{"id":46059,"date":"2021-10-03T08:26:30","date_gmt":"2021-10-03T06:26:30","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=46059"},"modified":"2021-07-12T19:38:41","modified_gmt":"2021-07-12T17:38:41","slug":"un-manifiesto-vicenciano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/","title":{"rendered":"Un manifiesto vicenciano"},"content":{"rendered":"<p>Un gran ideal recorre hoy las diversas ramas de la familia vicenciana: el de vivir hoy una experiencia tan evang\u00e9lica como lo fue en el siglo XVII la de san Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>\u00bfEs este ideal una ilusi\u00f3n inalcanzable? \u00bfEs posible vivir hoy lo que s\u00ed fue posible vivir hace m\u00e1s de 300 a\u00f1os?<\/p>\n<p>Para que sea posible tres condiciones parecen necesarias:<\/p>\n<ol>\n<li>aislar, de entre la abundancia de aspectos de una figura tan rica como la de san Vicente, que en su conjunto pertenece al pasado, los elementos duraderos v\u00e1lidos para inspirar hoy una vida evang\u00e9lica;<\/li>\n<li>formular esos elementos en un lenguaje que sea com\u00adprensible hoy;<\/li>\n<li>ponerlos en pr\u00e1ctica.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Muchas veces en los \u00faltimos a\u00f1os se han reunido numero\u00adsos miembros, de muy diversas lenguas y naciones, en repre\u00adsentaci\u00f3n de las instituciones fundadas por san Vicente, y han intentado expresar por escrito, para vivirlo hoy, lo que hay de esencial en el esp\u00edritu de su fundador. Dos preguntas se impo\u00adnen ante este hecho:<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfse ha sabido formular bien lo que se ha querido formular?<\/li>\n<li>\u00bfse tendr\u00e1 el coraje de vivirlo?<\/li>\n<\/ol>\n<h2>1. El fundador y sus fundaciones<\/h2>\n<p>Cuando funda en Chatillon la primera Cofrad\u00eda de la Caridad en 1617 Vicente de Pa\u00fal es un hombre de 37 a\u00f1os, sacerdote desde los 20. Ning\u00fan dato de su biograf\u00eda juvenil apuntaba cualidades de fundador, y aun menos de fundador de obras en favor de los pobres. Pues este hombre creci\u00f3 como hombre joven hacia la madurez y como sacerdote joven bajo la obsesi\u00f3n de adquirir para s\u00ed mismo una posici\u00f3n social m\u00e1s segura y menos oscura de lo que presagiaban las condiciones humildes de su origen campesino y de la remota regi\u00f3n rural en la que vino al mundo.<\/p>\n<p>Algo extra\u00f1o y profundo debi\u00f3 de pasar por su alma despu\u00e9s de los 30 a\u00f1os, alguna revisi\u00f3n radical de ideales y ambiciones personales, para que a los 37 le encontremos de p\u00e1rroco rural por propia elecci\u00f3n en una perdida aldea. Para ello ha tenido que abandonar Par\u00eds y ha tenido que huir a escondidas de una casa de nobleza en la que pod\u00eda haber encontrado las bases de la brillante carrera eclesi\u00e1stica y social que hab\u00eda ambicionado en sus a\u00f1os mozos.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os antes de dejar la casa noble de los Gondy para ir a Chatillon el joven sacerdote hab\u00eda tenido la suerte de caer bajo la direcci\u00f3n experta de un hombre, Berulle, del que aprendi\u00f3 que toda vida verdaderamente cristiana, no digamos ya toda vida sacerdotal, para serlo debe estar centrada no en s\u00ed mismo, en sus sue\u00f1os y ambiciones personales, sino en Jesucristo. Lo que pas\u00f3 por su alma de extra\u00f1o y de profundo en esos a\u00f1os cr\u00edticos fue una verdadera conversi\u00f3n. En contra de la tendencia de sus a\u00f1os juveniles este hombre da un viraje radical, vuelve la espalda a s\u00ed mismo y se vuelve, se convierte, a Cristo.<\/p>\n<p>Berulle ha ense\u00f1ado a su disc\u00edpulo a centrar su vida en el Verbo hecho carne. Por la carne de Jes\u00fas se llega a Dios, en la carne de Jes\u00fas se encuentra a Dios. El cristiano, el hombre, tiene por vocaci\u00f3n suprema de su existencia el llegar a Dios, y para ello no tiene m\u00e1s camino que centrar todas sus energ\u00edas en la apropiaci\u00f3n del modo de ser de Jes\u00fas, el Verbo encarna\u00addo, la apropiaci\u00f3n de los \u00abestados\u00bb de Jes\u00fas en relaci\u00f3n a Dios Padre, entre los que descuella la actitud rendida de adoraci\u00f3n. El hombre es ante todo por vocaci\u00f3n, igual que lo fue Jes\u00fas, el modelo definitivo, un adorador de Dios. Al aprender y al vivir esta lecci\u00f3n el joven sacerdote se descentra de s\u00ed mismo y se centra en Jesucristo para hacer su camino hacia Dios.<\/p>\n<p>Pero Berulle olvid\u00f3 un detalle en la educaci\u00f3n de su disc\u00ed\u00adpulo. Dios es, ante todo, amor (1 Jn 4, 8), amor que se e-funde, pura efusi\u00f3n de amor <em>ad intra <\/em>en las profundidades de la vida trinitaria, y <em>ad extra, <\/em>en la generosidad inexplicable e incom\u00adprensible de la creaci\u00f3n y redenci\u00f3n. Dios es amor que se da, y que se da gratis, y que se da con preferencia a sus criaturas m\u00e1s d\u00e9biles, como una madre lo hace con sus hijos. De manera que de la profundidad de amor de la Trinidad surge el Hijo que, despoj\u00e1ndose de su divinidad (Filip 2, 6-7), se hace hombre para anunciar la buena nueva del amor infinito de Dios por los pobres. Esto no lo aprendi\u00f3 Vicente de su maestro; esto se lo ense\u00f1\u00f3 Dios mismo a trav\u00e9s de otro maestro, los incidentes de su vida: Folleville, Chatillon&#8230; Pero cuando Dios le habl\u00f3 a trav\u00e9s de incidentes que se dan en cualquier vida sacerdotal, Vicente de Pa\u00fal no cerr\u00f3 los o\u00eddos, y descubri\u00f3 que la \u00fanica manera (tal vez no la \u00fanica, pero s\u00ed la mejor, y de todos modos la que Dios le se\u00f1alaba a \u00e9l) de adorar al Padre es adorarlo en esp\u00edritu y en verdad, o sea, adorarlo como lo ador\u00f3 el hombre<\/p>\n<p>Jes\u00fas, por el sometimiento voluntario de la vida a cumplir la misi\u00f3n se\u00f1alada por Dios Padre: la evangelizaci\u00f3n de los pobres. A partir de ese momento de iluminaci\u00f3n y de respuesta Vicente centra su vida en la continuaci\u00f3n de la misi\u00f3n misma de Cristo, pues cree que s\u00f3lo as\u00ed se puede llegar, como lleg\u00f3 Jes\u00fas, a ser un adorador verdadero de Dios.<\/p>\n<p>\u00abDad la vuelta a la medalla\u00bb, pues es Dios mismo quien se encuentra en el rostro doloroso del pobre, Dios mismo quien se manifiesta en el rostro sufriente del var\u00f3n de dolores. De manera que el puro vuelo m\u00edstico hacia Dios pu\u00e9de muy bien ser una de esas evasiones emocionales como las que \u00abtambi\u00e9n hacen los paganos\u00bb (Mt 5, 47). Pero el amor verdadero a Dios, como lo fue el de Cristo, se manifiesta en el sudor de la frente y en el cansancio de los brazos. De entre las muchas lecciones que este patriarca padre de muchas gentes ense\u00f1a a sus segui\u00addores \u00e9sta es la primera, la ense\u00f1anza suprema: \u00abServir a los pobres es ir a Dios\u00bb.<\/p>\n<p>El patriarca comenz\u00f3 la larga historia de sus fundaciones por una confraternidad cristiana seglar para la asistencia cor\u00adporal y espiritual a los pobres desasistidos. Asistir a los pobres en seguimiento y por obediencia a Jesucristo se puede hacer, se debe hacer, desde la situaci\u00f3n de matrimonio, solter\u00eda o viudez de las cofrades, desde el mundo en que viven, desde su situa\u00adci\u00f3n vital, desde el estado secular al que Dios mismo les ha llamado. Tres cosas hay que hacer para asistir bien: intensifi\u00adcar sus relaciones con Dios, profundizar las relaciones mutuas de fraternidad, dedicarse organizadamente a la asistencia a los necesitados. Si as\u00ed lo hacen llegar\u00e1n a o\u00edr la voz final consola\u00addora de su Juez y Se\u00f1or: \u00abVenid, benditos de mi Padre&#8230;\u00bb, pues \u00abla caridad para con el pr\u00f3jimo es una se\u00f1al infalible de los verdaderos hijos de Dios\u00bb (Reglamento de la Caridad de Chatillon). Pod\u00eda muy bien haber dicho: <em>la <\/em>\u00fanica se\u00f1al infali\u00adble. No lo es la vida mon\u00e1stica, no lo es la vida retirada, no lo es tampoco una vida de consejos evang\u00e9licos profesados, no lo es ni siquiera el sacerdocio, pues todo esto se ordena, se dirige, se condensa y se cumple, igual que toda la Ley y todos los Profetas, en el amor a Dios y al pr\u00f3jimo. Esto hay que tenerlo claro; esto lo ten\u00eda el reci\u00e9n estrenado fundador muy claro a los 37 a\u00f1os. Esto lo tuvo siempre claro. Lo aprendi\u00f3 en el evangelio, palabra de Dios; y jam\u00e1s palabras, por bellas y hermosa que fueran, provenientes de fil\u00f3sofos, te\u00f3logos, hom\u00adbres inteligentes, l\u00edderes religiosos o pol\u00edticos, lograron oscure\u00adcer la claridad de su visi\u00f3n aprendida de Jesucristo.