{"id":405832,"date":"2025-05-26T08:00:38","date_gmt":"2025-05-26T06:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?p=405832"},"modified":"2024-08-21T23:01:42","modified_gmt":"2024-08-21T21:01:42","slug":"vicente-de-paul-y-la-mision-i","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/","title":{"rendered":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I)"},"content":{"rendered":"<p>PRIMERA PARTE: LA ACCI\u00d3N MISIONERA DE VICENTE DE PA\u00daL<\/p>\n<ol>\n<li>EXPERIENCIAS MOTIVADORAS<\/li>\n<\/ol>\n<p>Vicente de Pa\u00fal, inmerso en la realidad social, cultu\u00adral y religiosa de su tiempo, so\u00f1aba obtener beneficios de su vida sacerdotal y escalar honores en la Iglesia. Pero cambi\u00f3 decididamente la orientaci\u00f3n de su vida cuando acert\u00f3 a descubrir que el Se\u00f1or le invitaba a dedicarse a la evangelizaci\u00f3n de los pobres.<\/p>\n<p>Este descubrimiento es el resultado de la acci\u00f3n de la gracia \u00a0de los buenos consejeros que la Providencia puso en su camino, a trav\u00e9s de experiencias que le centraron y encaminaron con fuerza hacia la Misi\u00f3n. Vicente de Pa\u00fal, en estas experiencias que podemos calificar de motivadoras, \u00abcrey\u00f3 o\u00edr en el fondo de su alma, el eco lejano y profundo, hasta entonces apagado por su propia agitaci\u00f3n, de la voz misma de Dios que le indicaba con claridad, por fin, su camino&#8230; El d\u00eda en que Vicente oy\u00f3 la gran voz de Dios en el fondo de su alma se puso en marcha, como Abrah\u00e1n, sin saber ad\u00f3nde iba, m\u00e1s bien sin saber a d\u00f3nde le llevaba la voz. Ese d\u00eda, se puede decir ahora con toda precisi\u00f3n, comenz\u00f3 la verdadera vida de san Vicente de Pa\u00fal\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSOY HIJO DE UN LABRIEGO\u00bb<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal hab\u00eda nacido en abril de 1580 en el peque\u00f1o caser\u00edo de Pouy (hoy llamado Berceau de Saint Vincent de Paul), junto a la ciudad de Dax, en el extremo sur de la regi\u00f3n francesa de las Landas. Era el tercero de seis hermanos. Su padre, Juan de Paul, y su madre Beltrana de Moras, eran labriegos pobres aunque propietarios de una peque\u00f1a hacienda. All\u00ed vivi\u00f3 sus primeros catorce a\u00f1os, rodeado sin duda de afecto, pero sometido desde temprana edad a la vida dura de la pobre gente del campo: <em>Soy hijo de un labriego, que ha guarda do cerdos y vacas.<\/em><\/p>\n<p>Ser\u00e1 durante los primeros a\u00f1os en Pouy donde Vicente experimentar\u00e1 las condiciones de vida de los pobres comenzar\u00e1 a modelar los valores del sacrificio, el trabajo la sencillez y la caridad.<\/p>\n<p>En 1595 el se\u00f1or Juan de Paul manda a su hijo Vicente a estudiar a los Franciscanos de Dax. En esta peque\u00f1a ciudad el se\u00f1or de Comet, juez de Pouy, se hace su protector y le conf\u00eda al joven estudiante la edu\u00adcaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n<p>A partir de este momento Vicente toma el camino m\u00e1s accesible de promoci\u00f3n que entonces se ofrec\u00eda a los pobres: el estado eclesi\u00e1stico. Vicente es ordenado sacer\u00addote a los veinte a\u00f1os, de manos del anciano obispo de P\u00e9rigueux, Francois Bourdeilles, el 23 de septiembre de 1600. Sacerdote ya, recibe el curato de Tilh, en las Lan\u00addas, pero nunca lo ejercer\u00e1.<\/p>\n<p>Prosigue los estudios de Teolog\u00eda en la Universidad de Tolouse hasta que alcanza, el a\u00f1o 1604, el t\u00edtulo de Bachi\u00adller. Con este nivel ya respetable dentro del clero de la \u00e9poca, emprende una serie de viajes buscando sin duda alg\u00fan honroso y digno cargo pastoral, posiblemente un obispado. Se dirige a Burdeos, Marsella, Avi\u00f1\u00f3n, Roma. Durante dos a\u00f1os se pierde su pista pudiendo encontrarse en cautividad en T\u00fanez. Ya en 1608 lo encontramos en Par\u00eds, donde se apresura a entablar relaciones que le per\u00admitir\u00e1n entrar en el grupo de los capellanes limosneros de la Corte de la reina Margarita de Valois (la Reina Margot).