{"id":42177,"date":"2014-12-20T06:54:20","date_gmt":"2014-12-20T05:54:20","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=42177"},"modified":"2016-07-27T12:06:36","modified_gmt":"2016-07-27T10:06:36","slug":"toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<h2><em>Trabajos apost\u00f3licos de Bourdaise. Misa militar en Madagascar.<\/em><\/h2>\n<p><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/06\/Biografias-Pa%C3%BAles6.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-42180 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/06\/Biografias-Pa%C3%BAles6.jpg?resize=232%2C300\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"300\" \/><\/a><\/em>Mientras que estas ense\u00f1anzas resonaban en San L\u00e1zaro, Bourdaise, a quien el esp\u00edritu de Dios instru\u00eda directamente, se mostraba como el disc\u00edpulo fiel. Forzado a\u00a0 restringirse, debi\u00f3 concentrar su acci\u00f3n. Ten\u00eda entonces mucho que hacer. Estaba agobiado de la gente que ven\u00eda a aprender a rezar. Los reun\u00eda en la iglesia, y estas voces discordantes de hombres y de mujeres, de j\u00f3venes y de mayores, de pobres y de ricos, unidos en la fe de un mismo Dios, formaban en sus o\u00eddos el m\u00e1s dulce concierto. Los bautizos, los matrimonios se multiplicaban. Las ceremonias de los funerales cristianos, sobre todo cuando se aplicaban a Dians o a jefes\u00a0 bautizados, impresionaban a los negros. Acud\u00edan en masa para ver dar tierra a quienes hac\u00eda poco consideraban como dioses.<\/p>\n<p>Los detalles siguientes, que da en su carta del 9 de febrero de 1657 a san Vicente de Pa\u00fal, muestran cuales eran los trabajos de este hombre apost\u00f3lico: \u00abEl d\u00eda de Todos los Santos \u00faltimo, la mayor parte de los nuevos cristianos se presentaron a la confesi\u00f3n y a la comuni\u00f3n; me bast\u00f3 con decir que era una gran fiesta. Habiendo enfermado un franc\u00e9s en Avate-Malesme, lugar distante dos jornadas, me cre\u00ed obligado a ir, no tanto por raz\u00f3n del estado de su cuerpo como de su alma, sabiendo que desde hac\u00eda un a\u00f1o y medio no se hab\u00eda confesado.<\/p>\n<p>Cuando me dispon\u00eda a partir, me enter\u00e9 de que la tropilla de los franceses iba a dirigirse hacia los mismos t\u00e9rminos. Me ofrec\u00ed a decirles la misa en camino, lo que aceptaron de buen grado. Part\u00ed pues con ellos, y era un hermoso espect\u00e1culo. Exist\u00eda un buen orden para todo, pero en particular para las oraciones que se hac\u00edan\u00a0 por la ma\u00f1ana. Lo que me edific\u00f3 sobre manera fue que llegados a la provincia de Anos, hubo muchos franceses, y hasta de entre los principales oficiales del ej\u00e9rcito que, a punto de ir en expedici\u00f3n a Mannanboule, quisieron primero confesarse y recibir la sagrada comuni\u00f3n. Cuando estuvimos en Himourt, se pas\u00f3 revista y, despu\u00e9s de cenar, se bati\u00f3 el tambor en una gran plaza. All\u00ed, reunidos todos, hice la oraci\u00f3n delante de mi crucifijo. Hab\u00eda cerco de 2 000 negros\u00a0 alrededor de nosotros. Al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana, levant\u00e9 un altar en mitad de la plaza y, al mismo tiempo, se presentaron varios para confesarse. Los o\u00ed y luego celebr\u00e9 la santa misa en presencia de todo el ej\u00e9rcito. No pude en ese momento hablar en p\u00fablico. Me content\u00e9 con ir a ver a los soldados en sus caba\u00f1as, diciendo a cada uno una palabrita de cordialidad y de \u00e1nimo. Hecho lo cual, nos dimos un abrazo y nos separamos, ellos para terminar su expedici\u00f3n y yo hacia la caba\u00f1a de mi enfermo.<\/p>\n<p>\u00abComo el tirada era muy larga y yo hab\u00eda comido tan s\u00f3lo unas frutas malas, me sent\u00ed muy mal al llegar a Avate-Malesne, y tuve que acostarme. Por la tarde, confes\u00e9 a mi enfermo y a los dem\u00e1s franceses que se encontraron all\u00ed. Habl\u00e9 tambi\u00e9n a los negros que hab\u00edan venido a verme. Convers\u00e9 con ellos sobre la grandeza de Dios y les expliqu\u00e9 sus mandamientos, diciendo que no eran como los de los reyes, ya que no se trataba de pedirles sus bienes\u00a0 sino al contrario,\u00a0 de ofrecerles otros m\u00e1s preciosos, como un buen esp\u00edritu y la vida eterna. Despu\u00e9s, ellos repitieron que yo dec\u00eda la verdad, y celebr\u00e9 la oraci\u00f3n en mitad del pueblo. Al aumentar mis males, me retir\u00e9. Una especie de disenter\u00eda complic\u00f3 la fiebre que hab\u00eda tenido todo el d\u00eda\u00a0 continuando as\u00ed toda la noche. Al d\u00eda siguiente, por temor a alg\u00fan accidente, trat\u00e9 de ponerme en camino, a m\u00e1s bien de arrastrarme. Es verdad que los negros me llevaron una parte del tiempo.