<\/p>\n<p>No cambi\u00f3 la fidelidad a su visi\u00f3n cuando se puso a fundar por segunda vez, ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, esta vez no un grupo de seglares, sino un grupo de sacerdotes ya ordenados, a los que a\u00f1adi\u00f3 por encima de las obligaciones de su estado sacerdotal los mismos elementos que a las cofrades de Chatill\u00f3n: una relaci\u00f3n m\u00e1s profunda con Dios, una m\u00e1s intensa fraternidad, y una dedicaci\u00f3n exclusiva a los pobres, pues los sacerdotes de su Congregaci\u00f3n se distinguen de los dem\u00e1s sacerdotes sobre todo porque evangelizan \u00abs\u00f3lo a los pobres\u00bb (Conferencia sobre el fin de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n). En la vida de este grupo de sacerdotes, inicialmente diocesanos y totalmente seculares como el mismo fundador, fueron brotando con los a\u00f1os formas de vida que parec\u00edan empujarles a convertirse en un caso m\u00e1s de tradicional vida religiosa. Poco a poco se fueron introduciendo en el grupo cosas como esquemas de gobierno interno, exenci\u00f3n, regla de vida, orden del d\u00eda, votos, m\u00e9todos de formaci\u00f3n, que parec\u00edan desviarlos sin remedio de la idea original. Pero el fundador ve\u00eda claro en la mara\u00f1a y vigilaba. En su ense\u00f1anza y en su pr\u00e1ctica todos esos elemen\u00adtos van introduci\u00e9ndose en el grupo no para disminuir la pureza de la visi\u00f3n original, misionera y evangelizadora de los pobres, sino para robustecerla. A los miembros menos clerica\u00adles y m\u00e1s laicos y seculares de su Congregaci\u00f3n, a los hermanos coadjutores, les asegura que siguen mejor a Jesucristo, pues le imitan en lo que el Se\u00f1or hizo \u00abdurante treinta a\u00f1os, mientras que nosotros (los sacerdotes) en lo que hizo durante tres a\u00f1os solamente\u00bb. Pero lo que hace a unos y a otros verdaderos seguidores de Jesucristo no son los votos, ni la regla de vida, ni el sacerdocio, que los hermanos no tienen, sino la dedicaci\u00f3n, que s\u00ed es com\u00fan a unos y otros, a la evangelizaci\u00f3n de los pobres.<\/p>\n<p>Ocho a\u00f1os despu\u00e9s de esta segunda fundaci\u00f3n y 16 despu\u00e9s de la primera aparecieron las sirvientas de los pobres, llamadas posteriormente hijas de la Caridad. Ven\u00edan a Par\u00eds de las aldeas, de los remotos valles rurales, dejando sus vacas, y sus tierras, y sus padres y sus posibles hijos, para dedicarse, igual que las mujeres de Chatill\u00f3n, a proveer de asistencia sol\u00edcita a los pobres enfermos en sus propias casas, privilegio reservado hasta entonces a los enfermos ricos. Tambi\u00e9n a ellas el funda\u00addor les ense\u00f1\u00f3 lo que antes hab\u00eda ense\u00f1ado a las cofrades y a los misioneros, la trinidad de amores que mantiene vivo al seguidor de Jesucristo: amor a Dios, amor mutuo, amor a los pobres. Y aunque eran tan seglares como las cofrades de Chatillon tambi\u00e9n en su vida se fueron infiltrando, por deci\u00adsi\u00f3n del fundador mismo, los mism\u00edsimos aspectos que, de no tener una vigilancia cuidadosa y unas ideas claras, hubieran hecho de sus propios misioneros unos frailes edificantes, y de sus hijas, Hijas de la Caridad, unas monjas piadosas. Pero el fundador vigilaba tambi\u00e9n en este caso, y tambi\u00e9n en este caso todo lo que \u00e9l mismo les impuso, y ellas aceptaron graciosa\u00admente, se impuso y se acept\u00f3 no para acercarse a una forma de vida m\u00e1s digna y m\u00e1s exaltada como lo era la religiosa, sino porque se ve\u00eda con claridad que al hacerlo se aseguraba y se profundizaba lo que era su raz\u00f3n de existir como seguidores de Jesucristo, como cristianas: la entrega de la vida a la redenci\u00f3n corporal y espiritual de los pobres.<\/p>\n<p>Para que esto fuera una realidad en sus vidas, cofrades, misioneros y hermanas ten\u00edan que pasar por la prueba de fuego por la que pas\u00f3 de sacerdote joven el mismo fundador: olvidarse de su promoci\u00f3n, y hasta de su propia salvaci\u00f3n, y dedicarse por entero, siguiendo a Jesucristo, a la evangeliza\u00adci\u00f3n de los pobres, olvidados por la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica y arrinconados y explotados por la sociedad civil. Porque (\u00e9sta era la lecci\u00f3n que ten\u00edan que aprender todos ellos y todas ellas) \u00abno me basta amar a Dios si mi pr\u00f3jimo no le ama\u00bb.<\/p>\n<h2>2. Las fundaciones y su historia<\/h2>\n<p>Trescientos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de san Vicente sus tres grandes fundaciones se han puesto con celo y sinceridad a revisarse a s\u00ed mismas. Late en ese deseo de revisi\u00f3n la sospecha de que en el largo camino desde la muerte del fundador algo se ha perdido que no pod\u00eda perderse sin dejar de ser lo que se deb\u00eda ser. Tal vez se echaba en falta algo que no pod\u00eda faltar, algo incluso fundamental. Si san Vicente significa algo en la historia de la Iglesia, si es un patriarca y un maestro de muchas gentes, es porque ha hecho ver con claridad que a Dios no se llega busc\u00e1ndose a s\u00ed mismo; que a Dios no se llega incluso tratando de buscar a Dios en s\u00ed mismo. Eso es lo que tratan de hacer \u00aba tientas\u00bb (Hechos 17, 27) los paganos de buena volun\u00adtad. A Dios s\u00f3lo se le encuentra en la carne de Cristo (Jn 14, 6), y a Cristo en el hombre (1 Jn 4, 20), e infaliblemente en el hombre m\u00e1s insignificante (Mt 27, 40).<\/p>\n<p>Esta lecci\u00f3n nunca se hab\u00eda olvidado en la Iglesia. \u00bfC\u00f3mo se pod\u00eda olvidar sin que dejara de ser la Iglesia de Cristo? \u00bfNo recordaba a todos san Agust\u00edn, y todo el mundo le\u00eda a san Agust\u00edn, que \u00abal amar a tu pr\u00f3jimo y cuidarte de \u00e9l vas haciendo tu camino, y \u00bfhacia d\u00f3nde caminas, sino hacia el Se\u00f1or Dios?\u00bb Lo ley\u00f3 Saint Cyran, lo ley\u00f3 sin duda Berulle, lo le\u00edan las luminarias espirituales de la Escuela Francesa. Todos le\u00edan tambi\u00e9n el evangelio. Todos le\u00edan que \u00abel Se\u00f1or me ha enviado a evangelizar a los pobres\u00bb. Ahora bien, el que desde el sacerdocio, o desde una vida de consejos evang\u00e9licos, o una responsabilidad jer\u00e1rquica profesa seguimiento perfecto de Cristo \u00bfc\u00f3mo puede poner en segundo plano, o tal vez incluso omitir, lo que el mismo Cristo declara ser central y fundamen\u00adtal en su propia vida?<\/p>\n<p>San Vicente puso el centro de su vida donde lo puso el Se\u00f1or: en la redenci\u00f3n de los pobres. Si la revisi\u00f3n iba a significar algo ten\u00eda que examinar fr\u00edamente la cuesti\u00f3n funda\u00admental: las cofrad\u00edas, la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, la compa\u00ad\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad \u00bfson hoy fundaciones dedicadas en cuerpo y alma, como lo fue el fundador, a la redenci\u00f3n de los pobres? Parec\u00eda que no del todo, y por eso pusieron manos a la obra para una sincera revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se impon\u00eda revisar la imagen (tal vez fuera falsa, tal vez no lo fuera completamente) de la se\u00f1ora de la caridad que desde la altura de una vida piadosa y confortable se dignaba hacer caer sobre los pobres migajas de la mesa bien abastecida. \u00bfEra del todo injusta la maliciosa canci\u00f3n?:<\/p>\n<p align=\"center\">Para ser dama de beneficencia<br \/>\nhay que ser buena, pero con prudencia<\/p>\n<p>Se impon\u00eda revisar la imagen del misionero, encastillado en el orden de una vida progresivamente conventual. \u00bfEra del todo injusto el malicioso dicho: \u00abel lazarista es un hombre que se levanta a las cuatro para no hacer nada en todo el d\u00eda\u00bb?<\/p>\n<p>Se impon\u00eda revisar la imagen de la hermana de la Caridad, creada por su fundador para servir y para \u00abir de aqu\u00ed para all\u00e1\u00bb, pero encastillada tambi\u00e9n en formas de vida igualmente conventuales, y asociadas por sus obras a los poderes estableci\u00addos. \u00bfEs del todo injusto el malicioso dicho del enfermo, o de la alumna, que ante la actitud de superioridad de su enfermera o maestra exclama malhumorado: \u00abEsta monja es un sargento\u00bb, o \u00abesta monja es una bruja\u00bb?