<\/p>\n<p>\u00abDios ME CONCEDER\u00c1 PRONTO EL MEDIO DE OBTENER UN HONESTO RETIRO\u00bb<\/p>\n<p>En 1610, el joven sacerdote Vicente, que tiene 30 a\u00f1os, escribe a su madre: \u00ab&#8230; la estancia que a\u00fan me queda en esta ciudad [Par\u00eds] para recuperar la ocasi\u00f3n de ascenso (que me han arre\u00adbatado mis desastres), me resulta penosa por impedir\u00adme marchar a devolverle los servicios que le debo; pero espero de la gracia de Dios que \u00c9l bendecir\u00e1 mis traba\u00adjos y me conceder\u00e1 pronto el medio de obtener un honesto retiro, para emplear el resto de mis d\u00edas junto a usted.<\/p>\n<p>Y, refiri\u00e9ndose a uno de sus hermanos: &#8230; que se imagine que el presente infortunio puede pre\u00adsuponer una suerte en el porvenir\u00bb.<\/p>\n<p>La carta deja claro que Vicente piensa en un hones\u00adto retiro; est\u00e1 a la espera de la ocasi\u00f3n de ascenso como posibilidad cercana. Diez a\u00f1os despu\u00e9s de su ordena\u00adci\u00f3n, al sacerdote Vicente le preocupa fundamental\u00admente la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de s\u00ed mismo y de su familia.<\/p>\n<p>\u00abEL PAPA NO ES TAN FELIZ COMO UN P\u00c1RROCO&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, a trav\u00e9s de las personas y acontecimientos que fue poniendo en su camino, har\u00eda que Vicente de Pa\u00fal pasara de ser un <em>buscador de beneficios <\/em>a convertirse en el <em>realizador incansable de la voluntad de Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Acusado de un robo que no hab\u00eda cometido, Vicen\u00adte de Pa\u00fal se ve obligado a cambiar de barrio y de parroquia. En mayo de 1610 adquiere la abad\u00eda de San Leo-nardo de Chaumes, pero el \u00abnegocio\u00bb no resulta y tendr\u00e1 que deshacerse de \u00e9l. Desamparado, se conf\u00eda al se\u00f1or de B\u00e9rulle.<\/p>\n<p>A los treinta y dos a\u00f1os Vicente es nombrado p\u00e1rro\u00adco de Clichy y toma posesi\u00f3n de la parroquia en mayo de 1612. Es la primera vez que se halla en situaci\u00f3n de trabajo pastoral directo y satisfecho de su labor: \u00ab&#8230; me sent\u00eda tan contento, que me dec\u00eda a m\u00ed mismo: &#8216;\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 feliz soy por tener un pueblo tan bueno!. Y a\u00f1ad\u00eda: &#8216;creo que el Papa no es tan feliz como un p\u00e1rroco en medio de un pueblo que tiene un coraz\u00f3n tan bueno\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el se\u00f1or Vicente no ha renunciado a\u00fan a su pro\u00adyecto de situaci\u00f3n y de <em>honroso retiro; <\/em>en 1613, presentado por el se\u00f1or de B\u00e9rulle, entra como preceptor en la gran familia de los Gondi, poni\u00e9ndose as\u00ed en relaci\u00f3n con los grandes de la sociedad.<\/p>\n<p>En casa de los Gondi, Vicente de Pa\u00fal va a vivir segu\u00adramente uno de los periodos m\u00e1s sombr\u00edos de su vida. Siente vacilar su fe y, no pudiendo ni siquiera articular una oraci\u00f3n, escribi\u00f3 el Credo en un papel, que tocaba de vez en cuando a modo de acto de fe. As\u00ed lo refer\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde en tercera persona: \u00abY como no predicaba ni catequizaba, se vio asaltado, en medio de la sociedad en que viv\u00eda, por una fuerte tentaci\u00f3n contra la fe. Esto nos ense\u00f1a, de pasada, qu\u00e9 peligroso es vivir en la ociosidad, tanto de cuerpo como de esp\u00edritu: pues, lo mismo que una tierra, por muy buena que sea, si se la deja durante alg\u00fan tiempo sin cultivar, enseguida produce cardos y abrojos, tambi\u00e9n nuestra alma, al estar largo tiempo en el descanso y la ociosidad, experimenta algunas pasiones y tentaciones que la incitan al mal\u00bb.