<\/p>\n<p>\u00abLlegamos a Hittolangare, y Dios me devolvi\u00f3\u00a0 la salud desde el d\u00eda siguiente. Pero el Sr. Rivau, que tem\u00eda que este mal tuviera consecuencias peligrosas, me prohibi\u00f3 ir lejos, diciendo que hab\u00eda que llamar a los franceses a nuestro alojamiento. Tengo motivos de agradecer a Dios por haber permitido esta enfermedad, porque ella me permiti\u00f3 volver bastante a tiempo para asistir a un pobre hombre que, unos d\u00edas antes, herido por un disparo de fusil en la rodilla, se hallaba muy grave. En efecto, a media noche, despu\u00e9s de un ligero reposo, fui a confesarle y, una vez recibida la extremaunci\u00f3n, falleci\u00f3 casi de repente\u00bb.<\/p>\n<h2><em>Conversiones entre los ind\u00edgenas.<\/em><\/h2>\n<p>El Sr. Bourdaise se mostraba satisfecho por la perseverancia y buenas disposiciones de los negros bautizados. Citaba el ejemplo de una buena anciana de ochenta y nueve a\u00f1os que era un verdadero ap\u00f3stol. \u00abElla trabaja, dec\u00eda el, resueltamente en su santificaci\u00f3n, y tiene mucho cuidado de llevar a todo el mundo a la oraci\u00f3n y al bautismo. Tiene ocho esclavos bautizados a los que re\u00fane todas las noches en la oraci\u00f3n, y\u00a0 ya ha introducido esta costumbre en otras muchas familias<em>. <\/em><\/p>\n<p>El Misionero contaba con satisfacci\u00f3n el bien que se operaba entre los ind\u00edgenas. \u00abUn negro, dice, todav\u00eda joven, habiendo ca\u00eddo gravemente enfermo, me mand\u00f3 a buscar para bautizarle. Fui al punto, le habl\u00e9 de Dios y del para\u00edso, y me dijo que le bautizase lo antes posible. Cosa que hice. Luego le di algunos medicamentos, con los que se encontr\u00f3 algo aliviado. No obstante, no pudimos curarle; me llamaba sin parar d\u00eda y noche y me ped\u00eda que rogara a Dios por \u00e9l. Este pobre muchacho, que ten\u00eda grandes convulsiones en todos sus miembros, me daba pena. Muri\u00f3 pronunciando esta palabra, que hab\u00eda repetido a menudo durante su enfermedad: \u2018Dios m\u00edo, yo te amo totalmente\u2019 \u00ab.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, escrib\u00eda a san Vicente sobre los progresos de su peque\u00f1a cristiandad y las esperanzas que le daban los pueblos todav\u00eda sumidos en las tinieblas de la infidelidad.<\/p>\n<p>\u00abya os he citado un negro que habla bien franc\u00e9s, llamado Mara. Ahora est\u00e1 bautizado y casado, el Sr. du Rivau, nuestro gobernador fue su padrino. Su peque\u00f1a familia lleva una vida verdaderamente cristiana. Contamos ahora con doce matrimonios contra\u00eddos entre negros y veintitr\u00e9s entre franceses. Cada pareja vive retirada en su habitaci\u00f3n. En las fiestas vienen a la iglesia.<\/p>\n<p>\u00abLa naci\u00f3n de los Imaphales ha enviado aqu\u00ed embajadores para tratar con el Fuerte. Todos han venido a rezar a Dios y me han pedido que les ense\u00f1e los ornamentos, lo que he hecho, sin perder la ocasi\u00f3n de hablarles de Dios; no s\u00e9 si les servir\u00e1 de algo. Todos tomaban agua bendita al entrar en la iglesia. Y el Grande, viendo a uno de sus esclavos que hablaba durante la oraci\u00f3n, le reprendi\u00f3 diciendo que no ten\u00eda el esp\u00edritu de hablar as\u00ed en la casa de Dios.<\/p>\n<p>\u00abUn poco antes de Todos los Santos, quedamos todos encantados y consolados al ver al Sr. de Chamargou y al Sr. de Gueston volver con todo el ej\u00e9rcito con buena salud, y al o\u00edr el feliz \u00e9xito de sus armas, hab\u00edan tomado al enemigo 2.000 animales, que tra\u00edan al mismo tiempo que los rehenes de aquellos con quienes hab\u00edan hecho la paz. Lo que aument\u00f3 mi gozo y mi consuelo, tarde y ma\u00f1ana fue la certeza que ellos no hab\u00edan dejado de hacer p\u00fablicamente las oraciones; y lo que es m\u00e1s,\u00a0 que los negros de esas regiones se pon\u00edan de rodillas como ellos y hac\u00edan la se\u00f1al de la cruz, demostrando un ardiente deseo de ser bautizados.