<\/p>\n<p>Para ser fieles a san Vicente hab\u00eda en realidad que mante\u00adner vivas y despiertas dos fidelidades. Hab\u00eda primero que conocer bien a san Vicente. Pero la imagen del fundador que acab\u00f3 prevaleciendo en sus propias instituciones era una ima\u00adgen m\u00e1s bien disecada, lastimosamente recortada en aspectos fundamentales, muy pobre. El fundador aparec\u00eda como un hombre bueno, no excesivamente inteligente, de coraz\u00f3n compasivo, siempre con un pobre ni\u00f1o acunado en sus brazos. Esto conmov\u00eda a los corazones tiernos, pero no suger\u00eda lo que hab\u00eda de fundamental en la ense\u00f1anza del fundador: que para ser un verdadero seguidor suyo hay que estar dispuesto en el trabajo por los pobres a morir, como Cristo muri\u00f3 en la cruz, a la sombra de un matorral. Es esto lo que ped\u00eda y esperaba el fundador de sus seguidores, no una mera manifestaci\u00f3n de ternura emocional. Porque el mero tener ternura por los que sufren, e incluso ayudarles caritativamente, \u00abtambi\u00e9n lo hacen los turcos\u00bb, sol\u00eda decir el fundador.<\/p>\n<p>La segunda fidelidad era mucho m\u00e1s sutil, pero igualmente necesaria. Vicente de Pa\u00fal era, naturalmente, un hombre de su tiempo. Pero fue tambi\u00e9n un hombre que vio con claridad algunos de los fallos y de las trampas de su tiempo, y los quiso superar; y trabaj\u00f3 para abrir una brecha en su tiempo hist\u00f3rico y anticipar en la historia el tiempo del reino de Cristo, reino de justicia, de paz y de amor, que se anuncia con preferencia a los que sufren los efectos de la injusticia, de la guerra y de la explotaci\u00f3n. Para ser un verdadero disc\u00edpulo de tal hombre hab\u00eda que estar muy alerta en el correr de los tiempos para no dormirse pl\u00e1cidamente sobre esquemas mentales propios del tiempo del fundador, esquemas de los que \u00e9l incluso puede que participara, pero que tres siglos despu\u00e9s m\u00e1s bien impedir\u00edan que ayudar\u00edan a ver d\u00f3nde est\u00e1n hoy, no en el siglo XVII, los obst\u00e1culos para una verdadera justicia, una verdadera paz y un verdadero amor. La segunda fidelidad, en suma, era estar atentos, como \u00e9l lo estuvo, a lo que se ha dado en llamar \u00ablos signos de los tiempos\u00bb, que \u00e9l m\u00e1s bien hubiera calificado con m\u00e1s propiedad como \u00absignos de la Provincia\u00bb.<\/p>\n<p>Por ejemplo, para san Vicente, sumergido como no pod\u00eda menos en la mentalidad de su tiempo, \u00abel rey es una persona sagrada\u00bb, como \u00e9l dice expresamente. No hay que pensar como \u00e9l pens\u00f3 en este tema para ser un verdadero disc\u00edpulo suyo. Pero s\u00ed hay que pensar como \u00e9l que el hombre m\u00e1s infeliz es una imagen sagrada del Dios vivo. Al pensar esto se puede criticar lo otro sobre las bases de la ense\u00f1anza misma de san Vicente, no digamos sobre la ense\u00f1anza del evangelio de Jesucristo. Alg\u00fan rey o gobernante podr\u00e1 ser calificado de vez en cuando como \u00abzorro\u00bb en una perspectiva estrictamente evang\u00e9lica (Lc 13, 32). Pero nunca se podr\u00e1 decir tal cosa de un pobre de Dios, porque el que lo dice del pobre lo dice de Dios.<\/p>\n<p>Lo que tienen que ver con claridad las fundaciones de san Vicente es que entre su tiempo y el nuestro han pasado muchas cosas y han ca\u00eddo muchos fantasmas y muchos \u00eddolos, que en su tiempo imped\u00edan ver con claridad la realidad de la sociedad y la envolv\u00eda en una bruma falsamente numinosa. A este lado de las grandes revoluciones y con el instrumento leg\u00edtimo de la cr\u00edtica social, que naci\u00f3 despu\u00e9s de su tiempo, hoy s\u00ed es posible ver con mayor claridad lo que impide el advenimiento de la justicia, de la paz y del amor.<\/p>\n<p>Hay que volver, pues, con los pies bien anclados en el hoy, a lo que hay de permanente en la ense\u00f1anza y en el ejemplo del fundador. Es eso precisamente lo que han intentado definir sus tres grandes instituciones en unos textos que se espera y se desea tengan fuerza para una revisi\u00f3n a fondo de esquemas mentales y modos de comportamiento que, por un lado, no parec\u00edan ser fieles del todo a la vocaci\u00f3n genuina del fundador y no parec\u00edan capaces, por otro, de encarnar tal vocaci\u00f3n en las necesidades de evangelizaci\u00f3n de los pobres del tiempo presente. Vamos a proceder ahora a un examen de esos textos para ver c\u00f3mo han intentado formular para hoy lo esencial del antiguo esp\u00edritu.<\/p>\n<h2>3. Las fundaciones y su revisi\u00f3n actual<\/h2>\n<p>La primera de las tres fundaciones de, san Vicente es hoy con mucho la m\u00e1s numerosa. Unas 200.000 mujeres en todo el mundo se confiesan continuadoras de la misma vocaci\u00f3n que reuni\u00f3 en 1617 a un peque\u00f1o grupo en la cofrad\u00eda de Chatillon.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a trabajan las que hoy se llaman Voluntarias de la Caridad, y antes Damas de la Caridad, desde hace justamente 70 a\u00f1os. Esta fundaci\u00f3n vicenciana comenz\u00f3 el trabajo de revisi\u00f3n y puesta al d\u00eda diez a\u00f1os m\u00e1s tarde que las otras dos, y por ello est\u00e1n aun en el proceso de elaborar unos estatutos o reglamentos que expresen hoy la adaptaci\u00f3n del antiguo esp\u00edri\u00adtu a los tiempos que corren en el mundo y en la Iglesia. Unos estatutos o reglamentos que vendr\u00edan a ser el equivalente de lo que son para las otras dos funciones, Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n e Hijas de la Caridad, sus constituciones ya aprobadas definitivamente por Roma. La Asociaci\u00f3n de Voluntarias de la Caridad tiene ya desde hace unos a\u00f1os un llamado Documento de Base que se ofrece a \u00abtodas las voluntarias miembros\u00bb de la Asociaci\u00f3n como \u00abun instrumento de trabajo y de reflexi\u00f3n\u00bb \u00aben funci\u00f3n de las realidades actuales (y) de las preocupaciones del ma\u00f1ana\u00bb (Introducci\u00f3n). Se trata, pues, de una especie de anteproyecto que quiere ofrecer bases s\u00f3lidas para la reflexi\u00f3n y revisi\u00f3n con vistas a la elaboraci\u00f3n de un proyecto defmitivo que formule con fidelidad para hoy lo permanente de la idea original vicenciana en el terreno de la acci\u00f3n caritativa femeni\u00adna seglar.<\/p>\n<p>Perm\u00edtasenos un jucio de conjunto sobre este Documento. Las fundamentaciones evang\u00e9licas y vicencianas que se ofre\u00adcen nos parecen perfectas, pero es el aspecto de conocimiento de la realidad de la pobreza en el mundo moderno (conoci\u00admiento que es sin duda esencial y previo a toda adaptaci\u00f3n del antiguo esp\u00edritu) el que aparece en el Documento expuesto de una manera profunda, brillante y totalmente \u00abmoderna\u00bb. Por ah\u00ed hay que empezar. En efecto: quien quiera dedicar su vida al servicio de los pobres tiene antes que saber que los pobres existen, por qu\u00e9 lo son, d\u00f3nde est\u00e1n, c\u00f3mo lo son, cu\u00e1les son los principios de soluci\u00f3n y de redenci\u00f3n de su pobreza espiri\u00adtual y corporal. Todo esto lo hace del Documento de una manera incisiva que no deja en paz la conciencia del lector, o de la lectora. Es como si tratara de decir a sus asociadas:<\/p>\n<p>\u00abAntes de decidirte a ser miembro de la asociaci\u00f3n mira a ver si vas a ser capaz de aguantar sin quebrar tu alma el horroroso espect\u00e1culo de la pobreza humana, pues \u00e9se es el mundo que te va a caer en suerte por designio de Dios\u00bb. Como anteproyecto de definici\u00f3n de qui\u00e9n es miembro de la Asociaci\u00f3n dice lo siguiente el Documento: \u00abEscandalizada ante la constataci\u00f3n de injusticias, de sufrimientos y de pobreza, ante mi puerta, en mi pa\u00eds, por todas partes del mundo, elijo el actuar dentro de la Asociaci\u00f3n Internacional de Caridad, en uni\u00f3n con otros voluntarios, cristianos y cristianas organizados, en una acci\u00f3n social y pastoral en favor de los m\u00e1s pobres, dentro de la Sociedad y de la Iglesia siguiendo el esp\u00edritu y el dinamismo de san Vicente\u00bb.