":0},"title":"Edm\u00e8 Jolly, C.M. (1622-1697) (Superior General)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"06\/12\/2014","format":false,"excerpt":"Tambi\u00e9n el segundo sucesor de Vicente de Pa\u00fal era de familia de cierto relieve social. Su padre era fiscal real en la di\u00f3cesis de Meaux, all\u00ed fue donde naci\u00f3 el hijo en 1622. Con 19 a\u00f1os y despu\u00e9s de haber estudiado filosof\u00eda y teolog\u00eda form\u00f3 parte del s\u00e9quito del Embajador\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":46368,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-cm-e-hh-de-la-c-quinta-parte\/","url_meta":{"origin":46318,"position":1},"title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (quinta parte)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"25\/07\/2011","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo III: Su profunda humildad No podemos comenzar mejor el cap\u00edtulo de la humildad cristiana, que ha constituido el principal car\u00e1cter\u00a0 del esp\u00edritu y y de la gracia del difunto Sr. Jolly, que por las palabras que \u00e9l mismo ha dicho, seg\u00fan san Ignacio m\u00e1rtir, en una conferencia que dio\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":140324,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/signo-del-amor-del-padre\/","url_meta":{"origin":46318,"position":2},"title":"Signo del amor del Padre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"24\/02\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abYo te he revelado a ellos y seguir\u00e9 revel\u00e1ndote, para que el amor que t\u00fa me has tenido est\u00e9 con ellos y tambi\u00e9n yo est\u00e9 con ellos\u00bb. (Jn 17,26). \u00abCongregados, efectivamente, en comunidad para anunciar el amor del Padre hacia los hombres, le damos expresi\u00f3n en nuestra vida\u00bb. (C 20,1).\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/asd6-252x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":46197,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-c-parte-primera\/","url_meta":{"origin":46318,"position":3},"title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte primera)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"21\/07\/2011","format":false,"excerpt":"Prefacio El inter\u00e9s que la Congregaci\u00f3n tiene en conservar cuidadosamente el esp\u00edritu primitivo de su muy digno Fundador, el Sr. Vicente, llev\u00f3 a la Asamblea general de 1668 a buscar los medios. Entre los que consider\u00f3 m\u00e1s apropiados para alcanzar este plausible plan, indic\u00f3 expresamente la lectura de la vida\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":46403,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-genral-de-la-cm-e-hh-de-la-c-parte-sexta\/","url_meta":{"origin":46318,"position":4},"title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (parte sexta)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"26\/07\/2011","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo VI: De su prudencia y de la ecuanimidad en su conducta. La prudencia cristiana es la virtud de los buenos Superiores, como la humildad y la sumisi\u00f3n lo son de los s\u00fabditos excelentes. Los Superiores son los jefes de los cuerpos que conducen; el ojo de los jefes, es\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":46493,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/edme-jolly-tercer-superior-general-de-la-cm-y-de-las-hh-de-la-c-parte-octava\/","url_meta":{"origin":46318,"position":5},"title":"Edme Jolly, tercer Superior General de la C.M. y de las HH.C. (Parte octava)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"28\/07\/2011","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo VI: De su prudencia y de la ecuanimidad en su conducta. La prudencia cristiana es la virtud de los buenos Superiores, como la humildad y la sumisi\u00f3n lo son de los s\u00fabditos excelentes. Los Superiores son los jefes de los cuerpos que conducen; el ojo de los jefes, es\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46318\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}