<\/p>\n<p>No puedo omitir que los dos hijos de los Grandes que tengo en casa con sus esclavos quieren igualmente recibir el bautismo; esto ser\u00e1, Dios mediante, pronto despu\u00e9s de la partida de los nav\u00edos. La ceremonia tendr\u00e1 toda la solemnidad posible, para que Dios sea m\u00e1s glorificado, y los negros, en particular [206] los Grandes, m\u00e1s edificados y animados a seguir su ejemplo; ya que hemos de confesar que se adelanta m\u00e1s la causa de la religi\u00f3n ganando un solo noble o Grande que si se hubiera convertido a un centenar de otras gentes del pueblo, as\u00ed lo prueba suficientemente la experiencia.<\/p>\n<p>\u00abEspero para ello que los tres ne\u00f3fitos bautizados estos a\u00f1os pasados, casi a la hora de su muerte, contribuir\u00e1n a la multiplicaci\u00f3n de los cristianos, ya que eran los m\u00e1s poderosos se\u00f1ores del pa\u00eds y los m\u00e1s temidos de todos. Advertido de que apenas ten\u00edan de qu\u00e9 vivir, me encontraba en un compromiso, sabiendo que estaban muy apegados a sus supersticiones. Con todo, Dios se dign\u00f3 abrirle los ojos. Yo les hab\u00eda expuesto verdades de nuestra fe, en particular sobre el infierno y el para\u00edso, asegur\u00e1ndoles que nadie pod\u00eda ser feliz despu\u00e9s de la muerte ni evitar las penas eternas si no estaba bautizado. Pronto me pidieron que los bautizara, entonces mismo, y que los enterrar una que se hubieran muerto. Acced\u00ed a su doble deseo y fueron enterrados en nuestro cementerio. Aqu\u00ed no puedo ocultar la alegr\u00eda y la edificaci\u00f3n que me produjeron los negros en el entierro ya que r\u00e1pidos acudieron en gran n\u00famero para ver descender en tierra a los que ellos hab\u00edan tenido antes como\u00a0 dioses\u00bb.<\/p>\n<p>Los malgaches admiraban la religi\u00f3n cat\u00f3lica por la santa igualdad que practica en la muerte y por la caridad que la lleva a conceder los \u00faltimos honores a los que ayer, antes de su bautizo, no le deseaban m\u00e1s que mal.<\/p>\n<p>Un poco de th\u00e9riaque \u2013<em>teriaca<\/em>&#8211; un ung\u00fcento administrado al caso, una operaci\u00f3n feliz, era suficiente para desacreditar al ombiasse y a los o\u00fblis, los falsos profetas y los falsos dioses, y atraer al Misionero. Por lo dem\u00e1s, Bourdaise no menospreciaba a los ombiasses mismos, y trataba de convertir a aquellos que por su reputaci\u00f3n de ciencia o sus pretendidas adivinaciones, ten\u00edan m\u00e1s cr\u00e9dito entre estos pueblos.<\/p>\n<h2><em>Llamada apost\u00f3lica de nuevos Misioneros.<\/em><\/h2>\n<p>En resumen, la obra de Dios se hac\u00eda y, a pesar del profundo sentimiento de su nada, Bourdaise se atrev\u00eda a decir: Si yo fuera a faltar, qu\u00e9 ser\u00eda de esta pobre iglesia!<\/p>\n<p>\u00abDios, que me hace ver este extremo, escrib\u00eda como conclusi\u00f3n a Vicente de Pa\u00fal, me obliga a postrarme en esp\u00edritu a vuestros pies, como estoy ahora en el cuerpo, para deciros de parte de tantas almas, con toda la humildad y el respeto que me es posible: <em>Mitte quos missurus es<\/em>. Enviadnos Misioneros; pues los que han venido a morir a nuestras puertas no han sido enviados a Madagascar para quedarse, han sido s\u00f3lo llamados por este camino al cielo\u2026 Cu\u00e1ntos hombres se condenan aqu\u00ed, por no tener a un hombre que les ayude a salvarse!&#8230; y esto es lo que m\u00e1s dolor me produce, sobre todo cuando me imagino que sus \u00e1ngeles guardianes me dicen: <em>Si estuvieras aqu\u00ed, frater meus no habr\u00eda muerto\u2026<\/em> Oh, mi querido Padre, cu\u00e1ntas veces me formulo deseos que tantos eclesi\u00e1sticos capaces que est\u00e1n en Francia en la ociosidad y que conocen esta gran necesidad de obreros hicieran alguna vez una reflexi\u00f3n parecida, y se persuadieran vivamente que Nuestro Se\u00f1or mismo les hace estos reproches a cada uno de ellos en particular: <em>O sacerdos, si fuisses hic, frater meus\u00a0 non fuisset mortuus.