<\/p>\n<p>No vamos a proceder ahora a un an\u00e1lisis del contenido del Documento que, por otra parte, no es m\u00e1s que un texto provisional. Pero s\u00ed quisi\u00e9ramos hacer una observaci\u00f3n com\u00adparativa sobre su conjunto. Y es que nos parece que, si en las fundamentaciones evang\u00e9licas y vicencianas que ofrece, el Documento es al menos tan rico y tan preciso como los textos constitucionales de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de las Hijas de la Caridad, en lo que se refiere a la descripci\u00f3n del \u00e1mbito del mundo de la pobreza, sus causas en el mundo moderno, modos posibles de acercarse a \u00e9l, y consecuencias para la vida personal de quien quiera hacerlo hoy en el estilo de san Vicente como respuesta a una llamada de Dios, el Documento de que hablamos es infmitamente m\u00e1s sugerente, m\u00e1s rico, y m\u00e1s realista que los textos ya aprobados para las otras dos funda\u00adciones. Al decir esto sabemos bien que no es lo mismo un documento de trabajo que un texto constitucional, y tambi\u00e9n que unas constituciones no deben dar lugar a descripciones, interrogantes, y enumeraciones detalladas. Ni lo dar\u00e1, supone\u00admos, el reglamento definitivo que redacte la Asociaci\u00f3n Inter\u00adnacional de Caridad. Pero tambi\u00e9n las otras dos fundaciones partieron de prolijos documentos de trabajo como base para la redacci\u00f3n de un escueto texto constitucional, y ah\u00ed es donde mejor se ve la diferencia entre el planteamiento de la Asocia\u00adci\u00f3n de Caridad y el de las otras dos fundaciones. Si la conclusi\u00f3n principal y el resumen de documentos de trabajo y textos constitucionales va a ser la dedicaci\u00f3n a imitar a Cristo evangelizador y servidor de los pobres, habr\u00e1 que saber antes c\u00f3mo es el Cristo a quien se quiere imitar, c\u00f3mo son los pobres a quienes se quiere servir y evangelizar, y c\u00f3mo se les sirve y evangeliza. Esto \u00faltimo lo ha hecho la Asociaci\u00f3n de una manera expresa y detallada con vistas a definir el ser y el actuar vicenciano en el mundo de hoy. No se puede suponer sin m\u00e1s que todos los miembros de la Asociaci\u00f3n saben c\u00f3mo es hoy la pobreza corporal y espiritual. Porque se supone que no se sabe se ha hecho necesaria la revisi\u00f3n y adaptaci\u00f3n. \u00bfEs que todos los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de la compa\u00ad\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad saben bien c\u00f3mo se manifiesta hoy la pobreza corporal y espiritual y c\u00f3mo se redime? Si por casualidad alguno de ellos o de ellas no lo supiera tampoco se va a enterar apenas leyendo sus constituciones ni los documen\u00adtos de trabajo que precedieron a su elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se vea en esto un juicio negativo global sobre los textos que definen para hoy el esp\u00edritu vicenciano para las otras dos fundaciones, pues nos parece que en su conjunto tambi\u00e9n estas han sabido defmir adecuadamente lo que quer\u00edan defmir. Se trata s\u00f3lo de un juicio comparativo que es, sin embargo, importante. Resumiendo: en cuanto a conciencia de lo que realmente es la pobreza en el mundo moderno y c\u00f3mo se puede redimir, la Asociaci\u00f3n Internacional de Caridad ha sabido expresarse mucho mejor en sus textos (no sabemos si tambi\u00e9n en la realidad de la vida de las voluntarias) que las otras dos fundaciones de san Vicente en los suyos propios.<\/p>\n<p>En cuanto a las Constituciones de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y las de las Hijas de la Caridad queda bien claro desde el comienzo que no pretenden otra cosa que seguir a Cristo no de cualquier manera sino precisamente en cuanto evangeliza\u00addor o servidor de los pobres. Para que no queden dudas acerca de qui\u00e9n se trata cuando se habla de pobres se a\u00f1ade enseguida la preferencia de ambas compa\u00f1\u00edas por los m\u00e1s abandonados. Para ser precisos hay que decir que los textos de las constitu\u00adciones tienen en cuenta esta idea clave, y la mencionan expre\u00adsamente, en muchos aspectos, pero no en todos. Dejando a un lado lo que se refiere a virtudes espec\u00edficas, actitudes funda\u00admentales y modos de ser, en los que la idea aparece expresada con claridad casi siempre, he aqu\u00ed una enumeraci\u00f3n de los aspectos en que en ambos textos se menciona m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente el fin para el que han sido fundadas ambas compa\u00f1\u00edas:<\/p>\n<h3 align=\"center\">Aspectos comunes<\/h3>\n<p><strong>Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Votos (3 \u00a7 3)<\/li>\n<li>Apostolado en general (10, 11, 12)<\/li>\n<li>Vida com\u00fan (19, 20, 25)<\/li>\n<li>Consejos evang\u00e9licos en general (28)<\/li>\n<li>Pobreza (31, 33)<\/li>\n<li>Bienes personales (35)<\/li>\n<li>Pertenencia a la Compa\u00f1\u00eda (51, 52)<\/li>\n<li>F\u00f3rmulas de los votos (58)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n (77, 78)<\/li>\n<li>Seminario interno (82, 84, 85 \u00a7 1)<\/li>\n<li>Bienes temporales (148, E. 100)<\/li>\n<li>Relaciones con los parientes (E. 51 \u00a7 1)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n de seglares (15)<\/li>\n<li>Hospitalidad (E. 15 \u00a7 3)<\/li>\n<li>Oraci\u00f3n (44)<\/li>\n<li>Estabilidad (39)<\/li>\n<li>Devoci\u00f3n a san Vicente (50)<\/li>\n<li>Obras de educaci\u00f3n (E. 11)<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Votos (2.5)<\/li>\n<li>Apostolado en general (3.43)<\/li>\n<li>Vida com\u00fan (1.6)<\/li>\n<li>Consejos evang\u00e9licos en general (2.4)<\/li>\n<li>Pobreza (2.7)<\/li>\n<li>Bienes personales (2.7)<\/li>\n<li>Pertenencia a la Compa\u00f1\u00eda (3.2)<\/li>\n<li>F\u00f3rmula de los votos (2.5)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n (3.4)<\/li>\n<li>Seminario (3.10)<\/li>\n<li>Bienes temporales (3.52, 3.53)<\/li>\n<li>Relaciones con los parientes (E.16)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n de seglares (E.5)<\/li>\n<li>Hospitalidad (2.22, E.17)<\/li>\n<li>Oraci\u00f3n (2.14)<\/li>\n<li>Estabilidad (2.5)<\/li>\n<li>Obediencia (2.8)<\/li>\n<li>Autoridad (2.8, 3.24)<\/li>\n<li>Misiones ad gentes (2.10)<\/li>\n<li>Ascesis (2.13)<\/li>\n<li>Lectura espiritual (2.15)<\/li>\n<li>Proyecto comunitario (2.20, 3.46)<\/li>\n<li>Proyecto provincial (E. 51)<\/li>\n<li>Medios de comunicaci\u00f3n social (E.4)<\/li>\n<li>Hermana sirviente (2.21, 3.45)<\/li>\n<li>Formadoras (3.5)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n permanente (3.6, 3.12)<\/li>\n<li>Promoci\u00f3n de vocaciones (3.22)<\/li>\n<li>Enfermedad y vejez (2.20)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 align=\"center\">Aspectos propios<\/h3>\n<p><strong>Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Formaci\u00f3n de cl\u00e9rigos (15)<\/li>\n<li>F\u00f3rmula de los prop\u00f3sitos (E.21)<\/li>\n<li>Seminario mayor (87 \u00a7 2, 88)<\/li>\n<li>Parroquias (E.90)<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Postulantado (3.8)<\/li>\n<li>H\u00e1bito (3.14)<\/li>\n<li>Director general (3.28)<\/li>\n<li>Director provincial (3.38)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como es f\u00e1cil ver por esta simple enumeraci\u00f3n ambas compa\u00f1\u00edas han hecho un esfuerzo notable por iluminar desde el fin los diversos aspectos de una vida compleja como lo es la de misioneros y hermanas.<\/p>\n<p>Veamos ahora los aspectos en que no se menciona el fin:<\/p>\n<p><strong>Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Castidad (29, 30)<\/li>\n<li>Eucarist\u00eda (45 \u00a7 1)<\/li>\n<li>Penitencia (45 \u00a7 2)<\/li>\n<li>Rezo lit\u00fargico (45 \u00a7 3)<\/li>\n<li>Ejercicios espirituales (47 1 2)<\/li>\n<li>Devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda (49)<\/li>\n<li>Misiones populares (14)<\/li>\n<li>Misiones ad gentes (16, E.5, 6)<\/li>\n<li>Atenci\u00f3n a las Hijas de la Caridad (17)<\/li>\n<li>Obediencia (37, 38)<\/li>\n<li>Oraci\u00f3n comunitaria (46)<\/li>\n<li>Oraci\u00f3n personal (47, 1)<\/li>\n<li>Devoci\u00f3n personal (47, 1)<\/li>\n<li>Devoci\u00f3n a la Trinidad y Encarnaci\u00f3n (48)<\/li>\n<li>Formaci\u00f3n permanente (81)<\/li>\n<li>Formadores (94, E.49)<\/li>\n<li>Vejez (13)<\/li>\n<li>Promoci\u00f3n de vocaciones (E.36, E.39)<\/li>\n<li>Proyecto comunitario (27)<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Castidad (2.6)<\/li>\n<li>Eucarist\u00eda (2.12)<\/li>\n<li>Penitencia (2.13, E.8)<\/li>\n<li>Rezo lit\u00fargico (2.12)<\/li>\n<li>Ejercicios espirituales (2.14, E.10)<\/li>\n<li>Devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda (1.12, 2.11, 2.16, E.7)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Una