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n, los acontecimientos van a sorpren\u00adderle y a interpelarle hasta el punto de hacerle cambiar radicalmente de vida.<\/p>\n<ol>\n<li><em>Gannes-Foll\u00e9ville<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>1617 es un a\u00f1o clave en la vida de Vicente de Pa\u00fal. Vive en Par\u00eds junto a los Gondi y acompa\u00f1a a la familia en sus numerosos viajes por sus tierras se\u00f1oriales.<\/p>\n<p>La experiencia de Gannes-Foll\u00e9ville va a revelar al se\u00f1or Vicente el abandono espiritual de la pobre gente del campo. \u00abMientras que \u00e9l ha buscado y hallado una c\u00f3moda y buena situaci\u00f3n junto a los grandes, los pobres del campo viven y mueren sin ni siquiera un sacerdote para evangelizarlos o asistirlos\u00bb.<\/p>\n<p>Los hechos ocurrieron en el pueblecito de Gannes; era el mes de enero de 1617. Vicente, que se encontraba en el castillo de Foll\u00e9ville, fue avisado para que fuera a confesar a un anciano moribundo de aquel pueblo. Cuando lleg\u00f3 a presencia del anciano, Vicente le aconse\u00adj\u00f3 hacer confesi\u00f3n general. Una vez liberado de todas las cargas que nunca antes se hab\u00eda atrevido a confesar, y en presencia de la se\u00f1ora condesa, el enfermo exclam\u00f3 lleno de gozo: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1ora!, me hubiera condenado, si no llego a hacer una confesi\u00f3n general por causa de los pecados graves que no me hab\u00eda atrevido a confesar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa verg\u00fcenza impide a muchas de esas buenas gentes campesinas confesarse con sus p\u00e1rrocos de todos los pecados; y esto los mantiene en un estado de conde naci\u00f3n&#8230; Aquel hombre dec\u00eda en voz alta que se habr\u00eda condenado, porque estaba verdaderamente tocado de esp\u00edritu de penitencia; y cuando un alma est\u00e1 llena de \u00e9l, concibe tal horror al pecado que no s\u00f3lo se confiesa de \u00e9l al sacerdote, sino que estar\u00eda dispuesto a acusarse de \u00e9l p\u00fablicamente, si fuera necesario para su salvaci\u00f3n. He visto a algunas personas que, despu\u00e9s de si confesi\u00f3n general, deseaban declarar p\u00fablicamente sus pecados delante de todo el mundo, de forma que apenas se las pod\u00eda contener; y aunque yo les prohib\u00eda que lo hicieran, me dec\u00edan: \u00abNo, padre, se los dir\u00e9 a todos soy un desgraciado, que merezco la muerte\u00bb. Fijaos el esta fuerza de la gracia y del arrepentimiento; yo he visto muchas veces este deseo, y se observa con frecuencia. S\u00ed, cuando Dios entra de este modo en coraz\u00f3n, le hace concebir tal horror de las ofensas que ha cometido, que le gustar\u00eda manifestarlas a todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Esta fue la gracia que actu\u00f3 en aquel anciano enfermo que morir\u00eda d\u00edas m\u00e1s tarde. Ante aquella confesi\u00f3n, la se\u00f1ora de Gondi, estremecida, dijo al se\u00f1or Vicente:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que acabamos de o\u00edr? Esto mismo les pasa sin duda a la mayor parte de estas gentes. Si este hombre, que pasaba por hombre de bien, estaba en estado de condenaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00e1 con los dem\u00e1s que viven tan mal? \u00a1Ay, padre Vicente, cu\u00e1ntas almas se pierden \u00bfQu\u00e9 remedio podemos poner?\u00bb.<\/p>\n<p>Como remedio primero la se\u00f1ora anim\u00f3 a Vicente a que fuera a la iglesia y predicara a los habitantes de Foll\u00e9ville sobre la necesidad de hacer una buena confesi\u00f3n general.