<\/em> Sin duda que un pensamiento as\u00ed les dar\u00eda compasi\u00f3n, y hasta terror sobre todo si consideraran atentamente que, por haber descuidado dar esta asistencia espiritual el mismo Jesucristo les dir\u00e1 un d\u00eda estas palabras terribles: <em>Ipse impius in iniquitate sua morietur, sanguinem vero eius de manu tua requiram. \u2013<\/em>\u00abEl imp\u00edo morir\u00e1 en su iniquidad, pero yo buscar\u00e9 su sangre en tus manos\u00bb. Oh, que si los sacerdotes, los doctores, los predicadores, los catequistas, y dem\u00e1s que tienen talento y vocaci\u00f3n para estas misiones lejanas, prestaran buena atenci\u00f3n a todo esto, y sobre todo a la cuenta que se les pedir\u00e1 por tantas almas que, faltas de asistencia por su parte, se habr\u00e1n condenado, no cabe la menor duda de que tendr\u00edan mucho cuidado por no haber ido lejos a buscar las ovejas extraviadas para llevarlas al redil de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>Y, temiendo que la muerte de sus mejores sacerdotes apartara a Vicente de esta misi\u00f3n, le recordaba con toda clase de razones y de ejemplos, repitiendo siempre: \u00abEnviadnos lo antes posible a algunos buenos obreros, os lo suplico, mi querido Padre\u2026Es verdad que hab\u00e9is perdido muchos hijos y buenos s\u00fabditos, pero os suplico por el amor de Jesucristo, que no os desanim\u00e9is por ello y no abandon\u00e9is a tantas almas que han sido rescatadas por el Hijo de Dios. Tened por seguro que\u00a0 si tantos Misioneros buenos han muerto, no ha sido a causa del aire del pa\u00eds; sino las fatigas de sus viajes, , o sus mortificaciones excesivas, o bien el trabajo no moderado, que ser\u00e1 siempre aqu\u00ed demasiado grande mientras haya pocos obreros\u00bb.<\/p>\n<p>Lleno de confianza en Dios incluso cuando se sent\u00eda m\u00e1s encorvado bajo su mano, Vicente no se desanimaba ni ante la muerte de sus hijos, tan cruel no obstante a su coraz\u00f3n, ni ante los consejos de sus amigos, que le dec\u00edan que renunciara a una empresa que el cielo parec\u00eda condenar. \u00abLa Iglesia, respond\u00eda \u00e9l,\u00a0 ha sido\u00a0 establecida por la muerte del Hijo de Dios, robustecida por la de los ap\u00f3stoles, de los papas y de los obispos martirizados; se ha multiplicado por la persecuci\u00f3n. Dios suele probar a los suyos cuando tiene un gran designio sobre ellos. Su divina bondad da a conocer que quiere ahora, como siempre, que su nombre sea conocido, y el reino de su Hijo establecido en todas las naciones. Es evidente que estos pueblos insulares est\u00e1n dispuestos a recibir las luces del Evangelio. Ya seiscientos de entre ellos\u00a0 han recibido el bautismo por los trabajos de un solo Misionero a quien Dios ha conservado all\u00ed, y ser\u00eda contra toda raz\u00f3n y caridad abandonar a este siervo de Dios, quien\u00a0 pide auxilio, y abandonar a este pueblo que no pide m\u00e1s que ser instruido\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando tuvo lugar un nuevo env\u00edo de Misioneros, del que formaba parte el hermano Delaunay (arriba, p. 154), 3 de noviembre de 1656.<\/p>\n<h2><em>Carta de san Vicente a Bourdaise. Adi\u00f3s del santo moribundo al Misionero de Madagascar.<\/em><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de un segundo y un tercer ensayo infructuoso para hacer llegar Misioneros a Madagascar, El Sr. \u00c9tienne y el hermano Patte se embarcaron en enero de 1660 para la isla africana. Ellos llevaban esta carta dirigida por Vicente a Bourdaise:<\/p>\n<p>\u00abOs dir\u00e9 en primer lugar, Se\u00f1or, el justo temor en que nos vemos de que no est\u00e9is ya en esta vida mortal, viendo el escaso tiempo que vuestros cohermanos que os han precedido, acompa\u00f1ado y seguido, han vivido en esa tierra ingrata, que ha devorado a tantos obreros buenos enviados para cultivarla. Si todav\u00eda est\u00e1is vivo, oh, qu\u00e9 grande ser\u00e1 nuestra alegr\u00eda, cuando lo sepamos con seguridad! No os costar\u00eda trabajo creerlo de m\u00ed, si supierais hasta qu\u00e9 punto llega la estima y el afecto que os profeso, que es tan grande como nadie pueda sentirlo por otro.