r\u00e1pida comparaci\u00f3n de ambas columnas revela a primera vista que las constituciones de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n han dejado en la penumbra (es decir, sin hacer ver la conexi\u00f3n con el fin propio) muchos m\u00e1s aspectos que las constituciones de las Hijas de la Caridad. Esta observaci\u00f3n revela, en principio, una mayor homogeneidad en la definici\u00f3n de la vocaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad, cuyas constituciones se muestran mucho m\u00e1s preocupadas por la \u00abunidad de su vida\u00bb (2.1) que las de sus hermanos los misioneros. Esto, como bien lo saben desde hace tiempo la sicolog\u00eda y la sociolog\u00eda, es un elemento fundamental lo mismo en la estructura de la persona que en la de las instituciones. Un aspecto mal encaja\u00addo en su conjunto, un aspecto mal integrado en la \u00abunidad de vida\u00bb, o no integrado en absoluto, crea el peligro de comporta\u00admientos o funcionamientos esquizofr\u00e9nicos, la dispersi\u00f3n o mala interpretaci\u00f3n de la personalidad o de la instituci\u00f3n. De esto corre m\u00e1s peligro, por haber dejado m\u00e1s aspectos sin integrar expl\u00edcitamente en relaci\u00f3n al fin, la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s doloroso es observar que ambos textos consti\u00adtucionales han sido decididamente pobres en integrar en una perspectiva netamente vicenciana un aspecto tan fundamental como lo es el de la vida de piedad. Y esto duele tanto m\u00e1s cuanto que en la ense\u00f1anza de los dos fundadores todo esto aparece totalmente integrado y relacionado con la vocaci\u00f3n fundamental de evangelizaci\u00f3n-servicio a los pobres de misio\u00adneros y hermanas. Esto es cierto incluso en la pr\u00e1ctica y ense\u00f1anza de santa Luisa, que por la educaci\u00f3n que recibi\u00f3 en su ni\u00f1ez y adolescencia pod\u00eda haber dado en una vida de piedad individualista sin relaci\u00f3n alguna con el servicio de los pobres.<\/p>\n<p>Tomemos un ejemplo sobre un punto fundamental. Lo mismo en la vida de los misioneros que en la de las hermanas la eucarist\u00eda es una pr\u00e1ctica presente en cada d\u00eda, pr\u00e1ctica que debe ser el \u00abculmen\u00bb (Constituciones de la CM, 45 \u00a7 1), o el \u00abcentro de su vida\u00bb (Const. HC, 2.12). Pero ni a unos ni a otras dicen sus textos constitucionales c\u00f3mo relacionar la vida euca\u00adr\u00edstica con la vocaci\u00f3n, fin o modo propio de vivir la fe se\u00f1alado a unos y a otras por Dios mismo. O sea, que en cuanto depende del texto constitucional la Eucarist\u00eda podr\u00eda convertirse para misioneros y hermanas en un acto de piedad sin relaci\u00f3n alguna con su vocaci\u00f3n de evangelizadores de los pobres. Lo peor del caso es que esta omisi\u00f3n tal vez se deba a que en la historia reciente la Eucarist\u00eda se ha vivido de esa manera en ambas comunidades, y por eso al hablar de ella a nadie se le ha ocurrido orientarla en la perspectiva vicenciana com\u00fan a ambas (D\u00edgase algo parecida sobre otro aspecto fundamental como lo es la devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda tal como aparece en los dos textos). Pero que era posible, y hasta muy f\u00e1cil, una tal orientaci\u00f3n se pod\u00eda haber visto, aparte de en un conocimiento m\u00e1s adecuado de lo que significa la Eucarist\u00eda en el evangelio y en las cartas apost\u00f3licas as\u00ed como en los Hechos de los ap\u00f3stoles, en textos procedentes de otra gran tradici\u00f3n vicenciana, inspirada tambi\u00e9n por san Vicente de Pa\u00fal, aunque no fundada por \u00e9l. Nos referimos a las Conferencias, de cuyo fundador dicen cr\u00f3nicas fidedignas que \u00abel d\u00eda de Pascua, cuando despu\u00e9s de la comuni\u00f3n sal\u00edamos de N\u00f3tre Dame, Ozanam nos dejaba con el pretexto de un peque\u00ad\u00f1o paseo. Nuestra indiscrecci\u00f3n ha sabido descubrir que iba a comprar pan para d\u00e1rselo a las familias pobres que asist\u00eda. Esa era su manera de dar gracias\u00bb (Henry Perreyve, en \u00abLe journal des bons exemples et des oeuvres utiles\u00bb, Lyon, noviembre de 1853). Y si se quiere m\u00e1s expl\u00edcitamente, en las palabras de un sucesor de Ozanam, Pierre Chouard, presidente general de las Conferencias de 1954 a 1969: \u00abSe dice mucho hoy d\u00eda que el servicio del pr\u00f3jimo, sobre todo de los m\u00e1s pobres, constituye una especie de sacramento. Esto es aproximarse a Cristo presente en los pobres. Ah\u00ed est\u00e1 el centro de la espiritualidad vicentina. Esta comprende a la vez lo que significa la presencia de Cristo en la Eucarist\u00eda y la presencia de Cristo en los pobres&#8230; La espiritualidad vicentina considera como un esc\u00e1n\u00addalo que se est\u00e9 indiferente a la presencia de Cristo en los pobres mientras se tiene tanta devoci\u00f3n a la presencia eucar\u00eds\u00adtica\u00bb (Pre\u00e1mbulo al reglamento experimental para el quinque\u00adnio 1968-1973, en \u00abReglamento de la Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal en Espa\u00f1a\u00bb, 1975, p. 25).<\/p>\n<p>Hay otro tema muy importante en ambas constituciones en el que tambi\u00e9n son muy escasas, o inexistentes, las referencias al fin como principio iluminador. Nos referimos a todo lo que se relaciona con las estructuras de gobierno y funcionamiento: cargos en los diversos niveles, asambleas generales, provincia\u00adles y locales, consejos. Una referencia m\u00e1s o menos expl\u00edcita al fin se hace ciertamente en los principios de gobierno, por ejemplo, y en la descripci\u00f3n de alg\u00fan que otro cargo. Pero la mayor parte de los puntos incluidos en este tema no reciben una sola palabra que pueda iluminar sobre c\u00f3mo ejercerlos vicencianamente. La descripci\u00f3n que se da en casi todos los casos podr\u00eda ser v\u00e1lida para cualquier otra compa\u00f1\u00eda de la Iglesia, o incluso cualquier organizaci\u00f3n del mundo civil. Si, por ejemplo, un ec\u00f3nomo o una ec\u00f3noma provincial quiere saber c\u00f3mo ha de ejercer su cargo en vistas a la vocaci\u00f3n que debe dar unidad a su vida no encontrar\u00e1 sobre ello una sola palabra en sus constituciones.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os, y sobre la base de una formaci\u00f3n que gira sustancialmente sobre las constituciones, y as\u00ed debe ser pues \u00e9stas quieren formular para hoy el antiguo esp\u00edritu, omisiones de este tipo se pagan caras. La experiencia hist\u00f3rica en ambas comunidades de una formaci\u00f3n deficiente sobre la base casi exclusiva de las Reglas Comunes, .que eran en lo sustancial una definici\u00f3n muy adecuada de la vocaci\u00f3n vicen\u00adciana, pero que tambi\u00e9n omit\u00edan aspectos fundamentales, de\u00adber\u00eda hacernos escarmentar para siempre. Y aunque las consti\u00adtuciones de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n contengan \u00abtodo el derecho propio de la Congregaci\u00f3n\u00bb (Decreto 1.\u00b0 de la XXXVI Asamblea General), y as\u00ed sea tambi\u00e9n el caso en las Constituciones de las Hijas de la Caridad (3.60), hay que decir con claridad que, aunque deben ser el punto fundamental de refe\u00adrencia para definir hoy el esp\u00edritu vicenciano, ni unas ni otras bastan para conocer bien todas las exigencias de ese esp\u00edritu. Es necesario seguir estudiando a los fundadores y sus ense\u00f1an\u00adzas, as\u00ed como saber c\u00f3mo se ve y se formula en la Iglesia la redenci\u00f3n de los pobres en el mundo de hoy.<\/p>\n<h2>4. Las fundaciones en el mundo y en la Iglesia de hoy<\/h2>\n<p>Las dos instituciones vicencianas deber\u00edan ser parte activa en la Iglesia, como lo fue en su tiempo el fundador, para ayudarle a ver con claridad lo que significa evangelizar a los pobres en el mundo moderno. Deber\u00edan serlo, pues esa debe ser precisamente su contribuci\u00f3n espec\u00edfica, su carisma propio, en el conjunto de carismas de la Iglesia. Esperamos que nadie se ofenda si nos atrevemos a asegurar que no parece ser ninguna de las dos excesivamente influyente en ese aspecto, y que tampoco lo han sido a lo largo de la mayor parte de su historia.