<\/p>\n<p>\u00abEra el mes de enero de 1617 cuando sucedi\u00f3 esto; y el d\u00eda de la conversi\u00f3n de san Pablo, que es el 25, esta se\u00f1ora me pidi\u00f3 que tuviera un serm\u00f3n en la iglesia de Foll\u00e9ville para exhortar a sus habitantes a la confesi\u00f3n general. As\u00ed lo hice: les habl\u00e9 de su importancia y utili\u00addad, y luego les ense\u00f1\u00e9 la manera de hacerlo debida\u00admente. Y Dios tuvo tanto aprecio de la confianza y de la buena fe de aquella se\u00f1ora (pues el gran n\u00famero y la enormidad de mis pecados hubieran impedido el fruto de aquella acci\u00f3n), que bendijo mis palabras y todas aquellas gentes se vieron tan tocadas de Dios que acu\u00addieron a hacer confesi\u00f3n general. Segu\u00ed instruy\u00e9ndolas y disponi\u00e9ndolas a los sacramentos, y empec\u00e9 a escuchar\u00adlas en confesi\u00f3n. Pero fueron tantos los que acudieron que, no pudiendo atenderles junto con otro sacerdote que me ayudaba, la se\u00f1ora esposa del general rog\u00f3 a los padres jesuitas de Amiens que vinieran a ayudarnos; le escribi\u00f3 al padre rector, que vino personalmente, y como no pod\u00eda quedarse mucho tiempo, envi\u00f3 luego a que ocupara su puesto al reverendo padre Fourch\u00e9, de su misma compa\u00f1\u00eda, para ayudarnos a confesar, predi\u00adcar y catequizar, encontrando, gracias a Dios, mucha tarea que realizar. Fuimos luego a las otras aldeas que pertenec\u00edan a aquella se\u00f1ora por aquellos contornos y nos sucedi\u00f3 como en la primera. Se reun\u00edan grandes multitudes, y Dios nos concedi\u00f3 su bendici\u00f3n por todas partes. Aquel fue el primer serm\u00f3n de la Misi\u00f3n y el \u00e9xito que Dios le dio el d\u00eda de la conversi\u00f3n de san Pablo; Dios hizo esto no sin sus designios en tal d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Aquel 25 de enero podemos decir que la vida de Vicente de Pa\u00fal se replante\u00f3 de arriba a abajo. Ya no encontraba sentido a permanecer m\u00e1s en la capital del reino, donde frailes y curas sobreabundaban. Sent\u00eda per\u00adder el tiempo instruyendo a los hijos de los Gondi, que sin duda tendr\u00edan muchas posibilidades en la vida, y atendiendo espiritualmente a una se\u00f1ora a quien se sen\u00adt\u00eda atado. Vicente sinti\u00f3 que Dios le llamaba a vivir su sacerdocio llevando el Evangelio al pobre pueblo campesino.<\/p>\n<p>Aunque aquel d\u00eda el se\u00f1or Vicente no fund\u00f3 nada, y no sabemos si tal cosa pas\u00f3 en ese momento por su cabe\u00adza, s\u00ed es verdad que hasta su muerte todos los a\u00f1os ese mismo d\u00eda 25 de enero daba gracias a Dios por los fru\u00adtos y bendiciones de aquel primer serm\u00f3n de la Misi\u00f3n y siempre seguir\u00e1 considerando esta fecha como el momento del nacimiento de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>El 25 de enero de 1655, cinco a\u00f1os antes de su muer\u00adte, en la repetici\u00f3n de oraci\u00f3n sobre los or\u00edgenes de la Compa\u00f1\u00eda, Vicente relat\u00f3 de nuevo la historia de aquella primera misi\u00f3n pero a\u00f1adiendo otro hecho que antes no se hab\u00eda atrevido a referir por vivir todav\u00eda algunos de los protagonistas: &#8230; el hecho es que, al confesarse un d\u00eda la citada se\u00f1o\u00adra con su p\u00e1rroco, se dio cuenta de que \u00e9ste no le daba la absoluci\u00f3n, murmuraba algo entre dientes, haciendo lo mismo otras veces que se confes\u00f3 con \u00e9l; aquello le preocup\u00f3 un poco, de modo que le pidi\u00f3 un d\u00eda a un religioso que fue a verla que le entregase por escrito la forma [f\u00f3rmula] de la absoluci\u00f3n; as\u00ed lo hizo. Y aquella buena se\u00f1ora, volviendo a confesarse, le rog\u00f3 al men\u00adcionado p\u00e1rroco que pronunciase sobre ella las palabras de la