<\/p>\n<p>\u00abLa \u00faltima breve relaci\u00f3n que nos hab\u00e9is enviado, a la vez que nos mostraba la virtud de Dios en vos y nos hac\u00eda esperar un fruto extraordinario de vuestros trabajos, nos ha hecho derramar l\u00e1grimas de alegr\u00eda por vos, y de gratitud hacia la bondad de Dios que he tenido unos cuidados admirables por vos y por esos pueblos, que evangeliz\u00e1is por su gracia, con tanto celo y prudencia por vuestra parte que parece que est\u00e1n dispuestos para ser hechos hijos de Dios; pero al propio tiempo hemos llorado por vuestro dolor y por vuestra p\u00e9rdida, en la muerte de los Srs. Dufour, Pr\u00e9vost y de Belleville que encontraron su descanso en lugar del trabajo que iban a buscar, y que aumentaron vuestras penas, cuando vos esperabais m\u00e1s alivio. Esta separaci\u00f3n tan s\u00fabita se ha convertido despu\u00e9s en espada de dolor para vuestra alma, como la muerte de los Srs. Nacquart, Gondr\u00e9e y Mounier, lo hab\u00edan sido anteriormente. Nos hab\u00e9is expresado tan bien vuestro sentimiento, al darnos la noticia de su fallecimiento, que me sent\u00ed enternecido por vuestro extremo dolor y dolido por estas grandes p\u00e9rdidas. Me parece, Se\u00f1or que Dios os trata como trat\u00f3 a su Hijo; le envi\u00f3 al mundo a fundar su Iglesia con su Pasi\u00f3n, y parece que no quiere introducir la fe en Madagascar sino a trav\u00e9s de vuestros sufrimientos. Adoro sus divinas disposiciones, y le ruego que cumpla en vos sus designios. Los tiene quiz\u00e1s muy particulares sobre vuestra persona, pues, entre tantos Misioneros muertos, os ha dejado con vida: parece que su voluntad queriendo el bien que han deseado hacer no ha querido impedir el efecto sac\u00e1ndolos del mundo, sino producirlo por vos y conserv\u00e1ndoos en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00abEsta p\u00e9rdida no obstante, no m\u00e1s que las precedentes ni los accidentes que han sucedido despu\u00e9s, no han sido capaces de acabar con nada de nuestra resoluci\u00f3n de socorreros, ni de perturbar la de estos cuatro sacerdotes y un hermano que van hacia vos, los cuales, habiendo sentido el atractivo por vuestra Misi\u00f3n, nos han hecho muchas instancias para ser enviados all\u00ed. No s\u00e9 qui\u00e9n sentir\u00e1 m\u00e1s consuelo con su llegada, o vos quien los esper\u00e1is desde hace tanto tiempo, o ellos que tienen un gran deseo de verse con vos. Ellos mirar\u00e1n a Nuestro Se\u00f1or en vos, y a vos en Nuestro Se\u00f1or, y en esta visi\u00f3n os obedecer\u00e1n como a \u00e9l mismo, mediante su gracia. Para ello os ruego que tom\u00e9is su direcci\u00f3n; espero que Dios bendecir\u00e1 su conducta y su sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abOh, Se\u00f1or, qu\u00e9 suerte la vuestra por haber echado los fundamentos de este gran designio que debe enviar\u00a0 a tantas almas al cielo, las cuales no entrar\u00edan jam\u00e1s en \u00e9l, si Dios no derramara en ellas el principio de la vida eterna por los conocimientos y los sacramentos que les administr\u00e1is! Que pod\u00e1is, por el auxilio de su gracia, continuar por mucho tiempo este santo ministerio, y servir de regla y de entusiasmo a los dem\u00e1s Misioneros! Es la oraci\u00f3n que toda la Compa\u00f1\u00eda le dirige de continuo, pues tiene una devoci\u00f3n particular a encomendar a Dios a vuestra persona y vuestros empleos, y para m\u00ed es muy sensible. Pero en vano pedir\u00edamos a Dios vuestra conservaci\u00f3n si vos mismo no colabor\u00e1is con ella. Os ruego pues con todas las ternuras de mi coraz\u00f3n que teng\u00e1is un cuidado exacto de vuestra salud y de la de vuestros cohermanos. Vos pod\u00e9is juzgar por vuestra propia experiencia, de la necesidad rec\u00edproca que ten\u00e9is unos de otros, y de la necesidad que todo el pa\u00eds tiene de vosotros. El temor que hab\u00e9is sentido de que nuestros queridos difuntos\u00a0 hayan adelantado su muerte por el exceso de sus trabajos os debe obligar a moderar vuestro celo. Es preferible tener fuerzas de m\u00e1s que no que os falten. Pedidle a Dios por nuestra peque\u00f1a congregaci\u00f3n, ya que tiene una gran necesidad de hombres y de virtud para las grandes y diversas mieses que vemos por hacer a un lado y a otro, bien entre los eclesi\u00e1sticos o entre los pueblos. Pedidle tambi\u00e9n por m\u00ed, por favor; ya que no me queda mucho, a causa de mi edad que pasa los ochenta a\u00f1os, y el mal de mis piernas que no me quieren llevar ya. Morir\u00eda contento, si supiera que viv\u00eds, y qu\u00e9 n\u00famero de ni\u00f1os y mayores hab\u00e9is bautizado; pero si yo no lo puedo saber en este mundo, espero verlo delante de Dios\u00bb.