<\/p>\n<p>Pero si ense\u00f1ar al resto de la Iglesia lo que significa evange\u00adlizar hoy a los pobres parece estar por el momento fuera del alcance de las dos instituciones, s\u00ed les es posible a ambas ponerse en una actitud humilde de escuchar y aprender de otras voces, que no escasean hoy, gracias a Dios, en la Iglesia. Se podr\u00eda empezar por escuchar y aprender de un gran maes\u00adtro, de esp\u00edritu netamente vicenciano, aunque no perteneciente a ninguna de las dos instituciones, maestro que, aunque por otro lado no es ya tampoco plenamente moderno, fue uno de los primeros en saber formular y vivir las responsabilidades sociales de la fe cristiana en el mundo moderno. Nos referimos, por supuesto, a Federico Ozanam, quien desde una situaci\u00f3n netamente seglar-secular vivi\u00f3 y pens\u00f3 el antiguo esp\u00edritu vicenciano con una profundidad y fidelidad que para s\u00ed hubie\u00adran querido los herederos oficiales de ese esp\u00edritu. Por haberlo hecho se encuentra hoy camino de los altares.<\/p>\n<p>Para ser como el fundador hay que empezar por donde empez\u00f3 el fundador. Ozanam ten\u00eda escasamente veinte a\u00f1os cuando dej\u00f3 escrito en una carta a un amigo: \u00abNo estamos en este mundo m\u00e1s que para cumplir la voluntad de Dios\u00bb. No fue otro el programa de su vida hasta su temprana muerte a los cuarenta. Pero ya antes de los veinte hab\u00eda pasado por una aguda crisis de fe de la que sali\u00f3, igual que su inspirador, por la puesta en pr\u00e1ctica de la convicci\u00f3n de que la mejor manera de expresar la fe es la dedicaci\u00f3n a los pobres de Jesucristo. Esta decisi\u00f3n la tom\u00f3 en un momento de su vida juvenil en la que hasta entonces hab\u00eda estado obsesionado por su carrera, que lleg\u00f3 a ser brillante de todos modos, pero que nunca le hizo olvidar la otra obsesi\u00f3n, la fundamental en su vida, de cumplir la voluntad de Dios en la dedicaci\u00f3n al servicio de los pobres: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacer para ser verdaderamente cat\u00f3lico sino lo que m\u00e1s agrada a Dios? Socorramos a nuestro pr\u00f3jimo como hac\u00eda Jesucristo\u00bb (Discurso a la conferencia de san Vicente de Pa\u00fal en Florencia).<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese que lo que aqu\u00ed se dice es, adem\u00e1s de netamente evang\u00e9lico y vicenciano, totalmente \u00abmoderno\u00bb y postconci\u00adliar en su contenido, aunque no lo sea del todo en su formula\u00adci\u00f3n. La fidelidad a Dios en Jesucristo se muestra ante todo hacia afuera, debe tener una irradiaci\u00f3n social. En contraste con actitudes cat\u00f3licas en las que \u00e9l mismo fue educado, que colocan el \u00e9nfasis de la fe en beneficio de la persona que la vive, \u00abOzanam descubre, con una perspicacia admirable, que el problema religioso\u00bb es un problema social. La evoluci\u00f3n econ\u00f3\u00admica provoca cada vez m\u00e1s una ruptura entre la burgues\u00eda y el pueblo, entre el pueblo y la Iglesia. Se trata de trabajar por el acercamiento de las clases, de las almas con Dios y en Dios&#8230; De ah\u00ed la fundaci\u00f3n de las Conferencias de san Vicente de Pa\u00fal. El contacto con los m\u00edseros revelar\u00e1 a los cat\u00f3licos j\u00f3venes los problemas que pululan en los tugurios de la calle Mouffetard\u00bb (J. Leflon, \u00abLa crise r\u00e9volutionnaire 1789-1846, Par\u00eds, 1949, p. 501). La calle Mouffetard se encontraba en uno de los peores suburbios proletarios de Par\u00eds, donde trabaj\u00f3 casi toda su vida sor Rosal\u00eda Rendu, inspiradora de las Conferen\u00adcias en sus primeros a\u00f1os de existencia.<\/p>\n<p>En una sociedad profundamente dividida en la que \u00abla cuesti\u00f3n que agita hoy al mundo no es ni una cuesti\u00f3n de personas, ni una cuesti\u00f3n de formas pol\u00edticas, sino una cues\u00adti\u00f3n social: la lucha de los que no tienen nada y los que tienen demasiado, el choque violento de la opulencia y de la pobreza\u00bb (Lettres de F. O., tomo 1.\u00b0, p. 239, Bloud et Gay, Par\u00eds), Ozanam propone como tarea de la fe cristiana el \u00abacercamien\u00adto de las clases\u00bb, no la destrucci\u00f3n de una por otra, como proponen el marxismo y otras corrientes de pensamiento revo\u00adlucionario. Pero esto lo hace desde una postura de neta \u00abop\u00adci\u00f3n por los pobres\u00bb, como se dir\u00eda hoy. El expres\u00f3 esta opci\u00f3n con una frase gr\u00e1fica \u00abpas\u00e9monos a los b\u00e1rbaros\u00bb (los proleta\u00adrios), como lo hizo la Iglesia en su tiempo con los b\u00e1rbaros del norte, a quienes dedic\u00f3 durante siglos lo mejor de sus energ\u00edas evangelizadoras, sin aflorar nost\u00e1lgicamente su situaci\u00f3n de privilegio en las ruinas del decadente y explotador imperio romano.<\/p>\n<p>La frase apareci\u00f3 como resumen de su propia actitud y de lo que \u00e9l pensaba deb\u00eda ser la actitud de la Iglesia en los tiempos modernos en un art\u00edculo que produjo un gran impacto en los medios cat\u00f3licos: \u00abEsas masas tiernamente amadas por la Iglesia, porque representan la pobreza que Dios ama y el trabajo que Dios bendice&#8230; sacrifiquemos nuestras repugnan\u00adcias y nuestros resentimientos y vayamos hacia ese pueblo&#8230; Ayud\u00e9mosle no s\u00f3lo con la limosna que ata al hombre, sino tambi\u00e9n con nuestros esfuerzos para lograr instituciones que, al independizarlos, los hagairmejores. \u00a1Pas\u00e9monos a los b\u00e1rba\u00adros!\u00bb (Le Corresondant, 10 de febrero de 1848).<\/p>\n<p>La frase escandaliz\u00f3 naturalmente a muchos cat\u00f3licos bien pensantes. Pero no rebaj\u00f3 Ozanam la fuerza de su contenido cuando, en carta a un amigo, explica lo que hab\u00eda querido expresar con ella: \u00abAl decir \u00abpas\u00e9monos a los b\u00e1rbaros\u00bb estoy pidiendo que hagamos como \u00e9l (como P\u00edo IX); que en lugar de esposar los intereses de una burgues\u00eda egoista nos ocupemos del pueblo que tiene demasiadas necesidades y no suficientes derechos, que reclama con raz\u00f3n una parte m\u00e1s amplia en los asuntos p\u00fablicos, garant\u00edas de trabajo y contra la miseria. Es en el pueblo donde veo suficiente fe y moralidad para salvar a la sociedad, y que las clases altas han perdido\u00bb (10 de febrero de 1848). S\u00f3lo en el pueblo ve Ozanam, no en las clases dirigentes, la fe y la moralidad necesarias para salvar a toda la sociedad. \u00bfSuena esto sospechosamente a marxismo? Por cu\u00adriosa coincidencia el Manifiesto Comunista fue terminado de redactar por los mismos d\u00edas en que Ozanam escrib\u00eda lo que acabamos de citar. De manera que una influencia de Marx sobre Ozanam est\u00e1 totalmente excluida. \u00bfInfluir\u00eda tal vez en la visi\u00f3n de Ozanam la que ten\u00eda Vicente de Pa\u00fal? \u00abEntre los pobres, dice el fundador, se encuentra la verdadera religi\u00f3n, una fe viva\u00bb; y tambi\u00e9n: \u00abNo es en el Louvre y entre los pr\u00edncipes donde Dios pone sus delicias\u00bb. \u00bfNo parece haber anticipado Ozanam, y antes su maestro, lo que el documento de Puebla califica, en t\u00e9rminos modernos, como \u00abpotencial evangelizador de los pobres\u00bb? (n. 1.147).<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica de la sensibilidad de Ozanam lo hace muy cercano a la sensibilidad de nuestros tiempos: Su confian\u00adza en la juventud. El mismo, recordemos, encontr\u00f3 en la dedicaci\u00f3n a los pobres la mejor manera de expresar y afirmar su fe juvenil, y de compartirla con otros j\u00f3venes preocupados como \u00e9l por mantener su fe cristiana en medio de la marea estudiantil y de la atm\u00f3sfera antirreligiosa de la universidad y de la sociedad de su tiempo. Ozanam piensa que si el joven cristiano no est\u00e1 a\u00fan preparado para intervenir en el trabajo hacia una mayor justicia no debe por ello cruzarse de brazos.<\/p>\n<p>Su fe puede encontrar un vasto campo para el ejercicio de la verdadera caridad. El mismo se introdujo en el estudio de los mecanismos que mueven la sociedad movido por la pr\u00e1ctica de la caridad en la visita domiciliaria a los necesitados. Escribe a los 21 a\u00f1os: \u00abSomos demasiado j\u00f3venes para intervenir en la lucha social. \u00bfNos quedaremos por eso pasivos en medio de un mundo que sufre y que gime? No; tenemos un camino abierto para prepararnos. Antes de preocuparnos por hacer el bien a escala social podemos intentar hacer el bien a algunos, antes de regenerar a toda Francia podemos aliviar a algunos de sus pobres. Yo quisiera que todos los j\u00f3venes de cabeza y coraz\u00f3n se uniesen para alguna obra de caridad, y que se formase en todo el pa\u00eds una gran asociaci\u00f3n generosa para ayudar a las clases populares\u00bb (Lettres, I, p. 143).