absoluci\u00f3n que conten\u00eda aquel papel; \u00e9l las ley\u00f3. Y as\u00ed sigui\u00f3 haci\u00e9ndolo las otras veces que se confes\u00f3 con \u00e9l, entreg\u00e1ndole siempre aquel papel, porque \u00e9l no sab\u00eda las palabras que hab\u00eda de pronunciar, tan igno\u00adrante era. Cuando ella me lo dijo, me fij\u00e9 y puse m\u00e1s atenci\u00f3n en aquellos con quienes me confesaba, y vi que, efectivamente, era verdad todo esto y que algunos no sab\u00edan las palabras de la absoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la miseria espiritual en la que se encuen\u00adtra el pueblo, Vicente de Pa\u00fal se da cuenta de la igno\u00adrancia en la que viv\u00eda la mayor parte del clero; era evi\u00addente la falta de preparaci\u00f3n para el ejercicio del ministerio sacerdotal.<\/p>\n<p>Razones \u00e9stas que movieron a la se\u00f1ora de Gondi a dejar un fondo de dinero a la comunidad que aceptase el misionar todas sus tierras cada cinco a\u00f1os. Vicente, por encargo de la se\u00f1ora, se dirigi\u00f3 a los padres jesuitas y a los del Oratorio, pero las dos \u00f3rdenes declinaron por no considerar la labor como algo propio. \u00abFinalmente, no sabiendo a qui\u00e9n dirigirse, la se\u00f1ora redact\u00f3 el testamen\u00adto, que era renovado cada a\u00f1o, en virtud del cual dejaba diecis\u00e9is mil libras para fundar la misi\u00f3n en el lugar y en la forma que el se\u00f1or Vicente juzgara m\u00e1s a prop\u00f3sito\u00bb.<\/p>\n<p>Podemos decir que el proceso de fundaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n de eclesi\u00e1sticos para el <em>cuidado del pueblo pobre de los campos\u00bb <\/em>se hab\u00eda puesto en marcha, aunque no se materializar\u00e1 hasta unos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En Gannes y Foll\u00e9ville, Vicente descubre cuatro rea\u00adlidades elementales que podemos sintetizar siguiendo a J. M. Rom\u00e1n:<\/p>\n<ul>\n<li>El campesinado franc\u00e9s se encuentra en una situa\u00adci\u00f3n religiosa desastrosa.<\/li>\n<li>La responsabilidad primera de esta situaci\u00f3n recae en los sacerdotes mal formados, ignorantes y poco celosos.<\/li>\n<li>No existen \u00f3rdenes o congregaciones que se ocupen de la evangelizaci\u00f3n de los pobres del campo.<\/li>\n<li>La misi\u00f3n, orientada a la confesi\u00f3n general, con todas sus exigencias catequ\u00e9ticas y sacramentales, se presenta como remedio eficaz.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ser\u00e1n estas realidades las que van a ir configurando la vocaci\u00f3n misionera de Vicente de Pa\u00fal. Movido por ellas, el ya maduro sacerdote pidi\u00f3 al Padre B\u00e9rulle salir de Par\u00eds para ir a trabajar entre la pobre gente del campo. La Providencia le mand\u00f3 a una peque\u00f1a parro\u00adquia distante quinientos kil\u00f3metros de la capital. La aldea se llamaba Ch\u00e1tillon-les-Dombes y all\u00ed completa\u00adr\u00e1 el cuadro de experiencias para su despegue evangeli\u00adzador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRIMERA PARTE: LA ACCI\u00d3N MISIONERA DE VICENTE DE PA\u00daL EXPERIENCIAS MOTIVADORAS Vicente de Pa\u00fal, inmerso en la realidad social, cultu\u00adral y religiosa de su tiempo, so\u00f1aba obtener beneficios de su vida sacerdotal y escalar honores &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-405832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"PRIMERA PARTE: LA ACCI\u00d3N MISIONERA DE VICENTE DE PA\u00daL EXPERIENCIAS MOTIVADORAS Vicente de Pa\u00fal, inmerso en la realidad social, cultu\u00adral y religiosa de su tiempo, so\u00f1aba obtener beneficios de su vida sacerdotal y escalar honores ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-05-26T06:00:38+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"799\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I)\",\"datePublished\":\"2025-05-26T06:00:38+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/\"},\"wordCount\":2850,\"commentCount\":1,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2013\\\/05\\\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"articleSection\":[\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/\",\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2013\\\/05\\\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"datePublished\":\"2025-05-26T06:00:38+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2013\\\/05\\\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2013\\\/05\\\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"width\":1200,\"height\":799,\"caption\":\"- 49 TAB. On ignore actuellement l\u2019auteurs et la date de ce tableau. L\u2019origine est probablement espagnole vue la forme des cornettes et sans doute du 19e si\u00e8cle. Il a \u00e9t\u00e9 enregistr\u00e9 \u00e0 partir d\u2019une reproduction conserv\u00e9e aux Archives de la Congr\u00e9gation \u00e0 Paris.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos","og_description":"PRIMERA PARTE: LA ACCI\u00d3N MISIONERA DE VICENTE DE PA\u00daL EXPERIENCIAS MOTIVADORAS Vicente de Pa\u00fal, inmerso en la realidad social, cultu\u00adral y religiosa de su tiempo, so\u00f1aba obtener beneficios de su vida sacerdotal y escalar honores ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2025-05-26T06:00:38+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":799,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"12 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I)","datePublished":"2025-05-26T06:00:38+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/"},"wordCount":2850,"commentCount":1,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","articleSection":["Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/","name":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","datePublished":"2025-05-26T06:00:38+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","width":1200,"height":799,"caption":"- 49 TAB. On ignore actuellement l\u2019auteurs et la date de ce tableau. L\u2019origine est probablement espagnole vue la forme des cornettes et sans doute du 19e si\u00e8cle. Il a \u00e9t\u00e9 enregistr\u00e9 \u00e0 partir d\u2019une reproduction conserv\u00e9e aux Archives de la Congr\u00e9gation \u00e0 Paris."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-la-mision-i\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vicente de Pa\u00fal y la Misi\u00f3n (I)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1HzG","jetpack-related-posts":[{"id":137529,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1277-un-sacerdote-de-la-mision-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":405832,"position":0},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1277: Un Sacerdote De La Misi\u00f3n A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/02\/2015","format":false,"excerpt":"Si es justo que el que plant\u00f3 el \u00e1rbol tenga la satisfacci\u00f3n de verle dar fruto, tambi\u00e9n es justo que participe usted de las bendiciones que Dios ha derramado en abundancia sobre nuestros peque\u00f1os trabajos. Puedo asegurarle que en las misiones que llevamos hechas desde Joigny no creo que haya\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":103887,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-0975-julian-guerin-sacerdote-de-la-mision-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":405832,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 0975: Julian Guerin, Sacerdote De La Misi\u00f3n, A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"22\/09\/2012","format":false,"excerpt":"[T\u00fanez, entre 1645 y mayo de 1648] Se sentir\u00eda usted