<\/p>\n<h2><em>Muerte de Bourdaise en Fort-Dauphin (1656). <\/em><em>Elogio de sus virtudes apost\u00f3licas.<\/em><\/h2>\n<p>Esta carta no deb\u00eda llegar a su destino, el destinatario no estaba ya, y los mensajeros no llegaron al t\u00e9rmino de su viaje. Su barco se hizo pedazos en el mar\u00a0 en el cabo de las Tormentas. A primeros de junio de 1667, Chamargou, comandante del fuerte de Amboul, habiendo ca\u00eddo enfermo, Bourdaise hab\u00eda ido a verle para administrarle los sacramentos. Apenas hubo llegado, el Misionero era presa de la fiebre y, de vuelta con trabajo al Fort-Dauphin, un rato a pie, otro llevado por los negros, el 25 de junio expiraba. Era el s\u00e9ptimo ap\u00f3stol que devoraba la Misi\u00f3n de Madagascar.<\/p>\n<p>El Sr Estienne, que lleg\u00f3 en 1663 a Fort-Dauphin, cuenta en estos t\u00e9rminos la muerte de este hombre cuya desaparici\u00f3n fue una verdadera calamidad\u00a0 para la colonia:<\/p>\n<p>\u00abYo me pongo un deber de transmitiros las particularidades\u00a0 que he recogido sobre los \u00faltimos momentos de nuestro venerado cohermano. Una vez que supo que el Sr. Chamargou, ahora nuestro gobernador, pero entonces lugarteniente del Sr. Du Rivau, estaba enfermo en su fuerte, situado en el valle de Amboul, a dos o tres jornadas de aqu\u00ed, se apresur\u00f3 en ir a verle. Se content\u00f3 por todo alimento, en el viaje, con frutas que la tierra produce naturalmente, durante nueve o diez meses del a\u00f1o, frutas que son el recurso de los pobres y de los viajeros. Despu\u00e9s de una estancia de dos\u00a0 de cuatro a cinco d\u00edas en Isamme, sinti\u00f3 algunas debilidades \u00a0y accesos de la fiebre 4\u00aa. Previendo que el Se\u00f1or le quer\u00eda llamar a s\u00ed, hizo su testamento del que os env\u00edo una copia con el inventario de su peque\u00f1o ajuar. Temiendo que el estado del Sr. De Chamargou empeorara, si llegara a enterarse de su indisposici\u00f3n, rog\u00f3 al cirujano que no le dijera nada. Consol\u00f3 a su enfermo que no tard\u00f3 en mejorar al cabo de algunos d\u00edas, y se puso en camino para volver a su habitaci\u00f3n. Por el camino, le faltaron las fuerzas m\u00e1s que el valor y debi\u00f3 resignarse a dejarse llevar. Al cabo de ocho o diez d\u00edas, se le declar\u00f3 una disenter\u00eda que le llev\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s a la tumba, el 25 de junio de 1656, sin poder consumir las formas que hab\u00eda en el cop\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bb\u00a0Os dejo pensando, Se\u00f1or, la aflicci\u00f3n profunda que experimentaron los franceses privados de un pastor tan bueno y sobre todo del Sr. Chamargou cuyo \u00fanico consuelo era, despu\u00e9s de Dios,\u00a0 el Sr. Bourdaise. Nadie dud\u00f3 que esta muerte tan imprevista fuera el presagio de grandes desgracias. Nuestro querido difunto las hab\u00eda predicho en su lecho de muerte, comprometiendo a todos a cambiar de vida, y a volver de todo coraz\u00f3n al Se\u00f1or. Les anunciaba grandes miserias, si no se daban por entero a \u00e9l; lo que ya hab\u00edan experimentado.<\/p>\n<p>\u00abEl Sr. Bourdaise era de los m\u00e1s aptos para enviar a Madagascar, bien por su buena complexi\u00f3n que le hac\u00eda infatigable, aunque trabajara tanto como lo habr\u00edan podido hacer otras tres o cuatro personas, seg\u00fan me han dicho los franceses, bien por el celo del que ha sido la v\u00edctima. Porque nada m\u00e1s que alguno\u00a0 reclamaba sus servicios en las habitaciones, que son en n\u00famero de treinta y muy distantes de Fort-Dauphin, o en los tres o cuatro fuertes, levantados por los franceses, a diez, veinte y treinta leguas, \u00e9l se trasladaba al momento donde el enfermo para consolarle, para administrarle los sacramentos.<\/p>\n<p>\u00abMe han asegurado que hab\u00eda convertido a nuestra santa fe a quinientas o seiscientas familias; que les daba el catecismo todos los d\u00edas y distribu\u00eda luego algunos socorros a las m\u00e1s necesitadas. Hab\u00eda reunido cerca de \u00e9l a algunos peque\u00f1os ne\u00f3fitos a los que educaba en el temor de Dios y con la intenci\u00f3n de comenzar un seminario menor. Para no servir de carga a nadie, hab\u00eda obtenido del Sr. Du Rivau una habitaci\u00f3n para plantar all\u00ed arroz, ra\u00edces y alimentar a animales de cuernos, cuyo n\u00famero se elevaba a tres cientos a su muerte; hab\u00eda comprado una parte y la otra le hab\u00eda sido donada con la intenci\u00f3n de participar en sus buenas obras.