<\/p>\n<p>Todo esto brota en Ozanam de una conciencia aguda de las exigencias fundamentales de su fe. De manera que no hay que a\u00f1adir ning\u00fan nuevo motivo para que el cristiano Ozanam sienta que su vida debe ser una vida entregada a Jesucristo en el servicio a los pobres. Desde su posici\u00f3n de casado, y a una con su mujer, desde su posici\u00f3n rigurosamente seglar Ozanam se siente obligado por exigencias de su bautismo a centrar la pr\u00e1ctica de su fe en la asistencia a los necesitados, \u00abQueremos que esta sociedad \u2014dice de la Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal\u2014 no sea ni un partido, ni una escuela, ni una cofrad\u00eda, que sea profundamente laica sin dejar de ser cat\u00f3lica\u00bb (Lettres, I, 353).<\/p>\n<p>Se dice todo esto de Ozanam en un trabajo que se refiere directamente a las fundaciones de san Vicente de Pa\u00fal porque el que lo dice piensa:<\/p>\n<ol>\n<li>Que aparte del fundador pocas figuras en la historia de sus tres grandes fundaciones han sabido formular y vivir el esp\u00edritu vicenciano como lo formul\u00f3 y vivi\u00f3 este seglar que va con toda justicia camino de los altares;<\/li>\n<li>Que tal vez ninguna haya sido capaz de hacerlo, por lo menos en cuanto a formulaci\u00f3n te\u00f3rica se refiere, como lo hizo Ozanam en los tiempos modernos que comienzan con la revo\u00adluci\u00f3n francesa. Ninguna, en otras palabras, ha sabido adaptar tan agudamente y tan fielmente lo fundamental del antiguo esp\u00edritu a las nuevas exigencias de los necesitados del mundo de hoy;<\/li>\n<li>Que cualquiera de las tres grandes fundaciones puede provechosamente iluminar y dar profundidad a su propia vocaci\u00f3n, incluso hoy, con las ideas y el comportamiento de Ozanam. Un ejemplo nimio (a decir verdad, no tan nimio): aunque el matrimonio Ozanam nunca goz\u00f3 de una posici\u00f3n econ\u00f3mica desahogada, y pas\u00f3 a veces verdaderas estrecheces, nunca dejaron de contribuir al alivio de los necesitados, siem\u00adpre con contribuciones generosas y sistem\u00e1ticas de al menos la d\u00e9cima parte de sus ingresos, y a veces, en \u00e9pocas algo m\u00e1s desahogadas, con la sexta parte. Esto no se dice a humo de pajas. Ha sido debidamente autentificado con vistas a su proceso de beatificaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>No nos cabe duda de que de haber vivido hoy Ozanam se sentir\u00eda plenamente identificado con los postulados m\u00e1s segu\u00adros y leg\u00edtimos de la llamada Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, pues hace ya 150 a\u00f1os que \u00e9l mismo anticip\u00f3 algunas de sus ideas fundamentales. Con los seguros y leg\u00edtimos, que a la vez son los m\u00e1s radicales y evang\u00e9licos. Efectivamente, para llevar al mundo hacia lo que de verdad exige la idea evang\u00e9lica del reino de Dios le sirven de poco al cristiano los conceptos te\u00f3ricos fundamentales del marxismo, aunque puedan ayudar\u00adle algunos de ellos a conocer mejor los mecanismos de la sociedad que la convierten en una m\u00e1quina de fabricar pobres. El reino comunista que postula Marx y que anticipa como fruto de la desintegraci\u00f3n del reino capitalista no es m\u00e1s que una p\u00e1lida caricatura de lo que Jesucristo anuncia como reino de paz, de justicia y de amor, del reino que so\u00f1aban y que hubieran instaurado ya en este mundo san Vicente de Pa\u00fal y su disc\u00edpulo Ozanam si los poderes establecidos se lo hubieran permitido.<\/p>\n<h2>5. El manifiesto en siete puntos<\/h2>\n<ol>\n<li>Toda alma que quiera ser vicenciana, voluntaria de la caridad, hermana o misionero, debe comenzar, como comenz\u00f3 san Vicente, por una verdadera conversi\u00f3n hacia Jesucristo para dedicarse como \u00e9l a evangelizar-servir a los pobres. Esto exige un despojamiento de intereses personales, e incluso cor\u00adporativos. El mayor obst\u00e1culo para una dedicaci\u00f3n plena a la evangelizaci\u00f3n de los pobres se encuentra, es cosa sabida, en el egocentrismo personal o comunitario.<\/li>\n<li>El esp\u00edritu vicenciano hoy debe tener los ojos bien abiertos, como los tuvo el fundador, para saber por qu\u00e9 y c\u00f3mo son los pobres del mundo de hoy, c\u00f3mo la sociedad de hoy, tan diferente de la que conoci\u00f3 el fundador, segrega de sus estructuras de injusticia la muchedumbre inn\u00famera de pobres en todo el mundo. Conocer para obrar con la mayor eficacia posible, como tambi\u00e9n lo hizo el fundador, pues las fuerzas y los medios de acci\u00f3n son escasos ante las pavorosas exigencias de la pobreza moderna. Como dejamos escrito en otro lugar, \u00abun disc\u00edpulo o disc\u00edpula de un hombre como Vicente de Pa\u00fal para serlo hoy debe intentar tener un coraz\u00f3n tan grande como el suyo, y adem\u00e1s una visi\u00f3n de la injusticia estructural como generadora de pobreza material y espiritual mejor informada que la suya, pues hoy es muy posible saber con claridad acerca de las estructuras de la sociedad cosas que no estaban al alcance ni de los mejores cerebros de su tiempo, aunque \u00e9l s\u00ed fue capaz de intuir algunas de ellas\u00bb.<\/li>\n<li>La acci\u00f3n vicenciana no es una acci\u00f3n de reforma o mejora social, sino una acci\u00f3n evangelizadora; es decir, quiere llevar al pobre y a la sociedad en que vive hacia la instauraci\u00f3n ya en este mundo, aunque sea de modo provisional e imperfec\u00adto, del reino de Dios como imagen y anticipo del reino definiti\u00advo. Por ser as\u00ed, la acci\u00f3n vicenciana quiere ir m\u00e1s lejos, no menos, en la instauraci\u00f3n de la verdadera justicia, paz y amor que todos los programas conocidos de reforma o revoluci\u00f3n social.<\/li>\n<li>La vocaci\u00f3n a la evangelizaci\u00f3n-servicio de los pobres es absorbente, como lo fue la de Cristo. Quiere decir que ning\u00fan aspecto de la vida personal o comunitaria puede que\u00addar al margen de las exigencias de una tal vocaci\u00f3n, ni la vida de oraci\u00f3n, ni la de comunidad, ni los bienes comunitarios o personales, ni las estructuras de gobierno y su funcionamiento, ni los m\u00e9todos de formaci\u00f3n, ni los m\u00faltiples aspectos de la personalidad de cada uno (Relaciones con los parientes, las exigencias del cargo o destino recibido de los superiores, las de la profesi\u00f3n personal, enfermedad, vejez, crisis personales, etc.). Todo ha de verse en la vida del alma vicenciana a la luz de la vocaci\u00f3n que Dios mismo le ha se\u00f1alado como manera peculiar de vivir la fe recibida en el bautismo.<\/li>\n<li>Todas las instituciones vicencianas nacieron seculares y se confiesan seculares. En su n\u00facleo fundamental la palabra \u00absecular\u00bb hace referencia al hecho de que la vocaci\u00f3n vicencia\u00adna en cualquiera de sus formas se instala en el mundo y se refiere al mundo. Los elementos comunes con la vida religiosa que aparezcan en esas instituciones por decisi\u00f3n del fundador, por tradici\u00f3n o por exigencias del derecho de la Iglesia no deben, en ning\u00fan caso, plantear obst\u00e1culos a la vocaci\u00f3n, sino ayudar a sus miembros a vivirla m\u00e1s a fondo.<\/li>\n<li>Las m\u00faltiples actividades (ministerios) de las institu\u00adciones vicencianas deben estar todas orientadas al cumplimien\u00adto de la vocaci\u00f3n fundamental. De manera que la ayuda a la formaci\u00f3n del clero, las misiones, la ense\u00f1anza, la animaci\u00f3n de grupos juveniles, el ministerio parroquial o de cualquier otro tipo, la asistencia social y la sanitaria, la asistencia perso\u00adnal y a domicilio, s\u00f3lo ser\u00e1n vicencianas en la medida en que se persiga a trav\u00e9s de ellas lo que debe perseguir la vocaci\u00f3n fundamental de todas las instituciones vicencianas: la reden\u00adci\u00f3n de los pobres en seguimiento de Jesucristo.