entusiasmado al escuchar, los domingos y d\u00edas de fiesta, cantar en nuestras iglesias y capillas el Exaudiat y las dem\u00e1s oraciones por el rey de Francia, por el que los mismos extranjeros demuestran mucho respeto y afecto; as\u00ed como tambi\u00e9n\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":145196,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-mision-de-la-sociedad-de-san-vicente-de-paul\/","url_meta":{"origin":405832,"position":2},"title":"La Misi\u00f3n de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/05\/2015","format":false,"excerpt":"De acuerdo al concepto de Misi\u00f3n de cualquier instituci\u00f3n, \u00e9sta se puede definir como el motivo, pro\u00adp\u00f3sito, fin o raz\u00f3n de ser de la exis\u00adtencia de una organizaci\u00f3n. A este respecto, es importante conocer que el Consejo General In\u00adternacional de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal, con el objetivo\u2026","rel":"","context":"En \u00abSociedad de San Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/sociedad-de-san-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"ssvp","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/12\/ssvp-300x281.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":155868,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1320-a-un-sacerdote-de-la-mision\/","url_meta":{"origin":405832,"position":3},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1320: A Un Sacerdote De La Misi\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/06\/2015","format":false,"excerpt":"[Por el mes de septiembre de 1650] He aqu\u00ed una noticia que nos ha llenado de aflicci\u00f3n: la muerte del buen padre Gondr\u00e9e, que estaba en Madagascar. Mas por otra parte tenemos tantos o mayores motivos para alegrarnos de su felicidad, de la que no nos cabe ninguna duda, ya\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":135234,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1257-baltasar-grangier-obispo-de-treguier-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":405832,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1257: Baltasar Grangier, Obispo De Treguier, A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"22\/01\/2015","format":false,"excerpt":"1650. Le doy las gracias por el fiel ministerio de sus cuatro sacerdotes en las misiones de este lugar. Su capacidad, su celo y su asiduidad en predicar y confesar han sido tan grandes que han obtenido un gran \u00e9xito; puedo decir que todos los habitantes de este lugar, de\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":398951,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-paul-carta-1331-unos-sacerdotes-la-mision-san-vicente\/","url_meta":{"origin":405832,"position":5},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1331: Unos Sacerdotes de la Misi\u00f3n A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"01\/09\/2016","format":false,"excerpt":"[1650] Es un motivo de gran compasi\u00f3n el ver por doquier a una muchedumbre tan grande de enfermos. Hay muchos, much\u00edsimos, atacados de disenter\u00eda y de fiebre; los dem\u00e1s est\u00e1n cubiertos de sarna o de p\u00farpura, de tumores y apostemas; muchos tienen la cabeza hinchada, otros el vientre y otros\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=405832"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405832\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405833,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405832\/revisions\/405833"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404161"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=405832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=405832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=405832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}