<\/p>\n<p>\u00abTodos los meses, \u00e9l iba a hacer una visita a los pueblos de los alrededores, muy numerosos en aquella \u00e9poca, para fortalecer en la fe a los nuevos convertidos, demostrar a los otros la falsedad de su religi\u00f3n, y ganarlos poco a poco para la nuestra. Expon\u00eda con tanta claridad las verdades cristianas que no se pod\u00eda por menos que aceptarlas. Hac\u00eda pocas visitas sin que bautizara a algunos ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abEl Sr. Bourdaise hablaba bastante bien la lengua del pa\u00eds, este medio poderoso para ganarse a los habitantes para Nuestro Se\u00f1or, y hacerse amar de ellos: por eso le llamaban com\u00fanmente su Padre. Este afecto que le han mostrado durante su vida no ha cesado en su muerte; ya que todav\u00eda ahora hablan de \u00e9l en t\u00e9rminos tan buenos, y tienen su memoria impresa de tal forma en su esp\u00edritu, que no le olvidar\u00e1n nunca\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajos apost\u00f3licos de Bourdaise. Misa militar en Madagascar. Mientras que estas ense\u00f1anzas resonaban en San L\u00e1zaro, Bourdaise, a quien el esp\u00edritu de Dios instru\u00eda directamente, se mostraba como el disc\u00edpulo fiel. Forzado a\u00a0 restringirse, debi\u00f3 &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":391249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[19],"tags":[143],"class_list":["post-42177","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografias-de-misioneros-paules","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Trabajos apost\u00f3licos de Bourdaise. Misa militar en Madagascar. Mientras que estas ense\u00f1anzas resonaban en San L\u00e1zaro, Bourdaise, a quien el esp\u00edritu de Dios instru\u00eda directamente, se mostraba como el disc\u00edpulo fiel. Forzado a\u00a0 restringirse, debi\u00f3 ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-12-20T05:54:20+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:06:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte)\",\"datePublished\":\"2014-12-20T05:54:20+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:06:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/\"},\"wordCount\":4373,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/\",\"name\":\"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2014-12-20T05:54:20+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:06:36+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos","og_description":"Trabajos apost\u00f3licos de Bourdaise. Misa militar en Madagascar. Mientras que estas ense\u00f1anzas resonaban en San L\u00e1zaro, Bourdaise, a quien el esp\u00edritu de Dios instru\u00eda directamente, se mostraba como el disc\u00edpulo fiel. Forzado a\u00a0 restringirse, debi\u00f3 ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2014-12-20T05:54:20+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:06:36+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte)","datePublished":"2014-12-20T05:54:20+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:06:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/"},"wordCount":4373,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/","name":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2014-12-20T05:54:20+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:06:36+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-segunda-parte\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Segunda parte)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-aYh","jetpack-related-posts":[{"id":42139,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/toussaint-bourdaise-1618-1656-primera-parte\/","url_meta":{"origin":42177,"position":0},"title":"Toussaint Bourdaise (1618-1656) (Primera parte)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"18\/12\/2014","format":false,"excerpt":"Nada m\u00e1s enterarse de la muerte del Sr. Gondr\u00e9e, san Vicente