<\/li>\n<li>El lema \u00fanico y suficiente para todo heredero o herede\u00adra de san Vicente de Pa\u00fal es el mismo que define la vida de Jesucristo:<\/li>\n<\/ol>\n<p align=\"center\">EL SE\u00d1OR ME HA ENVIADO A EVANGELIZAR A LOS POBRES<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un gran ideal recorre hoy las diversas ramas de la familia vicenciana: el de vivir hoy una experiencia tan evang\u00e9lica como lo fue en el siglo XVII la de san Vicente de Pa\u00fal. \u00bfEs este &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":401146,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[224,173,175,176,172],"class_list":["post-46059","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana","tag-berulle","tag-chatillon-les-dombes","tag-folleville","tag-misiones-populares","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Un gran ideal recorre hoy las diversas ramas de la familia vicenciana: el de vivir hoy una experiencia tan evang\u00e9lica como lo fue en el siglo XVII la de san Vicente de Pa\u00fal. \u00bfEs este ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-10-03T06:26:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"416\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"38 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Un manifiesto vicenciano\",\"datePublished\":\"2021-10-03T06:26:30+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\"},\"wordCount\":9313,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"keywords\":[\"Berulle\",\"Chatillon\",\"Folleville\",\"Misiones Populares\",\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\",\"name\":\"Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"datePublished\":\"2021-10-03T06:26:30+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"width\":600,\"height\":416},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Un manifiesto vicenciano\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos","og_description":"Un gran ideal recorre hoy las diversas ramas de la familia vicenciana: el de vivir hoy una experiencia tan evang\u00e9lica como lo fue en el siglo XVII la de san Vicente de Pa\u00fal. \u00bfEs este ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2021-10-03T06:26:30+00:00","og_image":[{"width":600,"height":416,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"38 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Un manifiesto vicenciano","datePublished":"2021-10-03T06:26:30+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/"},"wordCount":9313,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","keywords":["Berulle","Chatillon","Folleville","Misiones Populares","Pobreza"],"articleSection":["Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/","name":"Un manifiesto vicenciano - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","datePublished":"2021-10-03T06:26:30+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","width":600,"height":416},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/un-manifiesto-vicenciano\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Un manifiesto vicenciano"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-bYT","jetpack-related-posts":[{"id":124019,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/para-conseguir-un-fruto-mas-abundante-de-la-gracia-bautismal\/","url_meta":{"origin":46059,"position":0},"title":"Para conseguir un fruto m\u00e1s abundante de la gracia bautismal","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/10\/2022","format":false,"excerpt":"OPCI\u00d3N LIBRE Y CONSCIENTE DE SEGUIR E IMITAR A CRISTO Desde los principios de la Iglesia, hubo hombres y mujeres que quisieron seguir a Cristo con mayor libertad e imitarlo m\u00e1s de cerca. 1.- El misionero vicenciano opta libremente por el camino de los consejos como respuesta a la llamada\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/sencillos-como-palomas.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":117965,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/las-potencias-del-alma-de-la-cm-y-expresion-de-su-espiritu\/","url_meta":{"origin":46059,"position":1},"title":"Las potencias del alma de la CM y expresi\u00f3n de su Esp\u00edritu","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/08\/2021","format":false,"excerpt":"LAS POTENCIAS DE ALMA.... En el cultivo y la pr\u00e1ctica de estas virtudes, la Congregaci\u00f3n ha de empe\u00ad\u00f1arse muy cuidadosamente, pues estas cinco virtudes son como las poten\u00adcias del alma de la Congregaci\u00f3n entera, y deben animar las acciones de todos nosotros (RC II, 14). 1) En la historia de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/04\/vicente-y-eucaristia.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":109293,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/secularidad-y-exencion-de-la-congregacion-distincion-con-los-religiosos\/","url_meta":{"origin":46059,"position":2},"title":"Secularidad y exenci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n. Distinci\u00f3n con los religiosos.","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/05\/2016","format":false,"excerpt":"A trav\u00e9s de los tiempos, la vida y la profesi\u00f3n de los \"Conse\u00adjos evang\u00e9licos\" han tomado diversas formas can\u00f3nicas. Sobre este tema se est\u00e1n editando buenos libros y s\u00edntesis luminosas. I En tiempo de San Vicente eran considerados jur\u00eddicamente Religiosos los que hac\u00edan profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos mediante votos\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"LOGO CM","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LOGO-CM-237x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":133249,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-mision-vicenciana-interrogantes\/","url_meta":{"origin":46059,"position":3},"title":"La Misi\u00f3n Vicenciana: Interrogantes","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/12\/2014","format":false,"excerpt":"\u00bfEs la misi\u00f3n un ministerio gris, poco llamativo, o, poco significativo? En perspectiva renovadora dentro de lo vicenciano (algunos lo han llegado a escribir), \u00bfser\u00eda mejor, como el P. Opeka y otros, dedicarse a obras m\u00e1s productivas, puesto que si uno piensa que ha venido a la Congragaci\u00f3n para evangelizar\u2026","rel":"","context":"En \u00abMisiones populares\u00bb","block_context":{"text":"Misiones populares","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/servicios-y-ministerios\/misiones-populares-misiones\/"},"img":{"alt_text":"En_Guardamar","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/12\/En_Guardamar-300x225.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387816,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/espiritu-de-jesus-espiritu-de-la-familia-vicenciana\/","url_meta":{"origin":46059,"position":4},"title":"Esp\u00edritu de Jes\u00fas, esp\u00edritu de la Familia Vicenciana","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"14\/09\/2016","format":false,"excerpt":"El Esp\u00edritu de Jes\u00fas es el Esp\u00ed\u00adritu Santo, Se\u00f1or y dador de vida, trasmitido a los cristianos por la participaci\u00f3n en la misi\u00f3n sacerdotal de Jesucristo. Pero se en\u00adtiende tambi\u00e9n por esp\u00edritu de Jes\u00fas un talante o estilo de vida que le distingue de los maestros de la Ley. Jes\u00fas\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana sin categorizar\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana sin categorizar","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/formacion-vicenciana-sin-categorizar\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/espiritu-de-jesus.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":122934,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/introduccion-a-la-espiritualidad-vicenciana-laical\/","url_meta":{"origin":46059,"position":5},"title":"Introducci\u00f3n a la espiritualidad vicenciana laical","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"24\/06\/2015","format":false,"excerpt":"1. Lo que pretendo De momento, en este trabajo, no pretendo ofre\u00adcer un tratado perfecto y acabado de la espiritua\u00adlidad vicenciana laical, sino m\u00e1s bien asentar unos principios a modo de introducci\u00f3n. El pro\u00adyecto es ofrecer algunos criterios que puedan ayudar al laico vicenciano a vivir su condici\u00f3n de cristiano,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"sanvi_famvi","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/sanvi_famvi-300x296.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46059"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46059\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":403701,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46059\/revisions\/403701"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/401146"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}