pens\u00f3 en socorrer, en la isla de Madagascar, al solitario Misionero que segu\u00eda all\u00ed, el Sr. Nacquart, que estaba expuesto a fatigas a las que no pod\u00eda dejar de sucumbir pronto. Con el Sr. Mounier, es al Sr. Bourdaise,\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":6310,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/tal-dia-como-hoy-18-de-enero\/","url_meta":{"origin":42177,"position":1},"title":"Tal d\u00eda como hoy: 18 de enero","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/01\/2017","format":false,"excerpt":"1649. Vicente de Pa\u00fal escribe al P. Lamberto aux Couteaux que no es conveniente poner en venta el grano almacenado en los graneros de San L\u00e1zaro; m\u00e1s vale prest\u00e1rselos con usura (pues da el ciento por uno) al buen Dios al dar la limosna a los pobres. Si la limosna\u2026","rel":"","context":"En \u00abEfem\u00e9rides Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Efem\u00e9rides Vicencianas","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/efemerides-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ephemerides-fb.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":12323,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-116-repeticion-de-la-oracion-del-11-de-noviembre-de-1658\/","url_meta":{"origin":42177,"position":2},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 116: Repetici\u00f3n De La Oraci\u00f3n Del 11 De Noviembre De 1658","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"24\/09\/2009","format":false,"excerpt":"Noticias de los misioneros de Polonia. Peligros que corre en Argel el hermano Barreau. Hay que rezar por Santos Bourdaise. Gran acto de caridad de san Mart\u00edn. Encomiendo a nuestros enfermos a las oraciones de la compa\u00f1\u00eda; tambi\u00e9n les encomiendo a esos padres que han hecho el trayecto por mar\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":38130,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/historia-general-de-la-c-m-hasta-el-ano-1720-07-mision-de-madagascar\/","url_meta":{"origin":42177,"position":3},"title":"Historia general de la C.M., hasta el a\u00f1o 1720 (07. Misi\u00f3n de Madagascar)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"04\/09\/2014","format":false,"excerpt":"VII. Misi\u00f3n de Madagascar El general daba tambi\u00e9n a la CM noticias del viaje del sr. \u00c9tienne que hab\u00eda salido de Par\u00eds para la misi\u00f3n de Madagascar hacia el final de la vida del sr. Vicente, y de \u00e9l se habla en la historia de su vida. Escrib\u00eda pues que\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision\/"},"img":{"alt_text":"San Vicente de Pa\u00fal","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/vincent_de_paul-205x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126046,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-siervo-de-los-pobres-15\/","url_meta":{"origin":42177,"position":4},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, siervo de los pobres (15)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"10\/12\/2013","format":false,"excerpt":"XV: El \"peque\u00f1o m\u00e9todo\" en el \"gran siglo\" Reforma de la elocuencia sagrada La generaci\u00f3n barroca termina, seg\u00fan opini\u00f3n co\u00adrriente, en 1660: el mismo a\u00f1o en que se extingu\u00eda aquel que, en su sencillez, hab\u00eda realizado el cambio completo en los gustos; el gran santo, por medio del cual, en\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":405846,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-viii\/","url_meta":{"origin":42177,"position":5},"title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (VIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"10\/06\/2025","format":false,"excerpt":"2.3. Principales realizaciones vicencianas de la misi\u00f3n \"ad gentes\" Las misiones \"ad gentes\" fueron conquistando los \u00e1nimos de los misioneros a medida que la Sagrada Con\u00adgregaci\u00f3n de Propaganda Fide reiteraba sus prop\u00f3sitos de encomendar a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n territorios donde la Iglesia no hab\u00eda sido a\u00fan implantada. Monse\u00ad\u00f1or\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42177\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}